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X-Men 2 de Bryan Singer, mejor imposible

Tras ver X-Men hace unos días, continúo con mi revisionado de las películas de los mutantes de Marvel producidas por Fox con X-Men 2 (Brian Singer, 2003, titulada en USA, X2: X-Men United), que elevó el nivel de acción, drama y entretenimiento respecto a la primera película a cotas casi de perfección.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Los mutantes son seres humanos con alguna variación genética que les dota de características especiales, lo que los convierte en la minoría más perseguida del mundo. Dadas las circunstancia, el profesor Xavier crea una institución que sirva de refugio a estos seres. En ella son preparados para aceptar y dominar sus poderes con el fin de luchar contra la intolerancia y la creciente histeria colectiva que amenaza su existencia. Pero el rechazo hacia los mutantes aumenta todavía más cuando uno de ellos lanza un devastador ataque, lo que da lugar a una pública repulsa contra ellos y al reforzamiento de la Mutant Registration Act, cuyo líder, William Stryker, se propone eliminarlos atacando la escuela de X-Men. (FILMAFFINITY)

El éxito de X-Men hizo que Fox diera luz verde a la producción de su secuela de forma casi automática, manteniendo a Bryan Singer como director. Para la escritura del guión, los productores optaron por una fórmula que no era del todo inusual en lo referido a blockbusters palomiteros, al contratar a Zak Penn y David Hayter para que escribieran dos guiones diferentes, para elegir a continuación lo mejor de cada uno para terminar de ensamblar el guión definitivo. Hayter era el guionista de la primera X-Men, mientras que Penn, que escribió años más tarde el guión de Vengadores junto a Joss Whedon, había escrito guiones para Last Action Hero o Inspector Gadget.

Finalmente, Michael Dougherty, Dan Harris y David Hayter aparecen acreditados como guionistas, firmando un guión inspirado en los comics Dios ama, el hombre mata de Chris Claremont y Brent Anderson y Arma X de Barry Windsor Smith. A Singer le interesaba que la película tuviera un villano humano que transmitiera «la perspectiva humana, el tipo de ira que alimenta la guerra y el terrorismo”, algo que estos comics mostraban de maravilla. Además, al ganar Halle Berry el Oscar a Mejor en Actriz en 2002 por Monster´s Ball (Marc Forster, 2001), se añadieron nuevas escenas y diálogos durante el rodaje para incrementar su importancia en la película.

X-Men 2 contó con fotografía de Newton Thomas Sigel, montaje de Elliot Graham y música de John Ottman. La película se rodó entre junio y noviembre de 2002, y contó con un presupuesto de 110 millones de dólares. La película recaudó 410 millones en todo el mundo, confirmando el éxito del universo cinematográfico mutante de la Fox. Sin embargo, en ese sentido, merece la pena recordar que Spiderman de Sam Raimi recaudó 800 millones el año anterior (2002), lo que indica que los X-Men Fox tenía una franquicia rentable, pero no un taquillazo.

De hecho, aunque X2 luce muchísimo mejor que X-Men y contó con un presupuesto un 50% superior, pasando de 70 a 110 millones, de nuevo la película tuvo que eliminar elementos por motivos presupuestarios, como fur el caso de la Sala de Peligro que incluso había sido construida por el equipo de producción. En todo caso, creo que en este caso el presupuesto sí es adecuado con lo que aparece en pantalla, y aunque obviamente hubiera molado ver Centinelas o la Sala de Peligro en la película, al final tampoco se les echa de menos porque la historia funciona a las mil maravillas.

En X2 veremos el retorno de Patrick Stewart (Charles Xavier), Hugh Jackman (Logan / Lobezno), Famke Janssen (Jean Grey), Halle Berry (Ororo Munroe / Tormenta), James Marsden (Scott Summers / Cíclope), Anna Paquin (Anna / Rogue), Ian McKellen (Erik Lehnsherr / Magneto), Rebecca Romijn-Stamos ( Raven Darkhölme / Mística) y Bruce Davison (Senator Kelly).
Junto a este reparto coral, X2 nos presenta a Alan Cumming como Kurt Wagner / Nightcrawler, que protagoniza la excelente escena inicial de la película. Brian Cox como el Coronel William Stryker, el militar humano que busca provocar un genocidio mutante, Kelly Hu (Yuriko Oyama / Deathstrike), una mutante con habilidades similares a las de Lobezno y Michael Reid MacKay como Jason Stryker / Mutant 143, hijo mutante del Coronel Stryker completan el equipo de villanos de la película.
Además, la película aumenta el papel de los jóvenes mutantes Shawn Ashmore (Bobby Drake / Iceman) y Aaron Stanford (John Allerdyce / Pyro) presentados en la primera película, además de contar con cameos de Peter Rasputin / Coloso, Hank McCoy, Kitty Pryde, Jubilation Lee, Artie Maddicks y Theresa Rourke / Siryn entre otros.

Para empezar a valorar la película, en necesario recordar que la primera X-Men me pareció entretenida y casi perfecta en lo relativo a la caracterización de los personajes pero deficiente en las escenas de acción y en general en todo lo relativo a los efectos especiales. Creo que esto es algo que el propio Bryan Singer y los productores Lauren Shuler Donner y Ralph Winter supieron ver de cara a esta segunda película, creando una escena inicial con el ataque de Rondador Nocturno a la Casa Blanca que visualmente es mejor que toda la primera película junta y mostraba por fin un poder mutante en todo su esplendor.

