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Crítica de Traición (Netflix)

Netflix estrenó a final de diciembre Traición, miniserie inglesa de 5 episodios que cuenta con Charlie Cox como principal interés en una historia de espionaje ambientada en Londres.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

La carrera de Adam Lawrence, formado por el MI6, parece consolidada. Hasta que, de repente, su pasado regresa en la forma de Kara, una espía rusa, y se ve obligado a cuestionarse todo y a todos los que lo rodean. Kara, Adam y la esposa de este, Maddy, forjan una relación a tres bandas en la que todos intentan destapar los secretos del resto y manejar sus conexiones políticas y diplomáticas mientras se aferran a su vida privada y sus seres queridos.

Traición (Treason) ha sido creada por Matt Charman, que se encarga además de escribir los guiones junto a Amanda Duke. Charman fue nominado al Óscar al mejor guion original por su película de 2015 Bridge of Spies, dirigida por Steven Spielberg y coescrita con Joel y Ethan Coen. Los cinco episodios de esta miniserie, de entre 40-45 minutos cada uno, han sido dirigidos por Louise Hooper y Sarah O’Gorman.

En el reparto destaca Charlie Cox como Adam Lawrence, un oficial del MI6 que se convierte en jefe de la organización después de su jefe Sir Martin Angelis (Ciarán Hinds) sea envenenado por Kara (Olga Kurylenko), una espía rusa caída en desgracia que comparte un pasado con Adam. Junto a ellos, Oona Chaplin interpreta a Maddy Lawrence, la esposa de Adam y ex-militar. Beau Gadsdon y Samuel Leakey son los hijos de Adam y Maddy, Ella y Callum Lawrence.

Traición es una serie que empieza bien y que tiene muchos puntos a su favor, empezando por su duración de 5 episodios y menos de 4 horas que asegura que la historia va a ir directa al grano. Otra de las cosas que me gustó es que la serie empieza en medio de todo, planteando de inicio una estupenda tensión a partir del envenenamiento del directo del MI6 por motivos poco claros, sugiriendo las relaciones de los personajes pero sin necesidad de contarlo todo de origen, ayudando a que el misterio sea aún mayor, atrapando al espectador con un comienzo trepidante.

A medida que avanza la historia, me ha gustado descubrir que Adam realmente coprotagoniza la serie, teniendo Kara prácticamente la misma importancia que él. También el personaje de Maddy es muy importante, alejándose de la figura de las mujeres florero gracias a su pasado militar y su amistad con una agente de la CIA cuya llegada a Londres justo en este momento tampoco es casualidad.

Dentro de la brevedad de la serie, los episodios tienen unos buenos cliffhangers que provocaron que prácticamente me viera la serie de una sentada aprovechando las vacaciones navideñas. En concreto, los finales de los episodios uno y dos me parecieron muy buenos.

Sin embargo, a pesar de vendernos la serie como «del creador de Bridge of Spies» de Spielberg, el problema de Traición es que en cuanto empezamos a conocer las respuestas a los diferentes misterios comprobamos como todo es un monumental despropósito. Empezando por la relación entre Adam y Kara aparentemente conocida por todos sin que nadie haga nada, el papel de la CIA en la trama (penoso), e incluso el hecho que el jefe del MI6 pueda eludir a su retén de seguridad como si tal cosa justo los días siguientes al intento de asesinato de su predecesor.

Siendo una serie de espías ambientada en el Reino Unido esperaba la seriedad que nos daría la BBC, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, la suspensión de credulidad salta por los aires diría a partir del segundo episodio, lo cual provocó bastante decepción al no mantenerse el nivel de lo presentado inicialmente. Dicho esto, hay que decir que si te planteas el visionado como un entretenimiento ligero la verdad es que la serie cumple y resulta bastante entretenida globalmente.

