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Crítica de Wonder Woman, de Patty Jenkins

Por fin pude ver Wonder Woman. Si, lo se, ¿cómo es que he tardado tanto? Se que a estas alturas debo ser casi el último hombre (o mujer) de la faz de la tierra en verla. La película dirigida por Patty Jenkins (Monster) e interpretada por Gal Gadot y Chris Pine, está planteada como una historia de origen del mítico personaje de DC Comics creado en 1942 por William Moulton Marston, que fue alabada como lo mejor de la nefasta Batman v Superman estrenada el año pasado.

PUNTUACIÓN: 5/10

Antes de ser Wonder Woman (Gal Gadot) era Diana, princesa de las Amazonas. Entrenada para ser la guerrera definitiva, Diana fue criada en la isla paradisíaca de Themyscira, creada por Zeus como hogar de las Amazonas y última línea de defensa frente a su hijo Ares, Dios de la Guerra. Cuando el piloto y espía norteamericano Steve Trevor (Chris Pine) acabe en sus costas tras sufrir un accidente, las Amazonas conocerán la existencia de la 1ª Guerra Mundial que asola Europa, lo que hará que Diana abandone su hogar para intentar detener el conflicto. Mientras lucha junto a los hombres en la guerra que acabará con todas las guerras, Diana descubrirá todos sus poderes y su verdadero destino.

Wonder Woman es la cuarta película de Warner dentro de su franquicia creada para englobar a los superhéroes de la editorial DC, imitando el modelo de éxito de Marvel Studios. Esta franquicia fue inaugurada por Man of Steel (Zack Snyder, 2014), una película en la que por desgracia no pudimos disfrutar de Superman. Tras el frío recibimiento de la crítica y no recaudar lo que se esperaba, Warner puso toda la carne en el asador en sus siguientes películas, que se saldaron con dos de las peores películas de superhéroes de los últimos tiempos, las desastrosas Batman v. Superman (Zack Snyder, 2016) y Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016).

Wonder Woman lo tenía complicado, ya que no solo se la iba a juzgar como una historia independiente, sino casi como la última oportunidad de Warner para producir una película de super-héroes que consiguiera agradar a crítica y público. Y hay que reconocer que en ambos casos, la película de Patty Jenkins ha sido un enorme éxito, ya que se ha convertido en la película más taquillera en los USA de la franquicia, con más de 350 millones de recaudación, y más de 720 millones en todo el mundo a fecha que escribo estas líneas. Además, ha recibido críticas mayoritariamente positivas que destacan principalmente el hecho de poder ver un blockbuster de Hollywood dirigido y protagonizado por mujeres, lo que supone un hito para la lucha de la mujer para conseguir una mayor visibilidad e importancia dentro de la industria del cine americano.

El guión de Wonder Woman corre a cargo de Allan Heinberg a partir de una historia de Zack Snyder, Jason Fuchs y el propio Heinberg. Aunque el hecho que Snyder haya metido mano en la historia era para echarse a temblar, la producción ha contado como productor con Geoff Johns. Johns es uno de los principales escritores de DC Comics, y actualmente realiza funciones de Chief Creative Officer de DC Entertainment, lo que debería asegurar que la película transmitiera correctamente a la gran pantalla los valores del icónico personaje femenino del comic. ¿Lo habrán conseguido?

Empezando por las cosas que me han gustado, lo mejor de la película son sin duda los personajes de Wonder Woman / Diana (Gal Gadot) y Steve Trevor (Chris Pine). Reconozco que antes de ver la película pensaba que Gadot había sido un enorme error de casting, pero lo cierto es que lo hace genial y transmite con su sonrisa la alegría y pureza de la mejor de las Amazonas, al mismo tiempo que es una tía dura capaz de patear culos. Me gustó su inocencia al entrar en un mundo dominado por hombres ante el que tuvo que crecerse para hacerse oir. Además, su química con Chris Pine en pantalla es perfecta. Steve Trevor (Pine) la alejará de su idílica existencia y la llevará a un mundo de muerte y conflictos sin fin, pero ambos aprenderán el uno del otro y vivirán juntos una gran aventura que les marcará. Si la película gusta es gracias a ellos, y de hecho, si no existiera esta química y carisma, la película caería como un castillo de naipes.

