Archivo de la categoría: Películas

Películas favoritas

Crítica de El Faro de Robert Eggers

Tras su excelente opera prima La Bruja, había expectación para ver la nueva película de Robert Eggers, El Faro, rodada en blanco y negro y protagonizada por Willen Dafoe y Robert Pattison. Y lo cierto es que su propuesta, más surrealista que narrativa, no ha acabado de convencerme.

PUNTUACIÓN: 5/10

Ambientada a finales del siglo XIX, cuenta la historia de dos fareros que trabajan juntos en una misteriosa isla perdida de Nueva Inglaterra.

En 2015 Robert Eggers sorprendió al mundo cinéfilo con su ópera prima, La Bruja. Eggers forma parte de una nueva hornada de directores que buscan alejarse de los convencionalismos del género de terror, centrándose en crear experiencias angustiosas y claustrofóbicas con una tensión creciente que atrape al espectador. Para El Faro, cuyo guión ha escrito junto a su hermano Max, vuelve a colaborar con Jarin Blaschke de director de fotografía y con el músico Mark Korven para crear un drama histórico rodado en blanco y negro con únicamente dos personajes.

Eggers deja claro en esta su segunda película que quiere ser un director alejado de convencionalismos, al rodar de nuevo en blanco y negro y con un formato cuadrado de imagen. Siempre hay que aplaudir a un autor cuando se arriesga e intenta ofrecer propuestas diferentes, incluso si el resultado no acaba siendo redondo. El Faro puede ser un gran triunfo o una importante decepción, pero seguro no dejará a nadie indiferente.

Hecha esta introducción, lamento decir que tras su visionado me encuentro en el segundo grupo, no se si decepcionado, pero sin duda sí indiferente a la propuesta de Eggers. El Faro me ha recordado a la típica película de festivales en la que el director recurre a efectismos baratos para llamar la atención porque sabe que su historia no es nada especial. Una historia que es completamente secundaria al elemento estético, lo que provoca que la viera y olvidara con la misma velocidad.

Robert Eggers rueda en blanco y negro y con un formato cuadrado de imagen la historia de dos fareros interpretados por Willen Dafoe y Robert Pattison atrapados en una isla durante semanas.

Eggers y el director de fotografía Jarin Blaschke vuelven a recurrir a una iluminación naturalista únicamente con velas y luces que se encontrarían realmente en un faro de época, de forma que las escenas interiores nocturnas son especialmente oscuras, ayudando a transmitir un feeling claustrofóbico acrecentado por el formato cuadrado de la imagen. Este formato cuadrado es el que tenían las primeras películas, y entiendo que sirve también para transmitir la idea de “historia antigua”.

Intelectualmente, entiendo las razones de estas elecciones estéticas de Eggers, pero por un lado, me parece que el mismo feeling claustrofóbico podría haberse conseguido con un formato “standard” de imagen en color rectangular, y por otro, esta propuesta estética inusual no hizo que conectara emocionalmente con la película o con su floja historia.

En lo positivo, la música de Mark Korven me ha gustado bastante y está repleta de sonidos perturbadores que ayudan a que el malrollo sea la sensación general durante el visionado de la película.

Willem Dafoe y Robert Pattison son los protagonistas de El Faro. Dafoe es un actorazo que siempre lo hace bien y realmente no necesita presentación, pero sí me gustaría detenerme en Robert Pattison. Reconozco que durante sus años en Crepúsculo me caía mal por el personaje que interpretaba. Pero gracias a estas películas entiendo que se convirtió en millonario y tuvo libertad para aceptar y trabajar sólo en las películas que realmente le interesaban, no las que convenían a su carrera. Y su filmografía en los últimos años le ha transformado en un actor interesante cuyas películas siempre tienen algo diferente. Es por esto que entiendo que aceptara encantado trabajar en este propuesta alejada de lo convencional de Eggers.

