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Crítica de Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette (DC Comics – ECC Ediciones)

Con algo de retraso he podido leer los tres volúmenes de Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette, con colores de Nathan Fairbairn, la maravillosa reimaginación de los mitos de las Amazonas, en el que es uno de los comics mejor dibujados que podemos encontrar hoy en día en las librerías.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

De las mentes magistrales de Grant Morrison (Crisis Final, El Multiverso) y Yanick Paquette (La Cosa del Pantano, Batman Inc.) llega el origen más provocador de Wonder Woman que hayas leído. Un relato único que rinde homenaje a su rica trayectoria.

Tras Batman, Superman y los Jóvenes Titanes, llega el momento de que los mejores autores aborden el mito de Wonder Woman desde una nueva óptica. Provocadora pero respetuosa, completamente moderna pero atemporal, esta nueva incorporación a la serie de novelas gráficas Tierra Uno de DC nos presenta el poder y el valor de Wonder Woman, la campeona de Isla Paraíso.

Wonder Woman: Tierra Uno ha sido una serie de 3 novelas gráficas, publicadas en España por ECC Ediciones en 2016, 2019 y julio de 2021. La primera novela gráfica contó con 144 páginas, con 136 las dos siguientes.

Grant Morrison (Glasgow, 1960) es uno de los principales guionista del mundo del cómic americano mainstream. Ha trabajado y revitalizado demasiados conceptos como para mencionarlos todos, pero habría que destacar entre sus comics más destacados y celebrados Animal Man, Doom Patrol, la novela gráfica Arkham Asylum, The Invisibles, Justice League, Batman, All-Star Superman, We3, Flex Mentallo, 52, Final Crisis o su relanzamiento de los X-Men, que forman ya parte de la historia del medio. En prosa escribió la novela Super Gods, análisis de la historia del comic book americano en la que Morrison conectó con sus propias vivencias personales.

Yanick Paquette es un artista canadiense que ha realizado al igual que Morrison la mayoría de su obra en DC Comics. Tras realizar varios cómics independientes, llegó a DC en 1997 gracias al especial JLA: Tomorrow Woman. Realizó muchos más encargos para la misma editorial antes de iniciar una prolífica colaboración con Marvel en títulos como Ultimate X-Men. En 2006, dibujó la miniserie Secret Soldiers: Bulleteer escrita por Grant Morrison, con quien repetiría más adelante en The Return of Bruce Wayne y Batman Inc. Tras su etapa en La Cosa del Pantano del Nuevo Universo DC junto a Scott Snyder, puede decirse sin generar polémica que este Wonder Woman: Tierra Uno es su mejor trabajo como profesional.

La reimaginación de los mitos de Wonder Woman a manos de Morrison me ha parecido super curiosa porque me alucina ver en 2021 que Morrison haga un elogio tan poco sutil del ideario del creador de Wonder Woman William Moulton Marston, que creó al personaje en 1941.

Wonder Woman fue un banco de pruebas empleado por el psicólogo Marston, creador del polígrafo, para exponer sus puntos de vista sobre el feminismo, con “un nuevo tipo de superhéroe que triunfaría no con puños o potencia de fuego, sino con amor”, lo que obligatoriamente hizo que debiera ser una mujer. Marston creó Wonder Woman para ser una alegoría del líder amoroso ideal; el tipo de mujer que él creía que debería dirigir la sociedad. «Francamente, Wonder Woman es propaganda psicológica para el nuevo tipo de mujer que, creo, debería gobernar el mundo», escribió.

Marston era un feminista convencido, practicante del poliamor y firme creyente en la superioridad de las mujeres. Describió la servidumbre y la sumisión como una «práctica noble y respetable». La Wonder Woman de Marston a menudo terminaba encadenada antes de liberarse inevitablemente. Esto no solo representaba la afinidad de Marston por el bondage, sino también el rechazo frontal que mostraba frente a la subyugación de las mujeres y la esclavitud.

