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Crítica de Érase una vez el Oeste (Netflix)

Una de las series que más impacto ha causado en Netflix en este comienzo de 2025 ha sido Érase una vez el Oeste, western que muestra el difícil camino de los pioneros hacia el oeste desde una perspectiva desoladora.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Miniserie de TV (2025). 6 episodios. Año 1857. En el salvaje territorio de Utah, el ejército de Estados Unidos, la milicia de los mormones, los indios nativos americanos y los pioneros libran una dura batalla por la supervivencia. En ese contexto, una madre y su hijo huyen de su pasado mientras se enfrentan a un duro panorama de crueldad y violencia en el viejo Oeste.

American Primeval es una serie creada y guionizada por Mark L. Smith, conocido por haber escrito los guiones de las películas The Revenant (2015), The Midnight Sky (2020), The Boys in the Boat (2023) y Twisters (2024). La serie ha sido dirigida por Peter Berg (The kingdom, Hancock, Único superviviente). Aunque la serie es ficción, está inspirada en hechos reales sucedidos en Utah en 1857, e incorporada personas reales de la época como Jim Bridger y Brigham Young. La serie se rodó en localizaciones de Nuevo México entre 2023 y 2024.

En el reparto tenemos a Taylor Kitsch como Isaac Reed, un hábil montañés criado por los Shoshone, atormentado por la pérdida de su mujer y su hijo. Betty Gilpin interpreta a Sara Holloway/Rowell, la madre de Devin (Preston Mota) que es una fugitiva buscada por el asesinato y robo de su rico marido, que huye para llevar a su hijo con su padre en Crooks Spring. Dane DeHaan es Jacob Pratt, un devoto seguidor de la Iglesia SUD que busca una vida mejor en Wyoming con su recién casada esposa, Abish (Saura Lightfoot-Leon). Derek Hinkey como Pluma Roja, un guerrero shoshone y líder del Clan del Lobo, que desprecia a los americanos blancos por su agresión contra su pueblo, Joe Tippett como James Wolsey, el líder de la milicia mormona, Jai Courtney como Virgil Cutter, un despiadado cazarrecompensas que lidera un grupo de tramperos para encontrar a Sara y reclamar la recompensa por su cabeza, Shawnee Pourier como Dos Lunas, una joven indígena muda que huye de su pueblo buscando refugio con Sara y Devin, Shea Whigham como Jim Bridger, el fundador y líder del puesto comercial de Fort Bridger, Kim Coates como Brigham Young, el primer gobernador del Territorio de Utah y el segundo presidente de la Iglesia Mormona, y Lucas Neff como el capitán Edmund Dellinger, un oficial del ejército estadounidense destinado cerca de Fort Bridger, completan el reparto.

Érase una vez el oeste me ha parecido un western modélico con la duración justa. En el pasado cuando veíamos historias de pioneros, estas se planteaban desde la aventura con historias de «all-american heroes» que conseguían lo que se proponían con su esfuerzo. En los últimos años esa visión ha cambiado para contar la parte que se mantuvo oculta durante décadas, que fue el genocidio de los pueblos nativos de Estados Unidos. American Primeval (me gusta mucho más este título y no el genérico Érase una vez el Oeste que ha elegido Netflix para España) amplía este punto de vista con otro complementario que resulta igualmente desolador: En la conquista del Oeste unos pocos ricos y poderosos se quedaron con (casi) todo masacrando también a todo aquel que pudiera ser un estorbo para sus planes. La parte que comentaba antes sobre all-american heroes se ve sustituida por personas duras que harán lo que sea por sobrevivir en un momento y un lugar en que el poderoso ganaba y el pobre, aunque tuviera la razón, acabara muerto y olvidado por la historia.

American Primeval plantea la narrativa de historias cruzadas que sirven para construir el tapiz del complejo mundo de Utah de 1957. A partir del ataque y aniquilación de una caravana por una milicia mormona, un crimen que se quiso que recayera en los nativos americanos, empiezan varias historias. Por un lado tenemos a una mujer y su hijo que escapan de unos cazarecompensas tras escapar de un marido tiránico en la costa este. Sara Holloway y su hijo Devin sobrevivirán gracias a Isaac, un duro trampero criado por nativos y una joven «india» muda. Mientras son perseguidos sin descanso.

El joven matrimonio mormón formado por Jacob Pratt y su mujer Abish se ve separa por el ataque. Jacob es gravemente herido y partirá en busca se su mujer perdida, sin saber que los mormones que le encontraron fueron los que les atacaron. Su viaje es un delirio de pesadilla, al perder la razón. Por su parte Abish sobrevivió al ataque y fue recogida por Pluma Roja, un guerrero shoshone y líder del Clan del Lobo, que desprecia a los blancos y plantea iniciar una guerra por las agresiones contra su pueblo. Un pueblo que es el chivo expiatorio con el que los mormones intentan salirse con la suya, cuando en realidad ellos sólo quieren vivir en paz como lo han hecho durante generaciones.

Por su parte Jim Bridger es el fundador y líder del puesto comercial de Fort Bridger, que se encuentra en medio del inevitable conflicto entre Brigham Young, el primer gobernador del Territorio de Utah y el segundo presidente de la Iglesia Mormona, y el capitán Edmund Dellinger, un oficial del ejército estadounidense destinado cerca de Fort Bridger. Young además pretende quedarse con el fuerte de Jim para hacer aún más fuerte su control del territorio y así disuadir la llegada de pionero no mormones.

Estas son las historias que se irán cruzando a lo largo de los 6 episodios de los que consta la serie, una duración que creo que es perfecta para las tramas que se cuentan. La narración seca y sin concesiones resalta la dureza de esa época, dejando claro desde el principio que este no es un mundo donde existan los finales felices y donde los malos paguen y el bien se alce victorioso.

Los valores de producción me parecen maravillosos, y son uno de los principales motivos del éxito de esta serie. American Primeval consigue que el espectador se sumerja en ese mundo, y el ritmo de todas las historias es tan intenso que estamos ante una serie de esas que se ven en una sentada. Creo que tener a un único director para toda la serie como es Peter Berg es un gran acierto, dado que Berg es un director veterano y consigue plantear la unidad narrativa y visual que necesita cualquier historia para enganchar.

