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Criminal de Ed Brubaker y Sean Phillips: los comics de Image

Tras varios años de éxito publicando sus comics de creación propia en el sello Icon de Marvel Comics, Ed Brubaker y Sean Phillips se mudaron a Image Comics en 2012 , donde siguen publicando sus comics con total libertad creativa. Era inevitable por tanto que en un momento u otro volvieran al mundo de Criminal. En el artículo de hoy voy a reseñar los números especiales de 2015 y 2016, así como los 4 primeros números de la última serie regular, publicados en 2019.

El fichaje de Brubaker y Phillips significó un gran éxito para Image, que vió como los comics de esta pareja cosechaban éxitos de crítica y unas ventas cada vez mayores, tanto en las ediciones de grapa como en los tomos recopilatorios.

Esto hizo que en un movimiento sin precedentes, Eric Stephenson el editor de Image firmó con ellos un acuerdo sin precedentes en Enero de 2014 según el cual Image les publicará cualquier cosa que produzcan sin necesidad de ningún tipo de control editorial precio. Aunque este acuerdo se firmaba para un plazo de 5 años, en 2018 el acuerdo fue renovado al estar ambas parte extremadamente satisfechos con los resultados hasta la fecha. Y no es de extrañar, ya que es estos últimos años, la pareja ha realizado con Image Fatale, The Fade-out, Kill or Be killed, las novelas gráficas My heroes have always been junkies y Pulp, además de Reckless, la nueva Novela Gráfica recién publicada en USA.

Teniendo en cuenta todos estos éxitos, era inevitable que Brubaker y Phillips quisieran volver al mundo de Criminal, aunque este retorno fue poco a poco y tomándose las cosas con calma, entiendo que buscando el momento y las historias correctas que justificaran el retorno.

Por si fueran de tu interés, enlazo a continuación los tres artículos previos con los análisis de las primeras miniseries de Criminal, El volumen 1 con Coward y Lawless, el volumen 2 con The Dead and the Dying y Bad Night, y el último con The Sinner y The Last of the innocent.

CRIMINAL SPECIAL EDITION (Febrero, 2015)

¡CRIMINAL LLEGA A IMAGE! Para celebrar el regreso de CRIMINAL a las estanterías, Brubaker & Phillips regresan a su galardonado título por primera vez en años para un especial de 48 páginas que seguramente emocionará a sus lectores, viejos y nuevos por igual. Es 1976, y Teeg Lawless está cumpliendo 30 días en la cárcel del condado con un precio por su cabeza, con la única compañía segura de una vieja revista destartalada que dejó atrás su compañero de celda muerto, con una aventura ambientada en un mundo salvaje. ¡Es CRIMINAL como nunca antes lo habías visto, con un cómic dentro del cómic y todas esas ingeniosas emociones de los 70!

Para este one-shot de 48 páginas Brubaker y Phillips contaron con el color de Elisabeth Breitweiser, que ya había colaborado con ellos en Fatale y en The Fade-Out, y que está en total sintonía con el tono que Phillips quiere imprimir a esta historia.

La sensación que tengo leyendo este especial es que Brubaker y Phillips quedaron muy contentos con el experimento de The Last of the Innocent en el que creaban una historia con dos estilos de dibujo diferentes para resaltar la parte ambientada en el pasado, y decidieron repetirlo, en este caso con el objetivo de homenajear las revistas Magazines tipo Savage Sword of Conan con las que crecieron.

Brubaker y Phillips juegan creando una historia dentro de la historia mientras Steeg tiene que permanecer con vida mientras averigua quién ha puesto precio a su cabeza y podemos leer el comic / magazine que está leyendo en la cárcel. El magazine está protagonizado por Zangar The Savage, un trasunto de Conan que va matando a quien se encuentra en su camino y disfrutando de la compañía de bellas mujeres, y en sus páginas, Phillips y Breitweiser intentan recrear el feeling de estas publicaciones, que normalmente tenían mal papel y mala impresión, aunque algo mejor que los comic-books.

El comic crea un contraste entre las situaciones de vida y muerte que sufre Steeg en la cárcel mientras intenta evitar los sucesivos intentos de acabar con él, con los pocos momentos de paz en los que lee el comic. De hecho, parece que Brubaker intenta crear una conexión entre el viaje regado de sangre de Zangar y los infortunios de Steeg, creados todos ellos para el disfrute del lector.

Dicho esto, este comic es un experimento curioso y poco más. En The Last of the Innocent el cambio de dibujo tenía un sentido importante para la historia, aquí es sólo nostalgia que acaba resultando un tanto vacía. En todo caso, el final de este comic (ambientado en 1976) sirve de anticipo de los viajes de Steeg con su hijo Tracy, que veremos en el siguiente comic de Criminal, también especial.

CRIMINAL 10TH ANNIVERSARY SPECIAL (Abril 2016)

Han pasado diez años desde que Brubaker & Phillips lanzaron su exitosa serie y para celebrar el regreso al mundo de Criminal nos ofrecen una de sus historias más oscuras y extrañas hasta ahora. Teeg y Tracy Lawless coprotagonizan este one-shot, un retorcido noir de los setenta sobre un padre y un hijo en fuga.

Brubaker y Phillips celebraron en Abril de 2016 el 10º Aniversario de Criminal con un especial de 64 páginas, 56 de historia, coloreado por Elisabeth Breitweiser ambientado en 1979, en el que Steeg Lawless se lleva a su hijo Tracy a una misión indeterminada por el mundo rural.

El comic transmite una tristeza terrible al tener a Tracy, en ese momento un niño de 12 años, como narrador de la historia, mientras ve los crímenes de su padre y nota como su padre le está robando su niñez y cómo no tiene derecho a ser feliz y tener amigos. De hecho, los pocos momentos de inesperada felicidad junto a Gabby, una niña del pueblo con la que visita la librería local, claramente tienen fecha de caducidad. Y mejor que Steeg no se entere, porque entonces la vida de Gabby estaría en riesgo.

Brubaker y Phillips vuelven a jugar con una doble narración al leer nosotros también el magazine que Tracy lee mientras su padre está emborrachándose o buscando a su objetivo: Fang, Kung-Fu Werewolf, un concepto super loco ejemplo de los comics de los años 70 en los que triunfaban las artes marciales y el género de terror. Creo que, a pesar del elemento nostálgico, este especial tiene un tono más cínico y para nada nostálgico, ya que viene a desmontar la imagen icónica que tenemos de algunos de los comics de nuestra infancia, que no son tan buenos como nos gustaría pensar. De hecho, el personaje de Gabby, la niña que conoce Tracy es muy ilustrativo, cuando le dice que el que tenga mujeres semi desnudas no hace que el comic sea bueno.

Brubaker ha comentado que pasó su niñez cambiando de casa cada pocos años por el trabajo de su padre (era militar), por lo que algunos elementos sobre la alienación de Tracy probablemente sean semi biográficos. A pesar que el comic de Fang aporta poco más allá de lo que ya he comentado, la parte de Tracy me emocionó porque le muestra como una figura trágica que tras años de abusos por parte de su padre llega a no creerse que tenga derecho a ser feliz, algo que ya vimos en los arcos Lawless o The Sinners.

Este comic me ha gustado mucho, y sirve de recordatorio de las posibilidades que ofrece el mundo de Criminal. Por cierto, como detalle negativo, destacar que tanto este comic como el Special Edition previo son los dos únicos comics de Criminal que NO llevaban un artículo sobre el género negro al final del comic.

CRIMINAL 1 (Enero 2019)

¡EL REGRESO DEL CÓMIC CRIMINAL MÁS ACLAMADO DEL SIGLO XXI! Recién salidos de su exitosa serie KILL OR BE KILLED y su novela gráfica original MIS HÉROES SIEMPRE HAN SIDO JUNKIES, los maestros del cómic criminal ED BRUBAKER y SEAN PHILLIPS finalmente regresan a su título más demandado, ¡como una nueva SERIE MENSUAL! En este número de debut de tamaño doble (¡sin costo adicional!), Teeg Lawless está de regreso en la ciudad. Pero se encuentra en más problemas que nunca, gracias a su hijo adolescente delincuente, y esta vez, los puños y las balas pueden no ser suficientes para resolver sus problemas. Una introducción perfecta a CRIMINAL y su mundo oscuro y emocionante, esta serie también incluirá arte y artículos en la contraportada para llevar a los lectores más completamente a la experiencia noir.

