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Crítica de La Casa del Dragón temporada 3 (HBO Max)

La Tercera temporada de La Casa del Dragón emitida en HBO Max ha sido de largo la más satisfactoria hasta ahora. Estamos ante uno de los mayores entretenimientos televisivos.

PUNTUACIÓN: 8/10

La tercera temporada de House of the Dragon narra la llegada al Trono de Hierro de Rhaenyra Targaryen, descubriendo que llegar al pico de la montaña no es lo más complicado. Su gobierno se verá envuelto en problemas de todo tipo, empezando por el hambre de sus súbditos y la falta de oro de su bando, mientras que los conspiradores al trono, sobre todo los Hightower, conspiran contra ella para arrebatarle el trono.

La Casa del Dragón ha sido creada por Ryan Condal y George R.R. Martin. Un Martin que se muestra cada vez más desencantado con el devenir de esta serie, alejándose cada vez más de la dirección de sus libros. Los ocho episodios de esta tercera temporada han sido dirigidos por Clare Kilner (3 episodios), Loni Peristere (2), Nina Lopez-Corrado (2) y Andrij Parekh. Condal junto a Ti Mikkel son los escritores de la temporada, que han contado en su sala de escritores con Sara Hess, David Hancock, Philippa Goslett, Shyam Popat y Zenzele Price,

En el enorme reparto coral tenemos a Emma D’Arcy como Rhaenyra Targaryen, Matt Smith como Daemon Targaryen, Olivia Cooke como Alicent Hightower, Rhys Ifans como Otto Hightower, Steve Toussaint como Corlys Velaryon, Fabien Frankel como Criston Cole, Matthew Needham como Larys Strong, Sonoya Mizuno como Mysaria, Tom Glynn-Carney como Aegon II Targaryen, Ewan Mitchell como Aemond Targaryen, Phia Saban como Helaena Targaryen, Harry Collett como Jacaerys Velaryon, Bethany Antonia como Baela Targaryen, Phoebe Campbell como Rhaena Targaryen, Jefferson Hall como Jason y Tyland Lannister, Kurt Egyiawan como Orwyle, Kieran Bew como Hugh Hammer, Abubakar Salim como Alyn de Hull, Clinton Liberty como Addam de Hull y Tom Bennett como Ulf White, entre otros.

La Casa del Dragón es uno de los grandes entretenimientos del mainstream americano. Y esta tercera temporada ha estado a la altura de las expectativas. Porque por fin hemos visto los grandes combates que yo al menos demandaba, y que de alguna manera la serie nos hurtó en temporadas anteriores. Hace dos años comenté sobre la segunda temporada que lo peor fue «la sensación de anticlimax, algo que en realidad es la segunda vez que la serie nos hacía sentir». Y me alegra poder decir que en lo referido a la trama principal, La Casa del Dragón por fin nos da lo que le estábamos pidiendo. En ese sentido, me alegra que Ryan Condal haya tomado nota de las críticas y nos haya dado las batallas que faltaron en temporadas anteriores.

En concreto, esta tercera temporada tiene dos grandes combates. Un primer combate en el mar, en el que las fuerzas de Corlys Velaryon se enfrentan a la Triarquía, piratas que se han aliado a los Lannister. Esta batalla naval resulta sangrienta y dramática, ya que Rhaena Targaryan crea un vínculo con el dragón salvaje Robaovejas, pero cuando llega a batalla no puede controlarlo y arrasa a ambos ejércitos. Además, el hijo de Rhaenyra Jace muere en el mar tras ser derribado Vermax, su dragón. Esta primera gran batalla es alucinante y provoca consecuencias que se sentirán a lo largo de la serie.

Pero la batalla naval de la Garganta no es el único gran combate, porque en el último episodio llegamos al climax de la temporada con el asalto de las fuerzas de Daemon Targaryen de Tumbleton, controlado por los Hightower. Una batalla sangrienta en la que de nuevo un dragón descontrolado, en este caso por culta de su jinete, borracho y enfurecido con el mundo, va a provocar una masacre. De forma que una de las conclusiones que pueden sacarse es que del uso de dragones lo único que puede conseguirse es fuego y muerte.

Técnicamente, La Casa del Dragón nos muestra que estamos ante lo mejor que se hace en televisión. No hay nada al nivel de esta historia. La escala de este mundo y sus decenas de personajes que entran y salen de los episodios añade el toque de complejidad que George R.R. Martin hizo famoso en Juego de Tronos. Algo que considero muy positivo incluso cuando algunas de las subtramas de esta temporada han sido lamentables.

El principal argumento de la temporada es la toma de control de Desembarco del Rey por parte de Rhaenyra, y su ascensión definitiva al Trono de Hierro. Pero llegar es sólo la primera parte. GOBERNAR se va a demostrar como una actividad mucho más compleja de lo que ella imaginaba. Empezando porque los Lannister han robado el oro real y el pueblo se muere de hambre, lo cual es una fuente de inestabilidad para la capital. Rhaenyra descubrirá lo complicado que es gobernar y como mucha gente sigue estando en contra suya. Me encanta el trabajo de Emma D’Arcy como Rhaenyra, La gran damnificada de esta temporada es Olivia Cooke, que interpreta a Alicent Hightower. Alicent en esta temporada es prisionera de Rhaenyra y aparte de abrirle las puertas de Desembarco del Rey engañando a su hijo Aemond para que fuera a Harrendal, no tiene demasiadas cosas interesantes que hacer.

Matt Smith como Daemon Targaryen sigue pensando que su superioridad reside en los dragones y que deben utilizarlos para destruir a sus enemigos. Rhaenyra sabe que eso provocaría que todos los nobles les odiarían, por lo que se muestra reticente a utilizarles. Hasta que no va a tener más remedio. En el palacio, Daemon y Mysaria van a luchar por el favor de la reina, con unos giros llamativos a lo largo de la serie. Las reuniones del consejo real y los problemas en Desembarco del Rey han hecho que el visionado de la temporada fuera extremadamente entretenido. Son las cosas que más me han gustado junto a los grandes combates de la temporada.

En la parte negativa, el castillo de Harrenhal vuelve a convertirse en un agujero negro narrativo. Si en la segunda temporada ver a Daemon Targaryen allí fueron verdaderos minutos de la basura, en esta temporada es el herido Aemond en que pasará allí toda la temporada. Curándose bajo el cuidado de la bruja Alys. Un montón de escenas que solo sirven para ocupar minutos sin ningún interés, siendo los verdaderos minutos de la basura de esta temporada.

