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Crítica de Amanecer de los muertos de Zack Snyder

Zack Snyder es actualmente uno de los directores de cine norteamericanos que más sentimientos encontrados provoca. Genio para algunos, máximo representante de los males del “grim-n-gritty” comiquero aplicado al mundo cinematográfico. Sin embargo, su debut en la dirección, el remake de Dawn of the dead de George A. Romero de 2004 sigue siendo a día de hoy una estupenda película que ayudó a cimentar la popularidad del género de zombies.

PUNTUACIÓN: 8/10

Remake del filme de terror de George A. Romero. Una inexplicable plaga ha diezmado la población del planeta, convirtiendo a los muertos en horribles zombies que continuamente buscan carne y sangre humana para sobrevivir. En Wisconsin, un variopinto grupo de personas que han escapado a la plaga, tratan de salvar la vida refugiándose en un centro comercial, donde deben aprender no sólo a protegerse de las hordas de zombies, sino también a convivir. (FILMAFFINITY)

Zack Snyder nació en Green Bay, Wisconsin en 1966. Tras asistir al Art Center College of Design en Pasadena, California, se graduádose con un BFA en cine en 1989. Triunfó en su debut cinematográfico gracias a este remake del clásico de Dawn of the Dead (2004), que contó con guión de un también joven James Gunn.

Tras Amanecer de los muertos, sus siguientes películas le confirmaron con un poderoso director visual con un gusto por las historias basadas en el mundo del comic: 300 (2007), Watchmen (2009), Ga´Hoole: La leyenda de los guardianes (su única película de animación, 2010), Sucker Punch (2011, su única película basado en una historia original suya, lo cual explica muchas cosas), Man of Steel (2013), Batman v Superman (2016), y tras la polémica generada (que da para otro artículo), su Zack Snyder´s Justice League, recién estrenado en HBO Max.

Para esta nueva versión, James Gunn decidió no hacer un remake literal de Romero, sino contar una historia nueva únicamente manteniendo la trama general de un grupo de personas atrapadas en un centro comercial tras el estallido zombie. La película cuenta con fotografía de Matthew F. Leonetti, montaje de Niven Howie y música de Tyler Bates. Con un presupuesto de 28 millones, la película fue un gran éxito al recaudar más de 100, lo que le abrió las puertas a Snyder para su siguiente película, 300, para mi las dos mejores películas de toda su filmofrafía.

El reparto de Amanecer de los muertos me parece también un acierto. Sarah Polley, Ving Rhames, Jake Weber, Mekhi Phifer, Ty Burrell, Michael Kelly, Inna Korobkina o Tom Savini forman un variado y ecláctico plantel que dentro de los estereotipos del género, cumplen con nota con lo que la historia necesitaba.

Amanecer de los muertos es junto a 28 días después de Danny Boyle (2002) las dos película que revitalizaron el género de zombies. De formas totalmente diferentes, ambas consiguieron impactar a los espectadores con sus poderosos inicios, Boyle con las imágenes de Londres vacío y Snyder con la enfermera Ana (Sarah Polley) que sale de turno en el inicio del estallido zombie y cuando se despierta en su casa al día siguiente descubre de la peor forma posible que el mundo como ella lo conocía había desaparecido. Estos primeros 5 minutos de película con la niña y luego el shock de los zombies corredores destruyendo el vecindario de Ana ya venden la película y vistos hoy siguen ofreciendo momentos realmente poderosos para el espectador.

En los últimos años hemos asistido a una saturación de zombies, pero la película de Zack Snyder condensa la mayoría de elementos básicos del género con una historia que sabe dosificar las sorpresas y puntazos muy bien a lo largo de sus casi dos horas de metraje. Un espacio cerrado en el que personas con personalidades e intereses opuestos tendrán que aprender a colaborar, los giros con los infectados sorpresa y un montón de puntazos super sangrientos llevan en volandas al espectador hasta el explosivo final.