El último volumen de Criminal se inauguró en Enero de 2019 con un cambio de concepto. En lugar de arcos cerrados como en la etapa en Icon, Brubaker y Phillips plantean hacer todo tipo de historias, desde números autoconclusivos como en este primer número, a historias cortas que veremos en los números 2 y 3.

Este comic, que cuenta con colores de Jacob Phillips (hijo de Sean), está ambientado en 1988, cuando un joven Ricky Lawless, junto a Leo Patterson (protagonista de Coward) se mete en un lío intentando ayudar a su padre Steeg. Mientras Steeg intenta arreglar el estropicio con el jefe mafioso Mr. Hyde, descubre que un antiguo compañero de crímenes, Arvin Burns, ha fallecido. La historia transmite nostalgia por unos tiempos pasados idealizados que nunca fueron tan buenos, y tristeza por un presente en el que se empiezan a notar los estragos de los excesos cometidos.

Además, hay momento para conocer una historia criminal ambientada en el mundo de la lucha libre en Japón, lo que hace que en las 36 páginas de este comic hayan 3 narradores diferentes que van tomando el testigo de la histora, lo que creo que resalta el deseo de Brubaker de contar historias desde puntos de vista sorprendentes y originales. El comienzo de este nuevo volumen de Criminal en Image no podía empezar mejor.

CRIMINAL 2 (Febrero 2019)

¡Comienza Bad Weekend! Archie Lewis fue el artista del artista en su apogeo, aunque no es por eso por lo que es famoso. Es famoso por ser una pesadilla trabajar con él y por ser peligroso. Entonces, cuando un antiguo asistente se ve obligado a ser acompañante de su antiguo mentor para recibir el premio a su trayectoria, bueno … digamos que las cosas no van bien. Como siempre, CRIMINAL contiene arte de la última página y artículos que solo se encuentran en los números individuales.

Llegamos a Bad Weekend, historia en dos partes ambientada en el mundo del comic y durante el fin de semana de la ComiCon de 1997. Una historia protagonizada por Jacob Kurtz 10 años antes de Bad Night y que transmite de nuevo un tono de tristeza que hace este comic super especial.

Jacob es llamado por los organizadores de la ComiCon para que acompañe a Hal Crane (un veterano autor que va a recibir un premio) y evitar que se meta en líos, al haber trabajado con él de aprendiz. Pero Crane, un borrado y amargado anciano, tiene otros planes. Brubaker confirma que la historia es ficción y que Crane no se inspira en nadie en concreto aunque recoge anécdotas del mundo del comic que son de dominio público en el mundillo.

Como amante del mundo del comic, que Brubaker y Phillips ambientaran esta historia en el fin de semana de la ComiCon y nos muestren historias inspiradas por ejemplo en Flash Gordon y en su creador Alex Raymond, que no sabía que había muerto en un accidente de tráfico como cuentan en este comic, me ha impactado muchísimo. Al igual que los detalles de robos de originales, el mercado negro alrededor de estas páginas y otros detalles oscuros que consiguieron que este primer número fuera maravilloso.

CRIMINAL 3 (Marzo 2019)

“Bad Weekend”, segunda parte. El fin de semana de Jacob cuidando a su antiguo mentor empeora. Como siempre, CRIMINAL contiene arte de la última página y artículos que solo se encuentran en los números individuales.

Aparte de Jacob, la conexión de este comic con el mundo de Criminal viene por un Ricky Lawless al que le ofrecen participar en un robo durante la ComiCon y que será testigo de algunas de las miserias que se esconden bajo las coloridas y alegres páginas de los comics que nos han alegrado la vida desde nuestra niñez.

Bad Weekend es una de las mejores historias de Brubaker de toda su carrera. Transmite todo su amor por el mundo del comic y la tristeza ante una industria que no ha tratado bien a sus creadores, gente de talento pero no carentes de defectos y problemas, que no recibieron en vida el reconocimiento por su creatividad y los enormes beneficios que dieron a las empresas en las que trabajaron.

Y quizá parte del problema era que ellos mismos los que no se trataban bien ni se respetaban, ni creían que fueran artistas y autores de obras que merecieran la pena. En este sentido, encuentro bastantes paralelismos entre Bad Weekend y Hey, Kids!Comics, el comic de Howard Chaykin que leí este pasado verano y que también sirve de crítica y desmitificación contra la industria del comic americana.

Esta historia en dos partes tiene 54 páginas que me resultaron perfectas, sobre todo por el terrible y perfecto final que nos recuerda que en el mundo de Criminal no existen las buenas personas. El éxito de esta historia hizo que meses después Brubaker y Phillips la publicaran en formato de Novela Gráfica ampliando la historia con escenas adicionales sobre el mundo del comic que les permitiera alcanzar las 64 páginas de historia, convirtiéndose también en un best-seller durante 2019.

CRIMINAL 4 (Abril 2019)

Una historia impresionante de un solo número encuentra a Ricky Lawless atrapado en las garras de la violencia y la traición después de un robo. Como siempre, CRIMINAL contiene arte de la última página y artículos que solo se encuentran en los números individuales.

Y hablando de Ricky Lawless, el número 4 de Criminal está dedicado a él en 1993, años después de la muerte de su padre Steeg, convertido ya en un criminal sin redención posible. En el comic veremos a Leo Patterson y a Jenny, exnovia y amiga de la infancia, mientras ven como Ricky está cayendo por el mismo agujero sin salida en el que su padre Steeg vivió casi toda su vida. A pesar de que en estas páginas es un capullo integral, dado lo que sufrió en su infancia casi lo sientes por él. Lo malo es que como vimos en Lawless, su muerte está cantada y los años siguientes él siguió en esta espiral autodestructiva, en la que no consiguió seguir adelante con su vida, quedándose anclado en el pasado.

Las mejores historias noir son en muchas ocasiones las que cuentan con un elemento de fatalidad, como si el destino de los personajes estuviera escrito de antemano y no pudieran hacer nada por evitarlo. Es exactamente esta sensación la que me han transmitido estos comics, que muestran a unos autores en un momento de madurez creativa extraordinario.

Con este nuevo volumen de Criminal volvieron los artículos sobre el género negro al final de cada grapa. Los cuatro artículos de estos comics están escritos por Kim Morgan, colaborada habitual de Brubaker y que muestra un conocimiento enciclopédico del mundo noir en las vertientes de cine y televisión, que son la guinda del pastel de unos comics sobresalientes.

De momento, el nuevo volumen de Criminal nos trajo cuatro comics excelentes que preparaban el camino para la mayor historia planteada hasta la fecha por Brubaker y Phillips, Cruel Summer, el arco más largo de Criminal hasta la fecha que empezó el mes siguiente centrado en contarnos cómo murió Steeg Lawless en el verano de 1988, un suceso que conocimos en el primer número de la serie en el lejano 2006, y cuya reseña publiqué hace unos meses coincidiendo con el final del arco.

Criminal es uno de los mejores comics noir del siglo XXI. Si no es el mejor, ahí podría estar Scalped, por ejemplo, si está en el TOP-3 de mis comics favoritos. Si aún no lo conoces, hazte un favor y descubre el mundo de Criminal.

Espero que esta serie de artículos centrados en Criminal de Brubaker y Phillips os hayan gustado, espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Criminal: The Sinners y The Last Of The Innocent de Ed Brubaker y Sean Phillips

En la tercera entrega de mi repaso a Criminal de Ed Brubaker y Sean Phillips, hoy quiero analizar las dos últimas miniseries publicadas dentro del sello Icon de Marvel Comics, The Sinners y The Last of the Innocents, publicadas entre 2009 y 2011.

Criminal Vol. 5: The Sinners

Tracy Lawless regresa con fuerza en la nueva miniserie The Sinners (los Pecadores). Un año después de los hechos de Lawless, Tracy Lawless sigue siendo un hombre atrapado entre una historia de violencia y su propia conciencia. Y ahora el peor malo del mundo le encarga un nuevo trabajo: resolver una serie de asesinatos de señores del crimen intocables. ¡CRIMINAL vuelve a sus raíces pulp más contundentes!

