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Reflexiones de Domingo 24/2024: ¿2024 ha sido un buen año audiovisual?

¡Feliz Domingo! Hace unos días, mientras grababa el último podcast de El Colmo dedicado a la mejor serie de 2024, Arcane: League of Legends, el director del programa Daniel Padilla nos preguntó a los contertulios si creíamos que 2024 había sido un buen año para el cine o televisión. La pregunta me dejó un poco descolocado, y estuve pensando en ella desde entonces.

La respuesta más rápida a esa pregunta sería que aunque en 2024 he disfrutado numerosas películas a lo largo del año, pero no he encontrado esos PELICULONES que disfruto todos los años. Y lo mismo para las series: Arcane me parece la mejor serie del año, pero dentro de haber disfrutado varias series, excepto Arcane ninguna me dejó con la sensación de haberme volado la cabeza.

Empezando con el CINE, en 2024 he ido al cine 44 veces, lo que significa que voy a las salas comerciales 4 veces al mes. Haber ido tantas veces al cine ya indica que se estrenan muchísimas películas que me llaman lo bastante la atención lo suficiente como para pagar por verlas en el cine. De hecho, a pesar de estar muy contento con la calidad de imagen y sonido de mi televisión, sigo creyendo que la mejor manera de disfrutar del cine es la experiencia inmersiva que se produce en una sala comercial.

Pero viendo las películas de 2024, me parece que el primer gran debe de este año es la ausencia de películas de superhéroes, Star Wars o de franquicias del entretenimiento que me hagan flipar. No, no conecté demasiado con Deadpool y Lobezno, aunque si aprecio las cosas buenas que también tenía. Y es que la huelga de guionistas provocó el retraso de numerosas producciones a 2025, por ejemplo la última película de Misión Imposible o varias de Marvel Studios. Y por supuesto, la falta de Star Wars, que ni está ni se la espera, o Avatar, que nos hará esperar aún un año más.

Aunque a final de mes publicaré las típicas listas de «LO MEJOR DEL AÑO» de comic, cine y televisión, pensando en las películas que vi este año, empezando por el mainstream y las franquicias, he visto mucho notable, pero probablemente ningún sobresaliente. Me gustó mucho Twisters sobre todo por verla en el increíble formato 4DX. Y ver la nueva película de Godzilla y Kong: El nuevo imperio también estuvo muy bien. Pero Furiosa quedó bastante por debajo de Mad Max: Fury Road sobre todo por su naturaleza derivativa y falta de sorpresa ante un final que tenía que enlazar con lo visto en la anterior película de George Miller. También El Reino del planeta de los simios estando bien se quedó muy por debajo de las películas de Matt Reeves. Dune Parte Dos comparte los problemas de su primera parte, y otras como Del revés 2, Gladiator 2 o Cazafantasmas: Imperio helado estando bien no dejan de sonar a la misma melodía que ya conocemos.

Dentro del cine fuera de las franquicias, me gustó mucho Anora de Sean Baker, y Horizon parte 1 de Kevin Costner, que hubiera merecido mejor suerte que la que ha tenido con el descalabro comercial de su western épico. Sin embargo, no conecté con Kinds of kindness de Yorgos Lanthimos como sí lo hice con Pobres Criaturas, películón absoluto, en lo visual y con un mensaje super potente. Longlegs de Osgood Perkins o Megalópolis de Francis Ford Copola o La sustancia de Coralie Fargeatno me gustaron como me hubiera gustado. Por suerte, Clint Eastwood sigue siendo un seguro de vida como vimos en Jurado nº2.

Como digo, muchas películas me han gustado este 2024, pero ninguna superó la sorpresa y la maravilla que disfruté con Pobres Criaturas, y creo que vi esa película en enero. Que ninguna haya igualado a la película de Lanthimos explica quizá la sensación que tengo que al año cinematográfico le ha faltado algo más potente.

En lo referido a la TELEVISIÓN, quizá lo primero a destacar es la edad de oro que estamos disfrutando los amantes de la animación. Al éxito de Arcane hay que sumar el estreno de series estupendas como Invencible, X-Men ´97, Hit-Monkey, La leyenda de Vox Machina o Star Wars: The Bad Batch. Creo que el nivel de las series de animación es estupendo, aunque también tendría que destacar la decepción que tuve con la animación de Batman: Caped Crusader. Cada vez más autores están entendiendo las posibilidades expresivas y dramáticas que se pueden conseguir con la animación, y me alegra que los espectadores abracemos y celebremos estas series. Desde este punto de vista, 2024 ha sido un años extraordinario para la animación televisiva.

En imagen real, dentro que disfruté mucho con Fallout, igual a 2024 le ha faltado el subidón que me dan series como The Mandalorian o The last of us. Y tuvimos series estupendas como Masters of the Air, Monach: Legacy of monsters o For all mankind en Apple TV. También comedias criminales como The Gentlemen o dramas históricos como Shōgun. Historias inclasificables como El simpatizante. Pero creo que me falta LA SERIAZA de 2024 en imagen real.

Sin embargo, quizá la decepción vino por parte de las franquicias, con el mal sabor de boca que dejó Echo de Marvel Studios y con una Agatha ¿Quien sino? que no llegué a acabarla. Decir que la segunda temporada de Los Anillos de Poder estuvo mejor que la primera en realidad no es decir gran cosa pensando en el desastre anterior. Y pensando en HBO, dentro que me gustó House of the Dragon, no dejo de pensar que debería haber estado mejor y que sigue siendo un trailer de lo que está por venir, sin llegar casi nunca a mostrar el espectáculo que se supone a una serie ambientada en el mundo de Juego de Tronos. Además, no comparto el entusiasmo general con The Penguin, dentro que si reconozco el sobresaliente trabajo de su pareja protagonista. En Netflix, Cobra Kai ha quemado completamente su interesante premisa inicial y debería haberse acabado mucho antes.

Como todos los años, siempre pueden encontrarse series de televisión muy chulas, y me alegro mucho de la buena salud que el streaming ha dado a la animación. Pero dentro de los muchos notables, me faltó haber disfrutado de más sobresalientes.

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¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 23/2024: El buen momento de DC Comics

¡Feliz Domingo! Hoy quiero aprovechar el formato de Reflexiones de Domingo para escribir sobre algo que me lleva rondando la cabeza desde hace tiempo. El buen momento que DC Comics está disfrutando en los últimos meses. En lo que a disfrute puro se refiere, llevan tiempo superando ampliamente a una Marvel en capa caída que vive una de las peores etapas que le recuerdo.

El resumen lo tenéis en el primer párrafo. El último año de DC Comics ha conseguido que vuelva a tener ganas de comprar comics de DC a fuerza de ir publicando comics estupendos con dibujos TOP. Y esto tiene mucho mérito pensando que me bajé de la compra de DC en 2015 aprovechando el evento Convergencia. En estos años he comprado series puntuales, pero nada que me hiciera querer volver al día a día de la continuidad. Gracias en gran parte a Dan Mora y Mark Waid, estoy recuperando las ganas de grandes historias más grandes que la vida con sensación de legado como sólo DC puede ofrecer. Primero fueron Batman – Superman World´s Finest, luego con Shazam! y más recientemente con el evento Absolute Power, Waid y Mora me llevan ofreciendo desde hace más de 2 años los mejores comics de superhéroes del mainstream. Unos comics muy superiores en lo referido a disfrute puro respecto a cualquier cosa que haya publicado Marvel en este periodo de tiempo.

Waid y Mora representan todo lo que quiero y busco en un comic de superhéroes. Un guionista que conoce a los personajes y reivindica su historia y su legado mientras plantea historias emocionantes con el destino del mundo en juego en las que es fácil conectar con los HÉROES. Y que están dibujadas con una épica y una espectacularidad alucinante. Como Ed Brubaker y Sean Phillips, Waid y Mora están en un momento en el que hay que comprar cualquier cosa que publiquen en DC. Además de World´s Finest, tengo muchísimas ganas de leer su Justice League Unlimited, el Batman y Robin Year One de Waid y Chris Samnee y el Superman de Dan Mora con Joshua Williamson.

Junto a Waid y Mora, acabo de comprar el primer volumen de Green Lantern de Jeremy Adams y Xermánico, y me ha encantado. Como me pasa con los comics de Jed MacKay en Marvel, da gusto leer un comic en el que «simplemente» aciertan en la caracterización de Hal Jordan y ofrecen unas buenas aventuras que consiguen que te impliques emocionalmente con él y su mundo. Me declaro oficialmente enganchado a Green Lantern, pero también a su escritor Jeremy Adams, del cual llevaba tiempo escuchando buenas cosas y creo que merecerá la pena recuperar alguna obra suya previa, por ejemplo su Flash.

El especial DC All In ha supuesto un doble punto de inicio para nuevos lectores (o viejos lectores recuperados). En el universo tradicional de DC tengo ganas de leer el Green Arrow de Chris Condon (escritor de That Texas Blood y The Enflield Gang Massacre). Aunque es una pena del final de la etapa de Tom Taylor y sobre todo Bruno Redondo en Nightwing, lo cierto es que la nueva etapa de Dan Watters y Dextor Soy pinta muy bien, y el primer número de Detective Comics de Tom Taylor y Mikel Janin me ha dado una historia intrigante que habrá que ver a donde nos lleva con un dibujo impresionante de Janin. Y aunque nunca fui demasiado fan, las páginas de previa de NEWS GODS de Ram V y Evan Cagle lucen increíbles, al igual que la nueva etapa de la JSA de Jeff Lemire y Diego Orlotegui también me han llamado la atención.

