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Crítica de La edad de oro de James Robinson y Paul Smith (Ediciones Zinco)

Gracias a mi amigo Marcos del podcast Tomando un chiriflús he recuperado los comics básicos del genial dibujante Paul Smith, empezando con La edad de oro, el maravilloso comic de 1993-94 realizado con el escritor James Robinson y el color de Richard Ory, que yo tengo en la primera edición española publicada por Ediciones Zinco en 1994

PUNTUACIÓN: 8.5/10

En la Edad de Oro de la década de 1940 surgieron extraordinarios hombres y mujeres con unas habilidades excepcionales, dispuestos a defender la retaguardia, y sus máscaras y trajes fueron un faro de esperanza para una nación atribulada. Flash, Green Lantern, Hawkman, Starman, el Átomo, Liberty Belle y muchos otros… esos superhéroes contestaron a la llamada a las armas de América, formando la Sociedad de la Justicia de América.

Pero la guerra terminó, y la necesidad de héroes terminó con ella. A medida que menguaba su importancia, estos campeones intentaron regresar a sus vidas, pero se encontraron con que eran vistos con sospecha y miedo, incluso por su propio Gobierno. Un nuevo héroe llamado Dynaman ha capturado la atención del público, apoyado por políticos que quieren promover los ideales fascistas del gobierno de la era McCarthy. Pero cuando queda claro que la agenda y los orígenes de Dynaman son más oscuros de lo que nadie podía haber imaginado, solo los justicieros de la Edad de Oro podrán detenerle.

Los aclamados creadores James Robinson (Starman) y Paul Smith (The Uncanny X-Men, Nexus) hacen historia y redefinen una era en esta historia clásica dentro del sello Elseworld (Otros Mundos). La edad de oro es una miniserie de cuatro números editada en el formato prestigio de 48 páginas por tomo.

James Dale Robinson (Mánchester, 1963) es uno de los grandes escritores de la década de los 90. Robinson debutó como escritor en 1989 con la novela gráfica London’s Dark, ilustrada por Paul Johnson. Colaboró en diversas antologías, como «Grendel: Devil’s Whisper», antes de llegar al mercado estadounidense con varias series de Terminator para Dark Horse. Entre 1993-94, Robinson escribió la serie limitada The Golden Age para DC Comics con dibujo de Paul Smith, que, a pesar de ser una historia de Elseworlds, estableció gran parte de la historia que más tarde utilizaría en su obra más conocida, Starman, co-creada junto a Tony Harris. En 1997, el trabajo de Robinson en este título le valió un premio Eisner a la «Mejor historia seriada». Además de Starman, en esa época Robinson colaboró en Batman: Legends of the Dark Knight, en una miniserie de Vigilante y el spin-of The Sandman, Witchcraft, para Vertigo.

En Image, Robinson escribió una breve pero estupenda etapa en Wildcats (1994-95) que amplió la mitología del equipo y lanzó la serie de creación propia Leave It to Chance (1996-2002) con el artista Paul Smith, que les valió otros dos premios Eisner en 1997, a la «Mejor serie nueva» y al «Mejor título para lectores más jóvenes». En Marvel trabajó como guionista en varios títulos de Marvel, como Cable y Generation X. En 1999, Robinson y su compañero David S. Goyer encabezaron el regreso del equipo de superhéroes de la Edad de Oro, la Sociedad de la Justicia de América, al Universo DC.

Robinson escribió el guion para la película directa a vídeo Firearm (1993), basado en el cómic creado por él publicado por Malibu. A finales de los 90, Robinson y David S. Goyer escribieron un borrador no utilizado para la entonces inminente película Freddy contra Jason. El trabajo más conocido de Robinson como guionista es la adaptación de 2003 de The League of Extraordinary Gentlemen, que causó una enorme controversia entre los fans de la obra original por los numerosos cambios que se realizaron. Tras varios años alejado de los comics, Robinson volvió a la industria en 2006, trabajando en numerosos comics de DC y Marvel, pero sin el brillo de sus primeros trabajos.

Paul Smith (Kansas City, 1953) comenzó su carrera como dibujante de animación en la película de Ralph Bakshi El Señor de los Anillos. A principios de la década de 1980 colaboró en diversos títulos de Marvel Comics, como Marvel Fanfare #4 (septiembre de 1982). Se convirtió en el dibujante regular de Doctor Strange a partir del número 56 (diciembre de 1982), pero lo abandonó tras sólo dos números para poder trabajar en The Uncanny X-Men. Su etapa en la serie duró desde el número 165 al 175, diseñando el look punk para Tormenta, que debutó en Uncanny X-Men 173 (octubre de 1983). Unos meses después de abandonar The Uncanny X-Men, Smith volvió como dibujante regular de Doctor Strange. Trabajó en esa serie desde el número 65 hasta el 73, dibujando siete de esos números. Smith trabajó brevemente en el spin-off de X-Men X-Factor. Otros de sus trabajos son The Golden Age (1993) y el cómic para jóvenes Leave It to Chance (1996-2002), ambos en colaboración con el escritor James Robinson. Smith también ha colaborado en varios títulos de First Comics, como American Flagg, Nexus y GrimJack.

Muchas cosas interesantes que comentar de La edad de oro. En la actualidad hay bastante unanimidad sobre que es uno de los mejores comics editados por la DC Comics de los años 90. Pero en ese momento de los años 90, James Robinson era un novato con muy poca experiencia previa en el mainstream americano. Es verdad que la novela gráfica London’s Dark recibió buenas críticas y las miniseries de Terminator en Dark Horse son super entretenidas, pero de alguna manera DC estaba apostando por un escritor poco o nada conocido. Por contra, Paul Smith era un dibujante super estrella en Estados Unidos tras su etapa en Patrulla-X que hubiera podido dibujar lo que hubiera querido en DC. Que decidiera unirse a Robinson para crear este Elseworlds fuera de continuidad resultó una feliz coincidencia para los lectores.

La edad de oro es un comic Elseworlds, sello de DC planteado para permitir contar historias fuera de la continuidad, dando mayor a los autores. Gotham by Gaslight (1989) de Brian Augustyn y dibujado por Mike Mignola, que presentaba una versión de la Edad Victoriana del superhéroe a la caza de Jack el Destripador, fue el primer comic considerado Elseworlds, aunque en realidad en ese momento no existía esa denominación. De hecho, fue el éxito de este comic lo que llevó a la creación del sello Elseworlds, pasando este título a ser declarado retroactivamente la primera historia Elseworlds. El primer comic en llevar el logotipo de Elseworlds fue Batman: Holy Terror en 1991, escrito por Alan Brennert e ilustrado por Norm Breyfogle, y ese mismo año también se publicó Batman: Red Blood de Doug Moench y Kelley Jones.

Tras unos primeros años dominados por Batman, La edad de oro cambió lo que hasta ese momento era la línea Elseworlds. En lugar de contar una historia alternativa del héroe en cuestión ambientada en una situación diferente a la habitual, La Edad de oro es una narración de una versión alternativo del pasado del Universo DC y el nacimiento de la Silver Age. De hecho, si no fuera por las numerosas muertes que tendremos en estas páginas, el comic podría perfectamente haber estado en continuidad. La edad de oro es un comic maravilloso que tuvo una gran influencia en la DC de la segunda década de los 90 y primeros 2000, por ejemplo por el retorno de la JSA a la continuidad de DC, realizada por el propio Robinson con David Goyer, a los que se les unió un joven Geoff Johns. Sin embargo, diría que en la última década ha quedado un tanto opacado no tanto por la indudable calidad de este comic, sino por el éxito arrollador que DC: La Nueva Frontera de Darwyn Cooke cosechó entre el fandom y la crítica comiquera, con una historia que es de alguna manera idéntica, al contar otra versión de la Golden Age.

James Robinson plantea la historia para realizar una crítica hacia el McCarthismo y la caza de brujas que se produjo en los años 50, aunque curiosamente esta historia está ambientada en los años previos, casi como si Robinson realice una precuela de esos hechos históricos además de contar una historia de superhéroes.

Robinson plantea una historia con mucho texto que implica una lectura interesante y larga. Esa podría ser una importante diferencia respecto a comics editados en los últimos años. En La edad dorada Robinson utiliza la voz en off como narrador de la historia, empezando por la explicación del periodo justo tras finalizar la 2ª Guerra Mundial. Junto a esto, el comic alterna otros narradores, como la voz de los noticieros que informaban de las últimas noticias, así como los pensamientos de algunos de los protagonistas. En especial Johnny Chambers, el antiguo velocista Johnny Quick, un cineasta que empieza la historia intentando terminar un documental sobre la desaparición de los héroes, y que nos dará otros detalles fundamentales, como el motivo real por el que los superhéroes no participaron en la guerra. Chambers es de alguna manera el hilo conductor de la historia, aunque en otros momentos estemos en la cabeza de Ted Knight (Starman), Rex Tyler (Hourman) y, sobre todo, Paul Kirk (Manhunter), el héroe amnésico cuya persecución iniciará de alguna manera el thriller y nos mostrará que algo anda mal en la teórica utopía que los los Estados Unidos de posguerra. Que estos tres héroes tengan problemas mentales también es otro elemento que resalta que estamos ante personas de carne, hueso y debilidades. Un detalle muy deudor de Watchmen, en mi opinión.

Junto a Manhunter, el comic narra el ascenso de Tex Thompson, antes conocido como el Americommando y Mr. America, que regresa de Europa como héroe de guerra y aprovecha su fama para iniciar una carrera política que le lleva ser elegido senador. Su ascenso al poder le llevará a formar su propio grupo de superseres que llene el hueco dejado por la retirada de la JSA y la All-Star Squadron. El grupo de Thompson estará formado por Robotman, que es cada vez más robot y menos hombre, el Átomo y Johnny Thunder, jóvenes que buscan un lugar al que pertenecer. Además, Dan el Dyna-Mite (Daniel Dunbar), aceptará ser sometido a unos experimentos que le convertirán en un superhombre a nivel de Superman (que no aparece en este comic tras ser reiniciado por John Byrne en 1986 y establecer que no estuvo presente en los años 40-50). La sensación que Thompson esconde un oscuro secreto es algo que nos acompaña en todo el comic, hasta que conocemos este secreto y su conexión con la amnesia de Manhunter en las últimas páginas del tercer número, que prepara el terreno para el climax final del último número.

Al ser una historia crepuscular de la JSA y el All-star Aquadron, por estas páginas aparecerán muchos superhéroes, de los cuales los que tienen relevancia son Linterna Verde (Alan Scott) y Liberty Belle, que se convertirá en la inesperada y justa protagonista en el climax final. Junto a ellos, Tarántula, el Capitán Triunfo (Lance Gallant), Bob Daley alias Fatman, Hawkman, el Capitán Cometa, Human Bomb, Sportsmaster, Doll Man, Red Bee y el Doctor Mid-Nite también estará presentes, aunque algunos de ellos sean apenas cameos en el climax final.

Releyendo el comic me queda la sensación de historia bien hilada que se construye a fuego lento sin apenas escenas de acción en los tres primeros números, nada que ver con lo que se espera de un comic de super-héroes. Este ritmo pausado sin cliffhangers potentes en los primeros números son elementos que también marcan que estamos en un comic creado hace 30 años, cosa que a mi no me ha desagradado, pero a la vez tampoco me ha flipado. En este sentido, tener números prestigio con 45 páginas cada uno permitió a Robinson plantear este ritmo diferente al de las grapas tradicionales, no estando constreñido con la obligación de plantear una escena de acción cada 15-20 páginas, al poder contar la historia como él prefiriera.

Un aspecto que con ojos actuales no me acaba de funcionar sería el papel que Robinson plantea para algunos personajes, por ejemplo para Ted Knight, que es más bien muy escaso. Al ser un Elseworlds fuera de continuidad, Robinson tenía vía libre para hacer lo que quisiera. En el climax final el villano realiza una masacre antes de ser detenido, matando a numerosos héroes que prácticamente no habían aparecido y por tanto no han creado ningún vínculo emocional con el lector (otra cosa es la conexión que cada lector tuviera con ellos), siendo poco menos que carne de cañón. Carter Hall (Hawkman) al menos acababa de aparecer en el tercer número, pero resulta super insuficiente para que funcione o impacte como debería. Este sería mi principal problema con la historia de Robinson, dentro que es un comic que disfruto mucho siempre que lo leo. Y cuyo final positivo deja una sensación satisfactoria estupenda, al plantear el final de una época y el comienzo de la siguiente (la Silver Age), que tendrá sus propios héroes.

Si la historia está bien, lo que sigue luciendo espectacular es el dibujo de Paul Smith, con el color de Richard Ory. El estilo minimalista de Smith es perfecto para este comic que por la propia premisa y protagonistas debe tener un feeling retro. Al igual que Darwyn Cooke en La última frontera, Paul Smith parece que ha nacido para dibujar a estos personajes y este momento temporal post Segunda Guerra Mundial. Los edificios, vehículos, trajes, etc,,, todo luce casi salido de un documental de la época. De hecho, el color de Ory ayuda a diferenciar claramente los diferentes elementos, consiguiendo que la lectura sea fluida y nunca te pierdas a pesar de la gran cantidad de personajes que van entrando y saliendo en la historia, dada la naturaleza coral planteada por Robinson.

En un momento en el que el comic de superhéroes estaba plagado de líneas cinéticas y colores por ordenador super impactantes, leer La edad de oro fue y sigue siendo un remanso de paz. Smith es un narrador extraordinario, y es un maestro colocando siempre las líneas justas para mostrar la acción de la forma más clara y elegante posible. Ni una más ni una menos. De igual forma, los colores planos de alguna manera ayudan también a transmitir el tono atemporal que necesitaba el comic, de forma que gráficamente el comic sigue luciendo una pasada.

El trabajo de Smith de caracterización de los héroes, aunque apenas llevan sus uniformes, me parece soberbio. Son de hecho la versión más icónica y reconocible. Pero incluso mejor está a la hora de dibujar a las personas debajo del antifaz, con protagonistas reconocibles de principio a fin que transmiten el dolor emocional que sientes en su interior. Y aunque como decía el comic evita las peleas de «pijameo», el climax final con el combate de todos los héroes contra el villano está super bien planteada, con varios momentos super impactantes.

En muchas ocasiones he comentado que un mal dibujo arruina un buen comic. En el caso de La edad de oro, el arte de Smith eleva aún más el estupendo guion de Robinson, haciendo que un comic notable se convierta en clásico.

En resumen, La edad de oro es uno de esos comics que todo fan de los comics de DC Comics debería leer al menos una vez en la vida. Y desde luego, tenerlo en casa, sea en la edición que sea.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Transformers 2 de Daniel Warren Johnson (Image Comics)

Segundo número de Transformers de Daniel Warren Johnson, con color de Mike Spicer, y la historia se toma un respiro mientras se establecen relaciones y tenemos una nueva muestra de la crueldad de los Decepticons.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡LA EXITOSA SERIE CONTINÚA!

Los Decepticons se han desatado. Mientras Optimus Prime y los Autobots se reagrupan, Starscream aterroriza a la humanidad.

Además, ¡este número incluye una sorprendente primera aparición en el Universo Energon de un personaje que no te vas a creer!

Tras el brillante arranque de la nueva colección de Transformers, parece mentira lo bien que Daniel Warren Johnson consigue en apenas 20 páginas establecer un vínculo emocional creíble entre los Autobots recién despertados y los jóvenes Spike y Carly. El primer elemento que me ha encantado es la forma en que Optimus Prime entiende la fragilidad de los seres que vivimos en el planeta Tierra, en contraste con la dureza de todo en Cybertron, y como su obligación es defendernos frente a la villanía de los Decepticons.

Además, el comic tiene claro que ante todo es entretenimiento, y nos ofrece un momento super divertido con Cliffjumper y el repelús que le da conocer a los extraños humanos, la reacción que nosotros tendriamos si nos encontráramos un cangrejo gigante (u otro animal) que viene hacia nosotros y nos saludara. Que sea Carly la que le recuerde que ÉL es el alien en su mundo está super chulo. Y junto a la comedia y los momentos ligeros, DWJ plantea también un momento super dramático. Frente a las historias en otros comics en las que parece que nunca hay repercusiones, Carly va a sufrir un shock que cambiará su vida para siempre tras conocer que algo que pasó en el primer número. La forma de alternar comedia y drama de este comic me parece brillante, algo que por otro lado es una de las cualidades más brillante de DWJ a la hora de contar historias. Y uno de los motivos, junto a su espectacular dibujo, que hizo que sea uno de mis autores favoritos.

Por la parte de los Decepticons, Starscream vuelve a mostrar su crueldad. Frente a la naturaleza compasiva de Optimus Prime, en cierto sentido Starscream me recuerda a un niño cruel que se dedica a torturar animales o insectos en su jardín simplemente porque puede. Porque para él, los humanos no somos más que eso, hormigas que pisotear. Aunque no haya combates entre robots en este números, DWJ desarrolla la historia de forma emocional e impactante, como el momento super chungo de ver a Starscream enfrentarse a un caza de combate americano con unos pilotos que no tienen suficiente potencia de fuego y pagarán el precio.

Por cierto, la guinda de este comic la pone la presentación de un personaje viejo conocido de los lectores veteranos. Simplemente mostrando su nombre en un uniforme, hizo que me levantara y gritara ¡HELL YEAH!!!! mientras leía este comic. Aunque puede decirse que este comic únicamente plantea el desarrollo de la trama sin grandes cliffhangers ni batallas alucinantes, está todo tan bien contado que la compra y la lectura del tercer número, y en realidad todo el arco, es una obligación.

En lo referido al apartado gráfico, Daniel Warren Johnson con la colaboración de Mike Spicer en el color, ha creado un comic que ante todo es agradable de leer. La fluidez de DWJ y la sensación de velocidad y frenesí de los momentos de acción es algo ya conocido, pero me encanta la forma en que consigue transmitir los sentimientos de Optimus Prime incluso cuando su rostro robótico no lo permite en teoría. Aunque Spike y Carly son secundarios en la inminente guerra robótica, el dibujo los ha hecho tridimensionales y complejos, y no puedes más que preocuparte y empatizar con ellos. Sobre todos, porque ya hemos visto que los frágiles humanos pueden morir en cualquier momento.

En esta grapa me ha llamado mucho la atención la narrativa que DWJ plantea en muchas de las páginas. Aunque en general las páginas tienen entre 5-8 viñetas, hay varios momentos clave en los que incluye dentro de viñetas de gran tamaño otras pequeñitas que ofrezcan información sobre detalles clave de momento. Esto aumenta la cuenta hasta 13-14 viñetas, algo muy poco habitual en los comics mainstream actuales. De alguna manera, esto me recordó a lo que Paul Azaceta creó en Outcast junto a Robert Kirkman, o algunos comics de Frank Quitely como We3 con Grant Morrison. Y aunque puede ser una tontería, me parece un recurso super interesante y ayuda a que la experiencia lectora sea aún más satisfactoria y no te leas el tebeo en 3 minutos literalmente, como a veces me pasa con algunas grapas de Marvel.

Daniel Warren Johnson ofrece la perfecta fusión de una buena historia con un dibujo alucinante para destacar a unos personajes robóticos que merecían tener un comic a su altura. Estoy super dentro de este relanzamiento planteado por Skybound, el sello de Robert Kirkman dentro de Image Comics. No puedo recomendaros más claramente este comic, Transformers es un must-read absoluto.

Comparto páginas del comic:

Transformers es un comicazo, mientras se mantenga Daniel Warren Johnson se que lo voy a disfrutar un montón. Ya lo estoy haciendo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de 100% Marvel HC. Predator 1 de Ed Brisson y Kev Walker (Marvel Comics – Panini)

Tenía ganas de leer el nuevo comic de Predator una vez Marvel Comics se hizo con los derechos de este universo y del de Aliens. Y la verdad es que este primer volumen obra de Ed Brisson, Kev Walker y Frank D´Armata ofrece un correcto entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

EL DÍA DE LA CAZADORA

Caza. Matar. Repetir. En un futuro cercano, una joven ve a su familia masacrada por el cazador más mortífero y temido del universo: un Depredador. Años más tarde, aunque su nave apenas se mantiene en pie y la comida escasea, Theta no dejará de acechar las sendas espaciales hasta que el monstruo que mató a su familia haya caído. Perdida en un planeta de tundra, sus probabilidades de sobrevivir son escasas. Su única esperanza es caminar a través de la naturaleza hasta el puesto de avanzada más cercano. Pero el frío no es lo único por lo que tiene que preocuparse.

Este volumen 100% Marvel en tapa dura incluye la miniserie Predator: Day of the hunter 1-6 USA.

Ed Brisson es un veterano guionista de comics. Ha trabajado en Marvel, Image, DC, Dark Horse, Boom, Aftershock y reside en Halifax, Nueva Escocia. Algunos trabajos suyos incluyen Batman Inc, Deathstroke Inc, Beyond The Breach, Murder Book, Ghost Rider, X-Men, Old Man Logan y esta nueva colección de Predator en Marvel Comics.

Kevin «Kev» Walker es un historietista británico, con residencia en Leeds, que ha trabajado principalmente para cómics de 2000 AD y Warhammer, así como en el juego de cartas coleccionable Magic: El encuentro. En los últimos años está trabajando en exclusiva para Marvel Comics, y ha dibujado a casi todos los personajes de la editorial, con créditos entre otros en Thunderbolts, Secret Avengers, Dark Avengers, Avengers Arena, Avengers Undercover, New Avengers, Avengers, Savage Avengers, Marvel Zombies, Black Knight, Doctor Strange, Spiderman, Venom, Black Panther, Guardians of the Galaxy and Wolverine.

Tenía muchas ganas de volver a leer un comic de Predator. En los años 90 me convertí en un ávido comprador de los comics de la franquicia, primero en castellano gracias a la edición de Norma, y luego directamente en la edición americana de Dark Horse. Disfruté mucho de las sucesivas miniseries como Cold War o Big Game, y en especial el mítico crossover de Aliens vs Predator. Tengo que reconocer que con el paso de los años mi interés fue menguando al mismo ritmo que la calidad de los autores implicados también disminuía. El anuncio de que Marvel había conseguido los derechos, algo lógico si pensamos que 20th Century Studios es propiedad de Disney, creó una nueva chispa de interés que me dejó con ganas de ver qué publicaban.

