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Crítica de The Creator de Gareth Edwards

Siete años después de Rogue One Gareth Edwards estrena su nueva película también situada en la ciencia ficción, The Creator.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

En medio de una guerra futura entre la raza humana y las fuerzas de la inteligencia artificial, Joshua, un duro exagente de las fuerzas especiales que llora la desaparición de su esposa es reclutado para cazar y matar al Creador, el escurridizo arquitecto de la IA avanzada que ha desarrollado una misteriosa arma con el poder de acabar con la guerra… y con la propia humanidad. (FILMAFFINITY)

Gareth James Edwards (1975) es un cineasta británico que se dio a conocer gracias a Monsters (2010), una película independiente en la que trabajó como guionista, director, director de fotografía y artista de efectos visuales. Posteriormente dirigió Godzilla (2014), y Rogue One: Una historia de Star Wars (2016). Tras los múltiples problemas que sufrió durante el rodaje de la película de Star Wars, en la que no dirigió los reshoots ni controló el montaje final estrenado en los cines, que incluye sin ir más lejos la ya super icónica final de Darth Vader, Edwards ha tardado 7 años en poder sacar adelante esta nueva película, de la que también es autor del guion junto a Chris Weitz a partir de una idea suya.

The creator es una película de 133 minutos de duración y un presupuesto de 80 millones de dólares, que ha sido producida por 20th Century Studios. La película fue rodada en localizaciones en Tailandia y cuenta con fotografía de Greig Fraser (durante la preproducción) y Oren Soffer durante el rodaje en si, montaje de Hank Corwin, Joe Walker y Scott Morris y música de Hans Zimmer.

En el reparto encontramos a John David Washington (el hijo de Denzel) como Joshua Taylor, un sargento y agente encubierto del ejército estadounidense. Madeleine Yuna Voyles es Alpha-O / «Alphie», un «simulante» robótico con la capacidad de controlar la tecnología a distancia. Gemma Chan es Maya Fey-Taylor / Nirmata, la hija de Nirmata («El Creador») y esposa de Taylor. Allison Janney es Howell, una coronel del ejército estadounidense que recluta a Taylor, Ken Watanabe interpreta a Harun, un soldado simulante en Nueva Asia y Sturgill Simpson es Drew, antiguo camarada y mejor amigo de Taylor.

Empezando por los elementos positivos, The creator es una película con una fotografía y un diseño de producción alucinantes. Me he quedado muerto al descubrir que el presupuesto de la película ha sido de tan sólo 80 millones de dólares, porque la verdad es que luce como el mayor blockbuster de Hollywood de este año. Los efectos especiales entre otros de IL&M son espectaculares y lucen increíbles, sobre todo con el diseño de los simulantes robóticos que albergan una Inteligencia Artificial. El diseño de la nave Nomad del ejército de los Estados Unidos aporta un elemento de Gran Hermano sobre todos nosotros que en cualquier momento puede acabar con quien se les opone que da una buena sensación de amenaza y peligro inminente durante toda la película. Y en general me gusta toda la tecnología, los vehículos y armas que veremos durante la película.

Gareth Edwards se muestra como un creador de potentes imágenes, ayudado por las localizaciones reales en Tailandia y por un buen ojo para crear momentos para el recuerdo con unos planos super bonitos que combinan con habilidad los elementos reales con los insertados digitales mediante los efectos visuales.

Lo malo es que todo lo bueno que tiene Edwards como director y creador de imágenes potentes no se traslada a su guion, que es una mezcla mal ensamblada de un montón de clásicos del cine de ciencia ficción. En The Creator tenemos un poco de Akira, unas gotas de Blade Runner, por supuesto el viaje de descubrimiento que Steven Spielberg planteó en I.A. (y en general, cualquier película en las que dos personas opuestas emprenden un viaje que les unirá), toques antibelicistas con una estética de Apocalypsis Now, o la consciencia de los robots / Inteligencia Artificial de Yo, Robot. Y sobre todo, mucha inspiración en el cine de Neill Blomkamp, tanto en el diseño de naves y robots de Distrito 9, como de argumento de Elysium.