A los comics en continuidad ha que suponer la novedad que están representando los nuevos comics de la línea Absolute Comics de DC, que está presentando nuevas versiones de los iconos con nuevos orígenes provocados al vivir en un mundo que está más volcado hacia el mal. Inicialmente sólo me llamó la atención el Absolute Superman de Jason Aaron y Rafa Sandoval. Pero cuando caí con los comics de Absolute Batman y Absolute Wonder Woman, los primeros números de ambas colecciones me han conseguido enganchar. De momento, DC ha conseguido recuperar el interés hacia sus colecciones normales y acertar con la novedad que supone la línea Absolute Comics.

Lo que está claro es que un buen comic te invita a leer más comics. De esa editorial, de esos autores, y si se plantean bien, en general de ese universo. No es algo nuevo, no hay más que ver el disfrute que me está dando el Energon Universe a partir de Void Rivals y Transformers. Que son otros comics muchísimo más disfrutables que los de Marvel. De forma que tras años de indiferencia me encuentro con ganas de leer más comics de DC. Y seguro que el desastre de Marvel Comics también ayuda a que tenga ganas de buenas lecturas dado que la «Casa de las Ideas» hace tiempo que no me las da. Pero si los comics que estoy comprando no acertaran con el guion y el dibujo, la satisfacción no sería tan alta. La comparación deja en mal lugar a Marvel, pero lo cierto es que los comics de DC que estoy leyendo me resultan super satisfactorios empezando por esa locura que es mostrar a los héroes reconocibles y mantener un buen dibujante a lo largo de un arco completo de la colección. Menuda locura, ¿verdad?

En contraste, llevo más de 40 años comprando comics de superhéroes, y jamás de visto a Marvel en la situación lamentable en la que la encuentro hoy. Incluso en los denostados años 90 siempre tenías un par de colecciones que estaban muy bien y que te ilusionaba leer, por ejemplo los Thunderbolts de Busiek y Bagley, Generación-X de Lobdell y Bachalo, Vengadores de Busiek y Pérez, etc. Sin embargo, en los últimos años lo máximo a lo que podemos aspirar es a tener comics de Jed MacKay hechos con oficio que se disfrutan si tienen un buen dibujante, cosa que no siempre sucede. Eso en positivo, porque en negativo la Era de Krakoa, que analicé en un artículo que puedes leer aquí) ha marcado un punto negro en la historia de Marvel con la pésima calidad de su último año unido a una explotación sacacuartos vergonzosa por parte de Marvel.

Sin contar la Biblioteca Marvel de Panini, este mes de noviembre voy a comprar 7 grapas Marvel y un tomo: Caza Sangrienta 5 (MacKay+Larraz), Hulk 14, Capitán América 11, El Inmortal Thor 12, Los Vengadores 15 (MacKay), Doctor Extraño 13 (Mackay), Patrulla-X 1 (MacKay+Stegman) y el tomo de La Venganza del Caballero Luna (MacKay). ¿Veis el patrón? Es la cifra más baja de comics Marvel que compro en un mes de toda mi vida, y de esas 7 grapas dos (Caza Sangrienta y Doctor Extraño) son los últimos números de sus series y no veo nada que me interese. Más allá del dato concreto de noviembre, durante todo 2024 me he movido en las 8-10 compras mensuales, que es un mínimo histórico.

Marvel se encuentra en una encrucijada de la que es muy difícil salir, sobre todo cuando parece que en realidad siguen abrazando las técnicas especulativas lamentables que les han puesto en esta situación. Empezando por la saturación de «eventos» que está estrangulando a las series regulares de forma que no consiguen plantear historias que enganchen por la personalidad de sus protagonistas. Veneno es un gran ejemplo de esto, porque en su número 29 publicó el cruce «Simbiosis-Necrosis» de Veneno y Matanza, en el 30 tuvimos los tie-ins con Caza Sangrienta y la previa del siguiente evento,  La Guerra de Veneno. La histórica etapa de Donny Cates finalizó en el número 31 de la edición de Panini. La etapa de Al Ewing le igualará con su próximo mes pero lleva meses mostrando síntomas de estar más que agotada. Aparte de por los eventos por el error de diluir al protagonista mostrando a montones de personajes poseyendo su propio simbionte, lo que está restando importancia e iconicidad al que debería ser el protagonista único, Eddie Brock.

Viendo el listado de compras queda claro que Jed MacKay es el único escritor que me engancha de la Marvel actual. Y lo mejor que digo siempre de MacKay es que no ha inventado ninguna rueda, sino que simplemente se dedica a plantear buenos comics para ser leídos mes a mes que destacan positivamente a sus protagonistas para que los lectores compradores empaticemos con ellos. En realidad esto es de primero de narrativa superheroica, pero habría que preguntarse porqué Marvel no consigue provocar esto mismo en el resto de su línea editorial. Sin ir más lejos, estoy buscando el momento de bajarme de la compra de los comics de Al Ewing (Thor y Veneno), porque hace meses que no me están funcionando plenamente.

Marvel sigue anclada en las peores prácticas editoriales, inundando las librerías de comics mediocres con múltiples portadas y solapando eventos sucesivos que han eliminado la sensación de estar ante historias «especiales». Si todos los meses hay un evento (o varios), al final es más de lo mismo. Pero al mismo tiempo llevan insistiendo en el previews que lo que mola, LO IMPORTANTE, son los eventos por encima de las series regulares, que se convierten en secundarias. De forma que es normal que no apetezca COMPRAR unos comics que se sienten (porque lo son) secundarios dentro de otras historias mayores. Y, al final, el resultado inevitable es la sensación de hartazgo y rechazo que Marvel me está transmitiendo en los últimos años.

A eso por supuesto hay que sumar el lamentable nivel de los dibujantes de Marvel. Descontando las excepciones como Pepe Larraz y Valerio Schiti, no dejo de encontrarme a dibujantes inadecuados para la colección en la que los editores les ponen, como Valentina Pinta en El Inmortal Thor, o directamente dibujantes lamentables que no entiendo que Marvel siga contratando, como es el mexicano C.F. Villa en Los Vengadores. A no ser que sea mucho más barato que un dibujante standard, no puedo entender que sigan dando trabajo a un dibujante que no da el nivel mínimo que se debería exigir a cualquiera que quiera trabajar para Marvel.

A unas historias que no enganchan y que en muchos casos (como por ejemplo los krakoanos) nos ofrecen versiones NO reconocibles de mis personajes favoritos, hay que sumar los bailes de dibujantes jugando en muchos casos entre Guatemala y guatepeor, que entregan comics poco atractivos de leer que no dan el espectáculo que se supone a los comics de superhéroes. Por todos estos motivos, cada vez tengo más claro que nos podemos dirigir a un 2025 en que mi compra de Marvel sea completamente residual, como lo era la de DC hace 5/6 años.

Y está claro que el mundo del comic USA es completamente pendular, de forma que esta mala etapa de Marvel puede provocar una nueva era de grandeza de aquí a 4/5 años. (Ojalá). Y si DC estuvo fatal hace 8/9 años y ahora triunfa, no sería descartable que dentro de 4/5 años las cosas se torcieran. Pero lo que tengo claro es que mi afición comiquera se construye a partir del disfrute que los comics me dan con su lectura. De forma que no pienso caer en compra por costumbre, sino centrarme en comprar únicamente aquellos comics que me vuelen la cabeza con cada grapa, Y de momento, eso lo está consiguiendo DC.

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¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 22/2024. Análisis de la Era de Krakoa

La Era de Krakoa de Marvel Comics ya es historia en España tras la publicación del Patrulla-X 35 (Uncanny X-Men 700 USA) que sirvió de cierre a esta larga etapa de 5 años dentro de la franquicia mutante. Es por tanto el momento perfecto para echar la vista atrás y valorar esta larga etapa de 5 años (2019-2024).

ARTÍCULO CON SPOILERS

«Mientras dormíais, el mundo ha cambiado.»

Dinastía de X (HoX) y Potencias de X (PoX) de Jonathan Hickman, Pepe Larraz y R.B. Silva fue una revolución para los comics Marvel en general, y sobre todo para una franquicia mutante que desde la marcha de Jason Aaron había perdido el rumbo y sufrió una travesía por el desierto que duró años.

COSAS POSITIVAS

La lectura mes a mes de Dinastía de X y Potencias de X fue un momento apasionante en que cualquier cosa podía pasar y todo se sentía nuevo. Se abrían nuevos caminos, con una nación mutante situada en la isla de Krakoa que rompía con todo lo anterior y se sentía como un punto y aparte increíble para la franquicia mutante. Si bien la isla de Krakoa tiene elementos similares a la isla de Utopía situada enfrente de San Francisco que Kieron Gillen creó en su etapa previa en la Patrulla-X con Carlos Pacheco, lo cierto es que la escala de todo lo que planteaba Hickman alejaba a estos comics de cualquier cosa anterior. La nueva sociedad mutante, con un idioma mutante, sus portales, sus flores curativas y su órgano de gobierno formado por el Consejo Silencioso era diferente a todo lo que había leído. A lo que hay que añadir el sorpresón tremendo que supuso conocer la historia secreta de Moira MacTaggert, que se convirtió en la mutante más importante de la Tierra sin que nadie aparte de Charles Xavier y Magneto lo supiera. Estas primeras miniseries me dejaron con unas ganas locas de seguir leyendo lo que Hickman quisiera plantearnos.

