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Crítica de Warrior temporada 1 (HBO)

Tras el final de Banshee, su creador Jonathan Trooper ha vuelto a dar en la diana con Warrior, serie de acción y drama histórico de Miramax estrenada en España por HBO, inspirada en una historia de Bruce Lee ambientada en el San Francisco de finales del siglo XIX, que muestra la lucha de poder en Chinatown y el racismo sufrido por la comunidad china que buscaba un futuro mejor en los Estados Unidos y se encontraron con odio y explotación.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Ambientada durante las Guerras Tong a fines de la década de 1870 en San Francisco, California, la serie sigue a Ah Sahm (Andrew Koji), un prodigio de las artes marciales que emigra a San Francisco desde China en busca de su hermana (Dianne Doan), para acabar vendido a una de las bandas (Tong) más poderosas de Chinatown.

Jonathan Trooper ha creado esta serie en colaboración con Justin Lin (Fast & Furious, Star Trek – Más allá),produciéndola junto a Danielle Woodrow y Shannon Lee, hija del gran Bruce Lee, del que adaptan una historia sobre un chino maestro de artes marciales que llega a los EE.UU. a finales del siglo XIX. La serie ha sido desarrollada por Miramax, canal con el que Trooper ya colaboró en la genial Banshee.

La primera temporada de Warrior me ha gustado mucho y apunta a que puede convertirse en uno de los referentes televisivos para la acción. Warrior comparte con Banshee varios elementos estilísticos claros, como son el mostrar en todos los episodios excelentes escenas de acción y a bellas mujeres ligeras de ropa. El sexo es habitual en esta serie, y de hecho el burdel dirigido por Ah Toy (Olivia Cheng) es uno de los espacios habituales de la serie.

Aunque las escenas de acción y el uso de artes marciales es bestial a lo largo de los excelentes diez episodios de esta primera temporada, la serie sobresale por el retrato nada complaciente del racismo que sufrió la comunidad china en los EE.UU., y como los británicos se aprovecharon de ellos para construir el país mientras les trataban como menos que animales.

Además del racismo hacia los chinos, Warrior muestra la difícil realidad de la época, en la que unos poderosos se aprovechaban de la gente normal, algo no limitado a la comunidad china. El racismo hacia los irlandeses y de estos a los chinos, se refleja perfectamente también en esta serie. Y al menos su odio hacia los chinos tiene explicación al ver que unos extranjeros les quitaban su trabajo, aunque la realidad es que no eran los chinos, sino los empresarios sin escrúpulos, a los que deberían culpar.

En este sentido, los policías Bill O´Hara (Kieran Bew) y el notavo Richard Lee (Tom Weston-Jones) ejemplifican lo mejor y lo peor de esta sociedad. O´Hara, un policía racista borracho y jugador, y Lee, un sureño que huye de un pasado oscuro mientras intenta hacer lo correcto, nos muestran un mundo de grises en los que no todo es blanco o negro e incluso la gente mala puede hacer una buena acción, y viceversa.

Me ha gustado encontrarme en Warrior a Hoon Lee, uno de los protagonistas de Banshee, interpretando a Wang Chao, una especie de «conseguidor» que trabaja para todos los bandos, incluida la policía. Y de hecho, los homenajes no terminan ahí, ya que el bar donde se reúnen los irlandeses se llama Banshee.

Pero sin duda el gran descubrimiento en Warrior es el bestial Joe Taslim (Jaka en The Raid), que interpreta a Li Yong, un asesino de los Long Zii y en secreto el amante de Mai Ling, hermana de Ah Sahm. Taslim va a ser sin duda el gran rival del protagonista, y he hecho realizan uno de los grandes combates de esta primera temporada. Otro rostro inesperado que nos ha recuperado Warrior es el de Dustin Nguyen (21 Jump Street), como Zing, el nuevo líder del tong Fung Hai aliado de Mai Ling.

