Crítica de Día de lluvia en Nueva York, de Woody Allen

Woody Allen mantiene una excelente plenitud creativa a sus 83 años y su última película, Día de lluvia en Nueva York, es una comedia atemporal que consigue que los espectadores salgamos del cine con una sonrisa.

PUNTUACIÓN: 7/10

Dos jóvenes llegan a Nueva York durante un fin de semana donde se topan con el mal tiempo y una serie de aventuras. (FILMAFFINITY)

Tras más de 50 películas dirigidas, Día de lluvia en Nueva York es la última película del director neoyorquino rodada en la Gran Manzana antes del boicott sufrido a partir del surgimiento del movimiento “Me Too”, que provocó que Amazon decidiera no estrenar la película en los Estados Unidos. Esta película ofrece una primera sorpresa al contar con el gran Vittorio Storaro (ganador del Oscar con Apocalypse Now, El Último Emperador y Reds) como director de fotografía, lo que ya asegura una elegancia alejada de las modas y de lo que se considera “hot” del momento.

La película está protagonizada por Timothée Chalamet, Elle Fanning, Selena Gomez, Jude Law, Diego Luna y Liev Schreiber entre otros.

Una película de Woody Allen ya debería ser suficiente reclamo por si misma, pero la polémica surgida al negarse su productora Amazon a estrenarla en Estados Unidos convierte en obligado el visionado de esta película. Allen mantiene a sus 83 años una notable madurez artística y creativa y es un género en si mismo, así que hay que aprovechar las ocasiones que nos quedan para disfrutar de una de sus obras.

Día de lluvia en Nueva York (A rainy day in New York en V.O., formato en que la vi) es una estupenda historia atemporal a partes iguales nostalgia de épocas mejores en una ciudad única como es la Gran Manzana, unida a una comedia ligera a costa de los profesionales del mundo del cine y los pijos neoyorquinos. Me lo he pasado muy bien viendo la película, no me voy a andar con rodeos.

Timothée Chalamet tiene el punto justo de pijo tonto de clase alta que hace que sea la perfecta versión joven de Woddy Allen. Siendo malo, no se si es que ha realizado una estupenda interpretación o que él realmente tiene ese toque snob y de superioridad, pero me gustó el camino y la evolución que sufre durante la película, aunque fuera a costa de que el mensaje, en cierta forma, sea que neoyorquinos son mejores que los demás y donde mejor viven es en su ciudad.

Elle Fanning también me alucinó con su papel de chica rica que intenta parecer más inteligente, profunda e intelectual de lo que realmente es. ¿Estamos ante una crítica velada al postureo actual de Instagram y del resto de redes sociales? Creo que los tiros probablemente vayan por ahí. Fruto de ello, queda ensimismada por el glamour del cine y sus profesionales y vive varias peripecias muy divertidas cuando conoce a un director (Liev Schreiber) en plena crisis creativa por su última película, un guionista con problemas familiares además de los que tiene en la producción (Jude Law) y un actor latino de éxito que, obviamente, suda carisma pero es un mujeriego (Diego Luna).

Selena Gomez es la tercera parte de este trío y es la persona «normal» que tiene que luchar por salir de la sombra de su perfecta y maravillosa hermana mayor, y que sirve de perfecto contrapunto del desequilibrado Chalamet.

Woody Allen aprovecha para reírse con su humor irónico característico de la gente del cine en general, de sus neuras, sus inseguridades, sus egos desmedidos y su necesidad de atención, lo que básicamente es reirse de si mismo como lleva haciendo más de 50 años. A mi este tipo de humor y su tono ligero alegado de polémicas me funciona siempre.

Aunque la historia está ambientada en la actualidad, por ejemplo se menciona la posibilidad de sacar entradas para ver el musical Hamilton, tiene un tono atemporal que la haría encajar perfectamente en cualquier momento pasado. La fotografía de Vittorio Storaro ha sido un lujo inesperado que sin duda ayuda a transmitir este feeling, y la lluvia en la Gran Manzana transmite el perfecto tono melancólico que necesitaba la película, además de la música de piano «de bar» que toca el protagonista.

Otra cosa que me llamó la atención y que acrecienta la sensación atemporal es el lenguaje viejuno, extra formal y educado con el que se expresan los protagonistas, al menos en la V.O. Los jóvenes protagonistas hablan de forma muy poco natural, desde luego no como hablan las nuevas generaciones, y casi parece que son versiones jóvenes de personajes mayores empezando por Chalamet, que es un joven Woody Allen.

La película es genial y ofrece justo lo que se espera de ella. En todo caso, si tengo que decir algo menos bueno sería quizá que Allen nos cuenta una historia bastante anecdótica, sin grandes dramas ni grandes pasiones. Aunque dado que la vida real es así, cada uno pensamos que nuestra crisis está destruyendo la civilización occidental cuando realmente es una tontería y una gota en el océano, así que Allen mantiene también en esto una gran coherencia.

Comparto el trailer de la película:

Woody Allen es un género en si mismo como lo es Clint Eastwood o Martin Scorsese, y mantiene una plenitud creativa que hace que sus películas sigan siendo un must-watch. Ojalá la salud le aguante y podamos disfrutar sus películas muchos años.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Final de Thief of thieves, de Brett Lewis, Shawn Martinbrough y Adriano Lucas (Image Comics)

Tras más de dos años de espera, por fin pude leer el final del comic Thief of thief publicado por el sello Skybound de Robert Kirkman en Image Comics. Y lamento decir que este final no estuvo a la altura del resto de la serie.

SERIE COMPLETA: 7/10

VOLUMEN 7 CLOSURE: 6/10

Creado por Robert Kirkman, Thief of thieves centra en Conrad Paulson, posiblemente el mejor ladrón de los Estados Unidos con el sobrenombre de Redmond y que abandona el negocio justo antes de dar el que puede ser su gran golpe para intentar compensar el tiempo perdido a su familia. La serie presentó un equipo de escritores formado por Nick Spencer en el primer arco, James Asmus en el segundo y Andy Diggle desde el tercero al sexto y Brett Lewis para el cierre, con arte del estupendo Shawn Martinbrough.

Los principales personajes de este comic son:

Conrad Paulson (alias Redmond): aclamado como el mayor ladrón de los últimos años. Conrad es un experto ladrón, pero lo ha conseguido a costa de su familia.

Audrey Paulson: ex esposa de Conrad y madre de August, es una ladrona retirada que solía realizar atracos junto a Conrad y su hermano James.

Augustus Paulson: Hijo de Conrad y Audrey, se distanció de su padre cuando éste le negó a enseñarle el oficio de ladrón. Buscando su propio camino, entrará en contacto con los carteles de la droga lo que le llevará a tener problemas con el FBI.

Celia: Aprendiz de Conrad y destinada a ser su sucesora, es una ladrona de origen latino que tuvo una dura adolescencia y fue madre adolescente. Tras su aparente carácter despreocupado y un poco alocado, hay los mimbres para ser una gran ladrona.

Elizabeth Cohen: Atractiva agente afroamericana del FBI que está obsesionada con atrapar a Redmond. La intelegencia de Conrad ya le hizo ganar un pleito millonario al FBI al que han acusado de acoso, pero ella no cejará en su empeño de detenerle.

Arno Montclair: A priori un honrado empresario y magnate farmacéutico, es el conseguidor de Redmond que mueve el género robado por Conrad y que le encuentra trabajos a su nivel. Aunque se conocen toda la vida, para él todo son negocios.

La serie se publicó de forma regular desde febrero de 2012 hasta finales de 2016, momento en el que sufrió un largo parón de más de dos años, hasta que pudimos leer el final de la historia. En este post de hoy voy a dar mis impresiones libres de spoilers de los seis arcos previos para recordar el camino realizado para llegar hasta este último arco, que también comentaré.

Robert Kirkman reúne al equipo de Nick Spencer, Shawn Martinbrough y Felix Serrano para trasladar el feeling de las películas de robos al mundo del comic. El primer arco establece de forma brillante el mundo de Redmond, el mejor ladrón del mundo con grandes problemas familiares. El cómic es genial, los giros y sorpresas enganchan y los personajes sudan carisma. Un gran cómic que merece mucho la pena.

Como bonus-track, Kirkman escribe en su presentación de esta serie toda una declaración de intenciones: «I BELIEVE in comic books» Kirkman cree que los cómics son el medio perfecto para contar todo tipo de historias, no solo superhéroes, y pone su dinero donde pone sus opiniones al producir y publicar esta serie. El resultado es un cómic estupendo que leído mes a mes te dejaba con ganas de más y leído de un tirón tienes la sensación de haber disfrutado una historia con un ritmo y unas sorpresas que solo eran posible de conseguir al contarse en formato de papel.

La historia de un ladrón de guante blanco que tiene que realizar un gran golpe escapando del FBI no es novedosa en el mundo del entretenimiento, pero si que lo es en el mundo del comic y me gusta que haya autores que se atrevan a probar cosas diferentes. Por otro lado, Thief of thieves no es una lectura sesuda y profunda que busca cambiar el mundo, sino tan solo ofrecer un buen entretenimiento. Y la verdad es que funciona a la perfección y no tiene nada de lo que avergonzarse.

El segundo arco comprende los números 8 al 13. Robert Kirkman se mantiene en el argumento de la serie y sustituye a Spencer por James Asmus a los guiones, ya que su idea original era tener a un guionista diferente para cada arco. Shawn Martinbrough y Felix Serrano se mantienen como equipo artístico de la serie, ofreciendo un comic super chulo con una perfecta narrativa.

Aunque Conrad sacó a su hijo de la cárcel, el FBI no cede en su empeño de detenerle. Mientras, el cartel no se tomó demasiado bien que Augustus perdiera su cargamento, y buscan recuperar su inversión. El primer arco tenía un feeling a Ocean’s s 11 con problemas familiares, y en este segundo cambia a un juego del gato y el ratón intentando Redmond estar un paso por delante de sus perseguidores, cosa que no siempre consigue. Un comic super entretenido y diferente.

El tercer arco (números 13-19 USA) incorpora a Andy Diggle al guión, que se une a Kirkman y Asmus en el argumento, y los habituales Shawn Martinbrough al dibujo y Felix Serrano al color. En este arco por fin nos metemos de lleno en el trabajo en Venecia del que llevamos oyendo hablar desde el primer número, además de conocer al sanguinario Lola, el jefe del cartel al que el hijo de Redmond le debe compensar por la pérdida de su cargamento.

Este robo tiene por supuesto una «wild-card» que puede arruinarlo todo y varios giros super chulos. La historia mantiene el interés en cada página y el final te deja con ganas de más, algo obligatorio en un buen comic y que los comics de Robert Kirman tiene claro desde el principio.

The Hit List es el cuarto arco de Thief of Thieves ya con Andy Diggle en solitario en los guiones y dibujos del excelente Shawn Martinbrough, con colores de Adriano Lucas. Este arco (nos. 20-25 USA) cierra los dos primeros años de historias. Además de enfrentarse a las repercusiones del golpe en Venecia, con toda la Mafia detrás de él, Redmond conocerá de primera mano al sangriento líder del cartel Lola, claramente inspirado por Negan de The Walking Dead.

Estamos ante un nuevo arco pleno de acción y giros. El comic es genial, y una parte fundamental de su éxito es la perfecta narración de Shawn Martinbrough, super clara y fluida. Quizá el único pero de este arco es que los giros se ven venir todos y, hay menos sorpresa que en arcos anteriores. Sin embargo, globalmente creo que estamos ante un buen comic.

El quinto arco de Andy Diggle, Shawn Martinbrough y Adriano Lucas se publicó en los números 26-31 USA. Ahora que Conrad Paulson se ha retirado, un nuevo Redmond aparece en escena. ¿El robo de su nombre y su reputación hará que vuelva a la acción?

Aunque los giros y las sorpresas en cada numero son ya marca de la casa, me gusta que este arco sea super diferente a los anteriores. Frente al golpe en Venecia y la venganza posterior, ahora estamos ante un caso del FBI con vertiente judicial.

Gold Rush es el sexto arco de publicado en los números 32 a 37 entre junio y noviembre de 2016, obra de los habituales Andy Diggle, Shawn Martinbrough y Adriano Lucas. Redmond es el mejor ladrón en los USA, pero cuando dos magnates rusos, los hermanos Zubov, le proponen una competición para saber quién es el mejor ladrón del mundo, empezará una carrera contra el reloj para robar un virus informático de una base militar rusa inexpugnable antes que sus rivales.

Este arco consigue ofrecer una nueva aventura que no repite ningún esquema previo, lo cual es algo muy bueno que demuestra que Diggle tiene claro el objetivo de no repetirse. Lo malo es que la acción pasa en un suspiro porque ocurren demasiadas cosas para un arco de tan solo 6 números (120 páginas). Y es que además de conocer cuál es el golpe y la apuesta que hay con este virus, hay que conocer a los rivales de Redmond y darles cierta entidad para que no sean simple carne de cañón: la inglesa Sally Puke y el español Fausto Delgado. Es por esto que  el golpe en si no comienza hasta el quinto número de esta arco, dejando para el último cómic el último giro final que da un vuelco completo a la serie debido a su monumental cliffhanger.

Este es el último cómic guionizado por Andy Diggle, que ha ofrecido una montaña rusa de aventuras y sorpresas que no ha dejado un segundo de respiro y que me deja muy satisfecho. En todo caso, hay que reconocer también que este arco, aunque novedoso, empieza a caer en el problemas de muchas secuelas cinematográficas en las que el «más grande, más difícil» no siempre significa mejor.

El último arco «Closure» se publicó en los números 38 a 43, empezó a publicarse en julio de 2018, y tras un parón de siete meses, el último número se publicó en junio de 2019. Este arco cierra de forma correcta aunque un poco decepcionante la historia, y es de largo el peor arco de esta serie. El guión viene firmado por Brett Lewis, autor de The Winter Men junto a John Paul Leon, con el equipo artístico habitual de Shawn Martinbrough y Adriano Lucas.

Tras los sucesos del último número, Conrad Paulson está muerto, ¿o no? ¿Qué tiene que ver una famosa prisión rusa con el ladrón maestro conocido como Redmond?

Si el anterior arco empezó a sufrir de «secuelitis», esta última historia ha sido aún peor. Además de tener que descubrir como Conrad pudo sobrevivir al final del anterior arco, su venganza contra los oligarcas rusos hermanos Zubov, implica un curso acelerado de geopolítica en lo referido a los carteles del petroleo y los robos de joyas arqueológicas como moneda de cambio segura para lavar dinero negro de transacciones económicas criminales. Esto provoca que haya un montón de páginas expositivas durante el comic para que los lectores entendamos todo, hasta el punto que casi no dejan sitio para el dibujo de Martinbrough.

En lugar de tener un arco en el que la acción cuenta la historia como hasta ahora, tenemos página tras página de texto sin fin que convierte el comic en un embrollo. De nuevo, esto es así porque se plantea un golpe super complicado de ejecutar con repercusiones internacionales en tan solo 120 páginas, que se muestran claramente insuficientes para poder contar esta historia de forma suficientemente fluida.

Comparto las primeras páginas del número 28 que inaugura este arco, para disfrutar del estupendo arte de Shawn Martinbrough con colores de Adriano Lucas.

A pesar de la decepción que ha supuesto este último arco, hay que reconocer que es una pasada haber podido disfrutar de un comic completo dibujado por el mismo artista, que dota a la serie de una personalidad única y que ha brillado con su estilo narrativo cinematográfico:

Thief of thieves ha sido una serie muy entretenida que confirma, aunque sea una obviedad, que el mundo del comic sirve para contar todo tipo de historias, incluso un género como el de robos que podría parecer casi exclusivo del cine.

SERIE COMPLETA: 7/10

VOLUMEN 7 CLOSURE: 6/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

 

Community temporada 2: la perfección para el frikismo (Prime Video)

Si la primera temporada de Community disponible en Prime Video fue una sorpresa mayúscula, el visionado de la segunda temporada hizo que mi cabeza saltara por los aires gracias a su excelente humor y  la inclusión en sus tramas de múltiples elementos de la cultura friki.

PUNTUACIÓN: 9/10

Community es una comedia creada por Dan Harmon que contó con los hermanos Joe y Anthony Russo de productores y directores de varios capítulos, que trata sobre un grupo de estudiantes que asisten a una universidad comunitaria situada en la ciudad ficticia de Greendale.

La principales señas de identidad de esta serie es su humor inteligente aprovechando el contraste entre unos protagonistas que no pueden ser más diferentes entre si, así como el uso de un humor meta referencial y por hacer continuas alusiones a la cultura popular, a menudo parodiando los clichés del cine y la televisión.

Esta segunda temporada fue emitida de septiembre de 2010 hasta mayo de 2011, y además de continuar con las peripecias del grupo de estudios es su segundo año de facultad, tendrán que lidiar con el nuevo compañero de clase, el señor Chang, que abandonó su puesto de profesor para sacarse él también un título homologado.

Esta temporada sube un peldaño más y desde el minuto uno tiene momentazos gloriosos en cada episodio, aumentando el nivel de frikismo hasta cotas que yo al menos no había visto nunca en una serie mainstream. Community muestra elementos frikis de forma positiva creando situeciones mega divertidas, no como series tipo Big Bang Theory que en mi opinión usan estos elementos para reirse de ellos y de los frikis en general.

La serie sigue contando con el narcisista Jeff Winger (Joel McHale), el dúo dínamico formado por Abed Nadir y Troy Barnes (unos divertidísimos y super frikis Danny Pudi y Donald Glover), la activista política Britta Perry (Gillian Jacobs), la “madre” del grupo Shirley Bennet (Yvette Nicole Brown), la inocente y competitiva Annie Edison (la también divertidísima Alison Brie) y el machista Pierce Hawthorne (Chevy Chase), además del ya mencionado señor Chang (Ken Jeong) y el loquísimo decano Craig Pelton (Jim Rash), que también cobrarán aún mayor protagonismo en esta temporada.

Leyendo artículos sobre Community, me parece muy interesante la figura del creador y showrunner Dan Harmon. Harmon comenta que se basó en sus propias experiencias personales para crear Community cuando para intentar salvar su relación con su novia de entonces, se inscribió en el Glendale Comminity College en L.A., llegando a tener durante ese año una estrecha relación con un grupo de personas con las que tenía muy poco en común y que no tenían nada que ver con la industria del cine al que él pertenece.

Además de por crear Community y posteriormente Rick & Morty, Harmon es muy conocido por crear (o al menos articular de forma ordenada) una técnica narrativa llamada “Story Circle” destina para que los escritores de cualquier ámbito pudieran contar correctamente sus historias en cada obra. A partir del clásico “Camino del Héroe” de Joseph Campbell, Harmon afinó este concepto en un sencillo proceso de 8 pasos destinado a crear historias coherentes de una manera fiable, que pudiera ser utilizado tanto en televisión como en cine.

Los ocho pasos que todo guión deben cumplir son:

1- Un personaje se encuentra en su zona de confort.

2- Desea o se encuentra con algo.

3- Entran en una situación desconocida.

4- Deben adaptarse a esta nueva situación.

5- Consigue lo que busca.

6- Paga un precio por ello.

7- Vuelve a la situación familiar de inicio.

8- Como resultado de este viaje, el personaje ha cambiado.

Pensando en esta técnica de storytelling, me doy cuenta que se podría aplicar a un montón de series y películas actuales, y me da que los estudios y los profesionales lo utilizan habitualmente.

Harmon por supuesto aplica el Story Circle en Community, y podemos comprobar como las diferentes situaciones que vemos en la serie afectan a todos los protagonistas y estos avnazan y evolucionan durante la serie, siendo mejores personas que antes. Menos Pierce, él sigue a lo suyo con su machismo, racismo y todos los —ismos que se os ocurran.

Como comentaba antes, esta segunda temporada de Community me ha parecido aún mejor que la primera, y aunque todos los episodios son para enmarcar, hay varios que entran en mi TOP televisivo forever:

“Messianic Myths and Ancient People” 2×05, escrito por Andrew Guest y dirigido por en el que Abed formará una secta con el como Mesias tras intentar ayudar a Shirley a rodar una película religiosa.

“Epidemiology 206” 2×06, escrito por Karey Dornetto y dirigida por Anthony Hemingway, en el que los estudiantes se convierten en zombies durante la fiesta de Halloween, y Shirley tiene un inesperado encuentro fortuito que provocará grandes repercusiones para el futuro.

“Abed´s Uncontrollable Christmas” 2×11, escrito por Dino Stamatopoulos y Dan Harmon y dirigido por Duke Johnson. Episodio navideño realizado con animación stop-motion en el que el grupo de estudios descubrirá el significado de la Navidad.

“Advanced Dungeons & Dragons” 2×14, escrito por Andrew Guest y dirigido por Joe Russo, en el que Abed invitará a “Neil el Gordo” a jugar una partida de Dungeons & Dragons para reforzar su baja autoestima, sin saber que Pierce planea arruinar la partida al no haber sido invitado.

“Critical Film Studies” 2×19, escrito por Sona Panos y dirigida por Richard Ayoade, en la que Jeff planea una fiesta de cumpleaños para Abed inspirada en Pulp Fiction.

“Paradigms of Human Memory” 2×21, escrito por Chris McKenna y dirigido por Tristam Shapeero, en el que se rien de los típicos episodios de resumen tan habituales en todas las series, al recordar los protagonistas sus momentos favoritos de este segundo año, momentos que NO habían salido antes en la serie.

“A Fistul of Paintballs Part 1” 2×23, escrita por Andrew Guest y dirigida por Joe Russo, y “For a Few Paintballs More” 2×24, escrita por Tim Hobert y dirigida por Gail Mancuso. Para el final de temporada tuvimos una nueva partida de paintball aún más grande y con el destino de la universidad en juego. Unos episodios geniales con claras influencias del spaghetti western.

Lo se, lo se, destacar 8 episodios de 24 no es precisamente RESUMIR, pero es que esta temporada es buenísima, con unos conceptos tan locos e imaginativos que se hace muy difícil elegir el mejor episodio. Una cosa curiosa es comprobar que los Russo dirigen 11 de 24 episodios, y sin embargo de estos 8 favoritos solo hay uno dirigida por Joe. Esto es obviamente una mera anécdota, dado que la temporada al completo ha sido espectacular.

Comparto este video previo a la segunda temporada de Community:

Hay buenas comedias y luego está COMMUNITY, la perfección para el frikismo. Y si esta temporada ha sido buena, es genial intuir que la tercera temporada puede ser aún mejor. ¡Qué gran momento para ser fan!!

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Mientras dure la guerra de Alejandro Amenábar

Alejandro Amenábar firma una de las mejores películas de su carrera con Mientras dure la guerra, ambientada en el comienzo de la Guerra Civil y centrada en la figura de D. Miguel de Unamuno.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

España. Verano de 1936. El célebre escritor Miguel de Unamuno decide apoyar públicamente la sublevación militar que promete traer orden a la convulsa situación del país. Inmediatamente es destituido por el gobierno republicano como rector de la Universidad de Salamanca. Mientras, el general Franco consigue sumar sus tropas al frente sublevado e inicia una exitosa campaña con la secreta esperanza de hacerse con el mando único de la guerra. La deriva sangrienta del conflicto y el encarcelamiento de algunos de sus amigos provoca que Unamuno empiece a cuestionar su postura inicial y a sopesar sus principios. (FILMAFFINITY)

Alejandro Amenábar dirige, escribe el guión junto a Alejandro Hernández y realiza la música de esta película rodada en localizaciones históricas de Salamanca y que cuenta con una fotografía de Alex Catalán.

Reconozco que no conocía casi nada de la vida de Miguel de Unamuno más allá de ser uno de los más célebres escritores y filósofos de la generación del 98, y su mítica frase “venceréis pero no convenceréis”. Poder ver esta película hizo que me interesara por este importante momento de la historia de España y que quisiera saber más sobre estos hechos.

Karra Elejalde realiza una portentosa interpretacion de Miguel de Unamuno, un intelectual que representa en cierta medida lo que es España. Unamuno a lo largo de su vida cambió varias veces de ideas políticas y representaba un personaje incómodo para los poderosos, llegando a ser incluso desterrado por criticar al rey Alfonso XIII. Aunque inicialmente se posicionó contra la República por los abusos y asesinatos que se cometían, acabó entendiendo que un régimen militar no iba a devolver la legitimidad democrática y que cometía los mismos abusos y asesinatos que se suponía que buscaba evitar y combatir. De lengua larga, Unamuno nunca evitó dar su opinión sin importarle lo polémico que pudiera ser, y no hay duda que cometió errores a lo largo de su vida, aunque su discurso en la universidad de Salamanca pasó a la historia por su significado.

La película me ha gustado mucho porque intenta mostrar de forma ecuánime estos meses de 1936, alternando el conflicto interno de Unamuno ante una realidad más cruel de lo que él esperaba y los planes de Franco por conseguir todo el poder de la junta militar que se levantó en armas contra la república.

El casting de la película me parece muy potente. Además del propio Elejalde, destaca el actor Eduard Fernández, que realiza una imponente interpretación como el general José Millán-Astray, fundador de la legión y en la película. el antagonista intelectual de Unamuno. Santi Prego interpreta al caudillo Francisco Franco. Otros actores destacados son las actrices Patricia López Arnáiz e Inma Cuevas como las hijas de Unamuno María y Felisa, Mireia Rey como Carmen Polo esposa de Franco, y Luiz Zahera y Carlos Serrano-Clark como los amigos de Unamuno que fueron detenidos y asesinados, el Pastor protestante Atilano Coco y el profesor de izquierdas Salvador Vila.

Hay un montón de momentos de gran potencia dramática, como la detención delante de Unamuno de su amigo Salvador Vila, o los diálogos entre Unamuno y Millán-Astray. O las escenas de Unamuno con sus hijas, en especial la combativa Felisa, y sobre todo, la escena de Unamuno con Franco y su mujer en el que Unamuno entiende que el bando nacional es igual de malo que el republicano. Por no hablar del excelente climax de la película marcado por el discurso de Unamuno en la Universidad en presencia de Carmen Polo y Millán-Astray.

Me gusta el mensaje que en una Guerra Civil no hay bando bueno, cometiendo ambos actos horribles, y el conflicto entre el idealismo de salón y la dura realidad de la calle. Pero incluso en esos momentos, las personas con valores morales fuertes deben levantarse ante la injusticia, quien sabe si aún a costa de su vida.

Visualmente, la película tiene una elegancia atemporal que hace que dentro de diez años o más seguiremos viéndola. Rodar en localizaciones reales sirve para transmitir la sensación de verosimilitud, y algunas escenas tienen una belleza impresionista que ayudan a enfatizar la lucha de D. Miguel por encontrar su camino en medio de esta oscuridad.

Obviamente, la película es una obra de ficción que muestra momentos históricos reinterpretándolos con motivos dramáticos y de economía narrativa. En este sentido, una cosa que me llamó la atención es el hecho que Amenábar presenta a Franco como un hombre dubitativo y un poco pusilánime, cuando parece ser que en realidad era más complejo e inteligente de como es mostrado. Un ejemplo que ilustra este punto de vista es la escena en que se muestra la decisión de Francose usar los símbolos monárquicos como la bandera y el himno para unir a todas las facciones rebeldes como un hecho fortuito, casi una casualidad, cuando en realidad fue una decisión consciente y calculada de Franco en un acto público en Sevilla, nada que ver con su estancia en Salamanca.

Otro elemento polémico es la teoría que Franco pudo acabar la guerra atacando Madrid en 1936, y decidió no hacerlo por interés personal prefiriendo rescatar al destacamento atrapado en el Alcázar de Toledo para convertirse en un héroe para las fuerzas nacionales, lo que alargó la guerra varios años y en consecuencia, causó miles de muertos. Aunque el ego de Franco hace que convertirse en caudillo sea fuera una posibilidad  muy razonable, varios historiadores han puesto en duda las opciones militares reales de  Franco de conquistar Madrid, dado que mandaba una fuerza que era claramente insuficiente para atacar las fuerzas republicanas destinadas en la capital y controlar una ciudad con millones de habitantes. Dar voz a esta teoría hace que Franco sea, si cabe, aún más el villano de esta función.

Agradezco que esta película se haya estrenado porque hizo que me interesara por estos hechos y provocó que buscara documentación que ampliaran mis conocimientos. Solo por esto, doy gracias a Amenábar por su valentía en rodarla, aunque creo que queda claro que aunque intenta mostrar estos hechos de forma ecuánime, en el fondo él tiene claro quien considera que son los “malos” de esta historia. Así, aunque se sugiere que durante la república antes del alzamiento militar se cometían asesinatos de signo político por fuerzas de izquierdas, los únicos asesinatos que se muestran son los del bando franquista. En este sentido, hay una clave muy importante cuando Unamuno se sorprende cuando Franco le reconoce que ellos también asesinan a sus oponentes políticos igual que los republicanos, pero los nacionales son mejores porque «dejan que los detenidos se confiesen para poder ir al cielo».

Tras acabar la Guerra Civil en 1939, obviamente España se convirtió en una dictadura horrible y los vencedores nacionales maltrataron y torturaron al bando perdedor durante casi 40 años, hasta la llegada de la democracia. Durante estos años no hay ninguna duda quien fue la víctima y quien el verdugo, pero en 1936 estamos ante un momento complejo de nuestra historia en el que probablemente no había un bando “bueno” siendo ambos merecedores de reproches, y el drama de las dos Españas nunca fue tan claro.

Como digo, creo que Mientras dure la guerra es una película importante, y su importancia no disminuye a pesar de las posibles dudas históricas que pueda contener algunos aspectos puntuales del relato, y me  parece muy importante en este momento en que nuestra sociedad parece más polarizada que nunca.

Comparto el trailer de la película:

Mientras dura la guerra me ha parecido una película notable que merece ser vista por todo el mundo y que creo que puede significar la mejor película dentro de la amplia filmografía del director español.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad

Joseph Conrad ha influido a toda una generación de lectores con sus novelas de viajes, de la que El corazón de las Tinieblas (1902) es su obra más conocida. Tras ver Ad Astra me animé a leer este clásico de la literatura.

PUNTUACIÓN: 7/10

Contratado como capitán de un vapor que debe recorrer las distintas estaciones comerciales del río Congo en un África dibujada por el colonialismo, la misión de Marlow es encontrar a Kurtz, un joven brillante encargado de la recolección de marfil en las entrañas del país y sobre cuya salud corren alarmantes rumores. Cuando llegue finalmente a su destino, lo que Marlow encontrará no será sólo un hombre fascinante, sino también el misterio último de la naturaleza humana, su fragilidad y todo aquello que se esconde en el corazón de las tinieblas.

Józef Teodor Konrad Korzeniowski, más conocido como Joseph Conrad (Berdyczów, entonces Imperio ruso, actual Ucrania, 3 de diciembre de 1857 – Bishopsbourne, Inglaterra, 3 de agosto de 1924), fue un novelista polaco que adoptó el inglés como lengua literaria. Conrad, marino de profesión durante muchos años, de donde consiguió una extensa experiencia que reflejó en su obra posterior, explora  la inestabilidad moral del ser humano, y es considerado como uno de los más grandes novelistas de la literatura inglesa.

Francis Ford Coppola realizó una brillante  adaptación de esta novela en su mítica Apocalypse Now (1979), trasladando la búsqueda de Kurtz del Congo al Vietnam en guerra. Desde que vi esta película por primera vez quedé maravillado y compré hace mucho esta novela, aunque por unas cosas o por otras reconozco no me había animado a leerla. Ha sido el reciente visionado de Ad Astra, cuyo director James Gray también reconoció haber estado muy influenciado por esta novela lo que me «obligó» a leerla por fin. Y tengo que decir que la lectura ha sido interesante pero no arrebatadora.

Lo primero que me llamó la atención de El Corazón de las Tinieblas es que es una novela corta de apenas 120 páginas. Sin embargo la prosa de Conrad me ha parecido compleja para leer, algo achacable quizá al hecho de estar escrita hace más de 110 años. Un dato muy destacado de su biografía es que Conrad, de origen ruso, aprendió a hablar y escribir inglés ya adulto, y sorprende la fluidez y la perfecta capacidad descriptiva y expresiva de sus textos.

Las novelas de viajes y de corte aventurero estaban muy de moda en la Inglaterra de finales del siglo XIX y principio del XX. Conrad aprovechó su gran experiencia en el mar como marino que había visitado los cinco continentes para crear una obra centrada en mostrar a indómitos protagonistas en pugna con los elementos y con los poderes ocultos de la Naturaleza, que obligan a los hombres a sacar a relucir su verdadera naturaleza. El corazón de las tinieblas es su novela más conocida y la más redonda de toda su obra.

En ella, hombres curtidos aprenden su insignificancia ante la fuerza de la jungla, cuya oscuridad transforma a las personas y les hace olvidar su tranquila vida en sociedad anterior para hacer lo que sea necesario para sobrevivir. Además, la forma en que narra la expansión comercial de Inglaterra por África, incluso la lucha contra los holandeses por sus recursos que queda veladamente aparece durante la novela, me parece que indica una ligera crítica por parte de Conrad, aunque sin olvidar la superioridad que los británicos pensaban que tenían sobre otras culturas «inferiores» para ellos.

Quizá lo que menos me gustó de la novela y que hizo que fuera difícil conectar con ella fue el tipo de narración elegida por Conrad para la novela, haciendo que un anciano Marlow cuente esta historia a unos incautos oyentes. Entiendo que esto sería una moda de la época para dotar a la novela de mayor sensación de verosimilitud, además de servir en cierta forma de aviso al mundo civilizado frente a los misterios de lo desconocido, de  igual forma que los cuentos infantiles eran en su origen historias para que los niños supieran lo que no tenían que hacer.

El corazón de las tinieblas es una interesante novela que ahora tras leerla entiendo su categoría de clásico más de un siglo después de ser escrita.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

 

 

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros