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Crítica de Bad Boys: Ride or die de Adil El Arbi y Bilall Fallah

Cuarta película de los Bad Boys Will Smith y Martn Lawrence, de nuevo dirigidos por Adil El Arbi y Bilall Fallah, los directores de la tercera parte. Y si te gustó Bad Boys for Life, seguro te gustará esta.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Los policías más famosos del mundo regresan con su icónica mezcla de acción al límite y comedia escandalosa, pero esta vez con un giro inesperado: ¡Los mejores de Miami se dan a la fuga! Cuarta entrega de la saga ‘Dos policías rebeldes’.

Adil El Arbi (1988) y Bilall Fallah (1986) son directores de cine y televisión belgas. El dúo, conocido colectivamente como Adil & Bilall, es conocido por escribir y dirigir los largometrajes Image (2014), Black (2015) y Gangsta (2018), así como por dirigir Bad Boys for Life (2020) y Bad Boys: Ride or Die (2024), la tercera y cuarta entrega de la franquicia Bad Boys protagonizada por Will Smith y Martin Lawrence.

El dúo también dirigió y produjo Ms. Marvel para Disney+. La polémica les salpicó en 2022 cuando Warner Bros. Discovery tomó la decisión de no estrenar la película de Batgirl dirigida por ellos, para conseguir deducciones fiscales. Con un presupuesto de más de 90 millones de dólares, Batgirl es una de las películas de mayor presupuesto de la historia en ser producida, pero no estrenada.

La película de 115 minutos de duración tiene un guion escrito por Chris Bremner y Will Beall, y ha contado con un presupuesto estimado de 100 millones de dólares. La fotografía es de Robrecht Heyvaert, el montaje de Asaf Eisenberg y Dan Lebental y la música de Lorne Balfe.

Como siempre, los dos grandes protagonistas con Will Smith como el Teniente de la policía de Miami «Mike» Lowrey y Martin Lawrence como su compañero el Teniente Marcus Burnett. El equipo policial de Lowrey y Burnett está formado por Vanessa Hudgens como Kelly, una experta en armas y Alexander Ludwig como Dorn, un experto en tecnología. Paola Núñez es Rita Secada, capitana de la policía de Miami y ex novia de Mike, que ahora sale con el fiscal de distrito y candidato a alcalde Adam Lockwood (Ioan Gruffudd).

Eric Dane es James McGrath, un ex Ranger del Ejército de EE.UU. convertido en oficial de la DEA, Jacob Scipio como Armando Aretas, el hijo ilegítimo de Mike al que conocimos en la película anterior, Melanie Liburd como Christine Lowrey, la recién casada esposa de Mike, Tasha Smith como Theresa Burnett, la esposa de Marcus, Joe Pantoliano como el fallecido Capitán Conrad Howard, Rhea Seehorn como Judy Howard, una U.S. Marshal, hija del Capitán Howard y madre de Callie (Quinn Hemphill), Dennis Greene como Reggie McDonald, yerno de Marcus y Sargento Mayor de los Marines, completan el reparto.

He visto todas las películas de Bad Boys, pero tengo que reconocer que no tenía especial interés en ver esta Ride or Die. De hecho, si la he visto durante su fin de semana de estreno fue porque a mi hijo sí le apetecía verla y me pidió ir. Otro detalle previo a comentar es que no recordaba absolutamente nada de la tercera película, siendo de alguna manera las tres películas casi intercambiables con su fórmula de buddy-movie más comedia que cine de acción.

Y parece que estoy empezando esta reseña de forma un tanto negativa, pero mi opinión de Ride or Die es todo lo contrario. ME HA ENCANTADO. Las bromas funcionan y el carisma de Smith y Lawrence sigue intacto gracias a un guion que consigue darle una vuelta de tuerca a sus roles y hace que la historia plantee cosas aparentemente nuevas. Y lo mejor de todo, las escenas de acción me parece que están rodadas de la ost&%, con varios elementos super originales que he disfrutado muchísimo. Si, puede que Bad Boys sea una hamburguesa con patatas, pero me parece genial comer burguer de vez en cuando cuando el resultado es tan acertado y satisfactorio como el de esta película.

Comentaba antes que no recordaba nada de las anteriores, pero el guion tiene el acierto de ser continuista con la historia previa, volviendo a sus papeles los compañeros de Lowrey y Burnett y siguiendo la historia donde se quedó la anterior, entre otros elementos con el hijo de Will Smith (un asesino del cartel) encerrado en prisión por sus crímenes en la tercera película. De hecho, un elemento fundamental es que la trama recupera la muerte del Capitán Howard resignificándola, para presentar el villano de esta película. El giro de la relación de Lowrey y Burnett viene a partir del infarto que sufre el segundo, que le plantea una situación que le cambiará su forma de ver la vida, en contraste con un Lowrey cada vez más presionado y superado por las circunstancias.

