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Crítica de Los mercen4arios de Scott Waugh

Cuarta entrega de la franquicia de acción Los Mercenarios creada por Sylvester Stallone, que en esta ocasión ha sido dirigida por Scott Waugh. Una serie que no da más de si y se encuentra totalmente agotada.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Cuarta entrega de la saga de ‘Los mercenarios’. El veterano mercenario Barney “Esquizo” Ross (Sylvester Stallone) y su equipo de estrellas, formado por los hombres más duros (Jason Statham, Dolph Lundgren, 50 Cent, Megan Fox…), afrontan un nuevo desafío, en una trama cargada de acción. Para superarlo y salir airosos, deberán recurrir a su ingenio, experiencia y a la fuerza bruta que los caracteriza. (FILMAFFINITY)

Sylvester Stallone revolucionó en 2010 el cine de acción con Los Mercenarios, película en la que jugaba con el factor nostálgico al unir en un blockbuster a iconos del género de los 80, 90 y 2000 como Jason Statham, Jet Li, Dolph Lundgren, Randy Couture, Terry Crews, Mickey Rourke y Bruce Willis, incluyendo un cameo de Arnold Schwarzenegger. En 2012 llegó una inevitable y entretenidísima secuela que añadió al listado a Chuck Norris, Jean-Claude Van Damme y Scott Adkins entre otros. La decadencia llegó con la tercera parte de 2014, en la que la franquicia mostró que la fórmula se había agotado. En esta película pudimos ver a Antonio Banderas, Ronda Rousey, Glen Powell, Mel Gibson y Harrison Ford.

Para esta cuarta película, Stallone y el resto de productores has elegido a Scott Waugh como director. Waugh (1970) es un director de cine, productor, montador y antiguo doble de acción estadounidense especializado en cine de acción, con películas como Navy SWCC, Act of Valor, Need for Speed, Below: Miracle on the Mountain y Hidden Strike. Los mercen4rios cuenta con guión de Kurt Wimmer, Tad Daggerhart y Max Adams a partir de una historia de Spenser Cohen, Kurt Wimmer y Tad Daggerhart. La película de 105 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 100 millones de dólares, y cuenta con fotografía de Tim Maurice-Jones, montaje de Michael J. Duthie y música de Guillaume Roussel. La película se ha rodado en Londres, Bulgaria y Grecia

En el reparto encontramos a Jason Statham como Lee Christmas, el experto en cuchillos del equipo. Sylvester Stallone como Barney Ross, el líder de los mercenarios. 50 Cent como Easy Day, un nuevo miembro del equipo. Megan Fox como Gina, una miembro de la CIA y exnovia de Christmas. Dolph Lundgren es Gunner Jensen, un miembro volátil del equipo deshecho por años de lucha contra el estrés y el abuso del alcohol. Tony Jaa como Decha, Iko Uwais como Suarto, el villano principal, Randy Couture como Toll Road, Jacob Scipio como Galan, Levy Tran como Lash y Andy García como Marsh completan el reparto.

Cuando uno decide ir a ver Los Mercen4arios ya sabe a lo que va. Yo lo tenía claro cuando aproveché la Fiesta del Cine para verla en pantalla grande. E intentando mirar el vaso medio lleno, esta película sería una serie B de videoclub de toda la vida donde las estrellas del cine de acción en horas bajas intentaban seguir ganándose la vida y los aficionados las disfrutábamos con todas sus macarradas y elementos absurdos. Si buscas como yo un entretenimiento ligero y acción sin complejos no demasiado bien rodada, en realidad esta película cumpliría con el mínimo exigible.

En otras ocasiones me he quejado de la tendencia a alargar las duraciones de las películas actuales complicando innecesariamente tramas que deberían ser más sencillas para hacer películas de más de 150 minutos. Los Mercen4rios NO es una de esas películas, al tener unos ajustados 100 minutos e ir totalmente al grano. De hecho, es que no se puede ser más sintética, al ser una película que literalmente tiene dos sets de acción, al presentar una primera misión que acaba en tragedia, a lo que sigue la persecución del villano que les lleva a un enorme barco carguero donde tendrá lugar toda la segunda mitad de la película.

En positivo diré también que me gusta Jason Staham como héroe de acción, así que no debería ponerle demasiados peros a tener una película en la que él realiza la mayoría de escenas y es responsable del mayor número de bajas. Por cierto, dentro de la simplicidad del conjunto, la película tuvo un giro inesperado al principio que me sorprendió bastante.