Warrior sabe equilibrar la diversión de una serie de artes marciales con el drama del racismo y las conspiraciones empresariales, y al menos a mi me ha transmitido que todo el reparto, los stunts y el equipo de producción se esfuerzan al máximo para hacer de Warrior una serie especial, al mismo tiempo que se lo han pasado genial rodando esta serie. Claro exponente de esto es el 5º episodio «The blood and the s**t», que es un homenaje a los clásicos westerns de diligencias y pueblos perdidos a los que llega un salvador solitario.

Warrior me ha encantado, es honesta y tiene claro el tipo de serie que es y como ofrecer un notable entretenimiento para todos los fans del cine de acción y artes marciales. No se me ocurre nada negativo que contar de esta serie, y me alegra que vaya a tener una segunda temporada.

Comparto el trailer de la excelente primera temporada:

Warrior me ha ofrecido un perfecto entretenimiento, y estoy deseando que la continúen para volver a engancharme. En el actual panorama televisivo sobrecargado de estrenos interesantes, creo que este es el mejor halago posible.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Lo que hacemos en las sombras temporada 1 (HBO)

La primera temporada de Lo que hacemos en las sombras es una espectacular comedia absurda que hará las delicias de los fans del género de vampiros que busquen un giro diferente. La serie producida por FX Networks y estrenada en España por HBO, ha sido creada por Jemaine Clement adaptando el concepto de la película del mismo nombre dirigida por Taika Waititi en 2014.

PUNTUACIÓN: 8/10

What We Do in the Shadows (Lo que hacemos en las sombras) es una comedia con toques de terror planteada como falso documental en el que seguimos la vida de tres vampiros que viven en Staten Island (Nueva York) y su familiar Guillermo, el sirviente humano que se ocupa de sus necesidades mundanas.

La serie ha sido creada y producida, por Jemaine Clement, actor, escritor y productor de la película de 2014 realizada junto a Taika Waititi (Thor Ragnarok), que también ejerce de productor y ha dirigido tres episodios de esta primera temporada. La serie está también producido por  Paul Simms, Scott Rudin, Garrett Basch, Eli Bush, Joanne Toll y Hartley Gorenstein. La serie cuenta con D.J. Stipsen como director de fotografía, y música de Mark Mothersbaugh.

Los protagonistas son Nandor the Relentless (Kayvan Novak), un vampiro de más de 700 años que proviene del imperio Otomano y que se autodenomina líder del grupo. Junto a Nandor conoceremos a su familiar Guillermo (Harvey Guillen), su sirviente humano que lleva 10 años de servicio y que sueña con ser convertido en vampiro, cosa que no parece que vaya a suceder. Junto a ellos viven en la casa Nadja (Natasia Demetriou), una vampira rumana que convirtió en vampiro a Laszlo Cravensworth (Matt Berry), un antiguo noble inglés.

Estos son el nucleo duro de la familia, que comparten casa con Colin Robinson (Mark Proksch) un Vampiro de Energía. A diferencia de los vampiros normales, Colin puede caminar por el día y tiene un trabajo normal, y se alimenta de las energías de humanos y vampiros aburriéndolos o enfureciéndolos. Gracias a que paga el alquiler le dejar vivir con ellos, aunque intentan evitarle en todo momento.

Lo que hacemos en las sombras me ha flipado y es una de las mejores comedias que he visto en los últimos tiempos. Y eso que otras comedias como El Método Kominski o Russian Doll también me han gustado bastante. Pero este falso documental ha tocado todas las teclas de las cosas frikis raras que me gustan.

El uso del falso documental es perfecto para mostrar a unos personajes patéticos que nos hablan directamente a nosotros los espectadores, generando unas situaciones superdivertidas en todo lo referido a la vida cotidiana de los vampiros.

He visto la serie en V.O. y me han flipado todos los actores. Empezando por el fuerte acento de Nandor y Nadja, así como el inglés académico de Lazlo. Mención aparte para Colin Robinson cuya necesidad de aburrirnos para alimentarse de nuestras emociones crea unas situaciones divertidísimas. Y sobre todos ellos, me ha encantado Guillermo (Harvey Guillen), el único humano que intenta mostrar ante la cámara que su vida al servicio de Nandor es una pasada cuando él en realidad se da cuenta que todo es una mierda y que su vida es penosa.