Me gustó también todo lo relativo a la isla de Themyscira y la vida de las Amazonas. Visualmente, el feeling al mundo griego clásico está muy conseguido, y hace que la película empiece muy bien. Además, la narración del origen de las Amazonas y su relación con el panteón de Dioses Griegos y con Zeus me pareció bastante original.

La escena en las trincheras en la que Diana entra por primera vez en combate es realmente emocionante, y transmite toda la fuerza y la determinación que esperamos ver en Wonder Woman. Lástima que ésta sea la única que trasmite de verdad una emoción autentica a los espectadores.

Por último, destacaría que Warner por fin ha conseguido “engañar” al publico y hacerles creer que pueden hacer buenas películas de entretenimiento. Digo engañar porque aunque la película empieza muy bien, lamentablemente se va desinflando a medida que avanza, terminado en una última media hora de vergüenza ajena que guarda demasiadas similitudes con el final de BvS y en general con todo lo malo de esa película y de la visión que Zack Snyder ha trasmitido a este universo de ficción.

A continuación empezaré a comentar lo que no me ha gustado de Wonder Woman, pero para ello debo comentar aspectos claves de la historia, por lo que entramos en ZONA SPOILERS. Lamentablemente, no te voy a recomendar que veas la película, pero si a pesar de todo vas a hacerlo, deja de leer ahora mismo.

Lo primero que me ha parecido horrible son los efectos especiales y todas las escenas de acción, excepto la comentada de las trincheras. Los efectos digitales CGI y la cámara lenta utilizada en todas las escenas hacen que todo se vea falso y de cartón piedra. Y lo que es peor, al no ser original hace que recordemos todas las películas que han empleado antes este recurso mucho mejor que Patty Jenkins, la directora.

Estamos ante un Blockbuster con un presupuesto de 175 millones de dólares que hace un uso impropio y lamentable de los recursos a su disposición. Unido a esto, el climax final recuerda para mal a BvS. Una última media hora para tirar a la basura, con dos combates ridículos y sobre todo un villano digital lamentable, final casi copiado de BvS o Escuadrón Suicida.

Hay películas normalitas que un buen final consigue arreglar y dejar al espectador con un buen sabor de boca. En el caso de Wonder Woman es precisamente todo lo contrario. Aunque la película la dirije y la interpreta mujeres, las escenas de acción son básicas en una historia de género super-heroico, y lo mínimo exigible sería que las cuidaran un poco. Causa bochorno compararla con las películas de Marvel Studios, en las que siempre hay un intento consciente de ofrecer escenas de acción diferentes, e incluso en cintas «menores» como Ant-Man, planteada casi como una comedia, hay escenas que te dejan con la boca abierta. En Wonder Woman, lamentablemente no es el caso.

Pero casi peor que el aspecto visual, la construcción del arco del personaje de Diana en la película me ha parecido incluso peor, confirmando los peores augurios de BvS.

Y es que el guión de Allan Heinberg que desarrolla el concepto planteado por Zack Snyder es flojísimo y vuelve a presentar un arco del héroe, heroina en este caso, completamente erróneo y desde luego nada heroico. Con el agravante de que realiza un estudiado ejercicio de desinformación que incluso llega a engañar y despistar a un espectador incauto, ya que no se corresponde lo que DICEN los personajes que es Diana, y lo que HACE en pantalla.

