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Crítica de La muerte de Estela Plateada 4 de Greg Pak y Sumit Kumar (Marvel Comics – Panini)

El cuarto número de la miniserie La muerte de Estela Plateada de Greg Pak, Sumit Kumar y Frank D´Armata, este mes acompañados por Tiago Palma en los lápices y Jonas Trindade en el entintado de las páginas que dibujan, nos acercan al momento que nunca pensé que llegaría a leer jamás.

PUNTUACIÓN: 5/10

El sacrificio final de Estela Plateada. La Tierra se encuentra al borde de la aniquilación mientras el tiempo se agota para Norrin Radd. ¿Cuál será el legado del primer heraldo de Galactus? O quizás la pregunta no debería ser «cuál», sino «quién».

Me está pasando una situación extraña con esta miniserie, y es que la historia de Greg Pak está planteando situaciones mal explicadas que me están sacando de la lectura. El malvado Director Harmon, dueño de ONA (la Oficina de Neutralización Alienígena) se fue a los confines de la galaxia para encontrar la gota de sangre de Galactus que en teoría le va a permitir obtener un poder cósmico descomunal. Estela Plateada fue a intentar detenerle pero fue derrotado por Harmon y hecho prisionero.

Pero luego nos encontramos que Harmon está en la Tierra, o al menos en su estación orbital, mientras que los 4 Fantásticos, la comandante Kelly Koh, Estela y el resto de alienígenas está en el espacio, intentando evitar que los monstruos espaciales que han salido de la sangre de Galactus lleguen a la Tierra para destruirla. Me chirría muchísimo la forma en que Harmon no está en la nave, pero aún más la existencia en si de estos bichos salidos del Poder Cósmico de Galactus. Algo que no se explica y provoca una situación absurda. Absurda si pensamos que Harmon ya ha absorbido el poder cósmico. No entiendo los movimientos de los personajes en el mapa y por eso me parece todo increíble. No me lo creo.

En este sentido, creo que el dibujo tampoco ayuda a entender qué está pasando y donde está sucediendo. Porque todo es oscuro e impersonal, y da igual estar en la órbita de la Tierra que de Júpiter, todo se ve igual de mal, lo cual es otro aspecto que hace que no conecte con nada de lo que plantea este comic.

Cuando publican un comic con el título de «La muerte de…» no estás dejando lugar a la duda. Y parte de la gracia de comic es ver cómo sucede, cosa en la Pak no está acertando. En este número y también en el interior, está sucediendo tener un comic con un teórico protagonista, su nombre está en portada, con un interior en el que Norrin Radd se siente secundario en la historia. Pak ha dado más protagonismo a los 4 Fantásticos o a Kelly Koh que a Estela, lo cual creo que es un error garrafal. Pero es que además, la historia de la teórica sustituta Kelly Koh no puede ser más anodina y falta de interés. Para Pak lo único importante es poder crear un nuevo personaje de origen coreano como el suyo. Pero su origen empezando por la existencia de una madre que vive en una estación espacial como si estuviera en una granja de Kansas me ha parecido ridículo. Algo que no ayuda a que se pueda conectar con este personaje.

A esto hay que sumar que los comics Marvel son una trituradora de dibujantes. Tras tres números de Sumit Kumar dibujando esta miniserie, en este cuarto número no ha llegado con los plazos de entrega, de forma que Tiago Palma en los lápices y Jonas Trindade en el entintado se han encargado de cubrir estas páginas. En positivo, ambos Kumar y Palma son correctos, hasta el punto de Palma no desentona demasiado con el resto de páginas. Pero me parece una locura que los editores no trabajen para que un dibujante pueda dibujar en su totalidad una miniserie de 5 números que no tiene continuidad directa con nada y hubiera dado igual publicarla un mes arriba o abajo. Es algo tan bochornoso y lamentable que el hecho que suceda casi a diario en los comics Marvel no hace que sea mejor. Más bien al contrario.

