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Crítica de Shōgun (Disney+)

Volví a suscribirme a Disney+ para ver Shōgun, la serie de televisión que adapta de nuevo la célebre novela de James Clavell, y que me ha parecido super entretenida.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Miniserie de TV (2024). 10 episodios. Ambientada en el Japón del siglo XVII, lord Yoshii Toranaga lucha por su vida mientras que sus enemigos en el Consejo de regentes se alían contra él cuando un misterioso barco europeo aparece abandonado cerca de un pueblo pesquero. (FILMAFFINITY)

Shōgun es un drama histórico creado por Rachel Kondo y Justin Marks. Marks fue el creador de la estupenda Counterpart y ha escrito los guiones de The Jungle Book y Top Gun Maverick, además de estar casado con Kondo, una escritora de origen japonés. La serie está basada en la novela de 1975 de James Clavell, que ya fue adaptada en una miniserie en 1980 mítica para los que la vimos.

Shōgun producida por FX ha contado con 10 episodios de más o menos una hora de duración. Los directores han sido Frederick E.O. Toye (4 episodios), Jonathan van Tulleken (2) Charlotte Brändström, Hiromi Kamata, Takeshi Fukunaga y Emmanuel Osei-Kuffour. Además de Rachel Kondo y Justin Marks, los episodios fueron escritos por Shannon Goss, Nigel Williams y Emily Yoshida, Matt Lambert, Maegan Houang y Caillin Puente. Atticus Ross, Leopold Ross y Nick Chuba se encargan de la música de la serie.

El trio protagonistas está formado por Hiroyuki Sanada como el señor Yoshii Toranaga, un poderoso bushō y señor de Kantō. Uno de los cinco regentes que gobiernan Japón en nombre del joven heredero del difunto Taikō. Es descendiente del clan Minowara (clan Minamoto), que antaño gobernó Japón como shōguns. Posee una mente brillante para la estrategia militar y política. Cosmo Jarvis interpreta al piloto mayor John Blackthorne / «Anjin», un piloto marítimo inglés protestante que sirvió en una flota holandesa que buscaba establecer comercio con Japón. Él y su tripulación son cautivos del poderoso Lord Toranaga. Anna Sawai (a la que vimos recientemente en Monarch: Legacy of monsters y en Pachinko), interpreta a Toda Mariko, una inteligente mujer de alta cuna con una fuerte lealtad hacia Toranaga. Es una conversa católica que sirve de traductora entre Toranaga y Blackthorne.

En el reparto tenemos también a Tadanobu Asano como Kashigi Yabushige, el intrigante señor de Izu que sirve a Toranaga, Takehiro Hira como Ishido Kazunari, un antiguo campesino convertido en poderoso bushō, uno de los cinco regentes, principal rival de Toranaga y gobernante del castillo de Osaka, Tommy Bastow como el padre Martin Alvito, SJ / «Tsuji», un empático sacerdote portugués y traductor de confianza y Fumi Nikaido como Ochiba no Kata, la única consorte del difunto Taikō que tuvo un heredero, su hijo Yaechiyo.

Tenía ganas de ver Shōgun desde que anunciaron el primer trailer. La cultura japonesa de samurais y señores feudales es un periodo histórico que me flipa. En realidad, toda la cultura japonesa me encanta. Incluso cuando con el paso de los años me diera cuenta que Japón es una de las culturas más racista y machista del mundo, y una vez quitamos la parte brillante del HONOR tenemos un país casi esclavista en el que la vida no valía nada y podía terminar en suspiro simplemente porque tu señor tuviera una ocurrencia. Digo esto negativo primero de todo, pero en realidad me flipa todo lo relacionado con este periodo histórico. Donde esté Lobo Solitario y su Cachorro (a ser posible, con las portadas de Frank Miller para la edición de Dark Horse) que se quite todo lo demás.

Y empezando ya con Shōgun, la historia hace algo muy inteligente al poner a unos ojos occidentales para que sirva como nuestros ojos mientras entramos en la turbulenta Japón del siglo XVII, de forma que iremos conociendo la vida y cultura japonesa al mismo tiempo que él. Un país a punto de caer en una guerra civil y que convertirá a John Blackthorne en un peón de un juego muy peligroso, al encontrarse en medio de luchas que no comprende y sobre las que no tiene ninguna posibilidad de influir. Esta lucha por el poder es el elemento central de Shōgun, pero la serie muestra muy bien, aunque sea de forma lateral, el poder e influencia de Portugal en Asia, un poder que los ingleses y holandeses querían romper para conseguir las riquezas de estos países para ellos.

Por sacar ya todas las cartas, quizá el único problema grave de la serie es el enorme error de casting que supone Cosmo Jarvis como el protagonista de la serie. Jarvis es un actor super limitado, y aparte del problema de tener que hablar japonés, es un palo inexpresivo que desluce la serie. Y más si se compara con el enorme trabajo del super conocido actor japonés Hiroyuki Sanada, que interpreta al señor feudal Yoshii Toranaga, y sobre todo, de una Anna Sawai que roba completamente la serie con una interpretación de las que marcan una carrera. Tener a Jarvis en el centro de la mayoría de situaciones al ser de alguna manera los ojos de los espectadores hace que estos momentos queden un poco deslucidos por la falta de un protagonista de mayor carisma o mejores dotes actorales.

Shōgun deslumbra por su sobresaliente recreación del Japón del siglo XVII. Se ha destacado mucho que siendo una serie estadounidense, el público japonés ha aceptado la propuesta al verlo todo históricamente correcto. Algo que debe ser el máximo halago que se le puede hacer a una serie de este tipo. El vestuario, las armas, o la construcción de los pueblos que visitan los protagonistas me parece una pasada, y ayuda a meterte en la madriguera de conejo mientras entras en otro mundo. Hay algunos planos generales de la capital en que se nota el CGI (dentro que no podían hacerse de otra manera), pero no es algo que resulte problemático. En general, el diseño de producción me parece una pasada y de lo mejor de la serie.

Otro elemento curioso es que yo y una gran parte del público (español) estamos acostumbrados a ver películas y series en V.O. con subtítulos, por lo que no nos supone ningún problema ver una serie con los personajes hablando en japonés la mayoría del tiempo. Los que no están en absoluto acostumbrado a hacerlo son los propios americanos, y creo que ha debido suponer un riesgo muy importante estrenar una serie de gran presupuesto como una premisa que obliga a leer los subtítulos el 80% del tiempo, al hablar casi todos los personajes en japonés. En mi caso, me alegro que lo hayan hecho así, porque la sensación de inmersión ha sido total viendo los episodios semanales.

Hablaba de lo flojo que me ha parecido el protagonista Cosmo Jarvis. Dentro que Shōgun me ha gustado, he encontrado que en demasiados momentos la serie se detenía demasiado en la clase de historia mientras el protagonista descubre un aspecto de la cultura japonesa, en lugar de plantear una historia más potente que muestre cosas interesantes. Por ejemplo, cuando se pasan un episodio entero con una subtrama de un pescado que se está pudriendo en casa de Hawthorne que acaba provocando la muerte de un campesino, al tirarlo debido al mal olor cuando Hawthorne había ordenado que nadie lo tocara bajo riesgo de ser ajusticiado. Esto significa una dura lección para Hawthorne sobre lo poco que vale la vida en Japón, pero en realidad para la trama principal «importante» para darnos una lección de historia con ecos de documental del National Geographic, que hace que el resultado final no sea todo lo bueno que hubiera podido ser. En positivo, me gusta la complejidad de las luchas de palacio entre nobles y como bajo la engañosa educación se esconde una cultura super violenta que busca aniquilar al oponente. Viendo la serie en formato semanal, me pasó en varios momentos que el episodio me gustó pero al mismo tiempo nada me voló la cabeza ni hubo un momento «pasote». Estaba bien, pero bien sin más. Aunque los 10 episodios han estado bien, creo que si se hubieran planteado 8 yendo al grano la cosa hubiera estado mucho mejor.

Por suerte, Shōgun cuando llegamos al noveno episodio ese si me voló la cabeza. Este es de largo el mejor episodio de toda la serie gracias a una Anna Sawai increíble que se queda con la serie y se la roba a Cosmo Jarvis y Hiroyuki Sanada. Su papel en ese episodio nos muestra la fuerza de una gran interpretación unida con unos sucesos que interesan e impactan, cosa que no siempre tuvimos en los episodios previos. El personaje de Toda Mariko es de los que entran en la historia televisiva, y Sawai realiza un trabajo increíble. Y dentro que no se si estos momentos estaban en la novela original, me resulta muy interesante el papel fundamental que la serie da a un personaje femenino como es Mariko, pensando en el hiper machismo de la cultura japonesa. Es tan bueno este noveno episodio que el último episodio resulta super anticlimático, aunque todo se mueva por los caminos esperables teniendo en cuenta lo que acababa de pasar.

En este momento quiero detenerme en el personaje de Yoshii Toranaga, interpretado por Hiroyuki Sanada. Sanada es un actorazo que cumple de maravilla con este papel de persona digna y honorable. Porque Toranaga es un hombre de honor que sólo busca el bien para Japón. No se convirtió en Shōgun cuando el anterior se lo pidió para proteger a su heredero hasta que tuviera edad para convertirse en el señor de Japón, prefiriendo la opción de formar parte de un consejo de 5 nobles que controlan los asuntos del reino. Las luchas por el poder dentro del consejo son lo que provocan todo el conflicto, y a pesar de todo Toranaga planea sobrevivir evitando el estallido de una guerra que podría causar miles de muertos. Aunque Toranaga es presentado desde una perspectiva honorable, representa como nadie las luces y sombras de la cultura japonesa que antes comentaba. Por ejemplo cuando deja morir (que se suicide) su más leal servidor y consejero simplemente para reforzar un engaño que está intentando «colar» a sus enemigos. O la forma en que mata a siervos porque un señor tiene que hacerlo aunque él planeó y mandó ejecutar los sucesos que luego se supone que investiga. Me gusta mucho la idea de planear para que no haya guerra, pero por otro lado hará lo que sea, y a costa de la vida que sea, para conseguir sus objetivos. En otro contexto, sus actos igual no perecerían tan heroicos.

Me he centrado en el trío protagonista, pero en realidad creo que todo el reparto lo hace super bien, cada uno con su papel. Desde los leales vasallos, los nobles que conspiran por el poder, los súbditos que intentan sobrevivir a toda costa o los que asumen su posición en el mundo y como la muerte forma parte de la vida. Las historias secundarias de estos personajes me han gustado mucho también y ayudan a que la narración sea satisfactoria.

Shōgun ha conseguido popularizar de nuevo los dramas históricos ambientados en Japón, mostrando la complejidad de esta sociedad. Me quedo satisfecho de haberla visto y he disfrutado de un montón de cosas que me han gustado mucho, si bien me parece curioso lo anticlimático de todo y cómo la mayoría de combates han tenido lugar fuera de plano. Tiene lógica que no haya una gran batalla precisamente porque ese ha sido siempre el plan de Toranaga, pero en una producción de este tipo era lo mínimo que se exigiría a priori. En todo caso, aunque no sea lo esperado, la serie me ha dado un entretenimiento estupendo. Ojalá más series así.

Comparto el trailer de esta serie:

Me ha gustado Shōgun, incluso a pesar de su ritmo pausado y su final anticlimático. Si te gusta la cultura japonesa como a mi, su visionado es obligado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Fallout primera temporada (Prime Video)

Nunca jugué a Fallout, pero la serie de televisión estrenada en Prime Video me ha parecido unas pasada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Basado en una de las sagas de videojuegos más importantes de todos los tiempos, es la historia de los que tienen y de los que no tienen en un mundo en el que prácticamente no queda nada que tener. 200 años después del apocalipsis, los apacibles habitantes de los refugios de lujo se ven obligados a regresar al infierno irradiado que dejaron sus antepasados y se sorprenden al descubrir que les espera un universo increíblemente complejo, alegremente extraño y muy violento.