Nos presentan a la cultura Amazona como una mejor que la nuestra, en la que se preparan por mandato de Zeus para combatir la amenaza de Ares, Dios de la Guerra. Pero siempre pensando en la paz y la libertad, en los mejores valores de a los que puede aspirar una sociedad. Diana, la mejor y más pura de todas, viaja a Europa con una espada, la Mata-Dioses, con la que matar a Ares y acabar la guerra. Realmente estamos ante un plan de ejecución, pura y simplemente. Nada que ver con valores «superiores» de paz y armonía. Si Diana es una asesina, en misión para asesinar al enemigo, ¿qué clase de superioridad moral puede tener con los alemanes o en general con el mundo de los hombres? Al final, ella es igual de mala que todos los demás. Con el agravante de que Ares intenta convencerla dialogando para que se una a él, incluso diciéndola que tuvo ocasión de matarla, pero decidió no hacerlo. Diana sin embargo, asesina sin dudar a la primera persona que cree que es Ares. ¡Y falla, matando a alguien que no es!

Hay un germen de idea interesante cuando Diana descubre que no es Ares el causante de la Guerra, ya que los hombres somos capaces del bien y el mal, y tenemos la capacidad de ser buenos y malvados. Esa es una idea interesante. Pero ¿si Ares realmente no causó la 1ª Guerra Mundial, porqué empeñarse en matarle? Si lo que ella creía sobre la guerra no es correcto, tal vez Ares es mucho más de lo que la contaron… ¿Por qué seguir con su misión entonces? No tiene sentido. Al final Diana es una asesina sin escrúpulos que se comporta como tal. Sin más.

Hay además otro giro que solo empeora las cosas. Por si fuera poco. Diana descubre que ELLA es la Mata-Dioses. Su madre la engañó con la historia de la espada, y resulta que Diana es hija de Zeus e Hippolita, y fue concebida para matar a Ares. Por tanto, no es una heroína, es un arma diseñada con una función en mente. En muchísimas películas «clásicas», el héroe se alza frente al destino que la sociedad le impone, y al final demuestra que es un héroe haciendo lo correcto  a pesar de las presiones. Diana no lo hace, cumple exactamente aquello para la que la programaron. El heroísmo ya si eso, lo dejamos para otra ocasión.

Solo hay un caso en el que Diana actúa heroicamente durante la película, y es cuando decide saltarse el plan de Steve y cruza las trincheras con el objetivo de salvar un pueblo atrapado en la Tierra de Nadie. Y lo consigue en la mejor escena de la película. Sin embargo, el guión de Heinberg le roba esta victoria matando a continuación al pueblo con la prueba del gas experimental. Solo realiza un único acto heroico y no le sirve de nada. Para empeorar las cosas, cuando llega el momento de realizar la segunda heroicidad de la película, acabar con el avión que lleva el gas, Diana decide no ayudar a Trevor a llevar a cabo su plan. Finalmente, Trevor sacrifica su vida para conseguirlo y salvar Londres, igual que el Capitán América realizó en su película. Steve Trevor y Steve Rogers, son dos verdaderos héroes americanos. No se puede decir lo mismo de Diana, cegada por su sed de venganza.

Al final, el mensaje de la película que Diana asume es 100% equivocado y 100% Zack Snyder. Los héroes no existen, el hombre tiene la misma capacidad de hacer el mal que el bien. Al final, cada uno tiene que enfrentarse a sus propios demonios solo. Y encima Diana piensa que ella es mejor que los hombres y que la humanidad no la merece. Buff! Que manera de engañar a la audiencia cuando no hay nada heroico en el horizonte.

Y encima, se confirma que tal y como se intuyó en Batman v. Superman, Diana abandona el mundo de los hombres y nos deja abandonados durante casi 100 años (desde 1918 a 2016 aproximadamente) tras ¡1 única misión en el frente!, dolida por la muerte de Trevor. Una misión en la que ha fracasado en salvar al pueblo y a Steve, lo único verdaderamente bueno y heroico que debía haber hecho. Y en la que al final lo único que consigue completar con éxito es matar a Ares. Precisamente esto último ha molestado bastante a mi mujer y a mi sobrina, que fueron esperando ver a una heroina y el momentazo es de Trevor.