Igual no tendría que haber comprado este comic, pero me da que no me va a gustar la forma en que Greg Pak va a matar a Norrin Radd. Ya es malo que este cambio venga impuesto por una película ambientada en una realidad alternativa a la 616, pero todo en este comic está repeliéndome en lugar de hacerme conectar con él. Desde luego, por culpa de la historia de Pak, pero también porque resulta imposible conectar con el dibujo de Kumar. Y ya ni entro en la olvidable sustituta que se han sacado de la manga Kelly Koh. Completamente olvidable. Así es muy difícil que un comic pueda gustarme.

Comparto las primeras páginas del comic:

El cuarto número de La Muerte de Estela Plateada lo deja todo listo para el gran final del mes que viene, pero lo hace de una manera con la que ha sido imposible de conectar.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Punisher Red Band 4 de Benjamin Percy y Julius Ohta (Marvel Comics)

El cuarto número de la nueva miniserie de Punisher Red Band a cargo de Benjamin Percy, Julius Ohta y el color de Yen Nitro recupera el interés que habían perdido los dos números previos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

THE PUNISHER es una fuerza imparable, y tras una experiencia desgarradora y devastadora en Weirdworld, ahora se encuentra de vuelta en Nueva York y, de alguna manera, a merced de WILSON FISK. Transformado por sus últimas aventuras en Hell’s Kitchen, tiene a Frank Castle bajo su control, pero ¿por qué? ¿Y cómo? ¿Podrían empeorar las cosas? (¡Claro que sí!)

En positivo, en este número Frank Castle se libra del chip de control mental que instaló Kingpin, recuperando su memoria y volviendo a ser el asesino frío que todos conocemos. La narrativa de Percy consigue que haya preocupación ante una operación realizada en una ambulancia por enfermeros que nunca han hecho nada ni medio similar. Y luego, cuando Frank se pone en marcha, la historia promete un estupendo climax final el mes que viene contra Lápida. Visto lo visto, parece que la venganza hacia Wilson Fisk tendrá que esperar hasta su serie regular, que empezará a publicarse en febrero, justo a continuación del final de esta miniserie. Leyendo este número entiendo el motivo por el que Marvel confió en él para escribir este comic de Punisher.

En el apartado artístico, Me da la sensación que Julius Ohta no está cómodo dibujando las escenas de acción con mayor gore y sangre del habitual. El comic me parece que está correctamente dibujado, y lo mismo para el color de Yen Nitro, pero los momentos violentos que justifican que este comic se edite con una bolsa de plástico para que los niños no lo puedan abrir no acaban de estar justificados. Ni Ohta consigue que haya un impacto visual que haya de estos momentos algo especial.

Hay comics en los que un dibujo notable mejora una historia correcta. Pero este NO es el caso de Julius Ohta, un dibujante que se une a la marea de artistas funcionales un poco intercambiables que pueblan las páginas de los comics Marvel en los últimos años. Un dibujante que no creo que sea malo, desde luego asegura un nivel de consistencia y narrativa para Marvel, pero que no consigue enamorar. A mi no lo ha hecho.

La parte negativa no es tanto de este número de Punisher, sino más bien de la historia que Percy ha planteado para el retorno de Frank Castle al universo Marvel. Y es que el ritmo es esta serie ha sido terrible, algo que resulta super problemático como lector. De hecho, los números dos y tres fueron la nada más absoluta, un desvío que evitaba que llegáramos a leer lo que nos interesaba, que es lo que tenemos por fin en esta grapa. Este problema me parece incomprensible, porque Percy a estas alturas ya es un guionista fogueado en Marvel, no entiendo lo que ha hecho en esta miniserie.

En positivo, quiero pensar que el quinto número que cerrará esta miniserie va a ser un baño de sangre que resulte super satisfactorio. Viendo la forma en que ha dejado la historia, todo apunta que puede conseguirlo. Pero al anunciarse la serie regular a continuación, espero que no se de el caso que todo termine abierto sin cerrar nada. En una semanas tendremos la confirmación de una cosa o la otra.

