Archivo de la categoría: Series TV

series de TV que sigo actualmente

Twisted Podcast: Juego de Tronos

Hemos grabado en caliente Rocío Parra, Fernando Verniere de Twist Comics y un servidor nuestras impresiones sobre el final de la serie de TV Juego de Tronos creada por David Benioff y D.B. Weiss  para la HBO adaptando la saga de «Canción de hielo y fuego» de George R. R. Martin, y no lo vamos a ocultar, nos ha encantado.

Comparto a continuación el link al podcast en Ivoox, espero que os guste:

Si os gustó este podcast, podéis leer también mi reseña de esta octava temporada que publiqué hace unos días.

Juego de Tronos se ha convertido en el standard de calidad con el que se compararán las próximas obras televisivas. Dentro de muchos años seguiremos hablando de esta serie, mientas que todas las polémicas sobre lo que la gente hubiera querido ver habrá quedado como una anécdota.

Y si os ha gustado, os invitamos a que compartáis el podcast en vuestras redes sociales, nos sigáis en Ivoox y nos comentéis vuestras impresiones en la sección de comentarios.

¡Saludos a todos!!

 

Juego de Tronos ya es historia de la televisión – Análisis de la 8ª temporada

Juego de Tronos ya es historia viva de la televisión. Esta octava temporada tenía que cubrir unas expectativas imposiblemente altas para millones de personas, y creo que los creadores David Benioff y D.B. Weiss y la HBO han conseguido cerrar la serie con un final más que satisfactorio.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras siete temporadas, el invierno ya está aquí. Y a pesar de que Daenerys Targaryen ha congregado al mayor ejército jamás reunido en Poniente, tienen pocas posibilidades de derrotar al Rey de la Noche y su ejército de muertos vivientes en Invernalia. Y de entre los que sobrevivan saldrá el que esté llamado a sentarse en el Trono de Hierro. Pero  Cersei Lannister no dejará que nadie la arrebate lo que la pertenece.

Más que una crítica tradicional, planteo este post como un resumen de mis impresiones ante esta última temporada. Por tanto, es un post CON SPOILERS. Si no has visto esta temporada, te recomiendo que corras a ver el final y vuelvas a leer mis impresiones a continuación.

Juego de Tronos es un hito televisivo. Pasarán años en que otra serie tenga el impacto social que ha tenido esta historia basada en las novelas de George R.R. Martin, si es que alguna llega a igualarla. Y fruto de este impacto y de tener a millones de personas en todo el mundo pendiente de cada uno de los seis últimos episodios, se ha generado una polémica que va a convertirse en un caso paradigmático de la situación de las redes sociales en la actualidad.

El desarrollo de esta temporada de seis episodios se ha distribuido en dos emocionantes episodios de reuniones entre los diferentes personajes, dándoles unos últimos momentos de felicidad antes de la llegada del Rey de la Noche a Invernalia en el tercer episodio. Tras el abrupto final de los no-muertos, el cuarto episodio traslada la acción a Desembarco del Rey donde se dirimirá la posesión del Trono de Hierro. Tras un polémico y sangriento quinto episodio que significó la victoria de Daenerys Targaryen masacrando a los habitantes de la capital, el sexto episodio sirve para responder las últimas cuestiones y cerrar los viajes de los diferentes protagonistas.

Ante el  «giro» de Daenerys del quinto episodio de masacrar a un enemigo vencido, las redes sociales ardieron con gente indignada contra los creadores de la serie, David Benioff y D.B. Weiss, por no haberles dado lo que ellos querían, hasta el punto que más de 800.000 personas firmaron una ridícula petición en change.org exigiendo que HBO volviera a rodar esta temporada. Una enorme cantidad de personas han demostrado ser muy ridículas y no entender el significado de una obra de «ficción».

