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Crítica de Gotham City: Año Uno de Tom King y Phil Hester (DC Comics – ECC Ediciones)

Llevo varios años no conectando con los comics de Tom King. Sin embargo, gracias a que nuestro amigo Félix nos dejó su tomo de Gotham City: Año Uno junto al artista Phil Hester, publicado por ECC Ediciones, me animé a leer este ejercicio de estilo de noir de la vieja escuela.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Por increíble que resulte, hace escasas décadas Gotham era un bastión de esperanza entre las grandes ciudades de los Estados Unidos. El bienestar y la prosperidad parecían su único horizonte. ¿Qué ocurrió para que se convirtiera en la devastada urbe que dio origen al Caballero Oscuro? Dos generaciones antes de la de Bruce Wayne, el detective Slam Bradley acepta el encargo de investigar la desaparición de la pequeña heredera de su familia tras “el secuestro del siglo”. El desenlace de sus pesquisas llegará a oídos del Hombre Murciélago en el presente, cuando un envejecido Slam le cuente los detalles, aunque no dejará de ser tan atroz como revelador…

Tom King y Phil Hester colaboran por primera vez en este crudo relato de seis episodios con aspectos jamás narrados sobre el deterioro de la ciudad de Batman. Gotham City: Año uno es una desgarradora y épica historia de serie negra destinada a dejar una profunda huella en sus protagonistas y en sus lectores por igual.

Tom King es un autor best-seller del New York Times y ganador de varios premios Eisner por Batman, Superman, Mister Miracle, Vision, El sheriff de Babilonia, Omega Men, Strange Adventures y muchos otros. Antes de convertirse en escritor, King sirvió en la CIA como oficial de operaciones en el Centro Antiterrorista. Vive en Washington DC con su mujer y sus tres hijos. En la actualidad King es uno de los principales escritores trabajando para DC Comics.

Phil Hester (Iowa, 1966) es un dibujante y guionista de cómics estadounidense con más de 25 años en el mundo profesional. Entre sus trabajos como dibujante figuran Green Arrow, La Cosa del Pantano, Brave New World, Flinch, Ultimate Marvel Team-Up, Clerks: La escena perdida, El cuervo: Waking Nightmares, The Wretch (nominada al premio Eisner 1997 a la mejor serie nueva), Aliens: Purge y The Irredeemable Ant-Man.

Gotham City: Año Uno está ambientada en 1961 y es una historia protagonizada por Slam Bradley, el mítico detective que apareció en el Detective Comics #1 (1937), muchos meses antes que Bat-Man hiciera su aparición. En este momento temporal los Wayne que dominan Gotham son (a priori) los abuelos de Bruce: Richard Wayne y su mujer Constance. El caso por el que Slab se verá arrastrado por el agujero de conejo por el secuestro de Helen Wayne, en ese momento la única hija de la pareja. Lo que Slam descubrirá romperá todo lo que se conocía de Gotham City hasta ese momento, y significarán unas revelaciones impactantes que revolucionará todo lo que Bruce Wayne conocía de sus parientes.

El guion de King parece un ejercicio de estilo con el que busca descubrir si puede escribir una historia noir de vieja escuela, incorporando todos los tópicos imaginables. El detective ex-policía con fuertes valores morales, aunque haya cometido muchos errores en su pasado, que nos cuenta la historia a través de la voz en off. Un Slam Bradley que viene con sorpresa de King en lo relativo a su árbol genealógico. Una historia de secuestro que será el desencadenante que saque a la luz la podredumbre de la sociedad oculta bajo el mundo luminoso de los años 60. Una femme fatale que jugará con Slam y parece que siempre está un paso por delante de él. En realidad, son dos las mujeres fuertes con una importancia en la historia, de formas sorprendentes. También tener a una policía sin escrúpulos que tortura primero y luego investiga qué ha pasado entra dentro de estos elementos esperables del género.

El guion de King plantea una buena historia plagada de giros y sorpresas a lo largo de los seis números que componen esta miniserie. Su lectura plantea una buena progresión dramática y de tensión a medida que avanza la serie, y los cliffhangers de cada uno de los números me parece que funcionan y son estupendos. Dentro de estar en un comic ambientado en el mundo de Batman en el que Bruce Wayne no juega ningún papel, DC Comics vendió el comic como una historia que iba a provocar importantes revelaciones para esta franquicia. Y en realidad, tengo que comentar que unas de las revelaciones del comic, el motivo que provocó el nombre Crime Alley me ha parecido un poco «chorra».

El apartado artístico es para mi lo más destacado de este comic. Phil Hester colabora con el entintador Eric Gapstur y con la colorista Jordie Bellaire para conseguir un comic que es puro noir. El color de Jordie Bellaire plantea el tono noir perfecto, luminoso en algunos momentos y tétrico cuando tiene que serlo. Tener una ambientación de los años 60 plantea una situación atemporal en la que el dibujo resulta imprescindible para resultar creíble, cosa que Hester aprovecha para realizar uno de sus trabajos más completos y satisfactorios.

