La primera temporada de Monarch: Legacy of monster, la serie de Apple TV está ambientada en el mismo universo de las películas recientes de Godzilla y King Kong. Analizo esta serie que empezó muy bien pero que también ha sufrido algunos problemas a lo largo de su emisión.
PUNTUACIÓN: 7/10
RESEÑA SIN SPOILERS
Serie de TV (2023-). 1 temporada. 10 episodios. Tras sobrevivir al ataque de Godzilla en San Francisco, un espeluznante secreto sale a la luz. En medio de amenazas monstruosas, Cate se embarca en una aventura por todo el mundo para descubrir la verdad sobre su familia y la misteriosa organización conocida como Monarca. (FILMAFFINITY)
Monarch: Legacy of Monsters es una serie de televisión basada en el personaje de Godzilla de Toho Co, Ltd, ambientada en el Monsterverse de películas americanas recientes. La serie fue creada por Chris Black, y desarrollada por Black y el famosos escritor de comics Matt Fraction para Apple TV+, continuando los acontecimientos de la película de Godzilla (2014) de Gareth Edwards, llevando la acción hasta Godzilla vs Kong.
Matt Shakman (Wandavision) produce la serie y dirige los dos primeros episodios de esta temporada. Otros directores de la serie son Julian Holmes (2 episodios), Mairzee Almas (2), Hiromi Kamata y Andy Goddard (2). Chris Black escribe los dos primeros episodios y el décimo, mientras que Matt Fraction aparece acreditado como episodio del noveno. Otros guionistas son Andrew Collville, Milla Bell-Hart, Amanda Overton, Karl Greenfeld y la también autora de comics Mariko Tamaki.
En lo relativo a los personajes, el principal acierto de la serie es el casting de Kurt Russell y su hijo Wyatt para interpretar a Lee Shaw un militar del ejército de EE.UU. que en los años 50 tiene una participación clave en la creación de Monarch. Kurt interpreta a la versión más vieja de Shaw del presente, mientras que Wyatt interpreta a la versión más joven.
En el pasado conoceremos a Anders Holm como Bill Randa, un criptozoólogo que se convierte en uno de los fundadores de Monarch. John Goodman retoma en la serie su papel de Kong: La isla calavera (2017), interpretando a un Randa más adulto. Mari Yamamoto interpreta a Keiko Miura, una científica que investiga monstruos con Lee Shaw y Bill Randa en la década de 1950, y que es la abuela de los personajes del presente.
En el presente de 2014 tenemos a Anna Sawai como Cate Randa, una profesora de San Francisco que sufre estrés postraumático y cuya búsqueda de su padre desaparecido la lleva a descubrir su relación con Monarch. Ren Watabe es Kentaro Randa, hermanastro de Cate que se une a ella en un viaje para encontrar a su misterioso padre. Kiersey Clemons es May, una hacker estadounidense que vive en Japón. Joe Tippett es Tim, un empleado de Monarch demasiado entusiasta que sale al campo para rastrear los documentos perdidos de la organización, mientras que Elisa Lasowski interpreta a Michelle Duvall, una agente de campo de Monarch que resulta ser hermana de Sandra Brody (el personaje interpretado por Juliette Binoche esposa de Bryan Cranston que moría al principio de Godzilla).
En líneas generales me ha gustado Monarch. La serie tiene muchas cosas positivas de comentar. Empezando por el éxito general de las dos historias en dos momentos temporales diferentes que sirven para explicar la historia de la creación de Monarch en el pasado, mientras que en el presente la búsqueda de los tres jóvenes protagonistas hace de puente entre las diferentes películas de la serie.
Las apariciones de los monstruos son pocas pero impactantes. Godzilla tiene una potente aparición en el episodio piloto, situado en el 2014 de la primera película de Godzilla, durante su ataque a San Francisco. Y esta escena es alucinante. En general, cada vez que aparece un MUTO, la serie sube el nivel y nos da lo que en realidad estamos pidiendo los espectadores. Si algo deja claro la serie es que Apple ha tirado la casa por la ventana con Monarch. Los efectos digitales con las distintas apariciones de los monstruos, y las localizaciones por todo el mundo hacen de Monarch el equivalente en televisión del mayor blockbuster veraniego.
El principal problema que puede decirse de Monarch es que en muchos momentos los espectadores hemos visto una serie de monstruos SIN monstruos. Y esto a pesar que los showrunners Chris Black y Matt Fraction han acertado a la hora de conseguir que conectáramos con los protagonistas humanos de la serie. En especial tengo que quitarme el sombrero ante el trabajo de Kurt Russell y su hijo Wyatt al interpretar a Lee Shaw en dos momentos temporales. Sobre todo Kurt ha demostrado que tiene el carisma intacto y cada vez que aparece en pantalla el interés de la serie aumenta.
De los dos momentos temporales creo que me quedo sin duda con la del pasado en que conocemos la creación de Monarch a través de los ojos de sus tres fundadores, el mencionado Lee Shaw, un militar que entrará en un mundo de monstruos que supera sus sueños más locos, Bill Randa, el personaje interpretado por John Goodman en una versión más joven, y el nuevo personaje Keiko Miura que va a ser el corazón de la serie. Sus investigaciones en el pasado me resultan muy interesantes, y me gusta mucho la forma en que han resuelto que Monarch al principio de Kong: Isla calavera era una empresa casi desahuciada que mendiga presupuesto en Washington. Un elemento que hace de esta serie un concepto del siglo XXI es que los dos hombres están claramente enamorados de Keiko pero ella es independiente y demuestra tener otras prioridades antes que las sentimentales.
El problema de la serie está en toda su parte central, donde la búsqueda del padre de Cate y Kentaro por todo el mundo alcanza niveles casi ridículos. De hecho, Hiroshi Randa, el hijo de Keiko y padre de Cate y Kentaro es el gran problema de la serie. Empezando por la locura de tener dos familias en San francisco y Tokio, y siguiendo por unos viajes que son el mcguffin de la serie y la excusa que saca a la luz diferentes MUTOs situados en lugares diferentes del globo. La serie hace una cosa muy bien relativa a Shaw, el único miembro del trio fundador que aparentemente sigue con vida, para justificar su desaparición y que a pesar de tener más de 90 años se conserva extraordinariamente bien. Pero esto que es super chulo sobre Shaw provoca algo ridículo por parte de Hiroshi Randa, al no investigar la evidencia que supone que Shaw siga con vida todos esos años después. Las absurdeces de la serie suceden a partir de los años 80 y es una pena.
La parte central de esta primera temporada sufre además al alejarse de la trama principal del presente, con una parte relativa a la identidad de May que es la parte más floja de la serie. Y narrativamente entiendo que esto se muestra para plantear una nueva conexión con las películas, pero al final son momentos bastante flojos que nos quitan de ver lo que nos interesa, que son los MUTOs. En toda la trama del presente hay una indefinición constante con todo lo que supone Monarch, que es mostrado casi como los malos de la serie en muchas fases, quedando al final como unos incompetentes que se niegan a investigar las evidencias que tienen delante de ellos, al creer que son demasiado locas. Sin embargo, cuando todas las hipótesis se han descartado, al final la que queda, por muy improbable o loca que parezca, es la respuesta correcta. Y es justo lo que deciden no investigar, para sonrojo del espectador, a pesar de tener evidencias físicas que lo respalda, personalizadas en la figura de Shaw.
Sin embargo, aunque como digo la serie en su parte central decae bastante, la verdad es que los dos últimos episodios han resultado super emocionantes gracias a un giro que se plantea en la recta final. Prefiero no desvelar esta sorpresa por si te animas a ver esta serie. Sólo diré que como lector de comics de superhéroes, en realidad era algo que llevaba pensando desde que empezó la serie, al ser un cliché del género. Algo que en cuanto empezó el noveno episodio tuve claro que iba a suceder. Dicho esto, que lo supusiera no impidió que el momento me resultó super emocionante y sea uno de los mejores momentos de toda la serie. Un momento que en realidad no implica a ningún monstruo gigante, dado que para ese momento los protagonistas ya se habían ganado un hueco en nuestros corazones.
He intentado comentar mis impresiones sin spoilers dado que tengo claro que muy poca gente está suscrita a Apple TV. En mi opinión la serie merece la pena, sobre todo si eres fan del Monsterverso. Si es el caso, no te la puedes perder. La trama del presente resulta menos interesante que la del pasado en toda la parte central, hasta que pega el acelerón al final de séptimo episodio. Esa parte puede resultar un problema, como lo es también la falta de monstruos en muchas fases de la serie. Por suerte, la buena construcción de los personajes hará que aguantes el visionado y su final resulte super emocionante y satisfactorio.
Además, el final abierto que plantea la serie creo que va a servir de puente de cara al estreno de la nueva película de Godzilla vs. Kong: The new empire, que se va a estrenar en breve. De hecho, espero que estos personajes aparezcan en la película. Si no lo hicieran el bajón sería importante. Pero no creo que eso llegue a suceder, porque no tendría sentido construir lo que han hecho aquí si no va a ser tenido en cuenta de aquí en adelante. En todo caso, es un buen momento de ser fan del cine de monstruos.
Comparto el trailer de esta serie:
Monarch: Legacy of monster empezó muy bien pero la forma en que se desinfla en la parte central hace que mi valoración no sea todo lo buena que me hubiera gustado, aunque consigue terminar a buen nivel.
PUNTUACIÓN: 7/10
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La unión de David Ayer y Jason Statham en Beekeeper: El protector nos trae un combo perfecto para los fans del cine de acción.
PUNTUACIÓN: 7/10
La brutal campaña de venganza de Adam Clay (Jason Statham) adquiere tintes nacionales tras revelarse que es un antiguo agente de una poderosa organización clandestina conocida como «Beekeeper».
David Ayer (1968) es un director conocido por sus películas policíacas ambientadas en Los Ángeles y que tratan sobre las bandas y la corrupción policial. Entre sus guiones figuran la increíble Training Day (2001), The Fast and the Furious (2001) y S.W.A.T. (2003). También ha dirigido Harsh Times (2005), Street Kings (2008), End of Watch (2012) y Sabotage (2014). Ese mismo año dirigió el drama bélico Fury, ambientado en la 2ª Guerra Mundial con Brad Pitt, y en 2016 dirigió la película de superhéroes Escuadrón Suicida del Universo Extendido de DC, y después la decepcionante Bright (2017) para Netflix. The Tax Collector (2020) era su última película hasta la fecha.
La película ha sido escrita por Kurt Wimmer, director de películas de acción como Equilibrium (2006) y Ultraviolet (2006) que en los ultimos años parece más centrado en su faceta de guionista, habiendo realizado los guiones de Total Recall y Point Break, Salt protagonizada por Angelina Jolie y más recientemente el guion de la terrible Expend4bles, también con Jason Statham. La película de 105 minutos de duración cuenta con fotografía de Gabriel Beristain, montaje de Geoffrey O’Brien y música de Dave Sardy y Jared Michael Fry
Además del incombustible Jason Statham como el omnipresente protagonista Adam Clay, en el reparto de la película tenemos a Emmy Raver-Lampman como la agente del FBI Verona Parker, Josh Hutcherson como Derek Danforth, Jeremy Irons como Wallace Westwyld, Jemma Redgrave como la presidenta Danforth, Minnie Driver como la directora Howard y Phylicia Rashad como Eloise Parker.
Beekeper lo que se espera ella. A partir de un drama provocado por el suicidio de una amiga que ha sufrido una estafa de internet, un apicultor interpretado por Jason Statham empezará una búsqueda de venganza en la que nadie estará a salvo. El guion es ridículamente divertido, al plantear Statham diálogos que nos explican el mundo de las abejas y su sociedad en colmena que sirven también de metáfora de la sociedad americana
Como buena película de acción con tío duro, uno de los malos se encarga de informarnos lo puto amo que es Statham y como no tienen esperanza y van a ser ejecutados. En la parte de los villanos, la película plantea un combo de veterano interpretado por Jeremy Irons y el joven Josh Hutcherson que es un niñato sobre protegido que siempre hizo lo que le dio la gana. Una constante de la película es contrastar al veterano Statham que es un artesano del mundo real frente a unos jóvenes asquerosos que en su mayoría son hackers informáticos y merecen la muerte al aprovecharse de la gente mayor. Y que sorprendentemente Statham no mata, al buscar a los jefes del tinglado y no los operadores telefónicos que realizan las estafas. Este elemento resulta interesante, la verdad, porque Statham no busca la destrucción masiva que podría esperarse sino que es bastante quirúrgico.
La película plantea unos enemigos freaks que ofrecen unos buenos enfrentamientos de Statham, pero donde más dulce lo encuentro es en los combos contra múltiples enemigos, como la escena contra SWATS o contra los seguratas que aparecen en el trailer, que sirven para demostrar que Sthatham se encuentra en plena forma.
Como comentaba al principio, la película no ofrece prácticamente ninguna sorpresa, lo que hace que la identidad de la madre del asqueroso villano interpretado por Josh Hutcherson me haya hecho mucha gracia. Esto sirve para reforzar una idea muy popular en el entretenimiento americano actual, y es que los políticos van de la mano de los criminales que se aprovechan de la gente corriente. En todo caso, diría que la película no acaba de tomarse muy en serio a si misma, con lo que las locuras absurdas de la parte final no me suponen ningún problema.
Me encantan las hamburguesas con queso, no me importa comerme una de vez en cuando si es buena. Y he disfrutado con el entretenimiento que me ha dado Beekeeper, no le pido más a una película de acción de este tipo.
Comparto el trailer de la película:
Beekeeper es una película que no ofrece especiales novedades pero resulta super entretenida y me ha dado lo que quería. No le pido más.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Termina Ultima Invasion, la miniserie que sirve de plataforma de lanzamiento de un nuevo universo Ultimate, realizada por Jonathan Hickman, Bryan Hitch, Andrew Currie y Alex Sinclair. Hoy comento con spoilers mis impresiones del último número.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
¡Las líneas del tiempo y los Universos chocan! Iron Man debe elegir entre el menor de dos males: El Hacedor o Kang. Pero ¿qué secreto conoce sobre los hombres detrás de las máscaras? Al final de todo, el mundo fuera de tu ventana cambiará para siempre. No te pierdas esta conclusión gigantesca y llena de acción, ¿o es sólo el comienzo…?
Este último número es una grapa doble con 56 páginas.
Me sabe mal, pero Ultimate Invasion me ha parecido un bluf. Pero Marvel ya tiene lo que quería. Porque la primera idea que me deja este comic es que lo importante era el objetivo, tener una nueva realidad alternativa que poder llamar «Ultimate», y el como hacerlo era completamente secundario. Sin embargo, el objetivo de presentar no un nuevo mundo sino personajes que te interese saber qué van a hacer no lo han conseguido en absoluto. De hecho, ya confirmo que me bajo del carro y no compraré ninguna de las nuevas colecciones que ya se anuncian para los próximos meses con el renovado sello «Ultimate».
Pero por no ser cenizo, tengo que decir que me parece un lujo poder disfrutar de un Bryan Hitch con la plenitud creativa alucinante que estamos viendo en los últimos años. Y si Hitch es muy bueno de normal, verle en un comic con tiempo suficiente hace que su dibujo, junto al entintado de Andrew Currie y el color de Alex Sinclair, cuenta con un nivel de detalle como el que le recordaba en Ultimates o Authority. Por el nivel de detalle, pero también por la personalidad. Abajo tenéis unas páginas de muestra para que flipéis. Aunque la historia de Hickman no me ha gustado, reconozco que Hitch es uno de esos artistas que hacen que merezca la pena leer cualquier cosa que publiquen. Así de bueno es. Y sólo por él no me sabe mal haber comprado este comic.
Sin embargo, la historia de Hickman me ha parecido un bluf de grandes dimensiones. Empezando que para sorpresa de nadie, lo importante para Hickman es el high-concept, con unos personajes que podrían ser así o al contrario y no lo notaríamos porque no tienen ninguna personalidad. Hickman plantea un comic protagonizado por Howard Stark en el que su destino te da igual porque no es ni habla como una persona real. como siempre en Hickman, es la pieza del engranaje que tiene que hacer lo que hace para que el final deje el tablero donde Marvel quiere. Y lo mismo para el Hacedor, el villano super listo que es una versión oscura de Reed Richards del universo Ultimate original que es el constructor de este mundo al jugar con su pasado y que pierde al final porque otra persona acaba siendo más listo que él y inventa un objeto mejor que el objeto todopoderoso creado antes por él. Por muy bueno que sea Hitch, es el guionista el que tiene que insuflar personalidad a los personajes, y por eso este comic falla de forma tan estrepitosa. Y al no enganchar nada, por muy bonitos que sean los dibujos de Hitch, son todo fuegos de artificio sin chispa.
Reconozco que aparte de la necesidad de crear el high-concept que justifique la creación de este mundo, leyendo este comic me da la sensación que la pregunta «¿no sería molón si…? es lo que ha movido todo su análisis de lo que quería incorporar a este universo Ultimate:
– ¿Por qué no convertir al Reed Richards del Universo 6160 en una especial de Doctor Muerte con armadura porque si? Hecho.
– Aunque su carisma sea menos mil y tampoco voy a plantear que tenga personalidad, ¿por qué no hacer que un Kang aún más plano de lo normal construya un ejército de centenares de clones de Vengadores que no existen en esa realidad y no pintan nada en la historia? A por ello.
– Me sabe mal que mi primera etapa en el Universo Ultimate se cancelara porque no interesó a casi nadie. ¿Por qué no reciclo detalles de esa etapa para esta, como la ciudad de tiempo nulo del Hacedor? (Elemento que por otro lado Hickman ya recicló para X-Men en la figura de los Hijos de la Cámara). Total, casi nadie leyó esos comics Ultimate, nadie lo notará. SIN PROBLEMAS.
Otro tema que me parece aburrido y sin interés es que el principal cambio del Hacedor en este mundo ha sido convertirlo en una autarquía superpoderosa que se ha repartido el mundo. (Una idea que ya vimos mejor desarrollada por Mark Millar hace 20 años en la Fraternidad de Wanted). De forma que el mismo Hickman que hace unos años reinició la franquicia mutante con el inicio de la saga de Krakoa ahora ha convertido a los mutantes en los principales villanos de este mundo, al controlar Fuego Solar (y sus ayudantes) Japón y parte de Asia, Emmanuel DaCosta Sudamérica y los hermanos Rasputín Rusia y los países anexos del este de Europa. Esta miniserie se supone debe plantear un tablero que resulte interesante al lector, pero en mi caso no me puede dar todo más igual dado que estos personajes no son gente con carisma o personalidad, sino sólo arquetipos y malas versiones de los personajes «normales» del 616 que han convertido en malos como en un What if? deficiente. Que al final, es lo que esto es, un What if? malo a los que los editores de Marvel han dado ínfulas de importancia.
De hecho, algunos momentos de Hickman molan porque los dibuja Bryan Hitch y porque en realidad aluden a otros comics previos. Por ejemplo, la splash page de Iron Man contra el Hacedor que recuerda la página de Esad Ribic en Secret Wars con Reed Richards y Victor Von Doom enfrentados. Pero emociona porque Hitch es un crack, no por ver a unos personajes que son cáscaras vacías. De hecho, para ser un comic vendido por Marvel como extremadamente «importante», no he dejado de ver momentos que se inspiran peligrosamente en otros comics previos de la Casa de las Ideas. Comics que son mucho mejores que este, claro. Desde el momento en que el propio Hickman se construyó el salvavidas de «Los buenos artistas copian» al principio de la miniserie, no podía salir nada bueno de Ultimate invasion, al ser una historia de Hickman en la que todo vale.
Como comento siempre, el objetivo de cualquier comic mainstream de pijameo es dejar al lector con ganas de leer el siguiente. En el caso de este Ultimate invasión, esto no se cumple. De hecho, lo malo de leer un comic sólo por el dibujo es que cuando Bryan Hitch deja de dibujar, con él se va todo el interés. Marvel ha dejado a Hickman como el creador de los comics «importantes» de la editorial, pero en parte simboliza perfectamente porqué los comics Marvel enganchan a cada vez menos lectores, al plantear una y otra vez crear versiones «mejores» de los héroes clásicos que sin embargo los lectores no les reconocemos y por tanto no nos enganchan. A los mutantes me remito. Visto lo visto, hay que echarse a temblar con lo que Hickman va a plantear en G.O.D.S., la miniserie dibujada por Valerio Schiti en la que Hickman va a reordenar todo el panteón cósmico de Marvel con nuevos conceptos. Conceptos que me temo no van a ser mejores que los que había, pero probablemente si serán más «molones». Y así seguirá las cosas mientras no haya un cambio de guardia editorial.
Comparto las primeras páginas del comic:
Marvel ya tiene lo que quería, un nuevo universo Ultimate con el que jugar. Lástima que la forma de conseguirlo ha sido a costa de los personajes.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
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El estreno de Echo en Disney+, la serie de Marvel Studios centrada en el personaje presentado en la serie de Ojo de Halcón interpretado por la actriz discapacitada nativo-americana Alaqua Cox, me presentaba muchas dudas, pero también la esperanza de un buen entretenimiento. Una vez vista, hay muchas cosas que comentar.
PUNTUACIÓN: 5/10
Artículo CON spoilers.
Spin-off de la serie «Ojo de Halcón» del MCU. Marvel Studios presenta «Echo», protagonizada por Maya Lopez (Alaqua Cox). Tras los sucesos en Nueva York vistos en Ojo de Halcón, Maya es perseguida por el imperio criminal de Wilson Fisk (Vincent D’Onofrio). Cuando el viaje la lleva a casa, deberá enfrentarse a su propia familia y a su legado.
Echo ha sido creada por Maryon Dayre una guionista y productora que ha trabajado en Better call Saul. Echo es una serie de 5 episodios que se han estrenado simultáneamente en Disney+, imitando el modelo de Netflix. La serie ha sido dirigida por Sydney Freeland (directora de origen navajo) y Catriona McKenzie (una directora y productora australiana), con los guiones firmados por Dayre y el equipo de guionistas formado por Josh Feldman, Steven Paul Judd, Ken Kristensen, Rebecca Roanhorse, Bobby Wilson, Jason Gavin, Shoshannah Stern, Chantelle M. Wells, Amy Rardin y Ellen Morton. Para esta serie Marvel ha contratado al músico Mato Wayuhi para realizar la banda sonora.
En el reparto encontramos a varias caras conocidas del MCU, empezando por la protagonista Maya López / Echo que fue presentada en la serie de Ojo de Halcón. Echo está interpretada por Alaqua Cox, una actriz nativo americana nacida sorda y que además ha sufrido una discapacidad adicional al sufrir la amputación de un pie. Junto a Alaqua volvemos a ver a Vincent D’Onofrio como Wilson Fisk / Kingpin y Charlie Cox como Matt Murdock / Daredevil.
El resto del casting de la serie en sus papeles principales lo forman Zahn McClarnon como William López, el difunto padre de Maya y antiguo comandante de la Mafia del Chándal de Kingpin. Cody Lightning interpreta a Biscuits, un primo de Maya, Graham Greene como Skully, Chaske Spencer como Henry, Tantoo Cardinal como Chula y Devery Jacobs (que acaba de poner la voz a Kahhori en la segunda temporada de What If…? de Marvel Studios), interpreta a Bonnie, otra prima de Maya.
Empezando a valorar Echo por las cosas positivas, las personas sordas y en general la comunidad nativo americana deben sentirse super contentos con esta serie debido a la representación que se hace de ambos colectivos en una serie mainstream de Marvel Studios emitida por Disney+ en todo el mundo. La serie en muchos momentos parece hecha por y para la comunidad sorda, al hablar prácticamente todos los personajes en idioma de signos. (Luego comento la excepción, que es importante por dos motivos). Hay pocas o ninguna serie protagonizada por una actriz sorda (a la que además la falta un pie), y que Marvel se atreviera a hacerlo pensando únicamente en estos aspectos de representación merece ser valorado muy positivamente.
