Aprovechando mi suscripción este mes de Apple TV, he disfrutado mucho con la sorpresa que me ha dado Calls, colección de cortometrajes creados por Fede Álvarez adaptando una serie francesa del mismo nombre.
PUNTUACIÓN: 8/10
«Calls» es una adaptación estadounidense, en inglés, de la serie francesa de cortos «Calls», creada por Timothée Hochet. (FILMAFFINITY)
«Calls» se desarrolla mediante una serie de llamadas de teléfono, aparentemente cotidianas e inconexas, pero que rápidamente se irán volviendo inquietantes, a medida que los personajes se van enfrentando a experiencias aterradoras. La serie en su versión americana ha sido creada por Fede Alvárez, adaptando la serie francesa del mismo nombre creada por Timothée Hochet. No sorprende por tanto que esta versión en inglés sea una coproducción entre Apple TV+ y la cadena francesa Canal+.
Federico «Fede» Álvarez (Montevideo, 9 de febrero de 1978) es un director de cine y guionista uruguayo. Es conocido principalmente por haber dirigido el reboot de Posesión infernal y el thriller No respires. Álvarez dirigió The Girl in the Spider’s Web, un reinicio de la serie en inglés The Girl with the Dragon Tattoo, basada en la novela del mismo nombre escrita por el sueco Stieg Larsson. En 2019, Álvarez dirigió, junto a Doug Liman, los reshoots de la película de 2021 Chaos Walking, que añadieron 15 millones de dólares adicionales al presupuesto de la película. Unos reshoots que no salvaron la película, por cierto.
Álvarez dirige los nueve cortometrajes de los que se compone esta serie y escribe en solitario cuatro, mientras que otros tres están co-guionizados por él. Sólo el segundo episodio, escrito por Nick Cuse, y el cuarto de Aidan Fitzgerald & Noah Gardner no cuentan con Álvarez en labores de escritura. Estos 9 episodios, que rondan entre los 15 a los 22 minutos de duración, son los siguientes:
Episodio 1: El final «Hay alguien afuera. / ¿Qué? / Está en el patio trasero…tengo miedo.» Con voces de: Nicholas Braun, Lily Collins, Karen Gillan, Nika Futterman
Episodio 2: El principio «¿Qué día? / El día en que te jodiste la vida, Mark.» Con voces de: Aaron Taylor – Johnson, Riley Keough, Ben Schwartz, Jennifer Tilly.
Episodio 3: Pedro, el que vive enfrente «Resumiendo, me pidió que fuera a su casa a recoger una bolsa / ¿Quién va y te pide eso?» Con voces de: Mark Duplass, Judy Greer, Pedro Pascal.
Episodio 4: Todo está en tu mente «Esto va a sonarte raro, pero mis brazos se están estirando, cada vez son más largos….» Con voces de: Rosario Dawson, Laura Harrier, Gilbert Owuor
Episodio 5: Yo, yo mismo y Darlene «Le acabo de disparar. Estoy llamando a la policía para entregarme, si quieres mandarlos aquí, esperaré.» Con voces de: Paul Walter Hauser, Edi Patterson, Paola Núñez.
Episodio 6: Fue el Universo «La última vez que te vi, me dijiste que me querías desde octavo curso y que siempre ibas a hacerlo.» Con voces de: Nick Jonas, Danny Huston, Shane Paul McGhie, Tessa De Nicola, Tiana Camacho
Episodio 7: Mamá «…Y entonces conectarás con alguien en el futuro. / O en el pasado, mejor si es en el pasado.» Con voces de: Joey King, Jaeden Martell, Jenica Bergere
Episodio 8: ¿Hay algún científico en el avión? «Capitán…nuestro vuelo, este vuelo, está en todas las noticias. Dicen que nos hemos estrellado cerca de Phoenix.» Con voces de: Aubrey Plaza, Clancy Brown.
Episodio 9: La chica de los años bisiestos «Por favor, pon tus problemas familiares a un lado, ¿vale? El destino del mundo depende de ello.» Con voces de: Aubrey Plaza, Stephen Lang, Clancy Brown, Danny Pudi.
Calls me ha parecido una pasada empezando por su premisa de ESCUCHAR conversaciones telefónicas sin ver a los actores ni las acciones que nos están contando. El formato de cortometrajes de entre 15-20 minutos me parece perfecto para este tipo de historias a mitad de camino entre la ciencia ficción y el terror, que buscan (y consiguen) crear una sensación perturbadora en el espectador.
Y la verdad es que algunos episodios realizan un ejercicio de tensión que me ha parecido alucinante, con un reparto de voces estupendo que consiguen aportar el plus de dramatismo y emoción que necesita un concepto como este en el que no ves a los actores realizar su trabajo.
Visualmente Calls tienen un plus también muy chulo en la forma en que muestran las llamadas de teléfono y las conexiones que se van formando durante las mismas. Un problema que puede tener un concepto de este tipo es que los cortos acaben resultando repetitivos, y la verdad es que no me llevé jamás esa impresión gracias a la variedad de imágenes, protagonistas y situaciones, junto a que reconozco que vi la serie a razón de un episodio por día. De hecho, he disfrutado mucho, mucho esta serie, con episodios como el octavo o el noveno que me han parecido realmente brillantes.
Más allá de recomendaros la serie, si estáis suscritos a Apple TV es de visionado obligado, no quiero comentar más elementos, porque creo que ya cualquier cosa que diga va a entrar en territorio de spoilers, y estamos ante una serie que merece ser descubierta con cuanta menos información mejor. Si has llegado hasta aquí, no lo dudes y anímate a ver esta serie.
