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Sitges 2021: Mad God de Phil Tippett

Gracias a la versión online del festival de Sitges 2021 he podido ver una película que me va a tener pensando en ella durante mucho tiempo: Mad God, película de animación mediante stop-motion creada por el mago de los efectos especiales Phil Tippett.

PUNTUACIÓN: INCLASIFICABLE

Genio absoluto de la animación y de los efectos especiales, y supervisor entre otras criaturas fantásticas de los dinosaurios de Parque jurásico, Phil Tippett ha tardado treinta años en completar Mad God, una película experimental que nos presenta un universo de monstruos y científicos locos. Una campana de buceo desciende en medio de una ciudad en ruinas, mientras el Asesino emerge para explorar un laberinto de paisajes extraños.

Phil Tippett (California, 1951), es un director de cine estadounidense. También es productor y supervisor de efectos visuales. Está especializado en el diseño y animación de criaturas, dinosaurios y otros animales prehistóricos y personajes de fantasía o de ciencia ficción. Ha conseguido dos Oscars a los Mejores Efectos Visuales por El Retorno del Jedi (1983) y Parque Jurásico (1993).

Amante de la animación mediante la técnica de stop-motion desarrollada por el genial Ray Harryhauser, la llevó más allá utilizando los recursos de la ILM, creando una técnica de animación conocida como go-motion, utilizada para El Imperio Contraataca y El retorno del Jedi. Tras estas películas, Tippett creó su Tippett Studio, y trabajó en películas como Howard the Duck (1986), El chico de oro (1986), RoboCop (1987), Willow (1988), Cazafantasmas 2 (1989) o Honey, I Shrunk the Kids (1989).

Parque Jurásico (1993) lo cambió todo, y fue la película que provocó el salto al mundo digital que hizo que la industria cambiara el stop motion por efectos creador por ordenador. Tippett vió la tendencia y su Studio empezó a trabajar también con lo digital, participando en películas como Dragonheart (1996), Starship Troopers (1997), Evolution (2001) o Hellboy (2004). Sin embargo, ya en los años 90, su amor por la animación tradicional con figuras reales le hizo empezar a trabajar en su tiempo libre en una idea que 30 años más tarde ha terminado creando este Mad God.

Mad God es una locura inclasificable. Jamás pensé que el creador de tantas maravillas que son historia del mundo del cine tuviera en la cabeza unos horrores tan terribles que necesitara exorcizar mediante esta película. La película de 80 minutos de duración está planteada como una bajada a los infiernos, en la que un solitario personaje con ecos de la 1ª Guerra Mundial explora unos paisajes de pesadilla que se van haciendo aún más terribles a medida que va descendiendo niveles, como si del infierno de Dante se tratara. Pensar que todo se ha realizado con go-motion me parece una bendita locura. Además de ser una maravilla oscura con una animación alucinante, sorprende la escala en la que todo está rodado, creando unos paisajes de pesadilla que van a hacer que esta película se convierta en obra de culto absoluto.

Al igual que Dante, para Tippett no hay un único infierno, y en Mad God encuentro detalles que me sugieren un steampunk malsano, una pesadilla postindustrial, los cuentos de hadas oscuros, las historias de científicos locos y un tramo final loquísimo de horror cósmico, todo ello adornado con un expresionismo sorprendente en una obra de animación, y una idea de pesadillas cíclicas condenadas a repetirse que me tiene muy loco. Mad God me ha volado la cabeza de las mejores formas posibles.

Tras una primera mitad con una historia lineal más o menos tradicional, la película muta en su segunda mitad a una obra inclasificable que se convierte en una orgía de sangre y gore que provoca momentos super crueles de difícil digestión para el espectador. Es esta segunda mitad dominada por el gore y el terror cósmico lo que me tiene loquísimo, ya que creo sinceramente que muchas de estas imágenes de pesadilla contienen metáforas de algo que no he sabido captar. O no significan nada, y simplemente hay que dejarse llevar ante la locura de las imágenes. Ya sea una explicación o la otra, la potencia de sus imágenes genera una locura tras otra en la retina del espectador.