Eso no significa que no hayan críticas legítimas de gente a los que Juego de Tronos no les ha gustado en las últimas temporadas, precisamente a partir de que la serie de televisión superó a los libros de George R.R. Martin. Y cuyos argumentos son muy razonables y correctos.

Pero estamos en un momento en que las redes sociales, y por elevación nuestra sociedad, está llena de mucha gente que no quiere escuchar cosas nuevas o diferentes a sus ideas preconcebidas. Y que quiere que todo entre dentro de su limitado esquema de valores, rechazándose automáticamente todo lo que haga a los espectadores / consumidores salir de su zona de confort. En este sentido, los que daban la tabarra con que Juego de tronos era una serie política del siglo XXI más que una fábula de fantasía medieval con dragones y zombies han quedado completamente retratados, y es casi hasta normal que pongan el grito en el cielo cuando la serie, según ellos, maltrata al «mayor icono feminista del ocio televisivo». Da igual que este fuera el final previsto por el autor de las novelas, y que desde luego no fuera esa la intencionalidad de Martin al crear su historia y al personaje de Daenerys. De hecho, si en algo destaca el escritor americano es por resaltar que no hay que poner nuestra fe en nadie simplemente porque haya nacido en una casa «noble» o nos diga que es la «elegida» para reinar y que sabe lo que es mejor para nosotros.

Estamos en un momento en que se quiere que los fan-fictions estén al mismo nivel que las obras originales, lo que importa es lo que YO quería que pasara no lo que sucede realmente, lo cual es una locura absoluta. Y sin duda me pareció justicia poética cuando los que han usado a un personaje de ficción para su ideario político han tenido que tragarse el mal trago de ver como Daenerys ha utilizado su poder militar para la conquista y la derrota de sus enemigos igual que cualquier otro déspota. Dijo el gran Alan Moore en Miracleman (1988) que «nunca ha existido un cielo que no se haya construido sobre huesos humanos». Es decir, no importa lo bienintencionadas que sean las intenciones, la conquista siempre provocará muertes inocentes. Y esta regla se cumple también en Juego de Tronos.

Globalmente la serie me parece que es un buen final que ofrece una conclusión satisfactoria a estos maravillosos y complejos personajes. Obviamente, esta octava temporada no es perfecta, igual que tampoco lo fue la anterior, pero creo que era muy difícil realizar la cuadratura del círculo que pedían muchos espectadores, y Juego de Tronos lo consigue de forma razonablemente satisfactoria.

Quizá el mayor reparo que se le puede hacer a esta última temporada es su duración de seis episodios. Esto provocó una aceleración de todas las tramas que no hizo les hizo justicia, sobre todo en lo referido al Rey de la Noche. Siete temporadas anunciando «Winter is coming» para terminarlo todo en un único episodio me parece sin duda el mayor problema de esta octava temporada. Aún reconociendo que  el episodio en sí está bien construido y consigue crear una tensión in-crescendo brutal. Pero es normal que esperáramos más. Aunque, se ha demostrado que Juego de Tronos no iba de la lucha contra los muertos vivientes, sino en saber quién se sentaría en el Trono de Hierro.

Desde la sexta temporada, la suspensión de credulidad de los espectadores estuvo seriamente amenazada con viajes que antes duraban meses y temporadas completas que ahora se ejecutaban en un único episodio. Esta nueva realidad provocada por la necesidad de cerrar la historia ha provocado la mayoría de críticas de los aficionados, sobre todo de los lectores de los libros. Pero esto no es un problema de esta octava temporada, sino en general de la segunda parte de la serie.

Igual que esto, hay otras situaciones «extrañas», como que las fuerzas de Daenerys, los Inmaculados liderados por Gusano Gris pero también los jinetes Dothrakis, fueran diezmadas por el ejército de no-muertos durante su ataque a Invernalia, para que luego aparezcan con toda su potencia para asediar Desembarco del Rey en los episodios 5 y 6. Pero, como digo antes, son pequeños peros en el camino inevitables para conseguir llegar al final del camino.

