Leí hace media vida Apocalipsis Z del escritor Manel Loureido. Poder ver una adaptación de la novela en Prime Video me devolvió muchos recuerdos, por lo que su visionado fue obligado. Aquí tenéis mis impresiones de Apocalipsis Z: El principio del fin, dirigida por Carles Torrens.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
Una especie de rabia que transforma a la gente en criaturas agresivas se extiende por todo el planeta. Manel se aísla con su gato en su casa de Galicia, recurriendo a su ingenio para sobrevivir. Pronto tienen que salir a buscar comida, por tierra y mar, encontrándose con todo tipo de peligros, comenzando un viaje de supervivencia física y emocional, con acción, tensión, infectados rabiosos… y un malhumorado gato. Adaptación cinematográfica del best-seller de Manel Loureiro.
Apocalipsis Z está dirigida por Carles Torrens, con guion de Ángel Agudo, basado en Apocalipsis Z de Manel Loureiro. La película de 112 minutos de duración cuenta con fotografía de Elías M. Félix, montaje de Luis de la Madrid y música de Federico Jusid. Parte de la gracia de la película es ver algunas de las localizaciones en Vigo y Pontevedra. Además, la película se rodó en localizaciones de Barcelona.
En el reparto tenemos a Francisco Ortiz como Manel, José María Yazpik como Pritchenko, Berta Vázquez como Lucía, María Salgueiro como Sor Cecilia, Amalia Gómez como Gabriela, Marta Poveda como Belén, Iria del Río como Julia, Oriol Ruiz como Mario y Yuri Mikhaylychenko como Ushakov.
Compré la novela de Manel Loureido en el lejano 2007 y la devoré casi de una sentada. La soledad que siente el narrador era palpable en las páginas, y su diario de cómo iba enfrentándose a la epidemia zombi me enganchó de mala manera. Es una pena que nada de esto se haya reflejado en la película. Y ese sería el calificativo con el que me quedé tras ver la película. PENA. Pena por una película que es entretenidilla pero que no parece entender ni desde luego trasmitir la claustrofobia del protagonista, su soledad y casi paranoia, modificando numerosos sucesos de la novela por otros que no pueden ser más rutinarios dentro del género zombi.
Me pareció que Apocalipsis Z tuvo cierta gracia cuando muestran algunas localizaciones de Vigo y Pontevedra que conozco y por las que he pasado cuando estuve por la zona por motivos de ocio o trabajo. Por la parte de «cine de zombis español», me gusta que se cambien las típicas localizaciones americanas. Pero en realidad es lo único bueno que se me ocurre de esta película. Porque si no recuerdo más, el protagonista al principio de la novela está en su casa particular, no vive en una urbanización cerrada como se ve en la película. Una urbanización y unos sucesos allí que resultan super neutros y sin chispa, como en general todo en la película.
Estoy un poco dividido con Francisco Ortiz, el protagonista de la película. Por un lado creo que Ortiz tiene presencia en pantalla, lo que es bueno. Y me sugiere que con un guion mejor la cosa hubiera podido estar mucho mejor. Porque su Manel no puede ser más olvidable por un guion al que le falta chispa por todas partes. O a lo mejor no es un problema de «chispa», sino de calidad. Está claro que la narración en primera persona del libro provocaba que te metieras en su cabeza y conectaras desde el minuto uno. Y una narración en voz en off es imposible hoy en día. (En realidad no se por qué, pero tengo claro que es algo que ni se plantea). Pero las situaciones que se plantean, siendo correctas son de lo más insulsas. Esto afecta al protagonista, pero en general es un problema que sufren todos los personajes de la película.
En realidad, habría que reconocer que quizá una parte del problema viene porque esta adaptación del libro de Loureido llega demasiado tarde. En los últimos 10 años hemos tenido zombis de todos los colores y tamaños, y en su mayoría mucho mejores que estos gallegos. Una dirección funcional y sin imaginación impide que veamos momentos realmente memorables. Casi parece que el director y los productores pensaron que con mostrar un plano del puente sobre la Ría de Pontevedra vacío mientras pasa el protagonista, con eso ya era suficiente para que la película fuera un éxito. Y no es el caso, claro. Para ser una película de casi 2 horas no vemos apenas a los zombis. Como parece que se han puesto de moda, la película opta por una versión «zombi corredor», lo cual a priori no es bueno ni malo, aunque sin duda sea un guiño a lo más comercial. La clave de estos zombis estaría en ver cómo son utilizados en pantalla. Y visto lo mal narrado que están las apariciones de los zombis y la nula intensidad o sensación de terror, asco o gore, lo único que nos queda es el aburrimiento. Visto lo visto, casi hubiera sido mejor que hubieran limitado aún más la aparición de los muertos vivientes, y guardar su presupuesto para una escena o dos realmente potentes. Pero no es el caso.
Me está pasando con cierta frecuencia el ir a ver una película con ganas que me guste y salir un poco (bastante) decepcionado. Viendo el no-final de la película, tengo claro que los planes de Prime Video pasan por hacer una franquicia de películas. Pensando en el conjunto, también creo que la idea es que la franquicia sea más bien baratita. Visto lo rutinario que ha resultado todo, con una falta de calidad, habilidad o imaginación (algo que me ha dejado muy loco), creo que casi sería mejor que NO hicieran las dos siguientes películas.
