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Crítica de The Mandalorian 3×08 (Disney+)

¡Qué rápida se me ha pasado la tercera temporada de The Mandalorian! La serie creada por Jon Favreau ha sabido mantener el nivel de entretenimiento y se mantiene no sólo como la mejor serie de Star Wars sino el mejor entretenimiento mainstream de la televisión.

PUNTUACIÓN: PURO STAR WARS

Episodio 24: El retorno.

El mandaloriano y sus aliados se enfrentan a sus enemigos.

Tras el enorme cliffhanger de la semana pasada, Rick Famuyiwa se mantiene en la dirección de este último episodio de la tercera temporada. Un episodio escrito en solitario por el creador de la serie, Jon Favreau, y que tiene una duración de 42 minutos (37 sin los títulos de crédito) el tercer episodio más corto de esta temporada.

Junto a Pedro Pascal como Din Djarin, Katee Sackhoff como Bo-Katan Kryce, Grogu y Giancarlo Esposito como Moff Gideon, en este episodio tenemos de nuevo a la plana mayor de los Mandalorianos, con Emily Swallow como La Herrera, Simon Kassianides como Axe Woves y Mercedes Varnado como Koska Reeves. Además, Carl Weathers como Greff Carga y Paul Sun-Hyung Lee como el piloto rebelde Carson Teva también aparecen para cerrar sus tramas abiertas esta temporada.

Qué maravilla The Mandalorian. Qué suerte tenemos los fans de Star Wars de que exista esta serie. Hay que dar las gracias a Jon Favreau y todo su equipo por la creación de Din Djarin y el resto de personajes, y por darnos un final perfecto a esta tercera temporada que cierra de forma brillante todas las tramas abiertas con un episodio lleno de acción, tensión y emoción. ¡This is the way!!

Por ponerle un pero a este final de temporada, en aras de la síntesis y de ir al grano, Mando va como Pedro por su casa por la base de Moff Gideon, al igual que el grupo liderado por Bo-Katan escapa demasiado fácil tras caer en la trampa de Gideon en el episodio anterior. Pero estos detalles no son un problema real teniendo en cuenta que el hecho que en una base imperial fuertemente armada y poblada nadie detecte a un grupo de rebeldes no puede ser más Star Wars, casi forma parte del ADN de la franquicia galáctica. Como digo, esta sensación de rapidez y conveniencia la tuve en el visionado, pero no es un problema en absoluto. Esta necesidad de síntesis hace que me quede con ganas de haber visto con mayor extensión algunas situaciones que hubieran podido ser la bomba, como el combate aéreo entre las naves imperiales y el crucero mandaloriano o el combate también aéreo entre mandalonianos y Dark Troopers usando los jetpacks. Pero lo que vemos es más que correcto, y veo que el objetivo era también no restar protagonismo a los que de verdad lo requerían, que son Din Djarin y Grogu.

Cuando algo es exitoso en seguida le salen los críticos que buscan ser los que se salen la norma. Y me hace gracia las críticas que ha recibido Jon Favreau a lo largo de esta temporada, afirmando que sus episodios no avanzaban la trama o resultaban muy «chorras» en una serie cuya premisa de aventura por la aventura era parte central del concepto de la serie. De hecho, había cierta corriente de pensamiento que atribuía a Dave Filloni todas las virtudes de la serie en contraste con el desastre de Favreau, cuando la realidad es que Filloni sólo colaboró en el cuarto episodio y en el séptimo de la semana pasada. Entiendo que a esos críticos les habrá sabido mal descubrir la estupenda conexión que Favreau ha hecho de todas las tramas abiertas y la forma en la que les ha dado un cierre satisfactorio a esta temporada.

The Mandalorian siempre ha sido una serie de acción y aventura, y es algo que no han olvidado en la resolución de esta temporada, un episodio en el que prácticamente la primera media hora es todo climax con acción y tensión que no dejan de ir a más. Favreau siempre hizo que fuera la acción la que cuente la historia, y esta es espectacular. La forma en que hemos disfrutado en casa de un entretenimiento mainstream como este con una calidad y escala que deja en mal lugar a la mayoría de estrenos cinematográficos en la gran pantalla me ha parecido alucinante semana a semana. Una serie que es puro STAR WARS, pura diversión.

Esta temporada ha ampliado el lore de los mandalorianos de forma brillante, creando una historia mucho más coral que en las temporadas anteriores con Bo-Katan casi al mismo nivel de Din Djarin. A mi personalmente me ha gustado mucho el arco de Bo-Katan teniendo en cuenta donde se encontraba al principio de la temporada y hasta donde ha llegado en este final. Pero este protagonismo compartido también fue objeto de críticas, que no comparto. Sin embargo, el climax de acción y emoción de esta serie nos ha recordado (no hacía falta) que todo se construye alrededor de Din Djarin y Grogu, siendo ellos el centro de todo. Ver a Mando enfrentarse a Dark Troopers en parejas primero, a los guardias pretorianos después y en último término a Moff Gideon nos ha dado algunas de las mejores acciones de acción de toda la serie. Estos combates me recordaron a Game of Death de Bruce Lee en la que el mítico actor subía el edificio encontrándose un enemigo cada vez más fuerte y peligroso en cada piso. Todo el episodio es bestial.