El dibujo de Hester me parece casi perfecto, con una buena narrativa y una mejor expresividad de los personajes, si bien una vez has leído muchos comics del artista te das cuenta que las caras por ejemplo de Slam Bradley o Richard Wayne son siempre las mismas. Y lo mismo para los personajes femeninos. Esto que es así en realidad no es un problema, al tener este comic entidad propia y transmitir Hester una personalidad super interesante.

Dentro que la mayoría del tiempo creo que Gotham City: Year One es una buena lectura muy asentada en los clichés del género noir, hubo varios elementos de este comic que a medida que avanzaba la historia no me han dejado disfrutar de esta historia. Estos aspectos son SPOILER y los voy a comentar tras esta imagen, para que en caso de no haber leído este comic dejes de leer ahora mismo.

¡Estás advertido!!

Uno de los convencionalismos del noir es que aparte de los criminales, los malvados y en muchos casos los degenerados siempre son los poderosos. Los políticos por supuesto, con policías corruptos a su servicio. A este triángulo le falta la figura del empresario sin escrúpulos, que es el factor que compra voluntades y cree que la ley no se le aplica a él. Que Richard Wayne sea el malo de la historia no supone a priori un elemento extraño dentro del género.

Y en realidad, esto no sería un problema si no fuera por todo lo demás que Tom King añade a la historia y que busca destruir los cimientos conocidos de la ciudad de Gotham. Pensando sobre todo que las teorías woke americanas plantean que el hombre blanco es la fuente de todos los males de la sociedad americana. No es un problema puntual de una persona, sino que hablamos de algo sistémico que permea y corrompe toda la sociedad.

Resulta terrible asistir al secuestro de un bebé por su propio padre para conseguir el dinero que se ha fundido en mujeres, juego y alcohol, dilapidando la fortuna Wayne. Un secuestro que acaba con la muerte accidental del bebé. Pero en realidad King plantea que los dos Waynes son corruptos, por supuesto con distintos niveles de degradación moral. Richard Wayne es una escoria a todos los niveles, pero tras sufrir la pérdida de su hija, Constance se concentra en otro tipo de corrupción, el que busca acumular riqueza a costa de lo que sea. Algo que significa provocar la degradación social, económica y medioambiental de Gotham que se convierte en el caldo de cultivo para las amenazas a las que tiene que enfrentarse su nieto Bruce en el presente. Esto se muestra con la planta de productos químicos ACE, la fabrica abandonada donde Joker cayó en la cuba de productos químicos que le convirtió en el maestro del crimen, y que King muestra que era propiedad de los Wayne y les dio su principal fuente de ingresos, antes de abandonarla para no responsabilizarse del daño medioambiental que provocó a la ciudad. Mostrar que el desastre actual de Gotham es culpa de los Wayne del pasado, de ricos hombres y mujeres blancas, en realidad no es algo rompedor, sino lo más mainstream imaginable pensando en las teorías sociales woke a las que antes aludía. Y me cansa leer comics o ver película en las que este elemento está tan telegrafiado. O que resulta tan maniqueo.

En poco tiempo dentro del entretenimiento mainstream hemos asistido a la detención de Bruce Wayne por defraudar impuestos en la serie de animación de Harley Quinn en HBO Max. En Joker, Todd Phillips también situaba a Thomas Wayne como una mala persona, y en la franquicia de comics de Caballero Blanco de Sean Murphy Bruce Wayne también acababa entre rejas, aunque en este caso 10 años más tarde inicia un camino hacia la redención. Ver como Constance Wayne mata a su marido Richard por venganza por haber provocado la muerte de su hija y salir indemne, para a continuación destruir Gotham con su codicia, es una china más en esta tendencia de convertir a los ricos blancos en los villanos de cualquier historia.

Por cierto, aparte de las sorpresas finales, que una mujer ninguneada y engañada por su marido se vengue asesinándole entra dentro de las historias de venganza de ámbito feminista que también se han vuelto super mainstream en los últimos años. Con el añadido que se sale con la suya sin pagar por el crimen, planteando King que de alguna manera esa piltrafa humana que es Richard Wayne merecía morir. Las caracterizaciones de Richard como un desgraciado mentiroso, inmoral y sin coraje, con todo un rango de cualidades todas negativas, mientras que Constance es una mujer bella, inteligente y resolutiva, todas cualidades positivas, aunque sus actos no lo sean, entre también en el elemento maniqueo y panfletario que impregna la historia. Un maniqueismo con el que no comulgo que es lo que ha hecho que no disfrutara con la resolución de este comic.

Y acabo de caer que King hace que Slam Bradley se convierta en un mestizo hijo de un hombre blanco que le abandonó al nacer (cualidad negativa) que fue criado por su madre asiática (buena) que le crio con amor a pesar de los problemas raciales que esto suponía. Un Slam que tuvo que ocultar su origen para poder optar a un trabajo en la policía. Y en este caso estoy seguro que esto es algo real que pasaba sistemáticamente en los Estados Unidos de la época, pero utilizado en este comic de esta manera no hace otra cosa que sumar otro elemento identitario más en la historia de King.

Gotham City: Año Uno podía haber sido un gran comic, pero King no puede evitar convertirlo en un catálogo de wokismo in-your-face que me ha fastidiado leer. Esta visto que Tom King no es para mi. Y a pesar de intentarlo una y otra vez, la experiencia no acaba siendo nunca lo buena que me hubiera gustado. Definitivamente, que a King le disfrute quien pueda, yo no soy uno de ellos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Gotham City: Año Uno es un noir de vieja escuela bien realizado y con un dibujo estelar. Lo malo es que el elemento woke desmitificador de la familia Wayne me impidió disfrutar del comic como me hubiera gustado.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Action Comics 1062 de Jason Aaron y John Timms (DC Comics)

Segundo número de la primera historia de Jason Aaron de Superman publicada en Action Comics. Una historia con dibujo de John Timms y color de Rex Lokus con Bizarro de antagonista que de momento me está encantando.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡ATRAPADO EN LA CIUDAD DE BIZARRO!

El impactante segundo capítulo de la peor historia bizarra de la historia. La primera vez que Jason Aaron escribe Superman ve al Hombre de Acero atrapado en un mundo enloquecido, ¡una Metrópolis transformada en la Ciudad de Bizarro! Mientras Superman lucha por salvar las vidas de la gente que le desprecia, también lucha contra el Bizarro más poderoso de todos… ¡el que está dentro de su propia mente!

Jason Aaron ha entrado por la puerta grande en DC Comics. Me está gustando mucho su Batman: Off-World y también esta historia de Superman que estamos leyendo en Action Comics. El primer número de este arco de tres número planteaba un elemento super novedoso en relación a Bizarro que me gustó mucho y abría unas posibilidades alucinantes. En este segundo número descubrimos el alcance del hechizo de Bizarro y como ha convertido a Metrópolis en una ciudad Bizarro. Con el problema que el hechizo amenaza con extenderse por todo el planeta.

Una cosa que no comenté del primer número es que esta grapa de Action Comics tiene una extensión de 30 páginas de historia. Esto le permite a Aaron el poder contar una historia en la que en cada grapa pasan un montón de cosas, todas ellas interesantes, con un ritmo diferente al de las grapas tradicionales. Por ejemplo, el arranque de esta grapa que podéis ver al final de esta reseña, plantea 3 páginas para que asistamos al alcance del hechizo de Bizarro en toda la población de Metrópolis, convirtiendo a Bomberos en pirómanos, enfermos en cirujanos y todo tipo de situaciones raras y peligrosas. Y ya no es sólo este cambio de roles de la población, es que más adelante veremos que los ciudadanos de esta Metrópolis Bizarra rechazan ser salvados por Superman, lo que supone un problema añadido a los muchos que ya tienen el Hombre de Acero.

Me gusta mucho también que la lucha de Superman no sólo sea física, sino que tenga que enfrentarse a la corrupción que sufre su mente, que le hace sufrir con visiones para provocar que caiga en la desesperación y se deje poseer en su totalidad por Bizarro. Entre eso y ver que Lois-Bizarro encabeza a los bizarros contra él, tenemos varios elementos que hacen que el guion sea una chulada que acierta en todo, se siente fiel al espíritu de lo que se espera de una historia de Superman y te deja con ganas de más. De hecho, la última página en la que conocemos a la última persona a la que Superman acudiría para pedir ayuda en condiciones normales nos deja con un cliffhanger estupendo.

En lo relativo al dibujo de John Timms, ya comenté en la anterior grapa que me gusta la forma en que dibuja a Superman y a Bizarro. Superman tiene un aspecto poderoso y protector, como se supone que tiene que lucir el Hombre de Acero en las páginas de un comic, con una narrativa que también me parece correcta. Junto a Timms tenemos a Rex Lokus en el color, y creo que también hace un gran trabajo marcando el contraste entre la luminosidad de Superman con la oscuridad que se cierne sobre Metrópolis con la transformación provocada por Bizarro.

El elemento llamativo y super chulo de esta grapa es que Timms dibuja un montón de fondos, muchos de ellos elementos arquitectónicos de la ciudad de Metrópolis. Y aunque esto no debería ser algo excepcional, lo cierto es que si lo es, viendo como muchos artistas del mainstream dejan grandes espacios abiertos esperando que un color llamativo camufle el hecho que no se lo ha currado como debería. Incluso si pensamos que Timms ha utilizado photoshop u otro programa de dibujo para ayudarle a dibujar estos edificios, puentes y otras infraestructuras urbanas, la verdad es que tengo que quitarme el sombrero ante su trabajo, que ayuda a que el comic luzca estupendo. Sobre todo pensando que ha dibujado 30 páginas en esta grapa.

El actual arco de Superman de Jason Aaron me parece un comic super chulo que me está dejando con ganas de comprar regularmente alguna colección regular del Hombre de Acero. Éxito total que te recomiendo sin duda.

Comparto las primeras páginas del comic:

Muchas ganas de ver cómo termina Aaron su historia de Bizarro en Action Comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Reflexiones de Domingo 2/2024

¡Feliz Domingo! Tras unas semanas en las que no encontraba tema para comentar, hoy aprovecho el formato de Reflexiones de Domingo para comentar varios temas que han ido surgiendo en las últimas semana y que conectan con mi comiquera y cinéfila. Ya veréis que el titular explica el contenido.

Disfruto mucho más las grapas de DC Comics que las de Marvel

En 2015 aproveché el evento Convergencia para dejar de comprar la continuidad de DC Comics, cansado y asqueado del estado del universo DC. Lo peor que pudo pasar sucedió, y me encontré que no echaba de menos estos comics porque las grapas de Marvel y las colecciones indys me daban más entretenimiento del que podía consumir. En estos años he comprado alguna cosa puntual, sobre todo fuera de continuidad, como DCsos de Tom Taylor y Trevor Hairsine o Wonder Woman: Dead Earth de Daniel Warren Johnson. También proyectos especiales como Batman: Tres Jokers o El reloj del juicio final, ambos comics de Geoff Johns con Jason Fabok y Gary Frank, respectivamente.

En los últimos años me he encontrado con algunos comics en continuidad que superan el disfrute de una Marvel que se encuentra de capa caída. Empezando por Nightwing de Tom Taylor y Bruno Redondo. (Aunque este comic baja muchísimo cuando Redondo no lo dibuja). Más recientemente, el retorno de Mark Waid a DC nos ha dado el mejor tebeo de superhéroes de los últimos 5 años (o incluso más): Batman – Superman: World´s Finest junto al fuera de serie que es Dan Mora.

Sigo comprando apenas un puñado de grapas de DC. Pero igual por el tiempo transcurrido sin leer a la Distinguida Competencia, la verdad es que estoy disfrutando muchísimo de Batman: Off-World de Jason Aaron y Doug Mahnke, JSA de Geoff Johns y Mikel Janin (entre otros) o Shazam! de Waid y Mora. De hecho, el último evento Titans: Beast World de Taylor e Ivan Reis me ha parecido modélico, a pesar del bajón porque Reis no dibujó toda la miniserie del evento.

Frente a una Marvel que no cuida sus colecciones, en algunos casos con unos bailes de dibujantes terribles y en otros unos guiones que se quedan sólo correctos, en los últimos tiempos me estoy encontrando unos comics perfectos en DC, con la combinación de un gran guion con un dibujo espectacular. No le puedo pedir más a estas colecciones. Dicho esto, no planteo volverme loco y empezar a comprar DC masivamente, porque viendo las solicitaciones, la situación creativa de DC tampoco es que sea para tirar cohetes. Pero prefiero quedarme con lo bueno a medida que llega. Espero que Marvel mejore durante 2024, pero los próximos meses no parece que vayan a ser mucho mejores que lo que tenemos en la actualidad.

Dicho esto, cuando leo rumores sobre que DC está planteando la creación de un «Universo Ultimate» en DC con Scott Snyder de arquitecto dando a Jason Aaron el guion de algunas de sus series principales, me veo comprando encantado esas colecciones, entrando sin duda en este nuevo sello. Tener ganas de comprar DC es el primer paso para volver a hacerlo, y es un paso que yo ya he realizado. A ver cual es el siguiente.

Que una película o serie sea «fiel a los comics» no garantiza que sea buena…

… Y es exactamente lo mismo con la «diversidad», no es un valor que por si mismo garantice nada. Una serie puede tener unos valores de diversidad positivos y al mismo tiempo ser mala y/o aburrida. Al ejemplo de Willow, Ms. Marvel o Echo me remito. Estoy bastante seguro que todo el mundo acepta la primera afirmación como cierta, pero no tanto la segunda.

Si una película o serie es BUENA y además es «diversa», para mi mucho mejor. Pero el objetivo debería ser hacer la mejor película posible, no la más diversa a costa de todo lo demás. Matiz clave. Y sin embargo, en el mundo del entretenimiento americano, parece que la «diversidad» es el único criterio por el que se valora un producto audiovisual, siendo todo lo demás totalmente secundario. Es normal la desconexión que existe entre el público «normal» que sólo quiere que le entretengan sin que le cuelen panfletos ideológicos y los estudios y los medios de comunicación sobre todo americanos.

Esta reflexión vino a partir de un twit de Mark Millar que generó bastante polémica hace unos días, al compartir un video de creadores recientes de Marvel que reconocen en entrevistas no tener ni idea de los comics en que teóricamente se inspiran sus películas y/o series, lamentando que hace unos años el «respeto a los comics» y a sus fans se vendía como la principal prioridad, cosa que ya no se lleva:

Ante esto realicé un largo hilo en Twitter en el que una cosa me llevó a la otra hasta llegar a la conclusión inicial. Un hilo en el que en cierta manera refutaba el argumento de Millar, al no ser el argumento de la «fidelidad» el principal que explica que una película sea buena, sino el de la calidad de los creativos contratados. Aquí os lo dejo:

Hay una diferencia tremenda entre ser un fan de los comics y conociendo a los personajes tomar decisiones creativas que alejen una película de los comics, a escuchar a escritores y showrunners afirmar que no son fan de los comics ni conocen a los personajes, y van a su aire. Ser fan de los comics no garantiza que una película sea «buena». Pero si que tendrá el corazón en el sitio correcto. Y al mismo tiempo, que Ms. Marvel o Secret Invasion no fueran buenas series no tiene que ver con la no fidelidad a los comics, sino a su falta de CALIDAD.

Y el video me genera dudas, porque puede sacar de contexto declaraciones de estas personas. Pero al mismo tiempo, recuerdo leer las declaraciones de las directoras de Echo en las que afirmaban que los poderes de los comics eran «¿chorras?» y ellas pensaron en darle unos mejores. De nuevo, el problema de Echo no son los poderes de la protagonista, (aunque me revienta leer a gente que se cree más lista que los creadores de los personajes), sino un guion pobre, una puesta en escena mediocre y unas interpretaciones flojas. O qué decir de Secret Invasion. Luego es un tema que va mucho más allá de la fidelidad a los comics.

Los creativos contratados por Marvel Studios para sus últimos proyectos televisivos no tienen la calidad de los Gunn, Markus y McFeeley. Algo que no tiene que ver con su conocimiento de los comics. Esto es una evidencia que parece no se puede decir, sobre todo si estos showrunners son escritores afroamericanos, o directoras mujeres. Y reconozco que fui el primero que no quise ver que era imposible que Marvel mantuviera la calidad pasando de 2/3 películas al año a 5/6/7 proyectos anuales cuando se anunciaron las series de TV. La calidad de los nuevos creativos contratados ha sido muy inferior, por eso las series no aciertan. No es un tema de recursos, las series de Disney+ han contado con presupuestos de blockbusters de cine, sino de falta de calidad general. Y si al menos estas series fueran «fieles a los comics», al menos los aficionados tendriamos algo a lo que aferrarnos, pero ya no siquiera es el caso.

Y volviendo a las declaraciones de Millar, si los creativos de películas y series afirman que NO conocen los comics en los que deberían inspirarse, ¿por qué deberían interesarnos sus productos a los fans de esos mismos comics? Es más, si los lectores de comics NO somos su público objetivo, ¿a quién dirige Marvel sus series? Y tengo claro que para que una película o serie sea un éxito no es suficiente con los lectores de comics, hay que apelar a un público mainstream. Pero enfadar a una parte del fandom para acceder a ese público generalista no parece la mejor forma de vender tu proyecto.

Es indudable que en el periodo 2008-2018 la promoción de Marvel Studios primero apelaba a los fans de los comics, ampliando luego al público mainstream y buscando contentar a ambos. Eso ha cambiado ahora mismo, y el foco ya no está en los comics o sus compradores, cosa que diría que es la queja de Millar. Y en realidad nadie puede decir que esté equivocado, porque obviamente esto es así. A no seas un hooligan que se niega a ver la realidad y cree que todo lo que hace Marvel es oro en paño. Y lamentablemente de esos hay un montón también.

Y volviendo al principio, que una película o serie sea fiel a los comics no garantiza que sea «buena». Pero es exactamente lo mismo con la tan buscada «diversidad», no es un valor que por si mismo garantice nada, desde luego no «calidad». Una serie puede tener unos valores de «diversidad» positivos y al mismo tiempo ser mala y/o aburrida.

Y hablando de eso…

Ser «fan» no implica tener que consumir todo lo que venda una editorial o estudio

Los lectores de comics tenemos claro que se puede ser super fan de los comics Marvel (o DC) sin comprar todo lo que publican. De hecho, aparte del coste económico, es imposible incluso sacar el tiempo para leer todos los comics que publica Marvel cada mes, ya sea a través del Marvel Unlimited quien lo tenga, o usando medios piratas. Esto que es tan evidente para los comics parece que se ha convertido en poco menos que una apostasía cuando se habla del entretenimiento audiovisual.

El caso es que las redes sociales son capaces de lo mejor y de lo peor. Y aunque no debería ni perder tiempo en estas polémicas, estoy detectando una tendencia cada vez extendida según la cual cuando una persona normal no fanatizada comenta no haber visto The Marvels o Secret Invasion, por poner un ejemplo de una película y una serie del MCU, siempre aparece alguien descalificando a esa persona como si fuera un hater contra Marvel. A veces, este comentario viene de gente a priori comedida que jamás me esperaría. Da pena que los talibanes no entiendan la diferencia entre un fan y un consumidor. Y que la forma para mostrar a los estudios de cine que no nos gusta lo que hacen no es quejarse en redes sociales sino no darles tu dinero para que sigan haciendo lo mismo.

A lo mejor es justo porque eres un buen fan no quieres perder tu tiempo ni tu dinero en algo que claramente no es para ti. Que lo disfrute su público objetivo. Eso si, cuando fracase esa película que no vengan a echarme en cara nada a mi, que le pidan explicaciones quien dirigían la película.

Y hablando de comprar…

Panini ofrece ventas en su web con portes gratuitos a partir de 20 €uros

La semana pasada vi este anuncio de Panini en Twitter. Viendo el vaso medio lleno, las ventas online y por correo ponen la cultura a disposición de lectores que viven en pueblos pequeños y no disponen de una librería cercana, lo cual en este caso amplía las posibilidades para que cualquiera pueda aficionarse a leer comics Marvel. Esta democratización de la afición comiquera y que no dependa de si vives en una ciudad grande con librería o no me parece algo bueno. Pensando además que con apenas 6 grapas normales (o 4 grapas dobles) ya superas los 20 €uros de compra y por tanto puedes recibir sin gastos de envío los comics, me parece una pasada. (Dicho esto, un amigo tuitero me comentó que los envíos de Panini no es demasiado bueno ya que los comic van bastante desprotegidos).

Viendo el vaso medio vacío, esto me parece una competencia terrible a las librerías especializadas que durante años han sostenido las ventas de Panini y de Marvel en España. Y ya me parecía mal que la editorial tenedora de los derechos de DC Comics en España abra tiendas por toda España haciendo competencia a estos mismos libreros, pero que ahora la licenciataria de Marvel se convierte competencia y casi hasta en enemiga de las tiendas me parece terrible.

Trailer de Deadpool & Wolverine

No he sido demasiado fan de las películas de Deadpool, a pesar del entusiasmo que transmite Ryan Reynolds. La primera nos pilló a todos con ganas de que nos gustara, pensando en que estaba hecha con cuatro duros y su primera escena de acción fue super chula, aunque las bromas de caca, pedo, pis no van conmigo. Luego, aparte de la broma relativa a X-Force y la sorpresa del villano final de Deadpool 2, la verdad es que esta secuela me pareció bastante floja.

Sin embargo, la sequía que vamos a tener de estrenos este 2024 hace que el estreno de Deadpool & Wolverine vaya a ser todo un acontecimiento comiquero. Además, que después de sufrir el robado de imágenes del rodaje, Marvel estrene el primer teaser y no saque bien a Lobezno me parece una jugada maestra. Está claro que de aquí a su estreno en Julio habrá tiempo para verle, pero de momento, quien quiera verle tendrá que esperar.

YA TENEMOS A LOS 4 FANTÁSTICOS

Y se confirma que los rumores de las últimas semanas han acertado:

Pedro Pascal es Reed Richards

Vanessa Kirby es Sue Storm

Ebon Moss-Bachrach es Ben Grimm

Joseph Quinn es Johnny Storm

El diseño retro sugiere una trama que dará comienzo en 1961, momento en que saldrán al espacio (o a la Zona Negativa), perdiéndose durante 60 años. Una trama que permitirá todo tipo de pseudo-ciencia e inventos a cual más loco y estrambótico. Todo esto es suposición, pero viendo a H.E.R.B.I.E. en la imagen no creo ir desencaminado.

Respecto al casting, dentro de ser un grupo de buenísimos actores, me temo que Pedro Pascal sea demasiado conocido para poder llevar a buen puerto a Reed Richards, aunque es tan buen actor que seguro merece el beneficio de la duda. Por cierto, me gusta que los actores sean adultos y Marvel Studios abandone la ridícula idea de los jóvenes FF que sufrimos en el bodrio de Josh Trank.

THE FANTASTIC FOUR se estrenará el 25 de Julio de 2025. Esto ha provocado que The Thunderbolts adelante su estreno al 2 de Mayo. Captain America Brave New World mantiene su estreno el 14 de Febrero, mientras que Blade ahora mismo sigue con fecha de 7 de Noviembre, confiando que resuelvan los problemas del guion que ha sufrido hasta ahora.

Teniendo en cuenta la falta de estrenos del MCU en 2024, creo que habrá ganas de ver estas películas cuando se estrenen.

Y por último…

NO ESPERÉIS UNA RESEÑA DE MADAME WEB, QUE LA DISFRUTE SU PÚBLICO OBJETIVO QUE NO SOY YO.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios sobre cualquiera de estos asuntos. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de World´s Finest: Teen Titans 1-6 de Marc Waid y Emanuela Lupacchino (DC Comics)

DC Comics ha decidido con acierto rentabilizar el enorme éxito de Batman – Superman World´s Finest con una nueva miniserie ambientada en el pasado del Universo DC para contar las primeras aventuras de los Teen Titans, realizada por el quipo super estrella formado por Mark Waid, Emanuela Lupacchino y Jordie Bellaire.

PUNTUACIÓN: 8/10

A partir de las páginas del éxito arrollador Batman/Superman: World’s Finest, llega una nueva versión moderna de las primeras aventuras de los Teen Titans originales.

Liderados por Robin, el Chico Maravilla, un nuevo superequipo ha irrumpido en escena: te presentamos a los Teen Titans, el grupo más divertido de DC formado por superadolescentes con superproblemas. Cuando no están luchando junto a sus mentores de la Liga de la Justicia, se dedican a gestionar su imagen y a cultivar una rabiosa afición que les ayude a salvar el mundo… mientras, un peligro en la sombra intenta separar a estos amigos antes de que lleguen a lo más alto.

Antes de ser los Titanes del DCU, eran los Teen Titans, ¡y no querrás perderte esta nueva visión de sus orígenes de la mano de los legendarios talentos Mark Waid y Emanuela Lupacchino!

Esta miniserie World´s Finest Teen Titans cuenta con 6 grapas USA.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: Los mejores del mundo supuso su retorno a DC Comics, donde se encuentra en una segunda juventud gracias a sus guiones del evento Lazarus Planet, la miniserie Batman vs Robin o las nuevas aventuras de Shazam!

Emanuela Lupacchino es una artista italiana nacida en Roma en 1980. Ha trabajado en Marvel en X-Factor, en Valiant en Archer & Amstrong y Bloodshot, y sobre todo en DC Comics, en Supergir, Wonder Woman, Trinity, Starfire, Justice League y muchos más.

World´s Finest: Teen Titans es un comic perfecto. Da gusto leer un comic en el que las caracterizaciones son una maravilla, consiguiendo que cada héroe tenga su propia personalidad y problemas. Empezando por un Robin (Dick Grayson) acosado por la larga sombra de Batman que impide que pueda congeniar como le gustaría con sus compañeros. Flash Wally West es un joven positivo que intenta con demasiadas ganas ser amigo de todos al ser el menor del grupo. Mientras, Speedy Roy Harper es un chulito que le gusta fardar como escudo ante el dolor de ver cómo su padre adoptivo no tiene tiempo para él. Mirando a la parece Wonder Girl Donna Try – Aqualad Garth, es interesante que viniendo los dos de sociedades diferentes a la occidental, cada uno conecta con el nuevo mundo de formas diferentes, abrazando Donna cada una de las maravillas que va descubriendo mientras que Garth se ve sobrecargado sensorialmente al ser una persona más tranquila. Por último, Bumblebee Kaen Beecher es quizá la única heroina sin problemas, al ser una joven super capaz que se construyó su traje de Bublebee.

Aparte de las estupendas personalidades, Waid clava los diálogos y la forma en que se relacionan, ofreciendo momentos super divertidos y emocionantes. Si nos enamoramos de los comics no fue tanto por las batallas (que también) sino por presentar a personas reales con las que resultaba muy fácil empatizar. En esto Waid es un maestro. Otro elemento destacable es que aunque estamos en una miniserie de seis números con una historia cerrada super satisfactoria, en realidad cada grapa ofrece a su vez una aventura que es autocontenida y se disfruta individualmente, combatiendo a unos villanos también jóvenes que ofrecen un buen nivel de amenaza.

El concepto de World´s Finest planteado por Waid parte del concepto de contar historias ambientadas en un pasado indeterminado de los héroes, que permite mostrarles en sus versiones más icónicas y reconocibles. En el caso de los Teen Titans, hablamos de un concepto surgido en 1964 dentro de la serie The Brave and The Bold, con una primera alineación formada por Robin, Kid Flash y Aqualad a los que se unió Wonder Girl pasados unos meses. Además de actualizar estas aventuras al siglo XXI, me gustan los héroes añadidos por Waid, que generan unas dinámicas muy chulas. Aparte que además de estos 6 jóvenes héroes, tenemos un montón de invitados especiales en numerosas grapas que ayudan a la sensación de mundo abierto en el que todo es posible, la idea clave sobre el que se asienta la serie principal de Waid y Mora.

Dentro de ser unas historias ligeras, Waid consigue meter temas adolescentes de forma inteligente que no restan un ápice de entretenimiento. El miedo a no ser aceptado de la adolescencia, el fenómeno fan y la relación de los jóvenes con las redes sociales, incluso la tentación de cambiar tus valores morales por una supuesta demanda de la sociedad que pide héroes más «duros» que estén dispuestos a hacer lo que sea necesario. Estos son temas que tendremos en estas páginas que ayudan a la sensación tan satisfactoria que me han dado estas grapas.

Y si la historia de Waid está bien, el dibujo de Emanuela Lupacchino con color de Jordie Bellaire me ha volado la cabeza. Aunque sea off-topic, hace unas semanas me lamentaba del mediocre dibujo de la nueva etapa de Jed MacKay en Los Vengadores, con un C.F. Villa desluciendo el comic. En el caso de Lupacchino es todo lo contrario, el disfrute del comic viene sobre todo gracias a ella. Su estilo plantea un lápiz de línea clara centrado en contar la historia de la forma más clara posible, y su representación de los héroes es maravillosa. Creo que la posibilidad de dibujar estas versiones pasadas con sus caracterizaciones más icónicas es un regalo para cualquier buen dibujante, y Lupacchino la aprovecha de forma maravillosa.

Me gusta mucho la comunicación no verbal que Lupacchino transmite en sus viñetas, que añaden una personalidad bestial a todos los personajes. Y a la hora de las escenas de acción, su fluidez narrativa me parece encomiable. Reconozco que es fallo mío no haber conocido hasta ahora a Lupacchino, pero me ha encantado.

Por cierto, destacar también que las portadas de este comic están dibujadas por Chris Samnee y me encantan. Pero para que veáis, viendo el trabajo sobresaliente de Samnee, siento que Lapucchino no desentona y puede mirarle de tu a tu. Ya veis lo mucho que me ha gustado.

World´s Finest: Teen Titans es un éxito monumental. Ahora mismo el concepto World´s Finest es sinónimo de calidad dentro de DC Comics. Y siempre que Waid siga en los guiones, DC estaría loca si no le diera luz verde a Waid para que desarrollara nuevas historias en este momento pasado. Si puede ser de los Teen Titans, perfecto. Pero estaría genial poder ver versiones retros de la Doom Patrol, por ejemplo. Las posibilidades están ahí, espero que DC las aproveche.

Comparto las primeras páginas del comic:

World´s Finest: Teen Titans ha sido un comic excelente que continua la buena racha de la serie principal al ofrecernos una buena historia maravillosamente dibujada. No le pido más a un comic de superhéroes.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Batman: Off-World 1-3 de Jason Aaron y Doug Mahnke (DC Comics)

Hace unas semanas compartí mis impresiones del primer número de Batman: Off-World, el primer comic de Jason Aaron en DC Comics tras finalizar su contrato en exclusiva con Marvel, realizado con dibujo del veterano Doug Mahnke, entintado de Jaime Mendoza y color de David Baron. En ese artículo exponía por qué pensaba que igual esta colección sería mejor leerla en tomo, pero tras leerme los tres primeros números USA, he tenido que escribir este artículo para exponer lo equivocado que estaba.

PUNTUACIÓN: 8/10

Una noche rutinaria en Gotham City para un joven Batman resulta ser cualquier cosa menos rutinaria cuando el luchador contra el crimen se enfrenta a un tipo de enemigo al que nunca antes se había enfrentado: ¡uno de más allá de las estrellas! Un universo de posibles amenazas alienígenas lleva a Batman a tomar una arriesgada decisión: aventurarse solo en los confines del cosmos por primera vez, ¡donde el Caballero Oscuro se enfrentará a la lucha de su vida!

Jason Aaron, guionista superestrella, nos ofrece su primera historia de Batman, en colaboración con Doug Mahnke, artista de gran éxito, en un relato único y brutal. Off-Woeld está prevista con una duración de 6 números.

Mi principal queja del primer número de Batman: Off-World, dentro que me gustó, es que me parecía que la lectura ganaría una vez publicaran el tomo, dado que no me había dejado ningún ansia de leer el siguiente número. Sin embargo, gracias a mi hermano Fernando hemos comprado las grapas USA y cada una ha sido mejor que la anterior. Aaron y Mahnke me han cerrado la boca a base de un gran trabajo. Lo mejor de todo es que a pesar de la ambientación alienígena, Aaron ha clavado a Batman, mostrándole en una versión reconocible en la que resalta su principal motivación, proteger a los inocentes y los indefensos de los delincuentes. La excusa la pone la llegada de un alien a Gotham que derrota a Batman al no conocer Batman su poder o sus debilidades. Esto le empuja a viajar a lo desconocido para conocer a las razas de aliens más peligrosas, no sólo para descubrir cómo vencerlas, sino para que aprendan a temer al murciélago.

Batman tiene una perfecta compañera de aventuras en la persona de Ione de Tamarán. Ione es el contrapunto perfecto al obsesionado Bruce Wayne, que hará las locuras más imposibles sin olvidar su norma de no matar y no usar armas de fuego. Para Bruce no hay momento para la relajación ni los sentimientos, porque hay un bien superior que proteger, a los inocentes. Y aunque en estos primeros números el foco siempre está en Gotham, el giro que me ha encantado es cuando aparentemente ha conseguido su objetivo pero se da cuenta que no puede volver a Gotham dejando a gente sufriendo en esta galaxia. Esto abre el camino a la segunda parte de la historia en la que las apuestas van a ser aún más altas, y me ha dado el toque justo de molonismo y caracterización que el comic necesitaba para volarme la cabeza. Bruce Wayne está perfecto en esta historia y es todo mérito de Aaron.

En este momento merece destacarse que Aaron ha planteado una historia que jamás habiamos visto de Batman, un personaje tan ultra utilizado que parecía que no queda nada nuevo que contar de él. Y está claro que historias de aprendizaje de Batman sí hemos tenido unas cuentas, y estoy seguro que seguirán publicándose en el futuro. Pero situarle en una ubicación tan extraña para el personaje como es el espacio era una idea arriesgada a priori que Aaron aprovecha para contarnos una historia increíble de Batman que sin embargo le muestra en su versión más icónica y reconocible.

En el apartado gráfico, el comic luce estupendo gracias al buen hacer del dibujante Dough Mahnke, con entintado de Jaime Mendoza y color de David Baron. Mahnke es un veterano con amplísima experiencia en DC, y su representación de razas alienígenas siempre ha sido excelente, con unos seres que transmiten una buena sensación de peligro y diferentes a nada que viva en la Tierra. Además, es un artista que sabe crear momentos super potentes, y su estilo de dibujo añade un toque «macarra» que clava el espíritu de la historia de Aaron y le va perfecto a este comic. Mahnke ya había dibujado a Batman en otras ocasiones, y desde la primera página queda claro que el dibujo es uno de los pluses que venden es comic y consiguen que el guion de Aaron luzca en todo su esplendor.

Tras leer estos tres primeros números, tengo claro que Aaron ha clavado a Batman, le entiende y sabe cómo conseguir que luzca como nunca. Y si a esto le sumamos un dibujo alucinante, tenemos una combinación ganadora. ¡Quiero más!!!

Comparto las primeras páginas de esta miniserie:

Jason Aaron me ha cerrado la boca en Batman Off-World con una historia original del Caballero Oscuro por la ambientación donde la sitúa pero que se siente con el ADN perfecto que tiene que tener una buena historia de Batman. Me está encantando.

PUNTUACIÓN: 8/10

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