En lo relativo al reparto, creo que todos los actores cumplen perfectamente con sus papeles, aunque en todos los casos me parecen personajes excesivamente formulaicos que siempre te recuerdan a alguien de otra película o serie anterior, sobre todo en la parte de los radicales mormones o el amoral cazarrecompensas. Taylor Kitsch está genial con este tipo de protagonista roto por los traumas de su pasado, mientras que las mujeres Betty Gilpin y Saura Lightfoot-Leon ejemplifican a las mujeres que no se rinden y quieren sobrevivir pero haciendo lo correcto. En general, creo que estamos ante una buena serie bien rodada y bien interpretada que cumple perfectamente su función de entretenimiento mientras llama la atención sobre unos hechos del pasado de los Estados Unidos del que sus habitantes no deben sentirse orgullosos precisamente.

Quizá el problema que le veo a American Primeval es que dentro de ser una serie que me ha gustado, me deja una sensación que estas historias las he visto mejor contadas, mejor interpretadas, etc… en otras películas y series previas. De hecho, dentro de la sensación de inevitabilidad de varias historias, por ejemplo la historia del protagonista Isaac está claro hacia donde se dirige, hay varias tramas que resultan super decepcionantes, como se de alguna manera el creador de la serie Mark L. Smith no supiera como terminarla. Pasa por supuesto en la historia de Jacob y su mujer, pero también con el destino del fuerte Bridger y su propietario Jim. No diré que la serie está mal, pero si que narrativamente empieza en lo más alto y se desinfla a medida que avanzan los episodios, con un gobernador y líder religioso que es apenas un esbozo de personaje, quedando como un villano de un único punto de vista.

Aunque la serie si plantea un final feliz en la parte inventada de la serie, en la parte inspirada en hechos reales el objetivo creo que es mostrar como la expansión al oeste se construyó sobre los cadáveres de los nativos americanos y de centenares de personas inocentes que fueron masacrados por series crueles y egoístas. En esa parte creo que American Primeval es un gran éxito, y de hecho yo no sabía nada de esta milicia mormona y como luchó contra el ejército americano y los nativos. Me quedé con ganas de saber qué pasó a continuación en Utah, y de hecho diría que un «fallo» de la serie es no terminar la serie con el típico texto que informe de lo que le pasó a los personajes reales de la serie, así como con lo que ahora es el estado de Utah.

El western está de moda en televisión. Y esto me hace reflexionar sobre el fracaso de Horizon: An american saga parte uno de Kevin Costner en los cines el pasado verano. Y es que una cosa es ver una serie «gratis» en casa (no es gratis, la suscripción mensual la pagas, pero ya me entendéis), y otra ir al cine a ver algo que en cierto sentido puede verse como más de lo mismo. En los últimos años hemos tenido esta serie, pero también 1883 y 1923 de Taylor Sheridan en Sky Showtime, o The English en Max con temas comunes a los vistos en esta serie. Y me da pena que una apuesta independiente como la de Kevin Costner sufriera la negativa del gran público. Sobre todo porque si hay un género que parece nacido para ser disfrutado en pantalla grande, ese es precisamente el western. Sin embargo, el cambio en los hábitos de ocio han cambiado eso.

En todo caso, American Primeval es una de esas series que no te puedes perder si estás suscrito a Netflix. No creo que sea un serie que te empuje a suscribirte en caso de no tener Netflix, pero creo que es un buen ejemplo de las buenas series que de vez en cuando pueden encontrar en esta plataforma.

Comparto el trailer de esta serie:

Érase una vez el oeste es una serie modélica que consigue su objetivo de mostrar la crueldad y la muerte que existió en la «Conquista del Oeste».

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Invencible 3×05 (Prime Video)

El quinto episodio de la tercera temporada de Invencible recién emitido en Prime Video continúa con su tónica de ofrecer una aventura autoconclusiva mientras sigue construyendo el maravilloso casting de personajes que pueblan el mundo del joven Mark Grayson.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Episodio 5. Se suponía que era fácil

Mark y Eve crean una empresa y se encuentran con una cara conocida. A Debbie le preocupa que Oliver esté creciendo demasiado rápido.

Este quinto episodio de la tercera temporada de Invencible de 48 minutos ha sido dirigido por Tanner Johnson y cuenta con guion de Helen Shang, manteniéndose Simon Racioppa como el showrunner de esta temporada.  La serie de animación adapta el exitosos comic creado por Robert Kirkman, Ryan Ottley y Cory Walker.

El excepcional reparto de voces de la serie incluye a Steven Yeun (Mark Grayson/Invencible), J.K. Simmons (Nolan Grayson/Omni-Man), Sandra Oh (Debbie Grayson), Zazie Beetz (Amber Bennett), Gillian Jacobs (Atom Eve), Walton Goggins (Cecil Stedman ), Andrew Rannells (William Clockwell), Jason Mantzoukas (Rex Splode), Mark Hamill (Art Rosenbaum), Khary Payton (Black Samson), Malese Jow (Dupli-Kate), Kevin Michael Richardson (The Mauler Twins), Seth Rogen (Allen the Alien), Mahershala Ali (Titan), Chris Diamantopoulos (Doc Seismic) y Sterling K. Brown (Angstrom Levy).

El cuarto episodio de esta tercera temporada de Invencible puede ser considerado como «importante» dentro de la narrativa de la serie. No sólo por el descubrimiento del mayor secreto de la raza viltrumita, que quedan menos de 50 viltrumitas «pura sangre» en toda la galaxia, algo que va a marcar la futura guerra contra ellos. En la Tierra, el viaje al futuro de Mark le mostró un mundo en el que su yo futuro tomó una mala desición que convirtió el planeta en una dictadura sangrienta y brutal. Mark aprendió que hay momentos en que tendrá que tomar decisiones difíciles que implicarán matar a sus enemigos, porque la alternativa será el sufrimiento de toda la humanidad. También que él no es su yo futuro, y por tanto no hay nada escrito y hará todo lo que esté en su mano para cambiar el destino del planeta.

El quinto episodio de esta semana plantea una única narrativa con Mark y Eve en el centro, y múltiples personajes secundarios que siguen con sus vidas de formas diferentes. Dado que este episodio no incluye elementos viltrumitas, igual algún espectador podría calificar este episodio como «relleno», al ser una aventura más o menos cerrada y autoconclusiva con antagonistas de segundo nivel. Sin embargo, creo que los que opinen así están más que equivocados y no entienden el que está siendo tema central de esta temporada de Invencible.