En lo relativo a sus interpretaciones, por un lado es indudable que lo hacen muy bien, pero por otro lado entiendo que no hay matices, sus personajes son serios y atribulados en unos momentos y totalmente over-the-top a causa del alcohol y la locura en el resto. Over-the-top nivel Nicolas Cage, para que os hagáis una idea del nivel de locura que nos preparan. Y esta falta de matices también provocó que en parte desconectara antes sus flipadas en pantalla.

La clave para mí es que a pesar de los efectismos visuales y narrativos, la historia realmente es un bluff. Incluso me planteo si Eggers ha creado una experiencia surrealista para el espectador en lugar de una película dramática convencional, porque el guión es realmente flojo y predecible. Esta endeblez argumental hace que la película fracase como terror, a pesar de tener un par de momentos escabrosos, pero tampoco funcione como drama por lo evidente del camino que están recorriendo los personajes.

Este es un problema que tuve también en Midsommar de Ari Aster, en la que tras un arrollador apartado visual se escondía el típico “survival” de un grupo de personas atrapados en un espacio con una secta que irá atacándoles uno tras otro. Esto mismo es El Faro, la caida en la locura de los dos personajes en un espacio cerrado es algo que ya hemos visto antes en otras películas y, en mi opinión, diría que mejor desprovisto de toda la pretenciosidad de Eggers. De igual forma, igual que en el Dracula de Mark Gatiss y Steven Moffat, diferente no quiere decir “mejor” de forma automática, y si no aciertas, el fail está asegurado, cosa que creo ha pasado también en este El Faro.

No me arrepiento de haber visto El Faro y he encontrado elementos interesantes en la película. Incluso diría que Eggers triunfa porque su visión ha quedado perfectamente plasmada en la pantalla. Es una pena que bajo su personalísimo concepto estético no tuviera una historia más interesante que contar.

Comparto el trailer de la película:

Comentaba al principio que prefiero un director que intente y falle antes que otro que vaya a lo fácil. Aplaudir la valentía de Robert Eggers en este aspecto no debería evitar que tambíen indiquemos si el resultado no es satisfactorio.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de JoJo Rabbit, de Taika Waititi

JoJo Rabbit de Taika Waititi es para mi la mejor película estrenada en lo que llevamos de 2020. Teniendo en cuenta el excelente mes de enero cinematográfico que estamos disfrutando, podéis imaginar lo mucho que me ha gustado esta comedia satírica que se ríe del nazismo.

PUNTUACIÓN: 9/10

Jojo «Rabbit» Betzler (Roman Griffin Davis) es un joven y solitario niño alemán perteneciente a las Juventudes Hitlerianas que ve su mundo puesto patas arriba cuando descubre que su joven madre Rosie (Scarlett Johansson) esconde en su ático a un niña judía (Thomasin McKenzie). Con la única ayuda de su mejor amigo imaginario Adolf Hitler (Waititi), Jojo deberá enfrentarse a su ciego nacionalismo.

¿Quién no querría ver una comedia ambientada en la Segunda Guerra Mundial que se ríe del nazismo? Tras el mega éxito que supuso Thor Ragnarok de Marvel Studios, su director Taika Waititi ha aprovechado este éxito de crítica y público para sacar adelante una comedia que escribe y dirige basada en la novela de Christine Leunens que es además un excelente alegato antimilitarista.

El casting me parece un acierto total. Scarlett Johansson y Sam Rockwell se salen como siempre y transmiten todo su carisma en pantalla. Además, Waititi tiene muchas narices al mostrar a un nazi «malo» capaz de realizar también buenos actos. El niño Roman Griffin Davis es además el gran descubrimiento de la película y consigue divertirnos y emocionarnos a partes iguales. Junto a él, Thomasin McKenzie como la adolescente Elsa también está genial y comparten una química excelente. Junto a ellos Taika Waititi y Rebel Wilson ofrecen los mejores momentos cómicos de la película.