Comparto las primeras páginas del comic:

La miniserie de Punisher Red Band por fin resulta interesante, lo cual es una buena noticia de cara al climax final del próximo número. Pero me llama la atención que Percy haya fallado de esta manera con la historia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Reflexiones de Domingo 02/2026: Análisis de mi afición comiquera en 2026

¡Feliz Domingo! En la sección Reflexiones de Domingo de hoy quiero hablar del estado de mi afición a los comics, en especial a los comics mainstream americanos, y lo que espero para este 2026.

LECTURA GRAPAS

Llevo más de 40 años leyendo comics de superhéroes. Empecé a leer con los Don Miki, Mortadelo y Filemón y El guerrero del Antifaz, pero en seguida me enganché a los comics de Marvel y DC en sus ediciones de Comics Forum y Ediciones Zinco. Y hasta ahora.

Globalmente, 2025 ha sido un estupendo año comiquero. Os invito a visitar mi artículo con los que para mi fueron los mejores comics de 2025. Tras el relanzamiento de DC Comics All In en el último tercio de 2024, empezó una nueva etapa de interés y calidad en los comics de DC, a lo que se unió el mega éxito que ha supuesto el nuevo Universo Absolute. 2025 ha sido un gran año para DC y el comienzo de 2026 en medio del evento DC KO apunta que el universo está en un buen momento.

A eso hay que sumar que el mundo indy está ofreciendo un nivel de calidad y variedad altísimo para todo tipo de lectores. Si te gusta la espada y brujería, hay comics para ti. Y lo mismo para la ciencia ficción, el terror, la fantasía o incluso las historias de romance. Todo está disponible a un click de distancia, tanto si lees online como si quieres pedir material USA de importación gracias al Previews (a sus sucesores, se entiende). Yo desde hace años compro los comics indys directamente en grapa o tomo USA porque en muchos momentos no estaba claro si un comic iba a publicarse en España, y en caso de hacerlo, con qué formato o precio. La opción de comprarlo de importación me da el poder de elegir el formato y de poder leerlo mucho antes, algo que para mi es un factor prioritario.

Aunque estuve comprando tomos USA dada la facilidad de comprarlos, incluso a través de Amazon, la fiebre del DC All In provocó que volviera a comprar grapas USA de muchas, muchas colecciones. Y estoy encantado, porque para mi el comic USA tiene implícito el factor de contacto periódico con mis personajes favoritos, algo que sólo consigues con las grapas. Comprar por ejemplo el Universo Energon de Transformers y G.I. Joe en grapas me está resultando una pasada, porque todos son unos comics cojonudos.

Con mi ración de DC y colecciones indys tengo más que saciada mi sed de buenos comics, con buenas historias bien dibujadas protagonizadas por personajes que me interesan y por los que me preocupo. De hecho, hay muchos más comics que me interesan que presupuesto tengo para gastar. Dicho esto, me apena el penoso estado de los comics de Marvel. 2026 va a ser el año en que deje de comprar regularmente grapas Marvel. O en general, comics en continuidad. Cosa que sucederá cuando termine la etapa de Jed MacKay en Vengadores y de El Increíble Hulk de Phillip Kennedy Johnson y Nic Klein en Hulk. Mira que he intentado engancharme a varias series que cubrieran el hueco de las que abandonaba, pero no hay manera.

A veces pienso que estoy en modo «abuelo cebolleta» al que nada le gusta. Pero eso no es cierto, porque cuando leo un comic espectacular como G.I. Joe de Joshua Williamson y Tom Reilly, Escape de Rick Remender y Daniel Acuña o Batman de Matt Fraction y Jorge Jiménez, mi disfrute es máximo. Leer un comic Marvel tras leer Skinbreaker de David Finch es un doloroso recordatorio del pecado de los editores de Marvel al pensar que los dibujantes son secundarios e intercambiables, contratando a gente que cumple plazos de entrega pero que entrega comics sin alma, sin personalidad. Todos clónicos unos de otros, de otros. Y si a eso sumamos guionistas incapaces, tenemos la tormenta perfecta.