Mark está aprendiendo que las cosas no son blancas o negras. El mundo real es más complejo que todo eso, y por eso tiene que asumir que hacer lo correcto impidiendo una fuga de la prisión y combatiendo al dragón psíquico de Mr. Liu, el líder del sindicato criminal The Order, puede acabar beneficiando a Titán, el líder del crimen de su ciudad que se opone al control de The Order. Esta complejidad moral es lo que hace que Cecil Stedman haga lo que sea necesario para proteger los Estados Unidos de cualquier tipo de amenaza, lo que provocó el conflicto con Mark de esta temporada. La forma en que la serie está planteando estos conflictos morales ante los que puede haber más de una respuesta correcta me está gustando mucho.

Pero la segunda parte que hace que este episodio me guste mucho es la forma en que sigue ampliando el worldbuilding de la serie, con múltiples escenas con diferentes personajes secundarios. El episodio empieza con una interesante escena en la que conocemos parte del origen de los gemelos Multi-Paul y Dupli-Kate, que comparten poderes de multiplicación. El intento de Paul de escapar de su celda nos da un momento super gore y over-the-top que muestra una utilización original de sus poderes nunca antes vista en televisión. Que Titán sea un jefe mafioso no impide que ame a su hija y quiera proteger su barrio, de nuevo resaltando la ambigüedad de un mundo planteado en tonos de grises. Por el lado de los villanos, la caída de Mr. Liu permite la llegada de un nuevo capo para The Order, mostrando que existen muchos más villanos de los que teniamos constancia hasta ahora.

Por el lado de los buenos, Rex intenta cocinarle una cena a su amiga Rachel (Shrinking Rae), mientras Eve plantea una forma interesante de ganar dinero para Mark y para ella, mientras decide frenar un poco la relación con Mark, que sigue a toda vela. Y además, Mark y Debbie descubren que Oliver necesita tener amigos de su edad y que deberían confiar en él para que no sea haga mayor demasiado rápido, con las consecuencias que eso traería. Es cierto que Cecil Steadman no aparece en este episodio, pero la forma en que están construyendo un elenco tan amplio e interesante de personajes me gusta mucho.

Tener una aventura más o menos autoconclusiva en cada capítulo de Invencible es otro de los grandes éxitos de esta temporada, en mi opinión. No sólo porque la mayor extensión del episodio televisivo respecto a su versión en el comic permite que la acción tenga más fuerza y nos demos cuenta que este dragón sobrenatural puede matar a Mark. Algo que de nuevo me transmite la idea de que esta serie está mejorando un comic maravilloso. Tener una serie de emisión semanal en los que en todos los episodios los espectadores sintamos que el visionado ha valido la pena al contarnos una historia completa (dentro de la narrativa abierta) es un lujo en la actualidad.

Si tengo que poner un pero, el diseño del dragón me ha parecido bastante desacertado, dando la sensación de plantear un dibujo «sencillo» para que los animadores no se volvieran locos. Pero dando una sensación de «cutre» que en realidad la animación de la serie no había tenido hasta este momento. Dentro que la animación de Invencible entra en la categoría de «funcional», me estaba pareciendo bastante adecuada al tipo de historia que nos quieren contar. Hasta llegar hasta este dragón que va a quedar (espero) como un borrón puntual de la serie.

A pesar del elemento menos bueno de esta semana, el estupendo casting de voces de la serie consiguen que la conexión emocional con estos personajes sea completa y absoluta, lo que resulta clave también para que Invencible esté resultando ser un entretenimiento de primer nivel. Y ahora caigo que ¡solo quedan 3 episodios para terminar la temporada! Creo que en la serie va a tener que pegar un acelerón de cara al posible climax final de la temporada, pero lo visto hasta ahora la cierto es que me está gustando mucho.

Comparto el trailer de esta temporada:

Invencible se mantiene como una de las series más entretenidas y satisfactorias del actual panorama televisivo. El disfrute es total.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Sobre el final de Cobra Kai (Netflix)

Netflix acaba de emitir los 5 últimos episodios de Cobra Kai, la serie legado que cogía a los personajes de Karate Kid 40 años más tarde. Y el final no ha podido ser mejor.

PUNTUACIÓN: FINAL PERFECTO

Cobra Kai está ambientada 34 años después de la película original de Karate Kid, reexaminando la narrativa desde el punto de vista de Johnny Lawrence (William Zabka), y su decisión de reabrir el dojo de karate Cobra Kai que lleva a reavivar su antigua rivalidad con Daniel LaRusso (Ralph Macchio).

En el final de esta sexta temporada, tras los sucesos dramáticos que tuvieron lugar en Barcelona, los protagonistas tendrán una última oportunidad de competir en el Sekai Taikai, el campeonato de karate más importante a nivel mundial, llegando al final del camino tras todos estos años.

Cobra Kai ha sido creada por Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, basándose en los personajes de las películas clásicas de Karate Kid de los años 80 creados por Robert Mark Kamen. Inicialmente la serie fue producida por Youtube Red, el fracasado canal con contenidos propios de pago que intentó lanzar Youtube entre 2018 y 2019. La espectacular primera temporada fue estrenada en mayo de 2018 mientras que la segunda lo hizo en abril de 2019. Tras la compra de la serie por parte de Netflix, estrenó su exitosa tercera temporada en diciembre de 2020, con una cuarta temporada estrenada a final de 2021 y la quinta temporada en septiembre de 2022. Hurwitz, Schlossberg y Heald han sido los showrunners de esta sexta y última temporada, que ha tenido como showrunners a Jon Hayden , y Josh Heald, Netflix cinco episodios cada uno, que se estrenaron con varios meses de diferencia. Los primeros episodios se estrenaron en julio de 2024, en noviembre se estrenaron la segunda tanda y ahora en febrero de 2025 llegaron los últimos 5 episodios. En esta tanta destaca que William Zabka (Johnny Lawrence) dirige uno de los episodios.

Las estrellas de Karate Kid Ralph Macchio y William Zabka repiten sus papeles como Daniel LaRusso y Johnny Lawrence. Cobra Kai también está protagonizada por Courtney Henggeler (Amanda, mujer de Daniel), Xolo Maridueña (Miguel), Tanner Buchanan (Robbie Keene, hijo de Johnny), Mary Mouser (Samantha, hija de Daniel), Martin Kove (John Kreese), Peyton List (Tory Nichols), Oona O’Brien como Devon Lee, Yuji Okumoto como Chozen Toguchi, Martin Kove como John Kreese y Thomas Ian Griffith como Terry Silver y Lewis Tan como Sensei Wolf.