Hay otro tema importante y es que no me ha gustado la química entre Charlie Cox, Olga Kurylenko y Oona Chaplin. De hecho, creo que no tienen ninguna. Hay además varias cosas que no me funcionaron de las interpretaciones, empezando por un Charlie Cox que en algunos momentos parece que está interpretante a Matt Murdock, no sabiendo muy bien a quien o qué está mirando en algunas escenas clave, lo cual transmitía un feeling super inapropiado. Por otro lado, tampoco acabo de creerme la interpretación de Olga Kurylenko como una dura espía que lleva ¿15 años? viviendo en la clandestinidad buscando respuestas para llevar a cabo su venganza. Es que no. Y Oona Chaplin lo hace muy bien cuando es una madre preocupada por sus hijos, pero cuando conocemos que era una militar con experiencia de combate, la cosa no funciona tampoco, empezando por la forma en que coge más adelante una pistola. Estos elementos de las interpretaciones tampoco hacen que el visionado fuera lo satisfactorio que debería, la verdad.

En todo caso, a pesar de estos elementos que no me han funcionado, como entretenimiento rápido y sin complicaciones creo que Traición puede cumplir con el objetivo básico de entretenimiento, si vas predispuesto a ver una serie que entra en la categoría de «sin más».

Comparto el trailer de este serie:

Traición ha estado bien, pero su desarrollo inverosímil ha frenado en seco el buen arranque, dejando a esta serie en un «correcto, pero podría haber estado mejor». Una pena.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Broker de Hirokazu Koreeda

Broker de Hirokazu Koreeda ha sido la primera película que vi en el cine de este año 2023 recién estrenado. Y me encontrado con una película que entraría en la categoría de «sin más».

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Una noche lluviosa una joven abandona a su bebé a las puertas de una iglesia. El recién nacido es recogido por dos hombres que se dedican a robar bebés abandonados para venderlos padres dispuestos a pagar una tarifa. Cuando la joven regresa a la iglesia, arrepentida, descubre el negocio ilegal de ambos hombres y decide unirse a ellos para encontrar a los padres adoptivos más adecuados. En este inusual viaje por carretera, el destino de los que se crucen en la vida del niño cambiará radicalmente.

Aunque Broker es una producción coreana, ha sido escrita y dirigida por el director japonés Hirokazu Koreeda, que ha dirigido más de una docena de largometrajes, entre ellos Nadie sabe (2004), Still Walking (2008) y Después de la tormenta (2016). Ganó el Premio del Jurado en el Festival de Cannes de 2013 por De tal padre, tal hijo y obtuvo la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 2018 por Shoplifters. La película de 129 minutos de duración fue seleccionada en el pasado festival de Cannes 2022 para competir por la Palma de Oro, y cuenta con fotografía de Hong Kyung-pyo, montaje de Hirokazu Kore-eda y música Jung Jae-il.

En lo relativo al reparto, cuanta con varias caras conocidas para el espectador occidental. Song Kang-ho es Ha Sang-hyeon, el dueño de una lavandería que coge bebés de una iglesia cercana y los vende con la ayuda de su socio Dong-soo (Gang Dong-won), un huérfano que vivió en un orfanato toda su vida y que es la mano derecha de Sang-hyeon. Bae Doona es Soo-jin, una detective de policía que investiga los negocios ilegales de los dos hombres, mientras que Lee Ji-eun es Moon So-young, una madre que decide dejar a su bebé en el baby box. Lee Joo-young es la detective Lee, colega de Soo-jin que también participa en la investigación.

Broker es una película con una sensibilidad típicamente coreana en la que el drama de los huérfanos y las madres que los abandonan porque no pueden encargarse de ellos se mezcla con una historia super ligera llena de situaciones sensibleras protagonizada por perdedores que intentan salir adelante y que aunque sus actos son de criminales en el fondo no son malas personas. El tono de Broker no sugiere en ningún momento que estemos ante un dramón tremendo, lo cual resulta una interesante novedad respecto a lo que a priori uno imaginaría teniendo en cuenta el tema de la película.

Broker tiene un ritmo pausado, pero sin embargo no se me hizo larga en ningún momento, consiguiendo entrar en la historia desde el principio gracias a la humanidad de los personajes. Lo que sí me rompió la suspensión de credulidad son varias locuras de la historia que hacen imposible que Broker pueda ser calificada de «realista». Empezando por ver a unas policías viviendo ¿10/15 días? en un coche persiguiendo a los vendedores de bebés, algo completamente absurdo, o que las mismas agentes no detengan en el acto a una persona que se la busca por asesinato en cuanto son conocedoras del crimen. Y tengo claro que obviamente sin esas chorradas no hay película, pero lo digo porque me recordó a los críticos que sobre analizan hasta las comas de películas comerciales para ver si es lógica o ilógica, pero se dejan pasar locuras mucho más groseras en películas que son denominadas «de autor».

Los actores me han gustado, dentro del habitual hieratismo asiático. Las historias de los protagonistas tienen todas un aura de tristeza ante unas vidas desgraciadas en las que la suerte nunca les acompañó. Varios elementos destacan el drama de los huérfanos a los que a partir de los 7/8 años ya tienen imposible encontrar una familia adoptiva, aunque como comentaba antes el tono nunca es de dramón. Tampoco la madre prostituta tuvo otra opción y su vida parece destinada al desastre. En este sentido, de nuevo conectando con el «realismo» o la falta de él, se me hace muy complicado de aceptar la forma en que la película hace que veamos a la joven madre desde una óptica positiva cuando ha cometido varios crímenes tremendos al iniciar la película. Y lo mismo podría decirse de unas personas que roban bebés para venderlos para obtener un beneficio económico.

Aunque el elemento sensiblero está presente en toda la narración, la historia se ve con agrado gracias como digo a las buenas interpretaciones y a un apartado técnico notable que hace que sientes que estás acompañando a los personajes en su viaje. El elemento road-movie unida a la creación de una familia disfuncional sin pretenderlo los protagonistas intenta dar unos breves momentos de felicidad a los personajes, incluso a pesar de saber que estos pequeños buenos momentos tienen fecha de caducidad cuando vendan al bebé, que es el motor de la historia que provoca la reunión de este grupo de perdedores.

Aunque como digo, debido a la historia no puedo decir que Broker esté mal pero tampoco especialmente bien. De hecho, me resulta curioso (o no tanto) cómo debido a como es la cultura coreana, aunque los personajes tienen a su alcance una opción para intentar ser felices juntos, al final eligen pagar por sus crímenes e ir a la cárcel, resaltando el elemento moralizante de «el crimen no compensa» tan de moda en el cine americano de los años 30 y 40 que sigue vigente en el cine asiático.

Otro elemento con el que no acabé de conectar es el no final de la historia. Porque una cosa es plantear un final abierto y otra que varios personajes desaparezcan sin más. Aparte, hay un crimen al final cuya no resolución también me dejó perplejo ante la falta de ganas de dar un final a la historia que resultara satisfactorio. Por todos estos motivos, Broker entraría en la categoría de «sin más».

Comparto el trailer de la película:

Me gustaría poder decir que Broker me ha gustado más de lo que lo ha hecho. Con todo, como arranque de 2023, no me parece mal.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Critica de Hawkman de Robert Venditti y Bryan Hitch (DC Comics – ECC Ediciones)

Tenía ganas de leer la etapa de Robert Venditti y Bryan Hitch en Hawkman, unos comics publicados por ECC Ediciones en 2019 y que por unas cosas o por otras no había tenido ocasión de leer. Y me he encontrado con unos comics super recomendables que son puro DC (del bueno).

PUNTUACIÓN: 8/10

El Príncipe Khufu se ha reencarnado un sinfín de veces desde que un cruel enemigo lo apuñaló con un metal místico en la época del Antiguo Egipto. Actualmente, es Carter Hall, un arqueólogo más conocido como Hawkman que tiene una misión de la que depende el destino de la Tierra. El problema es que no sabe en qué consiste, y todo parece estar relacionado con lo que recuerda de las innumerables vidas que ha vivido a lo largo del tiempo… y del espacio.

Recién salido de las páginas de Noches oscuras: Metal, el campeón alado del Universo DC vive nuevas y apasionantes aventuras en Hawkman: Despertar, de la mano del guionista Robert Venditti (Green Lantern) y el dibujante superestrella Bryan Hitch (Liga de la Justicia).

Esta historia de Hawkman de Venditti y Hitch fue publicada en los 12 números de su serie regular USA entre 2018-19, que ECC Ediciones recopiló en dos volúmenes en 2019 y que ahora tuve ocasión de leer.

Conocí el trabajo de Robert Venditti hace un montón de años gracias a The Surrogates, el comic de ciencia ficción dibujado por Brett Weldele que fue publicado por Top Shelf Productions entre 2005 y 2006 y que tuvo una adaptación cinematográfica con Bruce Willis de protagonista (bastante mediocre). Tras publicar el comic precuela The Surrogates: Flesh and Bone, dió el salto en 2012 a Valiant para guionizar el enésimo relanzamiento de X-O Manowar con el dibujante Cary Nord, creando una etapa super entretenida.

