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Crítica de Carter de Jung Byung-gil (Netflix)

Una de las cosas buenas que nos ha traído el streaming es poder ver propuestas bizarras jamás hubieran llegado a los cines por los canales tradicionales. Es el caso de Carter, película de acción coreana dirigida por Jung Byung-gil que se ha estrenado recientemente en Netflix, que incluso siendo fallida me ha dado cosas interesantes.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Un hombre se despierta sin recordar nada. Guiado por la misteriosa voz del dispositivo en su oído, emprende una misión plagada de peligros para rescatar a una rehén.

Jung Byung-gil es un director y guionista coreano. Antes de Carter había dirigido Action Boys (2008), Confession of murder (2112) y La villana (2017). Jung Byung-gil escribe el guión de este película junto a Byeong-sik Jung. La película de 132 larguísimos minutos de duración está protagonizada por Joo Won en el papel principal y Lee Sung-jae, Jeong So-ri y Kim Bo-min.

Incluso considerando que Carter es una película fallida, nos ha dado algunos momentos geniales con unas escenas de acción diferentes a todo lo que he visto. De alguna manera, Carter se siente en muchos momentos como si estuviéramos viendo un videojuego, con unos movimientos de cámara loquísimos que nos muestra al personaje en medio de la acción desde todos los puntos de vista imaginables. Aparte de numerosísimos efectos digitales, entiendo que el uso de drones ha sido clave para el rodaje de algunas escenas clave de la película.

Esta sensibilidad de video-juego la verdad es que se nota también con unos efectos que sobre todo en el segunda mitad son super cantosos y dan un poco de pena. Me quejaba de Ms. Marvel, pero aquí hay muchos planos sencillamente ridículos. Y dicho esto, la falta de pretensiones y casi hasta de vergüenza a la hora de no importarle que se noten los efectos con tal de mostrar el plano super imposible en la escena de acción creo que en este caso hay que valorarlo positivamente, la verdad.

Lo malo es que Carter acaba siendo super excesiva con sus más de dos horas de duración, hasta niveles de provocar agotamiento en el espectador. A esto hay que sumarle que la historia es una ridiculez que te dice una cosa y la contraria, con una sensibilidad 100% coreana que bajo el prisma europeo hace que casi todo lo que vemos parezca una patochada ridícula. El protagonista Joo Won lo da todo en las escenas de acción, pero acaba no siendo suficiente dado que Carter no se siente una persona real sino un personaje de video juego, lo que hace que la empatía sea imposible.

Carter nos ha servido para hacer unas risas al verla en casa, con unos momentos de humor involuntario que a mi me valen, y una primera mitad que si me gustó y me sorprendió. No la hubiera vista en el cine, y de haberlo hecho posiblemente hubiera salido enfadado por pagar por ver esta bizarrada sin sentido, pero agradezco que gracias a Netflix podamos disfrutar en casa de una película tan diferente a todo lo que he visto este año.

Comparto el trailer de la película:

Carter es una película fallida que se me hizo eterna, pero también hay que reconocerle inventiva y ganas de hacer algo diferente, con una primera mitad super entretenida.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Sandman temporada 1 (Netflix)

Tras años y años de espera, por fin se ha estrenado en Netflix la primera temporada de Sandman, la adaptación a imagen real del mítico comic de Neil Gaiman y artistas como Sam Kieth o Mike Dringenberg en DC Comics. Comparto mis impresiones de una serie que muestra que ser una copia casi literal del comic puede no ser suficiente.

PUNTUACIÓN: 6/10

Adaptación del aclamado cómic de Neil Gaiman, que mezcla el mito moderno y la fantasía tenebrosa, y en el que la ficción contemporánea, el drama histórico y la leyenda se entrelazan. ‘The Sandman’ sigue a las personas y los lugares afectados por Morfeo (Tom Sturridge), el Rey del Sueño, mientras repara los errores cósmicos -y humanos- que ha cometido durante su vasta existencia.

Sandman es la obra magna de Neil Gaiman, publicada por DC Comics a lo largo de 75 números entre 1989 y 1996. Junto a Gaiman, los artistas Sam Kieth y Mike Dringenberg aparecen acreditados como creadores, aunque por sus páginas pasaron artistas de la talla de Jill Thompson, Coreen Dollan, Kelley Jones, Charles Vess, Michael Zulli, Marc Hemper y muchos más. Aparte de narrar la historia de Morfeo, el Señor del Sueño, y como el cambio es inevitable lo quiera él o no, el comic sirvió para que Gaiman explorar sus inquietudes como contador de historias, planteando numerosas historias fuera de la trama principal con personajes como William Shakespeare, analizando la propia naturaleza de las historias. Tras cerrar la historia, Gaiman ha vuelto cada pocos años para contar nuevas historias en este mundo, como Obertura junto al increíble J.H. Williams III.

