Crítica de Roma de Alfonso Cuarón (Netflix)

Roma, la nueva creación del visionario director Alfonso Cuarón, ha sido estrenada en Netflix y es una película que asombra en lo técnico y visual, pero también emociona con su relato inspirado en su infancia en el México D.F. de 1970, convirtiéndose en uno de los grandes favoritos para los Oscars de este año.

PUNTUACIÓN: 9/10

Cleo (Yalitza Aparicio) es la joven sirvienta de una familia que vive en la Colonia Roma, barrio de clase media-alta de Ciudad de México. En esta carta de amor a las mujeres que lo criaron, Cuarón se inspira en su propia infancia para pintar un retrato realista y emotivo de los conflictos domésticos y las jerarquías sociales durante la agitación política de la década de los 70.

Roma ganó el León de Oro a Mejor película en el pasado Festival de Venecia, y creo que tiene muchas posibilidades de arrasar en los próximos Oscars. De hecho, diría que Cuarón es el máximo favorito a ganar el premio a Mejor Director si no fuera porque ya lo ganó en 2013 y por el monopolia de director mexicanos premiados de los últimos años, sumando Alejandro G. Iñárritu dos premios (Birdman 2014 y El renacido 2015) y Guillermo del Toro otro por La forma del agua de 2017.

Alfonso Cuarón tiene una filmografía corta pero súmamente interesante, provocada entre otros motivos por su afán de perfeccionismo. Hace cinco años desde que Gravity (2013) arrasó en los Oscars, y antes de eso ya nos deslumbró con Hijos de los hombres (2006). Tiene además el premio honorífico de haber filmado la mejor película de toda la saga de Harry Potter en 2004 en Harry Potter y el prisionero de Azkaban, y antes de eso realizó la interesante Y tu mamá también en 2001 con Maribel Verdú, Gael García Bernal y Diego Luna.

En Roma, Cuarón realiza un despliegue impresionante, ya que además de director, guionista y productor es el director de fotografía, por la imposibilidad de Emmanuel Lubezki, además de realizar el montaje junto a Adam Gough.

Cuarón entendió que había que rodar Roma en su momento de máxima popularidad tras ganar el Oscar. Pensaba con razón que un proyecto tan personal, una historia costumbrista inspirada en su infancia rodada en blanco y negro no podría ser financiada más adelante, y tuvo razón ya que finalmente fue Netflix y no otros estudios tradicionales la empresa que acepto financiarle.

Reconozco que nunca fui muy fan del género «slice-of-life», y aunque pensaba que me iba a gustar, no creía que iba a conectar tanto con la historia de Cuarón. De hecho, si tengo que ponerle un pero a Roma es precisamente que si no conectas con lo que te cuenta, la película puede aburrirte en su primera media hora, de forma que al estar viéndola en casa, pudieras incluso dejar de verla. Esto es porque la película sigue a la nana Cleo en sus quehaceres diarios, y claro, no es especialmente interesante verla fregar el suelo, lavar la ropa o preparar el desayuno para los niños. Además, ella habla una lengua indígena que obliga a leer subtítulos, lo que hace que el inicio del visionado sea aún más complicado.

Sin embargo, si aceptas el reto y dejas que la historia, el estilo y la emoción de Cuarón te alcance, la pelicula es un peliculón, no puedo explicarlo de otra manera.

Cuarón ha vuelto a demostrar que es un genio, y me ha dejado flipadísimo su forma sobria y elegante de contar esta historia. Y como a pesar de que en apariencia son escenas «sencillas», esconden una complejidad técnica impresionante en cada escena, convirtiendo cada fotograma en obras de arte perfectas.

De hecho, a pesar de toda la tecnología y todo el saber hacer de Cuarón, se nota que el hilo conducto de toda la película es su amor por su familia y sobre todo por las mujeres que le cuidaron, lugar en el que la sirvienta está incluso por encima de su madre.

Aunque desde cierto punto de vista es cierto que Roma cuenta pocas cosas «importantes», nos muestra la vida de una familia real que está llena de pequeños momentos que construyen toda una vida de recuerdos, y de silencios que a veces cuentan más que 10 minutos de diálogos rimbombantes.

Cuarón coloca elementos reales de la historia de México que provocan que tengas ganas de conocer más de ese periodo de los años 1970/71, un periodo sin duda convulso. Así, se comentan de pasada las expropiaciones de tierras a los indígenas, la falta de recursos en los pueblos, o el asesinato de estudiantes a manos de grupos paramilitares.