La otra trama lamentable de esta temporada es la del herido Aegon, que se fugó de Desembarco del Rey con Larys. Sus paseos por el monte para llegar al mismo sitio donde iniciaron su viaje me parecen penosos. Todo ello para dejarle al final como un enemigo que disputa el trono de Rhaenyra. Estas dos tramas han sido penosas. Y comentaba antes que me gusta la complejidad de este mundo poblado de decenas de personajes. Pero los minutos de la basura de los hermanos Aegon y Aemond son sin duda lo peor de la serie hasta el momento.

Si me ha gustado ver a Ormund  Hightower, que podríamos decir que es el principal oponente de los Targaryen esta temporada. Un enemigo inteligente que pone en marcha varios tipos de ataques, empezando por una guerra de guerrillas dentro de Desembarco. Ormund es despiadado y no dudará en utilizar al pueblo de Tumbleton como escudos humanos ante un eventual ataque de los dragones. Y se está encargando de la educación de Daeron Targaryen, el heredero al trono para los Hightower.

No tengo ni idea de lo que sucederá en la cuarta y última temporada de La Casa del Dragón. Pero las semillas de la caída de Rhaenyra parece que se han planteado esta temporada, al ver cómo tras llegar al trono está maltratando a sus seguidores, como Corlys Velaryon. O a los portadores de dragones. Pensando que Aegon ha descubierto que su dragón Sunfyre está vivo. Si a eso sumamos que Aemond seguro acabará encontrando a su dragón, tenemos un combate bastante más igualado de lo que estaba al principio de la temporada. Aunque el viaje de algunos personajes ha sido más que cuestionable, el momento en que se encuentran no puede ser más apasionante. En esta temporada dejé de tener la sensación de la primera y segunda temporadas en que los creadores de la serie decidían retrasar los grandes momentos para más adelante.

Por cierto, dentro del elemento super entretenido, me ha llamado muchísimo la atención como en esta temporada el paso del tiempo y la lejanía geográfica han dejado de ser un problema o algo que considerar. Que el ayudante de Ormund  Hightower pueda salir del pueblo sitiado, llagar a las tierras de los Valeryon, secuestrar a Corlys y volver al pueblo sin ser detectado todo ello casi en el mismo episodio es una locura ridícula que muestra que ya no hay atención para estos detalles. Sólo tramas que tienen que suceder y hay que mostrarlo de la forma más rápida posible. Pensando en las críticas tan enormes que tuvo el final de Juego de Tronos, y eso que los protagonistas viajaban con dragones, no quiero ni imaginarme lo que estas locuras de la serie pueden haber provocado.

Con todo, La Casa del Dragón me parece un entretenimiento mayúsculo. Tiene cosas buenas y malas, seguro no es perfecta. Pero la escala y la espectacularidad es increíble. como también el drama que viven los protagonistas, en especial Rhaenyra. Veré seguro la cuarta y última temporada. Aunque para ello tengamos que esperar otros dos años. La televisión actual también tiene estas cosas.

Comparto el trailer de esta temporada:

La Casa del Dragón me parece un entretenimiento estupendo incluso aunque varias de las tramas de la serie no hayan dado vueltas sobre si mismas toda la temporada. Con todo, me quedo con ganas de ver la cuarta y última temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de X-Men´97 temporada 2 (Disney+)

Ya tenemos en Disney+ la segunda temporada de X-Men´97, la estupenda serie de animación que recoge lo mejor de mundo mutante en una única serie. Y que en esta temporada tendrá a Apocalipsis de villano principal.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras el final de la temporada anterior, los X-Men se encuentran dispersos a lo largo del tiempo —desde el Antiguo Egipto hasta un futuro lejano— y deben encontrar el camino de vuelta a la década de los 90 para detener a Apocalipsis. Y para llenar el vacío provocado por la desaparición de los X-Men, ¡dos nuevos grupos surgirán!

La serie ha sido producida por Marvel Studios Animation, con Beau DeMayo como guionista principal y Jake Castorena como director supervisor. Hubo bastante revuelo con el despido de DeMayo antes del estreno de la primera temporada, tras haber trabajo completamente en las dos primeras temporadas de X-Men´97, debido a acusaciones de «conducta inadecuada» que no llegaron a sustanciarse (que yo sepa).

Esta segunda temporada ha contado con 9 episodios, que han sido dirigidos por Emmett Yonemura y Chase Conley. En los guiones tenemos a Beau DeMayo, Brian Ford Sulllivan, Anthony Sellitti, Mariah Wilson,J.B. Ballard (¿el escritor?), Anthony Sellitti y Bailey Moore.

En las voces originales tenemos a Ray Chase como Scott Summers / Cíclope, Jennifer Hale como Jean Grey y Rahne Sinclair / Wolfsbane, Alison Sealy-Smith como Ororo Munroe / Tormenta, Cal Dodd como Logan / Lobezno, J. P. Karliak como Morph, Chris Potter como Nathan Summers / Cable, Holly Chou como Jubilation Lee / Jubilee, Gui Agustini como Roberto da Costa / Sunspot, Naoko Mori como Betsy Braddock / Psylocke, Christopher Barger como Warren Worthington III / Arcángel, Matthew Waterson como Erik «Magnus» Lehnsherr / Magneto, Eson Lenore Zann como Rogue, George Buza como el Dr. Henry «Hank» McCoy / Beast, Adrian Hough como Kurt Wagner / Nightcrawler y Strong Guy, Ross Marquand como el profesor Charles Xavier y Apocalypse, Isaac Robinson-Smith como Lucas Bishop, Gil Birmingham como Forge y Carolina Ravassa como Lorna Dane / Polaris.

X-Men´97 es un entretenimiento estupendo, que muestra a millones de espectadores a los X-Men en su mejor versión, algo que lamentablemente no tenemos en los comics actuales. De hecho, como ya comenté hace unas semanas, no cabe duda que el éxito de esta serie de animación de Disney+ deja en muy mal lugar a los los comics Marvel y a la editorial en su conjunto.

La temporada arranca con una primera mitad espectacular que me ha gustado mucho. Me gusta que hayan planteado una temporada con Apocalipsis de villano principal, conociendo su pasado llegando hasta su mismo origen. Por las nuevas incorporaciones, me ha encantado poder ver a X-Force como si estuvieran recién salidos de los comics de Rob Liefeld y Fabián Nicieza. Sin embargo, dentro de que mola ver a X-Factor, su participación en la serie es casi fallida, al no tener los personajes el humor y la personalidad que Peter David imprimió en su mítica etapa fundacional.

Lamentablemente, en la segunda parte de la temporada siento que se repetía el principal problema que le vi a la primera temporada, al tratar todas las tramas con demasiada velocidad, provocando que el elemento dramático de muchos de los sucesos no lleguen a conectar porque no tienen momento de hacerlo, al saltar inmediatamente a la siguiente aventura. Con todo, me ha parecido una serie muy destacable que hace muchas cosas bien, empezando por mostrar la personalidad arrolladora de estos personajes maravillosos en aventuras llenas de carisma y apuestas del juego. Ya os adelanto que veré seguro la tercera temporada cuando se estrene. Que espero que no sea dentro de 2 años.

