Todas las entradas por igverni

Crítica de Jurassic World El renacer de Gareth Edwards

Jurassic World El renacer de Gareth Edwards es una buena película de dinosaurios que entretendrá a todos los fans de esta franquicia.

PUNTUACIÓ: 6.5/10

Cinco años después de los acontecimientos de Jurassic World Dominion, la ecología del planeta Tierra ha demostrado ser insoportable para los dinosaurios. Los pocos que quedan viven en ambientes aislados en las regiones ecuatoriales, donde el clima se parece al que conocieron antaño. Las tres criaturas más grandes dentro de esta biosfera tropical tienen en su ADN la clave para fabricar un medicamento que aportará beneficios milagrosos a la raza humana. Zora Bennett, una experta en operaciones encubiertas, es contratada para dirigir a un equipo de especialistas en una misión secreta cuyo objetivo es conseguir el material genético. Pero la operación liderada por Zora se cruzará con una familia cuyo barco volcó por culpa de unos dinosaurios acuáticos y todos acabarán en una isla prohibida donde se ubicó hace años un centro de investigación ultrasecreto del Parque Jurásico. Allí, en un lugar poblado por dinosaurios de numerosas especies, se enfrentarán a un descubrimiento tan sorprendente como siniestro que lleva décadas escondido.

Gareth James Edwards (1975) es un cineasta británico que se dio a conocer gracias a Monsters (2010), una película independiente en la que trabajó como guionista, director, director de fotografía y artista de efectos visuales. Posteriormente dirigió Godzilla (2014), y Rogue One: Una historia de Star Wars (2016). Tras los múltiples problemas que sufrió durante el rodaje de la película de Star Wars, en la que no dirigió los reshoots ni controló el montaje final estrenado en los cines, que incluye sin ir más lejos la ya super icónica final de Darth Vader, Edwards tardó 7 años en poder sacar adelante The Creator (2023), de la que también es autor del guion junto a Chris Weitz a partir de una idea suya.

Jurassic World El Renacer es la séptima película de la serie Jurasic Park creada por Steven Spielberg, y la cuarta desde que se renombró Jurassic World. La película ha sido escrita por el veterano David Koepp, que escribió los guiones de las dos primeras películas de la serie. La película de 133 minutos de duración y un presupuesto estimado de 180 millones de dólares cuenta con fotografía de John Mathieson, el montaje de Jabez Olssen y la música de Alexandre Desplat.

En reparto tenemos a Scarlett Johansson como Zora Bennett, una experta en operaciones encubiertas, Mahershala Ali como Duncan Kincaid, el líder del equipo de Zora, Jonathan Bailey como el Dr. Henry Loomis, un paleontólogo, Rupert Friend como Martin Krebs, un representante farmacéutico, Manuel García-Rulfo como Ruben Delgado, el padre de una familia civil náufraga, Luna Blaise como Teresa Delgado, la hija mayor de Reuben, David Iacono como Xavier Dobbs, el novio de Teresa, Audrina Miranda como Isabella Delgado, la hija menor de Reuben, y Ed Skrein como Bobby Atwater, un miembro del equipo de Zora.

Gareth Edwards sorprendió hace ya algunos años con su opera prime Monster (2010), a la que siguió la versión americana de Godzilla (2014). Teniendo en cuenta su experiencia previa, era un director perfectamente cualificado para dirigir esta película. Y en positivo tengo que decir que Jurassic World El Renacer es una película muy entretenida con un feeling clásico que recuerda a los clásicos de Spielberg. En este mundo de franquicias y secuelas continuas, resulta muy satisfactorio ver una película que se contenta con contar una historia autoconclusiva con principio y final y que sólo pretenda entretener a los espectadores.

Jurassic World El Renacer deshace toda la ridiculez de las dos películas anteriores en las que se daba a entender que la expansión de los dinosaurios por el planeta podría provocar la extinción de la raza humana. Eso era una mala idea para empezar que además nunca llegó a ejecutarse de forma conveniente. Por tanto, resulta lógico volver en esta película a un mundo en el que los dinosaurios casi se han extinguido de nuevo porque sólo pueden vivir en zonas cálidas cercanas al Ecuador.

El mcguffin es que un ejecutivo de una farmacéutica (Martin Krebs, interpretado por Rupert Friend) necesita la sangre y el ADN de los 3 dinos más grandes para hacer una vacuna que puede acabar con las enfermedades de corazón, lo que salvará millones de vidas, siempre claro que puedan pagar la vacuna. Para conseguir este ADN, viajará a una de las isla de investigación donde siguen viviendo estos animales. Su equipo lo forma Zora Bennett (Scarlett Johansson, en uno de los papeles más flojos de su carrera) una experta en operaciones encubiertas, el doctor Henry Loomis (Jonathan Bailey), experto en dinosaurios y asesor de Krebs), Duncan Kincaid ( Mahershala Ali), el líder del equipo de Zora y capitán del barco que les llevará a la isla. Junto a ellos van una tripulación que claramente son carne de cañón y que tenemos todos claro que simplemente están ahí para morir. La expedición rescatará a una familia cuyo barco se hundió por culpa de un dinosaurio. Una familia que tendrá que acompañarles en la expedición y que está formada por Ruben Delgado (Manuel García-Rulfo) , el padre de Teresa (Luna Blaise) e Isabella ( Audrina Miranda), a los que acompaña Xavier (David Iacono), el novio de Teresa.

