Hoy voy a hacer un pequeño cambio respecto a los contenidos habituales de este blog. Y es que han pasado tres años desde las últimas fiestas de la Magdalena, y en Castellón tenemos unas ganas bárbaras de fiesta, de pólvora y de quitarnos durante unos días todos los problemas de la cabeza. Así que incluso a pesar de la lluvia hoy quiero compartir con todo el mundo, pero especialmente con los castelloneros de pro, el deseo de unas buenas fiestas.
Castellón celebra sus fiestas fundacionales desde hoy sábado 19 (este año coincide con el Día del Padre y con el final de las Fallas) hasta el domingo 27. Si la lluvia lo permite hoy a las 12:00 h. toda la ciudad estaremos en el Primer Molí para disfrutar de la primera mascletà de las fiestas. Lo mejor de las fiestas es que son unas fiestas de calle que invitan a pasear por la ciudad para disfrutar las diferentes actividades, o visitar a amigos en las collas. ¡Viva la Colla Mek!!!
El COVID y el estado de alerta de marzo de 2020 fue un shock para todo el mundo, pero especialmente en Castellón, donde se cancelaron las fiestas apenas unos pocos días antes del inicio de las fiestas. Y si la cancelación de 2020 fue un momento duro, que no pudieran celebrarse tampoco en año pasado fue igualmente doloroso para el mundo festero, aunque en lo personal se entendía debido a la situación del COVID.
Este año las fiestas van a ser muy raras al no haber permitido el Ayuntamiento la instalación de recintos festeros super clásicos como el Mesón del Vino, el Mesón de la Tapa y la Cerveza, al Mesón Asturiano y en general, los espacios que pudieran acoger más cantidad de público. Tampoco va a celebrarse la Feria Alternativa y no tenemos conciertos importantes o castillos de fuegos artificiales, por lo que se intuye que las fiestas van a ser bastante descafeinadas. Que no hayan castillos de fuegos artificiales pero si mascletás o la Xarxa Teatre es bastante incomprensible y arbitrario, pero no tenemos más que aceptar que estas fiestas aún no van a ser 100% normales e intentar disfrutar de lo que se pueda hacer.
Si la lluvia lo permite, mañana domingo es obligatorio subir a la ermita de la Magdalena, parando en Sant Roc a almorzar, si es posible un Ximo. La subida a la Magdalena es uno de los días grandes de Castellón. Los más veteranos se retiraron ayer a tiempo, algún joven despistado habrá empalmado después de una noche de fiesta. Pero todos, jóvenes y mayores, disfrutamos de un día muy especial para la ciudad.
La lluvia amenaza con fastidiarnos las fiestas y la mayoría de actos, debido a la naturaleza de calle de todos los actos, como la encendida de las Gaiatas, el Coso Multicolor o la Nit Màgica de Xarxa Teatre. Con la sequia que hay necesitamos la lluvia como el querer, pero ¡manda narices que tenga que llover justo esta semana lo que no ha llovido en casi 6 meses.!! Pero llueva o no llueva, voy a intentar disfrutar al máximo de las fiestas.
Comparto la mascletà inaugural de las fistas de 2019. ¡Ojalá no llueva hoy y podamos ver la mascletà y empezar las fiestas con normalidad!!!
Y en un post como el de hoy no se me ocurre mejor forma de terminar este post que con el mítico Castelló de Tom Bombadil. ¡A disfrutarlo!!
¡MADALENA FESTA PLENA!!!!
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Me ha gustado mucho Malnazidos, la película de zombies de Javier Ruiz Caldera y Alberto de Toro ambientada en la Guerra Civil Española.
PUNTUACIÓN: 8/10
Durante la Guerra Civil Española, meses de sangrientos combates han dejado tras de sí miles de muertos en las trincheras. Jan Lozano, capitán de la quinta brigada, cae prisionero. La única posibilidad de escapar a la sentencia de muerte es hacer frente a una misión imposible en campo enemigo. Pero un peligro mayor del esperado obligará a los bandos rivales a unirse contra un nuevo y desconocido adversario. Tendrán que dejar de lado el odio mutuo y así evitar convertirse en infectados.