Y aquí se acaban las cosas buenas que puedo decir. A continuación entraré a comentar las cosas menos buenas CON spoilers. Seguid leyendo bajo vuestra responsabilidad.

La película es ridículamente simple. Decía que me gusta Jason Staham, pero que en una película de MERCENARIOS él haga el 95% de todo y el resto sean comparsas sin interés ni nada que hacer es un pecado absurdo y un error de concepto tremendo. Y tengo claro que 50 Cent, Randy Couture o Dolph Lundgren en el fondo no son nadie y su momento de rentabilizar la nostalgia está más que pasado. Pero sacarles para no hacer nada es tremendo. Al menos espero que el cheque haya cobrado haya sido bueno, y que no se lo gasten todo en cocaina y prostitutas.

Resulta un pecado tener en una película de acción a Tony Jaa (Ong-Bak) y a Iko Uwais (The Raid 1 y 2) y desaprovecharles de la forma que hacen en esta película. Y por supuesto sabemos que Staham tiene que ganar a Uwais porque Staham siempre gana, pero su pelea es una decepción. Decepción por culpa de una dirección inepta de Scott Waugh que mete la cámara siempre en medio, demasiado cerca, para que los combates y las coreografías no lleguen a verse nunca bien, contándolas siempre con un montaje lamentable. Joder, simplemente había que dejar la cámara fija a 3/4 metros y dejar que los luchadores asiáticos hicieran su magia. Pues no, era demasiado pedir.

A pesar de estar en el poster no recordaba que estaba Andy García en la película, y su aparición me sorprendió, Lo malo es que por la simplicidad del conjunto, sólo había una opción para el papel que interpretaba, por lo que no hubo ninguna sorpresa. Por cierto, Megan Fox también tiene derecho a ganarse la vida como pueda, pero se nota demasiado que ha sido contratado para llamar la atención de los pajilleros que la conocieron con Transformers hace más de 20 años, porque es otro personaje que literalmente no hace nada aparte de posar en alguna escena y marcar labios operados. Por cierto, mira que no soy pudoroso, pero en la última escena en la fiesta final tras ganar los buenos la hacen aparecer con una blusa o camiseta fina marcando los pezones que me dio vergüenza ajena.

Me enteré a última hora que Stallone salía poco en la película, y me sorprendió que le mataran en la primera misión que comentaba antes. En ese momento pensé que dada su edad y los problemas que hubo en la preproducción querría quitarse de en medio. Y en todo caso, seguro que Sly habría cobrado un cheque importante, así que me pareció bien el valor que mostraron al matar a alguien tan importante como él. Lástima que todo eso se fuera al traste con un ridículo giro final en el que Stallone estaba vivo y engañó a todo el mundo para sacar de las sombras al villano interpretado por Andy García. Un giro que es super ridículo absurdo y que muestra que el director y los productores en realidad fueron unos cobardes totales. Aparte, lo mejor de estas películas era la química que comparten Stallone y Staham, sobre todo porque todos los demás personajes son comparsas. En el momento en que eliminas a uno de la ecuación, la película se resiente.

Aunque son películas que no tienen nada que ver, me vuela la cabeza lo que Gareth Edwards hizo en The Creator con apenas 80 millones de dólares de presupuesto, y lo mucho que cantan los efectos de esta película teniendo en cuenta que su presupuesto es 20 millones mayor. Y ojo que tengo claro la película que iba a ver cuando entré en el cine, pero incluso con las expectativas bajas no puedo decir que sea un buena película, aceptando eso sí que en cierto sentido da lo que se espera de ella. Al menos, la vi durante la Fiesta del Cine y me salió barato.

Comparto el trailer de la película:

Los mercen4rios no dan más de si. Una pena.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Golpe de suerte de Woody Allen

A sus 87 años Woody Allen estrena su película número 50, Golpe de suerte, rodada y producida en Francia, y que supone una cita ineludible en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 8/10

Fanny (Lou de Laâge) y Jean (Melvil Poupaud) parecen el matrimonio ideal: ambos tienen éxito profesional, viven en un magnífico apartamento en un exclusivo barrio de París y parecen estar tan enamorados como el primer día. Pero cuando Fanny se topa accidentalmente con Alain (Niels Schneider), un ex compañero de instituto, se queda sorprendida. Pronto se vuelven a ver y se acercan cada vez más…

