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Crítica de Good Omens temporada 3 (Prime Video)

Casi por sorpresa se ha estrenado la tercera y última temporada de Good Omens. Una temporada que ha sido acortada a un único episodio para terminar esta historia basada en el libro de Terry Pratchett y Neil Gaiman.

PUNTUACIÓN: 5/10

La tercera temporada de Good Omens sigue a un desconsolado Crowley (David Tennant) y a un ambicioso Aziraphale (Michael Sheen) mientras intentan detener el nuevo apocalipsis de la Segunda Venida. El caos estalla cuando la reencarnación de Jesús desaparece y el Libro de la Vida es robado, lo que obliga al dúo a reunirse y evitar que el universo sea destruido.

Good Omens es una divertidísima novela de Terry Pratchett con Neil Gaiman, publicada antes de que Gaiman se convirtiera en una super estrella de la fantasía. La historia de un ángel y un demonio que viven en la Tierra y llegan a hacerse amigos tuvo una entretenida adaptación televisiva en la que Gaiman estuvo super involucrado y amplió la historia del libro.

Tras renovarse la serie para una tercera y última temporada, la producción se suspendió en septiembre de 2024 después de que varias mujeres acusaran a Gaiman de agresión sexual. Gaiman se retiró del proyecto, y aunque sigue acreditado como guionista perdió su puesto como showrunner, cargo que realizaron los productores ejecutivos como Sarah-Kate Fenelon y Rob Wilkins. Como consecuencia de la crisis reputacional de Gaiman, Prime acabó reduciendo la serie de seis episodios a un único especial de 90 minutos. Para este especial, Rachel Talalay (Freddy’s Dead: The Final Nightmare, Ghost in the Machine , Tank Girl) fue contratada como directora, con Neil Gaiman, Michael Marshall Smith y Peter Atkins acreditados en el guion.

El principal interés de la serie siempre ha sido la química de los dos actores protagonistas. Michael Sheen interpreta a Aziraphale, un ángel que ha vivido en la Tierra desde los albores de la creación. Tras la segunda temporada, Aziraphale aceptó un ascenso a arcángel supremo en el Cielo. Su plan es convertir la apocalíptica Segunda Venida en un acontecimiento que traiga la paz mundial, pero pronto se enfrenta al caos político y a las intromisiones de otros ángeles.

David Tennant interpreta a Crowley, un demonio que lleva viviendo en la Tierra desde los albores de la creación. Fue la Serpiente que tentó a Eva con la manzana del árbol del conocimiento del bien y del mal. Tras vivir aventuras con Aziraphale y conseguir cierto grado de felicidad, la marcha de su amigo al cielo de dejó hundido, hasta el punto de vivir en un callejón y haber perdido su amado Bentley.

Good Omens se aguanta por el carisma de los protagonistas David Tennant y Michael Sheen. Su química es bestial y sólo por ellos merecía ver la serie. Dentro que su química sigue intacta y son estupendos actores, no consiguen salvar la serie del problema inicial de tener que condensar una trama de una una temporada de 6 episodios en un único especial de 90 minutos.

Aziraphale busca transformar la apocalíptica Segunda Venida en un acontecimiento que traiga la paz mundial. Sin embargo, sus planes se tuercen cuando el Libro de la Vida es robado y la nueva reencarnación de Jesús (interpretada por Bilal Hasna) desaparece. Obligado a bajar a la Tierra para enmendar la situación, se volverá a reunir con Crowley y harán las paces antes del final de todas las cosas.

Y el caso es que me da la sensación que con un poco más te tiempo, esta tercera temporada de Good Omens hubiera sido igual de divertido que las dos anteriores. Sin embargo, la necesidad de condensar todas las tramas provoca que todo vaya demasiado, rápido con muchos personajes apareciendo y desapareciendo sin posibilidad de hacer nada interesante. El casi nulo papel de Jesús, es el perfecto ejemplo de los problemas narrativos que tiene este especial. O la identidad de la desquiciada villana, que en realidad no es sorpresa porque no puede ser nadie más que ella.

Otro problema de este último episodio de Good Omens es que me ha parecido aburridísimo. Aunque pasan muchas cosas y los personajes entran y salen, en realidad nada tiene poso debido a su propia naturaleza de resumen condensando algo más complejo. De hecho, tuve que ver el final varias veces porque me quedé dormido ¡DOS veces! viendo el episodio, y eso que sólo dura 90 minutos. En concreto, la última hora se hace insufrible.

En positivo, me gusta el final feliz que la serie plantea para Aziraphale y Crowley, confirmando una bonita historia de amor entre dos seres a priori opuestos. La idea de aceptar al diferente estaba en el ADN del libro original, por lo que me gusta que ellos consigan ser felices juntos. Pensando en este final, aunque la idea sea de Neil Gaiman, creo que conecta perfectamente con el profundo sentimiento antireligioso de Terry Pratchett. Dicho esto, tiene gracia que un ateo plantee la historia en la que DIOS le ofrece a los protagonistas la posibilidad que elegir cómo termina la historia.

