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Crítica de Un mundo bajo Muerte 7 de Ryan North y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

El séptimo número de Un mundo bajo Muerte de Ryan North y R.B. Silva, con el color de David Curiel, coloca todas las fichas de cara al climax final de esta miniserie – evento.

PUNTUACIÓN: 6/10

Muerte no renunciará a su poder sin luchar. Mientras las rebeliones a lo largo del mundo son sofocadas rápida y brutalmente, el emperador se prepara para la última batalla, enfrentándose a todo un ejército de proporciones mundiales. No será suficiente para que muerda el polvo: Mister Fantástico prepara una última jugada desesperada

Llevo pensando todos estos meses por qué este comic de Un mundo bajo Muerte no ha hecho click. No para mi, ni para mi hermano Fernando. Y leyendo los comentarios en Twitter y otras redes sociales, en general en el fandom comiquero. Y me doy cuenta que el problema principal no es la ejecución, que también, sino de CONCEPTO. La idea de un mundo controlado por muerte tendría que haberse planteado como una temporada entera al mismo nivel que fue Dark Reign, cuando Norman Osborn consiguió el poder y mando a los héroes a la clandestinidad. De esta forma, hubiéramos podido tener una primera fase en la que TODO el Universo Marvel asistiría a unas primeras medidas que realmente mejoraban la vida de la gente en todo el mundo, lo que planteaba un dilema moral. En una segunda fase, empezarían a conocerse los secretos de Muerte, lo que llevaría a que se levantara la rebelión contra él, de forma que cada personaje o grupo podría ir tomando sus propias decisiones, o incluso sería posible que alguno cambiara de opinión. De forma que la miniserie que culminaría toda esta etapa (esta) se centraría en el combate final. No es mala idea, ¿verdad?

Lamentablemente, eso no ha pasado. Marvel ha obligado a Ryan North a condensar toooodas esas narrativas en una única colección con grapas de 20 páginas. Demasiado que contar en demasiadas pocas páginas. Y en este séptimo número tenemos otra vez el ejemplo perfecto. Tras la revelación del numero anterior, descubrimos que Muerte había usado la esencia vital de todos los habitantes presentes y futuros de Latveria para aumentar sus poderes y convertirse en casi omnipotente. Tras esta revelación Muerte torturó a Reed Richards ¡arrancándole un trozo de la cabeza!

En este número tenemos en las dos primeras páginas ejemplos de cómo se toma la sociedad la revelación que Muerte es malvado, que sólo busca el poder y la dominación sobre todo lo demás. Y aquí North muestra uno de los problemas del comic, al querer hacer una asociación de lo que pasa en este comic con la actualidad social y política de los Estados Unidos y la polarización de su sociedad con dos grupos enfrentados que ven cualquier cosa desde puntos de vista opuestos. Así, mientras unas personas se dan cuenta que Muerte es malvado, incluido J. Jonah Jameson, otras personas opinan que les da igual todo porque a ellos les va bien y no conocen a ningún latveriano. Otra persona tiene claro que Muerte no tiene que dimitir porque le ganó el debate a Reed Richards tras torturarle. Como si eso fuera bueno. Y esto podría parecer una idea genial si no fuera que es demasiado poco, demasiado intrascendente. Porque en realidad, es que todo nos da igual. Y nos da igual porque no hemos llegado a conocer la sociedad de Muerte, por lo que esto no conecta emocionalmente.

Luego tenemos el siguiente problema del comic, y es que el comic continúa con otra gran escena de combate, al reunirse TODOS los héroes para otro ataque contra Muerte. Pero son unas páginas vacías porque en realidad dan igual y son combates vacíos. Y porque como en números anteriores el dibujo de R.B. Silva no ayuda a tener una experiencia satisfactoria, a pesar que el vistoso color de David Curiel. Luego tenemos la sorpresa y el siguiente problema. La sorpresa es que Reed Richards ¡ha aprendido a dominar la magia y busca la revancha! Lo malo, ¿no había torturado Muerte a Richards y le había arrancado un trozo de cabeza?¿Cómo se ha liberado Richards y como ha encontrado tiempo para todo eso? Este giro, a pesar de lo impactante que es, no es más que una sorpresa un poco absurda que me ha transmitido que en realidad todo da igual y nada tiene consecuencias. Lo contrario a lo que tiene que provocar un comic para engancharme.