Malnazidos está dirigida por Javier Ruiz Caldera y Alberto de Toro. Caldera (Viladecans, Barcelona, 1976) es un director de cine español conocido por su primera película Spanish Movie (2009). También ha dirigido largometrajes como Promoción fantasma (2012), 3 bodas de más (2013) y Anacleto: Agente secreto, una adaptación de la serie de historietas homónima del historietista Manuel Vázquez (2015). Alberto de Toro es un editor y director, conocido por Nicotina (2003), Spy Time (2015) y Killing Cabos (2004).
La película cuenta con un guión de Jaime Marqués Olarreaga, Alberto Fernández Arregui y Cristian Conti basado en la novela «Noche de difuntos del 38» de Manuel Martín Ferreras. La película de 105 minutos tiene música de Javier Rodero, fotografía de Kiko de la Rica y montaje de Martí Roca.
Miki Esparbé interpreta a Jan Lozano, un capitán del bando nacional al que le confieren una misión de cruzar una peligrosa zona de nadie y se va a encontrar un experimento mortal. Manel Llunell interpreta a Decruz, un joven soldado acusado de cobardía que se convertirá en su conductor para escapar del pelotón de fusilamento.
En la zona neutral se encontrarán a un comando de la república dirigido por el Sargento (Luis Callejo) y en que encontramos a Matacuras (Aura Garrido), Mecha (Álvaro Cervantes), Brodsky (Sergio Torrico) o el Comisario (Dafnis Balduz).
En el intento de escapar de un valle en el que está teniendo lugar un terrible experimento el grupo se encontrará con Jurel (Jesús Carroza), Sor Flor (María Botto) y Rafir (Mouad Ghazouan).
Me gusta apoyar mis opiniones con mi cartera. Es por esto que al enterarme de una película española de género no tuve más remedio que ir a verla en el cine, ya que si quiero que se hagan más películas de este tipo, deben resultar rentables cuando se estrenen. Y la verdad es que me alegra poder comentar en la reseña de hoy lo mucho que me ha gustado la película.
La ambientación durante la Guerra Civil Española en 1937 y la idea central de dos grupos enfrentados que deben aparcar las diferencias si quieren sobrevivir me parece un gran acierto. El uso del ejército nazi experimentando un virus mortal en suelo español es una idea sencilla pero que funciona de maravilla en este contexto. Y dentro de que todo es bastante básico y se mueve por territorios esperables, la película resulta super entretenida y se me pasó en un instante.
El mayor problema que tienen las películas de zombies es la caracterización de los personajes y la dificultad que hay en empatizar con gente que sabes que la mayoría van a morir. Sin embargo, Malnazidos es un triunfo en este sentido, ya que con muy pocas pinceladas consiguen crear a unos personajes con los que al menos yo pude conectar desde el minuto cero y que me parecen super humanos y realistas. Unos personajes que reflejan muy bien el drama de la Guerra Civil y como la mayoría de soldados acabaron en un bando no por sus convicciones sino por el lugar donde residían. En este sentido, un par de muertes realmente me sabieron mal porque el personaje había conseguido caerme muy bien.
Malnazidos aprovecha para hacer una españolización de algunos tópicos del géneros de zombies que me han hecho mucha gracia. Estos momentos de humor son super puntuales, y quizá por eso funcionan tan bien. Por cierto, la historia huye del gore y de mostrar muertes truculentas, por no que no diría que se trate de una película de terror, sino más bien una aventura bélica con zombies. Este crossover de géneros es también parte del encanto y lo que hace que la historia funcione tan bien.
Dentro que la película me ha gustado mucho, he encontrado algunos detalles de la historia un poco porque si, sobre todo en lo referido a las transiciones entre los diferentes sets de acción. Son detalles ciertamente menores que no son errores o saltos de lógica groseros, y no me impidieron en ningún momento disfrutar de la historia porque Malnazidos sí acierta en la construcción de los personajes. Por ejemplo, se hace raro que los protagonistas abandonen la casa de campo en la que están atrincherados y con munición al llegar varias decenas de zombies a los que ven llegar y saben como matar. Sin embargo, entiendo que si los personajes se quedan ahí no hay película, dado que tienen que llegar a su siguiente etapa en el camino para ir descubriendo lo que sucede en el valle.
