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Crítica de Confidencial de Steven Soderbergh

Confidencial (Black Box) es la nueva película de Steven Soderbergh (trología de Ocean´s, Erin Brockovich, Traffic, La presencia). Una historia de espías con un reparto espectacular encabezado por Michael Fassbender y Cate Blanchett.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cuando su amada esposa Kathryn es sospechosa de traicionar a la nación, el legendario agente de inteligencia George Woodhouse se enfrenta a la prueba definitiva: la lealtad a su matrimonio o a su país. (FILMAFFINITY)

Steven Andrew Soderbergh (Atlanta, 1963) es un director de cine, productor, guionista, director de fotografía y montador estadounidense. Pionero del cine independiente moderno, Soderbergh fue aclamado más tarde por sus películas formalmente inventivas realizadas dentro del sistema de estudios. Con Sexo, mentiras y cintas de vídeo (1989), Soderbergh se convirtió en el director en solitario más joven en ganar la Palma de Oro del Festival de Cannes. Sus cinco películas siguientes, incluida la alabada por la crítica King of the Hill (1993), tuvieron un éxito comercial limitado. Pasó a un cine más convencional con la comedia policíaca Out of Sight (1998), el biopic Erin Brockovich (2000) y el drama policíaco Traffic (2000), con el que ganó el Oscar al mejor director. Soderbergh siguió cosechando éxitos de público y crítica con la trilogía y franquicia cinematográfica Ocean’s (2001-18). Su obra posterior ha tenido un poco de todo. Che (2008), El informante (2009), Contagio (2011), Haywire (2011), la trilogía Magic Mike (2012-23), Efectos secundarios (2013), Behind the Candelabra (2013), Logan Lucky (2017), Unsane (2018), Que hablen todos (2020), Sin movimientos bruscos (2021) y Kimi (2022). En la actualidad se encuentra en una efervescencia creativa, habiendo estrenado en muy poco tiempo La Presencia y esta película.

Soberbergh vuelve a colaborar con el veterano guionista David Koepp, escritor que ha colaborado en innumerables ocasiones con Steven Spielberg y que también debe estar muy a gusto trabajando con Soderberg. La película tiene una duración de apenas 94 minutos, lo que supone un nuevo ejercicio de estilo por parte de ambos. Con un presupuesto superior a los 60 millones de dólares, supongo que gastado en su mayoría para pagar a las estrella que protagonizan la película, y un rodaje en Reino Unido, Confidencial ha contado con fotografía de Peter Andrews, montaje de Mary Ann Bernard y música de David Holmes.

La película está protagonizada por Michael Fassbender y Cate Blanchett, que interpretan a un matrimonio de espías pertenecientes al Mi6, George Woodhouse y Kathryn St. Jean. Marisa Abela como Clarissa Dubose, especialista en imágenes por satélite, Tom Burke como Freddie Smalls, agente administrativo, Naomie Harris como la doctora Zoe Vaughan, psiquiatra de la agencia, Regé-Jean Page como el coronel James Stokes, agente administrativo, Pierce Brosnan como Arthur Stieglitz y Gustaf Skarsgård como Meacham, jefe de George.

Confidencial es un nuevo ejercicio de estilo de Steven Soderbergh, que plantea una historia compleja de espías contada en menos de 100 minutos. La película se plantea como una red de mentiras en la que descubrir quien es el traidor que ha filtrado un programa informático de alto secreto del MI6 llamado Severus, con un drama psicológico en el que tenemos a seis personajes cada uno con sus miedos, traumas y agendas ocultas. George Woodhouse (Fassbender) es el agente que lleva a cabo la investigación para descubrir al topo, y se encuentra con la posibilidad que su mujer pueda estar implicada.

Es posible que algún espectador esperara ver una película tipo James Bond. En ese caso, las posibilidades que Confidencial decepcione son muy altas. Porque Soderbergh y David Koepp plantean otra cosa, un drama frío en el que todo el mundo tiene algo que ocultar y que se plantea más como un desafío intelectual que uno físico. Tengo que decir que a mi me ha gustado mucho la película, quizá porque no llegué con esas expectativas previas. Aunque sí esperaba un nuevo ejercicio de estilo, aunque no sabía en qué sentido.

Frente a la moda de las películas largas o larguísimas, Soderbergh y Koepp nos demuestran que se puede contar una historia compleja en apenas 95 minutos si se hace bien. Y los dos son muy buenos. En lo relativo al guion, da gusto ver una historia en la que todo cuadra a pesar de lo enrevesado de algunas situaciones.

