Termina We are yesterday, el crossover entre Justice League Unlimited y Batman – Superman: World´s Finest, un comic de Mark Waid y Dam Mora, con color de Tamra Bonvillain que me ha recordado porqué me enamoré de los comics de superhéroes hace casi 50 años y sigo enganchado al género.
PUNTUACIÓN: 9/10
La Liga de la Justicia Ilimitada se encuentra sola mientras una ola de caos cronal se estrella contra las costas de su base de la Atalaya… ¡pero aún no se ha perdido toda esperanza! Una llamada de socorro de última hora puede ser suficiente para detener la marea… ¿pero por cuánto tiempo? Además: el destino de Gorilla Grodd y un importante paso hacia el próximo gran evento del DCU en el gran final de We Are Yesterday, ¡un crossover especial con Batman/Superman: World’s Finest!
La idea de Mark Waid de este crossover a través del tiempo entre Justice League Unlimited y Batman – Superman: World´s Finest estaba resultando una idea interesante a la que quizá le estaba faltando un poco de punch. Sin embargo, el climax de We are yesterday nos da toda la épica y la espectacularidad que estábamos demandando.
Y lo digo desde ya. Si soy fan de los comics de superhéroes, es gracias a comics como este. Poder disfrutar de Mark Waid y Dan Mora en estado de gracia es un sueño hecho realidad. Y por supuesto, es importante (fundamental) que los comics creen conexiones emocionales entre el lector y los héroes, Pero el género necesita momentos de acción más grandes que la vida planteados a una escala que sólo puede verse en los comics. Que es precisamente lo que tenemos en esta grapa.
La llegada de héroes de toda la corriente temporal para enfrentarse al Dios Grodd y los villanos de su Legion of Doom plantea la historia perfecta para que Dan Mora ofrezca uno de los trabajos más espectaculares hasta la fecha. Y anda que no ha dibujado comics espectaculares. Mora con el color de Tamra Bonvillain plantea un comic que es todo climax, en la que cada viñeta sería una spash-page en cualquier otra colección. El comic es pura épica con el destino del multiverso en juego, ofreciendo Mora un nivel de espectáculo al alcance de muy pocos artistas hoy en día.
Otra de las cosas espectaculares de este comic es esta página de publicidad insertada en el comic. Y es que aparte del éxito de Mark Waid por darle a Mora una historia que permite el lucimiento del dibujante, Waid y los editores de DC han creado una línea narrativa clara y fácil de seguir para que todos los lectores que se(nos) reengancharon(mos) a DC con el DC All In sepan(mos) cuales van a ser las historias claves que hay que leer. Por supuesto, este We are yesterday forma parte de esta historia río – evento DCeita. Compro Superman, con lo que no me pensaba perder el enfrentamiento entre Superman y la malvada Legión de Superhéroes de Darkseid. Pero en este mundo de saturación de comics publicados por todas las editoriales, me parece espectacular y digno de elogio cuando una editorial de lo pone fácil a sus lectores compradores.
Por cierto, hablaba de Waid simplemente por su habilidad de quitarse de en medio y dejar que Dan Mora se salga. Cosa digna de elogio. Pero en realidad Waid ha planteado una historia más grande que la vida en la que un secundario de segunda o tercera fila como AirWave se coloca en el centro de todo. La habilidad de Waid de crear a personajes con los que es fácil empatizar es otro de los grandes valores del escritor, a la vez que es un maestro situando las piezas de cara a los eventos más locos y grandes que puedan imaginarse en el universo DC.
Como digo, cuando un comic me da el entretenimiento y las apuestas tan altas como hace este comic, el resultado sólo puede ser un éxito. Estoy super contento de poder leer comics como este. Mejor, imposible.
Comparto las primeras páginas del comic:
We are yesterday termina de la mejor forma posible y nos plantea un futuro que pinta a apasionante. No se puede pedir más a un comic de superhéroes. Resulta maravilloso poder disfrutar de Mark Waid y Dan Mora en estado de gracia.
PUNTUACIÓN: 9/10
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¡Qué maravilla de serie es The Bear!! Tras una tercera temporada decepcionante porque no se sintió como una historia completa, esta cuarta temporada emitida en Disney+ nos ha devuelto a unos personajes rotos maravillosos y un montón de emociones a flor de piel en esta historia situada en el mundo de la restauración.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
En la cuarta temporada, Carmen «Carmy» Berzatto (Jeremy Allen White), Sydney Adamu (Ayo Edebiri) y Richard «Richie» Jerimovich (Ebon Moss-Bachrach) siguen adelante, decididos no sólo a sobrevivir, sino también a llevar al restaurante The Bear al siguiente nivel. Con nuevos retos a la vuelta de cada esquina, el equipo debe adaptarse, ajustarse y superar los problemas si quieren que el resturante sobreviva.
The Bear ha sido creada por Christopher Storer, un productor, director y guionista de cine estadounidense conocido antes de The Bear por Ramy, Eighth Grade y el especial de Netflix ganador del premio Peabody Hasan Minhaj: Homecoming King. Storer y Joanna Calo vuelven como showrunners de una temporada de 10 episodios, de los cuales Storer dirige 9, el segundo junto a Duccio Fabbri, siendo Janicza Bravo la única directora aparte del Showrunner. Storer y Calo escriben 6 de los 10 episodios, siendo el resto de guionistas la actriz Ayo Edebiri (Sydney), Catherine Schetina, Rene Gube, Lyonel Boyce, Karen Joseph Adcock
Jeremy Allen White interpreta a Carmen «Carmy» Berzatto, un galardonado chef de cocina de Nueva York que regresa a Chicago, su ciudad natal, para dirigir el restaurante de su difunto hermano Michael, The Beef. Ebon Moss-Bachrach como Richard «Richie» Jerimovich, el mejor amigo de Michael y gerente de facto del restaurante. Ayo Edebiri como Sydney Adamu, un joven y talentosa chef que se une a The Beef como nuevo segundo de cocina a las órdenes de Carmy. Lionel Boyce como Marcus Brooks, el panadero de The Beef convertido en chef pastelero, estimulado por la tutoría de Carmy. Liza Colón-Zayas como Tina Marrero, una cocinera veterana, mordaz y testaruda que aprovecha la oportunidad de formarse profesionalmente. Abby Elliott como Natalie «Sugar» Berzatto, hermana de Carmy y Michael, copropietaria a regañadientes de The Beef, y Matty Matheson como Neil Fak, amigo de la infancia de los Berzatto y a veces manitas del restaurante, son los protagonistas principales.
En esta cuarta temporada también tenemos a Jon Bernthal como Michael «Mikey» Berzatto, el hermano fallecido de Carmy, Jamie Lee Curtis como Donna Berzatto, la madre de los hermanos Berzatto, Oliver Platt como Jimmy «Cicero» Kalinowski, el mejor amigo del padre de los hermanos Berzatto, al que todos se refieren cariñosamente como «Tío», e inversor clave del restaurante. Molly Gordon como Claire Dunlap, una amiga de la infancia de los Berzatto, de la que Carmy está perdidamente enamorado, aunque no deje de dejarla de lado. Tras el cierra del restaurante Ever al final de la temporada anterior, Richie contrata a Jessica (Sarah Ramos), Garrett (Andrew López) y René (René Gube). Por último, Josh Hartnett y Will Poulter repiten sus papeles de Frank y Luca. Además, en varios cameos tenemos a David Zayas como David, el marido de Tina, Bob Odenkirk como el «Tío» Lee Lane, Sarah Paulson como Michelle Berzatto, John Mulaney como Steven and Brie Larson como Francie Fak y Rob Reiner como Albert Schnur.
Me he obligado a NO ver The Bear de un tirón cuando se estrenó el pasado jueves. Que era lo que me pedía el cuerpo. Al final, he dividido su visionado durante 4 días y ha sido una montaña rusa de emociones. La temporada anterior estuvo muy chula pero su final resultó super decepcionante porque no dio sensación de historia completa. A pesar de que esta temporada también deja un final abierto, la sensación ha sido muchísimo mejor.
Esta cuarta temporada tiene dos focos principales. En primer lugar, el tío Cicero plantea un ultimátum a Carmy. Tienen dos meses para conseguir que The Bear sea rentable, o se verán abocados al cierre, dado que Cicero también pasa por un mal momento económico y no puede poner ni un céntimo más en el negocio. Aparte que Carmy tendría que devolver el dinero que le han prestado, cosa que obviamente no puede. La sensación de cuenta atrás está presente en todos los episodios, y nos aboca a un posible final dramático. Aprovecho para recordar que el negocio está dividido en dos. Por un lado el restaurante de lujo liderado por Carmy y luego el puesto de bocadillos que lleva Ebraheim. Unos bocadillos que están resultando super rentables al sólo abrir para los almuerzos y tener un personal mínimo. De hecho, la posibilidad de expandir el negocio es una clave de Ebra a lo largo de la temporada.
La segunda clave de la temporada es que los personajes están intentando cambiar y ser mejores personas. Por supuesto Carmy es el que más cambia desde su versión obsesiva gilipollas de temporadas anteriores, Intentando dar más cancha a Sidney en el restaurante. Y sobre todo, pensando en su vida fuera de él, al intentar reconstruir su relación con Claire. El episodio 3 Scallop en el que Carmy va a ver a Claire en su casa para pedirla perdón e intentar arreglar al menos su amistad es uno de los muchos momentos emocionantes que tenemos en esta temporada. La idea que a medida que Carmy intenta tener una vida se da cuenta que ha dejado de amar la cocina es algo que se ve muy claramente a lo largo de la serie y con algunas conversaciones clave de Carmy por ejemplo con su hermana.