Comparto el trailer de esta serie:
Calls ha sido una sorpresa importante y un concepto super entretenido. 100% recomendable.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Llegamos al ecuador de Caballero Luna en Disney+ con un tercer episodio que pone el foco en el elemento más aventurero de Marc Spector y Steven Grant en Egipto. ¿O hay alguien más?
PUNTUACIÓN: 7/10
Episodio 3. Un tipo afable.
Harrow se acerca a la tumba de Ammit. Marc y layla recorren El Cairo en busca de información.
Este tercer episodio vuelve a estar dirigido por Mohamed Diad, director del primer episodio, y cuenta con guión de Beau DeMayo y Peter Cameron con Sabir Pirzada, manteniendo Jeremy Slater funciones de creador y escritor jefe de la serie. El episodio tiene una duración de 53 minutos (46 sin los títulos de crédito).
Oscar Isaac (Steven Grant / Marc Spector / Caballero Luna), Ethan Hawke (Arthur Harrow), F. Murray Abraham (voz de Khonshu) y May Calamawy (Layla El-Faouly) se mantienen al frente del reparto de la serie y tienen todos bastantes minutos en pantalla.
La aventura en El Cairo que tenemos en este tercer episodio abandona durante buena parte el elemento superheroico y lo sustituye por el arqueológico y sobrenatural, mientras Marc y Steven buscan junto a Layla una pista que les permita llegar a la tumba de Ammet antes que Harrow. Y la verdad es que funciona muy bien y consigue elevar el nivel respecto al para mi decepcionante episodio anterior. Poder conocer el panteón de dioses egipcios, aunque sea a través de sus avatares, es también otro de los puntos fuertes del episodio, al abrazar el lore y el punto loco y un pelín absurdo del comic, algo que yo agradezco bastante. Los momentos de CGI en el desierto creo que dejan una escena muy potente (y bastante loca) que he disfrutado bastante.
Oscar Isaac vuelve a estar genial en un episodio que además le permite mostrarnos sus dotes para la acción en una combate a cuchillo en el que está a cara descubierta. Si la semana pasada me quejé porque el episodio tenía una única escena de acción y era cutrilla, en este tenemos dos, una con Marc bastante chula y otra con el Caballero Luna que nos muestra algunas de las imágenes más icónicas que nos han mostrado los trailers, así que en ese sentido todo bien. Además, este episodio tiene menos momentos de humor chorra, que no me gustaron nada y creo que no funcionaban, lo que ayuda también a que la sensación sea más satisfactoria que lo visto hasta ahora.
A grandes rasgos, hoy Caballero Luna me ha dejada más interesado de lo que estaba la semana pasada. Empezando por la cada vez más clara existencia de una tercera personalidad que sigue estando oculta, así como de elementos del pasado de Marc junto al padre de Layla que los que conocemos el comic sabemos por donde van los tiros y que parece la serie va a tomar como elemento que marcó la ruptura de la mente de Marc. Imagino que será la semana que viene cuando conozcamos el origen de Marc y los motivos de las creación de las diferentes personalidades, lo cual significaría que la serie aún tiene margen para ir a más y dejarnos con buen sabor de boca.
Sin embargo, dentro que el episodio ha sido bastante entretenido y como digo me ha dejado esta vez si con ganas de saber por donde va a continuar, la serie no puede evitar los elemento cutrillos. Empezando por la propia historia, porque si Harrow tiene el aparato mágico que le llevará a la tumba de Ammet, y de hecho llegan… ¿cómo van a llegar antes Marc y Layla? Porque esto no es un caso de En Busca del Arca Perdida en que los nazis calculan mal la ubicación, la serie nos ha informado que el escarabajo indica la posición, que ahora de alguna manera se saquen de la manga que la ubicación es otra sin más explicación sería un ejemplo de mala escritura.
Me gusta mucho el trabajo de Oscar Isaac y como muestra claramente quien está en pantalla, si Marc o Steve. Sin embargo, no me gusta tanto lo que la serie le hace hacer y el tratamiento que están haciendo de las personalidades múltiples. De hecho, a no ser que en el futuro nos muestren que los momentos de blackout de Marc y Steven son porque Jake Lockley toma el control, realmente no tendría sentido y sería un error narrativo tremendo que en algunos momentos las personalidades luchen en cámara por el control y de repente otra cosa haya sucedido sin que tengan recuerdos de nada. Si en próximos episodios nos sorprendieran y esta suposición mía resultara ser correcta, podría resultar un momento muy chulo e importante para la serie. De hecho, serie EL GIRO. Así que pesa a no conectar con la representación de las personalidades, este elemento aún puede dejarme con buen sabor de boca.
Otro elemento que estoy empezando a ver es que Ethan Hawke está quedando bastante desaprovechado, a pesar de tener bastantes momentos en pantalla. Sus apariciones en el episodio, sobre toda la segunda en la finca del magnate son un elemento «porque si» de la historia que hay que reconocer que hacen que todo quede cutrillo, y diría que a sus diálogos les falta fuerza para conseguir que su personaje deje poso, en lugar de como ahora que está plantado sin más en el plano.