El hecho que durante muchos años la adaptación de Sandman a la gran pantalla primero y a la pequeña pantalla después se encontrara con múltiples dificultades que hicieron temer que llegara a producirse tiene mucho que ver con la propia naturaleza de Sandman como comic. De hecho, podría decirse que Sandman es EL COMIC que sacó todo el partido de las posibilidades del medio contando una historia que sólo podía contarse en este formato. Desde la lectura mensual de las grapas obligando al lector a esperar entre cada número, a poder jugar con el formato de los arcos con historias que van desde un número hasta 13 de Las Benévolas que tenían o no que ver con la trama principal. O que el cambio de dibujante añadiera matices a la escritura y los personajes de Gaiman, dándoles nuevos matices y mayor profundidad, en muchos momentos más sentimientos y hasta poesía. De hecho, fue/es el comic que mostró a los lectores y autores de literatura fantástica y terror que el comic es un medio artístico y expresivo diferente a la literatura que en muchos casos los comics podían llegar a ofrecer historias que eran/son mejores. Y que no es ni tiene que sentirse «menos que».

Esta serie de Sandman ha sido desarrollada por el propio Gaiman, David S. Goyer (Trilogía de Batman de Nolan, Blade) y Allan Heinberg (Young Avengers) para Netflix, y está producida por DC Entertainment y Warner Bros. Television. Esta primera temporada cuenta con 10 episodios centrados en los dos primeros arcos del comic, Preludios y Nocturnos y La casa de muñecas. Los episodios fueron dirigidos por Mike Barker (el episodio piloto), Jamie Childs (Eps 2-5, con lo que sería el arco Preludios y Nocturnos en el que Morfeo recupera sus objetos de poder), Mairzee Almas (ep. 6), Andrés Baiz (eps. 7-8), Coralie Fargeat (ep. 9) y Louise Hooper (ep. 10). Gaiman, Goyer y Heinberg escriben el episodio piloto, y Heinberg el segundo, pero cuentan a partir de ahí con 8 escritores diferentes para los 8 episodios restantes, lo cual visto lo visto no parece que haya sido una decisión acertada.

Entrando al reparto, Tom Sturridge interpreta a Sueño, el señor de los sueños y gobernante del reino del Sueño, también conocido como Morfeo. Gwendoline Christie es Lucifer, la gobernante del Infierno, Vivienne Acheampong es Lucien, la bibliotecaria del Sueño, Boyd Holbrook es el Corinthian, una pesadilla que escapó del Sueño. Charles Dance interpreta a Roderick Burgess, el ocultista que atrapó a Sueño,​ David Thewlis es su hijo John, fruto de una relación con Ethel Cripps (Niamh Walsh de joven y Joely Richardson de adulta). Jena Coleman como Joanna Constantine, una maga que ayudará a Morfeo, mientras que Kirby Howell-Baptiste es Muerte, la hermana de Sueño. Sanjeev Bhaskar y Asim Chaudhry interpretan a Caín y Abel, residentes del Sueño basados en los personajes bíblicos. Por último, destacaría a Mason Alexander Park como Deseo y Kyo Ra como Rose Walker.

Entrando en materia, esta primera temporada de Sandman es un ejemplo perfecto de lo difícil que es trasladar una obra de un medio a otro. Siendo en lo fundamental un copia literal de los sucesos que pasan en los dos primeros arcos y ofreciendo una versión perfecta e icónica de los personajes, es una pena que se hayan limitado a mostrar los hechos olvidándose de la emoción y la ambientación de terror y fantástica, limitándose a exponer los hechos, no en crear emoción alrededor de los personajes y las situaciones.

Empezando con los elementos positivos, se nota que Gaiman está super involucrado en esta serie, porque en el 95% la serie adapta al medio televisivo sus historias y personajes de forma correcta y reconocible. El comic en sus inicios formaba parte del universo superheroíco de DC Comics y por él pasaron personajes de la Liga de la Justicia, el demonio Etrigan o John Constantine. Me parece normal que la serie haya tenido que hacer cambios para obviar a estos personajes y hacerla 100% autocontenida, y diría que estos cambios le sientan bien a la serie y son lógicos con el núcleo de lo que se quiere contar. Para todos los fans del comic, que esta serie sea una realidad ya es fuente de alegría.

Estoy contento con el casting de la serie, creo que Tom Sturridge es un perfecto Morfeo. Un personaje muy complicado de interpretar, ya que al actuar según su naturaleza de Eterno, no se considera bueno ni malo, lo que provoca que dicho de forma coloquial, sea un frío gilipollas la mayor parte del tiempo. Transmitir esa frialdad y la necesidad que tiene de asumir que el cambio es inevitable creo que son elementos que Sturridge añade muy bien a su interpretación. Jena Coleman creo que está genial como Joanna Constantine y consigue que no echemos en falta a su familiar John, el siempre genial David Thewlis borda el papel de John Burgess y Kirby Howell-Baptiste transmite de forma perfecta la empatía de la Muerte comiquera.

