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Crítica de Ellas hablan de Sarah Polley

Ellas hablan de Sarah Polley fue una de las sorpresas de las nominaciones de los Oscars, al ser nominada a Mejor película y Mejor guion adaptado. Por esto no pude evitar ir a verla para compartir mis impresiones.

PUNTUACIÓN: 6/10

Un grupo de mujeres, en una colonia religiosa aislada en medio de Bolivia, luchan por reconciliarse con su fe tras una serie de agresiones sexuales cometidas por los hombres de la colonia.

Sarah Ellen Polley (1979) es una cineasta, activista política y actriz retirada canadiense. Aunque llamó la atención por primera vez como actriz infantil, yo la conocí por Las aventuras del Barón Munchausen (1988). Trabajó como actriz en películas tan variadas como Exótica (1994), El dulce más allá (1997), Ginebra (1999), Go (1999), El peso del agua (2000), No Such Thing (2001), Mi vida sin mí (2003), El amanecer de los muertos (2004), Splice (2009) y Mr. Nobody (2009).

Polley debutó como directora de largometrajes con Lejos de ella (2006), por la que ganó el Canadian Screen Award a la mejor directora y fue nominada al Oscar al mejor guión adaptado. También dirigió Take This Waltz (2011), su primer documental, Stories We Tell (2012) y escribió la miniserie Alias Grace (2017), basada en la novela homónima de Margaret Atwood de 1996. Con Women talking Polley ha conseguido su segunda nominación a Mejor Guion Adapatado, además del premio que supone que la película esté nominada a Mejor Película.

Women Talking es un drama escrito y dirigido por Sarah Polley basada en la novela homónima de 2018 de Miriam Toews, inspirada en hechos reales ocurridos entre 2005 y 2009 en la Colonia Manitoba, una remota y aislada comunidad menonita de Bolivia donde un grupo de hombres realizaron violaciones masivas utilizando anestésico para ganado para dormir a sus víctimas. Violaron a más de 100 mujeres, pero también a niñas de 5 años y ancianas. Los hijos de p&%$ fueron condenados en 2011 a 25 años de prisión por las autoridades bolivianas, además de condenar también a 8 años de prisión al veterinario que les facilitó el somnífero.

La película de 104 minutos de duración cuenta con fotografía de Luc Montpellier, montaje de Christopher Donaldson y Roslyn Kalloo, y música de Hildur Guðnadóttir.

El brillante reparto femenino está formado en los papeles principales por Rooney Mara como Ona, Claire Foy como Salomé y Jessie Buckley como Mariche y Judith Ivey como Agata. Otras actrices que participan son Sheila McCarthy como Greta, Michelle McLeod como Mejal y Kate Hallett como Autje. Frances McDormand, productora de la película, se guarda un pequeño papel en la película, mientras que Ben Whishaw es el único hombre, August, la persona que tomará nota de las decisiones que toman las mujeres al no saber ellas escribir.

La película empieza con un letrero que indica que estamos ante «un acto de imaginación femenina». Esto que no acabé de entender cuando empecé a ver la película tiene su sentido en algo que comentaré más adelante.

Más que una película, Ellas hablan parece una obra de teatro planteada a modo de tesis. Aunque las películas panfletarias en general no me suelen enganchar, en este caso las fantásticas interpretaciones de todo el reparto me han atrapado. Rooney Mara , Claire Foy, Jessie Buckley y todas en general firman una película espectacular en lo actoral que es lo que sostiene la película. Las actrices transmiten tan bien el dolor de una mujer tras ser violada y la esperanza por dar a sus hijos una vida mejor que me sentí sobrecogido en muchos momentos. Casi de principio a fin, la verdad, porque la situación que sufren estas mujeres es muy fuerte. Un drama, el de la violación, cuyos efectos son mostrados en todas sus vertientes: Ira, dolor, negación, búsqueda del olvido, etc… De forma que cada mujer más que un ser de carne y hueso parece el arquetipo de la reacción que una mujer puede sentir ante esta agresión.

La película muestra una larga conversación ante la decisión imposible que deben tomar las mujeres. Tras ser detenidos los supuestos violadores, fueron llevados ante las autoridades ante el miedo que las mujeres les mataran (¿para protegerles de ellas?). Y ante su inminente salida de prisión tras pagar la comunidad la fianza, los jefes religiosos exigen a las mujeres que perdonen a estos hombres (que no han pedido perdón para empezar) bajo amenaza de ser expulsadas de la comunidad y poner en riesgo la salvación de su alma tras excomulgarlas.

Ante esta situación, las mujeres pueden a) perdonar a los violadores y seguir con su vida asumiendo que para la comunidad son seres de segunda categoría que los hombres pueden usar a su conveniencia. b) quedarse en la comunidad y luchar por sus derechos y contra los delincuentes y los que miran hacia otro lado, por difícil que eso parezca. c) Marcharse de la comuna ante la imposibilidad de poder garantizar que estas violaciones no se volverán a producir, para buscar en otro lugar donde ser felices y poder criar a sus hijos en libertad y con más derechos. La decisión que acaban tomando en este contexto creo que es obvia.

Las fantásticas interpretaciones, la música de Hildur Guðnadóttir y una ajustada duración de 100 minutos consiguen que el visionado pasara volando a pesar que el guion es redundante y repetitivo, al quedar claros en los primeros 15 minutos de película las diferentes opciones y los sueños a los que aspiran las mujeres, dando vueltas sobre lo mismo a partir de ahí. La suerte es que el reparto está de 10, consiguiendo que empatizara totalmente con el dolor que sienten sus personajes ante unas situaciones que son muy bestias. Y una vida en esta secta religiosa que las considera seres de segunda, empezando por ejemplo porque no se las permitió ir a la escuela y no saben leer. ¡Qué fuerte, por Dios!! Suele hablarse de la «cultura de la violación», y esta película se esfuerza en mostrar todas las posibilidades en que esto sucede, contando entre otras historias la de una mujer (McDormand) que a pesar de todo se niega a unirse al resto de mujeres al tener esta cultura demasiado metida dentro de su ADN, entendiendo que su obligación es estar con su marido y obedecerle a pesar de todo.