Tras un parón de unos meses en los que Brubaker y Phillips publicaron la primera miniserie de Incógnito, en Septiembre de 2009 comenzó The Sinners (Los Pecadores), el siguiente arco de Criminal planteado como una historia en 5 partes en el que ya se abandonó el concepto de serie regular para ir publicando arcos completos a medida que su plan de trabajo les permitiera.

Para esta miniserie vuelve Tracy Lawless, posiblemente el personaje más popular de la serie, continuando donde se quedó al final de Lawless, trabajando para Mr. Hyde, el jefe del mundo criminal de la ciudad. Brubaker comenta que Lawless conecta con su gusto por los grandes personajes del género y encarna al tipo duro con su propio código de conducta, que puede trabajar para un mafioso pero no actuará contra sus creencias de lo que es correcto o incorrecto. Además, quizá por esta caracterización, Brubaker también dice que Lawless era de largo el personaje más popular de la serie, normal siendo como es casi el único con ciertos valores positivos que no está entre rejas, lo que casi obligaba a platear este arco con él de protagonista.

The Sinners parece además planteada por Brubaker con la intención de recrear las clásicas historias de detectives en la que un duro sabueso investiga crímenes misteriosos, pero acoplado al mundo de Criminal. Tracy está fuera de su elemento, dado que siempre ha sido más un hombre de acción que de análisis, y el encargo de averiguar quién está matando a personas poderosas (y corruptas) de la ciudad puede ser casi imposible de resolver, al no tener casi ni por donde empezar.

Por supuesto, siendo como es el mundo de Criminal, Tracy va a caer en una relación prohibida con la persona menos indicada, mientras la posible implicación de la Triada China en los crímenes y la llegada a la ciudad de un soldado de fuerzas especiales con la misión de detenerle y devolverle al cuartel del que desertó para investigar la muerte de su hermano, le van a poner las cosas difíciles.

En este arco vamos a ver a personajes secundarios habituales de Criminal como es el jefe mafioso Sebastian Hyde, su guarda espaldas y asesino sin piedad Chester, Gnarly el barman del Undertow y Jenny, la amiga de la infancia que en la actualidad es agente de Asuntos Internos y también está investigando algunos de los crímines que asolan la ciudad.

Los cinco números de este arco cuentan todos con 24 páginas de historias más los artículos sobre el género negro habituales a modo de extras. En el primer número disfrutamos un artículo de Michael Stradford y una entrevista de Brubaker a Darwyn Cooke para promocionar sus novelas de Parker. El segundo número contó con dos artículos, uno del propio Brubaker y el otro de Ryan Lindsay, mientras que en los tres números restantes ya sólo hubo un artículo en cada, escritos por Tom Piccirilli, Joe Hill y Jess Nevins, respectivamente.

The Sinners es otro arco brillante con un sorprendente asesino que da un giro único a una historia que sirve para resaltar que en todo buen noir las víctimas buenas personas suelen pagar el precio mayor, y que no se puede confiar en los que dicen que quieren ayudarte, ya que al final intentarán usarte y aprovecharse de ti como los demás.

Además, el final en lo relativo a Tracy Lawless me parece satisfactorio y casi hasta inevitable, consiguiendo sacar el máximo partido a las cartas que le repartieron. Esto hace que si su versión adulta no volviera a aparecer, en los números que reseñaré la semana que viene sí aparece Tracy pero de niño junto a su padre Steeg, su arco puede darse por cerrado adecuadamente. Y a la vez, deja el margen suficiente para que con la historia adecuada, Brubaker y Phillips pudieran recuperarle en un futuro.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En resumen, The Sinners me pareció un noir de vieja escuela, muy bien pensado y perfectamente ejecutado que hace las delicias de los fans del género, aunque quizá en este caso, sin inventar nada, yendo por los caminos a los que estamos habituados. Y eso es justo lo que NO van a hacer en el próximo arco.

Criminal Vol. 6: The Last Of The Innocent

¡Ganador del Premio Eisner a la Mejor Serie Limitada! The last of the Innocent (El último inocente / La última inocente) es la obra de ficción pulp más innovadora y aclamada por la crítica que jamás han realizado Brubaker y Phillips. Una parte es un asesinato a sangre fría, una parte una meditación retorcida sobre la nostalgia a través del lente de los cómics para niños. ¡Es “como el Watchmen para los fans de Archie”, cuando Criminal alcanza nuevas cotas!

Un año después de The Sinners y tras finalizar la segunda (y de momento última) miniserie de Incógnito, Brubaker y Phillips sacaron entre junio y septiembre de 2011 su serie más experimental hasta la fecha y, a la postre, la última publicada bajo el sello Icon: The Last of the Innocent.

Esta historia se compuso de cuatro comics con 24 páginas de historia con los artículos habituales a modo de extra, que fueron escritos por Ed Brubaker, Megan Abbot, Jay Faerber y Duane Swierczynski. En menos de 100 páginas compusieron una de las historias más sólidas y sorprendentes del mundo de Criminal, no sólo por su arco de género negro, sino por las herramientas narrativas utilizadas y por su cualidad metalingüística, que eleva esta historia a un nivel superior. Además, Brubaker comenta que la muerte de su padre fue el desencadenante, el punto de partida a partir del cual construyó lo que acabó siendo esta historia.

Riley Richards (un nombre super comiquero con la mismo consonante inicial en nombre y apellido para una mejor sonoridad), vuelve a su pueblo Brookview debido a la enfermedad de su padre. Este viaje le devolverá a su juventud y a lo que abandonó cuando se casó con la rica Felicity (Felix), a la que conoció en el instituto, y con la que se marchó a la ciudad para trabajar en la empresa de su suegro, el rico y poderoso Phil Doolittle.

Riley vuelve a reunirse con sus amigos de la infancia y juventud, su vecina y amor platónico Lizzie Gordon que sigue soltera y que encarna la típica y perfecta “girl next door”; su mejor amigo, el despistado, desaliñado, ex-alcohólico y ex-drogadicto Vladimir “Freakout” Frykowsky, o Brock, el típico bully del colegio que es ahora policía local del pueblo, y se da cuenta que su vida se encuentra en una encrucijada y que depende de él tomar las riendas de su vida y salir adelante o caer por el precipicio debido a sus deudas de juego y a un matrimonio desgraciado.

La parte noir muestra a un Brubaker que quiere escribir una historia tipo Agatha Christie con la preparación de un crimen y como se van sorteando los problemas que van apareciendo. Brubaker crea en cada uno de los cuatro números unos giros y unos cliffhangers chulísimos que hacen que estés descolocado en todo momento y ni te imagines como va a finalizar la historia. El comic hace que sea Riley el narrador que nos hable en primera persona en todo momento, creando un retrato frío e interesantísimo que rompe el mito de los perfectos personajes de los comics de nuestra infancia frente a cómo serían si vivieran en el mundo real.

Esta miniserie es totalmente autónoma del mundo de Criminal y puede leerse sin problemas aunque no hayas leído ninguna miniserie anterior. Sin embargo, la historia ambientada en 1982 sí tiene conexiones, ya que las deudas de juego de Riley en la ciudad se las debe a Sebastian Hyde, y es Steeg Lawless el que va a cobrarlas al comienzo del comic, además de aparecer más adelante. De esta forma, si no conoces nada de Criminal estos elementos se entienden sin problemas, pero si eres un lector fiel, vas a disfrutar de estos detalles un montón.

Lo más interesante de The Last of the Innocent y que hace que el comic sea diferente y especial, es que Phillips cambia su estilo de dibujo según en qué momento temporal se encuentren los personajes. En el presente vemos la acción como cualquier otro comic Criminal, pero todas las escenas del pasado de los personajes están contadas con un estilo retro cartoon que claramente busca que pensemos en los antiguos comics de Archie. Las diferentes anécdotas de este pasado están contadas a página completa incluyendo títulos de crédito de la época de los 50 y 60, como si estuvieran sacados de esos comics.

De hecho, recordando que los comics de Archie y sus amigos en Riverdale se centraban en el triángulo amoroso Verónica-Archie-Betty y las aventuras, acuerdos y desacuerdos a su alrededor, hay una clara correspondencia entre el núcleo de estos comics y la historia de The Last of the Innocent, en el que Riley es Archie, Felix es Veronica y Lizzie es Betty. Pero hay más, Freakout es claramente Jughead (y eso que prácticamente no conozco estos comics), con Teddy haciendo de Reggie, el rival de Archie en el instituto que siempre intentaba robarle a la novia.

