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Crítica de Legion T3 de Noah Hawley (HBO)

Legion, la serie creada por Noah Hawley (Fargo) ha cuminado su historia en la tercera temporada de forma brillante. Gracias a mi nueva suscripción a HBO he podido verla y pocas veces la expresión “me ha volado la cabeza” es más ilustrativa de la realidad de una serie para el recuerdo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el sorprendente final de la temporada anterior, la tercera y última temporada de Legion comienza con David Haller (Dan Stevens) huyendo de sus amigos y de la División 3 cuando averiguaron que era una amenaza mayor para la humanidad que el objetivo que todos habían estado persiguiendo hasta ese momento, el Rey de las Sombras Amahl Farouk. Para conseguir llevar a cabo sus planes, David entra en contacto con una joven mutante llamada Switch, que tiene la capacidad de crear puertas que pueden permitir viajar en el tiempo.

Noah Hawley (Fargo temporadas uno, dos y tres) se inspiró en el personaje creado por Chris Claremont y Bill Sienkiewicz en los comics Marvel de los Nuevos Mutantes, pero ha ido a su aire para crear una historia completamente nueva. Además de Showrunner, ha escrito 5 de los 8 episodios de esta temporada final, además de dirigir el último episodio de esta temporada que cerraba la historia.

Hawley ha contado como guionistas con Nathaniel Halpern (2 episodios), Olivia Dufault (3), Kate Thulin , Charles Yu y Ben H. Winters, mientras que Andrew Stanton, Carlos López Estrada, John Cameron (3 episodios), Daniel Kwan, Arkasha Steveson, Dana Gonzales y Noah Hawley han dirigido esta tercera temporada.

Dan Stevens está omnipresente como David Haller, el mutante de clase Omega con poderes mentales casi omnipotentes y que ha sido diagnosticado con esquizofrenia. En esta tercera temporada, por fin tiene un plan para conseguir arreglar todos los problemas que ha sufrido, aunque no queda claro si la Tierra no pagará el precio. Rachel Keller es su novia Sydney “Syd” Barrett, ahora convertida en antagonista, mientras que Aubrey Plaza es Lenny Busker, amiga de Davis desde el psiquiátrico, que sigue a su lado al comienzo de la temporada. Navid Negahban interpreta a Amahl Farouk, el malvado Shadow King que busca apoderarse de las mentes de toda la humanidad y que ha evolucionado muchísimo desde los primeros episodios.

También tienen importancia esta temporada Bill Irwin y Amber Midthunder como Cary y Kerry Loudermilk, dos mutantes que comparten cuerpo. Cary es el científico y Kerry la luchadora, que sólo envejece cuando sale del cuerpo de Cary, por lo que es mucho más joven que él. El nuevo personaje con una importancia capital en esta temporada es Jia-Yi / Switch, interpretada por Lauren Tsai, una joven mutante con poderes temporales. También serán super importantes en esta temporada final los padres de David, Gabrielle Haller y Charles Xavier (el mítico Profesor X de los comics, interpretados por Stephanie Corneliussen y Harry Lloyd, respectivamente.

En los comics Marvel de los X-Men y New Mutants, David Haller es el hijo de Charles Xavier y Moira MacTaggert. Xavier le sumió en un coma inducido debido a que su enfermedad mental y sus variadas personalidades amenazaban con provocar daños catastróficos. Aunque la serie reconoce a los creadores Chris Claremont y Bill Sienkiewicz, serie reconozco elementos de la etapa más reciente del personaje escrita por Simon Spurrier en X-Men Legacy, aunque reconozco que Noah Hawley ha ido completamente a su aire sin temen en cuenta las historias previas. De hecho, Hawley reconoce que esto fue algo totalmente consciente, sabedor que es imposible adaptar una historia previa sin recibir críticas de alguien por no haber sido todo lo fiel que esa persona hubiera querido. Es por esto que Hawley optó por crear su propia historia que, espera, sea aceptada por los espectadores.

Yendo directo al grano, reconozco que a pesar de alguna cosilla que también comentaré, he flipado una barbaridad con esta temporada final de Legion. Noah Hawley ha llevado las posibilidades narrativas de la televisión un paso más allá, abordando la creación de una experiencia sensorial única para ayudarnos a entender y conectar con la historia.

No hay duda que los viajes temporales están de moda. Ya no sólo por las repetitivas versiones de Terminator que parecen encontrarse en bucle, sino por Vengadores Endgame o TENET de Christopher Nolan. Legion T3 se estrenó en junio de 2019, y ofrece una experiencia muy diferente a todas las anteriores. El concepto de “deja-vu” cobra también una nueva dimensión en estos episodios gracias a una increíble edición de sonido y un montaje bestial. El añadido de los “time-Eaters” que acuden cuando se rompe el continuo espacio-temporal añade un toque malrollero y malsano que sustituye la presencia de Farouk en la mente de Haller de las anteriores temporadas, y sirve para crear momentos super impactantes.

Pero no son sólo estos elementos los que sobresalen. La confusión de David, dejando claro en todo momento que aunque intenta hacer el bien (o lo que él percibe como bien), puede provocar la destrucción de la raza humana, está transmitido de forma perfecta a lo largo de la temporada. Dan Stevens ha realizado un enorme trabajo de creación con David, y me alucina que no recibiera más reconocimiento, porque ha puesto su interpretación en un nivel superior.

Además de todo lo anterior, hay un diseño de producción, un vestuario y unos efectos especiales sobresalientes. Incluso el uso de la música y varias canciones añade capas imprescindibles para entender la historia que hacen que Legion se eleve aún más con una personalidad diferente a todo lo que he visto en televisión. Sólo Mr. Robot llevó la enfermedad mental a la pequeña pantalla de forma sorprendente e imaginativa, pero a falta de ver su última temporada, sin llegar a los niveles de locura y psicodelia de Legion.

Otro elemento que Hawley comentaba en entrevistas es que quería alejarse del cliché de la “pelea final” como climax que servía para solucionar los problemas de los protagonistas, algo que no suele corresponderse con la realidad de nuestra existencia. Precisamente por esto el final me ha parecido brillante y super satisfactorio. Además, añade un elemento importante como es la evolución de los personajes, que afecta a todos incluido al propio Farouk, creando un final que resulta lógico y entendible para todos.

Dentro que esta temporada me ha gustado mucho y me parece un final brillante de la historia, encuentro también que Legion no es una serie para un público mayoritario. Hay una tremenda descompensación entre estética y contenido, y un público despistado puede pensar que prácticamente no pasa nada en cada episodio. No me atrevería a decir que están equivocados, pero sí que pasan bastantes cosas y la forma en que nos las cuentan choca con nuestra percepción de lo que debe ser una narrativa televisiva convencional.