Tras la cancelación de Woody Allen en los Estados Unidos, algo sobre lo que ya habló Allen en su autobiografía, el director neoyorkino ha tenido que viajar a Europa para conseguir financiación para sus últimas películas. Primero fue Rifkin´s festival, ambientada en San Sebastián durante el festival de cine, y ahora con Golpe de suerte, producida en Francia y rodada en París y alrededores. La película de 96 minutos rodada en francés cuenta con fotografía del maestro Vittorio Storaro, siendo esta su sexta colaboración, y montaje de Alisa Lepselter,

El reparto de actores franceses está formado por Lou de Laâge como Fanny, una joven y bella mujer casada con Jean (Melvil Poupaud) un rico profesional que parece dedicado en cuerpo y alma a su mujer. Niels Schneider interpreta a Alain, un antiguo compañero de Fanny que volverá a encontrarse con ella muchos años después. Por último, Valérie Lemercier es Aline, la madre de Fanny.

Decía mi hermano Fernando al terminar la película que incluso las peores películas de Woody Allen son mejores que la gran mayoría de estrenos. Y siendo cierto, eso no quiere decir que Golpe de suerte sea mala, todo lo contrario. Da gusto ver una película tan inteligente, tan bien contada y con un reparto tan acertado para la historia pensada por Allen. Hay un primer elemento a destacar, y es que la película luce de maravilla. Aparte de lo chulas que son las diferentes localizaciones por Paris, la fotografía de Storaro es sencillamente sublime, y hace que sea fácil ver la película y entrar en la propuesta que plantea Allen.

Como en tantas obras de Allen, su historia gira en torno a las pasiones humanas y las relaciones de pareja, al formarse un triángulo amoroso con Fanny en el centro, una mujer que se debate entre un marido atento y millonario con el que ya no siente pasión, o la sorpresa de un artista bohemio que la sorprenderá y pondrá patas arriba su ordenada existencia. Hay que destacar también que el título tiene también su importancia, dado que alrededor de Fanny hay también dos filosofías contrapuestas, por un lado Jean su marido no cree en la suerte porque cree que cada uno tiene que labrarse su propio destino y forzar que la suerte te sonría, mientras que su amante Alain es todo lo contrario, empezando por la propia casualidad que provocó su encuentro con Fanny. O yendo más allá, el propio milagro del nacimiento de un ser humano.

Me encanta además la capacidad de síntesis de Allen y cómo consigue contar una historia interesante y compleja en apenas 95 minutos. En cierto sentido Alain es un arquetipo que simboliza el joven bohemio que cree en vivir en libertad sin ataduras, pero la construcción psicológica de Fanny y su marido Jean me parece estupenda. En especial destacaría a la actriz francesa Lou de Laâge, que realiza un trabajo fantástico sobre todo en los momentos en que más confusión sufre la protagonista. En realidad todo el reparto está genial, pero ella sin duda destaca del resto.

Otro elemento que me gusta mucho de Allen es la forma en que consigue que la película sorprenda siendo lógica en todo lo que cuenta. Y aunque la película da un giro tremendo a partir de cierto momento, Allen no nos presenta los hechos con intención moralizante, sino que se limita a mostrarlo confiando en la inteligencia de su audiencia y que sabremos interpretarlos de la forma correcta. O no, vete tú a saber. Me gusta eso si el fino sentido del humor de Allen a la hora de representar a los ricos franceses como seres mezquinos y egoístas más interesados en el chisme y en hablar a la espalda de los demás que en ser personas morales. En ese sentido, hay un momento muy bueno cuando todo el mundo se pregunta a qué se dedica Jean, el marido de Fanny, y la respuesta es muy clara: «ayudo que los ricos sean más ricos». La forma de conseguirlo, legal o alegal, es secundaria.

He encontrado además que Golpe de suerte es una película super equilibrada en todo que sabe contar su historia con un ritmo pausado pero consiguiendo que todo resulte interesante, con una evolución y unas sorpresas que llegan siempre en el momento exacto. Allen no plantea una historia que sea un ejemplo de tensión, pero si consigue que nos interesen los protagonistas, incluso cuando realizan actos inmorales o incluso criminales. De nuevo, no juzga lo correcto o incorrecto de sus actos, presentando lo ilógico de querer perder una vida de lujo y comodidad y lo lógico de querer disfrutar de la vida dado lo fugaces que son las pasiones y los momentos en que podrán sentirla los protagonistas. Y al mismo tiempo, la pequeña línea que separa el deseo de una vida ordenada con la obsesión por el control hasta el punto de llegar a cometer un delito terrible.