Como en la reseña de la temporada uno, voy a hacer minireseñas de cada uno de los episodios, destacando lo que más me gustó, y si corresponde, lo que menos, de cada capítulo.

Episodio 1: Días de futuro pasado.

Forja crea una máquina del tiempo y envía a Bishop al año 3000 a. C., al inicio del reinado de Apocalipsis, y a sí mismo al año 3960 d. C., en el apogeo del poder de Apocalipsis, para rescatar a los X-Men. Forge se reencuentra con Lobezno, Tormenta y Morph, así como con Cíclope y Jean, que han estado cuidando de Nathan sin revelarle su parentesco con él para evitar provocar una paradoja con Cable.

Este primer episodio me parece una maravilla. Y no tanto por la aventura en el futuro dominado por Apocalipsis, sino porque la serie tiene tiempo para mostrar el amor que Scott y Jean tienen por su hijo Nathan y lo que les duele que tuvieran que abandonarle. Las buenas series son aquellas que provocan la conexión con los protagonistas, y este episodio me gustó muchísimo en este aspecto.

Episodio 2: Una fuerza a tener en cuenta

Ante la ausencia de los X-Men, Valerie Cooper forma un equipo de mutantes autorizado por el Gobierno llamado X-Factor, liderado por Havok y compuesto por Multiple Man, Strong Guy, Wolfsbane y Polaris. Cooper los utiliza para capturar a mutantes fugitivos. Cable recluta a Jubilee y a Sunspot para su equipo X-Force junto a Archangel y Mariposa Mental, para localizar a uno de los Jinetes de Apocalipsis llamado War.

Este segundo episodio centrado en X-Force me parece el mejor de toda la temporada. Me gusta el cambio de protagonismo, y me gusta que se vea lo amplio que es este mundo con muchísimos personajes que merecerían ser destacados más a menudo. Ver a X-Factor fue una pasada, aunque reconozco que no tener el humor de Peter David fue un poco choff. Los comics pueden plantear tonos diferentes en función de la serie, cosa que no es posible en la serie de televisión. Con todo, tener a ambos grupos en pantalla fue una pasada. Además, este episodio tiene LA ESCENA más cañera de Júbilo que he visto nunca. De hecho, creo que en los comic jamás lució más cañera de lo que lo hace en este episodio.

Episodios 3 y 4. El advenimiento de Apocalipsis

En el antiguo Egipto, en el año 3000 a. C., el joven mutante En Sabah Nur lidera a los Sandstormers contra el faraón Rama-Tut, un gobernante que utiliza tecnología futurista para esclavizar a su pueblo. Magneto intenta inculcarle a Nur la filosofía de Xavier, con el objetivo de convertirlo en el primer X-Man y permitirle reescribir la historia a favor de la coexistencia de los mutantes; Xavier se opone, al temer que Nur esté destinado a convertirse en el villano Apocalipsis.

Esta aventura en dos parte tiene uno de los finales más dramáticos de toda la serie, que me ha volado la cabeza. De momento, estos 4 primeros episodios eran casi un 10 redondo. Es una pasada asistir al origen de Apocalipsis antes que decidiera convertirse en el avatar de la destrucción y la muerte que estaba destinado a ser. Y quizá parte de la gracia del episodio es precisamente eso, la sensación de que algo que está predestinado a ocurrir no puede ser cambiado, no importa cómo se intente.

Otra de las chuladas de la historia es enfrentarse a Rama Tut, que en realidad era una de las identidades de Kang el Conquistador. Esto ayuda a dar una sensación de mayor amplitud del Universo Marvel televisivo. Como también lo es la importancia de los Celestiales para que Apocalipsis consiguiera sus poderes aumentados. Sumado a la relación entre Charles y Magneto, que hace que el resto de X-Men casi parezca que están de atrezzo, tenemos dos episodios que dramáticamente lo hacen todo bien.

Como curiosidad, el episodio termina con una escena en el presente de los noventa que recrea la mítica portada de Jim Lee con Lobezno, Capitán América y la Viuda Negra. Steve y Natasha le entregan a Logan un dossier sobre Arma X, que nos lleva al siguiente episodio.

Episodio 5. Arma X, Mentiras y cintas de DVD

Wolverine y Morph reúnen al antiguo equipo de asalto de este primero, el Equipo X —formado por Sabretooth, Lady Deathstrike, Maverick y Garrison Kane— para localizar una instalación de investigación de Arma X y asesinar al doctor Abraham Cornelius.

Tras el drama del episodio anterior, este quinto episodio está bien, pero a la vez es uno de los más flojos de la temporada. En positivo, la aparición del Nido hace que el capítulo tenga en algunos momentos un excelente feeling de terror. En positivo también, que Logan haga todo lo que hace poniendo en peligro la vida de sus asociados para recuperar el adamantium, muestra a un Logan amoral y sin escrúpulos. De hecho, Kane y Maverick mueren. Si se piensa un poco sobre esto, es muy fuerte. Lo malo es que estas muertes no impactan porque acabamos de conocer a ambos personajes (no se si salieron en la serie original), por lo que su destino no puede resbalarnos más.

Lo malo del episodio es que no me acabo de creer la premisa de que Logan le pida ayuda a Dientes de Sable y este acepte en ayudarle, en lugar de aprovechar su momento de debilidad para despellejarle. Esto para mi es un problema insalvable que me impide disfrutar del episodio como me hubiera gustado. Tener a Rojo Omega es un punto positivo, como lo es la aparición del Nido, pero este episodio me falló en la m isma construcción de la historia.

Episodio 6. Danger.exe

Como forma de llevar su duelo, Xavier revive la muerte de Magneto a manos de Apocalipsis en la Sala de Peligro una y otra vez. Mientras tanto, Polaris abandona X-Factor y regresa a la Mansión X justo a tiempo a asistir a la evolución de la Sala de Peligro, que adquiere consciencia y comienza a atacarlos para prepararles para amenazas aún mayores que antes.

Tener el origen de Danger unido al trauma de Xavier por la muerte de Erik me parece una idea muy interesante. Que aprovechen a Polaris para que se convierta en el personaje clave del episodio es un acierto, al conectar con un padre fallecido al que casi no conoció. La idea de Danger como villana puede dar mucho juego, y que la pelea final tenga lugar en Genosha conecta con la Masacre Mutante de la primera temporada.

