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Crítica de El Increíble Hulk 9-11 de Phillip Kennedy Johnson y Danny Earls (Marvel Comics – Panini)

Me gustan las historias que Phillip Kennedy Johnson está creando en su etapa en El Increíble Hulk, con un terror y unos monstruos asentados en el folk y la mitología. Sin embargo, el desastroso dibujo de Denny Earls han hecho que estos comics sean ilegibles. Lo que me faltaba.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Charlotte congelada.

El deambular de Hulk y Charlie les conduce hasta un poblado sobrenatural, azotado por un asesino en serie. Pero no se trata de un asesino convencional, y Hulk necesitará la ayuda de un detective diferente si quiere acabar con él.

Phillip Kennedy Johnson me parece un escritor muy interesante que ha sabido encontrarle el punto que necesita Hulk para que sus historias funcionen. Por ejemplo, a pesar de que el over-the-top inicial resultó divertido, Donny Cates no supo encontrar ese punto, y por eso su etapa no funcionó, aparte de su accidente que le obligó a abandonar la escritura. El pitch es que con un Banner y un Hulk cada vez más enfrentados, la Progenitora que domina a los monstruos del Universo Marvel obliga a Bruce y a su acompañante Charlie a moverse por toda la geometría de los Estados Unidos escapando de estas amenazas sobrenaturales. Esto les lleva hasta Nueva Orleans para este arco de tres números en que conoceremos a Nephele, consorte de Lucifer Lucero del Alba y la más hermosa de los Nefilim, que fue arrastrada a la Tierra tras la caída de Lucifer. Nephele es un mito de Nueva Orleans, una asesina en serie que desde hace más de un siglo se dedica a matar jóvenes víctimas para sacarles sus almas y dejarlas almacenadas en figuras diminutas. Este arco ofrece otra muestra del folk-terror creado a partir de mitos y leyendas, religiosas o no, lo que hace que su ambientación tenga un toque onírico que me funciona,

En la segunda historia contenida en el número 11 de Panini, que incluye la nueva historia del Giant-Size Hulk 2024, Hulk se encontrará con Parches Jack, el supervisor sobrenatural de los trenes que se encarga que todos los polizones paguen su billete. El combate resultante y la destrucción están a la altura de lo que se espera de un comic de Hulk. Hablando con mi hermano Fernando sobre este comic, me comentaba que la idea de «vencer a ostias a amenazas sobrenaturales» es algo que ya en Hellboy no nos funcionaba (de hecho, es el motivo por el que no compramos el comic de Mignola y otros). Sin embargo, no se por qué, pero de momento las historia de Johnson me funcionan de formas que Mignola nunca consiguió.

El problema gravísimo es este arco es el lamentable dibujo de Danny Earls. En el Spot-On Julián Clemente comenta que Earls es un jugador de futbol británico que llegó a debutar en la Premier y que jugó durante muchos años en Estados Unidos. Tras volver a su casa en Inglaterra decidió volcarse con su otra vocación, dibujar comics, consiguiendo cierta notoriedad tras ser alabado por Gail Simone. Esto le consiguió sus primeros encargos en Marvel, entre los que tenemos este arco de tres números.

Matthew Wilson en el color no puede hacer milagros, porque los lápices de Earls parecen los de un niño de 10 años que no acaba de saber dibujar figuras de forma profesional, con figuras anatómicamente horrendas que además parece como si estuvieran a medio terminar. Aparte de unos dibujos básicos e insatisfactorios, su narrativa me parece terrible también, haciendo que todo luzca acartonado y estático. Además de todo esto, quizá lo menos malo sean las imágenes de las personas «normales», en cuanto se pone a dibujar elementos sobrenaturales, empezando por el mismo Hulk, sus imágenes son aún peores. Earls no sabe dibujar a Hulk, pero aquí le tenemos cobrando por haber dibujado tres grapas del personaje.

Me quedo muerto pensando en que un editor vio las páginas de prueba de Earls y le gustaron lo bastante como para pagarle. Me he encontrado con muchos artistas mediocres y sin personalidad en Marvel y DC en los últimos años. Pero Earls está a otro nivel, puede ser el peor dibujante que he visto en un comic Marvel seguro de los últimos 10 años. Terrible.