Bryan Singer mantuvo todo lo que funcionó de la primera película en lo relativo a las caracterizaciones y las relaciones entre los personajes, aumentando el nivel de espectáculo que faltó en la primera película, con otros momentazos visualmente sobresalientes como son el asalto a la mansión, la huida de Magneto, el ataque aéreo al X-Wing, la pelea final de Lobezno frente a Deathstrike o el climax con el sacrificio final de Jean Grey.

Un elemento que me gusta de la película es la importancia que da a los jóvenes Iceman y Pyro, mostrando cómo se enfrenta cada uno de ellos al miedo y al rechazo de los humanos. Que al final Pyro decida marcharse con Magneto me parece un detalle muy inteligente del guión. Unido a esto, el protagonismo de Iceman y Pyro va en detrimento de Rogue, a la que en realidad no la pasa nada interesante durante la película, hasta el punto que el guión tiene que forzar elementos como que pilote el X-Wing en la parte final para justificar que haga algo positivo durante la película.

Sobre el guión, la primera película terminaba con una conversación entre Xavier y Magneto en la que Erik le advertía a Xavier sobre que la guerra entre humanos y mutantes era inevitable, a lo que Xavier contestó que “Compadezco a aquellos que vengan a mi escuela buscando problemas”. Me parece bestial que parezca que los guionistas usaran esa frase como base del guión para construir el ataque del ejército de los Estados Unidos.

La película bebe del mítico comic “Dios ama, el hombre mata”, uno de los más celebrados de la etapa de Chris Claremont, cambiando al caracterización del Reverendo William Stryker, manteniendo su odio hacia los mutantes al descubrir que su hijo ha desarrollado habilidades mutantes, pero transformándolo en un militar que usa ese odio para querer convertir a los mutantes en armas que utilizar. Además, la idea de usar a Xavier para matar a los mutantes sale directamente del comic, lo que indica un buen uso por parte de los guionisas de la rica historia mutante.

Conectar a Stryker con el origen de Lobezno no es fiel a los comics pero narrativamente creo que funciona perfectamente. Y es lógico también que tras la huida de Logan, Stryker siguiera investigando ante la realidad que la fusión del Adamantium en un esqueleto mutante tuvo éxito, lo que lleva a la creación de Deathstrike. El detalle del control mental de los mutantes apresados es otro elemento muy acertado que sirve además para disimular el hecho que la película cuenta con pocos “villanos” que se enfrenten a los X-Men en esta película.

Hacer que un humano sea el villano de X2 permite además realizar otro de los giros chulísimos de la película, al unir a Magneto y Mística con los X-Men que aún están en libertad, para enfrentarse juntos a la amenaza de Stryker. El clásico “el enemigo de mi enemigo es mi amigo” sufre aquí un giro novedoso, al unirse por primera vez los mutantes frente a una amenaza común que quiere masacrar a todos los mutantes. En todo caso, que Magneto sea enemigo de Stryker no significa que sea de fiar, como también se encarga de mostrarnos el guión, que como decía antes, lo veo super equilibrado en todos los aspectos.

Aunque Logan (Hugh Jackman) es el gran protagonista de la película y la película se encarga de mostrarnos una parte importante de su pasado, me parece también super brillante cómo saben conectar el guión con la Saga de Fénix Oscura, mostrando durante la película los problemas que Jean Grey está sufriendo con sus poderes crecientes. La película me pareció una pasada, y encima el final nos dejó con una sorpresa final que nos anticipaba una tercera película excepcional. Lástima que en este caso X-Men 3: La decisión final fuera una decepción enorme.

En lo negativo, a pesar de sus 133 minutos de duración, la película no tiene tiempo para desarrollar a todos los personajes y los grandes damnificados de esta situación son Scott Summers, ninguneado durante toda la franquicia, y el Professor X, desapareciendo ambos literalmente durante casi una hora. La dinámica Xavier – Magneto prácticamente desaparece de la película para darle mayor protagonismo a Lobezno y al drama de los mutantes odiados por ser diferentes.

Comentaba antes que al ganar Halle Berry el Oscar, se añadieron nuevas escenas y diálogos que aumentaran su protagonismo. Este es otro elemento que explica la desaparición de Scott durante la mayor parte de la película. Sin embargo, más allá de tener muchos minutos en pantalla, los poderes de Ororo plantean un problema durante el visionado debido a sus cambiantes niveles de poder, además que usarla a ella en el climax para detener a Xavier usando el frío es quizá la parte más floja y anticlimática de la película. Además, el guión vuelve a mostrar a Ororo como alguien que odia a los humanos por motivos nunca aclarados, algo ya intuido en la primera película, lo cual me parece un enorme problema en la caracterización.

Por otro lado, teniendo en cuenta el argumento de la película, merece la pena plantearse si el gobierno de los USA no tiene razón en querer encerrar a unos mutantes superpoderosos como es el caso de Charles Xavier, que pueden acabar con la vida en la Tierra. De hecho, que pueda ser hecho prisionero y le laven el cerebro no hace más que agravar este argumento, al convertir su naturaleza benigna en irrelevante, si puede se hecho prisionero.