Snyder se ha convertido en un director con un indudable poderío visual, con un gusto por los planos espectaculares y la cámara lenta, algo que empezó a utilizar sobre todo en su siguiente película, 300. Nada de eso se aprecia en Amanecer de los muertos, en la que quizá por sería primera película optó por una narrativa más convencional, que sin embargo funciona perfectamente y va como un tiro de principio a fin. Para ser una ópera prima, Snyder cumplió con nota el encargo y realmente no se le podía pedir más.

Quizá el único pero de la película es todo lo referido a Andy, el dueño de la tienda de armas enfrente del centro comercial. Entiendo que la misión de rescate es el giro obligatorio que justifica y pone en marcha todo el climax final, pero hay una serie de “gente tonta haciendo tonterías” seguidas que son una pena, ya que podían haber planteado una solución mejor para que todo hubiera resultado más redondo.

En todo caso este es un pero pequeño comprensible en una película de género como esta. Además, merece la pena destacar su perfecto final que da completamente en la diana y nos deja en lo más alto. Un final por cierto adelantado a su época, sobre todo en lo referido a la moda de las escenas post-créditos o entre-créditos popularizadas por Marvel Studios a partir de 2008 con Iron Man. Y es que me chifla el supuesto final feliz con el que termina la película con los supervivientes escapando en el barco, que sin embargo es roto al ver cómo continúa la historia en los créditos, asistiendo a un final nihilista en el que los zombies lo dominan todo, con el icónico tema final a cargo de Disturbed. ¡Qué bueno es que una película deje casi lo mejor para el final.

Comparto el trailer de la película:

Amanecer de los muertos sigue siendo una película modélica en su género, imprescindible para los amantes del cine de zombies.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Raya y el último dragón (Disney)

Disney ha revolucionado el sector audiovisual en España con el estreno de Raya y el último dragón, simultáneamente en los cines y en Disney+ de pago. La última película de animación de Disney dirigido por Don Hall y Carlos López Estrada es una notable historia de aventuras para toda la familia con una animación alucinante que merece ser vista en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En el fantástico mundo de Kumandra, humanos y dragones vivieron juntos hace mucho tiempo en perfecta armonía. Pero cuando unas fuerzas del mal amenazaron el territorio, los dragones se sacrificaron para salvar a la humanidad. Ahora, 500 años después, esas mismas fuerzas malignas han regresado y Raya, una guerrera solitaria, tendrá que encontrar al último y legendario dragón para reconstruir un mundo destruido y volver a unir a su pueblo. (FILMAFFINITY)

Raya y el último dragón ha sido dirigida por Don Hall y Carlos López Estrada. Hall es un veterano profesional de Disney que ha dirigido Winnie the Pooh (2011), Big Hero 6 (2014) y la favorita de mi hijo Vaiana (2016), mientras que López es un joven director de origen mexicano que ha realizado numerosos videos musicales y dirigió en 2018 Blindspotting, su debut como director.

La película cuenta con guión de Qui Nguyen y Adele Lim inspirado en las culturas del sudeste asiático, y presenta un elenco predominantemente asiático-estadounidense, incluidas las voces de Kelly Marie Tran como la protagonista Raya y Awkwafina como Sisu, el dragón que debe ser encontrado.

James Newton Howard compone la música de la película, que tienen 114 minutos y un presupuesto de 100 millones de dólares, bajo para el espectáculo que vemos en pantalla. Raya fue estrenada de forma simultánea en cines y en Disney+ en modo taquilla por un alto precio de 21.96 €uros, lo que ha provocado que las principales cadenas de cines hayan decidido no emitir la película, algo sobre lo que comentaré al final de este artículo.

Empezando por lo positivo, Raya y el último dragón es un espectáculo notable que merece ser visto en pantalla grande. Como es habitual en Disney, la animación está a otro nivel y muestra unos niveles que no están al alcance del resto de estudios. El diseño del mundo de Kumandra roto en cinco reinos diferentes permite a los creativos de Disney crean unos paisajes y ciudades super complejos y deferentes que reflejan la diversidad de las culturas asiáticas que son mucho más que China. Para el desarrollo de la película, se inspiraron en las culturas y paises del sudeste asiático como Brunei, Singapur, Laos, Tailandia, Timor-Leste, Camboya, Vietnam, Myanmar, Malasia, Indonesia y Filipinas. La película tiene una escala widescreen que hace que realmente merezca la pena verse en cine, ya que en casa nunca vas a tener la misma sensación y la amplitud de paisajes que como se puede disfrutar en el cine.

