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Crítica de The Mandalorian 2×04 (Ep. 12 – El Asedio) Disney+

Hasta mi hijo sabía antes de empezar el visionado de este cuarto episodio de The Mandalorian que ESE personaje que todos estamos esperando no iba a salir en este capítulo. Sin embargo, el retorno de viejos amigos, una excelente aventura y algunas respuestas impactantes hacen que estemos ante otro gran episodio de una segunda temporada que sigue estando en lo más alto.

PUNTUACIÓN: 8/10

Episodio 12: El Asedio. El Mandaloriano se reúne con antiguos aliados para una nueva misión.

Este cuarto episodio de la segunda temporada cuenta con la peculiaridad de estar dirigido por Carl Weathers, el actor que interpreta a Greef Karga y que forma parte de la historia del cine comercial de los años 70 y 80 gracias a sus personajes Apollo Creed en la saga de Rocky o Dillon de Predator. Weathers había dirigido previamente algún episodio suelto de series como Hawaii 5-0, pero dirigir The Mandalorian es como si un equipo de 2ª división de repente se pusiera a jugar Champions. Ahora mismo no hay nada más grande que esta serie, aunque entiendo que el salto para él tampoco habrá sido excesivo teniendo en cuenta que Jon Favreau escribe el episodio y como show-runner estaría en el set de rodaje con Weathers, además de la habilidad de todo el staff técnico en lo relativo al set de rodaje digital, que seguro le ha facilitado muchísimo el trabajo durante el rodaje.

Narrativamente volvemos a una aventura más o menos independiente mientras Mando intenta ir de un lugar a otro, pero que da respuestas a algunos misterios planteados desde el primer episodio de la serie. Hay que quitarse el sombrero con la planificación de Jon Favreau, ya que se nota que tiene la temporada perfectamente planificada para que TODOS los episodios ofrezcan además de aventura, momentos para que los personajes se luzcan y sean super satisfactorios. Y en ese sentido, haber tenido que esperar hasta el cuarto episodio para volver a ver a Cara Dune (Gina Carano) o Greef Karga (Weathers), hace que el visionado haya sido también especial.

Además de Mando, Greef y Cara, el episodio no se olvida de Baby Yoda, que protagoniza unos momentos divertidísimos y es puro amor. De hecho, el gag de Baby Groot era tan evidente que se hacía extraño que no se hubiera empleado antes. Y lo cierto es que funciona de maravilla y consiguió que toda la familia nos riéramos. Favreau y Lucasfilm saben que tienen un filón y no tienen problema en darnos una sobrecarga de ricura.

Desde el comienzo de la temporada se sabía que Dave Filloni se había encargado de escribir y dirigir el 5º episodio. Esto hacía evidente que a pesar de nuestras ganas, hoy NO era el día en que ESE personaje que todos sabemos brillara, como mucho sería presentado a modo de cliffhanger al final para que Filloni se encargara a partir de ahí, y esto último ni siquiera llega a suceder.

Saber (o al menos intuir) esto a priori no ha provocado que este episodio pueda verse como un «relleno» o un retraso que nos obliga a esperar una semana más en que llegue el momentazo. Esta aventura ha tenido de sobra la entidad necesaria para que merezca haber sido incluida en esta segunda temporada, con unas escenas de acción excelentes que han molado un montón. Ver por primera vez en la temporada una persecución de speeders y la aparición de los cazas TIE es una pasada. Y encima, las revelaciones de este episodio que nos devuelven a los 2 primeros episodios son chulísimas y ayudan a entender parte del plan de Moff Gideon, que está dispuesto a dar mucha guerra en los próximos episodios.

Vista la narrativa de The Mandalorian, es más que probable que Cara y Greef ya no vuelvan a aparecer hasta el último episodio, si es que llegan a aparecer, pero este cuarto episodio nos ha saciado la sed de ellos gracias a verles machacar imperiales, algo que siempre mola. Otro elemento muy chulo de la serie es que Favreau consigue semana a semana darnos una aventura fantástica que nos deja en lo más alto y encima prometiendo que lo próximo puede ser aún mejor. Esto también es algo super complicado de conseguir, pero Favreau está haciendo fácil lo difícil. Me quito el sombrero, que grande.

Comparto el teaser de este episodio:

The Mandalorian continúa haciendo historia televisiva. Y ya la semana que viene, ahora si vamos a tener uno de los grandes momentos televisivos para todos los fans de Star Wars.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Star Wars: X-Wing Rogue Squadron de Michael A. Stackpole (Comic Dark Horse)

X-Wing Rogue Squadron es uno de los grandes comics del universo expandido de Star Wars que la editorial Dark Horse publicó entre 1995 y 1998, escrita por el escritor de las novelas Michael A. Stackpole, que ofreció unas estupendas aventuras en una galaxia lejana, muy lejana. Hoy quiero recuperar este estupendo comic de aventuras y ciencia ficción.

Michael Austin Stackpole (Wisconsin,1957) es un autor estadounidense de ciencia ficción y fantasía conocido principalmente por sus libros de Star Wars y BattleTech. A partir de 1977, trabajó como diseñador de juegos de rol para varias empresas de juegos y escribió docenas de artículos en revistas del medio antes de dar el salto a la novela.

Dentro del mundo de Star Wars, además del comic de X-Wing Rogue Squadron, Stackpole escribió entre 1996 y 1997 las cuatro primeras novelas de la serie, X-Wing: Rogue Squadron, X-Wing: Wedge’s Gamble, X-Wing: The Krytos Trap y X-Wing: The Bacta War. También escribió en 1999 la octava novela de la serie, X-Wing: Isard’s Revenge, que servía de culminación a argumentos presentados en las primeras novelas.