Fallout es una serie postapocalíptica creada por Graham Wagner y Geneva Robertson-Dworet para Amazon Prime Video. Está basada en la franquicia de videojuegos creada por Tim Cain. Amazon compró los derechos para producir un proyecto de acción real en 2020. Jonathan Nolan y Lisa Joy’s Kilter Films se unieron a Bethesda Game Studios en la producción. El productor de Bethesda Game Studios Todd Howard, que dirigió varios juegos de la serie, firmó como productor ejecutivo junto a Nolan y Joy. Robertson-Dworet y Wagner fueron contratados como showrunners de la serie en enero de 2022.

Esta estupenda primera temporada ha contado con 8 episodios. Los showrunners Graham Wagner y Geneva Robertson-Dworet escriben los tres primeros episodios, con Kieran Fitzgerald, Carson Mell, Karey Dornetto, Chaz Hawkins y Gursimran Sandhu escribiendo los otros 5 episodios. En lo referido a la direcciónn, Jonathan Nolan dirige los 3 primeros episodios, con Daniel Gray Longino, Clare Kilner, Frederick E.O. Toye y Wayne Yip dirigiendo el resto. Añadir que el compositor Ramin Djawadi (Juego de Tronos) escribió la música de la serie.

La serie está protagonizada por Ella Purnell como Lucy MacLean, una joven habitante de la Bóveda 33 que saldrá por primera vez al exterior, Aaron Moten como Maximus, un escudero de la Hermandad del Acero que se convierte en aliado de Lucy, y Walton Goggins como The Ghoul / Cooper Howard, un actor de Hollywood antaño famoso y embajador de Vault-Tec que mutó en ghoul tras la caída de las bombas y ahora se gana la vida como pistolero y cazarrecompensas.

Junto a los protagonistas tenemos en papeles secundarios a Kyle MacLachlan como Hank MacLean, padre de Lucy y Supervisor de la Bóveda 33, Moisés Arias como Norm MacLean, residente de la Bóveda 33 y hermano de Lucy, Xelia Mendes-Jones como Dane, miembro de la Hermandad del Acero y amiga íntima de Maximus, Sarita Choudhury como Lee Moldaver, Leslie Uggams como Betty Pearson, miembro del consejo de gobierno de la Bóveda 33 y más tarde Supervisora, y Johnny Pemberton como Thaddeus, miembro de la Hermandad del Acero.

No he jugado al Fallout, así que me acerqué a esta serie con ganas de dejarme entretener, pero sin ninguna conexión emocional hacia nada que tenga que ver con este mundo o sus protagonistas. Y la verdad es que la serie me ha flipado a todos los niveles. Empezando por una primera escena con la caída de las bombas que significaron el principio de la guerra nuclear que destruyó el mundo que me dejó helado.

A continuación, la serie hace un salto de 200 años para contarnos la historia a través de los ojos de Lucy, una habitante del Vault 33 e hija del responsable de este hábitat subterráneo donde los restos de la humanidad han sobrevivido los últimos 200 años. La vida en esta bóveda resulta utópica y optimista, algo extraño en los parámetros de una ciencia ficción distópica de esta naturaleza. Algo pasará y obligará a Lucy a tener que salir a la superficie para realizar una misión, lo que nos permitirá a los espectadores conocer la superficie al mismo tiempo que ella. La naturaleza positiva y ética de Lucy se pegará un tremendo golpe de realidad cuando conozca la superficie, con seres mutados super peligrosos y una población que hará lo que sea por sobrevivir. El contraste entre Lucy y los habitantes de la superficie nos da unos momentos super divertidos, en lo que es una se las señas de identidad de la serie que han conseguido que la disfrutara un montón.

En realidad, Fallout tiene dos protagonistas más. En primer lugar tenemos al genial Walton Goggins interpretando un doble papel como The Ghoul (algo así como un demonio o un fantasma) de este futuro distópico, pero también al actor Cooper Howard, un actor del Hollywood de los años 50 pre-guerra nuclear. Como Cooper descubriremos los sucesos que provocaron la destrucción, unos momentos tremendos que son de lo mejor de la serie. Y como The Ghoul, es un ser irradiado que puede regenerar sus heridas que es despertado cada cierto tiempo para llevar a cabo encargos como asesino. Uno de los mejores y más terribles. Y que necesita tomar una medicina cada cierto tiempo para conservar su inteligencia y no caer en la degradación, convirtiéndose en una especia de zombi. Fallout no tiene demasiada acción en esta temporada, aunque la que tenemos es genial. Y Goggins como el Ghoul transmite unas vibraciones de western alucinantes, con un Goggins con un acepto alucinante.

El tercer protagonista es Maximus, un escudero de la Hermandad del Acero. Contra todo pronóstico, la humanidad sobrevivió al holocausto nuclear, y varias facciones luchan por hacerse con el control de lo que queda del mundo. La Hermandad parece los supervivientes del ejército de los Estados Unidos, y cuentan con unas armaduras super poderosas pilotadas por Caballeros, que a su vez necesitan de ayuda para todo tipo de situaciones, entre otras para llevar los suministros. Maximus, superviviente de la masacre de Shady Oaks hace una década, sufre una vida dura en la Hermandad, viviendo en unas instalaciones que recuerdan a los típicos barracones de un cuartel militar. La Hermandad es avisada de la pérdida de un objeto de gran poder, y ponen en marcha una búsqueda masiva para recuperarlo. Esto permitirá a Maximus salir al exterior acompañando a su Caballero, Titus. Lo que será el principio de su aventura.

Fallout es un éxito a todos los niveles. Empezando por lo interesante que es la narración con cuatro puntos de vista diferentes: Lucy, Maximus, The Ghoul y Cooper en los años 50. Cinco en realidad, porque tras abandonar Lucy el Vault 33, su hermano Norm se da cuenta que hay cosas que no cuadran en las bóvedas 31, 32 y 33 que forman el complejo interconectado donde ha vivido toda su vida. No tengo claro si el éxito es de la historia de los videojuegos, porque el comentario general es que la serie es super fiel. O si la mano de Jonathan Nolan (hermano de Christopher y creador de Westworld junto a Lisa Joy) ayuda a la hora de plantear un puzzle con numerosos misterios, que acaban siendo el mismo y que afecta a todos los protagonistas: Qué provocó el cataclismo y qué misterios se ocultan en las diferentes sociedades, sobre todo en la supuestamente científica que ha vivido todos estos años con la seguridad de estar bajo Tierra. Me encanta el hecho que además de lo que pasa bajo tierra, hayan numerosos facciones en la superficie. Unos grupos que no todos buscan disputarse el control del mundo, simplemente quieren sobrevivir un día más.