Uno de los principales problemas que me planteaba a priori la serie Echo era lo difícil que veía que una actriz sorda aguantara la serie, debido a la falta de carisma que Alaqua Cox tuvo en la serie de Ojo de Halcón, siendo un personaje unidimensional que en todo momento se movía por el cliché de «tía dura siempre enfadada». Los creativos de Marvel resolvieron esto con un guion que bebe de las leyendas de la comunidad Choctaw, una nación nativo americana asentada en Oklahoma, conectando el origen de Maya a esta cultura. Volviendo al aspecto de la representación, que el público mainstream pueda ver una historia que destaca de esta manera la cultura Choctaw seguro debe ser motivo de felicidad para ellos. Y volviendo al personaje de Maya, me alegro que los guionistas encontraran una historia que justifique la existencia de esta serie con Alaqua Cox de protagonista, creando una historia conectándola a su cultura que sólo podía tenerla a ella de protagonista. Empezando con el propio nombre de ECHO (Eco), que queda explicado de forma satisfactoria en el último episodio a pesar que nadie llama así a Maya López en toda la serie.
Otro de los aspectos positivos de Echo es ver a Vincent D´Onofrio retomando a Wilson Fisk / Kingpin. La fuerza que D´Onofrio transmite al personaje me parece fantástica, teniendo la presencia imponente que siempre tuvo en los comics. Hablando de castings perfectos, él lo es. D´Onofrio destaca también en los momentos que siente debilidad por sus sentimientos hacia Maya, a la que siente como si fuera su hija, aunque sea desde una vertiente malsana y manipuladora. La relación Maya / Wilson Fisk es otro de los puntos fuertes de la serie, y gracias a D´Onofrio estos momentos funcionan y son lo mejor de la serie. Luego entraré a comentar también elementos negativos, pero en general estoy contento de haber visto de nuevo a Vincent D´Onofrio.
Echo en los trailers se vende como una serie de acción. De hecho, al inicio de los episodios hay un aviso de «contenido para adultos» supuestamente por la dureza de algunas imágenes. Y dentro de lo positivo, la pelea del primer episodio con la aparición de DAREDEVIL me parece lo mejor de la serie. La coreografía de toda esta escena me parece brutal, empezando por el primer asesinato que comete Maya a partir del cual se suelta y empieza a cogerle el gusto por provocar dolor extremo a sus enemigos. Además, el combate Maya vs DD tiene algunos combos alucinantes que te hacen querer ver la escena una y otra vez.
Pero aquí empezamos con los elementos negativos, que lamentablemente los hay a porrones. En relación a este primer y excelente combate, lo primero negativo es el hecho que Daredevil sólo aparece estos 2 minutos de combate y ya no vuelve a aparecer en toda la serie. Y ante todo quiero que quede claro que no quería que Echo fuera una especie de Daredevil temporada 0.5 similar a lo que pasó con The book of Boba Fett y The Mandalorian. Echo debía tener su propia historia y me parece bien. Pero eso es una cosa, y otra el uso que hacen de Daredevil en el combate. La pelea como tal me gusta, pero su final provocó que me enfadara muchísimo, al plantear que después de ver Matt como Maya y sus compinches asesinan a varias personas ¡les deja ir! Es ridículo y absurdo, empezando porque tal y como está planteada la pelea, Matt ha derrotado a Maya aplastándola con una estantería. Que justo en este momento Daredevil se marche y deje impunes y libres a unos asesinos es lamentable. Para esto no haber usado a Daredevil, porque le han dejado a la altura del betún.
Y entiendo que habrá quien piense «si DD la detiene entonces no hay serie». Pero esto no es cierto pensando que justo antes vimos a Kingpin sacando a Maya de un problema con la policía. Otro momento absurdo, todo sea dicho, porque una cosa es que los abogados y jueces de Fisk dejen libre a alguien y otra que la policía no llegue a hacer la detención de un delito cometido in-fraganti. Pero volviendo a esto, tal y como plantean el combate, Daredevil debería haber detenido a Maya, no dejarla libre. Que no suceda es el primero de un montón de problemas que tiene la serie. Además, Clint Burton ya derrotó a Maya en la serie de Ojo de Halcón, no entiendo que no se hayan atrevido a mostrar que pierde una pelea cuando de hecho ¡luego en el tercer episodio también pierde otra pelea! Bueno, en realidad Maya no pierde la pelea, se rinde para que no hagan daño a su familia. Pero es super absurdo. ¿Alguien comentó que sería machista que una mujer empoderada protagonista de una serie no puede perder una pelea y por eso no se atrevieron? No lo entiendo. Porque no tiene sentido.