Grant Morrison toma todos estos elementos unidos a la propia mitología griega de la Amazonas para crear un mundo de Wonder Woman que se siente moderno y atemporal a la vez, respetuoso del pasado del personaje pero sin miedo de llevarlo a caminos hasta ahora nunca explorados cuando se lleva la ideología de Wonder Woman y las Amazonas hasta sus últimas consecuencias. Frente a la versión guerrera espada en mano que se ha impuesto en los últimos años en los comics de DC, me gusta que Morrison nos devuelva a la Diana más utópica y optimista que busca convencer con el poder del amor y que tiene como principal arma su lazo de la verdad. Que este concepto que parece tener una connotación silver-age un poco ñoña tenga tanta importante en la historia realmente me parece un acierto.

Morrison es también un feminista convencido y no tiene problema en mostrar que el ideal de sociedad de esta historia, tal y como imaginó Marston, es una que esté dominada por las mujeres en la que el hombre de un paso al lado, y no tuvo miedo a la polémica que entiendo que sabía que estas ideas podrían provocar en el público americano.

Los lectores veteranos de comics ya sabemos que los comics siempre han sido políticos, y este Wonder Woman: Tierra Uno es una historia 100% feminista de principio a fin, con una presentación de Diana en el mundo “real” de los Estados Unidos que pone en contraste su mundo ideal idílico con los problemas de nuestra sociedad, con unos poderes económicos y militares que se oponen a toda posibilidad de alterar el statu-quo. Una sociedad con graves problemas y desigualdades al que le falta mucho para llegar al ideal al que aspiran las mujeres de la historia.

Pero no nos vamos a engañar, la historia de Morrison está bien, pero el plus de calidad que hará que este comic se recuerde durante años es el suntuoso y maravilloso dibujo de Yanick Paquette con colores de Nathan Fairbairn. Hace mucho tiempo que no he visto a una Diana tan bella, poderosa y segura de si misma, a la vez transmitiendo la ingenuidad, positivismo y esperanza de un mundo mejor que supone la juventud. A una perfecta anatomía (literalmente), no sólo de Diana, sino de todas las Amazonas, hay que añadir una fuerte personalidad de cada personaje, que transmiten perfectamente el ideal de belleza imposible que forma parte del ADN de esta sociedad utópica perfecta formada únicamente por mujeres. Este Wonder Woman: Tierra Uno es sin duda una celebración del cuerpo femenino en todas sus formas.

Los dibujos de Paquette quitan el hipo y son increíbles. Hay que agradecer la oportunidad que este formato de novelas gráficas le ha proporcionado para poder crear su mejor trabajo sin tener que preocuparse de los plazos de entrega mensuales habituales del mundo del comic-book, que son el gran problema para la creatividad artística del medio. Paquette crea una arquitectura maravillosa con una Temyscira que cobra vida de forma mágica. El increíble trabajo de fondos es otro elemento que hace que estas novelas gráficas sobresalgan respecto a la gran mayoría de comics que se publican en la actualidad, y quiero destacar además las estupendas portadas, como la del número 3 inspirada en «La libertad guiando al pueblo» de Delacroix.

A esto hay que sumar un gran dominio de la narrativa, consiguiendo la cuadratura del círculo de hacer que su Wonder Woman sea una belleza que admirar en cada página y que además la historia se lea de forma super fluida casi de una sentada gracias a una composición de páginas que son un escándalo, llena de suntuosidad, respeto por sus orígenes mitológicos y frescura a la hora de contar la historia. Y si a todo esto le sumamos un indudable elemento erótico en la historia con numerosas viñetas planteadas como puro bondage con Diana apresada o arrodillada delante nuestro, mirándonos a los lectores con la boca abierta y ojos solícitos, ¡buff!! La lectura aumentó varios grados de temperatura a mi alrededor mientras lo leía. Y creo que este elemento es un claro homenaje a la figura de Marston y los valores que defendía.

Si tengo que ponerle un pero, es que Morrison construye a unas Amazonas tan superiores en todo, belleza pero sobre todo fortaleza e inteligencia, que realmente no llega a haber nunca una amenaza creíble que tenga capacidad real para oponerse a ellas. Si a eso sumamos a unos hombres machistas presentados como personas pequeñas y ridículas, la sensación de inocuidad está presente de principio a fin. Esto además viene aumentado por la propia existencia de las tres oráculos que indican que el destino ya está marcado de antemano, así para ¿para qué preocuparse por nada si todo va a suceder como estaba previsto?