Lo he adelantado antes, pero el dibujo de R.B. Silva no me está funcionando. El primer problema viene con el programa de dibujo que utiliza. Me da la sensación que usa referencias de fotos de personas reales para sus dibujos, y esto provoca una sensación rara, porque da la sensación que debería saber a quien alude Silva con cada cara random que dibuja. Pero lo peor es que luego dibuja a los protagonistas de forma rara. Por ejemplo, no reconozco para nada a la María Hill tal y como la dibuja Silva. Por añadir problemas, hay imágenes en las que los personajes están dibujados en posturas extrañas, por ejemplo la llegada de Reed Richards como Científico Supremo, que debería ser una splash-page acojonante, pero que me deja pensando ¿Dónde está la mano izquierda de Richards?

El sexto número de esta serie terminó con Muerte derrotando a Reed Richards. El séptimo número lo hace exactamente igual. ¿Nadie pensó que eso podría ser un problema? ¿O es que asumían que a estas alturas a nadie le importaría? A veces pienso que el problema no es este comic concreto. Igual el problema soy yo que he leído demasiados comics y nada me sorprende. Y eso es cierto, he leído mucho. Pero cuando un comic plantea una buena narrativa y plantea un buen gancho emocional, conecta conmigo y me engancha. Un mundo bajo muerte no lo hace. No lo ha hecho hasta ahora y en los dos números que faltan no lo va a conseguir. Lo único a lo que puedo aspirar a estas alturas es que al menos acierten el final.

El caso es que tampoco puedo decir que Un mundo bajo Muerte es un mal comic, pero si que es un comic sin chispa, que es lo peor que le puede pasar a lo que se supone que es el principal evento de Marvel Comics de 2025.

Comparto las primeras páginas del comic:

Un mundo bajo Muerte se dirige al final con los mismos aciertos y desaciertos que hemos visto hasta ahora. Quedan dos números, espero que al menos acierten el final.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Vengadores: Crepúsculo de Chip Zdarsky y Daniel Acuña (Marvel Comics – Panini)

Aprovechando una sesión de firmas, mi hermano Fernando compró la miniserie Vengadores: Crepúsculo de Chip Zdarsky y Daniel Acuña firmada por el artista murciano. Comparto mis impresiones tras su lectura.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En un mundo de prosperidad, el Capitán América ya no existe. Pero Steve Rogers todavía está ahí, vagando a través de una América donde la libertad es una ilusión, donde Los Vengadores son extraños y sus amigos murieron hace mucho tiempo. ¿Cómo reúnes a Los Vengadores en un mundo que no los quiere? 

No compré en su momento esta miniserie de 4 números de Panini en la que recopilaba los 6 números publicados en USA. Soy fan de Daniel Acuña y me parece uno de los dibujantes de mayor personalidad de la Marvel actual. Sin embargo, en los últimos años no he conectado con los guiones de Chip Zdarsky. Ni con los temas sobre los que escribe ni con la misma estructura o diálogos que incorpora a sus historias. Zdarsky no es para mi, y no pasa nada. Puestos en la balanza Acuña con Zdarsky, el presupuesto limitado mandó para la no compra. Como comentaba, un viaje a Madrid de mi hermano y una sesión de firmas de Acuña en Tomos y Grapas me ha permitido, además de leer la miniserie, descubrir que Acuña es una persona super maja con el que da gusto hablar.

