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Crítica de Madre! de Darren Aronofsky

Cuando hablamos de la magia del cine normalmente lo aplicamos a la capacidad del séptimo arte de trasladarnos durante dos horas a un mundo diferente y contarnos una historia que nos divierta, nos apasione, nos enamore… O en el caso de Madre! la nueva película de Darren Aronofsky, que nos pegue un puñetazo que nos despierte de nuestra apatía frente lo que está sucediendo a nuestro alrededor.

PUNTUACIÓN: 9/10

Jennifer Lawrence es la MADRE, la joven esposa de Javier Bardem, al que solo conocemos como ÉL. Madre reconstruye la casa en el campo de Él que ardió en un incendio tiempo atrás, viviendo una pacífica vida alejados de todo. Él es un poeta que intenta superar un bloqueo que le impide escribir su siguiente gran obra. Su plácida existencia se verá alterada por la llegada de una extraña pareja, interpretados por Ed Harris y Michelle Pfeiffer. A partir de este momento, la tranquila vida de Madre se convertirá en una espiral de locura y violencia.

Doy gracias a que existan creadores como Darren Aronofsky que busquen expandir las posibilidades narrativas del cine, que normalmente los espectadores entendemos como fuente de entretenimiento. Sin duda esto es una parte de lo que es el cine y tampoco debe avergonzarse una película que «solo» busque entretener. Pero en las manos adecuadas, el cine puede convertirse en mucho más, una obra de arte expresiva, que nos provoque una cascada de sentimientos viscerales y que genere una reflexión sobre nosotros mismos. Y si duda, todo eso lo consigue Madre!

Igual que digo que la película me ha encantado, también entiendo que esta película NO es para todos los públicos y de hecho evitaría recomendarla a la mayoría de gente. Las imágenes del último tercio crean una tensión y una violencia in-crescendo que no son fácilmente digeribles, sobre todo si el público fue esperando una típica película comercial.

Esto lo viví en carne propia cuando fuimos a verla a una sala de Versión Original. Al terminar la película, mientras empezábamos a comentarla, vi que una chica me miraba con cara aturdida y de no haber entendido nada. Esta chica estaba sentada con otras dos mujeres que por su acento me parecieron americanas y efectivamente, ninguna se había enterado de nada y estaban todas muy impactadas por la violencia de las imágenes que acabábamos de ver. Fue cuando mi hermano y yo les contamos lo que pensábamos que significaba la película y cuales eran las metáforas que habíamos entendido durante el visionado cuando sus ojos se abrieron y fliparon muchísimo, entendiendo lo que se habían perdido.

En Madre!, Aronosfky crea una obra deliberadamente compleja y ambigua que busca impactarnos en cada fotograma, transmitiendo una atmósfera malsana que nos inquieta, nos asquea y hace que queramos dejar de mirar en numerosos momentos. No quiere darnos respuestas, sino solo enseñarnos su visión para que cada uno la interiorice y saque sus propias conclusiones. En este aspecto, objetivo más que cumplido.

Jennifer Lawrence creo que hace la mejor interpretación de su carrera, en un espacio nada cómodo. Está en pantalla el 95% del tiempo, y la cámara la acompaña en todo momento por la casa, ya sea con los incesantes primeros planos, o utilizando largos travellings en los que  parece que los espectadores estamos situados justo detrás de su hombro. De esta forma somos testigos en primera persona de la confusión de Madre ante lo que está pasando, y cómo su vida pacífica se va al infierno, y no hablo metafóricamente. Javier Bardem también está genial como Él, el marido que desconcierta a Madre! al preocuparse más por los desconocidos que van llegando a su casa antes que por su propia esposa. Su mirada es fría y transmite superioridad, violencia y también amor, una paradoja que se entiende al final.

Llegados a este punto, tengo que entrar en terreno de spoilers, así que si te gustó Pi, Requiem por un Sueño o Cisne Negro, te invito a que dejes de lees y vayas a verla antes de que nadie, incluido yo, te chafemos las numerosas sorpresas de la película. Si no te importa que te destripe la trama o ya la has visto, quédate y continúa leyendo.