Lo comentaba antes, pero Ride or Dice tiene poca acción, pero super bien pensada y ejecutada, ofreciendo montones de detalles super increíbles que van a provocar que quiera volver a verla cuando se estrena en streaming. Reconozco que no recordaba lo buenos que son los directores Adil El Arbi y Bilall Fallah, pero tienen una imaginación brillante a la hora de plantear las diferentes coreografías con elementos originales. Me llama la atención lo influidos que están algunas escenas con los videojuegos y el punto de vista de primera persona. El tiroteo del helicóptero es una chulada, al igual que el clímax final, que está repleto de momentos increíbles cambiando el punto de vista de la cámara. Otro elemento que ya está super introducido en el mundo del entretenimiento es el uso de drones para el rodaje de escenas de acción. Ya no es sólo Michael Bay, que por otro lado tiene un cameo divertido en la película.

Otro elemento que me parece súper interesante es que los productores han optado con buen criterio de dar dos stunts super potentes a dos de los secundarios: Armando Aretas, el hijo de Lowrey, cuando intentan asesinarle en prisión, y Reggie, el yerno de Burnett, que protagoniza LA escena de la película masacrando a 15 esbirros que intentan atacar a su familia. Pensando que Smith tiene 55 años y Lawrence 59, es la forma perfecta de seguir teniendo escenones de acción aunque no estén protagonizados por las estrellas.

Puestos a pensar en algo menos bueno, el misterio sobre la identidad del traidor dentro de las fuerzas del orden al final no lo es tanto, siendo casi la única opción posible. De igual forma, el villano James McGrath prometía más de lo que al final es, quedándose en un elemento más funcional que otra cosa. Con todo, como digo el entretenimiento es total.

Ride or Die tiene un presupuesto de 100 millones, y el que se hayan ajustado permite que la película vaya a ser super rentable para Sony, pensando que su recaudación en este primer fin de semana ha superado los 105 millones en todo el mundo, lo que asegura que probablemente dentro de una semana la película ya haya cubierto sus costes y empiece a dar beneficios. En estos momentos de problemas para todos los estudios debido a que el público no acude a ver sus películas en pantalla grande, parece que ajustar el presupuesto y abandonar gastos faraónicos es una clave para que los estudios consigan ser rentables.

Cuando parece que ya no hay estrellas de cine, va Will Smith y cosecha un nuevo éxito de taquilla que le augura un futuro tranquilo en el que podrá elegir lo que quiera hacer a continuación. Visto lo visto, no creo que pueda descartarse el rodaje de otra película de Bad Boys, que sería la quinta. Yo pagaría por verla en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película:

Bad Boys ride or die es una película entretenidísima que sabe en que liga juega y como entretener a su audiencia. A este nivel ya pueden seguir haciendo las que quieran.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Furia Max: Mis guerras perdidas de Garth Ennis y Goran Parlov (Marvel Comics – Panini)

Descubrir que Garth Ennis ha vuelto a Marvel para publicar una nueva historia de Punisher Max conectada con el Nick Furia Max me hizo volver a la serie original de 2011-12 (2013 en España), realizada en colaboración con Goran Parlov y color de Lee Loughridge. Furia Max: Mis guerras perdidas es un repaso cínico y triste a la historia de las guerras en que Estados Unidos de metió en la segunda mitad del siglo XX.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Nueva serie! Garth Ennis, el aclamado autor de la mejor etapa de Punisher, se alía con su viejo compañero de batalla Goran Parlov para mostrarte su perspectiva de una figura clave dentro del Universo Marvel. En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, Nick Furia se lanza de pleno a cualquier batalla que le ofrezcan. Pero el mundo de los superhéroes está cambiando las cosas. La guerra del futuro será diferente a cualquier otra y necesitará de un Furia diferente. ¡Aquí descubrirás la manera en que el Sargento Furia llegó a convertirse en el mayor espía que haya conocido jamás la historia!

Las guerras de Nick Furia le llevan a una sucia misión en Vietnam, donde se cruzará en el camino de Frank Castle antes de convertirse en El Castigador. Furia debe asesinar a un general del Viet-Cong, pero cuando sea capturado junto a Castle y descubra el punto de vista de éste, tal vez verá las cosas de otra forma. Y por si fuera poco, en este volumen Furia se encuentra con una de las más brutales creaciones de Garth Ennis para su etapa en MAX Punisher: ¡¡Barracuda está aquí, tan bestia como siempre!!

Fury Max: Mis guerras perdidas es una serie completa recopilada en dos tomos 100% Max, que publican Fury Max 1-13 USA. Estos tomos fueron publicados en España en 2013.

Garth Ennis (Irlanda del Norte, 1970) comenzó su carrera en la industria británica, trabajando en Crisis, 2000AD y Judge Dredd Megazine, para la que escribió Judge Dredd, Strontium Dogs, y True Faith entre otros.