Dentro de la cualidad coral de The Bear, Ayo Edebiri como Sydney Adamu, la talentosa chef a las órdenes de Carmy, es una de las principales beneficiadas dramática y emocionalmente. Por un lado, el chef Shapiro la ofreció un trabajo en el restaurante en el que está trabajando, una propuesta económicamente mucho mejor que la de Carmy, a lo que hay que sumar la tensión que le suponen los cambios de humor y de criterio de Carmy. Que Carmy acceda a hacer un menú cerrado en lugar de cambiar de menú cada día, reconociendo que era una decisión egoísta que perjudicaba al restaurante, es una decisión acertada por parte de Carmy que hace aún más difícil la decisión.
Sydney es la protagonista emocional principal de dos episodios, el cuarto Gusanos, en el que pasa la tarde con la hija de su prima la peluquera, en la que tiene que aclarar sus ideas sobre quedarse o irse de The Bear. También en el sexto, Sophie, en el que sale corriendo al hospital debido a que su padre ha sufrido un infarto. El episodio tiene a Claire de invitada especial al acompañar a Syd en esos momentos de incertidumbre.
Dentro de los momentos actorales, otro de los puntos álgidos de la temporada lo encontramos en el noveno episodio Tonnato, en el Carmy va a ver a su madre Donna a su casa, en la que no había vuelto a entrar desde hace muchos años, para acercarla unas fotos antiguas. Esto provoca otro de los mejores momentos de toda la serie, demostrando lo grandísima actriz que es Jamie Lee Curtis, cuando Donna pide perdón por todo el daño que causó a Carmy y al resto de sus hijos. Tras años de problemas mentales o psicológicos y abuso del alcohol, Donna está en terapia y por fin es capaz de entender el daño que causó y se ha propuesto mitigar este dolor en la medida de sus posibilidades. Que Carmy termine cocinando para ella es uno de los momentos más bonitos que veremos este año en la televisión, marcando el comienzo de la sanación para ambos.
Los showrunners Christopher Storer y Joanna Calo son dos de los creadores que mejor han entendido la potencia del medio televisivo para contar historias. Los episodios tienen una duración aproximada entre 33 y 40 minutos, excepto en séptimo episodio Osos con la boda de Tiff, la ex-mujer de Ritchie, y Frank. Este episodio tiene una duración de 70 minutos en los que vemos prácticamente a todos los principales personajes en la serie. Adaptar la duración a lo que nos quieren contar es una de las grandes ventajas del streaming. Por cierto, justo debido a la duración de los episodios de +/- 35 minutos, tengo que decir que estamos en uno de los casos en que el estreno simultáneo de todos los episodios de la temporada mejora la experiencia, al permitir que cada espectador vea la serie a su ritmo.
The Bear es una serie dramática. Pero también es una serie visualmente bella, sobre todo en los momentos en que vemos los platos y postres (muy importantes esta temporada) que se preparan en el restaurante. A lo que hay que sumar las imágenes de Chicago y sus habitantes, que se han convertido en un alucinante reclamo turístico de la ciudad. A esto hay que sumar la magnífica selección de canciones que son otro elemento que siempre suma y ayuda a crear el tono emocional que necesita la serie en cada momento.
La elección narrativa de contar la historia siempre en primerísimos primeros planos es también muy llamativa, porque es otro de los elementos que hacen que la serie se salga de lo normal. Tener la cámara (figuradamente) delante de la cara de los personajes hace que sintamos estar en su cabeza y sintamos los pequeños tics emocionales o de duda, todo el espectro emocional que viven a lo largo de su jornada laboral y fuera de ella.
Dentro de lo acertado que es todo, los momentos con los Faks ofrecen el perfecto alivio cómico que la serie también necesita, algo que resalta además el elemento freak que existe alrededor de la familia Berzatto propietaria de The Bear. Aunque no he tenido tiempo de comentar todas las claves de todos los personajes, me gusta mucho el personaje de Marcual, el repostero, y la química que tiene con Luca. Y no he hablado nada de Richie, pero sigue su camino de mejora personal y profesional, ofreciendo un personaje increíble con el que Ebon Moss-Bachrach ha creado una interpretación mágica. En realidad, todo el casting es maravilloso.
Storer y Calo plantean un climax final que ocupa todo el último episodio. Uno de los mejores episodios de toda la serie en el que tan sólo tenemos a los 3 protagonistas principales, Jeremy Allen White (Carmy), Ebon Moss-Bachrach (Richie) y Ayo Edebiri (Sydney), en el callejón trasero de The Bear. Un episodio en el que las emociones están a flor de piel y en la que todos los rencores acumulados desde hace años saldrán por fin a la luz. Deberían crear un premio a casting coral, porque cómo premiar a un y no darle un premio al otro. Imposible. La sorprendente decisión de Carmy y la forma en que los otros dos se lo toman va a marcar un antes y un después para la serie, ofreciendo otro de los grandes momentos televisivos del años. Si es que hay serie, porque el reloj con la cuenta atrás llega a cero en los últimos fotogramas del episodio que cierra esta brillante tercera temporada.
