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Crítica de Biblioteca Marvel Los Vengadores vol. 8 de Roy Thomas, John Buscema y Don Heck (Marvel Comics – Panini)

El octavo volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores nos trae aventuras creadas por Roy Thomas, John Buscema y Don Heck, además del primer Annual de la colección.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO QUE MEJORA

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Los miembros fundadores de Los Vengadores regresan para enfrentarse al grupo actual, en el primer Annual de la serie. Desde más allá del Telón de Acero llega el hombre conocido como Guardián Rojo. ¿Quién es y qué representa para La Viuda Negra? Además, el regreso del Superadaptoide. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The Avengers 43-45, Annual 1 y Not Brand Echh 5 USA, publicados en 1967.

El primer elemento de esta reseña tiene que ser negativo, pensando en la edición de Panini, que ha elegido publicar únicamente 3 grapas normales y la grapa doble correspondiente al primer annual. Hay tan pocas páginas en este volumen que Panini incluye páginas del Not Brand Echh 5, la publicación humorística que Marvel publicaba en esa epoca. No se vosotros, pero a mi esas páginas no me interesan para nada. Y sobre todo, me molesta la sensación que incluso Panini sabía que el tomo se estaba quedando corto y hacía falta colar páginas de donde fuera. Estamos hablando de apenas 8 páginas, no son demasiadas, pero para mi no pegan con el contenido de esta Biblioteca Marvel, desentonando completamente. Esto pasó también en un volumen de la Biblioteca Marvel de Los Cuatro Fantásticos, y me fastidió bastante. Que esto se vaya a convertir en una costumbre es una doble fuente de insatisfacción. Y como es lo que siento tengo que decirlo.

Entrando a valorar las cuatro grapas contenidas en este volumen, los números 43 y 44 USA son una aventura en dos partes en las que Ojo de Halcón y Hércules viajan a territorio comunista para intentar rescatar a la Viuda Negra. Tras conocer al Guardián Rojo, el marido de Natasha que ella creía que había muerto, son derrotados, lo que provoca que el resto de Vengadores viajen para rescatarles a todos, o morir en el intento. Este combate será el protagonista del número 44, que entre hechos destacados tenemos un estupendo combate entre el Capitán América y el Guardián Rojo.

Aparte de unas batallas estupendas, lo que más me gusta del guion de Roy Thomas es que los personajes por fin se comportan como héroes, olvidándose de los desplantes verbales y la mala educación que sufrimos con muchos diálogos de Stan Lee. Tener a héroes comportándose como tal me gusta, y es un cambio en la buena dirección que espero sea la norma a partir de ahora. Siguen habiendo pequeñas chorraditas en la historia, como que Mercurio pueda volar durante cortos periodos de tiempo cuando corre a máxima velocidad. Estos detalles no son importantes y no me molestaron durante la lectura.

En el apartado artístico, una de cal y otra de arena. Los digo porque John Buscema es un fuera de serie y dibuja este arco de dos números. Y su calidad es muchísimo mayor que la del soso Don Heck, al que veremos a continuación. Sus figuras son más dinámicas y tienen muchísima más fuerza en estas páginas. Por decir algo menos buenos, me gusta el entintado de George Roussos en el número 43, pero en el 44 el entintado de Vince Colletta me parece super inadecuado y desluce completamente a los lápices de Buscema. Pensando que Buscema va a ser el artista oficial de la colección, creo que mientras no lo entinte Colletta voy a disfrutar de unas grapas que leo por primera vez gracias a esta edición.

El Annual 1 de Los Vengadores plantes una historia especial. Normalmente estos anuales incluían una historia nueva y material antiguo reimpreso, pero en este caso Marvel optó por darle a Roy Thomas 49 páginas para contar esta aventuras en la que todos los miembros de Los Vengadores pasados y presentes se reúnen para enfrentarse a la amenaza de El Mandarín y sus secuaces, Power Man, Laser Viviente, el Espadachín, la Encantadora y el Verdugo. La estructura recuerda a muchos comics de la Justice League a la Silver Age, en la que la acción se divide en pequeñas misiones en la que parejas de héroes se enfrentan a villanos, llegando a un final contra el Mandarín. Dentro de esta estructura clásica, la aventura la he disfrutado bastante.