En 1991, Ennis se hizo cargo de la serie de terror Hellblazer, del sello Vertigo de DC Comics, junto a Steve Dillon. Escribieron la serie hasta 1994, cuando la abandonaron para crear Predicador, que duró de 1995 a 2000 y es considerada la obra cumbre de Ennis junto a su Punisher Max. De 1993 a 1995, Ennis trabajó con el dibujante John McCrea en otro título de DC, The Demon, durante el cual el dúo introdujo al asesino a sueldo superpoderoso Tommy Monaghan, un personaje que Ennis y McCrea utilizarían en el propio título del personaje, Hitman. Hitman contó con 60 números, publicados entre 1996 y 2001. Otros proyectos de DC Comics escritos por Ennis incluyen Bloody Mary para el sello Helix con Carlos Ezquerra; un arco en The Authority y Midnighter para el sello Wildstorm; Unknown Soldier, con la que este Furia Max comparte numerosos elementos, Goddess y Pride & Joy se publicaron todas en el sello Vertigo.

El primer trabajo de Ennis para Marvel fue Punisher Kills the Marvel Universe, en 1995. Tras el final de Hitman, Ennis recibió una nueva oferta para escribir Punisher en Marvel, comic en el que volvió a colaborar con Stev Dillon. Ennis relanzó The Punisher bajo el sello MAX de Marvel, lo que permitió historias más oscuras y violentas. Su serie de 60 números a la que hay que añadir varias miniseries y especiales se considera la obra cumbre del personaje.

Dentro de los comics de creación propia es conocido sobre todo por The Boys junto a Darrick Robertson, además de por sus numerosos cómics bélicos, como War Stories, Battlefields, Out Of The Blue, The Stringbags y Sara.

Goran Parlov es un dibujante de cómics croata nacido en Pula (Croacia) en 1967. Se licenció en la Academia de Bellas Artes de Zagreb en 1991. Comenzó a dibujar cómics profesionalmente en los años 90, tras trasladarse a Italia. Su primer trabajo publicado fue en la revista Ken Parker Magazine. En 1993, Parlov se incorporó a Bonelli, donde empezó ilustrando la serie Nick Raider, y más tarde pasó a Magico Vento. A principios de la década de 2000 comenzó a trabajar para el mercado estadounidense, primero en Vertigo, donde terminó la serie Outlaw Nation de Jamie Delano para Goran Sudžuka. Posteriormente hizo un arco de relleno en Y: The Last Man, y más tarde empezó a trabajar para Marvel, donde sobre todo destaca su colaboración con Garth Ennis en Punisher MAX y Punisher Max: The Platoon. También ha trabajado con Mark Millar en su sello Millarworld, primero en Starlight, uno de los mejores comics de Millar que es un precioso homenaje a Flash Gordon, y luego en un arco de Hit-Girl.

Cuando leí esta miniserie hace 10 años la verdad es que no conecté con la clave que Ennis planteaba para este Nick Furia Max. Porque frente a la versión heroica de Furia en los comics para todos los públicos de Marvel, como agente primero y director de S.H.I.E.L.D. después, esta versión adulta en el sello MAX presenta a un yonki de la guerra que es el único sitio donde está a gusto y que hará lo que sea para ser destinado a otro conflicto armado, sea el que sea. Los Estados Unidos en la 2ª Guerra Mundial se colocaron en el centro moral de la geo-política mundial tras combatir a los nazis, a los fascistas italianos y a los japoneses. Pero a este Furia le da igual a quien combate con tal de tener él su dosis de violencia y adrenalina. Esta mirada cínica y probablemente atinada de como debe ser por dentro una persona que no quiera vivir en el mundo real y que sólo se siente vivo en medio del conflicto, es algo que no me gustó en su momento, pero en esta relectura en la que sabía lo que había lo he disfrutado un montón, una vez he alejado esta obra de las versiones previas, que son obviamente otra cosa.

Si este Nick Furia sale mal parado en este comic, peor lo tiene la política exterior de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Ennis hace una crítica brutal ante las atrocidades sin control que cometieron por todo el mundo en unos tiempos en los que parecía que cualquier cosa valía con tal de detener el avance del comunismo. Más que una novela en 13 partes, Ennis plantea esta serie como un comic clásico en la que presenta 4 arcos de tres números cada uno, situados en 4 momentos y lugares diferentes del planeta que explican la inmoralidad de la política exterior americana: Indochina, Cuba, Vietnam y Nicaragua. Es curioso que quizá en la primera misión aún podía haber duda sobre la moralidad o no de la política americana, pero a medida que pasa el tiempo se aprecia como hombre mediocres egoístas controlaban las operaciones militares, y sólo pensaban en su interés y en el de sus socios. Algo en lo que normalmente los soldados de a pie pagaban el precio, claro. Los personajes como el Senador McCuskey es un ejemplo perfecto de cómo el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones.

El personaje de Nick Furia sale super mal parado de este comic, pero es curioso que Frank Castle tampoco es que quede mucho mejor en el tercer arco ambientado en Vietnam. En su misión descubren información sensible que podría haber acabado la guerra para el ejército americano, sacando a la luz el tráfico de drogas ejecutado por el ejército y la CIA. La respuesta de ambos es destruirla para poder seguir con sus guerras particulares sin que nadie amenace sus «chiringuitos» violentos. Vaya ostia en toda la cara para los lectores. Dentro de esta visión nihilista y super deprimente de la historia americana hay que colocar a dos secundarios de la serie, el agente de la CIA Hatherly que acompaña a Furia y que empieza siendo un boy-scout en toda regla, abandonando antes de convertirse en alguien como Fury, o la ayudante del senador McCuskey Shirley que folla con Furia durante años (eso no es amor), y que muestra una degradación similar a todo lo que la rodea.

En este contexto, resulta muy interesante descubrir que quizá el personaje más honorable sea el General Giap del Viet Cong, dentro que tiene claro que la única forma de ser libre sea cometer todas las atrocidades que sean capaces con tal de forzar la retirada de los americanos, cosa que finalmente sucedió. Ennis diría que tiene un respeto enorme por el Vietcong, unas hormigas luchando con palos y cuchillos contra la industria de guerra más poderosa del planeta y que les dejó llenos de vergüenza. Que haya seguido utilizando a Giap en obras porteriores como Punisher: The Platoon o la actual Punisher: Get Fury me sugiere el juego que le da tener a una persona honorable dentro de los que se suponen son los malos, el Viet Cong. Otra buena idea de Ennis.

Una gran parte del éxito del comic lo tiene el apartado artístico. Me encanta Goran Parlov, su presencia en cualquier comic asegura una calidad gráfica maravillosa. En Furia Max está acompañado por un super profesional Lee Loughridge en el color, ofreciendo el complemento perfecto para el lápiz de Parlov. Parlov destaca por una narrativa impecable que siempre muestra la acción de la forma más clara posible. En esta miniserie también hay que destacar la perfección en que recrea los diferentes pasajes históricos, con unos vehículos, armas y localizaciones que se sienten perfectas. Además, Parlov diría que añade un ligero toque cartoon en el diseño de personajes como McCuskey, que ayuda a transmitir la naturaleza cínica de la historia que ha creado Ennis.

El apartado artístico sin duda suma y añade valor a añadido a una historia de Garth Ennis que entiendo que sabía no sería del agrado de una parte del público americano. Ennis se muestra como un escritor consumado, añadiendo montones de detalles de historia real que aportan credibilidad a las partes ficticias, cosa que potencia el elemento de crítica feroz contra lo que hace años se denominó el «complejo político-industrial-militar» que controla Estados Unidos. El hecho que el comic sea contado por el propio Furia a modo de flashback me parece otro detalle super interesante, porque da pie a que Ennis pueda escribir las historias de Furia que quiera. O de Frank Castle Max, como acaba de verse en USA con la serie recién publicada. Bueno, todas las que le dejen hacer los editores de Marvel, que durante bastantes años parecía que no estaban por la labor.

Si estás esperando una historia de héroes y de lucha del bien contra el mal, mejor que no te acerques a este comic. Sin embargo, si quieres un relato sin concesiones con todos los grises de un mundo sin esperanza, creo que puedes disfrutar de este comic: Furia Max: Mis guerras perdidas.

Comparto las primeras páginas del comic:

Furia Max es un comic con el Ennis más cínico y crítico hacia la historia militar de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Un relato duro pero certero que pone el dedo en la llaga de forma magistral.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Friday 7-9 de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente (Panel Syndicate)

El primer número de Friday de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente fue publicado en la web Panel Syndicate en Abril de 2020. Poder leer el final de la historia 4 años más tarde me parece un pequeño milagro. Pero la espera ha valido la pena.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Esta aventura que desafía los géneros literarios de los galardonados creadores Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente llega por fin a su conclusión.

Friday Fitzhugh ha sido enviada de vuelta a la noche en que llegó por primera vez a Kings Hill. Pero la pregunta es por qué: ¿para salvar a Lancelot Jones, el chico más listo del mundo, o para tener que verlo morir una vez más? ¿Está viajando en el tiempo o atrapada en un bucle temporal? ¿Y cuál es el plan secreto de la Dama Blanca para su pueblo en el presente? Todo se desvelará en el asombroso capítulo final de esta obra maestra de la literatura juvenil.

El tercer volumen de Friday se ha publicado en los números 7, 8 y 9 de su serie regular (irregular en realidad, al publicar un número cada 6 meses aproximadamente). Estos comics tienen 35, 35 y 51 páginas, respectivamente, y que se han publicado en la web Panel Syndicate bajo la fórmula de «paga lo que quieras», incluido cero.

Ed Brubaker describió Friday como “Post-YA» (Young Adults – literatura juvenil), que es un género que realmente no existe. Brubaker comentaba con mucho humor que un amigo le comentó que «post-literatura juvenil» es, básicamente, adulta. Obviamente su intención es jugar con muchos de los estereotipos de este tipo de literatura, al contar la historia de una joven investigadora de 18/19 años, Friday Fitzhugh, que creció siendo una detective adolescente, luchando contra el crimen y explorando misterios ocultistas, haciendo de Watson para el Holmes de su pueblo King´s Hill, su mejor amigo Lancelot Jones. La relación de Friday y Lancelot se enfrió cuando ella se marchó a la universidad, y con su regreso al pueblo empieza un nuevo caso mucho más peligroso y aterrador que nada a lo que se hayan enfrentado anteriormente. Un caso que implica posesiones, seres sobrenaturales y ¿viajes en el tiempo? La combinación de la vida de los pueblos pequeños de Nueva Inglaterra con una atmósfera malsana Lovecraftiana funciona de maravilla para esta historia.