Por el lado de los villanos, la presentación de Orchis, la unión de todas las organizaciones imaginables (I.M.A., Hydra, H.A.M.M.E.R., etc…) convertidas en un grupo anti-mutante, ofrecía un villano a la altura para esta nueva etapa. A lo que había que sumar la amenaza de las Inteligencias artificiales de Nimrod y la Centinela Omega, y sobre todo los complejos Dominios que parece que podían acabar con toda la vida del universo dentro de unos siglos.

Tras HoX/PoX, los primeros meses de la Era de Krakoa fueron también apasionantes. Marvel planteó una serie de comics diferentes entre si que mostraban las diferentes facetas del nuevo mundo mutante. En estos primeros meses daba gusto leer Merodeadores, X-Force, Nuevos Mutantes y X-Men. Estas cuatro colecciones resultaban muy diferentes entre si y ofrecían una parte del gran puzzle que era la nueva sociedad Krakoana. Además, este número de 4 colecciones hacía que la experiencia fuera positiva y no se sintiera como un sacacuartos. Por cierto, aunque estas colecciones me gustaron bastante a lo largo de los primeros 6-12 meses de vida, al mismo tiempo Marvel también publicó otras colecciones como Fallen Angels y Excalibur que ya en ese primer momento de hype mutante resultaban infumables.

La sensación CRONOLÓGICA al tener un orden de lectura claro en el que sucesos de un comics afectaban y se mencionaban en los que salían a continuación ayudó a transmitir la sensación de worldbuilding que esta etapa necesitaba en ese momento. Estábamos antes colecciones muy chulas, que además se complementaban con unos especiales sorprendentes, como el número de Fantomex o el especial de Jean Grey dibujado por Russell Dauterman. Dentro de este nuevo mundo me gustaba mucho que si una historia sólo tenía que contarse en un número se publicara tal cual, y no quisieran exprimir las ventas forzando una miniserie absurda.

Dentro de las nuevas colecciones mutantes, aparte de la nueva sociedad y de su nuevo idioma, las diferentes colecciones ofrecían nuevas ideas como la nueva religión de Rondador Nocturno o el mundo onírico de Legion que buscaba proteger la salud mental de los mutantes. Ambas ideas eran de Simon Spurrier, que formó su propio mini-universo y que me gustó mucho. Hablando de franquiciados mutantes, el mini-universo de Benjamin Percy en X-Force y Lobezno sobre todo al principio también me dio muchos momentos gloriosos con su violencia y su over-the-top. Y aunque luego hablaré del problema de la saturación de colecciones, uno de los grandes problemas de la franquicia mutante, pero durante estos años hubieron colecciones que ofrecían aventuras estupendas, como por ejemplo la colección del Cable juvenil.

Siguiendo con las cosas positivas, el especial Patrulla-X Escala Planetaria de Gerry Duggan y Pepe Larraz en el que se terraformó Marte nos dio la espectacularidad que se espera de un comic de los X-Men con una escala alucinante nunca antes vista. A continuación, la colección de Patrulla-X de Duggan y Larraz (cuando la dibujó, cosa que sólo pasó en 7 de los 12 números) ofrecieron por fin a un grupo mutante siendo héroes y haciendo cosas de superhéroes, cosa que en realidad no había pasado en los dos casi dos años anteriores. Y ofreciendo grapas con misiones autoconclusivas que devolvía a la grapa a la unidad de medida narrativa y lecturas satisfactorias.

Hablando de Pepe Larraz, cuando Marvel puso toda la carne en el asador, los comics mutantes eran los mejor dibujados de la industria. Larraz, R.B. Silva, Valerio Schiti, Adam Kubert, Stefano Caselli, Javier Garrón y el descubrimiento de Joshua Cassara formaban una constelación de artistas sobresalientes. Cuando los mutantes brillaban, brillaban como nadie. El baile de dibujantes es otro de los grandes problemas de Marvel, pero quiero quedarme en este momento con lo positivo, porque en estos comics hubo épica para rabiar. Como el climax de X de Espadas en el que Pepe Larraz estuvo increíble.

Junto a Jonathan Hickman, Gerry Duggan y Benjamin Percy (y Simon Spurrier al que ya había mencionado antes), la franquicia mutante ha contado con algunos de los mejores guionistas de la Marvel actual, Kieron Gillen y Al Ewing. Es cierto que habrá quien pueda decir que «los mejores guionistas de la Marvel actual» igual no quiere decir gran cosa, pero la verdad es que hablamos que escritores curtidos dentro de Marvel.

En positivo, a pesar de todo lo que voy a comentar a continuación, reconozco que el Patrulla-X 35 que cierra la Era de Krakoa es un buen comic que da el final positivo satisfactorio que merecían los mutantes de Krakoa mientras el mundo del universo 616 realiza el back-to-basics que ha supuesto From the ashes.

Este artículo surge a partir de mi participación en el podcast de La Tierra Salvaje en el que se analizaba esta etapa krakoana, que os recomiendo que escuchéis. Para el podcast me obligué a releer muchos de estos comics. Esto hizo que recordara lo mucho que me gustaron las miniseries iniciales de HoX/PoX, que siguen siendo grandes comics por los que creo que no va a pasar el tiempo. Pero junto a los buenos momentos, también recordé, aparte de muchos comics ridículos con guiones lamentables y dibujos deficientes, todos los elementos que han convertido a la Era de Krakoa en un ejemplo paradigmático de las peores artes de Marvel Comics. Unas prácticas editoriales lamentables que han herido de muerte a una generación de lectores compradores, hasta el punto de abandonar la afición, y que impiden que las nuevas generaciones se quieran unir a una franquicia que se siente como un sacacuartos vergonzoso con historias ininteligibles.

A continuación, empiezo con los principales aspectos negativos que no me gustaron.

COSAS NEGATIVAS

Escuchando algunos podcasts y leyendo algunos artículos, parece que hay bastante unanimidad sobre que los problemas de la Era de Krakoa empezaron a partir del abandono de Jonathan Hickman después de Inferno. Y por supuesto que puede decirse que esta Era de Krakoa tiene dos etapas claras, una primera mitad con Hickman a los mandos y la segunda sin él. Pero la verdad es que la mayoría de conceptos propuestos por Hickman (que los editores de Marvel aceptaron y abrazaron como propios) eran ideas sin vuelta atrás que rompían con el espíritu de los comics de Stan Lee y Jack Kirby. Y sobre todo, con el espíritu de la etapa fundacional de Chris Claremont que convirtió a los mutantes en los comics más leídos del mainstream.

El propio concepto de KRAKOA como estado que promueve un apartheid supremacista que niega a los humanos la entrada en la isla y que afirma que su sociedad es mejor que la humana rompe completamente el concepto fundacional de la Patrulla-X de «temidos y odiados por una sociedad que juraron proteger». Una idea que defiende la diversidad como medio para formar una sociedad mejor. Una sociedad en el que todos, humanos y mutantes, pueden convivir y que servía de metáfora para cualquier minoría o grupo de personas rechazadas por la sociedad. La idea de los mutantes como dioses que son mejores que los humanos es una mala idea que es normal que Marvel haya querido borrar para volver a hacer comics que realmente apelen a todo tipo de lectores. Los lectores queremos y creemos que la sociedad es mejor cuando cada persona es libre de vivir su vida como prefiera sin tener que aguantar el qué dirán. En el momento en que alguien publica un comic para decir, utilizando un símil de colectivos que dicen sentirse representados por los comics de Krakoa, que «una sociedad sólo de personas LGTBI+ que no acepte a los que no lo son va a ser mejor que lo que hay actualmente», estás deslizando una idea muy peligrosa en estos tiempos tan polarizados. Y que provoca que sea normal que hubiera lectores que acusaran a estos comics de sectarios.

La sociedad de Krakoa a menudo parecía más un fan-fic de un lector salido que buscara ver «a Jean Grey liarse con…» que con unos comics protagonizados por los personajes de los que nos enamoramos en la etapa de Chris Claremont, John Byrne y tantos otros profesionales. Lo de Krakoa convertido en una orgía de todos con todos no es lo que yo quiero leer. E incluso peor que eso fue leer a Hickman convertir a mis personajes favoritos en seres chulescos fuera de la caracterización clásica que caían mal. La versión oscura de Charles Xavier, la Tormenta convertida en una miembro de una secta religiosa, Kate Pryde como una chica borde desagradable son algunos ejemplos del peor Hickman de narrativa engranaje que pervierte la esencia de los personajes para hacer que su historia-rio tuviera sentido con lo que quería contar. Pero no eran los únicos. Rondador Nocturno o la Bestia era otros héroes que no actuaban como les recordábamos, hasta el punto de no parecer ellos sino unos personajes totalmente diferentes.