Don Heck dibuja este anual con entintado de George Roussos. Y Heck es como siempre correcto, pero queda muy corto sobre todo en la comparación. Porque las escenas de acción son flojitas. Y los pin-ups que completan este anual no son todo lo espectaculares, sexy ni en realidad atractivas que podrían haber sido.

El volumen se completa con el número 45 USA, un comic dibujado por Heck con entintado de Vince Colletta. Y como con Buscema, Colletta emborrona muchas figuras y hace que la lectura sea más incómoda sobre todo cuando lo comparamos con la grapa previa.

En lo referido a la historia de Thomas, de nuevo me gusta el positivismo que tiene este comic en el que la ciudad de Nueva York prepara una celebración en honor de Los Vengadores, que será en parte arruinada por el Super Adaptoide, que busca la revancha contra el Capitán América. La lucha termina como en otras ocasiones, por ejemplo, recordando lo que pasó en una grapa de La Patrulla-X, que es sobrecargando los poderes del Adaptoide con varias habilidades a la vez.

En resumen, me gusta el tono positivo que tienen estas aventuras, y como se han dejado de luchas internas y se centren en mostrarnos por qué son los Héroes más poderosos de la Tierra. Y si a esto sumamos el dibujo de Buscema, creo que estamos a punto de empezar una gran etapa en esta etapa.

Comparto las primeras páginas del comic:

La Biblioteca Marvel Los Vengadores sigue ofreciendo unos buenos comics que parece que siguen teniendo margen de mejora gracias a la incorporación de John Buscema a la colección.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO QUE MEJORA

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Crítica de El Inmortal Thor 14 de Al Ewing y Brian Level (Marvel Comics – Panini)

Marvel Comics suele colarnos de vez en cuando números especiales sacacuartos que no aportan nada a la serie principal, como lamentablemente acabamos de ver en el número de Enero de El Inmortal Thor, realizado por Al Ewing, Brian Level y Guru-eFX.

PUNTACIÓN: 5/10

Thor y Hércules han unido fuerzas en muchas ocasiones, pero ninguna como ésta. En los confines del espacio, este dúo de dioses se enfrenta a la máquina de guerra más grande y aterradora jamás creada… y tiene el rostro del Tronador. Esta es la historia… ¡del Thor Gigante!

Esta grapa de Panini contiene el material nuevo publicado en Giant-Size Thor 1 USA. La parte del reprint no ha sido publicada con buen criterio por parte de Panini.

El mes pasado terminó un arco de dos números en que Hércules acompañó a Thor. Aunque este comic se ha publicado después por un desfase de Marvel en USA, en realidad cronológicamente iría antes, lo cual es un pequeño fallo que en realidad no tiene influencia en el que comic esté bien o mal. Y lamentablemente, muy bien no está.

Parece mentira que la etapa de Ewing en Inmortal Thor sólo lleve 14 números en España y ya esté completamente quemada. Comentaba hace unos días que estaba desencantado con Veneno, pero llevamos 30 números en la edición de Panini. Este comic es un buen ejemplo de los problemas de Ewing y su incapacidad de crear historias que me resulten interesantes. No digo que no sean buenas, pero sin duda no me llaman y no conectan con mis gustos. En la grapa que nos ocupa, empezamos con una enoooorme trampa narrativa que habrá quien piense que es una genialidad, y que yo encuentro super tramposa: Como la vida de los Dioses se expande a lo largo de milenios, casi cualquier cosa implica una historia que empieza y acaba en medio de su vida. De ahí el título de «In media res». Pero Ewing sólo plantea esto para mostrar una situación absurda en la que Thor fue hecho prisionero no se sabe cómo y provoca todo lo que veremos a continuación. El comic apenas tiene 20 páginas de historia, por lo que en realidad no hay demasiado espacio para contar casi nada relevante, aunque se nota que este formato de grapa autoconclusiva no es lo que mejor se le da a Ewing. Aparte del arranque tramposo, Ewing plantea otra locura muy gorda con la excusa que Thor puede hacer cualquier cosa al tener el poder de Odín. Lo que provoca el otro problema del comic, porque si da igual como llegan ahí los personajes y la resolución es también un «porque si», al comic le falta interés por todas partes.