Y empezando por las cosas positivas, el dibujo de Daniel Acuña es extraordinario. Estamos en un mundo futuro en el que hace casi 30 años que los superhéroes desaparecieron tras el desastroso Dia H en el que muchos héroes murieron combatiendo a Ultrón. Héroes y casi la mitad de la población de Boston. El gobierno americano prohibió a los superhéroes y empezó a perseguirlos, lo que provocó que los pocos que sobrevivieron abandonaran.

Este mundo del futuro implica diseñar todo. Por supuesto los nuevos trajes de los Vengadores que conoceremos en esta historia, así como de los vilanos. Pero también los vehículos, la ropa y los elementos de tecnología de una sociedad que aparentemente es feliz y ha conseguido una buena vida durante estos años. En ese aspecto, el trabajo de Acuña es espectacular. En realidad, es un trabajo que justifica la compra de un comic independientemente de la historia que se trate.

El corazón de la historia es un Steve Rogers anciano que ha visto como su suero del super soldado se agotaba y vive sus días resignado a que sus mejores días están en el lejano pasado. Steve abandonó como el resto de héroes, pero se siente mal porque ve como la sociedad está abandonando la democracia a cambio de la seguridad que el actual gobierno le proporciona. Una seguridad que se ha convertido casi en autoritarismo, con un gobierno que acalla y persigue al discrepante. Llegará un momento en que Steve no podrá aguantar más injusticias e intentará luchar una vez más. Hasta donde puede luchar un anciano.

La historia de Zdarsky me ha sonado a ya vista de principio a fin. Se han publicado tantas historias de futuros distópicos que todo me sonaba demasiado familiar, no siendo esa una sensación positiva para este comic. Y por un lado entiendo que hay una serie de conveniencias inevitables para que esta historia pueda suceder. Empezando porque el propio Steve Rogers abandonara su trabajo hace 30 años. O que Thor abandonara la Tierra para vivir en Asgard. Son cosas que tienen que pasar o no hay historia. Aunque eso en realidad vaya contra el ADN de los personajes.

Cuando el comic avisa de los peligros de cambiar democracia por seguridad, Zdarsky obviamente plantea una crítica a la presidencia de Donald Trump y sobre todo a la sociedad que le vota. Unido a una crítica a los magnates tecnológicos (¿He oído Elon Musk?) que dominan a los políticos desde las sombras. Iba a escribir que era una crítica sutil, pero en realidad de sutil no tiene nada. Y en realidad, esta idea no es para nada original por parte de Zdarsky, a lo largo de los años hemos leído en Capitán América numerosas historias con el mismo argumento mejor contadas que esta.

Dentro de las conveniencias ridículas, la más grosera de todas es el hecho que Tony Stark muera y Janet Van Dyne desaparezca, y su hijo James Stark quede al cuidado de un supuesto hermano de Edvin Jarvis que en realidad es Cráneo Rojo. Como digo, es un elemento necesario sin el cual no hay comic y que explica que en 30 años Cráneo utilice los recursos de Industrias Stark para convertir los Estados Unidos en una autocracia autoritaria. Pero la idea es sencillamente ridícula y no aguanta el análisis más ligero. Pueden haber conveniencias, pero la mayoría de situaciones me parecían ridículas o forzadas más allá de lo racional.

Un anciano Luke Cage que lidera a un nuevo grupo de Defensores dará a Steve la oportunidad de volver a la lucha gracias a un nuevo suero del Super Soldado. A partir de ahí, el renovado Capitán América tendrá que reunir a un nuevo grupo con Ms. Marvel, una nueva Ojo de Halcón, la sorpresa de Tony Stark, cuya consciencia fue mantenida con vida en Industrias Stark, Thor y una aparición estelar de última hora.

Al ser un comic de superhéroes, tras 30 años dominando el país en la sombra, Cráneo Rojo decide realizar un golpe de estado matando al Presidente, para tomar el control. Esto da la excusa para el gran climax final con una gran batalla en Washington con el destino de la nación en juego. Aunque el comic se titula Vengadores: Crepúsculo, casi parece un comic de Capitán América, dado que el corazón emocional de todo gira en torno a él, como también el principal combate contra Cráneo Rojo.