Ya era muy fan de Hawley, pero este final de Legion me ha parecido que eleva la serie tras haber creado una experiencia narrativa y expresible inigualable que recordaremos durante mucho tiempo. Y ahora, ya solo me queda empezar con la cuarta temporada de Fargo en cuanto sea posible.

Comparto el trailer de este tercera y última temporada de Legion:

Legion ha sido una de las grandes series de la televisión que realmente ha ampliado las posibilidades expresivas y narrativas de la televisión. Una serie que me ha volado la cabeza en todas y cada una de las temporadas. Una historia difícil pero muy satisfactorias.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¿Habéis visto Legion, qué os ha parecido? Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

X-Men: La decisión final de Brett Ratner, llegó la debacle

Tras ver X-Men (Bryan Singer, 2000) y X-Men 2 (Bryan Singer, 2003), llega el momento de comentar mis impresiones de X-Men: La decisión final, película dirigida por Brett Ratner que se estrenó en 2006 que a pesar de su éxito económico destruyó durante años a la franquicia mutante creada por Fox.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

Último capítulo de la trilogía cinematográfica “X-Men”. Un hecho amenaza con alterar el curso de la historia. Por primera vez, los mutantes pueden elegir: o conservar su singularidad, condenándose al aislamiento, o renunciar a sus poderes y convertirse en seres humanos normales. Los líderes de los mutantes sostienen puntos de vista antagónicos: mientras Charles Xavier aboga por la tolerancia, Magneto defiende la tesis de la supervivencia de los más aptos. (FILMAFFINITY)

Brian Singer abandonó la franquicia mutante al firmar con Warner para relanzar Superman en lo que fue la fallida Superman returns (2006). Fox empezó la búsqueda del nuevo director e incluso llegó a tener firmado a Matthew Vaughn, que acabó abandonando la producción por problemas familiares al no poder cuadrar las agendas de rodaje. Finalmente, Fox contrató a Brett Ratner (Rush Hour 1 y 2, El dragón rojo) para dirigir la película. Ratner no había leído comics ni conocía de nada a los personajes, así que confió totalmente en que los guionistas supieran hacer un buen trabajo.

Dan Harris y Michael Dougherty, los escritores de X-Men 2 también se fueron con Singer para escribir el guión de Superman Returns, por lo que Fox contrató a Simon Kinberg (guionista en ese momento de XXX state of the Union y Mr & Mrs. Smith) y Zak Penn, que escribió la historia de X-Men 2. Usando una estrategia similar a la empleada en X-Men 2, los productores Lauren Shuler Donner, Ralph Winter y Avi Arad, hacían que cada escritor creara su propio guión para luego fusionar los mejores elementos de ambos en la historia definitiva.

El problema principal de la película viene ya desde el guión, al optar por utilizar dos tramas de los comics en la película. Kinberg y Penn adaptaron la mítica Saga de la Fénix Oscura de Chris Claremont y John Byrne, unida al argumento del primer arco de Astonishing X-Men de Joss Whedon y John Cassaday, “Gifted”, en la que la doctora Kavita Rao encuentra una cura para la “enfermedad” mutante. La saga de Fénix es una de las historias más celebradas de toda la historia de los X-Men, mientras que Gifted fue publicada en 2004.

El rodaje tuvo lugar entre agosto de 2005 y enero de 2006 en Vancouver, donde también se rodó X-Men 2, y contó con Dante Spinotti como director de fotografía, montaje de Mark Helfrich, Mark Goldblatt y Julia Wong, además de música de también recién llegado a la franquicia John Powell, que además de crear temas nuevos optó por emplear algunas de las melodías más conocidas de la franquicia.

X-Men: La decisión final contó con un presupuesto de 210 millones de dólares, un de los más elevados de la época y casi un 50% superior al de X-Men 2, y recaudó más de 460 millones en todo el mundo. A pesar de no ser la más rentable (X-Men 2 recaudó 400 millones a partir de un presupuesto inferior a los 140 millones), se convirtió en un éxito de taquilla y la película con mayor recaudación de la franquicia, a pesar de que dejaba la franquicia en una situación muy complicada debido al destrozo que causó en los mutantes.

En el reparto de X-Men 3 veremos el retorno de Patrick Stewart (Charles Xavier), Hugh Jackman (Logan / Lobezno), Famke Janssen (Jean Grey), Halle Berry (Ororo Munroe / Tormenta), James Marsden (Scott Summers / Cíclope), Anna Paquin (Anna / Rogue), Ian McKellen (Erik Lehnsherr / Magneto), Rebecca Romijn-Stamos (Raven Darkhölme / Mística),  Shawn Ashmore (Bobby Drake / Iceman), Aaron Stanford (John Allerdyce / Pyro) y Daniel Cudmore (Peter Rasputin / Coloso).

Además de todos estos actores, se estrenan en la película Ellen Page (Kitty Pryde), Kelsey Kramer (Hank McCoy / Bestia), Ben Foster (Warren Worthington III / Angel), Dania Ramirez (Callisto), Vinnie Jones (Cain Marko / Juggernaut), Eric Dane (James Madrox / Multiple Man) o  Cameron Bright como Jimmy / Sanguijuela, el mutante cuyos poderes son anular las habilidades de otros mutantes y de cuya sangre y ADN las industrias Worthington y la doctora Kavita Rao (Shohreh Aghdashloo) han desarrollado “La Cura”. Como véis, un casting monumental que era imposible que pudiera brillar en pantalla.

Como curiosidad, X-Men La decisión final fue la única película hasta la fecha que contó con los 5 X-Men originales (Cíclope, Chica Maravillosa, Bestia, Ángel y Hombre de Hielo), aunque no comparten ningún momento en pantalla.

Entrando en materia, X-Men La Decisión final hubiera podido ser una gran película. El problema es que para ello hubiera tenido que durar al menos 30 minutos más para haber podido desarrollar mejor las dos tramas de la película y haber tenido unos escritores preocupados por crear los impactos emocionales CON los personajes, en lugar de convertirlos en carne de cañón a los que usar y tirar.

El caso es que los 30 primeros minutos pintan muy bien mientras conocemos las dos tramas principales, el descubrimiento de una cura de las habilidades mutantes creada por un empresario avergonzado porque su hijo es mutante (Warren Worthington, el Angel), y el descubrimiento que Jean Grey sobrevivió a su aparente muerte al final de X-Men 2 con unos poderes amplificados exponencialmente, lo que la convierte en una amenaza real para la superviviencia del planeta.

El problema es que la película sólo dura 104 minutos, y en seguida descubrimos que todo el interés de Ratner es saltar de una set de acción a otro lo más rápido posible, sin dejar que los numerosos dramas que vamos viendo consigan calar en el espectador. Aunque el prólogo en la que unos jóvenes Charles Xavier y Magneto van a reclutar a una adolescente Jean Grey con problemas psíquicos provocados por la aparición de sus habilidades mutantes, esto sólo se vera reflejado en una escena durante la película, protagonizada por Logan y una adulta Jean, para llegar a continuación al climax final. Demasiado poco, desaprovechando el magnífico material de base de los comics.