El reparto creo que está muy bien, dentro que sobre todo Fassbender y Blanchett plantean una interpretación super fría de la pareja protagonista. Una pareja que no sabemos hasta el final si se están traicionando o no. Entiendo que esta frialdad fue un requisito planteado por Soderbergh para resaltar el complejo mundo en el que se mueven los personajes. Un mundo de espías en el que la mentira es lo normal y es casi imposible establecer una relación duradera con nadie. Un mundo en el que las visitas al psiquiatra y la medicación contra la depresión está a la orden del día.

El personaje de Clarissa Dubose (interpretado por Marisa Abela) lo explica perfectamente cuando nos cuenta que no puede tener una relación con gente «normal» porque no pueden entender el tipo de presión a la que se ve sometida diariamente. Y sus relaciones con otros miembros del MI6 son también un fiasco porque están siempre envueltas en mentiras y secretismos debido a la naturaleza confidencial de muchas de las cosas con las que tratan a diario. Algo que acaba siendo la excusa perfecta para la infidelidad.

El retrato de los personajes me ha gustado y la forma en la que la trama se complica en varios momentos me ha gustado incluso más. Acostumbrado a las explosiones y las coreografías de acción, me ha resultado super interesante ver una película de espías planteada desde la sobriedad y el retrato psicológico. En ese sentido, tener a Fassbender y Blanchett acompañados por actores como Naomie Harris , Regé-Jean Page o Pierce Brosnan es siempre un placer. Aunque me hubiera gustado que Brosnan hubiera tenido un papel un poco más extenso, las cosas como son.

El único pero que le puedo poner a la película no fue a la película en si, sino a la proyección que sufrimos en los cines Premium de Castellón, que proyectaron la película desenfocada y con la bombilla probablemente en malas condiciones. Esto provocó que la película se viera oscura y mal enfocada todo el rato, dándonos una sensación super insatisfactoria en la sala agravada por el hecho de haber llevado a mi madre a verla. Se comenta en muchas ocasiones el problema que la competencia del streaming está creando a los cines.

Pero en mi opinión otro de los motivos que hacen que la gente no vaya al cine que casi nunca se mencionan es cuando las salas no mantienen un mínimo de calidad y mantenimiento a sus instalaciones, lo que provoca la insatisfacción que comentaba antes. Cuando te das cuenta que ves mejor una película en la televisión de tu casa, o incluso en tu portátil, de lo que podrías verlo en el cine, es normal que la gente deje de ir al cine. Y mientras los espectadores no nos quejemos, las salas seguirán proyectando las películas en malas condiciones.

Y esto es una pena, porque Confidencial es una película muy interesante que me ha gustado y merecería verse en pantalla grande. Siempre claro está, que la sala la proyecte en buenas condiciones.

Comparto el trailer de la película:

Confidencial me ha parecido una película estupenda que sólo lamento no haber podido ver con el mínimo de calidad exigible en una sala comercial.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Warfare de Alex Garland y Ray Mendoza

Tenía ganas de ver Warfare, la película escrita y dirigida por Alex Garland y el veterano de Irak Ray Mendoza basada en sus vivencias. Y me ha parecido una experiencia muy potente que merece verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Basada en las experiencias reales del ex marine Ray Mendoza (codirector y coguionista de la película) durante la guerra de Irak. Introduce al espectador en la experiencia de un pelotón de Navy SEALs estadounidenses. Concretamente en una misión de vigilancia que se tuerce en territorio insurgente. Una historia visceral y a pie de campo sobre la guerra moderna y la hermandad, contada como nunca antes: en tiempo real y basada en los recuerdos de quienes la vivieron.

Alex Garland conoció a Ray Mendoza rodando Civil War, película para la que Mendoza trabajó como asesor militar. Fruto de la relación que se formó surgió la posibilidad de rodar una película que mostrara la experiencia de la guerra desde un punto totalmente realista, sin artificios, a partir de las situaciones que Mendoza vivió en Irak con su pelotón. Garland y Mendoza aparecen acreditados como directores y guionistas de la película, que tiene una duración de 95 minutos y se rodó en Reino Unido con un presupuesto de 20 millones de dólares. La producción de A24 ha contado con fotografía de David J. Thompson y montaje de Fin Oates. Destacar también el diseño de sonido de la película, realizado por Glenn Freemantle, que ha colaborado con Garland en numerosas películas.