Es inevitable comparar Wonder Woman con el Capitán América, al ser dos películas tan parecidas. Hay una diferencia fundamental entre ambas, y es que al final Steve Rogers es un héroe de principio a fin. Está en el frente en numerosas misiones salvando gente y muere sacrificándose por salvar Nueva York. Y su muerte al final le hace saltar hasta nuestros días. Diana no salva a nadie y abandona a su suerte a la raza humana con pleno conocimiento de sus actos. Las diferencias éticas entre ambos son demasiado claras, y no deja en buen lugar a Diana.

Me he alargado demasiado con el tema del arco del personaje de Diana, pero he flipado en colores lo mal que han planteado en Warner la historia de origen de Wonder Woman. Aunque no se por qué me extraño, teniendo en cuenta los precedentes de MoS, BvS o SS.

Y lo fuerte es que además de esto, el guión tiene numerosas ridiculeces más, como el plan de Ares y su identidad. O los motivos de Hippolita para ocultar a Diana su origen, dado que ella va al encuentro de Ares. O el hecho que todos los personajes secundarios son solo estereotipos sin ninguna profundidad.

La decisión de Warner de matar a todo el Panteón de Dioses griego fuera de foco también me parece un verdadero desperdicio de cara al futuro que limita la historia de Wonder Woman.

De igual forma, la decisión de ambientar la película en la WWI frente al origen del comic (WWII), se nota demasiado influida no desde un punto de vista narrativo, sino únicamente por el deseo de separarse de la historia ya vista en la película del Capitán América.

Comparto a continuación el trailer de la película:

En resumen, una película que empieza bien pero que se desinfla hasta llegar al sonrojo. Entretenida pero no se la recomendaría a nadie. Muy decepcionante para mi mujer y mi sobrina de 16 años, casi me alegro de no ser el único de sentirse así.

PUNTUACIÓN: 5/10

Crítica de Okja, de Bong Joon-ho

Gracias a Netflix hemos podido disfrutar en casa del estreno mundial de Okja, la nueva película de Bong Joon-ho (Snowpiercer, The Host, Memories of murder), una fábula que sirve de crítica contra las industrias cárnicas y su trato a los animales, y como la sociedad no queremos ver lo que pasa a nuestro alrededor.

PUNTUACIÓN 8/10

Durante varios años, la pequeña Mija (An Seo Hyun) ha sido la cuidadora y compañera en su casa de las montañas en Corea del Sur de Okja, un gigantesco cerdo. Okja es propiedad de la Corporación Mirando, que descubrió esta nueva especie en una de sus granjas en Chile. Allí obtuvieron 10 ejemplares que fueron distribuidos por granjas de todo el mundo para que fueran criados en condiciones naturales. Al cabo de 10 años, la Corporación Mirando, que está dirigida por la excéntrica Lucy Mirando (Tilda Swinton), recogerá a todos los animales y los llevará a su sede en Nueva York para conocer qué animal recibe el premio de «Supercerdo». Aunque el objetivo último de esta especie es servir de alimento para la población mundial. Mija viajará a Estados Unidos para intentar liberar a Okja.

Okja es una película muy atípica que mezcla varios géneros durante su metraje y que mantiene un tono muy cercano a la farsa en muchos momentos. Esta mezcla que a mi me ha gustado mucho entiendo que es justo lo que puede provocar que no sea del agrado de todo el mundo.

El inicio en el que conocemos el día a día de la niña y su animal tiene un tono pausado en medio de la naturaleza que hace que pensemos que estamos ante una adaptación de una película de animación de Miyazaki. En esta parte, sientes y comprendes los vínculos que se forjan entre ambos, y de manera muy sutil entendemos el nivel de inteligencia de Okja.