Y tener unas fuentes de inspiración claras no es un problema en si mismo si consigues que tu historia conecte con el espectador, y esto es algo que nunca sucede. La historia plantea un viaje del protagonista Joshua Taylor para encontrar a su esposa, a la que creía muerta hace cinco años por culpa suya. Durante este viaje aprenderá a querer a una I.A. con forma de niña con habilidades que podrían decantar la guerra a favor de las I.A.s. La misión de Taylor era encontrar esta arma y entregarla al ejército si podía o destruirla si no tenía más remedio. Cuando descubra que el arma es la niña, aunque sea robótica, todo su mundo se derrumbará.

El problema es que para ser una película de apenas 130 minutos, se me ha hecho larga en varios momentos. Aunque Edwards intenta plantear una historia de amor (en la distancia) que aporte cierto romanticismo y poesía en algunas escenas, lo cierto es que la película es una persecución incesante que no deja a los protagonistas (y al espectador) un segundo de respiro, intentando ocultar la endeblez de la historia. Cosa que se nota demasiado. De esta forma, Taylor y la I.A. Alphie escapan del ejército de los USA, ayudándose de alguien que acaba muriendo, para cambiar de localización ayudado por otra persona para volver a ser encontrados y volver a escapar viendo morir a alguien. Hay elementos sugeridos durante el metraje que podían haber estado bien si hubieran podido ser desarrolladas mejor, como la posibilidad que las I.A.s tengan sentimientos y estén vivas y merezcan no ser exterminadas, o el contraste entre el militarismo violento de los humanos americanos, que por supuesto se confirman como los malos de la historia, con los pacíficos granjeros e I.A.s que conviven en harmonía en los poblados de Asia. El elemento de industrialización occidental «mala» frente a indigenismo «bueno» es otro elemento muy claro a lo largo del metraje.

A pesar de la perfección visual, esta persecución no acaba de funcionar como enganche emocional. Y no creo que sea un problema del reparto, que hace lo que puede con las herramientas a su disposición, sino de la historia de Edwards y de unos diálogos demasiado funcionales y muy poco emocionales. Para empeorar las cosas, la película termina descarrilando en el tercio final a partir de que Taylor y Alphie llegan a su destino. A partir de ahí se suceden una serie de absurdeces que terminaron echándome de la película. No quiero spoilear elementos claves, pero la inspiración de Elysium, cuyo tercer acto tampoco funcionaba, se hace demasiado evidente. Hay películas correctas que un buen final consiguen elevarla. Sin querer poder el dedo en la llaga, Rogue One es un ejemplo perfecto. Sin embargo, The Creator descarrila y nos plantea un final que intenta ser romántico y emocional como final del camino de Taylor, pero que resulta una ridiculez.

Hay otros elementos que me han incomodado a lo largo del metraje. Antes comentaba que el diseño de las I.A.s con la parte trasera del cráneo abierta me ha flipado. Pero eso es una cosa, y otra que TODOS los simulantes giren sus cabezas de forma artificial para que veamos su cráneo robótico, algo que empezó a sacarme de la película cuando volví a verlo por trigesimocuarta vez sin aportar nada a la trama más allá de «mira qué chulo queda». Tampoco he acabado de entender la geopolítica de este mundo y cómo se supone que los Estados Unidos están en guerra contra Asia pero luego actúan sin oposición todo el rato, excepto en una de las primeras escenas. Y entiendo la inspiración en la guerra de Vietnam, pero es otro elemento que tampoco me ayudo a entrar en la película.

Me gustaría poder decir que me ha gustado más The creator de lo que lo ha hecho, pero lamentablemente me ha parecido fallida en muchos momentos y una ocasión perdida de darnos LA PELÍCULA de sci-fi del 2023. Una pena.

Comparto el trailer de la película:

Es una pena que The Creator no acabe de saber crear una historia interesante que nos atrape emocionalmente y evite que veamos las clarísimas fuentes de inspiración de Gareth Edwards,

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Beyond the hallowed sky, de Ken MacLeod

Warren Ellis recomendó en su newsletter Beyond the hallowed sky, la última novela de Ken MacLeod, escritor de ciencia ficción escocés, así que me dije a mi mismo: ¿Por qué no probarlo? Gracias al buen precio del libro en el kindle, me he animado a leerla y me he encontrado una estupenda novela de ciencia ficción ambientada en un posible futuro cercano en el que la humanidad está empezando a dar sus primeros pasos fuera del sistema solar.