De la misma manera, tampoco no es un gran problema pero hay un par de muertes que quedan raras porque no se acaba de ver cuando han mordido a esos personajes. Aparte de la llegada de hordas de zombies de la nada. Ya digo que no son cosas importantes, pero me veo en la obligación de comentar estos elementos que hacen que el guión, siendo bueno, no sea lo compacto o perfecto que me hubiera gustado.
Sin embargo, igual que digo esto también tengo que decir que me gusta del guión que dentro que históricamente la Alemania Nazi colaboró con el bando nacional de Franco, muestre expresamente que si los comunistas hubieran tenido el experimento nazi para crear zombies no hubieran dudado en usarlo para masacrar a la población civil que reside en el lado nacional, demostrando que en una guerra de estas características, ambos bandos realizaron actos terribles. Toda la parte de unos personajes que empiezan odiando a los del bando contrario para acabar descubriendo que no son tan diferentes me parece un acierto total.
Malnazidos es una película que acierta en la mayoría de elementos que plantea y que me resulta super entretenida, algo que no siempre me he encontrado en otras película españolas recientes. Además, me ha dejado con ganas de leer la novela «Noche de difuntos del 38» de Manuel Martín en la que se inspira la película, creo que puede ser un estupendo entretenimiento que amplíe la experiencia de la película.
Comparto el trailer de la película:
Malnazidos me ha parecido una película que lo hace casi todo bien y que sabe darle una vuelta de tuerca a un género como es el de zombies en el que podría parecer que está todo dicho. Más películas así, por favor.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Disney+ ha estrenado Red, la última película de Pixar dirigida por la debutante Domee Shi, que plantea desde una visión chino-americana los temas universales habituales de Disney como aceptarte a ti mismo con lo bueno y lo malo sin importar lo que piensen los demás.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Mei Lee, una niña de 13 años un poco rara pero segura de sí misma, se debate entre ser la hija obediente que su madre quiere que sea y el caos propio de la adolescencia. Ming, su protectora y ligeramente exigente madre, no se separa nunca de ella lo que es una situación poco deseable para una adolescente. Y por si los cambios en su vida y en su cuerpo no fueran suficientes, cada vez que se emociona demasiado (lo que le ocurre prácticamente todo el tiempo), se convierte en un panda rojo gigante. (FILMAFFINITY)
Domee Shi (1989) es una animadora, directora y guionista china-canadiense. Nacida en China, se trasladó a los dos años a Toronto con su familia, donde creció. Trabaja en Pixar desde 2011, trabajando en películas del estudio como Inside Out, Los Increíbles 2 y Toy Story 4. En 2018 dirigió el corto Bao, siendi la primera mujer en dirigir un corto en Pixar, ganando el Óscar al mejor cortometraje animado de ese año. Red es su primer largometraje como director.
Shi escribió el guión de la película junto a Julia Cho y Sarah Streicher. Que esté ambientada en Toronto a principios de los años 2000 indica que la directora ha intentado recuperar momentos de su niñez y adolescencia en esta película. La película de 100 minutos cuenta con Ludwig Göransson para componer la música de la película, convirtiéndola en su primera composición para una película de animación. Billie Eilish y Finneas O’Connell escribieron tres canciones originales interpretadas en la película por la banda de chicos ficticia 4*Town, «U Know What’s Up», «1 True Love» y «Nobody Like U».
En las voces originales tenemos a Rosalie Chiang como Meilin «Mei» Lee, la niña chino-canadiense de 13 años protagonista que se transforma en un enorme panda rojo cada vez que experimenta alguna emoción fuerte, como la excitación o la ansiedad -debido a la conexión mística asociada a sus antepasados con los pandas rojos-. Sandra Oh interpreta a Ming Lee, la estricta y sobreprotectora madre de Mei. El grupo de amigas de Mei está formado por Ava Morse como Miriam, Hyein Park como Abby y Maitreyi Ramakrishnan como Priya, y en el colegio tendrán que lidiar con Tyler (Tristan Allerick Chen), un abusón que se mete con Mei. Del resto de voces, destacaría a Orion Lee como Jin Lee, el padre de Mei y Wai Ching Ho como Wu Lee, la abuela de Mei.
Aunque superficialmente Red nos cuenta la historia de una niña que se convierte en un panda gigante rojo, esto sirve de metáfora para hablar de temas habituales dentro de Pixar y Disney, como ser quien tú quieras ser sin importar lo que piensen las personas a tu alrededor, aceptando lo bueno y lo malo porque no somos perfectos. Mei y sus tres amigas son super divertidas y nos ofrecen una visión de la pre-adolescencia poco habitual en una película de gran presupuesto, que hay que agradecer. Sus momentos de fangirls del grupo de chicos 4*Town («¿por qué se llaman four si son cinco?» es una broma buenísima) o buscando dinero para poder ir al concierto nos da momentos buenísimos en una película que te mantiene en general con la sonrisa en la cara durante los 100 minutos de película.
Por supuesto, Pixar se toma el mantra de la diversidad muy seriamente, y en este sentido me parece genial que aparte de convertir en protagonista a una familia chino-canadiense, las amigas de Mei sean una niña coreana, otra de ascendencia ¿hindo-pakistaní? y una niña caucásica. Además, el diseño de Mei como una niña con gafas y formas redondeadas como las de la típica empollona de la clase me parece muy adecuado con la realidad diversa a nuestro alrededor. Me ha chiflado lo locas que están (en el buen sentido) y lo divertidas que resultan sus interacciones.
La animación de Pixar está como siempre a otro nivel. Los movimientos corporales de las niñas y la química que transmiten me han encantado, pero es que además los fondos y los objetos a menudo tienen una perfección alucinante. Si no fuera porque se que la película es de animación, hubieron objetos que parecía que estaban rodados en imagen real. En este sentido, no conozco Toronto, pero no tengo duda que varios elementos como el Chinatown, el tranvía o el pabellón donde se realiza el concierto son iguales que la realidad. Como no puede ser de otra manera, la animación de Pixar es de 10.
Globalmente Red es una película que se ve con agrado y que cumple razonablemente bien el objetivo último de entretener con una protagonista y unas amigas que son todo corazón. Sin embargo, el principal problema que le veo es que no hay tensión ni conflicto, de forma que no me dejó con ganas de volver a verla. Las niñas están chulas, las metáforas de la película evidentes pero siempre necesarias y está genial la búsqueda de la diversidad que nos muestra. Pero la historia en si es bastante flojita. Me parece curioso que en las últimas películas de Pixar no acaba de haber un «villano» al uso, ya que lo importante es el viaje vital y la evolución de los personajes. Red lleva esto al extremo, y más allá de las acciones de la madre de Mei que la avergüenzan constantemente ante sus amigas y compañeros de clase, no hay un conflicto interesante en la película. Y si no hay drama o conflicto, la película no acaba de funcionar ni tiene tensión dramática, más allá de su chulísima animación.
Otro tema interesante es que Pixar siempre ha apelado a un público ámplio de espectadores / consumidores. Sus películas gustan a los niños pero también a los padres. Onward y Luca son ejemplos maravillosos de esta filosofía que hace que sus películas gusten a todo el mundo. Soul es quizá la primera que pecó de centrarse más en los adultos que en los niños, y en Red me ha pasado que por primera vez he sentido que Pixar ha hecho una película que no es para mi. Y es que hay un nicho muy muy claro de, además de visibilizar el elemento chino-americano, apelar a las niñas pre- y adolescentes, además de las mujeres treintañeras que fueran niñas o adolescentes al comienzo de los años 2000 en los que está ambientada la película. Por supuesto, no pasa nada si Pixar no hace una película que no es para mi, pero me ha resultada curiosa la sensación, sobre todo porque no la esperaba en una película de Disney / Pixar.
He leído que varios animadores se han quejado que Disney ha quitado momentos explícitos de visibilidad del colectivo LGTBI+. Y dentro que no se si es cierto pero entiendo que siendo Disney puede ser el caso, creo que las metáforas de la película de «ser quien eres en realidad» o la de «no tener miedo de mostrar a tu yo interior aunque haya quien piense que eres un monstruo» son elementos que apelan clarísimamente a este colectivo, que pueden sentirse totalmente identificados con la protagonista y sus amigas.
En este sentido, me pasa un poco como en Luca, una película protagonizada por NIÑOS en los que hubo gente que quiso ver elementos gays era algo que directamente no se correspondía con la realidad de una historia de amistad entre niños mientras vivían aventuras de verano. Red nos muestra a unas niñas pre-adolescentes, de hecho la protagonista ni siquiera ha empezado a menstruar y realmente no ha empezado a pensar en chicos o chicas más allá de querer ver a su grupo de música favorito. Introducir en estos personajes de 13 años un elemento sexual, ya sea gay o hetero, no se siente correcto en la historia, ya que las niñas no están en ese momento vital.
El panda rojo es además una metáfora muy clara del paso de niña a mujer, un cambio vital y una sexualidad sobre el que la protagonista avisa a su madre que quiere vivir y disfrutar sin imposiciones de nadie. En este sentido, entiendo que el final de la historia metafóricamente debió dejar muy satisfecho a colectivos feministas en general y pro-abortistas en particular, que llevan años usando el slogan «mi cuerpo, mi decisión». La metáfora está ahí, pero creo que prefiero no pensar demasiado sobre ese aspecto y mejor me quedo con la parte divertida, positiva y hasta infantil de la película.
No tengo problemas en que Pixar haga películas que no son para mi, con no volver a verla lo soluciono sin problemas, no se me ocurre perder el tiempo en pensar lo que Pixar tendría que haber hecho para ajustarse a mis gustos. Pero el wishfull-thinking y pensar que toda obra de entretenimiento tiene que hablar de ellos es algo que está demasiado visible en determinados colectivos sociales, que intentan forzar sus narrativas en todo el entretenimiento. Por esto, no tengo problema que las metáforas puedan conectar con todo tipo de personas sin necesidad de hacer más explícitos determinados elementos que creo no corresponden en esta historia de una niña de 13 años. Quien quiera ver las metáforas que tan claras están en la historia las entenderá sin problemas, no es necesario hacer explícitos elementos que están ya presentes en la película de una forma bastante elegante.
Comparto el trailer de la película:
A pesar de la frescura de los personajes y la maravillosa animación, lamentablemente Red me ha parecido una de las películas más flojas de Pixar, que no creo que vuelva a volver a ver.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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El método Williams del directo Reinaldo Marcus Green con Will Smith de protagonista es una de las sorpresas de los Oscars de este año al recibir 6 nominaciones entre las que se encuentran Mejor Películas y Mejor Actor. Tras animarme a verla, comparto mis impresiones.
PUNTUACIÓN: 7/10
Biopic sobre Richard Williams, un padre inasequible que ayudó a formar a dos de las deportistas más extraordinarias de todos los tiempos, dos atletas que acabarían marcando época en el deporte del tenis. Richard tenía una visión muy clara del futuro de sus hijas, y sirviéndose de métodos arriesgados y poco convencionales, elaboró un plan que llevaría a Venus y Serena Williams de las calles de Compton, California, al olimpo del deporte, convirtiéndolas en iconos del tenis.
Reinaldo Marcus Green es un director, productor y escritor estadounidense conocido por su película de 2018 Monsters and Men, que ganó el premio especial del jurado a la primera película destacada en el Festival de Cine de Sundance. Su siguiente proyecto fue Joe Bell, producido por Jake Gyllenhaal y Cary Joji Fukunaga, y protagonizado por Mark Wahlberg, Connie Britton y Maxwell Jenkins. Green también dirigió los primeros tres episodios de la tercera temporada del drama de la televisión británica, Top Boy.
El método Williams en una larga película de 138 minutos que cuenta con guión de Zach Baylin, fotografía de Robert Elswit, montaje de Pamela Martin y música de Kris Bowers. A destacar además que Venus y Serena Williams son productoras ejecutivas de la película, que ha recibido 6 nominaciones a los Oscars: Mejor Película, Mejor Actor Will Smith, Mejor Actriz de Reparto Aunjanue Ellis, Mejor Guión Original, Mejor Montaje y Mejor Canción (Dixson y Beyoncé Knowles-Carter por «Be Alive»). Con un presupuesto de 50 millnes de dólares, de momento tan sólo ha recaudado 36, siendo uno más de los damnificados por el virus COVID.
Además del archiconocido Will Smith interpretando a Richard Williams, el reparto cuenta con Aunjanue Ellis como Oracene «Brandy» Price, la esposa de Richard y madre de Venus y Serena Williams (Saniya Sidney y Demi Singleton, respectivamente). Junto a los miembros de la familia Williams, encontramos también a Jon Bernthal como Rick Macci y Tony Goldwyn como Paul Cohen, los entrenadoras de las niñas.
Si tengo que hablar de El Método Williams es inevitable plantearlo desde dos puntos de vista, por un lado el meramente cinematográfico, y por el otro las conexiones antes unos hechos y unas personas que se han convertido en iconos del deporte, al estar esta película inspirada en hechos reales.
Para la cultura anglosajona, el ideal de hombre hecho a si mismo, de triunfador que consigue el éxito luchando contra todo lo que se le pone por delante es lo máximo a lo que aspira toda persona. El individualismo, el “Do it yourself” y la idea que un hombre sólo con su esfuerzo puede llegar a ser millonario está grabada en el ADN del norteamericano medio. Y en ese sentido, El método Williams parece casi un publirreportaje para ensalzar la figura de Richard Williams (con alguna sombra) y su mujer Brandi, que criaron 5 hijas y consiguieron con trabajo y esfuerzo que dos de sus hijas fueran las mejores tenistas del mundo.
Normalmente la historia la cuentan los vencedores, y mientras veía la película no podía evitar pensar que si esta película es una realidad es precisamente porque las hermanas Williams han llegado a la cima, por lo que estamos viendo esa historia de triunfo. Sin embargo, Richard Williams es un desequilibrado, o esa impresión me dio a mi la historia, y aunque Venus y Serena triunfaron, no podía dejar de pensar en las decenas, cientos o miles de padres que machacan a sus hijos e hijas pensando en que pueden llegar a ser deportistas de élite que les saquen de la pobreza, cuando la realidad es que sólo una minoría lo van a conseguir y el 99% restante no van a llegar por motivos que no tienen nada que ver con “voy a esforzarme al máximo”, sino por la propia genética y condiciones físicas de cada persona, aparte de la fortaleza mental.
Hay una parte de la historia que es el típico “persigue tus sueño” o “lucha por lo que quieres” que hemos visto decenas o cientos de veces en cine y televisión. Pero como padre de un niño que ha jugado a fútbol infantil y he visto de primera mano el ambiente tóxico de algunos padres en las gradas, me aterra que alguien pueda ver esta película y quedarse con la idea que si exige más a sus hijos y les hace vivir sólo para el deporte van a conseguir el éxito, cuando lo normal es que eso no va a pasar.
Pensando en ello, me doy cuenta que los deportistas de élite tienen unas necesidades de entrenamiento físico y mental, aparte de los viajes por todo el mundo que les obligan a estar semanas y meses lejos de casa, que les hace ser diferentes a las personas que tenemos una vida “normal”. Lo difícil precisamente es la forma en que un joven da el salto del deporte amateur al profesional, un muro infranqueable en la mayoría de los casos. Precisamente estar dispuesto a hacer ese plus para que sus hijas lo consiguieran puede ser el único elemento positivo que puedo encontrarle a la historia de Richard Williams.
Sin embargo, la idea de un padre que al nacer sus hijas escribió en una libreta un plan para llevarlas al éxito en el deporte y lo llevó a cabo punto por punto, cosa que parece ser cierta y que han repetido hasta la saciedad en entrevistas y en la propia autobiografía que Richard Williams publicó hace unos años, es una de las cosas más locas y desquiciadas que he conocido jamás. Y el hecho que a él le saliera bien es un milagro imposible que no debería quedar más que en una historia personal irrepetible. Espero que sea este el caso.