Aunque tengamos un final feliz y todo cuadre bien al final, este último episodio de Good Omens ha sido un bajonazo tremendo. Por supuesto, peor hubiera sido que Prime hubiera cancelado la serie y nos hubiera dejado sin final. Pero el final feliz no oculta que Good Omens merecía mucho más que 90 minutos para cerrar la historia de la forma que fuese. Qué pena.

Comparto el trailer de este episodio final de Good Omens:

El final de Good Omens ha sido un bajón. Aunque se las han apañado para que el final feliz sea satisfactorio, la ejecución ha sido apresurada y carente de interés, hasta el punto de convertir este episodio en un aburrimiento.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Marshals: Una historia de Yellowstone temporada 1 (SkyShowtime)

Tras el final de Yellowstone, nos llega el primer spinf-of protagonizado por Kayce Dutton (Luke Grimes), convertido en agente de los Marshals de Montana. Hoy comento mis impresiones de la primera temporada de Marshals: Una historia de Yellowstone.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie de TV (2026). 1 temporada, 13 episodios. Tras dejar atrás el rancho Yellowstone, Kayce Dutton se une a una unidad de élite de los US Marshals, donde combina sus habilidades de cowboy con las de Navy SEAL para impartir justicia en Montana. Él y sus compañeros de equipo –Pete Calvin (Logan Marshall-Green), Belle Skinner (Arielle Kebbel), Andrea Cruz (Ash Santos) y Miles Kittle (Tatanka Means)– deben encontrar el equilibrio entre el alto precio psicológico que conlleva servir como última línea de defensa en la guerra que la zona libra contra la violencia y su deber con sus familias, que en el caso de Kayce incluye a su hijo Tate (Brecken Merrill) y sus confidentes de la reserva Thomas Rainwater (Gil Birmingham) y Mo (Mo Brings Plenty).

Tras el final de Yellowstone, CBS estaba buscando fórmulas para poder rentabilizar la popularidad de la serie creada por Taylor Sheridan. La opción elegida, este Marshals, se plantea desde la premisa de seguir la vida de Kayce Dutton (Luke Grimes) tras regalar el rancho a los nativos americanos de Broken Roc. Con la experiencia militar y como agente de la ley de Kayce, la premisa daba para lo que ha acabado convirtiéndose, en una serie procedimental con «el caso de la semana». El creador de Marshals es Spencer Hudnut, con Sheridan en segundo plano como productor ejecutivo, dado que la serie se basa en personajes creados por él. Al ser una serie producida por una cadena de televisión tradicional en lugar de una plataforma de streaming, la duración de esta primera temporada ha sido de 13 episodios, en lugar de los 10 a los que estamos más acostumbrados. Los directores de estos episodios son habituales de las series de Taylor Sheridan: Greg Yaitanes, Christopher Chulack, Guy Ferland, Gonzalo Amat, John Erick Dowdle, Gonzalo Amat y Ruben Garcia. Hudnut escribe los dos primeros episodios y el último. El resto de episodios de la temporada han sido escritos por Tom Mularz, Dana Greenblatt, Jim Adler, Mark H. Semos, Lyle Mitchell Corbine Jr. y Maggie Schroeder. Destacar también que la serie ha sido renovada para una segunda temporada.

En el reparto tenemos el retorno de Luke Grimes en el papel de Kayce Dutton, un ganadero y exmiembro de los SEAL que está pasando por el duelo por la muerte de su esposa Mónica y se está adaptando a la crianza de su hijo Tate (Brecken Merrill) en solitario. Kayce será visitado por su compañero y antiguo jefe en los SEAL Pete «Cal» Calvin, interpretado por Logan Marshall-Green, que le ofrecerá un puesto en los Marshals de Montana. Arielle Kebbel interpreta a Isabel «Belle» Turek-Skinner, miembro del equipo y exagente de la ATF, especializada en balística y armas. Ash Santos es Andrea Cruz, una agente inicialmente asignada en Washington D. C. antes de ser trasladada a Montana a regañadientes. Tatanka Means es Miles Kittle, antiguo agente de policía de la reserva y exmarine. También regresan de Yellowstone Gil Birmingham como Thomas Rainwater, jefe electo de las Tribus Confederadas de Broken Roc, y Mo Brings Plenty como Mo, el conductor y guardaespaldas personal de Thomas.

Dentro de la familia Dutton, tengo que reconocer que Kayce era uno de los hijos menos interesantes. Aparte de Kevin Costner, por la parte del carisma su hermana Beth y Rip Wheeler, el capataz del rancho novio de Beth, eran los que se llevaban el gato al agua. Para sorpresa de nadie, ambos protagonizan su propia serie, Rancho Dutton, que acaba de ser estrenada coincidiendo con el final de esta serie.

Centrándonos en Kayce en su serie como protagonista, si algo bueno tenía Luke Grimes era su habilidad para rodar escenas de acción además de su habilidad con los caballos. En la parte de transmitir intensidad en las escenas de acción Grimes es un actor valioso. Cuando se trata de transmitir emociones, sus habilidades son mucho más limitadas. Hasta el punto de parecer un palo inexpresivo.

Mashals: Una historia de Yellowstone aprovecha a los personajes creados por Taylor Sheridan para una serie policial bastante típica con estructura de «caso de la semana». O como mucho, arcos de dos episodios. La novedad es tener a los agentes montando a caballo sobre todo en los primeros episodios, con espectaculares paisajes naturales a sus espaldas. Paisajes que no son de Montana, ya que la serie se rodó en Utah.

