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Crítica de Imposibles Vengadores 1 (de 5) de Gerry Duggan y Javier Garrón (Marvel Comics – Panini)

Tras la masacre mutante sufrida en la Gala Fuego Infernal 2023, la Caída de X empieza en la franquicia mutante, y la nueva miniserie Imposibles Vengadores de Gerry Duggan y Javier Garrón, con color de Morry Hollowell, parece que se va a encargar de contarnos la parte del misterio alrededor de la identidad del actual poseedor de la armadura de Capitán Krakoa.

PUNTUACIÓN: 7/10

CAIDA DE X

La caída está aquí. Los terribles sucesos de la Gala Fuego Infernal han obligado a reunir de nuevo al Escuadrón de Unidad. El Capitán América, Pícara, Masacre, Mercurio, Mariposa Mental y Monet deben descubrir quién es el nuevo Capitán Krakoa y detenerlo, antes de que sus asesinatos desencadenen la Tercera Guerra Mundial.

Tengo que reconocer que estoy un poco harto de la actual etapa de Krakoa, que se encuentra en sus últimos meses. Pero dicho esto, en realidad Gerry Duggan me gusta como escritor de superhéroes, y su primera etapa de Patrulla-X fue lo más parecido a un comic heroico que he leído en los últimos años en la franquicia, en contraste con la travesía en el desierto que han sido los mutantes de Krakoa. Aparte, Duggan ya fue el guionista de la segunda etapa de Imposibles Vengadores, y se nota que controla a la perfección las dinámicas de los personajes de ambas franquicias.

Entrando a valorar este comic, Duggan plantea la continuación de la trama del misterio del nuevo poseedor de la armadura de Capitán Krakoa que provocó la masacre en el Capitolio y que ha puesto a la opinión pública aún más en contra de los mutantes. Algo que era uno de los planes de Orchis al plantear la Masacre Mutante de la Gala Fuego Infernal. Aunque se supone que estamos ante un Escuadrón de Unidad, en realidad sólo tenemos a un no mutante, el Capitán América, junto a 5 mutantes. No, por muchas tonterías que diga Marvel, para mi Mercurio siempre va a ser un mutante, al ser una de esas decisiones ridículas que nos han dado a lo largo de los últimos años por culpa de los derechos cinematográficos. La dinámica entre Masacre y Pícara fue uno de los mejores momentos del volumen anterior, y me gusta que Duggan los vuelva a reunirles. Tener a Mariposa Mental y Penitencia en cierto sentido es un poco reiterativo, al ser dos tías duras asesinas con armas afiladas, pero acepto pulpo.

El comic funciona en la parte de presentación de la acción y los personajes, y también ahondando en el misterio de la identidad de Capitán Krakoa. Se notan las tablas de Duggan, al que no se le puede poner un pero. Bueno, en realidad si, al chocarme mucho que Steve Rogers contemple la masacre que Mariposa Mental comete contra esbirros de Orchis y no tenga ni un ligero reproche por ello. Me hace gracia por el escándalo que montan con Punisher y aquí tenemos una masacre de una asesina que podría detener a estos minions sin matarles y no lo hace. Lo de los valores morales cambiantes de Marvel en realidad si es un problema, y casualmente en general es algo que está pasando con demasiada frecuencia en la franquicia mutante.

Por suerte, Marvel ha elegido perfectamente el equipo artístico, empezando por ese fuera de serie que es el dibujante español Javier Garrón. Garrón, junto al colorista Morry Hollowell, hace bueno cualquier guion de pijameo, con unas perfectas caracterizaciones de todos los personajes y una narrativa super fluida y atractiva. Por ejemplo, el primer combate de Mariposa Mental masacrando miembros de Orchis son unas páginas super espectaculares y super dinámicas, la explicación de qué esperamos ver en estas historias. Desde que conocí a Garrón en los Vengadores de Jason Aaron, sus comics se han convertido en compra obligada, y espero que al ser una serie de 5 números, Marvel haya dado tiempo suficiente a Garrón para que dibuje toda la serie. En el caso de este comic, tenemos un buen guion que es mejorado por el dibujo. Desde el punto de vista artístico, no se le puede pedir más a un comic de superhéroes.