A continuación, la película deriva a una crítica a nuestra sociedad con tintes de farsa en la que todos los personajes parecen caricaturas. No es solo que los papeles de Tilda Swinton o Jake Gyllenhaal, (que interpreta a Johnny Wilcox, un veterinario y presentador de realities contratado por Mirando) sean exageradamente «over-the-top». Mija también conocerá en su viaje al grupo de defensa de los animales ALF (Animal Liberation Front), liderado por Jay (Paul Dano), en el que todos sus integrantes tienen también un punto de patetismo y ridiculez.

El director Bong Joon-ho ya nos enseñó en The Host su increíble habilidad para rodar películas «de monstruos». Pero con Okja lo lleva un paso más allá, consiguiendo una naturalidad alucinante que hace que pensemos que Okja, a pesar de su enorme tamaño, pudiera ser un animal real y no un CGI creado por ordenador. Su interacción con Mija es siempre perfecta, lo que hace que aún tenga más mérito la actuación de la joven actriz coreana Ahn Seo Hyun, que tuvo que actuar siempre imaginando al enorme cerdo.

Bong Joon-ho escribió también el guión, y lo cierto es que es muy inteligente en la forma en que presenta todos los elementos. Al pasar de la fábula inicial a la sátira alocada, crea la sensación de estar ante una película ligera. De esta forma, consiguió impactarme en el último tercio, en el que vuelve a cambiar el tono con el siguiente giro, que la convierte en una oscura y claustrofóbica historia casi de pesadilla.

Es en este momento en el que hay un par de momentos especialmente duros e impactantes con los cerdos, cuya inteligencia los eleva de la categoría de «comida» a la que normalmente pertenecen. En este aspecto, también hay una importante parte de crítica social hacia nuestra sociedad de consumo. No es que no sepamos lo que pasa, es que no queremos saberlo y preferimos mirar hacia otro lado. Como digo, un guión muy inteligente bajo un envoltorio de película ligera.

Tengo que hacer mención a la polémica que se originó en Cannes con esta película, y con la que estoy totalmente en contra. Okja la ha producido Netflix, por lo que su distribución ha sido online y no en salas de cine. El rechazo de un sector de la industria ha provocado un cambio en las normas del certamen francés para evitar que una película pueda competir en la Sección Oficial si no se va a estrenar en salas de cine. De hecho, Pedro Almodovar llegó a decir que para él, solo es cine lo que se ve y se estrena en pantalla grande.

A mi me encanta la experiencia de ver una película en las salas de cine, y entiendo que este ocio está empezando a estar en peligro de extinción, teniendo en cuenta que las nuevas generaciones están pegados a los móviles y tablets y lo ven todo en estos dispositivos de pequeñas dimensiones.

Pero este razonamiento de Cannes y los gurus de la cultura cinematográfica me parece una autentica locura y para mi solo indica la lucha de poder que se está produciendo en el mundo del cine, en el que un sector de estudios, distribuidores y, por que no decirlo, autores, se ven amenazados por los nuevos canales de distribución, representados en este caso por Netflix.

Gracias a Netflix pude ver Okja legalmente al mismo tiempo que el resto del mundo, cosa que no pude decir de Snowpiercer o The Host, que no se estrenaron en mi ciudad porque no tuvieron distribución, y que solo los pocos afortunados que van a Sitges (y otros festivales), pudieron ver en pantalla grande. Entonces, ¿de qué estamos hablando exactamente? Si el cine es cultura como tantas veces les he oído decir, para exigir una subvención o para que les bajen el IVA, ¿el objetivo no debería ser que esta obra artística pudiera llegar a la mayor cantidad de público de la forma más rápida y económica posible? Parece que esto solo es así si ellos cobran el cheque…

Comparto un teaser trailer de esta película, que no desvela los elementos más sorprendentes de la película.

Okja es una película muy interesante, aunque entiendo que puede no ser del gusto de todo el mundo. En mi caso, a mi un cerdo de 3 metros y varias toneladas de peso me hizo reir y me preocupé por él, y al final esta historia de amistad me hizo reflexionar sobre una parte de nuestra sociedad a la que normalmente no le presto atención. Objetivo cumplido.