El resto del reparto lo veo correcto, cumpliendo lo que se pide de ellos pero sin demasiado carisma. En este grupo coloco a Gwendoline Christie como Lucifer, Vivienne Acheampong como Lucien, Boyd Holbrook como el Corintio o Kyo Ra como Rose Walker. En todo caso, poder ver en imagen eal a estos personajes y otros como Cain Abel, Goldie, Merv o Lyta Hall es una alegría inmensa.

De todos los episodios, ha sido el sexto El sonido de sus alas el único que realmente me ha emocionado. Lo cual no es extraño, al salirse de las tramas principales para mostrarnos la conversación de Morfeo y Muerte primero, y la relación que Sueño comparte con el mortal Hob Gadling que se negó a morir y con el que se ve cada 100 años. El resto de episodios siendo correctos, con algún pero que luego comentaré, me han parecido fríos y sin chispa. Visto que en la primera temporada de la serie sólo han cubierto los dos primeros arcos del comic, Preludios y Nocturnos y La Casa de Muñecas, si la audiencia funciona Netflix puede encontrar un filón con esta serie, que fácilmente se podría alargar hasta la cuarta o quinta temporada a poco que los autores lo hagan medianamente bien.

Como comentaba antes, la serie de televisión se olvida que Sandman es mucho más que la historia de Gaiman, historia que SI está bien trasladada a imagen real. Sandman es también la personalidad que sus artistas añadieron en la página impresa, y es eso precisamente lo que o bien han olvidado o han obviado a la hora de crear la serie. Sam Kieth con su estilo gótico y sus figuras no naturalistas planteó el comic como una fantasía oscura muy cercana al terror que lo convirtió en algo diferente a todo lo que se estaba publicando en ese momento en el ámbito mainstream americano.

En la serie no tenemos nada de eso, todo se muestra limpio, iluminado, aséptico. Los creativos se centran en exponer los hechos y mostrarlo todo perfectamente bien, cuando a veces sugerir acaba siendo mejor. El intangible de la calidad artística, la creación de atmósferas terroríficas y sobrenaturales, la personalidad en la forma en que nos cuentan la historia en viñetas, todo eso se ha perdido. Por eso Sandman NO es una novela. Tampoco una novela ilustrada, es un comic que mostró todo el partido a las posibilidades del medio. Y por eso durante mucho tiempo parecía que Sandman era otro Watchmen, un concepto imposible de trasladar a imagen real real. Por poner un ejemplo, incluso siendo uno de los mejores episodios, en el primer episodio El sueño de los justos la serie emplea mucho tiempo y recursos en recrear perfectamente la Inglaterra de 1920, con sus coches, su ropa y localizaciones perfectas. Sin embargo, el feeling de terror del comic ni está ni se lo espera.

Gaiman, con Goyer y Heinberg, no puede ser más fiel al comic y a sí mismo, y a la vez al conjunto le falta chispa, personalidad, y me ha dejado indiferente. Como colección expositiva de hechos podría decirse que funciona, como historia que tiene que enganchar con los personajes y transmitir emoción la serie fracasa estrepitosamente. Y eso lo digo yo que he leído el comic varias veces, me considero fan de Gaiman y tenía ganas de ver la serie. No tengo claro que un espectador que no conozca nada del comic original vaya a ver esto y se vaya a enganchar a la forma en que los creativos nos cuentan esta historia.

Por cierto, me pareció curiosísimo que justo tras el final del primer episodio se mostrara un trailer de lo que estaba por venir, algo que diría que nunca había visto en una serie de Netflix. Para una serie de estreno semanal mostrar el trailer en ese momento puede tener sentido para pedir a la audiencia que se acuerde de volver la semana siguiente, pero no en un contenido de Netflix que se sabe que se puede ver en modo maratón. Esto me sugiere que hasta los creativos de la serie se dieron cuenta que lo mostrado hasta ese momento era más bien pobre de cara a enganchar a los espectadores que no hubieran leído el comic, que entiendo que son la mayoría.

La traslación literal de la historia acaba provocando que se pierdan cosas, empezando por el intangible que nos enganchó la primera vez a Sandman que es mucho más que la historia de Gaiman. Pero incluso obviando la comparación de la serie de televisión con el comic, Sandman como serie de televisión tiene un problema tremendo con unos episodios que siendo fieles al comic resultan aburridísimos y están rodados de forma terriblemente cutre. Hay un primer elemento y es que diría que Sandman es una serie con un presupuesto importante para crear todos los sets de rodaje y los numerosos efectos especiales. Sin embargo, los directores parecen acostumbrados al cartón piedra de Doctor Who y no acaban de saber qué hacer con todos estos recursos para conseguir crear una serie con personalidad en los que estos recursos luzcan como se merecen. En este caso, como digo no es un problema de falta de recursos sino de habilidad o falta de ella de los directores y resto de equipo técnico.