En lo relativo a la acción comentaba antes que me ha gustado que el episodio tenga dos escenas de acción y la de Marc al principio me ha gustado bastante. Sin embargo, debo decir que la segunda con el Caballero Luna más cutre no puede ser. Y es una pena, porque visualmente deja planos muy chulos de esos que veremos en las publicaciones de «perfect shots«, pero con unas coreografías ridículas y peor, casi inexistentes.
Pero es más, porque esta versión de Caballero Luna muestra el problema Black Panther, y es que cuando quieres hacer que un personaje sea super guay y para ello haces que su nivel de poder sea tan grande que no pueda ser dañado, y al ejemplo de este episodio me remito, nada importa ni transmite sensación de peligro o tensión, por lo que la escena va a resultar fallida. Y encima, tenemos el problema de la no-coreografía, que aún empeora más las cosas. Dado que intuyo que Moon Knight tendrá que enfrentarse a enemigos sobrenaturales espero que esta sensación de poder desmedido no esté tan clara en el futuro. O quizá tenga una disminución de poder por lo que le pasa a Khonshu, cosa que también puede ser posible. En cualquiera de los casos espero que este elemento también puedan mejorar en la segunda mitad de la serie.
Dentro que ha mejorado, me da la sensación que Caballero Luna va a quedar como una serie entretenida sin más. Y eso a pesar que aún creo que la serie tiene aún margen de mejora sobre todo a partir que conozcamos el origen de Marc, algo que entiendo empezaremos a ver la semana que viene. A ver con qué nos sorprenden.
Caballero Luna sigue para bien y para mal con la tónica general de una serie que tiene pinta que va a acabar siendo un entretenimiento «sin más». Espero que los tres episodios restantes hagan que tenga que admitir que me equivoco con esta apreciación.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Mi mujer me comentó si nos suscribiamos un mes a Apple TV porque había un par de series que le apetecía ver. Y me ha venido genial, porque he aprovechado la suscripción para ver la serie de la temporada, Severance, una historia absorbente a caballo entre la ciencia ficción y la crítica social, todo ello decorado con elementos filosóficos que te volarán la cabeza.
PUNTUACIÓN: 8,5/10
Mark Scout (Adam Scott) dirige un equipo en Lumon Industries, cuyos empleados se han sometido a un procedimiento quirúrgico que separa sus recuerdos entre su ámbito laboral y su vida personal. Este atrevido experimento de «equilibrio entre el trabajo y la vida personal» se pone en tela de juicio cuando Mark se encuentra en el centro de un misterio que lo obligará a confrontar la verdadera naturaleza de su trabajo… y de sí mismo. (FILMAFFINITY)
Severance ha sido creada por Dan Erickson, en el que es su primer gran trabajo profesional. Erickson escribió el piloto de la serie, y lo movió durante cierto tiempo entre varias productoras, llegando a temer que pasara a formar parte de la Blood List televisiva, el equivalente en ciencia-ficción y terror de la Black List, aquellos guiones que gustan a todo el mundo pero nunca llegan a ser producidos. La suerte cambió cuando Erickson lo presentó a Red Hour Productions, la productora de Ben Stiller, que lo leyó y apostó por el extraño concepto de Erickson.
Y aunque el nombre de Ben Stiller está asociado al género de la comedia, sobre todo en su faceta de actor, como director la cosa cambia, mostrando a un creativo ecléctico que aparte de crear películas para destacar su vena cómica, también busca probar cosas diferentes. En cine ha dirigido las comedias The Cable Guy (1996), Zoolander 1 y 2 (2001 y 2008) y Tropic Thunder (2008), pero también la historia romántica Reality bites (1994) y, sobre todo, La vida secreta de Walter Mitty (2013), mientras que en televisión dirigió el drama carcelario Escape at Dannemora (2018).
Stiller dirige 6 de los nueve episodios además de realizar funciones de productor ejecutivo. Los otros tres episodios han sido dirigidos por Aoife McArdle. El creador Dan Erickson escribe los guiones de los dos primeros episodios y del último, mientras que los otros seis episodios han estado escritos por Andrew Colville, Kari Drake, Anna Ouyang Moench , Amanda Overton, Helen Leigh y Chris Black. Es interesante leer entrevistas a Erickson y comprobar cómo aunque muchos elementos, y sobre todo la base de la serie, los tenía claros desde que escribió el piloto de la serie, otros muchos elementos han evolucionado o se han creado directamente a partir de las conversaciones en la sala de escritores, empezando por algunas de las principales sorpresas que conoceremos al final de la temporada.en relación a las historias de los compañeros de Mark en el mundo real fuera de Lumon.
Severance tiene su foco en el departamento de Refinado de Datos (Macrodata Refinement) de Industrias Lumon, en el que trabajan cuatro personas: Adam Scott interpreta a Mark Scout, un trabajador que entró en el programa como forma de lidiar con el duelo por la muerte de su esposa Gemma. Al comenzar la serie, descubre que ha sido ascendido al puesto de responsable por la baja del Petey, el anterior responsable. Britt Lower es Helly Riggs, una nueva empleada que entra a formar parte del departamento para cubrir la vacante creada y que no se toma bien el concepto de Severance, intentando saber por qué está ahí, qué trabajo desempeñan y el significado del mismo. Zach Cherry es Dylan George, compañero de trabajo de Mark obsesionado con las promesas de premios e incentivos que la empresa ofrece a los mejores trabajadores, mientras que John Turturro es Irving Bailiff, compañero de Mark y Dylan y un firme defensor de la política de la empresa.