Por supuesto, el contraste entre los protagonistas es parte del éxito de la serie. Empezando porque uno es el a priori villano de la serie y que persigue a Lucy a lo largo de gran parte de la serie. Que The Ghoul sea a la vez Cooper, el personaje del pasado de los años 50 antes del apocalipsis también ayuda a generar interés en la serie, al querer saber como una persona cómo él que ama con locura a su hija y a su mujer pudo caer en lo más bajo cuando le vemos convertido en Ghoul, un asesino sanguinario y amoral. De los protagonistas, sin duda Walton Goggins es el que tiene mejores momentos desde un punto de vista actoral en su doble papel, y los aprovecha mostrando una vez más el enorme actor que es.

Por su parte, el encanto, inocencia y positivismo de Lucy chocará con el pesimista Maximus y el asesino amoral Ghoul, dándonos algunos momentos estupendos a lo largo de varios episodios. Y en realidad no son sólo el trío protagonista, ya que todo el reparto creo que está super bien en la serie. Esto conecta con otro de los elementos que me han encantado, que es el sentido del humor que nos plantea la serie. Y siendo un mundo distópico, por supuestos hay muertes sangrientas y momentos exagerados, pero en general el tono de no tomarse muy en serio a si mismo me parece un acierto. Además, dentro de este tono, cuando tiene que ponerse serio a la hora de enseñarnos algunas de las sorpresas de la historia, estas impactan muchísimo más precisamente por romper con el tono dominante.

La historia me ha sorprendido y sus giros son buenísimos. Y he conectado un montón con los personajes, con sus cosas buenas y malas. Sólo por eso la serie ya sería un éxito. Pero si a esto le sumamos un diseño de producción increíble, entonces una buena serie hace click. El primer elemento es que como el holocausto nuclear tiene lugar en los años 50, la tecnología que hay en el mundo nuclear es toda retro-futurista, recordando elementos antiguos. El diseño del Vault 33 está genial, y me parece perfecto que la serie puede aprovechar el set para otros momentos y localizaciones a lo largo de la serie. Ya en el exterior, los diferentes sets son enormes, por ejemplo la ciudad de Filly y el antiguo Observatorio Griffith de Los Ángeles, donde tiene lugar el climax final, nos dan una escala enorme que acierta completamente a la hora de construir el worldbuilding que se supone de una serie de estas características.

El único elemento de tecnología avanzada (aunque también retro) son las armaduras de los Caballeros de la Hermandad del Acero, a lo que sumamos los helicópteros que los transportan. Estas armaduras eran uno de los elementos más celebrados y reconocibles del juego, parece ser, y lucen super espectaculares. Comentaba antes que Fallout no es tanto una serie de acción sino de ciencia-ficción. Pero cada vez que aparece un Caballero con armadura notas que todos saben que alguien va a morir por su potencia de fuego superior.

Y dentro de lo que comento, me ha gustado mucho la violencia que se desata en el primer episodio, y sobre todo el climax de la temporada, que incluye un set de acción bestial. Y en el que vemos que si los Caballeros son peligrosos, ¡The Ghoul es el PUTO AMO!! Menudos momentazos para un climax super satisfactorio debido a las sorpresas que se descubren, que abren la puerta de la segunda temporada.

Recordando Westworld, uno de los problemas de muchas series de televisión es cuando intentan ser demasiado crípticas y misteriosas y acaban no dando las respuestas a las preguntas que se plantean. Me alegra decir que NO es el caso de Fallout. Porque aunque aún quedan cosas que solucionar y respuestas que obtener, las más importantes sí han obtenido respuesta. Empezando por la más acuciante, que era ¿Qué causó la guerra nuclear? Una escena tremenda que es de lo mejor de la serie, con un Goggins estelar. Me gusta mucho la parte de «todo lo que creías saber es mentira», que es otro de los tópicos de la ciencia ficción que en Fallout está ejecutado de manera perfecta.

De hecho, que se den estas respuestas es otro de los motivos que hacen que me haya quedado con tantas ganas de ver la segunda temporada de Fallout. Me ha gustado mucho esta serie, si eres un fan de la ciencia ficción vas a disfrutar un montón de esta serie.

No quiero terminar sin recordar las canciones de los años 50 que acompañan todos los episodios. Otro elemento que resalta el elemento retro futurista de la serie. Como con la tecnología, es lógico que si el mundo se fue al infierno en esa década, los restos de cultura que sobrevivieron fueran de esa época. Por cierto, escuchando algunas de las letras, en varios momentos me parece que no son canciones originales, sino que crearon letras que van con los temas de la serie utilizando los ritmos de las baladas de los 50. Algo que me parece muy chulo.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Fallout tiene todo lo que conecta con mis intereses. Me ha encantado esta primera temporada, ojalá se pongan pronto con la segunda.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de The Gentlemen temporada 1 (Netflix)

Tras la película The Gentlemen de 2020, Guy Ritchie ha vuelto a este concepto de historia criminal 100% British para una serie de televisión estrenada en Netflix, que me ha parecido una de las más divertidas que he visto en mucho tiempo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Eddie Horniman es un hombre que hereda inesperadamente la enorme finca rústica de su padre y descubre que forma parte de un imperio del cannabis. Por si fuera poco, varios hampones de Gran Bretaña reclaman un trozo del pastel. Decidido a mantener a su familia lejos de las garras de los mafiosos, Eddie intenta vencerlos en su propio territorio, pero a medida que se sumerge en el mundo criminal, empieza a encontrarle el gusto. (FILMAFFINITY)

Guy Ritchie (Inglaterra, 1968) resulta un seguro de vida en lo referido al cine de entretenimiento en su vertiente de acción y criminal. Lock, Stock & Barrel, Snatch!, Revolver, Rocknrolla, la serie de dos películas de Sherlock Holmes con Robert Downey Jr. y Jude Law, El hombre de U.N.C.L.E., Rey arturo, AladdinThe gentlemenDespierta la furia , Operación fortune y El Pacto son prueba de un gran ojo para hacer películas que ante todo cumplen con la función de entretenimiento en muchas ocasiones desde una perspectiva británica. A lo que ahora toca sumar esta primera serie de televisión creada para Netflix.