Puede decirse entonces que este comic de Brubaker y Phillips es un intento evidente de contestar a la pregunta de ¿cómo serían los personajes de Archie si hubieran crecido y vivieran en el mundo real? O al menos, en un mundo en el que la gente miente, engaña, se droga y comete delitos e incluso está dispuesta a matar. El calificativo de “La Watchmenización de los comics de Archie” está bien tirado, la verdad.

Pero The Last of the Innocent no es tanto una crítica a la inocencia de los comics de Archie, a pesar de inspirarse claramente en ellos, sino que el comic realmente es una crítica hacia la idealización que hacemos del pasado (el típico “cualquier tiempo pasado fue mejor”), que no se corresponde con la realidad. Para resaltar esta idea, Brubaker y Phillips muestran en la narrativa años 50 numerosos elementos perturbadores, violentos y con elevada carga sexual, mostrando que también en esa época la gente era amoral, egoísta y se cometían delitos y habían muertes. El ideal de mundo perfecto de la niñez salta por los aires durante la lectura de este comic.

Otro choque de la realidad con el pasado imaginado es que tras el nacimiento del Comic-Code Authority en 1954, años en los que los comics de Archie triunfaban con su humor blanco y sus aventuras para todos los públicos, todos los comics maintream americanos tenían que poseer un elemento moralizante y educativo que resaltaran los valores americanos a los jóvenes lectores. Durante estos años no se pudieron publicar comics de terror como Creepy o Tales fron the Crypt, ni tampoco comics de vertiente criminal, ya que no se podían mostrar escenas violentas ni de gore, ni nada relativo a sexo o relaciones fuera del matrimonio, entre otro muchos otros elementos. La idea de que el crimen no compensa y el criminal siempre acaba pagando el precio por su delito debía quedar también claro en los comics escritos bajo el Comic Code.

The last of the innocent es una bofetada en toda la cara del Comic-Code. No solo por los detalles sexuales y violentos incluidos incluso en la narrativa años 50, sino que la idea principal es que nuestro héroe idealizado del pasado en realidad es una mala persona que comete todo tipo de actos odiosos y terribles con tal de salirse con la suya. De hecho, si hay una triste y desoladora diferencia entre el mundo real y el imaginario comiquero, es que en el mundo real el criminal no siempre paga y a veces los poderosos y los “malos” se salen con la suya.

Todos estos elementos se combinan en una historia magistral de menos de 100 páginas consiguiendo una historia redonda que, como habéis podido comprobar, puede analizarse y disfrutarse a varios niveles, triunfando en todos ellos. Otro elemento interesante de esta miniserie es el elemento de desafío narrativo que debió suponer para Sean Phillips al tener que cambiar de estilo de dibujo. Entiendo que ejercicios estilísticos de este tipo son los que hacen que un artista se mantenga fresco y no caiga en la monotonía a la hora de dibujar un comic de forma continuada en el tiempo.

Además, debido a problemas con los plazos de entrega, Val Staples no pudo colorear todo este comic, y Dave Stewart tuvo que echarles una mano y colorear los dos últimos comics. Stewart continuó colaborando con Brubaker y Phillips en Fatale, el siguiente comic que realizaron, ya dentro del sello Image.

Dentro que el comic me gusta mucho, creo que eso ha quedado claro, reconozco que me cuesta conectar con las páginas años 50. Sí lo hago a nivel intelectual porque entiendo lo que están construyendo y lo que nos quieren contar, y para ellos el estilo retro cartoon es perfecto, pero a nivel emocional no me acaba de cuadrar la sordidez que estamos viendo. Posiblemente, esto también podría cosiderarse un éxito para Brubaker y Phillips.

Por último, a modo de extra, como en los comics de Criminal comparto a continuación dos páginas publicitarias creadas por Brubaker y Phillips a modo de teaser de lo que se podía esperar de esta miniserie.

Si no has leído The Last Of The Innocent, hazte un favor y ve a buscarlo, vas a disfrutarlo un montón.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Coward, Lawless, The Dead and The Dying, Bad Night, The Sinners y The Last of the Innocent. 6 años y 6 arcos después, Brubaker y Phillips se mudaron a Image Comics tras haber ofrecido unos arcos excelentes 100% noir muy diferentes entre sí, en los que tocaban diferentes tópicos del género y nos dejaban con la sensación que las próximas historias de Criminal aún podían ser mejores.

Gracias por leer este post, ¿ya te he convencido para que leas, o en su caso releas, Criminal? Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Criminal vol. 2 de Ed Brubaker y Sean Phillips

Ed Brubaker y Sean Phillips son uno de los equipos creativos más sólidos del mundo del comic mainstream americano, y Criminal fue la obra con la que asentaron su standard de calidad dentro del género noir. En el artículo de hoy voy a analizar el volumen 2 de esta serie publicado en 2008.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ATEMPORAL

El segundo volumen de Criminal se publicó en febrero de 2008, tan sólo 4 meses después del último número de Lawless que marcó el final del volumen uno. El comienzo de este volumen muestra a un Brubaker y Phillips interesados en experimentar tanto en la narrativa como en el formato de su serie, buscando afinar la fórmula que les permitiera consolidar un éxito de crítica arrollador que convirtió a Criminal en ganadora en 2007 de los premios Eisner a la mejor serie nueva y mejor escritor, y el Harvey al mejor escritor, galardones estos últimos que en parte hay que reconocer que fueron también por la producción de Brubaker en Marvel.

Este éxito de crítica sin embargo no se había traducido en un éxito de ventas, dado que en ese momento las cifras eran más que modestas. Hay que recordar que el sello Icon de Marvel Comics en el que se publicaba Criminal les permitía conservar los derechos de su obra pero no realizaba casi ninguna promoción de las series de este sello ni reimprimían en caso de que los comics se agotaran. Dado que para Marvel Icon era poco menos que una herramienta para tener contentos a sus autores top como Bendis, Millar, Mack o el propio Brubaker, la instrucción parecía clara, les publicamos lo que quieran, pero que nos cueste lo menos posible.

En el caso de Brubaker y Phillips, esto les permitió controlar el diseño del comic o las páginas y contenidos de cada número, pero con el trabajo añadido de unas tareas que en condiciones normales estaría realizando un editor. Además, Brubaker apostó desde el principio por unas cuidadas ediciones de tomos de tapa blanda y tapa dura que empezaban a ser para muchas series independientes mucho más comerciales que las propias grapas.

Para este volumen 2 optaron por aumentar el número de páginas del comic para trasmitir la idea que contar con mayor contenido y de más calidad. Los tres primeros números que posteriormente fueron recopilados en el 3er volumen de Criminal “The Dead and the Dying”, contaban con 30 páginas de historia, además de los contenidos extras y artículos sobre el género negro de los escritores Duane Swierczynski, Jason Aaron y Michael Stradford. Este aumento provocó que el precio del comic se incrementara de los 2,99$ del Lawless nº 10 al nuevo precio de portada de 3,50$. En mi opinión, el paquete completo bien merecía este aumento.

Criminal Volumen 3: The Dead and the Dying (Los muertos y los moribundos)

¡Ganadora del premio Eisner a la mejor serie nueva y ganador de los premios Harvey y Eisner al mejor escritor! La tercera colección de la serie negra aclamada por la crítica de Ed Brubaker y Sean Phillips sigue un giro diferente: cuenta tres historias entrelazadas que tienen lugar a principios de la década de 1970 y giran en torno al destino de una Femme Fatale con mala suerte, un boxeador y un ladrón y asesino recién llegado de Vietnam. Cada historia se cuenta desde un punto de vista diferente, por lo que podemos ver los variados secretos y deseos ocultos que finalmente conducen a muchos asesinatos y caos. Recopila Criminal Volume 2 # 1-3

¡Nuevo formato! ¡Más páginas! Brubaker y Phillips ya indicaban desde la portada que Criminal había cambiado. Era más grande y mejor, o eso esperaban ellos (y nosotros los lectores). Y como indica en la sinopsis sacada de la sinopsis, en cambio era mucho más que estético, al plantear una historia ambientada en 1972 en la que descubriremos a varios personajes que tendrán su importancia dentro del mundo de Criminal. Unos más que otros, claro.