El Consejo Silencioso era una parte fundamental dentro de la nueva sociedad krakoana. Y es otra clave de un aspecto que para mi es clave en explicar el por qué la Era de Krakoa no funciona. Y es esta idea tan de moda en esos años de Juego-de-Tronizar a los mutantes, que propugnaba que ya no hubieran mutantes buenos o malos, sino personas viviendo en los matices de grises en los que cada uno tenía sus intereses y tenía que negociar con otros mutantes que tenían sus ideas e intereses propios. La idea de «entender a los malos» o «igual los buenos no son tan buenos» son ideas que han colonizado desde hace años el entretenimiento mainstream americano, influido en el auge de los movimientos identitarios que rechaza la historia y la cultura europea, cristiana y blanca. Y muchos de estos preceptos, surgidos de los elementos más radicales de las universidades americanas, lleva tiempo intentando controlar al entretenimiento americano. De ahí viene la parte de celebrar una sociedad supremacista mutante, porque recrea las ideas que les gustaría vivir, cuando en realidad el apartheid es algo malo, aunque lo hagan «los míos». Fruto de este relativismo moral es esta idea de que no existen los buenos ni los malos, porque todo depende del punto de vista. Y esto es lo contrario a lo que yo quiero leer cuando compro un comic de superhéroes. Y que está en el ADN del mundo de Krakoa que Marvel Comics eligió publicar y que nos ha acompañado durante 5 años.

Luego hay otros problemas como las resurrecciones que impedían el disfrute de los comics. Algo que fue una mala idea que rompió demasiadas cosas que deberían ser sagradas en el mundo del comic de superhéroes. Como que los protagonistas deben vivir aventuras en las que el lector tema por su vida mientras intentan hacer el bien. (Otra cosa, lo de hacer el bien por motivos altruistas que quedó en parte en el olvido). En el momento en que Lobezno es asesinado decenas de veces dejando esqueletos de adamantium por medio mundo, el apelativo de ser «el mejor en lo que hago…» entraba en franca contradicción. Y eso aplicado a todos y cada uno de los protagonistas. Era tan evidente el problema que en X de Espadas se inventaron un problema en Otro Mundo que provocaba que las muertes allí si eran definitivas, pero en general en la Tierra, los comics mutantes perdieron cualquier sensación de amenaza y de historia que tuviera unas apuestas por las que merecía estar implicado. Las resurrecciones fueron un error garrafal incomprensible.

El primer volumen de X-Men de Hickman muestra el problema de su narrativa de engranajes que está por encima de los personajes, sus caracterizaciones y crear comics entretenidos, siempre con la promesa de “tranquilo, que esto será importante más adelante.” Estos comics que nunca conseguían dejarte con una sensación satisfactoria son ejemplo más evidente de que «DIFERENTE NO ES MEJOR». Algo que en realidad ha caracterizado toda la etapa de Hickman en los mutantes.

X de Espadas fue el primer evento mutante, publicado en 2020. Y aunque en perspectiva hay que decir que publicar un crossover de 22 números era una exageración que marcaría muchas de las claves negativas de la franquicia mutante a partir de ese momento, la verdad es que tengo que reconocer que fue un evento super divertido con algunas ideas absurdas y super locas, pero que me hicieron pasar un buen rato mientras lo leía.

El momento en el que todo se torció fue con la Gala Fuego Infernal de 2021. Fue la primera vez que sentí que Marvel puso en marcha una historia (¿Historia, qué historia?) como excusa para poder vender las decenas de portadas alternativas protagonizadas por los mutantes con sus trajes de la alfombra roja. Y hubo gente que afirma que esta Gala fue un gran éxito mediático y en las redes sociales, pero cuando queda claro que para los editores de Marvel es más importante la notoriedad en Instagram que plantear una historia disfrutable por el lector / comprador, es una idea demoledora para un fan y lector que lleva comprando estos comics desde hace 40 años. De hecho, aunque las portadas alternativas han existido desde siempre, igual no es descabellado afirmar que el éxito de esta iniciativa de portadas alternativas en 2021 es uno de los motivos que provocaron, o consolidaron, la situación que vivimos actualmente en el mundo mainstream, en el que TODOS los comics publicados por Marvel cuentan con varias portadas alternativas. Algo que muestra que lo importante es vender lo que sea, incluso a fuerza de hacer que el interior del comic sea algo secundario.

Siguiendo con la Gala Fuego Infernal, en el Patrulla X 22 USA perteneciente a esta Gala encontramos 21 páginas de historia realizadas por 4 dibujantes: Nick Dragotta, Russell Dauterman, Lucas Werneck y Sara Picelli. LA FALTA DE RESPETO POR LOS CLIENTES COMPRADORES DE MARVEL ME PARECE VENGONZOSA, al dejar claro que Marvel cree que los dibujantes son secundarios e intercambiables. Peor es ver que en el fondo Marvel tiene razón en que el lector coleccionista seguirá comprando los comics aunque sepa que el dibujante va a ser lamentable y no tenga el nivel de calidad mínimo que se hubiera exigido hace 15-20 años para que un dibujante empezara a trabajar en Marvel. Hablaba de lo buenos que eran los comics mutantes cuando los dibujaban los mejores. Pero en los comics mutantes también hemos sufrido a dibujantes lamentables como C.F. Villa, que es de lo peor que he tenido la desgracia de sufrir en un comic Marvel en muchísimos años. Y resulta que ha dibujado Patrulla-X. Es acojonante. El baile de dibujantes ha sido otra constante de la Era de Krakoa. En realidad no es un problema único de los mutantes si no que es algo que afecta a toda la línea editorial de Marvel. Pero aunque se que es una guerra que tengo perdida, no dejaré de denunciarlo siempre que tenga ocasión. Porque NO ES NORMAL que un arco de 3 números no tenga a un único dibujante sino que sea un comic troceado entre varias manos que provocan que no haya una unidad gráfica a lo largo de todo el relato. Tenemos que aceptarlo porque es lo que hay, pero luego Marvel no se puede sorprender cuando los lectores pensemos que los comics del Energon Universe son muchos mejores que cualquier cosa que estén publicando ellos en la actualidad. Entre otros motivos porque Skybound planifica sus comics para que cada historia (cada arco) tenga a un único dibujante.

En positivo, la Gala Fuego Infernal trajo a continuación el especial Patrulla-X Escala Planetaria de Gerry Duggan y Pepe Larraz. Y aunque ese comic, y la etapa de Duggan y Larraz en Patrulla-X me gustan bastante, en realidad inauguraron otro de los grandes problemas de la Era de Krakoa. La imposible escala de poderes de los mutantes. Porque si los mutantes son dioses inmortales capaces de terraformar Marte en una tarde, ninguna amenaza lo es en realidad. Que al mismo tiempo cronológicamente que tuvimos Escala Planetaria Charles Xavier mande a Lobezno y Domino a destruir la Forja de Orchis es un sin sentido ridículo. Sobre todo porque los mutantes «buenos» como Tormenta o el Hombre de Hielo probablemente se negarían a exterminar a Orchis, pero esta versión oscura de Xavier no tendría problema en enviar a Magneto, Proteo, Legion y Jamie Braddock a exterminar a todos los enemigos de los mutantes. Es más, ¿Por qué el todopoderoso Xavier no borra de la mente de todas las personas de la Tierra la idea de odiar a los mutantes? Con su nivel de poder lo podría haber hecho. Si las resurrecciones fueron un desastre, cuando se unía a esta idea de poderes absolutos, el resultado era una franquicia que dejaba de resultar entretenida y empezaba a ser absurda. Desde luego, todo lo contrario a verosímil.

Los mutantes de Krakoa tenían muchos problemas estructurales, pero aún y con todo, de vez en cuando seguían ofreciendo comics sueltos que resultaban chulos y me gustaban. Por ejemplo los comics de Simon Spurrier que comentaba al principio, o S.W.O.R.D. de Al Ewing y Valerio Schiti. Cíclope es uno de los grandes personajes de estos años, uno de los pocos HÉROES morales que tenemos, y sus apariciones siempre fueron bienvenidas y disfrutadas. Sin embargo, la franquicia de Krakoa en su conjunto empezó a dejar la sensación cohesionada que tenía al principio con Hickman cuando hechos de estos comics, por ejemplo los de Spurrier con su religión mutante, luego NO tenían ninguna repercusión o relevancia en ninguna otra colección. Esto era también una fuente de frustración como lector, que mostraba a las claras que ya no había un plan, sino que los editores de Marvel estaban lanzando multitud de conceptos variados para ver si alguno funcionaba, mientras seguían inundando las estanterías de comics que en la mayoría de los casos se sentían como «mediocres», siendo generosos.

Pero cuando la franquicia mutante se fue a la mierda fue en Inferno, que es la última historia de Hickman para los mutantes. Si tengo que decir algo bueno de esa historia, fue la forma en que nos mostraron quien era en realidad la Centinela Omega, una revelación que conectaba con Días de Futuro Pasado y con Potencias de X que me pareció que estuvo chula. Pero la conversión en villana de Moira MacTaggert fue uno de los momentos más vergonzosos de la historia de Marvel. Una conversión que los editores de Marvel forzaron a Hickman a hacerla, dado que era algo que nunca estuvo en sus planes. Este giro es lamentable, pero mucho peor es ver como Emma Frost realiza actos de una villana sin matices y es mostrada como si fuera una víctima agraviada. El relativismo moral de los editores provocó que una villana sin matices que provoca la muerte de Charles Xavier y Magneto porque se enfada con ellos porque no contaron con ella para llevar a cabo el plan de Moira, acabe como la gran ganadora de la historia junto a Mística y Destino. Esto quedará para la historia como uno de los peores momentos de la historia de Marvel. Y a todo esto ¿Cuándo fue Emma alguien de fiar? Siempre fue un ejemplo de gris que hace lo que a ella le conviene, no lo que «esta bien». ¿Por qué cree Emma que Xavier o Magneto la deben algo para empezar? Todo lo que pasa en Inferno es ridículo y lamentable. Y acepto que precisamente Emma siempre fue así, pero no acepto que los editores decidan premiar unos hechos malvados, fruto como digo del relativismo moral imperante, y quien sabe si por un mal entendido sentido de «girl-power» y de la sororidad entre mujeres.