En todo caso, estos elementos me parecen unos peros muy pequeños para una película brillante que lo hace casi todo bien y que puso el listón muy alto en lo relativo a adaptaciones cinematográficas de comics de grupos de superhéroes.

Comparto el trailer de la película:

X-Men 2 es una excelente película de aventuras que ofreció el nivel de espectáculo y emoción que los fans mereciamos ver y que la primera no acabó de ofrecer. El listón quedó muy alto, y no debería sorprender que X-Men 3 fuera una decepción. Pero eso lo dejo a la reseña de la película, que publicaré en breve.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Celebrando 20 años de X-Men (Bryan Singer)

Esta semana se celebra el 20 aniversario del estreno en Estados Unidos de X-Men (Bryan Singer, 2000), la película que junto a Blade (Stephen Norrington, 1998) y Spiderman (Sam Raimi, 2002) dió el pistoletazo de salida a la edad de oro del cine de superhéroes que actualmente estamos disfrutando. Aprovechando la efemérides, es un buen momento para revisitar la película y ver qué tal le ha sentado el paso del tiempo.

PUNTUACIÓN: 7/10

En un futuro cercano, la humanidad comienza a ver aparecer una nueva raza; los mutantes. Dotados de extraños y variados poderes, están agrupados en dos bandos: los que abogan por la integración y el entendimiento con la humanidad, encabezados por el doctor Charles Xavier, y los que buscan el enfrentamiento con una raza que consideran inferior y que les odia, dirigidos por Magnus, alias Magneto, un peligroso mutante con extraordinarios poderes. (FILMAFFINITY)

 

En la última década nos hemos acostumbrado a que Marvel Comics realice las películas de sus personajes de comic a través de su compañía hermana Marvel Studios, lo que asegura el control creativo y la tranquilidad de saber que la esencia de los personajes va a estar bien trasladada del comic a la gran pantalla. Pero este concepto era una idea imposible en los años 80 y 90, en el que lo  habitual era que las editoriales vendieran los derechos de sus personajes al primero que se interesara por ellos, no necesariamente un gran estudio de Hollywood.

En este contexto, durante la década de 1990 Marvel Comics había realizado una declaración de bancarrota durante el crash del sector y se encontraba en un momento delicado en el que necesitaba recursos económicos urgentemente. Una forma de conseguirlos fue vendiendo los derechos de sus principales personajes a los estudios de Hollywood, para que desarrollaran películas que significaran una cierta competencia al monopolio de Warner / DC Comics con sus películas de Superman y Batman.

Fox había estrenado en 1992 una serie de animación de los X-Men que fue tremendamente popular durante los 5 años en los que se emitió. Este éxito animó al estudio para comprar en 1994 los derechos cinematográficos de los personajes, tras casi 20 años en los que estos derechos fueron cambiando de manos entre varias productoras sin que consiguieran poner en marcha la producción.

Bryan Singer (Nueva York, 1965) era un joven director que en ese momento había realizado la maravillosa y multipremiada Sospechosos habituales (1995). Aunque no era un fan de los comics, firmó con Fox para dirigir la película tras valorar otras opciones del estudio, al creer que el tema principal de los mutantes perseguidos y odiados por ser diferentes era una metáfora poderosa a la que podía sacar mucho partido. Mientras se llevaban a cabo las diferentes escrituras de guión y se podía en marcha la producción, Singer dirigió la entretenida Apt Pupil (1998).

Viendo la ficha técnica de la película de IMDB, vemos que X-Men es un guión de David Hayter a partir de una historia de Bryan Singer y Tom DeSanto basada en los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby para Marvel Comics. Sin embargo, Fox contrató a numerosos escritores hasta encontrar la versión perfecta para rodar, algo en lo que el ajustado presupuesto asignado acabó jugando un factor determinante. Christopher McQuarrie, guionista de Sospechosos habituales, o el ahora idolatrado Joss Whedon fueron algunos de los escritores no acreditados que trabajaron en la producción.

Con un presupuesto en 75 millones de dólares, la película se rodó entre septiembre de 1999 y marzo de 2000 en varias localizaciones de Canadá, contando con Newton Thomas Sigel como director de fotografía, montaje de Steven Rosenblum, John Wright y Kevin Stitt y música de Michael Kamen. Teniendo en cuenta que se estrenó tan sólo 4 meses después de terminar el rodaje, el 14 de julio, podemos imaginarnos los plazos de entrega tan justos con los que trabajaron.

La película fue un gran éxito de taquilla, recaudando 300 milones de dólares, lo que multiplicaba por 4 su presupuesto, lo que dió luz verde al rodaje de su segunda parte estrenada en 2003. Hay cierta controversia en ámbitos comiqueros sobre si X-Men fue la película que abrió el camino del éxito cinematográfico a los superhéroes de Marvel. En mi opinión, el éxito de X-Men confirmó lo que ya Blade (Stephen Norrington), había mostrado a los estudios de Hollywood dos años antes, en 1998, que los superhéroes podían ser super rentables en taquilla y merecía la pena invertir en este género.