PUNTUACIÓN: 8/10

La leyenda de la ciencia ficción Ken MacLeod comienza una nueva trilogía de space opera imaginando a la humanidad en el precipicio del descubrimiento: la invención del viaje más rápido que la luz abre un universo de nuevas posibilidades, y nuevos peligros.

Cuando una brillante científica recibe una carta sobre los viajes más rápidos que la luz, no sabe qué creer. Las ecuaciones funcionan, pero su artículo es desacreditado, y pronto las críticas son más que científicas. Exiliada por el establishment, recibe una oferta para construir su nave estelar de una fuente insólita. Pero en las alturas de Venus y en un planeta de otra estrella, ya se está descubriendo un secreto que sacudirá a la humanidad hasta sus cimientos.

Descubra esta nueva e innovadora space opera del multipremiado autor Ken MacLeod.

Ken MacLeod nació en la isla de Lewis y ahora vive en Gourock, Escocia. Tiene un posgrado en biomecánica y trabajó durante algunos años en el sector de la informática. Desde 1997 es escritor a tiempo completo. Es autor de diecisiete novelas, desde The Star Fraction (1995) hasta The Corporation Wars (2018), y de numerosos artículos y relatos. Ha ganado tres premios BSFA y tres premios Prometheus, y ha sido preseleccionado para los premios Clarke y Hugo.

Ha sido escritor residente en el Foro de Política e Investigación Genómica del ESRC en la Universidad de Edimburgo, y escritor residente en el curso de escritura creativa de la Universidad Napier de Edimburgo. El blog de Ken MacLeod es The Early Days of a Better Nation.

Beyond the hallowed sky es una estupenda historia de ciencia ficción espacial centrada en la expansión de la raza humana por la galaxia gracias al descubrimiento de la forma de viajar más rápido que la luz. Como decía en mi introducción no conocía de nada a Ken MacLeod hasta que leí la recomendación de Warren Ellis.

Me he encontrado con una historia muy interesante con cuatro protagonistas que llevan a cabo tres líneas argumentales diferentes a lo largo de las 356 páginas de la novela. Por un lado tenemos a Lakshmi Novak, una científica recibe una carta sobre como viajar más rápido que la luz aparentemente escrita por ella misma. Tras ser contactada por el experto en la construcción de buques John Grant, pondrán en marcha la construcción en secreto de un prototipo que puede cambiar el equilibrio de poder entre los diferentes poderes mundiales. Por su parte, Emma Hazeldene explora un planeta lejano donde las rocas no se comportan como tales, mientras que Marcus Owen, un agregado cultural del British Council en la colonia humana de Venus, llega con un encargo muy concreto y las órdenes de no detenerse ante nada para conseguirlo.

Como en toda buena narrativa, me ha gustado mucho que las tres historias aparentemente inconexas acaben conectadas de forma sorprendente en el climax de la novela. Y junto a elementos de ciencia ficción pura como es la Paradoja de Fermi (si existieran aliens con capacidad de viajar por el espacio ya deberiamos haberlos encontrado -o realmente, ellos nos habrían encontrado a nosotros-), la novela toca elementos de geopolítica de rabiosa actualidad como son los problemas derivados del separatismo, la lucha por la hegemonía de las superpotencias de formas a menudo ocultas, así como los resultados de catástrofes ecológicas que crean olas de refugiados que buscan un futuro mejor.

Como hice con Empire of Silence de Christopher Rucchio, he leído esta novela en inglés, y reconozco que algunos conceptos de ciencia ficción y de la construcción del vehículo se me han hecho un poco áridos, aparte que algunos protagonistas son escoceses (no hace falta decir nada). En este sentido, la narración en primera persona de Rucchio de los sentimientos de su protagonista me resultó mucho más fácil de leer, pero la verdad es que la historia de MacLeod me ha resultado interesantísima y ha compensado la complejidad de su historia.

Si tengo que ponerle un pero, Warren Ellis comentaba que aunque esta novela era el comienzo de una serie, se podía leer de forma autónoma. y satisfactoria. Sin embargo, en mi opinión la novela no es autoclusiva, aunque haya una parte de la historia que sí empieza y acaba. Al contrario, la parte principal queda totalmente colgada y desde luego no deja con sensación de lectura satisfactoria al quedar a mitad. En todo caso, hay conceptos de ciencia ficción tan chulos, y las incógnitas abiertas me interesan tanto que no tengo duda que leeré las próximas novelas de MacLeod. Pero en este caso me hubiera gustado leer algo realmente autoconclusivo. Entiendo que esto es problema mío, no de la novela en si, por lo que me obligaré a escoger con más cuidado mis próximas novelas de ciencia ficción.