Todos los episodios son super divertidos y juegan con destruir las convenciones alrededor de los vampiros. Empezando por la ubicación en la nada glamurosa Staten Island, frente a otros vampiros que viven en Manhattan, o la existencia de vampiros con otras habilidades. Me lo he pasado genial con todos los episodios, pero tengo que destacar el episodio 7, en el que hay un juicio y que contiene las meta-referencias al lore vampírico más divertidas que recuerdo.

Los que hacemos en las sombras son 10 episodios de una duración de entre 20 y 25 minutos, que resulta la píldora perfecta de diversión para cada día. Me alegra descubrir que la cadena FX ya ha confirmado una segunda temporada, que promete un montón de diversión, empezando por la sorpresa final de esta temporada sobre el árbol genealógico de Guillermo.

Una serie super divertida de la que no se me ocurre nada malo, todo ha sido diversión a costa de estos vampiros entrañables y asesinos.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Lo que hacemos en las sombras en la comedia del año. Me ha encantado de forma increíble y ha hecho que no parara de reir. Si te gustas las historias freaks, esta serie te va a encantar.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Chernobyl (HBO)

Mucho se ha hablado de Juego de Tronos, pero creo que Chernobyl tiene muchas opciones de convertirse en LA SERIE de 2019. Un retrato frío del accidente nuclear de 1986 que me ha encogido el corazón y que muestra la verdadera cara del régimen comunista.

PUNTUACIÓN: 9/10

Chernobyl es una miniserie de cinco capítulos creada por Craig Mazin. La serie es un drama histórico coproducido por los canales HBO de Estados Unidos y Sky de Reino Unido, que sigue “la verdadera historia de una de las peores catástrofes provocadas por el hombre y habla de los valientes hombres y mujeres que se sacrificaron para salvar a Europa de un desastre inimaginable. La miniserie se centra en el desgarrador alcance del desastre de la planta nuclear que ocurrió en Unión Soviética en abril de 1986, revelando cómo y por qué ocurrió, además de los intentos del gobierno comunista de la URSS por ocultarlo, así como las sorprendentes y notables historias de los héroes que lucharon y cayeron”.

La serie ha sido escrita y creada por Craig Mazin. Este director y guionista americano que hasta ahora era principalmente conocido como autor de comedias de trazo grueso como Scary Movie 3 y 4, Superhero movie y la trilogía de Resacón en Las Vegas, es el protagonista de una de las sorpresas creativas del año, mostrando que si tienes la suficiente pasión, puedes crear lo que te propongas. La miniserie ha sido dirigida por Johan Renck, director de televisión en series como Breaking Bad, The Walkign Dead o Halt and catch fire.

La serie está protagonizada por Jared Harris como Valery Legasov, el subdirector del Instituto Kurchatov que se encargó en organizar los esfuerzos de apagar el reactor así como limpieza de la planta nuclear. Stellan Skarsgård es Boris Shcherbina, vicepresidente del Consejo de Ministros a cargo de dirigir los trabajos que estuvo en Chernobyl durante los momentos más duros. Por último, Emily Watson interpreta a Ulana Khomyuk, una física nuclear de Minsk. Khomyuk es un personaje ficticio que «representa a los muchos científicos que trabajaron sin miedo y se pusieron en peligro para ayudar a resolver la situación».

Chernobyl va a ser una de las series del año. Es un excelente ejemplo de gran narrativa que utiliza un estilo frío y aséptico para contar los hechos, consiguiendo golpearnos en el corazón en cada uno de los cinco perfectos episodios de los que se compone.

Aunque Chernobyl es una reconstrucción de los hechos que tuvieron lugar en 1986, en el fondo estamos ante un retrato de una época y un país, la Rusia comunista, que machacaba al individuo y que ponía siempre al aparato por encima de las personas. Además de reconocer la labor de todas las personas que trabajaron y murieron por evitar una tragedia aún mayor, la tensión narrativa está construida siempre en la lucha de técnicos y científicos contra burócratas que no quieren admitir que la realidad no es como el partido quiere que sea.