Y en el climax de esta colección tenemos además un puzzle a lo Back to the future creo que bastante bien ensamblado, al ver sucesos que hemos visto en números previos contados desde un nuevo punto de vista, el de la Friday del futuro. Al menos, en una primera lectura no me ha chocado nada, más allá del propio mecanismo que le permite a Friday hacerlo. Algo que hay que aceptar porque si no, no hay historia. El comic destaca sobre todo por el carisma y la empatía que Brubaker y Martín han sabido transmitir a los lectores hacia Friday, nuestra protagonista. Esto es en si mismo una pasada, a lo que hay que sumar el éxito de Brubaker a la hora de la compleja maquinaria de relojería del viaje en el tiempo.

Por ponerle un pero, la amenaza de la Dama Blanca resulta totalmente anticlimática, con un final que simplemente sucede y fin. Un final en el que Friday vuelve a convertirse en la Watson de su Sherlock que es el que resuelve la situación con su inteligencia. Sin embargo, diría que en este caso estamos ante una historia en la que lo importante es el viaje de la protagonista más que si el villano es peligroso o su amenaza satisfactoria. Y en realidad creo que la lectura ha resultado super satisfactoria.

Hablando de Martín Martín, y por supuesto junto a su compañera Muntsa Vicente en el color, la verdad es que la historia de Brubaker está muy chula, pero realmente es el artista español el que da el salto de calidad para convertir un comic notable en uno sobresaliente.

Porque Martín es un maestro en narrativa. La acción fluye en cada viñeta, encontrando siempre el encuadre perfecto que mejor cuenta la historia y nos hace avanzar hacia la siguiente viñeta, con un uso modélico de las sorpresas al girar la página y de unas dobles splash-pages espléndidas. La personalidad de Friday se transmite en todo momento y construye un personaje complejo con dudas del que resulta genial aprender como es. Además, el nivel de detalle de los fondos es increíble y hace que Friday esté más cercano a los álbumes europeos que a los comic-books americanos, convirtiendo realmente a King´s Hill en un personaje más de la historia. Me gusta mucho el diseño de la villana Dama Blanca y de sus esbirros de corte lovecraftianos. El feeling malrollista que Martín añade en la página cada vez que aparecen es otro de los aciertos de Martín, que en realidad lo hace todo bien. Friday es un comic que estoy seguro que ofrecerá un montón de detalles con los que no caí en la primera lectura en la tablet, con lo que la lectura se enriquecerá un montón, y creo que esto es otro acierto de Marcos Martín.

Parte importante del éxito del comic es también gracias al color de Muntsa Vicente, que transmite el elemento costumbrista de los pueblos pequeños en invierno cuando toca, para darle un giro estupendo a la paleta de color cuando aparece el elemento sobrenatural, resaltando el peligro y la amenaza hacia Friday y sus seres queridos. Como digo, es una pasada leer un comic en el que no necesitas los textos para entender lo que está pasando y que independientemente de la historia merezca la pena comprar este comic sólo por el dibujo. Martín y Vicente se encuentran en un estupendo momento de madurez creativa, consiguiendo que cualquier cosa que publiquen sea una compra obligada.

Otro elemento a destacar es lo guay que es poder disfrutar de un comic de tantísima calidad como Friday en la web de Panel Syndicate bajo la modalidad de paga lo que quieras. Que super estrellas como Brubaker, Martín y Vicente ofrezcan su mejor trabajo a sabiendas que puede leerse gratis es un ejercicio de generosidad increíble. Pero puedo garantizarte que si empiezas a leer Friday pagando cero para probar, terminarás colaborando económicamente con este equipo creativo. Yo al menos tengo clarísimo que quiero que este experimento editorial les salga rentable y ganen mucho dinero con Friday, que al final es la clave para que puedan seguir creando estas historias. Si no conoces esta web, entra a conocer las diferentes series disponibles en su catálogo.

El pero que le pongo a Friday viene derivado de su periodicidad. Como comentaba al principio, el primer número se publicó en abril de 2020. El tercero que cerraba el primer arco lo hico en mayo de 2021. A final de octubre de 2022 se publicó el sexto número que cerraba el segundo arco. Y este noveno salió a final de mayo de 2024. Una vez ya está cerrada la serie se confirma que Panel Syndicate publicó un número de Friday cada 6 meses. Y tengo claro que Friday va a ser un comic que dentro de 10 años se seguirá reimprimiendo y vendiendo y los lectores del futuro fliparán con el dibujo de Martín y Vicente y la historia de Brubaker. Porque su calidad lo merece. Sin embargo, como lector que he leído estos comics online a medida que se publicaban, la experiencia ha sido super frustrante. El comic como digo es una pasada, pero como esta sensación la he sentido no tengo más remedio que comentarla.