Incluso en películas que NO me gustan, por ejemplo en La sustancia de Coralie Fargeat, puedo apreciar un plano alucinante, una banda sonora que funciona o una idea imaginativa bien transmitida visualmente. También la personalidad del creador. En Apocalipsis Z lo he visto todo tan plano, mediocre y televisivo en el peor sentido posible, que este visionado ha sido un jarro de agua fría. Y hablaba de productores demandando que la película fuera «baratita». Pero en realidad no es un problema de presupuesto, sino de calidad, de saber hacer. Y lamentablemente, no lo he visto por ninguna parte. Qué pena.
Comparto el trailer de la película:
La primera película de Apocalipsis Z me ha parecido correcta en el mal sentido. No es que haya nada realmente malo, pero tampoco hay nada especialmente destacable.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
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Me encanta The legend of Vox Machina. La serie de animación de Prime Video que adapta las partidas de rol de Critical Role me vuela la cabeza y me da un entretenimiento que nada más me da.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
En la tercera temporada de Vox Machina, nuestros héroes viajan a la versión del infierno de Exandria, en su búsqueda por salvar la tierra de los dragones villanos del Cónclave de Croma y de su líder: el antiguo dragón rojo Thordak, también conocido como el Rey Ceniza.
La Leyenda de Vox Machina es una serie de televisión de animación para adultos creada por Matthew Mercer y producida por Critical Role Productions, Titmouse, Inc. y Amazon Studios, basada en las campañas la serie web de Dungeons & Dragons de Critical Role. La primera temporada estrenada en 2022 constó de doce episodios, diez de los cuales fueron financiados a través de un Kickstarter que fue uno de los proyectos más rápidamente financiadas en la historia de la plataforma. Tras una segunda temporada de 12 episodios estrenada en 2023 nos llega esta tercera temporada de 12 episodios estrenados a lo largo del mes de octubre a razón de 3 episodios semanales. Los directores de estos episodios han sido Eugene Lee, Young Heller, Karen Guo
La serie está ambientada en Exandria, un mundo ficticio creado por Matthew Mercer para una campaña de Dragones y Mazmorras que luego se lanzó como la serie web de juego real Critical Role en 2015. La mayor parte de la historia tiene lugar en el continente de Tal’Dorei, un lugar donde y humanos y seres mágicos comparten espacios, no sin choques y fricciones, como veremos en esta temporada. En esta tercera temporada Brandon Auman es el showrunner de la serie.
Para La Leyenda de Vox Machina repiten en las voces originales los participantes en la campaña original de Critical Role: Laura Bailey es Vex’ahlia «Vex» Vessar, una guardabosques semielfa hermana gemela de Vax’ildan que ha estudiado a los dragones con la esperanza de encontrar al que mató a su madre. Liam O’Brien es Vax’ildan «Vax» Vessar, el hermano gemelo de Vex’ahlia. Taliesin Jaffe es Percival «Percy» Fredrickstein Von Musel Klossowski de Rolo III, un pistolero humano cuya familia gobierna Whitestone.
Ashley Johnson es Pike Trickfoot, una gnomo y clériga de la diosa Everlight, Sam Riegel es Scanlan Shorthaltun bardo gnomo. Marisha Ray es Keyleth de los Ashari del Airen una druida medio-elfa. Travis Willingham como Grog Strongjaw, un bárbaro goliat completa el grupo que cubre todos los arquetipos de los personaje de D&D, en muchos casos intentando subvertirlos.
La tercera temporada de La leyenda de Vox Machina ha sido un triunfo total. La culminación de la trama del Cónclave de Croma liderado por el dragón Thordak nos ha dado un espectáculo que ningún blockbuster de Hollywood puede ni soñar. Igual que me pasaba con los comics, hay determinadas historias que no pueden rodarse en imagen real, empezando por el tema presupuestario y por lo imposible que sería crear la escala y los efectos especiales de esta magnitud. La animación era la única forma de que esta serie de D&D para adultos se hiciera realidad, y el resultado no puede ser más entretenido, épico y satisfactorio.
Aunque estamos ante episodios de 25 minutos, la verdad es que pasan un montón de cosas en los 12 capítulos de esta temporada. La sensación de tensión creciente me parece alucinante, narrativamente la serie me parece una barbaridad. En especial quiero destacar los episodios 7, 8 y 9, que son los momentos más bestias, impactantes y emotivos de toda la temporada. De hecho, si tengo que comentar algo curioso, que no malo, es que estos episodios sean más impactantes y espectaculares que el final de la temporada. Un final que todo sea dicho ofrece un final (casi) cerrado para todos los personajes que es super satisfactorio. Y que en realidad sirve para cerrar el arco que hemos visto en las temporadas dos y tres.
Como siempre en Vox Machina, los creadores se las apañan para que todos los protagonistas, excepto quizá Grog que es el alivio cómico, tengan varios momentazos a lo largo de la temporada. En concreto, las parejas formadas por Vex’ahlia y Percy y su hermano Vax con Keyleth ofrecen lo mejor de la serie. Aunque me llama la atención que el climax final no sea tan potente como lo visto en el episodio 9, narrativamente si me gusta mucho que Keyleth por fin pueda brillar como se merece en el último episodio al aceptar por fin todo su potencial. Y además del grupo de protagonistas, tras 3 temporadas la serie tiene un conjunto de secundarios que aportan también mucho a la historia y consiguen que el mundo tenga la amplitud y la variedad que esperamos ver en una serie de estas características.
La animación me gusta mucho. Dentro de tener un estilo tradicional, los momentos espectaculares están mostrados de forma bestial, por ejemplo en el episodio 9 con la guerra abierta contra Thordak y sus dragones. Los momentos dolorosos me impactaron gracias al buen trabajo de los actores que ponen su voz pero también por la perfecta narrativa y la buena animación. Y lo mismo para los momentos buenos, que son super emocionantes. No conozco el presupuesto de esta serie, pero la acción brilla como cualquiera que haya jugado a D&D soñaba cuando imaginaba lo guay que sería que existiera una serie de estas características. Y que ha resultado ser una maravillosa realidad.