Darren Aronosfky reconoce que escribió el primer borrador del guión de Madre! en una semana, asqueado y sobrecogido por la situación actual de nuestro mundo y nuestra sociedad «civilizada». El caso es que los espectadores sufrimos acompañando a Madre! durante su martirio, pero al final son solo dos horas de gran intensidad. Aronofsky ha vivido con este drama en su cabeza durante ¡más de dos años! ¡Oh, boy!! Si que debe estar jodido el mundo…

¡SPOILERS!

Increíble poster obra de James Jean

Madre! es en su totalidad una gran metáfora en la que descubrimos el paso de la humanidad sobre el planeta Tierra siguiendo los acontecimientos contados en la Biblia cronológicamente hasta nuestros días, mostrándonos sin tapujos cómo la raza humana estamos destruyendo el planeta y nos vemos abocados a la aniquilación. Que vendrá provocada por nuestros actos violentos e indignos, en muchas ocasiones realizados bajo la coartada de la religión. No es broma, la película va de esto. Es lógico que todos los que esperaran ver una historia sencilla pudieran salir espantados.

Madre! (Jennifer Lawrence) es el planeta Tierra y la Madre Naturaleza, con unas pinceladas de Virgen María en el sentido bíblico de ser la madre del Hijo de Dios. Un ser de paz y amor que verá como su existencia será puesta a prueba por la voracidad y la violencia del hombre, y el egoismo de ÉL.

ÉL (Javier Bardem) es Dios, creador de vida y la humanidad. Inicialmente es feliz con la Naturaleza e incluso en el momento de la creación casi se encuentran al mismo nivel, aunque siempre él un poco por encima. Su existencia se define por la creación, por lo que enseguida se ve que el amor de la Naturaleza no es suficiente para contentarle, necesita algo más. Bardem es también otro de los aciertos de la película, solo él tiene una presencia en pantalla tan enorme, y puede proyectar amenaza y amor con la misma mirada.

Increíble poster obra de James Jean

En este momento llega el Hombre (Ed Harris), la primera creación de Dios. En esencia, estamos hablando de Adán. A continuación, la Mujer (Michelle Pfeiffer) simboliza a Eva. A pesar de la amabilidad de Dios y la Naturaleza, son exiliados del Paraíso que simboliza el estudio del artista cuando rompen la más preciada posesión de Él, lo que sería equivalente al acto de comer la manzana del paraíso.

El momento clave de la película para mi fue la llegada a la casa del Hijo Mayor y el Hijo Menor. Este último mata a su hermano por celos, lo que hizo que todo encajara y que por fin entendiera lo que estaba viendo. En ese momento me di cuenta que Aronofsky estaba mostrando el asesinato de Abel a manos de Caín, y por tanto entendí el significado de las imágenes. A partir de ese momento, las analogías entre lo que veía y los pasajes bíblicos fueron evidentes, y el visionado mejoró exponencialmente.

Tras la muerte de Abel, vemos como su funeral degenera en una orgía de sexo y violencia (Sodoma y Gomorra) que culmina con un accidente en la casa que provoca que Madre eche a la gente de su casa (el diluvio universal de Noé). La Naturaleza se revela contra Dios, lo que culmina con relaciones sexuales entre ambos. Al quedar embarazada, volveremos a ver un breve momento de paz en la casa libres de los hombres, en el que Dios tendrá un nuevo momento de creatividad y alumbrará su nueva obra, lo que podría ser la redacción de los Diez Mandamientos. Los hombres vuelven a la casa y Dios reconoce que prefiere la adoración de sus fieles «fans» antes que el amor de su esposa, lo que marca el comienzo de la espiral hacia el infierno.

Aunque el mensaje de Dios es de amor y paz, e inicialmente así lo entienden los hombres, enseguida esto degenera en odio, esclavitud, guerra, muerte y destrucción, que sería la historia de la humanidad desde la Edad Media hasta la actualidad. Guerras y muertes provocadas en gran parte por la intolerancia religiosa y en general por el odio y la envidia innatas que habitan en el corazón de los hombres.