Los únicos personajes reales mostrados con su nombre en la película son el propio Ray Mendoza, interpretado por D’Pharaoh Woon-A-Tai, y el francotirador Elliott Miller, interpretado por Cosmo Davis. El resto del pelotón de Mendoza está interpretado por Joseph Quinn como Sam, Charles Melton como Jake, Will Poulter como Erik, Kit Connor como Tommy, Taylor John Smith como Frank y Michael Gandolfini como USMC CAPT McDonald.

Warfare me ha parecido un espectacular ejercicio de estilo. La película de Garland y Mendoza parte de una premisa clara que marca todo lo que vamos a ver a continuación. Todo lo que nos muestra son hechos verificados al menos por dos personas, por lo que podemos decir que son hechos reales. Además, al buscar transmitir lo que es una experiencia de combate real, los directores decidieron no «embellecer» las imágenes añadiendo una banda sonora. Una música que quitaría parte de la sensación de realismo. De alguna manera, dicho por el propio Garland, han creado una película usando los dictados del movimiento Dogma creado y usado entre otros por Lars von Trier. Todo tiene que sentirse real. Y es algo que consiguen.

Esto es lo mejor y lo peor de la Warfare. Porque pensando en otras película de género bélico, esta película NO tiene un climax espectacular ni hay momentazos que hagan brillar a los actores protagonistas. Tampoco veremos impactantes coreografías de acción. La propia premisa hace que en realidad lo que vemos es apenas una anécdota dentro de lo que fue la totalidad de la guerra de Irak. Seguro no la más interesante ni desde luego una que tuvo el destino de la guerra en juego.

Todo lo anterior no quiere decir en absoluto que la película no sea impactante, que lo es y mucho. O que mostrar de forma realista la guerra no ofrezca momentos que me estremecieran. Warfare es una película diferente al género bélico en general, y su punto de vista creo que es muy destacado y merece ser visto en pantalla grande. Empezando por la forma en que vemos la vida del soldado, que se nutre de multitud de momentos muertos de aburrimiento en los que no pasa nada, que son rotos por un fogonazo de violencia que lo cambia todo. Esto es lo que vemos en el arranque de la película, con el pelotón entrando en una casa para realizar tareas de control en la ciudad iraquí de Ramadi. Tras horas de aburrimiento, empiezan a detectar que los insurgentes les han localizado en la casa y se están reuniendo a su alrededor. El ataque con una granada y el inicio de un tiroteo muestra otra de las realidades de la guerra moderna. Unas situaciones en las que no acabas de ver quien te dispara y a los que tu disparas sin saber si les has alcanzado o no. Fruto de la búsqueda de mostrar únicamente la verdad verificable, me llama la atención que nunca veamos a ningún iraquí muerto, algo que entiendo sucedería en la mayoría de tiroteos en Irak.

El verdadero descubrimiento de la película y lo que de verdad marca la diferencia de Warfare es el montaje de sonido, que me parece espectacular. La forma en que el sonido cambia para que sintamos lo que un personaje concreto está oyendo y sintiendo en ese momento me parece increíble. Desde los heridos que han quedado casi sordos por la explosión o el operador de comunicaciones que se siente abrumado cuando hay comunicaciones múltiples debidos a los ataques simultáneos a varios pelotones de soldados. Este recurso narrativo es lo que de verdad hace que la película sea especial y no tengamos a unos soldados parapetados detrás de unos muros durante una hora media. Warfare saca el máximo partido al sonido. Los momentos de combate son atronadores. La explosión del Bradley es ensordecedora, al igual que los momentos en los que cazas americanos hacen pasadas a baja altitud sobre la ciudad para dar cobertura a los soldados. Como digo, la edición de sonido hace que sólo por ella merezca ver la película.

Warfare obligó a todos los actores a hacer un entrenamiento riguroso para que sus movimientos fueran reales respecto a lo que se espera de unos marines en combate. Las caras conocidas de la película son Joseph Quinn (el futuro Johnny Storm de los 4 Fantásticos), Will Pouter (Adam Warlock de los Guardianes de la Galaxia), Cosmo Jarvis (Shogun) y Michael Gandolfini (Daredevil Born Again). Y tengo que decir que transmiten una sensación muy buena respecto a lo que se espera de unos marines. Aunque como digo la búsqueda del realismo provoca que NO tengan momentos actorales para brillar, creo que realizan un buen trabajo con lo que la película necesitaba de ellos. Que igual es ocultar la cabeza y dejar que otros entren en combate y se arriesguen, gritar de dolor al ser herido de gravedad o estar un poco sonado debido a una conmoción provocada por una explosión. No creo que Warfare sea una película «actoral», pero los actores tenían que sentirse verosímiles en sus roles y lo hacen, así que su labor sólo puede valorarse de forma positiva.