Por otro lado, la serie como comentaba adapta dos arcos argumentales del comic, Preludios y Nocturnos y La Casa de Muñecas. Esto hace que la serie esté claramente partida en dos. En cuatro, realmente. Con una primera parte en el primer episodio casi a modo de prólogo que nos cuenta como Morfeo es atrapado y escapa un siglo después y una segunda con los episodios 2 a 5 en la que Morfeo recupera sus objetos de poder, lo que cerraría el arco de Preludios y nocturnos. En la tercera parte tendríamos el episodio 6 que es autoconclusivo y el mejor de toda la temporada, dejando los últimos 4 episodios como la última parte para contarnos el arco de la Casa de Muñecas.

Dentro de estos dos bloques, diría que el primer arco de Preludios y Nocturnos tendría un bien a nivel general simplemente por poder ver Sandman en imagen real, pero al segundo de Casa de Muñecas le daría un 5 pelado siendo generoso. Hay cosas muy chulas de este arco, como la presentación de Joanna Constantine, o Caín y Abel. Sin embargo, el climax del quinto episodio, 24/7, que en el comic fue uno de los más aterradores de todo el comic de nuevo queda mal resuelto en la serie. No porque no muestre a nivel general lo mismo que el comic, sino porque como digo no crea ninguna atmósfera terrorífica, ni tensión, ni hay un climax dramático que valga la pena. Pero incluso en los episodios que si me gustaron, narrativamente la serie tiene múltiples lagunas, como por ejemplo con la presentación del Corintio y en general todo lo que va haciendo, algo super mal resuelto como si Gaiman realmente pensara que no había problema porque los espectadores ya habriamos leído el comic y rellenariamos de alguna manera los huecos

Comentaba que el 6º episodio acabó siendo mi favorito de toda la serie. Sin embargo, todo el arco de Casa de Muñecas resultan unos episodios lamentables, super aburridos y televisivos en el peor de los sentidos posibles que dejan al espectador con un mal sabor de boca. Uno de los motivos puede ser la falta de tensión y de sensación de peligro debido a la forma mediocre en que está contado todo. El hecho que hayan 3 directores para estos cuatro episodios me indica que la calidad media no era muy bueno, la verdad. Pero incluso dentro de una serie, los buenos guionistas y los buenos directores consiguen que los episodios individuales tengan elementos destacables y se sientas satisfactorios por si mismos, cosa que no llega nunca a pasar en esta serie.

Me sabe mal que Sandman no me haya volado la cabeza. Esto me recuerda que Gaiman durante muchos años expresó que prefería que Sandman NO se hiciera antes que se hiciera con una versión que no estuviera a la altura del comic. Lamento tener que decirlo, pero tras ver esta primera temporada de Sandman en Netflix, no puedo decir que la serie sea mala porque no lo es, pero tampoco que sea especialmente buena. Qué pena. Creo que la versión BUENA de Sandman aún no nos ha llegado, y visto lo visto, lo más probable es que nunca lleguemos a verla.

Por cierto, leo de nuevo la entrada y me doy cuenta que aunque no me considero a mi mismo un «super fan de Sandman», en el fondo si que soy fan del comic, porque me molesta un poco que no hayan sabido trasladar la maravilla que significó leerlo la primera vez. Quiero decir que si hablamos de por ejemplo la Legión de Superhéroes, en el fondo me daría igual si la adaptación la hacen bien o mal porque los personajes no me interesaron. Y eso obviamente no me pasa con Sandman.

Comparto el trailer de Sandman:

Sandman es correcta pero se queda muy muy lejos de saber trasladar la magia y la emoción del comic a la pequeña pantalla. No puedo decir que sea mala, pero tampoco que sea especialmente buena. Qué pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de RRR de S.S. Rajamouli (Netflix)

Tras varias semanas de espera, por fin pude ver RRR en Netflix, y compruebo que en este caso el hype entre los fans del cine de acción estaba más que justificado.

PUNTUACIÓN: 8/10

Dos revolucionarios legendarios viajan lejos de su hogar para luchar por su país en los años 20. (FILMAFFINITY)

RRR (Rise, Roar, Revolt – Levantarse, Rugir, Rebelarse) es una película india de 2022 en lengua telugu dirigida por S. S. Rajamouli, que escribió la película con V. Vijayendra Prasad. Se trata una historia de ficción sobre dos revolucionarios indios que existieron realmente, Alluri Sitarama Raju (Charan) y Komaram Bheem (Rama Rao), y su lucha contra el Raj británico. Ambientada en 1920, la trama explora el periodo no documentado de sus vidas en el que ambos revolucionarios decidieron pasar a la clandestinidad antes de iniciar la lucha por su país. Rajamouli se topó con historias sobre las vidas de Rama Raju y Bheem y conectó las coincidencias entre ellos, imaginando lo que habría pasado si se hubieran conocido y hubieran sido amigos.

La película está protagonizada por N. T. Rama Rao Jr. como Komaram Bheem, un líder tribal gond de Telangana que luchó contra el Nizam de Hyderabad por la liberación del Estado de Hyderabad. Ram Charan interpreta a Alluri Sitarama Raju, un líder revolucionario de Andhra Pradesh que llevó a cabo una campaña armada contra el Raj británico.

Varun Buddhadev como el joven Alluri Sitarama Raju, Ajay Devgn como Venkata Rama Raju, el padre de Rama Raju, Alia Bhatt como Sita, la prima y prometida de Rama Raju, Shriya Saran como Sarojini, la madre de Rama Raju, Samuthirakani como Venkateswarulu, Ray Stevenson como el gobernador Scott Buxton, Alison Doody como Catherine Buxton, Olivia Morris como Jennifer «Jenny», el interés amoroso de Bheem y Chatrapathi Sekhar como Jangu, el compañero de Bheem.

La película de tres horas de duración cuenta con fotografía de Senthil Kumar, montaje de A. Sreekar Prasad y música de M. M. Keeravani. Con un presupuesto estimado de 70 millones de dólares, el más alto de la historia en India, la película se estrenó el 25 de marzo de 2022 y habría recaudado alrededor de 150 millones sólo en India. El estreno en Netflix ha sido en diferido, ya que durante varias semanas la película sólo podía verse en cuentas americanas o que tuvieran la configuración en inglés, y no ha sido hasta recientemente que se ha podido ver dentro de la programación normal de Netflix, aunque en una versión sin traducir en lengua telugu de la India.

Empezando a valorar la película, hay que empezar por un elemento fundamental que marca toda la película, y es que RRR es una película producida y pensada para el público de India que tiene una sensibilidad diferente a la occidental. Muy, muy diferente. La película está llena de elementos cursis hasta decir basta, y los personajes no tienen personalidad más allá de la del arquetipo que representan. Los héroes son seres de luz pura y los malos son malos malísimos sin matices, como si estuviéramos ante un cuento infantil de los que contamos a nuestros hijos de 5/6 años. Hago este comentario porque RRR es una película que exige que el espectador acepte la propuesta para disfrutarla.

Pero si entras en el juego, RRR incluye las escenas más exageradas, locas y maravillosas que posiblemente veamos en una película de acción este año. La película consigue el doble propósito de volarme la cabeza en muchos momentos y al mismo tiempo hacerme ver que es una patochada ridícula a partes iguales. En mi casa, viendo la película con mi mujer y mi hijo las carcajadas fueron constantes ante las fantasmadas alucinantemente ridículas que estuvimos disfrutando durante el metraje. La verdad es que viendo la reacción en mi casa pienso que si RRR se proyectara por ejemplo en el festival de Sitges, el nivel de locura colectiva que podría llegar a vivirse en la sala creo que sería enorme.

Y es que la duración de 3 horas es también absurdamente larga, hasta el punto que la película hace un corte a modo de intermedio para que el público indio pudiera levantarse al baño, etc… en el visionado de los cines en India. Y diciendo esto, la verdad es que las escenas de acción hacen que merezca la pena «gastar» tres horas de tu vida para ver la película, siempre claro que te gusten las películas de acción. Algunas de las coreografías de acción como la del asalto a la mansión del gobernador Scott o todo el climax final son una maravilla inclasificable que deja como un aprendices a directores como Zack Snyder en el uso de la cámara lenta y los planos ultramolones.

Otro elemento a comentar de RRR es que es una película ultranacionalista, planteada como exaltación nacional de dos personajes históricos de la lucha contra los ingleses. Este nacionalismo llega hasta niveles ridículos si lo piensas con la mentalidad europea, pero realmente encaja con el conjunto de la propuesta. Como fan del cine de acción americano que está cansado de escuchar calificativos como «americanada», «fascistoide» o «fantasmada», me haría gracia ver que dicen esas mismas personas supuestos creadores de opinión sobre esta película.

Visualmente la película está llena de planos alucinantes llenos de molonidad. Casi parece que lo importante es crear el fotograma perfecto, aunque la forma en que la película llega hasta ahí puede ser ridículo como comento visto con ojos de España en 2022. Además, fruto de los nulos complejos, o que al público de India les trae sin cuidado, hay varios planos de CGI terrible, sobre todo durante el asalto a la mansión del gobernador, que los aceptas porque son escenas super divertidas y over-the-top, de forma que aunque acaba siendo excesiva y exagerada en la forma en que nos cuentan todo, al final es coherente con el espíritu de la premisa.