Por suerte, si alguien lee esta reseña y descubre la existencia de Friday no va a tener ningún problema, porque ahora la historia ya está completa en Panel Syndicate y se puede leer de una sentada. Además, leí que Image Comics ya ha incluido en la solicitación de ¿Agosto? el tomo con estos 3 últimos números, por lo que en nada la edición en papel también estará disponible para todo el mundo. Por cierto, esta edición de Image son unos softcover de tamaño pequeño muy similar al manga. Imagino que el comic se habrá vendido como churros gracias a su precio reducido. Pero en realidad esta Friday sería ideal para un tomaco de tamaño superior al de una grapa usa, para poder disfrutar del maravilloso arte de Martín. Supongo que esa edición no tardará en salir, y será seguro una compra muy apetecible.

En resumen, Friday es un comic estupendo realizado por profesionales en plenitud creativa. No hay ningún motivo para no comprar este comic y disfrutarlo.

Comparto las primeras páginas de este séptimo número:

Friday ha sido un comic fantástico cuya lectura merece mucho la pena. Y ahora que ya está completa, creo que en la relectura el comic va a subir mucho enteros.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Cobra Commander 5 de Joshua Williamson y Andrea Milana (Image Comics)

Termina Cobra Commander, la miniserie dedicada al clásico villano de los G.I. Joe como parte del relanzamiento de la franquicia que está realizando el sello Skybound de Robert Kirkman. Hoy comento mis impresiones del último número, realizado por Joshua Williamson, Andrea Milana y Annalisa Leoni.

PUNTUACIÓN: 8/10

FINAL DE LA MINISERIE. EL ASCENSO DEL COMANDANTE COBRA

Para construir un ejército, el Comandante Cobra hace un trato con un poderoso aliado en el que no se puede confiar. Ahora que ha comenzado, ¿podrá detenerse la Amenaza Cobra?

Esta miniserie de Cobra Commander dejó claro desde el principio que planteaba una historia de origen de un villano. Y el origen era del propio Comandante, un ser ambicioso y amoral que hará lo que sea para salirse con la suya, algo que de momento consigue, como también de la propia COBRA, como queda perfectamente patente en las páginas finales. El final de esta miniserie resulta super satisfactorio en lo referido a esta parte de la historia, con el añadido de ser la primera piedra para un camino hacia el futuro de la franquicia Energon Universe que pinta apasionante.

Todo lo visto en los números anteriores converge en el final de la miniserie, asistiendo a la primera reunión del Comandante Cobra y Destro. Por ponerle un pequeño pero a la historia, que después de la destrucción provocada por el Comandante en instalaciones de Destro éste acceda a reunirse con él en SPRINGFIELD es un poco demasiado facilón. Aunque en realidad lo acepto sin problemas, dada la limitación de páginas y la necesidad que la historia nos lleve hasta el punto actual, con una Cobra recién formada en la sombra de los Estados Unidos. En todo caso, me gusta que ya desde el comienzo quede claro que Destro es aliado del Comandante Cobra porque no tiene alternativa, y no dudará en pegarle una puñalada a traición en cuanto tenga la oportunidad.

Otra cosa que me gusta mucho de esta miniserie es la forma en que ha presentado el complejo ecosistema de villanos del mundo del Universo Energon. A Destro y su empresa M.A.R.S. les vimos por primera vez en la miniserie de Duke y claramente va a jugar un papel fundamental en el Universo Energon, como lo constata que va a protagonizar la siguiente miniserie de Skybound, realizada por Dan Watters y Andrei Bressan y que empezará en Junio.

Además de Destro y sus subordinados, hemos conocido a los Dreadnoks, que son un verso suelto que pueden dar bastante juego en el futuro como amigos o enemigos de Cobra, según les interese en cada momento. Y sobre todo, la sorpresa (para mi) del mundo serpiente de Cobra-La, sobre todo con la sorpresa final que puede conectar a esta sociedad no tengo claro si con Transformers, o más probablemente con Void Rivals. A todo esto hay que destacar el papel que tiene el energón en la creación de la tecnología militar de Cobra, que al menos inicialmente les va a dar mayor potencia de fuego que la que tendrán los Joes. Unos Joes que de momento aún no existen como tal.

Más cosas que me gustan de la historia de Williamson es que la historia se siente unitaria y satisfactoria en si misma, pero además todas las grapas están plagadas de worldbuilding del Universo Energon, construyendo este universo de forma super orgánica y dejando detalles que seguro serán continuados en próximos comics. En este caso, tenemos un caso perfecto de conectividad realizada bien que anima a comprar los siguientes comics de esta franquicia.

La historia me ha gustado, algo que en realidad no ha supuesto una sorpresa dado el éxito de Joshua Williamson en la miniserie de Duke. Pero en realidad el verdadero descubrimiento de Comandante Cobra ha sido el dibujante italiano Andrea Milana. El estupendo color de Annalisa Leoni no es sorpresa, porque ella trabajó con Lorenzo De Felici en Oblivion Song, un comic maravilloso del sello Skybound en el que el color marcaba el tono de la historia y diferenciaba la acción en la Tierra de la situada en la parte alienígena. Así que esta parte no es sorpresa.