Aparte del final de Inferno, la miniserie ya empieza mal con la forma en que Mística consigue resucitar a Destino, que rompe con todo atisbo de verosimilud que pudiera tener la franquicia mutante, lo que convierte a esta miniserie en doblemente absurda. Visto en perspectiva, quizá me hubiera ahorrado muchos de los problemas que he tenido con los dos últimos años de historias si hubiera dejado de comprar en ese momento que veía hacia donde se encaminaban los mutantes.

En esta época elegí NO comprar X-Men Red (la continuación de S.W.O.R.D.) porque Panini eligió publicarla en una grapa doble junto a Inmortal X-Men. Un comic escrito por Gillen, cuyo estilo y temas nunca me han interesados, en el que Mr. Siniestro jugaba un papel fundamental, siendo uno de los personajes que más odio. Si hubieran publicado estos comics por separado al menos hubiera comprado uno, pero me negué a aceptar el sacacuartos de Panini. Algo que se repitió meses después cuando Panini decidió convertir la Patrulla-X de Gerry Duggan en una grapa doble para incluir miniseries que no me interesaban como Dead X-Men. Aunque luego entraré a comentar sobre el exceso de comics y el vergonzoso sacacuartos en que la franquicia mutante se convirtió en el último año y medio, quiero comentar esto de X-Men Red para comentar otro aspecto clave, y fue la forma en que Marvel quemó los conceptos iniciales de esta Era de Krakoa.

Durante el primer año de Krakoa disfruté de los comics de Merodeadores, Nuevos Mutantes y X-Force. Digo esto porque excepto alguna grapa puntual, en realidad nunca conecté con la Patrulla-X de Hickman centrada en el World-building y no en plantear grapas apasionantes. Sin embargo, estos conceptos se quemaron demasiado rápidos. Los Merodeadores de Gerry Duggan tuvieron un primer año muy bueno, pero en el segundo cayeron en una repetición de temas que hizo que esos comics fueran mucho menos disfrutables. Y su segundo volumen ya sin Duggan era directamente ilegible. En cuanto se fue Hickman de Nuevos Mutantes, la colección se convirtió en infumable por culpa de una guionista mediocre como Vita Ayala que demostraba mes a mes que no conocía a los protagonistas y que era incapaz de escribir diálogos interesantes. Los comics principales de Krakoa no funcionaban, o sufrían un desgaste exageradísimo, y Marvel sustituía estas colecciones por otras aún más flojas creadas por autores de segunda y tercera fila y con personajes que en muchos casos no tenía demasiado sentido que estuvieran juntos. Esto último, dicho por el propio Tom Brevoort en su newsletter. Tras 5 años de Krakoa, la única colección que compré hasta su finalización fue X-Force, dentro que los últimos meses ya había quedado claro que el concepto estaba quemado y no daba más de si.

Cuando Marvel colocaba a su Big Guns, leer comics de krakoanos podía estar bien, pero ver comic de Tini Howard, Vita Ayala, C.F. Villa, Phil Noto, Robert Gill o Leinil Francis Yu provocaban que quisiera bajarme del carro lo antes posible. En lugar de querer leer más comics krakoanos, en los dos últimos años mi clave como comprador fue buscar momentos para bajarme del carro progresivamente de todos los títulos mutantes. Y además de todo ello, además teniamos el vergonzoso baile de dibujantes.

A partir de ese momento, la franquicia ya estaba en caída libre. La miniserie El juicio de Magneto fue otro comic vergonzoso en el que si ya era malo las resurrecciones «por que si» entre los mutantes, ahora se decidía que los krakoanos pudieran resucitar a cualquiera, aunque no fuera mutante. El «lo hizo un mago» ampliado a la décima potencia, pensando que todo es por obra y gracia de Wanda Maximoff.

No compré ni leí los comics de Gillen, así que tengo que reconocer que me alegro de haberme ahorrado el evento Los pecados de Siniestro. Pero si compré las miniseries X Vidas / Muertes de Lobezno, en la que destacaba el dibujo de un Joshua Cassara en modo super estrella en X Vidas, mientras que en X Muertes seguían con la lamentable conversión de Moira en una villana. A pesar de ser unos comics entretenidos, la sensación que los krakoanos ya no tenían salvación se hizo cada vez más evidente. Sobre todo pensando en una Gala Fuego Infernal de 2022 publicada como un especial de 80 páginas con un precio desorbitado, una historia bastante insulsa y de nuevo un comic dibujado a 4 manos: Kris Anka, Matteo Lolli, Russell Dauterman y C.F. Vila.

El principio del fin empezó en la Masacre Mutante que tuvo lugar en la Gala Fuego Infernal 2023. Un comic que inauguró La Caída de X, el último arco de Krakoa. Este final es el ejemplo perfecto de lo que una editorial mainstream NO debería hacer, al plantear una historia ridículamente larga con múltiples derivadas que no iban a ningún sitio y sobraban bajo cualquier punto de vista que no sea el de «vamos a exprimir a los lectores con infinidad de comics mediocres que venderé como imprescindibles para entender la trama».

El casacuartos vergonzoso que preparó Marvel para este final es otra excusa más para dejar de comprar comics Marvel mientras el objetivo no sea contar una buena historia con personajes reconocibles, sino exprimir al lector. Ver a Kate Pryde y Rondador Nocturno matar de formas creativas a esbirros sin importancia que no eran una amenaza real para ellos es otro de los momentos más negros de la historia mutante.

En esta fase final de Krakoa me he encontrado un sacacuartos vergonzoso que obligaba a comprar chorrocientos comics para poder entender mínimamente la historia (y ni siquiera así): Ascensión de Potencias de X, Caída de Dinastía de X, Patrulla-X, Iron Man, Dead X-Man, Inmortal X-Men, X-Men Red, Los Vengadores, X-Men Forever, Resurrection of Magneto. UNA LOCURA. ¿En qué momento los lectores aceptamos que una editorial puede plantear una historia en la que comprar las dos miniseries principales no es suficiente para entender mínimamente la historia? NO es normal ni los lectores deberiamos aceptar que Marvel nos imponga comprar 40 grapas para entender un evento. Desde luego, esto marca el momento justo para abandonar la franquicia y dejar de comprarles nada. Sin duda se lo han merecido más que de sobra. Hablaba de Marvel como ejemplo de las peores artes comerciales porque lo de esta Caída de X es algo que no ha tenido nombre. Y luego Marvel o sesudos periodistas de medios americanos no se explican por qué cada vez menos lectores compran comics de Marvel. Pero si es imposible entender nada de lo que cuentan, incluso para lectores curtidos como yo que llevo leyendo 40 años y ya se lo que hay cuando compro mutantes. Lo que han hecho los editores mutantes en este último año y pico comercialmente hablando es lo peor que le he visto a Marvel hacer en sus 64 años de historia.

Y encima es que el giro de Charles Xavier convertido en un asesino de masas en un intento de llegar hasta Moria para que le ayude acabar con el Dominio de Siniestro es penoso, ininteligible y un punto de no retorno para el personaje tras el cual ya no hay vuelta atrás. Lo que han hecho los editores mutantes con Charles Xavier no tiene perdón de Odin. Primero con su versión «oscura», por ejemplo en la miniserie de Patrulla-X – Los Cuatro Fantásticos de Chip Zdarsky. Luego con una figura pusilánime que no mata a todo Orchis cuando les atacan en la Gala Fuego Infernal y provoca el exilio de millones de mutantes al Lugar Nulo (algo que aún no descubrí qué es y de donde se lo han sacado). Seguido de este asesino de masas que hará cualquier cosa para garantizar la supervivencia de los mutantes. Lamentable.

Aunque visualmente los finales de Caída de Dinastía de X y Ascensión de Potencias de X están bien, aunque con un baile de dibujantes que de nuevo encuentro vergonzosa, dado que ni R.B. Silva ni Lucas Werneck dibujan la totalidad de sus miniseries, el final idéntico para estas miniseries hace que lo que vendieron como unas historias de gran complejidad en realidad no fueran tanto. Que en una serie llegue Tormenta para derrotar a Nimrod y a la Centinela Omega y en la otra llegue Fénix para vencer a Enigma, el Dominio creado por Mr. Siniestro, me muestra a unos editores vagos para los que cualquier cosa valía con tal de terminar ya una etapa que estaba dando sus últimos coletazos. Y que claramente fueron a lo fácil.

Tras una Caída de X super decepcionante y sacacuartos, tengo que reconocer que el Patrulla-X 35, que supone (si es que te lo crees) el The Uncanny X-Men 700 USA en la numeración legado, es un buen final de la Era de Krakoa. Me gusta que los editores y los escritores Gerry Duggan, Kieron Gillen y Al Ewing planteen un final para estos mutantes, incluso aceptando que ese final pasa porque es imposible vivir en la Tierra y tienen que emigrar a otra realidad / plano / lo que sea. Este comic es un buen final, aunque ojo al tema del baile de dibujantes que en este especial es también de traca. Sobre todo porque el mediocre pero cumplidor con las fechas de entrega Phil Noto es el encargado de llevar el peso de la narración.

Pero hecha esta matización, creo que es un buen final que al mismo tiempo también acierta en la forma en que plantea el avance de lo que veremos en From the Ashes, la siguiente etapa de los mutantes ya Marvel ya con Tom Brevoort como editor en jefe. Y dentro de los primeros comics que leí de este cambio de rumbo que supone From the Ashes, me alegro que Marvel haya vuelto al sentido común y plantee unos comics ACCESIBLES que puedan ser leídos y disfrutados por todo tipo de públicos tengan o no conocimientos previos de los mutantes. Esto, la accesibilidad de los comics, es fundamental si queremos que las nuevas generaciones se aficionen a nuestro hobby y mantengan viva una afición que sólo con los compradores veteranos está abocada a su extinción.

He leído algunos de los comienzos de las nuevas series mutantes surgidas de este From the ashes, e incluso en las que no me han gustado he encontrado un intento de simplificar las tramas para que puedan reenganchar a los lectores veteranos, y con suerte enganchar a algún nuevo lector. Esto sólo puedo calificarlo como de una buena noticia, aunque en realidad está por ver si esta etapa acabará siendo un buen conjunto de historias o una etapa de transición antes del «Next Big Thing». Pero considero que era esencial la vuelta a los orígenes y a los aspectos que convirtieron a los X-Men en los iconos que son. Una esencia que la Era de Krakoa decidió ignorar cuando no pervertir y maltratar, como a la mayoría de sus protagonistas.

La Era de Krakoa ha resultado una enorme decepción. Excepto HoX/PoX, no creo que vaya a volver a leer estos comics. Con eso está dicho todo.

PUNTUACIÓN: ARRANQUE INCREÍBLE, DECEPCIÓN A MEDIDA QUE AVANZABA, SACACUARTOS VERGONZOSO FINAL

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Reflexiones de Domingo 21/2024: Sobre la cancelación de The Acolyte

¡Feliz Domingo! Si una noticia ha marcado la actualidad de las redes sociales de la pasada semana, esa fue la confirmación de que Disney+ había decidido cancelar de la serie de Star Wars The Acolyte apenas un mes después de emitirse su primera temporada. Hoy quiero comentar mis impresiones sobre la noticia, y sobre todo sobre los problemas que Lucasfilm está sufriendo bajo el liderazgo de Kathleen Kennedy.

The Acolyte es una serie de televisión de Star Wars desarrollada por Leslye Headland para Disney+. Además de ser la ayudante de Harvey Weistein en sus tiempos en Miramax, Headland fue la co-creadora de la estupenda serie de Netflix Russian Doll junto a Natasha Lyonne y Amy Poehler. Headland escribió, produjo y dirigió la serie, que tiene lugar un siglo antes de los acontecimientos de Star Wars: Episodio I La amenaza fantasma, y se centra en la aparición de los poderes del lado oscuro en los últimos días de la Era de la Alta República.

Deadline dió la exclusiva el pasado lunes 19 de Agosto. Disney había decidido NO continuar produciendo la costosa serie The Acolyte, que se estima contó con un destacadísimo presupuesto superior a los 180 millones de dólares. Teniendo en cuenta que su creadora pudiendo hacer una historia con inicio y final,aunque dejando elementos abiertos, eligió hacer una temporada que dejaba abiertas la mayoría de cuestiones, esta cancelación (o igual el término más correcto seria «no renovación») significa que los fans de esta serie se quedarían sin saber como termina la historia.

En la noticia de Deadline se indica que «La noticia no es del todo sorprendente. The Acolyte fue bien recibida por la crítica, con un 78% en Rotten Tomatoes (tampoco es que ese dato sea especialmente bueno), pero dividió a los fans de Star Wars, lo que se reflejó en su audiencia general. Impulsada por el interés en la franquicia espacial, The Acolyte tuvo un buen comienzo cuando se estrenó el 4 de junio con dos episodios, generando 4,8 millones de visitas en su primer día en el streamer para situarse como el mayor estreno de series en Disney+ este año. La cifra ascendió a 11,1 millones de visitas en todo el mundo tras cinco días de emisión. Corroborando los datos de Disney, la serie debutó en el Top 10 de originales de Nielsen en su semana de estreno en el nº 7 (488 millones de minutos vistos), subiendo al nº 6 la semana siguiente. Pero El Acólito no pudo mantener el impulso, cayendo del Top 10 en la Semana 3 y manteniéndose fuera antes de volver al Nº 10 tras el estreno del final (335M minutos, se cree que es el más bajo para un final de serie de Star Wars).»

Deadline hace una pequeña trampa, porque aunque el dato de que The Acolyte tuvo el mejor arranque de una serie en Disney+ puede ser cierto, 2024 ha sido un año muy flojo en lo que a estrenos se refiere. The Acolyte fue la única serie de Star Wars en imagen real estrenada este año. A esto hay que sumar que Marvel Studios únicamente ha estrenado la flojísima Echo. Si The Acolyte consiguió ese dato fue más por falta de oponentes en la parrilla de Disney+ que por la calidad de la serie en si, más allá del reclamo de la marca Star Wars. Por cierto, comentar que en USA, Shōgun se estrenó en HULU, por lo que no entra en las cifras de Disney+.

Hace unos días comentaba en mi artículo aniversario de los 11 años que llevo escribiendo este blog que en lo relativo a televisión, 2024 será el año que dejé de ser público cautivo de Disney al no renovar mi suscripción a Disney+. La última mala racha de Marvel Studios en televisión y la falta de estrenos interesantes provocó que me diera de baja. Cuando llegó el momento del estreno de The Acolyte, no me daba buenas sensaciones, por lo que decidí no suscribirme para verla como sí hice para ver Shōgun. Preferí esperarme a leer críticas no fanatizadas para plantearme si verla o no. Y menos mal.

En todo caso, comentarios de Leslye Headland sobre que quería dar una nueva visión a los Jedi y los Sith, de forma que igual los Sith no eran tan malos e igual estuvieron oprimidos por los poderosos Jedi y los poderes de la República, me indicaron que esta serie probablemente no iba a ser para mi. Por tanto, no puedo opinar sobre la serie en si, dado que no la he visto. Sin embargo, si comentar que conceptos como este deberían hacer sido una red-flag clarísima que indicaba que igual Headland no era la persona indicada para hacer una serie de Star Wars. Y puedo aceptar la premisa de Andor (y en parte Rogue One) que nos muestra que no todos en la rebelión fueron seres de luz pura y se cometieron actos de sabotaje y asesinato contra el Imperio. Porque la premisa sigue teniendo a un mal claro (el imperio) y los buenos (la rebelión, con todos los matices que se le quiera poner). Pero lo que pretendía, como concepto, The Acolyte es otra cosa. Algo con lo que es muy difícil que yo pueda conectar.

Sobre la cancelación, lo primero que hay que comentar es que no es debido a que The Acolyte fuera «mala» (ni buena tampoco). Disney ha cancelado la serie porque muy poca gente terminó de verla y al tratarse de una serie de presupuesto alto, necesita audiencias millonarias que justifiquen su renovación. Y este es un matiz importante. Los fans de Star Wars SI probaron a ver esta serie, como refleja el dato de audiencia de Deadline. Lo que pasa es que a una gran mayoría de espectadores no les gustó lo que vieron y la dejaron a mitad. De alguna manera, este dato objetivo recuerda lo que pasó el año pasado con la terrible serie de Willow, una serie horripilante que no había por donde cogerla y que también fue cancelada tras una única temporada. De hecho, los desastres de Willow e Invasión Secreta provocaron que ya no vaya a ver ninguna serie de televisión simplemente por la marca del estudio que la produzca, ya sea Marvel Studios, Lucasfilm o quien sea. Si una serie pinta mala, no la veré, aún a costa de que alguien pueda pensar que soy un «mal fan». (Obviamente, esto me trae sin cuidado).

La (mala) experiencia de Willow provocó que durante la emisión de The Acolyte viera muchísimas similitudes con la reacción de los creadores y actores/actrices de la serie ante las críticas. A pesar de haber críticas razonadas que se centraban en aspectos de trama, diálogos, actuaciones y evolución de personajes, la showrunner Headland y algunas actrices metían todos los comentarios críticos en una campaña orquestada por «machistas, racistas y tóxicos». Como digo, esto ya lo viví en Willow y la serie era realmente mala bajo todos los puntos de vista «objetivos». Y claro que existen los fans tóxicos que vierten odio en las redes sociales. Odio que no comparto en absoluto. Pero esto no pueden servir de cortina de humo que oculte los numerosos problemas de una producción repleta de elementos cuestionables, a poco que te pones a leer opiniones no fanatizadas.

Decía antes que no puedo decir que The Acolyte sea una buena o mala serie. Pero si creo que es lógico pensar que todos los espectadores que la dejaron a mitad si creen que la serie es mala. Desde luego, no lo bastante buena como para seguir viéndola. Y me vuela la cabeza comprobar la forma lamentable en que Kathleen Kennedy ha quemado todo el crédito que tenía la mayor franquicia del entretenimiento como es Star Wars.