RRR es una patochada ridícula o la mejor película de acción del año. No hay término medio. E incluso puede llegar a ser ambas cosas a la vez y que eso sea algo bueno. Pero eso ya depende de ti.

Comparto el trailer de la película:

Si te gusta el cine de acción y entras en el tono y la absurdez de la propuesta, RRR puede ser una de las películas más sorprendentes, locas y satisfactorias que veremos este año y en muchísimo tiempo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El Agente Invisible de los hermanos Russo (Netflix)

La nueva película de los hermanos Joe y Anthony Russo El Agente Invisible protagonizada por Ryan Gosling, Chris Evans y Ana de Armas estrenada en Netflix es una adrenalínica historia de acción que sabe qué tipo de entretenimiento ofrece a sus espectadores.

PUNTUACIÓN: 7/10

El agente de la CIA Court Gentry (Ryan Gosling), alias Sierra Seis, es sacado de una cárcel federal reclutado por su supervisor, Donald Fitzroy (Billy Bob Thornton), Gentry fue en su día un mercader de la muerte altamente cualificado, autorizado por la Agencia. Pero ahora las tornas han cambiado y Seis es el objetivo, perseguido por todo el mundo por Lloyd Hansen (Chris Evans), un antiguo compañero de la CIA que no se detendrá ante nada para acabar con él. La agente Dani Miranda (Ana de Armas) le cubre las espaldas. La necesitará. (FILMAFFINITY)

Tras el monumental éxito de Vengadores Infinity War y Vengadores Endgame, los hermanos Russo formaron su productora AGBO para poder desarrollar sus propios proyectos y ayudar a otros creadores a que los suyos se hicieran realidad. Netflix estrenó varias películas de acción producidas por ellos que son muy recomendables, como Tyler Rake de Sam Hargrave con Chris Hemsworth o Mosul de Matthew Michael Carnahan, pero llegó el momento de que los Russo volvieran a ponerse detrás de las cámaras para este El Agente Invisible (The Gray Man).

A partir de un guión que Joe Russo coescribió con Christopher Markus y Stephen McFeely (guionistas de las películas de los Russo en el MCU), basándose en la novela homónima de 2009 de Mark Greaney, El agente invisible reúne a los Russo con otros colaboradores como Henry Jackman en la música. Junto a ellos, tenemos a Stephen F. Windon como director de fotografía y el montaje de Jeff Groth y Pietro Scalia. La película cuenta con un enorme presupuesto de 200 millones de dólares que se plantea como el inicio de una franquicia cinematográfica a partir del personaje creado en las novelas de Mark Greaney.

La película está protagonizada por un all-star de actores conocidos entre los que encontramos a Ryan Gosling, Chris Evans, Ana de Armas, Jessica Henwick, Regé-Jean Page, Wagner Moura, Julia Butters, Dhanush, Alfre Woodard y Billy Bob Thornton.

El agente invisible es una alucinante película de acción con una sensibilidad muy cercana a las películas de James Bond en el que el protagonista viaja por medio mundo para llevar a cabo su misión. La película tiene un diseño de producción de diez que al menos justifica el enorme presupuesto con el que han contado, empezando por las localizaciones en Praga, Croacia y otros puntos de Europa.

La película cuenta con unos alucinantes sets de acción que me han parecido increíbles. Me ha flipado que como ya vimos en Capitán América: Winter Soldier, cada escena y coreografía de acción es muy diferente de la anterior. La primera escena de acción en medio de fuegos artificiales, la pelea en el avión, el increíble tiroteo en Praga con tranvía incluido, y el ataque a la base en Croacia me parecen una gozada par los amantes del cine de acción. ¡Qué pasada! El hecho de haberse estrenado en Netflix hace que sólo por las escenas de acción, merezca la pena ver la película en casa. En ese sentido, el objetivo de entretenimiento está más que conseguido, lo cual entiendo que es justo lo que pretendían conseguir los Russo con esta película.

Como ya vimos en Ambulance de Michael Bay, el uso de drones está permitiendo mostrar unos planos alucinantes que antes eran imposible de conseguir con medios normales. Y aunque los Russo no plantean ni mucho menos el mismo nivel de locura que vi en la película de Bay, hay algunos planos super chulos que agradezco.

En lo negativo, no tengo claro si la novela que adaptan era literalmente así, pero lo cierto es que no he conectado nada en absoluto con el villano que interpreta Chris Evans, un villano que ejemplificaría lo peor del cine de acción de los 90. Y a menudo comentamos lo difícil que haya un villano que sea puramente malvado en el cine comercial actual (sobre todo en el cine de superhéroes), debido al interés y presión de los actores para que sus personajes tengan un trasfondo que explique sus acciones. Que los Russo, Markus y McFeely se quiten los complejos y presenten dos villanos puros, Evans y el personaje interpretado por Regé-Jean Page está muy bien, pero la puesta en escena histriónica de Evans sencillamente no me funciona nunca, me parece un fail importante.