También es excelente el diseño de los personajes, consiguiendo personajes icónicos que seguro se van a convertir en los favoritos de muchos niños. Desde la propia Raya, una guerrera con un ingenio tan afilado como su espada, Sisu, la dragón, el espabilado empresario de diez años de nombre Boun, el formidable gigante Tong, Noi, una bebé ladrona y su banda de Ongis (una especia de monos) e incluso el bicho bola gigante que es la mascota de Raya y lo usa de transporte (buenísimo). Y por supuesto, Namaari, la princesa guerrera de Colmillo que es la antagonista, que no mala de la película. Disney hace entretenimiento familiar y en Raya queda claro que con algunos personajes han ido a apelar al target más infantil, lo cual, todo sea dicho, no me parece mal. ¿Por qué iba a tener que parecerme mal, de hecho?

Raya tiene un feeling a lo Indiana Jones mientras viajan por los 5 reinos buscando las partes rotas de un orbe que puede tener la clave para derrotar a la fuerzas malignas que han regresado al reino. En este sentido, en ese reino roto por la desconfianza y años de enemistad, que el mensaje último de la película sea que es necesaria la confianza y el trabajo en equipo para sobrevivir, incluso con gente que te han atacado primero, es algo muy positivo que me parece perfecto que los niños escuchen en obras mainstream de entretenimiento cuanto más a menudo posible mejor.

Globalmente, la película es muy entretenida y merece ser vista, sea en el formato que cada uno elija. Ahora bien, hay que reconocer que la historia es un poco repetitiva y suena todo a ya visto. Todo parece que está telegrafiado y lo vas viendo venir con muy pocas sorpresas, más allá de las especificidades de cada reino, y reconozco que una vez sacas de la ecuación la brillantez técnica, la animación y el diseño de mundos y personajes, el guión es random a más no poder. Que ojo, hay momentos super emocionantes sobre todo en la parte final, y todo está más que correctamente ejecutado, pero me faltó quizá un elemento de sorpresa que diera un mayor interés a la historia.

En este sentido, entiendo que el mensaje es que tenemos que unirnos para trabajar todos juntos en aras de un objetivo común, algo que teniendo en cuenta lo dividida que se encuentra la sociedad actual me parece un mensaje muy necesario. Y es genial que sea Disney la que lo lance a los espectadores en un momento que muchas otras películas están optando por el etnicismo y resaltar las diferencias frente a los «otros» como estrategia para captar a «su» público.

Dicho esto, está claro que hay un enemigo común al que todos los humanos se deben enfrentar, los oscuros  Druun. Pero me pareció un poco tramposo que la película no muestra a un reino provocando la traición inicial cuando claramente se trata de Colmillo, el reino de la princesa Namaari dirigido por la fría y calculadora reina Virana. Y si ellas se comportan mal ¿por qué no mostrarlo claramente? Espero que no fuera porque en el clima de corrección política pensaran que quedaría mal mostrando a una mujer siendo la mala de la historia.

En todo caso, esto es un pero no demasiado importante para una película que realmente me ha gustado y sin duda volveré a ver en casa cuando se ponga gratuita para los suscriptores de Disney+ el próximo mes de junio.

Y hablando de Disney+, en estos tiempos de pandemia no hay duda que la situación de los cines pasa por tiempos muy complicados. No es sólo que el COVID sigue provocando restricciones e incluso cierres temporales de salas, sino que hay gente que aún sin ellas va a tardar en meterse en una sala de cine. La decisión de las principales cadenas españolas de vetar el estreno de Raya me parece incomprensible, precisamente porque es una película que podía conseguir que mucha gente se acercara de nuevo a los cines.