La tensión crece hasta uno de los momentos más fuertes de la película, cuando la Madre da a luz a su hijo, y Él lo entrega a sus fieles intentando aplacar su violencia. Pero nada puede parar la voracidad y egoismo del ser humano, y el destino del bebe (Jesús) es inevitable. Aronosfky se recrea con una violencia extrema que llega a su paroxismo con unas terribles escenas de canibalismo. Un horror, que precisamente es lo que quiere Aronosky que sintamos.

Ante esto, el único final posible es el contraataque de la Naturaleza, que se revela hasta acabar con nosotros. Un acto de destrucción al que sigue otro de creación en el que la Madre ofrece a Dios lo único que le queda, su corazón, dando inicio de nuevo al ciclo de la vida.

Buff! Escribo estas líneas y alucino aún más con el desafío que Aronofsky propone a la audiencia. Y más si tenemos en cuenta que esta es solo mi opinión. Hay quien opina que hay una clara crítica al machismo de nuestra sociedad, en el que la mujer es sometida por el hombre, que la ningunea y la empequeñece en casa escena. También se comenta que Aronofsky hace una crítica feroz a los artistas que nutren su arte del amor de otros, a los que necesitan para el proceso de la creación, a los que acaba despreciando cuando les han sorbido toda su energía.

Y aunque mirándolo desde esos puntos de vista quizá algo de razón no les falta, para mi la crítica contra el daño que las religiones han provocado en la humanidad, unido a una feroz defensa de la Naturaleza y el Medio ambiente frente a la acción tóxica de la humanidad se encuentran muy por encima de estas consideraciones, que solo se quedan en una parte del todo.

Comparto el teaser de la película, entendiendo que no se acerca ni por asomo a la locura que vamos a ver.

Darren Aronofsky se encuentra en un momento excelente creativamente hablando. Y espero que el fracaso en taquilla, que no creativo, no le impida seguir expresándose con esta libertad, señalando crudamente los cánceres que amenazan con acabar con nosotros, si no le podemos remedio. Madre! es una película que creo que dentro de 10 años seguirá provocando encendidos debates sobre sus múltiples y posibles significados. Una película que va a pasar a la categoría de obra de culto, y que os recomiendo esta semana.

PUNTUACIÓN: 9/10

Crítica de Narcos Temporada 3 de Netflix

La tercera temporada de Narcos, estrenada por Netflix este pasado mes de Septiembre, ya no cuenta con el carismático Pablo Escobar pero sigue siendo una serie notable que sirve para recordar los horribles sucesos reales que tuvieron lugar no hace tanto tiempo en Colombia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras la muerte de Pablo Escobar, la DEA y el resto de fuerzas de seguridad colombianas centraron su mirada en el siguiente enemigo: El cartel de Cali, liderado por los hermanos Rodriguez, a los que conocimos en la segunda temporada. Pero en Cali las cosas se hacen de forma muy diferente a como Escobar actuaba en Medellín. Centrados en evitar las masacres en las calles y en establecer vínculos con los poderes económicos y políticos del pais, el cartel de Cali era un cáncer que dominaba el país desde las sombras.

El protagonismo de esta temporada recae en Pedro Pascal, que repite su papel del agente Peña. Junto a él tenemos la sorpresa de Matías Varela, que interpreta a Jorge Salcedo, el jefe de seguridad de los Rodriguez y que será nuestros ojos en gran parte de la temporada.

Globalmente, diría que la serie va de menos a más. Los primeros episodios son quizá los más flojos ya que su visionado sufre al no tener un protagonista carismático como lo era Escobar. Pero en cuanto los espectadores asumimos esto y nos metemos en la historia, los 10 episodios se van superando y cada uno es mejor que el anterior. Los personajes aún sin carisma la verdad es que interesan, e incluso te preocupas por el destino de los miembros del cartel, de forma que los sucesivos cliffhangers funcionan y nos van dejando con ganas de más.