Tras estos comics, en 2013 fue contratado por DC Comics, siendo uno de sus trabajos más destacados el relanzamiento de Green Lantern y Grenn Lantern Corps tras abandonar Geoff Johns la colección, creando unos comics super entretenidos que pueden mirar de tu a tu a la histórica etapa de Johns. Además de Green Lantern, durante estos años ha trabajo también en Demon Knights, Flash y Justice League entre otras colecciones además de este Hawkman. A destacar que también ha adaptado a novelas gráficas las series de libros Percy Jackson & The Olympians y The Heroes of Olympus, de Rick Riordan.

Hablar de Bryan Hitch es hablar de una institución en el mundo del comic. El artista y guionista británico consiguió su primer trabajo profesional para Marvel UK en 1987, cuando contaba tan sólo con 17 años. Tras trabajar con el guionista Simon Furman en Transformers y Death´s Head II en Inglaterra, dio el salto a Estados Unidos consiguiendo numerosos encargos en Marvel y DC durante los años 90, unos años en los que su estilo estaba claramente influenciado por Alan Davis.

El salto de calidad de Hitch tuvo lugar a partir de 1997 con su colaboración con Warren Ellis, primero en Stormwatch y luego en The Authority, creando 12 números entre 1999 y 2000 que son historia del comic al inaugurar un estilo de narración cinematográfica que popularizó el término widescreen aplicado al mundo del comic, planteando una acción más-grande-que-la-vida como nunca antes se había visto en un comic. Tras Authority, Hitch se asoció con Mark Millar para crear The Ultimates entre 2002 y 2007, comics que sirvieron de influencia para las películas de Marvel Studios y que son por derecho propio uno de los ¿5 mejores comics? de Marvel del siglo XXI.

Tras The Ultimates volvió a trabajar con Mark Millar en una etapa de 4 Fantásticos, y ha alternado encargos para Marvel y DC. Además, en 2012 creó su primer obra de creación propia en Image, America’s Got Powers, creada con el guionista Jonathan Ross. Durante ese periodo sufrió un problema con los plazos de entrega debido a su increíble detallismo y a su incapacidad de considerar terminado el trabajo, algo que por suerte ha sabido corregir en los años siguientes. De esta forma, en los últimos años ha publicado sin fallo los 12 números de Hawkman (2018-19), los 12 de la serie The Batman´s grave de nuevo junto a Warren Ellis (2019-20), y actualmente se encuentra dibujando en nuevo volumen de Venom con Al Ewing y Ram V.

Empezando a valorar Hawkman, tengo que decir que el comic me ha volado la cabeza. Empezando por el hecho que Robert Venditti plantea una historia completa con principio y final que sirve como blockbuster palomitero que sabe sacar todo el partido a los puntos fuertes de Hitch para ofrecer una aventura más-grande-que-la-vida en la que el destino de la Tierra está en juego. Pero además de esto, Venditti encuentra una forma brillante de enlazar las múltiples encarnaciones del personaje en una historia que tiene sentido y que pone orden en uno de los personajes más caóticos del catálogo de DC Comics. Sólo por esto último, DC tendría que hacerle un monumento a Venditti, que triunfa absolutamente con la historia de origen de Hawkman y el motivo real de las reencarnaciones sucesivas que ha ido sufriendo el personaje, que abarca mucho más que el antiguo Egipto como se pensaba hasta ese momento.

Además, la historia de Carter Hall como arqueólogo e investigador de objetos raros da mucho juego en la historia y ofrece una acción super chula en los primeros números. Y a pesar de no ser un gran conocedor de la historia de Hawkman, cuando asistimos a su reunión con Átomo se transmite super bien que son amigos de toda la vida que han vivido multitud de aventuras como miembros de la Liga de la Justicia, mostrando la parte buena de saber usar la continuidad de forma orgánica en un comic.