Es normal que los cines se sientan atacadas al estrenar Disney la película simultáneamente en cine y en Disney+, pero el precio de 21.95 €uros es un precio alto que solo puede interesar a las familias numerosas, o en el caso que varias personas compartan una misma cuenta. De hecho, estando suscrito a Disney+ preferí ver la película en el cine sin palomitas porque nos salía más barata verla en cine (somos tres), que pagar los 22 €, con la ventaja de la pantalla grande frente al televisor. Y como yo entiendo que hay mucha más gente, por no hablar de gente soltera, o personas que vivan solas y para las que el precio de 22€ les parezca una pasada. Para toda esa gente, la opción más lógica era ver la película en el cine, y son a ellos a los que perjudica esta decisión.

El COVID ha cambiado los hábitos de consumo. Mucha gente ha estado un año sin ir al cine y ha descubierto que puede estar sin él al tener entretenimiento de sobra en los canales de streaming. Que los cines no se estén dando cuenta de ello y veten la primera película en meses que, dentro de las restricciones existentes, podría llevar a gente de nuevo a las salas me parece que es dispararse en su propio pie. Pero, en fin, habrá que ver qué recepción tienen los próximos estrenos en cine de las próximas semanas, entre los que encontramos King vs Godzilla este mismo mes de marzo, o Black Widow el próximo 7 de mayo, que esperemos que esta si sea la primera gran película que devuelva a la gente a los cines.

Comparto el trailer de la película:

Raya y el último dragón continúa la racha de Disney y nos ofrece un estupendo entretenimiento para todas las edades que merece la pena ser vista en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿Habéis visto la película, qué os ha parecido? Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de Greenland: El último refugio de Ric Roman Waugh (Prime Video)

No se quien fue el listo al que se le ocurrió que en medio de esta pandemia que nos acosa desde hace ya un año era una buena idea estrenar una película de catástrofes en la que un meteorito va a acabar con toda la vida en la Tierra. Aunque supongo que peor es lo mío, que acabé viéndola gracias a su estreno en Prime Video

PUNTUACIÓN: 7/10

Cuando el mundo es consciente de que el asteroide más grande de la historia va a impactar en la Tierra y aniquilar todo rastro de vida, los gobiernos de todo el mundo realizan un sorteo en el cual los afortunados podrán sobrevivir en refugios secretos. Esta decisión desata un caos a nivel mundial. Muchos tendrán que emprender un peligroso viaje donde se enfrentarán a los más imponentes peligros de la naturaleza, lo que les obligará a encontrar la manera de mantenerse unidos mientras encuentran la forma de sobrevivir.

Ric Roman Waugh es el director de Greenland, y también escribió el gruión junto a Mitchell LaFortune y Chris Sparlingy. Waugh es un especialista del cine de acción y ya había coincidido con Gerald Butler en Angel has fallen (2019), además de haber realizado películas como El infiltrado (2013) con La Roca.

Greenland cuenta con fotografía de Dana Gonzales y música de David Buckley. A pesar de mi comentario inicial, lo cierto es que la película se rodó en 2019 antes que una palabra de triste recuerdo como es COVID llegara a ser inventada. Inicialmente, la película tendría que haberse estrenado en junio de 2020, cosa que obviamente se retrasó. Tras un estreno limitado en España que también sufrió los cierres de cines, finalmente Prime Video la ha estrenado en su plataforma.

El reparto de la película está monopolizado por unos convincente y sufrientes Gerard Butler y Morena Baccarin como John y Allison Garrity, un matrimonio con problemas que tendrá que intentar llegar junto a su hijo Nathan (Roger Dale Floyd) a un refugio que les permitirá sobrevivir. El veterano Scott Glenn también tiene un pequeño pero emocionante papel.

El principal problema de Greenland es precisamente lo difícil que es que en este momento de restricciones por culpa del COVID que ya se alargan un año y nos tienen a todos agotados y apáticos, el espectador medio se anime a ver una película de desastres que sólo ofrece drama sobre drama. Hay que tener el estado mental adecuado para ver esta película, hasta el punto que creo que para la gran mayoría, no creo que sea un plato agradable de digerir.