Y ahora, pensando en la película en si, la verdad es que estamos ante una historia de superación bien realizada que a pesar de ser más de dos horas no se hace larga en ningún momento. Will Smith hace una muy buena interpretación, con una voz en la versión original que me gustó mucho y consigue que no veamos a la mega estrella que es. Si no fuera porque Benedict Cumberbatch creo que va a ganar el Oscar con su interpretación de vaquero gay reprimido, creo que Smith sería un claro aspirante a ganar el premio este año.
Junto a Smith, creo que el casting del resto de la familia Williams está muy elegido y transmiten una química muy buena, consiguiendo la película transmitir la complicidad que tenían las 5 hermanas entre si y con sus padres y, a pesar de algún que otro sobresalto, el amor de unos padres que harían lo que fuera por sus hijas.
Dicho esto, este biopic con elementos de drama es el típico ejemplo de película “agarra Oscars”, empezando por el elemento racial de una familia afroamericana que luchó contra el racismo en un deporte que no tenía deportistas negros y frente a la pobreza y la violencia de un barrio como Compton en Los Angeles. De hecho, la película se hace eco y recuerda el apaleamiento de Rodney King en 1991, añadiendo la coletilla de “al menos esta vez alguien lo ha grabado” como muestra del racismo sistémico de la policía. En este momento de activismo en el que se valora la visibilidad por encima de la calidad cinematográfica, dentro que todo en la película me parece correcto y no le pongo un pero, tampoco ningún sobresaliente, no tengo duda que la película va a ganar seguro algún Oscar este año.
Comparto el trailer de la película:
El Método Williams es una buena película de superación de esas que tanto gustan al público americano, con una buena interpretación de todo el reparto, lástima que las sensaciones que me transmitieron no fueron lo positivas que supongo buscaban los produtores.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Dentro del repaso de las películas que han recibido una nominación al Oscar a Mejor Película, hoy toca hablar de Coda: Los sonidos del silencio, remake americano de una película francesa que ha dirigido Sian Heder que da visibilidad al mundo de las personas sordas.
PUNTUACIÓN: 6,5/10
Ruby (Emilia Jones) es el único miembro oyente de una familia de sordos. A sus 17 años, trabaja por la mañana con sus padres y su hermano en Gloucester, Massachusetts, antes de ir a clase, tratando de mantener a flote el negocio pesquero familiar. Ávida de encontrar nuevas aficiones, Ruby decide probar suerte en el coro de su instituto, donde no sólo descubre una latente pasión por el canto, sino también una fuerte atracción física por el chico con el que debe realizar un dueto. Su entusiasta profesor (Eugenio Derbez) ve algo especial en ella y la anima a que piense en la posibilidad de entrar en la escuela de música, algo que la obligaría a tener que tomar una decisión de cara a su futuro: o sus estudios, o su familia. (FILMAFFINITY)
Sian Heder (Massachusetts, 1977) es una guionista y directora norteamericana. En 2005, Mother, el primer cortometraje de Heder como directora y guionista, ganó el Gran Premio del Jurado al «Mejor Cortometraje Narrativo» en el Festival de Cine de Florida. En 2010, Heder ganó un premio Peabody, junto al resto de guionistas de la serie de televisión estadounidense Men of a Certain Age. En 2011, escribió y dirigió una comedia corta, Dog Eat Dog (A Short Tale) protagonizada por Zachary Quinto. Además, trabajó de guionista en el tres primeras temporadas de Orange Is the New Black, y en 2015 dirigió Tallulah protagonizada por Elliot Page y Allison Janney.
Coda es un remake en inglés de la película francesa de 2014 La familia Bélier, dirigida por Éric Lartigau. La película de 111 minutos con fotografía de Paula Huidobro, montaje de y música de Marius De Vries. La película se estrenó en el Festival de Cine de Sundance de 2021, con una acogida super positiva que hizo que Apple adquiriera los derechos de distribución por una cifra récord en el festival de 25 millones de dólares. Ha sido nombrada una de las 10 mejores películas de 2021 por el American Film Institute. Recibió tres nominaciones en la 94.ª edición de los Premios Óscar, incluida la de Mejor película, Mejor Guión adaptado (Sian Heder) y Mejor Actor Secundario (Troy Kotsur), además de recibir numerosas nominaciones para los Premios Globos de Oro.