La película empieza con un ritmo clásico en el que hacen que el espectador tenga que esperar para las grandes emociones. De esta forma, en la primera parte de la película asistiremos a la preparación y reunión del grupo que participará en la expedición. Este viaje por el mar recuerda al de películas como King Kong o Kong: Skull Island, pensando en otras películas de monstruos. A partir de ahí la historia adquiere una cualidad episódica mientras llevan a cabo las 3 misiones para obtener el ADN que fueron a buscar.

La primera criatura de la que extraen muestras es un Mosasaurio, un dino acuático que rodea la isla. En la isla, el equipo extrae la segunda muestra de un Titanosaurio, un pacífico hervívoro. A continuación, el grupo tendrá que entrar en un nido de un Quetzalcoatlus, un dino volador que se come a los velociraptores, obteniendo la tercera y última muestra de un huevo. Tras unas peripecias con múltiples problemas, empezando con que el barco encalla, y muertes de todos los que sabiamos que iban a morir, los supervivientes tendrán que buscar otra forma de abandonar la isla, momento en el que se encontrarán con el terrible dinosaurio mutante D-Rex, supuestamente el peor y más peligroso dinosaurio existente. (Otra vez).

Pensando en el vaso medio lleno, Jurassic World es muy entretenida. Las misiones con los dinos están geniales, hay momentos de tensión y consiguen que el visionado pase en un suspiro. Entre estas misiones la familia Delgado se encontrará con un Tiranosaurius Rex, que nos da uno de los mejores momentos de la película. El momento con los Titanosaurus nos devuelve el sense-of-wonder que siempre debería acompañar a los dinosaurio, unido a cierto terror cuando los protagonistas son atacados por Quetzalcoatlus o por el D-Rex. Hablando de cosas positivas, aunque la música es de Alexandre Desplat, mantiene el maravilloso tema de John Williams, y cada vez que sonaba me alegraba un poco el corazón.

Dentro que como digo Jurassic World El Renacer está bien, es necesario resaltar que NO es genial. Hay buenas escenas con los dinosaurios, pero en casi todas las escenas me dejaron con la sensación que plantean una buena escena que no saben cómo terminarla adecuadamente. Pasa con toda la misión en el mar, en la que el barco es atacado por un grupo de Spinosaurio  que acompañan al Mosasaurio. También en la casi perfecta escena del ataque del T-Rex en el río, en la que hay un montón de tensión y cuyo final es un chof. Y sobre todo, sucede en el climax final en el que el terrible D-Rex apenas aparece un par de minutos.

En esta apreciación de «bien pero no genial» entra también la sensación de familiaridad que tiene toda la película. Bien planteado esto es bueno, pero en la película se da la circunstancia de que todo recuerda a otra película de Jurassic Park / World, pero los originales son siempre mejores.

Hay otro elemento que debe comentarse, que es el hecho de ser la primera película de la saga en la que TODOS los dinosauros han sido creados por CGI, no utilizándose animatrónicos en ningún momento. Edwards en una entrevista afirma que es debido a que en sus películas previas usó CGI con buenos resultados, por lo que prefirió mantenerse con lo conocido. Sin embargo, dentro que no puedo decir que los dinosaurios luzcan mal, porque no lo hacen, en realidad sí pierden esa sensación de cosa real que interactuaba con los protagonistas. Algo que al final ayuda a la sensación de que estamos ante una película «menor» dentro de la franquicia.

Unido a esto hay otro elemento que también llama la atención. Y es que el guionista David Koepp fue contratado en ENERO de 2024 para escribir el guion de esta película. Que una película de efectos especiales de este calibre se haya podido estrenar 18 meses después es un milagro que me sugiere que había prisa por estrenar lo antes posible. Y que fuera una película que resultara lo más barata posible. Y obviamente un presupuesto de 180 millones es de un blockbuster de primer nivel, pero es un coste muy inferior al de las películas previas de la franquicia.

Las escenas están bien, pero al mismo tiempo la sensación que tenía de que no remataban bien los finales pueda ser debido a un guion poco trabajado y a la necesidad de rodar lo que fuera rápido, en lugar de pensar cosas más locas y/o espectaculares de las que han terminado apareciendo en el montaje final. En ese sentido, el final y todo lo relacionado con el D-Rex resulta decepcionante por la forma en la aparece y fin. Por no hablar del elemento de «gente tonta haciendo tonterías» de un guion que hace que unos duros mercenarios vayan ¡SIN ARMAS! a una isla llena de dinosaurios. El comentario de «no queremos hacer daño a los animales» no casa con ir a un ecosistema peligroso repleto de animales carnívoros. Acepto que esto añade un elemento novedoso a la película, pero es que es muy tonto.

De igual forma, todos los personajes son apenas arquetipos con muy poquita complejidad. No sólo es que sabes quien va a morir, es que casi sabes quien son los buenos y quien el malo y qué van a decir en cada momento. Comentaba que Scarlett Johansson tiene al peor personaje de su carrera, y es que no hay casi nada que rascar en un personaje plano al que intentan dar una complejidad falsa que la permita estar con los ojitos vidriosos a punto del llanto en u par de momentos, a pesar de ser una mercenaria curtida en 1000 batallas. Está claro que no vienes a Jurassic World por la complejidad emocional, pero lo que tenemos es más que plano (si es que eso es posible). también diré en positivo que me alegra tener a unos niños que tienes ganas de que mueran. En eso, la película cierta. No todo es flojo.

Claramente, los productores de Jurassic World El renacer están buscando un público familiar. Y para que los padres puedan llevar a niños de todas las edades se ha optado por una película super blanca en la que no hay sangre, los sustos son ligeros y no se consigue el tono cercado al terror que tuvo alguna película previa. Esto es también otra explicación a la sensación de «bien, pero no genial». Sin momentos impactantes y con un final telegrafiado, Jurassic World El despertar parece un sucedáneo del original. Y es un pena.

Me está quedando una reseña muy negativa de una película que me ha entretenido un montón y ha cubierto más o menos las expectativas que llevaba al cine cuando fui con mi hijo a verla. Tengo claro que los productores van a ganar bastante dinero con esta película, dentro que creo que se va a quedar muy lejos de las recaudaciones de las películas precedentes. La franquicia de Jurassic Park / World sigue llevando público a los cines, pero en realidad creo que los productores deberían pensar mejor qué quieren hacer con este mundo de dinosaurios, haciendo que el próximo estreno sea un acontecimiento en lugar de una versión descafeinada del original.

Comparto el trailer de la película:

Jurassic World: El renacer está bien pero nunca es genial. La sensación de familiaridad en este caso juega en contra, porque prácticamente todo recuerda a algo que ya vimos mejor en otras películas de la saga. Con todo, la película es un buen entretenimiento veraniego.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Superman 26-27 de Joshua Williamson, Eddy Barrows, Eber Ferreira y Sean Izaakse (DC Comics)

Tras el especial Superman 25, los números 26 y 27 sirven para cerrar algunas tramas abiertas desde hace tiempo, a la vez que nos preparamos para el inminente enfrentamiento de Superman contra la Legión de Superhéroes malvada del universo Absolute de Darkseid. Unos comics escritos por Joshua Williamson, con dibujo de Eddy Barrows, Eber Ferreira y Sean Izaakse, y color de Alejandro Sánchez.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Superman está infectado con Kriptonita roja! Y tras los impactantes sucesos de Superman nº 25 con Lex Luthor y Mercy Graves, Superman está poseído por un nuevo tipo de ira. ¿Quién se unirá a Superwoman para proteger Metrópolis de su ira?

¡LA KRIPTONITA ROJA ATACA! Nada puede detener la infección de Kriptonita roja de Superman, así que Lois Lane acude a los que infectaron al Hombre de Acero en primer lugar… el Escuadrón de la Venganza de Lex Luthor. El Dr. Pharm y el Sr. Injerto regresan por sorpresa. No te pierdas un número clave para el futuro de Superman y Lex Luthor.

Me reenganché a Superman aprovechando el especial DC All In en el número 19 de la actual etapa escrita por Joshua Williamson. Eso significa que aunque este comic ofrecía un estupendo punto de entrada, en realidad estábamos en medio de numerosas tramas, algunas de las cuales se van a cerrar en este arco de dos números Superman Red. Empezando con el envenenamiento que sufre Superman de una extraña Kriptonita Roja que actúa cuando Superman se enfada. Encontrarnos a un Lex Luthor amnésico deseoso de ayudar a Superman con una LexCorp. convertida en SuperCorp. era otra clave de estos números a lo que hay que sumar el ver a Lois convertida en Superwoman compartiendo aventuras con su marido.

Estas tramas van a cerrarse en estos dos números. Unos números en los que destaca el elemento emocional de un Lex Luthor encerrado en prisión que ha recuperado su memoria pero que no quiere volver a su vida de crimen sino que quiere ayudar a la humanidad. Aunque Superman haya dejado de confiar en él tras los sucesos del Superman 25. Me gusta mucho la forma en que Joshua Williamson ha planteado todas las tramas abiertas, y el toque emocional que añade a todo para que no sean peleas vacías. Entre G.I. Joe y esta colección, Williamson está creciendo en mi lista de autores a seguir.

Tengo algunos problemas con el dibujo de estas dos grapas USA. Y es que tenemos no a dos sino a tres dibujantes en estos números, Eddy Barrows, Eber Ferreira y Sean Izaakse, todo con color de Alejandro Sánchez. Cada vez me gusta más Eddy Barrows, un dibujantes que está consiguiendo ser super espectacular en las escenas de acción. Sin embargo, Ferreira e Izaakse son mucho más flojos. No se cual de los dos es, pero dibuja a Lois Lane y a Jimmy Olsen con unas expresiones faciales realmente lamentables, con las bocas abiertas mostrando dientes pero sin expresar nada. Sea cual sea de los dos, está muy verde en lo que a dibujar a personajes expresando emociones normales de ser humano.

Esto hace que el arte del comic quede un poco empañado, las escenas de acción dibujadas por Barrows están muy chulas, pero el resto de páginas no están igual de bien. Lo que están super guay son las portadas de Dan Mora.

Y hablando de Dan Mora, una subtrama que se ha ido desarrollando en esta colección tiene que ver con Booster Gold, prisionero en la realidad Absolute creada por Darkseid por la versión malvada de la Legión de Superhéroes. A eso se le une que Time-Trapper también fue hecho prisionero por estos villanos. El mes que viene, Dan Mora regresa a la colección para el Superman 28 que marca el inicio del combate de Superman contra estos supervillanos. La premisa pinta genial porque Williamson ha generado la tensión y el interés de forma muy acertada. Pero tener a Dan Mora ya es la guinda del pastel. Ganazas de leer este comic.

Hacía varias décadas que no compraba Superman, y lo estoy disfrutando mucho. Me veo comprando este comic a largo plazo, y es algo que me hace muy feliz.

Comparto las primeras páginas del número 26 USA:

Superman está manteniendo un nivel espectacular. Y ahora nos llega el enfrentamiento con la Legión de Superhéroes malvada de Darkseid. Se viene disfrute absoluto.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de F1 de Joseph Kosinski

Brad Pitt sabe lo que el público queremos ver. F1, su colaboración con Joseph Kosinski (Tron: Legacy , Top Gun Maverick) es un blockbuster modélico que merece verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Sonny Hayes fue el fenómeno más prometedor de la Fórmula 1 en la década de 1990, hasta que un accidente en la pista acabó prácticamente con su carrera. Treinta años después es un piloto nómada a sueldo al que contacta su antiguo compañero de equipo, Rubén Cervantes, propietario de un equipo de Fórmula 1 al borde de la quiebra. Rubén convence a Sonny para volver a la categoría reina del automovilismo y tener una última oportunidad para salvar al equipo. Su compañero será el novato Joshua Pearce, el piloto estrella del equipo, que está decidido a imponer su propio ritmo.

Joseph Kosinski (Iowa, 1974) es un veterano director de blockbusters americano. Debutó con Tron: Legacy (2010), a la que siguió Oblivion (con Tom Cruise, 2013), Only the brave (2017), el megaéxito de Top Gun Maverick (2022), Spiderhead (2022) y ahora F1. Kosinski además de producir y dirigir la película ha escrito el argumento junto a Ehren Kruger (guionista de varias de las peores películas de la franquicia de Transformers), que escribe el guion.

La película de 156 minutos de duración y un presupuesto de 200/250 millones de dólares pagados por Apple, con Warner encargada de la distribución a nivel mundial y Jerry Bruckheimer produciendo. F1 cuenta con fotografía de Claudio Miranda, montaje de Stephen Mirrione y música de Hans Zimmer. La película se rodó en localizaciones en Silverstone (Reino Unido) e incluyó el rodaje durante el fin de semana del Gran Premio de Gran Bretaña de 2023, los días 8 y 9 de julio. También se rodó en los circuitos de Hungaroring, Spa-Francorchamps, Monza, Zandvoort y Suzuka.

En el reparto encontramos a Brad Pitt interpreta a Sonny Hayes, un piloto nómada a sueldo y antiguo piloto de Fórmula Uno para Lotus en los años 90, que es reclutado para unirse al equipo APX GP F1. Damson Idris es Joshua Pearce, un novato que conduce para APX, convirtiéndose en el compañero de equipo y principal rival de Hayes. Kerry Condon interpreta a Kate McKenna, la directora técnica de APXGP. Javier Bardem es Rubén Cervantes, el dueño del equipo y amigo de Hayes. Por último, Tobias Menzies hace de Peter Banning, miembro del consejo de APX.

Al estar ambientada en la F1, además de los actores tenemos la aparición de muchísimos pilotos, entre los que tenemos a Lewis Hamilton, siete veces Campeón del Mundo , Fernando Alonso, dos veces Campeón del Mundo de Pilotos, Alexander Albon, Oliver Bearman, Valtteri Bottas, Franco Colapinto, Nyck de Vries, Jack Doohan, Pierre Gasly, Zhou Guanyu, Sergio Pérez, Carlos Sainz Jr. y muchos más.

F1 es una de las películas del verano. Un blockbuster modélico con una producción y un apartado técnico alucinante y un Brad Pitt sabiendo el tipo de personaje que el público queremos ver.

Justo antes de entrar a ver la película comentábamos que nos temiamos una historia llena de clichés de las historias deportivas. Pero al mismo tiempo, la clave no era si el cliché estaba, sino si se utilizaba de forma interesante o chapucera. Porque como en todo, la clave no está en la herramienta sino en el uso que se hace de ella. Y F1 plantea una película espectacular que consigue atrapar al espectador y dejarnos con el mejor sabor de boca posible. No está nada mal.

Brad Pitt hace de Brad Pitt en la película. O al menos, de la imagen que tenemos de él los espectadores. Pitt es Sonny Hayes, un piloto que iba para estrella de la F1 al que un accidente truncó su carrera. Al principio de la película está conduciendo (y ganando) las 24 horas de Daytona, momento tras el cual Hayes se marcha a pesar de la insistencia de su director de equipo para que renueve con ellos para la próxima temporada. Como el pistolero sin nombre interpretado por Clint Eastwood en la trilogía del dólar de Sergio Leone, Hayes no tiene casa y tras una aventura marcha a otro lugar a buscar su próxima.

En ese momento llega Rubén Cervantes (Javier Bardem), el dueño de la escudería de F1 APX GP que se encuentra en una situación límite. Tras 2 temporadas y media, su equipo no ha conseguido ningún punto en la F1 y su piloto principal se ha marchado dejándoles colgados. Rubén le explica que si no consiguen ganar una carrera en lo que queda de temporada, hay muchas posibilidades de que pierda la escudería al encontrarse arruinado por las deudas. Rubén fue amigo y compañero de Hayes cuando ambos corrían en la F1, y acude a él desesperado para intentar que le ayuda a conseguir al menos un punto. Lo que Rubén (y todos) no se esperan son los métodos poco ortodoxos que Hayes va a plantear en los circuitos para conseguir que la escudería no desaparezca. Comienza el show.

Pitt es perfecto en el papel de piloto veterano atormentado por su pasado que sin embargo sabe más que nadie en el equipo y no tiene problema en expresarlo. Su actitud de maestro zen unido a una actitud un poco sobrada es justo lo que esperamos ver de Pitt, y él lo borda. Igual podría decirse que Pitt tiene apenas este registro actoral, pero nos da igual cuando lo que hace lo hace tan bien y su carisma se sale de la escala a lo largo de toda la película.

Hayes tendrá que competir contra Joshua Pearce (Damson Idris), su compañero en la escudería, para hacerle entender que ambos deben trabajar juntos para que el equipo pueda sobrevivir. Pearce tiene un ego al menos tan grande que el de Hayes, y tendrá que ir entrando en razón y aceptar que Hayes sabe lo que es mejor para todos. El otro personaje importante de la película es Kate McKenna (Kerry Condon), la primera mujer ingeniera jefe de una escudería de F1, que tendrá que entender a Hayes si quiere construir un coche mejor que haga al equipo competitivo.

Mientras empieza la lucha de egos, el campeonato de F1 continúa, y veremos varias carreras en las que Hayes y Pierce competirán entre ellos y contra los demás equipos. Dentro de ser una película que conecta todo el rato con los clichés del género deportivo, me gusta la química que tiene Pitt con Condon y con Idris, que es otro de los motivos del éxito de la película. Junto a ellos, por supuesto Javier Bardem añade todo su carisma, lo que ayuda a que todas las piezas encajen y la melodía esté afinada.

Tener a la empresa de la F1 asociada a la película ha permitido que aparezcan prácticamente todos los pilotos de la parrilla de la F1. Esto es un detalle que está super chulo y ayuda a que la historia, por fantástica que sea, se sienta como dentro del mundo real de las carreras. Aunque no soy fan de la F1, ver a Fernando Alonso o a Carlos Sáinz me provocó una sonrisa.

Aunque F1 es una película larga de 2 horas y media de duración, estamos ante un blockbuster palomitero de primer nivel que consigue mantener aferrado al asiento de principio a fin. La duración no es nunca un problema si la película está bien. En este momento tengo que quitarme el sombrero ante el trabajo de Joseph Kosinski, porque narrativa y técnicamente la película es siempre espectacular y emocionante cuando tiene que serlo.

Hablaba del cliché y si eso es bueno o malo. Hay una parte de ello, porque como buena película deportiva que es, no hay duda que Pitt / Hayes va a conseguir el objetivo que se plantea al comienzo. Pero la película consigue sorprender con las decisiones que toma Hayes en la pista, es divertida cuando tiene que serlo y dramática cuando toca. Y siempre espectacular. El ritmo que imprime Kosinski me parece perfecto, y es lo que hace que la película nunca aburra aunque en realidad estamos viendo carreras de coches que en el mundo real no pueden ser más aburridas. Pensando en Top Gun Maverick, el ejército de los USA cedió su infraestructura para la película porque les daba la mejor publicidad posible. De hecho, tras su estreno aumentaron los alistamientos de gente queriendo emular a Pete Mitchell. En ese sentido, si la idea era vender la espectacularidad de la F1 a las nuevas generaciones para que se suscriban a DaZN, el éxito es monumental.

Las escena de Pitt pilotando un F1 (más o menos) son lo mejor de la película. Se ha comentado que Kosinski ha conseguido miniaturizar las cámaras que usó en Top Gun Maverick para ponerla alrededor del habitáculo del coche de carreras. Y el resultado es espectacular. La integración de acción real con fondos o vehículos digitales me parece magistral, hasta el punto de no saber en ningún momento qué elementos son reales y cuales digitales. La perfección visual que ha alcanzado Kosinski me ha volado la cabeza.

Dentro del fantástico apartado artístico hay que señalar la atronadora edición de sonido, sobre todo en la sala Dolby ATMOS en que vi la película, que ayuda a meterte en las carreras. También me ha gustado la música de Hans Zimmer, que transmite la velocidad y la épica de la competición, a lo que hay que sumar una selección de canciones que ayudan a construir la sensación de blockbuster de calidad.

F1 es una película con un presupuesto muy importante. Según las fuentes está entre los 200 y los 250 millones de dólares. Pues todos esos millones se ven en pantalla. La potencia visual de la película se ve y se siente desde el primer fotograma. Ya me gustaría que más películas tuvieran esta perfección visual. El climax final en el que sientes lo que es estar corriendo en una carrera de F1 me parece impresionante.

Cuando se analiza la crisis de las salas cinematográficas y la bajada de espectadores, por supuesto un factor importante de competencia viene de la enorme oferta de ocio disponible en streaming. Pero también habría que analizar por qué los estudios han estado AÑOS sin ofrecer a los espectadores un espectáculo del nivel de F1.

F1 es una película feel-good que te deja con la mejor sensación posible al final de la película. Y que puede ser disfrutada por todo tipo de espectadores, porque apela a todos sin excluir a nadie porque se centre en un mensaje identitario u otro. Una película filmada increíblemente que sabe que su función principal no es ser «importante», sino tan solo entretener. Y que lo consigue sin duda.

Top Gun Maverick es un peliculón que he visto en numerosas ocasiones. Y tengo claro que veré con mi hijo F1 muchas veces, porque nos ha dejado a los dos la mejor de las sensaciones. Ojalá los estudios aprenden y se dejen de chorradas y vuelvan al camino que nunca deberían haber abandonado, que es hacer película que gusten al PÚBLICO, sin importar lo que intenten decir los supuestos líderes de opinión de internet. Ojala podamos ver muchas más películas como F1 en pantalla grande.