Fijaros como será la cosa que tras sufrir estos comics lamentables de Earls, tener a Andrea Brocardo dibujando la historia de Giant-Size Hulk, con color de K.J. Díaz, me pareció como si tuviera a George Pérez o John Byrne en su mejor momento. La realidad es que Brocardo está bien, pero es la comparación lo que hizo casi elevarle a los altares. Cuando en realidad estamos ante otro comic que está bien sin más.

El comic es ante todo un medio que cuenta historias con imágenes. Y si estas imágenes no están a la altura, el resultado final solo puede ser suspenso. Y seguro que Earls es una bellísima persona, pero su mediocridad y falta de calidad no le dan para ser un dibujante profesional de comics mainstream de superhéroes. El palo que me han pegado estos comics me ha parecido tremendo. Ojalá no tenga que leer otro comic dibujado por este artista. Desde luego, si puedo evitarlo no. Y mucho menos pagar por ello, como hice con estos comics.

Comparto las primeras páginas del número 9 USA, que curiosamente son las páginas «buenas» de este arco. Y si estas páginas son las mejores, imaginad el resto:

Con dibujos como el de Danny Earls resulta imposible comprar un comic mainstream. Por suerte, el mes que viene vuelve Nic Klein, pero qué desastre estos tres últimos números.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de D.I.O.S.E.S. 7 de Jonathan Hickman y Valerio Schiti (Marvel Comics – Panini)

D.I.O.S.E.S. de Jonathan Hickman y Valerio Schiti, con color de Marte Gracia, se acerca al final. Comparto mis impresiones de este séptimo y penúltimo número centrado en Dimitri, el compañero de Wyn.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Dimitri es un huérfano que nació en el Cosmódromo. En alguna parte está lo que ha estado buscando toda su vida. El camino de entrada es el camino de paso. Todo lo que tienes que hacer es escuchar la señal.

Llegados al séptimo número de D.I.O.S.E.S., está claro que no se le puede pedir a este comic que sea algo que no es. Sin embargo, refleja para bien y para mal lo que es el estilo de escritura de Jonathan Hickman y sus tics recurrentes. Cosas que pueden volarle la cabeza a algunos lectores pero que provocan desconexión a otra parte de fandom.

Pero antes de todo, tengo que quitarme el sombrero antes Valerio Schiti y Marte Gracia. Luego entro en la historia, pero el dibujo super dinámico de Schiti y el color espectacular de Gracia hacen que el comic sea un manjar para los sentidos. Los posibles problemas del comic son sobre la historia de Hickman, Schiti está a un nivel de super estrella en que merece la pena leer todo lo que haga. Sus composiciones de página, la forma en que hace que conversaciones que no apartan nada resultan interesantes, la fluidez narrativa y la maravilla que son sus escenas de acción hacen que este comic destaque sobre todo por su acabado artístico.

El «problema» de este comic no es el dibujo, claro, sino la historia de Hickman a la que sólo le falta un número para su finalización. Y más que «problema», el gráfico de Hickman que comparto a continuación y que aparece en este número explica los problemas que tengo con Hickman. Con la escritura de Hickman a nivel general, y con la premisa y ejecución de este comic.

En este séptimo número protagonizado por Dimitri tenemos el origen del ayudante de Wyn. Descubrimos que sus padres eran cosmonautas rusos que desaparecieron hace décadas, y todo lo que ha hecho Dimitri en su vida, incluso unirse al Orden Natural de Todo, estuvo motivado con su lucha para encontrarlos. A lo largo de la miniserie Dimitri estuvo dejando balizas en las diferentes localizaciones que visitaba. Hasta este comic parecía que era un plan del Orden Natural de todo, pero en este comic descubrimos que Dimitri tenía su propia agenda. Esto en si ya debería ser problemático, pensando en que el Orden parece ser una «organización» super poderosa. Pero en realidad, el problema es que toda la aventura parece una excusa para lo que parece que es más interesante para Hickman: El cuadro en el que nos explica que la realidad del Universo Marvel se construye dentro de un cuadrado creado dentro de las coordenadas Ciencia-Magia, Bien-Mal, Nacimiento-Muerte. Esto Hickman lo llama «el eje de poder».