Aparte de la estupenda portada de Bryan Hitch con color de Alex Sinclair, en este especial tenemos el dibujo del correctísimo Brian Level, con color guru-eFX. En positivo, al menos Level me parece un dibujante adecuado al nivel de espectáculo que se espera de THOR, cosa que no siempre ha pasado en la colección de El Inmortal Thor. Pero Level en realidad es cumplidor y poco más, al tener una historia de Ewing que tampoco le da muchas ocasiones para su lucimiento. Como la historia en general, el dibujo de Level no pasará a la historia de Marvel ni en realidad me deja con ganas de leer nuevos comics suyos. Y esto es una pena, porque preparando esta reseña me puse a buscar otros comics de Level, que ha trabajado para Marvel, DC, Image y más, y es un artista más que correcto capaz de crear imágenes impactantes.

Marvel vendió este comic como Giant-Size Thor 1. Pero en realidad es un sacacuartos bastante flojo que conecta con la política de la editorial de inundar a las librerías de contenidos de dudosa calidad que obliguen a los libreros a pedir menos de otras compañías. Un número de los que a los dos minutos de leerlo ya lo has olvidado.

Comparto las primeras páginas de este número:

Al Ewing me aburre. Las cosas como son. Mi interés por saber el final de la historia está empezando a ser menor que mi tedio ante cada una de las grapas que Panini está publicando, con lo que no me extrañaría que dejara la colección en cualquier momento. Y ya si eso, cuando sea que termine ya veo si me apetece leer estos comics o no.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Los Vengadores 16-17 de Jed mackay y Valerio schiti (Marvel Comics – Panini)

Tras el lamentable tie-in de Caza Sangrienta y un dibujo de C.F. Villa que hacía daño a la vista, las cosas mejoran en los números 16 y 17, ya que el estupendo Valerio Schiti acompaña a Jed MacKay en esta historia en dos partes que marca la llegada de Tormenta a la colección y en la que Los Vengadores se enfrentarán a Hiperión.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡Tormenta se une a Los Vengadores! Comienza un nuevo arco. Valerio Schiti, nuevo dibujante fijo. Tras Caza sangrienta y el fin de La Era de Krakoa, ¿dónde se encuentran Los Vengadores? La alineación del equipo no será lo único alterado después de que surja una mortífera amenaza.

¡Tormenta contra Hiperión! La nueva integrante de Los Vengadores ha llegado a tiempo para encargarse de la catástrofe. Van a ser necesarios más mutantes para enfrentarse al poder supremo de Hiperión. Además, alguien decide abandonar el equipo.

Empezando al revés de lo que suelo hace hacerlo, tras los desastres artísticos que estamos sufriendo en esta nueva etapa de Los Vengadores, resulta un soplo de aire fresco encontrarme en esta colección a un verdadero fuera de serie. Porque no hay duda que Valerio Schiti es uno de los grandes nombres de la Marvel actual. Y Schiti sin duda lo es. Junto a Bryan Valenza en el color, Schiti plantea unos comics que dan gusto leerlos y que no producen rechazo como me pasa cada vez que sufro a C.F. Villa. Los personajes tienen personalidades y se comportan de acuerdo a ellas, los planos que elige para contar la historia son atractivos y en general consigue que la lectura sea super satisfactoria.

El principal atractivo de este miniarco es la llegada de Tormenta al grupo, y Schiti se encarga de dibujarla como una auténtica diosa, poderosa y segura de si misma. Una igual entre iguales que va a dar mucho juego en la colección. Si el comic es ante todo narrativa gráfica, con Schiti es un placer que te invita a seguir leyendo.