Dejar The Bear con un cliffhanger tan bestia me ha dejado patidifuso, sobre todo porque de momento FX no ha confirmado que haya dado luz verde a la quinta temporada que debería terminar la historia. De momento, The Bear se ha estrenado a razón de una temporada al año. Pero el éxito de la serie ha convertido en estrellas a sus protagonistas, que están encadenando proyecto tras proyecto. No me puedo ni imaginar que The Bear no vaya a continuar, pero parece evidente que aparte de otras consideraciones, cuadrar las agendas de todo el reparto va a ser cada vez más difícil. En todo caso, espero que la serie vuelva a ser un éxito de crítica y de público. A mi me ha gustado muchísimo, pero si la audiencia no es buena, podría darse el caso que el estudio no quisiera continuar la serie.
Espero que eso no pase y podamos disfrutar de una quinta y última temporada en la que Carmy pueda llegar a ser feliz preferiblemente con Claire a su lado. encontrando la forma de volver a tener la pasión por la cocina que ha perdido a lo largo de los últimos episodios. Y lo mismo para todos, Ritchie y Syney también merecen ser felices y sentir que tienen una vida plena, como el resto de trabajadores del restaurantes. Nos deben ese final, no pueden dejar las cosas como están.
¡Qué seriaza es The bear! ¡Cómo me gusta!!!
Comparto el trailer de esta cuarta temporada de The Bear:
The Bear me encanta. Sin duda una de las mejores series de la televisión actual. Ya pueden dar luz verde a la quinta temporada o me voy a enfadar.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Los kaijus están de moda. Tras invadir los comics de DC, Marvel ha decidido publicar una serie de 6 especiales en los que los principales héroes del Universo Marvel se enfrenta al Rey de los Monstruos de la Toho. El primero de estos especiales es Godzilla vs. Fantastic Four, un comic escrito por Ryan North con dibujo de gran John Romita Jr., con entintado de Scott Hanna y color de Marcio Menyz.
PUNTUACIÓN: 8/10
¡LOS MAYORES HÉROES DE MARVEL DEBEN LUCHAR CONTRA GODZILLAs DE TODAS LAS ÉPOCAS! ¡LA BATALLA DEL SIGLO COMIENZA AQUÍ!
El comienzo de seis sensacionales números llenos de acción con los HÉROES MARVEL luchando contra EL REY DE LOS MONSTRUOS de sus diferentes épocas. ¿Cómo se mezclará la historia de GODZILLA con el UNIVERSO MARVEL? Descúbrelo mientras la historia se retuerce cuando iconos como los CUATRO FANTÁSTICOS, SPIDER-MAN, HULK, X-MEN y THOR se enfrentan a uno de los mayores monstruos de todos los tiempos. En este número, seremos testigos de una amenaza nunca antes vista: ¡el REY GHIDORAH desciende sobre la Tierra con el POWER COSMIC como el nuevo HERALDO de GALACTUS! ¿Podrán los CUATRO FANTÁSTICOS impedir que destruya Nueva York y el resto del planeta? GODZILLA, con la ayuda de SILVER SURFER, unirá sus fuerzas para evitar la aniquilación del mundo. Imprescindible para los FANS DE MARVEL y GODZILLA.
¡PRIMER ROUND DE UNA SERIE DE 6 ONE-SHOTS CON ENFRENTAMIENTOS LEGENDARIOS!
Cuando te imaginas un comic de Godzilla vs. Los 4 Fantásticos, lo que cualquiera imaginaría es una aventura con el destino del mundo en juego con dibujo espectacular y alguna que otra idea un poco pasada de rosca. Y eso es justo lo que este comic nos ofrece. La idea que Ghidorah se convierta en heraldo de Galactus e imbuido del Poder Cósmico llegue a la Tierra para destruirla es una idea super loca que sin embargo es perfecta en este contexto para provocar el mega combate que tenemos en estas páginas. Un combate que viene precedido por el típico concepto de comic de superhéroes en el que dos se pelean, en este caso los 4F contra Godzilla, para acabar peleando juntos contra un enemigo común.
No estoy comprando la actual etapa de Ryan North en los 4F, pero me ha parecido chulísima esta historia ambientada en el pasado de la Primera Familia, pensando por ejemplo en la versión de Fantasticar que usan en esta aventura. Reed, Sue, Ben y Johnny tienen su importancia en la trama, usan sus poderes de formas imaginativas (sobre todo Sue y Reed) y ofrecen las dinámicas que se esperan de ellos. Por la parte de la historia, todo bien con Ryan North. Por cierto, este comic me recordó a la anécdota de ¿Quién ganaria, Superman o Hulk?, a lo que Stan Lee siempre respondía «ganará el que quiera el guionista en cada momento». Algo que sucede precisamente así con la primera pelea de los 4F contra Godzilla.