La película tiene 95 minutos de duración y en realidad la historia no da más de si. Me gusta la sensación anecdótica que tiene el conjunto, y como la misión termina y son evacuados, pero en realidad no puede decirse que haya una sensación de cierre a nada que hayamos visto. Hablaba al principio de ejercicio de estilo, y creo que la película de Garland y Mendoza nos ofrece un punto de vista super interesante sobre las historias bélicas y la forma de rodar situaciones de combate.

Dentro que la película me ha gustado y sobre todo el sonido me ha volado la cabeza, la historia un poco anecdótica provoca que tampoco pueda decir que Warfare sea un peliculón que provoca un antes y después. He visto montones de veces con mi hijo Salvar al soldado Ryan o Black Hawk Down. No creo que vaya a vuelva a ver Warfare a corto plazo. Pero esto no quita con que haya disfrutado de las numerosas virtudes que tiene la película y que la recomiende a todos los fans del cine bélico.

Comparto el trailer de la película:

Warfare me ha parecido un desgarrador ejercicio de estilo. Super recomendable si eres fan del cine bélico y de las historias que transmiten verdad.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Una película de Minecraft, de Jared Hess

Ver una película de Minecraft protagonizada por Jack Black y Jason Momoa no hubiera entrado jamás en mi ámbito de interés de no ser que a mi hijo le encanta el juego de Minecraft. Así que para el cine que nos fuimos.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Bienvenido al mundo de Minecraft, donde la creatividad no sólo ayuda a crear, sino que es esencial para la supervivencia. Cuatro inadaptados -Garrett «El Basurero» Garrison (Momoa), Henry (Hansen), Natalie (Myers) y Dawn (Brooks)- se encuentran luchando con problemas ordinarios cuando de repente se ven arrastrados a través de un misterioso portal al Mundo Exterior: un extraño país de las maravillas cúbico que se nutre de la imaginación. Para volver a casa, tendrán que dominar este mundo (y protegerlo de cosas malvadas como Piglins y Zombies, también) mientras se embarcan en una búsqueda mágica con un inesperado experto artesano, Steve (Black). Juntos, su aventura desafiará a los cinco a ser audaces y a volver a conectar con las cualidades que hacen que cada uno de ellos sea único y creativo… las mismas habilidades que necesitan para prosperar en el mundo real.

Los planes para una adaptación cinematográfica de Minecraft empezaron en 2014, cuando el creador del juego Markus Persson reveló que Mojang estaba en conversaciones con Warner Bros. Pictures para desarrollar el proyecto. El director elegido fue Jared Lawrence Hess (Arizona, 1979), un director y guionista conocido por las películas Napoleon Dynamite (2004), Nacho Libre (2006) y Los caballeros broncos (2009), todas ellas co-escritas junto a su esposa Jerusha Elizabeth Hess y dirigidas por él. El guión fue escrito por Chris Bowman, Hubbel Palmer, Neil Widener, Gavin James y Chris Galletta, a partir de una historia de Allison Schroeder, Bowman y Palmer. La película de 100 minutos de duración y un presupuesto de 150 millones de dólares se rodó en Nueva Zelanda. Minecraft cuenta con fotografía de Enrique Chediak, montaje de James Thomas y música de Mark Mothersbaugh.

En el reparto tenemos a Jack Black como Steve, un experto crafteador que ha pasado años viviendo en el mundo de Minecraft. Jason Momoa es Garrett «El Basurero» Garrison, propietario de una tienda de videojuegos y antiguo campeón de videojuegos. Sebastian Hansen interpreta a Henry, un joven creativo hermano pequeño de Natalie, (Emma Myers), la hermana mayor y tutora legal de Henry. Danielle Brooks como Dawn, una agente inmobiliaria que dirige un zoo móvil de mascotas y Jennifer Coolidge como la vicedirectora Marlene, la vicedirectora del colegio de Henry y Jemaine Clement como Daryl, completan el reparto de actores que aparecen el la película, a lo que hay que sumar a Rachel House como la voz de Malgosha, la gobernante piglin de los Nether.

En condiciones normales, no hubiera ido al cine a ver Minecraft. Ni se me hubiera pasado por la cabeza. Pero no hubo opción al respecto, dado que mi hijo Carlos es un super jugador de Minecraft y tenía ganas de verla. Junto a mi hijo me llevé a mi sobrino Álex de 12 años a una sesión de tarde en el que la mayoría del público de mi sala (y apuesto que de todo el fin de semana) tenía menos de 15 años. Y tengo que decir que a pesar de todo, he visto una película divertida que me ha dado lo que esperaba de ella.

Sabiendo que Jack Black era el protagonista de Minecraft, uno ya se espera un tipo de comedia para todos los públicos. Si a eso le sumamos un Jason Momoa que es mucho menos divertido de lo que él se cree que es, tenemos el cocktail perfecto para los fans del humor exagerado over-the-top. Yo reconozco que no soy demasiado fan de ese tipo de humor, ni en general de Momoa haciendo el papel del tío ridículo que se cree que el PUTO AMO, lo que no hace más que dejarle aún más en ridículo de lo que ya lo está de inicio. Dicho esto, podéis imaginar que lo tenía todo en contra, pero igual porque iba en modo zen sabiendo lo que había, tengo que decir que la película me ha entretenido bastante. Lo cual no quiere decir que Minecraft sea una película maravillosa, pero al menos me hizo pasar el rato sin bostezar, y consiguió sacarme la sonrisa en varias ocasiones.

Jack Black hace también su papel típico, con muecas y expresiones de difícil clasificación. Sin embargo, en el contexto de una película de Minecraft rodeado de seres cuadrados digitales, casi hasta diría que ofrece el tono absurdo que necesita la película. Una película que es pura comedia tonta con gotas de aventura clásica. De hecho, salvando las distancias, me parece simpático comentar que en varios momentos veía unas similitudes absolutas de Minecraft con El señor de los anillos de Peter Jackson. Con cerdos en lugar de uruk-hais o trasgos, eso si.

La película es 99% digital excepto los 5 protagonistas que acaban en el mundo de Minecraft las pocas escenas rodadas en el mundo real. Y dentro del elemento digital, creo que los fans de Minecraft deben estar contentos con la forma en que se ha recreado el mundo de Minecraft. Dentro que según me comenta mi hijo Carlos, esto es una película original que no adapta ninguna historia concreta más allá del propio mundo de cabezas cuadradas.

La película de Minecraft es justo lo que parece que va a ser. En ese sentido, no creo que engañe a nadie. En mi caso, yo sí sabía a lo que venía. Y posiblemente por ir con el estado mental adecuado, la película ha sido razonablemente satisfactoria. Además, si pensamos que la película ha roto la taquilla en su primer fin de semana en todo el mundo, parece claro que Warner Bros. ha encontrado la siguiente franquicia cinematográfica que explotar. Visto lo visto, me veo yendo al cine a ver Minecraft 2 dentro de un par de años.

Comparto el trailer de la película:

Minecraft es justo lo que se podía imaginar a poco que conoces el juego y a los dos protagonistas. Si vas con un jugador, bien. Si no, igual deberías plantearte ver otra película.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de A working man de David Ayer

Jason Statham y David Ayer han formado un entretenido equipo creativo. Tras Beekeeper el año pasado nos llega A working man, en la que Statham vuelve a ser un hombre honrado que busca corregir una injusticia.

PUNTUACIÓN: 7/10

Levon Cade ha dejado atrás su profesión para ser «honrado» y trabajar en la construcción. Quiere vivir una vida sencilla y ser un buen padre para su hija. Pero cuando Jenny, la hija adolescente de su jefe, desaparece, se ve obligado a volver a emplear las habilidades que le convirtieron en una figura legendaria en el oscuro mundo de las operaciones encubiertas. Su búsqueda de la universitaria desaparecida le lleva al corazón de una siniestra conspiración criminal que creará una reacción en cadena que amenazará su nueva forma de vida.

David Ayer (1968) es un director conocido por sus películas policíacas ambientadas en Los Ángeles y que tratan sobre las bandas y la corrupción policial. Entre sus guiones figuran la increíble Training Day (2001), The Fast and the Furious (2001) y S.W.A.T. (2003). También ha dirigido Harsh Times (2005), Street Kings (2008), End of Watch (2012) y Sabotage (2014). Ese mismo año dirigió el drama bélico Fury, ambientado en la 2ª Guerra Mundial con Brad Pitt, y en 2016 dirigió la película de superhéroes Escuadrón Suicida del Universo Extendido de DC, y después la decepcionante Bright (2017) para Netflix. The Tax Collector (2020) y Beekeeper (2024) fueron sus últimas películas antes de esta.

Ayer escribe el guion de A working man junto a Sylvester Stallone, adaptando la novela Levon´s Trade del mítico guionista de comics Chuck Dixon. Stallone y Statham son productores de esta película de 116 minutos de duración que ha contado con un presupuesto de 40 millones de dólares y cuenta con fotografía de Shawn White, montaje de Fred Raskin y música de Jared Michael Fry. Curiosamente, la película no está rodada en los Estados Unidos sino en localizaciones de Reino Unido.

Jason Statham es el omnipresente protagonista de esta película en la que interpreta a Levon Cade, un ex comando de los Royal Marines , ahora capataz de construcción. David Harbour es Gunny Lefferty, compañero de Levon que quedó ciego tras una misión, Michael Peña interpreta a Joe García, el jefe de Levon y padre de Jenny (Arianna Rivas), que es secuestrada por una organización de trata de blancas. Jason Flemyng como Wolo Kolisnyk, Noemí González como Carla García, la madre de Jenny, Emmett J. Scanlan como Víbora, Eve Mauro como Artemisa y Maximilian Osinski como Dimi Kolisnyk, completan el reparto.

Tengo que reconocer que dentro del elemento de entretenimiento, me gustó más Beekeper que esta A working man. Igual es porque vino primero y en cierto sentido esta película se siente como una repetición de la fórmula en la que un hombre con su propia moral busca corregir una injusticia y castigar a los criminales. En Beekeper era a los estafadores por internet que robaron los ahorros a una anciana amiga de Statham (los nombres de sus personajes en las películas dan un poco igual), con el giro super divertido de hacer que el jefe de esta organización fuera el hijo de la presidenta de los Estados Unidos. En esta película la trama va de rescatar a la hija de su jefe y amigo, que fue secuestrada por un grupo de traficantes de personas liderados por el hijo de un jefe de la mafia rusa. La idea de que en ambos casos el jefe del grupo criminal sea un niñato ostiable hijo de puede verse como una crítica a los nepo-babies, si te pones a hilar muy fino.

Pero A working man no es una película de sutilezas. Statham es un militar experto en misiones de combate. Que eso signifique que sea también un buen investigador es uno de los muchos elementos loquísimos de la película que funcionan únicamente porque todos sabemos que Statham es el puto amo. La película, al igual que Beekeeper, es una actualización de las películas de género negro de detectives de los 70 y 80, en las que el protagonista lleva a cabo una investigación para descubrir lo que se propone. Statham investiga rompiendo cabezas, literalmente, con la sutileza de un martillo de demolición. De forma que el 90% del metraje está centrado en él. Lo cual no es para nada malo dado que si has pagado para ver la película es precisamente porque quieres ver a Statham rompiendo cabezas.

Fruto de esta premisa, el resto de actores son poco menos que comparsas. Michael Peña y David Harbour están ahí para dar un poco de relumbrón a los créditos de la película, añadiendo un par de nombres conocidos. Peña es colega de David Ayer y ha aparecido en varias de sus películas, e interpreta al hombre lloroso por la pérdida de su hija que pide ayuda a su amigo. Harbour nos da otro de los elementos freaks de la película al interpretar al amigo ciego de Statham que no quiere reconocer que lo es ni actúa como tal. Arianna Rivas como Jenny, la chica secuestrada, aporta una fuerza inesperada al no resignarse a ser la chica en apuros e intenta liberarse por sus propios medios. El resto, con carne de cañón para que Statham les pase por encima.

La película es muy entretenida sabiendo lo que vas a ver cuando pagas la entrada del cine. Estamos ante una película de acción para público masculino que no pierde ni un segundo en sutilezas y castiga a los culpables con dureza. Justo lo que pides de ella. Pero dicho esto, hay algunos efectos visuales en algunas explosiones y en un incendio que no acaban de funcionar y se nota el truco. A working man tiene algunas locuras muy freaks, como el amigo ciego que no quiere reconocerlo que comentaba antes. O el traficante ex-militar que reconoce a Statham como un compañero de armas, y le respeta incluso cuando Statham le mata. No se si son elementos pensados para mostrar que la película no se toma muy en serio a si misma, pero al menos consiguen que no sea todo una película plana sin hitos interesantes.