La verdad es que me ha gustado este primer número de Imposibles Vengadores y me deja con ganas de saber como termina la historia. Todo bien, entonces. Por cierto, igual que digo que voy a comprar este comic, aprovecho para destacar la tomadura de pelo que Panini ha planteado en la serie hermana Patrulla-X, dado que la han convertido en una grapa doble para añadir un comic secundario como es la miniserie Dark X-Men, obligando a los compradores de Patrulla-X a pagar por una serie que posiblemente no hubieran comprado de tener la ocasión de elegir. En mi caso, fue una nueva excusa para dejar la colección.

Comparto las primeras páginas del comic:

El hecho que Imposibles Vengadores sea una miniserie de 5 números hace que visto este arranque me anime a comprar toda la serie. A ver si las respuestas y la aventura resultan satisfactorias.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de El Inmortal Thor 1 de Al Ewing y Martín Cóccolo (Marvel Comics – Panini)

Comienza la nueva etapa de Thor de la mano de Al Ewing y Martín Cóccolo, con alucinantes portadas de Alex Ross. Y la propuesta de Ewing me ha conquistado, a pesar de alguna cosa que también comentaré.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Al EwingMartín Cóccolo y Alex Ross dan al Dios del Trueno el tratamiento «Inmortal». Le han llamado de muchas maneras. Los dioses le conocen como el Rey de Asgard, guardián de Mjolnir, héroe de las historias. Cuando las injusticias golpean la Tierra, lucha por aquellos que no pueden hacerlo. Ésta es la historia del Inmortal Thor. 

Al Ewing comenta al final de la grapa cómo conoció al personaje de Thor y su aproximación al personaje de cara a esta nueva etapa que se inaugura con este número. Y fue leerlo y sentir que había clavado lo que se supone que es Thor para mi y lo que le hace grande. Por un lado, sus aventuras no deben ser contra villanos terrenales. Aunque está bien que en algún momento detenga un robo a un banco, su carácter de DIOS le deben lanzar contra amenazas más grandes que la vida, que muestren que no es un héroe como los demás. Sus aventuras deben ser más grandes, mejores. Esto es algo que muchos otros autores han planteado, sin ir más lejos la pasada etapa de Donny Cates en la que planteaba la amenaza del Invierno Negro. La parte que más me ha gustado de esta premisa de Thor es la afirmación de Ewing que le gusta ver a un Thor que ríe. Y esto para mi, tenerle desde una vertiente positiva y optimista incluso cuando se enfrente al Ragnarök, me gusta mucho. Algo que contraste con la etapa de Cates en la que le convirtió en un protagonista desagradable y un poco capullo. Y que al final fue el motivo por el que ese comic no funcionó, incluso cuando Cates lo escribía.

Más allá de la premisa, leyendo esta primera grapa de El Inmortal Thor te das cuenta que Ewing ha clavado al personaje. Su felicidad al ver la reconstrucción de Bifrost, el puente del Arco Iris, es algo contagioso. Como también me gusta mucho la conexión de Thor con Midgard y el importante papel que Ewing plantea para Loki como Contador de Historias además de Dios de las Mentiras. Y por si fuera poco, la presentación de Toranos y la propia existencia de Utgard, el reino de las sombras que son de alguna manera los Dioses de los Aesir, plantea una amenaza más grande que la vida que hace que lectura de las siguientes grapas y en realidad de todo el primer arco sea una obligación. Como primer número de una nueva etapa, este comic me parece modélico.