Comentaba con mi hermano Fernando en relación a Vengadores Endgame que no hay nada malo en que un final sea lógico en relación al camino que los personajes habían realizado en cada una de las películas. Y que, de hecho, es mucho mejor ser lógico y coherente en este sentido que buscar sorprender con giros artificiales que maten lo ya construido. Esto iba en relación al final de Tony Stark, Steve Rogers y el resto de Vengadores, pero es perfectamente aplicable a Juego de Tronos.

Como comento arriba, para Martin, todo aquel que ansíe el Trono de Hierro no es digno de confianza y acabará convirtiéndose en un monstruo. Por esto, no hay giro en la evolución de Daenerys, antes no era una Madre Teresa bondadosa que buscaba liberar esclavos, sino alguien que buscaba controlar un ejército con el que cumplir su destino de reinar sobre los 7 reinos, y que acabará con todo aquel que se ponga en su camino. Porque ella tiene razón y todos los demás están equivocados. Daenerys es igual de mala que los Lannister que pagan a asesinos, los Tyrell que conspiran en las sombras, el anterior rey Robert Baratheon que subió al trono tras la muerte de Aerys Targaryen tras volverse loco, y que a su vez también consiguió el trono a sangre y fuego.

El problema no es Daenerys, sino en los que la colocaron en un pedestal que no merecía, y es normal que al final pague el precio por la masacre que provocó en Desembarco del Rey. Y que sea Jon Snow, el hombre de ideales que siempre antepuso hacer lo correcto a todo lo demás, que sea su ejecutor, a pesar de amarla con todo su corazón. «El honor es la muerte del amor» comenta Tyrion a Jon minutos antes de que mate  a Daenerys mientras la besa y la dice que la quiere.

Con esta idea general, es un final totalmente satisfactorio que Bran Stark, el Cuervo de Tres Ojos que atesora toda la memoria de la humanidad y que no desea el poder, sea finalmente elegido como Rey de los Seis Reinos. Y que Bran nombre a Tyrion Lannister como su Mano es igualmente lógico, al no considerarse digno del poder y creer que ha fallado más  de lo que ha acertado. Un Tyrion que vuelve a ser el gran protagonista que roba la serie.

Tremendamente satisfactorios son también los finales de Sansa y Arya Stark, la primera consiguiendo cumplir su sueño de reinar las tierras del norte como un Reino independiente de Poniente y la segunda dejando atrás su vida en el continente en busca de aventuras en el Oeste inexplorado. Y tras convertirse en el último Kingslayer, Jon Snow también encuentra un buen final desterrado como un Night´s Watch a vivir su vida más allá del muro junto a los Salvajes del Norte, posiblemente el único lugar en el que encaja y en el que fue feliz. Es irónico que el único personaje puro de la serie reconozca que no hay sitio para él en la civilizada Poniente y tenga que abandonarlo. El plano final de los tres hermanos Stark mientras se dirigen cada uno hacia su final es brillante.

Narrativamente, el último episodio tiene un montón de grandes momentos mientras se van cerrando las diferentes tramas, teniendo a Tyrion de gran protagonista. Empezando por el descubrimiento de sus hermanos Cersei y Jamie, que murieron juntos abrazados por toda la eternidad. Un buen final para un personaje no implica que sea un final feliz, y en este sentido, creo que la muerte de los Lannister entra sin duda en esta categoría. O cuando Tyrion renuncia a su puesto de Mano del Rey de Daenerys cuando ésta confirma que la guerra no terminó en Desembarco y quedan otros reinos a los que doblegar hasta conseguir el poder absoluto. O su conversación con Jon en la que le abre los ojos ante la crueldad de Daenerys.