Frente a películas similares basadas en el espectáculo de efectos especiales (2012 o Armageddon me vienen inmediatamente a la cabeza), lo cierto es que este Greenland es un drama contenido porque se centra en el viaje de la familia protagonista y el drama con el que se van encontrando, dejando en un segundo plano la destrucción que empieza a suceder cuando los primeros meteoritos empiezan a caer en la tierra. Esto creo que es una buena decisión que hace que podamos empatizar con los protagonistas y el dramón ante estar a las puertas de un fenómeno de extinción global no sea excesivo.

Y lo cierto es que me han gustado Gerard Butler y Morena Baccarin, consiguen que te metas en su piel y creo que realizan un gran trabajo, aunque en el case de Baccarin implique estar al borde del llanto la mayor parte del tiempo. Su viaje nos mostrará lo peor de la raza humana, pero también actos altruistas de gente que ayuda simplemente porque es lo correcto. Greenland podía tener un tono nihilista pero creo que la idea subyancente es que si nos unimos es posible sobrevivir, lo cual tampoco está nada mal.

En lo menos bueno, en una película de este tipo es obligatorio que los personajes se separen en algún momento, y la forma en que el guión lo lleva a cabo es un pelín floja. Dicho esto, hay que entender que sin la separación probablemente no hubiera película, por lo que en este caso considero que es un pequeño mal imprescindible para poner en marcha todo lo que veremos a continuación.

Dentro de todo, Greenland me ha parecido una más que correcto película. Ahora depende de ti verla o no.

Comparto el trailer de la película.

Greenland es un buen drama que cumple con lo que promete y que creo que está correctísimamente realizada. Otra cosa es que con la que está cayendo apetezca ver una película de esta temática.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de El Cid de Anthony Mann (Clásico de 1961)

Cuando me comentaron el tema para el último podcast de El Colmo, la verdad es que a priori no podía apetecerme menos. Con motivo del estreno de El Cid en Prime Video, la idea era ver y comparar la serie de televisión y la película clásica de 1961 dirigida por Anthony Mann y con los dioses de la pantalla Charlton Heston y Sofía Loren. Y aunque de la serie de televisión hablaré mañana, hoy quiero destacar este películón que 60 años después de su estreno ha vuelto a volarme la cabeza.

PUNTUACIÓN: 8,5/10

En la segunda mitad del siglo XI, Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, se hizo célebre por sus victoriosas campañas contra los musulmanes durante la reconquista del Reino de Valencia. Acusado injustamente de traición, Rodrigo mata en duelo al padre de Jimena, que lo rechaza y se encierra en un convento. Este es el punto de partida de numerosas peripecias: las intrigas del conde García Ordóñez, el desafío del rey Ramiro de Aragón y su enfrentamiento con Alfonso VI (Jura de Santa Gadea), que lo desterró de Castilla. (FILMAFFINITY)

El Cid es una coproducción italo-americana dirigida por Anthony Mann, director con una amplísima filmografía durante los años 40, 50 y 60 hasta su fallecimiento en 1967, con películas como T-Men, Colorado Jim, Cimarrón, La caída del imperio romano o Los héroes de Telemark. La película fue producida por Samuel Bronston, uno de los grandes productores del cine épico de los años 60 y que estuvo muy ligado a España, donde rodó no sólo El Cid, sino también las míticas Rey de reyes (1961), 55 días en Pekín (1963) o La caída del imperio Romano (1964). El Cid supuso un importante éxito para Bronston, ya que a partir de un presupuesto de 7 millones de dólares recaudó cuatro veces más, además de recibir 3 nominaciones a los Oscars de 1962 (que no ganó).

A partir de una historia de Fredric M. Frank, en el guión final aparecen acreditados el propio Frank, Philip Yordan y Ben Barzman. Para El Cid Bronston contrató a Robert Krasker como director de fotografía y contó con una super icónica y recordada partitura de Miklós Rózsa y una dirección artística de Veniero Colasanti y John Moore. El montaje de la película de 3 horas fue realizado por Robert Lawrence.