Dicho esto, considero que el verdadero “game-changer” que lo cambió todo no fue X-Men o Blade, sino el Spiderman de Sam Raimi de 2002. Esta película fue la primera que contó con un gran presupuesto para la época, casi 150 millones millones, más de el doble que X-Men, y recaudó 830 millones de dólares en todo el mundo, confirmando que el cine ya estaba en disposición de mostrar un nivel de espectáculo y “sense-of-wonder” que hasta ahora sólo podía verse en los comics, siempre que los estudios invirtieran en estos conceptos con unos presupuestos a la altura, cosa que como ahora veremos, no pasó en X-Men.

Hoy en día, el reparto de X-Men ya forma parte de nuestros recuerdos. Y debo reconocer que el casting fue un acierto bestial. La película contaba con el gran reclamo de contar con Patrick Stewart e Ian McKellen en los papeles principales de Charles Xavier (Profesor X) y Erik Lehnsherr (Magneto), creando un antogonismo que bebe directamente de los comics de Chris Claremont, presentando a dos amigos ahora enfrentados con visiones contrapuestas sobre la relación de humanos y mutantes. Mientras que Charles Xavier tiene un punto de vista más positivo y aboga por la colaboración entre humanos y mutantes, Erik, superviviente de un campo de concentración durante la 2ª Guerra Mundial, tiene claro que los humanos son capaces de repetir el holocausto, en este caso dirigiendo su odio y miedo contra los mutantes.

Hugh Jackman saltó a la fama gracias a su interpretación de Logan (Lobezno), el misterioso mutante de con garras y esqueleto de Adamantium, un pasado oculto en el misterio y una capacidad de curación sobrehumana. Y aunque su Logan ya es historia del cine, es interesante recordar como este papel le llegó por casualidad días antes del inicio del rodaje, ya que Dougray Scott, el actor que había conseguido el papel, tuvo que abandonar la producción debido a la imposibilidad de compaginar este rodaje con el de Misión Imposible 2, en la que hacía el papel del villano.

El resto del reparto lo completan Anna Paquin como Marie (Rogue), joven mutante que absorbe con el contacto físico los poderes de otros mutantes y la energía vital de los humanos , y que considera sus poderes una maldición, Famke Janssen como Jean Grey, una telépata y telequinética que mantiene una relación sentimental con Scott Summers (Cíclope), interpretado por James Mardsen, el serio jefe de campo del grupo que lanza poderosos rayos por los ojos que sólo pueden de controlados por unas un visor hecho de cuarzo de rubí, y Halle Berry como Ororo Munroe (Tormenta), mutante que controla el clima.

En el lado de los villanos de la Hermandad de Mutantes Diabólicos, tenemos a Rebecca Romijn como la multiforme Raven Darkolme (Mística), Tyler Mane como Victor Creed (Dientes de Sable), asesino sádico y hombre fuerte de Magneto, y Ray Park como Mortimer Toynbee (Sapo), un mutante muy ágil con una larga lengua. Completa el reparto Bruce Davison como el Senador Robert Kelly, que busca aprobar una ley que obligue al registro de todos los mutantes ante las autoridades, algo que nos recuerda el clásico argumento de Días de Futuro Pasado.

Entrando el materia ya sobre la película, debo reconocer que volver a ver X-Men me ha gustado mucho más de lo que esperaba, ya que pensaba que no habría envejecido demasiado bien. Sin embargo, lo primero y principal es que la película me ha ofrecido un buen entretenimiento.

Tras toda una vida en la que a lo máximo que podíamos aspirar los fans de los comics era a subproductos como los 4 Fantásticos de Roger Corman o a Punisher (1989) de la Canon interpretada por Dolph Lundgren, poder ver en imagen real la Escuela de Charles Xavier para Jóvenes Talentos fue una pasada, flipando con las caracterizaciones de cada personaje protagonista, además de los cameos de estudiantes como Kitty Pryde, Júbilo, Bobby Drake (Hombre de Hielo) o Pyros.

La película se apoya en dos elementos principales, por un lado el conflicto y el carisma de Xavier y Magneto, que son dos caras de la misma moneda, algo que viene casi literalmente de la etapa del comic escrita por Chris Claremont. Junto a esto, tenemos la relación de Logan con la joven Rogue, cuyos poderes de absorción de habilidades la impiden tocar a nadie y la convierten en un personaje perfecto para transmitir la soledad y alienación que sufren los mutantes por culpa de sus poderes. En los comics Logan hace de mentor de Kitty Pryde, por lo que a pesar de cambiar de personaje, esta relación cuadra y considero que es un cambio que no molesta ni afecta en lo fundamental a la adaptación. El carisma de Hugh Jackman se sale en todas sus escenas, y además el guión es un caramelo que permite mostrar un amplio rango de emociones, desde el tío duro que puede con todo al adulto preocupado por una niña a la que debe proteger.

El casting en lo relativo a Charles Xavier, Scott, Jean Grey o Tormenta es maravilloso, y transmiten la esencia de lo que un fan veterano como yo espero ver en una película de los X-Men. La personalidad benigna de Xavier, el choque de personalidades entre Logan y Scott y el triángulo que forman con Jean Grey es 100% comiquero y crean un dinámica super interesante que son la guinda del pastel que hace que la película funcione.