Pero sin duda es el aspecto técnico el que me dejó loco. Escuché a Cuarón en un podcast comentar que siempre tuvo claro rodar en blanco y negro, pero no quería dar un feeling de B&W vintage, sino celebrar las posibilidades del B&W digital, con toda la expresivibidad que sus grises transmitía, y realizando un intensísimo trabajo de post-producción para que todo se viera perfectamente, y los contrates y los elementos destacaran como él lo había pensado.

Además, por supuesto hay unos planos secuencia espectaculares, algo que ya se espera en Cuarón,  y su planificación de cada escena es perfecta, de forma que cada fotograma tiene un equilibrio y una estética bestial.

Y a pesar de verla en casa, me quedé muy sorprendido con el sonido de la película. Es una autentica maravilla como consigue que todos los sonidos te rodeen y sientas estar en medio de la acción, como si tuvieras un Surround 8.0 en casa (cosa que no tengo, ni tele es muy normalita). Técnicamente, a pesar de su engañosa sencillez, todo es una barbaridad.

Mi recomendación a todos los que tengáis Netflix es muy sencilla: no lo dudeis, tenéis que ver Roma. No me atrevo a decir si es la mejor película de Cuarón, pero sin duda ha creado algo muy especial.

Comparto el trailer de la película.

A pesar de su calidad técnica, Roma consigue que el AMOR por la familia sea el eje vertebrador de la película. Me ha gustado mucho, y os recomiendo que la veáis.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Crítica de Mowgli, la leyenda de la selva de Andy Serkis (Netflix)

Netflix ha estrenado una nueva versión de El Libro de la Selva con una sensibilidad más oscura y adulta. Mowgli, la leyenda de la jungla ha sido dirigida por Andy Serkis, el inolvidable Gollum de El Señor de los Anillos, empleando técnicas de captura de movimientos en las que se ha convertido en un gran experto. Sin embargo, aunque entretenida y a ratos brillante visualmente, me ha parecido inferior a la versión Disney de Jon Favreau de hace dos años, lo cual es un gran problema cuando tu película se estrena después.

PUNTUACIÓN: 6/10

Mowgli trata sobre la educación de Mowgli, criado por una manada de lobos en las selvas de India. Mientras aprende las reglas, a menudo complicadas, de la jungla. Bajo la tutela de un oso llamado Baloo y una pantera llamada Bagheera, Mowgli llega a ser aceptado por los animales de la jungla como uno más de ellos. Por todos menos uno: el temible tigre Shere Khan. Pero puede haber peligros mayores acechando en la jungla, cuando Mowgli se enfrenta a sus orígenes humanos.

Dirigida por Andy Serkis a partir de un guión de Callie Seresin que adapta la mítica novela de Rudyard Kipling, con una fotografía de Michael Seresin y música de Nitin Sawhney.

Lo primero que hay que tener claro al ver Mowgli es que esta no es una película para niños. Andy Serkis imprime un tono realista y duro que es mucho más fiel a la novela clásica de lo que fueron las películas de Disney. La jungla es cruel y puedes morir en cualquier momento, y eso queda perfectamente reflejado durante todo el metraje. Es por esto que Mowgli y los animales están llenos de heridas y cicatrices, de forma que provocan que en algunos momentos verles interactuar sea doloroso y casi desagradable. Sin duda, hay escenas super impactantes y crueles que no son para niños pequeños y pueden quedar super impactados.

El tema básico de la película es mostrar como Mowgli es un ser entre dos mundos. Ha vivido entre lobos pero no es uno de ellos, y es humano aunque tampoco se siente como ellos. Este sentimiento de no pertenencia y el sufrimiento que provoca está perfectamente transmitido durante la película, y se consigue gracias a la fenomenal actuación del joven actor Rohan Chand, que interpreta a Mowgli y que es el principal hallazgo de la película.

Además, destacaría que visualmente la película está llena de momentazos de gran belleza. La jungla cobra vida en muchos momentos y la pantalla se llena de colores increíbles que me dajaron con la boca abierta en varios momentos. Globalmente, me ha parecido un buen espectáculo y entretenimiento para disfrutar en casa, a pesar de los elementos que menos me han encajado y de los que voy a hablar a continuación.