La estructura de la serie es bastante básica. Kayce está aún de duelo por la muerte de su esposa Monica. La decisión de matar a Monica fuera de plano me pareció bastante sucia, por cierto. Porque la actriz Kelsey Asbille que interpretaba a Monica ofrecía la humanidad que Luke Grimes a veces no sabía transmitir. Aunque Monica no está, su hijo Tate entra y sale en la serie, mientras Kayce no sabe qué hacer en su vida y cual es su lugar en el mundo.

Afortunadamente, la solución se presenta en su puerta, ya que su compañero en los SEAL Cal Calvin necesita su ayuda en un caso, lo que llevará que acabe ofreciéndole una placa de Marshal. Cal es un veterano con errores en su pasado que quiere arreglar, y se mudó a Montana para estar cerca de su hija Maddie, a la que abandonó cuando era una niña.

El resto del equipo también traen sus problemas personales a la acción. Belle es una agente super capaz con un problema de adicción al juego. Aunque cree que puede compartimentalizar su vida personal con la parte de agente de la ley, está bastante equivocada. Andrea Cruz es otra agente super dura que en realidad no quiere estar en Montana, ya que su anterior trabajo en Washington era mucho más satisfactorio para ella que encontrarse en mitad de la nada en un mundo de pueblerinos. Por último, Miles Kittle es un nativo americano de la reserva de Broken Roc, y aunque quiere ayudar a la gente y hacer lo correcto, siente que está traicionando a su pueblo al aceptar trabajar en las fuerzas del orden del hombre blanco.

Como serie procedimental que es, situaciones de la vida personal de los agentes se mezclarán con los casos que tendrán que ir resolviendo a lo largo de esta larga temporada. En positivo, que la acción tenga lugar en Montana y tengamos la participación activa de Gil Birmingham y Mo Brings Plenty retomando sus papeles de Yellowstone de Thomas Rainwater y Mo ayuda a dar una sensación de continuidad de una historia conocida.

Tengo que reconocer que Marshals NO es una gran serie. El elemento natural de «Montana» es lo que la diferencia de decenas de series policiales de estructura similar a esta.

Las limitaciones actorales de todo el reparto me vuela la cabeza. Ya he comentado que Luke Grimes es un actor super limitado, pero es flipante ver como el resto de protagonistas le hacen bueno. Logan Marshall-Green como Cal es muy muy flojo, pero incluso peor es ver a Tatanka Means intentar ser un actor. Las actrices Arielle Kebbel y Ash Santos al menos son resultonas en su papel de tías duras que no se dejan achantar por nada. Pero en la parte actoral y emocional, es difícil no suspender a esta serie.

En lo que más se nota este problema actoral, sobre todo si lo comparamos con Yellowstone, es debido a unos diálogos de segunda división que no tienen nada que ver con la fuerza que Taylor Sheridan imprimía a sus personajes con una sólo línea de diálogo. Sobre todo en los diálogos se nota muchísimo la diferencia entre un fuera de serie como es Sheridan y los guionistas que han traído para cubrir su ausencia. Unos escritores que no consiguen nada ni remotamente parecido. Los diálogos que plantean para Kayce en las que recuerda la historia de Yellowstone se hacen un poco cargantes porque no aportan nada más que recordar al espectador que esta serie continúa Yellowstone, que es la buena.

Obviamente, no ves una serie como Marshals para ver cómo los protagonistas abren sus corazones, sino por los casos policiales. Y ahí tengo que decir que la serie tiene su principal punto fuerte. Dentro que la estructura de caso de la semana tampoco ayuda a que las investigaciones sean especialmente detalladas o los villanos a los que se enfrentan tengan el más mínimo carisma. Los episodios que han terminado con cliffhanger al alargar el caso dos episodios si me han parecido acertados. Y como serie policial, creo que cumple con su objetivo de entretenimiento.

Hace un mundo que no veía una serie procedimental de la televisión tradicional. Y quizá por esa novedad tengo que decir que me ha gustado ver Marshals, incluso a pesar de todas las limitaciones que comentaba sobre los actores y sus diálogos. Ver la serie en su formato semanal me daba siempre un buen entretenimiento, me salía a cuenta invertir una hora de mi ocio para ver el episodio de la semana.

De hecho, tras descubrir que CBS ha renovado la serie, tengo bastante claro que verá la segunda temporada cuando se estrene. Porque en realidad no hace falta que algo sea sobresaliente, o incluso notable, para que conecte con mis gustos y me entretenga. A pesar de todo, Marshals: Una historia de Yellowstone lo ha hecho.

Comparto el trailer de esta serie:

Marshals: A Yellowstone Story ha sido como un viaje al pasado a un tipo de televisión que hacía tiempo que no veía.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de The Boys temporada 5 (Prime Video)

Ya he visto el final de The Boys en esta quinta temporada, la serie basada en el comic de Garth Ennis y Darick Robertson. Te cuento mis impresiones, pero ya te adelanto que las expectativas son siempre malas compañeras.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En la quinta y última temporada The Boys, el mundo está en manos de Homelander, completamente sometido a sus caprichos erráticos y ególatras. Butcher, Starlight, Hughie y el resto del equipo buscarán un virus que pueda acabar con Homelander, con el posible efecto secundario de acabar con todos los supers de la Tierra, incluso los buenos.

Eric Kripke, el creador de la serie, se mantiene como showrunner de esta temporada final de 8 episodios. Los directores han sido Phil Sgriccia, Shana Stein, Karen Gaviola, Catriona McKenzie y Sylvain White. Los guionistas han sido Paul Grellong, Jessica Chou, Ellie Monahan, Geoff Aull, Judalina Neira, David Reed y Anslem Richardson.

En el reparto tenemos a los habituales Karl Urban como William «Billy» Butcher, Jack Quaid como Hugh «Hughie» Campbell Jr., Antony Starr como John / Homelander, Erin Moriarty como Annie January / Starlight, Jessie T. Usher como Reggie Franklin / A-Train, Laz Alonso como Marvin T. «Mother’s Milk» / M.M., Chace Crawford como The Deep, Tomer Capone como Frenchie, Karen Fukuhara como Kimiko Miyashiro, Nathan Mitchell como Black Noir II, Colby Minifie como Ashley Barrett, Susan Heyward como Jessica «Sage» Bradley / Sister Sage, Valorie Curry como Misty Tucker Gray / Firecracker, David Andrews como el presidente Steve Calhoun y Jensen Ackles como Soldier Boy.

The Boys ha finalizado, larga vida a The Boys.

Antes de empezar a comentar el final de The Boys, tengo que decir que no he leído el comic de Garth Ennis y Darick Robertson y no tengo ni idea cómo terminaron ellos su historia. Ennis me gusta muchísimo cuando se pone serio: en The Punisher, en sus historias bélicas, y qué decir de sus comics clásicos Hellblazer, Preacher, Soldado desconocido, Goddess, etc. Pero en realidad no me gusta cuando destila toda su bilis hacia el género de los superhéroes. Es por esto que cuando leí los primeros volúmenes de Yhe Boys en seguida me di cuenta que ese comic no era para mi.

El showrunner Eric Kripke podía por tanto plantear lo que quisiera para el final de The Boys. Por lo que a mi respecta, la fidelidad al comic no es un factor, si el final cuadra con la historia que ha planteado a lo largo de estas largas 5 temporadas, en principio a mi me valdría. Y lo cierto es que en realidad, el final si cuadra dentro del mundo que creó Kripke.

La quinta temporada tiene dos ejes fundamentales. Butcher, Starlight y su grupo intentan hacerse con el virus que puede matar a los supers. La mala noticia es que el virus matará a todos, sin importar si son malos o buenos. Kimiko y Starlight están dispuestas a morir para detener a Homelander, pero Hughie y Frenchie no están de acuerdo con que mueran. Incluso estando en su peor momento, Hughie no abandonará su esperanza porque los buenos consigan vencer. Dentro que Butcher sigue en sus trece de hacer lo que haga falta y a costa de lo que sea para acabar con Homelander.

Por su parte, Homelander intenta encontrar una última muestra del Compuesto-V original que puede concederle la inmortalidad que posee si padre Soldier Boy. Un Soldier Boy que desprecia a su hijo pero se mantiene a su lado al frente de Voight. Homelander hace un viaje loquísimo hacia la locura. Literalmente. Mientras intenta convertirse en inmortal, su megalomanía aumenta hasta el punto de creerse un Dios, obligando a sus esbirros a crear una nueva iglesia que le adore y se haga con el control de los Estados Unidos. Este rumbo psicótico provocará la caída uno a uno de sus ayudantes más cercanos. Unos seguidores como Firecracker que en realidad están aterrorizados ante lo que Homelander les haría si alguna vez no obedecen sus órdenes, no importa lo locas que sean.

Como sobre todo en la cuarta temporada, The Boys se ha convertido en una sátira contra los telepredicadores, contra los medios de comunicación de la derecha republicana y en general contra todo lo que sugiera «republicano». La misión mesiánica de Homelander creyéndose un Dios vengativo que matará a todo aquel que no le adore es una broma de trazo muy grueso contra los autoproclamados «salvadores de la patria» que abundan en el ámbito de la política. Entre los idiotas crédulos que se tragan todo lo que les echen, los aprovechados que esperan sacar tajada y los aterrorizados que no se atreven a hacer nada para evitarlo se cultiva el caldo que provoca el auge de los totalitarismos. Aunque sea con el trazo grueso, esta parte está muy bien reflejada en la serie.

Después de cinco temporadas, es una obviedad decir que todos los actores brillan en sus papeles. Aunque sea para resaltar el patetismo de sus vidas, como es el caso de The Deep o la vicepresidenta Ashley Barrett. Cuanto más salvaje y over-the-top, más disfruta y mejor se lo pasa Antony Starr interpretando a Homelander. Y eso traspasa la pantalla. Starr será recordado por este Superman desquiciado y psicótico, y cuando su final llega, imagino que todo el mundo habrá gritado en sus casas un «HELL, YEAH!!! » Pocas veces una muerte ha sido más patética y satisfactoria.