Además, la influencia de John Wick se nota también en la película cuando intentan que nos importe o nos parezca peligrosa la organización de la mafia rusa, con jefes sobre jefes tomando decisiones, cuando es algo que resulta un poco ridículo y no puede importarnos menos. Dicho esto, parece como si Ayer y Statham hubieran querido dejar esa subtrama abierta por si la película funciona y se plantea la posibilidad de rodar una secuela. Porque me parece curioso que Ayer y Statham hayan hecho casi la misma película, con un protagonista ex-militar que intenta tener un trabajo normal de clase trabajadora, teniendo que volver a lo que sabe hacer mejor para resolver un crimen. Aunque siendo sinceros, en realidad esa era la premisa de The Equalizer de Denzel Washington y de innumerables películas de acción. Supongo que han debido pensar que en lugar de tener que pensar una nueva profesión de clase trabajadora para cada película, es mejor seguir con este personaje capataz de obra.

Dicho esto, la verdad es que la película nos entretuvo y nos ha hecho pasar un buen rato. En realidad no la pido más a una película de este tipo. Puede que sea una «hamburguesa con queso», pero en mi caso tenía ganas de comer carne poco hecha. Sabiendo a lo que vas, A working man te va a dar un entretenimiento más que asegurado.

Comparto el trailer de la película:

A working man es una película que te sabes de inicio a fin, pero que da el entretenimiento que esperas de ella.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Estado eléctrico de los Hermanos Russo (Netflix)

Tenía cierta curiosidad por ver la nueva película de los Hermanos Russo, Estado eléctrico, protagonizada por Millie Bobby Brown y Chris Pratt, que Netflix ha estrenado esta semana.

PUNTUACIÓN: 5/10

En un futuro distópico donde los avances tecnológicos y la IA han alcanzado niveles desbordantes, Michelle, una joven huérfana, se embarca en un viaje a través de una América devastada junto a su inseparable robot y a un vagabundo excéntrico, buscando a su hermano menor desaparecido.

Los hermanos Joe y Anthony Russo empezaron a ser conocidos gracias a series de televisión como Arrested development y Community. Tras ser contratados por Marvel Studios, hicieron historia tras dirigir Capitán América: Soldado de Invierno (2014), Capitán América: Civil War (2026), Vengadores: Infinty War (2017) y Vengadores: Endgame (2018). Tras el éxito con Marvel Studios, los Russo crearon su productora AGBO en la que han realizado la pelicula El agente invisible (Netflix, 2022) y la serie Citadel (2023, Prime Video). También produjeron la ganadora del Oscar Todo a la vez en todas partes.

Estado eléctrico está producida y dirigida por Anthony y Joe Russo. El guión de Christopher Markus y Stephen McFeely, guionistas de las míticas películas de los Russo en el MCU, está basado en la novela ilustrada de 2028 de Simon Stålenhag, creador visual de Tales from the loop (Prime Video, 2020). Las crónicas indican que Netflix ha invertido más de 300 millones de dólares en la producción de esta película de 128 minutos de duración, que tiene una fotografía de Stephen F. Windon, el montaje de Jeffrey Ford y la música de Alan Silvestri, otro habitual de las películas de los Russo.

La película está protagonizada por Millie Bobby Brown como Michelle Greene y Chris Pratt como John D. Keats. Otros actores de la película son Ke Huy Quan como el Dr. Clark Amherst / la voz de P.C., Stanley Tucci como Ethan Skate, Giancarlo Esposito como Marshall Bradbury y Woody Norman como Christopher «Chris» Greene, el hermano pequeño de Michelle. Además, en las voces de los robots de la versión original encontramos a Woody Harrelson, Anthony Mackie, Brian Cox , Jenny Slate, Alan Tudyk, Hank Azaria y Colman Domingo.

Tener a los Russo y a Markus y McFeely en un blockbuster familiar parecía una apuesta segura. Sin embargo, tengo que reconocer que Estado eléctrico me ha parecido aburridísima. La premisa de ciencia ficción retro futurista es curiosa: Un mundo pasado de 1990 en el que los robots se levantaron demandando derechos, lo que acabó provocando una guerra. En medio del caos, los humanos acabaron ganando la guerra gracias al CEO de Sentre, Ethan Skate, que desarrolló la tecnología Neurocaster, que permite a los humanos cargar sus mentes en robots drones. Tras la guerra, los robots supervivientes fueron desterrados a una zona de exclusión. El mundo resultante es uno en el que los humanos pasan más tiempo pilotando drones que viviendo sus vidas.