No todo es bueno en esta grapa, lamentablemente. La premisa de Ewing y en general su guion de esta primera grapa me han gustado mucho mucho. Pero sin embargo, el dibujo de Martín Cóccolo me parece totalmente inadecuado. De hecho, me parece un error tremendo por parte del editor el haberle dado este encargo. Creo que conocí a Cóccolo hace unos meses con el crossover de Thor y Hulk, un arco mediocre como pocos, de historia pero también de dibujo. Y aunque buscando algo positivo que decir creo que está más acertado que en dichos comics, lo cierto es que en este El Inmortal Thor a su dibujo le faltan muchas cosas, empezando por la personalidad. Por cierto, el color de Matthew Wilson sí me parece que está muy bien, sobre todo en la presentación de Toranos.

Se habla mucho de la celebrada etapa de Ewing en El Inmortal Hulk. Pero ese comic es histórico empezando porque tenía a un fuera de serie como Joe Bennet que plasmó como nadie la atmósfera terrorífica de la historia de Ewing con sus toques de body-horror. Con otro dibujante menos bueno, como Cóccolo por ejemplo, el impacto de ese comic no hubiera sido ni la mitad. Y es precisamente el problema que ver en este comic. (Por cierto, un inciso para destacar para mal el texto rastrero de Panini en esta grapa en la que intencionadamente no nombran a Bennet por su nombre al hablar de El Inmortal Hulk, hablando de «y el dibujante que acompañó a Ewing». Lamentable es poco, y confirma que a Bennet está en pleno proceso de cancelación, no recuerdo muy bien por qué declaraciones).

El dibujo de Cóccolo puede ser anatómicamente correcto y no realiza ninguna locura narrativa a la hora de contar la historia, pero a la vez todo es muy plano, incluso a pesar del buen hacer de Wilson en el color. No hay momentos de WHOA!!!, y los que hay son gracias al color. El dibujo debería transmitir la sensación de «más grande que la vida» y no lo consigue, pero tampoco en la narrativa, en la forma de contar la historia no ves más que planos medios «normales» sin nada que haga que flipes y que te haga pensar que este comic es mejor que cualquiera de los otros 100 que Marvel publica todos los meses. En lo referido al dibujo no lo es, y «normal» o «correcto» seguro no es suficiente cuando hablamos de THOR.

Las caras de Thor son super inexpresivas y me da la sensación como si Cóccolo trabajara con photoshop o similar y todas sus caras estuvieran hechas a partir de una plantilla base, de forma que tampoco genera que tengamos conexión emocional con un personaje que por otro lado la historia de Ewing lo pone todo de su parte para que Thor sea el DIOS más grande y este comic el mejor de todo el catálogo de Marvel. Cosa que Cóccolo lamentablemente no aprovecha. Me gusta que Ewing haya optado por un back-to-basics al devolverle a Thor su traje clásico, indicando que no por ser su traje más modernos sus aventuras tienen que ser mejores. Y en ese sentido, si destacaría el enorme portadón de Alex Ross, un dibujante que ya hizo las portadas de El Inmortal Hulk y que en Thor puede darnos las imágenes más grandes que la vida que lamentablemente el dibujo interior no nos va a dar. Me flipa mucho la plenitud creativa en la que se encuentra Ross dentro de Marvel, por ejemplo con las portadas en Doctor Extraño.

Me sabe muy mal que el dibujo de Cóccolo me parezca tan montonero e inadecuado, porque la historia de Ewing si me ha gustado mucho. En todo caso, como comentaba al comienzo, creo que leeré seguro toda la etapa de Ewing. Ojalá Cóccolo con el paso de los meses se entone un poco más de lo que ha estado en esta primera grapa.

Comparto las primeras páginas del comic:

A pesar del dibujo inadecuado, El inmortal Thor ha comenzado de la mejor forma posible. Ganazas de leer las siguientes grapas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Kaya vol. 2 de Wes Craig (Image Comics)

Segundo volumen de Kaya de Wes Craig (Deadly Class), con color de Jason Wordie, el maravilloso comic de fantasía que está editando Image Comics, con una aventura en un territorio nuevo y peligroso.