Cobra Kai nació a partir de una premisa super chula, y era plantear la historia desde el punto de vista del teórico villano de la primera película de Karate Kid de 1984. Johnny Lawrence es un perdedor al que la vida no dejó de golpearle duro desde que perdió el campeonato de Karate de All Valley. Y sobre todo, cuando su sensei John Kreese, lo más parecido a una figura paterna para él, le agredió y destruyó su autoestima al principio de Karate Kid II. Johnny parecía que iba a contracorriente de la vida y siempre en dirección contraria. En esos primeros episodios, el contraste con la exitosa vida de Daniel LaRusso (el protagonista de Kaarate Kid) era otra herida abierta.

El contraste de puntos de vista y el hecho que al principio LaRusso se las apañaba para ser un poco desagradable, dentro de ser siempre uno de los buenos, daba un tono diferente respecto a otras series de televisión para todos los públicos. Y digo bien lo de todos los públicos porque Cobra Kai inmediatamente apeló a los fans de las películas clásicas entre los que me incluyo, pero también a los jóvenes de la casa con un casting de jóvenes actores que tenían aventuras de instituto que se sentían divertidas y con mucho corazón. Todo ello con la práctica de Karate en el centro de todo.

El atractivo de las primeras temporadas se diluyó a medida que avanzaba la serie y la rivalidad entre Johnny y Daniel cambió cuando unieron sus fuerzas contra el vuelto a la vida John Kreese, y luego el también retornado Terry Silver. En estos episodios y temporadas el principal atractivo era el choque de filosofías y formas de ser de Daniel y Johnny, que seguía dando momentos divertidos, aunque empezaba a cansar los intentos de humor siempre a costa de Johnny. Por parte de los chavales, el elemento de folletín estaba más presente que nunca, a veces de formas un poco embarazosas. Los amores y odios, encuentros y desencuentros de los jóvenes también formaba parte del ADN de esta serie. Y tras 5 temporadas, parece que la fórmula se estaba agotando. O estaba completamente agotada.

En la parte de las artes marciales, las últimas temporadas han perdido la brillantez que tuvimos en varios momentos del pasado, con las brillantes peleas multitudinarias en el instituto y en casa de Daniel de las temporadas dos y tres como puntos álgidos de la serie. Al tener el campeonato de Sekai Taikai, las coreografías de combate no han sido demasiado buenas, con momentos un poco bochornosos como algunas de las pruebas vistas en la competición de Barcelona. La sensación que tengo es que al principio de la serie los creadores sabían que tenían que intentar cosas novedosas que fliparan a los espectadores, pero en estos últimos episodios en los que los protagonistas ya nos han enganchado, las artes marciales han quedado en segundo plano. El hecho que William Zabka tenga 59 años y Ralph Macchio 63, aparte que Martin Kove tiene 78 años, seguro ha influido en la bajada de atractivo de las escenas de acción, dentro que en lo referido a los adultos, nunca fue lo principal de la serie. Pero que los chavales no hayan tenido tampoco momentos chulos en sus combates de karate es una muestra que toda la faceta de las artes marciales visualmente perdió protagonismo en estos episodios finales. Incluso diría que las actrices Mary Mouser (Samanth) y Peyton List (Tory Nichols) no han entrenado lo que lo hacían en los primeros años.

Durante seis temporadas y siete años, los fans de Cobra Kai hemos estado deseando que las cosas le fueran bien a Johnny Lawrence. Y cuando por fin le llega este momento, es un subidón de adrenalina, dado que compensa el dolor de 40 años con la posibilidad de ser campeón en el mismo lugar donde lo perdió todo. La forma en que consiguen cerrar un círculo iniciado en 1984 me ha perecido brillante. Tras años siendo el underdog y el personaje usado como alivio cómico, su momento de triunfo personal es el momentazo de esta serie. Johnny acaba siendo un sensei exitoso y el cabeza de una familia feliz en la que los hermanos Miguel y Robby son amigos y Carmen ha sido madre de una niña super mona. Que los creadores hayan planteado un arco de redención incluso para Kreese indica hasta qué punto lo han pensado todo para que el final sea perfecto. Una escena, la de Johnny enfrentándose a Kreese y perdonándole como paso para poder seguir adelante, me resultó uno de los momentos más emocionantes de toda la serie.

Otro de los elementos que me han gustado mucho es que en la pasada tanda de episodios teniamos a Johnny y Daniel liderando el MIyagi-do frente a los Dragones de Hierro de Terry Silver y el Cobra Kai de John Kreese. En estos episodios finales consiguen devolver el protagonismo a Cobra Kai liderado por Johnny, que es como comenzó la serie y como merecía terminar. La decisión de Daniel de dar un paso atrás con el Miyagi-do refuerza la idea del sr. Miyagi de que el objetivo último de dominar el karate es precisamente para no tener que combatir, dando un momento super chulo y satisfactorio a la serie. Aunque Cobra Kai siempre tuvo el protagonismo, empezando por el título de la serie, me gusta mucho que filosóficamente se abrace la idea que no hay una única forma de aprender y enseñar karate, y es posible que estas escuelas coexistan en armonía. Las enseñanzas del señor Miyagi se han actualizado de la mejor manera posible para el público del siglo XXI.

Y es que no es únicamente un final feliz para Johnny Lawrence y su mujer Carmen. También Daniel LaRusso y Amanda terminan en lo más alto. Y sobre todo, de formas diferentes todos los chavales consiguen su final feliz, empezando por Robby y Tory, Miguel y Samantha, incluso Hawk y Dimitri. Si hasta Chozen Toguchi y Kim Da-Eun acaban juntos tras exorcizar sus demonios internos. El feel-good que nos ha dado Cobra Kai con todos los personajes me ha resultado una chulada. Los creadores se han empleado a fondo para darnos el mejor final posible, y la jugada les ha salido más que bien.

