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Crítica de Superman de James Gunn

12 años después de Man of Steel (Zack Snyder, 2013), la anterior película protagonizada en solitario por Superman, nos llega la nueva película de James Gunn pensada como pistoletazo de salida del nuevo universo DC cinematográfico.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

PRIMERA PARTE DE LA RESEÑA LIBRE DE SPOILERS

En un mundo cínico que ha perdido la fe en la bondad, Superman lucha por reconciliar su herencia kryptoniana con su crianza humana en Smallville como Clark Kent. Mientras protege a la humanidad, encarna la verdad, la justicia y el estilo americano, desafiando una era que considera estos valores obsoletos. Reinicio del universo DC en cine bajo la supervisión y dirección de James Gunn.

Tras crear una de las trilogías más exitosas de Marvel Studios, Guardianes de la Galaxia, James Gunn (San Louis, Misuri, 1966) escribe y dirige la nueva película de Superman que se plantea para lanzar el nuevo universo DC compartido en cine y televisión. Gunn además de guionista y director es actualmente el copresidente de DC Studios junto a Peter Safran, y controla los diferentes proyectos que se están presentando y los que tienen que ser anunciados.

La película de 129 minutos de duración y un presupuesto aproximado de 225 millones de dólares cuenta con fotografía de Henry Braham, montaje de William Hoy y Craig Alpert, y música de John Murphy y David Fleming.

En el reparto tenemos a David Corenswet as Clark Kent / Superman, Rachel Brosnahan as Lois Lane, Nicholas Hoult as Lex Luthor, Edi Gathegi as Michael Holt / Mister Terrific, Anthony Carrigan as Rex Mason / Metamorpho, Nathan Fillion as Guy Gardner / Green Lantern, Isabela Merced as Kendra Saunders / Hawkgirl.

Empezando por los aspectos positivos, me gusta mucho el trabajo de todo el casting de Superman. Fuimos a verla en versión original y David Corenswet tiene presencia y una voz grave que encaja con lo que los fans imaginamos para Superman. Otro tema importante es que Corenswet tiene química con Rachel Brosnahan, algo imprescindible para que la película funcione. El casting de Superman funciona, aunque habría que decir que como no vemos apenas a Clark Kent, no puedo decir si es un buen alter-ego en pantalla, porque es todo Superman.

Estoy enamorado de Rachel Brosnahan desde que la conocí en La maravillosa Sra. Maisel, con lo que Brosnahan me tenía ganado desde antes de empezar la película. Creo que la actriz es una gran Lois Lane que toca las pocas teclas emocionales que James Gunn hace que su personaje tenga. Lo cual es uno de los problemas de la película, que luego comentaré. Nicolas Hoult me gusta como Lex Luthor, creo que cumple con nota con lo que Gunn le pidió. Y dentro que por supuesto este Luthor es mejor que el último visto en Batman v. Superman, en realidad este Luthor es demasiado over-the-top, con emociones demasiado extremas para que lo pueda considerar el Lex Luthor definitivo.

Guy Gardner es el único personaje que creo que Gunn lo ha clavado sin matices. Nathan Fillion está genial y clava la chulería sin demasiada inteligencia, que acaba haciendo lo correcto porque en el fondo su corazón está en el sitio correcto, aunque le cuesta que su neurona llegue a la conclusión que toca. Mr. Terrific visualmente está genial, como Hawkgirl, pero es demasiado prepotente y chulo comparado con la versión que tengo de él de los comics. Aquí creo que el personaje sufre el problema de tener a James Gunn haciendo de James Gunn con todos los personajes. Hablando de Hawkgirl, aunque visualmente luce genial, por alguna razón alguien pensó que estaría guay verla gritando (como un halcón) cuando se lanza al ataque. No lo es. De hecho es un problema. Y su actitud en las pocas frases que tiene en la película no la dejan en buen lugar como heroína. Por cierto, me gusta mucho Metamorpho, es uno de los tapados de la película.

Los secundarios están muy guays y superficialmente lucen con lo que se supone de ellos pensando en los comics. Empezando por la redacción del Planet con Perry White, un inesperado Jimmy Olsen con mayor protagonismo del esperado, Kat Grant y compañía. La película luce súper comiquera y colorida, y se acerca mucho más a lo que los lectores de los comics de Superman esperamos de una película del personaje. Lo cual entiendo que hará las delicias de muchos fans. Zack Snyder equivocó todo en Man of Steel y Batman v. Superman, y la idea de este mundo colorido sin duda mejora las películas previas, pero para mí no consigue ser la versión definitiva del personaje.

Dentro de las cosas que me han gustado mucho, antes de empezar la película hubo un anuncio de Warner (Panini en España) invitando a leer los comics a los espectadores. Esto es algo que nunca había visto en una película de superhéroes y me parece espectacular. En eso, me levanto a aplaudir a Warner por tener una idea super acertada.

Fui al cine deseando que Superman me gustara. Cómo lector veterano, James Gunn me tenía ganado de inicio, no le pedía casi nada para que la película me funcionara. Sin embargo, aunque superficialmente la película luzca colorida y comiquera, cinematográfica y narrativamente Gunn comete todos los errores imaginables, y algunos impensables, que han provocado que la película resulte totalmente fallida. Que una película luzca comiquera NO es un valor en si mismo si todo lo demás no funciona. Y me quedo muerto pensando que nadie le dijera a Gunn que igual algunas decisiones que estaba tomando con sus poderes absolutos no eran las mejores posibles.

Me parece correcto que no veamos estallar Krypton igual que no necesitamos ver la muerte de los padres de Bruce Wayne por octava vez. Esa parte es correcta. Pero una buena idea se convierte en un error cuando la presentación de todos los personajes es fallida porque como piensas que los espectadores los conocemos de otros medios, no hace falta presentarlos en esta pelicula. Resulta especialmente fallida la presentación del protagonista Superman, viéndole fallar y ser derrotado por todos una y otra vez. En combate pero también filosóficamente. La película empieza a derrumbarse debido al error de bulto que Gunn comete con Superman.

Pero no es algo exclusivo de Superman, que ya sería algo muy malo. Sabemos por los comics, etc… que Superman y Lois se aman, pero la película también falla al presentar la relación, algo que es otro problema. Y me gusta la química de Corenswet y Brosnahan, pero la película debe explicar por qué se quieren, que hace que sean la media naranja perfecta uno del otro, y nunca lo hace. Lo da por sentado, porque como los hemos visto Lois y Clark, ¿Quién no sabe que son pareja? Y es un error. Como tantas y tantas cosas de la película.

Empezar en mitad de la historia no es un problema en si mismo si se realiza bien. Lamentablemente, James Gunn no lo hace. Superman sufre desde la primera escena porque tiene todo el rato el tono equivocado. El  «tono James Gunn» no funciona para Superman, y hace que que la sensación empiece a no cuadrar. Si a eso le sumamos un humor repetitivo que me parece en algunos casos redundante y que deja de tener gracia la primera vez, por ejemplo Krypton, y en otros directamente no funciona, vemos que la cosa está tomando un cariz erróneo.

Otro problema grave es de ritmo. Gunn ha recortado al máximo la película, no hay más que ver la escena que se publicó online con Superman en la nieve llamando a Krypto y la duración que finalmente ha tenido en la película. Gunn busca que estén pasando muchas cosas todo el rato, pero este ritmo frenético sumado a la nula presentación de los personajes hace que nada tenga poso emocional. Que la película sea colorida y comiquera NO es suficiente si todo lo demás no funciona. Emocionalmente estamos ante un Titanic que se hunde sin apenas haber salido de puerto.

Gunn plantea una buena idea sobre Superman, dado que Kal-El piensa que sus padres kriptonianos le mandaron a la Tierra para hacer el bien. Esta creencia va a dar un vuelco en la película por un cambio en el canon con el que no estoy muy de acuerdo. Pero que le permite a Gunn mostrar que Superman es quien es gracias a la educación de sus padres adoptivos de Kansas, los Kent, que le dieron los valores morales correctos y le recuerdan que lo importante son las acciones que realizamos cada día, que son las que definen quien somos en realidad. Y Superman hace el bien siempre, por eso es el héroe que todos queremos. Esa parte en realidad está bien, de las pocas cosas que me han funcionado.

Hablemos de Lex Luthor. Mi principal aprensión previa a al visionado de la película es que contando Batman v. Superman y esta película, Lex Luthor ha aparecido en 6 de las 8 películas del personaje. Previamente se me planteaba la duda de si incluso acertando James Gunn en la película, tener otra vez a Luthor como villano no sería repetitivo. De alguna manera deseaba que hubiera un giro que mostrara que había alguien más, un villano en la sombra importante tipo Brainiac que ofreciera la amenaza contra toda la vida que igual necesitaba la película. NO es el caso. Hay una sorpresa relativa al esbirro de Luthor, que de alguna manera se ve venir, pero la película es 100% Luthor, él es El VILLANO. Y dentro que mejora a Batman v. Superman, en realidad si estamos en parte con más de lo mismo, dentro de tener un mundo mucho más colorido y lleno de seres metahumanos que en versiones previas.