El cartel estaba dirigido por cuatro personas, los hermanos Gilberto y Miguel Rodriguez (Damián Alcázar y Francisco Denis respectivamente), «Pacho» Herrera (el español Alberto Amman), que coordinaba el transporte, y «Chepe» Santacruz (Pepe Rapazote), encargado de las operaciones en Nueva York. Junto a ellos, todas las finanzas del cartel estaban controladas por Guillermo Pallomari, interpretado por Javier Cámara, que tendrá una importancia decisiva en el final del cartel. Destacar al también español Miguel Ángel Silvestre como Franklin Jurado, el encargado de lavar el dinero del cartel en paraísos fiscales, aunque este últimos con un papel pequeño.

Aunque Narcos está inspirado en hechos reales, está claro que realizan una dramatización de los hechos para hacerlos más interesantes. Desde el punto de vista dramático y televisivo, Narcos consigue en algunos momentos momentos de gran tensión que la ponen al mismo nivel que las temporadas anteriores. Cuando entramos en la segunda mitad, cada episodio es casi un capítulo independiente en el que hay un misterio, una tensión creciente y un desenlace que nos lleva al siguiente capítulo. ¿Encontrará a DEA a los narcos? ¿Descubrirán los narcos al topo? ¿escaparán o serán detenidos? ¿Quién va a morir? Los episodios de ven en un suspiro y son super entretenidos.

Entiendo que esto crea un buen espectáculo televisivo a costa de la realidad, empezando por la propia presencia del Agente Peña como el catalizador de todas las investigaciones. Pero globalmente, diría que además de ser buena televisión, la serie cumple sobradamente su otra función, mostrar al mundo unos hechos horribles que tuvieron lugar en Colombia no hace tantos años.

Comparto a continuación el trailer de este tercera temporada de Narcos:

Narcos sigue ofreciendo un excelente espectáculo televisivo que sirve además para recordar un pasado muy reciente. Dado que ya se ha anunciado una cuarta temporada, centrada en México, aún queda cuerda para rato.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Crítica de Detroit, de Kathryn Bigelow

Detroit es la nueva película de Kathryn Bigelow (Point Break, Strange days, En tierra hostil, Zero Dark Thirty), en la que realiza una dramática reconstrucción de los disturbios de agosto de 1967 provocados por los excesos y racismo de la policía, trazando unos claros paralelismos con la actual situación social de los Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 8/10

El guión está escrito por Mark Boal, colaborador habitual de Bigelow, y que fue quien contó la historia real a la directora californiana e hizo que se interesara en ella. La película fue rodada en escenarios reales y tiene un marcado tono documental en la que alterna imágenes reales de época con una cuidada reconstrucción de los hechos gracias a las numerosas entrevistas que el equipo realizó a algunas de las personas que vivieron los horribles hechos que Bigelow nos muestra con frialdad y asepsia. El éxito narrativo de Detroit hay que buscarlo no solo en la directora, sino también en los excelentes trabajos del director de fotografía Barry Ackroyd, y el montaje de William Goldenberg.

Kathryn Bigelow es una extraordinaria directora que crea imágenes impactantes y escenas que rozan el terror mientras mantiene un tono frío y neutral. Ella no cuenta al espectador quién son los buenos y los malos, simplemente muestra unos hechos brutales de forma que cualquier espectador con dos dedos de frente entienda sin duda lo asqueroso que es el racismo. Este es  para mi uno de los mayores aciertos de la película. La película es brutal y aterradora porque los sucesos que nos cuenta se sienten terriblemente reales. Han pasado 50 años desde que estos hechos sucedieron, pero la sensación que te deja Detroit es que hoy en día esto mismo podría pasar casi en cualquier ciudad de los Estados Unidos, ya que el racismo y la violencia siguen muy presentes en su sociedad.