JoJo Rabbit cuenta con música de Michael Giacchino (Rogue One, Los Increibles 1 y 2, Star Trek, Spiderman Homecoming) y fotografía de Mihai Malaimare Jr. (The Master, Caminando entre las tumbas, Tetro). La película cuenta con un excelente diseño de producción que nos traslada a la Alemania de 1945, de forma que sus 110 minutos pasaron en un suspiro.

Decía al principio que JoJo Rabbit me parece de momento la mejor película del año. El hecho que sea una comedia es para mi un plus, sobre todo al tener que aguantar a tanta gente que opina por redes sociales en los últimos tiempos que el único cine “de verdad” es el drama. El gran acierto de Waititi es la forma que consigue equilibrar la comedia satírica con momentos super dramáticos que me sorprendieron y me impactaron. Aunque es una película para todos los públicos, me parece sorprendente la forma que tiene de tratar determinados temas relacionados con la 2ª Guerra Mundial, el nazismo y la idealización que los niños tienen de la guerra.

Frente a los ofendidos que opinan que debe haber límites para el humor y hay temas prohibidos sobre los que no se debe bromear, esta comedia es un divertido y necesario chorro de aire fresco a costa del nazismo y me ha flipado.

Comentaba en mi crítica de 1917 que aunque técnicamente me pareció brutal, Sam Mendes no consiguió que conectara emocionalmente con la película. No es el caso con JoJo, Waititi nos presenta desde el minuto uno a un crío que es todo corazón a pesar de tener lavado el cerebro por los nazis y repite las ideas horribles que le cuentan los mayores, aunque el excelente guión hace que todo sea expresado de forma irónicamente divertida.

Quizá por tener un hijo de 11 años que actualmente está en plena fase pre-adolescente super militar, más allá de la excelente crítica al nazismo, me ha impactado la forma en que JoJo ve cómo su versión idealizada del nazismo y de la guerra realizada por soldados heroicos se da de bruces con la dolorosa realidad, en la que ancianos, mujeres o niños mueren a causa de la violencia de la guerra, que no distingue entre “buenos” y “malos”.

JoJo Rabbit confirma que Taika Waitit es un director con una visión cinematográfica muy interesante que aunque se siente muy a gusto con la comedia sabe contar transmitir de forma genial temas adultos mucho mejor que algunos autoproclamados “autores serios”. Si un autor es alguien que cuenta historias desde un punto de vista único y original, para mi Waititi lo es sin duda. Y hace comedias.

No se me ocurre nada malo que decir de esta comedia, tan sólo indicar que aunque contaba que me iba a gustar (mucho), no imaginé que me fuera a gustar tanto como lo ha hecho. Y teniendo en cuenta la cantidad de veces que una película me ha decepcionado en parte quizá por un hype excesivo por mi parte, me alegra que esto no haya pasado con JoJo Rabbit.

Comparto el trailer de la película:

JoJo Rabbit me ha parecido una película deliciosa y un Must-See para todas las familias, en especial con niños adolescentes.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de El oficial y la espía de Roman Polanski

Roman Polanski nos ofrece una excelente película a partir de su versión del famoso “Caso Dreyfus”, que sirve como película histórica y como comentario de nuestra sociedad actual.

PUNTUACIÓN: 8/10

En 1894, el capitán francés Alfred Dreyfus, un joven oficial judío, es acusado de traición por espiar para Alemania y condenado a cadena perpetua en la Isla del Diablo, en la Guayana Francesa. Entre los testigos que hicieron posible esta humillación se encuentra el coronel Georges Picquart, encargado de liderar la unidad de contrainteligencia que descubrió al espía. Pero cuando Picquart se entera de que se siguen pasando secretos militares a los alemanes, se adentrará en un peligroso laberinto de mentiras y corrupción, poniendo en peligro su honor y su vida. (FILMAFFINITY)

Roman Polanski realiza una nueva versión de “el Caso Dreyfus”, un famoso caso de antisemitismo que ocurrió realmente en la Francia de finales del siglo XIX. En un momento en el que los acosos online y los boycotts a los que piensan diferente son habituales en nuestra sociedad actual, Polanski cree que esta historia tiene más relevancia que nunca y busca denunciar sin pontificar cómo el individuo y las minorías siguen siendo víctimas de la turba que ataca y criminaliza al diferente.