John Romita Jr. ha optado en los últimos años por simplificar su estilo, quitando muchas líneas y ofreciendo una versión básica de si mismo. Debido a esto, hace tiempo que sus figuras pueden parecer poco trabajadas si se comparan con etapas artísticas previas suyas. Aunque sea una decisión artística personal, la sensación es que le sirve para dibujar menos y terminar antes. Y es algo que hace que su dibujo me guste mucho menos de lo que me gustaba en los años 80/90 y 2000. No hay más que ver algunas caras de Sue o Johnny para que esto sea evidente.
Pero en la parte de mostrar ostias como panes, Romita sigue en plena forma y nos ofrece imágenes super guapas de las que hacen que los lectores queramos pagar por leer y disfrutar de este comic. Cuando imaginas un comic espectacular y los autores te dan justo esto, no puedes más que levantarte a aplaudir.
No tenía demasiadas expectativas con este Godzilla vs. Fantastic Four, pero reconozco que me ha gustado mucho y me ha dejado con ganas de más. Próxima parada ¡Round 2, Godzilla vs. The Increíble Hulk!!!
Comparto las primeras páginas del comic:
Godzilla vs. Fantastic Four es un comic estupendo y super entretenido que nos da precisamente lo que los fans pedimos a un comic de estas características.
PUNTUACIÓN: 8/10
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En Septiembre de 2024 leí el primer número de la miniserie Aliens vs Avengers de Jonathan Hickman, Esad Ribic y el colorista Ive Svorcina. Nueve meses después pude leer el cuarto y último número.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡LOS ALIENS Y LOS VENGADORES SE ENFRENTAN!
Todo ha llevado a esto: ¡Los Xenomorfos llegan a la Tierra! El organismo perfecto se encuentra con un planeta de superhumanos. ¿Quién será el primero en caer? ¡Los legendarios colaboradores Jonathan Hickman y Esad Ribić se sueltan en esta epopeya en cuatro partes imperdible tanto para los fans de Marvel como para los de Alien!
Cuando leí el primer número hace 9 meses, reconozco que una de las cosas que me hizo entrar en la historia de Hickman fue saber que estábamos en un What if? fuera de la continuidad normal del Universo Marvel. Tener una historia de aliens y que no muriera ningún personaje podría parecer imposible, y Hickman no se anda con chiquitas.
Una historia casi esperable de aliens implicaría una incursión de una reina en territorio marvelita, similar a lo que vimos en el ya clásico WildC.A.T.s/Aliens de Warren Ellis, con el que el escritor inglés aprovechó para cargarse a Stormwatch dejando el camino abierto para la creación de The Authority. Desde cierto punto de vista, la historia de Ellis era «pequeña» y contenida. Sin embargo, Hickman siendo Hickman plantea una historia con la destrucción de todo el multiverso Marvel. Es todo lo contrario a contenido que se pueda imaginar.
Me llama mucho la atención de este comic que Hickman plantee una historia tan poco «reader-friendly». Es imprescindible hacer visto las ultimas películas de Ridley Scott y conocer a los Arquitectos y a los robots que se rebelan contra sus creadores humanos para entender qué está pasando. Y al mismo tiempo, en un mundo futuro en el que los héroes del universo Marvel son ancianos, tampoco plantea una explicación que haga más sencillo el «quien es quien» dentro de la colección. De hecho, aunque el comic por motivos de marketing se ha llamado «Alien vs Avengers», el título más correcto hubiera sido «Alien vs Universo Marvel» debido a la importancia en la historia de Miles Morales, Bruce Banner o los mutantes de Krakoa. (Un inciso curioso, porque aunque la Era de Krakoa hace más de un año que terminó en el Universo Marvel 616, para Hickman «su» isla de Krakoa y sus mutantes siguen vivos en esta historia. Al menos, al comienzo, luego ya veremos). Pensando que el objetivo de Marvel es vender este tomo en FNACs y en general en librería generalistas a un publico no comiquero, me da que estos lectores ocasionales se vayan a ver completamente perdidos cuando empiecen a leer este comic. Empezando por no saber quien es esa mujer llamada Valeria que viste de blanco y parece tener una conexión con los 4 Fantásticos.