Por no funcionar, no me ha funcionado el uso que Gunn hace del tema de John Williams de Superman. Bueno, la primera vez que suena al principio de la película si me emocionó, pero luego es utilizado en situaciones que no son los correctos. Algo que me deja perplejo. Visualmente, Superman de James Gunn me ha dejado frío. Zack Snyder equivocó todo en sus películas, pero creo montones de imágenes memorables que James Gunn no llega ni a soñar. Me ha fastidiado lo plano que resulta todo, incluso teniendo en cuenta los colores comiqueros, y como realmente no tenemos un MOMENTO Superman que me dejara flipado. Hay varios intentos durante la película, pero no acaban de funcionar como deberían. Que la gente esté hablando ya del momento rescatando a la niña que se ve en los trailers muestra la endeblez del conjunto en ese aspecto. Por supuesto, ese es otro problema de la película.

Gardner es el único héroe que me funciona sin matices. Pero Mr. Terrific no lo hace. De hecho, su escena de acción se ve venir a la legua que va a ser el «momento Yondu» de la película, y no acaba de funcionar. No funciona porque hemos visto eso mismo mejor en otras películas de Gunn. Y no funciona porque Terrific es un humano normal superlisto que tiene las T- Esferas pero no debería poder derrotar como lo hace a esbirros que durante la película le dan problemas a Superman. Esa escenas es errónea a varios niveles, empezando con que si Terrific es capaz de esto en esta película, ¿Qué tendrá que hacer en la próxima para que mole? Cómo con tantas otras cosas, el nivel de poderes es otro elemento que hace que la película esté dando todo el rato las señales equivocadas. Y en realidad es algo que me da mucha pena, porque como decía al principio, yo fui al cine deseando que la película me gustara.

Hablaba del elemento comiquero de Superman y como estoy seguro que eso ganará a mucha gente aunque los aspectos cinematográficos de la película fallen. Pero tengo que rebatir este punto también, porque lo primero que hace cualquier comic de Superman es presentar al héroe con imágenes super potentes en la primera o segunda página de cada comic. Pensar en cualquiera de las miles de splash-pages super icónicas del personaje que encontramos en cualquier comic. James Gunn presenta a Superman perdiendo. Una y otra vez. Es lo más anti-comiquero que me he echado a la cara en mucho tiempo.

No me ha gustado Superman. Fui deseando que lo hiciera pero no ha sido posible. El chasco es considerable.

A partir de ahora voy a entrar a comentar aspectos de la trama que entran en territorio de spoilers. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

Tengo muchos problemas con el tono que James Gunn plantea en la película. Un tono «malote» que funciona para Guy Gardner pero no para Superman. Y es algo que pasa de principio a fin. Cuando a eso le sumamos el humor errado que Gunn coloca en momentos que no tocan, la pelicula no dejaba de plantear cosas que ofrecían las señales incorrectas a lo que debería ser una película de Superman.

Hablaba del fallo en la presentación del protagonista Superman. Y es un error de bulto. Porque en un blockbuster tienes que presentar al héroe de forma que los espectadores entendamos que lo es. Mirad a James Bond. Comparar como se presenta a Pete Mitchell en Top Gun Maverick o a Ethan Hunt en Misión Imposible. Hace unas semanas, la presentación de Brad Pitt en F1 es perfecta. Demonios, recordar cómo presentó Matt Reeves a Batman en su película enfrentado al mismo problema que tiene Gunn de no poder mostrar la muerte de los padres de Bruce.

Gunn hace que Superman pierda siempre en la primera hora y media de película. Es terrible. Pierde fuera de plano en la primera escena en que herido de gravedad. Pierde en su segundo combate. Pierde en la discusión dialéctica con Lois cuando su mentalidad de boy-scout se ve comprometida cuando Lois le afea que no piense en las consecuencias de sus actos, aunque sean correctos porque evitó la muerte de inocentes. Es tan claro que pierde la discusión que ¡Clark se va! a la mitad porque no sabe dar argumentos que apoyen su forma de ser.

Gunn comentaba en entrevistas que quería devolver a la gran pantalla la sensación de boy-scout puro de Superman. Y la idea era perfecta y hacía que las expectativas estuvieran por todo lo alto. Pero luego en la realidad el «macarrismo» de Gunn no muestra exactamente eso. Sin ir más lejos, en la escena del dragón, Gunn deja como un pringado a Superman cuando intenta detener al dragón sin hacerle daño (mentalidad boy-scout) para que lleguen los héroes de la Justice Gang y sean ellos los que terminen la amenaza matando al dragón. Esta escena es espectáculo 100% comiquero, lo que es algo bueno, pero en la película para la historia principal de la amenaza de Luthor, incluso aunque sirva de presentación de la Justice Gang. Un nombre que, por cierto, es otra broma ridícula que tampoco funciona en la película. Aparte que los personajes llevan una JL en el pecho (WTF?!)

Superman sigue perdiendo cuando deja que le detengan, aunque está haciendo lo correcto y además con eso espera encontrar a Krypto. Para ser el héroe y el ser más poderoso del Universo DC, no dejamos de verle perder en la gran mayoría del tiempo. Esto me recuerda al problema de Michael Clayton, la película de George Clooney en la que todo el mundo decía que el personaje de Clooney era el puto amo cuando lo que le veíamos hacer en la película no tenía nada que ver. Pues hay mucho de esto en esta película.

Por no funcionar, no me funciona ni siquiera el discurso final de Superman contra Lex, en el que Superman dice: «Aunque cometo muchos errores todos los días, me levanto el día siguiente queriendo hacer lo correcto». SUPERMAN NO HA COMETIDO NINGÚN ERROR, está haciendo lo correcto, ¿Qué me estás contando, James Gunn? Esta es una frase que sería adecuada para cualquier persona normal o para personajes tipo Peter Quill, pero no para Superman. Desde luego no en este contexto. Menuda cagada. Bueno igual si comete un error, llevar al presidente pseudo ruso al desierto. Pero es uno. Nada que ver con lo que dice.

Sobre Lex Luthor, a pesar del buen trabajo de Hoult, el Lex de Gunn es un villano de opereta super over-the-top que no solo es chungo con Superman sino que maltrata a novias y a empleados. Queda como una caricatura del Lex frío y calculador que debería ser y solo vemos en los primeros momentos de película. La única sorpresa es la identidad del esbirro de Luthor, que resulta ser un Bizarro clonado. Demasiado poco, aparte que es algo que se ve venir. A pesar del buen hacer de Hoult, me quedo con la sensación de que no hemos visto al Luthor definitivo, algo que podríamos decir que si tuvimos por ejemplo en Smallville.

Esto provoca que el clímax de la película con un Bizarro controlado como si fuera un personaje de videojuegos falle completamente. Un problema de Gunn en Superman lo tenemos con la decisión de los niveles de poder. Pasa en la escena de Terrific, que no mola todo lo que Gunn cree que mola, y lo tenemos en es espectáculo de efectos especiales vacíos que tenemos en el Universo de bolsillo creado por Luthor primero, y luego en el combate de Superman contra cientos de esbirros con armadura de Luthor. Comentaba al principio que pasan muchas cosas, pero nada tiene poso emocional. El clímax final es una muestra clarísima de ello.

Otro tema que merece la pena comentar es el cambio que Gunn plantea con los Kryptonianos. Me gusta que eso lleva al momento de Clark con su padre Pa Kent, que emocionalmente es uno de los más importantes de la película. Clark piense que sus padres Kryptonianos le mandaron a la Tierra para que hiciera el bien, para descubrir una segunda parte del mensaje en la que le sugerían que gobernara el planeta y lo repoble con hijos Kryptonianos. Esto me parece un error absoluto. Error porque convierte a los Kryptonianos en Viltrumitas con la idea de esparcir la semilla kryptoniana por la galaxia (qué tremendo que Gunn copie a Kirkman cuando en Invencible estaba haciendo su versión de Superman). Y acepto que Krypton pueda ser un planeta «malvado», pero si hacemos que los padres de Clark también lo sean, estamos generando una situación de blancos y negros puros que no creo que sea correcta. Jor-El y Lara-El eran buena gente viviendo en una sociedad egoísta que condenó a su planeta, y Gunn les ha manchado de forma innecesaria. No me ha gustado.

Por cierto, dentro de las no-sorpresas de Superman, me ha sorprendido para mal que los principales momentos emocionales de la pelicula, la entrevista de Lois a Superman, el beso de ambos en el centro comercial y la conversación de Clark con su padre, ¡se muestren en los trailers!! Esto ha sido otra fuente de insatisfacción, no ya porque esperaba un villano en la sombra que no existe, sino porque los trailers en realidad están espoleando lo mejor de la película. Porque en realidad no hay más.

Podría entrar a comentar montones de cosas que siendo comiqueras no me han funcionado. Por ejemplo la forma en que consiguen la información para derrotar a Luthor. O el ridículo papel de la Ingeniera (personaje principal de Authority, no nos olvidemos) como esbirra sin historia y casi sin diálogos. O lo cargante que es Krypto con su broma de un único chiste que casi no funciona la primera vez al haberlo espoileado los trailers. Por cierto, un Krypto que le sirve a Gunn para copiar el momento Loki-Hulk de Los Vengadores, pero que fracasa porque se nota su naturaleza derivativa. Y porque no pinta nada en ese momento, al ser otro momento de humor fallido de la película. Ya veis que casi nada me ha funcionado de la propuesta de  James Gunn.

Esto me llena de preocupación de cara al futuro. Ser colorido y «comiquero» no funciona si no generas una conexión emocional previamente, algo en lo que Gunn fracasa completamente. El tono «malote» y el humor de Gunn no casa con el feeling de boy-scout de Superman, aunque intente arreglarlo en el discurso final. Hay una disonancia constante entre lo que Gunn nos muestra y sus supuestas intenciones. Algo que va en contra de mi disfrute de la película.

Y claro, si este es el inicio de la nueva etapa de los personajes de DC, parece claro que va a ser difícil que pueda conectar con las siguientes películas. Empezando por Supergirl, cuyo cameo no puede haberme parecido más intrascendente y falto de interés. No, ver cómo se va a emborracharse por la galaxia no es una buena presentación de la que se supone es una heroína, de nuevo el tono malote mal empleado. Lo dicho, me quedo muy preocupado con el futuro.

Comparto el trailer de la película:

Menudo chasco más grande que me he llevado con Superman. No acabo de creerme todos los errores que ha cometido James Gunn con esta película. Me quedo muy preocupado con el futuro del universo cinematográfico de DC.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Flash de Andrés Muschietti

Parece un milagro poder ver por fin la película de Flash dirigida por Andrés Muschietti. El reinicio del universo cinematográfico de los personajes de DC Comics empieza con esta película que hoy quiero valorar.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

RESEÑA SIN SPOILERS

Los mundos chocan en «Flash» cuando Barry utiliza sus superpoderes para viajar en el tiempo y cambiar los acontecimientos del pasado. Barry intenta salvar a su familia, pero sin saberlo altera el futuro y queda atrapado en una realidad en la que el general Zod ha regresado y amenaza con la aniquilación, pero en la que no hay Superhéroes a los que recurrir. A menos que Barry pueda persuadir a un Batman muy diferente para que salga de su retiro y rescate a un kryptoniano encarcelado… aunque no sea el que está buscando. En última instancia, para salvar el mundo en el que se encuentra y regresar al futuro que conoce, la única esperanza de Barry es luchar por seguir vivo. Pero ¿este último sacrificio será suficiente para reiniciar el universo?

Desde hacía muchos años, Warner barajó la idea de hacer una película de Flash. Con la creación del universo compartido de los personajes de DC Comics, Warner Bros. y DC Films anunciaron en 2014 la lista de los primeros proyectos que formarían parte del Universo extendido de DC (DCEU). Según ese planning, The Flash se estrenaría el 23 de marzo de 2018. Cinco años después de esa primera fecha de estreno y tras múltiples cambios y retrasos, la película es por fin una realidad.

Andrés Muschietti es un director argentino que ha sabido hacerse un nombre en la industria americana. Tras Mamá (2013), basada en su cortometraje homónimo, dio el salto a la primera división al ser contratado para dirigir la nueva adaptación de la novela de Stephen King It, que fue dividida en dos películas de 2017 y 2019. Tras el éxito de estas dos películas producidas por Warner, fue contratado como director, trabajando con un guion firmado por Christina Hodson (Aves de Presa, Bumblebee) a partir de una historia en la que se ha acreditado a John Francis Daley, Jonathan Goldstein y Joby Harold, lo que indica los diferentes borradores y cambios que se produjeron.

La película de 144 minutos de duración y un presupuesto estimado superior a los 200 millones de dólares cuenta con fotografía de Henry Braham, montaje de Jason Ballantine y Paul Machliss y música de Benjamin Wallfisch que utiliza música icónica de Danny Elfman, Hans Zimmer o John Williams.

En el reparto tenemos a un montón de caras conocidas que ya han sido mostradas en los diferentes trailers. Ezra Miller retoma su papel de Barry Allen / Flash. Otros actores que vuelven a interpretar personajes de DC son Michael Shannon como el General Zod, Michael Keaton como Bruce Wayne / Batman y Ben Affleck como Bruce Wayne / Batman de otra realidad. Las novedades de la película vienen con Sasha Calle como Kara Zor-El / Supergirl y tener a la española Maribel Verdú como Nora Allen, la madre de Barry.

Empezando a valorar la película, tengo que decir que el pecado original de Warner fue plantear que la primera película de Flash fuera Flashpoint, la mítica historia de DC Comics que sirvió para reiniciar el universo comiquero. Lo normal hubiera sido hacer una primer película de Flash en solitario (o dos) que nos hicieran empatizar con Barry Allen, para a continuación cambiar todo su mundo con el Flashpoint. Claramente, durante muchos años Warner no se ha regido por la lógica, así que hay que desechar estos «¿Y si… ?» si queremos disfrutar de la película. Y diría que llegué al estreno con un hype moderado y ganas de que me gustara la película.

Y la película está bien. NO es la bomba ni mucho menos, pero ofrece un buen entretenimiento a nivel general con momentos emocionantes y buen trabajo de actores. Como pasa siempre que hay un estreno, hubieron voces que calificaron a Flash como «una de las mejores películas de superhéroes de la historia». Y esta exageración me parece que no le hace ningún bien a una película que por no ser, no es ni una de las dos mejores películas de superhéroes de 2023, al ser Guardianes de la Galaxia vol. 3 y Spiderman: Cruzando el multiverso muchísimo mejores que este Flash. En el lado positivo, podéis imaginar que al tratarse de Flashpoint, hay un montón de sorpresas y cameos que en función de tu implicación con esos personajes te emocionarán más o menos. Y eso es todo lo que diré para no spoilear las numerosas sorpresas de la película.

El gran beneficiado de la película es EZRA MILLER. Tengo que reconocer que su Barry Allen me cayó mal en las películas de Snyder, convertido en el alivio cómico sin gracia que no tenía nada que ver con el personaje de los comics. La película permite a Miller desplegar sus dotes actorales al tener que interpretar a dos Barrys, lo que me ha permitido ver al buen actor que llamó la atención de los directores de casting de Warner en su momento. Tras la polémica que rodeó a Miller durante el rodaje y post-producción por los múltiples delitos que cometió en su vida real, su faceta como actor al menos queda reforzada gracias a esta película, al darle momentos dramáticos alrededor de su madre que resultan muy emocionantes. Aunque tengo alguna queja con el guion sobre lo que luego comentaré, hace una cosa muy interesante que es crear a un segundo Barry de esta realidad alternativa más joven que es aún más repelente que él, de forma que se convierte en el Barry «serio» que tiene que pensar la forma de arreglar el problema que ha causado al cambiar el pasado. Esta idea me parece muy acertada.

Ben Affleck tiene una aparición corta pero lo hace muy bien, al igual que un Michael Keaton que parece robar la película a Barry en bastantes momentos. Keaton es un gran actor que nunca repudió al personaje de Bruce Wayne, y es una gozada volver a verle de nuevo con el traje puesto. A pesar de su corta aparición, creo que Sasha Calle cumple como Supergirl y hace un buen trabajo, si bien su participación en la película es menor a lo que imaginaba. Tener las músicas clásicas de varios personajes sin duda es un plus, como lo es ver el Bat-avión de nuevo en acción, ofreciendo unos momentazos visuales superchulos.

Globalmente la película me parece que está bien, pero tiene varios problemas que muestran lo difícil que es hacer una película que guste y sea un «peliculón». Un primer problema son los efectos especiales, que me parecen terribles. Y el caso es que la primera escena de acción de la película con Flash salvando niños en el hospital mientras Batman persigue a unos villanos en la autopista está muy chula. Y también me ha gustado las escenas de vuelo del Batman Michael Keaton. Pero encontrarme un película de Warner que de nuevo vuelve a caer en un tercer acto infame con sobrecarga de mal CGI me parece incomprensible, es para abrirse las venas. Hay otro tema sobre esto y es el desastre de la zona fuera del tiempo. He leído a Muschietti comentar que el mal CGI es intencionado para resaltar de alguna manera que es una zona irreal en la que todo puede pasar. Sin embargo, por mucho que el director intente justificarlo, lo cierto es que son momentos que no funcionan precisamente por ese motivo, robando a los cameos que allí veremos del impacto emocional que hubieran podido tener dado que no te los crees. Que el director tome una decisión creativa no significa que sea CORRECTA, perfectamente puede ser un error. En todo caso, demuestra ser un caballero asumiendo él la responsabilidad y liberando a los creativos de efectos especiales.

Andrés Muschietti como director me deja sensaciones encontradas. Por un lado sabe crear momentos potentes visualmente que están muy bien, pero la la vez que se muestre satisfecho con el nivel de ejecución global no me parece positivo. Su trabajo con los actores tengo que considerarlo bueno, pero a la vez a la película le falta tensión durante el 80% del tiempo. Y entiendo que igual él no tiene control sobre el montaje final, pero hay muchos momentos que no siendo malos no te provocan un WHOA! cuando deberían. Y no se de quién es culpa, pero sucede en demasiados momentos a lo largo de la película. Leo ahora que James Gunn parece haber elegido a Muschietti para dirigir The Brave & The Bold, la nueva película de Batman y Robín, y visto Flash no tengo claro si es una buena o mala noticia. Seguro que con un buen guion la cosa mejorará, pero Flash no es LA película que se recordará del director, creo yo.

Y es que aparte de los efectos especiales o el ritmo, el guion tiene montones de aspectos cuestionables que no son graves pero te sacan un poco de la película. Como que llamen a Batman Bruce habiendo gente delante, (o su persecución chocando contra todo como si fuera un muñeco aunque eso de nuevo es el CGI). La primera aparición de Michael Keaton o la propia explicación de la lógica de la película sobre los cambios en el continuo espacio tiempo también resultan raros. La explicación se diferencia de la de Vengadores Endgame y plantea algo diferente, y es algo que no se si tiene sentido. Hace años que no leo Flashpoint y no recuerdo si esta explicación es igual o no (creo que tendré que releer el comic), pero en mi cabeza creo que no me cuadró la forma en que justifican que el cambio de Barry provoca también cambios en el pasado de esa realidad. Y de nuevo esto no es grave, la historia es la que es, pero sientes que los engranajes no encajan como deberían. Y como estos hay detalles a montones.

Al final, a Flash le hace falta la MAGIA que hace que una buena película se convierta en un peliculón. Algo que se consigue con la suma de múltiples elementos algunos de los cuales son intangibles. Ezra Miller, Ben Affleck, Michael Keaton están bien, la película a nivel general cumple como adaptación de Flashpoint, hay espectáculo y sorpresas… Pero al final no consigue fliparme en ningún momento. Por supuesto está el tema de los efectos especiales, pero también hay un problema de ritmo y de falta de tensión, al no acertar Muschietti en algo que James Gunn hace tan bien como es crear una película dramática que combine bien los momentos de humor. En Flash, la sensación de comedia domina unos momentos en los que los héroes buscan evitar el fin del mundo, y quedan raros.

Volviendo al comienzo, hay un problema insalvable también en Flash, y es que Flashpoint es la historia del fracaso del héroe. Barry intenta salvar a su madre descubriendo que el cambio ha hecho que el mundo sea mucho peor, teniendo que asumir la pérdida de su madre e intentar revertir el cambio aún ha sabiendas que su madre morirá a continuación. (Por cierto, la propia muerte de la madre de Iris está mal contada y genera una duda que tampoco ayuda). Que esta sea la primera y probablemente única película de Flash que veremos en mucho tiempo es una decepción total. Y justo por estar en Flashpoint, aparte del CGI a la película le falta un climax satisfactorio en el tercer acto, dado que la sorpresa del villano de última hora (de nuevo, un horror de CGI) resulta decepcionante.

La decisión de los dos Barrys comentaba que me parece bien por lo que significa para el adulto del presente. Pero la interacción con el joven y tonto Barry para la película en varios momentos, que son los problemas de ritmo que comentaba antes. Está claro que Barry es el protagonista titular, pero por ejemplo siendo suficiente me quedé con ganas de haber conocido un poco más a Supergirl, cuya participación queda más corta de lo que me hubiera gustado. Por cierto, que no se me olvide, el traje de Flash y sobre todo la máscara de Barry no me gusta nada. Ese es también otro problema, no uno grande y desde luego no importante, pero como decía con pequeñas chinas que la película va dejando en el camino durante el visionado.

A pesar de todo, teniendo en cuenta todos los cambios que esta película sufrió a lo largo de los años, el resultado global podría haber resultado un tren descarrilando, y siendo Warner casi hay que alegrarse que el resultado haya estado «bien». Me acuerdo ahora del villano o la falta de uno de entidad, y tras ver Flash entiendo porqué Michael Shannon ha dejado entrever que no está muy satisfecho con su participación en la película.

Por cierto, veo que me está quedando una reseña bastante negativa porque estoy intentando entender los motivos por los que no siendo mala película, no me ha flipado. Y eso habiendo llegado sin ningún hype simplemente deseando que la película me ofreciera un buen entretenimiento. Cosa que al final la película sí que ofrece al espectador. Que Warner spoileara los mejores momentos de Michael Keaton en la película para atraer espectadores al cine cuando en cierto sentido son los mejores momentos de la película si los añadimos a la escena inicial, a la larga también es un problema al quitar el elemento sorpresa y de WHOA a esas escenas, algo que en perspectiva no es algo bueno.

Por cierto, aunque no quiero convertir la reseña en una comparación, se ha hablado mucho del «fan-service» en las películas de Marvel. En Flash hay un montón de fan-service, pero para mí es un ejemplo del mal fan-service planteado como un cameo vacío que no aporta nada y encima viene lastrado por el problema del CGI. Incluso cuando la idea detrás sea buena, resaltando que todas las historias previas existen y no desaparecen porque haya una nueva película que empiece desde cero, que es lo que ha pasado hasta ahora. La idea era buena, la ejecución no tanto.

Sin embargo, reconociendo que esta película no es perfecta, creo que va a ser otra víctima del daño reputacional que sufre Warner / DC, aparte de la polémica de Ezra Miller. Además, la sensación es que poca gente fuera de los frikis tiene realmente ganas de ver a Michael Keaton como Batman. El marketing ha jugado fuerte con el elemento de nostalgia y creo que a las nuevas generaciones que son los que van mayoritariamente al cine esto es algo que no puede interesarles menos. Sobre todo si no consigues primero enganchar con el protagonista, que es Flash. Aunque no es representativo de nada, ayer viernes día de estreno en mi sala no llegábamos a las 20 personas, y anoche leí a otras personas comentar lo mismo en los cines a los que fueron. Tratándose de una super producción de más de 200 millones de presupuesto, creo que va a ser difícil que Warner recupere su inversión al menos por su paso por las salas comerciales.

Este Flaspoint tenía que servir de reinicio de la franquicia cinematográfica. Y justo el cameo final aparte de resaltar que si han habido cambios en el continuo espacio temporal, no se si a la larga no puede generar problemas para entender la nueva realidad. Entiendo que ese ya será un problema para James Gunn y los directores que vengan detrás, pero pensaba que las cosas quedarían más satisfactorias de lo que han quedado. Le queda mucho trabajo a James Gunn y a Peter Safran para recomponer una marca que sigue dañada a los ojos de los espectadores. Les deseo suerte.

Comparto el trailer de la película:

The Flash está bien. Pero se queda muy lejos del peliculón que hubiera podido ser. Una pena. Y ahora a esperar a ver qué ofrecen los próximos estrenos de Warner / DC.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de ¡Shazam! La furia de los dioses de David F. Sandberg

No tenia claro si ver ¡Shazam! La furia de los dioses del director David F. Sandberg, protagonizada por Zachari Levy, y me he encontrado lo que esperaba, para bien y para mal.

PUNTUACIÓN: 6/10

Billy Batson y sus hermanos adoptados han recibido los poderes de los dioses pero aún están aprendiendo a compaginar sus vidas de adolescentes con sus alter-egos superheróicos. Pero cuando las Hijas de Atlas, un vengativo trío de antiguos dioses, llegan a la Tierra en busca de la magia que les robaron hace mucho tiempo, Billy -alias Shazam- y su familia se ven envueltos en una batalla por sus superpoderes, sus vidas y el destino de su mundo.

Shazam! fue creado por Bill Parker y C.C. Beck en las páginas de la editorial Fawcett en 1940 con el nombre de Captain Marvel. Años más tarde, DC Comics compró en 1972 esta editorial que había caído en declive, incorporándolo a su catálogo editorial como SHAZAM!, ya que por tema de derechos, estos habían caducado y Marvel Comics los adquirieron para su personaje Capitán Marvel. Si quieres saber más del personaje del comic, en las últimas semanas publiqué reseñas de varios de los comics más icónicos del personaje de los últimos años que puedes leer aquí.

Para ¡Shazam! La furia de los dioses repite David F. Sandberg como director, demostrando que Warner, a través de New Line, quedó contento con su trabajo en la primera película de 2019. De hecho, demostrando que no hay que arreglar lo que no está roto, Henry Gayden, guionista de la primera película, repite firmando el guion junto a Chris Morgan. La película de 130 minutos ha contado con un ajustado presupuesto de 125 millones que visualmente luce mucho mejor que la película anterior. La producción cuenta además con fotografía de Gyula Pados, montaje de Michel Aller y música de Christophe Beck.

Zachary Levi y Asher Angel interpretan a Shazam / Billy Batson, la estrella principal de la película. Jack Dylan Grazer y Adam Brody interpretan a Frederick «Freddy» Freeman, el hermano adoptivo de Billy, discapacitado físico y fan de los superhéroes. Grazer interpreta la forma normal de Freddy, mientras que Brody interpreta su forma de superhéroe adulto. Rachel Zegler es Anthea / Anne, una de las tres hijas de Atlas junto con Lucy Liu como Kalypso y Helen Mirren como Hespera, que forman el trio de villanas (iniciales) de la película.

Grace Caroline Currey interpreta a Mary Bromfield, la hermana adoptiva mayor de Billy, madura y con inquietudes académicas. Currey también interpreta la forma de superheroína adulta de Mary. Ross Butler e Ian Chen son Eugene Choi, el hermano adoptivo más joven de Billy y un jugador obsesivo. D. J. Cotrona y Jovan Armand hacen de Pedro Peña, el hermano de acogida mayor de Billy, que es abiertamente gay, tímido y sensible. Meagan Good y Faithe Herman interpretan a Darla Dudley, la bondadosa hermana adoptiva menor de Billy. Completarían el reparto Djimon Hounsou como Shazam, el último miembro superviviente del Consejo de Magos, que otorgó sus poderes a Billy Batson, tras designarle como su campeón, y Marta Milans y Cooper Andrews como Rosa y Victor Vásquez, los padres adoptivos de Billy y sus hermanos.

Reconozco que tuve mis dudas sobre si ver o no esta película. Y es que una cosa es hacer una película para todos los públicos y otra que la película sea infantil. Shazam! era infantil, y justo porque reconozco que no soy su público objetivo, me plantee evitarme el suplicio. Pero luego pensé que quedaba muy raro haber hecho unas reseñas de comics del personaje a modo de previa de la película, para luego no hablar de la película en si. Además, tras ver la primera película, al menos ya sabía lo que me esperaba y podía ajustar las expectativas.

Dicho esto, con sus cosas que luego comentaré, La furia de los dioses me ha gustado mucho más de lo que esperaba, dentro de que hablamos de un «bien sin más». Comenzando por los elementos positivos, la película empieza a tope desde el minuto uno presentando a unas villanas que hacen su aparición a partir de un suceso de la primera película, lo que conecta bien ambas historias. La película combina acertadamente escenas de acción (aunque luego hablaré de la ejecución) con momentos emotivos de los hermanos, ya sea en sus formas de niños/jóvenes o de superhéroe, que a mi me funcionan la mayor parte del tiempo. Como aventura ligera super comiquera (dicho con el mejor sentido posible) pensada para los más pequeños, creo que cumple bastante bien con su cometido. De hecho, en la parte emocional y de los personajes, me ha gustado más esta película que Black Adam, a pesar de contar con La Roca.

La película además muestra una envidiable falta de complejos a la hora de inspirarse en películas como Furia de Titanes y el trabajo de Ray Harryhauser, presentando a unos aterradores (para los niños) monstruos de la mitología griega como enemigos en el tercer acto. Unos seres que a pesar de tener una aparición muy muy limitada consiguieron mantenerme con la sonrisa en la cara mientras estaban en pantalla. En ese sentido, si el climax de la primera película creo que no fue todo lo acertado que debería haber sido, el de La furia de los dioses me ha parecido la bomba, ahora si super espectacular con unos planazos visuales estupendos, y también emocionante al estar el destino del mundo en juego y tener Shazam que arriesgarlo todo para derrotar a la villana.

Aunque hablamos de una familia Shazam! numerosa formada por seis superhéroes más sus padres, realmente los únicos que tienen profundidad son Billy y Freddy, quedando los demás como comparsas en un segundo plano. De hecho, puede decirse que Freddy en muchos momentos le gana la partida a Shazam y le quita el protagonismo la mayor parte de la película, excepto como decía en el climax final. Si eso es algo bueno o malo dependerá del gusto de cada uno, pero a mi me ha dejado con sentimientos encontrados.

Como pasó en la primera película, creo que Zachary Levi cumple con lo que le pide el director a partir de lo que pone el guion. Lo malo es que eso implica un exceso over-the-top de expresiones chungas y frases lamentables que intentan ser graciosas mientras vemos a un héroe con mentalidad de adolescente. Esto es en si mismo uno de los problemas que le veo a la película. De nuevo, entendiendo que yo no soy el público objetivo de la misma. No es un problema de Levi, que excepto en el climax final, acaba resultando cargante la mayor parte del tiempo, sino de lo que el guion le hace hacer. Para más inri, lo que más me gustó de la primera película era el drama de Billy Batson mientras intentaba ajustarse a su nueva familia adoptiva. Sin embargo, en esta continuación el actor Asher Angel que interpreta a Billy ¡prácticamente no aparece! Esto viene en parte provocado por el protagonismo de Freddy que comentaba antes, pero también por una historia que obliga a Shazam! a estar presente casi todo el tiempo. Y para mi, dentro que el arco de Freddy no me parece mal en si mismo, que quite importancia a Billy si es un problema, dado que se está restando protagonismo a la estrella de la película.

Hay otro problema en la película, y es la forma en que caracterizan a Shazam! Por un lado, en los comics tenemos a un niño de 10-12 años habitando el cuerpo de un héroe. Sin embargo, en la película Billy tiene casi 18 años, y todos sus problemas de ansiedad vienen de pensar que su familia de acogida le dirá que se marche al dejar de estar en el programa de ayuda infantil cuando sea mayor de edad. Y para tener 17 años casi 18, la película no deja de mostrarle como un incompetente y alguien bastante tonto, algo que por ejemplo no son ni Mary ni Freddy.

En este sentido, sabemos los poderes de Shazam! provienen de la sabiduría de Salomón, la fuerza de Hércules, la resistencia de Atlas, el poder de Zeus, el valor de Aquiles y la velocidad de Mercurio. Aunque la mayoría de habilidades están presentes, la inteligencia brilla completamente por su ausencia, y eso también es un problema. Me hubiera gustado que la película de alguna manera indicara que al compartir sus poderes con sus hermanos, esta cualidad se la hubieran quedado ellos y no Billy, pero que va. Shazam! es un idiota porque si la mayor parte del metraje. Lo cual por supuesto es otro problema, porque aceptando que igual este humor gusta a los niños pequeños, en mi caso impide que disfrute y conecte con el protagonista.

La película tiene un problema con las villanas, las hijas de Atlas, que no tienen nada interesante que hacer aunque están muy presenten en una parte importante del metraje, lo que indica un problema importante del guion. Y aunque el climax final me gustó mucho y las criaturas míticas me alegraron el día, lo cierto es que la película me hizo recordar que Sandberg como director de blockbusters palomiteros es cutrillo, algo que se nota especialmente en unas escenas de acción que no consigue rodarlas de forma que resulten interesantes. El presupuesto pasó de 90 millones en Shazam! a 125 en esta continuación, una cantidad muy ajustada dada el aumento en la escala de la película. Sin embargo, viendo algunos momentos sentía que a veces no es un problema de presupuesto, sino de habilidad de los creativos. Y como digo el climax me gustó mucho, pero es posible que fuera porque destaca dentro de la mediocridad general en el aspecto visual.

Por suerte para Shazam! La furia de los dioses, estos elementos acaban resultando secundarios gracias a la frescura y el amor que se tienen todos los miembros de la familia, que aportan el núcleo emocional que la película necesita para enganchar al espectador. Al menos conmigo lo consiguieron, cosa que por ejemplo no consiguió Black Adam con su intento de molonismo extremo de tío duro de pacotilla.

Destacar que la película tiene dos escenas post-créditos, la primera divertidísima, y un cameo estupendo de un miembro de la Liga de la Justicia que es además fundamental para la resolución de la película (aunque a la vez es un deus-ex-machina total). Escena que viene precedida por un gag buenísimo en mitad de la película a costa del final de la primera Shazam en la que mostraron a Superman sin que se viera la cara de Henry Cavill, no me acuerdo por qué motivo.

Teniendo en cuenta el ajustado presupuesto de 125 millones de la película, con que recaude 325 ya cubriría los costes de producción y empezaría a dar beneficios. Sin embargo, los trackings de ventas de entradas estaban siendo nefastos, y es estreno este fin de semana con tan sólo 30 millones en USA y 35 en el resto del mundo confirma que isual que Black Adam, la película no cubrirá los costes de Warner / New Line. Que una película de este tipo no consiga recaudar 200 millones en todo el mundo es un ejemplo más de lo dañada que está la marca DC / Warner en el mundo del cine. Aunque en este caso, entiendo que una parte del público no tendrá ganas de ver esta película debido a la naturaleza infantil de la primera parte.

Además, la película se ha visto perjudicada por una campaña idiota en redes sociales, al darse por sentado que esta película no va a tener repercusiones dentro del relanzamiento que James Gunn y Peter Safran van a llevar a cabo a partir de The Flash. Y digo idiota porque la gente debería concentrarse en disfrutar el AHORA y la película que tienen en pantalla, que muestra una aventura autoconclusiva y satisfactoria en si misma, en lugar de pensar en unos planes de futuro que ahora mismo son indeterminados. Representativo de esto fue una conversación de David Sandberg con un idiota en twitter que al mismo tiempo que le decía sin tapujos ni vergüenza que no pensaba ver su película, le exigía saber los planes futuros de Warner con el personaje y si sería importante en el nuevo relanzamiento. A lo que Sandberg le contestó con acierto que la única forma de hacer que Warner vea que Shazam! es importante es apoyando esta película, porque si no interesa a nadie ¿porqué tendría que interesarle al estudio continuar sus aventuras? Esto muestra la locura en que se ha vuelto el mundo del entretenimiento mainstream por una parte del fandom realmente idiota.