Comparto el trailer de esta película:

F1 me ha parecido un películón. No lo dudes y vete a verla en la pantalla más grande y con mejor sistema de sonido posible.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Justice League Unlimited 8 de Mark Waid y Dan Mora (DC Comics)

Termina We are yesterday, el crossover entre Justice League Unlimited y Batman – Superman: World´s Finest, un comic de Mark Waid y Dam Mora, con color de Tamra Bonvillain que me ha recordado porqué me enamoré de los comics de superhéroes hace casi 50 años y sigo enganchado al género.

PUNTUACIÓN: 9/10

La Liga de la Justicia Ilimitada se encuentra sola mientras una ola de caos cronal se estrella contra las costas de su base de la Atalaya… ¡pero aún no se ha perdido toda esperanza! Una llamada de socorro de última hora puede ser suficiente para detener la marea… ¿pero por cuánto tiempo? Además: el destino de Gorilla Grodd y un importante paso hacia el próximo gran evento del DCU en el gran final de We Are Yesterday, ¡un crossover especial con Batman/Superman: World’s Finest!

La idea de Mark Waid de este crossover a través del tiempo entre Justice League Unlimited y Batman – Superman: World´s Finest estaba resultando una idea interesante a la que quizá le estaba faltando un poco de punch. Sin embargo, el climax de We are yesterday nos da toda la épica y la espectacularidad que estábamos demandando.

Y lo digo desde ya. Si soy fan de los comics de superhéroes, es gracias a comics como este. Poder disfrutar de Mark Waid y Dan Mora en estado de gracia es un sueño hecho realidad. Y por supuesto, es importante (fundamental) que los comics creen conexiones emocionales entre el lector y los héroes, Pero el género necesita momentos de acción más grandes que la vida planteados a una escala que sólo puede verse en los comics. Que es precisamente lo que tenemos en esta grapa.

La llegada de héroes de toda la corriente temporal para enfrentarse al Dios Grodd y los villanos de su Legion of Doom plantea la historia perfecta para que Dan Mora ofrezca uno de los trabajos más espectaculares hasta la fecha. Y anda que no ha dibujado comics espectaculares. Mora con el color de Tamra Bonvillain plantea un comic que es todo climax, en la que cada viñeta sería una spash-page en cualquier otra colección. El comic es pura épica con el destino del multiverso en juego, ofreciendo Mora un nivel de espectáculo al alcance de muy pocos artistas hoy en día.

Otra de las cosas espectaculares de este comic es esta página de publicidad insertada en el comic. Y es que aparte del éxito de Mark Waid por darle a Mora una historia que permite el lucimiento del dibujante, Waid y los editores de DC han creado una línea narrativa clara y fácil de seguir para que todos los lectores que se(nos) reengancharon(mos) a DC con el DC All In sepan(mos) cuales van a ser las historias claves que hay que leer. Por supuesto, este We are yesterday forma parte de esta historia río – evento DCeita. Compro Superman, con lo que no me pensaba perder el enfrentamiento entre Superman y la malvada Legión de Superhéroes de Darkseid. Pero en este mundo de saturación de comics publicados por todas las editoriales, me parece espectacular y digno de elogio cuando una editorial de lo pone fácil a sus lectores compradores.

Por cierto, hablaba de Waid simplemente por su habilidad de quitarse de en medio y dejar que Dan Mora se salga. Cosa digna de elogio. Pero en realidad Waid ha planteado una historia más grande que la vida en la que un secundario de segunda o tercera fila como AirWave se coloca en el centro de todo. La habilidad de Waid de crear a personajes con los que es fácil empatizar es otro de los grandes valores del escritor, a la vez que es un maestro situando las piezas de cara a los eventos más locos y grandes que puedan imaginarse en el universo DC.

Como digo, cuando un comic me da el entretenimiento y las apuestas tan altas como hace este comic, el resultado sólo puede ser un éxito. Estoy super contento de poder leer comics como este. Mejor, imposible.

Comparto las primeras páginas del comic:

We are yesterday termina de la mejor forma posible y nos plantea un futuro que pinta a apasionante. No se puede pedir más a un comic de superhéroes. Resulta maravilloso poder disfrutar de Mark Waid y Dan Mora en estado de gracia.

PUNTUACIÓN: 9/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de The Bear temporada 4 (Disney+)

¡Qué maravilla de serie es The Bear!! Tras una tercera temporada decepcionante porque no se sintió como una historia completa, esta cuarta temporada emitida en Disney+ nos ha devuelto a unos personajes rotos maravillosos y un montón de emociones a flor de piel en esta historia situada en el mundo de la restauración.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

En la cuarta temporada, Carmen «Carmy» Berzatto (Jeremy Allen White), Sydney Adamu (Ayo Edebiri) y Richard «Richie» Jerimovich (Ebon Moss-Bachrach) siguen adelante, decididos no sólo a sobrevivir, sino también a llevar al restaurante The Bear al siguiente nivel. Con nuevos retos a la vuelta de cada esquina, el equipo debe adaptarse, ajustarse y superar los problemas si quieren que el resturante sobreviva.

The Bear ha sido creada por Christopher Storer, un productor, director y guionista de cine estadounidense conocido antes de The Bear por Ramy, Eighth Grade y el especial de Netflix ganador del premio Peabody Hasan Minhaj: Homecoming King. Storer y Joanna Calo vuelven como showrunners de una temporada de 10 episodios, de los cuales Storer dirige 9, el segundo junto a Duccio Fabbri, siendo Janicza Bravo la única directora aparte del Showrunner. Storer y Calo escriben 6 de los 10 episodios, siendo el resto de guionistas la actriz Ayo Edebiri (Sydney), Catherine Schetina, Rene Gube, Lyonel Boyce, Karen Joseph Adcock

Jeremy Allen White interpreta a Carmen «Carmy» Berzatto, un galardonado chef de cocina de Nueva York que regresa a Chicago, su ciudad natal, para dirigir el restaurante de su difunto hermano Michael, The Beef. Ebon Moss-Bachrach como Richard «Richie» Jerimovich, el mejor amigo de Michael y gerente de facto del restaurante. Ayo Edebiri como Sydney Adamu, un joven y talentosa chef que se une a The Beef como nuevo segundo de cocina a las órdenes de Carmy. Lionel Boyce como Marcus Brooks, el panadero de The Beef convertido en chef pastelero, estimulado por la tutoría de Carmy. Liza Colón-Zayas como Tina Marrero, una cocinera veterana, mordaz y testaruda que aprovecha la oportunidad de formarse profesionalmente. Abby Elliott como Natalie «Sugar» Berzatto, hermana de Carmy y Michael, copropietaria a regañadientes de The Beef, y Matty Matheson como Neil Fak, amigo de la infancia de los Berzatto y a veces manitas del restaurante, son los protagonistas principales.

En esta cuarta temporada también tenemos a Jon Bernthal como Michael «Mikey» Berzatto, el hermano fallecido de Carmy, Jamie Lee Curtis como Donna Berzatto, la madre de los hermanos Berzatto, Oliver Platt como Jimmy «Cicero» Kalinowski, el mejor amigo del padre de los hermanos Berzatto, al que todos se refieren cariñosamente como «Tío», e inversor clave del restaurante. Molly Gordon como Claire Dunlap, una amiga de la infancia de los Berzatto, de la que Carmy está perdidamente enamorado, aunque no deje de dejarla de lado. Tras el cierra del restaurante Ever al final de la temporada anterior, Richie contrata a Jessica (Sarah Ramos), Garrett (Andrew López) y René (René Gube). Por último, Josh Hartnett y Will Poulter repiten sus papeles de Frank y Luca. Además, en varios cameos tenemos a David Zayas como David, el marido de Tina, Bob Odenkirk como el «Tío» Lee Lane, Sarah Paulson como Michelle Berzatto, John Mulaney como Steven and Brie Larson como Francie Fak y Rob Reiner como Albert Schnur.

Me he obligado a NO ver The Bear de un tirón cuando se estrenó el pasado jueves. Que era lo que me pedía el cuerpo. Al final, he dividido su visionado durante 4 días y ha sido una montaña rusa de emociones. La temporada anterior estuvo muy chula pero su final resultó super decepcionante porque no dio sensación de historia completa. A pesar de que esta temporada también deja un final abierto, la sensación ha sido muchísimo mejor.

Esta cuarta temporada tiene dos focos principales. En primer lugar, el tío Cicero plantea un ultimátum a Carmy. Tienen dos meses para conseguir que The Bear sea rentable, o se verán abocados al cierre, dado que Cicero también pasa por un mal momento económico y no puede poner ni un céntimo más en el negocio. Aparte que Carmy tendría que devolver el dinero que le han prestado, cosa que obviamente no puede. La sensación de cuenta atrás está presente en todos los episodios, y nos aboca a un posible final dramático. Aprovecho para recordar que el negocio está dividido en dos. Por un lado el restaurante de lujo liderado por Carmy y luego el puesto de bocadillos que lleva Ebraheim. Unos bocadillos que están resultando super rentables al sólo abrir para los almuerzos y tener un personal mínimo. De hecho, la posibilidad de expandir el negocio es una clave de Ebra a lo largo de la temporada.

La segunda clave de la temporada es que los personajes están intentando cambiar y ser mejores personas. Por supuesto Carmy es el que más cambia desde su versión obsesiva gilipollas de temporadas anteriores, Intentando dar más cancha a Sidney en el restaurante. Y sobre todo, pensando en su vida fuera de él, al intentar reconstruir su relación con Claire. El episodio 3 Scallop en el que Carmy va a ver a Claire en su casa para pedirla perdón e intentar arreglar al menos su amistad es uno de los muchos momentos emocionantes que tenemos en esta temporada. La idea que a medida que Carmy intenta tener una vida se da cuenta que ha dejado de amar la cocina es algo que se ve muy claramente a lo largo de la serie y con algunas conversaciones clave de Carmy por ejemplo con su hermana.

Dentro de la cualidad coral de The Bear, Ayo Edebiri como Sydney Adamu, la talentosa chef a las órdenes de Carmy, es una de las principales beneficiadas dramática y emocionalmente. Por un lado, el chef Shapiro la ofreció un trabajo en el restaurante en el que está trabajando, una propuesta económicamente mucho mejor que la de Carmy, a lo que hay que sumar la tensión que le suponen los cambios de humor y de criterio de Carmy. Que Carmy acceda a hacer un menú cerrado en lugar de cambiar de menú cada día, reconociendo que era una decisión egoísta que perjudicaba al restaurante, es una decisión acertada por parte de Carmy que hace aún más difícil la decisión.

Sydney es la protagonista emocional principal de dos episodios, el cuarto Gusanos, en el que pasa la tarde con la hija de su prima la peluquera, en la que tiene que aclarar sus ideas sobre quedarse o irse de The Bear. También en el sexto, Sophie, en el que sale corriendo al hospital debido a que su padre ha sufrido un infarto. El episodio tiene a Claire de invitada especial al acompañar a Syd en esos momentos de incertidumbre.