La verdad es que me ha gustado mucho este Golpe de suerte. Y su inesperado final puede ser anticlimático, pero funciona como resumen de las ideas principales que Allen ha vertido es esta que posiblemente sea su última película como director. 50 películas es una cifra al alcance de muy, muy pocos directores, y Allen cuenta con una filmografía envidiable repleta de auténticos clásicos del cine. Puede que este Golpe de suerte no sea una obra maestra, pero tampoco lo pretende, resaltando lo buen contador de historias que siempre ha sido Allen, cumpliendo sin ninguna duda con su objetivo de entretener a su audiencia.

Allen comenta que a sus 87 años está cansado. No tanto de RODAR las películas sino de los problemas y los quebraderos de cabeza para conseguir financiación para sus siguientes proyectos. Es por esto que ahora mismo expresa su duda sobre si volverá a rodar. En todo caso, pasaron cuatro años entre Rifkin´s festival y Golpe de suerte, y me gustaría pensar que si la salud le acompaña al genio de Nueva York, esta no será su última película. Aunque es cierto que dejarlo tras 50 películas es un número redondo que me parece super adecuado para uno de los mayores genios del cine.

Comparto el trailer de la película:

Golpe de suerte ha sido una película estupenda que nos muestra la lucidez de un autor irrepetible. Qué suerte poder disfrutar de Woody Allen.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de The Creator de Gareth Edwards

Siete años después de Rogue One Gareth Edwards estrena su nueva película también situada en la ciencia ficción, The Creator.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

En medio de una guerra futura entre la raza humana y las fuerzas de la inteligencia artificial, Joshua, un duro exagente de las fuerzas especiales que llora la desaparición de su esposa es reclutado para cazar y matar al Creador, el escurridizo arquitecto de la IA avanzada que ha desarrollado una misteriosa arma con el poder de acabar con la guerra… y con la propia humanidad. (FILMAFFINITY)

Gareth James Edwards (1975) es un cineasta británico que se dio a conocer gracias a Monsters (2010), una película independiente en la que trabajó como guionista, director, director de fotografía y artista de efectos visuales. Posteriormente dirigió Godzilla (2014), y Rogue One: Una historia de Star Wars (2016). Tras los múltiples problemas que sufrió durante el rodaje de la película de Star Wars, en la que no dirigió los reshoots ni controló el montaje final estrenado en los cines, que incluye sin ir más lejos la ya super icónica final de Darth Vader, Edwards ha tardado 7 años en poder sacar adelante esta nueva película, de la que también es autor del guion junto a Chris Weitz a partir de una idea suya.

The creator es una película de 133 minutos de duración y un presupuesto de 80 millones de dólares, que ha sido producida por 20th Century Studios. La película fue rodada en localizaciones en Tailandia y cuenta con fotografía de Greig Fraser (durante la preproducción) y Oren Soffer durante el rodaje en si, montaje de Hank Corwin, Joe Walker y Scott Morris y música de Hans Zimmer.

En el reparto encontramos a John David Washington (el hijo de Denzel) como Joshua Taylor, un sargento y agente encubierto del ejército estadounidense. Madeleine Yuna Voyles es Alpha-O / «Alphie», un «simulante» robótico con la capacidad de controlar la tecnología a distancia. Gemma Chan es Maya Fey-Taylor / Nirmata, la hija de Nirmata («El Creador») y esposa de Taylor. Allison Janney es Howell, una coronel del ejército estadounidense que recluta a Taylor, Ken Watanabe interpreta a Harun, un soldado simulante en Nueva Asia y Sturgill Simpson es Drew, antiguo camarada y mejor amigo de Taylor.

Empezando por los elementos positivos, The creator es una película con una fotografía y un diseño de producción alucinantes. Me he quedado muerto al descubrir que el presupuesto de la película ha sido de tan sólo 80 millones de dólares, porque la verdad es que luce como el mayor blockbuster de Hollywood de este año. Los efectos especiales entre otros de IL&M son espectaculares y lucen increíbles, sobre todo con el diseño de los simulantes robóticos que albergan una Inteligencia Artificial. El diseño de la nave Nomad del ejército de los Estados Unidos aporta un elemento de Gran Hermano sobre todos nosotros que en cualquier momento puede acabar con quien se les opone que da una buena sensación de amenaza y peligro inminente durante toda la película. Y en general me gusta toda la tecnología, los vehículos y armas que veremos durante la película.