En todo caso, repetir que me ha gustado mucho Beyond the hallowed sky y que me acabo de convertir en un fan de la obra de MacLeod. De hecho, me estoy planteando continuar con su trilogía The Corporate Wars, que también fue alabada por Ellis.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Underwater de William Eubank (Disney+)

Gracias a Disney+ he disfrutado de Underwater, estupenda película de William Eubank con Kristen Stewart y Vincent Cassel como principales protogonistas, que me ha parecido modélica y super entretenida.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

Una tripulación de seis integrantes quedan atrapados en una instalación submarina que se está inundando a gran velocidad como consecuencia de un seismo devastador. Su única oportunidad para sobrevivir es caminar a través del suelo marino hasta una lejana plataforma petrolífera abandonada. Además de los retos físicos que implica el viaje, descubren rápidamente que están siendo cazados por depredadores marinos míticos y monstruosos, dispuestos a matarlos. (FILMAFFINITY)

William Eubank (1982) es un director de cine, guionista y director de fotografía estadounidense. En su primer largometraje, Love, estrenado en 2011, realizó funciones de director, director de fotografía, y diseño de producción. Su estupendo segundo largometraje, The Signal, se estrenó en 2014. Underwater fue su tercera película.

Underwater es una película de 95 minutos que va al grano desde el primer minuto. La película combina un montón de elementos conocidos gracias a un guión de Brian Duffield y Adam Cozad. La película cuenta con fotografía de Bojan Bazelli, montaje de Todd E. Miller, Brian Berdan y William Hoy, y música de Marco Beltrami y Brandon Roberts. La película contó con un presupuesto de 50 millones de dólares que lucen de maravilla en pantalla. Lamentablemente, la película fracasó en la taquilla USA, recaudando apenas 40 millones.

La película está protagonizada por Kristen Stewart y Vincent Cassel, contando además con T.J. Miller, Jessica Henwick, Mamoudou Athie, John Gallagher Jr., Gunner Wright, Fiona Rene en papeles secundarios, que cumplen con lo que se espera de este tipo de historias.

Entrando en materia y enfrentándome de cara al elefante en la cacharrería, el principal y único problema de Underwater es la sensación de déjà vu, la familiaridad constante al sentir que todo lo que pasa lo has visto antes y mejor en otras películas de género de ciencia ficción y terror. Ya es un clásico tener a un grupo pequeño de personas encerrados en un espacio claustrofóbico del que intentan escapar para no morir, con algo acechándoles y cazándoles uno a uno. Esta sensación es cierto que la sentí en todo momento, pero no quita que la película sea super entretenida y creo que tiene varios hallazgos visuales y narrativos muy chulos, entre ellos un final perfecto.

Dentro que las caracterizaciones son justitas, con una duración de 95 minutos no se pueden pedir milagros, me gusta la interpretación de Kristen Stewart convertida en una Ripley de las profundidades marinas con un trauma del pasado del que aún no ha podido pasar página. Vincent Cassel muestra todo su oficio y cumple de maravilla con el encargo de un papel genérico del jefe de la expedición sin personalidad. Realmente, dentro de las limitaciones, todo el reparto cumple.

Me gusta mucho el diseño de producción y como sacan el máximo partido a un presupuesto super ajustado. La instalación submarina mola, los trajes submarinos son bestiales, las escenas acuáticas están bastante bien resueltas y en general el monstruo con reminiscencias Lovecraftianas me parece una chulada. Hay además una sensación de tensión, claustrofobia y amenaza creciente que va de menos a mas que hace que el climax funcione tan bien y deje una sensación super satisfactoria al visionado.

Es cierto que quizá acaba siendo demasiado serie B, llegando hasta el punto que el contexto de la historia, empezando por que la empresa dueña de la plataforma submarina probablemente sabían que había algo ahí abajo y lo han ocultado (¿he oído Alien?) se cuenta en los títulos de crédito. Poder haber tenido 10 minutos para ampliar el background no hubiera perjudicado a la película, pero al eliminarlo directamente e ir al grano desde el minuto uno la sensación de frenetismo y de cuenta atrás que deben impedir aumentara, lo cual narrativamente a mi me funciona.