Desde el principio, la serie hace que el líder soviético Mikhail Gorbachev declare en la primera reunión en Moscú que el accidente debía mantenerse en secreto porque «nuestro poder proviene de la percepción de nuestro poder». Chernobyl incineró esa percepción, y la serie incluso pone declaraciones suyas de 2008 en las que afirmó que Chernóbil significó el principio del fin de la URSS, que se desmoronó en 1991 precisamente tras haber visto desafiada esa percepción de poder.

En este sentido, son paradigmáticas además varias escenas en el primer y segundo episodio en los que los jefes de la central niegan que esté pasando nada grave incluso cuando varios técnicos han visto el sarcófago del núcleo abierto con sus propios ojos. O cuando burócratas sin conocimientos nucleares niegan la opinión del experto Legasov simplemente con un “no pone eso en el informe oficial.”

Hoy en día es alucinante descubrir que el régimen comunista no contemplaba ni siquiera la posibilidad de que pudiera producirse un accidente en una central nuclear, de forma que ni técnicos, ni bomberos sabían como reaccionar ni disponían de material protector ante la radiación. Pero es que ni siquiera el pueblo cercano de Prypiat tenía ningún protocolo de evacuación, y la escena en la que varias familias con niños van a ver el incendio “porque es muy bonito” mientras ves como les está cayendo la radiación es una de las escenas más terroríficas que recuerdo, demostrando que normalmente es lo mundano lo que más nos impacta.

Al igual que ver cómo tras conocerse que las centrales soviéticas tenían un fallo de diseño que es lo que provocó el desastre unido a la incompetencia de los jefes de la central, las autoridades rusas se negaron en realizar cambios en el resto de centrales operativas porque eso demostraría una debilidad en su estrategia energética.

He visto la serie en V.O., y me ha encantado escuchar a todo el reparto, con interpretaciones contenidas como se espera que un ruso se comportaría. Jared Harris, Stellan Skarsgård y Emily Watson realizan un trabajo espléndido, pero creo que estamos ante un trabajo coral de gran nivel. De entre todos los momentazos de los protagonistas, destacaría cuando Legasov (Harris) le cuenta a Shcherbina (Skarsgård), que la radiación les ha matado aunque no se hayan dado cuenta, pasando a detallar con frialdad científica los síntomas que sufrirán hasta morir por cáncer, y el estoicismo con el que Shcherbina se toma la noticia.

A modo anecdótico, destacaría también la construcción de los mineros rusos, que a partir de ahora se han situado en el cúspide de los “hombres duros” del cine y la televisión. Hombres acostumbrados a trabajar en total oscuridad a los que no se puede mentir, y que hicieron un trabajo imprescindible para controlar el accidente atómico a sabiendas que iban a ser irradiados y que pobablemente morirían. Leer en el epílogo de la serie como de los 400 mineros que trabajaron en Chernóbil más de 100 murieron antes de cumplir los 40 años y que jamás han sido considerados víctimas del accidente ni sus familias compensadas es brutal. Y tristemente real.

Otro elemento a destacar de Chernobyl es su sobresaliente diseño de producción, que reconstruye perfectamente la vida en la rusia comunista. Los edificios, ropas, vehículos, y todo lo demás es perfecto, y he flipado leer a gente rusa en redes sociales llorando al recordar su propia infancia a partir de los trajes de los escolares que nos muestran, al igual que otros muchos elementos. Todo está construido de forma fideligna y realista, y se transmite en cada plano.

Estamos ante una serie con un gran guión, excelentes interpretaciones y una producción bestial, que además sabe contar la historia de forma excepcional, atrapando al espectador desde el minuto uno. De hecho, los cinco episodios de esta serie son la duración perfecta para contar la historia de la mejor forma para conseguir el mayor impacto en el espectador.

Además, el estreno serializado en HBO ha jugado en positivo en el impacto que esta serie ha provocado. Y es que el boca a boca ha funcionado entre los espectadores, haciendo que la audiencia haya crecido semana a semana. Tras el final de Juego de Tronos, Chernobyl ha dominado la conversación seriéfila de estas últimas semanas, y lo ha hecho para bien.