Leyendo entrevistas previas a Leslye Headland compruebo que su principal interés era reforzar lo feminista y «variada» que era su serie en lo relativo a su casting, premisa y elementos destacados. Olvidando que lo principal es si The Acolyte ¡es entretenida! Y obviando por supuesto todo intento de agradar a los fans de Star Wars. Como ha pasado en el mundo del comic mainstream americano, en el que llevamos años viendo cómo las editoriales, buscando captar a un nuevo lector «variado», se han dedicado a atacar a los clientes compradores que con su dinero mantuvieron vivas a Marvel Comics y DC. Simplemente por decir que los comics actuales no son buenos. Y el resultado no ha sido bueno para las cuentas de resultados de estas editoriales, sufriendo unas ventas lamentables en los últimos años.

Hay una falacia que se ha extendido en las redes sociales, en muchos casos ayudada por la propia Disney, que quiere criminalizar a los fans de Star Wars como «tóxicos». Y por supuesto que habrán fans tóxicos dentro del fandom de Star Wars, claro que si. Como en cualquier afición. Pero el fan de Star Wars siempre aceptó las historias con personajes variados, de hecho si Star Wars es la franquicia multimillonaria que es, es precisamente a ese fandom que mantuvo viva a la franquicia comprando los libros, comics y muñecos incluso cuando no habían nuevas películas. Lo que esos fans de Star Wars queremos son historias heroicas del bien luchando contra el mal. No es tan complicado. En cuanto me quieren colar revisiones históricas que quieran vender la idea que igual los Jedis eran malos y los Sith son un pequeño grupo de personas variadas oprimidas por el stablishment, está claro que la historia que quieres contar no es de Star Wars, es otra cosa. Disney debería preguntarse qué han hecho mal para haber perdido a miles y miles de espectadores que tenían hasta hace unos pocos años, en lugar de criminalizar a sus consumidores cuando expresar una opinión crítica hacia algunos de sus productos.

El fan de Star Wars vería y compraría encantado una buena serie de Star Wars. Pero parece obvio que ya estamos escarmentados y no todo vale. Sin embargo, la estrategia de Disney tras esta debacle no es el «mea culpa» sino seguir insultando a sus consumidores potenciales. Apuesto que el plan les va a salir bien.

Dentro de la locura que envuelve esta cancelación, en las horas siguientes al anuncio surgieron las voces en twitter lamentándose que Disney debería haber dado luz verde a la segunda temporada de The Acolyte para que tuviera tiempo de «encontrar a su público». Si, has oído bien. Una serie de la principal franquicia del entretenimiento a nivel mundial necesita «tiempo» para encontrar a su público. Sería para echarse a reir si no fuera tan ridículo. Aunque en realidad queda claro que una parte del problema es que no buscan al fan de Star Wars, sino a otro tipo de público. Para sorpresa de nadie, ese público no existe y a tus clientes actuales les han echado a base de malas series. Recordando por ejemplo la penosa Obi-Wan Kenobi.

Y en realidad no es tan difícil. Bastaría con intentar una historia que primero y ante todo sea entretenida, justo el standard que planteó The Mandalorian, y que no aspire a tratar temas «importantes» que conecten con la actualidad política americana. Que no intente reescribir nada porque la lucha del bien contra el mal ya es una historia que merece ser contada, preferentemente protagonizada por nuevos personajes que brillen por ellos mismos y no por pertenecer sus actores, guionistas y directores a colectivos «oprimidos». Creadores que quieran hacer una buena historia de Star Wars y no un fan-fiction que les muestre a ellos como protagonistas de una historia que hable de sus «mi&#€s».

Sin embargo, parece que Disney y Lucasfilm han quemado todo el crédito que tenía Star Wars y se encuentra en un momento de pánico en el que no saben qué hacer. Solo bajo ese prisma de pánico se explica la decisión de transformar su serie más exitosa, The Mandalorian, en una película que exprima su popularidad en el cine. The Mandalorian & Grogu será la próxima película de la franquicia con una fecha de estreno de Mayo de 2026, 7 años después del desastroso Episodio IX estrenado en 2019. La sensación es que están lanzando ideas y a profesionales a voleo para ver si algo conecta con el público, cosa que parece que aún no han conseguido.

Y mientras Lucasfilm fracasa a lo grande, parece que lo que puede tener éxito son las pequeñas historias. Como en su momento planteó Jon Favreau en the Mandalorian, y justo lo que parece que es Skeleton Crew, la próxima serie de Star Wars creada por Jon Watts (director de la última Trilogía de Spider-Man) cuyo trailer transmitía el feeling perfecto de una aventura adolescente con reminiscencias a los Goonies. Algo que puede ser una idea genial. ¿Podría volver a pasar que mientras los jefes de Lucasfilm la cagan a lo grande llegue una serie «pequeña» a rescatar a la franquicia? Yo sería el primero en alegrarme.

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Reflexiones de Domingo 19/2024: Las noticias post-SDCC 2024

¡Feliz Domingo! hoy quiero aprovechar el artículo de hoy para comentar algunas noticias surgidas a partir de los anuncios de la SDCC 2024 celebrada la semana pasada, además de otras noticias que me parecen interesantes y que por la acumulación de temas no pude comentar en el post de la semana pasada.

¿Preparados? Vamos allá.

ROBERT DOWNEY JR COBRARÁ MÁS DE 100 MILLONES DE DÓLARES POR LAS DOS PRÓXIMAS PELÍCULAS DE LOS VENGADORES

Tras un 2023 difícil y empezar a mostrar síntomas de nerviosismo, Marvel Studios rompió internet la semana pasada con el anuncio del retorno de Robert Downey Jr. y los Hermanos Russo para las dos próximas películas de Los Vengadores: Doomsday y Secret Wars. Marvel no se puede permitir que sus próximas películas de Los Vengadores, sus joyas de la corona, no sean un acontecimiento que se acerque a las cifras como mínimo de la primera película de Los Vengadores, que recaudó 1500 millones en 2012.

Me encanta Robert Downey Jr. como actor, y también disfruté con el trabajo de los hermanos Russo y del guionista Markus McFeely en las 4 películas que realizaron juntos en el MCU. Pero que tengan que recurrir de nuevo a ellos significa algo obvio, que los creativos que han contratado en los últimos años para sus películas post-Endgame no han estado al nivel que la empresa necesita. En positivo, tras Endgame los Russo comentaron en varias ocasiones que la única historia lo bastante grande como para motivarles para volver sería Secret Wars. Que finalmente si puedan hacer su versión puede ser algo tremendo. En realidad, no puedo estar más ilusionado con estas películas, aunque la realidad es que se tienen que poner las pilas con la historia, porque quedan menos de 2 años para el estreno de Doomsday, por lo que debería empezar a rodar en pocos meses. Posiblemente, una vez termine el rodaje de The Fantastic Four que ha empezado esta semana.

Pero traer de vuelta a los miembros clave de las Fase 3 del MCU no será barato. Fuentes consultadas por Variety aseguran que Marvel va a pagar 80 millones de dólares para que Anthony y Joe Russo dirijan «Vengadores: Doomsday» y »Vengadores: Secret Wars», 40 millones por película. Unas cifras que son desorbitadas, sobre todo pensando que además de este salario fijo, se incluye una escala de pagos adicionales que se activan en los umbrales de 750 millones de dólares y 1.000 millones de dólares, cosa que obviamente se espera que las dos películas superen ampliamente. Los Russo también coproducirán las dos películas a través de su empresa AGBO, lo que supongo que implica que una parte de estos desembolsos irán a través de la productora. Que Marvel haya aceptado que los Russo co-produzcan a través de AGBO es un cambio respecto a la norma que seguido hasta ahora, excepto el caso excepcional de las películas de Spider-Man que Marvel coproduzco con Sony que son los que realmente siguen teniendo los derechos cinematográficos del personaje. Y muestra que Kevin Feige necesitaba como fuera a los Russo de nuevo a los mandos.

Hasta la fecha, Robert Downey Jr. es con diferencia el empleado mejor pagado del Universo Cinematográfico Marvel. Se estima que ha ingresado entre 500 y 600 millones de dólares a lo largo de cuatro películas de «Los Vengadores», tres de «Iron Man», «Capitán América: Civil War» y “Spider-Man: Homecoming”, además de su cameo en «El increíble Hulk».Por ejemplo, Downey tenía un salario inicial de 20 millones en Vengadores: Endgame, aunque acabó ganando 75 millones, lo mismo que en Vengadores: Infinity War y Iron Man 3, debido a los incentivos que recibió gracias a las enormes recaudaciones de estas películas del MCU.

Y si estas cifras son estratosféricas, fuentes americanas han publicado que el salario de Robert Downey Jr., va a ser incluso el mayor hasta la fecha, recibiendo un fijo de 50 millones de dólares por película más incentivos, lo que implica que Downey Jr pueda acabar cobrando más de 200 millones por su trabajo en los próximos 3 años para rodar estas dos películas. Increíble.

Cuando se informe que el presupuesto de Avengers Doomsday es de 350 o 400 millones, al menos ya sabemos donde se ha invertido una parte importante de ese dinero. Cada uno podrá tener su opinión sobre estas cifras de ingresos, pero en realidad si se les paga en función de la taquilla de la película, al final es otro win-win para Marvel Studios y para Downey y los Russo.

DEADPOOL Y LOBEZNO TRIUNFAN EN TAQUILLA

Todo apuntaba a que Deadpool y Lobezno iba a ser un taquillazo para Marvel Studios. Pero no está de más comentar que estas expectativas se superaron en su primer fin de semana de estreno en el que recaudó 211 millones en USA, que sumados a los 233 en el resto del mundo hacen una cifra de 444 millones tras tan sólo 4 días en pantalla.