Otro elemento interesante es que Grogu, manteniendo su faceta «adorable que quiero abrazar», había tenido poco protagonismo en esta temporada, sobre todo en los últimos episodios. En parte por la importancia de Bo-Katan y la trama general de devolver a los mandalorianos a su planeta natal, reconquistándolo por sus propios méritos. Sin embargo, este último episodio le ha devuelto al podium de los mejores personajes de Star Wars, primero usando el robot IG-12 como armadura y transporte, y luego con el uso de la fuerza para ayudar a Din Djarin en su lucha contra los diferentes enemigos. Había algunos comentarios sobre si Grogu había perdido su razón de ser en la serie, pero este episodio nos ha mostrado de forma modélica que la serie va de él y Mando. El final en el que Din Djarin adopta a Grogu, convirtiéndose en su hijo con el nombre de Din Grogu, ofrece el perfecto climax emocional que hace que este final sea perfecto. Pero además, el poder de Grogu en el final del combate contra Moff Gideon ofrece el momentazo más grande de un episodio lleno de momentazos increíbles. Es cierto que podría decirse que Grogu ha tenido un upgrade de sus habilidades jedi, pero realmente no ha dejado de entrenar, por lo que no le veo problema a uno de los grandes momentos de toda la serie.

En menos de 40 minutos Favreau y Famuyiwa cierran todas las tramas abiertas, algo que me parece una pasada. Moff Gideon ha resultado un espectacular villano de Star Wars, y aunque me da pena su muerte la realidad es que el combate final me parece brillante. Un final que refuerza la idea que en combates en solitario Gideon hubiera derrotado a Mando y a Bo-Katan, teniendo que ser el trabajo en equipo de ambos con Grogu, más la explosión de la nave derribada de los mandalorianos, lo que consigue derrotarle. Dentro del protagonismo total de Mando y Grogu, Bo-Katan tiene también su momento en el episodio y mola un montón verla terminar la serie como la líder de los mandalorianos. Y además Favreau tiene la buena idea de destruir el Dark Saber, eliminando un elemento tontísimo que nos viene desde The Clone Wars de Filloni, que era que el liderazgo de los mandalorianos venía marcado por la persona que poseyera el sable. Eliminarlo de la ecuación me parece la decisión correcta, dado que Bo-Katan ha demostrado de sobra que merece liderarlos por sus actos y su valor.

La semana pasada se extendió en redes sociales una teoría que sugería que había un traidor entre los mandalorianos, haciéndose porras para ver si era La Armera o Axe Woves. Me alegro que esta teoría se ha confirmado como falsa, entre otros motivos porque no hubiera tenido sentido. Por suerte, Favreau es un gran narrador que no necesita crear shocks sólo por la sorpresa, aunque rompieran con lo visto hasta ese momento. No es un J.J. Abrams, para entendernos y para mi alegría. Siempre se ha centrado en crear argumentos que lleven a sus personajes por caminos lógicos con lo visto en pantalla. Por cierto, a pesar de ser secundarios, Favreau guarda también buenos momentos para La Armera y Axe Woves en el episodio, guardándoles un momento para brillar.

Aparte del brillante final de Mandalore, Favreau se guarda unos epílogos estupendos para cerrar de forma satisfactoria todas las tramas abiertas, abriendo lo que será la base de las próximas aventuras de Din Djarin y Din Grogu. Que Mando vaya a ayudar (por un precio) a Carson Teva en la detención de criminales soluciona la falta de recursos de la Nueva República en el borde exterior y confirma la categoría de héroe de Mando. Además, que tenga su propia granja en Nevarro para vivir feliz con Grugu entre misiones, mientras ofrece a Greef Karga a un reconstruido IG-11 para que sea el nuevo Marshall de la capital deja a la familia en su mejor momento. El final de la segunda temporada con la llegada de Luke llevándose a Grogu fue un hito televisivo perfecto pero triste al separarse Mando de Grogu. El final de esta temporada nos da un final feliz que se siente completamente satisfactorio y que merecen los protagonistas. Si la historia de Mando y Grogu terminara aquí, me dejaría super satisfecho.

Viendo la temporada en su conjunto, el entretenimiento que nos ha dado The Mandalorian me parece modélico. Dicho esto, Favreau no se ha cortado al plantear experimentos narrativos durante estos ocho episodios, como fue el tercer episodio protagonizado en su mayoría por el Doctor Pershing en Coruscant que ponía el foco en la existencia de espías imperiales dentro de la burocracia de la Nueva República. Este episodio se siente como una isla dentro de la narrativa de la serie centrada en Din Djarin y el viaje de los mandalorianos para reclamar Mandalor como su hogar. Aunque luego siguiéramos viendo las andanzas de la espía Elia Kane en los episodios cinco (evitando que el Coronel Tuttle ayudara a Nevarro) y siete (informando a Gideon de la unión de los mandalorianos), esta trama sumado a la presentación del Consejo en la Sombra imperial se ha creado para que se desarrolle en futuras series de Star Wars. Teniendo en cuenta lo criticada que fue en su momento El libro de Boba Fett por los dos episodios protagonizados por Mando (y Luke, unos episodios brillantes, por cierto), me sorprende la valentía de Favreau al no ir a lo fácil y atreverse a plantar estas semillas para el futuro de la forma en que lo hizo.

Además, la forma en que la serie fue a tope narrativamente en todos los episodios no guardando nada para más adelante también me parece brillante. La serie que prometía un viaje de Mando a Mandalore para ser redimido de su pecado de quitarse el casco solucionó la trama en el segundo episodio, marcando el verdadero objetivo que era reconstruir la sociedad mandaloriana y a su lider Bo-Katan de cara a reclamar su planeta natal. Y todo ello contado a partir de acción y aventuras en tan sólo 8 episodios. Tiene mucho mérito Favreau.