PUNTUACIÓN: 8/10

El peor temor de Kaya se ha hecho realidad: su hermano pequeño, Jin, ha sido secuestrado. Ahora, a pesar de todo por lo que ha pasado, no tendrá más remedio que adentrarse en el Reino de los MUTANTES para recuperarlo. Con unos aliados inesperados a su lado, comienza una salvaje aventura en las extrañas y siniestras TIERRAS VENENOSAS.

Este segundo volumen recopila KAYA #6-11 USA.

«No hay nada en el mundo del cómic que me guste más que ser introducido en un mundo nuevo y extraño habitado por personajes a los que rápidamente llegas a querer. KAYA es eso. Un montón de eso».
-ROBERT KIRKMAN (THE WALKING DEAD INVENCIBLE)

El primer volumen de Kaya resultó una sorpresa llena de personalidad y aventura, un comic que parecía escrito para mi. Wes Craig ha escrito una historia de fantasía con una premisa bastante tópica, el viaje de  la protagonista Kaya, una guerrera con un brazo de metal mágico y super poderoso, y su hermanastro pequeño Jin, un niño que ha sido marcado como el Elegido. Kaya y Jin huyen de unos poderosos enemigos robóticos que han destruido su pueblo, y esperan llegar a un lugar seguro donde Jin podrá desarrollar sus habilidades. Pero, claro, llegar a esa isla segura es algo más difícil de lo que se imaginaban. De hecho, al final del primer volumen, Jin fue secuestrado y trasladado hasta las Tierras Mutantes, espacio donde tendrá lugar la aventura de este volumen.

El principal valor de este comic es por supuesto el apartado artístico formado por el autor Wes Craig y el colorista Jason Wordie. Y no es que la historia no esté bien, que lo está, sino que el dibujo nos ofrece un plus de personalidad que consigue que el comic luzca diferente a todo lo que se está publicando ahora mismo en el mundo mainstream americano. Un primer elemento que me parece super interesante es la importancia que Craig plantea para el color. Y digo esto porque me resulta curioso que de alguna manera un dibujante tenga el ego bajo control y permita que su colaborador destaque en muchos momentos más que él. Aunque, claro, se supone que lo importante es contar la historia de la mejor forma posible, que es justo lo que Craig consigue para Kaya. El color de Wordie es super expresivo y ayuda a dar el feeling perfecto en cada ambientación, en este caso principalmente en las Tierras Mutantes. Una historia de fantasía ante todo tiene que hacerte sentir transportado a otro mundo, y el color consigue ese efecto. Me ha gustado mucho, la verdad.

Por su parte, Craig plantea su dibujo igual menos detallado que en Deady Class, con unas figuras muy básicas como si de alguna manera quisiera hacernos entender que Kaya es un comic All-Ages y no es necesario plantear dibujos super complejos. Sin embargo, que el dibujo esté menos detallado no significa que la aventura no esté bien contada, en cuanto a narrativa pocos artistas superan a Craig, un maestro haciendo que sea la acción la que cuente la historia. Aparte de unas brillantes escenas de acción, los personajes tienen un montón de personalidad y es fácil empatizar con ellos. Los seres mutantes que conoceremos en este tomo tienen elementos super freaks que aportan una sensación perturbadora y dejan claro lo peligrosos que son. Y además, conoceremos a los seres robóticos del reino de ATRIA a los que se enfrentan los héroes, con un diseño sencillo que sin embargo resulta amenazante. En lo referido al apartado gráfico, el comic es de 10.

Kaya me parece un comic modélico en todos los aspectos. Por cierto, me gusta también que este volumen cuente un capítulo completo que queda cerrado de forma satisfactoria, dejando todo preparado para el siguiente volumen, que espero poder leer en el primer semestre de 2024. Un comic como narrativa periódica debe dejarte con ganas de saber cómo continúa la historia, y también en eso Kaya acierta completamente. Si eres un amante de las historias de fantasía, no te puedes perder este comic.

Comparto varias páginas del número 7 USA:

Kaya es una maravilla. Un comic con un arte increíble con una historia interesante de la que quieres saber más. No se le puede pedir más. Lectura obligada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de 100% Marvel HC. Alien 1 de Phillips Kennedy Johnson y Salvador Larroca (Marvel Comics – Panini)

Tras la lectura del primer volumen de Predator de su nueva etapa en Marvel Comics, me he venido arriba y me animé también con el comic de Alien que Panini publicó el año pasado, obra del escritor Phillip Kennedy Johnson, dibujos del valenciano Salvador Larroca y color de Guru-eFX. Y no me ha gustado.

PUNTUACIÓN: 4/10

¡Alien, el gran icono del cine de terror, llega Marvel, de la mano de Phillip Kennedy Johnson (Superman) y Salvador Larroca (El Invencible Iron Man)! ¡Gabriel Cruz entregó su vida a la Corporación Weyland-Yutani y, por culpa de un ataque alienígena al que sobrevivió a duras penas, a punto estuvo de entregarla literalmente! Cruz, que se jubiló recientemente, está intentando retomar su relación con su hijo, al que abandonó, con la ayuda de un amigo; un androide modelo Bishop. Pero su regreso a la vida civil va a ser complicado, ¡puesto que va a toparse de nuevo con los mortíferos xenomorfos! 

Este volumen en tapa dura de Panini incluye Alien 1-6 USA.

Phillip Kennedy Johnson (Iowa, 1978) es uno de los escritores on-fire de la última hornada. Militar y músico además de escritor, fue nominado al Premio Eisner. Su trabajo en la industria del cómic se ha publicado en editoriales como BOOM! Studios, Archaia, Scout Comics, IDW Publishing, Aftershock, Marvel y DC Comics. Entre sus creaciones destaca las series The Last God, publicada bajo el sello Black Label de DC, Last Sons of America, Warlords of Appalachia, Smoketown y 007:, entre otras. En los últimos tiempos ha compaginado etapas en SUPERMAN y Action Comics en DC Comics con este trabajo de Alien en Marvel.

Salvador Larroca (Valencia, 1964) es uno de los dibujantes españoles más veteranos trabajando para Marvel Comics. Como Carlos Pacheco, empezó su carrera profesional trabajando para Marvel U.K., publicando en 1992 Dark Angel y Death´s Head. Tras dar el salto a Estados Unidos, dibujó unos números de Flash tras los de Carlos Pacheco, entrando a trabajar para Marvel justo a continuación, en 1994. A partir de una etapa larga en Ghost Rider, consiguió una merecida fama de dibujante cumplidor con las fechas de entrega que podía sacar a los editores de más de un problema. En estos casi 30 años en nómina de Marvel, Larroca ha dibujado prácticamente a todos los personajes de la editorial, destacando la colección Xtreme X-Men con Chris Claremont, donde experimentó con un lápiz sin entintado, los 4 Fantásticos también con Claremont, Newuniversal con Warren Ellis o su trabajo en Iron Man con Matt Fraction, que le valió un Eisner en 2009. En los últimos años Larroca fue también dibujante en la colección de Darth Vader durante dos años, dentro del sello de Star Wars.

Entrando a valorar el comic, un primer elemento a destacar es que el comic de Predator que leí hace unos días situaba la continuidad tras lo sucedido en todas películas, por supuesto las dos películas clásicas pero también Predators (Nimród Antal, 2010) o The Predator (Shane Black, 2018). No pasa lo mismo en este comic de Alien, que marca la línea tras Aliens El Regreso (James Cameron, 1986), obviando las posteriores.

Dentro de la valoración, tengo que decir que la historia de Phillip Kennedy Johnson gana al ser leída en tomo. De hecho, estamos ante una historia más pensada para ser leída en este formato, dado que sobre todo en la dos primeras grapas no hay grandes momentos que te dejen con ganas más. Johnson plantea una historia correcta que discurre por tropos esperables del universo Alien. Cruz, un veterano militar con un trauma del pasado, intentará acercarse a un hijo al que hace años no ve. tras su jubilación Por desgracia, su hijo forma parte de un grupo radical que aprovecha las claves robadas de Cruz para entrar en el laboratorio de alta seguridad donde trabajaba. Esto por supuesto provocará el surgimiento de los Alien y una misión de rescate en la que Cruz intentará salvar a su hijo antes que la estación espacial sea destruida, mientras que a empresa Weyland-Yutani quiere recuperar el objeto de la investigación.

La historia no es ningún dechado de originalidad, pero si construye bien el misterio alrededor del trauma del pasado de Cruz. Tiene además una sorpresa en lo referido a un androide presente en la estación espacial, así como una muestra de la avaricia de la empresa para los que el objetivo vale las vidas que sean necesarias. Desde el primer momento el comic transmite que tiene el feeling adecuado que se espera en una historia de Alien. Creo que todo está razonablemente bien planteado. Y aunque no hay alardes ni enamora en ningún momento, en manos de otro dibujante hubiéramos tenido un comic entretenido con momentos impactantes y un final lógico casi inevitable bien ejecutado.

El problema de este comic es el dibujo de Salvador Larroca. Comentaba al principio que Larroca es un profesional super valorado en Marvel al que si le piden si puede entregar una grapa de 20 páginas en 5 días te dice que si y te las «dibuja». Todo editor de una empresa grande necesita solucionadores como Larroca, y en ese sentido entiendo que sus últimos encargos en Darth Vader y este de Alien son premios a su lealtad y a su dedicación de casi 30 años. Aparte de una fuente importante de ingresos con los royalties que debe cobrar por las ventas de los tomos.

Pero Larroca se ha convertido en un artista ilegible desde que decidió su estilo actual supuestamente hiper-realista copiando de frames de películas que arregla ligeramente con el photoshop, para que parezca un trabajo propio y no tracing. En este comic, Larroca copia la cara de Lance Henriksen (Bishop), pero cada vez que aparece me da un repelús tremendo. Tengo claro que Cruz y el resto de personajes están «inspirados» de actores o modelos con presencia en redes sociales, aunque no les pueda situar exactamente. Fruto de este efecto copión, tenemos algunas escenas planteadas con todas las viñetas con el mismo punto de vista, en el que los personajes hablan y se mueven, que son lo contrario a «dinámicas». Además, hay también un exceso de primeros planos de las caras de los personajes, o planos medios, que me muestran a un artista con pocas ganas de trabajar, pensando que con dibujar la cara es suficiente para hacer atractiva la historia. (Spoiler: no lo es).

Esto ya es problemático, pero no sería insalvable para disfrutar del comic si no fuera que el supuesto hiperrealismo mal entendido de Larroca provoca que el comic sea una sucesión de imágenes mal conectadas con las siguientes que provoca una sensación de acción estática y ninguna tensión o progresión dramática. Es posible que el color de guru-eFX tampoco ayude, pero en los dibujos de Larroca no hay tampoco ni el más mínimo rastro de tono de terror, ni siquiera la intención de crear momentos perturbadores. Hablando del cine, en las películas tenemos imágenes en movimiento que crean el dinamismo, el ritmo, las coreografías de acción, etc… Pero el comic tiene que plantear en una imagen el momento más icónico que mejor transmita todas esas cosas, cosa que no vas a conseguir usando de plantilla una imagen de otro medio que no funciona fuera del contexto audiovisual.

Comentaba en la reseña de Big Game 5 de Mark Millar y Pepe Larraz que el comic es ante todo un medio visual en el que la historia se cuenta en imágenes. Los buenos artistas transmiten emoción, tensión y todo el rango de emociones imaginable a partir de sus dibujos, la composición de página y el intento del artista de contar la historia de la mejor y más atractiva forma posible. Viendo los dibujos de Larroca, en serio que todo lo que me transmitía era la sensación de «trabajo de encargo» y que a Larroca le daba igual dibujar esto o cualquier otra cosa mientras le paguen, con una pasividad y una falta de interés que me llegó para mal.