Por el lado de los buenos, Karl Urban como Butcher, Jack Quaid como Hughie y Erin Moriarty como Starlight plantean formas diferentes de enfrentarse ante una situación desesperada. Como comentaba, Butcher está dispuesto a sacrificar a quien sea necesario para matar a Homelander, pero sobre todo Hughie entiende que ganar usando los métodos de los malos les convertiría en igual de malos que ellos. La forma en que se gana es igual de importante que la propia victoria. Starlight tiene momentos de duda pero se mantiene fiel a si misma. Y su pelea final contra The Deep cierra el círculo a la historia que se inició cuando éste la agredió secualmente en su primer día en The Seven.

Por su parte, la relación de Frenchie y Kimiko se convierte en el pastelito de la serie. Aunque quizá esta relación es la que menos ha evolucionado a lo largo de la serie, el amor que se sienten es palpable, lo que hará que la pérdida se haga aún más dolorosa. Por su parte, Mother´s Milk termina la serie sin haber llegado a encontrar su sitio en el grupo más allá de estar siempre con el grupo viendo como los demás hacen las cosas realmente interesantes.

Dentro que la historia se cierra correctamente, tengo que decir que este final me ha decepcionado. Sobre todo porque Eric Kripke estuvo muy pesado criticando el final de Stranger things y el hecho que ninguno de los chavales muriera. The Boys no haría nada de eso, con él a los mandos la masacre estaba asegurada. Kripke anticipó un baño de sangre, y en realidad eso no se ha cumplido. De hecho, ha acabado siendo bastante mojigato, muriendo únicamente los malos en medio de la batalla final en la Casa Blanca. Para toda la murga que dio, la verdad es que NO ha ofrecido el baño de sangre que prometió. Y eso me parece un punto negativo, incluso cuando este final es lógico con la dirección a la que nos llevaba la serie. Entiendo que para que las muertes impacten, deben espaciarse, pero algunos episodios se han alargado muchísimo repitiendo elementos ya vistos como si el objetivo fuera hacer tiempo hasta que llegara la muerte de ese episodio. No puedo decir que la serie haya sido aburrida mientras la veía semanalmente, pero si tengo que decir que los episodios en su mayoría estaban bien sin más. Con algún que otro fogonazo impactante, pero opacado por demasiados escenas montoneras.

Otro elemento que no me ha gustado es que The Boys se recrea cuando se trata de mostrar cabezas estallando y regando a la gente de sangre y vísceras. Eso empezó en el primer episodio de la serie y han sido fieles a ellos hasta el final. Kripke sabe que los espectadores esperamos el gore y el over-the-top. En ese aspecto, la serie cumple. Sin embargo, la pelea final entre Homelander y los héroes dentro del despacho oval me parece muy muy pobre. Aquí seguro la serie no ha estado a la altura.

Comentaba lo malas que son las expectativas. Y no se qué esperaba, pero que la serie terminara con un mundo aún poblado por supers y en el que Vought sigue siendo la mayor corporación global, no entraba en mis sueños más locos. Con la murga que han dado toda la temporada con el virus asesina-supers, que se haya quedado sin usar ha sido super decepcionante. Incluso pensando que en realidad el virus está desplegado y un accidente puede liberarlo. De hecho, aunque los viaje vitales de los protagonistas encajen, el final abierto no me ha gustado. Y ya digo que no se si Ennis y Robertson terminaron igual el comic, sin plantear remedios milagrosos, manteniendo ese mundo imperfecto. Pero que la mayoría de héroes haya sobrevivido se me queda muy, muy lejos del baño de sangre que Kripke prometió al principio de la temporada.

Ha quedado todo tan abierto que en cualquier momento Soldier Boy podría ser despertado de nuevo para que todo volviera a empezar. Como digo, este final me se queda super lejos de lo que yo entiendo como un final definitivo. Y como digo, los viajes vitales de los protagonistas los llevan a sus destinos esperables, una vez sobreviven. Pero en algunas ocasiones las situaciones plantean unos «por que si» groseros, empezando por la creación del arma con el que consiguen derrotar a Homelander.

Estaba pensando que si vuelvo a ver The Boys sin el peso de las expectativas y ya sabiendo hacia donde se dirige, igual disfruto más de la serie. Pero al mismo tiempo, el final de The Boys no me ha dejado con ganas de volver a verla nunca más. Que el final de una serie de televisión me deje con esta sensación entiendo que no es lo deseable. Aceptando la idea del final inevitable, lo cierto es que The Boys no me ha enamorado en ningún momento. Que la haya terminado es un punto a favor, pero se me ha quedado en un bien sin más.

Comparto el trailer de la serie:

The Boys ha terminado, pero ni mucho menos ha dejado un final cerrado. No era lo que yo imaginaba, lo que influye en mi valoración final. Al menos, el punto de entretenimiento lo ha mantenido a lo largo de las 5 temporadas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de The Punisher: One Last Kill de Reinaldo Marcus Green (Disney+)

Tras la emisión de la segunda temporada de Daredevil Born Again, Marvel Televisión nos ha preparado una sorpresa con la emisión del especial The Punisher: One last kill dirigido por Reinaldo Marcus Green, por supuesto protagonizado por el incombustible Jon Bernthal.