El Cid fue rodado entre noviembre de 1960 y febrero de 1961 en localizaciones en Peñíscola, Ávila, Burgos, Calahorra, Manzanares, Belmonte, Toledo y Madrid entre otras, más otro mes para los interiores que fueron rodados en los míticos estudios Cinecittà de Roma.

La película está monopolizada por Charlton Heston y Sofía Loren como El Cid Rodrigo Díaz de Vivar y su amada Jimena Díaz. Ellos llenan de carisma e iconicidad cada uno de los planos en los que participan y firmaron una película que les convierte en leyendas del cine.

Junto a Heston y Loren hay un reparto de caras conocidas pero menores del cine de la época. Raf Vallone, un actor con muchos papeles de villano, interpreta al conde Ordóñez rival de El Cid, mientras que Ralph Truman es el rey Fernando I, padre de Sancho (Gary Raymond), Alfonso (John Fraser) y Urraca (Geneviève Page), mientras que Douglas Wilmer es Al-Mutamin, rey de Zaragoza.

El Cid es un drama histórico inspirado en la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, cuya leyenda pasó a la historia gracias al Cantar del Mío Cid, la primera gran obra literaria en lengua castellano además del el primer cantar épico conservado prácticamente en su totalidad en Europa. Como todo el mundo de mi edad, vi la película de niño hace más de 30 años y el interés a priori era nulo, ya que pensaba que la película habría envejecido de mala manera al ser una película de hace 60 años. Sin embargo, la sorpresa que me he llevado al verla de nuevo ha sido monumental.

En lugar de una película “vieja”, me he encontrado un películón alucinante con una escala en lo referido a la acción, los decorados y el carisma de los personajes que me he dejado sin habla. Ante la irrupción de la televisión en los años 50 en los Estados Unidos, empezó a plantearse si el cine tenía los días contados. La respuesta de los grandes estudios fue crear películas más grandes que la vida con un tamaño y unas imágenes con colores cada vez mejores que la pequeña pantalla en blanco y negro no podría en ningún caso igualar. Es en esos años cuando el CINEMASCOPE y las películas rodadas en 70mm ofrecían historias para pantallas aún más grandes de lo habitual.

El Cid me ha parecido lo más grande que he visto en una pantalla desde posiblemente Ben-Hur. Con unas increíbles localizaciones históricas entre las que encontramos una Peñíscola que ya es historia del cine (aunque la fidelidad histórica con Valencia fuera nula), las aventuras están protagonizadas por momentos increíbles con cientos (¿miles?) de extras en pantalla, con unos larguísimos travellings y unas escenas con una escala que sólo El Señor de los Anillos recientemente está a la altura de lo que nos muestra la película. No sólo en las localizaciones históricas de Belmonte, por ejemplo, es que los decorados construidos en Cinecittà transmiten una escala monumental que te los crees completamente y parecen más reales que el 99% de las imágenes que nos muestra la serie de televisión.

Charlton Heston y Sofía Loren demuestran en esta película porque son auténticas ESTRELLAS del cine. Su carisma y presencia llenan la pantalla y atraen todas las miradas. En especial Heston, que no es solo por sus 1,90 metros de altura y su imponente presencia, sino por una voz (vi la película dos veces, la segunda en versión original) que hace te que creas que puede ordenar a los océanos a que se muevan. Heston transmite heroicidad y una integridad en sus valores éticos que más que un héroe medieval parece casi Jesucristo, un ser puro que antepone la seguridad de su gente antes que la suya propia y sus acciones siempre vienen provocadas por lo que es correcto por encima de las órdenes que le pudieran dar los Reyes del momento.

También Sofía Loren está impresionante. A pesar de ser italiana, nos traslada al ideal de belleza griega con unas facciones perfectas que ofrecen personalidad y carisma. Sus mejillas, las cejas, y su penetrante mirada justifican de sobra el precio de una entrada de cine, o más recientemente, el del DVD de la película.