Tras esta super exitosa tercera temporada de Vox Machina, los fans estamos de enhorabuena. Prime Video ha confirmado la renovación de esta serie para una cuarta temporada. Y mientras esperamos hasta 2026 para verla, es más que probable que podamos saciar nuestra sed de entretenimiento con The Mighty Nein, los protagonistas de la segunda campaña de Critical Role que también van a tener su propia versión animada, que está actualmente en producción.
Que una serie como Vox Machina exista me parece una maravilla que justifica la existencia de los canales de streaming y la posibilidad de tener contenidos variados como este. Que series de temática de nicho como Vox Machina pueda ser disfrutada por millones de espectadores en todo el mundo es un pequeño milagro que yo agradezco tremendamente.
Comparto el trailer de esta tercera temporada:
La leyenda de Vox Machina es un entretenimiento de primer nivel. Y tener un final perfecto para este arco de historias es la guinda de un pastel maravilloso.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Con la emisión del octavo y último episodio de la segunda temporada de El Señor de los Anillos. Los anillos de poder, ya podemos comentar todo lo bueno y lo no tan bueno de esta serie de Prime Video.
PUNTUACIÓN: 6/10
En un periodo de relativa calma, los personajes se enfrentan al resurgimiento del mal en la Tierra Media. Desde las profundidades más oscuras de las Montañas Nubladas hasta los majestuosos bosques de Lindon, el impresionante reino insular de Númenor y los confines más lejanos del mapa, estos reinos y personajes esculpirán legados que perdurarán en el tiempo. Serie de TV basada en los libros de J.R.R. Tolkien, ambientada en la Tierra Media, y que explora nuevas líneas argumentales en una época muy anterior a «La comunidad del anillo».
Y en esta segunda temporada, Sauron ha regresado… con planes para gobernar toda la Tierra Media. Unos planes que pasan por forjar los 7 anillos para los Señores Enanos, y los 9 para los reyes humanos.
El Señor de los Anillos escrita por J.R.R. Tolkien es una de las más grandes sagas de la fantasía épica, a la que hay que sumar la multipremiada trilogía de Peter Jackson. Cuando llegó la hora de hacerse con los derechos, el dueño de Amazon Peter Bezos tiró la casa por la ventana al pagar 250 millones de dólares por los derechos de un material que permitiera a su canal de streaming Prime Video competir con HBO y su Juego de Tronos. Si a esto le sumamos un compromiso de realizar al menos 5 temporadas de esta serie con un presupuesto estimado de 1000 millones de dólares, nos encontramos con la que probablemente sea la producción de televisión más cara de la historia.
La gran sorpresa de esta serie gira alrededor de los casi desconocidos showrunners contratados por Amazon para crear esta serie, J.D. Payne y Patrick McKay. Payne y McKay son unos guionistas que trabajaron en Bad Robot, la productora de J.J. Abrams y realizaron labores de guion no acreditadas en Star Trek Beyond (Justin Lin, 2016) y estaban trabajando en el guion de Star Trek 4 hasta que la producción fue cancelada por Paramount. Además de esto, también trabajaron en los diferentes borradores del guion de Jungle Cruise (Jaume Collet-Serra, 2021). Este corto bagaje se vio que era insuficiente para un encargo tan importante, pero Amazon ha decidido mantenerles como showrunners de esta segunda temporada. Esta segunda temporada ha contado con 8 episodios, igual que la primera, y ha sido dirigida por Charlotte Brändström (que dirigió 5 episodios), Louise Hooper y Sanaa Hamri. Esta temporada fue escrita por Gennifer Hutchison, Jason Cahill, Helen Shang, Glenise Mullins, Nicholas Adams, Justin Doble y los showrunners J. D. Payne y Patrick McKay. Dentro de una producción sobresaliente, destacaría también al compositor Bear McCreary, autor de la música para esta serie.
En lo referente al reparto, Morfydd Clark es una joven Galadriel, la Señora Elfa de los bosques de Lothlórien interpretada en las películas por Cate Blanchett ahora es una joven guerrera elfa que cree que el mal está regresando a la Tierra Media. Robert Aramayo es Elrond, un arquitecto y político medio elfo que en la trilogía de Peter Jackson estuvo interpretado por el actor Hugo Weaving. Benjamin Walker es Gil-galad, el Alto Rey de los Elfos que gobierna desde el reino de Lindon. Charles Edwards hace de Celebrimbor, el herrero elfo que forja los Anillos de Poder, es un «brillante artesano» conocido en toda la Tierra Media que es amigo de los enanos de Khazad-dûm.
Markella Kavenagh es Elanor «Nori» Brandyfoot, una Pelosa (raza precursora de los hobbits que vivieron milenios antes que Frodo y compañía) con un anhelo de aventura. Ismael Cruz Córdova es Arondir, un elfo silvano con un amor prohibido por la curandera humana Bronwyn, (Nazanin Boniadi). Tyroe Muhafidin es Theo, el hijo de Bronwyn. Daniel Weyman es el extraño que cae del cielo en un meteorito en llamas y Owain Arthur es Durin IV, príncipe de la ciudad enana de Khazad-dûm. Por último, Charlie Vickers interpreta a Halbrand, un humano de las tierras del sur que se cree que parecía ser el Heredero al trono desaparecido desde hace décadas y que nos guardaba la gran sorpresa de la primera temporada, al descubrirse como Sauron.