En primer lugar, en “Second Chance in Hell”, publicado en febrero de 2008, conoceremos la historia de Gnarly, el barman del Undertow, el bar donde se reúnen los criminales de la ciudad. En realidad, su nombre es Jake Brown y fue boxeador y amigo de infancia del que acabó siendo el jefe mafioso de la ciudad en el presente, Sebastian Hyde. El padre de Jake, Clevon fue el hitman que ayudó al padre de Sebastian, Walter Hyde, levantarse en 1954 y tomar el control de la ciudad a sangre y fuego. La amistad entre ambos y la vida entera de Jake se romperán a causa de una joven afroamerica, Danica, que en su momento sentía atracción por Jake pero acabó en brazos de Sebastian, y que acabó pagando un precio muy cruel por su inocencia e ingenuidad.

Aunque Gnarly no va a pasar de ser un secundario recurrente, este comic sirve para que recordemos que no hay malos personajes, sino autores mediocres que no saben qué hacer con él. Gracias a esta historia, te das cuenta que Brubaker podría colarnos un comicazo alucinante de cualquiera que aparezca por estas páginas, además de rasaltar la idea que Criminal es el espacio perfecto apra contar todo tipo de historias dentro de la temática criminal.

A Wolf among wolfes”, el segundo número de la serie publicado en marzo, resultó una historia de gran importancia para el mundo de Criminal, al ser la primera aparición protagonista de Steeg Lawless, el famoso padre de Tracy y Ricky y cuya muerte a manos de Tommy Patterson se nos anticipó ya desde el primer número de la serie. Hasta la fecha habiamos leído historias de perdedores o antihéroes que en cierta medida son víctimas de un mundo injusto y cruel. Pero Steeg es sin embargo el primer protagonista “malo” de Criminal, un bad-to-the-bone de libro, como dirían los americanos.

Y aquí empezamos con su retorno de Vietnam en 1972, de donde volvió traumatizado, descubriendo que su deuda de juego seguía existiendo y se había multiplicado por los intereses. Ante la enorme deuda que debe afrontar, y entre juergas y excesos de drogas, alcohol y sexo se mete en un robo importante que le pondrá en contacto con los sucesos y personajes del número anterior de una forma sangrienta y brutal.

Female of the species” el tercer y último número de este arco publicado en abril cierra el arco con la historia de Danica desde que abandonó la ciudad en 1967 hasta su retorno en el 72. Aunque la sinopsis la califica de Femme Fatale, realmente estamos ante una historia terrible y cruel de una niña al que la dureza de este mundo sin compasión la pasó por encima, y tuvo que buscarse la vida para sobrevivir al haber sido traicionada por todos. Lo más terrorífico de todo es cómo alguien completamente inocente se ve a si mismo como culpable de algo que no fue culpa suya, lo que le impide incluso plantearse la posibilidad de ser feliz. Un gran número para una de las grandes historias de Criminal, de un Brubaker que durante toda su etapa se de nota muy a gusto con este formato de historias cortas secas y directas al meollo.

Sobre Brubaker, se nota su habilidad como escritor y sus ganas de probar cosas diferentes que le saquen de su zona de confort, consiguiendo un arco narrativamente perfecto y equilibrado en todos los aspectos. Incluso el orden de las historias, que podría pensarse aleatorio, es importante para dejar con el regusto amargo que la historia estaba buscando. Además, dentro que Steeg es un violento HdP, la escritura de Brubaker hace que lleguemos en empatizar con él, aunque esté cometiendo actos terribles y desatando una violencia extrema contra inocentes. E incluso si pensamos que realmente nadie es inocente en el mundo de Criminal, al menos sí compañeros y colegas.

En el apartado artístico, Sean Phillips ya se encuentra en su salsa, Quizá el primer arco de Coward fue el más floro artísticamente hablando con un Phillips que estaba buscando el tono y su voz artística para la serie, pero en este tercer arco está genial en todos los aspectos, jugando incluso con diferentes peinados y ropas en función del momento temporal en que se encuentren los personajes. Para este volumen, Phillips siguió contando con el color de Val Staples, que es el complemento perfecto para el arte de Phillips.

Otro detalle a destacar del arte de Phillips son sus estupendas portadas que reflejan un momento de potente iconicidad. De lo que me acabo de dar cuenta mientras insertaba las imágenes en el post dentro del admin de wordpress es que, en contraste con el volumen 1 en el que cada portada era un estallido de color diferente, para este volumen dos Phillips ya establece una homegeneidad a las portadas de cada arco para que puedan ser inmediatamente entendidas como una serie de imágenes pertenecientes a un mismo arco. En el caso de The Dead and the Dying con un fondo cromáticamente similar en tonos rojizos, con un rojo sangre para la portada de Danica, y para Bad Night dejando el fondo de la parte inferior de la portada en blanco, resaltando las figuras principales de cada número. Este detalle es otro detalle que resalta el interés por el diseño y por hacer el comic lo más atractivo posible destacando frente a otros tipos de portadas más normales (el 99.99% de todo el resto).

Criminal Volumen 4: Bad Night

Bad Night es la historia más extraña hasta ahora en la serie Criminal, ya que un dibujante insomne queda atrapado en una historia sinuosa de autodestrucción, sexo y engaños mortales. Aquí es donde Brubaker y Phillips mostraron hasta dónde podían sobrepasar los límites entre el arte, la experimentación y el pulp. Después de convertirse en el principal sospechoso de un crimen horrible, Jacob Kurtz se encuentra vagando por las calles de la ciudad por la noche para escapar de su insomnio y se encuentra con una posible respuesta al misterio que lo acosa.

Bad night es una historia en cuatro partes que fue publicada entre julio y noviembre de 2008. Está protagonizada por Jacob Kurtz, el falsificador amigo de la infancia de Ricky Lawless al que Tracy pidió ayuda en el arco de Lawless. Jacob está medio lisiado y necesita utilizar muletas tras ser torturado por la policía primero y por Sebastian Hyde después al creerle culpable del asesinato de su mujer, sobrina de Hyde y que desapareció sin dejar rastro. Cuando meses después apareció su cadáver por un accidente de tráfico en un lugar de difícil acceso, Jacob llevaba meses en el hospital.

A priori, Bad Night es una típica historia de un perdedor que se ve arrastrado a una situación peligrosa por culpa del deseo hacia una (esta vez si) femme fatale. Sin embargo, a lo largo de los cuatro números vamos a tener un montón de giros y sorpresas cuando vayamos conociendo que las cosas igual no eran como nosotros pensábamos en un principio. Otro robo en el que nadie es de fiar, la aparición de un policía corrupto del pasado de Jacob y un final perfecto que nos devuelve al principio de la historia son otras de las señas distintivas de este arco.

Otro detalle chulo es que Jacob es el autor de la tira Frank Kafka, P.I. del periódico, que ya hemos visto en comics anteriores. Ver cómo Frank, el personaje de su tira cómica le habla y se le aparece en la vida real, con la apariencia cartoon del periódico para que no quede duda de que es algo que Jacob está imaginando, nos sirve para intuir que algo dentro de Jacob no acaba de funcionar bien. Además, los monólogos en primera persona de Jacob y la posibilidad de que no sea un narrador “imparcial” también ofrecen detalles que indican que Brubaker sigue buscando contar historias de género negro pero desde vertientes diferenciadas que no puedan ser vistas como más de lo mismo.

También hay que comentar que Brubaker y Phillips abandonaron en Bad night el formato inicial de este segundo volumen, volviendo a un formato más cercana al comic mainstream de 25 páginas de historia por número, manteniendo los artículos sobre el género negro, que en este arco estuvieron realizados por Bob Calhoun, Steven Grant y Mark Andreyko (si, el número 5 tuvo dos artículos), Jay Faerber y Mark Rahner.