Gareth Edwards se muestra como un creador de potentes imágenes, ayudado por las localizaciones reales en Tailandia y por un buen ojo para crear momentos para el recuerdo con unos planos super bonitos que combinan con habilidad los elementos reales con los insertados digitales mediante los efectos visuales.

Lo malo es que todo lo bueno que tiene Edwards como director y creador de imágenes potentes no se traslada a su guion, que es una mezcla mal ensamblada de un montón de clásicos del cine de ciencia ficción. En The Creator tenemos un poco de Akira, unas gotas de Blade Runner, por supuesto el viaje de descubrimiento que Steven Spielberg planteó en I.A. (y en general, cualquier película en las que dos personas opuestas emprenden un viaje que les unirá), toques antibelicistas con una estética de Apocalypsis Now, o la consciencia de los robots / Inteligencia Artificial de Yo, Robot. Y sobre todo, mucha inspiración en el cine de Neill Blomkamp, tanto en el diseño de naves y robots de Distrito 9, como de argumento de Elysium.

Y tener unas fuentes de inspiración claras no es un problema en si mismo si consigues que tu historia conecte con el espectador, y esto es algo que nunca sucede. La historia plantea un viaje del protagonista Joshua Taylor para encontrar a su esposa, a la que creía muerta hace cinco años por culpa suya. Durante este viaje aprenderá a querer a una I.A. con forma de niña con habilidades que podrían decantar la guerra a favor de las I.A.s. La misión de Taylor era encontrar esta arma y entregarla al ejército si podía o destruirla si no tenía más remedio. Cuando descubra que el arma es la niña, aunque sea robótica, todo su mundo se derrumbará.

El problema es que para ser una película de apenas 130 minutos, se me ha hecho larga en varios momentos. Aunque Edwards intenta plantear una historia de amor (en la distancia) que aporte cierto romanticismo y poesía en algunas escenas, lo cierto es que la película es una persecución incesante que no deja a los protagonistas (y al espectador) un segundo de respiro, intentando ocultar la endeblez de la historia. Cosa que se nota demasiado. De esta forma, Taylor y la I.A. Alphie escapan del ejército de los USA, ayudándose de alguien que acaba muriendo, para cambiar de localización ayudado por otra persona para volver a ser encontrados y volver a escapar viendo morir a alguien. Hay elementos sugeridos durante el metraje que podían haber estado bien si hubieran podido ser desarrolladas mejor, como la posibilidad que las I.A.s tengan sentimientos y estén vivas y merezcan no ser exterminadas, o el contraste entre el militarismo violento de los humanos americanos, que por supuesto se confirman como los malos de la historia, con los pacíficos granjeros e I.A.s que conviven en harmonía en los poblados de Asia. El elemento de industrialización occidental «mala» frente a indigenismo «bueno» es otro elemento muy claro a lo largo del metraje.

A pesar de la perfección visual, esta persecución no acaba de funcionar como enganche emocional. Y no creo que sea un problema del reparto, que hace lo que puede con las herramientas a su disposición, sino de la historia de Edwards y de unos diálogos demasiado funcionales y muy poco emocionales. Para empeorar las cosas, la película termina descarrilando en el tercio final a partir de que Taylor y Alphie llegan a su destino. A partir de ahí se suceden una serie de absurdeces que terminaron echándome de la película. No quiero spoilear elementos claves, pero la inspiración de Elysium, cuyo tercer acto tampoco funcionaba, se hace demasiado evidente. Hay películas correctas que un buen final consiguen elevarla. Sin querer poder el dedo en la llaga, Rogue One es un ejemplo perfecto. Sin embargo, The Creator descarrila y nos plantea un final que intenta ser romántico y emocional como final del camino de Taylor, pero que resulta una ridiculez.

Hay otros elementos que me han incomodado a lo largo del metraje. Antes comentaba que el diseño de las I.A.s con la parte trasera del cráneo abierta me ha flipado. Pero eso es una cosa, y otra que TODOS los simulantes giren sus cabezas de forma artificial para que veamos su cráneo robótico, algo que empezó a sacarme de la película cuando volví a verlo por trigesimocuarta vez sin aportar nada a la trama más allá de «mira qué chulo queda». Tampoco he acabado de entender la geopolítica de este mundo y cómo se supone que los Estados Unidos están en guerra contra Asia pero luego actúan sin oposición todo el rato, excepto en una de las primeras escenas. Y entiendo la inspiración en la guerra de Vietnam, pero es otro elemento que tampoco me ayudo a entrar en la película.