El dibujo de Bryan Hitch es estupendo como siempre, ofreciendo páginas super detalladas repletas de fondos que recuerdan al principio a una aventura de Indiana Jones y que acaba evolucionando hacia la mega acción como en sus mejores tiempos en Authority y Ultimates. El guion de Venditti es bueno, pero Hitch hace que la aventura y la tensión in-crescendo explote fuera de la página impresa, ofreciendo un climax final alucinante. Para esta miniserie, Hitch ha contado con entintado suyo, de Andrew Currie, Daniel Henriques Paul Neary y Andy Owens, y color de Alex Sinclair y Jeremiah Skipper.

Por comentar algún aspecto menos bueno del comic, leído de un tirón la lectura sufre un poco porque Venditti vuelve a contar en cada grapa, aprovechando la voz en off de la mente del protagonista, la historia hasta ese momento. Esto que era lógico por si algún lector despistado compraba el comic a mitad de serie no tiene mucho sentido cuando se lee la historia en tomo como fue mi caso, ya que provoca que los diferentes números estén repletos de textos que resultan redundantes y repetitivos en varios momentos. Dentro que es un comic que me ha gustado, ojo.

Por el lado de Hitch, la verdad es que tiene un problema con las caras, empezando por la del protagonista Carter Hall, que resulta «Mr. Hombre Genérico 1». De hecho, cuando se encuentra con Átomo, resulta difícil diferenciarlos porque ambos tienen las mismas facciones genéricas. Si me tuviera que acordar de algo definitorio físicamente de Carter Hall como personaje no sabría decir nada. En este sentido, aunque el dibujo de Hitch me gusta mucho, también hay que reconocer que hay viñetas puntuales que parecen que no están del todo acabadas, dejando que el entintado cubra un dibujo apenas abocetado de Hitch. Comentaba antes sobre el bloqueo que sufrió a primeros de 2000 con los plazos de entrega y su incapacidad de considerar terminada una página. Hay que alegrarse que Hitch ya no tiene este problema y su producción ha aumentado en estos últimos años. Si el precio que hay que pagar es tener de vez en cuando alguna viñeta de este estilo, es un precio pequeño a pagar a cambio de disfrutar de un dibujo tan bueno como el que nos regala Hitch en este comic.

Por cierto, fuera de la historia en si de Venditti y Hitch, comentar además lo extraña y casi incomprensible edición de ECC Ediciones de esta serie, al publicarla en dos tomos de 7 y 5 números, en lugar de plantearla como 2 volúmenes de 6 números como sería lo lógico. Es cierto que justo el número 7 cuenta el origen secreto de Carter Hall y puede servir para enganchar al lector ante la amenaza que llega a la Tierra en los 5 últimos arcos, pero la verdad es que los 6 primeros números ya eran una buena lectura satisfactoria. Esto hace que cuando ves los comics en la estantería, quedan raros al tener extensiones diferentes, lo cual es un detalle quizá menor pero que muestra muy poco interés por el detalle por su parte.

Hechas estas matizaciones, la verdad es que este Hawkman de Venditti y Hitch me parece una lectura estupenda super recomendable. De hecho, pensando en el momento en el que se queda Carter Hall, quizá DC Comics se queda con el problema de qué hacer con un personaje tras haberse contado una historia de origen fenomenal con una acción inigualable, de forma que cualquier cosa que publiquen será siempre inferior a lo que acabamos de leer. Bendito problema, por otra parte.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Hawkman de Venditti y Hitch me ha parecido una lectura estupenda y super satisfactoria. Más comics como este por favor.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Jack Ryan temporada 3 (Prime Video)

Jack Ryan, el analista de la CIA creado por Tom Clancy en su famosa serie de novelas de espionaje, está de vuelta en Prime Video para su tercera temporada, de nuevo protagonizada por John Krasinski.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En la temporada 3 de Tom Clancy´s Jack Ryan, Jack cruza Europa en una carrera contra el reloj para impedir que una facción del gobierno ruso, que opera al margen de este, restaure el imperio soviético y haga estallar la Tercera Guerra Mundial.