El comic de superhéroes se nutre de los momentazos. Momentazos que Acuña aprovecha para crear páginas impresionantes. Pero en realidad, los hechos que Zdarsky plantea para generar esos momentos son ridículos, como que Thor llegue en el momento en que alguien le reza pidiéndole ayuda. ¿Significa eso que NADIE le pidió ayuda en 30 años? Y lo mismo para el momentazo de Janet Van Dyne, que esconde una decisión totalmente absurda que dejó a su hijo solo durante tres décadas. Y esto es en realidad el problema de gran parte del comic.

Por cada momentazo visual en el que Acuña lo clava, tenemos una decisión narrativa cogida por los pelos siendo generoso. Empezando por todo, TODO, lo relativo a la historia de James Stark. Hablaba de la sensación de haber visto cosas similares a lo visto en este comic, pero mejor en comics previos. La llegada de Hulk es un ejemplo perfecto, recordando el primer arco de The Ultimates de Mark Millar y Bryan Hitch. Lo que pudo ser un momentazo se convierte en un cliché esperable en una historia alternativa como esta.

Como comic de dejarte llevar y no pensar demasiado, Vengadores: Crepúsculo me parece una gozada gracias a un dibujo impresionante de Daniel Acuña. Como digo, sólo por él merece la pena leer este comic. Aparte de todo lo demás, Acuña imprime una personalidad alucinante a sus páginas, y sus personajes transmiten humanidad y empatía, sabiendo crear los momentos más grandes que la vida que los fans de Los Vengadores hemos aprendido a apreciar.

Pero lo cierto es que la historia de Zdarsky transita lo funcional para que la historia suceda, con las situaciones ridículas que no tienen sentido y que van en contra del corazón de estos personajes. Como comentaba al principio, Zdarsky es un escritor que no es para mi. Y con Vengadores: Crepúsculo tengo una nueva prueba. Que lo disfruten sus fans.

Comparto las primeras páginas del comic:

Me da pena que Daniel Acuña no haya tenido un mejor guion de Chip Zdarsky para esta miniserie. A pesar del maravilloso dibujo del murciano, la sensación de «esto ya lo he leído antes mejor» y «esto es un absurdez» estuvieron demasiado presentes durante la lectura.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Caballero Luna: Puño de Khonshu 1 de Jed MacKay (Marvel Comics – Panini)

Nuevo relanzamiento del Caballero Luna de Jed MacKay, con una nueva serie con el subtítulo Puño de Khonshu. Comparto mis impresiones del primer volumen publicado por Panini, que cuenta con dibujos de Alessandro Cappuccio, Domenico Carbone y Devmalya Pramanik

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡Marc Spector ha vuelto del más allá! Como avatar y agente de Khonshu, dios egipcio de la Luna, ha muerto y resucitado en más de una ocasión. Reunido con la Misión Medianoche, que ha crecido en su ausencia, Marc se lanza directo a la lucha mientras peligrosos agentes de ambos lados de la ley atacan.

Este volumen de Panini recopila Moon Knight: Fist of Khonshu 0-5 USA.

Caballero Luna murió y fue resucitado en el climax de Caza Sangrienta. Antes de retomar sus deberes de protector de los que viajan por la noche, Marvel ha preparado un estupendo número 0 que sirva de punto de entrada para nuevos lectores. El comic está guionizado por MacKay y cuenta con espectaculares dibujos de Alessandro Cappuccio con splash.pages dedicado a cada uno de los personajes y situaciones que veremos a continuación. Este número está muy chulo y creo que cumple perfectamente con su objetivo, aunque creo que es poco probable que alguien vaya a subirse al carro de una etapa que ya lleva casi 4 años.

Esta nueva etapa presenta a un nuevo enemigo, Achilles Fairchild, un desconocido granjero que ha tenido un meteórico ascenso a la cima gracias a su control de la nueva droga Glitter. Esta nueva droga tiene elementos mágicos que provoca una adicción mortal y una marea de siervos desesperados que harán lo que sea por una nueva dosis. Junto a Fairchild, su guardaespaldas Carver posee una espada de origen mágico, posiblemente asgardiano, y plantea un nivel de amenaza incluso para el Puño de Khonshu.

MacKay está en su salsa en esta colección, equilibrando el interés entre Marc Spector y el resto de secundarios del comic. Cada grapa ofrece una lectura satisfactoria, en la que no da ni un minuto de respiro al Caballero Luna. En este tomo tenemos un cambio radical en el status-quo de la colección, y llega de forma un poco anticlimática, aunque reconozco que en el actual panorama editorial el guionista no puede dejar nada para más adelante, tiene que ir a saco siempre. La lectura de este volumen ha estado muy bien. Y como siempre, MacKay sabe dejarnos con un cliffhanger de los que quitan el hipo. Por la parte de la historia, en realidad todo bien.

Coger un comic Marvel es enfrentarte a la mítica escena de Forrest y la caja de bombones: Nunca sabes lo que te puede tocas. El teórico dibujante oficial Alessandro Cappuccio dibuja los números 0, 1 y 2, siendo sustituido por Domenico Carbone en el número 3 y por Devmalya Pramanik en los números 4 y 5. Y se que es una guerra perdida, pero no puedo entender que en la Marvel actual no sea posible que un mismo dibujante dibuje un arco completo. No ya uno, ni siquiera dos. Es de vergüenza.

Estaba tan mosqueado con esto que he mirado la edición USA y compruebo que los números de este tomo son los últimos de Alessandro Cappuccio en la colección. Cappuccio ha creado la identidad gráfica de este comic, es una pérdida enorme que vamos a notar a partir de ahora. Porque sus sustitutos son Domenico Carbone y Devmalya Pramanik, que se van a alternar en los próximos números. Y hasta que me acostumbre a sus estilos diferentes entre si, que ya es un fallo en si mismo, me parecen bastante más flojos. De hecho, casi me parece cuando un comic está en vías de cancelación y poner a dibujantes de segunda y tercera fila para no «malgastar» talento en este comic. Y no si la etapa de Mackay se está acabando tras más de 4 años escribiendo la colección, pero las elecciones de dibujantes de los editores no sirven para transmitir confianza precisamente.

MacKay ha creado una estupenda etapa para Caballero Luna. Y está claro que tarde o temprano terminará. Mientras siga, la disfrutaré aunque parezca que los dibujantes han sufrido un bajón. Esperemos que el entretenimiento no se resienta.

Comparto las primeras páginas del número 1 de esta etapa:

Caballer Luna: Puño de Khonshu mantiene la personalidad que Jed MacKay ha imprimido a su etapa, convirtiendo este comic en uno de los más disfrutables de la Marvel actual. Aunque el cambio de dibujante amenaza el entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Batman / Deadpool de Grant Morrison y Dan Mora (DC Comics)

La colaboración de Marvel y DC nos ha traído nuevos especiales cruzando a sus personajes más conocidos. Tras el divertido número de Marvel, DC ha juntado a los super estrella Grant Morrison y Dan Mora para un fascinante Batman / Deadpool.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

¡El Caballero Oscuro y el Mercenario Bocazas, unidos en una aventura tan frenética que creerás estás soñando, cortesía de los legendarios Grant Morrison y Dan Mora!

Y no te pierdas, además, varias increíbles historias extra: ¡Scott Snyder, James Tynion IV y Joshua Williamson se reúnen con Hayden Sherman para una mágica aventura protagonizada por Constantine y el Doctor Extraño! ¡Tom Taylor y Bruno Redondo te regalan un épico team-up entre Nightwing/Dick Grayson y Laura Kinney/Lobezna! ¡Mariko Tamaki y Amanda Conner espachurran juntos a Harley Quinn y Hulk! ¡Y G. Willow Wilson y Denys Cowan retratan a los electrizantes Static y Ms. Marvel!