En este sentido, aunque los disturbios de 1967 tuvieron como chispa que prendió la mecha unos actos racistas de la policía blanca de Detroit, Bigelow no elude tocar temas peliagudos que le han valido críticas desde ámbitos de la sociedad afroamericana. Y es que la policía era racista y machacaba a los afroamericanos. Pero cuando los disturbios empezaron, fueron esos mismos afroamericanos los que quemaron edificios y saquearon negocios propiedad de sus propios vecinos. Por tanto, mucha parte de culpa sin duda recae también en los agitadores y en los violentos que se esconden en la masa para actuar con impunidad. Por supuesto que la mayoría de habitantes de Detroit no eran así, pero lo mismo podría decirse de la policía, que aunque tenía muchas manzanas podridas, también tenían entre sus filas a personas decentes. Esto también pone de relieve la complejidad social y como no podemos aplicar los estereotipos de buenos y malos.

Tras disfrutar de la película busqué algunas críticas negativas para ver qué decían, aunque lo cierto es que mayoritariamente los comentarios son positivos. Una de las cosas que se critica de la película de Bigelow es que no llegamos a conocer quienes son personajes afroamericanos por una casi nula caracterización. Esta apreciación es altamente discutible, ya que sí nos cuentan de manera básica quienes son los personajes y cómo llegan al Hotel Algiers que es el corazón de la película. Pero lo importante de la película no es quien son los personajes, sino lo que les sucede. El racismo es ciego y no discrimina entre buenas o malas personas, machaca a todo el que es diferente. Por tanto, es importante que Bigelow muestre que puede sufrirlo cualquiera, simplemente estando en el lugar equivocado.

En este sentido, la película de Kathryn Bigelow me ha parecido que está en las antípodas de otra cinta basada en hechos reales como es Dunquerke de Christopher Nolan, acertando donde Nolan falló. Aunque ambas películas están centradas en el hecho histórico que nos cuentan y esto tiene más peso que los personajes que lo viven, en Detroit Bigelow hace que suframos con los personajes y nos preocupemos por su supervivencia, mientras que Nolan provocó intencionadamente que nos diera igual si los soldados aliados vivían o morían, porque de hecho eran casi intercambiables e impersonales. Este éxito de Detroit es sin duda gracias a la habilidad como narradora de Bigelow, que hace que nos sintamos dentro de la acción y junto a las víctimas.

Me ha gustado mucho el casting de la película, creo que todos realizan un trabajo excelente. Pero es Will Pouter como el policía racista Philip Krauss el que ha conseguido helarme la sangre, por la normalidad de sus actos, la forma en que parece que lo que está haciendo es el pan de cada día, nada raro de lo que extrañarse. Dentro de los personajes afroamericanos, mencionar a John Boyega (Melvin Dismukes) como un guardia de seguridad que acude al hotel cuando surge la alarma, Anthony Mackie (Greene) un soldado veterano que se aloja en el hotel y sobre todo, Algee Smith (Larry Reed), un cantante de un grupo de soul que se refugia en el hotel buscando escapar de los disturbios para encontrarse un horror aún mayor. Estos son los principales actores que quiero resaltar, aunque lo cierto es que estamos ante una película coral en la que todos realizan un gran trabajo.

Si tuviera que comentar algo negativo de Detroit es su duración. La película dura 140 minutos, y creo que con 10 minutos menos el resultado final hubiera sido mejor. Los sucesos del hotel Algiers son el centro de la película, en lo emocional y en lo intenso. Así que todo lo que sucede a continuación se siente como el final, final que no acaba de producirse y que tarda en llegar. En todo caso, desde un punto de vista narrativo, entiendo que algunos de los supervivientes merecían una conclusión a su historia y al drama que vivieron.

La película triunfa totalmente en lo que nos propone, que es mostrar lo horrible que es el racismo y que pensemos en lo que está pasando en la actualidad. Sinceramente, creo que Kathryn Bigelow merecería ser nominada al Oscar como mejor director este año. Creo que la película lo merece sin duda. Lamentablemente, mi lado cínico me dice que Hollywood va a nominar a Patty Jenkins por Wonder Woman, película que no me gustó nada pero que ha sido un enorme éxito comercial, y eso la va a cerrar la puerta, ya que con una mujer los académicos van a pensar que ya han cubierto el cupo femenino.