No acabé demasiado contento con la primera temporada de Los anillos de poder. El ridículo misterio sobre la identidad de Sauron sobre la que se construyó la narrativa de la primera temporada provocó una sucesión de absurdeces ridículas. Y aunque en esta temporada lo primero que se plantea es mostrar la historia de Sauron hasta que se convirtió en Halbrand y se encontró con Galadriel en la balsa, en realidad esta explicación sólo cuadra en lo superficial, siendo toda la historia una ridiculez, empezando por una Galadriel que emprendió una búsqueda de siglos empeñada que Sauron estaba vivo cuando no era así. Una vez te quitas esto de en medio, y asumes que la historia de Los anillos de poder va a estar plagada de ridiculeces, la verdad es que tengo que decir que me lo pasado mejor con esta segunda temporada comparado con lo poco que disfruté la resolución de la primera.
Empezando por los aspectos positivos, la verdad es que la parte de Halbrand / Sauron corrompiendo a Celebrimbor para conseguir que forje los anillos de poder de los enanos y los humanos me ha gustado mucho y me parece con mucho, lo mejor de esta temporada. La forma en que apela a su orgullo y como persuade a todos para que las cosas se hagan según sus designios me parece lo más inteligente e interesante que he visto en toda la serie. Y esto es una buena noticia, dado que el objetivo declarado de la serie era precisamente conocer esta creación y con ello, los sucesos que llevaron a El Señor de los Anillos de Tolkien.
Una parte que me ha dejado un poco perplejo es el arco de Adar, el elfo oscuro señor de los orcos señor de Mordor que ha sido convertido en un pacifista que busca la paz y quiere matar a Sauron para conseguirlo. Esta parte y sobre todo su resolución me ha dejado muy frío, partiendo que no comulgo demasiado con la manía del mainstream americano de humanizar al villano para que empaticemos con su punto de vista. En contraste, la parte de los enanos de Khazad-dûm me ha gustado, aunque reconozco que la parte de la corrupción del rey enano estaba mucho mejor contado en el El Hobbit de Peter Jackson. Por supuesto, todo en esta serie luce inferior comparado con las películas. Pero en este caso la aparición del Balrog consiguió dejarme con buen sabor de boca.
Las partes que menos me han gustado han sido la del alargado viaje de la pelosas acompañando al amnésico ser caído del cielo. En muchos momentos estamos ante la nada más absoluta, aunque la aparición de Tom Bombadil primero, y la confirmación del nombre de este mago, algo esperado por otra parte, consiguió que el final de este arco fuera satisfactorio. De hecho, dejó al personaje en un momento que sugiere que podemos ver cosas muy chulas en futuras temporadas. Y me parece curioso comprobar como los showrunners de la serie han planteado el cameo como la forma en conseguir que los espectadores conectemos con una historia que en realidad es más bien mediocre, como es la aparición de los Ents en la trama de Isildur y los humanos que escaparon de Mordor.
Las tramas que no me han gustado son las de los humanos de la isla de Númenor, que intenta convertirse en un Juego de Tronos de mercadillo que me parece un desastre. Las aventuras de Galadriel y Elrond mientras dudan primero si usar sus anillos de poder y luego intentan encontrar a Halbrand / Suaron me parece de largo lo peor de la serie. Galadriel sigue siendo una protagonista desagradable que nunca reconoce ningún error, aunque no deja de ser hecha prisionera por todos. Es difícil empatizar menos con una protagonista, pero la serie parece empeñada en superarse para mal en cada episodio.
Otro de los puntos fuertes de la serie es su apartado técnico. Como en la primera temporada, Los anillos de poder tiene un diseño de producción impresionante, los cientos de millones invertidos se ven en pantalla. Los decorados, el vestuario, el atrezzo e incluso el CGI con que se crean algunos planos y seres me parecen una maravilla. Y por eso una vez más es una pena comprobar como los guiones son de una mediocridad tan sangrante. Hubiera sido mejor que Amazon invirtiera algo más en mejores creativos que los que lamentablemente tenemos en esta serie.
Ejemplo de esto es el lamentable séptimo episodio, en el que tenemos el tan anunciado combate en Eregion, la ciudad de Celebrimbor, entre los elfos y los orcos de Adar. En la parte del combate, tengo que decir que de nuevo se nota que tenían unos medios a la par que el mayor blockbuster de Hollywood. Pero es una pena que la directora Charlotte Brändström no tenga la visión o la calidad de Peter Jackson. Escenas que tendrían que haber sido potentísimas se pierden en la nada más absoluta por una falta total de fuerza narrativa. Ejemplo de ello es el asalto a las murallas o la llegada del Troll de las cavernas gigante, que es resuelta de forma lamentable.
Pero mucho peor que la narrativa es un guion de vergüenza ajena que provoca momentos bochornosos cada vez que parecía que estábamos ante un posible momentazo visual. La NO-carga de los elfos a caballo. La negociación de Elrond con Adar como si fueran colegas de toda la vida, la carga de 10 elfos a pie contra un ejército de orcos son momentos bochornosos de un guion que parece planteado con una única clave: Romper las expectativas que pudiera tener el espectador, como sucede con la no llegada de los enanos para ayudar a los elfos al amanecer. Lo malo es que lo que los showrunner nos ofrecían no es que fuera peor, es que era ridículo. Caso aparte es el terrible beso de Elrond y Galadriel, que realmente parece planteado para enfadar a los fans más conocedores de la obra de Tolkien, para de alguna manera poder acusarles de intolerantes justo a continuación. La escena no hay por donde cogerla, con el agravante que podían haber conseguido lo mismo, que Elrond le de una ganzúa a Galadriel a escondidas, de muchas otras maneras. Lo que tenía que se EL EPISODIO de esta serie se ha convertido en una colección de momentos que mejor olvidar del bochorno que me produjeron.