The Mandalorian ha sido una pasada, marcando el standard de calidad que mide la excelencia en el mainstream televisivo. Le deseo suerte a Ahsoka, porque la verdad es que el listón ha quedado muy algo. Pero no sólo a la serie de Dave Filloni, porque el nivel de espectacularidad, aventura y emoción que nos ha dado la serie está al alcance de muy pocos contenidos de cine o televisión. Ojalá muchas más series así. Disney confirmó la producción de una cuarta temporada, pero visto el nivel ojalá Favreau se mantenga en Star Wars muchos años.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

The Mandalorian ha rozado la perfección en esta tercera temporada. dadme muchas más series así.

PUNTUACIÓN: PURO STAR WARS

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Crítica de Yellowstone temporada 3 (SkyShowtime)

Yellowstone confirma en su tercera temporada estrenada en SkyShowtime que más que narrar amenazas concretas a la familia Dutton, la serie creada por Taylor Sheridan es una carta de amor a la profesión de cowboy moderno.

PUNTUACIÓN: 7/10

La lucha contra los Becks de la pasada temporada está ganada y hay un pequeño alto el fuego con la reserva Broken Rock. Sin embargo, una vez más, John Dutton y el rancho Yellowstone Dutton se enfrentan a una nueva amenaza que puede ser casi imposible de vencer. Market Equities, una empresa de Fortune 500 con vínculos políticos, busca el control del rancho Dutton por cualquier medio. Por si fuera poco, existe hostilidad contra su rancho por parte de un ranchero rival con un viejo rencor contra los Dutton. Después de defender su rancho de un adversario, ¿podrá John mantener el legado de su familia una vez más contra un enemigo mucho más poderoso o será el último Dutton en poseer el rancho?

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director y ya ha estrenado su quinta temporada y tiene confirmada una sexta, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.

Kevin Costner interpreta a John Dutton III, un patriarca viudo de la sexta generación de la familia Dutton que posee y explota el Yellowstone Dutton Ranch, el mayor rancho de Estados Unidos y que también ejerce de Comisario de Ganadería de Montana. Kelly Reilly es Bethany «Beth» Dutton, la única hija de John. Es educada, inteligente y una maestra de la manipulación. Con problemas con la bebida, vive amargada y emocionalmente inestable. Luke Grimes es Kayce Dutton, el hijo menor de John y ex SEAL , que vive en el rancho con su mujer y su hijo, nativos americanos. Wes Bentley es Jamie Dutton, aspirante a político e hijo adoptivo de John. Cole Hauser es Rip Wheeler, el capataz del rancho Yellowstone Dutton y mano derecha y ejecutor de John. Rip ha trabajado en el rancho durante muchos años y es ferozmente leal a John. Kelsey Asbille es Monica Long Dutton, la esposa nativa americana de Kayce y nuera de John.

El gran villano de esta temporada más que una persona es una gran empresa: Market Equities, empresa que es más grande, más mala y mucho más ambiciosa, y ha comprado el patrimonio del fallecido Jenkins para realizar un desarrollo urbanístico que cambiará para siempre la faz de Montana. La empresa encarga a Rourke (Josh Holloway) que llegue a un acuerdo con los Dutton o los expulse, lo que ocurra primero. Como explica Rourke: «¿Por qué soñar con construir campos de golf cuando puedes construir ciudades?»

Taylor Sheridan vuelve a escribir y producir toda la tercera temporada. Los diez episodios tienen como directores a Stephen Kay (4 episodios), John Dahl (2), Christina Voros (2) y Guy Ferland (2). El éxito de la serie en Paramount+ en Estados Unidos durante su emisión en el verano de 2020 aseguró la producción de las temporadas cuatro y cinco, que se está emitiendo en estos momentos.

Como comentaba en la introducción, cada vez resulta más claro que Yellowstone es un canto de amor a la figura de los vaqueros modernos y al medio natural, más que una serie que hable de intrigas empresariales para hacerse con la propiedad de unos terrenos. En esta temporada, durante varios episodios el patriarca John Dutton (Kevin Costner) se marcha de acampada con sus hombres para cuidar de sus animales y se lleva a su nieto con él, mostrándole lo bonita que es la vida natural, disfrutando de la naturaleza frente a la vida en las ciudades rodeado de hormigón. En todo momento estamos viendo junto a bellísimos parajes naturales, a los vaqueros haciendo aquello que hacen mejor y que les convierten en lo que son. Pastoreando reses, dirigiendo caballos, delimitando el vallado de la propiedad, comprando y vendiendo animales, asistiendo a competiciones y en general realizando actividades muy masculinas. Aunque haya mujeres que lo hagan igual o mejor que los hombres, cosa que también veremos, porque las mujeres de Montana son duras como las que más.