Como digo, siendo lo que es y sabiendo lo que iba a ver, Underwater me ha gustado mucho. De hecho, la recomiendo sin dudar a todos los fans de la ciencia ficción y el terror. Entiendo que la excesiva familiaridad de la historia provocó que fracasara en taquilla, yo mismo no la fui a ver al cine. Pero si le dáis una oportunidad, estoy seguro que váis a pasar un rato estupendo con ella.

Comparto el trailer de la película:

Underwater me ha gustado mucho y ha saciado mi sed de película de ciencia ficción “con bicho”. Teniendo en cuenta que está en Disney+, no te la puedes perder.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de The Expanse temporada 6 (Prime Video)

Prime Video acaba de terminar la emisión de The Expanse, la serie de ciencia ficción espacial basada en la serie de novelas de James S.A. Corey, con un final que me ha parecido super satisfactorio.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Holden y la tripulación de la Rocinante luchan junto a la Flota Conjunta de la Tierra y Marte para proteger los planetas interiores de los letales y destructivos ataques de Marco Inaros y si Armada Libre. Entretanto, en un planeta lejano más allá de los anillos, se alza una nueva potencia.

Esta sexta temporada cuenta con Naren Shankar como showrunner y guionista de varios episodios junto a Dan Nowak, además de Daniel Abraham y Ty Franck, los escritores de las novelas en las que se inspira la serie bajo el seudónimo de James S.A. Corey. Los seis episodios de esta temporada han sido dirigidos por Breck Eisner, Jeff Woolnough y Anya Adams.

El reparto principal de The Expanse está formado por los tripulantes de la nave Rocinante: Steven Strait como James Holden, el capitán de la nave, Dominique Tipper como Naomi Nagata, la ingeniera de origen cinturoniano, Wes Chatham como Amos Burton, mecánico y asesino cuando las cosas se tuercen. Además, volvemos a tener a Frankie Adams como Bobbie Draper, la ex-marine marciana que actualmente se encuentra siguiendo órdenes de la Presidenta de las Naciones Unidas Chrisjen Avasarala, interpretada por Shohreh Aghdashloo.

En el espacio, Camino Drummer (Cara Gee) sigue enfrentada a Marco Inaros (Keon Alexander) el actual lider cinturoniano en guerra contra la Tierra y Marte, cuyo hijo Filip Inaros (Chase Owens), el hijo de Marco y Naomi, también tendrá una gran importancia en la serie.

Esta sexta y última temporada de The Expanse ha contado con tan sólo seis episodios, una duración que se sabía desde el principio de la producción y que imagino se consideró que era adecuada para poder ofrecer un final satisfactorio a la historia. Teniendo en cuenta que la serie de novelas de The Expanse ha publicado 9 novelas y varias historias cortas, se especulaba incluso antes de que se estrenara la temporada si realmente esta sexta temporada iba a cerrar todas las tramas abiertas, o si los creadores la planteaban como un punto y aparte de cara a intentar vender la serie a otra plataforma de streaming. Recuerdo que The Expanse nació en el canal SyFy, y posteriormente Prime Video se hizo con los derechos a partir de la tercera temporada.

Visto el final, debo decir que me ha gustado mucho y ofrece un final más que satisfactorio a la tripulación de la nave Rocinante y al conflicto que han vivido desde prácticamente el comienzo de la serie la Tierra, Marte y los Cinturonianos.

Toda la tripulación tiene su momento para brillar a lo largo de estos episodios, incluso la añadida de última hora Clarissa Mao (Nadine Nicole), con un arco de redención frente a sus pecados del pasado que también resulta satisfactorio. Sobre Holden, sus valores morales incluso en las peores circunstancias me parece uno de los grandes hitos de la serie. La escena en la que comenta que prefiere equivocarse NO matando a alguien cuando tuvo la ocasión de hacerlo me parece uno de los grandes hallazgos de toda la serie y en general del entretenimiento actual en un momento en el que la vida en el mundo real parece que vale muy poco.