X-Men La decisión final es un ejemplo clarísimo de “secuelitis”, en la que los productores creyeron que el público demanda “más acción, más drama”, y eso por si solo va a conseguir que sea una buena película. Y claramente, no fue así.

Es curioso como a pesar de contar con el mayor presupuesto hasta la fecha, X-Men La decisión final se ve cutre en casi todas las escenas, con la única excepción del climax final entre Fénix y Logan.  Juggernaut o los poderes de Callisto y Tormenta lucen terribles en pantalla, y se notan un mal uso de los efectos digitales en los poderes de curación de Lobezno o la pelea final en la que unos genéricos mutantes saltan por que sí hacia unos soldados primero y luego contra los X-Men.

Incluso el ver por fin la Sala de Peligro o a un Centinela en la sombra, algo que no pudimos ver en las películas previas debido a problemas presupuestarios, cuando finalmente llegó se ve cutre total, robándole al momento de la potencia visual que debería haber tenido.

Los actores hacen lo que pueden con el guión, y lo cierto es que me gustan Patrick Stewart y Hugh Jackman, transmitiendo muy bien el drama moral al que se enfrentaron. Lo malo es que Stewart casi no está en pantalla, víctima de la sangría provocada por el guión de Kinberg y Penn. Asímismo, Ian McKellen se queda en un villano de opereta totalmente desaprovechado, malogrando el argumento inicial que indicaba que tenía razón ante la amenaza que esta Cura significaba para los mutantes ante la inevitabilidad de que fuera utilizado como un arma por los gobiernos.

Como fan de los comics Marvel, uno de los chascos más grandes que me llevé en una sala de cine me lo llevé viendo esta película cuando los guionistas mataron a Scott Summer tras 1 sola escena en pantalla. Esta decisión me pareció terrible no sólo por esta película, sino al confirmarse cómo FOX habría desaprovechado y casi maltratado a uno de mis personajes favoritos durante no una, sino tres películas. Algo inconcebible y que indica la nula conexión de los guionistas con estos personajes.

Años más tarde descubrí que esta casi nula aparición vino también provocada porque James Mardsen también abandonó la franquicia junto a Bryan Singer por un papel en Superman Returns, al asumir con naturalidad que en películas corales como esta era imposible que todos los personajes pudieran brillar, y en ese caso le había pasado a él. Saber que Mardsen entiende la naturaleza del negocio no hace que mis sentimientos hacia el maltrato de Scott disminuyan, algo que se vió acrecentado al ver a mitad de la película como los mutantes le hacen un funeral a Charles Xavier, y se olvidan completamente de Scott a pesar de saber que también había muerto, un detalle muy sucio y rastrero, que no queda compensado por ver su tumba junto a la de Jean al final.

Como decía al principio, el principal problema de la película es un guión que parte el visionado en dos sin llegar a desarrollar correctamente ni la trama de Fénix Oscuro ni la de la Cura. Tras matar a Xavier, Jean se pasa 35 minutos largos literalmente sin hacer nada plantada al lado de Magneto. Y aunque la trama de la Cura que provoca la reacción violenta de Magneto empieza bien y plantea un interesante dilema ético, queda sepultado ante uno de los más terribles clímax de una película comercial, creando una asalto de alcatraz realizado por mutantes random que no pintan nada que da un poco de vergüenza ajena. Si realmente FOX sólo iba a dejar estrenar una película de 100 minutos, hubiera deseable optar por una historia o por la otra, y haberlas hecho bien. No esto que hicieron.

El guión como véis me parece terrible y la dirección de Ratner mediocre y muy poco inspirada. En todo caso, reconozco que hay algunos buenos momentos en la película, como son el primer vuelo de Ángel, la interpretación de Kelsey Kramer como Hank McCoy (a pesar del maquillaje) y la frescura juvenil de Ellen Page como Kitty Pryde. El problema es que es demasiado poco, demasiado mal ejecutado. Junto a estos aciertos en lo relativo al casting, veo el problema de dar a Halle Berry (Tormenta) los principales momentos emotivos en la película cuando ella es una actriz muy limitada que no sabe conseguir transmitir el impacto emocional que deberían.

La mayoría de cameos, y hay un porrón, quedan deslavazados y sin fuerza debido a que no han construido una conexión emocional entre esos personajes y el espectador en primer lugar, confiando que nosotros rellenemos los huecos con nuestros conocimientos de la historia mutante. Además, ya empezamos a ver algo que se vió acrecentado en las siguientes películas, y es que los fans ya no nos conformamos con que salgan en pantalla como pasaba en la primera X-Men, queremos que se comporten según su esencia y hagan algo útil para la trama. Ver personajes floreros ya no funciona ni nos perece suficiente. En este sentido, de también un poco de pena ver el pequeño papel que la película guarda para Anna Paquin (Pícara).

A pesar de una escena post-créditos en la que se intuye que Xavier puede estar vivo en el cuerpo de otro mutante y del final en el que quizá La Cura no es tan definitiva como se pensaba, este película dejó herida de muerte a la franquicia, lo que obligó a Fox a replantearse la franquicia. Menos mal que llegó Matthew Vaughn para salvarles, gracias a la escelente X-Men: First Class, película que veré en breve y sobre la que escribiré mis impresiones en los próximos días.

Comparto el trailer de la película:

X-Men: La decisión final es entretenida pero totalmente fallida y dejó herida de muerte a la franquicia. En todo caso, entiendo que para todos aquellos espectadores que no sean fans de los comics, puede resultarles más o menos entretenida.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

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Celebrando 20 años de X-Men (Bryan Singer)

Esta semana se celebra el 20 aniversario del estreno en Estados Unidos de X-Men (Bryan Singer, 2000), la película que junto a Blade (Stephen Norrington, 1998) y Spiderman (Sam Raimi, 2002) dió el pistoletazo de salida a la edad de oro del cine de superhéroes que actualmente estamos disfrutando. Aprovechando la efemérides, es un buen momento para revisitar la película y ver qué tal le ha sentado el paso del tiempo.

PUNTUACIÓN: 7/10

En un futuro cercano, la humanidad comienza a ver aparecer una nueva raza; los mutantes. Dotados de extraños y variados poderes, están agrupados en dos bandos: los que abogan por la integración y el entendimiento con la humanidad, encabezados por el doctor Charles Xavier, y los que buscan el enfrentamiento con una raza que consideran inferior y que les odia, dirigidos por Magnus, alias Magneto, un peligroso mutante con extraordinarios poderes. (FILMAFFINITY)

 

En la última década nos hemos acostumbrado a que Marvel Comics realice las películas de sus personajes de comic a través de su compañía hermana Marvel Studios, lo que asegura el control creativo y la tranquilidad de saber que la esencia de los personajes va a estar bien trasladada del comic a la gran pantalla. Pero este concepto era una idea imposible en los años 80 y 90, en el que lo  habitual era que las editoriales vendieran los derechos de sus personajes al primero que se interesara por ellos, no necesariamente un gran estudio de Hollywood.