Hickman se pone en modo cósmico y pone el destino del multiverso en juego por la amenaza de los aliens pero sobre todo, de los seres superiores que les han lanzado contra los mundos habitados de la vertiente galáctica del Universo Marvel. Y lamento decir que a pesar de la batalla final en la superficie de Marte, el comic no deja una sensación de historia cerrada de forma satisfactoria, sino de ser un primer capítulo de una historia que no creo que vaya a publicarse. Reconozco que no he conectado con la forma de terminar la historia Hickman. Lo cual empieza a ser una constante, dicho no para bien. En ese sentido, que uno de los personajes que menos me gustan del Universo Marvel como es Mister Siniestro tenga un papel clave en este climax final, puede explicar el hecho que no haya conectado con lo que pasaba.
El comic es el que es y hay aceptarlo, pero en realidad no me acabo e creer la premisa de que 4 reinas podrían destruir el planeta Tierra y aniquilar a todos sus habitantes, superhéroes incluidos. Es necesaria una gran suspensión de credulidad para entrar en la historia, y a pesar de la forma en que la plantea Hickman, a mí no me funciona. Porque solo Doctor Muerte y Doctor Extraño ya serían suficientes para detener una infestación alien. Por no hablar del uso de arsenal nuclear para arrasar los nidos de las reinas alien.
Dejando a un lado este detalle, es muy llamativo el tono nihilista y sin esperanza de Hickman. Incluso con la llegada de los wakandianos cuando lo hacen. Hickman hace que varios héroes aparezcan en la historia únicamente para morir, una vez han cumplido su parte en el engranaje narrativo. Esto es super característico de Hickman. Eso lo vemos con Valeria Richards, con Bruce Banner e incluso con Tony Stark. Incluso en el caso de un T’Challa mostrado como el «puto amo», es difícil llegar a conectar o empatizar con ninguno de los protagonistas, y diría que es porque Hickman no quiere que lo hagas.
El apartado artístico viene de la mano del dibujante Esad Ribic y su colaborador habitual Ive Svorcina en el color. Ribic tiene manga ancha para ponerse en el modo más épico posible con cada una de las muertes de los héroes clásicos del Universo Marvel, así como con las apariciones de personajes creados por Ridley Scott en sus últimas películas, como son los arquitectos que dieron comienzo a las vida en la Tierra y crearon a los Aliens (según la continuidad cinematográfica).
El color de Svorcina es súper característico y separa a este comic de la estética esperable de un comic Marvel, consiguiendo que luzca como algo especial. El color ayuda a transmitir una sensación atemporal en un comic que en realidad es un What if? ambientado en un futuro indeterminado.
Sin embargo, tengo que reconocer que no he conectado en muchos momentos con el dibujo de Ribic. Tengo claro que globalmente realiza un buen trabajo. Su estilo genera imágenes super potentes pero también demasiado estáticas en la mayoría de los casos. Esta parte es conocida. Lo que me ha sorprendido para mal es que en este What if? situado en el futuro del Universo Marvel, todos los protagonistas aparecen FEOS. Y que sean ancianos no es una excusa, podría haber dibujado personas mayores y que parecieran poderosos e icónicos. Pero con la excepción de Black Panther, todos los demás personajes aparecen con una luz muy poco favorecedora. Y es algo que me deja bastante perplejo, la verdad.
La idea de la reina alien evolucionada con los poderes de los mutantes de Krakoa por la acción de Mr. Siniestro, parece una continuación lógica de algunas de su tramas mutantes, y en este caso si creo que el diseño de Ribic es super acertado. Sin embargo el combate del climax final sufre por culpa de unas imágenes demasiado estáticas.
Como digo, no siendo mal dibujo, se me queda un pequeño debe pensando que pensaba que este comic me iba a gustar más de lo que lo ha hecho.
Por supuesto, una parte importante del disfrute o no de este comic viene condicionado por su lamentable periodicidad en la edición ISA. Ya fue malo que Marvel publicara este comic semanas después del estreno de la estupenda Alien: Romulus de Fede Álvarez. Eso seguro que restó venta de montones de posibles clientes potenciales que después de ver la película se pasaron a comprar comics de Aliens a precios razonables, aparte de los Omnibuses recopilatorios, y no tuvieran este comic a la venta.
Los cuatro números de esta miniserie se publicaron a final de agosto de 2024 el primero, el segundo a principio de noviembre (con dos meses de diferencia). En febrero de 2025 salió el tercero (tres meses de diferencia), y el último número se acaba de publicar en junio, con CUATRO meses de diferencia respecto al anterior. Esta periodicidad es demencial, y no me extrañaría que más de uno haya dejada colgada la serie al no saber cuando salía el siguiente número.
Y como comentaba en mi reseña del primer número, esto no es culpa de Esad Ribic, sino de un staff editorial que no ha hecho su trabajo correctamente. Marvel tendría que haber trabajado con la suficiente antelación para haber garantizado que Ribic tenía tiempo para entregar su mejor trabajo y después plantear su solicitación para que esta miniserie se publicara mensualmente.Que no haya sido así es un desastre editorial alucinante. Y no se si Marvel estaba desesperada por sus bajas ventas y forzaron la salida del primer número para facturar lo que fuera, pero al final la salida a trompicones de esta miniserie a acabado perjudicando a los lectores del comic.