Aún estoy pensando en Mad God. Creo sinceramente que en la cabeza de Tippett existen esas metáforas, aunque no haya sabido mostrarlas de forma comprensible para el espectador. O quizá es que yo no estaba preparado para entenderlas. Pero el esfuerzo de creación que ha llevado a cabo Tippett en esta película es digno de elogio. De hecho, si en algún momento leyera una entrevista a Tippett y descubriera que las imágenes no tienen simbolismo más allá de la fuerza que tienen, sinceramente creo que valdrían igual, porque el visionado de la película ha sido una experiencia visual como no pensaba que iba a tener en este 2021.

Comparto el trailer de la película:

Mad Dog me va a tener muy loco durante mucho tiempo. Una película que se ha ganado desde ya la categoría «DE CULTO», y que tengo claro que quiero comprar el blu-ray para revisitarla una y otra vez.

PUNTUACIÓN: INCLASIFICABLE

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¡Saludos a todos!

Crítica de Free Guy, de Shawn Levy

Aprovechando la promoción de #YoVoyAlCine que ha sustituido este año a la Fiesta del Cine, he aprovechado para llevar a mi hijo a ver Free Guy, la comedia de acción y ciencia-ficción dirigida por Shawn Levy que tiene a Ryan Reinolds como gran reclamo. Y me he encontrado una película mucho más entretenida de lo que me esperaba.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Guy (Ryan Reynolds) trabaja como cajero de un banco, y es un tipo alegre y solitario al que nada la amarga el día. Incluso si le utilizan como rehén durante un atraco a su banco, él sigue sonriendo como si nada. Pero un día se da cuenta de que Free City no es exactamente la ciudad que él creía. Guy va a descubrir que en realidad es un personaje no jugable dentro de un brutal videojuego.

Shawn Adam Levy (1968) es un director de cine, productor y actor canadiense. Sus créditos como director incluyen Big Fat Liar, Cheaper by the Dozen, la serie de película de Noche en el museo. Fue productor de Arrival (Denis Villeneuve, 2016), que le valió una nominación al Oscar a la Mejor Película. Desde 2016, Levy ha sido productor ejecutivo de la serie original de Netflix Stranger Things y ha dirigido dos episodios en cada una de las tres temporadas.

Matt Lieberman vendió el guión de Free Guy a Fox antes de su compra por Disney, y se trata de una de las primeras películas que han llegado a las pantallas ya producidas por Disney a través de la ahora conocida como 20th Century Studios. A partir del guión de Lieberman, Zak Penn (X-Men 1 y 2) terminó de perfilar la historia que acabó siendo rodada.

La película de 115 minutos cuenta con fotografía de George Richmond, montaje de Dean Zimmerman y música de Christophe Beck. Con un presupuesto que ronda los 110 millones de dólares, ya recaudado más de 320 millones en todo el mundo, siendo uno de los pocos éxitos de taquilla de este 2021, reforzando la imagen de Reynolds como estrella de películas de humor con un target familiar.

Junto a Reynolds, que es el gran reclamos de la película, tenemos un reparto formado por Jodie Comer, Joe Keery, Lil Rel Howery, Utkarsh Ambudkar y el director Taika Waititi. que interpreta al villano de la función.

Entrando a valorar la película, debo decir que Free Guy es una comedia familiar muy entretenida. El argumento de un NPC (Non-Player Character – Personaje No Jugador) que adquiere vida propia conecta con toda una generación de jugadores de juegos online y ofrece algunos momentos super divertidos. Hay varios momentos en que aparecen youtubers reales comentando situaciones dentro del juego que a mi hijo le hicieron especial ilusión porque les conoce, lo que resalta que el estudio tiene claro el tipo de espectador al que se dirige.

Y dentro que a mi hijo le gustó mucho y sólo por eso ya podemos afirmar ¡objetivo cumplido!, la historia a poco que sepas algo del mundo gamer tiene easter-eggs muy buenos y disfrutables por todo el mundo. En concreto, el gag en la batalla final a cuenta de dos objetos que ya forman parte del imaginario colectivo me pareció antológico.

La historia se mueve entre el videojuego en el que el protagonista Guy (“tío” en inglés, interpretado eficazmente por Ryan Reynolds), va adquiriendo consciencia e intenta ligarse a la chica, con el mundo real en la que dos jóvenes intentan resolver un misterio alrededor del juego en el que vive Guy, consiguiendo que a nivel general la historia no se pare nunca y el visionado vaya como un tiro.