Luego hay otro elemento que es mucho más cuestionable, y es la propia ideología de Marston y su «feminismo sumiso». En los últimos años estamos acostumbrados que a la hora de actualizar historias y personajes clásicos para las nuevas generaciones de lectores, en las versiones modernas se modifican aquellos elementos que han envejecido mal y puedan resultar ofensivos por transmitir elementos que con ojos del siglo XXI puedan ser vistos como machistas, racistas, etc… Algo que no me parece mal, la verdad. Que sin embargo se haya considerado conveniente publicar un comic que presenta la superioridad de las mujeres frente a los hombres, y que los hombres deben aceptar sumisamente esta posición de superioridad femenina me deja flipado. Soy una persona convencida de los valores del feminismo clásico y creo que hombres y mujeres somos iguales en derechos y obligaciones, y que nuestra sociedad debe derribar las barreras y toda discriminación que impidan el crecimiento y la felicidad de la mujer, de cara ha conseguir una democracia de ciudadanos iguales. Y no tengo la piel fina, entiendo que Morrison plantea este elemento a sabiendas de ser polémico, y me gusta leer contenidos que planteen un desafío intelectual. Pero pensaba que el objetivo a conseguir era este, una sociedad de hombre y mujeres con las mismas oportunidades y derechos. Igual resulta que estaba equivocado.

Creo que en 40 años leyendo comics mainstream americanos es la primera vez que un héroe afirma la superioridad de un género frente al otro como un ideal al que aspirar. Es algo que se sobreentiende en el discurso de un villano, que para eso es el malo que busca provocar desigualdades, pero que nunca esperé leer de alguien como Wonder Woman. Ni de ningún otro héroe, ojo. Y para que entendamos lo problemático de todo, imaginemos que DC hubiera querido publicar un comic de Superman (por ejemplo) en el que promoviera una sociedad utópica en la que el hombre es más importante que la mujer, y en la que el género femenino debe acostumbrarse a vivir una vida servil hacia el hombre, y que esta sociedad se mostrara como un paraíso de paz y felicidad. Obviamente este comic no se hubiera publicado porque DC sabe con razón que se le hubieran tirado encima todo tipo de activistas por ser discriminatorio, ofensivo para la mujer, etc, etc. Y sin embargo, aquí tenemos un comic que propugna eso mismo al revés para aplauso generalizado. En este sentido, esta historia de Morrison muestra una visión de un feminismo radical reaccionario que intenta controlar todos los discursos que se realizan en obras de entretenimiento, que no busca igualar los derechos y las obligaciones de hombres y mujeres sino crear privilegios de unas frente a otros.

Y si a esto le sumamos que el propio ideal de feminismo sumiso de Marston copiado por Morrison podía ser genial en el entorno universitario de los años 40 en el que vivía Marston, pero resulta bastante ridículo si se piensa que alguien lo toma en serio como ejemplo en pleno siglo XXI a la hora de plantear una revolución feminista en nuestra sociedad. Esto hace que el final del comic en mi opinión acabe siendo un tanto descafeinado y problemático si pensamos en el mensaje que nos está contando. El problema de los ideales es que en los comics son mostrados y ejecutados por seres puros y perfectos como en este caso las inmortales amazonas, mientras que en la vida real las personas, también las mujeres, estás llenas de prejuicios y envidias, y son capaces de lo mejor y de lo peor.

A pesar de estos elementos con los que no comulgo, tampoco es que me rasgue las vestiduras ni nada, como comic de entretenimiento ligero creo que cumple perfectamente su función, sobre todo gracias al sublime dibujo de Paquette. Y en estas novelas gráficas he encontrado también elementos positivos que contrarrestan los menos buenos que hacen que me haya gustado la lectura.