En este contexto, durante la década de 1990 Marvel Comics había realizado una declaración de bancarrota durante el crash del sector y se encontraba en un momento delicado en el que necesitaba recursos económicos urgentemente. Una forma de conseguirlos fue vendiendo los derechos de sus principales personajes a los estudios de Hollywood, para que desarrollaran películas que significaran una cierta competencia al monopolio de Warner / DC Comics con sus películas de Superman y Batman.

Fox había estrenado en 1992 una serie de animación de los X-Men que fue tremendamente popular durante los 5 años en los que se emitió. Este éxito animó al estudio para comprar en 1994 los derechos cinematográficos de los personajes, tras casi 20 años en los que estos derechos fueron cambiando de manos entre varias productoras sin que consiguieran poner en marcha la producción.

Bryan Singer (Nueva York, 1965) era un joven director que en ese momento había realizado la maravillosa y multipremiada Sospechosos habituales (1995). Aunque no era un fan de los comics, firmó con Fox para dirigir la película tras valorar otras opciones del estudio, al creer que el tema principal de los mutantes perseguidos y odiados por ser diferentes era una metáfora poderosa a la que podía sacar mucho partido. Mientras se llevaban a cabo las diferentes escrituras de guión y se podía en marcha la producción, Singer dirigió la entretenida Apt Pupil (1998).

Viendo la ficha técnica de la película de IMDB, vemos que X-Men es un guión de David Hayter a partir de una historia de Bryan Singer y Tom DeSanto basada en los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby para Marvel Comics. Sin embargo, Fox contrató a numerosos escritores hasta encontrar la versión perfecta para rodar, algo en lo que el ajustado presupuesto asignado acabó jugando un factor determinante. Christopher McQuarrie, guionista de Sospechosos habituales, o el ahora idolatrado Joss Whedon fueron algunos de los escritores no acreditados que trabajaron en la producción.

Con un presupuesto en 75 millones de dólares, la película se rodó entre septiembre de 1999 y marzo de 2000 en varias localizaciones de Canadá, contando con Newton Thomas Sigel como director de fotografía, montaje de Steven Rosenblum, John Wright y Kevin Stitt y música de Michael Kamen. Teniendo en cuenta que se estrenó tan sólo 4 meses después de terminar el rodaje, el 14 de julio, podemos imaginarnos los plazos de entrega tan justos con los que trabajaron.

La película fue un gran éxito de taquilla, recaudando 300 milones de dólares, lo que multiplicaba por 4 su presupuesto, lo que dió luz verde al rodaje de su segunda parte estrenada en 2003. Hay cierta controversia en ámbitos comiqueros sobre si X-Men fue la película que abrió el camino del éxito cinematográfico a los superhéroes de Marvel. En mi opinión, el éxito de X-Men confirmó lo que ya Blade (Stephen Norrington), había mostrado a los estudios de Hollywood dos años antes, en 1998, que los superhéroes podían ser super rentables en taquilla y merecía la pena invertir en este género.

Dicho esto, considero que el verdadero “game-changer” que lo cambió todo no fue X-Men o Blade, sino el Spiderman de Sam Raimi de 2002. Esta película fue la primera que contó con un gran presupuesto para la época, casi 150 millones millones, más de el doble que X-Men, y recaudó 830 millones de dólares en todo el mundo, confirmando que el cine ya estaba en disposición de mostrar un nivel de espectáculo y “sense-of-wonder” que hasta ahora sólo podía verse en los comics, siempre que los estudios invirtieran en estos conceptos con unos presupuestos a la altura, cosa que como ahora veremos, no pasó en X-Men.

Hoy en día, el reparto de X-Men ya forma parte de nuestros recuerdos. Y debo reconocer que el casting fue un acierto bestial. La película contaba con el gran reclamo de contar con Patrick Stewart e Ian McKellen en los papeles principales de Charles Xavier (Profesor X) y Erik Lehnsherr (Magneto), creando un antogonismo que bebe directamente de los comics de Chris Claremont, presentando a dos amigos ahora enfrentados con visiones contrapuestas sobre la relación de humanos y mutantes. Mientras que Charles Xavier tiene un punto de vista más positivo y aboga por la colaboración entre humanos y mutantes, Erik, superviviente de un campo de concentración durante la 2ª Guerra Mundial, tiene claro que los humanos son capaces de repetir el holocausto, en este caso dirigiendo su odio y miedo contra los mutantes.

Hugh Jackman saltó a la fama gracias a su interpretación de Logan (Lobezno), el misterioso mutante de con garras y esqueleto de Adamantium, un pasado oculto en el misterio y una capacidad de curación sobrehumana. Y aunque su Logan ya es historia del cine, es interesante recordar como este papel le llegó por casualidad días antes del inicio del rodaje, ya que Dougray Scott, el actor que había conseguido el papel, tuvo que abandonar la producción debido a la imposibilidad de compaginar este rodaje con el de Misión Imposible 2, en la que hacía el papel del villano.

El resto del reparto lo completan Anna Paquin como Marie (Rogue), joven mutante que absorbe con el contacto físico los poderes de otros mutantes y la energía vital de los humanos , y que considera sus poderes una maldición, Famke Janssen como Jean Grey, una telépata y telequinética que mantiene una relación sentimental con Scott Summers (Cíclope), interpretado por James Mardsen, el serio jefe de campo del grupo que lanza poderosos rayos por los ojos que sólo pueden de controlados por unas un visor hecho de cuarzo de rubí, y Halle Berry como Ororo Munroe (Tormenta), mutante que controla el clima.

En el lado de los villanos de la Hermandad de Mutantes Diabólicos, tenemos a Rebecca Romijn como la multiforme Raven Darkolme (Mística), Tyler Mane como Victor Creed (Dientes de Sable), asesino sádico y hombre fuerte de Magneto, y Ray Park como Mortimer Toynbee (Sapo), un mutante muy ágil con una larga lengua. Completa el reparto Bruce Davison como el Senador Robert Kelly, que busca aprobar una ley que obligue al registro de todos los mutantes ante las autoridades, algo que nos recuerda el clásico argumento de Días de Futuro Pasado.

Entrando el materia ya sobre la película, debo reconocer que volver a ver X-Men me ha gustado mucho más de lo que esperaba, ya que pensaba que no habría envejecido demasiado bien. Sin embargo, lo primero y principal es que la película me ha ofrecido un buen entretenimiento.