Dentro del cine familiar que es, hay unas ligeras críticas hacia los jugadores de estos juegos shooters y hacia las empresas sin escrúpulos que lanzan juegos al mercado a sabiendas que tienen fallos y les da igual con tal de conseguir forrarse. Pero son críticas desde el humor que no entorpecen en modo alguno la historia de aventuras. Con un final esperable pero satisfactorio que nos dejó con un buen rollo que considero otro elemento positivo a resaltar.

Entrando en los elementos menos buenos, lo cierto es que la historia es un pastiche que parece realizado con corta pega. Me alucinó ver un inicio de película que literalmente podría ser considerado un plagio de la Lego Película, aunque obviamente luego las tramas se separen. En este sentido, el papel de Molotov Girl (Jodie Comer) no difiere demasiado de Ready Player One, con la que también tiene muchas similitudes.

Free Guy es verdad que tiene momentos muy divertidos y globalmente es entretenida, pero excepto algún gag puntual, no tiene ni una sola sorpresa y todo se ve venir desde el minuto uno. O desde el minuto 15, cuando conocemos la historia del mundo real. De hecho, la misma idea que Antoine (Taika Waititi) les robe la idea a Elly (Molotov Girl) y Key (Joe Keery, uno de los niños de Stranger Things) y Key se quede en la empresa es tremendamente absurda. Aunque necesaria para que avance la historia, claro.

Hay otro elemento que es totalmente subjetivo y es que aunque Ryan Reynolds cumple y no hay duda que se ha convertido en una estrella del cine de acción / humor, realmente me parece totalmente encasillado en este papel de “buena persona un tanto atontado” y empieza a caerme un pelín gordo, la verdad. El que me cae totalmente gordo en pantalla es Taika Waitit, no le aguanto!

Hay otro elemento que no es importante, de hecho es uno de los muchos gags pero ni mucho menos el más importante, pero que es representativo de la doctrina woke dominante en los Estados Unidos, y es que el jugador nerd sea mostrado como un chaval blanco de veintitantos que sigue viviendo con su madre, algo que aún siendo cierto (en parte) perpetúa un estereotipo de brocha gorda, como si no hubieran trolls que sean chicas o personas de razas diversas. Unido a esto, obviamente cuando salen jugadores guays en actitudes positivas comentando el juego, ahí si colocan a chicas y personas racializadas, lo cual resulta muy poco sutil.

En resumen, Free Guy es una entretenidísima película que sabe qué tipo de cine es, a que público se dirige y que cumple sin duda con el objetivo de entretenimiento, aunque es igualmente olvidable una vez sales del cine.

Comparto el trailer de la película:

Free guy es un película familar super entretenida, pero igualmente olvidable en cuanto la has visto.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Cry Macho, de Clint Eastwood

91 años. Ya nos gustaría al común de los mortales tener la mitad de creatividad que tiene Clint Eastwood cuando nos acerquemos a su edad. Y en Cry Macho, su última película que dirige y también interpreta, tenemos un viaje por algunos lugares comunes de su filmografía.

PUNTUACIÓN: 6/10

Texas, 1978. Una ex estrella de rodeo y criador de caballos retirado (Eastwood) acepta un encargo de un antiguo jefe: traer a su hijo pequeño desde México de vuelta a casa para alejarlo de su madre alcohólica. En el viaje, ambos se embarcarán en una inesperada aventura.

Eastwood ha elegido una novela de N. Richard Nash publicada en 1975 como historia para su última película, que ha sido adaptada para la gran pantalla por N. Nick Schenk. La película de 104 minutos de duración y un presupuesto aproximado de 33 millones de dólares, cuenta con fotografía de Ben Davis, montaje de David y Joel Cox y música de Mark Mancina.

Junto a Eastwood, tenemos un reparto de caras poco conocidas entre las que sólo destaca el cantante de country Dwight Yoakam. Eduardo Minett, Natalia Traven, Fernanda Urrejola y Horacio García completan el reparto de una película rodada en menos de dos meses en distantas localizaciones de Nuevo México.

Entrando a valorar la película, la verdad es que la historia es demasiado simple y evidente. Recordando otras obras de Eastwood como Gran Torino, al ver que teniamos en Cry Macho una historia con niño, uno pensaba que tendriamos otra historia de un viejo cascarrabias que tiene que poner a prueba sus prejuicios y racismo, pero qué va. Estamos ante una sencilla historia de un anciano al que no le queda nada que encuentra en el lugar menos pensado motivos por los que seguir viviendo. No sólo eso, a intentar disfrutar de los pequeños placeres de la vida que uno se encuentre, sin importar el tamaño. No hay grandes moralejas ni mensajes, conectando la película con los slice-of-life.