Pero tampoco es que el resto de la tripulación ande corta de heroismo, porque Amos y Bobbie no dudan en lanzarse hacia una muerte casi segura y Naomi tiene que tomar una decisión dramática sobre su hijo Filip que comparte la lucha con su padre Marco Inaros. Dentro que ninguno de los protagonistas han demostrado ser grandísimos actores que transmitan demasiado carisma, globalmente han hecho suyos a los personajes y creo que han hecho unas buenas interpretaciones.

Me gusta que lo que han cerrado lo hayan hecho bien, incluida la guerra contra Marco Inaros y toda la trama política derivada del conflicto entre la Tierra, Marte y los Cinturonianos, que escaló por la lucha por el control del anillo alienígena que permite el viaje a galaxias lejanas. Que el único final posible sea que todas las partes cedan algo para llegar a un acuerdo que les permita vivir en paz es un mensaje importantes dado los tiempos de extremismos que estamos viviendo en nuestra sociedad.

Esto hace que los obvios elementos que quedaron abiertos no canten ni te dejen con sensación que las cosas quedaron a mitad. De hecho, si tengo un elemento menos bueno de esta temporada es que toda la trama en el planeta Laconia más allá del anillo en el que vemos el poder de la Protomolécula de nuevo en acción podría haberse eliminado completamente de esta temporada y el visionado no se hubiera resentido en nada.

En este sentido, creo que resulta mejor dejar elementos abiertos que siempre podrán ser recuperados en caso que la serie continuara en el futuro, que haberse obsesionado con cerrar todo fuera como fuese sin tener espacio material para ello. Así que reconociendo que la Protomolécula fue el comienzo de todo y su poder sigue amenazando la galaxia, prefiero que se haya quedado en un discreto segundo plano en este final.

La verdad es que pasan un montón de cosas en estos seis episodios, aunque los guionistas aciertan parando a veces la acción para fijar la mirada en la vida dentro del Rocinante y como las relaciones de la tripulación son el corazón de todo. Sin embargo, cuando llegamos al climax con la guerra abierta en el último episodio, a pesar de tener un episodio de una hora, el más largo de toda la temporada, queda cierta sensación que todo se ha contado suficientemente bien, aunque si hubiera tenido un poco más de tiempo, la tensión y la narrativa hubiera sido mejor. Pero esto es televisión, claro, y las cosas son las que son cuando hay tantas cosas que contar, por lo que estos reparos no son importantes, dado que lo que nos cuentan tiene una gran importancia.

Globalmente, este final no ha podido dejarme más feliz, confirmando que The Expanse ha sido una de las grandes series de ciencia ficción espacial de los últimos años. Brindo por el Rocinante y su tripulación. ¡Menudo viaje hemos vivido junto a ellos!

Comparto el trailer de esta sexta temporada:

The Expanse ha sido una estupenda serie de ciencia ficción que ha cubierto un hueco que estuvo históricamente vacío. Ojalá más series como esta, la verdad.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Matrix Resurrections de Lana Wachowski

Lana Wachowski nos devuelve al mundo de Matrix con Matrix Revolutions, la cuarta película de la serie que lamentablemente nos deja con la sensación que deberiamos haber tomado la pastilla azul.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Neo vive una vida normal y corriente en San Francisco mientras su terapeuta le prescribe pastillas azules. Hasta que Morfeo le ofrece la pastilla roja y vuelve a abrir su mente al mundo de Matrix. (FILMAFFINITY)

Lana Wachowski repite en la dirección de esta película (aunque en este caso sin su hermana Lilly), y escribe el guión junto con Aleksandar Hemon y David Mitchell. En el caso de Matrix, Warner Bros. siempre estuvo abierto a realizar nuevas películas, aunque para las hermanas Wachowski era un capítulo cerrado. Sin embargo, los anuncios de la contratación de varios escritores para que escribieran un tratamiento para una posible continuación lo que supongo impulsó a Lana a buscar una idea con la que estuviera confortable, ante la realidad que la película iba a hacerse con o sin ella.

Matrix Resurrections es una larguísima película de 148 minutos que cuenta con fotografía de John Toll y Daniele Massaccesi, montaje de Joseph Jett Sally y música de Johnny Klimek y Tom Tykwer, que se sienten en muchos momentos, claramente bajo la batuta de Lana Wachowski, de intentar emular algo que es claramente mejor. Aunque luego comentaré más extensamente, me quedo muerto al comprobar que la película ha contado con un presupuesto de 195 millones de dólares. Teniendo en cuenta su estreno simultáneo en HBO Max en Estados Unidos y que hasta la fecha ha recaudado tan sólo 66 millones, va a tener complicado ser rentable para Warner. Dicho esto, también es cierto que al estrenarse en Navidades, siempre es posible que haya más público del habitual aprovechando las vacaciones escolares.