Me gustaría poder decir que me ha gustado más The creator de lo que lo ha hecho, pero lamentablemente me ha parecido fallida en muchos momentos y una ocasión perdida de darnos LA PELÍCULA de sci-fi del 2023. Una pena.

Comparto el trailer de la película:

Es una pena que The Creator no acabe de saber crear una historia interesante que nos atrape emocionalmente y evite que veamos las clarísimas fuentes de inspiración de Gareth Edwards,

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Nadie te salvará de Brian Duffield (Disney+)

Tras leer buenas críticas de Nadie te salvará del guionista y director Brian Duffield, me he animado a verla aprovechando su estreno en Disney+. Y me he encontrado un ejercicio de estilo sumamente interesante que merece la pena su visionado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Brynn es una joven brillante que vive aislada de un vecindario que la ha apartado. Solitaria pero optimista, encuentra consuelo en la casa donde creció, hasta que unos extraños ruidos la despiertan. Proceden de intrusos que parecen ser sobrenaturales. Brynn se enfrenta a extraterrestres que amenazan su futuro y la obligan a enfrentarse a su pasado. (FILMAFFINITY)

Brian Duffield (1987) dirigió la comedia negra Spontaneous (2020) antes de esta película escrita y dirigida por él que mezcla ciencia ficción y terror. Como guionista encontramos trabajos como Love and Monsters (2020), la entretenidísima Underwater (2020) y la pasada de rosca The Babysitter (2017).

Nadie te salvará es una película de 93 minutos de duración, 88 sin los títulos de créditos finales. Cuenta con fotografía de Aaron Morton, montaje de Gabriel Fleming y música de Joseph Trapanese. La película ha sido producida por 20th Century Studios, ahora propiedad de Disney, con un presupuesto de 22 millones de dólares. Aunque tuvo una premiere la semana pasada en Los Ángeles, en los Estados Unidos se ha estrenado en HULU, mientras que en España lo ha hecho dentro del catálogo de Disney+.

Kaitlyn Dever, a la que descubrí en la maravillosa Booksmart (Super empollonas) y que también tuvo un interesante papel en Dopesick, Historia de una adicción, es la espectacular protagonista de esta historia en la que está presente en pantalla en el 95% del tiempo. Dever es Brynn, una joven que vive aislada acosada por un pecado de su pasado que enfrentará a una invasión de su domicilio diferente a todo lo visto hasta la fecha. Junto a Dever encontramos en el reparto a Elizabeth Kaluev como la joven Brynn, Zack Duhame como el cartero, Lauren L. Murray como la madre de Brynn, Geraldine Singer como la Sra. Collins, Dane Rhodes como el jefe de policía Collins, Daniel Rigamer como el Sr. McCreary, Dari Lynn Griffin como Maude, la amiga de Brynn fallecida hace 10 años, y Evangeline Rose como la joven Maude.

Nadie te salvará ha resultado toda una sorpresa y sobre todo, un interesante ejercicio de estilo. Porque el principal hecho distintivo es disfrutar de una película planteada prácticamente SIN DIÁLOGOS. Esto no quiere decir que no haya sonido, claro, lo cual genera un marco narrativo poco habitual que es lo que va a conseguir que se hable de esta película en las próximas semanas.

En muchos aspectos, la historia de Brian Duffield parece sacada de un episodio de Twilight Zone, porque la mezcla de ciencia ficción muy loca con una historia de terror en la que una joven huye de varios stalkers, con la peculiaridad que son alienígenas, permite a Duffield plantear una colección de escenas repletas de tensión. La mención a Twilight Zone viene también la puesta en escena y sus efectos especiales, que resultan ajustados pero con alguna escena un poco más cutrilla de lo esperable. Para resolver la problemática presupuestaria Duffield plantea en la mayoría de momentos que no se vea bien al alien, presentándolo en segundo plano desenfocado al centrarse la cámara en la protagonista. El sugerir más que mostrar sobre todo en la primera mitad creo que funciona mejor que cuando luego la película se lanza a un frenesí de aliens atrapa-humanos, pero creo que el conjunto queda bastante equilibrado, teniendo en cuenta que este aumento de escala se corresponde con lo esperado en un típico climax final.