Milana se ha destacado como un artista todo terreno que dibuja con la misma soltura un reino subterráneo poblado de seres serpiente, los pantanos donde viven los Dreadnoks, laboratorios de alta tecnología o unos suburbios sin nada especial. Da igual la situación, Milana lo dibuja todo bien. A esto añado unas caracterizaciones perfectas de todos estos personajes de larga historia en los comics o en animación, y una narrativa estupenda que amplifica en la página la potencia de la historia de Williamson. Da gusto ver un comic dibujado de forma tan chula como lo hace este dibujante.

Cobra Commander sabía desde el primer momento en qué liga jugaba, y acierta completamente en todo lo que plantea, dejando a los lectores con ganas de más. Ganazas de seguir enganchado al Universo Energón de Skybound.

Cobra Commander ha sido un comic de origen estupendo que marca el nacimiento de Cobra y plantea las semillas para un futuro que luce espectacular para la franquicia de G.I. Joe dentro del Universo Energon.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Gen V temporada 1 (Prime Video)

Antes del estreno de la nueva temporada de The Boys me he puesto Gen V, la serie spin-of que no me animé a ver en su momento y que está disponible en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Serie de TV (2023-). 1 temporada. 8 episodios. Del universo de The Boys llega Gen V, una trepidante serie ambientada en la única universidad para superhéroes de EE. UU. Estos capacitados estudiantes fuerzan sus límites morales por estar entre los diez mejores y formar parte de Los Siete, la élite de superhéroes de Vought International. Cuando se revelan los secretos de la universidad, deben decidir qué clase de héroes quieren ser. (FILMAFFINITY)

Gen V es una serie de televisión desarrollada por Craig Rosenberg, Evan Goldberg y Eric Kripke, que sirve como spin-off de The Boys. La primera temporada fue un éxito de audiencia, por lo que Prime Video confirmó la producción de una segunda temporada.

Esta primera temporada de Gen V ha contado con 8 episodios, que han sido dirigidos por Nelson Cragg (2 episodios, los dos primeros), Phil Sgriccia, Steve Boyum, Clare Kilner, Rachel Goldberg, Shana Stein y Sanaa Hamri. La serie ha sido escrita por Craig Rosenberg y Evan Goldberg & Eric Kripke, Zak Schwartz y Brant Englestein, Erica Rosbe, Jessica Chou, Lex Edness, Lauren Greer, Chelsea Grate y Brant Englestein. Junto a ellos, Matt Bowen y Christopher Lennertz han compuesto la música de la serie.

Dentro del reparto encontramos a Jaz Sinclair como Marie Moreau, una supe hemocinética (capaz de controlar la sangre con la mente) con un pasado trágico. Patrick Schwarzenegger es Luke Riordan / Golden Boy, el hermano mayor de Sam y un estudiante popular con piroquinesis y fuerza sobrehumana. Chance Perdomo es Andre Anderson, un estudiante popular y el mejor amigo de Luke con capacidades de manipulación magnética. Lizze Broadway es Emma Meyer, la super con la capacidad de alterar su tamaño «purgándose» o comiendo. Maddie Phillips es Cate Dunlap, una supe con habilidades telepáticas, principalmente en forma de control mental táctil, y novia de Luke desde hace mucho tiempo. London Thor y Derek Luh interpretan a Jordan Li, una super que cambia de género. Thor interpreta la forma femenina de Jordan, que puede disparar ráfagas de energía, y Luh la forma masculina indestructible de Jordan. Asa Germann es Samuel «Sam» Riordan, un joven super con fuerza y durabilidad sobrehumanas. Shelley Conn es Indira Shetty, decana de la Universidad Godolkin y terapeuta del comportamiento que es la creadora de los planes reales de la empresa Vought para los jóvenes superhumanos.

Tengo que reconocer que me gusta The Boys, la serie creada adaptando el mítico comic de Garth Ennis y Darick Robertson. No tengo ningún problema con las macarradas y la violencia gore con que nos entretienen, a lo que se junta la crítica al complejo industrial-militar americano, el consumismo, el partido republicano y sus votantes, y todo lo demás. Y sin embargo, por un motivo y otro, el estreno de Gen V no me llamó lo suficiente como para verla en su momento. Y no tengo una explicación concreta de por qué no la vi, simplemente no lo hice.

Ahora sin embargo tenía un déficit tremendo de series antes de los grandes estrenos del mes de junio en todas las plataformas, empezando por la cuarta temporada de The Boys. Así que casi más por falta de nada mejor que por ganas reales de verla la empecé. Y la verdad es que me ha parecido súper entretenida, mucho más de lo que esperaba a priori. Y eso me parece el primer elemento a destacar. De hecho, acabo de verla y me alegra comprobar que Prime va a empezar a rodar una segunda temporada en algún momento de este año.