Mirando el vaso medio lleno, y partiendo que tengo asumido que esta serie no es ni mucho menos notable, lo cual es un pecado en si mismo, la verdad es que esta temporada me ha entretenido más que la primera. Como decía, la parte de Sauron ha sido la más interesante con mucha diferencia, lo que me invita a cruzar los dedos y desear que las siguientes temporadas siguen teniendo un gran margen de mejora y para dejarnos con mejor sabor de boca de los que me ha dejado hasta ahora estos Anillos de Poder.
Comparto el trailer de esta segunda temporada de Los anillos de poder:
El Señor de los Anillos. Los anillos de poder solo aspiran a estar bien. Esto es un pecado en si mismo, pero si no nos dejamos cegar por expectativas imposibles, o las ganas de fidelidad a la obra de Tolkien, la serie resulta entretenidilla.
PUNTUACIÓN: 6/10
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Me supo mal perderme en su día Hit-Man de Richard Linklater durante su breve paso por la cartelera española. Aprovechando su estreno en Prime Video he podido ver esta película escrita, producida y protagonizada por Glen Powell.
PUNTUACIÓN: 8/10
Gary Johnson es el asesino profesional más buscado de Nueva Orleans. Para sus clientes, es el sicario ideal. Pero si le pagas para que elimine a un cónyuge infiel o a un jefe maltratador, será mejor que tengas cuidado: trabaja para la policía. Cuando rompe el protocolo para ayudar a una mujer desesperada que intenta huir de un novio maltratador, se convierte en uno de sus falsos personajes, se enamora de la mujer y coquetea con convertirse él mismo en un criminal. (FILMAFFINITY)
Richard Stuart Linklater (Houston, 1960) es un director de cine, productor y guionista estadounidense. Entre sus películas destacan las comedias Slacker (1990) y Dazed and Confused (1993); la trilogía romántica Before: Antes del amanecer (1995), Antes del atardecer (2004) y Antes de medianoche (2013); la comedia musical School of Rock (2003); las películas de animación para adultos Waking Life (2001), A Scanner Darkly (2006) y Apollo 10 1⁄2: A Space Age Childhood (2022); el drama sobre la mayoría de edad Boyhood (2014); la comedia Everybody Wants Some!!! (2016). Hit Man (2023) es su última película hasta la fecha
Linklater además de director es productor y guionista de la película junto al actor Glen Powell. De hecho, Powell, que había trabajado por Linklater en Fast Food Nation (2006) fue el que le propuso hacer la película a Linklater tras leer durante la pandemia el artículo de Skip Hollandsworth en que se basa la película, la historia real de un profesor universitario que trabajó para la policía de Houston a finales de los años ochenta y noventa como falso asesino a sueldo. La película estrenada en 2023 en USA contó con un presupuesto de 8 millones de dólares, y tiene una duración de 115 minutos. Hit-Man tiene además fotografía de Shane F. Kelly, montaje de Sandra Adair y música de Graham Reynolds.
En el reparto destaca sobre todo Glen Powell como Gary Johnson, profesor universitario y técnico electrónico convertido en topo encubierto, lo que le obligará a crear múltiples identidades. Adria Arjona como Madison Figueroa Masters, una mujer infelizmente casada que intenta contratar a Gary para que mate a su marido, Austin Amelio como Jasper, un agente de policía encubierto, Retta como Claudette, la agente de policía superior de Gary, Sanjay Rao como Phil, otro agente de policía, Molly Bernard como Alicia, la ex mujer de Gary y Evan Holtzman como Ray, el ex marido de Madison completan el reparto.
Me ha gustado mucho Hit-Man. En casos como este intento ver la película sabiendo lo menos posible. En su momento recordaba que a mi hermano Fernando le gustó cuando se estrenó en el cine, y con eso me bastaba. Y lo cierto es que tenemos una película con varias capas que me ha entretenido de principio a fin, con un Glen Powell pletórico, una bellísima Adria Arjona que tiene una química alucinante con Powell y una historia que me parece ORIGINAL en el sentido más literal del término, que consiguió que nunca supiera qué iba a suceder a continuación.
Mientras empezaba la película no pude evitar pensar qué sistema económico hace que un profesor de universidad no tenga suficiente dinero con su sueldo académico y tuviera que buscarse otro trabajo, encontrándolo ayudando a la policía de su ciudad. Y que un trabajo preparando micrófonos y equipos de escucha se convirtiera en realizar él el papel de asesino falso que quedaba con personas que querían contratarle, haciéndoles hablar para que se incriminaran a ellos mismos, es una locura demasiado grande si no fuera porque sucedió en la realidad.
Glen Powell va camino de convertirse en una estrella de las que sólo por él te animas a ir al cine. En Hit-Man tiene un papel que permite lucirse como actor, al convertirse en personajes diferentes con cada nueva misión encubierta. Esto ofrece algunas escenas divertidas en la primera mitad de la película. Pero lo verdaderamente genial es ver su transformación, al pasar del tímido profesor Gary a un seguro de si mismo y carismático asesino llamado Ron. La transformación de Gary / Ron me recordó el Clark Kent / Superman interpretado por Christopher Reeves, con el plus que supuso escuchar la película en versión original. Sus interpretaciones son alucinantes y no es sólo su voz, es que su dinámica corporal cambia completamente y te hace sentir que estamos ante dos personas diferentes. Por la parte de Powell, encuentro que todo lo hace bien, creando a un protagonista que genera empatía automática con el espectador, con el plus de ver a un actor escribiendo y produciendo también la película, lo que muestra a un profesional mucho más versátil que simplemente ser una cara bonita.
En la parte de comedia romántica, la química de Powell Y Arjona es espectacular. Aparte que ambos físicamente son super atractivos, lo cual es también un plus para el espectador. A Arjona la había visto en Andor, Pacific Rim Uprising o 6 Underground, y en esta película está guapísima y super sexy. Pero no es sólo eso, porque fruto de su relación con Ron (el asesino) su personaje evolucionará hacia caminos que jamás me hubiera imaginado, provocando que el último tercio de la película cambiara radicalmente a partir del giro que se produce. Volviendo a la parte de la comedia romántica, la parte de una persona interpretando una versión falsa de si mismo está condenada al conflicto cuando se conozca la verdad, pero la película de Linklater consigue llevar la historia por senda poco habituales, dejándome con un gran sabor de boca.
Otro tema a tener en cuenta es que por el propio título podría pensarse que estábamos ante un thriller con más o menos acción, y en realidad esto no tiene nada que ver con lo que la película nos muestra. A mi la novedad me gustó mucho, pero podría entender que hubiera algún espectador que no conectara con la película al no ser lo que se imaginaba. No es mi caso, pero entiendo que pudiera haber pasado.
Otra de las partes que más me han gustado es la parte filosófica y de superación personal que se puede de extraer de la película. Y reconozco que puede ser muy obvio ver a Gary explicar en su clase de psicología y la teoría de Freud sobre el YO, el ego y el superyo, y como nuestra personalidad se conforma de nuestras experiencias sociales tanto o más que de nuestros rasgos interiores, animando a sus alumnos a ser la mejor versión posible de si mismos, al nuestra personalidad susceptible de ser modificada. Luego, veremos que eso mismo es lo que él va a experimentar en la película. Como digo es una forma muy obvia de dejar claro cual es el tema de la película aparte de la parte romántica. Sin embargo, a mi me funciona completamente, ya que de alguna manera vamos a ver la representación física de la teoría. Al tratarse de una estructura de comedia romántica, ver que es posible realizar este cambio consiguiendo resultados positivos es la mejor manera de convencer al público que este cambio es posible.
Hit-Man no es una comedia de carcajadas, pero si de situaciones que me tuvieron con la sonrisa en la cara durante casi toda la película. La historia me ha parecido super inteligente en la forma en que la historia va sucediendo, sin locuras absurdas pero sabiendo generar situaciones lógicas que yo no me esperaba. Si a esto sumamos unos actores estupendos que generan empatía y son guapísimos (no nos engañemos, esto también es un factor), tenemos un éxito asegurado.
De hecho, no le acabo de ver el problema que algunos comentaron en su momento, descontando por supuesto a un Boyero que vive en su propio mundo. Me gusta ver una comedia romántica con un feeling clásico con unos protagonistas cumpliendo con lo que la película demanda de ellos. Hit-Man me ha entretenido, a ratos me sorprendió y siempre conecté con el protagonista. No se le puede pedir más.
Comparto el trailer de la película:
Me he entretenido mucho viendo Hit-Man. Y lo que es mejor, me ha resultado super original e inesperada, sin saber nunca qué iba a pasar a continuación. Super recomendable.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Ya tenemos los primeros tres episodios de la segunda temporada de El Señor de los Anillos. Los anillos de poder estrenados en Prime Video. Y las sensaciones son bastante similares a lo que sentí durante la emisión de la primera temporada. No es un halago.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
En un periodo de relativa calma, los personajes se enfrentan al resurgimiento del mal en la Tierra Media. Desde las profundidades más oscuras de las Montañas Nubladas hasta los majestuosos bosques de Lindon, el impresionante reino insular de Númenor y los confines más lejanos del mapa, estos reinos y personajes esculpirán legados que perdurarán en el tiempo. Serie de TV basada en los libros de J.R.R. Tolkien, ambientada en la Tierra Media, y que explora nuevas líneas argumentales en una época muy anterior a «La comunidad del anillo».
Y en esta segunda temporada, Sauron ha regresado… con planes para gobernar toda la Tierra Media.
El Señor de los Anillos escrita por J.R.R. Tolkien es una de las más grandes sagas de la fantasía épica, a la que hay que sumar la multipremiada trilogía de Peter Jackson. Cuando llegó la hora de hacerse con los derechos, el dueño de Amazon Peter Bezos tiró la casa por la ventana al pagar 250 millones de dólares por los derechos de un material que permitiera a su canal de streaming Prime Video competir con HBO y su Juego de Tronos. Si a esto le sumamos un compromiso de realizar al menos 5 temporadas de esta serie con un presupuesto estimado de 1000 millones de dólares, nos encontramos con la que probablemente sea la producción de televisión más cara de la historia.