La sensación de historia «sin chicha» nos acompaña en todo el metraje mientras el anciano y el adolescente realizan su viaje desde México D.F. hasta Texas, lo que unido a unos diálogos tampoco demasiado inspirados hacen que el resultado final de Cry Macho se quede en un correcto sin más, muy alejado de las obras maestras de la filmografía de Eastwood.

Y, sin embargo, Eastwood es un maestro a la hora de contar una historia de forma visual, incluso con su habitual economía visual. A pesar de lo básica de la historia, que entiendo se ajusta al perfil de historias que puede interpretar con 90 años, Eastwood llena cada imagen de humanidad y genera empatía hacia los protagonistas, que comparten una buena química entre ellos.

Eastwood hace un comentario final sobre que puedes creer que hacerse el duro está bien cuando eres joven, y no tan joven, pero que al final te va a alejar de tus seres queridos y te va a hacer desgraciado al final del camino, que me parece interesante viviendo de quien viene, el icono Eastwood, pero que no se corresponde con lo que nos han contado del personaje. Puede servir de alguna manera de comentario social, pero se me quedó entre dos aguas, casi como casi todo en la película.

Cry Macho está claro que va a ser considerada una película menor dentro de la obra de Eastwood, pero está mejor rodada que el 70% de películas actuales. Como Woody Allen, Eastwood se ha convertido en un género en si mismo. Y aunque el momento de gloria ya pasó para ambos directores, siguen regalando un tipo de cine que sólo ellos hacen y que me justifica el pagar para verlas en el cine. Ojalá podamos seguir disfrutándoles muchos años más.

Este tipo de cine probablemente no sea del agrado de una gran mayoría de público, pero a mi me vale.

Comparto el trailer de la película:

Cry Macho puede ser una obra menor en la brillante filmografía de Eastwood, pero mientras siga haciendo películas, ahí estaré yo para verla en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Cuentos al caer la noche de David Yarovesky (Netflix)

Con producción de Sam Raimi, Cuentos al caer la noche dirigida por David Yarovesky estrenada en Netflix, es una estupenda película para introducir a los niños al cine de terror con una fantasía oscura muy disfrutable.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Cuando Alex (Winslow Fegley), un chico obsesionado con las historias de miedo, es encerrado por una joven bruja malvada (Krysten Ritter) en su moderno apartamento de Nueva York, conoce a Yasmin (Lydia Jewett), que también está atrapada y se da cuenta de que debe contar una historia de miedo nueva cada noche para sobrevivir.

David Yarovesky, director de la estupenda El Hijo, dirige esta nueva película de terror para todos los públicos estrenada en Netflix. La película adapta el libro Nightbooks de J.A. White, con un guión de Mikki Daughtry y Tobias Iaconis. La película de 100 minutos de duración cuenta con fotografía de Robert McLachlan, música de Michael Abels y montaje de Peter Gvozdas.

La película está protagonizada por los niños Winslow Fegley y Lidya Jewett como Alex y Yazmin, dos niños secuestrados por una bruja malvada que vive en una casa que se mueve por todo el mundo secuestrando niños. Krysten Ritter (la recordada Jessica Jones de la serie de televisión de Netflix), interpreta a la malvada bruja Natacha.

Cuando pinchas para ver Cuentos al caer la noche en Netflix, la calificación por edades indica que la película es +7 años, básicamente un “para todos los públicos” teniendo en cuenta que diría que es una película planteada como una fantasía oscuro con toques de terror juvenil. Y lo cierto es que sin necesidad de muertes macabras ni gore de ningún tipo, Cuentos al caer la noche ofrece un catálogo de sustos estupendos que consiguieron sobresaltarme en un par de ocasiones.

En muchas ocasiones el principal problema de las películas protagonizadas por niños es que te suelen caer gordos y acaban resultando un poco repelentes. No es el caso en esta película, en el que Winslow Fegley y Lidya Jewett resultan un estupendo acierto de casting. Krysten Ritter realiza un over-the-top de libro y diría que ha disfrutado haciendo de la bruja del cuento, con el plus del giro de la película que aporta al personaje una dimensión más dramática de lo esperable en una obra para todos los públicos como esta.