The Gentlemen la serie tiene 8 episodios que me han resultado perfectos en duración y entretenimiento. Además de ser el creador y productor ejecutivo, Ritchie guioniza y dirige los dos primeros episodios. Los otros directores, a razón de dos episodios cada uno, son Nima Nourizadeh, Eran Creevy y David Caffrey. Y en los guiones encontramos a Matthew Read, Haleema Mirza, Billy y Theo Mason Wood, Stuart Carolan y John Jackson.

Dentro de un reparto muy coral encontramos como principales protagonistas a Theo James como Edward «Eddie» Horniman, el nuevo decimotercer duque de Halstead y antiguo oficial de las Naciones Unidas, que hereda de forma inesperada las propiedades de su padre. Kaya Scodelario es Susan «Susie» Glass, la jefa de facto del sindicato criminal de Bobby Glass (interpretado por Ray Winstone) mientras él está en prisión. Daniel Ings es Lord Frederick «Freddy» Horniman, el poco fiable hermano mayor de Eddie, adicto a la cocaína y elemento super loco de la serie.

Junto a ellos tenemos en la serie a Joely Richardson como Lady Sabrina Horniman, duquesa viuda de Halstead, la madre de Eddie, Freddy y Charly que quiere mantener a su familia alejada de la actividad criminal. Joshua McGuire como Peter Spencer-Forbes / Sticky Pete, un estafador criminal que tiene como objetivo a Freddy. Vinnie Jones como Geoffrey Seacombe, el viejo jardinero de la mansión Halstead. Giancarlo Esposito como Stanley Johnston, un multimillonario americano amante del vino que quiere comprar la mansión Halstead. Laurence O’Fuarain como JP Ward, el cabeza de una familia de viajeros que se convierte en el distribuidor de cannabis de Susie.

The gentlemen es una serie super divertida. Viendo la filmografía de Guy Ritchie uno nota que una de sus señas de identidad es la de representar el mundo de criminal de Reino Unido. Y en The Gentlemen nos muestra todo tipo de criminales, a cual más extravagante y peculiar. Esto permite a Ritchie plantear unos episodios super chulos a medida que aparece un problema que Eddie y Susie tienen que solucionar.

La premisa es bastante facilona, al encontrarnos a un joven Eddie Horniman teniendo que volver a casa por la muerte de su padre, lo que hace que se convierta en nuestros ojos y oídos mientras de introduce por el lado criminal de la sociedad británica. Aparte de heredarlo todo a pesar de ser el segundo hermano por edad, Eddie descubrirá que su padre trabajaba con un grupo criminal alquilando su terrero para el cultivo de marihuana. Y aunque Susie Glass, la jefa del grupo criminal, es una mujer inteligente y razonable, pronto descubrirá que el mundo del crimen no comparte estas virtudes, siendo de gatillo fácil.

La serie triunfa gracias a las locuras y situaciones extravagantes que Eddie tiene que solucionar, a menudo provocadas por su hermano mayor Freddie, un cocainómano depresivo que es el protagonista de algunos de los mejores puntazos de la serie, y hay unos cuantos. Freddie personaliza el elemento freak de la serie, y gracias a él y a su cliffhanger en el episodio piloto Ritchie se asegura que los espectadores nos muramos de ganas de ver cómo continúa la series. Pero Freddie no es el único freak, de hecho tenemos tantos y tan a menudo que The Gentlemen te mantiene con la sonrisa tonta durante todo el visionado.

En realidad, el elemento menos bueno de la serie es su protagonista Theo James, que diría NO tiene el carisma que necesitaba el personaje, quedándose por ejemplo a muchísima distancia de Matthew McConaughey y Charlie Hunnam que aparecían en la película original. James me parece un palo que no sabe exteriorizar correctamente los sentimientos de su personaje más allá de poner cara de «pero qué cojones es esto» casi en todo momento. La serie funciona porque el ritmo es endiablado y Eddie está rodeado de personajes y situaciones a cual más peculiar. Pero incluso pensando que su papel se plantea como ser «el tío normal metido en un mundo anormal viviendo situaciones peculiares», la verdad es que creo que le falta el intangible del carisma y la personalidad. Y esto es una pena, porque una serie super divertida y disfrutable con un protagonista con mayor carisma podría hacer que The Gentlemen fuera una de las series del año. Dicho esto, creo que Ritchie tiene claro que el factor clave es el entretenimiento, y en eso la serie es un triunfo total al que no se le pueden poner demasiados peros.

Por cierto, aparte de situaciones loquísimas y giros super chulos, una de las cosas que más me han gustado de la serie es que plantea una historia cerrada con un final satisfactorio. Que obviamente deja situaciones abiertas en caso que la serie triunfe y Netflix la renueve, pero que ofrece un buen final que me dejó con buenas sensaciones. Un final satisfactorio que igual no tiene porqué ser lo que los personajes querían al principio de la serie, siendo clave para entender la evolución que sufren los principales protagonistas a lo largo de los 8 episodios que componen esta temporada.

The Gentlemen me ha sorprendido super positivamente. Guy Ritchie se confirma como un seguro de vida, creando contenidos en cine y ahora en televisión que encajan de maravilla con mis gustos. Con esta serie me encuentro deseando que Netflix la renueve, siempre que Ritchie encuentre otra historia interesante que merezca ser contada.

Comparto el trailer de esta serie:

The gentleman ha resultado una serie inesperada y super divertida. Me lo he pasado taaaaan bien que esta serie se siente casi como una anomalía dentro del actual catálogo montonero de Netflix.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Invencible 2×08 (Prime Video)

Parece mentira, pero ya llegó el final de la segunda temporada de Invencible en Prime video, la serie de animación que adapta al formato televisivo el mítico comic de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley. ¡Qué corto se me ha hecho!

PUNTUACIÓN: 8/10

Episodio 8. Pensé que eras más fuerte.

Un viejo enemigo amenaza todo lo que le importa a Mark.