La película dura 3 horas que jamás se me hicieron largas. De hecho, en comparación con la serie de televisión, están pasando todo el rato cosas super interesantes con multitud de localizaciones y personajes enfrentados, de forma que si hubiera durado una hora más me la hubiera fundido sin inmutarme. Un detalle que no recordaba y me alucinó es que el edición restaurada por Martin Scorsese con motivo del 50 aniversario mantiene el intermedio que se producía en los cines no sólo para cambiar el rollo de película, sino también para permitir ir al baño, etc debido a la larga duración de la película. Y aprovechando este corte, los guionistas aprovechan para hacer un salto temporal de varios años, en los que se entiende que el Cid ha estado guerreando y por los que ha sufrido una terrible herida que le marca el rostro. La habilidad que muestran a la hora de llevar a cabo esta elipsis me parece de una brillantez alucinante, ya que en esta última hora asistiremos a los momentos quizá más espectaculares con las batallas en Peñíscola.

Otro detalle muy interesante es que frente al doblaje clásico de la película, realizado hace 60 años y que inevitablemente transmite cierta sensación viejuna por las voces de la época, el segundo visionado en versión original me alucinó porque escucharlo por primera vez con sus voces originales y con la copia restaurada me dió una sensación totalmente contemporánea, nada que ver con algo realizado hace más de medio siglo.

El Cid es un espectáculo visual y actoral impresionante, no se puede calificar de otra manera. Quizá el único pero que le puedo poner no es a la película en si, que es un ejemplo del mejor cine de aventuras del que mucha gente debería aprender, sino a la poca fidelidad histórica que tiene la historia, de forma que hay gente que cree que realmente El Cid ganó una batalla después de muerto o hizo jurar a un Rey en el día de su coronación que no había tenido nada que ver con el asesinato de su hermano.

Este detalle y quizá algún detalle en los combates en los que sí se nota que la película se rodó hace 60 años, como gente que se mueve y no sabe a donde va o tira flechas que caen un par de metros delante suyo, con detalles menores que no impiden el disfrute de una película que tenía totalmente olvidada y me ha volado la cabeza.

Por todo ello, te invito a que como yo elimines cualquier prejuicio o reparo que tuvieras ante la película y te animes a verla, vas a alucinar.

Comparto el trailer de la película:

El Cid es un peliculón. Hazte un favor e intenta verla porque te va a sorprender.

PUNTUACIÓN: 8,5/10

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Crítica de Barrenderos Espaciales de Jo Sung-hee (Netflix)

Si hay un género que nunca asociaríamos a “cine coreano”, ese sería es el de la ciencia ficción, y sobre todo en su vertiente espacial. Barrenderos Espaciales de Jo Sung-hee estrenada recientemente en Netflix viene a romper con este estereotipo con una película palomitera más que digna.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

En el año 2092, la Tierra se ha convertido en un planeta casi inhabitable. La corporación UTS construye un nuevo hogar en órbita para la humanidad. Pero solo unos pocos escogidos pueden acceder a él. La historia sigue las aventuras de la tripulación de una nave de limpieza de basura espacial llamada Victory. Su rutina da un giro enorme cuando descubren a Dorothy, un robot humanoide construido como una niña, que perece ser un arma de destrucción masiva.

Jo Sung-hee es un director de cine coreano nacido en 1979. Tras trabajar en animación, cambió a la imagen real tras estudiar en la prestigiosa Korean Academy of Film Arts (KAFA) con End of Animal (2010). A Werewolf Boy (2012) y Phantom Detective (2015) son otras de sus películas que han conseguido una gran aceptación y le muestran como un autor todoterreno.

Jo Sung-hee había empezado a escribir la historia diez años antes del estreno de la película, después de que un amigo le hablara de los peligros de la basura espacial. En 2019, la compañía de efectos visuales Dexter Estudios fue contratada para Barrenderos espaciales y consiguen un resultado espectacular que puede mirar de tu a tu a las mejores producciones americanas a partir de un presupuesto total de la película de unos 22 millones de dólares.

En lo relativo al reparto. Song Joong-ki es Tae-ho, piloto de la astronave Victory y en el pasado miembro de los Guardias Espaciales. Su mayor preocupación es ganar mucho dinero para pagar la recuperación de su hija adoptiva, perdida en el espacio.