El oficial y la espía ha sido escrita por el propio Polanski junto a Robert Harris, adaptando la propia novela de Harris “El oficial y la espía”, y cuenta además con música del genial Alexandre Desplat (La forma del agua, El Gran Hotel Budpest o El discurso del Rey entre otras), y fotografía de Pawel Edelman, colaborador habitual de Polanski en películas como El Pianista y La Venus de las pieles.

Polanski a sus 86 años es uno de los grandes directores europeos y ha creado una filmografía de gran calidad que nunca decepciona. En su paso por el pasado Festival de Venecia, El Oficial y la Espía fue recibida con grandes alabanzas por parte de la crítica especializada, lo que la convertía en uno de los visionados obligados de este mes de enero, y me alegra comprobar que no ha decepcionado lo más mínimo. La película está protagonizada por Jean Dujardin (The Artist), Louis Garrel y Emmanuelle Seigner, esposa de Polanski, realizando todos un gran trabajo.

Polanski parece en esta película más empeñado en convertirse en notario que da fe de unos hechos que en dotar de emoción a esta historia, entiendo que porque cree con razón que el mensaje es lo más importante. La oficial y la espía está perfectamente narrada y atrapa al espectador desde el primer fotograma.

Una decisión muy interesante es hacer protagonista al Coronel Georges Picquart y no al propio Dreyfus. Picquart es un antisemita que a pesar de ello ama su pais, al ejército y a la verdad, y cuando sigue las pistas de otro caso, no puede más que seguir esa pista hacia su inevitable conclusión, que Dreyfus era inocente y el ejército construyó un caso falso contra él. Frente a los sectarios que engordan el conmigo o contra mi, este personaje es un ejemplo de cambio ante la realidad de unos hechos que sacudieron todas sus creencias. Si todos siguiéramos su ejemplo el mundo seguro sería un mundo mucho mejor, y Polanski nos lo cuenta de forma clara pero sin colarnos un panfleto político, siendo los hechos suficientemente claros y graves como para que el espectador pueda hacerse una idea por si mismo.

El oficial y la espía me ha parecido una gran película que merece todas las alabanzas del mundo.

Comparto el trailer de la película:

El oficial y la espía es una excelente película que mantiene el gran inicio cinematográfico con el que ha comenzado este 2020. Como el resto del año siga a este nivel podemos tener ante nosotros un año muy grande.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de 1917 de Sam Mendes

Sam Mendes nos mete en plena Primera Guerra Mundial con 1917, drama bélico filmado en un espectacular plano secuencia que es un prodigio técnico que merece la pena verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN 8/10

En lo más crudo de la Primera Guerra Mundial, dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman) reciben una misión aparentemente imposible. En una carrera contrarreloj, deberán atravesar el territorio enemigo para entregar un mensaje que evitará un mortífero ataque contra cientos de soldados, entre ellos el propio hermano de Blake.

Sam Mendes plantea 1917 como un enorme desafío narrativo al contar esta historia como un largo plano secuencia. Para ello colabora con el maestro Roger Deakins como director de fotografía, además de contar con Thomas Newman para crear la emocionante partitura. Mendes ha escrito el guión en colaboración con Krysty Wilson-Cairns, y al final de la película da las gracias a quien probablemente fuera su abuelo, por contarle estas y otras historias.

Además de los mencionados George MacKay y Dean-Charles Chapman, la película cuenta con varios secundarios de lujo como Mark Strong, Benedict Cumberbatch, Richard Madden y Colin Firth, interpretando a diferentes oficiales con los que se irán encontrando los protagonistas.