Tengo que alabar a la directora Sarah Polley, porque a pesar de la cualidad teatral de la historia, consigue rodar estas conversaciones de forma super emocionarse. ¿Quién no va a empatizar ante una madre que sólo aspira a que no violen a su hija? (buff, es que todo es fuertísimo). Y además de emocionar, la película como digo resulta interesante porque entiendo que Polley realiza un trabajo estupendo. Ellas hablan tenía todos los números para que me hubiera aburrido soberanamente, cosa que no llegó a suceder.

Como digo, la película me ha gustado. ¿Cómo no sufrir por unas mujeres cuya única aspiración en la vida es que no violen a sus hijas y que estas puedas aprender a leer cosa que ellas no han podido? La película y su etiqueta de «inspirada en hechos reales» hizo que me cagara en los muertos de las sectas y las religiones que denigran y tienen a las mujeres como personas de segunda subyugadas por el marido que las dice lo que pueden o no pueden hacer. Cosa que pasa y va a seguir pasando en el mundo de 2023 en grandes zonas del mundo, no sólo en una pequeña comuna fundamentalista situada en Bolivia. En cierto sentido, si la película sirviera para mostrar esta realidad a mucha gente, mostrando por supuesto lo erróneo de estas sociedades, habría que darse por satisfecho.

Sin embargo, hablaba del «acto de imaginación femenina» y de mi no apetencia por los panfletos. Y antes incluso de conocer los hechos reales que inspiraron a la novela que adapta esta película, me pareció muy fuerte la tesis de la película, según la cual las mujeres tienen que crear su propia sociedad alejada de los hombre para poder vivir seguras . Una tesis repetida machaconamente durante todo el metraje, indicando que los hombres somos unos violadores o consentimos estos hechos por acción u omisión. Excepto, claro, unos pocos aliados que se callan cuando hablan las mujeres y aprenden de sus experiencias. Y que para sorpresa de nadie precisamente es un aliado porque su madre y él fueron expulsados de la comuna por luchar contra la doctrina oficial, por lo que podría ser considerado un outsider del sistema.

Los hechos reales son que los violadores fueron condenados a 25 años de prisión por estos delitos terribles. Pocos me parecen. Además, que yo sepa, diría que las mujeres de esta comuna jamás la abandonaron y siguen viviendo allí con sus maridos, padres y hermanos. Puestos a crear una obra de ficción, Polley podía haber planteado un John Wick y hacer que este grupo de mujeres masacraran a estos HdP con hachas, cuchillos y azadas. O una historia de terror Lovecraftiano en la que un dios primigenio bebiera la sangre de los culpables en copas hechas de cráneos a partir de la invocación de las víctimas, que vivirían felices a partir de ese momento en una orgía sin fin. Y pongo estos ejemplos extremos para resaltar que puestos a inventarse algo, la escritora Miriam Toews y luego Polley plantean una historia que conecta con las teorías del feminismo radical que grita a los cuatro vientos que los hombres somos todos culpables del pecado original del machismo y el patriarcado que explota y subyuga a las mujeres. Ante lo cual la única opción lógica es derribar la sociedad actual para construir otra segregada. ¿Cómo se os queda el cuerpo?

El drama de las mujeres está super bien interpretado y con eso me ganan, pero la parte del panfleto es tan evidente que me deja perplejo y hasta preocupado. Y obviamente la situación de las mujeres en estas sectas religiosas (y en algunas religiosas mayoritarias, las cosas como son) es terrible y me parece bien que se denuncie a estas sociedades que parece se han quedado ancladas en el siglo XVIII. Pero dentro de esto, tengo claro que las metáforas que se desprenden de esta película no están pensadas únicamente para los menonitas, sino con la intención de que se trasladen a la sociedad occidental, generando una especie de enmienda a la totalidad. Por eso la línea de «acto de imaginación femenina» inicial, porque a partir de unos hechos reales, éstos se utilizan para transmitir un discurso político identitario muy muy concreto. Y muy radical. Y que sin embargo parece que es aceptado como si tal cosa por cada vez más personas que sufrimos el bombardeo de ideas radicales que van camino de convertirse en mainstream.

Y entiendo que tendría que estar hablando únicamente de la película y sus méritos, que los tiene. Pero es que su intención pontificadora es tan obvio que me parece una pasada.

En relación a los Oscars, me parece imposible que pueda ganar el premio a Mejor película, que esté en alguna quiniela en realidad, siendo la propia nominación premio en si mismo. Sin embargo, dada la corrección política extrema de la Academia de Cine, creo que tiene muchas posibilidades de ganar en la categoría de Guion Adaptado. En dos semanas saldremos de dudas.

Comparto el trailer de la película:

Ellas hablas es un potente alegato político y una película emocionante gracias a unas actrices impresionantes. Tú decides con qué te quedas.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de El piloto de Jean-François Richet

El piloto, la nueva película de Gerard Butler, en este caso acompañado por Mike Colter y dirigido por el director francés Jean-François Richet, me ha resultado super entretenida.

PUNTUACIÓN: 7/10

En la noche de fin de año, el piloto experto Brodie Torrance (Gerard Butler) realiza un arriesgado aterrizaje cuando su avión, repleto de pasajeros, es alcanzado por un rayo. Perdidos en medio de una isla devastada por la guerra, Torrance se dará cuenta que sobrevivir al vuelo sólo ha sido el principio de una terrible aventura llena de peligros. El piloto deberá usar todo su ingenio para intentar llevar a los pasajeros a sus destinos sanos y salvos.