Y super emocionante también es la reacción de Drogon cuando ve a su madre muerta, fundiendo el Trono de Hierro que entiende es el causante de toda la muerte que hemos visto desde el comienzo de la serie, y llevándose el cuerpo sin vida de su madre de nuevo al este. Esta escena más metafórica que literal conduce al siguiente momentazo, cuando Tyrion explica quién es para él el más adecuado para reinar, y que tiene una connotación meta lingüística bestial:

«No he hecho otra cosa más que pensar estas dos semanas en nuestra sangrienta historia, en todos los errores cometidos. ¿Qué une al pueblo? ¿Las huestes? ¿El oro? ¿Las banderas? Las historias. No hay nada más poderoso en el mundo que una buena historia. Nadie puede detenerla. Ningún enemigo puede vencerla. ¿Y quién tiene mejor historia que Bran el Tullido? El chico que cayó de una alta torre y sobrevivió. Supo que no volvería a andar, así que aprendió a volar. Cruzó más allá del Muro. Un lisiado. Y se convirtió en el Cuervo de Tres Ojos. Es nuestra memoria, el custodio de todas nuestras historias: las guerras, bodas, nacimientos, masacres, hambrunas… Nuestros triunfos y nuestras derrotas. Nuestro pasado. Quién mejor para conducirnos al futuro».

El poder de las historias que conforman nuestros mitos, nuestras leyendas y nuestra cultura. Y por elevación, el poder de los creadores que tuvieron el talento y la valentía de presentar estas historias ante los lectores y los espectadores y que consiguieron emocionar a públicos variados de todo el mundo. Un mensaje bestial que me ha encantado, de forma que dentro de 10 ó 15 años seguiremos recordando Juego de Tronos, a George R.R. Martin y la HBO, mientras que toda la polémica de Daenerys será solo una anécdota al pie de wikipedia.

Fruto de esta filosofía,  Brienne de Tarth añade en el libro de los reyes los últimos capítulos de la vida de su amado Jaime Lannister, destacando que fue mucho más que un «mata-reyes», y Samuel Tarly muestra el libro en el que recoge los relatos que acabamos de disfrutar, cuyo título para sorpresa de nadie es «Canción de Hielo y Fuego».

Y para los que veían Juego de Tronos como una historia política, también me resulta muy interesante la solución de hacer que el Rey ya no sea el hijo del Rey sino que será decidido por los nobles de las diferentes casas. Esto es ya en si mismo un gran avance en esta fábula medieval, algo que queda explicitado en las burlas que recibe Samuel Tarly cuando plantea una solución más democrática que escuche la voz del pueblo, algo imposible en un mundo medieval.

Al igual que el final, en el que Bran siendo ya Rey no tiene tiempo o interés en dedicarse a los problemas mundanos, de forma que los que realmente van a trabajar por el bienestar del pueblo son los miembros del Consejo del Rey formado por Tyrion Lannister, Samuel Tarly, Brienne de Tarth, Sir Davos Seaworth y el inesperado Bronn, mercenario y asesino convertido en Señor de Aguasdulces porque ya se sabe que un Lannister siempre paga sus deudas. Mientras los reyes pasan, los siervos se dedican a trabajar, comentando entre bromas las diferentes soluciones a los problemas del pueblo, recuperando una cierta normalidad.

Daenerys buscaba romper la rueda, acabar con el status-quo de Poniente. No lo consiguió y la vida sigue su curso.

Comparto el trailer de esta última temporada:

La última temporada de Juego de Tronos ha ofrecido un final super satisfactorio a una serie que recordaremos durante años. Gracias HBO, gracias George R.R. Martin, gracias a todos los que han hecho posible este hito televisivo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

Y si os ha gustado, os invitamos a que compartáis el podcast en vuestras redes sociales, nos sigáis en Ivoox y nos comentéis vuestras impresiones en la sección de comentarios.

¡Saludos a todos!!