PUNTUACIÓN 8/10

Crítica de Captain Fantastic

Una de las películas que tenía pendiente de ver del año pasado era Captain Fantastic, cinta escrita y dirigida por Matt Ross e interpretada por un excelente Viggo Mortensen como un padre de una familia muy poco convencional.

Ben (Viggo Mortensen) vive aislado en la naturaleza con sus seis hijos, a los que ha educado física y mentalmente sin ninguna de las comodidades de la vida moderna y alejados de la sociedad de consumo. Un desgraciado suceso provocará que la familia tenga que cruzar el país para visitar a los abuelos de los niños, empezando un viaje que se convertirá en una autentica aventura, no solo a nivel físico, sino principalmente emocional.

La película ha sido escrita y dirigida por Matt Ross, y aunque a priori puede parecer una típica road-movie de una familia disfuncional tipo “Pequeña Miss Sunshine”, y en parte claramente lo es, ante todo es un choque entre distintas formas de vivir la vida, e intenta ser un canto a la tolerancia hacia el que es diferente, denunciando como todo lo que se sale de la norma es catalogado primero un bicho raro y luego como una amenaza por nuestra sociedad.

Viggo Mortensen fue nominado como mejor actor en la pasada edición de los Oscar, y creo que esta nominación fue totalmente merecida, ya que está enorme en el papel de padre de familia que piensa que lo sabe todo, pero que también tendrá que aprender una valiosa lección durante este viaje. También es verdad que en parte estamos ante un papel construido a la medida de las habilidades interpretativas de Viggo, pero la verdad es que lo borda. Sus miradas, como siempre, transmiten un montón de emociones y sientes su preocupación por el bienestar de los niños.

Junto a Viggo, todos los niños están también increíbles en pantalla. Trasmiten frescura, simpatía y verdad en todos los planos, y aunque físicamente son muy diferentes entre si, se crea una sensación de familia en la que cada miembro complementa a los demás. Matt Ross es muy inteligente al presentarnos las habilidades de los niños poco a poco durante el viaje, consiguiendo momentos divertidos y sorprendentes. Sin ir más lejos, la pequeña de 8 años demuestra ser más inteligente que muchos adolescentes y jóvenes mayores de edad. Pero es que además, físicamente los niños son atletas de nivel Olímpico. El ideal de “Reyes-poetas” de la antigüedad actualizado al siglo XXI.

La película evita el drama facilón y consigue emocionar durante muchos momentos, convirtiéndose también en un canto a la vida y a la obligación que tenemos de vivirla al máximo, sacando el mayor provecho a cada momento junto a los seres queridos.

La película intenta ofrecer un mensaje de respeto hacia el que es diferente y de la necesidad de convivir personas con diferentes puntos de vista y formas de vivir la vida, mediante el contraste entre dos modelos de vida. Pero lo cierto es que la balanza entre la vida moderna y la familia naturista de Ben está demasiado inclinada hacia estos últimos. Es difícil buscarle peros a su vida en el campo cuando Ben los ha convertido en auténticos superhéroes, y este es quizá el único pero que le pondría a la película, ya que hubiera sido más real si los niños no fueran tan perfectos y si el contraste entre ambas formas de ver la vida se hubiera realizado en condiciones de mayor igualdad. Pero, este es un pero muy, muy pequeño para una película super disfrutable.

Comparto a continuación el tráiler de la película:

Captain Fantastic es una película vitalista y positiva que te deja con una sonrisa en la cara al terminar, y que hace que pienses en la forma en que vivimos nuestra vida como consumidores dentro de nuestra sociedad. Solo la primera parte ya hace que la película sea super recomendable de ver, pero uniéndolo todo estamos ante una de las mejores películas del año pasado.

PUNTUACIÓN: 8/10

The Handmaiden, de Park Chan-Wook

The Handmaiden (La doncella), la nueva película de Park Chan-Wook, es un drama ambientado en Corea en la década de 1930 durante la ocupación japonesa que significa un nuevo despliegue narrativo del afamado director coreano de Oldboy o Stoker.

Park Chan-Wook nos presenta una emocionante y sensual historia de una joven dama japonesa, Hideko (interpretada Kim Min-hee), que vive en una finca aislada por su opresivo tío y una mujer coreana, Sookee (Kim Tae-ri), que es contratada para servir como su nueva criada, pero que está secretamente involucrada en el complot de un estafador que se hace pasar por un Conde japonés (Ha Jung-woo), para robar su gran herencia .

El guión del propio Park junto a Chung Seo- Kyung se inspira en la novela Fingersmith de Sarah Waters, cambiando la ambientación victoriana por la Corea ocupada por los japoneses de 1930, entre otros muchos aspectos.

Park Chan Wook es un director sensacional. Sus películas son siempre visualmente sobresalientes, pero esta brillantez estética siempre está al servicio de la historia que quiere contar y el mundo en el que quiere introducir al espectador.

Y en el caso de The Handmaiden, lo que empieza como una típica historia de estafa, la criada introducida en un mundo cerrado para engañar a la inocente y virginal heredera, se convierte en un thriller erótico que nos introduce en un mundo retorcido y perverso que no esperábamos y en el que nada es como lo imaginábamos en un principio.

La sensación viendo The Handmaiden fue de entrar en el agujero de conejo e ir descubriendo capa sobre capa de un mundo oculto y malsano. Y la película triunfa gracias a las excelentes interpretaciones de las dos actrices protagonistas, Kim Min-hee que interpreta a la inocente Hideko, y Kim Tae-ri, que interpreta a la sirviente y cómplice del golpe Sookee. Ambas destacan por el ámplio registro de sus interpretaciones, conseguidas simplemente por el brillo de sus miradas. Me gustó mucho como sus papeles de alguna manera se invierten y la que parece buena luego ya no lo es tanto, y viceversa. Aunque tampoco quiero comentar mucho más para no spoilear nada importante de la sorprendente historia.

También me han sorprendido las explícitas escenas sexuales, más que nada porque no las esperaba. Park las ha rodado con gran sensualidad, y significan un rayo de esperanza en medio del oscuro y cerrado mundo de Lady Hideko.

Además de las interpretaciones, quiero destacar la excelente fotografía de Chung Chung-Hoon  y la música de Cho Young-Wuk, ambos colaboradores habituales de Park Chan-Wook, que consiguen una excelencia estética de primer orden.

Comparto este impactante trailer sin diálogos que refleja muy bien el ambiente opresivo y malsano de la película.

The Handmaiden es un nuevo triunfo narrativo de Park Chan-Wook, una película que te lleva en una dirección para luego romper todas las expectativas mientras nos adentramos en un mundo oscuro y depravado. Una película que merece más de un visionado y que te recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 8/10

John Wick 2: Pacto de Sangre – Acción in your face

John Wick 2: Pacto de Sangre está protagonizada por Keanu Reeve y dirigida por Chad Stahelski, y refina la fórmula que hizo de la primera parte una película de culto para los aficionados al cine de acción en 2014.

A John Wick (Keanu Reeves) le mataron a su perro y le robaron el coche en la primera parte. Esto provocó un baño de sangre en Nueva York que no dejó títere con cabeza. Ahora, mientras recupera su coche, un antiguo asociado miembro de la camorra italiana le pedirá su ayuda exigiendo que cumpla un pacto de sangre que firmó años antes de retirarse. Más vale que las autoridades italianas encarguen muchas bolsas para cadáveres, las van a necesitar…

Lo mejor de John Wick (2014) era su falta de pretensiones en cuanto a profundidad argumental, que contrasta con unas excelentes coreografías de acción en las que se combinaba el uso de artes marciales con armas de fuego. La violencia «in-your-face» es la gran protagonista con un John Wick ejecutando sin problemas a sus enemigos disparándoles a la cara desde corta distancia. Aunque por supuesto no llega al nivel del cine de Hong-Kong o Indonesia (con The Raid a la cabeza), sus largos planos secuencia casi daban la sensación que estar ante lo mejor que se podía conseguir en el cine comercial americano. Al menos, hasta el éxito de taquilla de Deadpool del año pasado, que ha abierto la puerta a más producciones con calificación para adultos con un mayor presupuesto, que permiten un mayor nivel de violencia en pantalla.