Como comentaba antes, globalmente la película me parece entretenida y me interesan los personajes por el vínculo emocional que tengo con los personajes del comic. Sin embargo, tras el visionado me doy cuenta que lo que hacen en pantalla no es realmente interesante, ni tampoco encuentro nada destacable de su conflicto contra la Hermandad de Mutantes Diabólicos de Magneto.

Constreñidos por un presupuesto insuficiente, los productores desecharon personajes como Bestia o Rondador Nocturno, la Sala de Peligro o los clásicos Centinelas que aparecían en los primeros borradores, optando finalmente por una floja trama en la Estatua de la Libertad en la que Magneto quiere convertir a los principales líderes mundiales en mutantes que resultara barata de rodar. Con ojos de 2020, toda la película tiene el feeling de un episodio piloto de serie de televisión no demasiado inspirado visualmente.

Poder ver una buena adaptación de un comic Marvel fue un sueño hecho realidad. Y al construir Singer la historia a partir del conflicto Xavier-Magneto y el centro emocional de Logan-Pícara-Jean Grey, no me importó que Tormenta tenga literalmente dos frases en toda la película y que lo que diga la coloque como alguien que odia a los humanos por motivos nunca aclarados en las películas. O que Cíclope aparezca relativamente bastante en pantalla pero no haga nada realmente destacable.

Como primera película que establece un universo cinematográfico en 2000, X-Men acertó en la ambientación y en el espíritu a pesar de sus limitados efectos especiales y unas mínimas escenas de acción. La labor de director de Bryan Singer me parece buena en el desarrollo de personajes pero muy plano en lo visual, no sabiendo crear escenas atractivas ni momentos realmente memorables.

Lo X-Men tenían amplio margen de mejora, y afortunadamente las expectativas se sobrepasaron en la excelente X-Men 2, que reseñaré dentro de unos días.

Otro tema que creo interesante comentar es el tema de los trajes de cuero negro. Matrix se estrenó en 1999 y se convirtió en un evento cultural que influyó durante años en todo el cine comercial, no sólo en lo relativo a los efectos especiales y su «bullet-time», sino por su estética. Esta influencia se puede ver claramente en el diseño de producción de X-Men, que optó por eliminar los clásicos trajes de los comics por unos genéricos uniformes de cuero negro. Aparte de unirse a la tendencia marcada por Matrix, la realidad es que ni los productores ni Brian Singer, que recuerdo no era lector de comics, creían que los trajes de colores pudieran funcionar en pantalla, y obviamente si tu mismo no te lo crees no lo vas a mostrar bien.

De hecho, Singer incluyó una broma metatextual en la película sobre esto, cuando tras ponerse los trajes de cuero y Lobezno expresa su desagrado, Cíclope le contestó de modo sarcástico «¿Hubieras preferido un traje de licra?» En ese momento, debo reconocer que la broma funcionó. El problema vino cuando tuvimos que aguantar esa misma broma repetidamente durante casi 20 años (en Logan de 2017 aún hay una mención sobre esto), mostrando a un estudio y unos productores anclados en una estética caduca cuando el género había avanzado sin complejos.

Marvel Studios desmontó esta idea 10 años más tarde en sus películas de Iron Man, Thor o Capitán América, mostrando que el problema no son los trajes, sino de los profesionales que no saben usarlos o no se los creen. Pero tampoco hace falta remontarse tanto en el tiempo, porque sin ir más lejos en 2002 Spiderman, que recuerdo que fue para mi la verdadera «Game-Changer», nos mostró su traje rojo en toda su gloria, enfrentándolo Raimi a un Duende Verde con una chillona armadura verde. Unido a esto, la excelente X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011) ya significó la demostración de que los trajes de los X-Men pueden funcionar sin problemas en pantalla, pero te los tienes que creer para comenzar…

En resumen, X-Men me ha gustado y me ha entretenido, aunque para un espectador de 2020 no puede evitar transmitir una sensación de baratillo, sobre todo teniendo en cuenta que series de televisión como Legion o Doom Patrol han mostrado elementos mucho más brillantes y espectaculares que la película de Singer.

Comparto el trailer de la película:

 

X-Men sigue siendo un buen entretenimiento construido a partir del carisma de los personajes que creó una franquicia cinematográfica que se desarrolló durante 20 años. A pesar de la sensación de baratillo que transmite para un espectador de 2020, merece la pena recuperar la película.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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¡Saludos a todos!

 

Crítica de The Old Guard de Gina Prince-Bythewood (Netflix)

Tenía cierta curiosidad de ver The Old Guard, película de acción dirigida por Gina Prince-Bythewood basada en el comic de Greg Rucka y Leandro Fernández, con Charlize Theron de protagonista. Y lamento tener que decir que aún siendo entretenida, estamos ante la última película montonera y genérica de la cadena online.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Un grupo de mercenarios inmortales liderado por una guerrera llamada Andy (Charlize Theron) ha luchado para proteger el mundo durante siglos. Pero cuando el equipo es reclutado para ejecutar una misión de emergencia y sus extraordinarias habilidades salen a la luz, Andy y Nile (Kiki Lane), la soldado más joven en unirse al grupo, tendrán que ayudar a sus compañeros a eliminar la amenaza de aquellos que buscan replicar y beneficiarse de sus poderes a toda costa…

The Old Guard es un comic escrito por Greg Rucka y dibujado por Leandro Fernández, editado por Image Comic. Reconozco que no lo he leído y que es una de las pocas obras de Rucka que no tengo, pero en su día no consiguió captar mi atención. Cuando leí que Netflix había adquirido los derechos de este comic, lo cierto es que no me llamó demasiado la atención tampoco, pero las noticias posteriores sobre que Rucka iba a escribir el guión, asegurando la fidelidad a su creación, y el fichaje de la gran Charlize Theron consiguieron de nuevo motivarme a verla.

