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Crítica de Star Wars: La remesa mala temporada 3 (Disney+)

Star Wars: La remesa mala ha terminado de la mejor manera posible en la tercera temporada que Disney+ acaba de emitir esta semana.

PUNTUACIÓN: 7/10

La lucha de la Fuerza Clon 99 por sobrevivir al nuevo Imperio llega a una conclusión épica.

La historia comienza justo donde lo dejamos en la segunda temporada, con Omega y Crosshair encarcelados en las instalaciones imperiales de Monte Tantiss y el resto de sus hermanos -Hunter, Wrecker y Echo- desesperados por recuperarla con la Fuerza Clon 99.

Tras The Clone Wars, Dave Filloni creó esta serie de animación ambientada entre el final del Episodio III y el inicio de la trilogía original, el momento temporal de Star Wars más querido para Filloni. Esta tercera temporada de 15 episodios ha contado con Jennifer Corbett y Brad Rau como showrunners. Todos los episodios han sido dirigidos por Stewart Lee, Nathaniel Villanueva y Saúl Ruiz, mientras que los guiones han sido escritos por un equipo dirigido por Jennifer Corbett, con Matt Michnovetz, Ezra Nachman, Amanda Rose Muñoz y Brad Rau.

En esta temporada Dee Bradley Baker vuelve a poner las voles de todos los miembros de La Remesa Mala -Hunter, Wrecker, Echo y Crosshair, mientras que Michelle Ang pone voz a Omega. Otras voces de esta temporada son Jimmi Simpson como Royce Hemlock, el director de la División de Ciencia Avanzada (ASD) del Imperio, y Keisha Castle-Hughes como Emerie Karr, una clon adulta hermana de Omega que trabaja con Hemlock.

Lucasfilm ha decidido terminar la serie de animación La remesa mala, y me alegra que este final haya sabido dar el final perfecto que estos personajes merecían. La serie siempre ha tenido a Omega de protagonista, con el resto de clones de la fuerza 99 a su alrededor. Y de estos 15 últimos episodios me ha gustado especialmente la forma en que la joven clon devolvió al lado de la luz a Crosshair, que empezó la serie quedándose en el lado imperial y fue viendo poco a poco como el Imperio sólo utilizaba a los clones como si fueran maquinaria averiada. El viaje de Crosshair ha sido de largo lo mejor de la serie en su conjunto, siendo un personaje que se merecía un final feliz.

La serie ha mantenido la naturaleza episódica, creando pequeñas misiones que hicieran avanzar la trama, primero mostrando como Hunter, Wrecker y Echo buscan a Omega mientras ella intenta escapar de la base imperial de Monte Tantiss, luego una vez escapada para descubrir qué es lo que el Doctor Hemlock necesita de Omega y esa misteriosa «M-count» en su sangre, para construir el climax final de nuevo en Tantiss. Como serie de televisión de formato semanal, creo que La remesa mala te daba suficientes elementos para querer volver la semana siguiente, algo que no todas las series de Star Wars consiguieron.

Junto a una buena progresión dramática, la serie ha añadido pequeños easter-eggs con la aparición de otros personajes de Star Wars que conocemos de otras series o incluso juegos, algo que hará las delicias de todos los fans hardcore de la franquicia. En mi caso, estos invitados especiales no me parecen ni bien ni mal, me suelen dejar más bien frío. Está todo bien, pero bien sin más.

Por la parte de los villanos, el doctor Hemlock ha resultado ser un villano a la altura, personificando la villanía del Imperio. Hemlock es una persona fría que bajo su apariencia educada y calmada se encuentra alguien que no ve a las personas como seres humanos sino como recursos que explotar. Y que descartar cuando dejan de tener utilidad. Dentro de ser un buen villano, me he encontrado algunos problemas derivado de la naturaleza de serie de animación con un target juvenil. Digo esto porque para ser tan listo, deja que la científica Kaminoana Nala Se le paralice su investigación durante bastante tiempo sin que se de cuenta. Y lo mismo para la eventual traición de la doctora Karr, una clon hermana de Omega criada por Hemlock que se ve a la legua que va a terminar traicionándole. Aparte que Karr tampoco muestra tener muchas luces cuando Nala Se le boicotea muestras repetidamente sin que se de cuenta.

En positivo, las versiones mejoradas de los clones que ha creado Hemlock han resultado ser unos villanos estupendos que daban una sensación de peligro real y de que podían derrotar a los protagonistas. Unos clones que se encuentran cada vez más cascados, todo hay que decirlo. La forma en que se ha ido construyendo la tensión me ha parecido que estaba bien, con un último episodio que ha creado un climax final a la serie que me ha parecido super satisfactorio.

Por comentar lo menos bueno, la idea de los Midiclorianos fue una pifia por parte de George Lucas. No se puede expresar de otra manera. Que algo como es la Fuerza se pudiera medir por un índice en un análisis de sangre eliminaba toda la parte mítica y mística que tenía la Fuerza y con ello, los Caballeros Jedi. Si. George Lucas la cagó con esto. (Y con más cosas, pero no es momento de entrar a ello ahora). Ser el creador de Star Wars no significa que fuera un ser infalible.

Digo esto porque la serie vuelve a este concepto fallido de los midiclorianos, pero sin atreverse a nombrarlos porque sabe que el concepto nunca ha gustado. De ahí lo de «M-count» y que Hemlock busca niños con un nivel alto de midiclorianos se entiende para avanzar en las investigaciones de clonación del Emperador que se vieron en el terrible Episodio IX. Y claro, igual que no funcionaba en La amenaza fantasma, por mucho que Dave Filloni y su equipo de Lucasfilm se empeñen en reivindicar todos los conceptos de la trilogía precuela de Lucas, sigue siendo un concepto fallido. En todo caso, la forma en que vencen los clones al final y se destruye toda la investigación de Hemlock es una forma adecuada de cerrar esta historia sin entrar en contradicciones con las películas o con otras series cronológicamente posteriores.