Jean-François Richet (1966) es un guionista, director y productor de cine francés. Su opera prima Inner City (1995) fue nominada en la 21ª edición de los Premios César en la categoría de director nobel. Sus siguientes películas fueron Ma 6-T va crack-er (1997) – película que caricaturiza la guerra entre bandas, el remake de Assault on Precinct 13 (2005), Mesrine (2008), One Wild Moment (2015), la estupenda Blood Father (2016) y El emperador de París (2018)

La película cuenta con un guión de Charles Cumming y J. P. Davis, a partir de una historia de Cumming, un guionista y escritor de novelas especializado en el género de espionaje. En el resto de apartados tenemos la fotografía de Brendan Galvin, el montaje de David Rosenbloom y la música de Marco Beltrami y Marcus Trumpp. La película de 107 minutos de duración fue rodada en localizaciones de Puerto Rico y ha contado con un presupuesto de 25 millones de dólares.

En el reparto tenemos de principales ganchos a Gerard Butler como Brodie Torrance, un piloto comercial capitán del vuelo accidentado, y Mike Colter (Luke Cage en las series de televisión de Netflix) como Louis Gaspare, un prisionero que está siendo extraditado acusado de homicidio en su juventud, que escapó para formar parte de la Legión Extranjera Francesa .

En resto del reparto estaría formado en sus papeles principales por Yoson An como Samuel Dele, el copiloto de Torrance, Tony Goldwyn como Scarsdale, un antiguo oficial de las Fuerzas Especiales que lidera los esfuerzos de rescate, Daniella Pineda como Bonnie Lane, la jefa de azafatas, Paul Ben-Victor como Terry Hampton, el propietario de la aerolínea, Remi Adeleke como Shellback, un mercenario encargado de liderar el equipo de rescate en el terreno, Joey Slotnick como Matt Sinclair, un hombre de negocios malhumorado y uno de los pasajeros y Evan Dane Taylor como Datu Junmar, señor de la guerra local y líder terrorista en Jolo, la isla donde aterriza el avión accidentado.

El piloto me ha sorprendido muy positivamente. Tengo que reconocer que vi la película gracias a que mi hermano Fernando me comentó que le había gustado. Y me alegro que lo hiciera, porque últimamente no veo en el cine demasiadas películas de acción de «clase media», por así decirlo. Está claro que no nos da la vida ni el presupuesto para verlo todo y con ciertas películas con feeling a serie B uno pensaría que no pasa nada por esperarse para verla en casa cuando se estrene en alguna plataforma. Pero al final si estas películas no son rentables dejarán de producirse, y creo que sería una pena, porque al menos esta funciona de maravilla de principio a fin.

El piloto funciona desde el primer fotograma consiguiendo con las pinceladas básicas que empaticemos con el protagonista interpretado por Gerald Butler, un piloto veterano que decidió cambiar su trabajo y trabajar en líneas de segunda para poder estar más cerca de su hija que vive en Hawai. Su drama está claro, tiene que sobrevivir para volver a verla, y a ser posible, conseguir que el resto de tripulación y el pasaje también lo haga. El personaje interpretado por Mike Colter también es alguien de pocas palabras, una persona sin duda peligrosa que cometió un pecado en su juventud que le ha perseguido hasta el presente. Dentro que ninguno tiene interpretaciones dramáticamente intensas, la verdad es que tanto Butler como Colter tienen presencia en pantalla, que es más que muchos intentos de estrellas que los ves y notas que no tienen nada.

Al fiarme de mi hermano, realmente no sabía nada de la película más que había un avión y pasaba algo. Esto ha hecho que las numerosas sorpresas de la historia me han sorprendido para muy bien. El guion funciona como un tiro sin dar casi un segundo de respiro, consiguiendo que todo parezca plausible y sin locuras o giros absurdos. Bueno, quizá lo del climax final es un poco over-the-top, pero como está bien planteado, realmente a mi me funcionó sin problema. La forma en que la tensión avanza a medida que pasa el metraje me ha gustado, como también el hecho que la película empieza pareciendo una cosa transformándose en su segunda mitad.

Hay pocas escenas de acción en la película, pero las que hay están super bien rodadas, mostrando una fisicalidad estupenda. Casi diría que Butler interpreta un combate cuerpo a cuerpo que está muy bien. Como digo, sin grandes alardes, todo lo que plantea está muy bien resuelto.

El piloto es una película que sabe en que liga juega y que diría que hace bien todo lo que se plantea. La dosis de entretenimiento escapista está más que conseguida con esta película. De hecho, aparte del tirón de Gerald Butler, creo que el personaje de Mike Colter tiene también posibilidades. Aunque esta película está consiguiendo unas taquillas más bien discretas, estaría curioso que se planteara algún tipo de continuación a esta historia que volviera a reunirles. O para el caso, que hagan otra película que no tenga nada que ver, pero que trabajen juntos.

Comparto el trailer de la película:

El piloto me ha parecido una estupenda película de acción que creo que está pasando super desapercibida y que merece el tiempo de los fans de los thrillers y del cine de acción.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Ant-Man y la Avispa: Quantumanía de Peyton Reed (Sin spoilers)

La Fase 5 del MCU se inaugura con la tercera película de la franquicia del Hombre Hormiga, Ant-Man y la Avispa: Quantumanía, de nuevo dirigida por Payton Reed y que cuenta con el reparto estelar formado por Paul Rudd, Evangeline Lilly, Michelle Pfeiffer, Michael Douglas y la presentación de Jonathan Majors como Kang el Conquistador.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Scott Lang y Hope Van Dyne, junto con Hank Pym y Janet Van Dyne, exploran el Reino Cuántico, donde interactúan con extrañas criaturas y se embarcan en una aventura que va más allá de los límites de lo que creían posible. (FILMAFFINITY)

Peyton Reed completa su trilogía de Ant-Man a partir de un guion escrito por Jeff Loveness, escritor de comics de Marvel además de guionista de Rick and Morty. Dado que Loveness ha sido confirmado para escribir el guion de Vengadores: Dinastía de Kang, diría que su trabajo en esta Quantumanía ha debido gustar a Kevin Feige y su equipo. La película de 124 minutos de duración se estima que ha contado con un presupuesto de 200 millones de dólares y ha sido rodada con el StageCraft usado en The Mandalorian. La fotografía es de William Pope (Shang-Chi), montaje de Adam Gerstel y Laura Jennings, y música de Christophe Beck, autor de las bandas sonoras de las dos películas anteriores de Ant-Man o de Wandavisión.