Además, aluciné al saber que hubieron críticas minoritarias sobre que una directora blanca no debería rodar una película sobre racismo que sufrieron los afroamericanos de Detroit, continuando la peor tradición de cuando Spike Lee atacó a Tarantino por hacer Django Desencadenado. Por supuesto son comentarios ridículos y minoritarios, pero refleja un sentimiento tóxico cada vez más extendido en redes sociales que me repugna, que es el hecho que solo un gay puede escribir sobre personajes gays, o lo mismo sobre las mujeres, minorías raciales, etc.  Estos comentarios son lamentables, pero Hollywood no es tampoco muy partidario de polémicas si pueden evitarlo, lo que lamentablemente creo que también juega en contra de la película de cara a la temporada de premios. De hecho, a pesar de ser una película notable sobre un tema polémico y de actualidad en los Estados Unidos, la película ha sido un fracaso de taquilla, recaudando solo la mitad de su presupuesto de 35 millones.

Comparto a continuación el trailer de la película.

Detroit es una película honesta y muy necesaria en este momento, que creo que merece ser vista por todo el mundo. Una película que nos muestra como la sociedad americana no ha evolucionado demasiado en estos 50 años. Pero también resalta que la única manera de no repetir los errores del pasado es conocerlos. Y en este aspecto, la película es un éxito sin paliativos. Este es el único mensaje positivo e importante que podemos sacar de su visionado.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

 

Crítica de Captain Fantastic

Una de las películas que tenía pendiente de ver del año pasado era Captain Fantastic, cinta escrita y dirigida por Matt Ross e interpretada por un excelente Viggo Mortensen como un padre de una familia muy poco convencional.

Ben (Viggo Mortensen) vive aislado en la naturaleza con sus seis hijos, a los que ha educado física y mentalmente sin ninguna de las comodidades de la vida moderna y alejados de la sociedad de consumo. Un desgraciado suceso provocará que la familia tenga que cruzar el país para visitar a los abuelos de los niños, empezando un viaje que se convertirá en una autentica aventura, no solo a nivel físico, sino principalmente emocional.

La película ha sido escrita y dirigida por Matt Ross, y aunque a priori puede parecer una típica road-movie de una familia disfuncional tipo “Pequeña Miss Sunshine”, y en parte claramente lo es, ante todo es un choque entre distintas formas de vivir la vida, e intenta ser un canto a la tolerancia hacia el que es diferente, denunciando como todo lo que se sale de la norma es catalogado primero un bicho raro y luego como una amenaza por nuestra sociedad.

Viggo Mortensen fue nominado como mejor actor en la pasada edición de los Oscar, y creo que esta nominación fue totalmente merecida, ya que está enorme en el papel de padre de familia que piensa que lo sabe todo, pero que también tendrá que aprender una valiosa lección durante este viaje. También es verdad que en parte estamos ante un papel construido a la medida de las habilidades interpretativas de Viggo, pero la verdad es que lo borda. Sus miradas, como siempre, transmiten un montón de emociones y sientes su preocupación por el bienestar de los niños.

Junto a Viggo, todos los niños están también increíbles en pantalla. Trasmiten frescura, simpatía y verdad en todos los planos, y aunque físicamente son muy diferentes entre si, se crea una sensación de familia en la que cada miembro complementa a los demás. Matt Ross es muy inteligente al presentarnos las habilidades de los niños poco a poco durante el viaje, consiguiendo momentos divertidos y sorprendentes. Sin ir más lejos, la pequeña de 8 años demuestra ser más inteligente que muchos adolescentes y jóvenes mayores de edad. Pero es que además, físicamente los niños son atletas de nivel Olímpico. El ideal de “Reyes-poetas” de la antigüedad actualizado al siglo XXI.

La película evita el drama facilón y consigue emocionar durante muchos momentos, convirtiéndose también en un canto a la vida y a la obligación que tenemos de vivirla al máximo, sacando el mayor provecho a cada momento junto a los seres queridos.

La película intenta ofrecer un mensaje de respeto hacia el que es diferente y de la necesidad de convivir personas con diferentes puntos de vista y formas de vivir la vida, mediante el contraste entre dos modelos de vida. Pero lo cierto es que la balanza entre la vida moderna y la familia naturista de Ben está demasiado inclinada hacia estos últimos. Es difícil buscarle peros a su vida en el campo cuando Ben los ha convertido en auténticos superhéroes, y este es quizá el único pero que le pondría a la película, ya que hubiera sido más real si los niños no fueran tan perfectos y si el contraste entre ambas formas de ver la vida se hubiera realizado en condiciones de mayor igualdad. Pero, este es un pero muy, muy pequeño para una película super disfrutable.

Comparto a continuación el tráiler de la película:

Captain Fantastic es una película vitalista y positiva que te deja con una sonrisa en la cara al terminar, y que hace que pienses en la forma en que vivimos nuestra vida como consumidores dentro de nuestra sociedad. Solo la primera parte ya hace que la película sea super recomendable de ver, pero uniéndolo todo estamos ante una de las mejores películas del año pasado.

PUNTUACIÓN: 8/10

The Handmaiden, de Park Chan-Wook

The Handmaiden (La doncella), la nueva película de Park Chan-Wook, es un drama ambientado en Corea en la década de 1930 durante la ocupación japonesa que significa un nuevo despliegue narrativo del afamado director coreano de Oldboy o Stoker.

Park Chan-Wook nos presenta una emocionante y sensual historia de una joven dama japonesa, Hideko (interpretada Kim Min-hee), que vive en una finca aislada por su opresivo tío y una mujer coreana, Sookee (Kim Tae-ri), que es contratada para servir como su nueva criada, pero que está secretamente involucrada en el complot de un estafador que se hace pasar por un Conde japonés (Ha Jung-woo), para robar su gran herencia .

El guión del propio Park junto a Chung Seo- Kyung se inspira en la novela Fingersmith de Sarah Waters, cambiando la ambientación victoriana por la Corea ocupada por los japoneses de 1930, entre otros muchos aspectos.

Park Chan Wook es un director sensacional. Sus películas son siempre visualmente sobresalientes, pero esta brillantez estética siempre está al servicio de la historia que quiere contar y el mundo en el que quiere introducir al espectador.

Y en el caso de The Handmaiden, lo que empieza como una típica historia de estafa, la criada introducida en un mundo cerrado para engañar a la inocente y virginal heredera, se convierte en un thriller erótico que nos introduce en un mundo retorcido y perverso que no esperábamos y en el que nada es como lo imaginábamos en un principio.

La sensación viendo The Handmaiden fue de entrar en el agujero de conejo e ir descubriendo capa sobre capa de un mundo oculto y malsano. Y la película triunfa gracias a las excelentes interpretaciones de las dos actrices protagonistas, Kim Min-hee que interpreta a la inocente Hideko, y Kim Tae-ri, que interpreta a la sirviente y cómplice del golpe Sookee. Ambas destacan por el ámplio registro de sus interpretaciones, conseguidas simplemente por el brillo de sus miradas. Me gustó mucho como sus papeles de alguna manera se invierten y la que parece buena luego ya no lo es tanto, y viceversa. Aunque tampoco quiero comentar mucho más para no spoilear nada importante de la sorprendente historia.

También me han sorprendido las explícitas escenas sexuales, más que nada porque no las esperaba. Park las ha rodado con gran sensualidad, y significan un rayo de esperanza en medio del oscuro y cerrado mundo de Lady Hideko.

Además de las interpretaciones, quiero destacar la excelente fotografía de Chung Chung-Hoon  y la música de Cho Young-Wuk, ambos colaboradores habituales de Park Chan-Wook, que consiguen una excelencia estética de primer orden.

Comparto este impactante trailer sin diálogos que refleja muy bien el ambiente opresivo y malsano de la película.

The Handmaiden es un nuevo triunfo narrativo de Park Chan-Wook, una película que te lleva en una dirección para luego romper todas las expectativas mientras nos adentramos en un mundo oscuro y depravado. Una película que merece más de un visionado y que te recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 8/10