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Crítica de Saga Aniquilación 11: Guardianes de la Galaxia, de Andy Lanning, Dan Abnett y Paul Pelletier (Marvel Comics – Panini)

Una de los principales motivos de empezar la compra de esta colección de la Saga Aniquilación que lleva publicando Panini en los últimos meses, aparte de tener las miniseries principales, era poder comprar los comics de Guardianes de la Galaxia de Dan Abnett y Andy Lanning que fomentaron la popularidad del grupo y propiciaron las películas del MCU. Y ahora que pude leer el primer volumen de la serie con dibujos de Paul Pelletier, tintas de Rick Magyar y color de Nathan Fairbairn y Guru-eFX, la verdad es que no decepcionan para nada y justifican completamente su fama.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡El comienzo de una edad de oro! De las páginas de Aniquilación: Conquista, llega el supergrupo cósmico por excelencia. Starlord lidera a los protectores de las estrellas. ¡Los Poderes Cósmicos de La Casa de las Ideas en el inicio de una era resplandeciente!

Este volumen incluye Guardians of the Galaxy vol. 2 números 1-6, publicados entre julio y diciembre de 2008.

El éxito de Aniquilación, evento planteado a partir de miniseries sucesivas de diferentes personajes, provocó la publicación de la serie regular de Nova, el principal héroe en ese momento de la franquicia galáctica. Este éxito tuvo su continuación en Aniquilación: Conquista y gracias a ello este comic de los Guardianes de la Galaxia pudo ver la luz. En ese sentido, tenía todo el sentido que tras una serie individual, ahora Marvel quisiera aprovechar al resto de personajes, que tenían un potencial inmenso por explotar.

Leer en 2021 este comic parece una apuesta segura, pero entiendo que en 2008 el equipo formado por Starlord, Adam Warlock, Gamora, Drax, Mapache Cohete, Groot, Mantis y Quasar no podía resultar más diferente y heterogéneo. Sin embargo, el gran éxito de Dan Abnett y Andy Lanning fue precisamente en su maestría en construir personajes que interesan y por los que te preocupas, viviendo aventuras super entretenidas.

En muchos sentidos estos Guardianes de la Galaxia son como una típica buddy-movie en la que los dos protagonistas no se soportan pero se ven obligados a trabajar juntos, solo que ampliado a 8 personajes, 9 si contamos a Cosmo, el perro telépata que es el jefe de seguridad de la estación espacial Sapiencial. Esto da una idea de la amplitud y dificultad de la propuesta, y sin embargo Abnett y Lanning se muestran como unos expertos a la hora de dotar de voz propia a cada personaje. Estos Guardianes de la Galaxia me han flipado, la verdad, y la lectura de este tomo me deja con ganas de más.

Este primer volumen cuenta a su vez con dos historias, una primera en la que el grupo vive su primera gran aventura enfrentados a la Iglesia Universal de la Verdad, y una segunda que fue un tie-in a Invasión Secreta, en evento de Brian Michael Bendis en el que se planteaba una infiltración de los Skrulls en la Tierra. Frente a la moda actual de arcos más o menos cerrados de 5/6 números de cara al tomo posterior, Abnett y Lanning se muestran como escritores old-school con historias más cortas en las que todo suma para construir el arco principal que nos quieren contar. Narrativamente, me gusta mucho la idea de intercalar los momentos de acción con viñetas en los que los diferentes personajes comentan como si estuvieran dando su informe de la misión, sus impresiones del momento. Esto ayuda a su caracterización y también a conseguir que la historia sea mucho más ligera y fluya y se lea en un suspiro.

Sobre el tie-in a Invasión Secreta, me gusta también como los guionistas saben llevar la historia a su terreno y la paranoia alrededor a la infiltración Skrull se transforme gracias a un giro estupendo que hace que la historia tenga un final mucho más redondo. Además, Abnett y Lanning son expertos narradores en formato grapa y entienden las necesidades inherentes del medio y al hecho que cada grapa debe dejarte con ganas de comprar la siguiente dentro de un mes. Por ello, todos los comics de este volumen tienen altas dosis de acción, caracterización y siempre alguna sorpresa impactante. Es difícil hacerlo mejor en el mundo del pijameo que lo que me he encontrado en estas páginas.

A todas las virtudes del guión hay que sumarle un estupendo apartado gráfico con los dibujos de Paul Pelletier, las tintas de Rick Magyar y color de Nathan Fairbairn y Guru-eFX, además de unas potentísimas portadas de Clint Langley. Pelletier me ha flipado, la verdad. Le tenía como un dibujante correcto, de los típicos que resultan imprescindibles para toda editorial por su buen hacer y regularidad, pero sin más. Y sin embargo, en estos Guardianes de la Galaxia se sale en todos los sentidos.

Sus páginas tienen un dinamismo y unas composiciones estupendas que realzan el peligro al que se enfrentan unos héroes cuyas expresiones faciales transmiten personalidad y empatía. Además, también realiza un gran trabajo a la hora de crear razas alienígenas que se salgan de lo habitual, consiguiendo todo ello con un estilo de lápiz caracterizado por la claridad y hacer que se entienda perfectamente todo lo que está pasando sin necesidad de leer los bocadillos. En este sentido, no le puedo pedir más a un comic de superhéroes que al final es un entretenimiento ligero.

Pensaba terminar aquí la compra de los tomos de la Saga Aniquilación que está publicando Panini. Sin embargo, viendo el giro final con el que nos ha dejado el final del volumen, no tengo duda que voy a comprar el siguiente volumen para ver cómo siguen las aventuras de estos Guardianes de la Galaxia. Realmente, no se me ocurre mayor halago a un comic de superhéroes.

Comparto las primeras páginas del comic:

Ahora entiendo la fama de los Guardianes de la Galaxia, y la verdad es que la encuentro más que justificada. ¡Me voy corriendo a comprar el siguiente volumen!!

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette (DC Comics – ECC Ediciones)

Con algo de retraso he podido leer los tres volúmenes de Wonder Woman: Tierra Uno de Grant Morrison y Yanick Paquette, con colores de Nathan Fairbairn, la maravillosa reimaginación de los mitos de las Amazonas, en el que es uno de los comics mejor dibujados que podemos encontrar hoy en día en las librerías.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

De las mentes magistrales de Grant Morrison (Crisis Final, El Multiverso) y Yanick Paquette (La Cosa del Pantano, Batman Inc.) llega el origen más provocador de Wonder Woman que hayas leído. Un relato único que rinde homenaje a su rica trayectoria.

Tras Batman, Superman y los Jóvenes Titanes, llega el momento de que los mejores autores aborden el mito de Wonder Woman desde una nueva óptica. Provocadora pero respetuosa, completamente moderna pero atemporal, esta nueva incorporación a la serie de novelas gráficas Tierra Uno de DC nos presenta el poder y el valor de Wonder Woman, la campeona de Isla Paraíso.

Wonder Woman: Tierra Uno ha sido una serie de 3 novelas gráficas, publicadas en España por ECC Ediciones en 2016, 2019 y julio de 2021. La primera novela gráfica contó con 144 páginas, con 136 las dos siguientes.

Grant Morrison (Glasgow, 1960) es uno de los principales guionista del mundo del cómic americano mainstream. Ha trabajado y revitalizado demasiados conceptos como para mencionarlos todos, pero habría que destacar entre sus comics más destacados y celebrados Animal Man, Doom Patrol, la novela gráfica Arkham Asylum, The Invisibles, Justice League, Batman, All-Star Superman, We3, Flex Mentallo, 52, Final Crisis o su relanzamiento de los X-Men, que forman ya parte de la historia del medio. En prosa escribió la novela Super Gods, análisis de la historia del comic book americano en la que Morrison conectó con sus propias vivencias personales.

Yanick Paquette es un artista canadiense que ha realizado al igual que Morrison la mayoría de su obra en DC Comics. Tras realizar varios cómics independientes, llegó a DC en 1997 gracias al especial JLA: Tomorrow Woman. Realizó muchos más encargos para la misma editorial antes de iniciar una prolífica colaboración con Marvel en títulos como Ultimate X-Men. En 2006, dibujó la miniserie Secret Soldiers: Bulleteer escrita por Grant Morrison, con quien repetiría más adelante en The Return of Bruce Wayne y Batman Inc. Tras su etapa en La Cosa del Pantano del Nuevo Universo DC junto a Scott Snyder, puede decirse sin generar polémica que este Wonder Woman: Tierra Uno es su mejor trabajo como profesional.

La reimaginación de los mitos de Wonder Woman a manos de Morrison me ha parecido super curiosa porque me alucina ver en 2021 que Morrison haga un elogio tan poco sutil del ideario del creador de Wonder Woman William Moulton Marston, que creó al personaje en 1941.

Wonder Woman fue un banco de pruebas empleado por el psicólogo Marston, creador del polígrafo, para exponer sus puntos de vista sobre el feminismo, con “un nuevo tipo de superhéroe que triunfaría no con puños o potencia de fuego, sino con amor”, lo que obligatoriamente hizo que debiera ser una mujer. Marston creó Wonder Woman para ser una alegoría del líder amoroso ideal; el tipo de mujer que él creía que debería dirigir la sociedad. «Francamente, Wonder Woman es propaganda psicológica para el nuevo tipo de mujer que, creo, debería gobernar el mundo», escribió.

Marston era un feminista convencido, practicante del poliamor y firme creyente en la superioridad de las mujeres. Describió la servidumbre y la sumisión como una «práctica noble y respetable». La Wonder Woman de Marston a menudo terminaba encadenada antes de liberarse inevitablemente. Esto no solo representaba la afinidad de Marston por el bondage, sino también el rechazo frontal que mostraba frente a la subyugación de las mujeres y la esclavitud.

Grant Morrison toma todos estos elementos unidos a la propia mitología griega de la Amazonas para crear un mundo de Wonder Woman que se siente moderno y atemporal a la vez, respetuoso del pasado del personaje pero sin miedo de llevarlo a caminos hasta ahora nunca explorados cuando se lleva la ideología de Wonder Woman y las Amazonas hasta sus últimas consecuencias. Frente a la versión guerrera espada en mano que se ha impuesto en los últimos años en los comics de DC, me gusta que Morrison nos devuelva a la Diana más utópica y optimista que busca convencer con el poder del amor y que tiene como principal arma su lazo de la verdad. Que este concepto que parece tener una connotación silver-age un poco ñoña tenga tanta importante en la historia realmente me parece un acierto.

Morrison es también un feminista convencido y no tiene problema en mostrar que el ideal de sociedad de esta historia, tal y como imaginó Marston, es una que esté dominada por las mujeres en la que el hombre de un paso al lado, y no tuvo miedo a la polémica que entiendo que sabía que estas ideas podrían provocar en el público americano.

Los lectores veteranos de comics ya sabemos que los comics siempre han sido políticos, y este Wonder Woman: Tierra Uno es una historia 100% feminista de principio a fin, con una presentación de Diana en el mundo “real” de los Estados Unidos que pone en contraste su mundo ideal idílico con los problemas de nuestra sociedad, con unos poderes económicos y militares que se oponen a toda posibilidad de alterar el statu-quo. Una sociedad con graves problemas y desigualdades al que le falta mucho para llegar al ideal al que aspiran las mujeres de la historia.

Pero no nos vamos a engañar, la historia de Morrison está bien, pero el plus de calidad que hará que este comic se recuerde durante años es el suntuoso y maravilloso dibujo de Yanick Paquette con colores de Nathan Fairbairn. Hace mucho tiempo que no he visto a una Diana tan bella, poderosa y segura de si misma, a la vez transmitiendo la ingenuidad, positivismo y esperanza de un mundo mejor que supone la juventud. A una perfecta anatomía (literalmente), no sólo de Diana, sino de todas las Amazonas, hay que añadir una fuerte personalidad de cada personaje, que transmiten perfectamente el ideal de belleza imposible que forma parte del ADN de esta sociedad utópica perfecta formada únicamente por mujeres. Este Wonder Woman: Tierra Uno es sin duda una celebración del cuerpo femenino en todas sus formas.

Los dibujos de Paquette quitan el hipo y son increíbles. Hay que agradecer la oportunidad que este formato de novelas gráficas le ha proporcionado para poder crear su mejor trabajo sin tener que preocuparse de los plazos de entrega mensuales habituales del mundo del comic-book, que son el gran problema para la creatividad artística del medio. Paquette crea una arquitectura maravillosa con una Temyscira que cobra vida de forma mágica. El increíble trabajo de fondos es otro elemento que hace que estas novelas gráficas sobresalgan respecto a la gran mayoría de comics que se publican en la actualidad, y quiero destacar además las estupendas portadas, como la del número 3 inspirada en «La libertad guiando al pueblo» de Delacroix.

A esto hay que sumar un gran dominio de la narrativa, consiguiendo la cuadratura del círculo de hacer que su Wonder Woman sea una belleza que admirar en cada página y que además la historia se lea de forma super fluida casi de una sentada gracias a una composición de páginas que son un escándalo, llena de suntuosidad, respeto por sus orígenes mitológicos y frescura a la hora de contar la historia. Y si a todo esto le sumamos un indudable elemento erótico en la historia con numerosas viñetas planteadas como puro bondage con Diana apresada o arrodillada delante nuestro, mirándonos a los lectores con la boca abierta y ojos solícitos, ¡buff!! La lectura aumentó varios grados de temperatura a mi alrededor mientras lo leía. Y creo que este elemento es un claro homenaje a la figura de Marston y los valores que defendía.

Si tengo que ponerle un pero, es que Morrison construye a unas Amazonas tan superiores en todo, belleza pero sobre todo fortaleza e inteligencia, que realmente no llega a haber nunca una amenaza creíble que tenga capacidad real para oponerse a ellas. Si a eso sumamos a unos hombres machistas presentados como personas pequeñas y ridículas, la sensación de inocuidad está presente de principio a fin. Esto además viene aumentado por la propia existencia de las tres oráculos que indican que el destino ya está marcado de antemano, así para ¿para qué preocuparse por nada si todo va a suceder como estaba previsto?

Luego hay otro elemento que es mucho más cuestionable, y es la propia ideología de Marston y su «feminismo sumiso». En los últimos años estamos acostumbrados que a la hora de actualizar historias y personajes clásicos para las nuevas generaciones de lectores, en las versiones modernas se modifican aquellos elementos que han envejecido mal y puedan resultar ofensivos por transmitir elementos que con ojos del siglo XXI puedan ser vistos como machistas, racistas, etc… Algo que no me parece mal, la verdad. Que sin embargo se haya considerado conveniente publicar un comic que presenta la superioridad de las mujeres frente a los hombres, y que los hombres deben aceptar sumisamente esta posición de superioridad femenina me deja flipado. Soy una persona convencida de los valores del feminismo clásico y creo que hombres y mujeres somos iguales en derechos y obligaciones, y que nuestra sociedad debe derribar las barreras y toda discriminación que impidan el crecimiento y la felicidad de la mujer, de cara ha conseguir una democracia de ciudadanos iguales. Y no tengo la piel fina, entiendo que Morrison plantea este elemento a sabiendas de ser polémico, y me gusta leer contenidos que planteen un desafío intelectual. Pero pensaba que el objetivo a conseguir era este, una sociedad de hombre y mujeres con las mismas oportunidades y derechos. Igual resulta que estaba equivocado.

Creo que en 40 años leyendo comics mainstream americanos es la primera vez que un héroe afirma la superioridad de un género frente al otro como un ideal al que aspirar. Es algo que se sobreentiende en el discurso de un villano, que para eso es el malo que busca provocar desigualdades, pero que nunca esperé leer de alguien como Wonder Woman. Ni de ningún otro héroe, ojo. Y para que entendamos lo problemático de todo, imaginemos que DC hubiera querido publicar un comic de Superman (por ejemplo) en el que promoviera una sociedad utópica en la que el hombre es más importante que la mujer, y en la que el género femenino debe acostumbrarse a vivir una vida servil hacia el hombre, y que esta sociedad se mostrara como un paraíso de paz y felicidad. Obviamente este comic no se hubiera publicado porque DC sabe con razón que se le hubieran tirado encima todo tipo de activistas por ser discriminatorio, ofensivo para la mujer, etc, etc. Y sin embargo, aquí tenemos un comic que propugna eso mismo al revés para aplauso generalizado. En este sentido, esta historia de Morrison muestra una visión de un feminismo radical reaccionario que intenta controlar todos los discursos que se realizan en obras de entretenimiento, que no busca igualar los derechos y las obligaciones de hombres y mujeres sino crear privilegios de unas frente a otros.

Y si a esto le sumamos que el propio ideal de feminismo sumiso de Marston copiado por Morrison podía ser genial en el entorno universitario de los años 40 en el que vivía Marston, pero resulta bastante ridículo si se piensa que alguien lo toma en serio como ejemplo en pleno siglo XXI a la hora de plantear una revolución feminista en nuestra sociedad. Esto hace que el final del comic en mi opinión acabe siendo un tanto descafeinado y problemático si pensamos en el mensaje que nos está contando. El problema de los ideales es que en los comics son mostrados y ejecutados por seres puros y perfectos como en este caso las inmortales amazonas, mientras que en la vida real las personas, también las mujeres, estás llenas de prejuicios y envidias, y son capaces de lo mejor y de lo peor.

A pesar de estos elementos con los que no comulgo, tampoco es que me rasgue las vestiduras ni nada, como comic de entretenimiento ligero creo que cumple perfectamente su función, sobre todo gracias al sublime dibujo de Paquette. Y en estas novelas gráficas he encontrado también elementos positivos que contrarrestan los menos buenos que hacen que me haya gustado la lectura.

Wonder Woman: Tierra Uno es una de las mejores lecturas de Wonder Woman que puede encontrarse: provocadora, respetuosa de su pasado, moderna y atemporal al mismo tiempo. Si eres fan de Diana, no te lo puedes perder.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Y tu, ¿has leído este comic? Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Die! Die! Die! vol. 2 de Robert Kirkman, Scott M. Gimple y Chris Burnham (Image Comics)

Die! Die! Die!, el super violento y over-the-top comic ideado por Robert Kirkman junto al showrunner de la serie de tv de The Walking Dead Scott M. Gimple, con dibujo del mega estrella Chris Burnham y color de Nathan Fairbairn nos recuerda en su segundo volumen recién publicado en USA lo divertido que puede ser leer una historia gora y ultra violental

PUNTUACIÓN: 7.5/10

No nos gusta admitirlo, pero este es un mundo malvado donde la gente malvada hace cosas malvadas todo el tiempo. Afortunadamente, hay una agupacion secreta dentro del gobierno de los Estados Unidos que trabaja fuera de nuestro sistema normal para influir en los asuntos mundiales a través del asesinato selectivo.

La senadora Connie Lipshitz se ha hecho cargo dl grupo, utilizando sus vastos recursos para finalmente hacer del mundo un lugar mejor … ¡sin importar cuánta gente tenga que morir! Mientras tanto, Barnaby está huyendo y su viaje lo lleva a lugares muy oscuros. Afortunadamente … ¡solo puedes cortarte la nariz una vez!

Este segundo volumen recopila DIE! DIE! DIE! N.º 9-14 USA.

Robert Kirkman publicó Die! Die! Die! por sorpresa en Estados Unidos en 2019, enviándolo junto a los comics de The Walking Dead de esa semana y consiguiendo crear una sensación de novedad en las tiendas de comics a la que no están acostumbradas, debido a la dictadura del Previews y a tener que pedir los comics por adelantado. En relación a este primer volumen, te invito a que leas mi reseña del mismo.

Este segundo volumen de seis números nos llega más de un año después entiendo que por culpa del Covid y de los numerosos compromisos de Kirkman con el resto de comics y series de televisión, y mantiene las señas de identidad del comic. Un humor de brocha gorda muy poco sutil, personajes esquemáticos y montones de gore y ultraviolencia. En resumen, ¡pura diversión!

Reconozco que el primer volumen no me encajó todo lo que me hubiera gustado, entiendo que en parte debido a la novedad y a no saber qué esperar de este comic, a pesar de su título «in-your-face» y de unas portadas que tampoco escatimaban en sangre y violencia. Sin embargo, diría que algunos detalles de este segundo volumen los he disfrutado creo que incluso más, como por ejemplo todo lo relacionado a la hija de los agentes secretos entrenada para causar el máximo daño a sus enemigos, que nos ofrece escenas loquísimas y super divertidas.

El apartado artístico de Chris Burnham con colores del estupendo Nathan Fairbairn me sigue pareciendo una barbaridad. Con un nivel de detalles loquísimo y unas coreografías de acción increíbles con multitud de detalles super gores, el comic se lee de maravilla en una sentada porque Burnham consigue hipnotizarnos con el salvajismo y los momentos over the top que contien.

Quizá el pero de este Die! Die! Die! es precisamente que aunque tenemos claro el tipo de entretenimiento que es (y es uno no muy sesudo, eso os lo garantizo), en este segundo volumen se ha convertido en una sucesión de bromas casi a modo de sketches con un hilo conductor bastante endeble, de mi opinión. Y eso que este volumen incluye el número de Obama combatiendo a los aliens en un combate de boxeo super over-the-top mega violento que es una pasada. Pero llega un momento que además de gore, uno necesita también un poco de historia. Leyendo este comentario, parece que empiezo a asumir la edad que tengo (qué mal…)

Pero no me entendáis mal, sabiendo lo que vais a leer, el comic es un disfrute total, con locuras que jamás pensasteis que llegará a leer en un comic mainstream americano y momentos super divertidos que me mantuvieron con la sonrisa en la cara durante toda la lectura. Yo no le puedo pedir más a un comic, la verdad. Aparte que el mencionado comic de Obama incluye homenajes a literalmente toda la ciencia-ficción espacial que se te ocurra además de a multitud de personajes de comics de todas las editoriales, con unas páginas que son una autentica locura.

Die! Die! Die! tiene claro el tipo de entretenimiento quiere ofrecer, y si entras en su juego, la diversión y el disfrute es total.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Die! Die! Die! Volumen 1 de Robert Kirkman, Scott M. Gimple, Chris Burnham y Nathan Fairbairn

El año pasado Robert Kirkman sorprendió a libreros y lectores al publicar por sorpresa su nuevo comic Die! Die! Die! en colaboración con junto a Scott M. Gimple, showrunner de la serie de televisión The Walking Dead y el equipo artístico formado por el genial Chris Burnham y el colorista Nathan Fairbairn. Comento mis impresiones del primer volumen de este comic super violento y over-the-top.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Una nueva serie del creador de THE WALKING DEAD ROBERT KIRKMAN! Este es un mundo malvado donde las personas malvadas hacen cosas malas todo el tiempo. Afortunadamente, hay una grupo secreto dentro del gobierno de los Estados Unidos que trabaja fuera del sistema para influir en los asuntos mundiales a través de asesinatos selectivos. Entonces, si estás lastimando a la gente, de alguna manera empeorando el mundo más de lo que ya lo está, o incluso solo te estás interponiendo en el camino de que algo bueno suceda, entonces alguien podría dar la orden de… ¡MUERTE, MUERTE, MUERTE! !

Este tomo recopila los números 1 al 8 de la serie regular Die! Die! Die!, editado por Image Comics.

El mundo del comic americano está marcado desde hace décadas por su sistema de distribución. Diamond, el principal distribuidor de comics al canal de las librarías especializadas, publica un catálogo con todos los comics que va a distribuir dentro de tres meses, para que los libreros puedan realizar sus pedidos, que normalmente no son retornables, y asegurarse que estos comics llegarán a las estanterías. Esto provoca una guerra por parte de todas las editoriales por crear eventos e interés en sus comics que hagan que los libreros los pidan, porque la alternativa es que si un comic no es pedido por los libreros jamás llegará a los lectores.

Este sistema ha robado en parte la sensación de sorpresa, ya que no sólo sabemos libreros y lectores qué se va a publicar por adelantado, sino además, qué números son “importantes”, ya que las propias editoriales intentan que los libreros hagan pedidos lo más grandes posibles de dichos comics, provocando que en muchos casos los giros y las sorpresas de los comics sean spoileados antes incluso de que estos comics lelguen a las librarías.

Y frente a este vicio, llegó Robert Kirkman y su Die! Die! Die!. Para devolver la sorpresa a los lectores, Kikman anunció este comic ¡el día antes de que el número 1 llegara a las librerías! De hecho, envió a las librerías copias de este primer número haciéndolo totalmente retornable, y usando los pedidos de The Walking Dead como referencia al número de ejemplares que cada librería iba a recibir de la primera edición de este comic. Es resultado de esta iniciativa fue un éxito rotundo de ventas y una publicidad que probablemente no hubiera recibido de haberlo sacado de forma standard.

Robert Kirkman siempre me ha parecido un escritor super interesante que ama los comics y que intenta crear iniciativas que rompan el techo de cristal y las limitaciones del medio. Obviamente, esto no puede hacerlo cualquiera, y gracias al colchón que The Walking Dead le ha proporcionado, puede enfrascarse en iniciativas de este tipo, y me encanta que alguien se moleste incluso en plantearlo.

Y tras esta explicación del nacimiento del comic, supongo que te estarás preguntando qué tal Die! Die! Die!, ¿no?

Die! Die! Die! es uno de los cómics más over-the-top que he leído en bastante tiempo. Super violento, sangriento y macarra a partes iguales, parece como si Kirkman quisiera copiar al Ennis más bestia de The Boys, y si el objetivo era llamar la atención, hay que concluir que el éxito es total.

Este primer tomo recopila los 8 primeros números de la serie, que están planteados sobre todo en los primeros números como una serie de misiones autoconclusivas que nos permitirán conociendo a los diferentes protagonistas. En este sentido, mola que cada número sea una lectura satisfactoria en si misma, mientras van ampliando la gran amenaza que se concretará en los últimos números de este primer arco. Sin embargo, reconozco que el feeling de “mira que punkie y radical que soy” del comic no ha acabado de encajarme, con personajes acudiendo a orgías de logias masónicas y compitiendo por el ser más radical e irreverente.

En el apartado artístico, el dibujo de Chris Burnham me ha parecido una barbaridad. Apoyado por un color estupendo de Nathan Fairbairn, cuenta con unos detalles y unas coreografías increíbles, de forma que el comic se lea de maravilla casi en una sentada. Burnham saltó a la fama (o al menos yo es donde le conocí) gracias a su Batman Inc., junto a Grant Morrison, y en este comic se muestra como un narrador excelente obsesionado porque todo se vea de forma clara y la acción fluya en las páginas. Destaco además las primeras páginas de cada número en las que hacen la presentación de un personaje diferente y que podría servir como unos carismáticos títulos de crédito ante una posible adaptación televisiva. Cosa que, estando Kirkman de por medio, no sería de extrañar que llegara a producirse, aunque el tono over-the-top puede ser un problema.

Die! Die Die! Es como un “Misión Imposible con esteroides”, y en mi opinión tiene en su dibujo el principal reclamo. Aunque como digo no conecté con el tono punky, creo que si cumple de sobra con su objetivo de entretenimiento, creando un comic que consigue sorprender de principio a fin. Ahora que ha comenzado en Estados Unidos la publicación de su segundo arco, no descartaría comprar el tomo correspondiente cuando se publique y necesite saciar mi sed de historias ultra violentas.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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