Wonder Woman: Tierra Uno es una de las mejores lecturas de Wonder Woman que puede encontrarse: provocadora, respetuosa de su pasado, moderna y atemporal al mismo tiempo. Si eres fan de Diana, no te lo puedes perder.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Y tu, ¿has leído este comic? Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Klaus: The Life and Times of Santa Claus vol. 3 de Grant Morrison y Dan Mora (Boom Studios)

Estoy super contento de haber recibido el tercer volumen de Klaus, la reimaginación de los mitos de Santa Klaus a cargo de Grant Morrison y Dan Mora.

PUNTUACIÓN: 8/10

El gran éxito de las superestrellas Grant Morrison (Green Lantern, Happy!) Y Dan Mora (Once & Future) regresa con esta colección especial de historias con temas navideños. Klaus debe ayudar a un padre ausente convertido en muñeco de nieve a hacer las paces antes de desaparecer para siempre. Y probablemente antes de que sea derrotado por un panteón de dioses nórdicos y sus secuaces. Todo en un día de trabajo para Santa Claus. Y luego vea a Klaus en el papel del padre mismo, mientras toma a Joe Christmas cuando era un bebé y lo guía a través de todas las aventuras salvajes de la vida en un cómic inspirado en un calendario de adviento, presentado en un formato especial apaisado. Ete volumen recopila los especiales  Klaus and the Crying Snowman #1 and Klaus and the Life & Times of Joe Christmas #1 USA.

Tras la reimaginación del mito de Santa Claus que Morrison y Mora realizaron en su primera miniserie de 2016, este equipo creativo han planteado algo obvio para su Klaus: como es el protagonista de la Navidad, ¿porqué no sacar números especiales cada año coincidiendo con la festividad? Así es como se han gestado los diferentes especiales que Boom ha ido publicando cada año. El año pasado reseñé el segundo volumen que recopilaba los especiales Klaus y la Bruja del Invierno y Crisis en XmasVille, y este tercer volumen incluye una nueva historia, «Klaus y el Hombre de Nieve que llora» y una idea genial de Morrison (algo que no es noticia) convertida en un espectacular calendario de adviento «Klaus y la vida y obras de Joe Christmas».

Lo primero que me viene a la cabeza al escribir estas líneas es qué afortunado debe sentirse un artista como es el costaricense Dan Mora de colaborar con un escritor que le da un material tan maravillosamente loco para poder expresar toda su creatividad. Mora realiza todo el apartado artístico incluido el color, y me parece que está soberbio. No solo en los momentos espectaculares «widescreen», que también, sino sobre todo a la hora de transmitir todo el sentimiento y la emoción de la historia de Morrison. Y cuando lo consiguen teniendo de co-protagonista a un inexpresivo hombre de nieve, se nota que Mora ya es un fuera de serie que está al nivel de los mejores artistas del medio.

Morrison transmite un «sense-of-wonder» maravilloso en estos comics de Klaus, cuyo super poder es ver el bien oculto en todas las personas o seres fantásticos con los que se cruza. El positivismo de Morrison es contagioso y leyendo este comic es imposible no terminar de leerlo con una sonrisa de oreja a oreja. Es muy fácil (ojo, es un decir) escribir comics en los que el protagonista sufre por los problemas que se encuentra, pero me parece que en este mundo actual nuestro escribir estas historias con este toque positivo y optimista es una pasada y una rareza. ¡Qué bueno es Morrison!!

La historia del Hombre de Nieve acaba siendo además de muy loca, super emocionante. Pero luego tenemos una locura aún mayor en el segundo especial con «La vida y obras de Joe Christmas», que está planteado como un calendario de adviento en el que vemos un día en la vida del hijo de Klaus durante varios años, contado con increíbles splash pages dobles. Esto realmente es una curiosidad más que otra cosa, pero Morrison y Mora tienen la virtud de ofrecer no sólo momentos felices de celebración, sino aventuras más grande que la vida en una sola página, que me dejaron con la sensación que cada una de esas aventuras podría ser mejor que el 90% de los comics que se publican en la actualidad. Se decía que Morrison estaba pensando retirarse del comic para dedicarse a otras cosas, pero ojalá no lo haga porque la magia que crea es siempre en la página dibujada, no se si la experiencia podría ser recreada en otro medio.