Esta tercera temporada de Jack Ryan ha sido creada por Carlton Cuse y Graham Roland a partir del personaje creado por Tom Clancy en sus novelas. Esta tercera temporada ha contado con 8 episodios y Prime demuestra tener una confianza total en esta franquicia, dado que dio luz verde a una cuarta temporada antes del estreno de la tercera, que se supone que va a ser la última, además de estar desarrollando algún spin-of salido de esta serie. Para el rodaje de esta temporada la producción visitó numerosas localizaciones europeas, entre las que encontramos Praga, Roma, Atenas

En el reparto, además de John Krasinski como el protagonista Jack Ryan, en esta tercera temporada encontramos el retorno de Wendell Pierce como James Greer, antiguo jefe de Jack en la CIA convertido an amigo y aliado, y Michael Kelly como Mike November, aliado de Jack desde sus días en Venezuela. En esta tercera temporada tenemos además a Betty Gabriel como Elizabeth Wright, la jefa de la estación de Roma superior de Jack, Nina Hoss como Alena Kovac, la presidente de la República Checa, Peter Guinness como Petr Kovac, padre de Alena y un soldado veterano de la Guerra Fría, Alexej Manvelov como Alexei Petrov, ministro de Defensa de Rusia y James Cosmo como Luka Goncharov, un coronel ruso de amplia experiencia y muchos demonios en su pasado.

La primera temporada de Jack Ryan me gustó mucho mucho, pero no la segunda. Esto hizo que dudara si ver esta tercera temporada, cosa que finalmente hice. Por un lado, los creadores han sido muy inteligentes al resaltar la idea de un Ryan perseguido por la CIA al ser acusado de un crimen que no cometió, lo que hace que se rompiera la idea que la temporada iba a ser más de lo mismo. Y el caso es que lo es, pero esta dinámica casi de Jason Bourne la verdad es que le venía muy bien a una historia que necesitaba un cambio.

El otro motivo que me hizo animarme a verla fue convencerme que no es necesario que una serie sea sobresaliente para verla, ya que entonces no vería nada de televisión este año, y lo que vería me llevaría al desengaño y la decepción. Aceptar que una serie puede ser «entretenida sin más» mientras cumpla con su función de entretenimiento, ha sido una liberación importante, que espero me haga disfrutar de más series que vea este año. Y en este sentido, la verdad es que Jack Ryan cumple de sobra.

Hay un primer elemento a destacar de Jack Ryan, y es que se nota que cuenta con unos valores de producción de primer nivel. Aparte de viajar por media Europa en esta temporada, aunque entiendo que alguna localización pueda ser ficticia, la serie muestra numerosos vehículos militares como helicópteros y transportes de tropas, aparte de ver a Ryan subirse a una fragata de la armada estadounidense. Hay muchas veces que ves series que transmiten la sensación de barata o «cutrilla», pero Jack Ryan no entra en esa categoría.

En lo referido a la historia, la verdad es que hay poco misterio sobre la identidad de los malos, pero creo que la historia planteada me gusta sobre todo por la forma en que una investigación de Ryan en Europa empieza a crecer y tomar vida propia, viéndose involucrado en una situación que puede provocar una Guerra Mundial. La sensación de tensión in-crescendo creo que está bien conseguida y en todos los episodios hay un buen avance en la historia con escena de acción incluida y su propio cliffhanger que provoca que quieras seguir viendo la serie.

Si tengo que decir algo menos bueno, las interpretaciones son únicamente funcionales. Incluso viéndola en V.O. la verdad es que Krasinski está super presente en todo momento pero no acaba de transmitir el carisma de un super estrella, simplemente el de alguien que pasa por ahí. No creo que Krasinski sea un erro de casting, pero tampoco es que haga nada especialmente bien. Y eso podría decirse de todo el reparto, en especial los compañeros de Ryan, con unos Wendell Pierce y Michael Kelly que hacen cosas muy poco interesantes en esta temporada a pesar de tener una importante presencia en la serie.

La historia también la calificaría de funcional, pero en este sentido al menos están pasando muchas cosas todo el rato y el misterio y la amenaza que se plantea resulta interesante. En este sentido, también debo decir que aunque la premisa de «Jack Ryan, fugitivo» resultaba interesante a priori, su ejecución no acaba de sacarle el partido que se intuía a la premisa, quedando como una idea un tanto desaprovechada. Hay alguna que otra chorradita narrativa indispensable para que la acción avance hacia donde debe, que no llegan a molestar durante el visionado.