No se si debido a que los costes eran mayores de los esperados, que las ventas de grapas seguían sin despegar o que Phillips no llegaba al ritmo mensual teniendo que dibujar más páginas de las normales, pero el caso es que el coste del comic de mantuvo en los 3,50$ a pesar de contar con 5 páginas menos de historia. También es posible, especulando, que ante una subida de precios inevitable, Bru y Phillips quisieran “regalarnos” más páginas en los 3 primeros números para el choque de la subida no fuera tan grande. Quien sabe. En todo caso, en mi opinión, a pesar de todo el precio seguía siendo adecuado, aún reconociendo que fue una decisión un poco rara.

Al final de este arco, Criminal se tomó un descanso ya que Brubaker y Phillips publicaron el mes siguiente, en diciembre de 2008, el principio del primer arco de Incognito, su segunda serie dentro del sello Icon en el que mezclaba el tono de Sleeper y la temática de espionaje y conspiraciones con el género de superhéroes. En breve reseñaré este comic, pero ya anticipo que aunque entretenida, no llegó a igualar el carisma y perfección de Sleeper.

En todo caso, 2008 fue un buen año para Criminal al ofrecernos Brubaker y Phillips dos historias muy diferentes a las anteriores que nos mostraron que todo era posible en este mundo de crimen y finales inevitablemente turbios y oscuros.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ATEMPORAL

Si te gustó este artículo, puedes enlazar ahora con el primer post centrado en el volumen 1 de esta serie con los arcos Coward y Lawless. Y la semana que viene, tendrás mi reseña de las miniseries The Sinners y The Last of the Innocent, las dos últimas antes de que Brubaker y Phillips trasladaran su obra a Image Comics. Espero que estos artículos consigan que quieras leer Criminal, si te gusta el género negro no hay nada mejor hoy en día.

Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Criminal vol. 1 de Ed Brubaker y Sean Phillips

Ed Brubaker y Sean Phillips forman una de los equipos creativos de mayor longevidad y consistencia del mundo del comic mainstream americano. Y su leyenda dentro del mundo independiente y los comics de creación propia empezó con Criminal, la maravillosa antología de género negro que crearon en 2006 dentro del sello Icon de Marvel Comics. Hoy hablo del primer volumen de esta serie, que tuvo una duración de 10 episodios y dos arcos argumentales: Coward y Lawless.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO INSTANTÁNEO.

Criminal es un comic de género negro sobre las personas que viven en el lado equivocado de la ley. En Coward (Cobarde), la primera historia, el carterista Leo Patterson, un hombre que siempre se deja una salida, se ve arrastrado a un atraco peligroso en el que mantenerse fuera de peligro puede resultar imposible.

El segundo arco de la serie, Lawless (literalmente “que no obedece las leyes, ilegal”, pero también es el apellido del protagonista), es la historia de Tracy Lawless, un militar que regresa a casa tras años en diversos frentes para descubrir quién asesinó a su hermano menor y cuánto los ha condenado a ambos su historia familiar.

Ed Brubaker es uno de los principales guionistas del mundo del comic americano. Nacido en Maryland en 1966, los primeros años de su vida los pasó viajando por todo el país debido a los traslados que su padre, militar de profesión, tuvo durante varios años. Fue su padre el que le inculcó el amor por la lectura, los comics y el género negro y revistas pulp de los años 50, 60 y 70, así como la ilusión de dedicarse profesionalmente a la escritura, apoyado por el hecho que un tío suyo, John Paxton, fue guionista en la Edad de Oro de Hollywood.

Lowlife (1995), comic semi-autobiográfico escrito y dibujado por él y editado por Caliber Comics, es cronológicamente el primer comic suyo que poseo (aunque no fuera el primer comic suyo que comprara). Junto a este comic, en 2001 publicó The Fall junto a Jason Lutes en la editorial Drawn & Quarterly, una historia también interesante y ambientada dentro del género negro.

Ya en 1995 Brubaker fue fichado por DC Comics, empezando a escribir historias para el sello Vertigo. Prez, Smells like teen President (1995) fue su primera obra. Tras esta historia corta, una de sus obras más recordada e importante de cara al futuro es Scene of the Crime (1999), miniserie de 4 números dibujada por Michael Lark y entintada por Sean Phillips, que marcó la primera colaboración con estos autores.

Tras firmar en 2000 un contrato en exclusiva con DC escribe algunos comics de Batman, pero es su reimaginación de Catwoman junto a Darwyn Cooke en 2001, más cercana a las raíces noir que a la versión ochentera de Frank Miller, lo que le valió el éxito de crítica y público. En 2003, escribió junto a Greg Rucka uno de los mejores comics de DC del siglo XXI: Gotham Central, serie planteada desde el punto de vista de los policías de Gotham, hombres y mujeres normales que tenían que enfrentarse a amenazas muy por encima de sus posibilidades.

Otro momento importante llegó en 2003, cuando empezó a publicar Sleeper dentro del sello Wildstorm (que en ese momento ya era propiedad de DC Comics) ya junto a Sean Phillips, que marcó el inicio de una colaboración que continúa hasta nuestros días. Sleeper es la historia de Holden Carver un operativo super poderoso que se había infiltrado en el mundo criminal de este universo siguiendo órdenes de John Lynch, director de International Operations, el equivalente de SHIELD en este universo. Lynch sufre un atentado que le deja en coma en Point Blank, miniserie dibujada por Colin Wilson que servía de prólogo de este comic, lo que deja a Carver atrapado sin ningún aliado si posibilidad de salida.

Esta miniserie de encargo fue un éxito de crítica pero las ventas no funcionaron y fue cancelada en su número 12. Sin embargo, Wildstorm confió en la calidad del comic y les permitió publicar una segunda temporada de 12 episodios más en los que pudieron terminar su historia de forma super satisfactoria. La mezcla de super héroes, la paranoia del género de espías y el género negro con elevadas dosis de sexo convirtió a Sleeper en un comic diferente a todo lo que se estaba publicando en ese momento.

Tras terminarse su contrato en exclusiva con DC, Brubaker comienza a trabajar para Marvel Comics, creando el que posiblemente sea uno de los 5 mejores comics del siglo XXI de Marvel, el volumen 5 de Capitán América junto a Steve Epting, con unos primeros 25 números son el regreso de Bucky / Winter Soldier que son sencillamente perfectos. Aunque Brubaker firmó en exclusiva con Marvel en 2005, el acuerdo dejaba fuera los comics en los que ya estaba trabajando previamente en DC, Gotham Central y Sleeper.

Además, del Capi, Brubaker escribió una notable etapa de Daredevil en 2006 junto a Michael Lark justo después de la salida de Brian Michael Bendis de la serie, y una no tan buena etapa en Uncanny X-Men junto a Billy Tan. También en 2006 creó junto a Matt Fraction la estupenda, aunque corta, etapa de 16 números en The Inmortal Iron Fist.

El volumen 2 de Sleeper terminó en Mayo de 2005, tras lo cual Brubaker y Phillips empezaron a pensar en su siguiente colaboración. Su amor por el género negro les hizo decantarse por Criminal dentro del sello Icon de Marvel Comics. En este sello Marvel publicaba comics de sus autores estrella en los que los autores conservaban los derechos de la obra, como una forma de mantenerles contentos y que nos se fueran a Image. Para que veáis el nivel, dentro de Icon surgieron comics como Powers de Bendis y Oeming, Kabuki de David Mack, Dream Police de J. Michael Straczynski o Kick -Ass de Mark Millar y John Romita Jr., Empress de Millar y Stuart Immonem y Men of Wrath de Jason Aaron y Ron Garney entre otros. Brubaker y Phillips publicaron también en Icon las dos miniseries de Incognito, serie que buscaba recuperar las sensaciones de Sleeper con una historia en la que se mezclan los super poderes con tramas de espionaje y agentes dobles.

En Enero de 2012, Brubaker y Phillips empezaron a publicar en Image Comics Fatale y el resto de su producción a partir de ese momento, además de reimprimir sus obras previas Criminal e Incognito. En 2013, firmaron un acuerdo con Image que sigue vigente bajo el cual Image se compromete a publicar cualquier cosa que produzcan sin necesidad de tener que venderles primero el argumento, lo que les ha proporcionado la libertad creativa definitiva que durante tantos años estaban luchando por conseguir.