Stackpole publicó en 1998 I, Jedi, cuya importancia radica en ser la primera novela protagonizada por un personaje que NO había aparecido en las películas, el carismático Corran Horn, ex-agente de Cor-Sec en Corellia, miembro del Rogue Squadron y posteriormente discípulo de Luke Skywalker para dominar sus habilidades Jedi.

En 2000 escribió dos de las primeras novelas del arco The New Jedi Order, Dark Tide I: Onslaught y Dark Tide II: Ruin, en la que se presentaba a la nueva amenaza para la galaxia, los Yuuzhan Vong. El cambio de siglo marcó el final de la relación de Stackpole con el universo de Star Wars, y en los último años ha seguido publicando las series de novelas DragonCrown War, Age of Discovery o The Crown Colonies.

X-Wing Rogue Squadron fue una serie de 35 números publicada en Estados Unidos entre Julio de 1995 y Noviembre de 1998. Este dato resulta curioso, ya que Stackpole comenta que fue contratado para escribir el comic después de firmar para escribir las primeras 4 novelas da Rogue Squadron, que son otro clásico absoluto de la franquicia. Sin embargo, el comic, que fue ambientado justo después del Retorno del Jedi empezó a publicarse antes de las novelas. Stackpole comenta que tras realizar un extenso trabajo de back-story de todos los personajes de cara a empezar a escribir las novelas, aprovechó el encargo de los comics para poder contar el origen de los principales personajes, algo que no siempre tiene ocasión de hacer en las novelas, que se planteaban como historia de acción sin casi un segundo de respiro.

Estos comics están planteados como miniseries sucesivas de 4 números en las que se van contando diferentes misiones del Rogue Squadron por toda la galaxia. Stackpole juega de maravilla con la narrativa haciendo que no todo sean batallas espaciales, sino que tengamos liberaciones de mundos ocupados, misiones diplomáticas o infiltraciones en misiones de espionaje de alto riesgo. Estos comics son un estupendo entretenimiento que servía además para ampliar el mundo de Star Wars en un momento, justo después del Retorno del Jedi, en el que en la narrativa del Universo Expandido (ahora denominado Legends) aún había una fuerte oposición imperial luchando contra los rebeldes por el control de la galaxia.

Lo mejor de este comic, además de las propias aventuras, es la estupenda caracterización de todos los Rogues, que ya forman parte de la familia galáctica. Wedge Antilles, Tycho Celchu, Wes Janson, Derek Klivian, Elscol Loro, Ibtisam, Feylis Ardele, Dllr Nep, Plourr Ilo, Nrin Vakil, Winter o el Barón Soontir Fel forman parte de la historia de Star Wars.

Incluso los villanos Leonia Tavira, Sage Pestage e Ysanne Isard son estupendos personajes que además tuvieron su importancia en las novelas que se estaban publicando casi simultáneamente, lo que hacía que el disfrute de este comic fuera doble, incluso.

Quizá el único pero de esta serie fueron los cambios de dibujantes. De los 9 arcos principales, el maravilloso Edvin Biukovic firmó el arco mejor dibujado de toda la serie, «The Phantom affair» el segundo de la serie, seguido de Gary Erskine, que dibujó el quinto «Requiem for a Rogue». Unos comics con una narrativa espectacular y una excelente atención al detalle.

Sin embargo, Allen Nunis que dibujó el primer arco «The Rebel Opposition» y sobre todo John Nadeau, que dibujó los arcos «Battleground: Tattoine», «The Warrior Princess» y «In the Empire´s Service» los vi super flojos, dibujando unos personajes genéricos que a veces se confunden y una acción sin fuerza ni momentazos destacados. En el caso de Nadeau, me parece curioso comprobar cómo sus portadas son estupendas, pero sin embargo la narrativa interior se me queda muy corto. Y es una pena, porque una buena historia con gran dibujo crece y sin embargo un dibujo convierte el comic en montonero.

A continuación voy a recordar los arcos argumentales de la serie y una pequeña sinopsis y comentario del mismo:

THE REBEL OPPOSITION, con argumento de Stackpole, guión de Mike Baron, dibujo de Allen Nunis, tintas de Andy Mushynsky y color de Dave Nestelle. Números 1-4, con portadas de Dave Dorman.

Wedge Antilles es un piloto de ala-X endurecido por el combate, uno de los únicos pilotos que ha sobrevivido a las misiones contra ambas Estrellas de la Muerte. Después de esas dos asignaciones y su puesto como líder del Escuadrón Pícaro (Rogue Squadron), pensarías que lo ha visto todo. Pero cuando dirige el rescate y la recuperación de un hombre caído en el planeta Cilpar, encuentra algo que nunca había esperado: una cultura que odia al Imperio… ¡y odia a la Alianza aún más!

Este primer arco presenta de forma modélica la serie y las dinámicas de los personajes que van a marcar la serie. Un primer arco que presentó a Elscol Loro y empezó a tope con la liberación de un planeta que inicialmente no desea ser salvada.

THE PHANTOM AFFAIR, con historia de Stackpole, guión de Darco Macan y dibujo de Edvin Biukovic, y color de Dave Nestelle. Números 5-8, con portadas de Mathieu Lauffray.

Los valientes pilotos del Rogue Squadron han sido asignados al planeta Mrlsst. En el corazón de la misión se encuentra una subasta entre la Nueva República y el Imperio Galáctico. Pero una figura del pasado de Wedge Antilles puede alterarlo todo.

Este segundo arco es para mi el mejor de la serie. El dibujo de Biukovic es impresionante en todos los aspectos, y este mundo académico más preocupado por la teoría que por la realidad de lo que está pasando en la galaxia ofrece un contraste interesante con lo que se espera que debe ser una historia de X-Wing Rogue Squadron. Y además, ¿hay un Jedi escondido en Mrlsst?

BATTLEGROUND: TATTOINE, con argumento de Stackpole, guión de Jan Strnad, dibujo de John Nadeau, tintas de Jordi Ensign y color de Perry McNamee. Números 9-12, con portadas de Mark Harrison.

¡El crimen y la muerte provocados por Jabba the Hutt no son nada comparados con el caos creado a raíz de su desaparición! El legado de Jabba es un alijo de hardware y armas imperiales robados, escondidos en algún lugar del mundo desértico de Tatooine. Quien encuentre el tesoro tendrá suficiente potencia de fuego para gobernar el planeta, ¡quizás incluso el sector! Y eso significa que Rogue Squadron debe encontrarlo primero, ¡o si no, lo encontrará apuntado a sus cabezas!

Tras dos arcos en mundos nuevos, Stackpole con buen criterio viaja a la familiar Tattoine para mostrar las repercusiones de la muerte de Jabba, presentando tres arcos muy diferentes entre si que me engancharon completamente.

THE WARRIOR PRINCESS, con argumento de Stackpole, guión de Scott Tolson, dibujo de John Nadeau, tintas de Jordi Ensign y color de Dave Nestelle. Números 13-16, con portadas de Mark Harrison.

La lista del escuadrón ha contenido héroes corellianos y ases de combate alderaanianos, pero cuando la corte real de Eiattu 6 viene a reclamar a su princesa de las filas del Rogue Squadron, es una sorpresa para todos … ¡especialmente para la princesa!

El segundo año de la serie arrancó con un arco centrado en el origen de uno de los Pícaros que permite dar otro punto de vista de los planetas que forman la República.

REQUIEM FOR A ROGUE, con argumento de Stackpole, guión de Jan Strnad, dibujo de Gary Erskine y color de Dave Nestelle. Números 17-20, con portadas de Kevin Ryan.

Malrev IV es un planeta sub civilizado en un bonito, pero inútil, rincón de la galaxia. Habitado por brutos viciosos e irreflexivos, es como un museo viviente de la pre-evolución. No te molestarías en ir allí a menos que tuvieras un deseo de morir… o fueras miembro del Rogue Squadron y estabas intentando rescatar un crucero derribado.

Este quinto arco se enfrenta a las críticas que tenía la serie sobre que el hecho que no muriera nunca nadie estaba haciendo que la serie perdiera la sensación de peligro. El comic además enfrenta a los Rogues a un enemigo poderoso en el Lado Oscuro, lo que hace que, de nuevo, al aventura sea diferente a lo visto hasta el momento. Otro arco muy chulo, entre otras cosas con el dibujo de Gary Erskine.

IN THE EMPIRE´S SERVICE, con guión de Stackpole, dibujo de John Nadeau, tintas de Jordi Ensign y color de Dave Nestelle. Números 21-24, con portadas de Tim Bradstreet y John Nadeau.

Wedge Antilles es el piloto estrella de la Alianza Rebelde, y su Rogue Squadron acoge a los mejores pilotos de Ala-X. Pero así como la Nueva República tiene sus pilotos estrella, también los tiene el Imperio. Y el Baron Fel y la 181a División de Cazas Imperial tienen hambre de ver de qué está hecho el Escuadrón Pícaro. ¡No te pierdas el estreno de cómics de Baron Fel, el mejor luchador del Imperio!

Y de nuevo, Stackpole acierta en la diana. Tras 5 arcos, se dió cuenta que hacía falta presentar un villano de entidad suficiente como para poder amenazar a Wedge y su equipo. Soontir Fel es un gran personaje, un piloto de honor que se siente un peon en manos de los complots políticos de las imperiores Leonia Tavira y sobre todo de la gran villana de los comics y las novelas que fue Ysenne Isard. Un arco super entretenido también.

THE MAKING OF BARON FEL, con guión de Stackpole, dibujo de Dave Crespo, tintas de Chip Wallace y color de Dave Nestelle. Número 25, con portada de Tim Bradstreet.

Tras la presentación del Baron Fel en el arco anterior, en este especial conoceremos la historia de como Soontir Fel y como llegó a convertirse en un as del Imperio.

Creo que Dark Horse y Lucasfilm vieron desde el principio el carisma de Soontir Fel, lo que provocó la publicación de este especial destinado a contar su historia.

FAMILY TIES, con guión de Stackpole, dibujo de Jim Hall y Drew Johnson, tintas de Gary Martin y color de Perry McNamee. Números 26 y 27, con portadas de John Nadeau.

Wedge Antilles tiene noticias que a sus compañeros Rogues no les van a gustar. Si dudaban en volar contra Baron Fel, el mejor luchador del Imperio, ¿cómo se sentirían si tuvieran que volar con él?

Este arco de dos números fue una excusa para Stackpole para poder incluir en un comic de X-Wing a Corran Horn, un personaje super icónico de las novelas que me encanta. Sólo por eso ya vale la pena este arco.

MASQUERADE, con guión de Stackpole, dibujo de Drew Johnson y Jim Hall, tintas de Gary Martin y color de Dave Nestelle. Números 28-31, con portadas de John Nadeau.

Hay pocas ocupaciones más peligrosas que pilotar un Ala-X para la Alianza Rebelde, y el Rogue Squadron está a punto de descubrir que en la diplomacia las cosas, y los diplomáticos, ¡no siempre son lo que parecen!

Y lo mismo que comentaba sobre Corran Horn, un Stackpole que ya tenía planificado el final del comic no pudo evitar la tentación de incluir, aunque fuera en un arco, a Han, Leia y Chewia. Y este arco ofrece un montón de giros y sorpresas y hace que la historia sea super chula.

MANDATORY RETIREMENT, con guión de Stackpole, dibujo de Dave Crespo y John Nadeau, tintas de Chip Wallace y color de Dave Nestelle. Número 32-35, con portadas de John Nadeau.

Cuando la jefa de Inteligencia Imperial, Ysanne Isard, descubre que el Emperador en funciones Pestage ha hecho un trato con la Alianza Rebelde, parece que el boleto de los Rebeldes al Centro Imperial ha sido marcado. Pero un operativo rebelde es testigo de la captura de Pestage, y se asigna al Escuadrón Pícaro para ir tras él.

Dado que la cronología de X-Wing y Star Wars era conocida ya sabiamos que la mayoría de personajes de este comic sobrevivían y protagonizaban nuevas aventuras en las novelas. Por tanto, este último arco no es tanto un final cerrado como la culminación de varias líneas argumentales vistas en estos comics, dejando al mismo tiempo el camino libre en el caso que la serie fuera a continuar en el futuro, cosa que no llegó a suceder.

Además, la serie tuvo un comic especial Handbook con fichas de los personajes, vehículos y autores implicados en la serie, que dió un montón de detalles super interesantes.

X-Wing Rogue Squadron es uno de mis comics favoritos de Star Wars y The Phantom Affair de Darco Macan y Edvin Biukovic una aventura que suelo releer con mucha frecuencia. Al igual que Star Wars Dark Empire, estos comics llegaron en el momento justo en el que necesitaba saciar mi sed de Star Wars, y estos comics y las novelas cumplieron de sobra con su objetivo de entretenimiento en una galaxia lejana, muy lejana…

Si eres fan de Star Wars, si tienes oportunidad no dejes de comprar estos comics, te van a sorprender muy positivamente.

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Crítica de The Mandalorian 2×01 (Disney+)

Estoy super entusiasmado con The Mandalorian. No suelo escribir sobre episodios individuales de una serie porque prefiero valorar las temporadas completas, pero el arranque de la segunda temporada de la serie creada por Jon Favreau para Lucasfilm ha vuelto para recordarnos por qué esta serie puede marcar un antes y un después en la ciencia ficción televisiva.

Crítica SIN SPOILERS de este primer episodio.

El Marshall es el título de este primer episodio. En él, el Mandaloriano se dirige al borde exterior en busca de otros como él que le ayuden a encontrar la raza de Baby Yoda, tal y como vimos al final de la temporada anterior.

Jon Favreau es el director y guionista de este episodio. Es curioso, porque este es su primer episodio como director de la serie, cosa que no pudo realizar en la primera temporada. Y en este episodio vuelve a mostrar las señas de identidad que han hecho que los fans de Star Wars de todo el mundo volvamos a tener fe en las posibilidades de la franquicia galáctica.

Pedro Pascal vuelve a interpretar al Mandaloriano protagonista en un episodio en el que tiene un protagonismo casi total junto a Baby Yoda. En el casting de este episodio destaca John Legizamo como la voz de Gor Koresh, Amy Sedaris como la mecánica de Tatooine Pali Motto a la que conocimos en la primera temporada, y el estreno de Timothy Olyphant como el Marshall Cobb Vanth, que me ha parecido un personaje muy interesante que puede dar juego en próximos episodios. Y además, el final del episodio trae de regreso a un personaje sorpresa que me ha volado la cabeza.

Para empezar, hay una aparente falta de ambición de Jon Favreau a la hora de plantear este episodio, que no busca inventar la rueda, solo contar una historia ambientada en el mundo de Star Wars de la mejor manera posible, añadiendo capas de profundidad a varias razas que hasta ahora no la tenían. Pero que algo parezca sencillo o luzca simple no significa que lo sea, o que no haya un increíble trabajo de producción para la creación de este episodio.

En los 54 minutos que dura este episodio Favreau vuelve a dar una master-class narrativa. En un prólogo que enlaza con el género negro y el mundo criminal de la galaxia, nos recuerdan cual va a ser el hilo conductor de esta segunda temporada para Mando. Debe encontrar a otros Mandalorianos que le ayuden a encontrar a otros miembros de la raza de Baby Yoda para dejarle con ellos. Y esa misión le vuelva a dirigir a Tatooine.

Y la nueva aventura en el desierto de Tatooine es modélica en todos los aspectos, empezando por su clara inspiración en el western, género con el que Star Wars encaja a las mil maravillas. El forastero que llega a un pueblo acosado, la presencia de un sheriff misterioso, y el mensaje de que razas enfrentadas deben aprender a trabajar juntas si quieren sobrevivir me parecen elementos super interesantes de este episodio. Más si cabe teniendo en cuenta la polarización existente en la actualidad en la sociedad americana.

Además, me alucina la narrativa de The Mandalorian casi sin diálogos, haciendo que la acción cuente la historia, con unos grandes paisajes desolados y una música increíble de Ludwig Göransson, que hacen que este episodio luzca muchísimo mejor que el 99% de películas de este año. Disney sabe que The Mandalorian es la serie estrella de Disney+ y se nota que no han escatimado recursos para hacer que la serie sea única y deje en mal lugar al 99% de las series actuales de televisión.

Me alucina también que a pesar de que sabemos que la serie ha sido rodada en el domo digital del estudio de Disney en California, con la tecnología digital creada para la primera temporada, la serie nos mete en Tatooine y nos transmite en todo momento que estamos en el desierto desolado. Nunca hay una sensación de «cartón-piedra» o que algo no es real. Y esto me vuela la cabeza.

Con este nivel técnico y de producción, no me extraña que Disney tenga las películas de Star Wars en stand-by hasta aclarar cual va a ser el concepto clave de la siguiente trilogía. De hecho, gracias a The Mandalorian, no echamos de menos ver nuevos productos de Star Wars.

Otro tema genial de esta segunda temporada es que este episodio expande la serie sin necesidad de que aparezcan los secundarios principales de la temporada uno como Greef Karga (Carl Weathers), Cara Dune (Gina Carano) o el Moff Gideon (Giancarlo Esposito), que parecía (y aún puede que sea) el villano principal de la serie. Tanto hablar de Ahsoka Tano (Rosario Dawson) en la previa a su estreno, y ha resultado que ¡el Mandaloriano no la necesitaba!! Al menos de momento.

No se si es sorpresa que este primer episodio me haya gustado tanto. Lo mejor es que hay tantas opciones disponibles para Jon Favreau, Dave Filloni y el resto del equipo de Lucasfilm, que nada impide que los siguientes episodios sean al menos igual de buenos. Y quien sabe si mejores. Lo cual me llena de alegría y expectación de cara a los próximos episodios.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

The Mandalorian ha empezado de la mejor forma posible en esta segunda temporada. Nos lo vamos a pasar genial en las próximas siete semanas, vuelve a ser un gran momento para ser fan de Star Wars.

THIS IS THE WAY!

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Crítica de Star Wars: Dark Empire de Tom Veitch y Cam Kennedy (Dark Horse)

En mi repaso de los comics míticos de la editorial Dark Horse basados en licencias cinematográficas, hoy por fin toca dirigir la mirada hacia una galaxia lejana, muy lejana… gracias a STAR WARS: Dark Empire, el primer comic de la franquicia galáctica de Dark Horse creado por Tom Veitch y Cam Kennedy.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

Seis años después de la caída del Imperio en El Retorno del Jedi, la batalla por la libertad de la galaxia continúa. El Imperio ha renacido misteriosamente bajo un líder desconocido, empuñando una nueva arma de gran poder. La princesa Leia y Han Solo luchan por mantener unida a la Nueva República mientras el salvador de la galaxia, Luke Skywalker, libra una batalla interna mientras se siente atraído por el lado oscuro, al igual que su padre …

Los años 90 fueron unos años maravillosos para los fans de Star Wars. A falta de películas, El Retorno del Jedi se estrenó en 1983, Lucasfilm relanzó la franquicia galáctica en 1991 con el lanzamiento de una línea de novelas que continuaban la historia de Star Wars, con Heredero del Impero de Timothy Zahn como la primera parte de la exitosa trilogía de Thrawn. Ese mismo año, Dark Horse publicó el primer número de esta miniserie de 6 ejemplares, publicado con periodicidad bimensual entre diciembre de 1991 y octubre de 1992.

El equipo creativo formado por el escritor Tom Veitch y el artista Cam Kennedy ya habían propuesto una historia similar a Marvel Comics, que durante los años 80 aún conservaban la licencia de publicación de los comics de Star Wars. Al cambiar la licencia de manos en los 90 y ya en poder de Dark Horse, volvieron a proponerles este proyecto, que fue aceptado rápidamente.

El éxito de Dark Empire dió luz verde a dos continuaciones: Star Wars: Dark Empire II, nueva miniserie de 6 números también realizada por Veitch y Kennedy publicada en 1993-94, y Star Wars: Empire´s End, serie de 2 números publicada en 1995 con dibujo de Veitch y dibujo de Jim Baikie.

Tom Veitch es un escritor americano famoso en el ámbito independiente, publicando desde los años 70. Nacido en 1941, ha escrito numerosos títulos de Star Wars, incluida la historia completa Dark Empire I, II y Empire´s End. Además, fue el creador del comic Tales of the Jedi que empezó a contar historia ambientadas en la antigua República, siendo las primeras obras de Star Wars ambientadas en ese periodo.

En mi caso, yo le conocí gracias al comic The Light and Darkness War publicado en el Epic de marvel, realizado ya en colaboración con Cam Kennedy. Además, de trabajar con Marvel y Dark Horse, publicó en DC Comics las obras de creación propia The Nazz con el artista Bryan Talbot, Clash con el Adam Kubert y My Name Is Chaos con John Ridgway. Y a modo de anécdota, acabo de descubrir que Tom es el hermano de Rick Veitch (Swamp Thing y Miracleman junto a Alan Moore, TMNT, Bratpack, The Maximortal, etc…), o quizá es que todos estos años los he confundido y pensaba que eran la misma persona.

Cam Kennedy es un artista escocés que dibujó en Reino Unido numerosas historias de Judge Dredd y Rogue Trooper para 2000 AD. También trabajó con Tom Veitch, no solo en las dos series Star Wars: Dark Empire I y II, sino también en The Light and Darkness War dentro del sello Epic que publicaba obras en las que los autores conservaban la propiedad de sus creaciones. Tras Dark Empire I y II, Kennedy siguió trabajando en otros cómics de Star Wars como fue el especial de Boba Fett con el escritor John Wagner. Para DC Comics ha trabajado en Lobo, Batman, Outcasts y The Specter, mientras que dibujó Punisher, Daredevil y Nick Fury, agente de S.H.I.E.L.D en Marvel.