Los padres de Dimitri desaparecieron en 1963 cuando era un niño de ¿8-10 años? Desde luego, Dimitri se conserva bien pensando que tiene casi 70 años. La búsqueda de sus padres le obliga a abrir un portal a un lugar fuera de la realidad conocida. Y dentro que la aventura está chula, dentro que la madre de Dimitri aparece de la nada, a todo el conjunto le falta tensión ya que no sabemos qué son estos seres habitantes de esta otra realidad. Aparte, la historia resulta anticlimática con el rescate de la madre de Dimitri sólo para verla morir cuando su cuerpo recibe de golpe los 60 años en que estuvieron perdidos. Además, la historia tiene un no final, dado que Dimitri desaparece para buscar a su padre, quedando la historia inconclusa. Así que dentro de un comic con un dibujo super chulo, tenemos una historia donde alguien viaja a un sitio para encontrarse con algo no explicado, para volver a viajar una segunda vez sin saber lo que ha sucedido. Y como pasa con Hickman, sumado a la premisa del octavo número, esto parece que va a quedarse colgado hasta otro momento. Que no será en esta serie que aún no se sabe si va a tener continuación. Plantear un comic supuestamente inteligente que sólo plantea preguntas sin responder nada en realidad es más fácil de lo que parece. Y seguro es más tramposo.

Aparte, Marvel vendió este comic con la premisa de ver a Jonathan Hickman reinventar la cosmología del Universo Marvel. Para ello creó dos facciones, los Poderes Fácticos y el Orden Natural de Todo. Wyn es el avatar de los primeros mientras que Aiko y Dmitri pertenecen a los segundos. Pero tras 7 números nunca hemos llegado a saber exactamente qué es el Orden Natural de Todo, de donde surge su poder y cual es la diferencia que tienen con los Poderes Fácticos. De momento, sabemos que alargan la vida de sus adeptos, pero poco más. De hecho, no dejo de leer en el prólogo de cada grapa lo de «una alianza incómoda entre ciencia y magia» para definir la relación entre estos poderes pero al final queda como una frase vacía sin interés dado que Hickman no se ha molestado en responderla. A estas alturas del comic, y sobre todo con la certeza que es una pregunta que Hickman no se ha planteado responder para empezar, es casi insultante para el lector.

Esta nueva cosmogonía se suponía que tenía que sustituir a la anterior, pero diría que los conceptos de Hickman no han cuajado. Si lo hubiera hecho esta miniserie no hubiera tenido tan sólo 8 números, o tras su finalización Marvel ya habría anunciado su continuación futura, cosa que de momento no ha hecho. Así que Hickman ha vuelto a colar a los lectores un comic con montones de conceptos ambiguos cuyo desenlace no está claro donde se va a producir. Por otro lado, puesto en la balanza, sigo quedándome completamente con Stephen Extraño como ser más poderoso del ámbito mágico de Marvel. Y no se si veo a Jed MacKay usando los conceptos de Hickman para sus estupendas aventuras.

D.I.O.S.E.S. no ha conseguido conectar con mis gustos, a pesar del estupendo dibujo de Schiti y Gracia. Una pena. Y sin embargo, aún confío que Hickman sea capaz de darnos un final a la altura. Aunque en realidad, creo que va a ser un final tan anticlimático como ha sido la serie en general.

Comparto las primeras páginas del comic:

D.I.O.S.E.S. no es un mal comic, y desde luego está super bien dibujado. Pero los ticks de Hickman impiden que sea uno notable.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Teenage Mutant Ninja Turtles 1 de Jason Aaron y Joëlle Jones (IDW)

Tenia ganas de leer el relanzamiento de las Teenage Mutant Ninja Turtles encargado a Jason Aaron por su editor de IDW. Y la verdad es que estando bien este primer número, que cuenta con dibujo de Joëlle Jones y color de Ronda Pattison, creo que el concepto de separar a las tortugas ha provocado que este número se sienta un pelín anticlimático.

PUNTUACIÓN: 7/10

Estreno de una nueva serie ¡Nuevo punto de partida! Las Tortugas Ninja han abandonado Nueva York para perseguir sus propios intereses, pero se están reuniendo fuerzas que las volverán a unir, les guste o no a los malos. El primero: Raphael. Pero, ¿por qué está en prisión el luchador favorito de todos? Cuando un ataque sorpresa entre rejas pone en peligro la posición de Raph, éste tiene que averiguar cómo salir de la cárcel y avisar a sus hermanos de que se avecinan problemas. El guionista Jason Aaron (The Mighty Thor, Batman: Off-World) se une a Joëlle Jones (Lady Killer, Catwoman) para el primer número de una nueva serie de TMNT que iniciará una nueva y audaz era, celebrando el 40 aniversario de los TMNT y preparándolos para los próximos 40 años.