Además, aunque el argumento se resume en el típico «me atacas, voy a vengarme» que hemos visto innumerables veces en películas de Stallone, Seagal, etc… el argumento de una sociedad de criminales en la sombra a la que John Wick pertenecía hasta que se retiró, resultaba curioso y abría un montón de posibilidades que esta segunda película aprovecha.

El director Chad Stahelski, se inició en el mundo del cine como especialista, llegando a doblar a Keanu Reeves en Matrix, donde entablaron amistad. Tras actuar en multitud de películas, amplió su currículum realizando labores de coordinador de stunts, y director de segunda unidad en producciones de acción, hasta que consiguió dar el salto a la dirección con la primera John Wick. Stahelski y Reeves comparten la misma filosofía en lo referido al tipo de acción que les gusta, e identificaron un claro déficit en el tipo de acción que se podía ver en las pantallas de cine, acertando completamente.

Gracias al éxito de la primera película, este «Pacto de Sangre» cuenta con un mayor presupuesto que luce claramente en pantalla. Y ante todo, aplican la máxima de «si no está roto no hay que arreglar nada». Las coreografías de acción son más espectaculares, y tengo que destacar especialmente la escena inicial en la que nos recuerdan que John Wick es el pu&% amo, y que eleva el nivel comparada con la primera parte. Junto al arranque, la última escena es visualmente apabullante y muestran que muchas veces no es un tema de presupuesto, sino de tener las ideas claras y intentar mostrar algo diferente.

Y además, la película sirve también para ampliar lo que conocemos de la sociedad secreta que domina el mundo del hampa a nivel mundial. Aunque de manera muy esquemática conocemos más cosas sobre el mundo de John Wick, y sin duda será una parte importante del argumento en la siguiente película. Porque dado el éxito comercial de la película, no tengo duda que vamos a tener una tercera parte de John Wick que sirva para cerrar la trilogía.

Si tengo que comentar algo negativo de la película es que en la parte central hay una saturación de violencia y muertes que diría que roza el umbral del ridículo y la autoparodia. Sobre todo en lo relativo al enfrentamiento entre John Wick y el asesino que interpreta el rapero Common. Aunque esto fue una sensación personal, que el resto de gente que vino conmigo a verla no tuvieron.

Lo que también noté es que en esta parte central la acción no mola tanto como en la primera película. Aunque se mantienen los largos planos secuencia de acción, hay un exceso de casi primeros planos de John Wick disparando a gente que se le acerca a un metro de distancia para morir, cuando en la anterior los planos eran más generales y se podía ver mejor el espacio por el que se movía el personaje de Keanu Reeves.

Al menos, la película «pierde» unos minutos mostrando la preparación de Wick ante el inminente tiroteo en Roma, o el encargo de ropa a prueba de balas que le mantiene con vida, de forma que en parte justifica algunas de las locuras que vamos a ver a continuación.

Además, la película cuenta con un variado grupo de secundarios de renombre entre los que encontramos a Laurence Fishburne, Ian McShane, Franco Nero o John Legizamo  que aportan su calidad a la cinta y que ayudan a que la película luzca mejor.

Comparto el trailer de la película, para que os hagais una idea de lo que podeis esperar:

John Wick 2 ofrece justo lo que se espera de ella. Es entretenida y aunque «solo» ofrece más de los mismo, es un producto muy bien ejecutado. Si te gusta el cine de acción palomitero sin pretensiones, te gustará John Wick.

PUNTUACIÓN: 6.5/10