David Yarovesky me sorprendió con la versión oscura del nacimiento de Superman que fue El Hijo. En esta película realiza una perfecta transición del gore y las punkarradas máximas a las limitaciones de una película prácticamente para todos los públicos. Además, hay un par de momentos con sustos un poco “pringosos” y asquerosos que me recordaron para bien los primeros clásicos de Sam Raimi y que creo que también gustará muchos a los niños cuando lo vean.

No tengo el dato del presupuesto de la película, y aunque a priori parece una película pequeña con prácticamente 3 personajes en el 95% del metraje rodado todo en estudio, la verdad es que hay unos sets estupendos que transmiten de maravilla la fantasía oscura que nos están contando, además de un par de bichos creados con CGI que están razonablemente bien y me sugerirían que la película tuvo más presupuesto del que me creía a priori.

La película creo que cumple de sobra con lo que se espera de ella y ofrece un estupendo entretenimiento. Si le tengo que poner un pero, diría que la sinopsis de Netflix da en 2 líneas más información de la que hubiera sido deseable, señalando uno de los giros de la película.

Comparto el trailer de la película:

Cuentos al caer la noche es una película muy disfrutable para ver con niños de más de 10 años a los que les gusten las emociones fuertes y hacerse los mayores. E incluso sin ellos, la he disfrutado.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Un saludo a todos!

Crítica de Maligno de James Wan

Doy gracias a que James Wan se haya atrevido a hacer una película tan sorprendente, valiente y, porque no decirlo, loquísima. Maligno es un triunfo total y una de las mejores películas del año. Si aceptas la locura inspirada en Sam Raimi, la vas a disfrutar un montón.

No leas nada, no veas nada, pero ves a ver la película al cine, me lo agradecerás.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Crítica SIN spoilers.

Madison está paralizada por visiones de asesinatos espeluznantes, y su tormento empeora cuando descubre que estos sueños de vigilia son, de hecho, realidades aterradoras.

James Wan es uno de los grandes nombres del cine comercial americano actual. El director de origen malayo revolucionó el mundo del terror con las franquicias Saw, Insidious o Expediente Warren. Junto a esta faceta, su entrada en el mundo de los blockbusters se ha saldado con un gran éxito, al dirigir Fast 7 (para mi la mejor de toda la serie de Fast & Furious), y la mega exitosa Aquaman, que triunfó sobre todo por abrazar la maravilla y la locura del mundo del comic, en lugar de rechazarla en pos de una estúpida seriedad y «realismo» que parecía que imperaba en Warner en los últimos años.

Buscando nuevos desafíos y no repetirse, Wan pensó en la idea original de Maligno junto a Ingrid Bisu, aunque el guión definitivo de la película está firmado por Akela Cooper y J.T. Petty. La película de 111 minutos de duración cuenta con Don Burgess como director de fotografía y con música de Joseph Bishara.

Maligno está protagonizada por Annabelle Wallis como Madison «Maddie» Lake-Mitchell, una embarazada que empieza a tener unas visiones que resultarán ser reales y muestran una serie de crímenes macabros. Maddie Hason interpreta a su hermana Sidney, que la apoyará y la ayudará a buscar respuestas en su pasado.

Junto a ellas, tenemos en papeles secundarios a George Young y Michole Briana White como los detectives Kekoa Shaw y Regina Moss de la policía de Seattle, que investigan una serie de crímenes macabros, y a Jake Abell como Derek Mitchell, el marido de Madison.

No sabía nada de Maligno. No había visto ningún trailer ni había leído nada sobre ella, ni la sinopsis ni ninguna crítica. Tan sólo sabía que la dirigía James Wan, y con eso ya me valía. En todo caso, reconozco que leer que Maligno se estrelló en la taquilla me chafó un poco las expectativas. Tras hablar con mi hermano Fernando, que si la había visto, me animó a verla sin prejuicios para juzgar por mi mismo y reconozco que la película me ha volado la cabeza de las mejores formas posibles.

Qué bonito es que una película te sorprenda, te entretenga y te de mucho más de lo que imaginabas. Porque reconozco que con haber visto una película típica de terror de casa encantada o pesesión infernal a mi ya me iba bien, y en eso Wan es un maestro consumado. Pero en Maligno encontramos al Wan más valiente y experimental que se ha atrevido a correr riesgos y saltar sin paracaídas, creando una película que rechaza las etiquetas y juega a mezclar elementos muy variados que no tendrían por que funcionar. Con una clara fuente de inspiración en el primer Sam Raimi más loco y transgresor, Maligno es un triunfo total.