Lo malo es que esto es Marvel, y asisto con sorpresa narrativa que Schiti NO VA A DIBUJAR el siguiente número. No ya el próximo, los próximos dos números son fill-ins dibujado por Farid Karami. Que anuncien a Schiti como dibujante oficial de Los Vengadores y no sea capaz de dibujar ni 3 números seguidos es un nuevo bajón de una Marvel que no consigue que ninguna colección enganche. Y es difícil por no decir que imposible que pueda enganchar si no hay una personalidad gráfica porque la mayoría de comics tienen dibujantes que no están a la altura ni de los personajes ni de la colección de Los Vengadores. Qué decepción.

Volviendo a estos comics, en lo referido a la historia de Jed MacKay tenemos un nuevo ejemplo de como tienen que escribirse los comics de superhéroes. MacKay está on-fire y acierta en las dos facetas principales del comic. Por supuesto con la presentación de Tormenta y por qué va a encajar a la perfección en el grupo. Sobre todo pensando que Thor decide abandonar la alineación teniendo en cuenta sus problemas en la aburrida colección de Al Ewing. De esta forma, tenemos un cambio de cromos, se va el Dios del Trueno y llega la mutante omega que controla el clima.

Por otro lado, tenemos la inesperada amenaza de Hiperión. Y en este momento hay que quitarse el sombrera ante un MacKay que abraza la continuidad previa y quiere arreglar uno de los elementos que quedaron abiertos de la anterior etapa de Jason Aaron. La presencia del superhéroe de otra realidad que se mantuvo en la Tierra tras el evento Heroes Reborn. Un héroe que no está en su mundo y que no ha sabido encontrar su lugar en esta realidad. MacKay plantea una situación más grande que la vida que sólo Los Vengadores pueden afrontar, y la forma de resolverlo resalta la naturaleza heroica de este grupo que no busca la solución fácil, sino la que es correcta. Todo en este comic me transmite que MacKay es el escritor correcto para este comic. Para cualquier comic de Marvel, en realidad.

Me han gustado estos comics, y sigo con fe en MacKay, a pesar que Marvel parece que está boicoteando a Los Vengadores con los cambios constantes de dibujantes. A ver qué pasa el mes que viene.

Comparto las primeras páginas del número 16:

Los Vengadores con Valerio Schiti son otra cosa. Este si es un comic que quiero leer. Ya era hora.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Capitán América 9-13 de J. Michael Straczynski y Jesús Saiz (Marvel Comics – Panini)

No se qué ha pasado con la etapa de J. Michael Straczynski en Capitán América, pero me apena la sensación que me han dejado los números 9 al 13 de la edición de Panini, dibujados por Jesús Saiz y Carlos Magno. Que es que los editores han cortado en seco esta etapa, obligando al escritor a cerrar en falso su historia.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

¡Firme ante la muerte! El Capitán América tiene una nueva misión: reunir a seis nuevos agentes de cambio bajo la protección del misterioso Cabaret Entrada Principal antes de que los encuentren aquellos que los quieren erradicar. ¡Pero su primer recluta ya está en peligro!

¡El precio de la libertad! El Capitán América ha conseguido encontrar a uno de los agentes de cambio que figuran en su lista. Ahora parece sencillo ofrecerle toda la protección del Cabaret Entrada Principal. Pero ¿cómo se puede proteger a alguien que no quiere tu ayuda?

El Centinela de la Libertad ha encontrado al último Agente del Cambio. Se trata de alguien que puede modificar el rumbo del planeta para siempre… una vez que muera. Mientras Steve valora los condicionantes morales de su misión, alguien de su círculo interno le traicionará…

La Muerte ha venido a la Tierra y trata de barrer a la humanidad del tablero de juego. El Capitán América ha reunido a los Agentes del Cambio, aquellos que pueden salvar a todo el mundo. Pero quizás sea demasiado tarde. ¿Lo es?

Mientras la Muerte hace todo lo posible por destruirlo, el Capitán América debe tomar una decisión: proteger a los Agentes del Cambio o proteger su propio futuro. Pero uno de los mutantes rescatados tiene sus propias ideas y la intención de que nadie decida por él. 

El primer arco de Capitán América de J. Michael Straczynski se desarrolló en los números 1-6 de la colección que fue relanzada por Marvel para destacar la importancia del retorno a Marvel del autor de etapas muy celebradas en Spiderman y Thor. Después tuvimos un interludio (Intermezzo) de dos números en los que Steve Rogers conocía que el demonio Asmodeo era el menor de sus problemas, ya que Lyra, la personalización de la VIDA se está enfrentando a su hermano MUERTE.

En este segundo arco tenemos el desarrollo de lo que se nos había sugerido en los números previos. Para conseguir la supervivencia del Cabaret Entrada Principal de Lyra, Steve Rogers tiene que viajar por todo el mundo para encontrar a 4 personas superdotadas cuyas habilidades son claves en todo lo que está por venir. Así tenemos viajes a Chile, Londres y Chicago antes del combate final en Nueva York. Y lo que es una historia interesante con unos nuevos personajes que se intuía que podrían dar mucho juego en el futuro de la colección ha quedado cortado de raiz de forma para mi incomprensible.

Straczynski es un escritor super veterano, y me resisto a pensar que la historia publicada por Marvel fuera la que él pensó inicialmente. Porque lo que empieza como la presentación de una nueva faceta del universo Marvel con personajes ambiguos e interesantes ha quedado en nada con dos últimos números imposibles de calificar que terminan con la desaparición del Cabaret y todos sus ocupantes, de facto todo lo novedoso que el guionista presentó en su etapa. El papel de la traidora, la ambigüedad de Piélez o incluso la posibilidad que los planes de Lyra pudieran provocar situaciones que fueran incómodas para Steve se fueron al traste. Un arco que hubiera podido llegar hasta el número 20 USA ha terminado de mala manera en su número 13. Y no lo entiendo.

En la parte positiva, si algo ha quedado claro es que Straczynski conoce a la perfección a Steve Rogers / Capitán América, y sabe presentar dilemas morales interesantes para Steve que resolverá siempre de la manera correcta. El combate final de Steve contra MUERTE en el que renuncia a un final feliz alejado de la guerra para ponerse delante de un enemigo invencible, con el único plan de dar tiempo a sus protegidos para que puedan ponerse a salvo, me parece un momento muy puro que deja clara la naturaleza heroica de Capitán América y cómo pone siempre su vida al servicio de los demás.

Estoy pensando todo el rato que ha sido Marvel la que ha recortado la etapa de Straczynski en esta colección. La idea de un Cabaret de artistas y seres extraordinarios en un plano adyacente de la realidad y tener a la VIDA y la MUERTE peleando por el destino del mundo ha podido ser una temática que no le ha funcionado a Marvel. Quien sabe si esta opinión se vio confirmada por una caída de ventas abrupta que puso en pánico a los editores.

En ese sentido, tras el coutus-interruptus del final de este arco, aún quedan tres números guionizados por Straczynski, en los que reunirá a Steve con sus dos personajes fetiches de Marvel: Spiderman y Thor. Un team-up que claramente es más del agrado de Marvel respecto a lo que estaba haciendo con el Cabaret. Y que seguro provocan el aumento puntual de las ventas.

Pero también es posible que sea Straczynski el que no haya estado a gusto en Marvel, igual su trato con su editor provocó algún desencuentro, y haya decidido acortar su trabajo en esta colección. Es posible que sea el caso, no lo se. Pero en realidad eso chocaría con que aún se quede tres números más para el team-up. Si estás desagusto, abandonas el comic inmediatamente, no lo haces en diferido dentro de unos meses. Por eso no me cuadra.

En cualquier caso, ya sea por un motivo u otro, el resultado es que un comic que empecé a comprar con muchas ganas se ha ido al traste de una forma lamentable en dos meses. Igual en menos tiempo.

Otra muestra de la pérdida de interés de Marvel en esta colección viene del hecho que Marvel separó a Jesús Saiz, el artista oficial de Capitán América, de esta colección quedando apenas un número para terminar este arco. Esto en todo caso me parece una enorme falta de respeto por parte de Marvel hacia sus clientes, los lectores compradores. Y también hacia la propia colección y su guionista. Saiz, con el color de Matt Hollingsworth, es un artista que siempre me ha gustado. El diseño de los nuevos personajes me parece que está muy guay, y su narrativa siempre muestra la acción de la forma más clara posible, lo que hace que sus comics sean un placer de leer. Con Saiz dibujando un comic, es difícil que le pueda poner un pero al apartado artístico.