Para hablar de lo que no me ha encajado durante el visionado debo empezar reflexionando sobre la propia creación de la película, que llega dos años después de la última versión de Disney creada por Jon Favreau. La comparación es inevitable, al contar la misma historia, y lamento decir que en casi todos los aspectos, la película de Andy Serkis sale siempre perdiendo. Lo malo de llegar segundo es que o lo haces extraordinariamente bien o puedes dar la sensación de repetitiva, por no usar el término “innecesario” que no me gusta nada cuando se aplica a un producto de entretenimiento.

Disney optó por crear una película 100% digital en la que solo un actor real, el personaje de Mowgli, interactuaba con personajes y espacios digitales. Grandes actores como Idris Elba, Christopher Walken, Scarlett Johansson o Bill Murray, entre otros, aportaron su voz a la película de Jon Favreau y la dotaron de carisma en todas sus escenas.

Andy Serkis optó por rodar la película utilizando tecnología de captura de movimientos con los actores que luego eran trasladados a las facciones y a los propios movimientos de los animales. Esto provocó un rodaje y una post-producción mucho más compleja que explica, en parte, el retraso en estrenarse la película.

Y no es que el reparto fuera menos bueno que el de Disney, ya que al propio Serkis como el oso Baloo se le unieron Benedict Cumberbatch como el tigre Shere Khan, Christian Bale como la pantera Bagheera o Cate Blanchett como la serpiente Kaa. El casting es brutal, aunque debo decir que siento que ha quedado muy infrautilizado y que no ha conseguido sacarle todo el partido que hubiera sido deseable.

Estamos ante una supuesta película “seria” y “realista” en la que hay animales que hablan y que tienen rasgos humanos en los ojos y en la forma de sus caras. Esta dualidad imposible provocó en mi una sensación de que algo no encajaba durante el visionado. La película de Disney era CGI y los animales se veían super realistas y encima hablaban. Los espectadores aceptamos, creo, un elemento no realista. Pero aquí hay dos, no solo que los animales hables, sino sus propias facciones humanas, lo que en mi caso me rompió toda sensación de credulidad y no me dejó entrar en el juego que proponía Serkis.

El tono adulto de la película aleja al público infantil pero sigue resultando demasiado fantástica para el público adulto al que pretende dirigirse, que claramente no va a querer ver dos veces la misma película en tan solo dos años. Y es que aunque hay momentos brutales como la pelea de los monos, en todo caso se siente como menos fresca que la versión anterior. Y no hay duda que el estreno en Netflix refleja que los ejecutivos de Warner Bros detectaron también estos problemas, porque prefirieron vender los derechos de exhibición a Netflix antes de arriesgarse a un más que probable fracaso en la taquilla de todo el mundo, evitándose todos los costes de publicidad y distribución de la cinta en todo el mundo.

Además, la película dura 105 minutos y me dió la sensación que muchísimo metraje se quedó en la sala de edición. Hay una primera parte con diferentes episodios de la vida de Mowgli en la selva que se muestran correctamente, pero en cuanto Mowgli llega a la aldea humana, el ritmo se precipita y acelera hasta llegar al climax. En este aspecto, la película casi parece partida en dos. Y en este sentido, hay personajes como los elefantes que aparecen de repente y me dejaron sorprendidísimo, y creo que detrás del personaje del cazador humano John Lockwood (Matthew Rhys) había una historia interesante que no llega ni a sugerirse. Por no hablar de que el climax final me pareció super confuso hasta el punto de no tener claro lo que había pasado.

Debo reconocer que si Mowgli se hubiera estrenado en cine no se si hubiera pagado por verla. Sin embargo, su estreno en Netflix me ha permitido verla en casa y, a pesar de todo lo anterior, creo que en una más que correcta aunque imperfecta película, y no me ha parecido que haya “malgastado” mi tiempo viéndola.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Mowgli, la leyenda de la selva, no va a ser recordada como la versión definitiva de la novela de Rudyard Kipling, aunque se puede ver, más al tratarse de un estreno de Netflix.