La directora Gina Prince-Bythewood (Love & Basketball, La vida secreta de las abejas) fue elegida para dirigir The Old Guard. No he visto sus películas, así que de momento tenía el beneficio de la duda, debido a sus colaboradores. La película cuenta con Barry Ackroyd como director de fotografía, y música de Volker Bertelmann, Dustin O’Halloran.

En el reparto, junto a Charlize Theron encontramos al conocido  Chiwetel Ejiofor como el antiguo miembro de la CIA Copley, que se une a los miembros del equipo de inmortales formado por Matthias Schoenaerts (Booker), Luca Marinelli (Nicki) y Marwan Kenzari (Joe). El grupo se enfrentará a un cambio inesperado ante el nacimiento de una nuevo inmortal, la Marine Nile Freeman, interpretada por KiKi Layne.

Empezando en lo positivo, debo decir que se nota el toque de Rucka en el guión en lo referido a la construcción de los personajes femeninos, una de las señas de identidad dentro del mundo del comic. Ver a Charlize Theron siempre está bien, y aquí interpreta a una milenaria inmortal a la que le cuesta encontrar motivos para seguir viviendo en este mundo lleno de guerras y dolor de los más débiles. Ella es una «bad-ass» de manual que ha olvidado más técnicas de guerra que ningún soldado podrá aprender en una vida, y a la vez transmite un dolor interior, que conoceremos al ver algunos detalles de su doloroso pasado y lo que perdió. En ese sentido, la escena del ataud es probablemente la mejor de toda la película y la que mejor transmite ese dolor. Theron creo que lo hace muy bien, es una pena que la directora y todo lo demás no esté a su altura.

Junto a Theron, KiKi Layne es el gran descubrimiento de la película, porque Nile es una marine super capaz que se convierte en nuestros ojos al entrar en este mundo oculto de inmortales. Ella es la siguiente tía dura creada por Rucka con potencial para hacer grandes cosas en el futuro.

Del guión de Rucka, me gusta también que intenta crear una historia a cada inmortal que no les convierta en tíos duros montoneros, y consiguen crear cierta empatía hacia ellos, mostrando que para Booker la inmortalidad es una maldición, al vivir en soledad al haber visto morir a sus seres queridos. Ese es otro elemento que me gusta, y diría que al menos el primer tercio cuenta con una premisa y varios elementos lo bastante interesantes para generar interés. Lo malo es que estas expectativas no se cumplen en la segunda mitad echando por tierra en parte lo mostrado hasta ese momento. Aún siendo una película entretenida que su visionado pasa en un suspiro, el poso que me dejó es de «otra película montonera más».

Empezando por lo que no me ha gustado, es una pena que pudiendo ir más allá con las coreografías de acción, mostrando a seres inmortales con estilos de lucha propios y diferenciados, fueran a lo fácil y básico creando una mala copia de John Wick con unos genéricos disparo-giro-proyección-nuevo disparo para todos. Además, para una película de acción cuyo gran reclamo es «Charlize Theron realiza todos los stunts», realmente ¡tenemos muy pocas escenas de acción! De todas las coreografías, la única realmente original que me gustó precisamente porque nos mostró algo diferente es el combate en el avión de Andy y Nile. Esta pelea mola mucho. Lástima que sea la única.

Incluso en la pelea inicial, la que debería dejarnos a los espectadores con la boca abierta,  está todo rodado en un ambiente oscuro (¿para disimular qué?) y un estilo de cámara con demasiados movimientos que no ayuda a resaltar el trabajo de los especialistas. Viendo la película, entiendo que el trabajo de la directora no ha estado al nivel de sus coreógrafos. Y para empeorar las cosas, tras el combate en el avión, todo lo que vemos a continuación no está a la altura, con un aroma de mediocre genérico que me dió mucha pena.

Otro elemento con el que no encajé nada es que The Old Guard plantea un tono de drama interesante en la primera mitad que se va al traste al convertirse la película en la segunda mitad en una parodia de si misma con un malvado de opereta penoso, un joven magnate de una empresa farmacéutica que quiere investigar con los protagonistas para descubrir la fuente de la inmortalidad. El climax final me parece uno de los más decepcionantes que vi en bastante tiempo en una película de acción, echando por tierra todo lo bueno previo.

Otro elemento con el que no conecté fue con su banda sonora, que pone canciones melódicas con letra antes o durante las escenas de acción que no pegan nada y que rompen el feeling dramático y de tensión que estas escenas deberían tener. Esto me parece un bajonazo incomprensible, solo entendible desde el punto de vista que alguien que no está familiarizado con el cine de acción.

Aunque la película por boca de Andy nos explica algunos detalles de su inmortalidad, me quedé con ganas de conocer mejor algunos detalles que no están del todo explicados, de forma que vemos despliegues de poder algo diferentes. Sinceramente, me quedé con ganas de saber, p.ej. si sufren una amputación, como recuperan el miembro perdido, o incluso si lo recuperan. Haber contado con algún detalle un poco over-the-top gore hubiera sido un puntazo, pero entiendo que eso no casaba en la propuesta familiar de Netflix.