Por ir directo al grano, 1917 me ha parecido arrolladora. Mi parte intelectual ha flipado muchísimo con el largo plano secuencia, que me ha parecido una barbaridad con algunos momentos excelentes que me hicieron preguntarme cómo lo hicieron. Sin embargo, a mi lado emocional le ha faltado algo, quizá debido a la sencillez y, por qué no decirlo, endeblez de la historia. Para mi es una película de notable alto, pero no de sobresaliente, aunque sí recomendaría a todo el mundo que la viera en la pantalla más grande posible.

Su principal valor son unos impresionantes valores de producción, consiguiendo que el plano secuencia funcione de maravilla y los cortes no se noten. Gracias a un excelente juego de cámara nos sentimos parte de esta carrera contra el reloj de estos dos soldados por las trincheras británicas, por la zona de combate y por el territorio alemán. Además, su diseño de producción consigue que todo se vea super realista, desde las trincheras y túneles como el pueblo destruido por el que pasan.

Al plantearse 1917 como un plano secuencia, la iluminación debía ser obligatoriamente naturalista, consiguiendo momentos brillantes con la incursión nocturna por un pueblo controlado por los alemanes en el que las bengalas ofrecen momentos increíbles a medida que iluminan a los protagonistas.

Dentro de la brillantez formal que ofrece el largo plano secuencia, comentaba antes que la historia, dentro que está claro que es lo que es, me ha parecido flojita. Hay algunas casualidades y para ser veteranos, los soldados parecen en algún momento un poco pardillos perdonavidas, lo que en situaciones de combate provoca situaciones mortalmente peligrosas.

Además, me parece curioso que se repite un tema que ya vi en otras películas bélicas sobre que tener compasión con soldados enemigos a menudo tiene consecuencias mortales para los aliados. Entiendo que en la vida real la zona de combate es una zona donde matar o morir, pero es curioso que este argumento lo vea repetido en demasiadas ocasiones. ¿Una forma de indicar lo cruel que es la guerra o Mendes fue a lo fácil en el guión? Probablemente ambas respuestas sean correctas. Lo que sí queda claro en este viaje es lo dura que fue la primera Guerra Mundial, con montones de cadáveres de soldados y animales abandonados en mitad del campo de batalla.

En resumen, 1917 es una estupenda película bélica que recomiendo ver en pantalla grande, pero me extrañaría que acabara dentro de mi Top-5 de mejores películas de 2020.

Comparto el trailer de la película:

1917 merece mucho la pena. Aún no siendo la mejor película del año, sí recomiendo que la veas en la pantalla más grande posible.

PUNTUACIÓN 8/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Richard Jewell, de Clint Eastwood

Con 89 años, Clint Eastwood sigue siendo uno de los más grandes directores vivos, con una filmografía que en los últimos años está dedicada a destacar la figura de héroes anónimos de la sociedad americana. Richard Jewell es su última muestra.

PUNTUACIÓN: 8/10 

Richard Jewell era un guardia de seguridad en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, el cual descubrió una mochila con explosivos en su interior y evitó un número mayor de víctimas al ayudar a evacuar el área poco antes de que se produjera el estallido. En un principio se le presentó como un héroe cuya intervención salvó vidas, pero posteriormente Jewell pasó a ser considerado el sospechoso número uno y fue investigado como presunto culpable.

La película cuenta con un guión de Billy Ray basado en un artículo periodístico de Marie Brenner «American Nightmare: The Ballad of Richard Jewell». La elegante fotografía de Yves Bélanger y la música de Arturo Sandoval nos traslada a un tipo de cine tranquilo y pausado de épocas pasadas en el que Eastwood brilla como director.

Paul Walter Hauser es el gran descubrimiento de Richard Jewell interpretando a su protagonista. La película cuenta además con los siempre excelentes Kathy Bates como Bobbi, la madre de Richard, Sam Rockwell como su amigo y abogado Watson Bryant, Jon Hamm como el agente del FBI Tom Shaw que investigó a Richard y Olivia Wilde como la periodista sin escrúpulos Kathy Scruggs que destapó la investigación del FBI en Atlanta.