Una tormenta que lleva años afectando a Marvel, pero sólo en los últimos meses se ha hecho evidente. Empezando por los propios libreros quejándose de que los comics Marvel se venden cada vez menos y eso afecta a los ingresos de sus tiendas. Ahora es evidente que el problema de Marvel es de calidad, pero también recuerdo como hace 18 meses si decías que los comics Marvel eran ilegibles, lo primero que te soltaban en redes sociales es que debes ser un machista, un racista o un homófono. Marvel ha hecho un trabajo magistral echando a sus clientes compradores buscando ese Unicornio del lector «diverso» que no existe. Así que al dejar de comprar los comics los clientes, para sorpresa de nadie resultó que esos inquisidores nunca quisieron comprarlo tampoco, por lo que las colecciones están cerrando una tras otra.

Los comics de Marvel están en el peor momento creativo de su historia, pero Panini también está tomando decisiones para mi erróneas que afectan a la lectura de Marvel y DC. Empezando por la expansión de los comics trimestrales, que rompen la conexión mensual de los lectores con sus personajes favoritos sin ofrecer una lectura satisfactoria al dejar colgados arcos de esas colecciones. Estos comics trimestrales me molestan, la verdad. Como compro las grapas USA de DC, estos comics trimestrales no me molestan, pero en las pocas colecciones que compro me están generando más de un quebradero de cabeza, como me pasó en la colección de Fénix.

Me doy cuenta que parte de mi disfrute actual de DC viene del hecho que dejé de comprar sus comics durante varios años, de forma que tenía ganas de leer nuevas aventuras de estos personajes. Pero eso que me hacía estar predispuesto a que me gustaran los comics tiene que venir acompañado de unos comics chulos. Y DC en ese aspecto ha cumplido con su parte del trato. Por esto, creo que en realidad me viene bien dejar de comprar Marvel. Le viene bien a mi cartera, porque no tiene sentido comprar comics de Jonathan Hickman que está claro que no conectan con mis gustos. (Aunque ojo que Hickman no es tan inteligente ni tan buen escritor como la propaganda Marvel le hace parecer). Como el mundo del comic es cíclico, espero que dentro de 4/5 años Marvel resurja con fuerza y ofrezca la calidad que no tienen los comics actuales. Algo que no pasará hasta que no pongan al dibujante al mismo nivel del guionista. Y obviamente, paguen a los super estrella un sueldo a la altura de su status, que entiendo que es parte del problema.

Pero tranquilos, que tengo comics super chulos para leer en su lugar. No voy a echar de menos dejar de comprar comics de Marvel. Hace dos o tres años esto era impensable, ahora no es más que la evolución natural de las cosas.

LECTURA TOMOS

Hay comics que deben leerse en grapa. Sobre todo cuando pertenecen a universos superheróicos entrelazados con múltiples series. Otros comics resultan más redondos con el tomo, por ejemplo el Lazarus de Greg Rucka y Michael Lark. Comprando las ediciones americanas, sobre todo en lo referido a colecciones indys, como lector puede elegir entre comprar grapas, tomo en tapa blanda o más adelante los hardcover.

En el contrato de leer comics está o debería estar implícito que los lectores compramos (para leer) comics que las editoriales ponen a mi disposición en el formato que más interese a cada cliente. A mi me interesan los formatos más económicos y leíbles, pero otro tipo de lectores prefieren las tapas duras. Y ambas opciones son correctas.

Lo que no es correcto es que las editoriales están transformando nuestra afición LECTORA en una COLECCIONISTA. Editando comics sólo en tapa dura y con precios cada vez más caros que no se justifican con la calidad del producto. Provocando que si quieres leer un comic concreto, tengas que pasar por el aro de pagarlo a precio de oro porque no hay otra opción.

Es imposible para mi pagar 80 €uros por un tomo de ROM. Aparte que aunque son comics super disfrutones, en realidad no creo que sean comics tan buenos para justificar pagar este precio de oro. Y ahora las editoriales sobre todo Panini se ha lanzado a un frenesí de tapa dura en la que cada mes publica varios de estos tomazos, haciendo imposible la compra incluso para la parte de sus clientes que si lo comprariamos con otro precio. Y el precio es un factor de compra, no nos equivoquemos.