PUNTUACIÓN: 6/10

Crítica de Firefight de Brandon Sanderson (Reckoners 2)

Brandon Sanderson vuelve a ofrecernos con Firefight, segunda parte de la trilogía Reckners, una entretenidísima aventura que amplía la información sobre los Épicos que pueblan los Estados Unidos, al mismo tiempo que cambia completamente el status-quo de nuestro héroes.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La ciudad de Chicago Nova es libre.
Le dijeron a David que era imposible, que ni siquiera los Reckoners
habían sido capaces de matar a un Gran Épico. Sin embargo,  Steelheart, invencible, inmortal, inamovible ha muerto. Y David fue el responsable de su fin. Pero acabar con Steelheart solo le sirvió para tomar consciencia de todas las preguntas para las que no tiene respuesta. Y en Chicago Nova nadie puede contestarlas. Pese a todo, en Babilonia Restaurada, el lugar antes conocido como Manhattan, quizá pueda encontrar las respuestas. Es una urbe inundada y triste, gobernada por la despótica Gran Épica Regalia, pero David está seguro de que por allí pasa el camino que le llevará a lo que busca, y vale la pena correr el riesgo. Porque la muerte de Steelheart solo logró dejarle un enorme vacío en el corazón. Había logrado llenar
ese vacío con Firefight, una Épica desaparecida. Y ahora se embarcará en una empresa más peligrosa y siniestra que la rebelión contra Steelheart. Partirá en busca de Firefight y de las respuestas que necesita.

Brandon Sanderson es uno de mis escritores favoritos, y en esta saga de superhéroes enloquecidos que asolan los Estados Unidos vuelve a ofrecernos una gran aventura con muchas de las señas de identidad de su narrativa, que hemos visto en series como la saga de los «Nacidos de la bruma – Mistborn-«.

Los Épicos consiguieron sus poderes tras la llegada a la Tierra del cometa Calamity, y estos poderes tienen una lógica clara y un punto débil, que los héroes deben descubrir para neutralizarles.

Además, al narrar la historia desde el punto de vista del joven protagonista David, hace que inmediatamente empaticemos con él y seamos partícipes de este nuevo mundo al mismo tiempo que lo hace él. De Chicago cambiamos a Manhattan, una ciudad sumergida que nada tiene que ver con la ciudad del lago Michigan. Esto ofrece un nuevo paisaje y nuevos enemigos en un juego del rato y ratón en el que no está claro quien caza a quién.

Sanderson en un maestro narrando la acción, así como metiéndonos en la mente de nuestro protagonista, lo que hace que la novela se devore en un suspiro. Y por si fuera poco, sabe dosificar las sorpresas y los giros imprevistos, de forma que hay algunos cliffhangers excelentes, además que el final de la novela cambia completamente el status-quo de David y sus asociados, de forma que las apuestas de cara a la tercera y última novela nunca estuvieron más altas.

Firefight es una super entretenida novela de aventuras que se lee en un suspiro y te deja con muchísimas ganas de conocer el final de la historia, que leeremos en la próxima novela, Calamity.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Crítica de Batman: El príncipe oscuro volumen 2 de Enrico Marini

Enrico Marini cierra su historia de Batman: El príncipe oscuro, con este excelente segundo tomo que hará las delicia de todos los fans del hombre murciélago.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¡La conclusión de una de las historias del año, de la mano del aclamado artista estrella Enrico Marini (El escorpión, Las águilas de Roma)! Batman persigue al Joker, en un intento desesperado por rescatar a la joven que puede estar emparentada, o no, con Bruce Wayne. ¿Qué papel tendrá Catwoman en el enfrentamiento definitivo entre estos dos enemigos?

Tras el excelente tomo inicial, este segundo y último tomo ofrece un final completamente satisfactorio a una historia que está planteada como un blockbuster palomitero veraniego. El guión de Marini no busca ser complejo psicológicamente, sino plantear un interesante dilema que Batman debe resolver si quiere evitar que Joker consiga su objetivo.

El guión es correcto y efectivo, pero en lo que Marini es un maestro es en su calidad artística. De nuevo nos regala unas páginas que narran perfectamente la historia y vistas individualmente son auténtica obras de arte.

Estamos ante uno de los mejores comics de Batman del año por un artista completo que consigue dejarnos anonadados cada vez que giramos la página.

Si tuviera que ponerle un pero al dibujo, quizá sería que para algunas escenas de acción se ha inspirado demasiado en el Batman v Superman de Zack Snyder, creando algunas viñetas que parecen casi copias de fotogramas de la película. Aunque esto es la sensación que me dio y no tengo claro que sea así, y en todo caso son unas páginas de acción brutales.