Dentro de Lumon conoceremos a Seth Milchick (Tramell Tillman), el supervisor de la planta de Lumon donde se encuentra Refinado de Datos. Patricia Arquette interprteta a Harmony Cobel, la dura jefa de Mark y de todo el departamento, mientras que Dichen Lachman es la Sra. Casey, la consejera de bienestar de la empresa. Además, Christopher Walken interpreta a Burt Goodman, el jefe de la división de Óptica y Diseño de Lumon, que busca entablar amistad con Refinado de Datos aunque la empresa incentiva la separación de los distintos departamentos.
Fuera de Lumon tenemos a Jen Tullock interpretando a Devon Hale, la hermana embarazada de Mark, mientras que Michael Chernus chace de Ricken Hale, el marido de Devon que es autor de un libro de autoayuda que acaba de publicar. La sorpresa la encontramos con Yul Vázquez, que interpreta a Peter «Petey» Kilmer, el ex trabajador de Lumon y mejor amigo de Mark que fue despedido (o abandonó la empresa) en circunstancias misteriosas.
Empezando al revés de lo que suelo hacer al escribir mis reseñas, el principal problema de Severance es lo extraño de su premisa y lo pausado de su desarrollo, que puede volar la cabeza a espectadores no aficionados a la ciencia ficción, al empezar en mitad de la acción con poco o ningún contexto de lo que sucede dentro de Lumon. El ritmo pausado de la serie en el que la información y sobre todo la falta de ella nos llega en dosis muy pequeñas puede provocar que más de un espectador abandone la serie . Y al ejemplo de mi mujer me remito. Esto me indica que Severance NO es una serie para todos los espectadores, lo cual no implica una connotación negativa ni para la serie ni por supuesto para los espectadores a lo que este tipo de serie no les llame. Porque realmente, tiene que haber contenidos de todo tipo porque igual de variados son los espectadores.
Pero si aguantas los dos primeros episodios y permites que la serie te introduzca por la madriguera de conejo para conocer el mundo laboral de Lumon al mismo tiempo que los protagonistas, la experiencia va a ser bestial. Empezando por un mundo laboral tan distinto y, a la vez, tan similar a lo que existe en el mundo real, con empresas como Starbucks afirmando «Do we make coffee? Or do we make a better world?», o unos manuales de empresas que supuestamente tratan a sus empleados como “familia” cuando lo que en realidad buscan son drones sin pensamiento crítico que quieren que hagan lo que se les pida y que acaban siendo individuos más cercanos a una secta.
En la premisa de Severance pueden encontrarse reminiscencias a Brazil (Terry Gillian) o a Being John Malkovich (Spike Jonze). Incluso la idea central de Matrix (Hermanas Wachowski) de una humanidad atrapada en una realidad virtual en la que las máquinas explotan a la raza humana puede entenderse que comparte una clara conexión con la idea de una empresa que divide la mente de sus empleados para que las 8 horas de su jornada laboral sean más productivos, al centrarse al 100% en el desempeño profesional olvidándose de los problemas o relaciones del mundo real.
Dan Erickson comenta además que se considera hijo de la ciencia ficción especulativa de los últimos años que se cuestiona la realidad actual, citando además de las obras ya mencionadas El Show de Truman, Dark City o Black Mirror. Incluso clásicos como American Beauty con su idea de estar atrapados en un mundo que impone normas y convenciones sociales de la que el protagonista busca escapar, o la serie Office Space, que aunque no tiene un elemento de ciencia ficción si trata de estar atrapado en un sistema grotesco del que, de nuevo, los protagonistas quieren escapar, son citadas por Erickson como influencia clara en su trabajo. Y junto a todo lo anterior, encontramos conceptos filosóficos de Platón, Descartes o Kant, obras de teatro como Esperando a Godot, de Samuel Beckett o Cat´s Craddle de Kurt Vonnegut. Como véis, mucha tela que cortar hay aquí.
Todos los que trabajamos sabemos que no somos la misma persona cuando estamos en casa con la familia o con amigos, y cuando trabajamos. Cada empresa tiene unas normas que exigen a los empleados comportarse de una determinada manera, empezando por la ropa que se puede llevar al trabajo. Es por esto que la premisa central de personas que separan ambas facetas de sus vidas hasta el punto de convertirse en dos entidades autónomas (compartiendo eso si cuerpo) es algo que entiendo que todos igual hemos pensado alguna vez. Otro elemento interesante es conocer los motivos que llevan a alguien «normal» a querer que le hagan una operación quirúrgica para permitirlo. En Severance, en esta temporada seguimos los pasos de Mark y es al único que conoceremos en ambas facetas de su vida. Y aunque el duelo por la muerte de su mujer explica esta decisión, tenemos a tres personas más que son un papel en blanco sobre los que no conocemos nada aparte de su desempeño dentro de Lumon. Tres personas que obviamente son tres misterios que habrá que desentrañar a lo largo de esta serie, entiendo que en las próximas temporadas.
La parte filosófica de la Caverna de Platón está muy clara en Severance, ya que los «innies», término como se conoce a los trabajadores de Lumon frente a los «outies» que viven fuera, sólo conocen el mundo por lo que saben de su trabajo, que obviamente no es el mundo real en su totalidad. La fidelidad de Irving a las normas establecidas con una fe rayando la secta es buena prueba de los problemas de aceptar una parte pequeña del mundo como si fuera la totalidad, con todo lo que supone de cosas que uno se está perdiendo sin ni siquiera saberlo. Algo que vemos en muchos aspectos de la sociedad, sobre todo americana pero no sólo, con grupos amplios de gente que no quieren escuchar nada que ponga en cuestión aspectos de sus creencias o valores aunque sean fácticamente falsas.
El «pienso luego existo» de Descartes en el siglo XXI parece haberse transformado en un «consumo, luego existo» debido a la obsesión consumista de la sociedad occidental. Y en el mundo laboral, podría decirse que para las empresas y sobre todo las grandes corporaciones, la clave se traslada a «trabajo, luego existo», intentando con métodos más o menos sutiles o directamente dictatoriales que los empleados no trabajen para vivir, sino que vivan para trabajar y empleen cada vez más parte de su vida sirviendo las necesidades de las Corporaciones. Y no al revés como se supondría en una sociedad utópica. Que una serie de entretenimiento plantee estas cuestiones de forma tan interesante me vuela la cabeza, la verdad.
La serie triunfa por la construcción de los personajes, empezando por la perfecta y minimalista interpretación de Adam Scott como Mark S., el protagonista al que debajo de la seriedad y frialdad no evita que se note la tristeza que existe en si interior. También está muy bien Britt Lower como la nueva incorporación Helly R., que simboliza la parte rebelde que todos llevamos dentro y que no aceptamos la cosas como nos dicen que son sin una buena explicación que en la serie no acaba de recibir nunca. Estos personajes tienen un complemento perfecto con sus compañeros Dylan y Irving, que representan dos facetas del trabajador tipo actual, el competitivo y el crédulo seguidor. Las interacciones entre este grupo son geniales y aunque en muchos momentos parece que no está pasando nada, si analizas lo que se está diciendo ves que todas las situaciones tienen una mayor complejidad de lo esperado, y darían para un tratado más largo de lo que puedo escribir en esta reseña.
En general, las interpretaciones me parecen todas estupendas, y me parece una pasada es tener a John Turturro, Christopher Walken o Patricia Arquette juntos en esta serie, aunque sólo Turturro y Walken compartan escenas. Porque todos los personajes dentro o fuera de Lumon aportan una faceta interesante a este crisol de personas con comportamientos muy diferentes.
Junto a la historia y las interpretaciones, hay que destacar además un brillante diseño de producción sobre todo dentro de Lumon, que destaca la frialdad y deshumanización de los centros de trabajo, con escenarios con numerosos planos simétricos con una composición perfecta. Además, las largas escenas en la que los personajes caminan por interminables pasillos con paredes blancas neutras resaltan el laberinto deshumanizador en que se ha convertido el trabajo y como los innies son unos conejillos de indias sujetos a un experimento del que no conocemos ni la metodología ni el objetivo que buscan obtener. Además, la fotografía de Jessica Lee plantea una iluminación con tonos fríos dentro de Lumon mientras que en el mundo real, vemos a Marc en su casa y su mafilia en múltiples escenarios mostrados con tonos cálidos. La música de Theodore Shapiro resalta también el elemento extraño y perturbador que subyace en toda esta situación.
No es mi intención contar más de la cuenta porque las sorpresas que se irán conociendo sobre todo a partir de la segunda mitad de la temporada son increíbles y me gustaría que llegarais a descubrirlas a vuestro ritmo. Lo interesante es que aunque el misterio sobre las intenciones de Lumon está siempre presente, realmente Severance triunfa gracias a la conexión que hacemos con los protagonistas, que consiguen ser importantes para nosotros. En todo caso, sí destacar que el noveno episodio que cierra esta primera temporada hace un ejercicio antológico de la tensión, las revelaciones y in cliffhnager de los seguiremos hablando durante mucho tiempo. Dado que Apple TV ha confirmado la segunda temporada, espero que se pongan pronto y podemos conocer cómo continúa la historia al comienzo de 2023.
Tengo que reconocer que los dos primeros episodios fueron un WTF? total debido al concepto general de la serie y la lentitud del desarrollo. Pero una vez me cogí cada episodio fue a más y el final me ha volado la cabeza. Pero incluso mejor que todo esto son todas las ideas que esta serie me ha provocado y como aún hoy sigo dándole vueltas a los diferentes elementos que la serie ha planteado de forma sutil y elegante. Aparte del aspecto de entretenimiento que es lo mínimo que le pido a un producto de ocio, me parece una pasada lo inteligente que es todo. Y aunque no me da la vida, se que si volviera a verla, captaría un montón de cosas que me pasaron desapercibidas debido a la falta de contexto y que ahora añadirían una nueva capa que mejoraría aún más la experiencia de Severance.
Comparto el trailer de Severance:
Queda todavía mucho año y espero disfrutar de muchas series que me encanten en los 7 meses y medio restantes. Pero todo apunta a que Severance va a acabar siendo una de las series más importantes de 2022. Te la recomiendo.
PUNTUACIÓN: 8/10
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A pesar del carisma de Oscar Isaac, el segundo episodio de Caballero Luna en Disney+ presenta una preocupante falta de personalidad, o lo que es peor, un énfasis en los elementos equivocados para que la serie de Marvel Studios funcione.
PUNTUACIÓN: 6/10
Episodio 2: Invoca el traje.
Steven se ve arrastrado a una guerra entre dioses justo cuando aparece una misteriosa aliada.
Para este segundo episodio, Jeremy Slater el creador y escritor principal deja paso a Michael Kastelein en el guión, escritor que ya trabajó en Falcon y el Soldado de Invierno. Por su parte, Mohamed Diab, director de cuatro de los seis episodios de esta serie, da un paso al lado para que Justin Benson y Aaron Moorhead dirijan este episodio y también el cuarto. Este segundo episodio tiene una duración de 53 minutos, 46 sin los títulos de crédito.
A los protagonistas Oscar Isaac (Steven Grant / Marc Spector / Caballero Luna), Ethan Hawke (Arthur Harrow) y F. Murray Abraham (voz de Khonshu) se les une en este episodio May Calamawy interpretando a Layla El-Faouly, una arqueóloga y aventurera muy unida la pasado de Spector.
Empezando por los elementos positivos, Oscar Isaac se confirma como lo mejor de la serie con mucha diferencia. Su interpretación de Steven Grant / Marc Spector es alucinante y te hace sentir en todo momento que son dos personas diferentes. No es sólo la voz y los diferentes acentos que incorpora a cada interpretación, es que la fuerza de la mirada es muy diferente en cada caso y tanto Steven como Marc tienen una expresividad y movimientos corporales super diferentes, recordando la interpretación de Christopher Reeves de Clark Kent / Superman. Si solo valorara Caballero Luna por la actuación de Isaac, la nota sólo podría ser sobresaliente.
En lo relativo al guión, la escena que Isaac comparte con Ethan Hawke es otro de los momentos álgidos del episodio, al mostrar la gran diferencia entre las filosofías de Khonshu y Ammit, la diosa egipcia a la que adora Arthur Harrow. Y es que una cosa es castigar al que comete un delito que plantea Khonshu, y otra querer castigar a la humanidad ANTES que hagan algo malo en previsión de pecados futuros, que es el plan de Ammit y no puede ser más loco y terrible. “Marco la linea en matar a niños” es una gran frase de Steven que resalta quien es el malo de la función, incluso a pesar de no tener claro si realmente Khonshu puede ser calificado de “bueno”.
Los breves momentos del Caballero Luna por los tejados de Londres nos regala unos planos bestiales que son 100% comiqueros. Uno en concreto con un primerísimo plano del héroe en pleno salto me recordó muchísimo a David Finch, cuyo estilo de dibujo hacía que el Caballero Luna llenara la viñeta, y me ha parecido super chulo. Aunque luego comentaré con mayor amplitud, la aparición del traje de Mr. White creado por Warren Ellis y Michael Lark, que fue luego refinado por Declan Shalvey, fue otro momentazo visual del episodio.
Pero no todo fue bueno, lamentablemente. La semana pasada, comentaba sobre el primer episodio que me había transmitido un feeling televisivo, no cinematográfico como en otras producciones de Marvel Studios. Y esta sensación se ha visto aumentada con el visionado de este episodio. Empezando porque visualmente las escenas no pueden ser más planas y carentes de personalidad, de forma que más que una serie de Marvel parece en muchos momentos una de The CW que no acaba de estar al nivel de las expectativas.
La semana pasada hubo una escena muy chula en el pasillo de casa de Steven cuando se van apagando las luces y entre medio se ven atisbos de Kohnshu apareciendo y desapareciendo entre las sombras. Ese momento daba un feeling perturbador que estaba bien. Lo malo es que en este segundo episodio la serie se copia a si misma y vuelve a mostrar lo mismo de la misma manera, de forma que lo perturbador y original ha quedado como monótono y repetitivo.
Otro elemento que no me ha cuadrado es la escena de acción. Hacer que sólo Steve / Marc pueda ver al chacal convocado por Harrow cuyas acciones si tienen efectos en el mundo físico podía sonar bien en el papel, pero visualmente como escena de acción no funciona y queda super cutre, aparte de la sensación que están ahorrando pasta en los efectos especiales y en el movimiento del chacal creado con CGI. No se si era una buena o mala idea, pero desde luego si está mal ejecutada. A todo esto, que en todo el episodio de Caballero Luna haya una única escena de acción, cosa que también pasó la semana pasada, también nos acerca peligrosamente al feeling cutre de las series The CW (dicho sin intentar faltar al respeto a unos profesionales que en muchos casos sacan oro del exiguo presupuesto del que disponen). Me quedo perplejo pensando en unos creativos de Marvel que no entienden que la acción es consustancial al género de superhéroes y si no está bien rodada la serie va a fallar.
Dentro que la doble interpretación de Oscar Isaac está genial, me fastidia que en algunos momentos el guión haga que la lucha de personalidades se plantee como momentos cómicos, que no es que no funcionen (y no lo hacen), sino que roban a varias escenas tensas toda la fuerza que tenían hasta ese momento. Entiendo que una serie de Disney+ tiene que gustar a un espectro amplio de espectadores, niños y adultos de todas las edades, pero crear una serie visualmente genérica con un humor familiar también genérico no creo que sea la forma de hacer que la serie enganche, la verdad.
Yendo más allá, no estoy conectando nada con el planteamiento de la serie de mostrar los problemas mentales de Steven / Marc de personalidades múltiples como una “buddy-movie” de dos personas de personalidades opuestas que tienen que aprender a trabajar juntos y que discuten entre ellos sobre cual es el mejor plan de acción en cada momento. Y el caso es que no tengo claro como lo hubiera hecho yo o si había otra opción mejor, pero aceptando que la historia que los creativos de Marvel han planteado no tiene que ser igual a los comics, espero que no me dejen con la sensación que no han contado la mejor historia posible del Caballero Luna.
Por cierto, comentaba que me había gustado ver el traje de Mr. White en el episodio, algo que por otra parte ya se había anticipado desde los propios posters de la serie. Sin embargo, presentarlo como resultado de un gag sin gracia y comprobar que a priori no va a tener ninguna importancia en la historia no puede fastidiarme más, hasta el punto que me parece una falta de respeto hacia Warren Ellis que aparte del elemento visual lo presentó como una evolución en las personalidades de Marc Spector. Para hacer esto, realmente mejor hubiera sido que no mostraran el traje y lo hubieran dejado para cuando tuvieran algo interesante que contar sobre el traje y los motivos de la evolución en el Caballero Luna. Y encima resulta que sobre todo la máscara no funciona tampoco en imagen real, lo cual hizo que la escena en su conjunto, sumado a la mediocre escena de acción, no pudiera ser peor.
El comic de Caballero Luna ha tenido a grandes artistas que han transmitido su calidad y personalidad al personalidad. Desde Bill Sienkiewicz a más recientemente David Finch, Declan Shalvey o Greg Smallwood, Moon Knight se ha beneficiado en numerosos momentos de un estupendo apartado artístico que ha conseguido que el personaje sea muy querido por una parte del fandom. Y no se trata que yo quiera que la serie de Disney+ copie la estética de Sienkiewicz (aunque si se han inspirado en Finch en la escena en los tejados), ya que su expresionismo tiene difícil cabida en imagen real en una serie para todos los públicos. Pero si me gustaría que la serie de Disney+ si tuviera algún tipo de identidad visual, la que fuera. Cosa que de momento no he encontrado.
A pesar de todo lo que acabo de comentar, este segundo episodio me ha resultado relativamente entretenido y sigo confiando que la serie pueda mejorar empezando la semana que viene, a partir de la llegada de los protagonistas a Egipto donde espero que abracen el lado más fantástico y “loco” del lore del personaje, que es por donde creo que pueden dejarnos con mejor sabor de boca. La serie está planteada como una historia única contada en seis capítulos, y en ese sentido los problemas narrativos no creo que vayan a arreglarse, pero si toda la narrativa se plantea para construir un buen climax final, espero que puedan dejarnos a los espectadores con buen sabor de boca.
Por cierto, y a modo de conclusión, me hago una pregunta que también me surgió la semana pasada: ¿Donde está Jake Lockley? Puedo entender que Marvel Studios piense que sacar la tercera personalidad del Caballero Luna en este origen del personaje sea demasiado y pueda marear al espectador, pero no descartaría que su aparición fuera una de las sorpresas que se guarda la serie en la manga de cara a los próximos episodios. Espero que sea así, la verdad.
A pesar de lo indicado, sigo confiando que Caballero Luna remonte y nos deje un buen sabor de boca, aunque las sensaciones no hayan sido buenas en este episodio.
PUNTUACIÓN: 6/10
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Prometedor. Si sólo tuviera una palabra para describir mis impresiones del primer episodio de Caballero Luna recién estrenado en Disney+, sería esa. Comento mis impresiones del episodio de presentación del nuevo héroe de Marvel Studios protagonizado por Oscar Isaac.
PUNTUACIÓN: 7/10
Episodio 1. El problema del pececito.
Steven Grant sufre un trastorno de identidad disociativo y comparte cuerpo con un fiero mercenario.
Moon Knight (Caballero Luna en España) es una serie más arriesgada de lo que parece. Estamos ante la primera serie original en imagen real que Marvel Studios presenta en Disney+ que no es un concepto derivado / continuación de las películas del MCU, como pasó en Wandavision, Falcon y el Soldado de Invierno, Loki y Ojo de Halcón. Y que el protagonista no sea un héroe puro típico sino un personaje con trastorno de identidad disociativo (lo que toda la vida hemos entendido como síndrome de personalidades múltiples), puede ser una importante barrera a la entrada de algunos espectadores que no sepan qué esperar, o no consigan conectar con él.
El comic de Marvel nunca ha sido un super ventas, pero desde su primera aparición en Werewolf by Night #32 (1975) creado por el escritor Doug Moench y por el artista Don Perlin, el personaje ha disfrutado de varias etapas celebradas en las que encontramos a Moench con Bill Sienkiewicz, Charlie Huston con David Finch, y más recientemente Warren Ellis con Declan Shalvey o Jeff Lemire con Greg Smallwood. Si te interesa conocer más detalles sobre el personaje, te recomiendo que escuches el podcast monográfico de Sala de Peligro.
Para esta nueva serie de Disney+ de seis episodios, Marvel Studios ha contratado a Jeremy Slater como creador y escritor principal, y a Mohamed Diab al frente del equipo de dirección.
Jeremy Slater es un escritor y productor de cine y televisión estadounidense, conocido por su trabajo en películas como 4 Fantásticos, la adaptación live action de Death Note, y en series de televisión como The Umbrella Academy y The Exorcist, que Slater creó y en las que se desempeña como productor ejecutivo.
Mohamed Diab es un escritor, guionista y director de cine egipcio cuyo trabajo se centra principalmente en problemáticas relacionadas con la sociedad egipcia. Es reconocido por su debut como director, la película de 2010 El Cairo 678, estrenada un mes antes de la revolución egipcia. Diab además escribió la historia de la exitosa franquicia cinematográfica El Gezeira (La isla), cuya recaudación en taquilla ha sido de las más altas en la historia del cine egipcio y árabe. Caballero Luna es el primer trabajo de Diab en el mercado americano.