El último episodio de esta segunda temporada cuenta con guion de Robert Kirkman, el creador del comic original junto a Cory Walker y Ryan Ottley, lo que remarca la importancia que tiene. El episodio de 53 minutos ha sido dirigido por Tanner Johnson, con Simon Racioppa actuando de showrunner de esta temporada. Por cierto, una cosa que me alegra es que Amazon confirmara que Invencible va a contar con al menos una tercera temporada.

El excepcional reparto de voces de la serie incluye a Steven Yeun (Mark Grayson/Invencible), J.K. Simmons (Nolan Grayson/Omni-Man), Sandra Oh (Debbie Grayson), Zazie Beetz (Amber Bennett), Gillian Jacobs (Atom Eve), Andrew Rannells (William Clockwell), Walton Goggins (Cecil Stedman), Jason Mantzoukas (Rex Splode), Mark Hamill (Art Rosenbaum), Khary Payton (Black Samson), Malese Jow (Dupli-Kate), Kevin Michael Richardson (The Mauler Twins), Seth Rogen (Allen the Alien), Mahershala Ali (Titan), Chris Diamantopoulos (Doc Seismic), Sterling K. Brown (Angstrom Levy) y el legendario Peter Cullen (Thaddeus).

Sentimientos encontrados con este último episodio de Invencible. Porque antes de todo tengo que recordar que esta serie de animación nos ha ofrecido un entretenimiento increíble que en muchos momentos ha mejorado al comic de Kirkman, Walker y Otley. Ofreciendo unas peleas sangrientas super impactantes y un estupendo estudio de personajes que no dejan de evolucionar, rompiendo la idea de status-quo inamovible y de eterno retorno que hemos leído durante décadas sobre todo en Marvel Comics. Nuestro protagonista Mark Grayson ha cambiado mucho en esta temporada y no tiene nada que ver, ni en sus actos ni en sus motivaciones, con el joven héroe que era en la primera temporada. Y el dolor y el peso que carga sobre su consciencia se hace super palpable en la resolución de este episodio. En lo referido al género super heroico no hay nada mejor ahora mismo en televisión.

Y no es sólo Mark. Su madre Debbie ha tenido una importancia fundamental en esta temporada, y lo que sufre en este episodio es super impactante también. Si algo bueno ha destacado de esta serie es también por el numeroso plantel de secundario, y por ejemplo las escenas de Nolan, el padre de Mark, mientras está prisionero de los viltrumitas me han parecido super potentes. Aprovecho para destacar al enorme casting de voces, que consiguen sacar el máximo partido a cada escena, elevando el resultado final. Además, aparentemente este episodio pone punto y final a la relación de Mark con Amber, al dejarla Mark que pueda vivir una vida normal en la universidad mientras él abandona la vida «civil» para centrarse en ser el mejor héroe que pueda ser.

Sin embargo, este episodio me deja con la espina clavada que todo el arco de Angstrom Levy estuvo mejor contado en el comic de lo que acabo de ver en televisión. Empezando porque la serie va demasiado a saco narrativamente, empezando y terminando todo en este episodio. A lo largo de mis reseñas de los episodios anteriores he comentado que quizá el único problema que le encontraba a la serie, y no era realmente un problema PROBLEMA, era la velocidad a la que están contando todo, casi «quemando» tramas. Y hasta ahora en realidad no había supuesto un problema, pero en este climax de temporada ha provocado que dentro de lo impactante de todo la amenaza de Levy acabe resultando anticlimática, dado que luego Kirkman y compañía tienen que volver a situar las fichas en el tablero de cara a la próxima temporada.

Pero que estas palabras no te confundan. Sin duda recomiendo Invencible y me lo he pasado genial con esta serie de Skybound de Robert Kirkman. Pero para poder comentar más claramente lo que no me ha funcionado del episodio, a partir de ahora voy a seguir el artículo CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

En realidad, el arco de Angstrom Levy ha sido increíblemente fiel al comic de Kirkman. De hecho, el propio Kirkman escribe este episodio, luego más fiel no puede ser. Y en el comic, tras secuestrar a la familia de Mark, Levy le hacía saltar por múltiples dimensiones haciendo que sintiera estar perdido en el continuo espacio-temporal, como forma de que los diferentes combates le fueran debilitando para cuando él intentara matarle. Estos viajes en este episodio tienen momentos divertidos, como el mundo con dinosaurios, la broma hacia el Universo Marvel con sus versiones alternativas de Spiderman y el Doctor Octopus, o el cameo no acreditado de Batman. Estos momentos divertidos sirven de equilibrio y contraste con momentos muy heavys, como cuando Levy rompe y casi le arranca un brazo a Debbie. Lo que supongo que los espectadores no esperarían es que Mark, cansado de ser apaleado por Levy y a punto de morir, se revuelve y mata a Levy destrozándole la cabeza. Siendo un momento super gore en la serie, igual que en el comic.

Y aquí viene el problema, porque Mark mata a Levy en el minuto 21 del episodio, quedando un momento super anticlimático. De hecho, hablando de ritmo, en el comic Mark estaba perdido en otra dimensión durante algunos meses en la vida real, un par de grapas en realidad, y el lector tuvimos la incertidumbre de cómo podría volver a casa si Levy es el único con el poder de saltar entre dimensiones y él le había matado. En el comic Mark era rescatado con una escena que era una coña graciosa sobre los viajes temporales y las tramas enrevesadas de los X-Men, al hacer que un grupo de los Guardianes del futuro que ha conseguido la tecnología para viajar entre dimensiones le encuentra y le hace volver a su tiempo con una máquina del tiempo (Whaaaat?). En la serie esta solución llega apenas 5 minutos más tarde de matar a Levy, por lo que no sientes el problema de Mark por estar varado en un mundo que no es el suyo. Y la escena de los Guardianes futuros parece un WTF? como una casa. Porque lo es.

Y yendo más allá, en el comic Angstrom Levy era un enemigo recurrente que iba apareciendo en muchas grapas en apenas una página, lo que anticipaba el enfrentamiento que iba a producirse. Aparte que esta pelea sucede durante varias grapas, lo que implicó varios meses de espera para saber como lo iba a resolver Kirkman. En la serie Levy apenas ha salido en el primer episodio de esta segunda temporada, en una escena del siguiente episodio y en el sexto episodio antes del cliffhanger de la semana pasada en el que secuestró a Debbie y Oliver para forzar a Mark a enfrentarse a él. Demasiado poco, demasiado deslavazado para conseguir que tuviéramos una sensación de villano potente que podía amenazar la vida de Mark. La trama de Levy en general nos ha dado un ejemplo de narrativa que queda mejor en el comic de lo que la ha hecho en esta serie de televisión. Y es de las pocas veces que he tenido esta sensación viendo la serie. Una serie que en realidad me gusta mucho.