Otra cosa que encuentro menos buena es la forma en que fuerzan que los clones realicen pequeñas misiones sucesivas para poder encontrar pistas para llegar hasta el Monte Tantiss donde se encuentran Hemlock y Omega. Estas misiones de los últimos tres/cuatro episodios en realidad me han parecido «minutos de la basura» que alargaban la espera para llegar al momento que queriamos ver, que sucede todo en el último episodio. No es que fueran malos episodios, pero tampoco me han encantado.

En todo caso, lo mejor de La remesa mala es que siempre ha tenido el corazón en el sitio adecuado. Omega siempre fue el corazón de la serie y el resto de clones transmiten lo mucho que la quieren y cómo es como una hija para ellos por la que harían cualquier cosa. La idea de familia y que nunca dejan a nadie atrás es otra gran idea de la serie que es llevada hasta sus últimas consecuencias en este temporada. Esto hace que el climax final me haya parecido perfecto por el lado emocional, si bien con el problema de las series juveniles de animación, todo resulta demasiado conveniente y hasta facilón en todos los episodios.

Esta conveniencia y en general la animación de la serie, dentro que estoy super acostumbrada a ella, es lo que hacen que dentro que todo me ha gustado, en realidad no haya nada que me parezca notable o me haya flipado. Dicho esto, tengo que reconocer que la parte emocional del final de la serie SI que me ha gustado mucho, al igual que la forma en que estos viejos soldados pueden tener su final feliz y su merecido descanso. Por cierto, el epílogo en el que se añade que la lucha contra el imperio continúa y alguien coge el relevo es otro detalle super chulo de este finalo.

Si eres un fan de Star Wars, creo que seguro disfrutarás de La remesa mala. Aunque por todo lo anterior creo que poco o nada probable que alguien no iniciado en la franquicia vaya a animarse a ver esta serie.

Comparto el trailer de este temporada:

Star Wars: La remesa mala ha sido una estupenda serie de Star Wars que han sabido terminarla de la mejor manera posible.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Shōgun (Disney+)

Volví a suscribirme a Disney+ para ver Shōgun, la serie de televisión que adapta de nuevo la célebre novela de James Clavell, y que me ha parecido super entretenida.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Miniserie de TV (2024). 10 episodios. Ambientada en el Japón del siglo XVII, lord Yoshii Toranaga lucha por su vida mientras que sus enemigos en el Consejo de regentes se alían contra él cuando un misterioso barco europeo aparece abandonado cerca de un pueblo pesquero. (FILMAFFINITY)

Shōgun es un drama histórico creado por Rachel Kondo y Justin Marks. Marks fue el creador de la estupenda Counterpart y ha escrito los guiones de The Jungle Book y Top Gun Maverick, además de estar casado con Kondo, una escritora de origen japonés. La serie está basada en la novela de 1975 de James Clavell, que ya fue adaptada en una miniserie en 1980 mítica para los que la vimos.

Shōgun producida por FX ha contado con 10 episodios de más o menos una hora de duración. Los directores han sido Frederick E.O. Toye (4 episodios), Jonathan van Tulleken (2) Charlotte Brändström, Hiromi Kamata, Takeshi Fukunaga y Emmanuel Osei-Kuffour. Además de Rachel Kondo y Justin Marks, los episodios fueron escritos por Shannon Goss, Nigel Williams y Emily Yoshida, Matt Lambert, Maegan Houang y Caillin Puente. Atticus Ross, Leopold Ross y Nick Chuba se encargan de la música de la serie.

El trio protagonistas está formado por Hiroyuki Sanada como el señor Yoshii Toranaga, un poderoso bushō y señor de Kantō. Uno de los cinco regentes que gobiernan Japón en nombre del joven heredero del difunto Taikō. Es descendiente del clan Minowara (clan Minamoto), que antaño gobernó Japón como shōguns. Posee una mente brillante para la estrategia militar y política. Cosmo Jarvis interpreta al piloto mayor John Blackthorne / «Anjin», un piloto marítimo inglés protestante que sirvió en una flota holandesa que buscaba establecer comercio con Japón. Él y su tripulación son cautivos del poderoso Lord Toranaga. Anna Sawai (a la que vimos recientemente en Monarch: Legacy of monsters y en Pachinko), interpreta a Toda Mariko, una inteligente mujer de alta cuna con una fuerte lealtad hacia Toranaga. Es una conversa católica que sirve de traductora entre Toranaga y Blackthorne.

En el reparto tenemos también a Tadanobu Asano como Kashigi Yabushige, el intrigante señor de Izu que sirve a Toranaga, Takehiro Hira como Ishido Kazunari, un antiguo campesino convertido en poderoso bushō, uno de los cinco regentes, principal rival de Toranaga y gobernante del castillo de Osaka, Tommy Bastow como el padre Martin Alvito, SJ / «Tsuji», un empático sacerdote portugués y traductor de confianza y Fumi Nikaido como Ochiba no Kata, la única consorte del difunto Taikō que tuvo un heredero, su hijo Yaechiyo.

Tenía ganas de ver Shōgun desde que anunciaron el primer trailer. La cultura japonesa de samurais y señores feudales es un periodo histórico que me flipa. En realidad, toda la cultura japonesa me encanta. Incluso cuando con el paso de los años me diera cuenta que Japón es una de las culturas más racista y machista del mundo, y una vez quitamos la parte brillante del HONOR tenemos un país casi esclavista en el que la vida no valía nada y podía terminar en suspiro simplemente porque tu señor tuviera una ocurrencia. Digo esto negativo primero de todo, pero en realidad me flipa todo lo relacionado con este periodo histórico. Donde esté Lobo Solitario y su Cachorro (a ser posible, con las portadas de Frank Miller para la edición de Dark Horse) que se quite todo lo demás.

Y empezando ya con Shōgun, la historia hace algo muy inteligente al poner a unos ojos occidentales para que sirva como nuestros ojos mientras entramos en la turbulenta Japón del siglo XVII, de forma que iremos conociendo la vida y cultura japonesa al mismo tiempo que él. Un país a punto de caer en una guerra civil y que convertirá a John Blackthorne en un peón de un juego muy peligroso, al encontrarse en medio de luchas que no comprende y sobre las que no tiene ninguna posibilidad de influir. Esta lucha por el poder es el elemento central de Shōgun, pero la serie muestra muy bien, aunque sea de forma lateral, el poder e influencia de Portugal en Asia, un poder que los ingleses y holandeses querían romper para conseguir las riquezas de estos países para ellos.