Jason Aaron se mostró entusiasmado con este encargo. «Lanzar una nueva serie de cómics de TMNT en medio del 40 aniversario de los personajes es claramente uno de esos trabajos soñados de todos los trabajos soñados de los cómics. Especialmente para mí, un niño que se enamoró por primera vez de las Tortugas hace tantos años debido a esa serie original de Mirage Studios, comprando esos temas innovadores recién salidos del estante, cómics que te pateaban en la cara con su valor lleno de acción y actitud gloriosamente cruda. No podría sentirme más honrado y emocionado de contribuir a ese estimado legado de patear caras en los cómics, especialmente como parte de una increíble carrera de IDW que ha expandido el mundo y la línea de tiempo de las Tortugas de maneras tan atrevidas y emocionantes. En términos de lo que está por venir, el niño que hay en mí quiere que sepas que puedes esperar algo de coraje a la antigua usanza, una pizca de actitud nueva y oscura y toda la acción desgarradora que cuatro hermanos ninja mutados posiblemente puedan manejar».

Por su parte, Joëlle Jones comentó a IGN que «Para mí trabajar en TMNT fue primero un golpe de nostalgia, ¡siendo una niña de los 80 lo consumí todo! Pero en el fondo, y por lo que creo que todavía resuena entre la gente hoy en día, es que es una historia sobre una familia de marginados rebosante de personalidad y los conflictos que surgen de ella. O tal vez sólo me gusta la figura paterna de la rata gigante, ¡que podría ser algo que tendría que desmenuzar con un terapeuta más adelante!»

El concepto de Aaron es plantear que los 4 primeros números estén protagonizados por una tortuga, con artistas diferentes. Si en este estreno tenemos a Raphael dibujada por Joëlle Jones, a continuación tendremos a Michelangelo por Rafael Albuquerque, Leonardo por Cliff Chiang y Donatello de Chris Burnham. Desde luego, se trata de un equipo All-Star de dibujantes.

De todas las formas que tenía Jason Aaron para relanzar el comic de las Tortugas Ninja, esta es la que a priori más extrañeza me generaba a priori, sensación que se ha visto confirmada tras leer esta grapa. Y es que los lectores veteranos p jóvenes que nos hemos reenganchado a las Tortugas Ninja lo que queremos es ver a los 4 hermanos junto dando cera a ninjas malvados. Que no se vayan a reunir hasta el quinto número, pensando en los cuatro primeros números autoconclusivos que se han anunciado, cada uno protagonizado por una Tortuga, es lo contrario a lo que creo que queremos los fans. (Esto me recuerda lo que a veces se dice sobre que al fan no hay que darle lo que pide sino lo que aún no sabe que quiere, rompiendo las expectativas).

Y entrando a valorar lo que nos cuenta Aaron en esta grapa, la historia empieza en medio de todo, al ver a Rafael preso en una prisión sin saber qué ha provocado su detención. La vida de Rafael en prisión es el centro de esta grapa, hasta que un ataque dentro de la prisión le convence que hay una conspiración más peligrosa y amplia de lo que podría imaginar, lo que le lleva a intentar buscar a sus hermanos antes que sufran otros ataques. El comic se lee en un suspiro, dicho esto en el mejor sentido posible, gracias a un estupendo dibujo de Joëlle Jones y el color de Ronda Pattison. y en realidad no puedo decir nada malo de un comic que lo hace todo bien, excepto la parte de hacerme esperar al menos 4 meses más para ver a mis quelonios favoritos.

El arte de Joëlle Jones es uno de los valores positivos del comic. Jones se lo ha currado mucho, por lo que si que me creo que es cierto que las TMNT era una de sus series favoritas cuando era niña. Lo primero en lo que acierta es con la caracterización de Rafael. No hay nunca una sonrisa en su rostro, solo dientes apretados y ceño fruncido. La escena de acción del comic tiene una coreografía super dinámica, difuminando los detalles de los fondos para transmitir la velocidad y la ferocidad de las habilidades ninja de los luchadores. Todos los presos de la cárcel parecen personas reales, no la repetición del mismo esquema de preso común. Esto entiendo que debió provocar que Jones invirtió mucho más tiempo en dibujar esta grapa, y es algo que yo como lector agradezco enormemente.