El final del episodio con Xavier estableciendo la base de los X-Men en Genosha mediante la creación de X-Corp, eludiendo así las restricciones del Gobierno de EE. UU. me parece un uso excelente de la historia mutante. Dado que X-Corp es un concepto creado hace apenas 10 años. Que Valerie Cooper no acepte esto y se comprometa a acabar con X-Corp pone a los X-Men en curso de colisión con X-Factor. Otro elemento super molón es que Cíclope y Jean Grey utilicen los rajes creados por Frank Quitely para la celebrada etapa de Grant Morrison en la colección en los primeros años 2000.

Y mientras, en un laboratorio de Atenas, Apocalipsis resucita a Gambit para convertirlo en uno de sus Jinetes. En resumen, otro buen episodio que hace que la acción avance a buen ritmo.

Episodio 7. Tierra Extraña, Corazón salvaje

Tras perder a su hermana Ilyana en Genosha, Coloso se une a los Acólitos de Magneto, liderados por Exodus. Estos secuestran a Graydon Creed justo cuando este anuncia su candidatura a la presidencia y exigen que X-Factor libere a los mutantes encarcelados a cambio de su vida. Desafiando a Cooper, Xavier envía a Nightcrawler, Rogue, Beast, Bishop y Polaris a la base de los Acólitos en la Tierra Salvaje para evitar que la crisis se agrave.

Este es quizá el peor episodio de toda la temporada. Y en realidad no está mal, pero el propio concepto del juicio de Craydon Creed por parte de Exodus en el que Rondador hace de abogado defensor de su hermanastro, me parece completamente fallido. Porque Kurt explica que el odio de Creed viene por su padre Dientes de Sable, que le trató a patadas y le abandonó cuando descubrió que su hijo no tenía el ADN mutante. Que explicar el origen del odio le absuelva de todas las muertes que ha provocado Creed es una idea absurda a más no poder. Porque Creed merece morir. Empezando por la creación y liberación del Virus Legado. Y esto lastra todo el episodio.

Ver a Coloso es un elemento positivo del episodio, aunque sea para conocer que Illyana murió retroactivamente en Genosha, algo que creo no llegó a verse en el episodio. (Aunque reconozco que no estoy seguro). La lucha contra los Acólitos de Exodus me gusta. En realidad, excepto por el elemento moral absurdo de Kurt, el episodio como historia ligera puede disfrutarse, dentro de ser de los que menos me gustó.

En el epílogo, X-Force llega a Atenas para encontrarse con el cadáver de Apocalipsis, y una de las características cartas de Gambito en el suelo.

Episodio 8. La mano del hombre muerto

Rogue tiene pesadillas en las que aparece un Gambit no muerto. X-Force lleva el cadáver de Apocalipsis a X-Corp, en Genosha, y Cable explica que, al parecer, Gambit regresó con un poder excesivo y mató a Apocalipsis. Los dos grupos unen fuerzas para dar con Gambit, resucitado como el Jinete de la Muerte. Gambit regresa a Nueva Orleans, donde lava el cerebro a su antigua familia, al Gremio de Ladrones y a su ex, Bella Donna, junto con su Gremio de Asesinos, para convertirlos en sus siervos.

El final de X-Men´97 se precipita con dos episodios finales en la que todo es apresurado, sobre todo en el climax final. Que Gambito mate a Apocalipsis es una idea arriesgada que no se si tiene sentido, incluso con sus poderes aumentados. Pero aceptamos barco. La idea que la mente de Apocalipsis haya colonizado la mente de Remy es realmente ridícula y no se acaba de sostener en nada. Siempre puedes decir que la tecnología Celestial de apocalipsis le permite hacerlo, pero esto se acerca demasiado al tropo de «lo hizo un mago».

Esto cumple con el propósito dramático de ver Pícara como el cuerpo de su amante es ocupado por el mayor villano de los X-Men. La batalla por el alma de Remy queda en stand-by, con un Gambito en coma que no ha permitido que Apocalipsis domine su cuerpo gracias a la ayuda mental de Pícara. Lo malo, Cable no se ha quedado convencido y cree que hay que matar a Gambito antes que Apocalipsis se apodere de su cuerpo. Y en esto, Valerie Cooper está de acuerdo con Cable, uniendo a X-Factor con X-Force para un ataque que constituirá el climax de esta temporada.

Episodio 9. La supervivencia del más fuerte

X-Men contra X-Force y X-Factor. El destino final del alma de Gambito. ¿Conseguirá Apocalipsis ascender como está escrito y apoderarse del mundo?

Hablando de finales apresurados, este final cumple narrativamente con todos los elementos que había que plantear, pero hay un exceso de elipsis y de rapidez por resolverlo todo en un episodio de 32 minutos de duración que hubiera necesitado de mínimo 10 minutos adicionales. Minutos que conseguirían que aparte de suceder las cosas, consigan tener impacto emocional en el espectador.

Gracias al Celestian Eson que dio sus poderes a Apocalipsis hace 5000 años, Pícara tiene en su mano salvar a Gambito, pero a costa de ofrecer una vida por otra. Esto es un deus-ex-machina brutal que además viene acompañado por otro giro final que hace que su sacrificio quede en papel mojado por el sacrificio de otro personaje. Este final no me ha gustado demasiado, empezando por la transformación temporal de Pícara en alguien super poderoso que soluciona todo (casi) con un casquido de dedos.

La parte interesante es ver a Cable llevar a cabo su misión matando a Gambito, para ver que es el elemento clave que necesitaba Apocalipsis para su ascensión. Siendo Cable el que se lo proporciona. La serie va a toda velocidad y no da tiempo en analizar el significado de las cosas, pero que Cable descubra que su misión estaba condenada al fracaso y que por culpa de su intransigencia y radicalidad, Apocalipsis casi triunfa, debería tener unas consecuencias devastadoras para Nathan Summers. Veremos si llegamos a ver algo de eso en el futuro.

Como digo, el final es correcto teniendo en cuenta todo lo que la serie planteó al comienzo de la temporada. Pero me sabe mal que sobre todo en los 3 últimos episodios no haya lugar para que las cosas que suceden tengan un impacto dramático en los espectadores. La necesidad de contar demasiadas cosas en muy poco tiempo es una de las ventajas de la serie respecto a los comics. Pero por el lado dramático, acaba siendo su principal lastre.

A pesar de estos aspectos menos buenos, el hecho de tener todo el mundo mutante resumido en una única serie me parece una pasada que claramente va a ayudar a una nueva generación de espectadores a descubrir por qué los X-Men molan y son el grupo favorito para una generación entre la que me incluyo. Algo que lamentablemente no puede conseguirse en los comics Marvel actuales. Unos comics terribles de calidad más que cuestionable que solapan eventos y obligan a un sacacuartos continuo con múltiples colecciones que no interesan.

Aunque quede feo decirlo, a alguien que no conoce de nada a los personajes, le recomendaría que NO comprara los comics Marvel actuales, y se fuera de cabeza a ver esta serie. La diferencia es bestial.