En todo caso, se habla del «agotamiento del cine de superhéroes» personalizándolo siempre en Marvel Studios, pero si vemos lo que está pasando en su Distinguida Competencia, su universo cinematográfico está siendo destrozado por el gran público.

Shazam! La furia de los dioses no es una gran película, pero me entretuvo y creo que cumple bien con el objetivo de entrener a un público infantil y juvenil. A veces no se le puede pedir más a una película de este tipo.

Comparto el trailer de la película:

¡Shazam! La furia de los dioses es tan entretenida como intrascendente, pero sabiendo a lo que vas creo que puedes pasar un buen rato.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de The Batman de Matt Reeves (Sin Spoilers)

Muy contento con The Batman de Matt Reeves, tiene mucho mérito mostrarnos con éxito una nueva visión del personaje que se siente fresca y original y a la vez es fiel al espíritu de los comics. Hay mucha tela que cortar, pero voy a intentar transmitir mis impresiones de la película SIN spoilers.

PUNTUACIÓN: 8/10

En el segundo año de su lucha contra el crimen, Batman investiga la corrupción que recorre Gotham City y cómo conduce hasta su propia familia, mientras se enfrenta a un asesino conocido como Enigma.

Matthew George «Matt» Reeves (Nueva York, 1966) es un director, guionista y productor de cine estadounidense. Comenzó a hacer películas con tan solo ocho años, dirigiendo a sus amigos con una cámara doméstica. A los trece años, se hizo amigo de J. J. Abrams, con quien filmó varios cortos. Asistió a la Universidad del Sur de California y allí produjo el film estudiantil Mr. Petrified Forest, por el que consiguió un agente, además de colaborar con el guion de lo que finalmente fue Alerta máxima 2. Tras graduarse, coescribió The Pallbearer, que acabaría por convertirse en su debut como director. Junto con Abrams creó la serie televisiva Felicity, de la que dirigió numerosos episodios, incluido el piloto. Reeves ha participado ocasionalmente en episodios de otras series, entre ellas Homicide: Life n the Street y Relativity. En 2008 dirigió la película de monstruos Cloverfield, producida por Abrams. También escribió y dirigió Let Me In (2010), remake de la película sueca. Tras esto dirigió las dos exitosas películas de la última trilogía de El Planeta de los Simios, El amanecer del planeta de los simios (2014) y La guerra del planeta de los simios (2017), en la que además de dirigir escribió también el guión. Tras la devacle de BvS y Justice League, y al comprobar que Ben Affleck no conseguía levantar su película de Batman, fue llamado para tomar el control de esta nueva versión del Hombre Murciélago en un mundo propio sin conexiones con otros héroes de DC Comics.

Reeves escribe el guión de The Batman junto a Peter Craig. Uno de los grandes hallazgos de la historia es que se siente 100% respetuosa con la versión comiquera del personaje, con numerosas fuentes directas de inspiración como The Long Halloween de Loeb y Sale, Batman: Ego de Darwyn Cooke, las etapas de Grant Morrison, Scott Snyder y Greg Capullo, Tom King, e incluso el Batman Tierra Uno de Geoff Johns y Gary Frank, etc… pero a la vez consigue formar su propio mundo con su propia sensibilidad.

Para esta larga película de casi tres horas, Reeves colabora con el gran Michael Giacchino, que entrega una banda sonora que ya forma parte de la historia del personaje. Craig Fraser es el director de fotografía y ya había trabajado con Reeves en Let me in. William Hoy y Tyler Nelson se encargan del montaje. La película cuenta con un presupuesto de 200 millones de dólares y fue rodada en Reino Unido y Chicago. El parón provocado por el COVID probablemente le vino bien a Reeves, ya que aunque no cambió el guión, sí le permitió centrarse en aspectos de tono que necesitaba la historia. A destacar además que Reeves ha utilizado The Dome de The Mandalorian para rodar en él varias de las escenas claves de la película.

The Batman cuenta con un potentísimo reparto en el que destaca sobre todos un excelente Robert Pattinson como Bruce Wayne / Batman, que sobre todo su voz en la versión original me ha impresionado y me ha cerrado la boca ante mis críticas a priori al no verle como Bruce Wayne. Junto a Pattison encontramos en los papeles principales a Zoë Kravitz como Selina Kyle / Catwoman, Paul Dano como Edward Nashton / Riddler, Jeffrey Wright como James Gordon, John Turturro como Carmine Falcone, Andy Serkis como Alfred Pennyworth y Colin Farrell como Oswald «Oz» Cobblepot / Pingüino.

Empezando a valorar The Batman, lo primero y principal es que me ha gustado mucho, empezando por lo fiel que se siente al espíritu de una parte de los comics de Batman que se centran en su faceta de detective, algo que hasta ahora no habiamos visto bien realizado en las diferentes versiones cinematográficas del personaje. Tiene mucho mérito por parte de Reeves que siendo la décima película en imagen real en la que Batman aparece, se sienta nueva y fresca, con cosas interesantes que contar ampliando la mitología del Caballero Oscuro de forma que resulte original.

Visualmente la película es de 10, y nos deja momentos y fotogramas que ya quedan para la historia del personaje. Me resulta curioso que dentro de la aproximación «realista» que Reeves supuestamente ha empleado para la historia, la iluminación super saturada de color en algunos momentos que me encanta, pero es todo menos realista, dando un feeling super estilizado y alejado de las versiones previas del personaje. La aparición de Batman de entre las sombras me alucina todas las veces, al igual que la presentación del Batmóvil, que tiene un montaje de sonido alucinante. También me gusta esta versión de Gotham nocturna siempre lloviendo con un toque decadente y corrupto que mancha todo lo que toca.

Robert Pattison ya he comentado que me ha cerrado la boca con su estupendo trabajo. Reconozco que le sigo viendo un poco raro como un joven Bruce Wayne, pero la verdad es que no puedo más que quitarme el sombrero por su interpretación. Tiene la presencia y la sensación de amenaza, y además su voz es alucinante, mucho mejor que el grito gutural ininteligible en algunos momentos de Christian Bale. Pattison tenía un encargo muy complicado porque las comparaciones son inevitables, y diría que sale con nota de la película. Aprovecho para comentar que el traje de Batman lo veo una mejora dentro de las diferentes versiones armadura, sobre todo comparado con el de la trilogía de Nolan, pero no mejora la versión de Snyder, con un cuello y una máscara que no me acaban de funcionar.

También me gusta mucho el Gordon de Jeffrey Wright y sobre todo, poder verle tantos minutos en pantalla y la química que comparte con Batman. En cierto sentido, que trabajen juntos de la forma que lo hacen me recordó, dentro de las diferencias, al Batman Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli, entre otros motivos por el novedoso uso de la voz en off de Batman, un recurso narrativo en desuso que demuestra ser super efectivo en la película. Y aunque casi no tiene minutos, me gusta Andy Serkis como Alfred, destacando que tiene una importancia capital en la historia y en la evolución emocional que sufrirá Bruce.

Por el lado de los villanos, Paul Dano está genial como Enigma, dentro que no es rival físicamente para Batman, su voz tiene también un registro alucinante que aporta verdadera sensación de amenaza y frikismo (en el mal sentido que debe tener un villano de Batman), que me ha encantado. Solo puedo calificar de alucinante el cambio físico de Colin Farrell para interpretar a Pingüino, dentro que tiene una importancia más secundaria, tengo claro que el personaje puede dar mucho juego en próximas películas y va a crecer en importancia. Junto a ellos, John Turturro está perfecto como Carmine Falcone. En el lado de los villanos, Reeves y Peter Craig han armado un universo complejo con posibilidades inmensas que estoy deseando que sigan desarrollando.

Otro elemento fundamental de este Año Dos de Batman como el Caballero Oscuro de Gotham es que las cosas empiecen ya en marcha. Agradezco un montón que no se detengan en mostrarnos como fue la muerte de los padres de Bruce o su entrenamiento. Que los criminales se refieran a él como VENGANZA en la película, de hecho es la primera frase de diálogo de Pattison en la película «I´m vengeance», un prodigio de narrativa que establece el marco en el que nos movemos, es otro acierto que transmite que en el año que lleva luchando contra el crimen la gente, todo el mundo, le teme. Y eso a Bruce le vale, ya que piensa siempre lo peor de todo el mundo y se ha contagiado de la visión nihilista y desesperanzada de Gotham. Aunque Riddler si dirije sus cartas con los acertijos a Batman, que no se le llame por su nombre hasta muy adelante en la película, prácticamente en el climax final, también me parece narrativamente muy interesante.

The Batman juega la baza de la amenaza intelectual más que física, además de sacar a la luz el cáncer oculto que es la corrupción que lleva asolando Gotham durante décadas. En este sentido, me gusta que Reeves use el esqueleto de The Long Halloween en lo referido a unos asesinatos con unas pistas que hay que resolver pero de alguna manera use la idea central de El Tribunal de los Buhos, todo ello mezclado y formando una historia única para la película. El viaje de Bruce Wayne en la película y lo que aprende y el cambio que ejerce en él me gusta mucho y creo que es de largo lo mejor de la película. Algo que, de nuevo, veo un elemento totalmente comiquero que Reeves ha hecho suyo y lo ha llevado a su terreno.

Para ser casi tres horas de película y teniendo en cuenta todo lo que nos cuenta, la verdad es que el visionado lo disfruté un montón. Reconozco que hay un momento tras la revelación de los secretos del pasado de los Wayne en que empecé a pensar que la película tenía que empezar a despegar, pero globalmente estoy muy satisfecho de la película. Estoy leyendo muchas quejan es internet por la excesiva duración, y siendo larga para mi no es motivo de queja.

La película es además fiel a los comics en el sentido que Batman no se adelanta a nada, sólo puede actuar / reaccionar después del delito y enfrentarse a las consecuencias de los actos de un villano. Esto también me recuerda a Se7en de Fincher, con la que comparte un elemento de desesperanza y desolación ya que los policías realmente no llegan nunca a detener los planes del villano interpretado por Kevin Spacey, cosa que tiene una correlación en la película de Reeves. Pero frente a la película de Fincher, me gusta el final en el que Batman entiende que tiene que ser más y nos deja con la promesa de algo mejor. Ya digo que narrativa y emocionalmente la película me ha enganchado, incluso aunque en algunos momentos no haya conectado con la ejecución de algunos elementos.

Dentro que la película me ha gustado, también hay elementos cinematográficos en los que creo que The Batman no acierta tanto. Empezando porque aunque visualmente la película es increíble, me fallan las escenas de acción. Entiendo la aproximación del Batman brutal que puede acabar la pelea en un golpe pero da tres para acojonar al resto de criminales, pero no me gusta que a pesar de llevar armadura acepte recibir disparos de la forma en que lo hace durante toda la película, cosa que marca las coreografías o la falta de ellas durante la película. Esto es todo menos «realista», porque incluso con kevlar sientes la coz del disparo en tu pecho, y dejar que te hieran a sabiendas es de tontos, la verdad, lo que no me cuadra con la inteligencia que le supongo a Bruce Wayne. La parte de detective está muy bien, la de «luchador contra el crimen», no tanto. O reconozco que no respecto a la imagen que tengo yo del personaje.

La película rompe completamente la estructura de tres actos cinematográficos y abraza, entiendo que debido a la duración y la complejidad de la historia, una estructura de comic o novela con capítulos diferenciados, mientras Batman investiga los diferentes asesinatos y asimila los conocimientos que va consiguiendo sobre el funcionamiento de Gotham y quien manda realmente en ella. Esto en si mismo no es un problema, de hecho lo encuentro una refrescante novedad que parece demostrar que los tres actos cada vez están más en desuso en el mundo de los grandes blockbusters palomiteros. Sin embargo, lo que esta decisión creativa provoca es que la película falle a la hora de plantear y trasmitir tensión, presentando una historia plana que estando bien o muy bien en todo, no construye una tensión creciente que nos lleve a un brillante climax final.

Por este tipo de narración en capítulos, Reeves parece que se ve obligado a colocar escenas de acción de vez en cuando como si fuera una obligación para que el público no nos aburramos. Por ejemplo, la persecución en coche vista en el trailer mola un montón pero narrativamente rompe en dos la historia hasta ese momento. Y ya digo que la película me ha gustado mucho, pero el ritmo a trompicones provocó como comentaba antes que hubieran dos momentos en los que no miré el reloj pero si pensé que la historia necesitaba un push porque parecía que se estaba estancando. En cuanto a ritmo, no en cuanto a historia, que creo que está muy bien hilada en todo.

Unido a lo anterior, me gusta mucho el viaje de Batman y lo que aprende en esta película, pero el climax final de la película me falla completamente en lo referido a la parte de la acción y la última amenaza a la que tiene que enfrentarse, que es algo super gratuito que no aporta la amenaza ni la tensión que debería estando en el momento clave de la película. En este sentido, también creo que el final tiene un exceso de epílogos, incluido un cameo que no esperaba ver tan pronto, que alargan una película ya de por si larga. Dentro que como digo la película me ha gustado, diría que cinematográficamente The Dark Knight es muy muy superior, aunque este The Batman nos muestre una versión más fiel del personaje en una película en la que él se siente el protagonista y no queda eclipsado por los villanos.

Por cierto, comentaba antes que el reparto me ha gustado mucho, y quizá te habrás dado cuenta que he valorado a todo el mundo en positivo o muy positivo, con una excepción. Y es que no me ha gustado nada Zoë Kravitz como Selina Kyle. Y me resulta curioso que a priori Pattison no me encajara y luego él lo hizo genial mientras que la hija de Lenny ha decepcionado. Parto que es una mujer guapísima y como su padre, la cámara la adora. Sin embargo, su interpretación es muy floja, parece una instagramer más pendiente de salir cool en pantalla que de interpretar, y no me creo su relación con Batman porque ella no me transmite nada. Además, su baja estatura no ayuda a que haya química entre los dos, teniendo que emplear dobles en unas escenas de acción muy pobres en las que hay además elementos digitales no muy bien resueltos para algunas de las acrobacias imposibles. En mi opinión toda la parte de Selina me parece lo más flojo de largo de la película.

Y luego hay detalles ciertamente menores como que todos los corruptos de Gotham sean hombres blancos, al igual que los esbirros de los diferentes villanos como el hombre que al final le dice a Batman que «my name is vengeance», mientras que las personas que tienen que limpiar la ciudad del crimen, la nueva alcaldesa y James Gordon, sean afroamericanos (y una mujer), que están puestos ahí con una intencionalidad política muy clara conectando con las últimas teorías woke. Que no molesta, pero que se nota que no es casual.

A pesar de las últimas líneas, realmente The Batman me ha gustado mucho. Se nota que Reeves ha pensado mucho en cómo hacer su película de Batman, y nos obsequia con momentos de gran cine que son 100% comiqueros y a la vez transmiten una sensibilidad neo-noir muy marcada que funciona a las mil maravillas. Todo en The Batman está milimétricamente planificado y tiene su razón de ser, y me gusta que el director confíe en su audiencia y sepa que vamos a aceptar a este Batman más investigador que aventurero.

Estaré encantado de que Reeves pueda desarrollar su propia trilogía, porque este Batman de Robert Pattison promete que puede darnos muchas alegrías con una versión del Caballero Oscuro que se va a recordar.

Comparto el trailer de la película:

The Batman es una notable película que da nueva vida al personaje y que invita al optimismo de cara a los próximos años.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Peacemaker temporada 1 de James Gunn (HBO Max)

Peacemaker, el spin-of de El Escuadrón Suicida recién emitido por HBO Max protagonizada por un increíble James Gunn, muestra todas virtudes y defectos de James Gunn como creador.

PUNTUACIÓN: 7/10

Peacemaker es un asesino despiadado que cree que para lograr la paz vale todo.

Tras escribir y dirigir El Escuadrón Suicida, Warner terminó super contento con James Gunn, hasta el punto que le preguntó si tendría alguna idea para una serie spin-of con alguno de los personajes de la película, ya que necesitan contenidos originales para HBO Max. Tras pensar en ello y comentarlo con John Cena, Peacemaker fue el personaje elegido. Gunn escribe los ocho episodios de esta primera temporada y dirige cinco, siendo los directores de los otros tres Jody Hill, Rosemary Rodríguez, Brad Anderson. El éxito de esta temporada ha sido tal que ya se ha confirmado una segunda.

John Cena interpreta a Christopher Smith / Peacemaker: un justiciero hipócrita, egoísta, moralista y celoso que cree en lograr la paz a cualquier precio y que fue presentado en El Escuadrón Suicida. En la película también conocimos a John Economos (Steve Agee), ayudante de Amanda Waller (Viola Davis), y a Emilia Halcourt (Jennifer Holland) otra empleada de Amanda Waller caída en desgracia.​

Las nuevas incorporaciones de esta serie son Danielle Brooks como Leota Adebayo, la hija de Waller y última incorporación al comando Butterfly, que es el gran descubrimiento de la serie. Robert Patrick interpreta a Auggie Smith, el racista padre de Peacemaker, Freddie Stroma es Adrian Chase / Vigilante, un joven flipado amigo de Peacemaker que se cree un superhéroe, y finalmente Chukwudi Iwuji interpreta a Clemson Murn, el líder del comando Butterfly.