La gran sorpresa de esta serie gira alrededor de los casi desconocidos showrunners contratados por Amazon para crear esta serie, J.D. Payne y Patrick McKay. Payne y McKay son unos guionistas que trabajaron en Bad Robot, la productora de J.J. Abrams y realizaron labores de guion no acreditadas en Star Trek Beyond (Justin Lin, 2016) y estaban trabajando en el guion de Star Trek 4 hasta que la producción fue cancelada por Paramount. Además de esto, también trabajaron en los diferentes borradores del guion de Jungle Cruise (Jaume Collet-Serra, 2021). Este corto bagaje se vio que era insuficiente para un encargo tan importante, pero Amazon ha decidido mantenerles como showrunners de esta segunda temporada. Prime ha estrenado tres episodios simultáneamente de los 8 previstos para esta segunda temporada, que han sido dirigidos por Charlotte Brändström y Louise Hooper. Los episodios fueron escritos por Gennifer Hutchison, Jason Cahill y Helen Shang. Dentro de una producción sobresaliente, destacaría también al compositor Bear McCreary, autor de la música para esta serie.
En lo referente al reparto, Morfydd Clark es una joven Galadriel, la Señora Elfa de los bosques de Lothlórien interpretada en las películas por Cate Blanchett ahora es una joven guerrera elfa que cree que el mal está regresando a la Tierra Media. Robert Aramayo es Elrond, un arquitecto y político medio elfo que en la trilogía de Peter Jackson estuvo interpretado por el actor Hugo Weaving. Benjamin Walker es Gil-galad, el Alto Rey de los Elfos que gobierna desde el reino de Lindon. Charles Edwards hace de Celebrimbor, el herrero elfo que forja los Anillos de Poder, es un «brillante artesano» conocido en toda la Tierra Media que es amigo de los enanos de Khazad-dûm.
Markella Kavenagh es Elanor «Nori» Brandyfoot, una Pelosa (raza precursora de los hobbits que vivieron milenios antes que Frodo y compañía) con un anhelo de aventura. Ismael Cruz Córdova es Arondir, un elfo silvano con un amor prohibido por la curandera humana Bronwyn, (Nazanin Boniadi). Tyroe Muhafidin es Theo, el hijo de Bronwyn. Daniel Weyman es el extraño que cae del cielo en un meteorito en llamas y Owain Arthur es Durin IV, príncipe de la ciudad enana de Khazad-dûm. Por último, Charlie Vickers interpreta a Halbrand, un humano de las tierras del sur que se cree que parecía ser el Heredero al trono desaparecido desde hace décadas y que nos guardaba la gran sorpresa de la primera temporada.
Aviso, la reseña contiene SPOILERS referidos a la sorpresa de la primera temporada.
La primera temporada de Los anillos de poder me dejó bastante decepcionado por culpa de un guion muy flojo que no invirtió el tiempo suficiente en hacer que los protagonistas me importaran, centrados como estuvieron en el «mistery-box» de la identidad de Sauron. Como indico en la reseña que he linkado arriba, no es que Los anillos de poder me enfadara, porque para haber conseguido eso, primero tendrían que haberme importado los personajes, cosa que nunca sucedió. Sin embargo, a mi hijo le apetecía verla y yo no tengo problema en ver una serie que ya tengo claro que va ser «sin más», así que nos animamos a volver a la Tierra Media, con resultados similares a los de la primera temporada.
La sorpresa de hacer que Halbrand fuera Sauron fue y sigue siendo una ridiculez absoluta tal y como lo plantearon en la primera temporada.. Y de alguna manera empañó el final de una temporada que tuvo en la creación de Mordor su punto álgido. Por este motivo, no sorprende que el largo prólogo de esta segunda temporada sea presentarnos el pasado de Sauron para que veamos como llegó a convertirse en Halbrand y llegó a la balsa donde encontró a Galdriel. La traición del elfo oscuro Adar provoca que Sauron muera y pasen ¿décadas/siglos? hasta que su esencia puede recuperar fuerzas suficientes para volver a la superficie, llegando a asumir la identidad de Halbrand, aparentemente un humano sin poderes y sin memoria, mientras intenta recuperar su poder. Esto a priori podría parecer que arregla los posibles problemas de continuidad de la serie, pero en realidad no hace más que aumentarlos, convirtiendo todo en un absurdo. Porque si Sauron estaba muerto y su esencia no tenía ni siquiera la fuerza para recomponerse, toda la búsqueda de Galadriel y las pistas que indicaban que estaba vivo eran una ridiculez absurda que convierten en un sinsentido todo el viaje de Galadriel. De hecho, este viaje de años no es la típica «búsqueda del héroe», sino que se descubre que es el delirio de una desequilibrada. Peor incluso, ya que si Galadriel no hubiera saltado de su barco no se habría encontrado con Halbrand en el mar y por tanto él no hubiera conocido a Celebrimbor, el creador de los anillos. Así que entendiendo que Sauron no va a dejar de comportarse como lo que es, resulta que todo fue culpa de Galadriel.
Tengo que decir que lo mejor de estos tres episodios ha sido precisamente todo lo relacionado con Halbrand / Sauron y la forma en que manipula a todo el mundo, pero en especial a Celebrimbor, apelando a su orgullo para conseguir lo que quiere / necesita. Que es la creación de todos los anillos. Primero los de los elfos que vimos en la temporada anterior, y ahora los de los señores enanos y luego los de los humanos. Me gusta mucho esta parte, que en realidad es la premisa en la que en teoría se construyó esta serie, que era ver como se forjaron los Anillos de Poder. Lamentablemente, esta parte queda un poco ahogada en medio del resto de tramas secundarias que no pueden importarme menos. Y es una pena tremenda.