Es una pena que en medio de este ambiente bucólico tengamos a los Dutton, una familia que en lo que al patriarca se refiere es una persona egoísta que hará lo que sea para mantener sus propiedades sin importar lo que diga la ley. Me parece curioso que diría que lo que para mi son actitudes del villano para el público americano pueda ser la personificación del ideal americano de hombre hecho a si mismo que defiende lo suyo cueste lo que cueste. En temporadas anteriores tenía claro que los Dutton tenían muchas similitudes con la familia Roy, los protagonistas de Succession, una familia de malas personas haciendo actos egoístas y crueles a sus semejantes. Sin embargo, en esta temporada hemos asistido a un «blanqueamiento» para casi todos ellos. John se dedica a hacer feliz a su nieto sabiendo que es algo que nunca hizo con sus hijos. Kayce ayuda a los rancheros de Montana en su nuevo puesto de Comisario de Ganadería en sustitución de su padre. (A todo esto, un inciso. Que la gente aplauda que asesine a ladrones de reses en lugar de detenerles y llevarles ante un juez es sintomático también de una mentalidad americana que me parece terrible). Por su parte, Beth intenta ser feliz al consolidar su relación con Rip, y muestra una versión de si misma menos hija de puta de lo habitual.

No sorprende que el único mal parado de este temporada sea justo el único Dutton que no es un vaquero, Jamie. El hijo al que John encargó hacerse abogado para defender su rancho se confirma como un niño adoptado por John (que va a resultar que es un santo a poco que dure más la serie) que se muestra egoísta y que además de ser un asesino (como vimos la temporada anterior), conoceremos el motivo por el que Beth le odia a muerte. Un hecho terrible que por otro lado me muestra lo terrible que es la vida en los Estados Unidos, cuando en las reservas indias el único método anticonceptivo existente es ¿vaciar a una mujer para que no pueda volver a quedarse embarazada? Es que es muy fuerte todo.

Creo que todo el reparto de Yellowstone cumple de maravilla con lo que la serie necesita de ellos. Por supuesto, Kevin Costner está en su salsa y se le ve super cómodo con este papel de un hombre mayor con pecados en su pasado que tiene que hacer lo que sea necesario para defender lo suyo. La parte de la historia que pone a los impuestos que los terratenientes tienen que pagar al gobierno federal como el gran enemigo de esta forma de vida me parece que es algo interesante, y que conecta con el liberalismo salvaje que se defiende con uñas y dientes en los Estados Unidos. Algo que a su vez conecta con el ojo por ojo y el crear su propia ley para castigar a los que se oponen a los Dutton.

Esta tercera temporada en muchos momentos ha parecido que no va de nada, más allá de mostrar la vida de los vaqueros modernos. Lo cual no es algo malo por si mismo, porque las escenas de naturaleza o los vaqueros con sus caballos molan un montón. La vida en la reserva también tendrá su momento al ayudar Monica a detener a un violador de jóvenes indias, enfrentándose la reserva a sus propios problemas con una justicia típicamente americana. Es curioso que de nuevo en esta temporada Thomas Rainwater, que se suponía iba a ser el gran antagonista de los Dutton en la primera temporada, se une a él ante la llegada de gente de fuera que quiere transformar el valle en algo que ellos no quieren.

Los momentos empresariales de esta temporada son pocos y mal planteados, de forma que son lo peor de la serie. Josh Holloway tiene que bailar con la más fea en su papel de Rourke, al ser un supuesto galán tiburón de los negocios que se verá sorprendido (como no) por la actitud implacable de Beth. De hecho, después de estar la amenaza de Market Equities casi olvidada durante toda la temporada, la serie parece que pega un acelerón justo en el último episodio de forma que se plantee un final que sólo puedo calificar de tramposo al dejar ¡4 situaciones! colgadas a la vez. Situaciones de vida o muerte, no os vayáis a pensar que son cualquier cosa. Y el caso es que ya pensaba ver la cuarta temporada sin saber de la existencia de estos cliffhangers, pero pensar que los espectadores americanos tuvieron que quedarse casi un año esperando para saber cómo continúa la serie me ha dejado muerto.

Yellowstone me está gustando, sobre todo por ser tan diferente a todo lo que se está haciendo en televisión ahora mismo. Sin embargo, el verle problemas éticos a todo lo que hace John Dutton me está sugiriendo que igual esta erie no es tan para mi como yo pensaba al principio del visionado. No es para mi como europeo urbanita, claro, porque creo que queda claro que el target es precisamente todo el público de las zonas centrales de Estados Unidos, un público que entiendo que no se siente muy representado con las series ambientadas en Nueva York o en California.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Yellowstone mantiene un buen nivel mientras nos muestra a un nivel super idealizado lo bonita que es la vida del cowboy actual, y de lo que tienen que hacer para defender su forma de vida.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Tulsa King temporada 1 (SkyShowtime)

Acaba de emitirse Tulsa King, el nuevo éxito de Taylor Sheridan en SkyShowtime, que convenció a Sylvester Stallone para protagonizar la historia de un gangster de Nueva york que tras 25 años en prisión tendrá que acostumbrarse a una nueva y lejana localización para sus negocios.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras 25 en prisión, el mafioso Dwight «El General» Manfredi es exiliado por su jefe a la zona rural de Oklahoma para ampliar sus operaciones. Cuando sospecha que los suyos trabajan en su contra, poco a poco va formando su banda.

Taylor Sheridan ha creado Tulsa King junto a Terence Winter. La primera temporada de este serie cuenta con nueve episodios rodados en su mayoría en la ciudad de Oklahoma. La buena acogida de la serie protagonizada por Sylvester Stallone hizo que fuera renovada para una segunda temporada antes incluso del final de la temporada. La serie ha contado como directores de los episodios con Allen Coulter, Ben Richardson, Ben Semanoff, Guy Ferland y Lodge Kerrigan. En los guiones, encontramos, además de a Taylor y Winter, a Joseph Riccobene, Regina corrado, Dave Flebotte y Tom Sierchio.