Crítica de Into the Badlands temporada 1 (Amazon Prime)

Gracias a mi suscripción a Amazon Prime he podido ver la primera temporada de Into the Badlands, serie de acción creada por Alfred Gough y Miles Millar que cumple sobradamente con su objetivo de entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7/10

Ambientada en un futuro distópico donde las armas de fuego han sido prohibidas por los «Barones», señores feudales que ostentan el poder, seguiremos los pasos de Sonny, (Danniel Wu), un clipper al servicio del Quinn (Marton Csokas), el Barón más  poderoso de Badlands, que empezará a cuestionarse su lealtad.

Into the Badlands es una serie de AMC, canal de The Walking Dead, que ha sido cancelada al final de su tercera temporada. La serie ha sido creada por Alfred Gough y Miles Millar, veteranos productores de gran experiencia que han trabajado en películas como Spiderman 2 o Time Cop, o series de televisión como Smallville.

Hay que reconocer que el concepto de un mundo sin armas de fuego pero con vehículos a motor es un poco extraño, pero al final es la excusa necesaria para justificar las super chulas coreografías de artes marciales que nos brindan en cada uno de los seis episodios que componen esta primera temporada.

Into the badlands es una serie sin más pretensiones que la de entretener, cosa que consigue sin duda. Esto es sin embargo su principal pero, ya que con tanto ocio de calidad que no nos acabamos, se hace difícil encontrar el tiempo para ver una serie «sólo» normal. En todo caso, reconozco que entre dramas, ciencia ficción y dragones, poco a poco conseguiré ver los siguientes episodios.

Lo que sí hace bastante bien Into the badlands es transmitir la idea de que en este mundo cruel, resulta difícil escoger el bando correcto cuando todos los barones son malvados y buscan satisfacer sus propias ansias de poder.

En este sentido, el personaje de Sonny interpretado por Danniel Wu sufre el síndrome de Michael Clayton, que  es que lo que la gente opina de él en la serie no se corresponde con lo que hace en pantalla: Frente al frío asesino y mano derecha del Barón Quinn, en todo momento se le muestra como un hombre enamorado que busca lo mejor para su familia.

En todo caso, la serie ha conectado con mis ganas de ver series de artes marciales, por lo que seguiré viendo en breve la segunda temporada.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Into the Badlands es una buena serie que cumple con nota lo que se espera de ella, ofrecer una historia correcta con unas notables coreografías de acción. No inventa nada pero ofrece un más que correcto entretenimiento en su género, lo cual en si mismo ya es un éxito.

PUNTUACIÓN: 7/10

Crítica de Black Summer Netflix

Black Summer es una de las joyas ocultas en el enorme catálogo de Netflix, una serie que va a ser considerada como imprescindible para todos los fans del género de zombies.

PUNTUACIÓN: 8/10

En los primeros y confusos días de un apocalipsis zombi, completos desconocidos deben aliarse para hacerse fuertes y regresar con sus seres queridos. Precuela de la serie «Z Nation» producida por The Asylum para el canal Syfy.

Esta serie de ocho episodios ha sido creada por John Hyams y Karl Schaefer, que han escrito y dirigido la serie junto a Abram Cox. En los guiones han colaborado tambien Delondra Williams y Daniel Schaefer.

La fotografía ha sido realizada por Yaron Levy y Spiro Grant, y cuenta con musica de Alec Puro.

Jamie King es Rose, una madre que busca encontrar a su hija, trasladada durante la primera evacuación al estadio de la ciudad. Pero llegar allí no va a ser fácil y por el camino se encontrara con Justin Chu Cary (Spears), un ladrón al que busca el ejército, Christine Lee (Kyungsun), una joven coreana que casi no habla inglés, Sal Velez Jr. (WilliamVelez), un padre que también busca a su familia, Kelsey Flower (Lance), Erika Hau (Carmen) y Edsson Morales (Manny).

La serie esta planteada desde el realismo, y consigue trasmitir perfectamente la confusión y el frenetismo que se viviría en el caso de que un apocalipsis zombi comenzara en zonas urbanas.