En el entretenimiento americano se ha puesto de moda la explotación de IPs, estrenándose películas y series inspirados en conceptos del pasado, o incluso continuando los hechos de esas películas clásicas. Lo vimos en Star Wars, en Jurassic World, y en infinidad de otras series y películas. Incluso reconociendo que Cobra Kai hubiera mejorado si se hubiera acortado un poco, creo que este final perfecto convierte a la serie de Netflix en una de las más exitosas y satisfactorias de la última hornada del entretenimiento mainstream. Y si eres de los muchos que empezaste a ver Cobra Kai en Netflix, aunque la serie perdiera atractivo e interés en las anteriores tandas de episodios, no te puedes perder el final de esta serie. Un final que ha sabido dejarnos con el mejor sabor de boca posible. Ojalá todas las series consiguieran acertar el final de esta manera.

Comparto el teaser trailer de estos últimos episodios:

Reconozco que Cobra Kai se alargó más de a cuenta y en varios momentos mostró clarísimos síntomas de agotamiento. Pero cuando unos creadores consiguen acertar tanto y tan bien con el final feliz que merecían los protagonistas, no puedo más que alegrarme por el camino recorrido durante todos estos años. ¡Cobra Kai nunca muere!!

PUNTUACIÓN: FINAL PERFECTO

Post-data. Cuando parecía que este iba a ser el final feliz para estos personajes, hace unas semanas saltó la sorpresa cuando se estrenó el trailer de Karate Kid: Legends. Una película que reune a Ralph Macchio con el mítico Jackie Chan, uniendo las dos ramas de la franquicia cinematográfica. Su estreno es en Mayo, y pensando en lo exitoso que ha sido este final de Cobra Kai, creo que podemos estar ante uno de los éxitos sorpresa del 2025. En unos meses saldremos de dudas.

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Crítica de Invencible 3×04 (Prime Video)

El cuarto episodio de la tercera temporada de Invencible nos ofrece dos historias a priori ligeras pero que implican hechos que van a tener una importancia capital en la evolución de Mark Grayson y la guerra contra los Viltrumitas.

PUNTUACIÓN: 8/10

Episodio 4. Has sido mi héroe.

Dos desconocidos piden ayuda a Mark contra un misterioso villano. En otro lugar de la galaxia, Nolan se enfrenta a su identidad y Allen gana un aliado nuevo y sorprendente.

Este episodio de 49 minutos de duración ha sido dirigido por Ian Abando y tiene un guion de Tania Lotia, manteniéndose Simon Racioppa como el showrunner de esta temporada. La serie de animación adapta el exitosos comic creado por Robert Kirkman, Ryan Ottley y Cory Walker.

El excepcional reparto de voces de la serie incluye a Steven Yeun (Mark Grayson/Invencible), J.K. Simmons (Nolan Grayson/Omni-Man), Sandra Oh (Debbie Grayson), Zazie Beetz (Amber Bennett), Gillian Jacobs (Atom Eve), Walton Goggins (Cecil Stedman ), Andrew Rannells (William Clockwell), Jason Mantzoukas (Rex Splode), Mark Hamill (Art Rosenbaum), Khary Payton (Black Samson), Malese Jow (Dupli-Kate), Kevin Michael Richardson (The Mauler Twins), Seth Rogen (Allen the Alien), Mahershala Ali (Titan), Chris Diamantopoulos (Doc Seismic), Sterling K. Brown (Angstrom Levy) y el legendario Peter Cullen (Thaddeus).

La serie de televisión de Invencible está cogiendo lo mejor del mundo de los comics trasladándolo de forma modélica a la pequeña pantalla. En el caso del episodio de esta semana, tenemos lo que serían dos aventuras que en los comics hubieran tenido una duración de varios meses contada de forma satisfactoria en este episodio. Qué ofrece una historia completa con principio y final que además ayuda a construir la evolución que se está planteando para Mark Grayson.

Mark vuelve a encontrarse con los gemelos que robaron la Declaración de Independencia al principio de la temporada. Unos jóvenes que resultan ser unos viajeros temporales que piden ayuda a Invencible para que venza al dictador que dirige con puño de hierro el planeta. Un Rey que resultará ser alguien conocido por Mark del presente. La aventura sirve para poner a prueba la promesa de no matar a otros seres humanos de Mark. Provocando que se de cuenta que a veces no importa lo que tú quieres cuando no hay otra opción. A lo que añadiría otra idea, que no actuar a tiempo también tiene repercusiones y sin él pretenderlo puede hacer que la gente sufra. Aunque la historia pueda ser vista como una historia ligera sin más, creo que va a servir para cuando llegue el momento en que Mark decida tomar decisiones drásticas para asegurar la defensa de la humanidad.

Y hablando de la humanidad, que la primera idea de Mark sea atacar el Pentágono pensando que Cecil Steadman es quien le espiaba, cosa que en ese caso no es correcto, echa más leña al fuego para a unas relaciones ya de por si complicadas. Porque desde el punto de vista de Cecil, Mark se está mostrando cada vez más desequilibrado y menos confiable, lo que sólo puede provocar más conflictos en el futuro. Aparte del hecho que Cecil SI está espiando a la familia de Mark, sólo que no de formas que pueda localizar Mark.

Junto a este viaje temporal, la relación de Mark y Eve se afianza. Eve es una novia genial, y ante todo una amiga en la que Mark puede confiar y contarle todos sus problemas. Además, igual que ella no es su versión adulta (que vimos en la segunda temporada), tampoco Mark puede tomarse ese viaje al futuro como la confirmación que el está destinado a fallar. O peor, a convertirse en un villano o en alguien que abandona la Tierra a su suerte. Tener a Eve en la serie hace que la historia sea mucho mejor, y este protagonismo es otro factor en qué la serie está mejorando al comic.

La segunda historia del episodio es el final de la trama en la Allen The Alien se dejó atrapar por los Viltrumitas para intentar evitar la muerte de Nolan Grayson, el padre de Mark, tras ser hecho prisionero en la segunda temporada. Este episodio presenta a un personaje muy curioso en el mundo de Invencible de los comics, Battle Beast. El combate tiene los momentos sangrientos super bestias que se espera de esta serie, con momentos divertidos.

Emocionalmente, Allen por fin consigue convencer a Nolan que merece la pena seguir con vida y ayudar a derrotar a los Viltrumitas. El combate posterior entre Allen y Nolan y dos Viltrumitas tiene una de las muertes más heavies e impactantes de la serie. Y el final plantea una de las sorpresas más impactantes del comic. La guerra contra los Viltrumitas puede ser ganada porque solo hay menos de 50 Viltrumitas pura sangre, debido a la naturaleza violenta de esta sociedad, que acaba como si fueran espartanos extremos de los miembros más débiles. Está sorpresa es otro de los momentos claves del comic, y la forma en que hemos llegado a ella en la serie me parece que ha sido súper satisfactorio.