En la faceta del coleccionismo se está extendiendo además la idea que son comics escasos, porque cada vez imprimen menos ejemplares, generando un stress vergonzoso para obligar a los lectores a comprar tomos de altísimo precio el mismo día que se publicaba. Porque si no lo haces es muy posible que te quedes sin él. Como digo, con cada vez más frecuencia veo que las editoriales están rompiendo la regla a la que me refería antes de publicar comics que puedan estar disponibles para los lectores.

Y yo quiero que Marvel, DC y Panini ganen dinero. Porque eso asegura la continuidad de mi afición. Pero eso no significa que esté de acuerdo con muchas de sus decisiones editoriales de los últimos años. Sobre el precio de los tomacos, es un tema que viene ya de las ediciones USA, a lo que Panini ha sumado el problema añadido de las tiradas cada más cortas.

La idea de comic como elemento de coleccionismo en una decisión terrible que pone en riesgo a nuestra afición. Por supuesto con los precios de los tomos. Pero también con el retorno de la especulación más terrible con las portadas alternativas, a lo que se suman ahora la estafa de las portadas sorpresa. Están generando una burbuja especulativa que cuando estalle puede llevarse a la industria por delante. Pero parece que les da igual porque sólo miran las ventas de la siguiente semana. Comercialmente hablando, las cosas no pueden estar haciéndose peor.

Y es que es al revés. El mundo del comic se salvará si se extienden la edición de comics económicos que puedan ser vendidos como churros y que hagan de puente para nuevos lectores. Ediciones como el DC Finest o similares son el camino que ayudará a que los lectores nos podamos animar a comprar comics que no son nuestros favoritos, pero que merecen ser comprados.

Un buen comic a un precio razonable siempre te lleva a comprar otro comic. Es una certeza que me ha acompañado todos estos años, y estoy seguro que hará que nuevos lectores se enganchen a la afición. Sin embargo, me da la sensación que las editoriales van en dirección contraria, incluso aunque publiquen alguna edición económica. 2026 puede ser un año con mucha inestabilidad, ya veremos donde se encuentra la industria a final de año.

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¡Saludos a todos!

Crítica de Un mundo bajo Muerte 7 de Ryan North y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

El séptimo número de Un mundo bajo Muerte de Ryan North y R.B. Silva, con el color de David Curiel, coloca todas las fichas de cara al climax final de esta miniserie – evento.

PUNTUACIÓN: 6/10

Muerte no renunciará a su poder sin luchar. Mientras las rebeliones a lo largo del mundo son sofocadas rápida y brutalmente, el emperador se prepara para la última batalla, enfrentándose a todo un ejército de proporciones mundiales. No será suficiente para que muerda el polvo: Mister Fantástico prepara una última jugada desesperada

Llevo pensando todos estos meses por qué este comic de Un mundo bajo Muerte no ha hecho click. No para mi, ni para mi hermano Fernando. Y leyendo los comentarios en Twitter y otras redes sociales, en general en el fandom comiquero. Y me doy cuenta que el problema principal no es la ejecución, que también, sino de CONCEPTO. La idea de un mundo controlado por muerte tendría que haberse planteado como una temporada entera al mismo nivel que fue Dark Reign, cuando Norman Osborn consiguió el poder y mando a los héroes a la clandestinidad. De esta forma, hubiéramos podido tener una primera fase en la que TODO el Universo Marvel asistiría a unas primeras medidas que realmente mejoraban la vida de la gente en todo el mundo, lo que planteaba un dilema moral. En una segunda fase, empezarían a conocerse los secretos de Muerte, lo que llevaría a que se levantara la rebelión contra él, de forma que cada personaje o grupo podría ir tomando sus propias decisiones, o incluso sería posible que alguno cambiara de opinión. De forma que la miniserie que culminaría toda esta etapa (esta) se centraría en el combate final. No es mala idea, ¿verdad?