La huida de estas personas ante el apocalipsis zombie ha ofrecido unos momentazos crueles y aterradores imprescindibles para todos los fans del género. Cruel y sin concesiones, me ha encantado todo de esta serie: los silencios, el frenetismo, incluso que cada episodio varíe en duración hace que cada capítulo sea perfecto.

Frente a otras series que intentan ofrecer un drama vacío relativo a unos personajes que sabes que en su mayoría van a acabar muertos, Black Summer no pierde el tiempo en profundas construcciones de personajes, ya que en medio del colapso, da igual quien eras sino lo que puedes ofrecer al grupo para sobrevivir. Cada personaje ofrece pequeñas gotas de su pasado, pero sin que paren la narración de su huida.

Esta primera temporada cuenta con ocho perfectos capítulos que van al grano desde el minuto uno, y que varían entre los 20 y los 50 minutos de duración. Esto es una de las grandes ventajas que permite el estreno en Netflix, el no tener la necesidad de ofrecer capítulos de 45 minutos que obligatoriamente hubieran provocado minutos de la basura, por usar un término baloncestístico.

Gracias a esto tenemos algunos episodios bestiales que van a entrar en la historia del genero, como el tercero «Summer school», donde algunos personajes entran a esconderse en una escuela que parece libre de zombies, el cuarto «Solo» en el que prácticamente no se dice ni una sola palabra, el sexto «El golpe» en que veremos el desarrollo de un plan para conseguir armas desde el punto de vista de cada personaje, o el octavo «El Estadio», donde los protagonistas llegarán a su destino en el centro de la ciudad y que marca un in-crescendo en tensión, intensidad y dramatismo de la serie.

Otro hecho que me ha encantado son los silencios de esta serie. En muchos minutos no hay diálogos mientras los protagonistas intentan esquivar a los corredores zombies. Y es que mientras corres por tu vida no hay tiempo de preguntar los nombres de los demás ni de preguntarles de donde vienen ni tener una conversación trivial. Todo lo que no sea imprescindible para sobrevivir es descartado, algo que agradezco como espectador.

Y también es espectacular lo cruel que son algunas muertes de personajes, que mueren de forma súbita y repentina, y la gravedad de la situación que impide a los que sobreviven que tengan un segundo para recordarles. De hecho, las personas pasan a ser activos que usar en caso de necesidad y descartar en cuando dejan de tener utilidad.

He descubierto que Black Summer es un spin off que funciona como precuela de Z-Nation, serie que nunca me llamó la atención, pero que visto lo visto, igual tengo que echarle un vistazo.

Comparto a continuación el trailer de esta serie:

Black Summer es una de las grandes sorpresas de la temporada, una serie imprescindible para los amantes del género de zombies.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Counterpart temporada 2 (HBO)

Con algo de retraso vi la segunda y de momento última temporada de Counterpart, la serie de espionaje y ciencia ficción creada por Justin Marks con un J.K. Simmons en plan estelar, disponible en España a través de la HBO.

PUNTUACIÓN: 7/10

Counterpart es una serie de espionaje sobre un misterioso mundo que se esconde bajo la superficie de nuestras vidas. Howard Silk (J.K. Simmons) es un modesto trabajador de una agencia de espionaje de las Naciones Unidas en Berlín. Cuando Howard descubre que su organización oculta el acceso a una dimensión paralela se ve envuelto en un mundo de intriga, peligro y traición donde la única persona en quien puede confiar es su otro yo del mundo paralelo. La serie trata temas como la identidad, el destino y el amor perdido planteando una eterna pregunta: ¿Y si nuestras vidas hubiesen sido diferentes?”.

En esta segunda temporada, tras el cierre de la aduana entre dimensiones y que los dos Howard Silks quedaran atrapados en sus mundos contrarios, tendrán que aliarse con las versiones de su familia y colegas de cada mundo si quieren tener alguna posibilidad de desbaratar la conspiración que amenaza ambos mundos.