Por sacar ya todas las cartas, quizá el único problema grave de la serie es el enorme error de casting que supone Cosmo Jarvis como el protagonista de la serie. Jarvis es un actor super limitado, y aparte del problema de tener que hablar japonés, es un palo inexpresivo que desluce la serie. Y más si se compara con el enorme trabajo del super conocido actor japonés Hiroyuki Sanada, que interpreta al señor feudal Yoshii Toranaga, y sobre todo, de una Anna Sawai que roba completamente la serie con una interpretación de las que marcan una carrera. Tener a Jarvis en el centro de la mayoría de situaciones al ser de alguna manera los ojos de los espectadores hace que estos momentos queden un poco deslucidos por la falta de un protagonista de mayor carisma o mejores dotes actorales.

Shōgun deslumbra por su sobresaliente recreación del Japón del siglo XVII. Se ha destacado mucho que siendo una serie estadounidense, el público japonés ha aceptado la propuesta al verlo todo históricamente correcto. Algo que debe ser el máximo halago que se le puede hacer a una serie de este tipo. El vestuario, las armas, o la construcción de los pueblos que visitan los protagonistas me parece una pasada, y ayuda a meterte en la madriguera de conejo mientras entras en otro mundo. Hay algunos planos generales de la capital en que se nota el CGI (dentro que no podían hacerse de otra manera), pero no es algo que resulte problemático. En general, el diseño de producción me parece una pasada y de lo mejor de la serie.

Otro elemento curioso es que yo y una gran parte del público (español) estamos acostumbrados a ver películas y series en V.O. con subtítulos, por lo que no nos supone ningún problema ver una serie con los personajes hablando en japonés la mayoría del tiempo. Los que no están en absoluto acostumbrado a hacerlo son los propios americanos, y creo que ha debido suponer un riesgo muy importante estrenar una serie de gran presupuesto como una premisa que obliga a leer los subtítulos el 80% del tiempo, al hablar casi todos los personajes en japonés. En mi caso, me alegro que lo hayan hecho así, porque la sensación de inmersión ha sido total viendo los episodios semanales.

Hablaba de lo flojo que me ha parecido el protagonista Cosmo Jarvis. Dentro que Shōgun me ha gustado, he encontrado que en demasiados momentos la serie se detenía demasiado en la clase de historia mientras el protagonista descubre un aspecto de la cultura japonesa, en lugar de plantear una historia más potente que muestre cosas interesantes. Por ejemplo, cuando se pasan un episodio entero con una subtrama de un pescado que se está pudriendo en casa de Hawthorne que acaba provocando la muerte de un campesino, al tirarlo debido al mal olor cuando Hawthorne había ordenado que nadie lo tocara bajo riesgo de ser ajusticiado. Esto significa una dura lección para Hawthorne sobre lo poco que vale la vida en Japón, pero en realidad para la trama principal «importante» para darnos una lección de historia con ecos de documental del National Geographic, que hace que el resultado final no sea todo lo bueno que hubiera podido ser. En positivo, me gusta la complejidad de las luchas de palacio entre nobles y como bajo la engañosa educación se esconde una cultura super violenta que busca aniquilar al oponente. Viendo la serie en formato semanal, me pasó en varios momentos que el episodio me gustó pero al mismo tiempo nada me voló la cabeza ni hubo un momento «pasote». Estaba bien, pero bien sin más. Aunque los 10 episodios han estado bien, creo que si se hubieran planteado 8 yendo al grano la cosa hubiera estado mucho mejor.

Por suerte, Shōgun cuando llegamos al noveno episodio ese si me voló la cabeza. Este es de largo el mejor episodio de toda la serie gracias a una Anna Sawai increíble que se queda con la serie y se la roba a Cosmo Jarvis y Hiroyuki Sanada. Su papel en ese episodio nos muestra la fuerza de una gran interpretación unida con unos sucesos que interesan e impactan, cosa que no siempre tuvimos en los episodios previos. El personaje de Toda Mariko es de los que entran en la historia televisiva, y Sawai realiza un trabajo increíble. Y dentro que no se si estos momentos estaban en la novela original, me resulta muy interesante el papel fundamental que la serie da a un personaje femenino como es Mariko, pensando en el hiper machismo de la cultura japonesa. Es tan bueno este noveno episodio que el último episodio resulta super anticlimático, aunque todo se mueva por los caminos esperables teniendo en cuenta lo que acababa de pasar.

En este momento quiero detenerme en el personaje de Yoshii Toranaga, interpretado por Hiroyuki Sanada. Sanada es un actorazo que cumple de maravilla con este papel de persona digna y honorable. Porque Toranaga es un hombre de honor que sólo busca el bien para Japón. No se convirtió en Shōgun cuando el anterior se lo pidió para proteger a su heredero hasta que tuviera edad para convertirse en el señor de Japón, prefiriendo la opción de formar parte de un consejo de 5 nobles que controlan los asuntos del reino. Las luchas por el poder dentro del consejo son lo que provocan todo el conflicto, y a pesar de todo Toranaga planea sobrevivir evitando el estallido de una guerra que podría causar miles de muertos. Aunque Toranaga es presentado desde una perspectiva honorable, representa como nadie las luces y sombras de la cultura japonesa que antes comentaba. Por ejemplo cuando deja morir (que se suicide) su más leal servidor y consejero simplemente para reforzar un engaño que está intentando «colar» a sus enemigos. O la forma en que mata a siervos porque un señor tiene que hacerlo aunque él planeó y mandó ejecutar los sucesos que luego se supone que investiga. Me gusta mucho la idea de planear para que no haya guerra, pero por otro lado hará lo que sea, y a costa de la vida que sea, para conseguir sus objetivos. En otro contexto, sus actos igual no perecerían tan heroicos.

Me he centrado en el trío protagonista, pero en realidad creo que todo el reparto lo hace super bien, cada uno con su papel. Desde los leales vasallos, los nobles que conspiran por el poder, los súbditos que intentan sobrevivir a toda costa o los que asumen su posición en el mundo y como la muerte forma parte de la vida. Las historias secundarias de estos personajes me han gustado mucho también y ayudan a que la narración sea satisfactoria.