Lamentablemente, eso no ha pasado. Marvel ha obligado a Ryan North a condensar toooodas esas narrativas en una única colección con grapas de 20 páginas. Demasiado que contar en demasiadas pocas páginas. Y en este séptimo número tenemos otra vez el ejemplo perfecto. Tras la revelación del numero anterior, descubrimos que Muerte había usado la esencia vital de todos los habitantes presentes y futuros de Latveria para aumentar sus poderes y convertirse en casi omnipotente. Tras esta revelación Muerte torturó a Reed Richards ¡arrancándole un trozo de la cabeza!

En este número tenemos en las dos primeras páginas ejemplos de cómo se toma la sociedad la revelación que Muerte es malvado, que sólo busca el poder y la dominación sobre todo lo demás. Y aquí North muestra uno de los problemas del comic, al querer hacer una asociación de lo que pasa en este comic con la actualidad social y política de los Estados Unidos y la polarización de su sociedad con dos grupos enfrentados que ven cualquier cosa desde puntos de vista opuestos. Así, mientras unas personas se dan cuenta que Muerte es malvado, incluido J. Jonah Jameson, otras personas opinan que les da igual todo porque a ellos les va bien y no conocen a ningún latveriano. Otra persona tiene claro que Muerte no tiene que dimitir porque le ganó el debate a Reed Richards tras torturarle. Como si eso fuera bueno. Y esto podría parecer una idea genial si no fuera que es demasiado poco, demasiado intrascendente. Porque en realidad, es que todo nos da igual. Y nos da igual porque no hemos llegado a conocer la sociedad de Muerte, por lo que esto no conecta emocionalmente.

Luego tenemos el siguiente problema del comic, y es que el comic continúa con otra gran escena de combate, al reunirse TODOS los héroes para otro ataque contra Muerte. Pero son unas páginas vacías porque en realidad dan igual y son combates vacíos. Y porque como en números anteriores el dibujo de R.B. Silva no ayuda a tener una experiencia satisfactoria, a pesar que el vistoso color de David Curiel. Luego tenemos la sorpresa y el siguiente problema. La sorpresa es que Reed Richards ¡ha aprendido a dominar la magia y busca la revancha! Lo malo, ¿no había torturado Muerte a Richards y le había arrancado un trozo de cabeza?¿Cómo se ha liberado Richards y como ha encontrado tiempo para todo eso? Este giro, a pesar de lo impactante que es, no es más que una sorpresa un poco absurda que me ha transmitido que en realidad todo da igual y nada tiene consecuencias. Lo contrario a lo que tiene que provocar un comic para engancharme.

Lo he adelantado antes, pero el dibujo de R.B. Silva no me está funcionando. El primer problema viene con el programa de dibujo que utiliza. Me da la sensación que usa referencias de fotos de personas reales para sus dibujos, y esto provoca una sensación rara, porque da la sensación que debería saber a quien alude Silva con cada cara random que dibuja. Pero lo peor es que luego dibuja a los protagonistas de forma rara. Por ejemplo, no reconozco para nada a la María Hill tal y como la dibuja Silva. Por añadir problemas, hay imágenes en las que los personajes están dibujados en posturas extrañas, por ejemplo la llegada de Reed Richards como Científico Supremo, que debería ser una splash-page acojonante, pero que me deja pensando ¿Dónde está la mano izquierda de Richards?

El sexto número de esta serie terminó con Muerte derrotando a Reed Richards. El séptimo número lo hace exactamente igual. ¿Nadie pensó que eso podría ser un problema? ¿O es que asumían que a estas alturas a nadie le importaría? A veces pienso que el problema no es este comic concreto. Igual el problema soy yo que he leído demasiados comics y nada me sorprende. Y eso es cierto, he leído mucho. Pero cuando un comic plantea una buena narrativa y plantea un buen gancho emocional, conecta conmigo y me engancha. Un mundo bajo muerte no lo hace. No lo ha hecho hasta ahora y en los dos números que faltan no lo va a conseguir. Lo único a lo que puedo aspirar a estas alturas es que al menos acierten el final.

El caso es que tampoco puedo decir que Un mundo bajo Muerte es un mal comic, pero si que es un comic sin chispa, que es lo peor que le puede pasar a lo que se supone que es el principal evento de Marvel Comics de 2025.