Tras toda una vida en la que a lo máximo que podíamos aspirar los fans de los comics era a subproductos como los 4 Fantásticos de Roger Corman o a Punisher (1989) de la Canon interpretada por Dolph Lundgren, poder ver en imagen real la Escuela de Charles Xavier para Jóvenes Talentos fue una pasada, flipando con las caracterizaciones de cada personaje protagonista, además de los cameos de estudiantes como Kitty Pryde, Júbilo, Bobby Drake (Hombre de Hielo) o Pyros.

La película se apoya en dos elementos principales, por un lado el conflicto y el carisma de Xavier y Magneto, que son dos caras de la misma moneda, algo que viene casi literalmente de la etapa del comic escrita por Chris Claremont. Junto a esto, tenemos la relación de Logan con la joven Rogue, cuyos poderes de absorción de habilidades la impiden tocar a nadie y la convierten en un personaje perfecto para transmitir la soledad y alienación que sufren los mutantes por culpa de sus poderes. En los comics Logan hace de mentor de Kitty Pryde, por lo que a pesar de cambiar de personaje, esta relación cuadra y considero que es un cambio que no molesta ni afecta en lo fundamental a la adaptación. El carisma de Hugh Jackman se sale en todas sus escenas, y además el guión es un caramelo que permite mostrar un amplio rango de emociones, desde el tío duro que puede con todo al adulto preocupado por una niña a la que debe proteger.

El casting en lo relativo a Charles Xavier, Scott, Jean Grey o Tormenta es maravilloso, y transmiten la esencia de lo que un fan veterano como yo espero ver en una película de los X-Men. La personalidad benigna de Xavier, el choque de personalidades entre Logan y Scott y el triángulo que forman con Jean Grey es 100% comiquero y crean un dinámica super interesante que son la guinda del pastel que hace que la película funcione.

Como comentaba antes, globalmente la película me parece entretenida y me interesan los personajes por el vínculo emocional que tengo con los personajes del comic. Sin embargo, tras el visionado me doy cuenta que lo que hacen en pantalla no es realmente interesante, ni tampoco encuentro nada destacable de su conflicto contra la Hermandad de Mutantes Diabólicos de Magneto.

Constreñidos por un presupuesto insuficiente, los productores desecharon personajes como Bestia o Rondador Nocturno, la Sala de Peligro o los clásicos Centinelas que aparecían en los primeros borradores, optando finalmente por una floja trama en la Estatua de la Libertad en la que Magneto quiere convertir a los principales líderes mundiales en mutantes que resultara barata de rodar. Con ojos de 2020, toda la película tiene el feeling de un episodio piloto de serie de televisión no demasiado inspirado visualmente.

Poder ver una buena adaptación de un comic Marvel fue un sueño hecho realidad. Y al construir Singer la historia a partir del conflicto Xavier-Magneto y el centro emocional de Logan-Pícara-Jean Grey, no me importó que Tormenta tenga literalmente dos frases en toda la película y que lo que diga la coloque como alguien que odia a los humanos por motivos nunca aclarados en las películas. O que Cíclope aparezca relativamente bastante en pantalla pero no haga nada realmente destacable.

Como primera película que establece un universo cinematográfico en 2000, X-Men acertó en la ambientación y en el espíritu a pesar de sus limitados efectos especiales y unas mínimas escenas de acción. La labor de director de Bryan Singer me parece buena en el desarrollo de personajes pero muy plano en lo visual, no sabiendo crear escenas atractivas ni momentos realmente memorables.

Lo X-Men tenían amplio margen de mejora, y afortunadamente las expectativas se sobrepasaron en la excelente X-Men 2, que reseñaré dentro de unos días.

Otro tema que creo interesante comentar es el tema de los trajes de cuero negro. Matrix se estrenó en 1999 y se convirtió en un evento cultural que influyó durante años en todo el cine comercial, no sólo en lo relativo a los efectos especiales y su “bullet-time”, sino por su estética. Esta influencia se puede ver claramente en el diseño de producción de X-Men, que optó por eliminar los clásicos trajes de los comics por unos genéricos uniformes de cuero negro. Aparte de unirse a la tendencia marcada por Matrix, la realidad es que ni los productores ni Brian Singer, que recuerdo no era lector de comics, creían que los trajes de colores pudieran funcionar en pantalla, y obviamente si tu mismo no te lo crees no lo vas a mostrar bien.

De hecho, Singer incluyó una broma metatextual en la película sobre esto, cuando tras ponerse los trajes de cuero y Lobezno expresa su desagrado, Cíclope le contestó de modo sarcástico “¿Hubieras preferido un traje de licra?” En ese momento, debo reconocer que la broma funcionó. El problema vino cuando tuvimos que aguantar esa misma broma repetidamente durante casi 20 años (en Logan de 2017 aún hay una mención sobre esto), mostrando a un estudio y unos productores anclados en una estética caduca cuando el género había avanzado sin complejos.

Marvel Studios desmontó esta idea 10 años más tarde en sus películas de Iron Man, Thor o Capitán América, mostrando que el problema no son los trajes, sino de los profesionales que no saben usarlos o no se los creen. Pero tampoco hace falta remontarse tanto en el tiempo, porque sin ir más lejos en 2002 Spiderman, que recuerdo que fue para mi la verdadera “Game-Changer”, nos mostró su traje rojo en toda su gloria, enfrentándolo Raimi a un Duende Verde con una chillona armadura verde. Unido a esto, la excelente X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011) ya significó la demostración de que los trajes de los X-Men pueden funcionar sin problemas en pantalla, pero te los tienes que creer para comenzar…

En resumen, X-Men me ha gustado y me ha entretenido, aunque para un espectador de 2020 no puede evitar transmitir una sensación de baratillo, sobre todo teniendo en cuenta que series de televisión como Legion o Doom Patrol han mostrado elementos mucho más brillantes y espectaculares que la película de Singer.

Comparto el trailer de la película:

 

X-Men sigue siendo un buen entretenimiento construido a partir del carisma de los personajes que creó una franquicia cinematográfica que se desarrolló durante 20 años. A pesar de la sensación de baratillo que transmite para un espectador de 2020, merece la pena recuperar la película.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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¡Saludos a todos!

 

Logan – Hollywood no ha entendido nada

Reconozco que tenía ganas de ver Logan, la última película del mutante de Marvel protagonizada por Hugh Jackman y dirigida por James Mangold para el estudio Fox. Y eso que su primera colaboración, The Wolverine (Lobezno Inmortal, 2013) fue una película mediocre siendo muy generoso. Pero a pesar de todo confiaba en poder pasar un rato entretenido y que la película ofreciera un buen final. ¡Que decepción mas grande!! ¡Que triste final para un personaje tan querido!!!