En este momento, debo reconocer que hay que ver Maligno con el estado mental adecuado (yo lo tenía), ya que puedo entender que alguien esperando ver una película de terror clásica que no acaba de llegar pueda salir decepcionado con la película, o enfadado, cuando la película muta del terror hacia corrientes más fantásticas y de serie B ochentera.

Dentro que no quiero destripar nada de la trama o de los enormes giros y sorpresas que esperan a los espectadores, si quiero detenerme para quitarme el sombrero ante la dirección de Wan. En los momentos de terror, utiliza todo su repertorio para crear escenas estupendas con una tensión perfecta, consiguiendo que la diversión fuera máxima. Casi en cada escena hay soluciones imaginativas y tiros de cámara perfectos, pero hay algunos planos que me dejaron boquiabierto, como un plano cenital de Madison moviéndose por toda su casa, el uso (creo) de efectos prácticos en el sangriento climax final o el uso de CGI en los cambios de ubicación, que son perfectos empezando por la iluminación, que me han dejado flipado. Wan es un genio, y espero que Warner o New Line le permita seguir haciendo lo que quiera durante muchos años.

Pero vuelvo a la valentía, y a la honestidad de Wan. Porque probablemente lo mejor para él hubiera sido jugar a lo seguro y no plantear una historia tan loca como es Maligno. Y no os podéis imaginar lo loca que es, hay que tener muchas narices para atreverse a plantear el giro que vemos en la película. Pero un verdadero creador tiene que experimentar, probar cosas nuevas para no repetirse. Y Wan lo ha hecho, rompiendo en el proceso con todas las etiquetas. Y para que Maligno triunfara, Wan debía jugar también al despiste empezando por el título, que sugiere un tipo de cine de terror que no es de lo que va la película.

Otro elemento que me ha flipado es que Wan plantea Maligno en la mejor tradición de la serie B de los 80, y nos ofrece una película que es pura diversión para los amantes del terror, el fantástico y los slashers sangrientos que no busca nada más que entretener. Sin moralejas, sin lecciones políticamente correctas o críticas sociales a las que tantos autores «serios» nos están acostumbrando en los últimos años, pero a los que muy a menudo se les olvida la parte de entretenimiento. No es el caso de Wan, que nos ofrece una película con un ritmo envidiable que es un disfrute de principio a fin.

No quiero irme sin olvidarme de destacar a la estupenda Annabelle Wallis en el papel protagonista. Desde el primer fotograma transmite indefensión y confusión ante lo que pasa a su alrededor, y hace imposible que no empaticemos con ella y deseemos que sobreviva a la experiencia. Junto a Wallis, creo que el resto está muy bien seleccionado y aportan los toques perfectos de empatía a sus personajes que hacen que funcionen.

Maligno ha contado con un presupuesto de 40 millones de dólares, alto para los estándares del género de terror, y lamento tener que decir que aunque a mi me ha volado la cabeza, en general está pasando totalmente desapercibida en la taquilla de todo el mundo. Por un lado, está el estreno simultáneo en HBO Max en Estados Unidos, pero en el resto del mundo tampoco ha funcionado, posiblemente por una campaña de promoción conservadora (o inexistente) que no ha sabido o no ha podido mostrar por los spoilers, la bendita locura que espera a los aficionados que se atrevan a verla en el cine.

En todo caso, la calidad y originalidad de la propuesta de Wan creo que va a hacer que la película alcance una categoría de culto con el paso de los años. Hablando por mi, acabo de verla y sólo estoy pensando en volver a verla (después de Dune, claro), para poder fijarme bien en las decenas de detalles visuales chulísimos, en los planos alucinantes de Wan y, en general, en el sangriento climax final que me ha volado la cabeza y aún no se cómo lo ha rodado Wan. Creo que es la primera vez que algo así me pasa con una película de terror.

Comparto el trailer de la película, que casi os recomiendo que NO veáis:

Maligno es una rara-avis de difícil clasificación. Quizá por ello la sorpresa y el triunfo sea tan importante y, a la vez, su pinchazo en taquilla. Sin embargo, si eres un fan del terror y el fantástico, no te la puedes perder, tienes que verla en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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