Ir muy a saco con las tramas en la serie de animación hasta ahora generaba una sensación de «todo es importante», nada era paja. Pero también es verdad que a veces tienes que detenerte un poco en los personajes a riesgo que algunos momentos no sean todo lo emocionantes que hubieran podido ser. Lo digo por la resolución de la trama de Inmortal y Dupli-Kate, de nuevo un momento clavado al comic que aquí queda bastante descafeinado. Al momento de Amanda / Monster Girl y Robot / Rudy le pasa lo mismo, y acaba siendo un momento que está bien, sin más.

Lo que Kirkman ha hecho muy bien han sido dos cosas. La primera es dejar claro que Mark es una anomalía, la mayoría de Invencibles del Multiverso son malvados. Y hasta ahora el intento de NO matar hacía de él un héroe que le diferenciaba de su padre. En el momento en que ya empieza a matar, ¿Quién sabe donde estará el límite? Y una vez se acostumbre a hacerlo, quien dice que no irá cayendo hacia el «lado oscuro» de su herencia viltrumita. Que él ahora se sienta mal por haber matado a Levy, incluso sabiendo que no tenía otra opción, le sitúa como persona con la brújula moral en el sitio adecuado, pero quien sabe lo que le deparará el futuro.

La segunda cosa muy chula de esta temporada es que tras matar a Levy Mark quiere centrarse en ser el mejor héroe posible: «Tengo que aprender a controlarme. Es la cosa más importante que debo hacer. Tengo que mejorar. Tengo que SER mejor.» Este diálogo de Mark a su madre es super emocionante y me llegó. Pero lo cierto es que SI tiene que mejorar, porque en este temporada no ha dejado de ser apalizado por múltiples enemigos y está muy lejos de ser el Invencible que indica el título. Empezando por los gemelos Mauler en el episodio que provoca el accidente de Levy, luego casi muriendo en Thraxan, siendo machacado por Anissa y en este episodio perdiendo en control contra un enemigo mucho menos poderoso que él. La frase «pensé que eras más fuerte» es tremenda pensando que la matado a Levy en cuanto dejó de contenerse.

Mark sin duda tiene mucho que mejorar si quiere sobrevivir a la amenaza de los viltrumitas, pero abandonar su vida «civil» dejando sus estudios universitarios al mismo tiempo le va a alejar de las cosas que le hacen humano, lo que quien sabe si puede jugar en su contra. (Está claro que los que hemos leído el comic sabemos lo que pasa y lo que no pasa, pero narrativamente creo que la serie ha dejado a Mark en un momento muy interesante). Me gusta también que a pesar que la Eve del futuro le ha dicho que su yo joven le quiere, él no se atreve a abrirse a ella, viendo como sus seres queridos a puntos han estado de morir primero a manos de Anissa y en este episodio por culpa de Levy. Sin embargo, que no lo haga a pesar de lo maja que es Eve hace que me supiera muy mal por los dos. En este caso, el momento si me funciona y creo que ha justificado más que de sobra el momento mental de Mark que le impide ir más allá.

En todo caso, reconozco que acaban de emitir el último episodio de Invencible y ya me muero de ganas de poder disfrutar de la tercera temporada. En general y a pesar del pequeño borrón de este final, he disfrutado muchísimo con una serie que estoy seguro que aún puede darnos muchas alegrías. A todo esto, Amazon confirmó la tercera temporada, pero pensando en todo lo que falta por contar, ya debería Kirkman intentar que le firmaran al menos 5-6 temporadas para poder contar toda la historia de la forma más adecuada.

Comparto el trailer de la temporada:

Invencible es una serie alucinante, aunque reconozco que el final de esta segunda temporada no estuvo tan bien como los episodios anteriores.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El problema de los 3 cuerpos temporada 1 (Netflix)

Me he vuelto a suscribir a Netflix para ver El problema de los 3 cuerpos, la serie creada por David Benioff y D.B. Weiss, los creadores de Juego de Tronos, adaptando la famosa novela del escritor chino Cixin Liu.

PUNTUACIÓN: 6/10

Serie de TV (2024-). 1 temporada. 8 episodios. Una decisión tomada en China en los años 60 trasciende el tiempo y el espacio, obligando a unos científicos a afrontar la peor amenaza para la humanidad en el presente. (FILMAFFINITY)

David Benioff y D.B. Weiss, los creadores de Juego de Tronos en HBO, son los creadores de esta serie de televisión de ciencia ficción junto a Alexander Woo. La serie está basada en la novela china ganadora del premio Hugo El problema de los tres cuerpos de Cixin Liu. A modo de curiosidad, esta es la segunda adaptación de acción real de la obra de Liu, dado que en 2023 ya se hizo una serie para la televisión china.

Esta primera temporada ha constado de 8 episodios, que han sido dirigidos por Derek Tsang (2 episodios), Andrew Stanton (1), Minkie Spiro (3) y Jeremy Podeswa (2). Benioff, Weiss y Woo realizan los guiones, aunque reciben la ayuda de Rose Cartwright y Madhuri Shekar en un episodio cada uno. WooRamin Djawadi, autor de la música de Juego de Tronos, se encarga de la música de la serie.

En el reparto internacional encontramos a Jess Hong como Jin Cheng, Eiza González como Augustina «Auggie» Salazar, Jovan Adepo como Saul Durand, John Bradley como Jack Rooney, Rosalind Chao como Ye Wenjie adulta (con Zine Tseng en su versión joven-adolescente), Liam Cunningham como Thomas Wade, Marlo Kelly como Tatiana Haas, Alex Sharp como Will Downing, Sea Shimooka como Sophon, Saamer Usmani como Prithviraj «Raj» Varma, Benedict Wong como Clarence «Da» Shi y Jonathan Pryce como Mike Evan.