Si tengo que ponerle un pero a este tomo, creo que este especial calendario de adviento fue publicado en un especial de tamaño más grande y formato apaisado tipo periódico, que permitía ver de maravilla las dobles splash-pages. Sin embargo, al recopilarlo en tomo, la unión de las páginas con el lomo justo por la mitad «cortan» algo las imágenes, lo cual es un poco una pena. Este es un pero pequeño, pero no tengo más remedio que comentarlo porque así lo sentí cuando lo leí.

Klaus es una maravilla, no lo puedo decir de otra manera. Un Morrison en su mejor momento con un Mora convertido en artista super estrella, ¿qué más se puede pedir?

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de The Green Lantern: Blackstars de Grant Morrison y Xermánico

Grant Morrison culmina junto al artista español Xermánico su primera temporada al cargo de The Green Lantern con la miniserie de 3 números Blackstars, que mantiene para lo bueno y para lo malo las señas de identidad de Morrison en este comic.

PUNTUACIÓN: 6/10

¡Interludio – Green Lantern: Blackstars! ¿Qué ha pasado con Hal Jordan? Tras los catastróficos eventos del número anterior, ningún Green Lantern patrulla el espacio, ningún anillo de poder verde ilumina en la oscuridad. ¡Los Green Lantern Corps están muertos desde hace mucho tiempo! El guionista Grant Morrison (Los Invisibles) y el dibujante español Xermánico (Injustice 2) dan forma a un nuevo capítulo de la mitología del Gladiador Esmeralda. Todo empieza cuando los imparables Blackstars fijan su mirada en un pequeño planeta antes conocido como la Tierra…

Ya comenté en mi reseña del segundo volumen de The Green Lantern que no había conectado nada con la propuesta intencionadamente enrevesada de Morrison. Tras el final cataclísmico del número anterior, en esta miniserie empezamos directos al grano en un mundo donde los Darkstars dominan la galaxia y los Green Lanterns nunca existieron. Entiendo que nadie va a comprar este comic sin haber leído los 12 números previos, pero creo que de nuevo Morrison opta por ponerle las cosas difíciles al lector, no facilitando en nada la lectura.

Hay que reconocer que una vez leídos estos 15 números de golpe aprecias como Morrison tenía todo pensado desde el principio y hay semillas plantadas el número uno que han explotado en estas páginas. Sin embargo, la forma que tiene de contarlo me parece confusa, pero no confuso por mala escritura, sino porque realmene lo ha buscado, lo cual como lector me deja perplejo. Aparte, Morrison se ha sacado completamente de la manga al Controlador Mu, el villano superpoderoso en la sombra, y es muy fácil crear a un villano todopoderoso que sea imbatible, creo yo, hasta que Jordan se saque su as en la manga.

Sin embargo, a pesar de que globalmente no he conectado con estos comics, en el número 14 de la edición española de EEC Ediciones, que se corresponde con el segundo número de esta miniserie, Morrison se saca de la manga unas páginas bestiales que son las mejores de toda su etapa, en la que a partir de la llegada del Blackstar Hal Jordan a la Tierra, hace una metáfora alucinante de la situación de Batman, Superman y Wonder Woman Woman a partir de sus sencillos orígenes editoriales hasta la compleja situación que vive el mundo del comic en la actualidad, que me han dejado maravillado y que confirman que Morrison no se olvidó de escribir de repente.

Lástima que luego entregue en el siguiente número un final apresurado y totalmente anticlimático, aunque lógico en la forma en que se desarrolla, que me dejó con una sensación de perplejidad tras leerlo y que ha terminado de echarme de esta serie.

En el apartado artístico, Liam Sharp ha descansado en esta miniserie, cayendo las labores artísticas en el artista español Xermánico, con colores de Steve Oliff. Su lápiz es más limpio respecto al dibujo «sucio» de Sharp y sus viñetas no tienen imágenes apenas abocetadas como le pasa a Sharp cuando las fechas de entrega le empiezan a apretar, pero su dibujo tiene una falta absoluta de personalidad, quedando todas las imágenes planas y sin fuerza. Es una pena, pero no consigue crear ningún momento GUAU!!! en toda la miniserie y creo que Morrison se lo puso en bandeja para que pudiera lucirse. Es por esto que globalmente su dibujo lo veo super normalito tirando a flojo, con una nula expresión en las caras de los protagonistas y unas figuras demasiado estáticas, haciendo que, de hecho, acabe echando de menos a Sharp.