Comparto las primeras páginas del comic:

Un mundo bajo Muerte se dirige al final con los mismos aciertos y desaciertos que hemos visto hasta ahora. Quedan dos números, espero que al menos acierten el final.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Vengadores: Crepúsculo de Chip Zdarsky y Daniel Acuña (Marvel Comics – Panini)

Aprovechando una sesión de firmas, mi hermano Fernando compró la miniserie Vengadores: Crepúsculo de Chip Zdarsky y Daniel Acuña firmada por el artista murciano. Comparto mis impresiones tras su lectura.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En un mundo de prosperidad, el Capitán América ya no existe. Pero Steve Rogers todavía está ahí, vagando a través de una América donde la libertad es una ilusión, donde Los Vengadores son extraños y sus amigos murieron hace mucho tiempo. ¿Cómo reúnes a Los Vengadores en un mundo que no los quiere? 

No compré en su momento esta miniserie de 4 números de Panini en la que recopilaba los 6 números publicados en USA. Soy fan de Daniel Acuña y me parece uno de los dibujantes de mayor personalidad de la Marvel actual. Sin embargo, en los últimos años no he conectado con los guiones de Chip Zdarsky. Ni con los temas sobre los que escribe ni con la misma estructura o diálogos que incorpora a sus historias. Zdarsky no es para mi, y no pasa nada. Puestos en la balanza Acuña con Zdarsky, el presupuesto limitado mandó para la no compra. Como comentaba, un viaje a Madrid de mi hermano y una sesión de firmas de Acuña en Tomos y Grapas me ha permitido, además de leer la miniserie, descubrir que Acuña es una persona super maja con el que da gusto hablar.

Y empezando por las cosas positivas, el dibujo de Daniel Acuña es extraordinario. Estamos en un mundo futuro en el que hace casi 30 años que los superhéroes desaparecieron tras el desastroso Dia H en el que muchos héroes murieron combatiendo a Ultrón. Héroes y casi la mitad de la población de Boston. El gobierno americano prohibió a los superhéroes y empezó a perseguirlos, lo que provocó que los pocos que sobrevivieron abandonaran.

Este mundo del futuro implica diseñar todo. Por supuesto los nuevos trajes de los Vengadores que conoceremos en esta historia, así como de los vilanos. Pero también los vehículos, la ropa y los elementos de tecnología de una sociedad que aparentemente es feliz y ha conseguido una buena vida durante estos años. En ese aspecto, el trabajo de Acuña es espectacular. En realidad, es un trabajo que justifica la compra de un comic independientemente de la historia que se trate.

El corazón de la historia es un Steve Rogers anciano que ha visto como su suero del super soldado se agotaba y vive sus días resignado a que sus mejores días están en el lejano pasado. Steve abandonó como el resto de héroes, pero se siente mal porque ve como la sociedad está abandonando la democracia a cambio de la seguridad que el actual gobierno le proporciona. Una seguridad que se ha convertido casi en autoritarismo, con un gobierno que acalla y persigue al discrepante. Llegará un momento en que Steve no podrá aguantar más injusticias e intentará luchar una vez más. Hasta donde puede luchar un anciano.

La historia de Zdarsky me ha sonado a ya vista de principio a fin. Se han publicado tantas historias de futuros distópicos que todo me sonaba demasiado familiar, no siendo esa una sensación positiva para este comic. Y por un lado entiendo que hay una serie de conveniencias inevitables para que esta historia pueda suceder. Empezando porque el propio Steve Rogers abandonara su trabajo hace 30 años. O que Thor abandonara la Tierra para vivir en Asgard. Son cosas que tienen que pasar o no hay historia. Aunque eso en realidad vaya contra el ADN de los personajes.

Cuando el comic avisa de los peligros de cambiar democracia por seguridad, Zdarsky obviamente plantea una crítica a la presidencia de Donald Trump y sobre todo a la sociedad que le vota. Unido a una crítica a los magnates tecnológicos (¿He oído Elon Musk?) que dominan a los políticos desde las sombras. Iba a escribir que era una crítica sutil, pero en realidad de sutil no tiene nada. Y en realidad, esta idea no es para nada original por parte de Zdarsky, a lo largo de los años hemos leído en Capitán América numerosas historias con el mismo argumento mejor contadas que esta.