Comparto el trailer de esta temporada:

X-Men´97 es un entretenimiento estupendo, que muestra a millones de espectadores a los X-Men en su mejor versión, algo que lamentablemente no tenemos en los comics actuales. Pero siento que todas las tramas de la segunda mitad de la temporada hubieran mejorado de haber tenido un mayor margen para respirar y hacer que los sucesos impacten dramáticamente. Con todo, como digo, ya me gustaría que los comics fueran la mitad de buenos.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de La leyenda de Vox Machina temporada 4 (Prime Video)

Me encanta La leyenda de Vox Machina, la serie de animación de Prime Video inspirada en las campañas de Critical Role. Y esta cuarta temporada me ha volado la cabeza.

PUNTUACIÓN: 9/10

La cuarta temporada de «La leyenda de Vox Machina» se desarrolla un año después de la derrota del Conclave de Chroma, con el equipo inicialmente separado para seguir con sus propias vidas y caminos. Sin embargo, el grupo se ve obligado a reunirse cuando una secta maligna intenta resucitar a Vecna, la poderosa y misteriosa entidad conocida como «El Susurrado».

La trama presenta varias líneas argumentales clave a medida que los héroes investigan cultos oscuros, se enfrentan a magia corrupta y lidian con complicados dramas familiares, como el análisis de la infancia de Taryon Darrington. A lo largo de la temporada, la fe de Pike se ve sometida a una dura prueba, y el equipo afronta arcos argumentales personales antes de enfrentarse al aterrador plan del Susurrado para ascender a la divinidad.

La leyenda de Vox Machina está basada en la primera campaña de Dungeons & Dragons de Critical Role. Aunque la tercera temporada de Vox Machina había dado a los protagonistas el ideal de final feliz, el show debe continuar. Esta cuarta temporada ha tenido a Tasha Huo como la showrunner, junto con los productores ejecutivos Sam Riegel y Travis Willingham. La temporada ha contado con 12 episodios de una duración de entre 25 a 30 minutos. Los episodios han sido dirigidos por Karen Guo, Young Heller y Eugene Lee.

En las voces originales tenemos a Laura Bailey como Vex’ahlia, Taliesin Jaffe como Percival de Rolo, Ashley Johnson como Pike Trickfoot, Matthew Mercer como Trinket y otros personajes, Liam O’Brien como Vax’ildan, Marisha Ray como Keyleth de los Ashari del Aire, Sam Riegel como Scanlan Shorthalt y Travis Willingham como Grog Strongjaw. Los nuevos personajes de esta temporada son Taryon «Tary» Darrington , con la voz de Wayne Brady y Gideon / «El Susurrado», interpretado por Andy Serkis.

Tras el enorme cliffhanger con el que termina esta cuarta temporada, Prime ha confirmado que la quinta temporada ya en producción será la última de la serie.

Lo primero que quiero comentar es que aunque me encanta La leyenda de Vox Machina. Pero por un motivo u otro nunca veo la serie en su estreno. Posiblemente, al no formar parte de una franquicia que tenga un timeline de contenidos que obligue a un orden de visionados. Eso si, cuando por fin encuentro el momento de empezarla, me flipa completamente. Otro elemento que me parece super destacable es que Vox Machina se une a Invencible como series de animación con escenas de acción impresionantes imposibles de rodar en imagen real que ofrecen un entretenimiento sobresaliente. Por supuesto por la escala de estas escenas de acción, pero ante todo por el cariño que los espectadores hemos cogido a los protagonistas.

La leyenda de Vox Machina triunfa gracias a unos personajes increíbles que son capaces de grandes cosas pero también cometen grandes errores. La humanidad de todos ellos y la química que comparten me parece maravillosa. Consiguiendo que protagonistas maravillosos por separado se conviertan en oro puro cuando el grupo se reúne por fin ante la siguiente amenaza contra el mundo de Exandria.

Prime Video estrenó la tercera temporada en 2024, y su final ofreció un final feliz casi perfecto para todos los protagonistas. Para el principio de esta temporada, asistimos a un salto temporal de un año en el que grupo se ha separado. Scanlan se fue a vivir su vida como músico con su recién conocida hija Kaylie. Keyleth, junto con Vax, se ha estado preparando para completar su Aramenté, para convertirse en Voice of the Tempest de su pueblo. Por su parte, Percy y Vex se han acostumbrado a la vida acomodada en el reino de Whitestone de Percy.

Por su parte, Pike se lamenta ante Grog al creer que los otros les han dejado solos y ya no quieren irse de aventuras con ellos. En ese momento entre aventuras y borracheras llega Taryon Darrington, un noble que desea conocer a los famosos Vox Machina y compartir aventuras con ellos, con una oferta de trabajo: impedir el robo de los envíos de piedras preciosas de su familia. Como pasa en estas series, cada pareja de protagonistas se enfrentará a una amenaza que acabará estando conectada con el culto de The Children of Truth, que descubriremos está liderado por The Whisperer One (El Susurrado).

El plan de este culto es enfrentarse a unos dioses antiguos que permiten el sufrimiento y la muerte sin sentido, planteando un simulacro de libre albedrío que no es tal. Para ello, The Whisperer One planea ascender hasta la divinidad para crear un mundo donde la muerte deje de existir y los seres queridos queridos puedan volver a la vida. A priori, algo demasiado bonito para ser verdad.

Los doce episodios de 25-30 minutos de duración son como un caramelo en la puerta de un colegio. Me gusta mucho cómo cada episodio plantea su propia misión mientras construye la narrativa principal de la serie. En ese sentido, que el grupo empiece separado y, excepto Scalan, no llegue a reunirse hasta el tercer episodio, me parece un acierto narrativo total. Mostrando cómo hay historias que funcionan mejor como película, y otras que sólo pueden ser contadas con la estructura de serie de televisión.

Aunque la tercera temporada terminó con un final feliz, en realidad no todo era perfecto, porque Vax sigue sufriendo un envenenamiento progresivo desde que adquirió los poderes de la Matron of Ravens, la diosa de la Muerte. A cambio de ellos, Vax prometió que moriría una vez cumpliera una última misión para ella, y ese momento está cada vez más próximo.

La otra protagonista que más sufre en esta temporada es Pike, al sentir que su fe hacia la diosa Everlight la abandona, en un momento en que va a sufrir una pérdida familiar que encenderá un fuego abrasador en su interior, aumentado al sentir que amigos también la han abandonado y no se preocupan por sus sentimientos o su bienestar.

Junto a momentos dramáticos, la serie plantea un buen equilibrio con la comedia. Por supuesto con Grog el fortachón. Al que tenemos que sumar la figura de Taryon Darrington, un hijo que quiere mostrar su valía a su tirano padre que en realidad se cree que es el puto amo cuando en realidad es alguien bastante patético.