La serie cuenta con localizaciones en Budapest, que hace las veces de Londres, Eslovenia y Jordania, además de en los estudios centrales de Disney en Atlanta. Este primer episodio de presentación de la serie y del personaje tiene 47 minutos, 41 sin los títulos de crédito. La serie cuenta con fotografía de Gregory Middleton y Andrew Droz Palermo y montaje de Cedric Nairn-Smith, Joan Sobel y Ahmed Hafez. El compositor egipcio Hesham Nazih ha compuesto la música de la serie, siendo su primer gran proyecto en inglés y una muestra de la búsqueda de talento de Marvel entre profesionales árabes.
El gran atractivo de Caballero Luna es poder disfrutar del talento de Oscar Isaac e Ethan Hawke. Isaac interpreta al protagonista Steven Grant, un perdedor que trabaja en el Museo Británico, tiene una gran afición por el Egipto antiguo y sufre pesadillas de una vida que no es la suya. O tal vez es Marc Spector, un mercenario busca tesoros que se ha convertido en el avatar del dios de la luna Khonshu. Por su parte, Hawke es Arthur Harrow, un fanático religioso y líder de una secta que adora al dios egipcio Ammit y que probablemente vaya a convertirse en el antagonista del protagonista. Junto a ambos, en este primer episodio hemos escuchado al veterano F. Murray Abraham haciendo la voz del dios Khonshu.
Y empezando a valorar este episodio, lo primero destacado es confirmar qué suerte tiene Marvel Studios, o que buen trabajo del director de casting, al poder contar con Oscar Isaac. El actor nacido en Guatemala aunque afincado desde niño en Estados Unidos realiza un despliegue actoral super chulo en este episodio protagonizado por Steven Grant, un perdedor super educado que personifica el estereotipo del loser pobre de buen corazón que no sabe cómo relacionarse con la gente. Escucharle en la V.O. es alucinante porque Steven no se mueve ni habla igual (con un marcado acento británico) que Marc Spector, aunque esta personalidad apenas aparece en el episodio. Este elemento de las personalidades diferentes entiendo que fue lo que le dio a Isaac el extra de desafío interpretativo para aceptar el papel. La posibilidad que seguro veremos en próximos episodios de ver a Oscar Isaac alternar las diferentes personalidades puede darnos momentos espectaculares, lo cual me sugiere que si este arranque ha estado bien, la serie irá mejorando a medida que avance. Y a todo esto, ¿qué ha pasado con Jake Lockley, la tercera personalidad de Spector en los comics?
Como fan de los comics veo que este Steven Grant loser trabajando en el Museo Británico de Londres no tiene nada que ver con el millonario playboy de los comics, aunque diría que este cambio va a ser más bien anecdótico, y casi imprescindible para poner en marcha la trama de forma rápida. Confío que la visión global que nos muestre la serie del personaje va a ser bastante fiel al espíritu de los comics, partiendo que el Caballero Luna fue cambiando de origen con el paso de los años, así que no hubo una versión única y homogénea. En este sentido, lo que la serie sí ha hecho muy bien es mostrar claramente que Grant / Spector es alguien con problemas mentales. Que Grant no recuerde nada de lo que hace Spector cuando toma las riendas está super bien, y me recordó obviamente para bien al Tyler Durden de El club de la luche de Fincher (salvando las distancias).
Ethan Hawke es un actor que me encanta, así que tenerle en pantalla siempre está bien, aunque en este episodio ha tenido poco trabajo que hacer más allá de estar plantado delante de mucha gente y compartir dos cortas escenas con Isaac. Espero que por esta parte la serie también crezca y mejore a medida que avance, porque sería una pena desaprovechar el carisma y la presencia en pantalla de Hawke.
Comentaba al comienzo que el episodio me parecía prometedor. Y esto es así porque dentro que todo está bien, los 41 minutos se me han pasado en un suspiro y apenas han cubierto la presentación del protagonista. Queda todo por saber, empezando por el origen de Grant / Spector, el motivo de su enfrentamiento con Arthur Harrow y en general cual es el conflicto, qué apuestas están en juego en la serie. Todo lo visto me ha gustado sin fliparme, pero entiendo que están en la dirección correcta para ofrecernos una estupenda versión del Caballero Luna.
De hecho, ha sido todo tan poco, apenas la presentación de lo que está por venir, que lo mejor que se me ocurre es que me han dejado con muchas ganas de saber cómo continúa la historia. Tener que esperar 5 semanas para ver el final de la serie creo que se me van a hacer muy largas.
Si tengo que decir algo menos bueno del episodio, diría que la factura general me ha transmitido calidad televisiva, no cinematográfica. De hecho, hacer que los elementos sobrenaturales estén en un segundo plano desenfocados en parte ayudan a crear una atmósfera perturbadora (dentro de que hablamos de una serie de Disney, por supuesto nada terrorífico ni gore), pero no oculta el hecho que esto ayuda a abaratar el coste de estos efectos. En todo caso, viendo las localizaciones de la serie, tengo claro que Marvel ha invertido bastante dinero en esta serie, por lo que espero que también en este aspecto Caballero Luna también mejore a medida que avance la serie.
Caballero Luna nos ha mostrado poco, pero todo bueno. A pesar de los cambios respecto al comic creo que va a ser una versión fiel al espíritu del personaje, y me ha dejado con ganas de saber cómo continúa la historia. La semana que viene comentaré a ver qué tal sigue.
PUNTUACIÓN: 7/10
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