2029. Los mutantes han desaparecido. Solo unos pocos quedan con vida, entre los que destaca un envejecido Logan (Hugh Jackman), que malgasta sus días emborrachándose para intentar sin éxito olvidar un trauma de su pasado. Logan cuida en la frontera con México de un anciano Charles Xavier (Patrick Stewart) que sufre episodios de demencia que descontrolan sus poderes telepáticos y que le obligan a estar sedado. Caliban (Stephen Merchant), un mutante con la habilidad de rastrear mutantes ayuda a Logan a cuidar de Charles. La llegada de Laura X-23 (la debutante Dafne Keen), una joven mutante perseguida por un grupo de cazadores de mutantes liderados por Donald Pierce (Boyd Holbrook), obligará a Logan a salir de su retiro para una última misión.

Lo mejor que puedo decir de Logan es que es la mejor de las tres películas protagonizadas en solitario por Hugh Jackman. Lo cual visto lo visto no garantiza una película buena. La fotografía de John Mathieson y la música de Marco Beltrami están bastante bien y hacen que la película luzca mucho mejor de lo que es en realidad. Y el trío protagonista formado por Hugh Jackman, Patrick Stewart y el descubrimiento de Dafne Keen como Laura – X23 realizan unas buenas interpretaciones que consiguieron conectar conmigo en muchos momentos. Lástima que el guión sea una locura y les haga cometer locuras sin sentido durante las más de dos horas de película.

Parto que tras dos películas malas o muy malas (X-Men Origins: Wolverine se lleva la palma), tenia ganas que esta fuera la buena e iba deseando que me gustara, lo que a lo mejor hizo que mis expectativas fueran demasiado positivas. Además, tras el éxito de Deadpool con su violencia extrema y su calificación para adultos, los ejecutivos de Fox dieron luz verde a esta misma calificación para Logan. Esto garantizaba un nivel de violencia mayor al que estamos acostumbrados en una película de superhéroes que encajaba con el personaje y que a priori apuntaba en la buena dirección. Violencia que al final es uno más de los elementos desaprovechados y que no solo no sorprende sino que resulta repetitiva y aburrida.

James Mangold demostró en The Wolverine que no sabía rodar acción. Y eso que en esa película la pelea encima del tren bala y cuando Logan es atacado por La Mano desde los tejados del poblado fue dos escenas entretenidas que estuvieron bien y que eran de lo poco salvable. Pero en lo referido a las peleas hombre a hombre, el concepto de coreografía era casi inexistente y el montaje un horror. Pero si Mangold en The Wolverine decepcionó, en Logan da pena y ofrece unas escenas impropias para el género. Supongo que pensaría que como enseñan multitud de heridas de salida y cabezas ensartadas con eso ya era suficiente y los espectadores flipariamos. Pues no. Fail total. La segunda vez que un lacayo parado de pie espera ser ensartado por Logan ya empecé a aburrirme. Y eso es todo lo que hay, una y otra vez. Excepto por el giro de la identidad del villano sorpresa que protagoniza la batalla final, cuya primera aparición es lo único que impacta y trasmite salvajismo y caos, el resto aburre y no sugiere nada que no sea repetición y monotonía. Y si, hay batalla final, que sorpresa, ¿verdad?

Pero mucho peor que unas terribles escenas de acción con unas coreografías que si las comparamos con las de X-Men 2 (2003) dan pena a todos los niveles, la película naufraga por un guión tramposo que me ha parecido un espanto, obra de Scott Frank, Michael Green y el propio Mangold. Además de un final de vergüenza ajena que consiguió que saliera enfadado del cine. Un guión que es un agujero tras otro y que juega a ser ambiguo porque sinceramente no tiene ni p%#@ idea de lo que trata o no busca de dar una explicación coherente a nada de lo que presenta, porque si lo intentara se vería que no tiene ni pies ni cabeza.

Partimos por el principio, aunque intentando no desvelar elementos importantes de la trama ¿Por qué está torturado Logan? Se entiende que hay una parte de “survivor´s guilt” al ser uno de los últimos mutantes que ha sobrevivido a sus compañeros de los X-Men. Pero se intuye un trauma provocado por estas muertes que los lectores podriamos pensar que era debido a algo similar a lo visto en el comic “Old Man Logan” de Millar+McNiven, del que decían inspirarse (bueno, tanto como se inspiraron en el Honor de Claremont+Miller para The Wolverine, un huevo a una castaña). Y a medida que la película encadena escenas que son una locura, seguidas por otra decepcionante para continuar con más sinsentidos, yo aún pensaba “mientras la explicación del trauma de Logan encaje, yo contento”. Pero cuando llega la no explicación, el castillo de naipes de derrumba. Qué mal.

Y si psicología de Logan no está correctamente explicada, ¿qué decir de su situación física? Nos dicen al comienzo de la película que se está muriendo, pero nunca llegamos a saber si es porque el Adamantium le está envenenando, porque está mayor y su habilidad de curación no funciona o porqué el gobierno le ha envenenado con alimentos transgénicos antimutantes. O quizá son todos estos motivos a la vez, a pesar de que ¿no dijeron que Lobezno era inmortal en la anterior película? O a lo mejor se muere por otros motivos diferentes, quien saben. La película deja caer diálogos misteriosos que nunca llegan a aclararse y que a veces trasmiten conceptos opuestos.  Y lo mismo podría decirse de la causa por la que ya no quedan mutantes en la Tierra. Aunque al final sugieren la intervención del Gobierno, la Escuela de Xavier, el principal y más conocido centro mutante en los USA no desapareció por un ataque del ejército, que sería lo lógico si el Gobierno está intentando acabar con los mutantes. El resumen de este largo párrafo es: Mejor no pensar en la historia y ni se te ocurra ordenar cronológicamente los sucesos que cuentan, porque verás que no aguantan el más mínimo análisis.

Hay un intento consciente de James Mangold de dar una capa de seriedad y madurez a la película, al conectarla con westerns crepusculares como Sin Perdón, basados en personajes torturados por su pasado. Y con ese concepto parece que ha conseguido ganarse a la critica, aunque luego nos venda humo, al no existir una base sólida sobre la que apoyar la historia o las acciones de los personajes. Creo que prácticamente todas las transiciones entre escenas son un salto de lógica para el espectador. Y en el actual cine comercial una o dos locuras de entienden para hacer que la historia avance. Pero Logan se lleva la palma.

Un inciso curioso. En la Lego Batman Movie que recomendé hace unas semanas, el personaje se ríe de los clichés del cine de acción “serio”. Y en sus títulos iniciales de crédito, Batman nos cuenta a la audiencia que las película serias comienzan siempre con un fundido a negro, en un divertido ejercicio de autoconsciencia, sobre todo teniendo en cuenta que es una película familiar para todas las edades. ¿Os imaginais como empieza Logan? Pues si, un fundido negro serio y trascendente. Parece casi una premonición. Fin del inciso.