Junto a esto, entiendo que como en Misión Imposible los creativos de El agente Invisible han planteado los increíbles sets de acción y sobre ellos planteen la historia que haga que los personajes vayan de A a B y luego a C, conectándola en este caso al libro que adaptan. Sin embargo, en este caso me parece que no tienen tan controlada la fórmula como Christopher McQuarrie en M:I, porque toda la película es un cliché andante detrás de otro para justificar los cambios de ambientación. Y tengo claro que no le busco peras al olmo, pero los Russo, McFeely y Markus nos habían marcado un standard de calidad increíble que en este caso queda muy por debajo de lo visto en el MCU.

Aparte de la interpretación desfasada de Evans, la película tiene otro problema importante en relación con el protagonista Ryan Gosling. Y es que es un palo que para mi no tiene carisma ninguno en pantalla. Entre eso y que su hieratismo hace que tenga una nula química con Ana de Armas, hace que sea muy complicado empatizar con él a pesar de ser el típico protagonista engañado por el gobierno que lucha por sobrevivir. En el caso que Marvel Studios siempre aplaudimos al director de casting, pero no tengo claro que Gosling pueda ser un protagonista sólido que me interese saber qué hace a continuación. Lo cual como podéis imaginar es otro problema teniendo en cuenta el interés de los Russo y Netflix de crear una franquicia de acción alrededor de este Sierra Seis renegado, el personaje interpretado por Gosling.

Realmente como digo como película de acción sin complejos funciona de maravilla y a veces no tendría que sobreanalizar tanto las cosas. Pero no puedo evitar comentar estos aspectos que impidieron que disfrutara de la película como me hubiera gustado. Por no hablar del final de la película, que me parece un fail más pensando en crear una franquicia que en dar un buen final a esta película en concreto.

Hay otro elemento que quiero destacar de esta película y no es sobre la película en si, sino sobre las entrevistas promocionales que han hecho los Russo. Ellos comentan con buen criterio que su referente y maestro es Steven Soderbergh que les dió su primera oportunidad. Y como él, tienen claro que en la mayoría de los casos toca darle a un estudio (en este caso Netflix) lo que ellos quieren para que te financien tu siguiente proyecto más personal. algo que recuerdo leerle hace más de 30 años a Clint Eastwood antes de convertirse en una leyenda con Sin perdón. En este sentido, los Russo sacan pecho de haber financiado con su dinero el éxito indy Todo a la vez en todas partes, lo que comentan como ejemplo de poder apoyar a cineastas más personales gracias a esta filosofía. Lo cual está muy bien, la verdad.

Y aunque todo lo que dicen los Russo tiene mucho sentido, leyéndoles no dejaba de pensar ¿Entonces The Grey Man es la película «mala» que tienen que hacer para poder hacer otras cosas mejores? ¿No se están tirando piedras contra su propio tejado cuando tendrían que estas vendiendo las virtudes de su película? Y lo malo es que cuando la duda entra en juego, la cosa no puede acabar bien.

Por otro lado, The Gray Man me ha parecido de principio a fin como si estuviéramos viendo un C.V. de los Russo en los que muestran a todos los estudios que ELLOS y no Marvel fueron los creadores de las escenas de acción de Vengadores o Capitán América, como si se estuvieran reivindicando de alguna manera, mostrando todo lo bueno que saben hacer en lo referido a la acción, que es mucho. Por eso no acabo de entender el sentido de sus declaraciones.

Comparto el trailer de la película:

El agente invisible es una película super entretenida que sabe el tipo de entretenimiento que ofrece al espectador, y está especialmente indicado para los amantes del cine de acción. Pero a la vez me quedo con cierta sensación de que me hubiera gustado que algunos aspectos del guion no fueran tan clichés como han acabado apareciendo en la película.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de El monstruo marino de Chris Williams (Netflix)

Llega el verano y además de su avalancha de estrenos semanales, Netflix ha preparado una interesante oferta familiar con El monstruo marino, película de animación dirigida por Chris Williams (Big Hero 6, Vaiana).

PUNTUACIÓN: 7/10

Una niña intrépida y un famoso cazador de monstruos marinos unen fuerzas para encontrar a una poderosa bestia.

Chris Williams (1968) es un animador, director de cine, guionista y actor de doblaje estadounidense que dirigió el cortometraje Glago’s Guest y codirigió Bolt, que fue nominado al Óscar a la mejor película de animación en 2009, Big Hero 6, que ganó el Óscar a la mejor película de animación en 2015 y Vaiana, que fue nominada a dos Óscar a la mejor película de animación y a la mejor canción original en 2016. Williams además de dirigir, siendo esta su primera película como director en solitario, produce y escribe el guion junto a Neil Benjamin.