Empezando a valorar El problema de los 3 cuerpos, hay un primer elemento fundamental a comentar, y es que la novela me parece super chula, pero aparte del sorprendente elemento histórico chino de la novela, lo mejor de la historia es cuando Cixin Liu plantea el giro y descubres de qué va en realidad el libro. Esta sorpresa, que no quiero comentar por si acaso no la conoces y estás pensando en si ver o no la serie en Netflix, es una maravilla. Y claro, cuando empiezas a ver la serie SABIENDO esta sorpresa, nada te impacta como si lo hizo el libro. Para mi, esto supuso un gran lastre.

La novela y la serie se plantea en los primeros episodios con dos líneas temporales diferentes. En el presente unos hechos insólitos amenazan los descubrimientos científicos del último siglo, lo que está provocando el suicidio ¿asesinato? de científicos por todo el mundo. Y mientras, a modo de flashback conoceremos la historia de Ye Wenjie, una niña cuyo padre fue asesinado durante la Primavera Cultural China en los años 60, cuando murieron miles de personas, muchos de ellos conectados al mundo científico, al ser considerados traidores al régimen comunista. Tras muchas vicisitudes, Wenjie será llevada a una instalación científica secreta del ejército chino donde llevará a cabo unos experimentos relativos a comunicaciones. Este pasado de Wenjie resulta clave para explicar los hechos del presente, que son una consecuencia directa de sus actos.

En el presente, un ex-policía Clarence «Da» Shi (interpretado por Benedict Wong) está intentando buscar la explicación a estos sucesos a priori inexplicables, lo que le hará conocer a diferentes científicos que tendrán su importancia sin ellos saberlo. En la novela prácticamente todos los personajes son chinos y no tienen relación entre ellos, más allá de la conexión que tienen cuando Shi llega a conocerles. En la serie de televisión, los showrunners han trasladado la acción a Inglaterra planteando un reparto de actores internacionales diversos, haciendo que sean un grupo de amigos que vivirán estos sucesos en primera persona a partir del suicidio de la hija de Wenjie, que también era científica como su madre y era amiga del grupo.

Entiendo la necesidad del cambio de razas y localización para hacer la historia «menos china» y pueda así llamar la atención a un mayor público de todo el mundo. Y a priori, también acepto que hagan que estos desconocidos en los libros sean amigos, porque así se consigue una mayor conexión emocional con el espectador, aunque sea a costa de tener que invertir bastante tiempo en plantear unas relaciones que en realidad no están en los libros. Estos cambios en realidad no suponen un problema, siempre claro que la ejecución esté bien.

Sin embargo, más allá de la nula sorpresa y que en realidad la serie me parece que está «bien», me he llevado un poco de chasco porque todo me ha dejado super frío, nada ha conseguido que conecte con lo que nos están contando. Por un lado diría que la forma en que se ha rodado la serie hace que todo me resulte demasiado plano y sin chispa, sin terminar de encontrar (o disfrutar) de los hitos narrativos que se van planteando en los diferentes episodio.

Otro tema sería el tema de los efectos especiales. Hay elementos de la historia que obviamente no pueden ser «reales», por fuerza deben ser creados por ordenador, por ejemplo todo lo relativo a las deshidrataciones. Sin embargo, eso que es entendible se transforma en unas escenas mediocres que no cumplirían el standard de calidad en un juego de Play Station 4. Y estas escenas «cutres» también son culpables de que no haya conectado con la serie como me hubiera gustado. De hecho, aunque puede sonar fuerte, me fastidia pensar que ante un CGI montonero Netflix diera el visto bueno porque total, como se va a ver en la televisión o en el móvil o tablet, los espectadores no se van a dar cuenta. Lo digo porque no es la primera vez que una serie de Netflix peca de un CGI o una puesta en escena montonera / malilla.

En positivo, el reparto asiático-africano-hispano-caucásico creo que cumple con lo que los showrunners les piden que hagan, si bien ninguno creo que esté especialmente brillante o destacable. Dentro de lo plano del conjunto igual ellos están un poco por encima, pero tampoco demasiado.

Cixin Liu me parece un escritor brillante en la forma en que presenta conceptos científicos complejos (por ejemplo de astrofísica) de una forma que los hace entendibles por los lectores. Y por supuesto por los alucinantes elementos de ciencia-ficción que incorpora en sus libros. Como por ejemplo la figura del vallado, personas claves para la supervivencia de la raza humana cuyos planes nunca podrán ser escritos o expuestos en voz alta debido a la posibilidad de ser descubiertos por el enemigo, o los sofones, partículas subatómicas que permiten el acceso instantáneo a toda la información humana. La ciencia y la ciencia-ficción de estos libros me parece una pasada, pero como decía todo lo que en los libros resultaba interesante y sorprendente en la serie se convierte en algo que me dejó frío, diría que porque tampoco se paran a que entendamos lo que supone la existencia de los sofones.

El elemento que si me ha sorprendido es que los showrunners han cambiado la cronología de las novelas, de forma que una gran parte de la segunda novela «El bosque oscuro» ya se ha contado en esta primera temporada. Esto en realidad no es bueno ni malo, como decía antes depende de la ejecución, pero en realidad si afecta a una narrativa un poco tensionada por el hecho que los protagonistas son amigos. Diría que mientras en los primeros episodios si se mantiene cierto interés a lo que está pasando, con los dos momentos temporales y las sorpresas como que personas concretas vean una cuenta atrás que solo ellos pueden ver, en los últimos episodios este interés decae muchísimo.

Teniendo en cuenta todo lo que nos ha contado esta primera temporada de El problema de los 3 cuerpos, diría que la trilogía de novelas se contará en tan sólo dos temporadas. Lo cual me parece bien, mucho peor es cuando algo se alarga artificialmente más allá del interés del concepto. Si esto se confirmara creo que vería seguro esta segunda temporada para ver como terminan la historia, a pesar que esta serie no me haya maravillado y crea que esta «bien» sin más.

Comparto el trailer de esta serie:

El problema de los 3 cuerpos me ha parecido una serie correcta que igual por no tener la sorpresa que tuve al leer el libro no ha conseguido impactarme en ningún momento.

PUNTUACIÓN: 6 /10

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