Su última novela gráfica Pulp ha sido la obra de la pareja que más rápido a agotado su primera tirada hasta la fecha, tanto que una tirada destinada a durar un año se agotó en aproximadamente dos meses. Y tengo muchísimas ganas de comprar Reckless, su nueva novela gráfica de 144 páginas que se publica este mes de diciembre y que inaugura un nuevo formato para la pareja, las novelas gráficas serializadas protagonizadas por un mismo personaje, imitando p.ej. las series de novelas de personajes tipo Parker. De hecho, en una iniciativa sin precedentes que yo recuerde, Brubaker anunció que la segunda novela gráfica de Reckless ya está también terminada con fecha de publicación marzo de 2021, tan sólo tres meses después de esta primera.

Sean Phillips es un artista británico nacido en 1965. Tras graduarse empezó a trabajar en 1988 con John Smith en New Statesmen en la editorial Crisis, además de ilustrar algunos números de Judge Dredd para 200AD.

Como parte de la “invasión británica” de DC Comics, empezó a trabajar en varias series desde 1990, realizando una larga etapa en Hellblazer junto a Paul Jenkins entre 1995 y 1997. Antes de ello coincidió con Brubaker en Scene of the Crime (1999), entintando a Michael Lark. También dibujó parte de la etapa de Joe Casey en Wild C.A.T.s, para Wildstorm, lo que posiblemente le abriera las puertas a dibujar Sleeper.

Con el traslado de Brubaker a Marvel ya en el siglo XXI, Phillips firmó junto a Robert Kirkman las dos primeras miniseries de Marvel Zombies, que significaron un enorme éxito de ventas para Marvel. La primera miniserie se publicó a finales de 2005 antes de la primera miniserie de Criminal. Marvel Zombies 2, publicada entre octubre de 2007 y febrero de 2008, fue publicada entre los volúmenes 1 y 2 de Criminal.

Un guionista tiene la ventaja de poder escribir varias series a la vez. Sin embargo, los artistas por regla general sólo pueden dibujar un único comic al mes, lo que hace imprescindible para ellos el elegir bien la opción que pudiera resultar más rentable no solo creativamente, sino económicamente. Es por esto que aunque Criminal empezó a publicarse en 2006, las diferentes miniseries fueron alternándose con otros trabajos de encargo para Marvel como fueron las miniseries de Marvel Zombies o en 2010 la miniserie The Dark Tower: The Gunslinger – The Journey Begins. A partir del traslado de su obra a Image en 2012, Phillips ya se ha centrado en la creación de obras 100% de creación propia junto a Ed Brubaker.

Phillips ha trabajado de forma estable con varios coloristas, empezando por Val Staples, colorista de los dos primeros volúmenes de Criminal y de Incognito, así como Elisabeth Breitweiser en los primeros números de Criminal en Image así como en las series The Fade-Out y Killed or be killed. En los últimos años, Jacob Phillips, el hijo de Sean, ha coloreado su obra desde la novela gráfica My Heroes have always been junkies de finales de 2018.

Entrando en materia con este primer volumen de Criminal, la idea principal de Brubaker y Phillips era desarrollar una serie que sirviera de contenedor casi a modo de antología de todo tipo de historias que tuvieran el amor por el género negro como hilo conductor. Es por esto que el comic está planteada como miniseries que pueden leerse de forma independiente, aunque Brubaker siempre ha recomendado leerlas en el orden en que se publicaron porque hay numerosas conexiones entre los personajes.

El formato de miniseries independientes ofrecía además la suficiente flexibilidad para poder alternar otros encargos económicamente más interesantes en un momento en que Brubaker y Phillips no eran tan conocidos como lo son ahora. En este sentido, si las ventas de Criminal no hubieran funcionado, algo muy posible dado que los comic noir parecía que no tenían viabilidad comercial, hubieran podido cerrar la serie en cualquier momento, y volver a los trabajos de encargo para Marvel o DC. Por suerte, eso no llegó a pasar nunca, y Brubaker siempre cuenta que se sigue asombrando al comprobar que cada comic suyo vende más que el anterior. De hecho, tras estos dos primeros arcos de Criminal que forman el volumen 1 de la serie, su siguiente colaboración Incognito superó por mucho las ventas del comic noir.

El primer arco de cinco números, Coward, publicado entre octubre de 2006 y febrero de 2007, está protagonizado por Leo Patterson, un criminal de poca monta con su propio código de conducta, una gran inteligencia y un trauma del pasado, y marca el tono y lo que podemos esperar de este mundo noir de personajes rotos y vidas criminales sin esperanzas. El padre de Leo, Tommy, era un criminal muy conocido en su época que murió en la cárcel tras ser condenado por el asesinato de su socio y amigo Teeg Lawless, un suceso que dejó marcado a Leo. Es por esto que Leo siempre planea sus golpes pero prefiere retirarse ante la menor sensación de que exista un peligro.

Policías corruptos, un robo que sale mal, un amor condenado desde el principio y un protagonista que acaba rompiendo todas las reglas que le mantuvieron con vida hasta ese momento son algunas de las claves de un brillante primer arco que transmite noir de principio a fin. En este primer arco, aparte de detalles de la infancia de Leo, conoceremos a personajes recurrentes en la serie como es Gnarly, un fornido ex-boxeador que se encarga de la barra del Undertow, el antro donde se reúnen los criminales de la ciudad y que es una especie de territorio neutral. Su amiga de la infancia Jenny, ahora agente de Asuntos Internos de la policía, también volverá a aparecen en otras historias posteriores.

Criminal transmitía que era un comic muy especial desde el minuto uno. Además de la fantástica historia de Brubaker y las maravillosas portadas y el arte de Phillips con color de Van Staples, cada número venía con estupendos análisis de clásicos del noir a modo de extras, algo aún hoy único en el mundo del comic.

De hecho, un detalle muy chulo de estos extras es que sólo podían encontrarse (inicialmente) en la edición de grapa, a modo de premio para los lectores en este formato de cuyas ventas dependiera la supervivencia de esta serie. Este es un detalle super chulo que es lo que ha hecho que siempre que sea posible continúe comprando todo lo que publican en formato grapa.

El sexto número marca el comienzo del segundo arco de Criminal, Lawless, publicado entre mayo y octubre de 2007, en el que conoceremos a Tracy Lawless, uno de los dos hijos de Steeg (mencionado en el primer arco, que fue asesinado por Tommy Patterson). Tras años en el ejército intentando dejar atrás su pasado, vuelve a casa al descubrir que su hermano Ricky murió asesinado meses atrás. Tras robar un transporte de dinero ilegal para conseguirse financiación, algo que tendrá graves consecuencias posteriores, Tracy llega a la ciudad y consigue infiltrarse en la antigua banda de su hermano Ricky, para descubrir qué le pasó y quién le asesinó.

La banda tiene a la vista un golpe que puede ser muy beneficioso, si no se matan antes. Además, todos sabemos que el protagonista de una historia noir no debe liarse con la chica mala, pero que esto sea inevitable no lo hace menos interesante.

Esta historia nos sirve para conocer más detalles de la infancia de Tracy Lawless y su hermano Ricky con un padre tiránico que les maltrataba, mientras en el presente el cerco se estrecha mientras todos buscan su premio. Al final, como en las mejores historias noir, Tracy encuentra respuestas, per no son las que esperaba ni le sirven de consuelo, a la vez que descubre que la venganza nunca es la solución de nada y que, al final, se encuentra atrapado en la misma tela de araña de la intentó escapar hace tantos años al alistarse en el ejército. Volvió por la venganza, pero acaba descubriendo que no puede escapar de la familia ni los recuerdos.

En este arco conoceremos a Sebastian Hyde, el capo criminal que controla la ciudad, a su guada-espaldas Chester y a Jacob Kurtz, amigo de la infancia de los hermanos Lawless y de Leo Patterson, al que veremos también en varios arcos posteriores.

Tracy Lawless enlaza con los tipos duros de pocas palabras, de películas como Get Carter o Equalizer, que no conviene enfadar y que siempre hay que tener a tu lado en una pelea, y es uno de los grandes personajes de la serie, del que veremos en próximos volúmenes más aventuras en el presente y durante su niñez.

En este sentido, hay que destacar que a partir de un primer arco introductorio correcto en el que parece que Brubaker y Phillips juegan un poco sobre seguro, es en este segundo arco cuando la serie realmente despega y empezamos a ver las enormes posibilidades narrativas de Criminal.