Cuando Marvel y DC anunciaron estos crossovers, la idea de cruzar a Batman y a Masacre no me llamó especialmente la atención. Lo que hizo que tuviera claro que tenía que comprar este comic era la nueva colaboración de Grant Morrison y Dan Mora, que ya trabajaron juntos en la maravillosa Klaus. Y el resultado ha sido alucinante.

Lo primero que me ha gustado mucho es la complejidad de la historia de Morrison y como consigue añadir una capa de metatextualidad adicional a un comic que ya era pura diversión de por si. Aunque no voy a desvelar las sorpresas del comic, me gusta mucho la forma en que conecta este comic con elementos que exceden el mundo del comic, como fue la película de Deadpool y Lobezno, utilizando a personajes secundarios de Marvel y DC que en realidad fueron creados por él. El comic tiene montones de detalles que hacen referencia a otros comics clásicos, empezando por la aparición de personajes poco o nada conocidos como Sportsmaster o The Writer, que ayudan a la ruptura de la cuarta pared. También hay un elemento que recuerda al Animal Man de Morrison, incluyéndose él mismo en la historia.

En lo referido al elemento de buddy-movie, me ha hecho muchísima gracia que el propio Deadpool tenga claro que al estar en un comic editado por DC, Batman va a ser el puto-amo y él no tiene ninguna oportunidad contra él. Además, rompiendo con lo esperado, Morrison plantea que sea Batman el que haga humor metatextual a costa del origen de Deadpool y las influencias que Rob Liefeld tuvo a la hora de crear al personaje. El comic es una locura, empezando por la excusa cósmica que plantea Morrison para que este crossover se produzca, creando incluso una Tierra 7642 donde los personajes de DC y Marvel comparten aventuras. Y aunque la historia tiene muchas luchas y locuras super divertidas, me gusta también que Morrison plantee un elemento emocional «a pie de calle» que Batman tiene también que resolver, que hace que el final sea aún más satisfactorio incluso aunque el personaje en cuestión nos trajera sin cuidado antes de leer este comic.

La historia de Morrison es una locura magistral que muestra a un Morrison en su mejor momento entendiendo las necesidades de los personajes, planteando una estructura narrativa perfecta que no deja de sorprendernos al girar cada página, planteando montones de momentazos y sorpresas alucinantes.

Por suerte para Morrison, tiene a Dan Mora dibujando este comic. Y lo mejor que se puede decir es que Mora puede dibujar cualquier cosa de forma brillante. Obviamente, Morrison es algo que ya sabía, tras trabajar con el costarricense en los diferentes especiales de Klaus. Y me flipa que todos los desafíos narrativos son una oportunidad para que Mora nos vuele la cabeza en cada página. Con el color de Alejandro Sánchez, Mora nos ofrece un despliegue visual alucinante que además del espectáculo añade el toque de humor perfecto que se espera en una historia protagonizada por Masacre. Para mi, esta historia de Batman y Deadpool es la perfección en apenas 27 páginas.

Este especial se completa con 4 historias adicionales.

Constantine y Doctor Extraño se encuentran en una historia de 10 páginas obra de Scott Snyder, James Tynion IV y Joshua Williamson en el guion, con Hayden Sherman en el dibujo y Mike Spicer en el color. La fusión de dos infiernos, los de Nerón y Mefisto, puede significar el fin de ambas realidades si los dos protagonistas no aceptan que tienen que trabajar juntos.

Me gusta que la historia haga que Constantine intente engañar a Extraño como el cabrón malnacido que es para conseguir lo que necesita para sus planes. Por suerte, Extraño también tiene su as en la manga. Me resulta muy interesante que al estar en el especial de DC, la historia está contada desde el punto de vista de Constantine.

A eso hay que sumar un dibujo super guapo de Hayden Sherman, que aparte de brillar en la parte sobrenatural, con unas composiciones de páginas super atractiva, consigue transmitir la altivez de Stephen Extraño y el cabrón-puto-amo que siempre debería estar implícito en cualquier historia de John Constantine.