Porque en realidad la trama de Halbrand / Sauron ni siquiera es la que más metraje tiene o la más importante, al centrarse una gran cantidad del tiempo en los elfos. Sobre todo Elrond plantea dudas sobre si usar o no unos anillos que se sabe que fueron forjados por indicación de Sauron, luego formarían parte de sus planes. Si la parte de Halbrand es la mejor, me da pena ver cómo los a priori sabios Elfos se convierten en seres realmente tontos y despistados en esta serie, aceptando un regalo que saben está envenenado. Galadriel en la primera temporada fue una «Mary-Sue» de libro, alguien antipático que no dejaba de indicar a todo el mundo cómo debían actuar para hacerlo correctamente, mientras el mal la pasaba literalmente por su lado sin darse cuenta. A pesar de sus errores pasados, en esta segunda temporada sigue empeñada en demostrar que ella lo sabe todo y lo tiene controlado cuando obviamente no es el caso. Su actitud hacia Elron alcanza cotas de «womansplaining» tremendas (si es que el término existe. Y si no , habría que inventarlo). Pero en todo caso, todos los minutos empleados en los Elfos de Lindon sufren por unos diálogos redundantes y nada interesantes que hacen que todo lo que pase resulte tedioso. Un gran problema para una serie que ante todo de ser «entretenimiento».
Pero la serie repite los esquemas de mostrar montones de tramas en paralelo que ninguna resulta interesante. Excepto quizá la parte del elfo oscuro Adar. Pero empezando por el viaje de la pelosa Nori con el ser del espacio (que no es Sauron), que no puede ser más aburrido y entraría casi en el calificativo de «minutos de la basura». Las intrigas palaciegas en el reino humano de Númenor resultan igualmente planas y sin interés, como en general la mayoría de situaciones. Si me gusta más la parte de los enanos en Khazad-dûm, sobre todo pensando que ya vimos que en el abismo bajo ellos se había despertado el Balrog.
Tengo que dejar claro que el problema de la serie no es de los actores, sino de unos guionistas y unos show-runners muy poco dotados que no consiguen que ninguno de sus diálogos sea memorable ni sus personajes carismáticos en ningún momento, con la excepción de Halbrand / Sauron. De hecho, no recuerdo ningún diálogo al igual que me es imposible recordar el nombre de nadie excepto los personajes de El Señor de los Anillos. Aparte, tras ver tres episodios y 200 minutos de televisión, lo cierto que han pasado muy pocas cosas interesantes. Pensando en que los showrunners J.D. Payne y Patrick McKay provienen de la escuela de J.J. Abrams, en Los Anillos de Poder tenemos un ejemplo perfecto que tener a decenas de personajes y hacer que la historia vaya saltando de unos personajes a otros de forma vertiginosa no consigue que la serie sea mejor si lo que estos personajes viven no tiene interés para empezar. Están construyendo la casa por el tejado en lugar de haber creado PRIMERO a personajes interesantes para ver luego sus aventuras, se metieron a saco en unas aventuras sin gancho, que provoca que todo lo demás no enganche. El problema es sobre todo de guion, no actoral. Pero hay que reconocer también que algún actor tampoco es que sea especialmente dotado para la interpretación y no creo que jamás se vea asociada la palabra «carisma» a una interpretación suya.
En positivo, el diseño de producción es una pasada. Como en la primera temporada, al menos se nota que Amazon Studios se ha gastado una pasta en la producción de esta serie. Los decorados, los paisajes, el vestuario, todo es una pasada. Al igual que la música de Bear McCreary. Aunque lo que nos cuentan no acaba de hacer click, al menos estamos ante una serie «bonita» de ver. Eso tampoco no ha cambiado respecto a la temporada anterior.
En los tres episodios estrenados de Los anillos de poder hemos tenido otro de los males de la televisión actual, que curiosamente tuvimos también en La Casa del Dragón, la gran competidora de esta serie en lo referido a mundos de fantasía y espada y brujería. Y es tras 200 minutos de televisión sin apenas hitos destacables tengamos que aguantar que nos muestren una previa de lo que está por venir, que nos presenta la promesa que lo mejor está por venir. Lo mejor nunca llega ahora, siempre será más adelante. Y en el caso de La casa del Dragón, de nuevo nos hacen esperar a la siguiente temporada. Tengo claro que en este caso no es un problema único de esta serie sino de una forma de hacer televisión. Pero qué lejos se ve el disfrute que The Mandalorian nos daba a los espectadores siempre en cada episodio.
Hablando de promesas, los showrunners nos han vendido una gran batalla esta temporada que pueda mirar de tu a tu a los hitos cinematográficos de Peter Jackson. Espero que no hayan puesto el hype demasiado por las nubes, porque si no el golpe de realidad, y la decepción, puede ser tremendo. Pero para eso, aún tendremos que esperar varias semanas.
Comentaba al comienzo que tenía claro que iba a ver una serie «sin más». No me sorprende que estos primeros episodios hayan confirmado esta sensación, pero mi parte positiva aún espera que los próximos episodios me hagan cambiar de opinión y la cosa mejore. No sabéis lo que eso me alegraría. Pero ahora mismo, la realidad es la que es. Y Los anillos de poder sigue sin ser una buena serie.
¡Ah! ¡Se me olvidaba! Como veis, en toda la reseña no he comentado ni me supone un problema su supuesta fidelidad o no a la obra de J.R.R. Tolkien. Si me supone un problema que la historia no sea consecuente con lo mostrado en la propia serie, como comentaba en relación a la historia de Sauron y el viaje de Galadriel. Pero al final esto no es más un una piedra más en el camino que impide el disfrute de la serie.
Comparto el trailer de esta segunda temporada de Los Anillos de Poder:
El principio de la segunda temporada de Los Anillos de Poder continúa con los mismos problemas de la primera temporada, pero al menos tenemos una parte más interesante en las manipulaciones de Halbrand / Sauron. A ver si la serie mejora.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
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