Otro detalle fundamental de este primer volumen de Criminal es que aunque Tracy Lawless y Leo Patterson son criminales y cometen delitos, NO son malas personas y tienen un fuerte sentido moral de lo que es correcto e incorrecto, además de ser unas víctimas de sus infancias desgraciadas, que les dejaron marcados.

El noir de perdedores de Coward y la búsqueda de venganza de Lawless son fuente inagotable de historias del género, pero faltaría la pieza fundamental en la que Criminal se apoyó más adelante, que son las historias de criminales malas personas cuyos actos son totalmente amorales e injustificables.

El dibujo de Sean Phillips me parece una maravilla, convirtiéndose para mi en el artista NOIR por excelencia. Phillips se caracteriza por ser un maestro a la hora de crear la ambientación noir perfecta para estas historias, creando personajes que siempre se encuentras semi ocultos grandes manchas oscuras que les envuelven.

Sus personajes respirar realismo en cada una de sus expresiones faciales, y son siempre super reconocibles. Además, sabe añadir a sus dibujos una faceta arquetípica (el duro, el jefe criminal anciano, el loser delgado con gafas, la feme-fatale) que ayuda a situarte desde la primera viñeta en la historia. A destacar también su elegancia a la hora de mostrar las numerosas escenas sexuales, obligatorias también en toda historia noir que se precie, que transmite toda la sensualidad y el deseo ardiente del momento.

En este primer volumen de Criminal Phillips colabora con el colorista Val Staples, consiguiendo unos resultados estupendos. Su ciudad es gris como los crímenes que van a cometerse, con algunos estallidos puntuales de color que resaltan los principales momentos de la historia. Si Phillips es el perfecto dibujante noir, es sin duda también gracias a sus estupendos coloristas que ayudaron a amplificar sus virtudes y minimizar sus defectos.

Si tengo que comentar algo menos bueno de su arte, su viñetas siempre has sido un pelín más estáticas de lo que me gustaría con una fluidez entre viñetas sólo correcta. Esto lo compensa de sobra con su ambientación y el carisma de sus personajes, pero me veo en la obligación de comentarlo. De hecho, me parece espectacular como ilustrador que resume una escena en una única viñeta que congela el momento más icónico, como vimos en obras posteriores como en Kill or be killed o The Fade Out.

Aparte de su arte interior, destaco además las maravillosas portadas, que en mi opinión son verdaderas obras de artes que perfectamente podrían exponerse en un museo. Desde el primer número de la serie, el propio hecho de tener un comic con una portada doble “wraparound” también era un detalle que separaba a Criminal del 99% de comic que se publicaban en USA en ese momento, y transmitía un carisma personal e intransferible.

Además, otro detalle interesante de Criminal es que en los siguientes volúmenes de Criminal mejoraron el gramaje del papel y mejoraron considerablemente la producción del comic, lo que resalta el interés de Brubaker y Phillips de controlar y en la medida de lo posible mejorar el producto final que ofrecían a sus lectores, que al final es su tarjeta de presentación ante el mundo.

En resumen, este primer volumen de Criminal fue una perfecta aproximación al mundo noir de Brubaker y Phillips, que fueron refinando su fórmula en sus siguientes trabajos en común, hasta crearse una de las marcas de calidad más conocidas y destacadas del mundo del comic americano. Si te gusta el género negro, Criminal es una lectura obligada.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO INSTANTÁNEO.

¿Habéis leído este comic, qué os ha parecido? En serio, si te gusta el género negro no te lo puedes perder. Espero vuestros comentarios. Y como siempre, si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

¡Saludos a todos!

Crítica de Criminal: Cruel Summer, de Ed Brubaker y Sean Phillips

Cruel Summer es el arco más largo, ambicioso y, por qué no decirlo, satisfactorio, de la serie Criminal de Ed Brubaker y Sean Phillips. Ahora que la serie se toma un respiro con la publicación de su número 12, aprovecho para recomendar este cómic de una de las parejas creativas más sólidas del panomara comiquero americano.

PUNTUACIÓN: 9/10

En el verano del ’88, Teeg Lawless llega a casa para planear el mayor atraco de su carrera. Pero el hijo de Teeg, Ricky, y sus amigos están comenzando el mismo camino oscuro en el que se encuentran sus padres, lo que les dirige al que será el peor verano de sus vidas.

Una historia épica de tragedia transmitida de generación en generación, CRUEL SUMMER es una obra maestra del género criminal realizada por los maestros noir más famosos de la industria americana Ed brubaker y Sean Phillips, creadores de CRIMINAL, FATALE, KILL OR BE KILLED y THE FADE OUT.

Cruel Summer se ha publicado en los números 5 al 12 de la serie Criminal editada por Image Comics, que tras este número vuelta a tomarse un respiro para permitir a Brubaker y Phillips realizar otros proyectos.

La principal característica de Cruel Summer es que Brubaker usa a cinco personajes diferentes como narradores la historia, mostrando en cada número la acción desde un punto de vista diferente: El del detective privado veterano de Vietnam Dan Farraday, del ladrón de poca monta Teeg Lawless,de su hijo adolescente Ricky, de la ladrona fugitiva Jane (Marina Kelly) amante de Teeg y del mejor amigo de Ricky Leo Patterson, hijo del socio de Teeg Tommy Patterson. Este cambio de narrador permite meternos en la mente de cada uno de forma que les conocemos y empatizamos con ellos mientras se va construyendo la tensión hasta su impactante final.

El punto fuerte de los cómics de Brubaker y Phillips son siempre unos personajes llenos de matices y claroscuros, capaces de amar, odiar y sobre todo cometer errores que marcarán no sólo sus vidas sino también las de los que les rodean.

Aunque son personas chungas que comenten actos horribles tremendamente amorales, Brubaker consigue que empaticenos con ellos al mostrarlos como seres rotos que nunca tuvieron una oportunidad de una vida mejor. Esto es para mí ejemplo de gran escritura, porque lo consigue con todos.

Cruel Summer me ha flipado mes a mes, pero me ha maravillado tras volver a leer estos 8 números de un tirón, apreciando muchos detalles que se me habían pasado desapercibidos en la primera lectura. Quizá el único pero que veo a este arco de Criminal es que cuenta la historia de varios personajes que habíamos visto en su versión adulta en los primeros volúmenes del comic, por lo que en parte este arco se disfruta mucho más si has leído esas historias previas.

Pero incluso si no has leído nada y este es el primer Criminal que leemos, al meternos en la historia a través de la investigación de Dan Farraday para encontrar a Jane, ambos personajes creados para este arco, Brubaker hace que entremos de forma progresiva en el mundo de la familia Lawless, de forma que quedamos enganchado y nos hace querer (re)leer dichas historias previas, incluidas las del hermano mayor de Ricky, Tracy, que aparece brevemente antes de irse al ejército y que protagonizó uno de los primeros arcos del comic.

En el apartado artístico, Sean Phillips es un seguro de vida, nadie transmite el noir como él. Jane es una femme-fatale de libro, todo control y sexualidad que esconde una niña asustada por una infancia que la enseñó que la vida no tiene sentido si no la vives al máximo cada segundo, ya que todo puede acabar en un segundo. Por su parte, la familia Lawless o el detective Farraday son personas complejas llenas de traumas que ni siquiera saben que los tienen, y que en todo caso da igual cuando tu vida es una lucha continua por sobrevivir.

Además, me alegra comprobar que durante este arco el hijo Sean, Jacob Phillips, que realiza los colores de este comic, puede experimentar con una paleta de colores en tonos pastel planos que le sienta de maravilla al tono noir del relato, amplificando el feeling correcto que cada escena necesita. Además, utiliza una técnica similar a  lo que sería el uso de un pincel grueso para aplicar el color en cada viñeta, creando grandes “brochazos” de color que crea un efecto muy interesante y diferente al feeling que transmiten los colores aplicados por ordenador actuales.

Decir que me encanta el apartado artístico me ha gustado mucho es quedarse muy corto.

Si te gusta el noir, es obligatorio leer todo lo que publique esta maravillosa pareja artística, para mí todo lo que hagan es compra segura. De hecho, ya tengo ganas de comprar Pulp, su próximo trabajo presentado en formato de Novela Gráfica.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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