La serie no empieza demasiado original, aplicando el clásico uso de una protagonista (Marie) acosada por los demonios de su pasado para que sea nuestros ojos cuando llega a la Universidad Godolkin, la única que entrena a los jóvenes con poderes para ayudarles a desarrollar todo su potencial. Pero esto es el mundo de The Boys, así que debajo del brillo se oculta una realidad mucho más oscura y peligrosa que nadie podría imaginar, empezando por las verdaderas intenciones que llevaron a la creación de la universidad. Marie es otro arquetipo de este mundo descreido hacia los superhéroes, al tener unas habilidades que provocaron la muerte de sus padres accidentalmente cuando se activaron por primera vez durante su adolescencia. Tras vivir en un reformatorio para supers, la oportunidad de ir a la universidad es demasiado buena, y no dejará qua nada ni nadie se la arrebate. Aunque no es mala persona, su máxima al llegar a la escuela no puede ser más individualista. A la porra los demás.

Otro elemento que me ha gustado mucho es la complejidad de los chavales protagonistas, que comparten el deseo de ser felices y no dañar a nadie con sus poderes, pero que tienen diferentes complejos y problemas que les han convertido en personas egoístas e individualistas. Y a ratos gilipollas. Durante la serie les veremos en su mejor momento intentando ser buenas personas, pero también en lo más bajo. De hecho, el giro de Golden Boy, el super más poderoso del campus que además parece buena persona, es otro elemento que también se ve venir a poco que hayas leído comics, pero creo que está bien planteado y sirve para alterar el statu-quo del campus, poniendo en marcha la cadena de acontecimientos que veremos a lo largo de esta temporada.

En todos los episodios hay macarradas muy heavies relativa al uso de poderes en el campus. Las típicas fiestas y borracheras juveniles amplificadas con el elemento superhumano. Sin embargo, dentro de la naturaleza gratuita de alguno momentos, por ejemplo la cita de Emma en la que la piden que se haga diminuta, nos ofrecen momentos super over-the-top que me hicieron mucha gracia. Creo que algunos efectos prácticos quedan mejor que otros, pero globalmente estoy bastante satisfecho con el CGI y los efectos especiales de Gen V.

Lo que si me han gustado han sido algunos giros del guion, como el episodio donde descubrimos qué alumno está ayudando a la rectora a mantener a los chavales en su sitio, con un uso de la telepatía que me parece super chulo. Además, todo este episodio también me pareció super comiquero, con el misterio de la identidad del «traidor». Y al mismo tiempo, al conocer por qué lo hace, llega a darte pena pensando en el trauma tan tremendo que sufrió de niña. Hablaba de traumas, pero todos tienen el suyo, y la serie equilibra muy bien los orígenes de cada uno unido a la forma en que se comportan en el presente. Que en varios momentos estos chavales NO hagan lo correcto me parece un detalle muy chulo que hizo que el visionado fuera sorprendente y siempre entretenido.

Gen V presenta además un elemento que va a tener una importancia capital en la nueva temporada de The Boys que se estrenará este mes de junio, derivado de las investigaciones que se llevaban a cabo en el campus sin que los alumnos lo supieran. Este elemento me parece un uso excelente de las posibilidades narrativas que un spin-of de este tipo aporta para el universo en general. Por cierto, no he comentado nada de los cameos de The Boys, pero algunos hay y creo que estám bien dosificados para que el easter-egg no se convierta en lo principal de la historia.

La serie creo que también acierta con la duración de la temporada, ya que los 8 episodios me parece la duración perfecta para que siempre pasen cosas que hacen avanzar la trama y no llegues nunca a pensar que se para por las diferentes macarrada y situaciones sangrientas y over-the-top que provocan los estudiantes. Junto a esto, me gusta mucho el climax final, que presenta una situación en la que entiendes que cada uno de los alumnos se sitúe en bandos opuestos incluso a pesar de lo que han compartido a lo largo de la temporada. En el elemento menos bueno quizá aquí si se nota los problemas presupuestarios. Aunque en general está todo razonablemente resuelto, me parece que los productores pusieron toda la pasta en la pelea del primer episodio para enganchar a los espectadores, y este climax queda algo por debajo.

Por cierto, dado que este es el mundo de The Boys, me gusta que los creadores planteen una situación en la que los chavales no pueden ganar. Es más, que después de lo visto los más violentos (que podrían ser los «malos») puedan acabar recibiendo un premio me parece muy fuerte. Pero al mismo, es muy The Boys. Un momento que resalta el racismo institucional de Vought, la empresa que explota y controla a los supers, hasta que Homelander decidió tomar el control.

Buscando algo menos bueno que decir de la serie, exageradamente las macarradas a veces parecen un pegote puesto porque toca, no porque tenga sentido narrativo aparte de ser super over-the-top. Pero igual es porque me encontraron con el momento mental adecuado, pero la verdad es que me hicieron reirme bien a gusto con las barbaridades que han ido incorporando a los episodios.

Comparto el trailer de esta temporada:

Con sus macarradas, me ha gustado Gen V. O igual es gracias a ellas, que la han separado de la típica historia de jóvenes universitarios.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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