Entiendo que para los que compren el comic en tomo, creo que Panini va a optar por esta opción en España, no van a tener este problema, al leerlo todo de un tirón. Pero para todos los que compramos grapas USA, entiendo que la sensación no será todo lo buena que debería haber sido. Y es una pena.
Este comic de Alien vs Avengers me deja la sensación que no siendo mal comic, debería haberme gustado mucho más de lo que lo ha hecho. Por supuesto debido a su periodicidad, pero también por el what if? planteado por Hickman al que le ha acompañado un Ribic no especialmente entonado.
Comparto las primeras páginas del primer número:
Aliens vs Avengers es un buen comic una vez entras en la premisa de historia fuera de continuidad. Sin embargo, reconozco y lamento no haber conectado con la propuesta gráfica de Ribic o la historia de Hickman.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Aunque haya sido de forma desordenada, he visto 28 días después, el clásico del cine de zombies de 2002 de Danny Boyle, protagonizada por Cillian Murphy y Naomi Harris.
PUNTUACIÓN: 8/10
Londres es un cementerio. Las calles antes abarrotadas están ahora desiertas. Las tiendas, vacías. Y reina un silencio total. Tras la propagación de un virus que acabó con la mayor parte de la población de Gran Bretaña, tuvo lugar la invasión de unos seres terroríficos. El virus se difundió, tras la incursión en un laboratorio, de un grupo de defensores de los derechos de los animales. Transmitido a través de la sangre, el virus produce efectos devastadores en los afectados. En 28 días la epidemia se extiende por todo el país y sólo queda un puñado de supervivientes.
Danny Boyle obtuvo un éxito arrollador con Trainspotting (1996) y su retrato de la juventud británica y su (ab)uso de las drogas. The beach (2000) con Leonardo DiCaprio recibió disparidad de opiniones. Para su siguiente película optó por volver a una historia planamente british, con esta película de infectados por una epidemia de rabia sumamente contagiosa y violenta. Para esta película Boyle colaboró con Alex Garland, escritor de la novela The Beach que acababa de adaptar al cine, que se encargó de escribir el guion de esta película. 28 días después se convirtió en un gran éxito de taquilla, recaudando 82 millones a partir de un presupuesto de 8 millones, pero durante la producción y rodaje sufrieron numerosos problemas presupuestarios hasta que firmaron los acuerdos de distribución mundial. La película de 113 minutos de duración cuenta con Fotografía de Anthony Dod Mantle, montaje de Chris Gill y música de John Murphy.
Cuando se piensa en 28 días después, varias de las cuestiones más comentadas son la elección de Boyle de rodar partes de la película con una cámara Canon XL1 de vídeo digital (DV), más pequeña y manejable, que rompía con la idea de tener que rodar películas comerciales con las grandes cámaras tradicionales. Además, para el rodaje de las escenas en una Londres completamente vacía, el equipo de rodaje tenía que rodar en domingo apenas amanecía, no teniendo más que 30-45 minutos como máximo mientras la policía local cortaba el tráfico de las calles clave de la ciudad.
En el reparto encontramos a Cillian Murphy como Jim, un courier que se despierta en el hospital de un coma tras haber sido atropellado. Naomie Harris es Selena, una superviviente en Londres que comparte viaje con Mark (Noah Huntley) y que salvarán a Jim de un ataque de infectados. Brendan Gleeson como Frank, un taxista, Megan Burns como Hannah, la joven hija de Frank, Christopher Eccleston como el Mayor Henry West, Stuart McQuarrie como el Sargento Farrell y Ricci Harnett como el Cabo Mitchell completarían el reparto.
Antes de empezar, os recuerdo que podéis leer mis reseñas de 28 semanas después y 28 años después en los links correspondientes. Ya entrando en 28 días después , volver a verla un porrón de años después de la última vez ha resultado un ejercicio de memoria interesante. Porque las escenas de Cillian Murphy en una Londres vacía son super icónicas y se han quedado grabadas en mi retina. También tenía cierto recuerdo de la parte en la mansión en el campo al norte de Manchester en la que un enajenado Christopher Eccleston interpretando al Mayor Henry West atrae a gente inocente con la esperanza de conseguir mujeres para sus soldados. Pero en realidad todo lo demás se me había borrado de la memoria.
No sólo eso, mientras veía la película creía que tenían que pasar cosas que en realidad no eran de esta película, ni siquiera de esta saga, sino de otras películas de este genero. No sólo de este género, porque hubo un momento que pensaba que Jim y el grupo escapaban en un ferry cuando esa es una escena de Un lugar tranquilo: Día 1. O que cuando llegan a casa de Frank y Hannah en lo alto del edificio, se iban a encontrar a la mujer de Frank atada a una cama por estar infectada. Como digo, películas muy diferentes permeaban mis recuerdos de esta, lo que provocó una sensación rara de novedad con una película que había visto varias veces. Otra de las cosas que no recordaba y que resulta curioso es que recordaba la mansión en el campo en la que tiene lugar el climax final, pero pensaba que era una película ambientada la mayor parte del tiempo en Londres, y en realidad el grupo protagonista abandona la ciudad a la mitad de la película. Otro cambio respecto a lo que recordaba.