Dentro de los momentos actorales, otro de los puntos álgidos de la temporada lo encontramos en el noveno episodio Tonnato, en el Carmy va a ver a su madre Donna a su casa, en la que no había vuelto a entrar desde hace muchos años, para acercarla unas fotos antiguas. Esto provoca otro de los mejores momentos de toda la serie, demostrando lo grandísima actriz que es Jamie Lee Curtis, cuando Donna pide perdón por todo el daño que causó a Carmy y al resto de sus hijos. Tras años de problemas mentales o psicológicos y abuso del alcohol, Donna está en terapia y por fin es capaz de entender el daño que causó y se ha propuesto mitigar este dolor en la medida de sus posibilidades. Que Carmy termine cocinando para ella es uno de los momentos más bonitos que veremos este año en la televisión, marcando el comienzo de la sanación para ambos.

Los showrunners Christopher Storer y Joanna Calo son dos de los creadores que mejor han entendido la potencia del medio televisivo para contar historias. Los episodios tienen una duración aproximada entre 33 y 40 minutos, excepto en séptimo episodio Osos con la boda de Tiff, la ex-mujer de Ritchie, y Frank. Este episodio tiene una duración de 70 minutos en los que vemos prácticamente a todos los principales personajes en la serie. Adaptar la duración a lo que nos quieren contar es una de las grandes ventajas del streaming. Por cierto, justo debido a la duración de los episodios de +/- 35 minutos, tengo que decir que estamos en uno de los casos en que el estreno simultáneo de todos los episodios de la temporada mejora la experiencia, al permitir que cada espectador vea la serie a su ritmo.

The Bear es una serie dramática. Pero también es una serie visualmente bella, sobre todo en los momentos en que vemos los platos y postres (muy importantes esta temporada) que se preparan en el restaurante. A lo que hay que sumar las imágenes de Chicago y sus habitantes, que se han convertido en un alucinante reclamo turístico de la ciudad. A esto hay que sumar la magnífica selección de canciones que son otro elemento que siempre suma y ayuda a crear el tono emocional que necesita la serie en cada momento.

La elección narrativa de contar la historia siempre en primerísimos primeros planos es también muy llamativa, porque es otro de los elementos que hacen que la serie se salga de lo normal. Tener la cámara (figuradamente) delante de la cara de los personajes hace que sintamos estar en su cabeza y sintamos los pequeños tics emocionales o de duda, todo el espectro emocional que viven a lo largo de su jornada laboral y fuera de ella.

Dentro de lo acertado que es todo, los momentos con los Faks ofrecen el perfecto alivio cómico que la serie también necesita, algo que resalta además el elemento freak que existe alrededor de la familia Berzatto propietaria de The Bear. Aunque no he tenido tiempo de comentar todas las claves de todos los personajes, me gusta mucho el personaje de Marcual, el repostero, y la química que tiene con Luca. Y no he hablado nada de Richie, pero sigue su camino de mejora personal y profesional, ofreciendo un personaje increíble con el que Ebon Moss-Bachrach ha creado una interpretación mágica. En realidad, todo el casting es maravilloso.

Storer y Calo plantean un climax final que ocupa todo el último episodio. Uno de los mejores episodios de toda la serie en el que tan sólo tenemos a los 3 protagonistas principales, Jeremy Allen White (Carmy), Ebon Moss-Bachrach (Richie) y Ayo Edebiri (Sydney), en el callejón trasero de The Bear. Un episodio en el que las emociones están a flor de piel y en la que todos los rencores acumulados desde hace años saldrán por fin a la luz. Deberían crear un premio a casting coral, porque cómo premiar a un y no darle un premio al otro. Imposible. La sorprendente decisión de Carmy y la forma en que los otros dos se lo toman va a marcar un antes y un después para la serie, ofreciendo otro de los grandes momentos televisivos del años. Si es que hay serie, porque el reloj con la cuenta atrás llega a cero en los últimos fotogramas del episodio que cierra esta brillante tercera temporada.

Dejar The Bear con un cliffhanger tan bestia me ha dejado patidifuso, sobre todo porque de momento FX no ha confirmado que haya dado luz verde a la quinta temporada que debería terminar la historia. De momento, The Bear se ha estrenado a razón de una temporada al año. Pero el éxito de la serie ha convertido en estrellas a sus protagonistas, que están encadenando proyecto tras proyecto. No me puedo ni imaginar que The Bear no vaya a continuar, pero parece evidente que aparte de otras consideraciones, cuadrar las agendas de todo el reparto va a ser cada vez más difícil. En todo caso, espero que la serie vuelva a ser un éxito de crítica y de público. A mi me ha gustado muchísimo, pero si la audiencia no es buena, podría darse el caso que el estudio no quisiera continuar la serie.

Espero que eso no pase y podamos disfrutar de una quinta y última temporada en la que Carmy pueda llegar a ser feliz preferiblemente con Claire a su lado. encontrando la forma de volver a tener la pasión por la cocina que ha perdido a lo largo de los últimos episodios. Y lo mismo para todos, Ritchie y Syney también merecen ser felices y sentir que tienen una vida plena, como el resto de trabajadores del restaurantes. Nos deben ese final, no pueden dejar las cosas como están.

¡Qué seriaza es The bear! ¡Cómo me gusta!!!

Comparto el trailer de esta cuarta temporada de The Bear:

The Bear me encanta. Sin duda una de las mejores series de la televisión actual. Ya pueden dar luz verde a la quinta temporada o me voy a enfadar.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!