Sylvester Stallone es el gran protagonista de esta serie en la que interpreta a Dwight «El General» Manfredi, un capo de la familia Invernizzi que viaja a Tulsa tras cumplir 25 años de cárcel por asesinato y no tener sitio en Nueva York. Andrea Savage es Stacy Beale, interés amoroso de Manfredi y agente de la ATF. Martin Starr es Lawrence «Bodhi» Geigerman, el dueño de una tienda de venta legal de marihuana reclutado por Manfredi para ayudar a financiar sus negocios en Tulsa. Jay Will como Tyson Mitchell, un antiguo taxista que se convierte en el chófer de Dwight y en el primer miembro del equipo de Manfredi.

Otros actores de esta temporada con Max Casella como Armand «Manny» Truisi, un antiguo soldado de Invernizzi que hace una nueva vida en Tulsa trabajando en el rancho de caballos Fennario, Domenick Lombardozzi como Don Charles «Chickie» Invernizzi, subjefe de la familia Invernizzi. Vincent Piazza como Vince Antonacci, el capo de Chickie. A.C. Peterson como Pete «The Rock» Invernizzi, jefe enfermo de la familia Invernizzi y principal valedor de Dwight. Garrett Hedlund como Mitch Keller, una ex estrella de rodeo, ex convicto y actual propietario de un bar que frecuenta Dwight, Dana Delany como Margaret Devereaux, la dueña del rancho de caballos Fennario y Ritchie Coster como Caolan Waltrip, el líder irlandés del club de moteros forajidos «The Black Macadams», completarían el reparto.

Tulsa King significa el debut de Sylvester Stallone en una serie de televisión. Y es una serie tremendamente divertida. El contraste entre el duro mafioso de Nueva York y los diferentes personajes que irá conociendo a su llegada a Tusla ofrecen un contraste estupendo. Dwight se mantuvo callado los 25 años que estuvo en prisión para no perjudicar a su familia, y descubrir a su salida que no tiene lugar en Nueva York es una puñalada trapera de la que tendrá que recuperarse en una ciudad totalmente desconocida para él.

La serie se mueve en los territorios esperables de historias de mafiosos con su propio código de honor en las que Stallone se sabe mover como si él hubiera inventado el género. Aunque aparecen acreditados un montón de guionistas, he leído que Stallone exigió cambios en sus diálogos para hacerlos más auténticos (en su opinión). Y no se si el resultado mejora lo que había sobre el papel, pero lo visto en la serie me resulta un éxito total. El carisma de Stallone la verdad es que llena la pantalla, y escuchar la serie en versión original la verdad es que es un auténtico placer.

Pero no es sólo Stallone, todo el casting me parece super acertado, empezando con Jay Will como Tyson Mitchell, el taxista que se convertirá en hombre para todo de Dwight, o Martin Starr (el profesor de Peter Parker en la trilogía de películas de Spiderman dentro del MCU), como Lawrence «Bodhi» Geigerman, el dueño de una tienda de venta legal de marihuana que es un pardillo pero también tiene algún as en la manga. En general, todo el reparto está de 10.

Tulsa King sabe mantener el equilibrio entre la parte mafiosa de Nueva York y los problemas de Dwight al empezar sus negocios en un territorio dominado por una banda de moteros muy peligrosos que tienen comprada a la policía local. Los episodios de entre 35-40 minutos de duración la verdad es que son super entretenidos al estar pasando un montón de cosas todo el rato, dejando cada episodio un estupendo cliffhanger y numerosas sorpresas tras su visionado. Y a esas amenazas hay que sumarle el ATF – la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos- que tiene fichado a Dwight desde casi el mismo momento que en aterriza en Tulsa y espera el más mínimo error para detenerle de nuevo.

A pesar de tener un montón de humor, la serie entra completamente en el género negro, dado que vemos a un criminal (aunque tenga un código moral) establecer sus operaciones y prepararlo todo para saltarse la ley. Tulsa King tiene también acción, aunque no es necesariamente una serie de acción, sobre todo teniendo en cuenta que Stallone ha cumplido ya los 76 años. Dicho esto, su presencia sigue imponiendo como el primer día. Me alegra ver una serie que combina tantos elementos tan bien. consiguiendo un resultado notable de principio a fin que me ha dejado super satisfecho y pidiendo más.

Comentaba hace unas semanas que parecía que SkyShowtime era un canal pensado para mi, conectando completamente con mis gustos. Tulsa King se une a éxitos como Mayor of Kingstown, 1883 y Yellowstone, y consigue que pague encantado mi suscripción mensual. Aparte que el precio de 3 €uros al mes es imbatible.

No quiero entrar en mas detalles porque entraría en terreno de spoilers. Pero si resaltar que si te gusta el género negro con personalidad, no puedes dejar de ver Tulsa King.

Comparto el trailer de este primera temporada:

Me lo he pasado genial viendo Tulsa King. Ya pueden empezar a rodar la segunda temporada.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de The Mandalorian 3×07 (Disney+)

The Mandalorian nos regala semana a semana el mejor entretenimiento posible. Star Wars en estado puro.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Episodio 23. Los espías.

Los supervivientes salen de su escondite.

Rick Famuyiwa vuelve a la dirección de The Mandalorian tras dirigir el primer episodio de esta temporada. El episodio de 53 minutos, 48 sin los títulos de crédito, ha sido escrito por Jon Favreau y Dave Filloni, siendo este el segundo episodio en el que colabora Filloni, entiendo que por su trabajo en Ahsoka. Y el episodio nos deleita con una gran aventura que conecta con el lore pasado y futuro de Star Wars de la mejor manera posible.