El monstruo marino es una producción de Netflix Animation, y cuenta con una duración de 119 minutos, más de lo habitual para una película de animación. En su versión original cuenta con las voces de Karl Urban, Zaris-Angel Hator, Jared Harris y Marianne Jean-Baptiste. Para terminar con los aspectos de la ficha técnica, comentar que la música corre a cargo de Mark Mancina.

El monstruo marino es una buena película que recuerda las antiguas películas de aventuras que disfrutamos toda una generación los sábados por la tarde. Por un lado tenemos las historias de piratas tipo Piratas del Caribe, pero también el cine de aventuras marinas tipo Master and Commander, con el añadido de estar en un mundo donde poderosos monstruos marinos ponen en peligro la navegación del reino humano, según nos cuentan al principio de la película.

Dentro del mundo de la animación, se está librando una lucha fraticida por el dominio de la audiencia. A los clásicos Disney y Pixar ahora fusionado, tenemos en los últimos tiempos estamos disfrutando mucho películas de Illumination o Dreamworks. Y hay que decir que Netflix Animation no les va a la zaga. Si ya nos sorprendieron en 2019 con Klaus, en El monstruo marino me han maravillado con una animación alucinante, que aparte del diseño de los personajes tiene una perfección en las texturas brutal. Tengo claro que cuanto más oferta tengamos salimos ganando todos, y aparte de la ventaja y comodidad de verlas en casa, con este nivel no tengo duda que veré las próximas película de animación que produzcan.

Pero junto al elemento de aventura pura, la película incorpora un interesante giro que dota a una historia que ante todo está pensada para que los más pequeños la disfruten, de una profundidad bastante inesperada, planteando la necesidad de pensar y actuar por nosotros mismos y según lo que nos diga la tradición. Este elemento ha sido super inesperado, y ha conseguido que una película normal tenga algo más.

SPOILERS

La idea que los Reyes de este mundo se inventaron que los monstruos atacaron a la humanidad para tener una excusa para cazarles y ampliar así su poder, me parece una idea muy potente y una crítica a muchos elementos históricos coloniales. También de otros más recientes, como fue la mentira que los Estados Unidos utilizó a partir de la explosión en el acorazado Maine para justificar la Guerra de Cuba de 1898 que provocó la pérdida de la isla para el decadente reino de España que pasó a estar bajo control de Estados Unidos. No se si los guionistas pensaban en hechos históricos como el del Maine, porque lo más sencillo es que sea una crítica directa al capitalismo americano que lleva años (re)escribiendo la historia como más le interesa, pero la conexión a mi me surgió muy clara cuando vi la película.

Esto conecta con la idea esta si expresada repetidamente que siempre son los pobres y la gente humilde la que muere para que los ricos que hagan más ricos, que es lo que pasa en este mundo cuando los barcos zarpaban para cazar a estos monstruos gigantes. Esa idea anti-stablishment y anti-poderosos me gusta mucho en la parte de plantear que la gente tiene que pensar por si misma y no creer la propaganda que con la que todos los extremismos nos bombardean todos los días. También el mainstream y los partidos políticos tradicionales, claro.

Hay además una idea de respeto del medio ambiente que se desprende también de la idea que no hace falta cazar a los monstruos, dado que su ecosistema no choca con el de lo humanos, que me parece interesante sobre todo para los niños más pequeños.

Dentro que la animación como comentaba antes me ha gustado, tengo que reconocer que creo que no han acabado de acertar con el diseño de algunos monstruos, empezando por el co-protagonista Rojo. Y mira que el primer monstruo Verde y un cangrejo gigante me han gustado mucho y tenían un nivel increíble de detalle, pero Rojo, Azul y los bichos amarillos me parecen flojetes. De hecho, para mostrar que Rojo no es peligroso, habían formas más interesantes de diseñarle que podrían haber conseguido el mismo efecto.

También hay que reconocer que la historia no es especialmente profunda ni sorprendente porque el guion te lleva hacia la sorpresa casi desde el primer momento, pero hay que entender que ante todo es una película pensada para que sea vista y disfrutada por los más pequeños. Y en este sentido, para tener casi dos horas, la película en ningún momento se me hizo larga.

Con todo, tengo que alabar la forma en que Netflix Animation y el director Chris Williams plantean una historia que tiene aventura, sense-of-wonder y mensaje interesante que gusta a los niños y a sus padres. Justo lo que NO consiguió hacer Lightyear hace apenas unas semanas.

Comparto el trailer de la película:

El monstruo marino es una buena película para todas las edades que me ha gustado por el mensaje de pensar por uno mismo.

PUNTUACIÓN: 7/10

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