El sustituto de Saiz para el último número es Carlos Magno, con color de Espen Grundetjern. Magno dibujó los números 7 y 8 de esta colección y me parece un buen dibujante con un estilo adecuado para un comic del Capitán América. En esa parte no tengo queja. El problema es la falta de respeto de Marvel al quitar al artista oficial de una colección a falta de una grapa para terminar el arco en curso. La primera señal de que una colección está en peligro viene cuando Marvel quita a los dibujantes «buenos» para no quemarlos en comics que no lee nadie o que están a punto de ser cancelados. Y este cambio de Saiz realmente me ha molestado desde todos los punto de vista posibles.

Otro problema que le veo a estos comics viene de las portadas de Taurin Clarke para los números 10 a 13. Cuando veo la portada del número 9 de Jesús Saiz, veo una pose icónica del Capitán América que me resulta super potente. Incluso cuando le vemos de espalda. Sin embargo, veo las otras cuatro portadas y no qué nos quiere contar, ni desde luego por qué este comic es especial y debería pagar por leerlo. Las librerías están tan abarrotadas que a menudo las editoriales buscan ilustradores que llamen la atención con imágenes poco convencionales. Pero en el caso de Clarke, veo un artista que no tiene clara la primera convención del género, y es que la portada debe provocar que el lector quiera comprar este ejemplar. Ver al Capitán América leyendo unos expedientes es lo contrario a esto. Aunque las cuatro portadas me parecen flojas, quizá la mejor sea la del número 11 con Steve dirigiéndose hacia ese ser de luz. Pero las portadas del número 12 y 13 me parecen especialmente malas. ¿Quién es ese ser en segundo plano del número 12? Da igual. ¿Qué sensación de peligro da? Ninguna. Y lo mismo para la flojísima portada del número 13 en la que ni siquiera es capaz de mostrar a estos personajes en una pose dinámica. Aparte, de nuevo, con la incorporación de personas en segundo plano que no se sabe quien son y no aportan nada. Si acaso, añadiendo una sensación estática a una imagen realmente floja. Acepto que el gusto es particular de cada uno, pero no entiendo que un editor de Marvel vea estas portadas y crea que son adecuadas para un comic Marvel. Me resulta incomprensible.

Me he llevado un buen chasco con el final abrupto de la etapa de J. Michael Straczynski. Este no-final ha sido tan decepcionante que me sabe mal haber comprado este comic. Y vais a pensar que estoy un poco tonto, pero a pesar de todo quiero comprar los 3 últimos números para ver qué plantea el guionista para el Capi, Thor y Spiderman, y tener completa esta corta etapa de Capitán América. Espero que al menos estos tres últimos números consigan dejarme con buen sabor de boca. Porque este número 16 desde luego no lo ha conseguido.

Comparto las primeras páginas del número 9 de la edición de Panini:

Me sabe muy mal la forma en que Marvel ha cortado este arco de J. Michael Straczynski y nos han dejado compuestos y sin historia.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de La Guerra de Veneno 1 de Al Ewing e Iban Coello (Marvel Comics – Panini)

La actual etapa de Veneno de Al Ewing parece que llega a su punto culminante con La Guerra de Veneno, la miniserie-evento de Ewing, el español Iban Coello y Frank D´Armata en el color que parece que va a enfrentar a Eddie Brocl contra su hijo Dylan por el control del simbionte Veneno.

PUNTUACIÓN: 6/10

El simbionte de Veneno se ha ligado a Eddie Brock y a su hijo Dylan en diferentes momentos. Ahora, ambos Brock entran en colisión por el nombre de Veneno. El choque de padre contra hijo amenaza con romper su mundo en pedazos. Al Ewing Iban Coello narran la batalla de simbiontes que no esperabas.

Este primer número de la edición de Panini incluye FCBD 2024 Spider-Man/Ultimate Universe y Venom War 1 USA.