No conocía a Ronda Pattison, pero era la colorista de IDW que trabajó en la etapa previa de TMNT. Entiendo que este detalle hace que haya cierta continuidad entre una etapa y otra. En lo referido a esta grapa, los colores son en su mayoría oscuros y sombríos, algo que cuadra con la ambientación de la historia en una prisión. El cambio cromático en la escena de acción, con fondos de color amarillo brillante, ayuda a que todo luzca mucho más dinámico. En general el apartado artístico del comic me parece que ayuda a que este comic luzca estupendamente y se lea de maravilla.

Como decía al principio aún estoy esperando que la historia de Aaron me enganche, pero reconozco que estoy intrigado con el estado en que se ha quedado la historia y qué va a hacer ahora Rafael. Y el resto de Tortugas, claro. A ver con qué sensaciones me deja la historia de Michelangelo que dibuja Rafael Albuquerque.

Comparto las primeras páginas del comic:

El principio de la nueva etapa de Teenage Mutant Ninja Turtles la verdad es que me ha dejado un poco frío. La idea de separar a las tortugas para este reinicio me ha parecido arriesgado y anticlimático, siendo generoso. Aunque en realidad tengo curiosidad por saber cómo va a continuar Aaron esta historia. Así que supongo que ni tan mal.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Transformers 10 de Daniel Warren Johnson y Jorge Corona (Image Comics)

Décimo número de Transformers de Daniel Warren Johnson y Jorge Corona, con color de Mike Spicer, un número de transición que nos prepara para el Big-Bang del final de este segundo arco pero que está lleno de momentos super potentes.

PUNTUACIÓN: 8/10

Revelado el plan de Shockwave. ¿Podrán los Autobots recuperarse de su última derrota a tiempo para salvar a todos?

Una de las cosas que me gustan mucho de los comics de Transformers de Daniel Warren Johnson es que consigue con todas las grapas que termine con la sensación que han pasado muchas cosas en este número, a pesar de estar ante una grapa de 20 páginas. Este número 10 puede considerarse de transición porque revela el plan de Shockwave, que era nada más y nada menos que traer a CYBERTRON a la Tierra para que pueda consumir los recursos naturales de la Tierra. El comic nos deja con uno de los cliffhangers más bestias que hemos tenido en la colección, y la verdad es que hemos tenido varios de categoría astronómica. Y lo mejor es que tengo claro que el comic va a mejorar en los dos números que restan de este segundo arco de la colección.

La presentación de Beachcomber sin diálogos me parece magistral, aunque hay que reconocer que su llegada en el número pasado para salvar a Spike fue un poco porque si. Junto a esto, me gusta mucho la escena de Optimus Prime y Elita con el reproche que ella le lanza al considerar (con razón) que Optimus abandonó a los Autobots que se quedaron a combatir a los Decepticons cuando él se subió en el Arca. Por el lado de los villanos, Shockwave y Soundwave se están mostrando como unos Decepticons fantásticos, y nos dan grandes momentos cada vez que aparecen.

La revelación de Cybertron me parece una pasada porque como en los grandes comics de Robert Kirkman, me parece un acierto que Transformers NO se guarde nada y vaya a tope siempre con la mayor amenaza posible. En otros comics o editoriales, la posible amenaza de Cybertron sería algo que se sugeriría durante meses y casi años hasta que llegue a concretarse, en Skybound, acaba de llegar a la órbita de la Tierra en apenas 10 números. La capacidad de síntesis de Daniel Warren Johnson, refinando lo más importante de cada situación pero conservando los personajes todo su carisma, me parece uno de los grandes aciertos del autor afincado en Chicago. La fuerza y la personalidad del dibujo de DWJ siempre fue su fuerte y lo más reconocible que tiene, pero queda claro en cada grapa que también es un escritor y un narrador sobresaliente.

El dibujo de Jorge Corona con color de Mike Spicer es una pasada, y confirma que parte clave del éxito del comic es gracias a su arte. El arranque del comic con el origen de Beachcomber (un Autobot que creo que no conocía de nada) y la forma en que está contada su llegada a la Tierra con varias páginas sin diálogo me parecen magistrales. Corona resulta espectacular cuando tiene que serlo, pero me asombra su capacidad de generar emoción con unos seres metálicos es digna de alabanza.

Y si la parte de Beachcomber maravillándose con la vida animal de la Tierra es super emocionante, ver lo que significa el sense-of-wonder de Shockwave ante la vida marina de la Tierra nos ofrece otro momento aterrador que confirma la villanía de este Decepticon. El climax con la llegada de CYBERTRON a la Tierra es otro momentazo de WHOOOA! que me ha dejado flipado. Y todo es gracias a un dibujo increíble.