Kim Tae-ri es la capitana Jang, antigua oficial de Fuerzas Especiales que más tarde desertó para crear su propia organización pirata. Jin Seon-kyu es Tiger Park, el jefe de máquinas de la astronave Victory, antiguo traficante de drogas que huyó de la Tierra después de ser arrestado y sentenciado a muerte. Yoo Hae-jin interpreta al robot Bubs que trabaja en la Victory, y Park Ye-rin es Dorothy, la niña robot que UTS busca por todos los medios.

Barrenderos espaciales es otra de las películas damnificadas por el COVID. La idea es que eta película fuera uno de los grandes estrenos cinematográficos en Corea, pero la pandemia obligó a retrasar su estreno, y finalmente la productora llegó a un acuerdo con Netflix para conseguir su estreno en todo el mundo gracias al streaming, gracias a lo cual nos llegó a España y pude verla.

Empezando a valorar la película, debo decir que encuentro que Barrenderos espaciales es una película más que digna que aunque no me ha encantado, se salva de ser incluida en la categoría “otra película montonera de Netflix”. Lo mejor de la película para mi es comprobar que los avances tecnológicos permiten ya “democratizar” la ciencia ficción, pudiendo rodarse películas espaciales que antes obligaban a presupuestos de super producción de Hollywood. En 2019 disfrutamos también en Netflix The Wandering Earth, que fue el equivalente chino de un blockbuster de Michael Bay, y ahora el cine coreano se une al género con una película de presupuesto super ajustado que es visualmente poderosa y con unos efectos especiales y apartados técnicos estupendos.

Los sets de rodajes son perfectos y no me atrevería a decir qué era pantalla verde y qué elemento físico del set. Además, las escenas espaciales son una chulada con unos satélites alrededor de la Tierra llenos de personalidad y detalles interesantes, aunque en algunos detalles deudora de los grandes clásicos de la ciencia espacial.

Quizá el problema de la película viene de la propia sensibilidad coreana que hace que el guión no sea demasiado interesante y esté plagado de tópicos, empezando por el más obvio de crítica contra la industrialización salvaje puede acabar con la vida en la Tierra y la necesidad de respetar el medio ambiente. En este sentido, hay esbozos más que explicación sobre las dinámicas políticas y sociales de este mundo futurista que hizo que me quedara con ganas de saber más sobre él.

Aunque se supone que los tripulantes de la Victory son unos cínicos y duros barrenderos espaciales, en realidad son bastante lamentables y sus vidas desgraciadas. En este sentido, da un poco de pena que de tres humanos, tan solo el piloto Tae-Ho sea el único que recibe cierta profundidad, apenas un esbozo para que los espectadores empaticemos con él. Más delito tiene lo de la capitana Jang, a la que en los últimos 15/20 minutos intentan darle cierto protagonismo que no funciona porque no se han preocupado de contarnos nada de ella durante la película para que llegados a ese punto nos importe algo de lo que hace.

También es muy montonero el villano James Sullivan, que es un contenedor vacío con todos los tópicos de los industriales que destruyen el planeta y sólo miran su propio beneficio y el de la clase alta de la sociedad. Dicho esto, reconozco que la niña Dorothy es una ricura y hace que desde el minuto uno deseas que no la pase nada malo, aunque el guión la haya hacer bromas de “culo, pedo, pis”.

La película ya digo que no me ha encantado pero me ha resultado razonablemente entretenida y muy espectacular sobre todo en su tramo final, y no terminé lamentando las dos horas de mi vida que perdí y jamás recuperaré viendo A descubierto de Anthony Mackey, que también estrenó Netflix recientemente. Así que algo hemos mejorado. Lo dicho, no es una maravilla, pero si eres fan de la ciencia ficción, cumple sin duda para un día tonto entre semana que no sabéis qué ver.

Comparto el trailer de la película:

Barrenderos espaciales es una digna película de entretenimiento que muestra que ya es posible hacer buena ciencia ficción en todo el mundo, y ahora sólo falta que den en la diana con una historia más acertada.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

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