Antes de Danny Boyle, Alejandro Amenábar planteó en Abre los ojos (1997) mostrar a su protagonista solo en medio de un espacio icónico de Madrid como es la Gran Vía. algo que en el remake americano se trasladó a Times Square de Nueva york. Las influencias son constantes en el entretenimiento, de forma que cosas que ahora estoy cansado de ver como son los zombies corredores en realidad se vieron por primera vez en esta película. O la idea de infectado que en pocos segundos se transforma. Dentro del género de zombies 28 días después marcó mucho en su momento, incluso a pesar que su final positivo sea una rareza en el género. Sin ir más lejos, comparándola con otra película que también ayudó a revitalizar el género, Amanecer de los muertos (Zack Snyder, 2004), vemos que su final es completamente diferente, potenciando el nihilismo y la idea de que la civilización está perdida por sus propios pecados.
Cuando ves 28 días después puede verse una crítica al mundo moderno que fabrica virus mortales para buscar luego una cura que no sería necesaria de no haber creado dicho virus. Los buenistas de los activistas en defensa de los animales tampoco salen bien parados, al provocar el estadillo del virus con su acción irresponsable. Pensando que van a ayudar han condenado a (casi) toda la vida de Gran Bretaña. La inutilidad del gobierno y los servicios públicos que en el momento en que más se necesitan colapsan es otro elemento evidente, lo que sugiere que la civilización moderna está a un estornudo de colapsar. El COVID en 2020 casi lo consiguió. Es curioso como una película pueda ser tan anticipatoria ante lo que casi estuvo por suceder. La idea de «hombre mata a hombre» que expresa el Mayor West en medio de un apocalipsis también es un elemento clave de esta película y del género zombie, algo que luego hemos visto ampliado en comics, juegos y series de televisión como The walking dead o The last of us.
Por cierto, otro de los elementos curiosos de ver esta película es que en 28 días después vemos como los infectados están muriendo de hambre pasadas unas semanas. El Mayor West mantenía a un infectado encadenado precisamente para conocer cuanto tardan en morir sin alimentos, lo que acabó siendo su perdición. Ese fue el punto de partida de la secuela 28 semanas después, cuando se intenta la reconstrucción de Londres a partir de la muerte de la mayoría de infectados. Digo esto porque cuando vi 28 años después la semana pasada, me pareció que Boyle había ignorado a la secuela que no dirigió él sino Juan Carlos Fresnadillo (aunque él fue productor ejecutivo). Pero en realidad en esta 28 días después ya muestra claramente que los infectados se están muriendo de hambre, lo que hace que la idea de 28 años después sea aún más imposible. Hablando de saga de películas mal conectada, lo de estas tres películas es de traca.
Visualmente la película no ha perdido su fuerza, recordándome lo gran director visual que es Danny Boyle. Las imágenes grabadas con la cámara Canon XL1 de vídeo digital no desentonan, al estar conectadas con un montaje muy acertado. Otro de los elementos llamativos es lo poco que aparecen los infectados en esta película. Cuando se piensa en una película de zombies (aunque Boyle nunca ha querido que se etiquete a su película de esta manera), se espera una mayor presencia y más sustos de los que encontramos en la película. Dicho esto, cuando aparecen son siempre escenas de gran tensión.
En lo referido al reparto, Cillian Murphy ya mostraba sus aptitudes delante de la cámara, apareciendo como Dios le trajo al mundo. Naomi Harris y Brendan Gleeson están geniales el tiempo en que stán en pantalla. Al igual que un Christopher Eccleston que es un villano estupendo debido a lo razonable que es su planteamiento en medio del caos. Sobreviviri y continuar la especie es una idea razonable, si no fuera por la parte de violar a mujeres y niñas indefensas.
El metraje de la película me parece el justo y necesario, dentro de estar a un minuto de empezar a mostrar que no tienen nada más que decir sobre este mundo desolado y se han quedado sin ideas. En todo caso, la idea que la humanidad sobrevive a pesar de todo, aunque sea fuera de Gran Bretaña, es una idea positiva en medio de tanto caos y muerte. Que me dejara con buen sabor de boca pensando en que los protagonistas iban a sobrevivir es algo que me ha gustado mucho. Como en general toda la película.
Comparto el trailer de la película:
28 días después sigue siendo una película estupenda a pesar de haber pasado más de 20 años desde que se estrenara.
PUNTUACIÓN: 8/10
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