Junto a Pedro Pascal como Din Djarin y Katee Sackhoff como Bo-Katan Kryce y Grogu, en este episodio tenemos a la plana mayor de los Mandalorianos, con Emily Swallow como La Herrera, Tait Fletcher como Paz Vizsla, Simon Kassianides como Ax Woves y Mercedes Varnado como Koska Reeves. Además, en el episodio aparece también Carl Weathers como Greef Karga y Katy O’Brian como Elia Kane, la oficial imperial que se confirma como una agente durmiente dentro de la Nueva República a las órdenes de MOFF GIDEON (Giancarlo Esposito), que por fin hace su aparición en la temporada.

¡Qué buena está siendo esta tercera temporada de The Mandalorian!

Este séptimo episodio es el penúltimo capítulo de la tercera temporada, y enlaza de forma brillante todas las tramas abiertas hasta ahora. La aparición de Moff Gideon se ha hecho de rogar, pero cuando ha llegado me ha volado la cabeza. No sólo por la confirmación que Elia Kane trabaja para él, sino por la presentación en imagen real del Consejo en la Sombra Imperial, la unión de los diferentes señores de la guerra imperiales que aún controlan sistemas estelares. Unos imperiales que trabajan de forma concertada para destruir a la Nueva República ante el inminente retorno del ¡Gran Admirante Thrawn! Tengo claro que no es el momento de verle en imagen real, eso se lo guardan para Ahsoka, pero simplemente ver al Capitán Gilad Pellaeon, la mano derecha de Thrawn, me ha volado la cabeza. Este momento me hizo recordar a mi yo de 1991 cuando descubrí Heir to the Empire de Timothy Zahn y entré en el Universo Expandido de las novelas y los comics. ¡Qué grande es Favreau!

Pero es que además de la brutal conexión The Mandalorian con el pasado de los mandalorianos en The Clone Wars y con la historia que nunca será de las novelas, Favreau y Filloni miran también hacia el futuro, al mostrar que uno de los líderes imperiales es Brendol Hux, padre de Armitage Hux de la trilogía secuela (Eps. VII-IX). Este es un detalle menor, pero la presentación de la Guardia Pretoriana de Hux y Gideon en el episodio, de alguna manera el eslabón perdido entre la Guardia de Honor de Palpatine en el Retorno del Jedi y los guardias de Snoke en Los últimos Jedis, no puede ser más emocionante ni tener mayor sensación de amenaza.

Gideon es increíble. Giancarlo Esposito tiene una voz (en la V.O.) y una presencia alucinante que le convierte en uno de los grandes villanos de Star Wars. Además, el descubrimiento de la traición que cometió contra Bo-Katan, que no pudo evitar el genocidio contra su pueblo, me dejó helado, lo que unido a sus nuevos desarrollos para los Dark Troopers mejorados con Beskar y su base oculta en Mandalore le convierte en el gran villano de esta serie. Y el cliffhanger con el que nos ha dejado en episodio entra en el calificativo de antológico. De verdad, The Mandalorian es Star Wars en estado puro, aprovechando, ampliando y mejorando las historias previas para darnos el mejor entretenimiento que se puede encontrar. Dudo que nada en televisión pueda darme el nivel de disfrute de The Mandalorian en 2023.

Din Djarin y Bo-Katan están geniales y tienen momentos de muchísima emoción. Y Favreau nos muestra de forma super divertida la forma que plantea para que Grogu vaya a estar metido a partir de ahora en todos los fregados, conectando con lo visto en el primer episodio. Pero el personaje que resume la brillantez de The Mandalorian en esta tercera temporada para mi es Paz Vizsla. La forma en que Favreau ha dado importancia al gigante mandaloriano, haciéndole crecer del «machaca» que había sido en el pasado y consiguiendo que fuera adquiriendo una dimensión mayor a lo que esperaba de este secundario, me parece brillante. Desde el rescate a su hijo, su discurso para ayudar a Din Djarin y su participación en la misión de Nevarro, Vizsla no ha dejado de ir a más en la temporada, lo que ha provocado que su última misión haya sido emocionante e impactante a más no poder. En muchos aspectos, su «Blaze of Glory» me recordó a la última misión de Skurge El Ejecutor en Hel, durante la etapa de Walter Simonson, uno de los momentos más épicos que he leído en un comic. Paz Vizsla ha tenido una buena vida y una buena muerte. Brindemos por él, ya forma parte de la historia de Star Wars. THIS IS THE WAY!!

Y es que me encanta que en The Mandalorian sea la acción la que cuente la historia. Porque aparte que la historia y las sorpresas son super potentes, tenemos una aventura excelente con un montón de momentazos a medida que los mandalorianos se adentran el el terreno destruido de Mandalore. El guion de Favreau y Filloni es un engranaje perfecto. En este momento, me acuerdo de la dirección de Rick Famuyiwa, que me parece brillante. Por un lado, entiendo que la fuerza de las imágenes y la escala a nivel cinematográfica es algo virtud suya pero también de todo el equipo de Lucasfilm y del StageCraft digital. Pero dentro de esta enorme labor de equipo me en encontrado con una escala y una fuerza en las imágenes que no encuentro en muchas películas de gran presupuesto. Técnica y visualmente, The Mandalorian no ha dejado de ser sobresaliente, y creo que nos espera un final de temporada bestial.