Las portadas de este comic son obra de In-Hyuk Lee. Y aunque estás ilustraciones son resultonas, tampoco diría que son especialmente atractivas. Cumplen, pero sin enamorar tampoco.

Un tomo de Panini de seis grapas USA normalmente me lo leo de una sentada. Aparte que este Alien no es un tratado filosófico, tenemos una historia planteada desde la acción con xenomorfos con toques de terror psicológico en la historia de Johnson, que no consigue reflejar Larroca en sus páginas. Pues tuve que dejar el comic a mitad el primer día porque me estaba quedando dormido, y lo acabé a duras penas de leerlo al día siguiente, al ser todo lo contrario a atractivo o interesante. De hecho, tuve que hacer un esfuerzo para obligarme a leerlo y terminarlo, porque la sensación que me produjo este comic es de fail total por culpa del dibujo de Larroca.

Antes de empezar a leer este comic, aún recordando que Larroca lo dibujaba, me plantee que si este primer volumen me gustaba, seguiría con los dos volúmenes siguientes que ha publicado Panini. Tras el suplicio de este comic, intentaré mantenerme lo más alejado posible de cualquier comic que dibuje Larroca. Por supuesto, ni hablar de leer nada más de Alien, pensando que el valenciano también dibuja el segundo tomo. No cabe duda que no es para mi. Que lo disfruten sus fans.

Comparto las primeras páginas del comic:

Tener a Salvador Larroca en el dibujo hace que sea imposible disfrutar del comic en cuestión, algo que este volumen de Alien me ha recordado con dolorosa intensidad.

PUNTUACIÓN: 4/10

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Crítica de Batman Off-World 1 (de 6) de Jason Aaron y Dough Mahnke (DC Comics)

Tenía cierta curiosidad por leer Batman Off-World, el primer comic de Jason Aaron en DC Comics, que plantea una historia diferente para el Caballero Oscuro al sacarle fuera de su zona de confort de Gotham, con dibujo del veterano Dough Mahnke, entintado de Jaime Mendoza y color de David Baron. Hoy comparto mis impresiones de la lectura de la primera grapa de esta historia en seis partes.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Una noche rutinaria en Gotham City para un joven Batman resulta ser cualquier cosa menos rutinaria cuando el luchador contra el crimen se enfrenta a un tipo de enemigo al que nunca antes se había enfrentado: ¡uno de más allá de las estrellas! Un universo de posibles amenazas alienígenas lleva a Batman a tomar una arriesgada decisión: aventurarse solo en los confines del cosmos por primera vez, ¡donde el Caballero Oscuro se enfrentará a la lucha de su vida!

Jason Aaron, guionista superestrella, nos ofrece su primera historia de Batman, en colaboración con Doug Mahnke, artista de gran éxito, en un relato único y brutal.

«Me enamoré de los cómics gracias a DC», explica Aaron a IGN. «Los primeros libros que mi joven e imberbe yo cogió de la estantería de un supermercado fueron los New Teen Titans, World’s Finest y Batman. Libros que abrieron la puerta a un universo de historias que literalmente cambiarían el curso de mi vida. Así que es un gran honor y una gran emoción que por fin pueda hacer mi debut como escritor de DC, con una historia de Batman que lleva a un joven Caballero Oscuro en su primer viaje a los lejanos y maravillosos confines del cosmos de DC».

Aparte de una historia corta de Lobezno, el primer comic publicado de Jason Aaron fue el estupendo The Other Side, una historia ambientada en la guerra de Vietnam contada bajo el punto de vista de un soldado americano y de uno norcoreano. Aunque el comic fue editado por DC Comics, en realidad estaba dentro de su sello Vertigo, al igual que esa maravilla que es Scalped. Así que DC Comics y Aaron tienen razón al vender que estamos ante el primer trabajo superheróico de Aaron para ellos tras casi más de 10 años trabajando en exclusiva para Marvel en lo referido a comics de encargo. Y la verdad es que la primera impresión cuando anunciaron la sinopsis fue de extrañeza, al plantear Aaron un comic en el que saca a Batman de su típico escenario de Gotham para lanzarle al espacio por un motivo no aclarado. En positivo, siempre está bien que un autor piense en la forma de contar algo diferente con un personaje que ha tenido cientos (miles) de aventuras en sus 85 años de vida y que a veces parece que ya se ha contado todo lo que se podía contar del personaje sin repetirse una y otra vez. Por otro lado, viendo el vaso medio vacío, estaba por ver si «diferente» era sinónimo de «mejor», o si estábamos ante una idea fallida.