La película está interpretada por Emilia Jones (Locke and Key, Utopia, Doctor Who) como Ruby Rossi, una chica adolescente que ama la música y ayuda a su familia, todos sordos, en su barco pesquero además de asistir al instituto local. La familia de Ruby está formada por tres actores sordos: Troy Kotsur como su padre Frank. Daniel Durant como su hermano mayor Leo y la ganadora de un Oscars Marlee Matlin como Jackie, su madre. Se da la circunstancia que Matlin, Kotsur y Durant ya se conocían por su colaboración en el musical de Broadway de 2006 Spring Awakening. Eugenio Derbez interpreta al profesor de canto de Ruby, Bernardo Villalobos / Mr.V, mientras que Amy Forsyth interpreta a Gertie, una amiga de Ruby, y Ferdia Walsh-Peelo interpreta a Miles, un amigo del coro de Ruby.
Empezando por los elementos positivos, lo más destacado de la película es la complicidad y empatía que genera la familia protagonista formada por tres personas sordas y una que no sufre esta discapacidad. Emilia Jones es una estupenda protagonista interpretando a la joven Ruby cuyo sueño es dedicarse a la música. Además de tener una voz super bonita y reconocer que me encantan sus canciones en la película, ha aprendido perfectamente el lenguaje de signos y tiene una química perfecta con el resto del reparto, vendiéndome que es una persona con audición que ha vivido toda su vida con personas sordas y les cuesta socializar con el resto del mundo.
La película tiene dos escenas con la sordera de protagonista que están bien muy bien resueltas y son super emocionantes. La primera es cuando el padre de Ruby Frank (Troy Kotsur) está en el concierto del instituto en el participa su hija y aunque no puede escuchar a su hija, descubre el efecto que la voz de su hija tiene entre el público. La segunda es la audición de Ruby en la que además de cantar como los ángeles, canta la canción en lenguaje de signos para su familia. Estas dos escenas son super chulas y de largo lo mejor de la película.
La decisión de elegir a actores sordos me parece un acierto total, y en general me gustan todos los elementos de producción. La fotografía es super correcta, y las escenas tanto en el barco cuando salen a faenar como las localizaciones alrededor de Gloucester, Massachusetts donde se rodó la película transmiten realismo. Para ser una película de casi dos horas no se me hizo larga y la verdad es que se ve con agrado.
Sin embargo, dentro que todo es correcto, la historia es una sucesión de tópicos que sería intercambiable con cientos de historias de jóvenes que luchan por alcanzar su sueño, con el único añadido en esta película de las personas sordas. Tampoco existe un drama real en todo lo que nos cuentan y todo sucede dentro de los convencionalismos de este tipo de historias de forma que no hay ni un sola sorpresa durante todo el visionado.
Justo el año pasado cuando Sound of Metal (Darius Marder) me voló la cabeza por su genial representación del mundo de la sordera y cómo afecta a los que lo sufren, con un increíble Riz Ahmed. Dentro que entiendo que toda película que muestra el mundo de la sordera es positivo en lo relativo a la representación y visibilización de este colectivo, en la comparación con esa película, el minidrama de Coda queda como lo que es, un melodrama de domingo por la tarde de Antena 3. Y ni siquiera uno de los mejores.
Y esto es quizá lo peor de todo, la sensación de película correcta sin más que es inflada no por sus valores cinematográficos sino por aspectos de representatividad y visibilización de colectivos con problemas. En todo caso, dado que seguro no hubiera visto Coda de no ser por su nominación, entiendo que el objetivo de visibilización lo han conseguido.
Comparto el trailer de la película:
Dentro de la corrección general, reconozco que no entiendo la nominación a Mejor Película en los Oscars de Coda, ni en general todos los premios y nominaciones que ha recibido. Está genial lo de dar visibilidad a colectivos que no suelen tenerla, como son las personas sordas, pero como película es super montonera y olvidable.
PUNTUACIÓN: 6,5/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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