Dentro de ser una historia corta, los autores realizan un gran trabajo que me deja con ganas de más. Buenísima historia.

Tom Taylor, Bruno Redondo y Adriano Lucas nos regalan una historia de 8 páginas con Nightwing/Dick Grayson y Laura Kinney/Lobezna que es puro corazón. Frente la narración de Constantine de la historia anterior, me gusta muchísimo la forma en que Taylor plantea que Dick y Laura ambos cuenten la historia desde su punto de vista. En ambos casos tenemos personajes derivados de otros más importantes, Batman y Lobezno, que sienten que tienen un legado muy importante que cubrir. Una parte importante de la gracia es que Taylor escribió los comics de ambos personajes, siendo para mi la mejor etapa de Laura que yo he leído. Al ser una historia de 8 páginas no hay espacio para demasiado, pero Taylor se las apaña para que veamos lo principal de ambos mundos, al incluir en la historia a Barbara Gordon y Haley, el perro de Dick, y a Gabby y su mascota carcayú Jonathan.

En lo referido a historias con corazón, ahora mismo no hay nadie mejor a Bruno Redondo. Redondo crea magia en estas 8 páginas, ayudado por Adriano Lucas en el color. Dick, Laura y Gabby transmiten un cariño y una empatía que hace imposible que no los amemos. Tenemos otra historia ganadora en este especial.

Las dos historias restantes son completamente secundarias, empezando por la extensión que tienen sus autoras. Mariko Tamaki y Amanda Conner, con color de Tamra Bonvillain cruzan a Harley Quinn y a Hulk en una historia de 5 páginas que es una chorrada auténtica que no me ha hecho ninguna gracia.

Después G. Willow Wilson y Denys Cowan, con el entintado de Klaus Janson y el color de Francesco Segala reúnen a Static y Ms. Marvel en otra historia de 5 páginas que consigue conectar las similitudes de ambos personajes, empezando por ser héroes jóvenes de sus barrios respectivos. Como le pasaba a la historia de Harley y Hulk, con 5 páginas no puede hacerse gran cosa, pero G. Willow Wilson y Denys Cowan consiguen dejarnos con la sensación que Static y Ms. Marvel tendrían que volver a reunirse en una historia de mayor extensión, preferiblemente una miniserie.

Comparando este especial con el publicado por Marvel hace un par de meses, creo que este comic es mucho más satisfactorio. Por supuesto, empezando por la historia de Morrison y Mora, que me parece alucinante. Pero DC creo que ha acertado también en lo referido a las historias de complemento. Porque en el comic de Marvel tuvimos 6 historias, algunas de apenas dos y tres páginas. La sensación de intentar abarcar más de lo deseable fue evidente.

Sin embargo, DC ha dado 27 páginas a Morrison y Mora, dos más que las del comic de Wells y Capullo, algo que el propio Morrison ha afirmado que le dio margen a que su historia respirara mejor, y ha planteado dos historias más largas con aventuras completas que me han dejado sensación satisfactoria. Por contra, recordando el Daredevil – Green Arrow, el dibujo de Kubert era una barbaridad pero en realidad no había historia. Por todos estos motivos, encuentro este Batman – Deadpool muchísimo mejor comic que su contrapartida de Marvel.

Además, esta grapa USA me dio una doble alegría porque me lo regaló mi hijo por Navidad, con la colaboración de mi hermano Fernando (¡gracias, bro!!!) Tener un regalo sorpresa que no esperaba y que me lo acierten de esta manera no tiene precio.

Comparto algunas páginas del comic:

Grant Morrison y San Mora. Batman y Deadpool. Un comic magistral. Si no le clavo un10 a este comic es por las dos historias de complemento más flojas, pero este comic ha sido pura diversión.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

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Crítica de Daredevil: Día gélido en el infierno de Charles Soule y Steve McNiven (Marvel Comics – Panini)

¡Feliz Nochebuena!!! Charles Soule y Steve McNiven vuelven a reunirse para la miniserie Daredevil: Día gélido en el infierno, un comic con una posible última aventura de protector de la Cocina del Infierno.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Charles Soule regresa al mundo de Daredevil, con Steve McNiven (Civil War) como artista para una saga como ninguna otra. Tras una serie de horribles sucesos, el mundo está en ruinas. Matt Murdock es viejo y sus poderes se han desvanecido. Después de que un misterioso anciano interrumpa un convoy secreto provocando una explosión, un gas mortal se extiende por La Cocina del Infierno y El Hombre sin Miedo tendrá que cambiar su perspectiva.

Este volumen incluye Daredevil: Cold Day in Hell 1-3 USA.

Steve McNiven es una super estrella de comic americano desde que su popularidad se elevara hasta la estratosfera con Civil War. En los últimos años se prodiga cada vez menos, lo que hace que cada nuevo comic suyo sea un acontecimiento para sus seguidores. McNiven y Charles Soule coincidieron en el comic de La Muerte de Lobezno, y luego en el que devolvió a la vida a Logan, y llevaban hablando años de hacer este comic.

Daredevil: Día gélido en el infierno tiene la particularidad de estar realizado con el Método Marvel tradicional. De forma que Soule y McNiven discutían la historia a nivel general, Soule escribía un guion que luego NcNiven se encargaba a trasladar a viñetas de la forma que él estimaba mejor, desglosando las viñetas con las que sentía que la historia se contaba mejor. Por último, con las páginas ya terminadas y coloreadas, con McNiven coloreando el primer número y Dean White los dos siguientes, Soule tomaba las riendas para escribir los diálogos.

El resultado de esta colaboración son unas páginas increíbles en las que McNiven parece empeñado en recordarnos lo buen dibujante que es. De hecho, Daredevil: Día gélido en el infierno merece ser comprado sólo por el espectacular trabajo del artista. McNiven plantea un montón de información en cada número, con numerosas páginas con rejilla de 16 viñetas o incluso más, planteando una narración en la que lo que pasa es importante, pero también la forma en que Matt Murdock percibe su entrono a partir de que recupere sus poderes. El despliegue visual es alucinante, aprovechando entre otros detalles los diferentes invitados que aparecerán en el comic.

Puestos a destacar algo que me ha super flipado, la aparición de ELEKTRA es increíble. La primera vez que la vemos en su mortífera gloria, es como si el Frank Miller de 1990 de Elektra Lives Again hubiera vuelto en su mejor momento creativo. Hay muchos momentazos visuales en Día gélido en el infierno, en parte gracias a los invitados, pero creo que las páginas de Elektra pueden ser lo mejor del comic.

En muchos aspectos, esta miniserie toma el concepto de las miniseries «El Fin» que contaban la última aventura de diferentes personajes de Marvel, con un nuevo título más llamativo y molón. Y dentro de este marco temporal, tengo que reconocer que no he conectado demasiado en lo que Charles Soule y Steve McNiven plantean. No ya con este mundo futuro con los Estados Unidos en medio de una guerra civil sin superhéroes por uno o varios sucesos indeterminados. Esto es un tropo para este tipo de historias casi esperable a priori. No, lo que en realidad ODIO de este tipo de historias es que el héroe vuelva a vestirse para una última misión, y FRACASE en impedir el plan del villano. Por supuesto, hay muchos matices que podrían aplicarse en este caso, pero en lo fundamental es lo que tenemos en este comic. Y ¡joder, que mal!

Dicho esto, el despliegue visual de McNiven en realidad compensan de sobra que la historia me haya parecido más flojita. Daredevil: Día gélido en el infierno es un comic que hará las delicias a los fans del cuernecitos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Daredevil: Día gélido en el infierno es un comic en el que el dibujo de Steve McNiven hace que merezca la pena la compra.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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