Empecé con muchas ganas con la actual etapa de Veneno de Al Ewing, en la que planteaba dos narrativas diferentes con dos protagonistas, Eddie Brock y su hijo Dylan. Pero tengo que reconocer que el paso de los meses y del alargamiento de estas tramas paralelas me han dejado bastante desencantado con este comic. Llega ahora este evento La Guerra de Veneno que se supone que va a cerrar estos casi tres años de historias.

Y empezando por los elementos positivos de este primer número de la miniserie, dentro que tenemos un enoooooorme número expositivo, Al Ewing se las apaña para contar los aspectos principales de su arco actual y la historia del simbionte Veneno, para que posibles lectores que no hayan comprado su comic puedan ponerse al día y no sentirse perdidos a la hora de leer esta miniserie. El comic está dibujado por el estupendo Iban Coello con color del veterano Frank D´Armata. Y por la parte del dibujo el comic luce estupendo, a pesar de toda la plancha expositiva que tenemos a lo largo del comic.

Esta miniserie La Guerra de Veneno van a ser 5 números publicados por Panini con ritmo mensual entre enero y mayo. Y aparte de la miniserie, Marvel ha planteado esta guerra de simbiontes como un evento de la franquicia arácnida de Marvel, con múltiples especiales y miniseries adicionales. Leyendo en el Spot-On, Julián Clemente comenta que Al Ewing ha planteado su historia de forma que pueda ser entendida perfectamente únicamente leyendo esta miniserie. El resto de comics pueden ampliar la escala del evento, pero no son imprescindibles. Y esto creo que es un acierto total, porque viendo que los tie-ins del evento de la colección de Veneno van a estar escritos por Torunn Grønbekk, creo que es mejor si me los puedo ahorrar.

En la parte negativa, dentro de pensar que estamos ante un buen comic de inicio de evento, la verdad es que no he conectado con varias partes de la historia de Ewing, empezando en situar la acción en medio de un combate de WWE, con personajes de cuarta categoría desconocidos que no suponen ni media amenaza para Eddie Block. La forma en Eddie que tortura y destroza a varios de esos villanos le pone casi en el lado de los villanos. Los verdaderos villanos de Roxxon tienen planes que seguro que van a arruinar los intentos de acercamiento entre el bando de Eddie y el de Dylan, con Peter Parker situado en medio intentando mediar para que haya paz. Estando como estamos en un comic Marvel, ya sabemos que Peter no va a tener éxito y al menos en el próximo número tendremos enfrentamiento entre simbiontes antes que tengan que unirse contra el enemigo común.

La lucha libre parece que está de moda en el mundo del comic desde que Daniel Warren Johnson nos volara la cabeza a los lectores con esa maravilla que es Do a powerbomb. Pero que Ewing sitúe la acción en un ring es un elemento un poco ridículo que no ayuda a que entre en lo que nos quiere contar. Aparte, este evento pone de manifiesto un problema recurrente de muchos comics Marvel. En el momento en el que Marvel hace que hayan muchos personajes con las mismas habilidades, le están quitando a los protagonistas aquello que les hace grandes en primer lugar. Si es problemático ver a Eddie con las diferentes versiones de si mismo de la corriente temporal, ver a los simbiontes amigos de Dylan refuerza la idea de personajes redundantes y repetitivos.

Voy a comprar esta miniserie de La Guerra de Veneno, pero en realidad es mi plataforma de salida de la colección de Veneno. Al Ewing tiene una forma de escribir que me parece lo contrario a entretenida, y ha quemado todo el interés que hubiera podido tener por el personaje. Por cualquiera de los dos protagonistas de la familia Brock. Me sabe mal porque son ya varios años comprando ininterrumpidamente Veneno, pero Ewing no es un escritor que tenga nada que me interese leer. Espero que al menos este evento esté entretenido, dentro que sólo voy a comprar esta miniserie, y consiga darnos un buen final.

Comparto las primeras páginas del comic:

La Guerra de Veneno arranca de forma correcta explicando las apuestas del juego para cada bando, pero mostrando el agotamiento que sufre la actual historia de Ewing.

PUNTUACIÓN: 6/10

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