Enrico Marini no ha inventado nada nuevo, ni plantea un guión excesivamente novedoso. Pero su arte está a otro nivel y hace que estos tomos sean la historia mejor dibujada de Batman de los últimos años. Sin duda, una compra obligada para todos los fans de Hombre Murciélago.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Crítica de Ralph rompe Internet, de Rich Moore y Phil Johnston (Disney)

Aunque entretenida y con un interesante y sorprendente mensaje final, Ralph rompe Internet, dirigida por Rich Moore y Phil Johnston y secuela de la excelente Rompe Ralph de 2012, es la película de animación de Disney mas floja de los últimos años.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

“Ralph rompe Internet» sale de los recreativos, y se adentra en el mundo inexplorado, expansivo y emocionante de Internet. Ralph y su compañera Vanellope tendrán que jugárselo todo viajando por las redes en busca de una pieza de repuesto que salve Sugar Rush, el videojuego de Vanellope. Y para complicar más las cosas, ambos dependen de los ciudadanos de Internet, los llamados ‘ciudanets’ para que les ayuden a desenvolverse en ese peligroso mundo. Entre ellos está un empresario de Internet llamado Yesss, que es el algoritmo estrella y el alma de “BuzzTube”, la página web más de moda del momento.

Empezando por lo positivo, el punto fuerte de la película siguen siendo sus adorables protagonistas, Ralph y Vanellope, de los que conoceremos más cosas y que van a sufrir un interesante camino de maduración personal. Por otro lado, la animación Disney es excelente, y mola mucho ver la forma positiva en que imaginan Internet y las principales páginas, como son Youtube, Twitter, Ebay, etc. Globalmente, la interacción de Ralph y Vanellope en Internet está repleto de momentos divertidos aunque sin llegar a ser brillantes en ningún momento.

Esto nos lleva al principal problema de la película, que es que no hay una historia potente detrás. Estamos ante una sucesión de anécdotas simpáticas sobre Internet que solo se quedan en la superficie de lo que podrían haber hecho en caso de haber querido ser un poco más incisivos.

En la internet que imagina Disney todo es bueno , y los pocos elementos negativos  como los hilos de comentarios de las páginas webs o la Dark Web son solo notas al pie comentadas de pasada. Por eso, la historia flojea al no haber una amenaza ni un antagonista que complique la vida a los protagonistas.

Esto se comprueba cuando Ralph y Vanellope entran en el juego «Slaughter Race», en la que conocen a Shank, a la que en los USA ha puesto la voz Gal Gadot (Wonder Woman). Una tía dura experta piloto segura de si misma que podría haber sido un buen rival para Vanellope si no fuera porque inmediatamente se convierte en una especie de ejemplo a seguir. O cuando conocen a Yesss, el algoritmo estrella y el alma de “BuzzTube”, la página web de videos que ayudará a Ralph a subir sus videos y monetizarlos.

Además, el tan anunciado cameo de las Princesas Disney realmente rompe completamente el ritmo de la película hasta el punto de hacer que más que una película Ralph rompe internet sea una sucesión de escenas sin demasiada conexión entre ellas. Ampliado con una extraña e innecesaria canción que no pega con lo visto hasta ese momento.

No es hasta casi el final cuando la película nos muestra de qué iba realmente, y cual es el mensaje que Disney quería trasmitir a los niños y a los no tan niños. Y me parece que este mundo conectado, han dado completamente en el clavo con su mensaje sobre las amistades tóxicas, el machismo y que no es bueno querer controlar a los que nos rodean, incluso aunque les queramos. Descubrir que en cierto sentido, nosotros podemos ser nuestro propio peor enemigo, incluso aunque nuestras intenciones pudieran ser puras en un primer momento, es un salto cualitativo importante, y más viniendo de una película Disney.

Creo que este mensaje es excelente para los niños y sirve para explicar fenómenos que estamos viendo en las noticias con demasiado frecuencia en los últimos años. Aunque nos llega quizá demasiado tarde, y significa una ruptura muy grande frente a lo que hemos visto hasta ese momento.

En resumen, Ralph rompe Internet transmite unos valores importantes al  final, algo normal en una película Disney, pero tarda demasiado en llegar y globalmente se queda en una sucesición de escenas inconexas no demasiado inspiradas.

También reconozco que en parte esta sensación que tuve al salir del cine vino en parte provocado por el excelente nivel de calidad al que Disney nos ha acostumbrado en los últimos años, de manera que siempre esperas lo máximo de una película del estudio. En todo caso, al ir de menos a más la película nos deja con un buen sabor de boca.

Comparto el trailer de la película:

Ralph rompe internet es imperfecta, pero en todo caso creo que estamos ante una de las películas para estas navidades que los niños (y niñas) no se van a querer perder.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros