Tras años (décadas) en Image Comics, Mark Millar se ha mudado a Dark Horse, donde ha publicado Nemesis: Rogues´ Gallery, la primera colección que continua los sucesos de Big Game, y que ha sido dibujada por el italiano Valerio Giangiordano con color de Lee Loughridge.
PUNTUACIÓN: 7/10
La secuela del exitoso crossover BIG GAME, Némesis: Rogues’ Gallery presenta el regreso del personaje más popular de Millarworld, que contrata a un joven compañero novato para luchar en su guerra contra la decencia y le entrena para ser tan demente como él.
Inmediatamente después de los brutales acontecimientos del gran éxito de Millar, Big Game, Némesis está prácticamente muerto, roto y destruido. Todo lo que queda es un foco que lo consume, empeñado en vengarse de todas y cada una de las personas que le hicieron daño. La sangrienta venganza comienza aquí, cuando prepara un plan para los siglos de los siglos.
Mark Millar es uno de los grandes nombres del comic mainstream americano, con más de 30 años de experiencia en primer nivel. Tras comics en DC como el segundo volumen de The Authority o Superman: Red Son, se mudó a Marvel en los que han sido uno de los mejores años de la historia de la editorial, en los que realizó algunos de sus comics más populares como son The Ultimates con Bryan Hitch y Civil War y Old Man Logan con Steve McNiven. Durante sus años en Marvel Millar entendió que el futuro del comic mainstream (y el dinero) estaba en los comics de creación propia, iniciando su sello Millarworld en el que ha publicado sobre todo en Image Comics algunos comics super exitosos que tuvieron además adaptación cinematográfica: Wanted, Kick-ass y Kingsman, Tras la compra de Netflix del Millarworld, llegaron Jupiter´s Legacy y Super Crooks con diferente éxito, pero esto no puede ocultar el hecho que Millar se ha juntado en los últimos 20 años con los mejores dibujantes del medio para realizar unos comics siempre super entretenidos: Chrononauts, Starlight, Empress, Reborn The Magic Orden, Nemesis y Nemesis Reloaded, Prodigy, Ambassadors… Big Game fue el gran evento que unió estos 20 años de historias, tras la que nos llega esta miniserie.
Nemesis es la respuesta macarra y pasada de vueltas a la pregunta ¿Qué pasaría si Batman fuera malo? Además, estamos ante el primer caso dentro de Millarworld en que Millar decidió realizar un reboot al concepto que creó en 2011 junto al artista Steve McNiven. El nuevo comienzo para este villano llegó en 2023 con la miniserie Nemesis Reloaded, dibujada por el español Jorge Jiménez. Tras su participación en Big game, no sólo fue derrotado sino que acabó derrotado y parapléjico. Y es en este justo momento en que empieza este comic.
Aunque el título Rogues´ Gallery alude casi más a Flash que a Batman, Millar lo tiene claro y bebe completamente de los mitos del Hombre Murciélago para darles la vuelta de la forma más violenta y over-the-top imaginable. Empezando con una resucitación gracias a un Ra´s Al-Ghul pasado por el tamiz over-the-top de Millar, que realiza el milagro pero que exigirá un pago muy elevado y que no tiene nada que ver con el dinero.
Pero la clave de esta miniserie es la versión que Millar hace de la complicada (y un poco absurda cuando se piensa en ello) situación que Batman tiene con sus Robins. Unos compañeros que han ido cambiando con el paso de los años, ampliando la Bat-familia hasta límites exagerados. En el mundo de Nemesis, tras su resurrección el villano tendrá que enfrentarse a un grupo de enemigos que quiere acabar con él. Un grupo de personas con cuentas pendientes con Nemesis y que está liderado por el «primer Robin» de Nemesis, al que hace años traicionó y que terminó en prisión.
Mientras escapa de este grupo, Nemesis reclutará a un nuevo compañero que le permite realizar los golpes que necesita para pagar la elevada deuda con su Ra´s Al-Ghul. Esto invita a un giro que recuerda un poco a los años en que DC presentó a Red Hood, el renacido Jason Todd (segundo Robin) vuelto a la vida convertido en villano. Unos comics en los que Batman y Robin se enfrentaban a él y al mismo tiempo querían rehabilitarle. Millar plantea un comic repleto de las macarradas esperables que riegan una historia que en todo caso es muy entretenida de leer.
Aparte de todos los giros y sorpresas alrededor de los Robins de Nemesis y el juego del gato y el ratón que esto genera, Millar es muy listo al plantear que los robos que tiene que hacer Nemesis para pagar su deuda los realice contra la versión de este universo de Jeffrey Epstein y otros magnates multimillonarios. Es muy difícil empatizar con un psicópata como Nemesis, que es un asesino en serie, pero si le vemos destruir a multimillonarios asquerosos que se creen por encima de las leyes y merecen la muerte, entonces si se abre la puerta al entretenimiento. En cierto sentido, es lo que ya hizo Millar en Nemesis Reloaded con el giro final en el que mostraba que todo el destrozo que realiza en Los Ángeles fue para destapar al grupo de policías corruptos que metieron a sus padres en prisión de forma injusta.
Como digo, Millar es muy listo, porque consigue que todas estas tramas converjan de forma brillante en el climax final, un final que sigue destacando la amoralidad de Nemesis y que hará lo que sea para llevar a cabo sus planes. Tengo que reconocer que NO me gusta el personaje de Nemesis por todo lo que supone como asesino violento y sin escrúpulos, pero en cierto sentido agradezco que Millar deje claro que es un villano malvado sin salvación posible. Lo digo que el entretenimiento woke nos ha inundado en los últimos años de un terrible relativismo moral en el que las historias siempre implicaban entender el punto de vista del villano, de forma que en realidad no era tan malo, sólo el protagonista de su propia historia. Me alegro que este comic de Nemesis no sea así. Estamos ante el villano de la función. Y cuando llegue el momento de ver como le machacan de nuevo, como vimos en el climax de Big Game, será un momento super satisfactorio para mi. Mientras llega ese momento, al menos puedo decir que la función de entretenimiento está más que conseguida, así que entiendo que Millar estará satisfecho.
En la parte artística tenemos al dibujante italiano Valerio Giangiordano, que viene acompañado por el colorista Lee Loughridge. Y dentro que Giangiordano no está mal, no he llegado a conectar del todo con su estilo de dibujo. Aunque no estoy seguro, diría que el artista italiano debe trabajar con programas de dibujo en los que utiliza modelos digitales y referencias visuales reales. Y este exceso de «realismo» acaba provocando que las imágenes con las que cuenta la historia me resultan demasiado estáticas. Es por esto que quizá las imágenes no consiguen ser todo lo espectaculares e impactantes que en realidad el medio comiquero le permitiría para contar la historia de la mejor manera posible.
En lo relativo a la composición de página Giangiordano se muestra como un narrador correcto, pero dentro de no ver nada que esté en realidad mal, tampoco me consigue volar la cabeza con nada de lo que plantea. Entre que Nemesis al ser un villano no me gusta y que como digo el dibujo me parece bien sin más, se explica que encuentre esta miniserie Nemesis: Rogues´Gallery como entretenida pero por debajo de Nemesis Reloaded. Sobre todo pensando en la comparación don Jiménez en la que Giangiordano sale perdiendo.
Como siempre Millar se deja un giro final que nos vuele la cabeza a los lectores. Y aparte de conseguir dejarnos con buen sabor de boca, Millar deja claro que tras este episodio luchando contra otros villanos, su próximo paso para conseguir dominar el mundo implicará luchar contra algún superhéroe. Algo que seguro hará que el interés por la tercera miniserie de Nemesis aumente exponencialmente.
En todo caso, sabiendo a lo que te expones en este Nemesis: Rogues´Gallery, creo que este comic nos ofrece una estupenda historia de villano que ofrece un entretenimiento estupendo.
Comparto las primeras páginas del comic:
Nemesis: Rogues´ Gallery es un comic que tiene clara su vocación de punkarrada, y que explica por qué el personaje no me interesó demasiado en primer lugar.
PUNTUACIÓN: 7/10
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¡Feliz Domingo! Quiero aprovechar la sección Reflexiones de Domingo hacer un artículo un poco diferente a los que suelo hacer, al comentar una idea que me viene rondando desde hace días. Una idea que empieza en el odio que se le tiene a Mark Millar en redes sociales, pero que en realidad es la excusa para hablar sobre los señalamientos, los marcos mentales que culturalmente se han impuesto y sobre el crecimiento de los extremismos que buscan levantar muros y separar a la gente entre buenos y malos.
Mark Millar (Escocia, 1969) es uno de los grandes nombres del comic mainstream americano, con más de 30 años de experiencia en primer nivel. Su primer comic en DC fue Swamp Thing en 1994, y tras las maravillosas Super Adventures, el segundo volumen de The Authority o Superman: Red Son, se mudó a Marvel. Los primeros años de la década de 2000 fueron algunos de los mejores años de la historia de Marvel, en los que realizó algunos de sus comics más populares como son The Ultimates con Bryan Hitch y Civil War y Old Man Logan con Steve McNiven. Durante sus años en Marvel, Millar entendió que el futuro del comic mainstream (y el dinero) estaba en los comics de creación propia, creando su sello Millarworld en el que ha publicado sobre todo en Image Comics algunos comics super exitosos que tuvieron además adaptación cinematográfica: Wanted, Kick-ass y Kingsman. Tras la compra de Netflix del Millarworld, llegaron Jupiter´s Legacy y Super Crooks con diferente éxito, pero esto no puede ocultar el hecho que Millar se ha juntado en los últimos 20 años con los mejores dibujantes del medio para realizar unos comics siempre super entretenidos: Chrononauts, Starlight, Empress, Renacida, The Magic Order, Nemesis y Nemesis Reloaded, Prodigy, The Ambassadors, The night club… Big Game fue el gran evento que unió estos 20 años de historias de Millarworld, comic con el que colaboró el genial Pepe Larraz.
Millar es un escritor talentoso de gran experiencia que durante estos años ha sabido entender los gustos del público mainstream para ofrecer comics COMERCIALES en el sentido más positivo del término, que conecta con la idea de POPULAR. En el pasado se le acusó de hacer comics que le sirvieran casi a modo de storyboard para poder vender los derechos en Hollywood, lo cual incluso si fuera cierto (yo no lo creo) lo único que mostraría es un autor que sabe venderse mejor que el resto de profesionales del mundo del comic. Gente que les gustaría poder vender alguna historia a Hollywood y que siguen sin saber cómo hacerlo. Esta capacidad de Millar, unido al demérito de los demás, y el éxito que consiguió cuando abandonó Marvel al decidir centrarse en sus comics de creación propia, le ganó cierta animadversión por parte de algunos profesionales y de lectores marvelitas.
Por ponerle un pero, hubo unos años en que Millar pecó de utilizar una estructura similar en muchos comics, creando personajes hiper molones y punkis que sufrían la traición de un traidor que trabajaba con unos malos que llevaban a cabo un plan perfectamente planificado, que finalmente son derrotados por un último giro (más o menos justificado) que echaba por tierra los planes de los malos. Ejemplos de esto lo tenemos entre otros en el comienzo de Jupiter´s Legacy o en The Magic Order. A esto hay que sumarle la idea de «molonismo» total, con protagonistas y villanos realizando punkarradas de todo tipo, que podían sugerir unas ganas desmedidas en hacer comics que llamaran la atención del público. Fijaros que calificar como negativo buscar que tu comic llame la atención del público lo bastante como para que lo compres, ya indica muchas cosas. Sin embargo, esto que era cierto en el pasado creo que ya no sucede tanto en los últimos años, en los que veo a Millar mucho más entonado con comics como Nemesis reloaded o Big Game. O igual es que el dibujo de Jorge Jiménez y Pepe Larraz mola demasiado, que también es posible. Por otro lado, como alguien me comentó en Twitter, decir que Millar repite esquemas narrativos en realidad es algo que sería aplicable al 99% de escritores mainstream.
Millar se ha convertido en un personaje super mediático, por ejemplo desde su canal de Youtube que os recomiendo, en el que habla con creadores de primer nivel del mundo del comic. Y desde su atalaya mediática no ha dudado expresar públicamente los problemas que él ve en la industria mainstream americana,que pasan por el convencimiento de que la baja calidad de los comics actuales se debe, entre otros motivos, que Marvel y DC no pagan lo suficiente a los creativos, provocando que haya una fuga de talento hacia otros medios mejor pagados. Esto hace que gente menos capaz y con mucho menos talento respecto por ejemplo a lo que había hace 10/15 años esté realizando unos comics que no apelan al comprador actual que ha mantenido durante estos años a Marvel o DC con su dinero, ofreciendo comics de calidad cuestionable. Hasta hace unos años, el camino de un creador era realizar varios comics indys que llamaran la atención de las Majors lo bastante para contratarles una vez ya tenían un nombre en el mundillo. Por el contrario, ahora parece que Marvel y DC están contratando a gente con una obra previa desconocida o inexistente, y esta gente en cuanto se han creado un nombre se marchan a crear comics de creación propia para ganar más dinero.
Expresar la idea que una manera de atraer profesionales capaces de atraer ventas a los comics Marvel o DC pasaría por aumentar los royalties a partir de un cierto nivel de ventas, algo lógico para conseguir que un Joe Abercrombie (por ejemplo) se animara a hacer algo para Marvel, le granjeó la crítica de (entre otros) algunos profesiones en nómina de Marvel actuales. Escritores que nunca han vendido las cifras que Millar indicaba para poder cobrar dichos royalties, claro. Porque se trata de convencer a Frank Miller (o cualquier autor que genere impacto mediático, Miller en realidad está muy mayor) para que trabaje con Marvel, autores que puedan vender no 100.000 ejemplares sino 500.000, y que son los que pueden imbuir nueva vida a una industria que sin duda está huérfano de grandes COMICS que revitalicen la industria.
Otra idea con la que estoy muy de acuerdo que le he oído a Millar en varias ocasiones es que es absurdo que se quiera echar en cara a los lectores que un comic se cancele por bajas ventas, y lo que tendrían que hacer Marvel, DC y sus trabajadores no es abroncar a sus compradores sino publicar más y mejores comics que esos compradores quieran comprar porque conectan con sus gustos. Lo siguiente que voy a decir no lo dice Millar, es de cosecha propia, y es que Marvel está tan orientado a publicar comics dirigidos a intentar captar un público «diverso» que NO existe en el canal de las librerías especializadas, que están perdiendo a los compradores actuales que sí eran clientes fijos de la Casa de las Ideas.
Siempre pensé que la antipatía que un sector de creadores tenían hacia Mark Millar venía en parte de la envidia ante un escritor que había demostrado una y otra vez que hace comics más populares y exitosos que los suyos, aparte de haber vendido múltiples veces comics que se convirtieron en película. Antipatía compartida por una parte del fandom e incluso la crítica, para la que siempre parece que hacer comics «populares» sea un problema. En realidad que caiga mal a una parte de lectores no es un problema para mi, porque ya se sabe que para gustos, colores. No tengo problema con que cada uno opine lo que quiera sobre el autor que sea. Pero en los últimos días varias cosas me hicieron ver que aunque lo ser un autor demasiado «popular» seguro es un factor, lo principal hoy en día es que ha sido etiquetado como «FACHA» desde determinados ámbitos comiqueros.
Escuchando el podcast de Sala de Peligro dedicado a The Ultimates, sin decirlo explícitamente el invitado David Galán Galindo dejaba entrever que Millar no le gusta, no se si como persona pero seguro que no como creador. Y más que el contenido del podcast, interesante y entretenido como siempre, en el que sobre todo Enrique Machuca matiza muchísimas cosas sobre la figura de Millar y The Ultimates en positivo y en negativo, lo que provocó que algo hiciera click en mi cabeza es leer numerosos comentarios en Twitter España con cosas como «¿Pero no habiamos quedado que Millar es facha?» Hace tiempo que leo críticas e insultos de todo tipo en USA, pero me chocó ver esta inquina hacia Millar en España. No me lo esperaba. No sé que esperaba, en realidad. Pero seguro que eso no. Igual esta etiqueta la tiene desde siempre y yo no me di cuenta hasta ahora, también es posible.
«Como el Capitán América de los Ultimates es un facha, Mark Millar seguro que también lo es«. Ese es el nivel de algunas críticas repetidas idiotamente en redes sociales, como si un personaje imaginario definiera a una persona. Se deben creer muy listos los que expresan opiniones de este tipo, pero muestran todo lo contrario. Aparte que hay que negar la mayor a todos los niveles.Empezando porque el Capitán América Ultimate NO es facha, sino que Millar lo pensó como si fuera republicano, pensando que demográficamente la mayoría de policías y miembros del ejército en la actualidad se identifican como tales, y por tanto tendría sentido que este Steve Rogers también lo fuera. Algo que no se puede negar que tiene sentido como concepto, te guste más o menos la ejecución. Pero la otra gran mentira es que Millar sea «facha» cuando es una persona cuyas ideas políticas le alineaban con la izquierda escocesa. Varias declaraciones suyas le muestran como una persona analítica que entiende que temas complejos no pueden ser reducidos a un SI/NO absolutos, al ser cuestiones en las que cada opción implica cosas positivas o negativas.
En un hilo de Twitter comenté que «Me doy cuenta que en realidad se le odia (a Millar) porque piensan que ¡es de derechas! Y tendría su gracia si no fuera lamentable, pensando que Millar afirma ser votante de izquierdas en Escocia. Supongo que escuece que alguien de izquierdas afirme que los comics actuales de Marvel y DC son una mie&€# en parte por la cuestión identitaria, y de ahí la etiqueta.»
Pensando en ello, si ya es malo ver repetir hasta la saciedad esta mentira de «Millar es facha», me doy cuenta que yo mismo he caído en aceptar el marco mental de la izquierda, que considero no sólo erróneo sino muy pernicioso, y que explica muchos de los problemas, acosos y cancelaciones que estamos viendo en el ámbito del entretenimiento. Y es que es injusto que se critique como facha a Millar cuando es votante de izquierdas, lo que implica que si fuera de derechas si se le podría criticar sin problema.Y me asusta esta idea de pensamiento único que se está intentando imponer. Más que la crítica a Millar en si, esto es lo que creo más preocupante.
Da igual que los comics Marvel actuales tengan una calidad media muy deficiente. Da igual la evidencia que los comics de superhéroes venden cada vez menos en el canal de las librerías especializadas y muchos lectores se refugian en los clásicos porque las novedades no conectan con los compradores veteranos, que son los únicos que compran porque no hay relevo. Aparte de la gente que no lo anuncia en redes sociales, simplemente deja de comprar y busca entretenimiento en otros medios. Si eres un profesional y te atreves a decir que se pueden hacer mejor las cosas y que los comics actuales han perdido calidad, automáticamente eres calificado de FACHA. Un hecho a tener en cuenta es que por tener ideas políticas situadas a la derecha, el calificativo negativo de FACHA es lanzado contra ti automáticamente, da igual que seas moderado liberal o de extrema derecha, no hay matiz posible. Ya estás señalado.
Esta deshumanización y simplificación grosera no es algo limitado al mundo del comic, se lleva viendo hace años en la política. Es mucho más fácil descalificar a alguien como «facha» (o «machista», es exactamente lo mismo) que tener que replicar los argumentos de esa persona, cosa que normalmente no pueden ni tienen la capacidad para ello. A otro nivel, es lo mismo que estamos viendo en la actualidad cuando Pedro Sánchez califica como «bulo» cualquier cosa que no le guste, poniendo en el mismo saco bulos reales groseros que viven en redes sociales con informaciones ciertas como las de El Confidencial sobre la actividad profesional de Begoña Gómez y su conexión con empresas que han recibido ayudas públicas, que dos meses después aún no han sido explicadas. Descalificas al mensajero para intentar que no se piense en el mensaje, que informa sobre hechos ciertos que han sucedido.
La idea que como Millar es de izquierda no se le debería atacar pero si es de derecha hay barra libre sin repercusiones, es una idea super perniciosa. Aparte de la locura que es no valorar una obra de entretenimiento por lo que es sino por la percepción que se tiene del creador. Si Millar es «facha» (no lo es), se intenta sugerir que nada de lo que haga podrá ser nunca «bueno». Por supuesto, nadie que se califique de izquierdas debería comprar un comic suyo, según los salvadores de la moral de las redes, y mucho menos expresar que te gusta.
Y aunque no sea el caso de Millar, en realidad ¿Qué pasa si un autor es de derechas? ¿Si el autor es de derechas no vas a comprar un comic aunque sea una pasada? Y yendo más allá con una realidad que ya está sucediendo en USA, ¿Si alguien es de derechas Marvel o DC no debería contratarle? Está pasando, mucha gente en redes sociales, incluidos algunos autores «comprometidos», están pidiendo que no se contrate a profesionales según sus ideas políticas. Y no hablo de comicgaters, sino de autores normales que simplemente no se quieren significar políticamente. El fanatismo que está creciendo en las sociedades occidentales me parece terrible, es algo que no es sano ni deseable.
Por suerte, el mundo real no es así. Todos conocemos a gente en el trabajo, en nuestro círculo de amigos, etc… con diversas opiniones sobre cosas con las que yo posiblemente no esté de acuerdo. Pero a nadie se le ocurre decir «no le hablo porque vota a X». En el mundo real la gente normal no entendemos de blancos y negros absolutos, que es lo que parece que se intenta imponer en las redes sociales. Y justo porque la realidad es compleja, se puede expresar que los comics Marvel están en su peor momento creativo en décadas y eso no convierte a Millar o quien lo diga en un «comicgater». (Por cierto, aunque no es el momento, el uso del calificativo «comicgater» para señalar a autores también daría para un artículo). Hace unos meses, mostrar Millar su apoyo a un librero que expresó su opinión en un video y que fue objeto de una vergonzosa burla, acoso y una descalificación en redes sociales, algunas de las cuales fueron realizadas por autores de comic, también le valió a Millar ser calificado de todos los colores por miembros del lado «progresista» del mundo del comic. El acoso está mal, lo haga quien lo haga. Incluso si lo hace alguien que dice ser «progresista». No hay nada de progresista en acosar y denigrar a alguien por opinar distinto a ti.
Y vuelvo a una idea clave para mi. Que Millar sea de izquierdas, derechas o centro tendría que dar igual para poder valorar y disfrutar de los comics que realiza. Mark Waid creo que es el mejor escritor de pijameo ahora mismo debido a su maravilloso Batman – Superman: World´s Finest con Dan Mora, y se ha significado en muchas ocasiones en redes sociales de formas no siempre positivas. Y de igual forma, si Los 4 Fantásticos de Dan Slott me parecieron aburridísimos, no es por la opinión que tengo de Slott como persona, que en realidad no tengo ninguna, sino por lo que este comic me ofreció. Algo que entiendo que es lo que debería ser lo normal en un mundo normal.
Obviamente, no nací ayer. Y como llevamos viendo desde hace años, empezando con Woody Allen, las cancelaciones de gente de la cultura y el entretenimiento buscan la muerte social y profesional de la persona puesta en el punto de mira. El tristísimo suicidio de Ed Piskor(al que entre otras cosas también se le calificó de «comicgater» sin serlo, algo que en realidad era lo menos grave) muestra una persona desesperada que sabe que una vez te han acusado de ser un «agresor sexual» ya no hay vuelta atrás aunque sea una acusación falsa y sin fundamento, profesionalmente te has convertido en un apestado. Warren Ellis también ha aprendido que no hay expiación posible a tus pecados da igual las disculpas que expreses y los cursos que hagas, vas a ser material tóxico años y años, y más en una industria pequeña y asustada como es el mundo del comic americano. Y son ejemplos que quedan muy lejos de esto de Millar, que sigue siendo un autor de gran éxito con su sello Millarworld. Pero cada vez que se asocia el término «FACHA» a Millar (o a quien sea), se busca destruir profesionalmente a esa persona.
Otra reflexión que me viene a la cabeza viene referida a que el mundo de la cultura y el entretenimiento es mayoritariamente progresista y/o de izquierdas. Creo que eso es indudable. Y dentro de esta realidad, un lector / espectador de derechas hemos disfrutado toda la vida obras que podían o no encajar con nuestras opiniones en determinados ámbitos. Que una película sea de Almodóvar (por poner un ejemplo) no me impide disfrutarla cuando conecta con mis gustos, como me pasa con ese peliculón que es Todo sobre mi madre. Y si no me gusta una película no tiene nada que ver con si me gusta o no la persona, es que no he conectado con la historia, el tono o lo que sea. Como digo, la gran mayoría de gente normal de derechas estamos abiertos a leer puntos de vista de todo tipo, lo llevamos haciendo toda la vida, aceptando la posibilidad de aprender o expandir nuestros conocimientos. Y emocionándonos con obras de creadores con los que igual no coincido en temas políticos.
Sin embargo, en los últimos años estoy detectando un número cada vez mayor de personas de izquierda que están tan acostumbrados a consumir / escuchar / leer / comprar sólo productos «de su cuerda» que NO aceptan puntos de vista diferentes a los que ya tiene. La posibilidad de ampliar conocimientos o incluso poder cambiar de opinión ante nuevos hechos o conocimientos parece un anatema para ellos. En teoría se pide que haya más variedad de contenidos, siempre dirigido al ámbito identitario, pero cuando se estrena una película como Sound of freedom ponen el grito en el cielo, llegando a expresar su queja sobre que se estrene una película interpretada por un actor que es ultra religioso y de derechas. Aunque la película fuera super inofensiva políticamente hablando. Esto se lleva viendo desde hace años en las universidades americanas, en las que no se pueden tocas determinados temas que puedan «ofender» a los estudiantes.
En el mundo del consumo y del entretenimiento, me da la sensación que los espectadores de derechas somos muchísimo más tolerantes con todo tipo de ideas, en contraposición con una izquierda más dedicada a la cancelación de lo que no les gusta que a escuchar voces contrapuestas como forma de poder crearte tu propio punto de vista. Y no es algo que vea que vaya a ir a mejor, más bien al contrario, viendo la polarización que se está provocando en nuestra sociedad. Esto es algo que hace unos años sólo escuchabas a extremistas, pero que cada vez veo más en gente «normal», que se están creyendo y haciendo suyo un argumentario terrorífico que no debería aceptarse en una sociedad democrática. Pero claro, cuando un presidente de gobierno expresa en su discurso de investidura que no aspira a gobernar para todos los españoles sino a levantar un muro contra el 50% de la población, cómo no van a permear esas ideas a una parte de la sociedad.
Justo porque el mundo real está cada vez peor, no quiero que en los pocos ratos que tengo para mis hobbies y mi entretenimiento me vengan autores mediocres a colarme panfletos políticos infumables. Panfletos que se limitan a hablar de ellos mismos y sus castañas identitarias en lugar de pensar en como se comportarían y actuarían personajes con más de 60 años de vida. Y ya de crear historias entretenidas ni hablamos. Porque lo importante es que mensaje sea «importante», que sea legible es totalmente secundario. Para eso que no me busquen.
Si tengo que poner mi cartera donde pongo mis opiniones, cada vez me lo ponen más difícil para poder seguir comprando comics de Marvel o DC. Por suerte, siempre me queda mi comicteca, no me acabo todos los comics que ha comprado en los últimos 40 años. Y la nueva hornada de comics del ámbito indy como los que está realizando Robert Kirkman en su sello Skybound, entre otros. No voy a dejar de leer, pero probablemente cada vez menos de las dos grandes, que al final son empresas dentro de grandes conglomerados empresariales del entretenimiento que buscan el beneficio, no agradar a un lector veterano como yo.
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2023 ha sido un año con luces y sombras para el mundo del comic americano. En el artículo de hoy voy a hacer un repaso de los elementos a mi juicio más destacados.
Empezando por las polémicas, 2023 fue el año en que los dueños de las librerías especializadas americanas alzaron su voz ante la falta de calidad de los comics de Marvel y DC, cuya ínfima calidad a su juicio explican las importantes caídas de ventas, que están provocando el cierre de muchas tiendas pequeñas.
El tema de las ventas es complejo, y no creo que haya un único factor que afecta negativamente, sino que estamos ante un problema con múltiples causas. Empezando por el empuje de Amazon y la comodidad de recibir en tu casa el tomo que quieras sin necesidad de desplazarte a una tienda que puede o no estar en tu localidad de residencia. Esto ya de por si ya es un factor de competencia clarísimo.
Pero entrando en lo relativo a Marvel o DC, cuando hablamos entre colegas comiqueros, que la calidad media de los comics ha caído en los últimos años es un hecho incuestionable. Escuchando La hora de las tortas, uno de los podcasts de comics más importantes en español, un contertulio calificaba de «cagarro» varios títulos de Marvel con aprobación unánime. Y sin embargo, esta realidad que está en boca de cualquier lector comprador cuando fue expresada por un librero americano provocó que sufriera una campaña de acoso increíble de trolls pero también de algún profesional del medio. Primero se negaba que las ventas de Marvel y DC estuvieran cayendo, y cuando esto se documentó con cifras reales de ventas de tiendas se les dice que no tienen derecho a quejarse. Y ya decir que los comics no se venden porque su calidad es infumable significó el peor pecado posible para los salvadores de la moral la corrección política.
Por supuesto, Marvel y DC no son toda la industria. Hay autores de comics superventas a los que les va muy bien en el canal de las librerías generalistas tipo La casa del Libro o FNAC. Pero en el canal de las librerías especializadas de comics, que sigue siendo el principal para las editoriales de comic, estas editoriales siguen suponiendo un importante porcentaje de las ventas semanales, de forma que si sus ventas bajan, eso provoca que menos compradores se acerquen a las tiendas y que a la larga se vendan menos comics en general. Desde hace algún tiempo llevo opinando que Marvel y DC han ninguneado a sus compradores de toda la vida para buscar un ideal de lector «diverso» que no existe. Desde luego no está en el canal de las librerías especializadas, pero tampoco está presente en el pequeño mercado de las ventas digitales, que supone menos de un 10% del total del mercado a pesar de vender en todo el mundo. Watchmen o Civil War se siguen vendiendo en la FNAC, pero de alguna manera dudo que el último tomo de Avispa se venda. Sus grapas no se vendieron y tampoco lo hace el tomo.
Los libreros están pidiendo algo tan loco como que Marvel y DC escuchen a sus compradores y hagan comics que puedan ser comprados por ellos y que se amolden a sus gustos. Y no hablamos de producir comic machistas o racistas, como automáticamente se califica a cualquiera que se queje de la calidad de Marvel o DC, sino comics que no sean un panfleto militante ilegible. De hecho, el ideal serían comics como Batman-Superman World´s Finest de Mark Waid y Dan Mora, uno de los mejores comics del años para mi precisamente por apuesta por la aventura más-grande-que-la-vida en lugar de por el activismo. A pesar que conocer algunas declaraciones de Waid hicieron que me se cayera un mito, el tipo de comic que mejor hace Waid es justo lo que se está pidiendo que se extienda en el sector.
Este año se ha producido al mismo tiempo que se niegue que hay un problema de ventas de comics y que a la vez muchos autores indys pidan ayuda económica al no ser rentables los comics que lanzan al mercado. Con el aumento de oferta se hace cada vez más difícil no ya vender tu comic, sino incluso conseguir que los lectores compradores sepan que existe. De forma que hay autores consagrados como Brubaker y Phillips, Robert Kirkman o Mark Millar a los que les va genial, mientras que a muchísimos autores de segunda y tercera fila no consiguen llegar a final de mes.
Hablando de Mark Millar, este año he descubierto lo mala que es la envidia y que es bastante odiado por una parte de lectores gafapastas, únicamente por dedicarse a hacer comics de entretenimiento sin miras elevadas, y por parte de compañeros de profesión celosos que tenga mucho más éxito que ellos. Sobre todo cuando ellos escriben sobre temas importantes y Millar no. Frente a los que niegan el problema, Millar se ha dedicado todo el año a hablar en positivo del medio comiquero y ha dado ideas que podrían conseguir que autores de renombre quisieran volver al mundo del comic, lo que provocaría ventas millonarias para Marvel y DC de forma automática. Millar proponía como fórmula para captar talento top que a partir de ventas superiores a 60.000 ejemplares, Marvel y DC dieran el 50% de los ingresos del comic a los autores, de forma que podrían conseguir ingresos muy superiores a los actuales y a la vez las editoriales también ganarían gracias al aumento de ventas. Igual las ideas de Millar no son todas buenas, pero al menos se atreve a proponer algo, y entiende que la forma de solucionar un problema pasa primero de todo por reconocer que existe.
AUTOR DEL AÑO 2023: MARK MILLAR
Aparte de su activismo en positivo para mejorar la industria del comic, lo cierto es que Mark Millar es para mi el autor más importante de 2023 porque ha puesto su cartera donde pone sus opiniones, publicando para mi el comic más importante del año: BIG GAME, el comic-evento que celebró los 20 años del nacimiento de Millarworld juntando a todos los personajes de Millar en una miniserie dibujada por el dibujante super estrella Pepe Larraz. Big game mostró en sus páginas una épica al nivel de Vengadores Endgame y nos dio un entretenimiento sobresaliente que hizo que quisiera leer estos comics mes a mes en grapa americana.
Y si esto no fuera suficiente, Millar entiende los comics mejor que Marvel y DC, al tener claro que el éxito y la calidad de un comic dependen en gran medida de tener un dibujo sobresaliente. Mientras que para Marvel y DC el dibujo es secundario e intercambiable, Millar se ha dedicado a pagar a sus artistas mejor que lo que lo hacen estas grandes editoriales, consiguiendo fichar a artistas sobresalientes como los españoles Jorge Jiménez (Nemesis Reloaded) o Juanan Ramírez (The night club).
Además, fruto de una planificación inmejorable, consiguió unir en The Ambassadors a Frank Quitely, Kark Kerschl, Travis Charest, Olivier Coipel, Matteo Buffagni y Matteo Scalera. Pensando en el factor entretenimiento y en la calidad y consistencia del dibujo, los comics de Millarworld de este 2023 superan con mucho a todo el catalogo de Marvel y de DC. Es que no hay color.
LANZAMIENTO DE 2023: TRANSFORMERS DE DANIEL WARREN JOHNSON (ENERGON UNIVERSE DE SKYBOUND)
Daniel Warren Johnson es mi autor completo favorito. Su Do a Powerbomb me voló la cabeza a primeros de año, y cuando supe que DWJ había sido fichado por Robert Kirkman para realizar el relanzamiento de Transformers dentro de su sello Skybound, supe que estábamos ante algo grande.
El estreno de la serie de Transformers superó todas mis expectativas, pero antes de eso el nuevo comic de Kirkman con Lorenzo De Felici (Oblivion Song), Void Rivals, servía de presentación del Energon Universe, un universo en el que además de la ciencia ficción de este título descubriremos que Transformers y G.I. Joe viven el el mismo mundo compartido. No leía un comic de Transformers desde los tiempos de Forum, y parece que además de los Autobots, también caerán los comics de los soldados. Y es que cuando varios comics de una editorial molan, tu yo lector quiere leer más cosas que prometan mantener la calidad. Y de momento, parece que Skybound lo está consiguiendo en estos primeros meses del lanzamiento.
MEJORES COMICS DE DC COMICS: SHAZAM! Y BATMAN – SUPERMA WORLD´S FINEST DE MARK WAID Y DAN MORA
Compro muy poquito DC, pero los comics de Mark Waid y Dan Mora son el ideal de comic al que todas las editoriales deberían aspirar. Grandes dosis de aventuras, caracterizaciones icónicas reconocibles y un dibujo maravilloso. Por todo esto me enamoré del mundo del comic y me compensa los quebraderos de cabeza que mi hermano Fernando sufre para conseguir las diferentes grapas USA. Porque sale a cuenta la lectura mensual frente a esperarse a que salga el tomo para leerlo un arco completo a la vez.
MEJOR COMIC / AUTOR DE MARVEL: JED MACKAY (DOCTOR EXTRAÑO, CABALLERO LUNA, LOS VENGADORES)
Me quejo de la calidad media de Marvel, y cada vez compro menos comics de la Casa de las Ideas. Pero cuando un autor está on-fire, hay que aprovecharlo para disfrutar de sus comics. Es el caso del escritor Jed MacKay, cuyo trabajo en Marvel me está pareciendo una pasada, simplemente por hacer lo que comentaba antes referido a la obra de Mark Waid. Comics con aventuras estupendas con personajes reconocibles. En el caso de MacKay, su seña de identidad parece que es presentar estupendas grapas autoconclusivas en Doctor Extraño, con Pasqual Ferry, o en Caballero Luna, con Alessandro Cappuccio y Federico Sabbatini, que marcan el desarrollo de una historia mayor.
En el caso de su relanzamiento de Los Vengadores, ha planteado una buena amenaza más-grande-que-la-vida, aunque lamentablemente el dibujo de C.F. Villa e Ivan Fiorelli no esté al nivel de los Héroes más Poderosos de la Tierra.
LA POLÉMICA DE MARVEL DE 2023: EL RETIRO FORZOSO DE FRANK CASTLE – CASTIGADOR
Uno de los más claros ejemplo de una editorial que trabaja de espaldas de sus lectores fue el retiro forzoso de Frank Castle (Castigador), en la última colección del personaje. El comic de Jason Aaron, Paul Azaceta y Jesús Saiz muestra que es posible realizar un comic notable incluso cuando la premisa marcada por la editorial es lamentable. Una premisa construida sobre una mentira, y es que el personaje de Frank Castle de alguna manera se ha vuelto «problemático» al ser el favorito de lectores republicanos. En su momento escribí una larga reflexión sobre este lamentable retiro forzoso, pero que en un mundo del entretenimiento en que John Wick es un éxito global alguien de Marvel vea a Punisher problemático, sobre todo teniendo a Lobezno y Deadpool matando enemigos de forma sangrienta y brutal todos los meses, es un ejemplo más de la hipocresía de los editores de Marvel y como ponen su ideología por delante de su obligación de hacer comics que los lectores quieran comprar.
EL ÉXITO DE LA BIBLIOTECA MARVEL DE PANINI RESALTA EL MAL MOMENTO DE LAS NOVEDADES DE MARVEL
Me resulta curioso comentar lo contento que me hizo la nueva Biblioteca Marvel lanzada por Panini los últimos días de 2022. Este formato de comic me parece perfecto para poder poseer por fin los primeros números históricos de colecciones como Los 4 fantásticos, Los Vengadores o La Patrulla-X, que nunca compré en su momento.
Y que incluso a pesar de los elementos que no han envejecido nada bien de estos comics de los años 60, me emocionen más que muchas grapas de Marvel actuales no es éxito de unos comics cuya importancia histórica es indudable, sino demérito de los comics actuales. Unos comics con dibujos mediocres con unos personajes a los que en muchos casos no reconozco.
CONAN ENCUENTRA NUEVA RESIDENCIA EN TITAN COMICS
Conan se ha mudado a Titan Comics. Y su primer arco obra de Jim Zub y Rob de la Torre me ha parecido una pasada, ofreciendo una nueva historia pero con el feeling perfecto de los comics de Roy Thomas y Joh Buscema.
Pero la verdad es que los fans de Conan estamos de enhorabuena en España, porque a las grapas USA se une la edición de Planeta de los álbumes de Glénat en los que adaptan las novelas originales de Robert E. Howard.
KROMA DE LORENZO DE FELICI (IMAGE COMICS)
Además de Void Rivals, Lorenzo de Felici ha publicado en USA Kroma, una sobresaliente historia de fantasía embientada en un mundo sin color en el que los hombres sobreviven ocultos en una ciudad de altas paredes de los terrores de la naturaleza. El comic me parece una fenomenal muestra de De Felici como autor completo que os recomiendo completamente.
NIGHT FEVER HC DE ED BRUBAKER Y SEAN PHILLIPS (IMAGE COMICS)
Un año más, Ed Brubaker y Sean Phillips, con color de Jacob Phillips, han producido uno de mis comics favoritos del año. No se que tiene esta pareja, pero da igual el tema de sus comics, siempre transmite la sensibilidad con la que mejor conecto. Hablaba antes de autores on-fire, pero la consistencia y la calidad de esta pareja en los últimos 5-6 años me parece una maravillosa locura.
De hecho, aquí estoy esperando que me llegue Where the body was, su siguiente novela gráfica que ya se ha publicado es USA y que confío que no tarde en llegarme. Y que seguro aparecerá en mi lista de lo mejor de 2024.
Leyendo estas líneas, a veces creo sonar muy negativo. Pero en realidad, cuando un comic me encanta como Big Game, Transformers, Shazam!, Doctor Extraño o Night Fever, me emociono con él como si tuviera 14 años. Cuando algo es bueno, o conecta con mis gustos, tengo claro que el mundo del comic me da lo que pido de él. Y aunque Marvel y DC estén en un mal momento, creo que nunca dejaré de leer comics, sea en el formato que sea. Y realizados por los autores que más me interesen. Y eso no va a cambiar en 2024. Aunque espero eso sí que mi artículo resumen del año que viene sea un poco más optimista que este.
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Termina Big Game, el comic EVENTO de Mark Millar y Pepe Larraz, con color de Giovanna Niro, que sirve de celebración del 20 aniversario de la creación de Millarworld y que es para mi uno de los mejores comics de este 2023.
PUNTUACIÓN: 9.5/10
FINAL DE LA MINISERIE
Ya está aquí. La conclusión del mejor crossover de la compañía en años. Hemos visto a todos los queridos personajes de Millarworld juntos por primera vez y hemos visto cómo Némesis los asesinaba uno a uno. Pero, ¿hay un resquicio de esperanza en algún lugar del que nos hayamos olvidado? Este libro es imprescindible para los fans de KICK-ASS, KINGSMAN, THE MAGIC ORDER, NEMESIS y todos tus favoritos.
Mark Millar es uno de los grandes nombres del comic mainstream americano, con más de 30 años de experiencia en primer nivel. Tras comics en DC como el segundo volumen de The Authority o Superman: Red Son, se mudó a Marvel en los que han sido uno de los mejores años de la historia de la editorial, en los que realizó algunos de sus comics más populares como son The Ultimates con Bryan Hitch y Civil War y Old Man Logan con Steve McNiven. Durante sus años en Marvel Millar entendió que el futuro del comic mainstream (y el dinero) estaba en los comics de creación propia, iniciando su sello Millarworld en el que ha publicado sobre todo en Image Comics algunos comics super exitosos que tuvieron además adaptación cinematográfica: Wanted, Kick-ass y Kingsman, Tras la compra de Netflix del Millarworld, llegaron Jupiter´s Legacy y Super Crooks con diferente éxito, pero esto no puede ocultar el hecho que Millar se ha juntado en los últimos 20 años con los mejores dibujantes del medio para realizar unos comics siempre super entretenidos: Chrononauts, Starlight, Empress, Reborn The Magic Orden, Nemesis y Nemesis Reloaded, Prodigy, Ambassadors… Big Game ha sido el gran evento que une estos 20 años de historias de la mejor manera posible.
Pepe Larraz (Madrid 1981) es uno de los tres mejores dibujantes de superhéroes actuales. Su trabajo en Dinastía de X junto a Jonathan Hickman se convirtió en uno de los comics más influyentes e importantes de los últimos años en Marvel, a la que siguió una buena etapa en el nuevo volumen de Patrulla X escrito por Gerry Duggan. A pesar de tener un contrato en exclusiva con Marvel, pudo negociar con la editorial para poder disfrutar de su extraordinario trabajo en esta miniserie de 5 cinco números. Y el resultado no ha podido ser mejor.
Mark Millar, Pepe Larraz y Giovanna Niro nos han regalado el comic del año 2023. Big Game ha confirmado de forma brillante que en épica, espectacularidad y momentos super impactantes los comics del Millarworld superan con mucho a cualquier propuesta actual de Marvel y DC. De hecho, podría decirse que desde Vengadores Endgame no había visto o leído nada tan épico y alucinante como lo que acabo de disfrutar. El final de Big game ha sido un número doble, pero hubiera deseado que tuviera 100 páginas y no se acabara nunca. Porque los momentazos han sido demasiados y demasiado buenos como para resumirlos aquí. Aparte que no quiero spoilear la experiencia a nadie.
En el momento que entró en juego la máquina del tiempo de Crononautas, estaba claro que el giro y la posibilidad de contraataque de los héroes pasaba por ella. La duda era cómo se iba a realizar. Y me flipa lo bien que ha manejado Mark Millar los ritmos de la historia, dado que en los cuatro primeros números hemos tenido una sucesión de masacres y desesperación terribles para el lector, al sufrir por las muertes de personajes muy queridos del Millarworld. Poder tener en este climax los momentazos de los héroes que llevamos deseando ver desde el comienzo de la serie nos da a los lectores una satisfacción total, con el plus de poder ver a todos estos personajes juntos por primera vez. Y a todo esto, durante la promoción comentaba que todos los héroes del Millarworld estarían en Big Game. Leyendo hasta el cuarto número parecía una misión imposible, pero Millar lo consigue con unas sorpresas que me han encantado, incluso cuando en algún caso sean apenas un cameo en las últimas páginas.
En medio de esta acción más-grande-que-la-vida con el destino del mundo en juego, me ha encantado que Millar plantee los mejores momentos a los héroes que lo empezaron todo, Kick-Ass y Hit-Girl. Que Hit-Girl es la puta ama lo sabemos desde 2008 cuando el comic de Kick-Ass nos voló la cabeza. De hecho, Wesley Gibson nos lo ha recordado varias veces a lo largo de esta miniserie. Eso no es una sorpresa. Lo maravilloso es disfrutar de la resolución que Millar ha planteado para Dave Lizewski. Un giro que además es coherente con lo visto en otro comic de Millar publicado este mismo año. Saber que esto no es más que un punto y seguido para Dave y que vamos a poder disfrutar de más comics protagonizados por él muy pronto es otra de las alegrías que me deja este comic.
Big game ha resultado un engranaje de relojería perfectamente engranado por Mark Millar que se ha desarrollado de forma perfecta. Pero hay que reconocer que la cuadratura del círculo la ofrece el mejor dibujante del mundo de los superhéroes americanos, PEPE LARRAZ. El madrileño, con la colaboración de Giovanna Niro en el color, ha creado un comic que se recordará durante mucho tiempo, en el que cada viñeta sería el momentazo de cualquier otra grapa normal en otra colección. La narrativa y la capacidad de síntesis de Larraz (y Millar), condensando en una única imagen los momentos soñados por miles de lectores es sobresaliente. Y en las splash-pages consigue rememorar la épica del mejor George Pérez de Crisis en Tierras Infinitas, o lo que sentimos los espectadores viendo Endgame. Además, tras cuatro números de villanía, ver el sangriento e impactante final que Millar y Larraz han planteado para Wesley Gibson resulta otro puntazo bestial. Hell yeah!!
Otro elemento que me ha encantado de este final de Big Game es la sensación de historia contada de forma perfecta que ha llegado hasta un final cerrado y satisfactorio. Millarworld por supuesto va a seguir publicando más comics a partir de ahora, pero Big Game termina aquí y el final es perfecto. De hecho, escuchando y leyendo entrevistas a Millar sabemos que en el futuro vamos a disfrutar del último volumen de The Magic Order, el quinto, The Night Club va a tener al menos dos volúmenes más, y seguimos esperando el final de Jupiter´s Legacy. Además, aunque viendo cómo termina este comic no sé como lo va a hacer, Millar también comentó que también tenía pensadas nuevas historias para Nemesis. Aparte de nuevos conceptos que seguro está aguardando el momento propicio, o el artista adecuado, para lanzarlos. Todo eso llegará en el futuro, pero está bien que ahora disfrutemos con este final y que no sea necesario anunciar ninguna de estas series que están por venir. Porque lo que tenemos en nuestras manos es más que satisfactorio.
Estoy tan cansado leer comics con un dibujo mediocre de Marvel y DC que tener a un super clase como Larraz dibujando este comic es un sueño hecho realidad. De hecho, Millar lleva entendiendo desde hace 20 años mejor que las Dos Grandes queel comic es ante todo una historia contada con imágenes, y no debería admitirse que tengamos nada menos que lo mejor. Para ello Millar ha conseguido colaborar con los mejores artistas del medio en su sello Millarworld, ofreciendo una calidad y consistencia, siempre planteada desde el entretenimiento, que ya quisieran las demás editoriales. En realidad, en la actualidad sólo el sello Skybound de Robert Kirkman puede mirar de tu a tu en cuanto a Millarworld en lo referido a la calidad y entretenimiento. ¡Fua, chaval!!
¡Qué grande ha sido disfrutar de Big Game sin spoilers ni nada que me chafara la diversión! Muchas gracias, Mark Millar, Pepe Larraz y el resto del equipo Millarworld. En lo vuestro sois insuperables, no se puede hacer mejor. Y para los lectores, Big Game es el comic evento de 2023 que no te puedes perder.
Big Game es uno de los mejores comics de 2023. El espectáculo y entretenimiento que nos han dado Millar, Larraz y Niro se ha salido de la escala, qué ganas de leer lo próximo que publique Millar.
PUNTUACIÓN: 9.5/10
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Big Game de Mark Millar y Pepe Larraz está siendo uno de los comics más entretenidos de este 2023 y este cuarto número mantiene el nivel de sorpresas y momentos impactantes.
PUNTUACIÓN: 9/10
Los crononautas pueden estar muertos, pero Hit-Girl puede usar su tecnología de viaje en el tiempo para volver al mundo de Empress. Este es, literalmente, el libro más loco y brillante que hay ahora mismo. El cómic evento de 2023 y una visita obligada para cualquiera que ame los libros de Millarworld, ¡ya que todos y cada uno de los personajes están aquí para divertirse!
La capacidad de Mark Millar de condensar en apenas 22 páginas una historia apasionante con diálogos interesantes, un ritmo endiablado y sorpresas impactantes me parece fenomenal. De hecho, hay pocos, muy pocos escritores dentro del mainstream que se acercan al nivel de calidad y entretenimiento que Millar ofrece a los lectores cada mes. Porque esa es otra, Millar entiende como nadie el medio y la necesidad de ofrecer comics excelentes que siempre consiguen volarte la cabeza y cumplen con la primera obligación de una grapa, que es dejarte con ganas de querer comprar la siguiente.
Las cosas pintaban mal para los héroes del Millarworld por el ataque de Nemesis, pero la huida de Hit-Girl usando uno de los trajes de los Crononautas en el número anterior aún ha complicado más las cosas, al terminar en el reino del Rey Morax (Empress) hace 65 millones de años. Un villano aún mayor que William Gibson, el líder de la Fraternidad al que conocimos en Wanted, y que ve en la máquina del tiempo de Mindy la posibilidad de reinar a través de todo el continuo temporal.
A esto le sumamos que cuando pensaba que tendriamos todo un número ambientado en el mundo de Empress, pero cronológicamente ANTES de la serie de Millar y Sturat Immonem, Millar me ha vuelto a sorprender con un sopapo en toda la cara cuando vemos que los planes de Gibson y Nemesis de acabar con todos los héroes siguen su curso con más muertes directas y dolorosas. La breve aparición de The Magic Order nos cuenta que ningún imperio es eterno y que la hora de La Fraternidad puede estar llegando a su fin, pero la solución puede ser aún peor. El final del comic con el cliffhanger que nos ha dejado Millar es antológico.
Comics como Big Game justifican mi amor a los comics y su capacidad de ofrecer una acción más grande que la vida que ningún otro medio puede recrear. De hecho, el aumento de escala que acabo de disfrutar en este cuarto número de alguna manera justifica aún más el calificativo de EVENTO y el propio título de la colección. Porque cada vez todo es más grande, espectacular y peligroso.
A la potente historia de Millar hay que sumar un sobresaliente dibujo de Pepe Larraz con color de Giovanna Niro, que consigue dejarme anonadado ante la fuerza de sus imágenes. Larraz tenía en este número una difícil comparación al entrar al mundo de Empress creado por Stuart Immonem, pero su representación de Morax, la princesa, su esposa la Reina y el capitán Havelock me resulta una pasada.
Millar ofrece una historia super chula, pero es Larraz el que tiene que convertirla en una narración secuencial, y el resultado es sobresaliente, no lo puedo calificar de otra manera. El ritmo que se imprime en la página, la tensión que se respira en todo el comic, las perspectivas que plantea para contar la historia, todo es éxito de Larraz, gracias a un. También quiero destacar el notable color de Giovanna Niro que consigue enfatizar las ya excelentes imágenes del dibujante madrileño.
Se supone que el final tiene que ser positivo y los héroes acabarán venciendo. El climax final va a ser un número doble, pero hay tantos frentes abiertos que pensar que Millar va a cerrar la historia en una única grapa es otro motivo de flipar ante lo que Millar nos está dando en Big Game. Duke McQueen (protagonista de Starlight , el homenaje de Millar y Groan Parlov a los comics de Flash Gordon y Adam Strange) comentó que ha pedido ayuda a sus amigos en otra galaxia, por lo que no es para nada descartables que tengamos una llegada de los jinetes de Rohan de La dos torres en el climax del próximo mes, provocando un combate a tres bandas entre dos ejércitos de villanos y otro de héroes. Además, tengo claro que Hit-Girl va a ser clave en la resolución de la historia y la derrota de la Fraternidad, probablemente robando el traje de Crononautas que ahora está en manos del ejército de Morax, y posiblemente realizando un viaje al pasado para cambiar algún elemento clave, reiniciando de alguna manera el Millarworld.
Esto último es especulación, pero qué bonito es poder disfrutar de un comic que te deja siempre en lo más alto. Gracias a comics como Big Game me enamoré a esta afición, y seguiré comprando comics mientras existan historias con esta escala y ambición.
Comparto las primeras páginas del comic:
Big Game está siendo un escándalo, y de la forma más inesperada y entretenida nos ha situado en las puertas del climax final. Qué ganas de leer el final.
PUNTUACIÓN: 9/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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