Como comentaba más arríba, el climax no funciona y muestra una super preocupante falta de personalidad y ganas de crear algo realmente diferente que nos deje a los espectadores con ganas de ver una más que probable segunda parte.

Una de las cosas que más me molesta del 90% de estos estrenos comiqueros de Netflix  de los últimos tiempos es la sensación que transmiten que creen que los espectadores nos conformamos con una película «sin más», que veo  igual que podría poner otra cosa dentro de su inabarcable catálogo. Y lo malo es que en parte creo que tienen razón. No me ha importado ver The Old Guard en casa aún siendo montonera, pero creo que hubiera salido bastante enfadado del cine si hubiera pagado por verla en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película:

The Old Guard es la última decepción de Netflix en lo referido a sus adaptaciones de historias de comic.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Upgrade de Leigh Whannell

Gracias a Prime Video pude volver a ver Upgrade, la película australiana de 2018 que asentó la carrera del escritor y director Leigh Whannell previo a su consagración con El Hombre Invisible, y me alegra poder decir que me gustó mucho más que la primera vez.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras ver cómo su mujer es asesinada tras un accidente que le deja parapléjico, un hombre se somete a una operación que le permite volver a caminar para así poder vengar a su esposa. (FILMAFFINITY)

Leigh Whannell es un director y escritor australiano nacido en 1997. Su carrera profesional está inevitablemente conectada a la de James Wan, ya que entablaron amistad en la facultad en Australia, creando SAW en 2004. Tras una década escribiendo los guiones y actuando de productor de James Wan en la franquicia de Saw y en las dos primeras películas de Insidious, en 2015 dió el salto a la dirección con Insidious 3, película en la que además de dirigir escribe el guión.

Upgrade, estrenada en 2018, supuso su segunda película como director y guionista, y fue producida por el sello de terror Blumhouse con un presupuesto de 5 millones de dólares, que estuvieron super bien aprovechados en pantalla.

La película cuenta con Stefan Duscio como director de fotografía, montaje de Andy Canny y Jed Palmer.

La película está protagonizada por un estupendo Logan Marshall-Green como Grey Trace, marido que queda paralítico tras un robo en el que murió su mujer, Betty Gabriel como la detective de policía Cortez, Melanie Vallejo es Asha, la esposa de Grey, mientras que Harrison Gilbertson es el millonario inventor Eron Keen, creador de la tecnología que permitirá a Grey volver a caminar.

Upgrade es una estupenda serie B que consigue dar un giro muy interesante a las típicas historias de venganza que sirvió para que su director Leigh Whannell saliera definitivamente de la sombra de su amigo James Wan, consiguiendo que a partir de este momento se le valore por méritos propios.

La película me parece modélica en todos los aspectos. Por un lado, el guión de Whannell me parece super interesante, porque partiendo de dos clichés del cine de acción, el de marido que busca venganza por la muerte de su mujer, y el super héroe que tras una tragedia tiene que aprender a utilizar sus recién adquiridos super poderes, consigue crear un giro que rompe con todo esperable en una serie B «standard».

Si me gusta el Whannell escritor, me gusta mucho más su faceta de director, creando momentazos visualmente chulísimos cuando Grey, el protagonista, emplea su cuerpo recién aumentado / mejorado. Empleando un enfoque en el que la cámara está fija en el protagonista, vemos como todo gira en torno a él, consiguiendo escenas de acción que se salen de lo normal.

Además, como comentaba antes, la película es una producción australiana financiada por Blumhouse con un presupuesto de 5 millones que asombra por lo bien utilizados que están. Que con este presupuesto hayan conseguido rodar escenas nocturnas de persecución en una autopista, por ejemplo, además de multitud de escenas exteriores, me indica que estamos ante una producción que ha sabido optimizar al máximo sus recursos, luciendo mucho mejor de lo que debería.

En lo relativo a las  interpretaciones, dentro que estamos ante una serie B que sabe lo que es y no tiene pretensiones de ser nada más, me ha gustado la interpretación de Logan Marshall-Green como Grey Trace, un hombre que se encuentra en un cuerpo que en algunos momentos se mueve como si otra persona estuviera a los mandos. Marshall-Green crea unos movimientos super chulos que en algunos momentos me recordaron a Peter Weller en Robocop, un cuerpo de carne y huesos que no acaba de ser humano. En este aspecto, me pareció una interpretación super chula.

Upgrade como serie B que busca ofrecer un buen entretenimiento me parece una película llena de carisma y personalidad, y no se me ocurre ningún elemento menos bueno que destacar, hay mucho y bueno que disfrutar en los 95 minutos de metraje.

Comparto el trailer de la película:

Upgrade es una estupenda serie B que consigue dar un giro muy interesante a las típicas historias de venganza y que sirvió para que su director Leigh Whanell saliera definitivamente de la sombra de su amigo James Wan.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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100 días, 100 artículos en el blog

Ayer conseguí un récord imposible: publicar 100 artículos de forma consecutiva en los últimos 100 días.