Keanu Reeves y Carrie-Ann Moss con los únicos actores principales que repiten en este secuela (excepto por una sorpresa que apenas es un cameo). Del nuevo reparto destacan Jessica Henwick interpreta a Bugs, una pistolera de pelo azul con un tatuaje de un conejito blanco y capitana del aerodeslizador Mnemosyne. Yahya Abdul-Mateen II interpreta a Morfeo sustituendo a Laurence Fishburne. Jonathan Groff interpreta a Smith, el socio de la empresa de Thomas Anderson / Neo, mientras que Neil Patrick Harris interpreta al psicologo de Thomas.

Tras verme las tres películas de Matrix (y los cortos de Animatrix) en los últimos días, la verdad es que tenía ganas de ver esta cuarta película y me he acercado al cine con la mentalidad adecuada para dejarme sorprender y emocionar.

El mero hecho de volver a Matrix con Neo y Trinity ya parecía suficiente para pagar el dinero de la entrada. Y ver juntos en pantalla a Carrie-Ann Moss y a Keanu entiendo que es una alegría para todos los fans de la franquicia multimedia. Ver que el mundo tras Matrix revolutions sigue teniendo a una gran cantidad de la población mundial atrapada en Matrix no sorprende, pero si descubrir que en el mundo real hay un grupo de máquinas que han decidido vivir con los humanos plantea posibilidades interesantes que abren nuevos caminos para la franquicia.

Además, la historia plantea una crítica muy evidente al mundo de las franquicias cinematográficas y a la falta de imaginación que está, en opinión de Lana Wachowski, asolando a Hollywood y en general al mundo del entretenimiento, con unos productores y unos espectadores complacientes que son felices recibiendo más de lo mismo en lugar de buscar y ofrecer obras que desafíen nuestra inteligencia. Que Lana lo plantee en una cuarta película de una franquicia de éxito de Warner es un elemento muy meta, y la película está plagado de cargas de profundidad en ese sentido. Y como idea me gusta y plantea nuevas posibilidades que a priori me podían encajar.

El problema es que la ejecución es terrible. Tenemos una película de dos horas y media que se hacen aburridísimas, algo inaudito pensando que ¡hablamos de Matrix! Aburrido es lo último que debería ser Matrix, y lo malo es que todo juega en contra del visionado. Empezando por un ritmo más irregular que nunca con una verborrea enunciativa que parece que no tiene fin. Y tengo claro que Matrix siempre pecó de sobre-explicación, pero Lana Wachowski lo eleva casi hasta el nivel de autoparodia.

Otro problema de la película son los cambios en el reparto y no tener a Laurence Fishburne o Hugo Weaving, lo que provoca que Yahya Abdul-Mateen II y Jonathan Groff salgan siempre malparados ante la comparación, acentuado por un guión embarullado que presenta muchas situaciones nunca bien desarrolladas que hace que no estén claras las motivaciones de los personajes o lo que ha provocado su evolución. Y en cuanto al villano y la nula sensación de amenaza, mejor ni hablamos, porque igual hay que plantear esta película como ejemplo de lo que NO hay que hacer.

Y el caso es que Abdul-Mateen II, Groff o Neil Patrick Harris son todos buenos actores, pero el guión no les da nada con sustancia para crear nada interesante desde un punto de vista actoral. Más sangrante es el tema de Keanu Reeves y Carrie-Ann Moss. No descubro nada si digo que carisma tenían a raudales en Matrix, pero que como actores siempre han sido los dos muy limitados. Lamentablemente, verles 18 años después con este guión, sobre todo en el caso de Carrie-Ann, es una losa insalvable que hace que veamos que el paso del tiempo no ha sido benévolo para ambos actores.