Si tengo que decir algo negativo de la serie, es que nuestra sociedad necesite series como esta que nos recuerden el pasado para no repetirlo. Y se me cae el mundo a los pies al conocer que la actual Rusia vaya a realizar una serie de ficción culpando del accidente a una conspiración de la CIA, porque incluso 20 años después no pueden aceptar nada que deje en mal lugar al estado, aunque sea verdad.

Es por esto que el mensaje “What is the price of lies? / ¿Cual es el precio de las mentiras?” esté hoy en día tan de actualidad como lo estuvo en 1986. Lamentablemente.

Comparto el trailer de esta miniserie:

Chernobyl es una sobresaliente serie que sirve para recordar a los hombres y mujeres que sufrieron las consecuencias del accidente y como un accidente marcó el principio del fin del régimen comunista soviético. Una serie imprescindible.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Star Trek Discovery temporada 2 (Netflix)

Netflix estrenó la segunda temporada de Star Trek: Discovery hace algunas semanas, y aunque no es tan buena como su predecesora, sirve de correcto entretenimiento para todos los fans de la ciencia ficción espacial.

PUNTUACIÓN: 7/10

La segunda temporada de la serie de televisión estadounidense Star Trek: Discovery se desarrolla aproximadamente una década antes de los eventos de la serie original de Star Trek y sigue a la tripulación del USS Discovery mientras investigan siete señales misteriosas aparecidas en el espacio profundo, que tienen una conexión con la protagonista Michael Burnham (Sonequa Martin-Green) y sobre todo, con su hermano adoptivo Spock (Ethan Peck), que resultará clave para salvar la galaxia.

Star Trek: Discovery ha sido producida por CBS Television Studios con Alex Kurtzman como showrunner de esta segunda temporada en sustitución de Gretchen J. Berg y Aaron Harberts, los showrunners de la primera que fueron despedidos a mitad de la producción. Esta temporada está planteada con el objetivo de conectar y cerrar los huecos entre la primera temporada y la serie clásica de TV.

Si te gusta la ciencia ficción, te recomiendo que veas esta serie, sobre todo su notable primera temporada, cuya crítica puedes leer aquí. Y a partir de ahora lo que leas es SPOILER, ya que es imposible comentar sobre esta segunda temporada sin comentar los aspectos más importantes de su trama. ¡Sigue leyendo bajo tu responsabilidad!!

Sonequa Martin-Green interpreta a Michael Burnham, comandante humana criada en Vulcan por la familia de Spock. Doug Jones repite como Saru, Anthony Rapp es el doctor Paul Stamets, Mary Wiseman es la especialista Sylvia Tilly, amiga y compañera de cuarto de Burnham y Shazad Latif como ash Tyler, la antigua pareja de Burnham que es ahora mitad humano mitad klinglon.

Para esta segunda temporada se incorporan Anson Mount como el capitán original de Star Trek, Christopher Pike, y Ethan Peck como Spock, el icónico vulcaniano de la serie original y hermano adoptivo de Burnham. Estos personajes y su nave estelar, el USS Enterprise, se incluyeron como parte del intento de explicar sus conexiones la serie original de Star Trek, y sus interpretaciones me han arecido de lo mejor de esta temporada. También repite Michelle Yeoh en el papel de la Capitana Philippa Georgiou, la antigua capitana y mentora de Burnham asesinada que ha vuelto como su contrapartida terrana proveniente de otra dimensión.

Un comentario recurrente que me vino a la cabeza varias veces durante el visionado de esta segunda temporada es “Cuanto daño va a hacer Vengadores Endgame a las historias de viajes temporales” Desde luego ya no volveremos a verlas con los mismos ojos, y al primer ejemplo de esta Star Trek Discovery me remito.