Antes de Alex Ross, si existía en el mundo del comic un ilustrador super estrella, ese era Dave Dorman. Nacido en Michigan en 1958, comenzó su carrera profesional en 1979 y ha trabajado para Dark Horse, Marvel, DC entre otros. Su gran oportunidad le llegó en 1983 cuando empezó a realizar las portadas para la revista Heavy Metal, además de realizar varias series de trading-cards para Hasbro (G.I. Joe o Ultraverso).

Dorman ha trabajado con personajes como Indiana Jones, Aliens y Batman, pero sin duda donde alcanzó mayor reconocimiento fue con sus portadas e ilustraciones para Star Wars. Su libro “El arte de Star Wars de Dave Dorman” publicado en 1996 por Random House / FPG ha sido un best-seller durante años, y en 1998 ganó una encuesta entre los lectores de The Official Best of Star Wars Magazine como «Mejor artista de Star Wars». Además, Dorman ganó un premio Eisner en 1993 por sus ilustraciones en el libro Aliens: Tribes escrito por Steve Bissette, publicado por Dark Horse en 1992.

Entrando en mi valoración del comic tras volver a leerlo recientemente, quiero analizarlo a dos niveles. En primer lugar, a nivel de fan de Star Wars, para mi fue un regalo poder comprar y disfrutar de este comic en 1991/92 junto a las novelas de Timothy Zahn. El ver de nuevo las maravillosas portadas de Dave Dorman para este comic hace aún hoy que se me ponga la piel de gallina.

El concepto general de las novelas de Zahn, que Dark Horse aprovechó e incorporó a Dark Empire, es que a pesar de la muerte del Emperador en Endor, la Rebelión nunca llegó a controlar totalmente la galaxia, al existir un núcleo de planetas bajo un férreo control imperial, entre ellos los planetas industriales donde se construyen los Destructores Imperiales. De esta forma, la situación seis años después del final del Retorno del Jedi era de guerra civil entre dos bandos en igualdad de condiciones que dominaban cada uno una parte de la galaxia conocida.

Sinceramente, esto me parece mucho más lógico que todo lo que vimos años más tarde en el cine. Y aquí incluyo la versión remasterizada del Retorno del Jedi que Lucasfilm estrenó en 2004, en la que se veían fiestas en muchos planetas y el derribo de una estatua del Emperador en Coruscant, lo cual era una locura teniendo en cuenta que era un planeta bajo la ley marcial y el control militar imperial.

Mientras que Heredero del Imperio planteaba un nuevo enemigo, el frío y calculador Admirante Thrawn, Dark Empire optó por la repetición y por jugar a lo seguro, al traer de vuelta al Emperador y a Boba Fett, además de unos nuevos destructores de mundos. A pesar de que el hecho que un villano muerto resucitara en el mundo del comic de superhéroes era lo más normal del mundo, ya en 1992 me pareció una locura, pero en aquellos años aún estábamos en la época que cualquier cosa que se publicara era bienvenida aún cuando hubieran elementos con lo que no acabara de conectar, dada la escasez de oferta disponible.

El comic de Dark Empire destacaba frente a otros comics normales de la época ya que, además de las nuevas aventuras de Luke, Han y Leia, incluía 4 páginas adicionales de texto con información interesantísima sobre la situación en la galaxia y el contexto de algunos personajes, planetas u objetos que irán apareciendo durante el comic, ofreciendo datos vitales para poder comprender y disfrutar completamente la historia. De hecho, sin estos textos de apoyo, el comic quedaba un poco cojo y con una sensación de acción apresurada que al que le faltaba contexto sobre lo que estaba sucediendo.

En el apartado artístico, Cam Kennedy tenía un estilo muy particular en lo relativo al color que le separaba de los comics de la época. En lo referido a su dibujo, ofrecía sobre todo en los primeros números una alucinante atención al detalle, mostrando de forma increíblemente precisa todas las naves, vestuario y armas de Star Wars, además de dibujar a todos los personajes heciéndoles super reconocibles. Ver por ejemplo, la primera viñeta del comic con una gran splash-page del Halcón Milenario es aún hoy una gozada.

Sin embargo, el principal problema de este comic es la elección del color por parte de Kennedy. Merece la pena recordar que este comic se realizó en 1991-92, justo antes de la explosión del color digital en el mundo del comic. Kennedy utilizaba una gama de colores pastel que ofrecían una paleta monocromática al comic, que en mi opinión hace que el comic luzca raro. Buscando algo positivo, debo decir que cuando lo leí por primera vez, el color ayudaba a transmitir que este comic era algo diferente a todo lo que se estaba publicando en ese momento, porque de hecho era así. En ese momento, diferente significaba “ESPECIAL”, al tratarse de Star Wars.

Una vez comentado el polémico color de Kennedy, también hay que decir que Kennedy fue de más a menos en el dibujo, pasando de unos números iniciales bestiales, con páginas repletas de detalles y fondos chulísimos y unos personajes clavados a los reales, a unos últimos números en los que dió la sensación que los plazos de entrega se le echaron encima y terminó como pudo. En los 2 últimos números encontramos páginas en las que las figuras son casi bocetos y en los que los fondos desaparecieron.

Debo decir que a pesar de la polémica resurrección de Palpatine, el comic resultó super entretenido, con una acción non-stop y un climax en el que Leia tenía una importancia fundamental. De hecho, décadas antes de la explosión del movimiento feminista y de polémicas sobre la forma en que Leia utilizaba la Fuerza en los episodios VII, VIII y IX, este comic nos mostró una poderosa Jedi en total control de sus habilidades y que salva a Luke de caer en el lado oscuro. De hecho, si hay dos claros protagonistas en Dark Empire esos son Luke y Leia, siendo ella la que provoca elgiro que hace finalmente triunfar al bien frente al mal.

El resto de protagonistas tienen una importancia mucho menor, empezando por Han o Chewie, que están siempre presentes en los viajes de Leia, pero en segundo plano. Sin embargo, Veitch introduce bien el lore de Star Wars, haciendo que casi todo el mundo tenga al menos una aparición: Lando, C3PO, R2D2, el admirante Ackbar, Mon Mothma, Wedge… Todos tienen su cameo en estas páginas.

Sin embargo, no todo fueron alegrías con el final de la historia, ya que si a Kennedy le pilló el «toro» de los plazos de entrega, Veitch se quedó sin páginas y no pudo o no supo construir in climax satisfactorio, haciendo que el final fuera super apresurado y anticimático. Aunque narrativamente todo queda suficientemente explicado, en mi opinión debería haber contado con 8/10 páginas más para haber podido contar correctamente el final creando un climax que realmente fuera satisfactorio.

Mi yo de 1992 disfrutó este comic aunque siempre me ha parecido un peldaño por debajo de las novelas de Timothy Zahn que se estaban publicando de forma casi simultánea. Aunque sin duda tienen el feeling perfecto de lo que un comic de Star Wars debería transmitir.

Comentaba al comienzo que mi análisis de este Star Wars: Dark Empire que planteaba este post con dos niveles. El primero recordando mis impresiones de hace 28 años y el segundo nivel de análisis el que me ha producido la relectura de este comic después de haber sufrido el desastroso Star Wars Episodio IX: El ascenso de Skywalker de J.J. Abrams, y pensando globalmente en la tercera trilogía cinematográfica.

Y me da rabia recordar que Lucasfilm desechó todo el concepto del Universo Expandido en el que se incluye este comic o las novelas de Zahn, para dar total libertad a los directores y guionistas de Disney / Lucasfilm de contar mejores historias sin estar coartados por las decenas de historias previas. Vista la ridiculez de tantas y tantas cosas de las películas, como la Primera Orden que No es el Imperio que al final resulta que sí que lo es porque Palpatine estaba controlándolo todo en la sombra, y el terrible desastre cinematográfico, se confirma que Disney no necesitaba inventar la rueda, sólo buscar de verdad contar las mejores historias evitando los refritos o reboots, algo que sólo transmite falta de creatividad y valentía de los que lo realizan.

Hablando de Palpatine, debo decir que su aparición en Star Wars IX renacido mediante clonación tiene muchísimas similitudes con lo que nos cuenta este comic, pero Veitch se molestó en explicar y justificar todo lo que sucede de forma más que adecuada, creando además un suspense que funciona razonablemente bien en el comic, mientras que Abrams se lanzó a la piscina sin tener ni bañador ni agua, creando uno de los desastres creativos más decepcionantes que he sufrido en mi corazón de fan.

Como fan friki, reconozco que no me importa si Hellboy, Suicide Squad o Terminator Genysis son malas películas, porque son productos de entretenimiento sin más. Pero Star Wars era algo más que ocio, era algo especial. Lamentablemente, gracias a Disney, Star Wars se ha convertido en una franquicia de ocio más al mismo nivel que muchas otras, y últimamente una que no ha sabido ofrecer un buen producto a sus fans.

Leer Star Wars Dark Empire después de ver el Episodio IX ha hecho que aprecie mucho más el trabajo de Veitch y Kennedy. La elección cromática de Kennedy sigue luciendo extraña, eso no voy a negarlo, pero si le aporta una cualidad atemporal al comic que consigue que visualmente no haya envejecido nada mal.

Además, hay un montón de ideas poderosas en este comic y de información relativa a los Jedis, la Fuerza y el Lado Oscuro y en general sobre la galaxia que muestra que hubo una profunda reflexión sobre el mundo de Star Wars, lo que le hacía funcionar y necesitaba. En este mundo actual de «autores» que se creen más listos que los creadores de las obras que adaptan a cine o televisión, veo que Veitch a dejado en muy mal lugar a J.J. Abrams, Chris Terrio y compañía.

Star Wars: Dark Empire no es en ningún caso una obra redonda. Pero llegó en un momento clave de mi vida en que necesitaba leer Star Wars, y ocupó durante mucho tiempo un lugar especial en mi corazón de fan. Algo que muy pocas obras pueden alcanzar hoy en día.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

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Critica de Galeria Disney: Star Wars The Mandalorian (Disney Plus)

Me encanta el cine, y parte de ese amor me lleva a querer conocer los detalles de cómo se crea la Magia del Cine. Es por esto que hoy quiero recomendaros la serie documental Galeria Disney: Star Wars The Mandalorian estrenado en Disney+, en el que Jon Favreau nos hace de maestro de ceremonias mientras nos cuenta todos los detalles de cómo The Mandalorian pasó de una idea en su cabeza a la serie más importante del año.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras la enorme decepción de Star Wars IX: El ascenso de Skywalker, la serie The Mandalorian me encantó y consiguió devolverme la fe en la franquicia galáctica creada por George Lucas propiedad de Disney. Y dado el enorme éxito creativo de Jon Favreau como Showrunner de la serie, ver este documental de 8 episodios en el que abarcan la producción de la serie desde todos los puntos de vista me ha parecido una maravilla y ha hecho que el disfrute con este serie se alargara durante varias semanas más.

En mi crítica de The Mandalorian ya expliqué en detalle por qué esta serie me encantó. Así que esta serie documental es un estupendo making-of que nos muestra la importancia del trabajo en equipo y crear un ambiente de trabajo que fomente la creatividad. Esta serie se compone de 8 episodios de 20 minutos de duración, en la que cada capítulo se centra en una faceta de la producción.