En el reparto, repiten los protagonistas Paul Rudd como Scott Lang / Ant-Man, Evangeline Lilly como Hope van Dyne / Wasp, Michelle Pfeiffer como Janet van Dyne y Michael Douglas como Hank Pym. Las nuevas incorporaciones son Jonathan Majors como Kang el Conquistador, Kathryn Newton como Cassie Lang, la hija de Scott Lang convertida en una joven con el mismo traje que su padre y Bill Murray como Lord Kryla del reino cuántico.

Antes de empezar a valorar la película, ¡NO HAGÁIS NI CASO A LOS CRÍTICOS! Quantumanía ha sido machacada por la crítica y ahora mismo aparece con un 48% en Rotten Tomatoes, lo que significa que más de la mitad de las críticas no son buenas. Y no acabo de entenderlo. Más allá que cada crítica sólo representa la opinión individual de cada persona, llevamos tanto tiempo con tanta gente con ganas de ver fracasar una película de Marvel (¿no lo hizo Eternals, aunque mitigado al estrenarse en tiempos de COVID?), que parece que algunos críticos se lanzan entusiasmados ante la posibilidad de conseguirlo con esta película.

Y entrando ahora ya si a hablar de Quantumanía, la verdad es que la película está muy muy bien. Parece mentira que viendo Ant-Man de donde viene, con una primera película que podría ser considerada «pequeña» en todos los aspectos, haya sabido transformarse y abrazar la ciencia-ficción más loca y grande imaginable. Quantumanía me recuerda a John Carter, otra película excelente machacada también en su momento por la crítica que también creaba un mundo diferente a todo. Lo digo porque una de las mejores cosas de la película es la creación del mundo cuántico. Peyton Reed aprovecha de maravilla las posibilidades del StageCraft de The Mandalorian para crear escenas super potentes visualmente que merecen sin duda verse y disfrutarse en pantalla grande. Además, el diseño de producción es tremendo y crea seres realmente alienígenas que no se parecen a nada visto en la ciencia ficción reciente, algo que me gusta mucho. El guion de Loveness explica y justifica todo suficientemente, yendo eso sí a toda velocidad, pero la verdad es que me quedé con ganas de conocer más cosas de este mundo cuántico, su ecosistema y habitantes.

Hay algún momento en que Scott Lang (Paul Rudd) se siente secundario de su propia película, pero luego recordé que realmente ya no es SU película, al estar contando una aventura de toda la familia. Habría que estar muy tonto si tienes a Michelle Pfeiffer y Michael Douglas y no los aprovechas. Y la verdad es que tanto Pfeiffer como Douglas tienen un carisma bestial, aunque por ejemplo Douglas (Hank Pym) parece bastante desaprovechado, tiene un momentazo en el climax final que casi me hizo levantarme de mi asiento para aplaudirle. Al entender que estamos ante un protagonismo coral, me parece que el guion equilibra bastante bien a toda la familia y consigue que todos tengan sus momentos para brillar, algo que me parece que está muy bien. Incluso a pesar de lo que decía al principio, la verdad es que Paul Rudd lo hace también muy bien y es el centro sobre el que los demás personajes gravitan y tienen también un montón de momentazos. Además de ser el narrador de la historia, por lo que no puede ser más protagonista de lo que es.

Tengo que reconocer que Cassie Lang en gran parte de la película me estaba cayendo mal, haciendo que fuera un poco la Marie Sue de turno inevitable en los tiempos en los que estamos. El arranque de la película me recordó al Hawkeye de Matt Fraction y David Aja en el que para hacer brillar a Kate Bishop convertían a Clint en un incompetente, cosa que por cierto la estupenda serie de Disney+ no hizo. En este sentido, Cassie lucha por causas sociales y es una científica brillante que inventa aparatos increíbles y le echa en cara a su padre que no haga nada socialmente responsable. Sin embargo, a medida que avanza la película el lazo afectivo con su padre está genial y creo que redime en parte al personaje. Por cierto, ante tanto protagonista, hay que reconocer que sabe un poco mal que Hope Van Dyne quede como el personaje más intrascendente de la familia Hormiga-Avispa en la película. Aunque incluso ahí, la película le guarda un par de momentazos clave en el climax final. Si, como decía antes, el guion me parece super equilibrado en el aspecto de los personajes.

Llegamos al villano. Jonathan Majors está genial como Kang El Conquistador. Realmente no diría que es lo mejor de la película como he leído a algunas personas, pero este hombre tiene carisma y un interesante rango interpretativo. Majors tiene presencia cuando está en pantalla, consiguiendo mirar de tu a tu a Michelle Pfeiffer, lo cual no es cualquier cosa. Antes de eso, la película hace algo muy bien y es anticipar su presencia mediante el miedo que los habitantes del mundo cuántico le tienen, de forma que cuando finalmente aparece sientes que es alguien muy muy poderoso. Tras verle en Loki y teniendo en cuenta que la propia existencia de Kang implica la existencia de otros yo suyos en diferentes realidades, creo que Majors no se va a aburrir y va poder añadir matices diferentes en las próximas películas del MCU en las que participe.

Pero volviendo a Quantumanía, me encanta ver a un villano mostrado como un conquistador que arrasa todo cuanto tiene delante simplemente porque puede. Recordando al Kang de los comic, en sus orígenes era alguien del futuro que viajaba atrás en el tiempo ¡por aburrimiento! Llevamos años con villanos con los que los productores han buscado que empaticemos con ellos haciéndoles víctimas del sistema racista, haber sufrido traumas infantiles o lo que sea, que resulta casi refrescante ver a un malo cuyo plan es ser malo y no pretende que empatices con él. De hecho, el guion super ajustado consigue explicar rápida pero suficientemente la presencia de Kang en el mundo cuántico y su motivación, con conexiones a la antes mencionada Loki o a Doctor Strange en el multiverso de la locura, construyendo narrativamente el elemento clave que va a ser clave en el futuro del MCU. Por ponerle un pero, durante algunos momentos parece que habla demasiado y no actúa, pero cuando le vemos desatado en el climax final ¡oh, boy!, nos ofrece unas escenas super potentes. De hecho, es ese aspecto también veo que han construido bien la tensión para que estalle al final de forma satisfactoria, por lo que visto en su conjunto no me puedo quejar. Y por cierto, casi se me olvida, pero destacar también que la armadura de Kang luce imponente en la película, me ha gustado mucho. Este era un tema que podía generar dudas dada la combinación de color de los comics, pero el diseño consigue que la combinación cromática del verde con el casi lila funcione y quede imponente y peligrosa.

A pesar de la que acabo de decir sobre las conexiones de la película con el futuro del MCU, Quantumanía es una película autocontenida en si misma que ofrece una historia con principio, nudo y desenlace satisfactorio que ante todo se siente como una parte de la historia de Ant-Man y la Avispa. Como película de aventura cósmicas creo que está genial y como decía antes merece verse en pantalla grande. No he hablado suficientemente de Peyton Reed, pero creo que hace un buen trabajo, como director de efectos especiales ha crecido un montón en estos años y le deseo que tenga éxito con sus próximos encargos en Marvel o donde sea, una vez finalizada su trilogía del Hombre Hormiga. Por cierto, se me había olvidado comentar que Quantumanía tiene muy poco humor. De hecho, las gotas de humor son en la Tierra, en cuanto la familia Lang-Pym-Van Dyne viaja al mundo cuántico, la película se vuelve muy seria, sobre todo con todo lo relacionado con Kang. Es curioso que «la gente» critica las película por el humor, y cuando una película no lo tiene también es criticada. A ver si se aclaran.

Si tengo que decir algo menos bueno, diría que es MODOK. Más allá de la sorpresa inicial, creo que es un personaje desaprovechado a todos los niveles. Aparte que por su propia existencia sabes que es digital, con una cabeza con cuerpo pequeño que es muy difícil de conseguir que te lo creas cuando lo ves en imagen real. Y ojo que el departamento de efectos especiales y el diseño de producción lo hacen bien, pero estamos ante un personaje difícil. Algo que no es negativo pero si me ha decepcionado es la participación de Bill Murray en la película, que más que secundario queda apenas en un cameo.

Una cosa que me hace cierta gracia es que últimamente me quejo de las duraciones de películas superiores a dos horas y media (Babylon, Tár, Los Fabelman) y la obsesión de alargar más de cuenta cosas que se hubieran contado mejor en películas más cortas. Y sin embargo, llego a Quantumanía y siento que la película se hubiera beneficiado de 10-15 minutos más para que todo hubiera respirado un poco más y se hubiera podido mostrar el mundo cuántico, sus habitantes (algo desaprovechados) y la opresión de Kang un poco mejor. Y creo que el guion está super ajustado y todo está correctamente explicado y justificado, pero esa sensación me deja.

Quantumanía me ha gustado (mucho) y creo que hace muchas cosas bien en prácticamente todo lo que plantea. Sin embargo, tengo que reconocer que NO me ha flipado. En estos momentos de polarización de las redes sociales en los que o algo es sobresaliente o una mierda, parecería que esto es un problema, pero hay que rebelarse ante esta visión en blanco y negro del mundo. Hay que aplaudir que una película tenga tan claro lo que es y lo muestra en toda su gloria y bendita locura a los espectadores sin ningún complejo. Porque repito que lo que Quantumanía es y propone lo muestra muy bien en pantalla, ofreciendo una película con un ritmo endiablado que resulta super entretenida.

Comentaba al principio sobre los críticos. Y pensando sobre los motivos de tanta crítica negativa, se me ocurren dos motivos. El primero es que Marvel Studios nos ha malacostumbrado a que sus películas funcionen a dos niveles diferentes, además del obvio de ser una historia aventurera. Por ejemplo Black Panther Wakanda Forever es además de una aventura una reflexión sobre el duelo y la pérdida de un ser querido, y Doctor Strange en el multiverso de la locura fue lo más parecido a una película de terror que tendremos en el MCU. Sin embargo, Quantumanía es «sólo» una aventura de ciencia-ficción. Y no necesita ser nada más mientras eso lo haga bien. Por cierto, recordando Wakanda Forever, está muy bien lo del duelo por la muerte de Chadwick Boseman, pero al final Ryan Coogler nos dió una película que al menos a mi se me hizo aburridísima. Quantumanía no me transmitió esa sensación nunca, punto positivo para ella.

El segundo motivo sería también obvio. Si a un crítico no le gusta la ciencia ficción o los grandes despliegues de efectos especiales, obviamente esta película no le puede gustar porque diría que el 90% de la película, o más pensando que hablamos de TODO el mundo cuántico, cuenta con un efecto digital. Tan simple como eso. Y en un mundo ideal un «crítico» debería abstenerse hacer una crítica que ya lleva escrita de antemano porque sabe que NO le va a gustar. O al menos reconocer su parcialidad siendo honesto con sus lectores. Obviamente esto no sucede, y me imagino a los Boyero de la vida yendo asqueado a ver Quantumanía porque es su obligación por su trabajo, para luego salir comentando que como esperaba, no le ha gustado. En fin, reconozco que no he leído críticas porque a) quería llegar al cine sabiendo lo menos posible. b) justo a continuación me he puesto a escribir esta reseña. Pero hay tanta gente que dice sin pudor que NO le gusta el MCU, que creo que le tenían ganas.

Quantumanía ha costado, según lo que he leído, alrededor de 200 millones de dólares, aunque no hay cifras oficiales. Entiendo que rodar en el StageCraft ha ayudado a que los costes no se disparen. Eso significa que recaudando 650/700 millones la película no sólo superará la recaudación de Ant-Man y la Avispa (622 millones en 2018), sino que dará beneficios a Marvel Studios y será un éxito bajo cualquier punto de vista. Lo digo ahora porque ya me veo a los de siempre comentar que es un fracaso si no alcanza los 1000 millones.

Lo dicho, no dejes que nadie te arruine tu entretenimiento, no lo dudes y vete a ver Quantumanía.

Comparto el trailer de la película:

Ant-Man y la Avispa: Quantumanía es una estupenda película de ciencia-ficción y aventuras que merece verse en pantalla grande. No hagas caso de las unanimidades de redes sociales y ves a verla, sobre todo si eres fan del MCU, creo que te gustará.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Los Fabelman de Steven Spielberg

Tenía ganas de ver Los Fabelman, la última película de Steven Spielberg nominada a 8 Oscars que plantea una historia semiautobiográfica de Spielberg y un homenaje a la magia del cine.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Film semiautobiográfico de la propia infancia y juventud de Spielberg. Ambientada a finales de la década de 1950 y principios de los años 60, un niño de Arizona llamado Sammy Fabelman, influido por su excéntrica madre, artista (Michelle Williams), y su pragmático padre, ingeniero informático (Paul Dano), descubre un secreto familiar devastador y explora cómo el poder de las películas puede ayudarlo a contar historias y a forjar su propia identidad.

Spielberg escribe el guion de esta historia semiautobiográfica junto a Tony Kushner. La película de 151 minutos cuenta con fotografía de Janusz Kaminski, montaje de Michael Kahn y Sarah Broshar, y música del maestro John Williams.

El reparto está formado por Michelle Williams como Mitzi Schildkraut-Fabelman, la alentadora madre de Sammy y experta pianista. Está basada en la madre de Spielberg, Leah Adler. Paul Dano es Burt Fabelman, el padre de Sammy e ingeniero informático. Está basado en el padre de Spielberg, Arnold Spielberg. Gabriel LaBelle es Samuel «Sammy» Fabelman, el hijo de dieciséis años de la familia que aspira a convertirse en cineasta, con Mateo Zoryan Francis-DeFord interpretando a Sammy cuendo es un niño. Sammy sería Steven Spielberg.

Otros actores de la película son Seth Rogen como Bennie Loewy, compañero de trabajo y mejor amigo de Burt que se convierte en tío sustituto de Sammy, Julia Butters es Regina «Reggie» Fabelman, la primera hermana menor de Sammy (Birdie Borria la interpreta de niña) basada en la hermana de Spielberg. Judd Hirsch es Boris Podgorny, tío abuelo de Sammy y antiguo trabajador del cine y domador de leones de circo. Jeannie Berlin interpreta a Hadassah Fabelman, la madre de Burt y Robin Bartlett es Tina Schildkraut, la madre de Mitzi.

La película recibió numerosos premios y nominaciones como el Globo de Oro a Mejor Película, y ocho nominaciones a los Óscars. Además del premio a la mejor película, Los Fabelman también fue nominada al mejor director, a la mejor banda sonora original -John Williams-, al mejor maquillaje y peluquería, al mejor diseño de producción y al mejor guion original. Michelle Williams nominada a Mejor Actriz, y Judd Hirsch como Mejor Actor de Reparto completarían los nominados.

Steven Spielberg nació en 1946, tiene ahora mismo 76 años. Y me parece una maravilla la lucidez y la maestría que demuestra en esta película. Partiendo de los elementos técnicos, Spielberg nos muestra como la MAGIA del cine es mucho más que poner en una pantalla imágenes en movimiento, sino que su cámara parece captar siempre la imagen más icónica de las cosas respecto a como son en realidad. Hay un momento super potente en ese sentido en la película, cuando un personaje se da cuenta que nunca alcanzará en su vida real la fuerza y el poderío con que Sammy le muestra en una película de instituto, siendo una losa con la que tendrá que vivir.

La forma en que Spielberg nos cuenta su historia y cómo una vez su yo niño se ve iluminado por la pantalla de un cine ya no pudo parar hasta formar parte de la industria es sencillamente brillante. Estamos ante un maestro a la hora de contar la historia con imágenes, nadie consigue mover la cámara de formas tan sutiles y a la vez tan potentes, consiguiendo una colección de planos perfectos y escenas emocionantes que parecen creadas sin esfuerzo, como si fuera obvio y obligatorio que cada escena fuera rodada de esa manera. La elegancia y el flow que tiene esta película te coge en el primer fotograma y ya no te suelta hasta el final.

Una parte que he disfrutado muchísimo, y que estoy seguro que todos los que aman el cine lo harán también, es toda la parte de cine dentro de cine mientras vemos a Sammy rodar y montar sus películas caseras y como va mejorando con cada nuevo proyecto. En esta parte hay un momentón super emocionante que cambió a su familia para siempre, y que está rodado magistralmente. Ver las técnicas clásicas de montaje y los rudimentarios trucos para crear efectos especiales, algo sobre lo que ya le había leído en entrevistas suyas pero que visto en imágenes es obviamente triple más impactante. Hay muchísimas cosas que me han volado la cabeza de esta película.

Aparte del cine dentro del cine y de transmitir la magia y la fueza del cine, la película hace una interesante reflexión sobre la naturaleza de los artistas y como cuando amas algo con la fuerza que lo amaba Spielberg, eso va a tener prioridad frente a su familia. En este sentido, la escena de Judd Hirsch, que interpreta del tío abuelo de Sammy, es toda una declaración de intenciones, al hablarnos de la soledad del creador que pone su arte por encima de todo. Y es que ese es el conflicto emocional, Sammy tiene dos figuras paternas que le llevan en direcciones opuestas y que le obligarán a elegir. Su madre le anima a cultivar su vena artística mientras que su padre quiere que se centre en las cosas «de verdad», las que sirven para algo. Y aunque ama a su familia, descubrir que el cine lo es todo es el aprendizaje que marcará el camino de Sammy en la película.

No haría falta ni comentarlo, pero Los Fabelman técnicamente es una maravilla. La fotografía de Janusz Kaminski consigue no sólo crear la mejor iluminación posible, sino conseguir que todo tenga peso, presencia, se sienta real con nosotros paseando dentro. Y qué decir de John Williams, junto a Spielberg yo no entiendo el CINE sin ellos, mi afición cinéfila está marcado por sus obras y en Los Fabelman crea una partitura sencilla pero emocionante que transmite el amor de la familia.

Dentro que la película me ha gustado mucho, puestos a ponerle algún pero lo primero que se me ocurre es la duración. Iba a decir que no se me había hecho larga, pero la verdad es que la parte del instituto en California con Sammy ya post-adolescente sí me resultó un poco larga, aunque hay que reconocer que narrativamente todo está perfectamente planteado para conseguir el potente climax en el baile de graduación. Los Fabelman es otro ejemplo de la locura que asola a la industria del cine, con unas duraciones exageradas. De hecho una parte fundamental del cine es su capacidad de síntesis y ser capaces de contar una historia completa y satisfactoria en apenas dos horas. Teniendo en cuenta las métricas de medición de audiencias del streaming, parece que los estudios ahora mismo están pidiendo a los directores que hayan sus películas lo más largas posibles. Y como me ha pasado últimamente, creo que esta película hubiera sido aún mejor cortando 10 o 15 minutos.

Quizá un segundo tema es que el personaje de Sammy me ha resultado super frío. Spielberg dota a la película de emoción gracias a los actores adultos que hacen un trabajo espectacular y a unas gotas de sentimiento (no sensiblería) perfectamente colocadas, pero como protagonista Gabriel LaBelle debería haber transmitido algo más de lo que lo hace. Este detalle hace que globalmente me haya gustado mucho pero a la vez no me haya volado la cabeza la historia de Sammy tal y como la hemos visto.

hablando del reparto, la verdad es que Michelle Williams está espléndida. Es uno de esos papeles «caramelo» que quieren todas las actrices para lucirse, y ella lo aprovecha convirtiéndose en el corazón desquiciado de la familia. Paul Dano tiene un papel quizá un poco más desagradable, al ser el padre serio que no entiendo que el amor de Sammy por el cine es mucho más que un hobby. Sin embargo, Dano hace una interpretación también soberbia dentro de la contención. Además del nominado Judd Hirsch, me ha sorprendido también para bien Seth Rogen, siendo los niños de la familia correctos para lo que la película necesitaba de ellos.

Spielberg toca muchos elementos en esta historia, también el bullying que sufrió en el instituto provocado por el antisemitismo de muchos jóvenes. Pero todo está mostrado con una óptica positiva, sin intentar atacar a nadie en concreto, al ser cosas ya pasadas que no se pueden cambiar. En este sentido, podría pensarse que esta es una versión dulcificada de su vida, pero el conjunto transmite tanto amor en todos los aspectos, que es imposible no salir encantado del cine tras ver esta película.

Por cierto, la guinda de la película es una anécdota que Spielberg ha contado en multitud de ocasiones sobre el maestro John Ford, que sirve de broche de oro para la historia, dejándola en el momento perfecto para que adquiera categoría de mito. Porque como nos dice la película, lo que vemos no es real, y a la vez es mucho más real que el mundo que nos rodea.

Una vez vista Los Fabelman, entiendo que la imperfecta y operística Babylon de Damien Chazelle haya sido olvidada por los académicos a la hora de las nominaciones. Y es que puestos a elegir una película que muestre cine dentro de cine y que sea un canto de amor al medio, la película de Spielberg es mucho más brillante y redonda en todos los aspectos. Y dura media hora menos, no hay color. Bromas aparte, si te gusta el cine harás bien en buscarte un hueco para ver Los Fabelman en pantalla grande. Hazme caso, me lo agradecerás.

Comparto el trailer de la película:

Los Fabelman es CINE. Que Spielberg conserve la salud muchos años, menudo maestro.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Almas en pena en Inisherin de Martin McDonagh

Aunque reconozco que no conecté con Tres anuncios en las afueras, me he acercado a la siguiente película de su director Martin McDonagh, Almas en pena en Inisherin, con mentalidad abierta tras convertirse en una de las películas favoritas de para los Oscars 2023, al recibir 9 nominaciones.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Ambientada en una isla remota frente a la costa oeste de Irlanda, Almas en pena de Inisherin cuenta la historia de dos amigos de toda la vida, Pádraic y Colm, quienes se encuentran en un callejón sin salida cuando Colm pone fin a su amistad de un modo abrupto. Un Pádraic atónito, ayudado por su hermana Siobhán y por Dominic (un joven con problemas), se esfuerza por reconstruir la relación, negándose a aceptar las negativas de su amigo de siempre. Cuando Colm le plantea a Pádraic un ultimátum desesperado, los acontecimientos se precipitan y provocan consecuencias traumáticas. (FILMAFFINITY)

Martin Faranan McDonagh (Londres, 1970) es un dramaturgo y cineasta británico-irlandés. The Banshees of Inisherin (2022) es su cuarta película como director y guionista tras Vacaciones en Brujas (2008, donde trabajó por primera vez con Colin Farrel y Brendan Gleeson), Seven Psychopaths (2012), y la aclamada Tres carteles a las afueras (2017).

La película ambientada en una pequeña isla de Irlanda en 1923 fue rodada en localizaciones naturales de las islas de Inishmore y Achill de agosto a octubre de 2021. La película de 114 minutos tiene fotografía Ben Davis, montaje Mikkel E. G. Nielsen y música Carter Burwell.

Su estreno mundial fue en el pasado Festival Internacional de Cine de Venecia de 2022, donde Farrell ganó la Copa Volpi al Mejor Actor y McDonagh ganó la Osella de Oro al Mejor Guion. The Banshees of Inisherin recibió nueve nominaciones en la 95.ª edición de los Premios de la Academia, incluyendo Mejor película, Mejor director, Mejor actor (Farrell), Mejor actor de reparto (Gleeson y Keoghan), Mejor actriz de reparto (Condon), Mejor guion original, Mejor Montaje y Mejor Banda Sonora Original. En los Globos de Oro, logró tres victorias de ocho nominaciones: Mejor Película Comedia o Musical, Mejor Actor Comedia o Musical (Farrell) y Mejor guion.