Dentro de las conveniencias ridículas, la más grosera de todas es el hecho que Tony Stark muera y Janet Van Dyne desaparezca, y su hijo James Stark quede al cuidado de un supuesto hermano de Edvin Jarvis que en realidad es Cráneo Rojo. Como digo, es un elemento necesario sin el cual no hay comic y que explica que en 30 años Cráneo utilice los recursos de Industrias Stark para convertir los Estados Unidos en una autocracia autoritaria. Pero la idea es sencillamente ridícula y no aguanta el análisis más ligero. Pueden haber conveniencias, pero la mayoría de situaciones me parecían ridículas o forzadas más allá de lo racional.

Un anciano Luke Cage que lidera a un nuevo grupo de Defensores dará a Steve la oportunidad de volver a la lucha gracias a un nuevo suero del Super Soldado. A partir de ahí, el renovado Capitán América tendrá que reunir a un nuevo grupo con Ms. Marvel, una nueva Ojo de Halcón, la sorpresa de Tony Stark, cuya consciencia fue mantenida con vida en Industrias Stark, Thor y una aparición estelar de última hora.

Al ser un comic de superhéroes, tras 30 años dominando el país en la sombra, Cráneo Rojo decide realizar un golpe de estado matando al Presidente, para tomar el control. Esto da la excusa para el gran climax final con una gran batalla en Washington con el destino de la nación en juego. Aunque el comic se titula Vengadores: Crepúsculo, casi parece un comic de Capitán América, dado que el corazón emocional de todo gira en torno a él, como también el principal combate contra Cráneo Rojo.

El comic de superhéroes se nutre de los momentazos. Momentazos que Acuña aprovecha para crear páginas impresionantes. Pero en realidad, los hechos que Zdarsky plantea para generar esos momentos son ridículos, como que Thor llegue en el momento en que alguien le reza pidiéndole ayuda. ¿Significa eso que NADIE le pidió ayuda en 30 años? Y lo mismo para el momentazo de Janet Van Dyne, que esconde una decisión totalmente absurda que dejó a su hijo solo durante tres décadas. Y esto es en realidad el problema de gran parte del comic.

Por cada momentazo visual en el que Acuña lo clava, tenemos una decisión narrativa cogida por los pelos siendo generoso. Empezando por todo, TODO, lo relativo a la historia de James Stark. Hablaba de la sensación de haber visto cosas similares a lo visto en este comic, pero mejor en comics previos. La llegada de Hulk es un ejemplo perfecto, recordando el primer arco de The Ultimates de Mark Millar y Bryan Hitch. Lo que pudo ser un momentazo se convierte en un cliché esperable en una historia alternativa como esta.

Como comic de dejarte llevar y no pensar demasiado, Vengadores: Crepúsculo me parece una gozada gracias a un dibujo impresionante de Daniel Acuña. Como digo, sólo por él merece la pena leer este comic. Aparte de todo lo demás, Acuña imprime una personalidad alucinante a sus páginas, y sus personajes transmiten humanidad y empatía, sabiendo crear los momentos más grandes que la vida que los fans de Los Vengadores hemos aprendido a apreciar.

Pero lo cierto es que la historia de Zdarsky transita lo funcional para que la historia suceda, con las situaciones ridículas que no tienen sentido y que van en contra del corazón de estos personajes. Como comentaba al principio, Zdarsky es un escritor que no es para mi. Y con Vengadores: Crepúsculo tengo una nueva prueba. Que lo disfruten sus fans.

Comparto las primeras páginas del comic:

Me da pena que Daniel Acuña no haya tenido un mejor guion de Chip Zdarsky para esta miniserie. A pesar del maravilloso dibujo del murciano, la sensación de «esto ya lo he leído antes mejor» y «esto es un absurdez» estuvieron demasiado presentes durante la lectura.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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