Otra cosa que me gusta mucho de Corona es su distribución de página, que podéis ver a continuación en las páginas de preview. Como en números anteriores, Corona alterna páginas con 5/6 viñetas con otras muchas con 9 y 10 viñetas, que alternan la narración vertical y horizontal. La forma en que transmite el paso del tiempo simplemente alargando las viñetas me parece extraordinario, y lo hace de una forma super elegante. Además de dibujar imágenes potentes, un buen dibujante de comics debe saber NARRAR una historia, y lo que está haciendo Corona cada mes me parece que le coloca a la altura de los artistas super top de Marvel o DC. Me declaro muy fan.

Transformers es el mejor comic mainstream actual. Y esta es una opinión que se renueva cada mes, con cada grapa. Esto es también otra cosa que merece ser celebrada. Si a esto le sumamos que los dos números que quedan de arco pueden ser acojonantes, se confirma que estamos en un buen momento para hacerse fan de los Transformers.

Comparto las primeras páginas del comic:

Este mes Transformers nos plantea un número de transición que nos prepara para el gran climax final de los próximos dos números. El entretenimiento es máximo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Mare of Easttown (Max)

Mare of Easttown es una de esas series que sabes que tienes que ver, pero que por unas cosas u otras no había visto. Aprovechando la actual suscripción a MAX, he saldado esta falta, y confirmo que me ha gustado mucho, por supuesto gracias a la espectacular interpretación de Kate Winslet

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Serie de TV (2021). 7 episodios. Mare Sheehan (​Kate Winslet) es una detective de un pequeño pueblo de Pennsylvania que investiga un asesinato local mientras intenta que su vida personal no se desmorone. (FILMAFFINITY)

Mare of Easttown fue creada por Brad Ingelsby, un guonista y productor que ha escrito Out of the furnace (Scott Cooper, 2013, protagonizada por Christian Bale y Woody Harrelson), Run all night (Jaume Collet-Serra, 2015, protagonizada por Liam Neeson y Ed Harris) y The way back (Gavin O´Connor, 2020, protagonizada por Ben Affleck). El éxito de Mare of Easttown le ha permitido a Ingelsby firmar un acuerdo con HBO Max para el desarrollo de nuevas historias.

Los siete episodios de esta serie de 2021 fueron dirigidos por Craig Zobel, un director que ha realizado las películas Compliance (2012), Z for Zachariah (2015) y The Hunt (2020), y en televisión ha dirigido episodios de The Leftovers, American Gods y Westworld. La serie se estrenó en 2021 y recibió una aclamación unánime de la crítica, recibiendo 16 nominaciones a los Emmy de ese año. Destacar además la música de Lele Marchitelli.

Kate Winslet es Marianne «Mare» Sheehan, una sargento detective de Easttown, Pennsylvania, que investiga el asesinato de una joven y la desaparición de otra. Julianne Nicholson interpreta a Lori Ross, la mejor amiga de Mare, Jean Smart es Helen Fahey, la madre de Mare que vive con ella, Angourie Rice es Siobhan Sheehan, la hija de Mare. David Denman es Frank Sheehan, el ex marido de Mare, Neal Huff interpreta al padre Dan Hastings, primo de Mare, sacerdote católico y párroco de la iglesia de St. Michael’s Church, Guy Pearce es Richard Ryan, un autor y profesor de escritura creativa, Cailee Spaeny es Erin McMenamin, una madre soltera adolescente que es maltratada por su ex novio, John Douglas Thompson es el Jefe Carter, el jefe de Mare en el departamento de policía, Joe Tippett es John Ross, el marido de Lori y primo del padre de Erin, Kenny, Evan Peters es el detective Colin Zabel, el detective del condado llamado para ayudar a Mare, Sosie Bacon como Carrie Layden, la madre del nieto de Mare, Drew, y ex novia del hijo fallecido de Mare, Kevin, James McArdle es el diácono Mark Burton, un diácono católico reasignado a St. Michael’s tras las acusaciones de conducta sexual inapropiada en su anterior parroquia.