Kaitlyn Dever es la omnipresente protagonista. A la sobre aparición en pantalla, prácticamente diría que está en el 95% de planos con una acción siempre gira a su alrededor, hay que sumar el problema añadido de no tener diálogos para construir a su personaje. Sin embargo, Dever está increíble, planteando una expresividad no verbal sobresaliente, por ejemplo cuando sufre para intentar no hacer ruido mientras el primer alien invade su casa y ella está hiperventilando. Dever consigue que te pongas en la piel de Brynn y que sufras ante un destino que parece inevitable debido a los poderes y número de los aliens que parece que han invadido la localidad. La película me parece un éxito total, pero justo por eso hay que destacar que con otra actriz menos capaz la película hubiera naufragado. Dever me gustó en sus trabajos previos, y tras verla en esta película se confirma que habrá que estar atento a sus próximos proyectos.

Brynn se encuentra atormentada por un pecado del pasado relacionado con su amiga fallecida Maude. Un hecho que la ha convertido en una apestada en su pueblo y la obliga a vivir casi en soledad. La resolución de la historia con un final feliz bizarro en el que algunos elementos quedan a la interpretación del espectador, con alguna cosa que según se mire no tiene sentido, es otro elemento que también me recordó a Twilight Zone, dicho en este caso con connotación positiva.

Otra cosa que me ha gustado es la duración de la película. Descontando los títulos de crédito iniciales y finales la historia no llega a los 90. Esto también lo hace parecer un episodio de televisión ampliado, pero me gusta que la historia es la que es y no se busque alargar artificialmente algo que por otro lado no da más de si. El ritmo es perfecto, así como la tensión que se va creando con cada nueva escena a medida que avanza la película, ofreciendo un final inesperado respecto a lo que es el entretenimiento más mainstream, pero que de nuevo es típicamente Twilight Zone.

Si a esto le sumamos la comodidad de poder verla en casa gracias a su estreno en Disney+, nos encontramos con una combinación ganadora. Y es que reconozco que hay muchas posibilidades que una película vendida por la peculiaridad de no tener diálogos NO me hubiera llamado suficientemente la atención como para pagar por verla en el cine. Pero al tenerla en casa la cosa cambia. Cambia completamente, porque me alegro de haberla visto. Y la recomiendo completamente.

Comparto el trailer de la película:

Nadie te salvará me ha resultado un interesante ejercicio de estilo resuelto con habilidad y calidad por el director Brian Duffield gracias entre otras cosas al espectacular trabajo de su protagonista Kaitlyn Dever.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Misterio en Venecia de Kenneth Branagh

El actor y director británico Kenneth Branagh ya tiene su trilogía de películas de Hercules Poirot con el estreno de Misterio en Venecia, una entretenida y super interesante película que conecta el whodunnit con una ambientación casi de terror.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En la Venecia posterior a la Segunda Guerra Mundial, Poirot, ahora retirado y viviendo en su propio exilio, asiste a regañadientes a una sesión de espiritismo, cuando uno de los invitados es asesinado, por lo que depende del ex detective descubrir una vez más al asesino.

Tras Asesinato en el Orient Express (2017) y Muerte en el Nilo (2022), Kenneth Branagh vuelve al mundo de Agatha Christie con esta película que cuenta con guion de Michael Green (guionista de las dos películas anteriores) basado en Hallowe’en Party de Agatha Christie. Misterio en Venecia cuenta con fotografía de Haris Zambarloukos, montaje de Lucy Donaldson y música de Hildur Guðnad. La película de 103 minutos de duración ha tenido un presupuesto de 60 millones de dólares y fue rodada en localizaciones de Venecia (obvio) y en los estudios Pinewood de Inglaterra.