Vox Machina se enfrentan ante un culto de villanos super poderosos que no pueden morir, al ser revividos una y otra vez por The Whisperer One. Frente a la impresionante amenaza que significaron los dragones de la temporada 3, The Children of Truth ofrecen un tipo de amenaza diferente, pero igual de peligrosa. En la que la supervivencia de todos los héroes no está garantizada.

El climax en la dimensión de  Thar Amphala donde The Whisperer One va a ascender a la divinidad es una barbaridad. Sobre todo cuando un miembro del grupo acepte las explicaciones del líder del culto para cambiar la realidad por otra donde la muerte no afecte a sus seres queridos. Esto añadirá una dosis de dramatismo increíble a un climax que estaba siendo ya increíble por los combates de todos contra todos. Porque el combate va a ser entre amigos.

El giro final con el que termina la temporada me parece memorable. Vox Machina empezó la temporada siendo héroes para todo Exandria. Estaban en lo más alto, y van a terminar en lo más bajo. Porque sus apuestas del todo por el todo en algún momento tenía que acabar en cruz. Y ahora, todo el reino sufrirá. Menudo final.

Nada más terminar la serie me puse a buscar y afortunadamente Prime ha confirmado la producción de una quinta y última temporada. Pensando en temporadas anteriores, el tiempo de espera fue de un año, esperemos que esto se cumple y en 2027 podamos conocer el final de la historia. Mientras, siempre puedo sacia mi sed de Dungeons & Dragons con The Mighty Nein, el spin-of con la segunda campaña de Critical Role, ambientada 20 años después de esta serie, cuya primera temporada está disponible desde hace unos meses. Y que por unas cosas o por otras no me puse a verla. Igual el momento de verla es ahora.

Comparto el trailer de esta cuarta temporada de La leyenda de Vox Machina:

Éxito absoluto de la cuarta temporada de La leyenda de Vox Machina. Esperemos que no tarden en estrenar la quinta, porque ¡Qué final!!!

PUNTUACIÓN: 9/10

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Reflexiones de Domingo 14/2026: X-Men ´97 deja en mal lugar a los comics Marvel actuales

¡Feliz Domingo! Disney+ empezó a emitir la segunda temporada de la serie de animación X-Men ´97, que me está gustando bastante. Y viendo estos episodios y este universo en expansión y contenido en esta serie, no podía dejar de pensar en cómo el éxito de esta serie está dejando en mal lugar a los actuales editores de Marvel, que hace años que no saben publicar un comic que sea la mitad de bueno que esta serie de televisión.

No se si lo he comentado alguna vez, pero nunca vi la serie de animación de los años 90. En primer lugar, porque en esos momentos mi vida era muy complicada con la universidad, los estudios, el balonmano, mi afición a los comics y la vida en el mundo real. En realidad no tenía tiempo de ver televisión, pero esta serie en concreto me parecía un poco una herejía que como mucho era un trailer de algo mejor que ya había leído muchas veces. Y si nunca iba a ser mejor que los comics originales, ¿Qué sentido tenía ver la serie de televisión? No lo tenía, y por eso nunca la vi, ni siquiera ahora. Aparte de la falta de tiempo.

A pesar de todo lo anterior, hace dos años si me animé a ver la primera temporada de X-Men ´97 emitida en Disney+. Y la verdad es que me gustó, y me di cuenta que su principal virtud es tener el corazón en el sitio correcto. Sin embargo, esta temporada globalmente me parece que repetía en parte lo que hizo que no quisiera ver la serie en un principio, y es que quema arcos argumentales en un episodio, dejándote la sensación que estando bien, podría haber estado mejor si hubiera tenido una mayor extensión. Como en los comics, vaya. Si te interesa saber todo lo que me funcionó y lo que no de esta primera temporada, te invito a que leas mi largo artículo de 2024, que puedes leer aquí.

Dos años después, la segunda temporada de X-Men ´97 empieza donde se quedó la serie, con dos grupos de X-Men perdidos en el tiempo. Un grupo con Cíclope y Jean Grey en el lejano futuro donde coincidirán con su hijo Nathan, que está destinado a convertirse en Cable, y otro grupo con Charles Xavier y Magneto entre otros en el lejano pasado en el que Rama Tut dominaba Egipto, que vio el nacimiento de Apocalipsis. Y mientras, en el presente, Cable tendrá que formar a su X-Force para llenar el vacío existente e impedir la victoria de Apocalipsis.

De momento, Disney+ ha emitido 4 episodios, que me han parecido super entretenidos. Cada episodio ha contado una buena historia sin que sintiera que estaban «quemando» tramas, como en algún momento de la primera temporada. Pensando en el enorme giro final del cuarto episodio, creo que estamos ante una serie genial que transmite el carisma y la personalidad de los protagonistas y que traslada de forma acertada los motivos por los que los X-Men de Chris Claremont son uno de comics más míticos de Marvel Comics. El éxito para mi es absoluto.

La fuente del conflicto llegó con este twit:

Y aunque respeto al máximo la opinión de Master Wayne, en realidad no estaba nada de acuerdo con la segunda parte de su razonamiento. Si con el primero, porque X-Men ´97 me está gustando cada vez más. Lo que provocó que le respondiera en Twitter, algo que ha acabado siendo el germen de este artículo en el que voy a exponer mis ideas de forma más adecuada.

El primer elemento con el que no estaba de acuerdo es que para que la serie de animación de Disney+ promociona los comics Marvel, los comics tendrían que ser remotamente similares a la serie de animación, cosa que no sucede. De hecho, no pueden ser más diferentes, lo que provoca la confusión del posible lector. Hay ejemplos a patadas que una película o serie puede provocar un aumento exponencial del comic que adapta. Por ejemplo, Scott Pilgrim. O los comics de The Walking Dead e Invencible de Robert Kirkman. Sin embargo, a lo largo de los años hemos visto que el éxito de Los Vengadores del MCU no se trasladó a un aumento de los comics, que se encontraban en momentos super diferentes con alineaciones que no tenían nada que ver. Por lo tanto, NO. El éxito de esta serie no va a generar un aumento de ventas de los comics.

E incluso en el caso que un espectador despistado entrara a una librería especializada tras ver la serie de animación, no me creo que se ponga a comprar omnibuses de 50-60 euracos. No uno, varios. Que son ahora mismo la única opción disponible para que los nuevos lectores compren en USA y en España los comics míticos de Claremont y Byrne. No lo veo tampoco.