Y a todo esto, la problemática geopolítica de la serie está interesante, pero es curioso que los sucesos de 2022 han provocado que la serie quede anacrónica, al plantear a un presidente ruso «bueno» acosado por un complot que amenaza la estabilidad mundial, mientras en el mundo real es el propio Putin el criminal de guerra que amenaza el orden mundial. Esto me parece algo que merece comentarse y que resalta lo difícil que es hacer series de este tipo que intentan transmitir cierto realismo en las historias que plantean dentro del marco geopolítico mundial actual.

Dicho esto, como comento no pasa nada si una serie es sólo correcta. Jack Ryan me ha resultado un buen entretenimiento, aunque sin tirar cohetes, las cosas como son. Su duración, por ejemplo, me parece perfecta, sin encontrarme situaciones que me hicieran pensar que estábamos ante unos minutos de la basura como me pasa en tantas series de Netflix. O en desastres de Disney+, que también los hubieron el año pasado. Globalmente, para un público fan de las historias de espionaje, creo que Jack Ryan va a cumplir de sobra su función.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Jack Ryan nos ha dado un buen entretenimiento. A veces no se le puede pedir más a este tipo de contenidos. En lo que nos propone, creo que cumple sin duda.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de La Asombrosa Vida de Stan Lee – Una vida en clave Marvel de Danny Fingeroth

El último libro que leí en 2022 ha sido la biografía de Stan Lee escrita por Danny Fingeroth, guionista y editor de Marvel durante varios años. La asombrosa vida de Stan Lee – Una vida en clave Marvel editado por Dolmen Editorial es una lectura obligada para todos los fans de los comics Marvel.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Stan Lee ha sido el guionista y creador de cómics más famoso que ha existido nunca. Fundador del Universo Marvel y co-creador de Spiderman, Iron Man, la Patrulla-X o los Cuatro Fantásticos, Stan «The Man» Lee convirtió a una pequeña editorial en el mayor universo de ficción de los siglos XX y XXI, dejando tras de sí un legado de iconos reconocibles en la cultura pop de todo el mundo e influyendo en incontables generaciones de lectores que crecieron amando a estos personajes Marvel.

Sin embargo, su figura siempre ha estado envuelta en polémicas y controversias, con un ejército de seguidores y detractores utilizando la figura de Lee como arma arrojadiza de un debate interminable en el que, a veces, es imposible discernir realidad de ficción. Danny Fingeroth, guionista y editor en Marvel Comics durante muchos años, presenta en Una vida en clave Marvel una biografía que muestra la humanidad, humor y humildad de Lee, pero también su faceta más controvertida y egoista, con entrevistas al propio protagonista y a numerosos colaboradores, amigos… y detractores por igual.

Danny Fingeroth es un veterano escritor, editor, educador y comentarista de cómics, más conocido por su larga etapa como editor de la LÍNEA DE CÓMICS DE SPIDER-MAN DE MARVEL y como biógrafo de Stan Lee.

Es autor de aclamados libros sobre cómics como SUPERMAN ON THE COUCH, DISGUISED AS CLARK KENT, THE ROUGH GUIDE TO GRAPHIC NOVELS y THE STAN LEE UNIVERSE (coeditado con el legendario ROY THOMAS).

Su libro más reciente es A MARVELOUS LIFE: THE AMAZING STORY OF STAN LEE, la biografía definitiva del querido -y a menudo controvertido- cocreador de tantos superhéroes legendarios. Con entrevistas exclusivas con el propio Lee, así como con colegas, familiares, amigos y detractores, ésta es la primera biografía exhaustiva de «Stan the Man», que cambió las ideas del mundo sobre qué es un héroe y cómo debe contarse una historia.

Me ha encantado la biografía de Stan Lee escrita por Danny Fingeroth. El libro hace una narración super amena por la vida del escritor y editor de Marvel desde su infancia en Nueva York hasta su muerte el 12 de noviembre de 2018 a la edad de 96 años. El libro huye del sensacionalismo y cuenta los hechos con los datos disponibles, ofreciendo en los temas más controvertidos los diferentes puntos de vista a partir de las declaraciones de los interesados de la época que lo contaban en primera persona. Un aspecto que me flipa de este libro es ver que las referencias bibliográficas que ha utilizado Fingeroth para escribir este libro abarcan casi 20 páginas del libro, a lo que habría que sumar sus propias entrevistas a personas claves, empezando por el propio Lee.