PUNTUACIÓN: 7/10

Mientras Frank Castle busca un sentido más allá de la venganza, una fuerza inesperada le empuja de nuevo a la lucha.

Reinaldo Marcus Green (Nueva York, 1981) es un director, productor y guionista estadounidense. Entre sus películas se encuentran Monsters and Men (2018), Joe Bell (2020) y Bob Marley: One Love (2024). Su película de 2021, King Richard, fue nominada a Mejor Película en los Oscars. También ejerció de director y productor en la miniserie We Own This City (2022).

Green y Jon Bernthal escriben juntos el guion de este especial televisivo protagonizado por Frank Castle de 50 minutos. 44 minutos cuando quitamos los títulos de crédito. En el reparto, además de Jon Bernthal como Frank Castle (Punisher), tenemos a Jason R. Moore en el papel de Curtis Hoyle, amigo íntimo de Castle y antiguo miembro del equipo de búsqueda y rescate de la Marina de los Estados Unidos (SARC), que se convirtió en líder de un grupo de terapia tras perder la parte inferior de la pierna izquierda en combate; y Judith Light en el papel de Ma Gnucci, una de las líderes de la mafia.

Punisher fue lo mejor de la primera temporada de Daredevil Born again, y que no apareciera en la segunda temporada recién emitida fue un bajón importante. Por suerte, Marvel Televisión tenía guardado el as en la manga de este especial.

Empezando por los elementos positivos, los 20 minutos finales de este especial nos da la acción super bestia que todos esperamos ver cuando vemos una serie / película / especial con Frank Castle como protagonista. Ver a Frank Castle destrozar a sus enemigos sonando I will be heard de Hatebreed es una pasada. Pensando en la estructura de la larga escena de acción en la que decenas de esbirros persiguen a Frank Castle para cobrar una millonaria recompensa, me gusta mucho el detalle de ver a Frank cogiendo las armas que los esbirros a los que mata se van dejando a su paso. Esto es un elemento que en los últimos años popularizó John Wick, y para Punisher funciona de maravilla. Esta larga escena de acción justifica por si misma ver este especial.

En positivo, John Bernthal es muy buen actor, me gusta mucho como trabaja. Y como co-guionista de este especial deja los primeros 25 minutos para que esto quede claro, con una orgía de pornografía emocional acojonante, con Frank sufriendo por sus problemas mentales. Tras la muerte de su familia Frank se convirtió en Punisher, y ahora tras descabezar a la familia Gnucci, de alguna manera siente que su tiempo en la Tierra ha llegado a su final porque no tiene ninguna misión, ningún objetivo. En general me parece genial ver a protagonistas enfrentarse con problemas mentales, y en esta primera mitad Frank se ve acosado con personas de su pasado, su familia y sus compañeros del ejército, mientras se enfrenta a pensamientos de suicidio.

Dentro de la brevedad, me gusta que este especial vaya al grano y no se alargue más de la cuenta. Entiendo que este especial nace para presentar al personaje a los suscriptores de Disney+ que no hayan visto las series de Netflix o las películas antiguas. Dicho esto, ¿en serio hay alguien que no sabe quien es Punisher? De alguna manera este especial supone un nuevo comienzo al personaje, dado que tras los pensamientos de suicidio, Frank encuentra una nueva misión que le mantendrá ocupado en el futuro. En el corto plazo, acabar con Ma Gnucci y los supervivientes de su familia, pero a nivel general, salvar a los niños que sean atacados por los violentos.

Tras One last kill, el futuro de Frank Castle está más abierto que nunca. Y a pesar de entrar a continuación con los elementos menos buenos o negativos, tengo que decir que este especial me gustó sobre todo por la parte de acción super violenta y over-the-top.

Empezando por los elementos negativos, hay una escena terrible que no entiendo que haya llegado al montaje final. Es la escena de la imagen de arriba. Castle cae de una terraza disparando a uno de sus enemigos, cayendo sobre una estructura metálica de un aparato de aire acondicionado en la terraza contigua. Sobre todo al chocar con el suelo, la escena luce terrible, casi como si fuera una previsualización de un videojuego de los años 2000. Desde Marvel dicen que Bernthal hizo la primera mitad de la escena, saltando de la terraza sujeto con cables. El único CGI fue para poner la cara de Bernthal al especialista que rodó la segunda parte, con el choque contra la estructura metálica. Pero aunque eso sea así, el CGI es terrible y la escena queda cutrísima. Que esto pueda pasar en una película indy sin medios tendría un pase, que pase en un especial de Marvel Televisión no tiene perdón. Y no sólo por la escena en si, sino porque todos los productores la vieron en el montaje y le dieron el visto bueno. Esta última parte es casi peor.

Dentro que decía que Bernthal es un actor que me gusta, ha dado la casualidad que le he visto con días de diferencia en dos especiales estrenados por Disney+. Punisher: One last kill, y Gary, un especial de The Bear. Y en ambas historias me he encontrado el mismo ejercicio actoral automasturbatorio. «Míra lo buen actor que soy. Mira lo bien que quedo en pantalla interpretando a personajes torturados con problemas mentales». Eso es lo que el visionado de estos especiales me sugiere sobre Bernthal. No es algo bueno. Dentro que Bernthal borda este tipo de papeles. Y que el especial debido a su brevedad me gusta. Pero la repetición de escenas viendo sufrir a Castle me parece un ejemplo terrible de pronografía emocional. Así no.

Luego hay otro elemento que me ha dejado un poco mosqueado. ¿Qué tipo de continuidad tiene este especial con Daredevil Born Again? Ninguna. Pensando que han estrenado este especial una semana después del final de la serie de Daredevil, esto me parece un error garrafal. En este especial nos dicen que como Punisher ha matado a los Gnucci que controlaban Little Italy, el vacío de poder ha convertido ese barrio en una orgía de violencia, al aparecer por el barrio todo tipo de grupos violentos. Esto se pega de ostias con el estado policial con toque de queda incluido que Wilson Fisk ordenó en toda la ciudad de Nueva York. Incluso pensando que este episodio sea cronológicamente posterior a la caída de Kingpin, cosa que en realidad no se indica, y que el cambio de alcalde haya provocado un «Defund the police», estamos ante una situación absurda. Por cierto, en un mes y medio de estrena Spider-Man Brand New Day, en el que Castle va a hacer un cameo. Veremos qué tipo de conexión hay si es que la hay.

Incluso aceptando que se plantee este «nuevo comienzo» para Punisher de forma atemporal, que no se tenga en cuenta ninguna continuidad siendo como es Marvel, no se si es un error pero desde luego no ayuda a que el episodio funcione.

Bernthal tiene la potencia física para ser el Punisher que los fans de los comics siempre hemos deseado. Sin embargo, me fastidia que los productores de Disney+ no parece que quieran que este Punisher tenga nada que ver con los comics. Antes del estreno, Bernthal comentó en varias entrevistas que íbamos a ver «la versión más oscura y psicológicamente compleja de The Punisher hasta la fecha». Cuando vi estas declaraciones, lo primero que me pidió el cuerpo fue comentar en Twitter que los fans de los comics de Punisher no queremos ver OTRA VEZ a un héroe torturado psicológicamente, sino verle masacrar criminales sin remordimientos.

Tengo claro que a un actor le interesa poder ser un Frank Castle torturado con problemas mentales. Eso hace que sea un protagonista complejo con el que Bernthal puede sacar oro puro. Eso lo entiendo. Pero recordando Punisher Max de Garth Ennis, sin duda la mejor etapa de toda la historia del personaje, Frank Castle NO es un enfermo mental. Tampoco es un héroe. Es un soldado curtido en el combate que sólo sabe vivir en medio de la violencia. La muerte de su familia pudo ser el detonante, pero en realidad él ya llevaba la oscuridad y hubiera acabado en una senda violenta de una forma u otra. Esto plantea un protagonista más complejo de lo que parece. No lo suficiente para Marvel Studios.

QUIERO VER A UN PUNISHER SIN REMORDIMIENTOS ni disquisiciones morales sobre si lo que hace «está bien». Igual que las películas de Charles Bronson, Clint Estwood o Stallone, que no necesitaban ninguna complejidad actoral ni debate moral para que molaran mil. Lamentablemente, parece que los productores de Marvel no están por la labor. Y es una pena.

Por supuesto, tengo claro que la televisión y los comics son medios diferentes. Este especial no arruina mis comics, siguen en mi estantería y cada cierto tiempo vuelvo al mundo de Frank Castle. Pero si molesta un poco que los productores no acaben de tratar a Castle como se merece, y no acaben de desatar todo su potencial. Habrá que seguir esperando. Si a esto le sumamos el odio que Marvel Comics ha tenido por uno de sus personajes más populares, sigo quedándome también con la enésima «ocasión perdida».

Comparto el trailer de este especial:

El enorme climax de violencia de The Punisher: One last kill consigue dejar al espectador con buen sabor de boca, pero me está empezando a molestar ver que Marvel no parece tener ninguna intención de hacer que este personaje se parezca al de los comics.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de The Bear – Gary (Disney+)

Como adelanto de la quinta y última temporada de The Bear prevista para este verano, Disney+ ha estrenado Gary, un episodio especial protagonizado por Richie y Mikey cronológicamente situado antes del comienzo de la serie.

PUNTUACIÓN: 6/10

En este episodio retrospectivo de “The Bear” de FX, los amigos Richard «Richie» Jerimovich y Michael «Mikey» Berzatto se van de viaje de trabajo a Gary, Indiana. La acción transcurre mucho antes de que Carmen «Carmy» Berzatto tuviera que dejar la alta cocina para salvar la bocatería familiar de Chicago tras el trágico suicidio de su hermano y enfrentarse a un personal de fuerte carácter, a unas relaciones familiares tensas y a la abrumadora realidad de tener un pequeño negocio. Este episodio ofrece una mirada íntima a la amistad entre Richie y Mikey y arroja luz sobre una de las aventuras que les cambió la vida.