Mare of Easttown es un drama protagonizado por una Kate Winslet haciendo el papel de su vida. La actriz inglesa aprendió el acento de Pennsylvania para sumergirse en su personaje Mare, una policía buena persona que oculta un drama y una depresión tremendas producida por el suicidio de su hijo Kevin, que sufría problemas mentales y de adicción a las drogas, y que le ha dejado como tutora de su nieto Drew, dado que la madre del niño sufre también problemas con las drogas. Mare tuvo su momento de gloria en el instituto, donde metió la canasta que dio a su instituto el título estatal, una hazaña que no se ha vuelto a producir. No sabemos si Mare hubiera podido dedicarse al baloncesto profesional, pero ella siempre quiso ser como su padre, policía local que también se suicidó debido a la depresión y a los problemas mentales. Mare intenta ser una buena detective mientras vive una vida lastrada por numerosos traumas. Al mismo tiempo, vemos que Mare no es perfecta, ya que cometerá errores que estarán a punto de hacer que pierda el trabajo.

Winslet tiene un rango interpretativo bestial con un personaje estoico que no quiere compartir sus sentimientos. Sin embargo, su mirada transmite muchísimo en cada momento, sobre todo el dolor que lleva años en su corazón. Hay momentos en que sus ojos transmiten «no puedo más», pero sin embargo Mare sigue levantándose para cumplir con su obligación. Su relación con su hija y su madre no están en el mejor momento, y sobre todo me gusta la química que Winslet tiene con su madre, interpretada por la también estupenda Jean Smart.

Esta visión de un protagonista complejo y con defectos es para mi lo mejor de una serie. A esto hay que sumar la propia sociedad del pueblo de Easttown (un pueblo que existe en la realidad y es donde se crió el creador Brad Ingelsby), que forma otro personaje fundamental que resalta lo dura que es la vida es estos pueblos pequeños, en los que todos los vecinos tienen sus propios demonios y sus secretos que intentan que se mantengan enterrados.

Aunque la vida de Mare es el ancla emocional de la serie y lo que hace que sea un éxito total, en realidad se supone que estamos ante un drama policial al tener que resolver Mare dos casos casi a la vez: Un asesinato de una joven madre soltera del pueblo, y la desaparición hace un año de una joven local hija de una compañera del equipo de baloncesto de Mare que sufre cáncer. Gran parte de la serie sigue las investigaciones de Mare y su compañero el detective Colin Zabel, al que le han asignado el caso para ayudarla. Una investigaciones que tienen una parte de suerte, otra de casualidad y otra de un buen instinto por parte de Mare. Estos dos casos NO están conectados, y me parece una buena idea. Porque los problemas no vienen solos ni se esperan a otro día porque hoy estás enfermo y te viene mal.

La duración de siete episodios me ha parecido perfecta, porque más episodios hubieran alargado innecesariamente la serie. Mare intenta cuadrar su trabajo como policía con sus problemas de su vida personal, pero aún así intenta empezar una relación con un profesor local, interpretado por Guy Pearce, un papel pequeño pero al que da su carisma. Todos los personajes secundarios creo que están geniales y aportan lo que la historia necesita.

Quizá la resolución de la serie peca de plantear demasiados giros que hacen que todo lo anterior fuera erróneo. Y el caso es que estos giros y sorpresas están planteados de forma que tienen sentido narrativamente, se nota en positivo que Brad Ingelsby sabía cual era el final del caso cuando empezó a escribir la serie. Pero en una serie que intenta ser tan realista, plantear estos giros puede ser positivo pensando en la serie como historia de misterio que te tiene que dejar con ganas de seguir viendo la serie al final de cada episodio. Sin embargo, me quedo con la sensación que estando bien, este final enrevesado no es tan realista como le hubiera gustado a Ingelsby. O como me hubiera gustado a mi. En todo caso, la idea que las personas pueden sanar y seguir con su vida sin el equipaje del pasado, o aprendiendo a vivir con ello, me parece una idea positiva dentro que no existen las soluciones mágicas.

Reconozco que he visto Mare of Easttown con mucho retraso, pero me alegro de haberla visto, porque me ha parecido un serión. Probablemente sea el último en sumarme a la fiesta, pero la recomiendo sin duda. Series como esta son las que ayudaron a crear la marca de calidad que tiene / tenía HBO como creadora de series de calidad. Una marca que incomprensiblemente los actuales dueños de Warner Discovery han desechado por la impersonal marca actual de MAX.

Comparto el trailer de esta serie:

Mare of Easttown es una seriaza. Visionado obligado.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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