Invencible sigue siendo una serie estupenda que me ofrece un entretenimiento alucinante y que merece la pena verla semanalmente. Contando lo visto en esta temporada, creo que Invencible nos dirige hacia un final de temporada que nos va a dejar muy loco

Comparto el trailer de este tercera temporada:

Invencible está siendo un disfrute total. Y tengo claro que en la segunda mitad de la serie aún nos esperan montones de momentazos impactantes. Si eres fan de los comics de superhéroes, Invencible es LA SERIE a ver ahora mismo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de True Detective Night Country (Max)

No vi en su momento True detective Night Country, la nueva miniserie de la antología True Detective sin Nick Pizzolatto pero con Jodie Foster de protagonista. Y me la podía haber ahorrado.

PUNTUACIÓN: 4/10

Miniserie de TV (2024). 6 episodios. Cuando la larga noche de invierno cae en Ennis, Alaska, los ocho hombres que operan la Estación de Investigación Ártica Tsalal desaparecen sin dejar rastro. Para resolver el caso, las detectives Liz Danvers y Evangeline Navarro tendrán que enfrentarse a la oscuridad que llevan dentro y escarbar en las atormentadas verdades que yacen enterradas bajo el hielo eterno.

La cuarta temporada de True Detective es la primera sin la participación de su creador, Nick Pizzolatto. Night Country fue creada por Issa López, que ejerce de showrunner, guionista y directora. López (Ciudad de México, 1971) es una directora, guionista y productora mexicana. Guionista de 12 películas realizadas en máxico, dirigió cuatro de ellas. En 2017, su película Vuelven se estrenó en el Fantastic Fest, en Austin, Texas, recibiendo el Premio al Mejor Director de Terror. La película acabó recibiendo numerosos premios en festivales de cine de todo el mundo.

Night country es una serie de 6 episodios de duración. La serie se rodó en Alaska e Islandia, con un presupuesto de 60 millones de dólares. La canción de Billie Eilish Bury a Friend fue elegida para acompañar los títulos de crédito.

El principal reclamo de esta serie es que está protagonizada por Jodie Foster, que interpreta a la Jefa de Policía de Ennis Liz Danvers, una mujer que aleja a todo el mundo de su lado y que tiene una historia de desencuentros con la Agente Evangeline Navarro, interpretada por Kali Reis, una actriz y boxeadora profesional. Fiona Shaw como Rose Aguineau, Finn Bennett como el Oficial Peter Prior, Isabella Star LaBlanc como Leah Danvers, Christopher Eccleston como el Capitán Ted Connelly y John Hawkes como el Capitán Hank Prior, completan entre otros el reparto de esta serie.

Dado que esta temporada se estrenó hace uno año largo, entiendo que todo aquel que quiso ver True Detective Night Country ya la ha visto. Digo esto, porque esta reseña va a ser FULL-SPOILERS desde el principio, para explicar todo lo que no me ha funcionado, tengo que explicar los elementos más chuscos y panfletarios de la serie. De forma que sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

Creo que ya lo he comentado alguna vez, cuando empiezo a ver una serie o una película lo hago confiando en que va a gustar. Considero muy tonto gastar mi escaso tiempo de ocio en cosas que no son para mi o que se de antemano que no me van a gustar. Precisamente si no he visto The Acolyte o Agatha, ¿Quién si no? es precisamente por eso. Y no me supone ningún problema saber que hubo gente que sí las disfrutó, mejor para ellos. También hubo gente que decía que la serie de Willow era una serie importante debido a su representación, y en mi opinión fue un desastre lamentable y vergonzoso.

Entrando en el caso que nos ocupa de True Detective Night Country, lo primero que tengo que comentar es que las 3 temporadas creadas por Nick Pizzolatto me gustan. Por supuesto, la primera temporada es lo más parecido que hay a una obra maestra en su género, pero creo que las denostadas segunda y tercera temporadas incluían personajes muy potentes que se alejaban del clichés y resultaban unos estudios profundos e interesantes. Y recuerdo que si no vi en su momento esta nueva temporada, fue en una gran parte por las críticas del ahora repudiado Pizzolatto, al que los ejecutivos de HBO quitaron «su» serie para dársela a la directora Issa López, y que se despachó a gusto con la serie hablando de clichés sin profundidad.

Y en realidad, una serie de televisión puede construirse desde un cliché pero llevar la historia a puntos de vista nuevos que hagan que el visionado merezca la pena. O contar la historia de forma visualmente potente, de forma que el visionado sea entretenido y satisfactorio. Night Country no es ni una cosa ni la otra.

El punto de partida es que la directora Issa López realiza un gender-swap, cambiando el género de los policías que investigan un caso de asesinato, planteando que en lugar de los clásicos policías duros y atormentados, tengamos a dos mujeres policías que nos den una perspectiva nueva a este tipo de historias de género negro. Y un primer e importante problema de la serie son los dos personajes protagonistas. En concreto, como están escritos, para mi gusto muy deficientemente.

Jodie Foster es la Jefa de Policía de Ennis Liz Danver. Una buena profesional cuya vida de fue a la mierda cuando murieron su hijo y pequeño y su marido (¿o es novio, no lo tengo claro?) en lo que se intuye fue un accidente de tráfico. La serie nos cuenta que Liz es una cabrona que aleja de su lado a todo el mundo. Pero en realidad luego vemos que todos los policías blancos que trabajan para ella son unos incompetentes, lo que en cierto sentido justificaría su mala ostia. Y a la vez, es alguien que abusa del alcohol y no es la más centrada del lugar. Hay que indicar también que Liz es una mujer sexualmente activa que busca hombres para tener contactos esporádicos, al no estar interesada en nada que no sea el polvo de esa noche. Hablando de gender-swap y de mujeres en roles típicamente masculinos.

Kali Reis interpreta a la agente Evangeline Navarro. Hija de una nativa local que se marchó a Boston y entabló una relación con un afroamericano, lo que explica su origen mestizo. Navarro también vive enfadada con el mundo, pero en especial con Liz, con la que trabajó en el pasado y a la que acusa de no haber hecho lo suficiente por esclarecer el asesinato de la joven Annie Kowtok hace seis años. Aunque esto ya fue un punto de ruptura, Navarro y Liz tuvieron un desencuentro fatal tras asesinar Navarro a un sospechoso que acababa de matar a su mujer, a la que maltrató durante años. El asesinato fue encubierto por Liz y lo hizo pasar por un suicidio, pero significó el punto de no retorno entre ellas.