Tras ver la película pensaba erróneamente que Matrix Resurrections había sido una película barata para Warner, dado lo cutre que luce todo, lo poco inspiradas que están las casi inexistentes coreografías de artes marciales, y en general todo el aspecto visual que parece un cosplay poco inspirado de la película original, con un climax final que en lo referido a las escenas de acción es penoso. En su momento, el principal motivo de queja de Matrix reloaded fue que las coreografías eran tan perfectas que resultaban frías al no haber nunca una adecuada sensación de amenaza para Neo, Morfeo o Trinity. Pues si lo comparamos con las de Resurrections, sería una obra maestra al nivel de The raid.

Con el añadido que la producción se paró en marzo de 2020 por culpa del Covid, teniendo Lana más de cuatro meses para organizar lo ya rodado y ver qué elementos podían ser necesarios cuando se reiniciaran el rodaje. No debió interesarle a Lana replantear nada, con el resultado de transmitir la sensación que han tirado el dinero, porque no luce ni la mitad de la mitad de lo que fue la primera Matrix, rodada con un tercio de este presupuesto.

Esto me lleva al elemento metatextual de la película y su crítica al mundo de las franquicias cinematográficas y a la falta de originalidad en el mundo del entretenimiento. Como idea ya comenté que me parece genial, pero al final a una película no se la valora por sus intenciones, sino por su ejecución. Y Lana Wachowski se estrella. Aparte de todo, la película me deja la sensación que Lana nos mira por encima del hombro al público y al resto de profesionales del medio, y realmente piensa que ella es mejor, en lugar de mirarnos de tu a tu. Tiene gracia que una directora de ¡4 películas! de una franquicia blockbuster se venga a quejar de la falta de originalidad o de la apelación a la nostalgia de tantas y tantas películas actuales, cuando es eso lo que precisamente hace ella repetidamente durante el metraje al insertar imágenes de las películas anteriores. Como una broma que sólo hace gracia una vez y se abusa de ella una y otra vez, matando la experiencia.

Matrix fue revolucionaria en muchos aspectos, empezando por el visual y desde luego por su uso de las artes marciales y los efectos especiales. Ver el desastre que resulta este Resurrections en este sentido solo se puede explicar si pensamos que ahora Lana está a otro rollo y piensa que filmar coreografías de acción originales o bien rodadas está por debajo de ella porque su cine es «serio» y lo importante es su mensaje. Pero claro, si el mensaje es embarullado y está mal contado, el guión aparte del elemento meta no aporta elementos realmente interesantes que te dejen con ganas de querer saber más de los personajes, que el visionado se hace largo (larguísimo) y el carisma de los protagonistas brilla por su ausencia, el resultado es un fail como una casa. Cosa que no me alegra tener que escribir en estas líneas, pero las cosas como son.

El caso es que en estos pocos días he leído a gente comparando esta película con Spiderman No Way Home, y obviamente cuanto más gafapasta son, más le ha gustado la película y en su opinión peor deja Matrix a Spiderman. Cuando realmente es exactamente al revés. Ya no es sólo el aspecto visual en el que No way home deja en mal lugar a Resurrection, sino que la historia de Spiderman es el ejemplo perfecto de que es posible hacer una BUENA película de entretenimiento para todas las edades que apele a la nostalgia (claro que si), pero de forma inteligente creando situaciones para los personajes que les hagan evolucionar desde la última vez que les vimos en sus películas particulares, llegando a mejorar en una hora los arcos de los personajes vistos en varias películas.

Frente a esto, Matrix Resurrections te dice que Neo o Trinity te tienen que molar porque molaban en las películas anteriores, pero no porque hagan cosas realmente interesantes en película. De hecho, el arco de Trinity es un por qué si de principio a fin con poca o nula justificación.

Lana Wachowski sigue viviendo de rentas de Matrix, pero la realiadad es que la película se estrenó en 1999. Si eres tan bueno como tu última película y los últimos proyectos de Lana han sido El destino de Jupiter (2015), Sense8 y este Matrix resurrection, igual va a tener problema para encontrar financiación para su próxima película. Sobre todo si no deja de mostrar en sus obras que piensa que ella es mucho más inteligente que los espectadores que tenemos que pagar por ver su película (o decidimos no hacerlo) o que los productores que van a pagar sus ocurrencias.

Comparto el trailer de la película:

Matrix Resurrections ha sido una decepción mayúscula. No se puede decir de otra manera, y la confirmación que Lana Wachowski está a otro rollo que no implica hacer buenas películas de acción o ciencia ficción. ¡Qué pena!

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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