Además de un genial J.K. Simmons, también me han gustado el resto de reparto, formado principalmente por Olivia Williams como Emily, la esposa de Howard en tierra 1 y divorciada de él en Tierra 2; Harry Lloyd como Peter Quayle, Director de Estrategia en Tierra 1 que descubre que desde el otro mundo están planeando algo contra el suyo y Nazanin Boniadi como Clare, la esposa de Harry en Tierra 1 que tiene un papel crucial en la historia.

Respecto a la primera temporada, en esta segunda me ha gustado que se centren en otros personajes además de Howard Silk. De esta forma, veremos los matices de Emily, la mujer de Howard que en ambos mundos levantó un muro entre ella y su marido. O la pareja formada por Peter y Clare. Counterpart en una ciencia ficción de «personajes», y los pequeños matices son los que marcan la gran diferencia en sus vidas. J.K. Simmons está excelente, pero Olivia Williams le da la réplica de forma genial.

El tema de «¿Y si hubiera hecho las cosas diferentes?» es el centro de la trama, y en todos los casos vemos que los personajes deben aprender a vivir con quién son y las decisiones que tomaron, ya fueran acertadas o equivocadas, y cómo cambiar de mundo no les va a devolver aquello que perdieron.

En esta segunda temporada se dan las respuestas sobre la formación de estos mundos paralelos, y el motivo de la conspiración que intenta destruir Tierra 1. En este sentido, para mi el mejor episodio de toda serie ha sido el sexto, «Ciudades gemelas», en el que se explica el origen del cruce y la creación de estas dimensiones similares pero diferentes. Por encima incluso de las grandes interpretaciones, me gustó mucho la forma en que nacen los mundos, cómo inicialmente son idénticos y como por culpa de un experimento inocuo e inocente se creó una pequeña diferencia que acabó provocando un muro de sospechas, enfrentamientos y muerte entre ambos mundos.

Una derivada de este conocimiento es que narrativamente nos habían mostrado que Tierra 1 era la «buena», y tenía que desbaratar los planes de grupos terroristas de Tierra 2. Pero cuando las respuestas llegan, vemos como todo es más complejo y las barreras entre el bien y el mal, el blanco y el negro se difuminan. Desde luego, aquí no hay nadie que esté libre de pecado. Y en este sentido, el personaje de Yanek, interpretado por James Cromwell en el presente y  Samuel Roukin en 1986, ofrece las respuestas que nos planteábamos desde el minuto uno.

Si tengo que comentar algún aspecto menos bueno, diría en primer lugar que final me ha parecido quizá demasiado rápido y fácil. No se si fue debido a que los productores fueron informados a última hora de que la serie no iba a continuar y tuvieron que darle un cierre deprisa y corriendo, pero lo cierto es que frente al ritmo pausado de toda la narración, el último episodio pareció una carrera de fórmula uno que cierra todo casi con un chasquido de dedos. Dicho esto, creo que aunque apresurado, es un buen final para la serie que cierra las principales incógnitas, dejando algunas cuestiones menores abiertas por si en algún momento se plantearan continuar.

El otro aspecto que no me ha acabado de convencer es que la serie da las explicaciones sobre la creación de estos mundos, y por qué un grupo de Tierra 2 busca venganza sobre Tierra 1. Pero estas explicaciones no justifican adecuadamente como es posible que la «mente maestra» sea tan inteligente y tenga a su disposición recursos casi ilimitados para poner en marcha estos planes que han significado años de actividades en la sombra y de infiltraciones de un mundo al otro. En todo caso, lo cierto es que esto es un aspecto menor de una serie que me ha parecido bastante interesante.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Creo que la serie ofrece un satisfactorio final a la historia y cierra las principales tramas abiertas, por lo que el anuncio del cierre de la serie me parece que es la decisión correcta, independientemente de que los datos de audiencia no fueran todo lo buenos que supongo esperaran.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

Si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!