El principal valor de True Detective es que Pizzolatto creó a personajes memorables. Gente que incluso compartiendo el hecho de estar rotos por hechos de sus pasados se sentían como muy diferentes entre si. Eso nunca llegué a sentirlo en Night Country. En lo fundamental las dos policías son personas que beben mucho, follan intentando no tener ataduras emocionales y están enfadadas con el mundo y con ellas mismas. El elemento distintivo es que Navarro está preocupada por su hermana, que tiene visiones de gente muerta en el hielo, al igual que su madre, que acabó suicidándose. Además, al nacer en Boston, no tiene raíces nativas, y siente que a su mundo le falta una parte fundamental que no sabe cómo recuperar.

Antes de nada, tengo que decir que el problema no es de Jodie Foster (ella siempre está bien, aunque su personaje sea un agujero negro mal escrito) o de Kali Reis (que llega a estar incluso mejor que Foster con un personaje que intenta ser estoico). Si algo bueno tiene la serie es poder ver a una Jodie Foster que se prodiga menos de lo que me gustaría. No, el problema es todo de escritura, al escribir unos diálogos muy flojos y super obvios que no plantean momentos memorables. Y cuyos inexistentes arcos personales y un caso lamentable no hacen más que hacer que todo sea mucho peor. Por ejemplo, comentaba antes sobre el punto sin retorno que supuso el asesinato de Navarro de un detenido. A pesar que Liz lo tapa. Pues a lo largo de la serie descubrimos que si Liz se enfadó con Navarro no fue por el asesinato, sino porque ella también quería matarle y Navarro se le adelantó. Penoso. De hecho, es lamentable que si Liz cambia, algo que está por ver, no es por una epifanía que le hace entender como vivir su vida, sino por una visión en la que descubre que su hijo muerto la ve desde el más allá. Y claro, debe quedar feo que se folle a medio pueblo cuando va por el pueblo borracha. Si este es el ejemplo del crecimiento personal que plantea para los personajes la creadora Issa López, es que vamos muy muy mal.

Además de unos personajes mal planteados desde el cliché que comentaba Pizzolatto, y que le granjeó el odio de todas las redes sociales progresistas que le acusaron de machista, hay que hablar de una investigación criminal que no acaba de funcionar porque en cuanto entiendes el cliché y el pastiche que plantea López, se ve venir desde el primer episodio, llegando a niveles de vergüenza ajena en el lamentable en el climax de la serie.

En la remota localidad de Ennis, Alaska, la jefa de la policía Liz Danvers va a una fábrica del pueblo donde un hombre blanco ha tratado de agredir a una mujer joven. Ésta ha sido defendida por una compañera de más edad, que ha tumbado al agresor golpeándole en la cabeza con un cubo. En ese mismo episodio conoceremos el caso principal de la serie, que resultarán ser dos crímenes conectados. Ocho científicos que trabajaban en una Estación de Investigación cercana al pueblo desaparecen, y en el lugar de los hechos aparece la lengua cortada de una mujer. Danvers cree que puede estar relacionado con un crimen que investigó hace seis años y que sigue sin resolverse debido a la falta de pruebas. La agente Evangeline Navarro SABE que la lengua pertenece a Annie Kowtok, una mujer iñupiaq que murió apuñalada y a la que cortaron la lengua tras protestar contra la construcción de una mina en la zona, una mina que creía que podría afectar al ecosistema local. Un crimen no resuelto que según sus propias palabras «Eso no hubiera pasado si fuera blanca». Y que como comenté antes costó la amistad a unas policías que hasta ese momento trabajaban juntas.

La escena de la fábrica en la que se evita un caso de violencia doméstica mediante la intervención violenta de otra mujer que la salva, es una de las primeras cosas que vemos en el primer episodio. Y marca el tono y el mensaje subyacente que la directora Issa López quiere contar. Los hombres blancos son los abusadores y sólo la acción de otra mujer impidió la tragedia. Unido a la idea de «hombre blanco culpable, machista y racista» vemos como ningún nativo/a americano es mostrado desde una visión negativa. Por tanto, en este contexto, en cuanto se descubren los dos crímenes, automáticamente se entiende que la mujer asesinada es la verdadera y casi única víctima de la historia, porque los científicos serán los responsables si no los asesinos de Annie Kowtok. Los motivos no están claros, pero que la muerte de los científicos será el pago de sus crímenes es algo que resultaba tristemente obvio ya con el visionado del primer episodio.

En este contexto, que el joven e inexperto agente Prior busque aprenderlo todo de Liz y se muestre como un cachorrillo en sus manos es bueno, porque es un hombre que acepta cambiar según lo que le manda la mujer fuerte. Está deconstruyéndose, usando un término actual. Sin embargo, en cuanto conocemos que su padre es un borracho y veterano policía local que parece estar siempre en contra de Liz, queda claro que él está en el ajo. Aunque no sepamos aún de qué estamos hablando. Un hombre inútil e incompetente que será víctima de una estafa de internet al pagar a una novia rusa que se queda su dinero y no viaja a conocerle. De alguna manera, el mensaje parece que quiere transmitirse es que en fondo se lo merece, porque los hombres además de malos son tontos ridículos.

Volviendo a la idea de cliché pero ampliado al nivel de panfleto ideológico, la historia de Issa López incluye todas las red-flags del progresismo woke. Tras apuntalar el mensaje de «hombre blanco = malo», al final se descubre que los científicos efectivamente mataron a la joven porque descubrió que están contaminando la zona de forma intencionada para beneficiar su indeterminada investigación, algo que provocó la muerte de decenas de niños nativos. Esta contaminación es tapada por la empresa minera «blanca», que representa al stablishment masculino que explota a las mujeres y los nativos desde todos los puntos de vista. Empezando por el patriarcado violento contra las mujeres y siguiendo con una empresa poderosa que quiere destruir a los nativos americanos. En todo caso, hasta aquí la serie se mueve por situaciones muy similares a las de decenas de series actuales construidas desde premisas «progresistas»

El colmo fue conocer que fueron un grupo de limpiadoras nativas las que mataron a los científicos tras descubrir el pastel, representando el ideal de sororidad femenina que ataca y destruye al patriarcado. Hasta ese momento la serie no era demasiado buena, pero ese detalle de las vengadoras nativas fue la gota que colmó el vaso. Si ya es malo aguantar historias malas, que me regalen un final que invita directamente a matar a los malos hombres y crear una sociedad sólo de mujeres es absolutamente maniqueo y manipulador de las peores formas posibles.