El episodio 1: Dirección, muestra una mesa redonda con Jon Favreau, el creador y showrunner de la serie, Dave Filoni, productor ejecutivo y director de un episodio, junto a los directores Rick Famuyima, Deborah Chow, Bryce Dallas Howard y Taika Waititi.

El episodio 2: El legado examina el profundo impacto que George Lucas creó en toda una generación de espectadores gracias a Star Wars, muchos de los cuales son ahora los profesionales que ahora han ayudado a crear The Mandalorian.

El episodio 3: El reparto, se centra en los actores protagonistas, Carl Weathers, Gina Carano y sobre todo Pedro Pascal como el Mandaloriano protagonista, que se enfrentó a un desafío actoral increíble al no mostrar su cara en ningún momento.

El episodio 4: La tecnología. Favreau y su equipo revelan la nueva tecnología que Lucasfilm ha creado para The Mandalorian que va a cambiar la forma en que se producen y realizan las películas de gran presupuesto. Un salto cualitativo impresionante que surge a partir de querer crear algo novedoso y no conformarse con los medios disponibles hasta ese momento.

El episodio 5: Efectos prácticos, nos muestra al equipo de producción comentando sobre las maquetas, las criaturas animatrónicas y el resto de efectos prácticos utilizados en The Mandalorian que ayudaron a crear el feeling perfecto que toda historia de Star Wars debería tener.

El episodio 6: El proceso, explica el proceso creativo para crear los diferentes episodios.

El episodio 7: La banda sonora, nos muestra cómo Ludwig Göransson compuso la música de The Mandalorian.

Por último, El episodio 8: Vínculos , sirve par recalcar los easter-eggs, sorpresas y curiosidades del rodaje, como son diversos elementos de atrezzo utilizados durante el rodaje de la serie, o la participación de la 501st Legion en el rodaje del último episodio.

Si algo queda claro tras ver estos documentales es que trabajar en Lucasfilm o en la ILM probablemente sean los mejores trabajos del mundo y un sueño hecho realidad para estos profesionales. Porque se nota en todas las declaraciones que sobre todo son fans de corazón de Star Wars, empezando por Dave Filloni, productor ejecutivo y mano derecha de Jon Favreau, que es una enciclopedia andante de todo lo relacionado con Star Wars.

Otro elemento fundamental que se resalta es que fruto de la colaboración y el trabajo en equipo se consigue que una buena idea mejore, y el equipo de Lucasfilm dirigido por Favreau y Filloni creó un ambiente de creatividad que fomentaba la tormenta de ideas entre todo el equipo con el objetivo que el producto final fuera el mejor posible. The Mandalorian en 100% Star Wars desde el primer al ultimo fotograma, pero a la vez consigue ofrecer una historia fresca y original que consiguió volarnos la cabeza a los fans de la franquicia galáctica.

Además, frente al mito de que da igual lo que se ruede porque «si está mal ya lo arreglaremos es post-producción», Favreau nos indica todo lo contrario, que un plano perfecto hace que la inserción posterior de efectos visuales sea más sencillo y el resultado final sea sobresaliente. Viendo The Mandalorian, incluso sabiendo cómo habían rodado la serie yo como espectador no sabía diferenciar donde acababa el set y donde empezaba la enorme pantalla led. De hecho, la perfección visual realmente me engañó siempre y me hizo creer que se fueron a rodar a un desierto, no que todo fue rodado en un set en California.

Además, la filosofía de trabajo de Favreau está centrada en planificar todo lo posible en preproducción, sobre todo teniendo en cuenta el complejo trabajo de efectos visuales digitales para el rodaje de los episodios. De esta forma todo el trabajo previo extra que realizaron facilitó muchísimo el rodaje físico, ya que todos los profesionales, los actores, el director de fotografía, etc… tienen claro a qué atenerse y cómo llevar a cabo lo que se espera de ellos. Viendo el resultad final, esta filosofía de trabajo no puede ser más acertado y satisfactorio.

Una corriente de pensamiento indica que el único buen cine que existe es el realizado por un AUTOR que tiene una visión propia sobre un tema y todo se plantea para llevar esa idea personal a la pantalla. Esta es  por supuesto una opción válida para hacer cine, teatro o televisión, pero The Mandalorian nos muestra que existe una alternativa igualmente válida: la de unos profesionales que creen en el trabajo en equipo y que saben que una idea ampliada por diferentes profesionales que aportan su creatividad sin luchas de egos siempre será mejor que la idea inicial.

Esto lo explican perfectamente Favreau y Filloni cuando explican que según su opinión, lo más divertido de crear The Mandalorian fue cuando tenían una idea, la comentaban con el equipo y a partir de ahí el departamento de arte empezaba a dibujar cosas guays y el equipo de ILM a pensar en técnicas para llevarlo a cabo, sugiriendo ideas y estilos que a su vez generan nuevas ideas. «La energía creativa se retroalimenta una vez aceptas que cada paso va a hacer la idea original mejor de lo que era en un principio. Alguna gente se agarra a su idea original pensando que nada será mejor que esa idea, pero lo cierto es que eso ahoga y limita la creatividad. En el cine, todo tiene que progresar, y eso es lo que creo que esta serie ha hecho realmente bien.»

Si te gustó The Mandalorian esta serie documental es un must-see absoluto. E incluso si no eres fan de Star Wars pero te interesa saber cómo se crea la magia del cine, no te puedes perder estea serie documental Galería Star Wars: The Mandalorian.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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