Kenneth Branagh vuelve a interpretar a Hércules Poirot, el detective belga de fama mundial que se encuentra retirado y sin ilusión por continuar sus investigaciones. Kelly Reilly (a la que recuerdo por su papel de Beth Dutton en Yellowstone) es Rowena Drake, una cantante de ópera retirada y madre de Alicia (Rowan Robinson), su hija fallecida hace algún tiempo. Tina Fey interpreta a Ariadne Oliver, amiga de Poirot y escritora de novelas policíacas que le convence a asistir a una sesión de espiritismo que se complicará. Kyle Allen es Maxime Gerard, un buscavidas ex prometido de Alicia, Camille Cottin es Olga Seminoff, la ama de llaves de Rowena, Jamie Dornan es el Dr. Leslie Ferrier, un médico que sufre un trauma psicológico tras participar en la 2ª Guerra Mundial, Jude Hill es Leopold Ferrier, el hijo precoz del Dr. Ferrier, Ali Khan es Nicholas Holland, ayudante de Reynolds y hermanastro de Desdemona (Emma Laird), Riccardo Scamarcio interpreta a Vitale Portfoglio, guardaespaldas de Poirot y ex policía, y Michelle Yeoh hace de Joyce Reynolds, una supuesta médium cuya sesión de espiritismo pondrá en marcha el drama de la película.

Debido al cambio de tono y estética de Misterio en Venecia, tengo que reconocer que lo he pasado muy bien, bastante más de lo que esperaba. Y es que el principal hecho distintivo de la película es el acierto con el que Branagh plantea lo que podría haber sido un whodunit convencional convirtiéndolo casi en una historia de terror sobrenatural gracias a una puesta en escena realmente acertada.

Hercules Poirot no cree en lo sobrenatural o en el más allá, solo en la lógica y lo que puede explicarse con la razón. Sin embargo, sucesos que vivirá tras la sesión de espiritismo en Venecia desafiarán todas sus creencias. ¿Realmente existe el alma, y por consiguiente los fantasmas y las maldiciones? ¿O acaso hay una explicación más terrenal? Esto se ve amplificado por una fotografía en algunos momentos casi en blanco y negro, un montaje que toma muchos trucos del terror y un diseño de producción y una fotografía brillantes que amplifican la sensación de casa encantada del palacete de Venecia donde tienen lugar los hechos.

Al final, una historia de Hercules Poirot es un whodunit en el que como siempre, aquel que menos aparezca y que menos podría parecerlo a priori se confirmará como el asesino. O la asesina, claro. Sin embargo, en diversas fases esto queda casi en segundo lugar ante los problemas de Poirot de distinguir lo que es real de la imaginación o la locura, añadiendo una dosis de incertidumbre a la que no estamos acostumbrados en películas de este tipo. Y que yo celebro completamente.

Uno de los principales valores de Orient Express y Muerte en el Nilo era su enorme y estupendo casting de grandes estrellas. En ese sentido hay que reconocer que Misterio en Venecia no tiene un casting tan potente. Y dentro de que todos están más que correctos y cumplen con lo que la historia necesita de ellos, en cierto sentido quedan opacados por la puesta en escena y el desequilibrio que los espectadores sentiremos al igual que Poirot, de forma que no tienen unas historias especialmente memorables.

En ese sentido, la duración de 100 minutos, en comparación con los 130 minutos de Muerte en el Nilo, obligan a ir al grano y no emplear ni un segundo de más en la construcción de los diferentes sospechosos de los crímenes. Por cierto, aunque esto último puede ser entendido como un problema, para mi no lo es. Se están poniendo tan de moda las películas imposiblemente largas que celebro poder disfrutar de una película de 100 minutos bien planteada y resuelta de forma super satisfactoria.

Tengo que reconocer que NO leí el relato original de Agatha Christie. Lo digo porque había leído que una de las principales fuentes de críticas que se han hecho fue debido a que esta historia no tienen nada que ver con la original. Por motivos obvios, no es algo que me haya supuesto ningún problema,

Otro elemento que me llamó la atención de la película es que viendo las imágenes de la ciudad de los canales me dejó pensando que películas de este tipo son el mejor reclamo publicitario que Venecia podría desear. Una ciudad que parece está de moda, pensando que un segmento grande de la última película de Misión Imposible también se rodó allí. Y no me extraña, porque ¡Qué bonita es Venecia! Sobre todo si la puedes ver en imágenes casi sin gente como en esta película, en contraste con las mareas de turistas que inundamos la ciudad en los periodos vacacionales.

En resumen, Misterio en Venecia no inventa nada en cuanto a historia, pero ofrece un entretenimiento estupendo gracias a las elecciones creativas de Kenneth Branagh y a incorporar este tono terrorífico.

Comparto el trailer de la película:

El cambio de estética ha conseguido que Misterio en Venecia no sea más de lo mismo, algo que es claramente éxito de su director Kenneth Branagh.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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