Hay un hecho indiscutible. Sin Stan Lee los comics Marvel no es que no hubieran triunfado, es que no hubieran existido. Desde luego, no hubieran sido como ahora los conocemos. Eso no quita que sin Jack Kirby y Steve Ditko, la era Marvel de los comics tampoco hubiera llegado a suceder, juntándose en un momento clave de la historia de los comics tres personas únicas cuya colaboración se convirtió en magia pura para los lectores. Y el libro no es un mero pastiche laudatorio hacia Lee, sino que señala también las sombras del escritor y editor que se convirtió en la cabeza visible de Marvel y que sin duda aprovechó la notoriedad que adquirió para vender la marca Stan Lee a menudo desmereciendo a sus colaboradores. Incluso podría decirse que su campaña por crear al showman Lee le colocaba incluso por encima de la propia Marvel.

Es interesante conocer un momento histórico en el que los autores no pensaban que estuvieran haciendo algo grande sino que se contentaban con tener un sueldo con el que sacar adelante a sus familias. Y en el que nadie creía que sus trabajos fueran a perdurar como tampoco lo hicieron los comics románticos o de monstruos en los que trabajaron en la década de los 50. En estos años, nadie se planteaba siquiera la posibilidad de poder poseer la propiedad de sus creaciones, de forma que todo el trabajo de Lee, Kirby y Ditko se realizó siempre durante esos años (décadas) por encargo. Es curioso que nos recuerden que Lee por muy importante que fuera no era más que un empleado de Martin Goodman, que era el propietario de Marvel y de todos sus personajes.

El libro son 350 páginas de narración que se leen en un suspiro, casi de una sentada. Había numerosos elementos que ya conocía, pero Fingeroth añade a la narración declaraciones en primera persona de muchos protagonistas que enriquecen muchísimo la lectura. De hecho, aunque la tesis del autor se basa en el trabajo colaborativo de Lee, Kirby y Ditko, en muchos momentos parece que acepta la versión de Kirby de los hechos, aunque en otros recuerda que las declaraciones que realizó a lo largo de los años no se ajustaban a la realidad de los hechos e incluso a las pruebas materiales existentes, como guiones mecanografiados de Lee de algunos números de los 4 Fantásticos que desmontarían su versión de los hechos sobre que él (Kirby) lo hacía todo y Lee únicamente se limitaba a dialogar las páginas una vez dibujadas. En general, esto es algo que me ha gustado mucho del libro, y es que probablemente la verdad se encuentre en el término medio de versiones a menudo enfrentadas de Lee y Kirby. Dicho esto, resulta curioso conocer el amor que Lee profesaba a Kirby y Ditko, y cómo de alguna manera no podía entender el enfado de los artistas hacia él.

Lo que es indiscutible es que Lee añadió humanidad a los personajes y consiguió conectar con el lector de una manera que no había sucedido nunca en el mundo del comic. El comentario de muchos lectores sobre que sentían que Lee les hablaba directamente a ellos es otro aspecto clave para entender el surgimiento y la popularidad de los comics Marvel además de la propia calidad de estos comics. Lee fue además un excelente lector de la realidad social de los Estados Unidos, sabiendo dar en cada momento lo que el público demandaba en virtud de los avances sociales que se fueron produciendo.

El libro creo que es super recomendable para todos los amantes de los comics Marvel y en especial para aquellos a los que les guste conocer la intrahistoria de las cosas, el como se hizo. Y dentro que la edición de Dolmen en general me gusta, tengo que ponerle un pequeño gran pero, ya que por un lado el libro incluye en los diferentes capítulos las referencias bibliográficas (marcadas con 1, 2, 3…) que se encuentran al final del libro, pero en bastantes momentos incluye además unos * que sugieren que van a dar una aclaración a un nombre o concepto de la historia a pie de página que sin embargo no aparecen en el libro, dejando sensación de que faltaba esa información al libro. Porque si no, no entiendo un * que no aclara nada y no va a ninguna parte.

Hecha esa crítica, como digo me ha gustado mucho este libro y lo recomendaría a todos los marvelitas de pro. Si tenéis curiosidad, no lo dudéis y leer La asombrosa vida de Stan Lee – Una vida en clave Marvel de Danny Fingeroth.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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