En el reparto tenemos a Colin Farrell como Pádraic Súilleabháin y Brendan Gleeson como Colm Doherty, dos amigos cuya amistad termina sin motivo aparente de un día para otro. Kerry Condon es Siobhán Súilleabháin, la hermana de Pádraic y una joven inteligente que destaca del resto de habitantes del pueblo. Barry Keoghan es Dominic Kearney, un joven sin ocupación amigo de Pádraic, mientras que Gary Lydon es su padre Peadar Kearney, el policía de la isla. Por último Pat Shortt es el tabernero Jonjo Devine.

Empezando por los elementos positivos de la película, me ha gustado muchísimo la fotografía de la película, con unos espacios naturales bellísimos y una recreación perfecta del mundo de esta isla irlandesa imaginaria en la década de 1920. El diseño de producción incluyendo el vestuario me parece que está muy también, al igual que la estupenda música de la película. Pensando en la fotografía y todo el aspecto visual, la verdad es que es una película bonita de ver.

En general el reparto están todos bien. Entiendo los premios que ha conseguido hasta ahora Colin Farrell, porque él es el corazón de la película y su actuación es de 10. Reconozco que no pude ver la película en V.O. y por tanto seguro que algo se perdió en la traducción, pero encuentro que las nominaciones Barry Keoghan y Kerry Condon como mejores actor y actriz de reparto son algo exageradas, dentro que me gusta su trabajo. Y lo mismo podría decir de un Brendan Gleeson que no parece que actúe, simplemente está en pantalla con su presencia imponente, aunque no haga nada relevante.

Desde cierto punto de vista, la película puede verse como una crónica de un tipo de vida que posiblemente siga existiendo en pueblos pequeños o de difícil acceso. Unos pueblos en los que nunca pasa nada y todo es rutinario y monótono, poblado por gente gris que sabe que su vida va a ser siempre igual. En este contexto, un pequeño (gran) cambio en la vida de una persona acaba provocando un efecto bola de nieve de efectos inesperados, al alterar el orden establecido. La película también muestra los estragos que causa la soledad en el ser humano, y cómo va rompiendo nuestro espíritu día tras día.

Como véis, estoy intentando buscar las cosas positivas a una película que no me ha gustado. Empezando porque como ya pasó en Tres anuncios en las afueras, McDonagh plantea la historia con un tono casi de comedia negra, pero las situaciones no tienen ni pizca de gracia. Para ser sincero, sólo hay una situación que funcionaría como humor, cuando al principio de la película tras decirle Colm (Gleeson) a Pádraic (Farrell) que rompe su amistad, todo el mundo pregunta a Pádraic qué había hecho para provocar esa reacción. Eso que pasa en el tercer minuto de película es el único momento de humor que me funciona. El resto creo que son disparos de fogueo que rompen el drama que está viviendo el personaje de Farrell, y le hace un flaco favor a la historia.

Luego hay otro tema para mi clave. Comentaba la posible intención del director de mostrar la aburrida vida de la gente de estos pueblos pequeños, gente sencilla con una vida rutinaria, monótona y aburrida, trabajando por la mañana para luego ir al pub por la tarde, y el domingo a misa. Y eso como idea es más que correcta. Sin embargo, en la ejecución McDonagh se da un tiro en el pie, porque muestra a Pádraic (Farrell) prácticamente como si fue una retrasado mental. Perdón por la expresión. Y esto es un enorme problema a lo largo de toda la película que me sacaba completamente del visionado. De hecho, su inteligencia es puesta en duda varias veces a lo largo de la película, sosteniendo que «no es tonto, es bueno», lo cual puede ser un rasgo comúnmente asociado a este colectivo. Otros elementos como la relación con la burrita y como quiere que los animales entren con él en la casa, afianzarían esta idea. El hecho de ver como la vida ordenada de una persona se derrumba a partir de una pequeña divergencia como idea ya digo que está bien, pero pierde todo el interés cuando el que sufre este comportamiento no tiene pleno control de sus actos por su discapacidad. Se pierde por tanto la posibilidad de que sea una metáfora aplicable al drama de los habitantes del medio rural. En todo caso, la interpretación de Colin Farrell como alguien estoico que no puede entender que su mundo se derrumba cuando él sigue haciendo lo mismo que hizo toda la vida, me parece espectacular.

De hecho, diría que excepto a la hermana de Pádraic que si es realmente lista y por eso sueña por conseguir un trabajo fuera de la isla, este calificativo de «retrasado» sería aplicable a más personajes de la película. Por supuesto al joven Dominic, aunque él muestra elementos de depresión por una vida de sufrimiento a la que no ve una salida. Pero también al propio Colm (Gleeson), cuyos actos más allá del interés de «hacer algo que le permita pasar a la historia y ser recordado» son completamente inverosímiles y completamente enajenados.

A partir de estos elementos y de una historia que es igual de plana que las vidas de estas personas, y por tanto no plantea tensión o emoción alguna durante el metraje, es difícil conectar con nada de lo que nos cuenta McDonagh. Hay además una serie de diálogos que buscan ser reflexiones importantes que se me quedan en frases vacías de libro de autoayuda de Hacendado. De hecho la escalada en las hostilidades de estos dos antiguos amigos llega a unas cotas rayando el ridículo. Como lo es también el final, resaltando que en los pueblos nada cambia realmente y todo acaba volviendo a su cauce.

No cabe duda que no conecto con el cine que hace McDonagh. Y no pasa nada, ya se sabe que para gustos, colores. Pero si me genera una tremenda incredulidad ver que para mucha gente esta pueda ser la mejor película del año. Incluso viendo las cosas interesantes que tiene la película, no lo puedo entender.

Comparto el trailer de la película:

Almas en pena en Inisherin me ha parecido un WTF? alucinante. No me ha gustado, las cosas como son.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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