Ahora que ya tenemos la primera miniserie, El día de la cazadora, lo primero que me parece interesante es que Marvel y Ed Brisson plantean este comic dentro de la misma continuidad que las películas, desechando los comics de Dark Horse. Que sea lógico no significa que no deba comentarse, dado que hubieron algunas historias increíbles. El segundo elemento es que Brisson rompe la dinámica habitual de las historias de Predator y su típico argumento de «persona en un espacio concreto intenta sobrevivir al ataque de uno o varios predators». Al contrario, el comic presenta a Theta, una superviviente de un ataque en el que murieron sus padres (y todos los adultos de su expedición) y que ha dedicado su vida a cazar al predator que ha matado a sus padres. En ese sentido, agradezco que hayan elegido ir por otro camino, empezando con la ubicación en un planeta helado de varios episodios. Dicho esto, tener a una chica pequeña masacrando predators ha rozado en muchos elementos mi suspensión de credulidad, aunque lo acepto dada que esa es la premisa y sin ella no hay comic.

Brisson plantea una historia orientada a la acción que funciona creando una buena protagonista viviendo una aventura coherente narrativamente que se cierra en este arco de forma satisfactoria. El guion es correcto moviéndose por algunos tropos esperables, pero sin cometer ninguna locura que me sacara de la lectura en ningún momento. Brisson no es un escritor de primera fila, pero es competente y sus encargos en Marvel los ha resuelto siempre con profesionalidad. Nunca he leído un comic suyo que me flipe, pero tampoco diría que sus historias son malas. Por cierto, lo que si me parece interesante destacar es el hecho que la lectura mejora muchísimo gracias a la lectura unitaria gracias al tomo de Panini. Digo esto porque hubieron un par de grapas de las seis que se compone esta historia en las que prácticamente no pasa nada y me hubiera molestado bastante si hubiera comprado este comic en su edición de grapa USA. En el dilema sobre si es mejor la lectura en grapa o en tomo, en este caso la opción buena es la segunda.

Junto a un más que correcto Ed Brisson, en este volumen de Predator tenemos el dibujo de Kev Walker con el color de Frank D´Armata. Walker y D´Armata son profesionales de amplia experiencia en el mundo del comic y en concreto en Marvel. Con Walker me pasa como con Brisson, es un artista super necesario para cualquier editorial que sabes cumple con los plazos de entrega y ofrece un dibujo digno, aunque siempre sin florituras. Cualquier editor quiere un dibujante como Walker en su plantilla, porque seguro sabes que te va a cumplir y llegado el caso puede solucionarte algún problema de fechas de entrega de otro compañero. Por este motivo, diría que el encargo a Walker puede ser un premio por su dedicación de todos estos años. Un comic de Predator que le puede dar muchísima visibilidad y probablemente algún cobro extra de royalties.

Y puestos a valorar el dibujo de Walker, lamentablemente no estamos ante uno de sus mejores trabajos. Me molesta cuando un dibujante resuelve una coreografía de acción con manchas o siluetas (tenéis el ejemplo abajo) no por un motivo narrativo sino porque le ahorra tener que plantear un dibujo más detallado. No se si es el caso, pero es la sensación que me transmite. Casi, como decía antes, como solución para poder cumplir con el plazo de entrega del editor. Aparte de este detalle que sentí en varios momentos, la narrativa de Walker es correcta y entiendes sin problemas lo que pasa en la página sin necesidad de leer los textos de Brisson. Sin embargo, dentro de esta corrección, me quedo con la sensación que el guion planteaba numerosos momentazos visuales y cliffhangers potentes que Walker no ha sabido trasladar a imágenes con la fuerza que me hubiera gustado.

En ese sentido, destacar que las potentes portadas de Leinil Francis Yu se quedan muy por encima del nivel artístico que tendremos en el interior del comic, lo cual siempre es una pequeña decepción. Quizá el problema lo tenía yo por las ganas que tenía de leer un nuevo comic de Predator, pero me ha sabido mal que este comic me haya parecido que está bien sin más.

Comparto las primeras páginas del comic:

El primer volumen de Predator me ha gustado y me ha dado lo que necesitaba, aunque me quedo con la sensación que con un mejor dibujo lo hubiera disfrutado mucho más.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Thor 36 de Colin Kelly, Jackson Lanzing e Ibraim Roberson (Marvel Comics – Panini)

Los Annuales de Marvel Comics se han convertido en los últimos años en contenedores de historias intrascendentes, pero hoy quiero recomendar uno que me ha gustado, el de Thor realizado por Collin Kelly, Jackson Lanzing, Ibrahim Roberson y Dan Brown, que ha publicado Panini este mes de noviembre a modo de puente entre la etapa recién finalizada y la próxima colección Inmortal Thor de Al Ewing y Martín Coccolo.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡La presentación de un nuevo villano… que ya conoces! Después de los acontecimientos narrados en la colección del Capitán América, MODOK se dispone a tomar el control de los Diez Reinos. Thor debería recuperarlo, pero el poder cósmico conseguido por el villano le convierte en una mayor amenaza que nunca.