Terminé mi compra de The Green Lantern. Lo que ha hecho Grant Morrison no me ha convencido y creo que a pesar de sus ideas locas se queda muy por debajo de la etapa de Johns. Este comic no es para mi, esperaré tiempos mejores para volver a comprar la serie.

PUNTUACIÓN: 6/10

 

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The Green Lantern vol 2: El día en que los astros cayeron, de Grant Morrison y Liam Sharp

La primera temporada de The Green Lantern de Grant Morrison y Liam Sharp finaliza confirmando para lo bueno y para lo malo las impresiones que me llevé tras la lectura de su primera mitad.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

¡Los giros argumentales continúan mientras Grant Morrison sacude las cosas a un nivel completamente nuevo! Hal Jordan siempre ha creído en la defensa de la ley. ¡Pero después de los últimos acontecimientos, puede verse obligado a romper su propio código para proteger el universo mismo! Una cosa es segura. La mejor serie de drama policial del espacio exterior continúa, ¡y el mundo de Hal Jordan nunca será el mismo! Este segundo volumen recopila los números 7 a 12 de la serie regular, más el annual.

Cuando comentaba mis impresiones de los seis primeros números, comentaba que me resultaba imposible conectar con este comic debido al estilo de dibujo de Sharp, a pesar de encontrarnos con una historia de Morrison super loca y repleta de imaginación, aunque algo deslavazada. Luego, gracias a un maravilloso séptimo numero con una narración con un marcado feeling de cuento de hadas y las mejores páginas que le he leído a Sharp en los últimos años, me decidí a darle una segunda oportunidad para ver cómo cerraba Morrison su historia, al tratarse de una temporada de 12 números.

La idea de Morrison de resaltar la faceta de Hal Jordan como policía galáctico daba a Morrison un abanico de posibilidades inmenso a la hora de desarrollar su historia. Mientras que en el primer volumen optó por crear historias más o menos autoconclusivas que nos presentaban de forma sutil lo que iba a ser la trama principal de esta primera temporada, en esta segunda parte ya opta por crear unos episodios con continuarás que forman un arco claro. Y en lo positivo, se nota que Morrison ha escrito este arco como un todo compacto, ya que en los últimos números nos cuenta como elementos presentados en los primeros números tienen una importancia vital en la trama que estamos leyendo.

Si hay algo que los comics de Morrison nunca han sido, son previsibles o monótonos. Pero lo que no esperaba encontrarme en The Green Lantern es a un Morrison confuso y voluntariamente enrevesado, haciendo que la experiencia lectora no sea buena. Obviamente esta sensación viene agravada por el dibujo de Liam Sharp, pero creo que Morrison ha optado por no ponerle las cosas fáciles a los lectores en una historia que en la que no tenía necesidad.

Tras cosa que no me ha cuadrado es que tras 12 números y un annual no he reconocido a Hal Jordan en estas páginas, no he visto rasgos claramente suyos hasta el punto que veo a un héroe genérico que podría ser cualquiera. Dado que Morrison actualizó el concepto del Multiverso en el Universo DC, no sorprende que lo utilice en esta historia, haciendo que Hal Jordan se encuentre con otros protectores del sector estelar 2814 de universos diferentes, y a algunos villanos. Sin embargo, estos héroes se quedan en meros engranajes del guión necesarios para que la historia avance, pero no me transmiten la más mínima personalidad o carisma, simplemente están.

En el apartado artístico, nunca fui fan de Liam Sharp y su The Green Lantern acrecienta esta opinión. Tras un número 7 maravilloso, el resto de comics reinciden en un estilo “sucio” que alterna páginas con splash-pages espectaculares con otras viñetas que parecen apenas abocetadas. Ni siquiera el color de Steve Oliff, uno de los coloristas más prestigioso del medio, consigue transmitir una sensación de fluidez que invite a leer estas páginas, creando una experiencia confusa que no me ha resultado agradable.

Y para hacer las cosas aún peores, antes comentaba que tras el super chulo número 7, al final me decidí a comprar este comic dado que la historia completa era de 12 números. Comprar 5 comic extra me parecía un precio pequeño para poder leer la historia completa de Morrison. La sorpresa me la he llevado tras leer el número 12 y ver que la historia no acaba, sino que tenemos que comprar 3 comics más pertenecientes a la miniserie Black Stars. Entiendo que una obligación del comic es hacer que compres más comics, pero el bajón que me he llevado ha sido de aupa.

Le tenía muchas ganas a este The Green Lantern, pero no he llegado nunca a conectar con la propuesta de Morrison y Sharp, y dejaré de comprarla en cuanto termine la miniserie Blackstars que debe cerrar definitivamente esta historia. Una pena.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Klaus: The New Adventures of Santa Claus, de Grant Morrison y Dan Mora

Klaus de Grant Morrison y Dan Mora fue una de las sorpresas comiqueras de 2016. La llegada de este segundo volumen formado por dos historias cortas nos ofrece las dosis habituales de maravillosa locura de Morrison con un dibujo extraordinario de Mora.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Una Reina del Hielo inmortal comandando un ejército de hombres de nieve robóticos construidos con madera encantada. Una corporación de refrescos azucarados malvada que busca apropiarse de la misma Navidad bajo los designios de un gemelo malvado. Es otro día normal en la vida de Klaus, el hombre que se convirtió en Santa Claus.

El iluminado autor Grant Morrison (All-Star Superman, Happy!), y el ilustrador nominado a un Premio Eisner Dan Mora (Go Go Power Rangers) traen su premiada reinvención de Sana Claus al siglo XXI con dos historias de Klaus ambientadas en el presente en las que salva a la Navidad de amenazas siniestras que abarcan dimensiones.

Grant Morrison es uno de mis escritores favoritos de siempre, y su reinvención de la historia de Santa Claus como un héroe mitológico nos ofreció una estupenda lectura en 2016. El éxito de esa primera miniserie ha permitido a la Boom Studios ha publicar dos especiales con nuevas historias, que han sido recopiladas en este volumen.

En la primera historia «Klaus y la Bruja del Invierno» tenemos a Klaus despertando en el presente para tener que enfrentarse a ¿Elsa de Frozen?, que ayudada por robots de madera sacados de otro cuento clásico quiere apropiarse de la Navidad.

«Crisis en XmasVille» es la segunda historia en la que Coca Cola se une a un gemelo malvado de otra dimensión para transformar la Navidad en una fiesta consumista con la que enriquecerse.

Dentro de una aparente sencillez formal y de una clara vocación de entretenimiento sin complejos, Morrison coloca en estas historias sus habituales dosis de conceptos loquísimos. Sin embargo, contra todo pronóstico todo funciona y la diversión es total. Si algo tengo que achacarle a Morrison en que me gustaría que pudiera ajustar su apretada agenda para escribir una nueva historia larga de Klaus, ya que estos dos especiales en parte me han sabido a poco.

Y en parte me han sabido a poco porque el dibujo del artista costarricense Dan Mora es una auténtica barbaridad. No importa lo loco del concepto de Morrison, Mora lo traslada a la página de forma siempre excelente, narrando la historia de forma siempre clara y ofreciendo unas viñetas que quitan el hipo. Su narrativa me parece perfecta y sus splash-pages tienen una fuerza y una personalidad de artista superstar.

Cuando leí el primer volumen de Klaus, me gustó su dibujo pero me pareció que sus figuras resultaban un tanto estáticas. El salto de calidad que ha tenido en este segundo volumen me parece una pasada, y me declaro fan absoluto de su arte.

Este segundo volumen de Klaus de Grant Morrison y Dan Mora ha sido una entretenidísima diversión que me deja con ganas de más aventuras de Santa Claus. Espero que la serie tenga éxito y se convierta en una tradición anual.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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