Hay una evidencia estadística que indica que la mayoría de las veces el que avisa de un crimen suele estar involucrado en el mismo. Esto y no la existencia de ninguna prueba incriminatoria es lo que provocó que el FBI pusiera sus ojos en Richard Jewell, el guardia de seguridad que vió una mochila sospechosa e inició una evacuación que salvó vidas. El problema vino cuando la periodista del periódico de Atlanta Constitution descubrió este hecho y lo publicó en su diario dando como datos “contrastados” que Jewell encajaba en el perfil de terrorista que busca la notoriedad y ser considerado un héroe, causando el atentado. A partir de ahí se creó una caza y derribo con cientos de periodistas y medios intentando buscar la siguiente exclusiva de un caso que no tenía ninguna, mientras el FBI intentaba construir un caso a partir únicamente de la peculiar personalidad de Jewell.

La película no lo dice y entiendo que en parte es para no manchar la memoria de Jewell, fallecido en 2007 por un infarto relacionado con su sobrepeso con tan sólo 44 años. Pero la sensación que me transmitió la película y la interpretación de Paul Walter Hauser es que Jewell era una persona con una inteligencia limitada en el límite con la discapacidad. Esto provocaba su visión casi infantil de la vida en la que sólo quería ayudar a todo el mundo y sentirse respetado, así como sus ganas de formar parte de las fuerzas de orden público. Menudo crimen, ¿verdad?

Eastwood plantea como el FBI quiso aprovecharse de él en varias ocasiones y casi consiguen interrogarle engañándole para que renunciara a su derecho a tener un abogado. Cegado por su amor y respeto hacia las fuerzas del orden, se dejó grabar leyendo el mismo mensaje que dió el terrorista cuando llamó para avisar de la colocación de la bomba. A pesar de que era imposible físicamente que Jewell se desplazara del Centennial Olympic Park donde estalló la bomba al lugar desde donde llamaron para anunciar el atentado, el FBI obvió las pruebas físicas (o su falta de), obsesionados con solucionar el caso con el primer y más sencillo acusado a su alcance.

Si el FBI dió un clase magistral de cómo NO realizar una investigación, el papel de los medios no fue mucho mejor. La periodista Kathy Scruggs interpretada por Olivia Wilde ejemplifica las peores cualidades del periodismo actual que busca lo que sea para crear un titular que les permita disfrutar de un minuto de gloria sin importar las repercusiones para la gente a la que involucran.

Eastwood cuenta este pequeño drama que vivió la familia Jewell de forma pausada, mostrando primero algunos detalles de la vida de Jewell que nos informa de su personalidad, así como una reconstrucción del atentado en el Centennial Olympic Park, así como su transformación de héroe a villano para los medios de comunicación. Su narración es minuciosa y clara, ofreciendo siempre la información de la forma més precisa y clara posible.

Me ha gustado mucho todo el reparto. Paul Walter Hauser es el gran descubrimiento de la película, mostrando a una persona cuyo único error fue intentar ayudar siempre a la gente y ser servicial. Además, tener a Kathy Bates y Sam Rockwell es siempre un seguro de vida. A pesar de la polémica artificiosa y la tramposa polémica que la película ha generado, sobre la que luego comentaré, me ha gustado mucho la interpretación de Olivia Wilde como la periodista Kathy Scruggs, ofreciendo unos matices que la convierten en una persona tridimensional compleja que acaba teniendo una evolución positiva como persona. Jon Hamm es el más flojo del quinteto haciendo la típica actuación de un agente del orden random muy serio pero sin ninguna personalidad.

Eastwood entrega una sólida película que busca contar la historia de Richard Jewell, un verdadero héroe que hizo lo que tenía que hacer al estar en el sitio correcto en el momento adecuado, y que siempre comentó que el acoso que sufrió por parte del FBI y la prensa le rompió la vida, hasta el punto que años después de haber detenido y condenado al verdadero terrorista aún había gente que pensaba que él tuvo algo que ver. Jewell fue una víctima de los medios y tras ser noticia durante semanas como presunto culpable no recibió la misma cobertura cuando el FBI le exoneró de cualquier relación con el atentado 88 días después. Para entonces, ya no interesaba hablar de Jewell y esta noticia fue sólo un pie de página.

Que en un momento como el actual en el que el papel de los medios de comunicación está siendo cada vez más criticado, una película como Richard Jewell creo que llega en el momento justo y ofrece un interesante ejemplo de los peligros de unos medios de comunicación más centrados en el amarillismo y en la exclusiva que en buscar la verdad. Hasta en eso, Eastwood me parece que transmite una enorme inteligencia como narrador y crítico de nuestra sociedad contemporánea.

¿Han aprovechado los medios de comunicación para pedir perdón por los excesos que cometieron en el caso de Richard Jewell? ¿Han realizado algún tipo de autocrítica con motivo de esta película? NO, todo lo contrario. De hecho, en un alarde indecente que ilustra el funcionamiento de las Fake-News, el periódico Constitution de Atlanta en el que trabajaba Kathy Scruggs,que falleció hace unos años, lanzó un ataque furibundo contra Eastwood acusándoles de machista por el retrato que hace de la periodista, al mostrar que consiguió la exclusiva acostándose con el agente del FBI.

Es decir, en lugar de hablar del TEMA CENTRAL de la película, se centran en un hecho anecdótico a pesar de admitir por otro lado que la representación de la periodista era muy fiel a como ella era en la vida real, excepto obviamente el asunto del sexo. ¿Cómo consiguió Scruggs la información? No se sabe, a pesar que si es conocido que tenía muchas relaciones con miembros de las fuerzas del orden. Así que la versión de la película es tan posible como cualquier otra opción que hubieran elegido, pero desde luego no es una versión “falsa” si no se sabe cual fue la verdadera.

Cuando los medios de comunicación no quieren que se hable de algo, optan por crear una polémica sobre otra cosa que eclipse el tema incómodo, y eso me parece que es justo lo que ha sucedido en este caso. Aparte que ofrecer este argumento en la película no significa que para Eastwood todas las periodistas usen el sexo para conseguir lo que quieren. Y por otro lado, el Constitution y otros medios han intentado transmitir que todas las mujeres periodistas son seres de luz pura que en ningún caso usan estas tácticas incorrectas para obtener réditos en su trabajo, algo refutado por numerosos casos reales que se han conocido en los USA en los últimos meses, que muestras que eso es algo que sí ha pasado en el pasado.

Hay hombres periodistas buenos y malos igual que hay mujeres periodistas con y sin escrúpulos, igual que en pasa en todos los ámbitos de la vida. Pero intentar evitar tener que dar explicaciones por su mala praxis profesional creando una polémica falsa creo que ya no cuela. El Emperador está desnudo y una vez el público se ha dado cuenta ya es muy difícil recuperar la confianza que se tenía antaño con los medios, igual que Jewell perdió su fe en el FBI tras su calvario.

Richard Jewell creo que es un gran éxito que triunfa en todo lo que plantea. Sin embargo, es una pena tener que admitir que la película ha fracasado en taquilla y va a tener una de las peores recaudaciones de la filmografía de Eastwood. No se si por culpa de la polémica y la influencia del movimiento “Me-Too”, porque el tema realmente no interesa o por la tirria que muchos medios tienen a Eastwood al ser un republicano declarado que no se asusta en dar su opinión aunque sea políticamente incorrecta. Espero que Warner siga produciendo las próximas películas de Eastwood, que me parece es uno de los más grandes directores vivos y una de las últimas grandes estrellas del Hollywood desde los años 60 y 70.

Comparto el trailer de la película:

Richard Jewell es un gran éxito creativo de Clint Easwood, que mantiene una excelente lucidez a sus casi 90 años. Ojalá conserve la salud y podamos disfrutar de su cine durante muchos años.

PUNTUACIÓN: 8/10 

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!