Gary es un episodio especial de The Bear, escrito y protagonizado por los miembros del reparto Ebon Moss-Bachrach y Jon Bernthal, y dirigido por el creador de la serie Christopher Storer. El episodio es un flashback que se remonta a principios de 2019, cuando Tiff está a punto de dar a luz a Evie, con una trama en torno a un viaje por carretera de Richie y Mikey desde Chicago hasta Gary, Indiana. Este especial tiene una hora de duración.

Jon Bernthal retoma el papel de Michael Berzatto (el hermano fallecido de Carmy) mientras que Ebon Moss-Bachrach hace de Richie Jerimovich, el mejor amigo de Mickey y encargado del restaurante de Carmy tras el fallecimiento de Mickey.

El reparto se completa con Marin Ireland en el papel de Sherri, una mujer de Gary que conocen en un bar, y Gillian Jacobs en el papel de Tiffany Jerimovich, en ese momento esposa de Richie y embarazada de su hija Eva.

Ebon Moss-Bachrach y Jon Bernthal son actores estupendos. Y The Bear es una serie de personajes complejos que están rotos y tienen que intentar recomponerse para seguir adelante. Todos menos, Mikey, el hermano de Carmy interpretado por Bernthal cuyo suicidio fue el desencadenante que inicia la serie. A pesar de su muerte, la serie ha vuelto a Richie en numerosos momentos a lo largo de la serie, como el mítico episodio con la cena de Navidad de la familia Berzatto. Así que tiene todo sentido que los actores que son colegas convenzan al creador de la serie para hacer un especial con sus personajes.

Una cosa curiosa que he descubierto viendo este episodio es que Gary, Indiana, el pueblo natal de la familia de Michael Jackson, se encuentra a apenas 45 kilómetros de Chicago. La excusa de una viaje de Richie y Mikey allí para entregar un paquete de su tío es la excusa para ver a los protagonistas charlar animadamente en el coche, ponerse a jugar a baloncesto e intentar chulear a unos chavales, y pasarse unas horas en un bar haciendose amigos de los lugareños.

Lo más destacado de este especial es ver los problemas mentales que sufre Mikey. A pesar de ser un tío super abierto que hace amigos sin pretenderlo, en realidad tiene muchos problemas entre otros motivos debido a su relación con su madre, interpretada por Jamie Lee Curtis. Es emocionante ver la forma en que Mikey se abre con la desconocida que acaba de conocer. O precisamente por eso. ahora bien, que se abra no impide que luego mienta a la cara a Sherri. Por suerte, ella le tiene calado.

El episodio muestra también una cosa muy interesante. Que seas alguien con problemas mentales no impide que seas un gilipollas. Mikey hace una master-class en este aspecto, maltratando a Richie justo después de su conversación a corazón abierto con Sherri.

Esta escena en la que Mikey le dice a Richie delante de todo el mal que va a ser un mal padre y que va decepcionar a todo el mundo es devastadora para Richie porque se la dice el que se supone es su mejor amigo. Vaya amigo. Parece que Mikey busca ser el mejor en el arroyo, destruyendo la autoestima que pudiera tener. Esta mentalidad anglosajona de creer que puedes decir cualquier cosa porque «estas de broma» me parece terrible. O el creerse que tienen derecho a decir lo primero que se le ocurra.

Dentro de lo dramático de la escena, en realidad este especial me ha parecido un ejercicio actoral automasturbatorio. Teniendo en cuenta que los actores son al mismo tiempo los guionistas del episodio. Lo importante no son los personajes sino demostrar lo buenos actores que son. Me parece algo demasiado evidente.

Otro elemento llamativo es que me gusta mucho The Bear, pero no tengo claro cada pequeño detalle de la serie. Pensando sobre todo que la cuarta temporada se estrenó el año pasado. Digo esto porque el episodio da mucha importancia a que Tiff, la embarazadísima mujer de Richie, le pide que vuelva antes de las 17.15 porque cree que ese día va a romper aguas y dará a lus a su hija. Richie obviamente llega tarde. El episodio podía dar a entender que algo malo podía pasarle a Richie, pero luego leí que Tiff dió a luz al día siguiente y Richie estuvo allí. Entiendo que este viaje a sembrado la semilla de la duda en la mente de Richie, lo que provocará el fracaso de su matrimonio. Pero esto es muy poco para lo que se supone que el episodio nos ha mostrado.

Otro elemento que me deja perplejo es el final, que plantea que todo esto es una reflexión de Richie en el presente, que a continuación sufre un accidente de coche. Momento en que termina el episodio. Aunque The Bear se va a estrenar este verano, me parece un uso muy poco honesto del cliffhanger, que hace que este episodio sea apenas una anécdota ampliada que no se merecía el «highlight» de plantearlo como algo especial de la serie.

Dicho esto, creo que los actores se lo han debido pasar bien, y probablemente esto lo rodaron mientras rodaban la quinta temporada, por lo que han mantenido los costes bajo control. Ahora, ya solo queda que estrenen la quinta temporada el 25 de junio.

Para este especial FX ni siquiera se ha molestado a hacer un trailer, por lo que comparto este video de Today:

Gary es un episodio que más parece planteado para mostrar lo buenos que son los actores más que para mostrar «hechos clave» para la serie. Espero que al menos los actores se lo hayan pasado bien rodándolo.

PUNTUACIÓN: 6/10

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