Esta segunda temporada ha sido entretenida, pero bastante más floja que la anterior. La historia se apoya completamente en el misterio del “Angel Rojo” que recorre la galaxia, y no es hasta la segunda parte de los 14 episodios cuando se descubre de qué va realmente esta temporada y quien es el antagonista y la amenaza para la tripulación del Discovery. Y la resolución sinceramente no está a la altura de las expectativas. Y es una pena, ya que el giro de la mid-season anterior en la que viajaban a la dimensión Terrana fue bestial y super entretenido, pero en este caso se ha quedado en un Wtf!!, una ocasión perdida.

Esto no quiere decir que Discovery no sea una serie muy entretenida, que lo es, ni que haya bajado el nivel respecto a su sobresaliente diseño de producción y efectos especiales, así como en las convincentes interpretaciones de todo el reparto. La serie es una montaña rusa de sorpresas y emociones que engancha, lo único es que notas que algo no cuadra del todo ni es tan interesante como lo que vimos en la temporada anterior.

Y es que el mcguffin de esta temporada gira sobre realizar unos viajes en el tiempo para evitar que Control, una Inteligencia Artificial que aparece de la nada, se haga con unos datos en posesión de la Discovery que pueden ayudarla a adquirir consciencia y consiga destruir a todos los seres vivos de la galaxia. Unos viajes temporales destinados a cambiar el pasado, nuestro presente, que aunque aparentemente cuadran, mejor no pensar mucho en ellos porque puede que todo salte por los aires.

Y por si fuera poco con los viajes temporales y sus paradojas, para conseguir que los héroes triunfen hay un montón de casualidades y personajes que aparecen literalmente de la nada para dar con la solución justa en el momento propicio, lo cual hace que nuestra suspensión de credulidad salte por los aires en algunos momentos en los últimos episodios.

Esto enlaza con el hecho de que el showrunner Alex Kurtzman parece tan centrado en hacer que todo cuadre respecto a la serie original, que se olvida en crear a un antagonista, Control, que transmita verdadera sensación de amenaza. Por ello, todo el climax final queda muy flojo y sin tensión dramática, con unos combates espaciales en los que no se ve nada y tampoco dan sensación de que realmente importen, ya que están dejando claro en todo momento que el viaje temporal puede arreglarlo todo.

La idea de la conexión con la serie original es una de las cuestiones clave que más se comentaron en su día, teniendo en cuenta que nunca se mencionó al U.S.S. Discovery ni a la hermana de Spock, Michael Burnham. Y hay que reconocer que la explicación final que se da es correcta, aunque un poco loca. En todo caso, igual que Vengadores Endgame NO tiene agujeros de guión porque la película explica su lógica, este final se justifica suficientemente.

Otro elemento que me ha gustado menos de esta temporada es que no cumplen la clásica norma de “Show, don´t tell” aplicable al medio audiovisual. En lugar de mostrarnos a personajes actuando en función de sus sentimientos, vemos una y otra vez a todo el mundo explicando como se sienten. Uno tras otro, abren el corazón a la cámara cuando deberíamos verles hacer acciones interesantes. Y si fuera solo Michael Burnham no pasaría nada, pero en los últimos tres episodios son todos los protagonistas. E incluso una tripulación que no se han molestado en construir previamente para que nos importe como se sienten.

Descubro ahora que la CBS ha confirmado una tercera temporada de Star Trek: Discovery. Y aunque a priori parece algo sorprendente dado el final de esta temporada, teniendo en cuenta que hay un final abierto, es perfectamente posible la continuación. De hecho, me gustaría pensar que una vez se han desembarazado de la continuidad con la serie original, una eventual tercera temporada va a poder despegar por fin y demostrar todo el potencial de esta tripulación.

Me leo y me doy cuenta que esta reseña me está saliendo muy negativa, y lo cierto es que Star Trek Discovery globalmente me ha parecido bastante entretenida, y ha cumplido de sobra con su función, aunque sea a costa de ponerse al nivel de series de clase media, muy alejada de los mejores series actuales.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

La segunda temporada de Star Trek Discovery me ha gustado y me parece una correcta conclusión de la historia que sirve de conexión con la serie de televisión original, aunque sin la frescura de la notable primera temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

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Crítica de Banshee Temporada 4 (HBO) Todo lo bueno llega a su fin

Banshee llega a su fin. La serie creada por Jonathan Tropper y David Schickler disponible en HBO ha sido una gran serie de acción de temática noir. Y aunque esta cuarta y última temporada es la peor de todas, creo que proporciona un satisfactorio final.