Tengo que enfrentarme al elefante en la habitación. Porque si, The Mandalorian en las temporadas 1 y 2 tenía a Din Djarin de omnipresente protagonista (junto a Grogu), mientras que esta tercera temporada ha presentado a Bo-Katan casi al mismo nivel, sobre todo a medida que avanzaba la temporada. Esto es así, pero verlo como un problema cuando la historia de los mandalorianos ha crecido de esta manera en la temporada me parece absurdo. Aparte que Bo-Katan como líder del grupo puede haber crecido en la serie, pero el núcleo emocional de la serie sigue estando en la relación de Din con Grogu, y seguimos viendo sus aventuras y su relación con Greef Karga, con Peli Motto, etc… Eso no ha cambiado, y las aventuras vistas hasta ahora me parecen excelentes. De hecho, no es casualidad que Gideon tenga más cuentas pendientes con Din que con Bo-Katan. Es verdad que The Mandalorian en realidad puede ser cualquiera, pero para mi siempre será Din Djarin. Y eso sinceramente no creo que cambie incluso si los mandalorianos derrotan a Gideon y consiguen recuperar el control del planeta con Bo-Katan al mando. Ahora mismo quiero creer, pero no las tengo todas conmigo.

Otra polémica de las últimas semanas ha sido sobre la supuesta pérdida de calidad e interés de la serie. Y sinceramente, no se qué serie han visto esos críticos aparte de tener que buscar lo que sea para criticar a una serie de Star Wars / Lucasfilm / Disney. La progresión dramática y argumental de la serie me parece brillante a todos los niveles. En lo referido a la tensión y a la amenaza a la que se enfrentan los protagonistas, pero también con la evolución de los personajes y en lo referido a la unión de las diferentes tramas presentadas en esta temporada. Hay gente que se queja que Star Wars es siempre lo mismo, pero cuando The Mandalorian amplía su lore y opta por sorprendernos con una historia más coral, eso también es criticado. Qué cansinos resultan.

Hay otra vertiente que también he leído a algunas personas, y es la matraca del «agotamiento», término que odio aplicado al entretenimiento. Pero es que hay que negar la mayor. La segunda temporada de The Mandalorian terminó de emitirse en diciembre de 2020, mientras que El Libro de Boba Fett se emitió entre diciembre de 2021 y febrero de 2022. Ha pasado más de un año desde la emisión de la última serie ambientada en la línea temporal de The Mandalorian. ¿Cómo puede alguien afirmar que hay agotamiento cuando llevamos más de un año esperando a ver cómo continuaba la historia? No tiene sentido. Y es cierto que tras Boba Fett Disney+ emitió el desastre de Obi-Wan Kenobi y la imperfecta Andor, además de la entretenida La remesa mala en animación, pero ambas series estaban ambientadas en momentos temporales diferentes a The Mandalorian, al estar situadas en el periodo entre el final del Episodio III y el principio de Star Wars: Una Nueva Esperanza (y Rogue One). Aunque todo es Star Wars, realmente hablamos de cosas diferentes. Como si queremos comparar Ant-Man con Black Panther, dentro que ambas son MCU, temática y tonalmente no tienen demasiado en común. Pues lo mismo para The Mandalorian.

Tengo claro que para gustos colores y cada uno tenemos un gusto diferentes. Pero eso a nivel particular es una cosa y otra es la sensación que hay muchos medios de comunicación que se nutren de generar polémicas y clickbaits, y una forma potente (y sencilla) de hacerlo es criticar el siguiente estreno de Disney. El motivo se busca luego, lo importante es el titular polémico, aunque no tenga sentido. Yo por mi parte, sólo puedo expresar mi satisfacción absoluta con una serie que de nuevo no se ha guardado nada para más adelante y fue a tope desde el minuto uno.

Comparto el teaser trailer de este episodio:

The Mandalorian es el mejor entretenimiento de cualquier tipo que se puede encontrar en el mainstream. Que no acabe nunca.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de 1883 (SkyShowtime)

1883, la precuela de Yellowstone creada por Taylor Sheridan, me ha encantado a todos los niveles. Otra seriaza que he podido disfrutar gracias a mi suscripción a SkyShowtime.

PUNTUACIÓN: 8/10

Precuela de la serie ‘Yellowstone’, que sigue la historia de la familia Dutton en un viaje hacia el oeste a través de las Grandes Llanuras, para ir hacia el último bastión de la indómita América, durante el año 1883.

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director y ya ha estrenado su quinta temporada y tiene confirmada una sexta, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, y también ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone. Nada mal, teniendo en cuenta lo mucho que me están gustando todas estar serie.

Taylor Sheridan escribe esta serie precuela de Yellowstone que nos muestra la dureza que se encontraron los pioneros que se aventuraban al oeste buscando un futuro mejor. La serie de 10 episodios se estrenó en 2021 y tuvo además a Sheridan dirigiendo el episodio piloto, siendo Ben Richardson (cinco episodios) y Christina Alexandra Voros (cuatro) los directores de la serie.

Sam Elliott es Shea Brennan, un empleado de la Agencia Pinkerton que dirige la expedición que se dirige hacia el oeste. Brennan es un antiguo capitán que sirvió en el ejército de la Unión durante la Guerra Civil estadounidense. Tim McGraw interpreta a James Dillard Dutton. Natural de Tennessee, fue capitán del Ejército de los Estados Confederados durante la Guerra de Secesión. Hábil líder y combatiente, se une a la caravana con su familia tras conocer a Brennan y Thomas en Fort Worth, Texas. Faith Hill (esposa de McGraw en la vida real, es Margaret Dutton, la matriarca de la familia y madre de Elsa (Isabel May) la hija de 17 años que se convertirá en la sorprendente protagonista al ser la narradora de la historia en la voz en off.

LaMonica Garrett como Thomas, un agente de Pinkerton y sargento veterano del ejército de EE.UU. que forma equipo con Shea Brennan para ayudar a guiar al grupo; Marc Rissmann como Josef, un inmigrante alemán que trabajó como carpintero antes de viajar a América y que ayuda a la expedición sirviendo de intérprete para su grupo y de enlace entre los estadounidenses y los inmigrantes; Eric Nelsen como Ennis, un joven vaquero al que pagan por escoltar al grupo y cuidar de su ganado; y Gratiela Brancusi como Noemi, una viuda romaní que acaba de perder a su marido y tiene que criar sola a dos niños pequeños en la expedición completarían el reparto de una serie muy coral.

1883 es western en estado puro. Dentro que la historia es básica, al ver los problemas a los que se enfrenta una caravana de pioneros que busca un futuro mejor en el oeste, la clave de esta serie es la autenticidad que todo transmite. Unido a una dureza terrible al tratarse de un momento y un lugar sin ley que el más fuerte imponía su voluntad a los demás y los débiles acababan muertos. Y me gusta que en muchos momentos no se trata de un problema de bien o mal, sino de sobrevivir de la forma que sea. Hay un montón de momentos terroríficos en los que se pone de relieve que la vida humana no valía nada en esa época, y en la que los propios protagonistas buscan matar a quien se pone en su camino, realizando acciones que nada tiene de «morales».

Junto a la dureza de determinados pasajes de la historia, la otra gran sorpresa de la historia es la belleza de la narración de Isabel May, que interpreta a Elsa Dutton en la serie. Su acento y el mensaje naturista de su voz en off (que sirve de narración de la historia), aporta poesía a los episodios y me ha cautivado. Tras una vida encerrada en una granja, Elsa va a descubrir los grandes prados y la naturaleza salvaje y se va a enamorar de ella, y los espectadores lo vamos a hace junto a ella. Sumado a una fotografía increíble y los bellísimos parajes naturales en que se rodó la serie, 1883 es un triunfo en el apartado visual.

Para ser una serie de televisión, 1883 plantea una escala enorme, al haber construido enormes sets para mostrar un pueblo de Texas de la época, para luego ver cómo avanza una caravana con decenas de carromatos y cabeza de ganado para ser consumido en los momentos de necesidad. Sheridan comenta que planteó la serie como una película de 10 horas que tenía que tener esa misma calidad, y la verdad es que la serie luce espectacular. Además, el vestuario, el atrezzo, todo se siente real en pantalla, casi te llegas a creer que todo lo que vemos está sacado de una máquina del tiempo. En lo referido al diseño de producción, la serie es de diez. Por cierto, me acuerdo también de Brian Tyler y Breton Vivian, los creadores de la música, que también ayuda a trasladarnos a los Estados Unidos.

Tener a Sam Elliot es garantía de que el protagonista va a sudar western. Y la verdad es que el veterano actor es una pasada como el anciano vaquero y militar que no admite las tonterías de nadie y dirige una caravana de gente inexperta que no saben ni montar a caballo. Elliot está espectacular como un anciano que sabe que la mayoría de la expedición no va a llegar a su destino, al ser inmigrantes que en muchos casos no saben ni hablar inglés. Tener a estas personas servirá para resaltar la naturaleza inmisericorde del medio natural.

Junto a Elliot, todo el reparto cumple con nota, pero también destacaría a los miembros de la familia Dutton, una familia dura que ellos si saben lo que están haciendo, y que no dejarán que nada ni nadie se interponga en su búsqueda de un nuevo hogar donde ser felices. La serie se vende como una precuela de Yellowstone, pero realmente esta serie puede verse como una obra autocontenida que puede disfrutarse completamente sin haber visto la serie protagonizada por Kevin Costner. Y los Dutton forman un potente núcleo emocional para la serie.

La serie parece un catálogo de catástrofes, al tener la caravana que enfrentarse a bandidos, huracanes, el cruce de ríos super peligrosos o simplemente a las picaduras de serpientes venenosas. Es interesante escuchar además a Sheridan comentar que una de sus máximas aspiraciones era mostrar de una manera correcta a los nativos americanos, tras décadas de películas y series en los que eran mostrados como unos demonios que atacaban a inocentes hombres y mujeres blancos. En 1883 hay también ataques, pero queda claro que en su mayoría eran pueblos que sólo querían vivir en paz y ayudaban a los que lo necesitaban, sufriendo ellos sí los ataques del hombre blanco. En este sentido, la comunidad nativa americana debe haber quedado contenta con la serie. Yo como espectador lo estoy.

Como western que es, 1883 me parece modélico, no se le puede pedir más a una historia de este tipo. Con buenos personajes, situaciones tensas y grandes paisajes naturales, esta serie es de visionado obligado para todos los amantes del género.

Comparto el trailer de la serie:

1883 me ha gustado mucho. No se si la serie va a tener una segunda temporada, pero yo estaría encantado de saber como siguió la vida de la familia Dutton en el siglo XIX. Mientras esto se aclara, creo que tendré que empezar 1923, la siguiente serie precuela creada por Sheridan con los estupendos Harrison Ford y Helen Mirren.

PUNTUACIÓN: 8/10

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