Este número contiene Thor Annual 1 (2023) USA.

Collin Kelly y Jackson Lanzing son unos escritores en alza en Marvel Comics. En los últimos tiempos han escrito la etapa de Capitán América con dos series, una para Steve Rogers y otra para Sam Wilson. Además, se están encargando del nuevo relanzamiento de los Guardianes de la Galaxia. Hasta este comic de Thor creo que no había leído nada de ellos, y en este Annual me he encontrado una historia solvente que significa un más que correcto entretenimiento, teniendo en cuenta la obligación de plantear una historia autoconclusiva en apenas 25 páginas.

En lo relativo a la historia, me gusta la sensación de amenaza más-grande-que-la-vida a la que tiene que enfrentarse Thor en este Annual, a pesar que ese misterioso M.Y.T.H.O.S. al final resulta ser un personaje muy conocido de los comics Marvel, M.O.D.O.K. (No iba a decirlo por la sorpresa, pero luego me di cuenta que Panini spoilea la identidad en la propia solicitación, así que…) En un comic de este tipo está claro que Thor va a ganar al final, pero me ha hecho cierta gracia que Kelly y Lanzing hacen que gane por pesado, al atacar a M.O.D.O.K. una y otra vez siendo rechazado repetidamente hasta que al final en su último intento consigue ganar haciendo exactamente lo mismo que le hizo fracasar repetidamente. Puestos a elegir entre inteligencia y persistencia, no hay duda qué elige Thor Odinson…

Hay un convencionalismo de los comics sobre dejar los juguetes como te los has encontrado que se ve claramente en este comic. Dicho esto, NO me ha gustado que Thor venza a M.O.D.O.K. para dejarle ir en lugar de detenerle y meterle para toda la eternidad en una prisión de Asgard, para que pague por el destrozo que ha cometido, aunque luego Thor devuelva la realidad como estaba antes. Esto es algo que no tiene sentido. Entre matar al villano y dejarle ir hay un montón de posibilidades en el medio que son obviadas en la conclusión de la historia. De igual forma, creo que hay un problema grave de continuidad que es responsabilidad de los editores, al usar a M.O.D.O.K. como villano cuando está teniendo un papel clave en la Masacre Mutante que hemos visto este mismo mes en la Gala Fuego Infernal 2023 de los mutantes de Krakoa. Aunque leyendo el Spot-On de este comic descubro que M.O.D.O.K. también apareció en la etapa de Kelly y Lanzing en Capitán América, así que no entiendo nada. Y ojo que esto no es un problema de este comic en si, que como digo es muy entretenido, sino de la continuidad general del Universo Marvel.

Ibrahim Roberson es el dibujante de este annual, con color de Dan Brown. Roberson es un artista al que no tenía localizado tampoco, y la verdad es que realiza un buen trabajo en estas páginas, ofreciendo unas splash-pages super épicas y en general una correcta narrativa a la hora de trasladar a imágenes el guion. En las páginas de muestra abajo tenéis un buen ejemplo de su buen hacer en este comic. Además de una buena acción, las caracterizaciones de los invitados especiales creo que está bastante bien, dándonos un comic que me ha gustado bastante.

A modo de curiosidad, parece que Roberson ha colado un top-less en un comic Marvel en la página que tenéis abajo, algo que ahora mismo no recuerdo que se haya producido antes. La página de la Valquiria encadenada mostrando sus pezones así lo sugiere, aunque con el color de Dan Brown la verdad es que puede dar lugar a la duda.

Este comic incluye a modo de previa unas páginas de la nueva etapa de Al Ewing y Martín Coccolo, con color de Matt Wilson, que empezará el mes que viene en España: El Inmortal Thor. Al tratarse de Ewing ya le pensaba dar una oportunidad, pero tengo que reconocer que las páginas de este comic no resultan demasiado atractivas, más allá de mostrar que Thor va a volver a llevar su traje clásico, abandonando el traje que Nic Klein creó para el inicio de su etapa hace tres años.

A pesar de ser un número de transición de libro, creo que esta aventura de Thor cumple a la hora de dar un buen entretenimiento al lector, así que me vale.