Empezando por los elementos positivos de Peacemaker, James Gunn vuelve a demostrar que su punto fuerte como creador son los perdedores, los personajes por los que nadie daría un euro a priori, a los que sabe sacarles todo su potencial. Peacemaker en El Escuadrón Suicida era un personaje penoso, un alivio cómico aprovechando su extremismo que no hacía gracia en ningún momento. Tras matar a Rick Flagg, ser herido de gravedad y pasar varios meses en el hospital, la serie arranca con su huida del hospital y su retorno a su casa tras años en la cárcel. Allí conoceremos a su mascota Eagly (un águila), su no-amigo Adrian Chase / Vigilante y sobre todo, a su padre Auggie, un villano racista y genio criminal que le construyó el casco con habilidades especiales. Sin embargo, Chris no tendrá un segundo de respiro, ya que un grupo de operaciones encubiertas liderado por Clemson Murn le contactará y le obligará a ayudarles para evitar volver a prisión, en una misión en la que sus mortíferas habilidades serán imprescindibles.

Gunn transforma a un personaje penoso en la película en una víctima de una infancia dura y de un padre abusivo que le inculcó su ideología supremacista, algo de lo que tendrá que irse desembarazando poco a poco en el futuro. Aunque Peacemaker ni mucho menos se convierte en un ejemplo de virtud y básicamente sigue siendo el mismo gilipollas de siempre, la serie consigue que le veamos con nuevos ojos, lo cual es 100% éxito de Gunn y de un John Cena desatado que hace un despliegue actoral alucinante a lo largo de los 8 episodios de la serie. Me parece muy guay la forma en que Peacemaker no deja de equivocarse y de tomar decisiones erróneas a lo largo de la serie, y cómo a pesar de ello te preocupas y te encariñas con él.

Dentro de un humor de trazo grueso, Gunn aprovecha la serie para criticar algunos elementos problemáticos de la actual sociedad americana, como son el creer las mentiras de internet («lo leí en un grupo de Facebook, tiene que ser verdad»), las fake-news en general o como la humanidad está abocada al desastre al no confiar en la ciencia y no creer evidencias sobre el cambio climático. Aunque Gunn cuenta su historia con un tono over-the-top exagerado, no hay duda que es muy inteligente en la forma en que coloca sus mensajes, siendo en general una crítica poco sutil a la «cultura redneck», por llamarlo de alguna manera.

Aparte de Peacemaker, me gustan casi todos los personajes secundarios de la serie. Economos, Halcourt, Adebayo o Murn forman un grupo disfuncional todos ellos con sus propios problemas y traumas que sin embargo encajan y se complementan de maravilla. Sus interacciones con Peacemaker permiten mostrar lo despreciable que es el racismo, la homofobia, el machismo y el resto de defectos e «-ismos» que muestra el protagonista a lo largo de la serie. Gunn ha planteado la serie para que todos estos personajes tengan también una evolución interesante en la serie que me ha gustado mucho y, como comentaba al principio, es para mi lo mejor de la serie.

Otro elemento muy positivo es que la serie ha tenido un presupuesto de Clase A a pesar de ser televisión. Gunn plantea algunas coreografías de acción brillantes, los efectos especiales a pesar de ser pocos lucen de maravilla y están situados en los momentos que tocan, y además se guarda un as en la manga al final que recuerda de alguna manera la aparición de Starro en el climax de la película. Como digo, la serie ha tenido cosas que me han gustado bastante, y desde luego resulta super entretenida.

Sin embargo, no todo es bueno. Empezando por la sensación que ya tuve durante El Escuadrón Suicida de que Gunn se estaba riendo DE los personajes, no con los personajes. Esto queda claramente reflejado en la figura de Vigilante, que está ahí para mostrar lo penoso que es y servir de alivio cómico (fallido), además del onmipresente humor a costa de Peacemaker. De hecho, en una entrevista posterior al final de la serie, Gunn admite que planteó un arco y una evolución para todos los personajes excepto para Vigilante, que es un personaje de una única nota. La de reirse de él. Y obviamente se que los comics son una cosa y la serie otra, y bla, bla bla… Pero Adrian Chase fue un personaje super interesante y complejo en los comics de la DC de los 80, y utilizarle para convertirle en esto me parece penoso. De hecho, si quería usar a Vigilante por algo en concreto, lo tenía muy fácil simplemente no llamándolo Adrian Chase, entonces sería claramente otro personaje y todos contentos. Pero llamarle Adrian me parece hasta una falta de respeto por su parte por el trabajo de los autores de comic.

En este sentido, dentro que me gusta el drama de Christopher Smith que Gunn presenta en la serie, creo que no casa bien con el concepto del personaje de «asesino despiadado que cree que para lograr la paz vale todo» presentado en la película. Si su padre es un racista del KKK, su hijo al que ha lavado de cerebro no hubiera pretendido esto a la hora de hacerse «un héroe», lo que en parte hizo que mi suspensión de credulidad saltara por los aires. En general, da la sensación de que Gunn piensa que cualquier personaje de comic que no sea «realista» merece ser usado como alivio cómico para que nos riamos de él. Esto me deja una sensación bastante triste, porque obviamente los comics no son realistas ni tienen que serlo, claro.

Comentaba que Peacemaker ha ganado en complejidad en esta temporada y me gusta su evolución. Sin embargo, no hay duda que Gunn usa al personaje para reirse del 50% de la población americana que vota republicano, amplificando con el humor grueso y tono de sátira lo que son los valores americanos clásicos del «all-american hero» mostrado en muchas películas de los años 80 y 90 que sin duda parodia.

Hablando del humor, no conecto para nada con el humor grueso de «culo-teta-caca-pis» de Gunn. No me hace gracia, no me reí en Escuadrón Suicida y no lo hice ahora. Con el añadido que muchos diálogos supuestamente graciosos están ahí para mostrar lo inteligente y over-the-top que es Gunn, no porque narrativamente tengan sentido, ya que creo que Gunn se recrea demasiado. Hay escenas muy gores con momentazos super sangrientos que están guay y me alegra que se hayan atrevido a mostrarlas en televisión mainstream (aunque hablamos de HBO). Pero el humor me parece totalmente fallido. En todo caso, no tengo problema en que hayan hecho una serie que no es para mi en este aspecto.

Lo que si es un problema mucho mayor es que Gunn está tan centrado en los personajes y sus interacciones que se olvida de la historia y el villano al que tienen que enfrentarse. Este problema del guión en lo relativo a la trama también fue evidente en Escuadrón Suicida, y aquí lo tenemos ampliado de dos a casi siete horas de televisión. La misión del comando Butterfly liderado por Murn es una ridiculez de principio a fin y la trama va a trompicones en todo momento, indicando que a Gunn le interesan más los diálogos de barra de bar que la historia y la amenaza contra la humanidad que se encuentra en la sombra.

De nuevo, acepto que Gunn tenga unas prioridades como creador que encuentro totalmente respetables aunque no coincidan con mis gustos. Lo que no entiendo es toda la gente a la que estoy leyendo que opina que Peacemaker es la mejor serie basada en personajes de comic de toda la historia. Porque los problemas de ritmo y la historia super endeble son cosas que veo super evidentes en cuanto te desprendes un poco del fanboyismo extremo.

Como es habitual en Gunn, la serie tiene una banda sonora de temazos de todas las épocas, la mayoría desconocidos para mi. Y estando bien esta selección de temas de rock y heavy, me dejan una sensación extraña en algunos momentos, ya que diría que Gunn usa estas canciones para reirse y hacer humor a costa de Peacemaker, Vigilante y, en general, del fan de este tipo de música en los estados granjeros del centro de los Estados Unidos. Digo esto con todas las reservas del mundo, porque no tengo claro si es así o no, pero realmente esa sensación es la que me transmitió la serie en varios momentos.

De igual forma, no entiendo la flipada que tiene la gente con la intro de la serie con el número musical realizado por el reparto de la serie. El caso es que me parece original y desde luego está bien ejecutado, pero no diría que es una genialidad o lo mejor que se ha visto en televisión como también he leído en redes sociales.

Hay también un cameo final que a algunos fans le ha volado la cabeza y a mi me ha dejado frío, partiendo que es un cameo sin importancia real en la trama. En positivo, sirve para recordar que el universo DC cinematográfico aún existe y algunas películas están conectadas y suceden en el mismo universo. Sin embargo, que salgan unos personajes y otros no refuerza la idea que Warner tiene un lío muy grande que ahora mismo no sabe cómo resolver. Veremos qué pasa con Black Adam y The Flash, ya que The Batman ya sabemos que va a su aire en un universo «realista».

Peacemaker es entretenida y plantea una historia poco o nada habitual de ver con su tono over-the-top y sus momentos super gores, pero también muestra cosas menos buenas con las que nunca llegué a conectar. En todo caso, esta serie supone un nuevo sopapo en la cara a todos los haters del «el género de superhéroes es siempre lo mismo». Cuanta más variedad haya en cine y televisión, sin duda ganamos todos.

Comparto el trailer de la serie:

Peacemaker ha estado mejor de lo que el episodio piloto indicaba. De hecho, tiene un montón de cosas buenas en lo relativo a la construcción de los personajes, aunque no consiga conectar con el humor grueso y la endeblez de la historia. Si te gusta el humor over-the-top y el gore, no tengo dudas que la vas a disfrutar.

PUNTUACIÓN: 7/10

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