 

En los casi siete años que llevo escribiendo este blog, jamás había soñado siquiera con la posibilidad de mantenerme durante más de 3 meses seguidos escribiendo todos los días para publicar de forma consecutiva tantos artículos. Al record de 100 artículos en 100 días habría que sumar el hecho que el artículo de ayer con mi crítica de Costas Extrañas fue, casualmente, el post 850 que he publicado en este blog. Obviamente, la crisis del COVID-19 y el confinamiento ha tenido mucha culpa, al sumarse las dos semanas de cierre empresarial el disponer de las tardes libres «gracias» al ERTE en el que está inmersa mi empresa.

Pero también es cierto que escribir me ha servido de alivio psicológico durante lo peor de la crisis y me ha permitido mantener mi mente activa durante estos meses. Y además, escribir de lo que me gusta se está convirtiendo en un placer sumamente adictivo.

Ante la falta de nuevos comics o películas durante el confinamiento, me planteé durante estos últimos 3  meses diferentes objetivos que me mantuvieran concentrado durante esas semanas.

Así, durante Abril empecé a escribir sobre algunas obras maestras del comic que se encuentran entre mis obras favoritas. Estoy muy orgulloso de mis artículos en profundidad sobre Scalped de Jason Aaron y R.M. Guéra, Locke and Key de Joe Hill y Gabriel Rodríguez, Batman: The Long Halloween de Jeph Loeb y Tim Sale o Daredevil: Born Again de Frank Miller y David Mazzucchelli. Por supuesto, fue una pasada volver a leer estos comicazos que me ofrecieron un montón de horas de disfrute total durante el confinamiento, pero sobre todo,  de haber podido tener el TIEMPO necesario para escribir estos artículos mucho más largos, detallados y, espero, interesantes.

En Mayo volví a ver las 8 primeras películas del Marvel Cinematic Universo estrenadas antes de que empezara a escribir este blog en 2013, para reseñar estas películas y tener así completa mi colección. Fue un disfrute total escribir sobre Iron Man (Jon Favreau, 2008) Capitán América: El primer Vengador (Joe Johnston, 2011) o la histórica Los Vengadores (Joss Whedon, 2012).

Además, durante el confinamiento me suscribí un mes a HBO, y aproveché el mes para quemar varias series que tenía pendientes. Así pude escribir sobre Hermanos de Sangre, The Pacífic, The Young Pope, The New Pope, Devs, Primal, la segunda temporada de Lo que hacemos en las sombras , o Watchmen. Un mes super bien aprovechado.

Y en junio, gracias a la vuelta de la normalidad, pude por fin volver a mí librería y comprar mis comics Marvel publicados por Panini. Un mes en que asistimos al final de la histórica etapa de Jason Aaron en Thor, el final de Historia del Universo Marvel de Mark Waid, Javier Rodríguez y Álvaro López, y el final de las etapas de Guardianes de la Galaxia de Donny Cates y Tony Stark: Iron Man de Dan Slott. Mes que confirma que aparte de los precios de los comics, estamos ante un gran momento para volver a engancharse a los comics Marvel.

En lo referente a las novelas, planteé este 2020 con el objetivo de leer al menos 18 novelas, lo que serían 3 novelas cada 2 meses. Por culpa del confinamiento y del tiempo libre extra he podido aumentar también mi ritmo de lectura y a fecha de hoy ya leí 14 novelas en estos seis meses y unos días de julio. A este paso, creo probable acabar el año con más de 24 leídas.

Para el futuro, hay una realidad objetiva y es que afortunadamente la semana que viene termina el ERTE en mi empresa y por fin voy a poder volver a trabajar en jornada completa. Esto físicamente va a hacer imposible seguir publicando todos los días, y veo razonable volver al ritmo de cuatro o cinco artículos semanales. Unido a esto, tras estos tres meses noto el stress de tantos días seguidos escribiendo, y en parte me estoy planteando una presión absurda sobre qué leer o ver a continuación de cara a tener material sobre el que escribir para el blog. Mentalmente, noto que me estoy «quemando» y sin duda necesito un descanso, pero de momento escribir sobre los últimos comics o películas vistas que me han gustado me sigue relajando.

No hay duda que haber superado un récord imposible que ni siquiera me había planteado en primer lugar me da la tranquilidad de poder dejarlo en cualquier momento. Y aunque en el fondo lo estoy deseando, de momento veo por las compras comiqueras de este mes que voy a seguir muy ocupado en los próximos días, así que ya veremos cuando me tomo este más que merecido descanso.

Este blog está planteado desde el punto de vista de un aficionado, pero también me doy cuenta que la diferencia entre un aficionado y un profesional en muchas ocasiones es una cuestión de mantener un ritmo constante de publicación. Tras casi 7 años publicando este blog, y ante la certeza que voy a superar mi record de 200 artículos publicados en 2019 con toda seguridad en agosto, no sé si escribo bien, regular o mal, pero sin duda puedo afirmar que soy constante y regular en mi producción.

Nada más, este Julio va a estar dominado otra vez por las reseñas de comics, lo cual me alegra, no lo voy a ocultar. Gracias a todos los que me leéis y compartís mis artículos en redes sociales, es una enorme satisfacción saber que hay gente que encuentra interesante los contenidos que publico.

¡Un saludo a todos!

 

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