En este mundo, Michelle (Millie Bobby Brown), una huérfana tras perder a su familia en un accidente de tráfico, iniciará un viaje tras encontrarse con un robot que parece contener la mente de su hermano Chris, al que creía muerto. Michelle conocerá a John (Chris Pratt), un soldado al que la guerra traumatizó y que vive junto a un amigo robótico Herman, que le acompañará en su viaje. Un viaje buscando respuestas que cambiará para siempre este mundo.

Y quizá el problema principal es que este mundo pudo servir al artista Simon Stålenhag para crear un libro con ilustraciones impactantes, pero en realidad la ciencia ficción resultante no acaba de ser demasiado interesante. Hasta el punto que ni siquiera Markus y McFeely consiguen plantear una premisa que valga la pena. La idea de una tecnología de drones que dependa de la mente de un niño o todo el concepto de américa perdiendo grandes partes de su territorio para albergar robots que deberían haber sido destruidos, son elementos muy locos que no dan para una película que realmente llegue nunca a funcionar.

La historia es el principal elemento de queja en este película. algo que a su vez condiciona y perjudica al ritmo de la película. Me parece curioso comentar que me aburrí tanto que pegué una cabezada justo cuando Michelle y John encuentran al doctor interpretado por Ke Huy Quan. al día siguiente, comentando mis impresiones con mi hermano Fernando, resultó que él se quedó dormido en el mismo momento que yo, viéndola en su casa en otro momento diferente a cuando la vi yo. Este elemento no me parece aleatorio.

Millie Bobby Brown y Chris Pratt hacen lo que pueden con sus papeles. La Millie está super a gusto con estos papeles con toques dramáticos que la hacen estar al borde del llanto todo el rato. Pratt no consigue sacar el humor de situaciones que no tienen gracias. Ke Huy Quan, Stanley Tucci y Giancarlo Esposito cuentan como «nombres de prestigio» con unos papeles que no tienen demasiada chicha.

No todo es malo en Estado eléctrico. El diseño de producción me parece excelente. Los diferentes robots son una chulada, con un desgaste por el paso del tiempo que luce genial. El diseño del robot sonriente ocupado por la mente de Chris o la idea de Herman, un robot con diferentes tamaños, me parece una idea genial. Por esa parte, creo que la película es genial. También me gusta la música de Alan Silvestri, que tiene un feeling familiar.

El otro elemento destacado de la película son los efectos especiales y la integración de imagen real y CGI. La cantidad, complejidad y espectacularidad de las escenas de acción con múltiples robots es otro de los elementos más destacados de la película, aunque reconozco que el hecho de tener a unos humanos conduciendo drones contra unos robots hace que la acción se sienta un poco intrascendente y sin intensidad dramática.

Se ha formado cierta polémica con el presupuesto de 300 millones de la película. Y es cierto que es una cantidad loquísima pensando que se trata de una película que se ha estrenado en streaming. Pero en realidad lo que debería contar es si la película gusta o no. Si Netlix está contenta de esta inversión, es su problema. Entiendo que la idea de Netflix es crear un blockbuster palomitero que sea la película más vista del canal durante la semana de su estreno. Y eso creo que lo han conseguido. Así que es posible que la película cumpla los objetivos que Netflix planteaba cuando la produjo.

Ya he comentado que la película no me ha convencido. Pero luego he hablado con mi hijo y resulta que a él le ha encantado. Y eso me hizo recordar cuando en los 80 cuando éramos niños veíamos películas que nos encantaban a los chavales que mis padres no podían ni ver. Eso me recuerda que no es necesario hacer obras maestras cuando el entretenimiento debería ser simplemente eso. En este mundo de panfletos ideológicos, resulta refrescante tener una película «blanca» que pueda ser vista sin problemas por familias de toda condición con niños pequeños. La idea que la guerra es mala, que hay que dejar vivir como quieran a los que son diferentes a mi, y que hay que vivir la vida en el mundo real y no estar viciado por el mundo virtual, creo que son ideas que merecen ser destacadas. Para todos, pero especialmente para los niños pequeños.

Comparto el trailer de la película:

Tengo claro que no soy el público objetivo de esta película.

PUNTUACIÓN: 5/10

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