En el apartado gráfico, el comic luce estupendo gracias al buen hacer del dibujante Dough Mahnke, con entintado de Jaime Mendoza y color de David Baron. Mahnke es un veterano con amplísima experiencia en DC, y su representación de razas alienígenas siempre ha sido excelente, con unos seres que transmiten una buena sensación de peligro. Además, es un artista que sabe crear momentos super potentes, como podemos disfrutar en esta primera grapa con las presentaciones de Batman y de Ione de Tamarán. Además, su estilo de dibujo añade un toque «macarra» que clave el espíritu de la historia de Aaron y le va perfecto a este comic. Mahnke ya había dibujado a Batman en otras ocasiones, y desde la primera página queda claro que el dibujo de este comic va a ser uno de los pluses que animen a la compra y la lectura de esta serie.

En lo referido a la historia de Aaron, lo primero a comentar es que esta grapa me deja la sensación que se trata de una colección que será mejor leída de un tirón cuando salga el tomo. Aaron sitúa Off-World en un momento pasado en el que Bruce Wayne lleva apenas un año como Batman, por lo que podemos decir que se encuentra aún en formación, no siendo el puto-amo que es en la actualidad. Aunque estoy seguro que todo quedará perfectamente justificado al final, en esta primera grapa no han llegado a quedar claro los motivos por los que Batman decide viajar al espacio y en concreto a esa nave, dentro que por supuesto hablamos de convertirse en aún más duro de lo que es, dado que se sugiere que ha tenido problemas con un alien llegado a Gotham. Además, tampoco diría que el cliffhanger haya sido demasiado potente, y no me ha dejado con la necesidad de saber cómo continúa la historia. Y como digo, no tengo duda que la lectura me gustará cuando esté completa, pero este arranque diría que ha sido correcto sin más.

Aaron plantea una buena voz en off de Batman en la que expone que los aliens no saben quien es y por tanto no le temen… aún. Para ser la primera vez que escribe al personaje, diría que Aaron ha sabido encontrar la voz adecuada para Bruce Wayne / Batman, y creo que nos tiene guardados para próximos meses numerosos momentazos para Batman a medida que se endurezca en esa nave prisión. Sin embargo, dentro que no puede decir que nada esté mal en este comic, no consiguió quitarme la sensación de historia «extraña» que no se siente con el feeling que se espera en un comic de Batman.

Aaron comenta que busca recuperar las sensaciones que tenía de niño leyendo Batman. Él nació en 1973, por lo que puede decirse que es de mi quinta. Pero me queda la duda de si esos comics eran de los años 70 con Len Wein, Dennis O’Neil, Gerry Conway, Neal Adams, Marshall Rogers, José-Luis García López, etc… con lo que yo crecí, o hablamos de los comic previos de los años 50-60, donde las historias eran más extravagantes, por buscar un calificativo adecuado. Y con este primer número diría que busca actualizar precisamente esas historias más antiguas que con ojos de 2023 probablemente han envejecido realmente mal. Le deseo suerte, aunque como comentaba antes creo que me merece más la pena esperarme y leer la historia de un tirón. De hecho, no siendo mal comic, que no me deje la necesidad de leer el comic mes a mes si es sin duda una decepción pensando que Aaron es uno de mis guionistas favoritos.

Comparto algunas páginas del comic:

Batman: Off-World no es un mal comic bajo ningún punto de vista, pero me deja la sensación que será mejor leerlo cuando esté completo, frente a la lectura mensual grapa a grapa.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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