Sobre el Marvel Unlimited, aprovechando el twit con la imagen de la miniserie The Adventures of Cyclops and Phoenix de Scott Lobdel y Gene Ha que narraba las aventura en la línea temporal futura con un joven Nathan, para que un lector novato pueda leerla primero tiene que saber que existe. O si no nunca podrá buscarla dentro del buscador de la web. Para un espectador no acostumbrado a las dinámicas de los universos compartidos, la idea de que una historia empiece en una colección y tengas que saltar a otra para saber el final es una locura incomprensible. Que hace que la lectura de estos comics sea complicada e imagino frustrante.

En resumen, la idea que «la serie sirve para vender más comics» es más un wishful-thinking de lectores veteranos que una política llevada a cabo por los ejecutivos de Disney. Unos ejecutivos que en realidad sólo piensan en su negocio, que es hacer buenas series que provoquen que los espectadores nos suscribamos a Disney+ y mantengamos la suscripción y no la cancelemos tras ver una película o serie concrera.

De hecho, diría que unos de los motivos fundamentales por los que X-Men ´97 gusta tanto es porque tienes toda la experiencia contenida en una única serie. Ni spin-ofs, ni crossovers con otras cosas, el ideal de narrativa comiquera que ya no existe en los comics Marvel.

Y es ahora que llegamos al quid de la cuestión. X-Men ´97 es una serie estupenda que recrea el espíritu de aventura de los comics originales, con unos personajes maravillosos por los que te preocupas y con los que compartes su drama. Haciéndoles en algunos casos más guapos de lo que jamás fueron en los comics. Por ejemplo, la forma en que Júbilo da caña a los agentes de SHIELD en el segundo episodio de esta temporada, que mola mil. X-Men ´97 es un acierto total que nos da el entretenimiento que los comics Marvel no nos dan desde hace años.

Porque los comics Marvel están tan cegados con su agenda identitaria y su «importancia» social que se han olvidado en ser DISFRUTABLES. Y que han generado personajes olvidables que nos intentan vender no porque sean buenos personajes con historias y poderes interesantes, sino porque pertenecen al grupo identitario «importante» que quieren destacar en cada momento. Por eso la mayoría de personajes nuevos no están calando en los lectores, y cada vez menos lectores se animan no a comprar, ni siquiera a leer, el décimo reinicio de Capitana Marvel.

La serie de X-Men ´97 está respetando una historia y una continuidad líneal clara en un momento en que a Marvel parece que le moleste la continuidad. Algo que está provocando el rechazo de los lectores veteranos entre los que me incluyo. Aparte que ¿Para qué leer el siguiente evento de chorrocientos números que no va a importar a nadie? ¿O el siguiente reinicio que el siguiente equipo creativo que llegue a la colección va a desechar como si no hubiera sucedido? Si no les importa a los editores, ¿Por qué tendría que importarnos a los lectores? Por eso los lectores ni siquiera empezamos a comprar comics que pintan cutres debido a los autores mediocres contratados, y que todo sugiere que se cancelará en seis meses.

Durante años, algunos editores y escritores de Marvel se dedicaron a insultar a los lectores a los que luego pedían que gastaran su dinero para comprar sus comics. Tom Brevoort ha dicho (con razón) que si un comic no te gusta, lo mejor que puedes hacer en no comprarlo, porque no todos los comics tienen que ser para todo el mundo. Brevoort decía esto al mismo tiempo que afirmaba (también con razón) que prefería a los fans indignados que a los indiferentes. Porque si un fan se enfadaba con una determinada historia, es porque tenía una conexión emocional con ese personaje. Lo que pasa es que tras años de insultos, los lectores han hecho caso a Brevoort y están dejando de comprar comics ciertamente infumables. Y por eso mismo Marvel no consigue extender la mayoría de sus colecciones más allá de los 10 números, cancelando muchas a los cinco o seis números. No de personajes de segunda o tercera fila, también de Spider-Man. Como vimos en la petición desesperada de Dan Slott para que se pidiera su última colección o Marvel la cancelaría. El mismo Slott que hace unos años se reía públicamente de cualquier lector que planteara una crítica a su trabajo en Spider-Man. ¡Cómo han cambiado los tiempos!

El problema de diversidad está provocando que Marvel esté contratando a escritores y dibujantes no porque sean buenos profesionales en lo suyo, sino por pertenecer al grupo identitario correcto. De forma que da igual si Eve L. Ewing escribe comics aburridísimos para Exceptional X-Men, hablamos de una mujer afroamericana, el ideal de diversidad ahora mismo para cualquier empresa americana. Y lo mismo hemos visto con escritores y escritoras cuyo único mérito para ser contratados fue pertenecer al colectivo LGTBQ+. Normal que sus comics no haya quien los lea. O no respeten la historia de los personajes. Es que esas personas no quieren crear buenos comics, sino hablar de lo suyo. Algo que sería super respetable si lo hiciera en un comic de creación propia, pero no cuando cambian la esencia de personajes muy queridos por los lectores. Que Marvel contrate según criterios de «diversidad» que están por delante de la propia calidad individual de cada persona explica también el desastre en el que se ha convertido la actual Marvel Comics.

De forma que si. X-Men ´97 está dejando en mal lugar a Marvel Comics. Porque nos está recodando que no es tan difícil hacer buenas historias de los X-Men. Lo anómalo no es que la serie de animación de Disney+ sea buena, es que los comics Marvel estén siendo tan malos a lo largo de tanto tiempo. Sin que Marvel muestre síntomas de cambio de rumbo o de intentar escuchar la opinión y los gustos de los lectores compradores. Por eso mismo, ¿para qué leer un comic de X-Men de Gail Simone que es decepcionante casi siempre y desaprovecha a sus teóricos protagonistas, cuando puedes ver brillar a esos mismos personajes en la serie de televisión? Es que no hay color.

Aparte que la respuesta de Marvel ante las bajas ventas y la deficiente calidad media de sus comics esté siendo ampliar los eventos y las historias supuestamente «importantes», hasta el punto de solapar varias al mismo tiempo, es justo lo contrario que deberían hacer si realmente su objetivo es «hacer buenos comics». No, su objetivo cortoplacista pasa por vender todas las portadas alternativas posibles, que dejan claro que la parte de lectura de sus comics ha perdido la pelea frente a la vertiente coleccionista.

El orgullo es algo muy malo. Pero Marvel debería aprender las lecciones de esta serie de animación para intentar mejorar su línea editorial. Y digo esto porque la serie la está haciendo una empresa «hermana» de la Marvel Comics, al pertenecer todos a Disney. Porque lo que es imposible es que Marvel vaya a mirar lo que DC está haciendo bien para intentar copiarlo. Que es algo tan revolucionario cómo plantear comics con equipos creativos perfectos para ese personaje concreto, dando la misma importancia al dibujante que al escritor. Lamentablemente, no creo que vaya a suceder.

Mientras eso no pase, al menos podré seguir viendo X-Men `97.

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Crítica de The Bear temporada 5 (Disney+)

The Bear termina en una quinta temporada casi perfecta que acaba de estrenarse en Disney+. Comparto mis impresiones.

PUNTUACIÓN: 9/10

La mayor parte de esta quinta y última temporada de The Bear transcurre a lo largo de un solo día, y comienza la mañana siguiente al final de la temporada anterior, en la que Sydney, Richie y Natalie se enteraron de que Carmy quiere dejar el sector de la restauración y les ha dejado el restaurante a ellos. Sin dinero, con la amenaza de una venta y una tormenta torrencial en su camino, los nuevos socios deben unir fuerzas con el resto del equipo para llevar a cabo un último servicio, con la esperanza de conseguir por fin una estrella Michelin.

The Bear ha sido creada por Christopher Storer, un productor, director y guionista de cine estadounidense conocido antes de The Bear por Ramy, Eighth Grade y el especial de Netflix ganador del premio Peabody Hasan Minhaj: Homecoming King. Storer y Joanna Calo vuelven como showrunners de una última temporada de 8 episodios, de los cuales Storer dirige siete episodios, siendo Duccio Fabbri el director del otro. En los guiones tenemos a Storer junto a Rene Gube, Karen Joseph Adcock, Catherine Schetina, Rachel Wiggins y Nicole Kohut.

En el reparto tenemos a los super estrellas Jeremy Allen White como Carmy Berzatto, Ebon Moss-Bachrach como Richie Jerimovich, Ayo Edebiri como Sydney Adamu, Lionel Boyce como Marcus Brooks, Abby Elliott como Natalie Berzatto, Matty Matheson como Neil Fak, Liza Colón-Zayas como Tina Marrero, Edwin Lee Gibson como Ebraheim, Oliver Platt como Jimmy «Cicero» Kalinowski, José Cervantes como Ángel, Richard Esteras como Manny, Jamie Lee Curtis como Donna Berzatto, Brian Koppelman como el tío Computer, Will Poulter como Luca, Sarah Ramos como Jessica y Ricky Staffieri como Theodore Fak.

Después del jarro de agua fría que fue el final de la cuarta temporada, con Carmy afirmando que lo dejaba mientras la cuenta atrás para conseguir que el restaurante fuera rentable finalizaba sin haberlo conseguido, la quinta temporada plantea un retorno a la grandeza con una master-class de narrativa que nos devuelve a la tensión de los primeros episodios que nos volaron la cabeza.

La genialidad de Christopher Storer es hacer que casi toda la temporada suceda en un único día. Un día en el que todo irá mal, empezando por un diluvio que romperá las cañerías del restaurante, y un servicio de comidas en problemas por la falta de género por no haber podido pagar a los proveedores a tiempo. Todo lo que podría ir mal acaba yendo mal, pero eso no impedirá que los trabajadores de The Bear vayan a levantarse unidos para una noche histórica.

En general, soy un espectador que prefiero en visionado semanal al estreno completo tipo Netflix. Sin embargo, que Disney+ estrene de golpe toda la temporada me parece un acierto total, porque la serie es tan carismática y tiene tanta tensión, que no podía parar de ver la serie. De hecho, la duración de media hora de los primeros episodios ayuda a construir el ansia por ver la serie en una sentada. Al final, acabé viéndola no en una sentada, sino en dos. Menuda seriaza.

En uno de los días de mayor tensión es cuando el extraordinario reparto de The Bear demuestra lo buenos que son. Empezando con el comienzo de la temporada siguiendo a Tina (Liza Colón-Zayas), que teme por su trabajo en The Bear. Todos los actores tienen varios momentos increíbles que emocionalmente consiguieron ponerme el corazón en un puño.

Y aunque los protagonistas son el trío formado por Jeremy Allen White (Carmy), Ebon Moss-Bachrach (Richie) y Ayo Edebiri (Sydney), me parece alucinante la complicidad y la sensación de familia disfuncional que la serie ha conseguido crear. Markus, Natalie o Neil Fak son el pegamento que mantiene unido todo, y hasta el menor miembro del restaurante tiene sus momentos para hacer reir o emocionarte profundamente. La fluidez como todo el equipo trabaja y no tienen que hablarse para saber lo que va a hacer el otro me parece una bendita maravilla.

The Bear me parece una serie super emocionante. Y la forma en que todo se construye elevando la tensión hasta llegar a una noche en la que lo normal es que todo salga mal y el restaurante acabe cerrando. Lo que pasa en el séptimo episodio es ya historia de la televisión.

Los actores son todos buenísimos. Pero hay que quitarse el sombrero y aplaudir la audacia del creador de la serie Christopher Storer. La forma en la que nos ha metido en la mente de cada personaje, la tensión que transmitía cada primerísimo plano de Carmy o Sydney, y cómo ha plantea esta temporada me parece brillante. La fotografía, el montaje y la música me parecen de 10, aunque curiosamente esta temporada no ha tenido una canción super icónica como en las anteriores. Entendiendo que en medio de la tensión del día, no hay sitio para colocarla.

Otra de las cosas que más me gustan de The Bear es la celebración del mundo de la restauración, con unos planos mágicos que serán mostrados de forma que casi se podían oler. The Bear celebra este mundo pero sin romanticismo, mostrando de forma descarnada la tensión y lo difícil que es esta profesión en el nivel de excelencia al que aspira The Bear. Una excelencia que no es suficiente para que el restaurante pueda ser rentable siquiera.

El final feliz de la serie, aunque es un final abierto a más no poder, me ha parecido super satisfactorio. En muchos sentidos, es el final que estos personajes merecían. En este sentido, me da pena la situación en que queda Carmy tras decidir alejarse de los fogones. Sobre todo porque de momento, su historia sigue estando alejado de su chica, Claire. Dicho esto, aunque en varios momentos Sidney se convierte por méritos propios en la protagonista de la serie y la que tiene que resolver los problemas, el monólogo de Jeremy Allen White en un larguísimo plano fijo es otro de esos momentos televisivos que se van a quedar para siempre conmigo.

Igual la tercera temporada perdió un poco el foco. Pero las temporadas cuatro y sobre todo esta quinta me han parecido una barbaridad. Menudo viaje nos ha regalado The Bear. Tras este final tan emocional, creo que sólo me quedan ganas de… volver a ver la serie desde el principio. No suelo volver a ver series que ya vi, excepto cuando mi hijo quiere volver a ver The Walking Dead o The Clone Wars por cuarta o quinta vez. Pero me veo recuperando The Bear en el futuro. Me ha impactado muchísimo. Para mi, esta serie marca el standard de lo que se puede hacer en televisión.

Comparto el trailer de esta temporada:

The Bear ha sido una serie histórica. Y esta quinta temporada nos ha dado un final casi perfecto.

PUNTUACIÓN: 9/10

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