Hablaba de malos diálogos y situaciones simplistas, pero resulta enternecedor ver a mujeres nativas ancianas leer informes complejos del centro de investigación mientras friegan el suelo hasta saber que la contaminación es provocada y que ellos mataron a la joven hace 6 años. Por no hablar de lo ridículo que acaba siendo la clave del caso, la lengua encontrada en el centro de investigación donde desaparecen los científicos. La investigación indica que los científicos mataron a Annie Kowtok, dándole el golpe de gracia su amante. Sin embargo, afirman que nadie tocó la lengua, y si su cadáver fue mancillado debió hacerlo el capitán Hank Prior, el de la novia rusa falsa, al que la dirección de la empresa minera (dueña también en secreto del centro de investigación) convence que mueva el cadáver a donde fue encontrado. La serie sugirió que el hecho de arrancarle la lengua era un aviso para que nadie quisiera seguir protestando contra la mina. Pero si la lengua la cortó Hank y la mantuvo 6 años oculta, ¿Cómo llega a la escena del crimen? No tiene sentido, porque provocaría que se abriera el caso que Hank quiere que se olvide. Es un elemento fundamental absurdo que sumado a la idea panfletaria de la sororidad femenina alzándose en armas contra el hombre blanco, terminó de fastidarme una serie que hasta ese momento era mediocre sin más.

Luego está el tema sobrenatural, que fue una de las señas de identidad de la primera temporada de True Detective, y que López intenta acoplar en esta historia con poco acierto y peor ejecución. La idea que el pueblo iñupiaq está conectado con sus ancestros y pueden ver a las personas fallecidas es una idea interesante de inicio que no acaba de llevar a ningún sitio más allá de ser las excusas que hacen que la historia avance. Sin ir más lejos con lo de la lengua. La posible sensación de condenación de Navarro pensando que pueda compartir el triste final de su madre y su hermana es algo que nunca llega a transmitirse, entre otros motivos por la floja puesta en escena.

A una historia deficiente y un final lamentable hay que sumar la confirmación de que Issa López parece que ha escrito esta serie siguiendo todos los dictados de la agenda woke americana, lo que ayuda a la idea (lamentable) de darme cuenta que me he comido un panfleto ideológico lamentable. Más que otros panfletos que inundan la parrilla televisiva.

¿Por qué hablo de panfleto ideológico?

Cuando se habla de la agenda woke en los Estados Unidos, hay varios elementos fundamentales que están siempre presentes. En primer lugar, el feminismo radical de nuevo cuño. No el feminismo clásico que promueve la igualdad de derechos y obligaciones entre hombres y mujeres, algo con lo que el 99% de la gente normal estamos todos de acuerdo (a no ser que seas un indeseable o alguien de una confesión religiosa no cristiana). Hablo del feminismo radical que propugna que todos los hombres somos violadores en potencia y que promueve leyes que rompen con la igualdad constitucional que dicen buscar otorgando privilegios a las mujeres en virtud de unos agravios pasados de un patriarcado indeterminado. Algo que significa cualquier cosa que ellas digan, y en general cualquiera que no comulgue con el 100% de sus postulados. Dentro de este concepto encontramos los grupos que promueven la sororidad femenina, y que en los grupos más radicales proponen vivir totalmente aisladas de los hombres siendo autosuficientes.

Luego está la crítica contra el white-privilege y el racismo institucionalizado de las personas blancas hacia cualquier otra raza. A partir de la defensa de los pueblos nativos explotados y casi exterminados por la expansión de los colonos por el territorio americano, algo en lo que a priori también podemos estar de acuerdo las personas medio normales. Esto ha provocado un «tribalismo» extremo en el entretenimiento mainstream según el cual cualquier pueblo nativo siempre tendrá una sociedad mejor que el la sociedad industrializada occidental. Y cuya derivada más extendida es la ver mostrar a los hombres blancos como personajes ridículos incompetentes que son siempre los malos que maltratan a las mujeres y explotan a los nativos y destruyen los recursos naturales.

Como veis, todos estos postulados están presentes de forma nuclear en la historia de López. De hecho, hubo una escena al comienzo de la serie que me dejó algo perplejo. En ella, coincidiendo con el solsticio de invierno y la llegada de la noche eterna a Ennis, un grupo de arces machos parece que se vuelven locos y se suicidan tirándose por un acantilado. La escena entiendo que buscaría crear la atmósfera sobrenatural malsana que se supone a True Detective. Y en realidad es algo que no funciona porque es un momento vacío que no es ni siquiera mencionado a lo largo de la serie. Pero luego, mientras empezaba a escribir esta reseña, descubrí que esa escena conecta también con el panfleto woke, en concreto con un enunciado feminista que dice: “La masculinidad mata hombres”. En ese caso, a los animales machos. Es tan obvio y tonto al mismo tiempo que asusta que alguien piense que esto es buena escritura.

De esta forma, cuando una historia se tiene que ajustar al cliché y al panfleto, es imposible que lo que se plantee tenga el menor atisbo de creatividad. Ya de calidad ni hablamos. Porque los argumentos en este momento son muy limitados, al igual que la evolución de los personajes. Y si a esto sumamos los malos diálogos y la puesta en escena de una mala serie ecuatoriana, resulta inevitable que la serie me aburriera como lo hizo. Con el añadido de las lamentables revelaciones en el climax final. Normal el aburrimiento.

Reconozco que me he llevado un chasco importante con True Detective Night Country. Me molesta haber caído ante lo peor del activismo panfletario que me ha dado una turra bastante importante. No se qué va a ser lo próximo de Issa López, pero conmigo que no cuenten.

Comparto el trailer de esta serie:

Night Detective Night Country ha sido una decepción por el enorme panfleto y lo telegrafiado que ha estado todo dentro de la ideología woke. Si lo llego a saber, mejor si me la hubiera ahorrado.

PUNTUACIÓN: 4/10

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