En fin, el guión es un puro agujero, y eso sin contar nada del giro del villano final que nos devuelve al James Cameron de 1992 en un alarde de nula originalidad. O el sonrojo de ver como los Cosechadores de Donald Pierce, unos duros militares curtidos en mil batallas que conocen las habilidades mutantes de todas sus presas y se supone que están preparados para deternerles sin sufrir bajas, van corriendo al encuentro de su muerte en lugar de combatirles a distancia con tasers, redes, etc… Y la lista seguiría, pero tampoco quiero alargarme demasiado o spoilerar nada.

Lo último que quiero decir sobre Logan es que hay multitud de ejemplos de películas malas o mediocres a las que un buen final ha conseguido arreglar en parte, y al menos han dejado  buen sabor de boca al espectador. Rogue One sería un buen ejemplo de esto, una película correcta que parece mucho mejor gracias al excelente final. Lamento decir que Logan no entra en esta categoría, muy al contrario, la última media hora es de largo lo peor de la película. Película que hasta ese momento tampoco es que fuera buena.

Hugh Jackman afirmó que esta es su última película como Logan. Esto induciría a pensar que al menos buscarían dejar un buen sabor de boca al espectador, para que lo último que haga el personaje, aquello por lo que será recordado cuando todo acabe, sea al menos un antológico “Blaze of glory”. Butch y Sundance me vienen inmediatamente a la cabeza. Nada más lejos de la realidad. ¿Cual es el legado que deja Logan tras esta su tercera película? Sin entrar en spoilers, sensación de derrota mitigado por un intento de final feliz. Que mal final para un héroe que se enorgullecía de ser “el mejor en lo que hacía. Aunque lo que hace no es bonito”. Aunque, claro, eso era en los tebeos, nunca llegamos a verlo en el cine, lamentablemente.

Y por si fuera poco, lo peor no es que la pelicula sea mala, es que los ejecutivos de Fox demuestran que se han quedado solo con la superficie de lo que significó el éxito de Deadpool. Una película que era original y divertida y utilizaba la violencia, el sexo y los chistes gruesos en beneficio de la historia y de la personalidad del protagonista. En cambio, Logan vuelva a tropezar con un guión nefasto que parece que lo apuesta todo a una mal ejecutada violencia y a insertar multitud de easter-eggs para intentar que los espectadores nos quedemos en la superficie de lo que nos están contando. Así que no tengo duda que el éxito comercial de Logan va a provocar un aumento de las películas de acción con clasificación para adultos. Espero que dichas películas se molesten al menos en tener un guión decente que cuente algo interesante, o al menos lo cuenten de forma entretenida y con cierto carisma.

También me da pena comprobar que Jackman y Mangold realmente no han entendido al personaje y se quedaron como todos en la superficie. Pero supongo que esto daría para un artículo aún más extenso. El único consuelo que nos queda es que la película va a ser un gran éxito. Y aunque no deberiamos alegrarnos de que una película horrenda triunfe por llegar al mercado en el momento justo, lo cierto es que FOX no se conformará con este final para el personaje, sobre todo ahora que por fin van a tener beneficios con él. Seguro que en breve pondrán en marcha un reboot con un actor joven que sustituya al cansado Jackman. Y confiemos que sin él y por supuesto sin Mangold, el nuevo director consiga crear por fin una película buena con el personaje, que es lo mínimo que nos merecemos sus fans. Aunque para ello tendremos que esperar muchos años.

Comparto el trailer de esta película, que al igual que pasó con The Wolverine, consiguió engañarme:

Respeto todas las opiniones y estoy seguro que a mucha gente le gustó Logan, pero en este caso lamento deciros a todos los que no os gustó The Wolverine que mejor no os gasteis vuestro dinero por ver esto. ¡Menuda decepción y que horrible final para la historia de Logan!!!

PUNTUACIÓN: 4/10

Firefly + Serenity: Cuando Joss Whedon viajó al espacio

Aprovechando mi suscripción a Netflix he visto Firefly, la serie de ciencia-ficción espacial creada, escrita y dirigida por Joss Whedon antes de convertirse en una mega-estrella gracias a Los Vengadores. Y su continuación Serenity, película que sirvió para cerrar algunas de las tramas de la serie, que fue cancelada tras solo 11 episodios por la cadena FOX.

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La cadena de televisión FOX emitió en 2002 solo 11 de los 14 episodios grabados antes de cancelarla. La serie fue creada por Joss Whedon, que escribió y dirigió varios episodios,  y tuvo a Tim Minear como Showrunner, que también dirigió y escribió varios episodios en estrecha colaboración con Whedon.

La serie está ambientada dentro de 500 años, en una galaxia que vió como la raza humana se expandía y terraformaba innumerables planetas para albergar vida humana. Tras una guerra civil en la que el bando de los planetas exteriores perdió frente al gobierno de la Alianza que controla los planetas del centro galáctico, la serie sigue las aventuras del capitán de la nave Serenity Malcom “Mal” Reynolds (Nathan Fillion), y su tripulación. Mal es un veterano de la guerra que combatió en el bando perdedor y que ahora intenta ganarse la vida como un contrabandista, intentando evitar tanto a las autoridades como a las mafias galácticas.

Aunque Firefly es una serie de ciencia ficción con viajes espaciales, los planetas exteriores por los que se mueve Mal y su tripulación son rocas atrasadas que se asemejan mucho al mundo del far-west, lo que ayuda a trasmitir la idea central de la serie, que es ver la aventuras de un grupo de héroes a los que la vida les ha golpeado duro, pero que intentan hacer lo correcto a pesar de ser considerados unos forajidos a ojos de la ley.

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Si tuviera que resumir la serie, diría que Firefly es “Han Solo y el Halcón Milenario en el Oeste”. El personaje de Mal ofrece una personalidad muy similar al famoso Rogue de Star Wars, un sinvergüenza pero que en el fondo tiene buen corazón y unos firmes valores de lo que está bien y lo que está mal, independientemente de lo que sea legal. Y aunque se las de de tío cínico y duro que solo se preocupa por los negocios, al final siempre intenta ayudar a los menos favorecidos. A destacar que Mal tiene varios momentos “Greedo” en la serie, en los que no duda en disparar primero cuando ve que su nave y su tripulación corren peligro. Además, una de las  frases más carismáticas del capitán Reynolds es su famoso “I aim to misbehave / Voy a portarme mal”.

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La tripulación del Serenity está compuesta por:

-La segundo de a bordo Zoe Alleyne Washburne (Gina Torres), veterana junto a Mal de la Guerra Civil.

-Hoban “Wash” Washburne (Alan Tudyk), el marido de Zoe y piloto de la Serenity.