A fecha del viernes 02/08, con 8 días en cartelera, la película ya ha superado los 630 millones de taquilla en todo el mundo. Pensando que su presupuesto estimado era de 200 millones, la película ya es un gran éxito para Marvel Studios que con toda seguridad superará los 1000 millones de recaudación.

Se pueden sacar muchas conclusiones sobre este éxito, pero creo que no es descabellado comentar que a pesar de las críticas que Marvel ha tenido por el uso del concepto del Multiverso como tema principal de las fases 4 y 5 del MCU, lo cierto es que las tres películas más exitosas de Marvel de los últimos años han sido justo las películas que han abrazado este concepto: Spider-Man: No way home, Doctor Strange y el Multiverso de la locura, y ahora Deadpool y Lobezno. Por algo será.

LA TAQUILLA DEL VERANO DE 2024 ESTÁ SIENDO MUY POSITIVA

Aparte del éxito de Deadpool y Lobezno tengo que alegrarme porque parece que las taquillas de los cines se han reactivado este verano. De momento la película que apunta a que será la más taquillera de 2024 es Del Revés 2, que lleva recaudados más de 1500 millones de dólares en todo el mundo.

Aunque parece que la fórmula se está agotando, Gru 4 es otro de los éxitos de este verano, habiendo recaudado casi 700 millones en todo el mundo, a partir de un presupuesto de apenas 100. En España Santiago Segura ha conseguido su cuarto éxito consecutivo con Padre no hay que uno 4, habiendo superado el millón de espectadores en España, con una taquilla de momento superior a los 6.5 millones de €uros desde su estreno el pasado 17 de Julio. Con estas cifras en apenas 20 días en la cartelera, la película se ha convertido con mucha diferencia en la película española más taquillera de 2024. En ambos casos yo he preferido no verlas, pero alegro que haya público que ver esas películas y que los cines se llenen de espectadores.

Si a eso le sumamos el buen resultado de Dune Parte 2 (711 millones a nivel mundial), Godzilla y Kong: El nuevo Imperio (567M), Kung Fu Panda 4 (545M), estrenadas esta primavera, y los aceptables resultados de Bad Boys: Ride or Die (395M), Un lugar tranquilo: Día 1 (253M) o Twisters (2250M en apenas 10 días), la sensación es que parece que si hay un público con ganas de volver al cine, si la película consigue interesarles. Algo que parece se está multiplicando. Y yo que me alegro.

ABRAMS COMICSARTS PUBLICARÁ LOS PRÓXIMOS COMICS DE FRANK MILLER Y DARREN ARONOFSKY

Abrams ComicArts ha anunciado una nueva línea de cómics mensuales y bimensuales, Abrams Comics, que se estrenará con tres series escritas por el cineasta Darren Aronofsky y el legendario guionista de cómics Frank Miller.

Human Nature es una historia satírica sobre un acaudalado magnate del pollo que busca la inmortalidad, escrita por Aronofsky, Ari Handel y Jeff Welch, con arte interior y de portada de Martin Morazzo, colores de Chris O’Halloran y letras de Aditya Bidikar. La serie mensual se lanzará el 20 de noviembre de 2024.

Pandora, con guiones de Miller, Chris Silvestri y Anthony Maranville, lápices, tintas y colores de Emma Kubert y letras de Pete Carlsson, comenzará con el número 7, con el que se iniciará el segundo arco argumental de la historia de Frank Miller sobre una adolescente que de repente tiene poderes que cambian el mundo. La serie se lanzará el 18 de diciembre de 2024 y se publicará cada dos meses. Abrams publicará el primer arco argumental el 8 de octubre de 2024 como novela gráfica de tapa dura, en el que fue el primer acuerdo de colaboración entre el sello Frank Miller Comics y Abrams ComicArts.

Invasive Species, creada y escrita por Miller con lápices y acabados de tinta de Ryan Benjamin, tintas de John Livesay, colores de Alex Sinclair y letras de Pete Carlsson, es una historia sobre una niña cuyo cerebro ha sido invadido por alienígenas. La serie se lanzará el 8 de enero de 2025, con una periodicidad bimestral.

Reconozco que Miller está mayor y que para leer sus últimos comics hay que acercarse a esas obras con el estado mental adecuado. Dicho esto, me alegro que uno de los más grandes del comic siga con ganas de publicar nuevas historias. Ganamos todos.

MARVEL RECUPERA WEST COAST AVENGERS

El escritor Gerry Duggan y el artista Danny Kim se encargan de recuperar a la mítica cabecera de los Vengadores Costa Oeste, con una nueva alineación, reunida por Iron Man y Máquina de Guerra, que incluye a un Ultrón aparentemente reformado como parte de su nueva misión de ayudar a los villanos a abandonar sus malvados caminos. Spider-Woman y Firestar también formarán parte del equipo, pero dudan un poco de su nuevo colega. Este anuncio creo que ha provocado que me de una sobrecarga de nostalgia ochentera, y espero que sobre todo Duggan no decepcione.

JEFF LEMIRE SE CONVIERTE EN EL NUEVO ESCRITOR DE LA JSA RELEVANDO A GEOFF JOHNS

En octubre, el escritor Jeff Lemire se encargará de dos nuevas colecciones de DC. En el nuevo universo «Absolute» de DC será el escritor de Absolute Flash (con arte de Nick Robles) y en el universo DC tradicional una nueva serie de la JSA recién anunciada con arte de Diego Olortegui. Hasta ahora parecía que DC guardaba la JSA para Geoff Johns, hasta hace unos meses uno de sus escritores más importantes. De hecho su actual cabecera aún está a dos números de culminar los 12 números previstos, siendo un comic problemático por los continuos retrasos. Sin embargo, la creación del sello Ghost Machine con gente como Bryan Hitch, Ivan Reis, Gary Frank o Kason Fabok además del propio Johns no debió sentarle muy bien a los editores, ya que aparte de ser competencia directa para DC, les han robado algunos de sus principales talentos. Por esto entiendo que se han acabado los tratos de favor y ahora se trata de que Lemire nos recuerde el potencial de la JSA.

Además, Ram V ha dado una noticia muy interesante sobre su contribución a la iniciativa All In de DC, anunciando que escribirá su propia versión del Cuarto Mundo de Jack Kirby en The New Gods, cuyo lanzamiento está previsto para diciembre y que contará con el arte del portadista de Detective Comics Evan Cagle en su debut en una serie de DC.

JIM ZUB FIRMA UN CONTRATO A LARGO PLAZO CON TITAN COMICS PARA ESCRIBIR A CONAN

Sigo a Jim Zub en Twitter, y me alegra haber leído su hilo esta semana anunciando que la que anunciaba que ha extendido su contrato con Titan Comics, los actuales tenedores de los derechos de Conan, para seguir escribiendo Conan y más cosas al menos durante los próximos tres años.

El anuncio de Jim Zub dice lo siguiente: «Estoy encantado de anunciar que he firmado un contrato a largo plazo con Heroic Signatures para seguir escribiendo CONAN THE BARBARIAN. Seguiré en el cómic mensual de Conan durante al menos los próximos 3 años, junto con miniseries de eventos, historias de Savage Sword y otras sorpresas que aún están por llegar. Se trata de un acuerdo no exclusivo (para que pueda trabajar con otras editoriales/empresas), ¡pero también de un profundo compromiso para seguir creando emoción con los personajes creados por Robert E. Howard! Nada de esto habría sido posible sin el apoyo de lectores y distribuidores, así que GRACIAS por comprar el libro y correr la voz cada mes. Sabía que podíamos recuperar a los fans de siempre y atraer a otros nuevos, y ver cómo ha sucedido durante el último año ha sido emocionante».

Estoy disfrutando mucho de la actual etapa de Conan The Barbarian escrita por Zub, así que esta noticia me parece buenísima.

Además,Titan Comics ha anunciado que Jason Aaron se unirá al equipo creativo de Savage Sword of Conan para un nuevo arco argumental de King Conan que comenzará en octubre. Savage Sword of Conan 5 cuenta con múltiples historias de diferentes equipos creativos. Aaron y el artista Geof Isherwood formarán equipo para el primer capítulo de una historia en dos partes de King Conan, mientras que el escritor Michael Kogge y el artista Dan Parsons trabajarán en una historia de Young Conan. Joe Jusko y Alex Horley se encargarán de las portadas.

JOE QUESADA PRESENTA SU NUEVA EDITORIAL AMAZING COMICS EN LA SDCC

El antiguo Editor Jefe de Marvel, Joe Quesada ha anunciado en la SDCC que se asocia con Mad Cave Studios y la editorial europea Dupuis para lanzar un nuevo sello, Amazing Comics. Quesada se encargará de las tareas creativas desde su casa en Idaho, mientras que Dupuis y Mad Cave, con sede en Miami, se asociarán para distribuir los cómics internacionalmente.

El título de lanzamiento, Disciple: Quarto, debutó en la Comic-Con International de San Diego como cómic exclusivo de la convención. Disciple: Quarto está coescrito por Quesada y Charles Dorfman y dibujado por Quesada, con el entintador Wade von Grawbadger, el colorista Richard Isanove y el dibujante Joe Caramagna completando el equipo creativo.

Hasta aquí. la SDCC ha sido fuente de un montón de noticias de todo tipo, pero como decía al comienzo, estas son las que más me han llamado la atención.

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