PUNTUACIÓN TEMPORADA 4: 6/10

PUNTUACIÓN GLOBAL: 7/10

Tras los dramáticos sucesos del final de la temporada anterior, Lucas Hood regresa a Banshee sin su placa pero con una nueva motivación: cazar a un macabro asesino en serie y localizar a un aliado perdido en la cuarta y última temporada de esta exitosa serie.

Banshee es un drama criminal estadounidense creado por Jonathan Tropper y David Schickler para Cinemax, que en España puede verse en HBO. Cuenta además con Allan Ball, creador de True Blood.

Tienes disponible en el blog mis críticas de las temporadas uno, dos y tres. Si te gustan las series de acción protagonizadas por antihéroes, te recomiendo que veas esta serie, pero obviamente, hablar de la cuarta temporada implica SPOILERS de las anteriores.

Así que sigue leyendo bajo tu responsabilidad. Estás avisado.

Banshee siempre ha sido una serie honesta en su propuesta, una serie de corte criminal protagonizada por antihéroes con su propio código de conducta que siguen hasta el final sin importar sus consecuencias. Si el protagonista Lucas Hood (Antony Starr) mola mucho, también lo hace su villano el jefe mafioso empresario de éxito convertido en alcalde Kai Proctor (Ulrich Thomsen), al que también han sabido construir como una persona compleja, que aunque es violento y claramente malvado, también tiene matices positivos aplicados a su familia, encarnada en su sobrina Rebecca Bowman (Lili Simmons). Y tras varios años, por fin sabremos el final de su enfrentamiento, un final que sorprenderá a más de uno.

Las escenas de acción siempre han sido uno de los puntos fuertes de la serie, aunque hay que reconocer que en esta temporada no tenemos números tan brillantes. Y aunque en las primeras temporadas se repetía un esquema claro de al menos una escena de acción y otra de cama por episodio, en esta última no son tan explícitos y se centran el todo el drama que han sufrido los personajes y como se dirigen hacia su final.

Lo peor de Banshee es que esta cuarta temporada no está al nivel de las anteriores. Desde el primer fotograma hasta casi el final es un WTF !! tras otro que restan atractivo al conjunto. A esto hay que añadir que a la figura de Proctor, en esta temporada los agentes de la ley tienen que enfrentarse a un asesino en serie y a los neonazis que quieren arrebatarle a Proctor el control del mundo criminal de la zona. Y al final ambas amenazas no están a la altura, con unas resoluciones demasiado simples.

Esto no quita para que los últimos 10/15 minutos de la serie en la que se cierra el camino para todos los personajes haya sido super emocionante y satisfactorio. Sobre todo en lo referido a la figura del protagonista Lucas Hood, el expresidiario sin nombre que llegó a Banshee buscando encontrar su pasado y que tendrá que decidir ahora su futuro.

Quizá esta cuarta temporada no haya mantenido el nivel, pero al menos nos ha dejado con un buen sabor de boca con su perfecto final.

Aunque estoy triste por el final de Banshee, me alegra saber que HBO acaba de estrenar Warrior, la nueva serie de Cinemax. ¿El creador de Banshee Jonathan Tropper se une con Justin Lin para adaptar una historia de Bruce Lee? ¿Artes marciales en el San Francisco de finales del XIX, bellas mujeres y molonismo máximo? Warrior tiene todas las papeletas para convertirse en mi próxima serie favorita.

Comparto el trailer de esta última temporada de Banshee, que sirve de resumen de lo visto hasta ahora:

Banshee ha sido una serie dirigida a un público adulto que me ha dado un más que correcto entretenimiento y que recordaré con una sonrisa en el rostro.

PUNTUACIÓN TEMPORADA 4: 6/10

PUNTUACIÓN GLOBAL: 7/10

 

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