Shōgun ha conseguido popularizar de nuevo los dramas históricos ambientados en Japón, mostrando la complejidad de esta sociedad. Me quedo satisfecho de haberla visto y he disfrutado de un montón de cosas que me han gustado mucho, si bien me parece curioso lo anticlimático de todo y cómo la mayoría de combates han tenido lugar fuera de plano. Tiene lógica que no haya una gran batalla precisamente porque ese ha sido siempre el plan de Toranaga, pero en una producción de este tipo era lo mínimo que se exigiría a priori. En todo caso, aunque no sea lo esperado, la serie me ha dado un entretenimiento estupendo. Ojalá más series así.

Comparto el trailer de esta serie:

Me ha gustado Shōgun, incluso a pesar de su ritmo pausado y su final anticlimático. Si te gusta la cultura japonesa como a mi, su visionado es obligado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Fallout primera temporada (Prime Video)

Nunca jugué a Fallout, pero la serie de televisión estrenada en Prime Video me ha parecido unas pasada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Basado en una de las sagas de videojuegos más importantes de todos los tiempos, es la historia de los que tienen y de los que no tienen en un mundo en el que prácticamente no queda nada que tener. 200 años después del apocalipsis, los apacibles habitantes de los refugios de lujo se ven obligados a regresar al infierno irradiado que dejaron sus antepasados y se sorprenden al descubrir que les espera un universo increíblemente complejo, alegremente extraño y muy violento.

Fallout es una serie postapocalíptica creada por Graham Wagner y Geneva Robertson-Dworet para Amazon Prime Video. Está basada en la franquicia de videojuegos creada por Tim Cain. Amazon compró los derechos para producir un proyecto de acción real en 2020. Jonathan Nolan y Lisa Joy’s Kilter Films se unieron a Bethesda Game Studios en la producción. El productor de Bethesda Game Studios Todd Howard, que dirigió varios juegos de la serie, firmó como productor ejecutivo junto a Nolan y Joy. Robertson-Dworet y Wagner fueron contratados como showrunners de la serie en enero de 2022.

Esta estupenda primera temporada ha contado con 8 episodios. Los showrunners Graham Wagner y Geneva Robertson-Dworet escriben los tres primeros episodios, con Kieran Fitzgerald, Carson Mell, Karey Dornetto, Chaz Hawkins y Gursimran Sandhu escribiendo los otros 5 episodios. En lo referido a la direcciónn, Jonathan Nolan dirige los 3 primeros episodios, con Daniel Gray Longino, Clare Kilner, Frederick E.O. Toye y Wayne Yip dirigiendo el resto. Añadir que el compositor Ramin Djawadi (Juego de Tronos) escribió la música de la serie.

La serie está protagonizada por Ella Purnell como Lucy MacLean, una joven habitante de la Bóveda 33 que saldrá por primera vez al exterior, Aaron Moten como Maximus, un escudero de la Hermandad del Acero que se convierte en aliado de Lucy, y Walton Goggins como The Ghoul / Cooper Howard, un actor de Hollywood antaño famoso y embajador de Vault-Tec que mutó en ghoul tras la caída de las bombas y ahora se gana la vida como pistolero y cazarrecompensas.

Junto a los protagonistas tenemos en papeles secundarios a Kyle MacLachlan como Hank MacLean, padre de Lucy y Supervisor de la Bóveda 33, Moisés Arias como Norm MacLean, residente de la Bóveda 33 y hermano de Lucy, Xelia Mendes-Jones como Dane, miembro de la Hermandad del Acero y amiga íntima de Maximus, Sarita Choudhury como Lee Moldaver, Leslie Uggams como Betty Pearson, miembro del consejo de gobierno de la Bóveda 33 y más tarde Supervisora, y Johnny Pemberton como Thaddeus, miembro de la Hermandad del Acero.

No he jugado al Fallout, así que me acerqué a esta serie con ganas de dejarme entretener, pero sin ninguna conexión emocional hacia nada que tenga que ver con este mundo o sus protagonistas. Y la verdad es que la serie me ha flipado a todos los niveles. Empezando por una primera escena con la caída de las bombas que significaron el principio de la guerra nuclear que destruyó el mundo que me dejó helado.

A continuación, la serie hace un salto de 200 años para contarnos la historia a través de los ojos de Lucy, una habitante del Vault 33 e hija del responsable de este hábitat subterráneo donde los restos de la humanidad han sobrevivido los últimos 200 años. La vida en esta bóveda resulta utópica y optimista, algo extraño en los parámetros de una ciencia ficción distópica de esta naturaleza. Algo pasará y obligará a Lucy a tener que salir a la superficie para realizar una misión, lo que nos permitirá a los espectadores conocer la superficie al mismo tiempo que ella. La naturaleza positiva y ética de Lucy se pegará un tremendo golpe de realidad cuando conozca la superficie, con seres mutados super peligrosos y una población que hará lo que sea por sobrevivir. El contraste entre Lucy y los habitantes de la superficie nos da unos momentos super divertidos, en lo que es una se las señas de identidad de la serie que han conseguido que la disfrutara un montón.

En realidad, Fallout tiene dos protagonistas más. En primer lugar tenemos al genial Walton Goggins interpretando un doble papel como The Ghoul (algo así como un demonio o un fantasma) de este futuro distópico, pero también al actor Cooper Howard, un actor del Hollywood de los años 50 pre-guerra nuclear. Como Cooper descubriremos los sucesos que provocaron la destrucción, unos momentos tremendos que son de lo mejor de la serie. Y como The Ghoul, es un ser irradiado que puede regenerar sus heridas que es despertado cada cierto tiempo para llevar a cabo encargos como asesino. Uno de los mejores y más terribles. Y que necesita tomar una medicina cada cierto tiempo para conservar su inteligencia y no caer en la degradación, convirtiéndose en una especia de zombi. Fallout no tiene demasiada acción en esta temporada, aunque la que tenemos es genial. Y Goggins como el Ghoul transmite unas vibraciones de western alucinantes, con un Goggins con un acepto alucinante.

El tercer protagonista es Maximus, un escudero de la Hermandad del Acero. Contra todo pronóstico, la humanidad sobrevivió al holocausto nuclear, y varias facciones luchan por hacerse con el control de lo que queda del mundo. La Hermandad parece los supervivientes del ejército de los Estados Unidos, y cuentan con unas armaduras super poderosas pilotadas por Caballeros, que a su vez necesitan de ayuda para todo tipo de situaciones, entre otras para llevar los suministros. Maximus, superviviente de la masacre de Shady Oaks hace una década, sufre una vida dura en la Hermandad, viviendo en unas instalaciones que recuerdan a los típicos barracones de un cuartel militar. La Hermandad es avisada de la pérdida de un objeto de gran poder, y ponen en marcha una búsqueda masiva para recuperarlo. Esto permitirá a Maximus salir al exterior acompañando a su Caballero, Titus. Lo que será el principio de su aventura.

Fallout es un éxito a todos los niveles. Empezando por lo interesante que es la narración con cuatro puntos de vista diferentes: Lucy, Maximus, The Ghoul y Cooper en los años 50. Cinco en realidad, porque tras abandonar Lucy el Vault 33, su hermano Norm se da cuenta que hay cosas que no cuadran en las bóvedas 31, 32 y 33 que forman el complejo interconectado donde ha vivido toda su vida. No tengo claro si el éxito es de la historia de los videojuegos, porque el comentario general es que la serie es super fiel. O si la mano de Jonathan Nolan (hermano de Christopher y creador de Westworld junto a Lisa Joy) ayuda a la hora de plantear un puzzle con numerosos misterios, que acaban siendo el mismo y que afecta a todos los protagonistas: Qué provocó el cataclismo y qué misterios se ocultan en las diferentes sociedades, sobre todo en la supuestamente científica que ha vivido todos estos años con la seguridad de estar bajo Tierra. Me encanta el hecho que además de lo que pasa bajo tierra, hayan numerosos facciones en la superficie. Unos grupos que no todos buscan disputarse el control del mundo, simplemente quieren sobrevivir un día más.

Por supuesto, el contraste entre los protagonistas es parte del éxito de la serie. Empezando porque uno es el a priori villano de la serie y que persigue a Lucy a lo largo de gran parte de la serie. Que The Ghoul sea a la vez Cooper, el personaje del pasado de los años 50 antes del apocalipsis también ayuda a generar interés en la serie, al querer saber como una persona cómo él que ama con locura a su hija y a su mujer pudo caer en lo más bajo cuando le vemos convertido en Ghoul, un asesino sanguinario y amoral. De los protagonistas, sin duda Walton Goggins es el que tiene mejores momentos desde un punto de vista actoral en su doble papel, y los aprovecha mostrando una vez más el enorme actor que es.

Por su parte, el encanto, inocencia y positivismo de Lucy chocará con el pesimista Maximus y el asesino amoral Ghoul, dándonos algunos momentos estupendos a lo largo de varios episodios. Y en realidad no son sólo el trío protagonista, ya que todo el reparto creo que está super bien en la serie. Esto conecta con otro de los elementos que me han encantado, que es el sentido del humor que nos plantea la serie. Y siendo un mundo distópico, por supuestos hay muertes sangrientas y momentos exagerados, pero en general el tono de no tomarse muy en serio a si mismo me parece un acierto. Además, dentro de este tono, cuando tiene que ponerse serio a la hora de enseñarnos algunas de las sorpresas de la historia, estas impactan muchísimo más precisamente por romper con el tono dominante.

La historia me ha sorprendido y sus giros son buenísimos. Y he conectado un montón con los personajes, con sus cosas buenas y malas. Sólo por eso la serie ya sería un éxito. Pero si a esto le sumamos un diseño de producción increíble, entonces una buena serie hace click. El primer elemento es que como el holocausto nuclear tiene lugar en los años 50, la tecnología que hay en el mundo nuclear es toda retro-futurista, recordando elementos antiguos. El diseño del Vault 33 está genial, y me parece perfecto que la serie puede aprovechar el set para otros momentos y localizaciones a lo largo de la serie. Ya en el exterior, los diferentes sets son enormes, por ejemplo la ciudad de Filly y el antiguo Observatorio Griffith de Los Ángeles, donde tiene lugar el climax final, nos dan una escala enorme que acierta completamente a la hora de construir el worldbuilding que se supone de una serie de estas características.

El único elemento de tecnología avanzada (aunque también retro) son las armaduras de los Caballeros de la Hermandad del Acero, a lo que sumamos los helicópteros que los transportan. Estas armaduras eran uno de los elementos más celebrados y reconocibles del juego, parece ser, y lucen super espectaculares. Comentaba antes que Fallout no es tanto una serie de acción sino de ciencia-ficción. Pero cada vez que aparece un Caballero con armadura notas que todos saben que alguien va a morir por su potencia de fuego superior.

Y dentro de lo que comento, me ha gustado mucho la violencia que se desata en el primer episodio, y sobre todo el climax de la temporada, que incluye un set de acción bestial. Y en el que vemos que si los Caballeros son peligrosos, ¡The Ghoul es el PUTO AMO!! Menudos momentazos para un climax super satisfactorio debido a las sorpresas que se descubren, que abren la puerta de la segunda temporada.

Recordando Westworld, uno de los problemas de muchas series de televisión es cuando intentan ser demasiado crípticas y misteriosas y acaban no dando las respuestas a las preguntas que se plantean. Me alegra decir que NO es el caso de Fallout. Porque aunque aún quedan cosas que solucionar y respuestas que obtener, las más importantes sí han obtenido respuesta. Empezando por la más acuciante, que era ¿Qué causó la guerra nuclear? Una escena tremenda que es de lo mejor de la serie, con un Goggins estelar. Me gusta mucho la parte de «todo lo que creías saber es mentira», que es otro de los tópicos de la ciencia ficción que en Fallout está ejecutado de manera perfecta.

De hecho, que se den estas respuestas es otro de los motivos que hacen que me haya quedado con tantas ganas de ver la segunda temporada de Fallout. Me ha gustado mucho esta serie, si eres un fan de la ciencia ficción vas a disfrutar un montón de esta serie.

No quiero terminar sin recordar las canciones de los años 50 que acompañan todos los episodios. Otro elemento que resalta el elemento retro futurista de la serie. Como con la tecnología, es lógico que si el mundo se fue al infierno en esa década, los restos de cultura que sobrevivieron fueran de esa época. Por cierto, escuchando algunas de las letras, en varios momentos me parece que no son canciones originales, sino que crearon letras que van con los temas de la serie utilizando los ritmos de las baladas de los 50. Algo que me parece muy chulo.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Fallout tiene todo lo que conecta con mis intereses. Me ha encantado esta primera temporada, ojalá se pongan pronto con la segunda.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de The Gentlemen temporada 1 (Netflix)

Tras la película The Gentlemen de 2020, Guy Ritchie ha vuelto a este concepto de historia criminal 100% British para una serie de televisión estrenada en Netflix, que me ha parecido una de las más divertidas que he visto en mucho tiempo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Eddie Horniman es un hombre que hereda inesperadamente la enorme finca rústica de su padre y descubre que forma parte de un imperio del cannabis. Por si fuera poco, varios hampones de Gran Bretaña reclaman un trozo del pastel. Decidido a mantener a su familia lejos de las garras de los mafiosos, Eddie intenta vencerlos en su propio territorio, pero a medida que se sumerge en el mundo criminal, empieza a encontrarle el gusto. (FILMAFFINITY)

Guy Ritchie (Inglaterra, 1968) resulta un seguro de vida en lo referido al cine de entretenimiento en su vertiente de acción y criminal. Lock, Stock & Barrel, Snatch!, Revolver, Rocknrolla, la serie de dos películas de Sherlock Holmes con Robert Downey Jr. y Jude Law, El hombre de U.N.C.L.E., Rey arturo, AladdinThe gentlemenDespierta la furia , Operación fortune y El Pacto son prueba de un gran ojo para hacer películas que ante todo cumplen con la función de entretenimiento en muchas ocasiones desde una perspectiva británica. A lo que ahora toca sumar esta primera serie de televisión creada para Netflix.

The Gentlemen la serie tiene 8 episodios que me han resultado perfectos en duración y entretenimiento. Además de ser el creador y productor ejecutivo, Ritchie guioniza y dirige los dos primeros episodios. Los otros directores, a razón de dos episodios cada uno, son Nima Nourizadeh, Eran Creevy y David Caffrey. Y en los guiones encontramos a Matthew Read, Haleema Mirza, Billy y Theo Mason Wood, Stuart Carolan y John Jackson.

Dentro de un reparto muy coral encontramos como principales protagonistas a Theo James como Edward «Eddie» Horniman, el nuevo decimotercer duque de Halstead y antiguo oficial de las Naciones Unidas, que hereda de forma inesperada las propiedades de su padre. Kaya Scodelario es Susan «Susie» Glass, la jefa de facto del sindicato criminal de Bobby Glass (interpretado por Ray Winstone) mientras él está en prisión. Daniel Ings es Lord Frederick «Freddy» Horniman, el poco fiable hermano mayor de Eddie, adicto a la cocaína y elemento super loco de la serie.

Junto a ellos tenemos en la serie a Joely Richardson como Lady Sabrina Horniman, duquesa viuda de Halstead, la madre de Eddie, Freddy y Charly que quiere mantener a su familia alejada de la actividad criminal. Joshua McGuire como Peter Spencer-Forbes / Sticky Pete, un estafador criminal que tiene como objetivo a Freddy. Vinnie Jones como Geoffrey Seacombe, el viejo jardinero de la mansión Halstead. Giancarlo Esposito como Stanley Johnston, un multimillonario americano amante del vino que quiere comprar la mansión Halstead. Laurence O’Fuarain como JP Ward, el cabeza de una familia de viajeros que se convierte en el distribuidor de cannabis de Susie.

The gentlemen es una serie super divertida. Viendo la filmografía de Guy Ritchie uno nota que una de sus señas de identidad es la de representar el mundo de criminal de Reino Unido. Y en The Gentlemen nos muestra todo tipo de criminales, a cual más extravagante y peculiar. Esto permite a Ritchie plantear unos episodios super chulos a medida que aparece un problema que Eddie y Susie tienen que solucionar.

La premisa es bastante facilona, al encontrarnos a un joven Eddie Horniman teniendo que volver a casa por la muerte de su padre, lo que hace que se convierta en nuestros ojos y oídos mientras de introduce por el lado criminal de la sociedad británica. Aparte de heredarlo todo a pesar de ser el segundo hermano por edad, Eddie descubrirá que su padre trabajaba con un grupo criminal alquilando su terrero para el cultivo de marihuana. Y aunque Susie Glass, la jefa del grupo criminal, es una mujer inteligente y razonable, pronto descubrirá que el mundo del crimen no comparte estas virtudes, siendo de gatillo fácil.

La serie triunfa gracias a las locuras y situaciones extravagantes que Eddie tiene que solucionar, a menudo provocadas por su hermano mayor Freddie, un cocainómano depresivo que es el protagonista de algunos de los mejores puntazos de la serie, y hay unos cuantos. Freddie personaliza el elemento freak de la serie, y gracias a él y a su cliffhanger en el episodio piloto Ritchie se asegura que los espectadores nos muramos de ganas de ver cómo continúa la series. Pero Freddie no es el único freak, de hecho tenemos tantos y tan a menudo que The Gentlemen te mantiene con la sonrisa tonta durante todo el visionado.

En realidad, el elemento menos bueno de la serie es su protagonista Theo James, que diría NO tiene el carisma que necesitaba el personaje, quedándose por ejemplo a muchísima distancia de Matthew McConaughey y Charlie Hunnam que aparecían en la película original. James me parece un palo que no sabe exteriorizar correctamente los sentimientos de su personaje más allá de poner cara de «pero qué cojones es esto» casi en todo momento. La serie funciona porque el ritmo es endiablado y Eddie está rodeado de personajes y situaciones a cual más peculiar. Pero incluso pensando que su papel se plantea como ser «el tío normal metido en un mundo anormal viviendo situaciones peculiares», la verdad es que creo que le falta el intangible del carisma y la personalidad. Y esto es una pena, porque una serie super divertida y disfrutable con un protagonista con mayor carisma podría hacer que The Gentlemen fuera una de las series del año. Dicho esto, creo que Ritchie tiene claro que el factor clave es el entretenimiento, y en eso la serie es un triunfo total al que no se le pueden poner demasiados peros.

Por cierto, aparte de situaciones loquísimas y giros super chulos, una de las cosas que más me han gustado de la serie es que plantea una historia cerrada con un final satisfactorio. Que obviamente deja situaciones abiertas en caso que la serie triunfe y Netflix la renueve, pero que ofrece un buen final que me dejó con buenas sensaciones. Un final satisfactorio que igual no tiene porqué ser lo que los personajes querían al principio de la serie, siendo clave para entender la evolución que sufren los principales protagonistas a lo largo de los 8 episodios que componen esta temporada.

The Gentlemen me ha sorprendido super positivamente. Guy Ritchie se confirma como un seguro de vida, creando contenidos en cine y ahora en televisión que encajan de maravilla con mis gustos. Con esta serie me encuentro deseando que Netflix la renueve, siempre que Ritchie encuentre otra historia interesante que merezca ser contada.

Comparto el trailer de esta serie:

The gentleman ha resultado una serie inesperada y super divertida. Me lo he pasado taaaaan bien que esta serie se siente casi como una anomalía dentro del actual catálogo montonero de Netflix.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Invencible 2×08 (Prime Video)

Parece mentira, pero ya llegó el final de la segunda temporada de Invencible en Prime video, la serie de animación que adapta al formato televisivo el mítico comic de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley. ¡Qué corto se me ha hecho!

PUNTUACIÓN: 8/10

Episodio 8. Pensé que eras más fuerte.

Un viejo enemigo amenaza todo lo que le importa a Mark.

El último episodio de esta segunda temporada cuenta con guion de Robert Kirkman, el creador del comic original junto a Cory Walker y Ryan Ottley, lo que remarca la importancia que tiene. El episodio de 53 minutos ha sido dirigido por Tanner Johnson, con Simon Racioppa actuando de showrunner de esta temporada. Por cierto, una cosa que me alegra es que Amazon confirmara que Invencible va a contar con al menos una tercera temporada.

El excepcional reparto de voces de la serie incluye a Steven Yeun (Mark Grayson/Invencible), J.K. Simmons (Nolan Grayson/Omni-Man), Sandra Oh (Debbie Grayson), Zazie Beetz (Amber Bennett), Gillian Jacobs (Atom Eve), Andrew Rannells (William Clockwell), Walton Goggins (Cecil Stedman), Jason Mantzoukas (Rex Splode), Mark Hamill (Art Rosenbaum), Khary Payton (Black Samson), Malese Jow (Dupli-Kate), Kevin Michael Richardson (The Mauler Twins), Seth Rogen (Allen the Alien), Mahershala Ali (Titan), Chris Diamantopoulos (Doc Seismic), Sterling K. Brown (Angstrom Levy) y el legendario Peter Cullen (Thaddeus).

Sentimientos encontrados con este último episodio de Invencible. Porque antes de todo tengo que recordar que esta serie de animación nos ha ofrecido un entretenimiento increíble que en muchos momentos ha mejorado al comic de Kirkman, Walker y Otley. Ofreciendo unas peleas sangrientas super impactantes y un estupendo estudio de personajes que no dejan de evolucionar, rompiendo la idea de status-quo inamovible y de eterno retorno que hemos leído durante décadas sobre todo en Marvel Comics. Nuestro protagonista Mark Grayson ha cambiado mucho en esta temporada y no tiene nada que ver, ni en sus actos ni en sus motivaciones, con el joven héroe que era en la primera temporada. Y el dolor y el peso que carga sobre su consciencia se hace super palpable en la resolución de este episodio. En lo referido al género super heroico no hay nada mejor ahora mismo en televisión.

Y no es sólo Mark. Su madre Debbie ha tenido una importancia fundamental en esta temporada, y lo que sufre en este episodio es super impactante también. Si algo bueno ha destacado de esta serie es también por el numeroso plantel de secundario, y por ejemplo las escenas de Nolan, el padre de Mark, mientras está prisionero de los viltrumitas me han parecido super potentes. Aprovecho para destacar al enorme casting de voces, que consiguen sacar el máximo partido a cada escena, elevando el resultado final. Además, aparentemente este episodio pone punto y final a la relación de Mark con Amber, al dejarla Mark que pueda vivir una vida normal en la universidad mientras él abandona la vida «civil» para centrarse en ser el mejor héroe que pueda ser.

Sin embargo, este episodio me deja con la espina clavada que todo el arco de Angstrom Levy estuvo mejor contado en el comic de lo que acabo de ver en televisión. Empezando porque la serie va demasiado a saco narrativamente, empezando y terminando todo en este episodio. A lo largo de mis reseñas de los episodios anteriores he comentado que quizá el único problema que le encontraba a la serie, y no era realmente un problema PROBLEMA, era la velocidad a la que están contando todo, casi «quemando» tramas. Y hasta ahora en realidad no había supuesto un problema, pero en este climax de temporada ha provocado que dentro de lo impactante de todo la amenaza de Levy acabe resultando anticlimática, dado que luego Kirkman y compañía tienen que volver a situar las fichas en el tablero de cara a la próxima temporada.

Pero que estas palabras no te confundan. Sin duda recomiendo Invencible y me lo he pasado genial con esta serie de Skybound de Robert Kirkman. Pero para poder comentar más claramente lo que no me ha funcionado del episodio, a partir de ahora voy a seguir el artículo CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

En realidad, el arco de Angstrom Levy ha sido increíblemente fiel al comic de Kirkman. De hecho, el propio Kirkman escribe este episodio, luego más fiel no puede ser. Y en el comic, tras secuestrar a la familia de Mark, Levy le hacía saltar por múltiples dimensiones haciendo que sintiera estar perdido en el continuo espacio-temporal, como forma de que los diferentes combates le fueran debilitando para cuando él intentara matarle. Estos viajes en este episodio tienen momentos divertidos, como el mundo con dinosaurios, la broma hacia el Universo Marvel con sus versiones alternativas de Spiderman y el Doctor Octopus, o el cameo no acreditado de Batman. Estos momentos divertidos sirven de equilibrio y contraste con momentos muy heavys, como cuando Levy rompe y casi le arranca un brazo a Debbie. Lo que supongo que los espectadores no esperarían es que Mark, cansado de ser apaleado por Levy y a punto de morir, se revuelve y mata a Levy destrozándole la cabeza. Siendo un momento super gore en la serie, igual que en el comic.

Y aquí viene el problema, porque Mark mata a Levy en el minuto 21 del episodio, quedando un momento super anticlimático. De hecho, hablando de ritmo, en el comic Mark estaba perdido en otra dimensión durante algunos meses en la vida real, un par de grapas en realidad, y el lector tuvimos la incertidumbre de cómo podría volver a casa si Levy es el único con el poder de saltar entre dimensiones y él le había matado. En el comic Mark era rescatado con una escena que era una coña graciosa sobre los viajes temporales y las tramas enrevesadas de los X-Men, al hacer que un grupo de los Guardianes del futuro que ha conseguido la tecnología para viajar entre dimensiones le encuentra y le hace volver a su tiempo con una máquina del tiempo (Whaaaat?). En la serie esta solución llega apenas 5 minutos más tarde de matar a Levy, por lo que no sientes el problema de Mark por estar varado en un mundo que no es el suyo. Y la escena de los Guardianes futuros parece un WTF? como una casa. Porque lo es.

Y yendo más allá, en el comic Angstrom Levy era un enemigo recurrente que iba apareciendo en muchas grapas en apenas una página, lo que anticipaba el enfrentamiento que iba a producirse. Aparte que esta pelea sucede durante varias grapas, lo que implicó varios meses de espera para saber como lo iba a resolver Kirkman. En la serie Levy apenas ha salido en el primer episodio de esta segunda temporada, en una escena del siguiente episodio y en el sexto episodio antes del cliffhanger de la semana pasada en el que secuestró a Debbie y Oliver para forzar a Mark a enfrentarse a él. Demasiado poco, demasiado deslavazado para conseguir que tuviéramos una sensación de villano potente que podía amenazar la vida de Mark. La trama de Levy en general nos ha dado un ejemplo de narrativa que queda mejor en el comic de lo que la ha hecho en esta serie de televisión. Y es de las pocas veces que he tenido esta sensación viendo la serie. Una serie que en realidad me gusta mucho.

Ir muy a saco con las tramas en la serie de animación hasta ahora generaba una sensación de «todo es importante», nada era paja. Pero también es verdad que a veces tienes que detenerte un poco en los personajes a riesgo que algunos momentos no sean todo lo emocionantes que hubieran podido ser. Lo digo por la resolución de la trama de Inmortal y Dupli-Kate, de nuevo un momento clavado al comic que aquí queda bastante descafeinado. Al momento de Amanda / Monster Girl y Robot / Rudy le pasa lo mismo, y acaba siendo un momento que está bien, sin más.

Lo que Kirkman ha hecho muy bien han sido dos cosas. La primera es dejar claro que Mark es una anomalía, la mayoría de Invencibles del Multiverso son malvados. Y hasta ahora el intento de NO matar hacía de él un héroe que le diferenciaba de su padre. En el momento en que ya empieza a matar, ¿Quién sabe donde estará el límite? Y una vez se acostumbre a hacerlo, quien dice que no irá cayendo hacia el «lado oscuro» de su herencia viltrumita. Que él ahora se sienta mal por haber matado a Levy, incluso sabiendo que no tenía otra opción, le sitúa como persona con la brújula moral en el sitio adecuado, pero quien sabe lo que le deparará el futuro.

La segunda cosa muy chula de esta temporada es que tras matar a Levy Mark quiere centrarse en ser el mejor héroe posible: «Tengo que aprender a controlarme. Es la cosa más importante que debo hacer. Tengo que mejorar. Tengo que SER mejor.» Este diálogo de Mark a su madre es super emocionante y me llegó. Pero lo cierto es que SI tiene que mejorar, porque en este temporada no ha dejado de ser apalizado por múltiples enemigos y está muy lejos de ser el Invencible que indica el título. Empezando por los gemelos Mauler en el episodio que provoca el accidente de Levy, luego casi muriendo en Thraxan, siendo machacado por Anissa y en este episodio perdiendo en control contra un enemigo mucho menos poderoso que él. La frase «pensé que eras más fuerte» es tremenda pensando que la matado a Levy en cuanto dejó de contenerse.

Mark sin duda tiene mucho que mejorar si quiere sobrevivir a la amenaza de los viltrumitas, pero abandonar su vida «civil» dejando sus estudios universitarios al mismo tiempo le va a alejar de las cosas que le hacen humano, lo que quien sabe si puede jugar en su contra. (Está claro que los que hemos leído el comic sabemos lo que pasa y lo que no pasa, pero narrativamente creo que la serie ha dejado a Mark en un momento muy interesante). Me gusta también que a pesar que la Eve del futuro le ha dicho que su yo joven le quiere, él no se atreve a abrirse a ella, viendo como sus seres queridos a puntos han estado de morir primero a manos de Anissa y en este episodio por culpa de Levy. Sin embargo, que no lo haga a pesar de lo maja que es Eve hace que me supiera muy mal por los dos. En este caso, el momento si me funciona y creo que ha justificado más que de sobra el momento mental de Mark que le impide ir más allá.

En todo caso, reconozco que acaban de emitir el último episodio de Invencible y ya me muero de ganas de poder disfrutar de la tercera temporada. En general y a pesar del pequeño borrón de este final, he disfrutado muchísimo con una serie que estoy seguro que aún puede darnos muchas alegrías. A todo esto, Amazon confirmó la tercera temporada, pero pensando en todo lo que falta por contar, ya debería Kirkman intentar que le firmaran al menos 5-6 temporadas para poder contar toda la historia de la forma más adecuada.

Comparto el trailer de la temporada:

Invencible es una serie alucinante, aunque reconozco que el final de esta segunda temporada no estuvo tan bien como los episodios anteriores.

PUNTUACIÓN: 8/10

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