-Kaywinnet Lee “Kaylee” Frye (Jewel Staite), la mecánica de la nave y una joven que siempre ve la vida desde un punto de vista positivo y que sabe como mantener la nave funcionando a pesar de no tener un entrenamiento formal como mecánica.

-Jayne Cobb (Adam Baldwin), un mercenario y asesino, que trabaja para Mal aunque en cualquier momento puede venderse al mejor postor.

-Inara Serra (Morena Baccarin), una dama de compañía oficial, que alquila una de las dos lanzaderas de la Serenity como hogar mientras ofrece sus servicios por la galaxia en aquellos planetas en los que aterrizan. Ella y Mal comparten una relación de amor / odio, con enfrentamientos continuos.

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Tras una misión que no terminó bien, Mal se ve obligado a aceptar viajeros para poder pagar las facturas. Los pasajeros que se convertirán en miembros de la tripulación son:

-El pastor Derrial Book (Ron Glass), un anciano pastor en misión evangélica por los bordes exteriores, que demuestra unos inexplicados conocimientos criminales y de estrategias militares, demostrando que es mucho más de lo que a priori pudiera parecer.

-El doctor Simon Tam (Sean Maher), un cirujano de éxito de una buena familia de los planetas del núcleo galáctico que lo abandonó todo para rescatar a su hermana River (Summer Glau) de una instalación militar del gobierno en la estaba siendo objeto de experimentación por motivos no desvelados. Simon rescató a River, que sufre un severo trauma psicológico, y se convirtieron en fugitivos de la ley.

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En lo positivo, los personajes están todos muy bien construidos, dentro de cumplir con los arquetipos de personajes que son esperables en una serie de televisión. El líder duro pero de buen corazón, enamorado de una mujer que comparte sentimientos, pero cuyas luchas les impiden estar juntos. La fiel lugarteniente y su marido el piloto. El pastor veterano (y de origen oscuro). La mecánica inocente. El asesino descerebrado que sirve como elemento cómico. Y los jóvenes hermanos que dan el toque de frescura y que rompen la paz de la nave.

A pesar de que podría parecer que todos los personajes son típicos y tópicos, lo cierto es que hay un interés evidente de los autores de la serie de subvertir estos tópicos y romper en todo momento lo que los espectadores esperamos de ellos, lo que mola y es de agradecer. Además, los personajes tienen un toque de humor un poco cínico y para todos los públicos que les pega perfectamente.

Además, la serie para ser de 2002 es super progresista en lo relativo a los derechos sociales y sexuales. Estamos en una sociedad en la que la prostitución está legalizada y de hecho el personaje de Inara cuenta con un mayor prestigio social que toda la tripulación del Serenity juntos. Incluso en uno de los episodios que no llegó a emitirse en televisión mostraban una escena lésbica. Una escena que realmente era muy, muy light y hasta diría que para todos los públicos, nada que ver con un Juego de Tronos o un Espartaco, para entendernos.

Y la nave Serenity se convierte en un personaje más de la historia, con un diseño de cafetera que parece que va a romperse en pedazos que mola, y una distribución de espacios muy clara y definida.

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En lo negativo, aunque los personajes están bien y se nota un evidente intento de romper tópicos, las aventuras que tienen son más bien flojillas y se nota un presupuesto bastante limitado en algunos momentos. Además de las limitaciones presupuestarias, también sufrió las restricciones de ser una serie de Fox emitida en horario de máxima audiencia y para un público masivo, que hizo sin duda que la serie no pudiera ser todo lo ambiciosa que hubiera podido ser.

Además, la serie sufrió un verdadero calvario a manos de Fox desde el inicio del rodaje. Y su emisión fue también una locura. Aunque parezca increíble, y a pesar de que Whedon pensó la serie como una historia lineal con un orden concreto marcado por los episodios, a los ejecutivos no les gustó el episodio piloto que establecía quienes eran los personajes y porqué hacen lo que hacen, así que ¡decidieron no emitirlo y empezar a emitir la serie con el episodio nº2!!!. Si, es un WTF en toda regla y una ridiculez completa. La serie no era perfecta, pero es normal que los espectadores que empezaran a ver la serie no se enteraran de nada y dejaran de verla. Casi parece que se trató de un intento consciente de boicotear la serie para que fuera cancelada.

La cadena solo emitió 11 capítulos de los 14 que habían sido grabados en el siguiente orden: 2-3-6-7-8-4-5-9-10-14-1, quedando sin emitir los episodios 11, 12 y 13, que fueron recuperados primero en la edición en Blu.ray y posteriormente en la emisión en Netflix.

No encontré ningún trailer oficial, asi que comparto este “fan-made” trailes que es bastante fiel a lo que la serie ofrece y da una buena medida del nivel de fans que tuvo la serie.

El cierre repentino dejó colgados todos los misterios que la serie planteaba, al tratarse de una historia de largo recorrido. Una pena para una serie que aunque no es ni mucho menos perfecta, si creo que merecía mejor suerte de la que tuvo.

PUNTUACIÓN: 6/10

A pesar de la cancelación, su gran número de fans siguió haciendo campaña a favor de la serie, consiguiendo que Whedon tuviera una última oportunidad de cerrar la historia, en forma de película, estrenada en 2005:

 

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En Serenity, River recupera parte de su memoria y eso amenaza con sacar a la luz uno de los secretos ocultos de la Alianza, lo que iniciará una carrera contra el tiempo y contra los salvajes Reavers que asolan la Galaxía.

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Serenity es una película super entretenida con un presupuesto más que decente que hace que la historia luzca lo que no pudo lucir la serie de televisión, con unas escenas en el espacio y de acción super chulas y espectaculares. Otro de los grandes aciertos de la película es que no era imprescindible haber visto la serie de televisión para disfrutar de la película, la historia era totalmente autocontenida. Obviamente, si has visto la serie, conoces a los personajes y te enganchas antes y te preocupas más por lo que les pasa, pero Whedon sabe engancharte desde el primer minuto aunque enpezaras el visionado de cero. De hecho, yo vi en su día la película sin haber visto la serie, y me gustó bastante. Y ahora que volví a verla tras haber visto la serie, la experiencia fue aún mejor.

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Aunque la película cuenta una historia completa, dejó argumentos abiertos en caso de que hubiera la posibilidad de continuarlos más adelante, cosa que no se produjo debido a sus discretos resultados de taquila. En todo caso, es un final más que digno para este universo que hubiera podido tener un poco más de fortuna en su paso por la televisión.

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Comparto a continuación el trailer de la película:

Serenity es una entretenida película de ciencia ficción que en muchos elementos mejora a la serie de televisión, y que recomiendo sin duda a todos los fans de las historias espaciales.

PUNTUACIÓN: 7/10

Globalmente, ver Firefly en Netflix y Serenity en blu.ray a continuación ha sido una buena experiencia que he disfrutado mucho y que os recomiendo si teneis Netflix en casa.

Saludos a todos.