Comparto páginas de este comic:

El Annual 2023 de Thor ha sido un buen entretenimiento. No se le puede pedir más a una historia autoconclusiva de este tipo.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Lobezno 36 de Benjamin Percy y Geoff Shaw (Marvel Comics – Panini)

Aunque no compro la serie regular de Lobezno, me ha animado a leer Armas de venganza, el crossover en el que Logan comparte protagonismo con el Motorista Fantasma Johhny Blaze, un arco que comienza este mes realizado por Benjamin Percy, Geoff Shaw y Rain Beredo.

PUNTUACIÓN: 7/10

ARMAS DE VENGANZA PARTE 1.

Logan y Blaze… ¡armas de venganza! Un asesino en serie demoniaco está asesinando a mutantes. Lobezno y el Motorista Fantasma unen fuerzas para luchar contra él. Pero el nuevo villano comparte secretos del pasado concernientes al primer encuentro de los dos aventureros.

Esta grapa de Panini incluye el especial Ghost Rider/Wolverine: Weapons of Vengeance Alpha USA.

Dejé la colección de Lobezno hace unos meses porque dejé de conectar con el over-the-top que planteaba Benjamin Percy en cada grapa. Sin embargo, creo que está realizando una buena labor en la serie regular de Motorista Fantasma, comic que Panini está publicando bi-mensualmente. Cuando Panini anunció este cruce, la verdad es que de inicio no me motivó demasiado, al ser algo que nos devolvía a lo peor de los años 90 en que estos personajes y Punisher multiplicaron su aparición por todo el universo Marvel. Sin embargo, a medida que pensaba en este comic, más ganas tenía de ver la macarrada que Percy podría plantear para la reunión de estos anti-héroes.

Armas de venganza es un arco en 4 partes que realmente no está ceñida a continuidad, al contar el retorno de una amenaza del pasado de ambos personajes que parece haber resurgido en el presente. En cierto sentido queda un poco raro que Marvel / Panini publique esta historia justo cuando la franquicia mutante ha sufrido el terremoto de la Masacre Mutante que ha tenido lugar en la Gala Fuego Infernal 2023. Dicho esto, en realidad esta historia pueden situarla cronológicamente donde prefieran. Valorando al historia de Percy, en realidad este número es apenas la presentación de los elementos claves de la historia, empezando porque el primer enfrentamiento con este ser tuvo lugar en los años 80 en los primeros días de Kitty Pryde con la Patrulla X. Percy como suele ser habitual es cumplidor y consigue de forma eficaz que el espectador quiera seguir leyendo este arco el mes que viene, mostrando la amenaza pero dejando sin contestar todas las preguntas sobre su origen y víctimas.

En el apartado gráfico, hay que agradecer que Geoff Shaw vaya a dibujar la totalidad de este evento de 4 partes. Critico mucho el cambio de dibujantes de Marvel, así que para una vez que lo hacen bien merece la pena destacarlo también. Shaw es un dibujante que me gusta mucho. Desde sus tiempos de God country, el primer trabajo en el que le conocí junto a Donny Cates, su dibujo ha evolucionado y ha mejorado un montón. Tras God country, las miniseries Thanos vence o el reinicio de Guardianes de la galaxia de 2019 ya mostraban a un artista con nivel de sobra para lucirse en Marvel Comics. Tras esto realizó Crossover en Image de nuevo con Cates, hasta que el accidente de coche de Cates que le ha dejado postrado durante meses ha obligado a Shaw a buscar otros encargos como el de esta miniserie. En este caso, más que la historia de Percy, al que le tengo bastante visto todos los meses en X-Force y cada dos meses en Motorista Fantasma, el elemento diferencial que me hizo comprar esta grapa fue precisamente el dibujo de Shaw.

Shaw se encarga del lápiz y la tinta, contando con la colaboración de Rain Beredo en el color. El estilo de Shaw se muestra especialmente adecuado para la historia sangrienta y perturbadora que plantea Percy, consiguiendo amplificar el drama que vamos a tener en los próximos meses, un drama en el que seguro que no todos los humanos saldrán con vida. Por cierto, el comic está chulo, pero otro elemento a destacar es la estupenda portada a cargo de Ryan Stegman (lápiz), J.P. Mayer (tinta) y Marte Gracia (color), que también ayuda a vender esta grapa. Empezando por mi.

Armas de venganza creo que ha empezado bien. NO va a ser una historia que me vaya a cambiar la vida, pero mientras esté bien ejecutada creo que me vale.

Comparto las primeras páginas del comic:

El comienzo de Armas de venganza con Lobezno y el Motorista Fantasma es un comic modélico que presenta la amenaza que estos dos antihéroes tendrán que combatir en los próximos dos meses. Aquí estaré para contarlo.

PUNTUACIÓN: 7/10

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