Volviendo al tema de las peleas, el combate de Maya vs DD es el mejor de la serie. Pero eso es también por demérito de la otra pelea que tenemos en el tercer episodio, que me parece lamentable y no está al nivel que se espera de una serie de Marvel Studios. De hecho, resulta arriesgado considerar a Maya una serie de acción cuando en realidad sólo tenemos dos escenas de acción en toda la serie. Una muy buena, eso si. Esta escena del tercer episodio tiene posiblemente el peor montaje que he visto de una escena de acción en muchísimo tiempo. En ella se intenta simular un largo plano secuencia un poco como en el primer episodio, aunque ahí los cortes se ven y quedan bien. Sin embargo, da la sensación que no se dieron cuenta durante el rodaje que las escenas rodadas no encajaban entre si, de forma que con la cámara fija y sin cambiar el plano la acción tiene dos saltos como de medio segundo en medio de la acción. Tremendo. Pero peor es pensar que este montaje lo vieron gente de Marvel y lo dieron por bueno y se ha estrenado así. No cabe duda que el standard de calidad de Marvel en lo relativo a la acción ha pegado un bajón brutal con la ampliación de contenidos de los últimos años.
Pensando únicamente desde el punto de la acción, lo del climax final no puede ser considerado pelea. Dado el actual clima político, no es sorpresa que los creativos de Marvel planteen un «girl-power» como final de la serie, ampliado a «mujeres Choctaw unidas contra los blancos». Lo malo es que la ejecución es lamentable y la escena provoca unas risas involuntarias que deslucen completamente el final. No se si emocionalmente alguna mujer nativo americana se habrá sentido emocionada por esta muestra de sororidad a través del tiempo, pero como escena de acción es lamentable y como climax de una serie mainstream de gran presupuesto, resulta un poco ridícula.
Estas semanas estoy viendo la segunda temporada de Reacher. Y veo una serie de televisión más que digna que sabe lo que es y no se avergüenza de ello. Y como narrativa serializada semanal que es sus creativos plantean que en todos los episodios haya al menos una escena de acción para dejar satisfechos a los fans del género. En ese sentido veo Echo y no se a lo que juegan los creativos de Marvel. Desde luego, no tengo claro que ellos supieran qué tipo de serie querían hacer. En los meses previos al estreno se comentó mucho que Echo estaba teniendo extensos reshoots que habían cambiado sustancialmente la idea inicial. Por eso, frente a una duración inicial que se comentaba que podía ser de 8 episodios finalmente se han reducido a 5. Y puedo imaginarme que igual en la idea inicial había mucha acción que ha desaparecido en el montaje final. No lo se. Y viendo la serie en los screenings, es más que probable que los productores de Marvel se dieran cuenta que a la serie la faltaba punch y por eso plantearon el estreno simultáneo de todos los episodios y no un estreno semanal. Creo que un mal boca a boca no afecta a una serie corta estrenada de un tirón al modo Netflix, pero tengo claro que seguro si hubiera afectado de haberse estrenado semanalmente, con mucha gente dejándola a media. Tener por ejemplo un episodio como el cuarto sin acción en la que los personajes hablan y se convierte en anodino podía echar a la gente para atrás después de una semana, pero si justo a continuación de verlo puedes ver el siguiente, probablemente acabes de ver la serie.
En lo relativo a la acción, la falta de identidad y de personalidad sin duda me resulta un problema. Y si pensamos en la forma en que se ha promocionado la serie como una serie super dura rellena de acción y lo que es en realidad, el resultado no puede ser más decepcionante.
Lo mejor de la serie además de la aparición de Vincent D´Onofrio son los primeros 20 o 25 minutos del primer episodio en los que nos cuentan el origen de Maya desde que era niña hasta el final de Ojo de Halcón. En esos minutos se sitúa el combate de Maya y Daredevil y culminan con Maya aparentemente asesinando a Wilson Fisk con un disparo a la cabeza a bocajarro.
Tras esto la serie da un salto de 5 meses, y vemos a Maya disminuida físicamente por una herida abierta de la pelea de Nueva York. Voy a repetirlo. Después de 5 meses Maya sigue teniendo una herida abierta provocada por la pelea en Nueva York y sigue con vida. Esta ridiculez en realidad no es un problema grave, no creo que la serie sea un desastre porque Maya no fuera al médico en todo este tiempo. Aunque sea absurdo siendo suave. Pero detalles como este, o que Maya no sea detenida, o que DD abandone la pelea… si son chinas que se van poniendo en el camino y que provocan que como espectador sientas que la historia está fallando. Y chinas como estas las hay a montones en todos los episodios, generando un gran queso de gruyère que provocan que el final las sensaciones tras ver Echo no sean satisfactorias.
Estos detalles son pequeños problemas. El problema grande de verdad es que excepto Vincent D’Onofrio tenemos a unos actores terribles en esta serie. En este sentido, Graham Greene es un actor de amplísima experiencia que me gusta, en su caso no diré que lo hace mal pero si que está super desaprovechado en la serie y no hace nada de interés aparte de ser una cara conocida. Y hay dos problemas, uno el de la propia calidad interpretativa de estas personas que son todos nativos americanos, que es bastante cuestionable. El segundo es que al hacer una serie «para sordos», en todas las escenas tienen que actuar, decir sus diálogos y a la vez expresarse en lenguaje de signos. Y estas tres cosas a la vez son una losa insuperable, provocando que estén todos como aprisionados leyendo un texto de un libro. Y este es un problema clave, porque todas las escenas fallan en el elemento emocional porque estamos viendo y leyendo lo que los actores dicen con las manos pero no sienten en realidad. Este es un fail muy grande de esta serie.
Comentaba al principio que todos los personajes hablan lenguaje de signos excepto uno. Y precisamente es Vincent D´Onofrio. Hasta llegan a inventarse una lentilla absurda con un programa de traducción simultánea para que Kingpin pueda comunicarse con Maya sin necesidad de intérprete. Narrativamente puede decirse que tiene sentido, porque Fisk dice amar a Maya pero nunca se molestó en aprender lenguaje de signos, lo que resalta su interés egoísta y su carácter manipulador. Pero desde un punto de vista actoral, que D´Onofrio no tenga que liarse con el lenguaje de signos hace que se pueda centrar en su interpretación, que ya decía antes que me parece estupenda. Esto también me ayuda a ver que probablemente los actores no sean tan malos, simplemente se les pidió hacer demasiadas cosas por encima de sus posibilidades. Pero por un motivo u otro, la realidad es que actoralmente la serie no funciona.
He dejado para casi el final a Alaqua Cox, la protagonista de Echo. Respecto a la serie de Ojo de Halcón los profesores de interpretación que Marvel ha debido contratar para ayudarla la han enseñado a tirar una lagrimita en el momento oportuno, por lo que algo se ha avanzado. Sin embargo, globalmente sigue siendo igual de inexpresiva y limitada en sus cualidades interpretativas, lo que resulta un enorme lastre para Echo. Comentaba que me gusta que la historia se centre en ella y que sólo pudiera tenerla a ella de protagonista, que no sea un cliché al que pusieron a una persona sorda. Pero lo que funciona a nivel general se derrumba por una interpretación sin matices y por las diferentes tonterías argumentales que van apareciendo en los diferentes episodios.
Empezando porque Maya se siente abandona por su familia Choctaw cuando fue su padre el que se fue a Nueva York y es ella la que no contesta los mensajes de sus primos. También está enfadada con Kingpin por utilizarla, pero ella sabía perfectamente que lo que estaba haciendo estaba mal y lo hacía encantada al encontrarse enfadada con el mundo por culpa de la muerte de su madre. Algo que en realidad se intuye pera jamás se muestra en pantalla. Todas las cosas que echa en cara a los demás en realidad son sus propios defectos. Y en realidad su cambio de parecer, el cambio emocional que sufre a lo largo de la serie no llega a verse de forma adecuada ni está bien planteado. La escena al final de la serie en la que su madre muerta la informa que en ella se encuentra el eco de todas sus antepasadas que viven dentro de ella, es un momento «in-your-face» que al menos a mi no me ha funcionado. Aparte de por las malas interpretaciones, por el problema del lenguaje de signos y la propia ejecución deficiente.
Lo siguiente que voy a decir se que va a ser polémico, pero lo voy a decir de la forma más respetuosa pero clara posible. Al principio del post comentaba como positivo la apuesta de la serie por la diversidad y como las personas sordas y las comunidades nativo americanas deben sentirse muy felices con esta serie. Dicho esto, lo que acierta por el lado de la diversidad se convierte en un fracaso a la hora de plantear una buena serie de entretenimiento. Marvel apuesta por la series cuyo único valor es la diversidad, y en mi opinión se está equivocando completamente dado que tendría que buscar hacer SERIES BUENAS POR SI MISMAS QUE ADEMÁS TENGAN DIVERSIDAD. Y Echo buena no es. Y eso que la representación de la cultura Choctaw está clavada, los trajes y canciones son correctos, los mitos y leyendas que vemos entiendo que son esos y el traje tribal de Maya seguro está inspirado en elementos reales de la cultura Choctaw. De hecho, Marvel hizo público que ha trabajado con la comunidad Choctaw para que la representación de su cultura sea adecuada. En decir, ha pagado para que esto esté bien. Algo que por otro lado me parece bien. Dentro del elemento identitario, la serie incorpora varias canciones cantadas por autoras nativas americanas en su lengua tribal, no en inglés. Otro elemento para resaltar lo que para los creativos de Marvel era lo prioritario de esta serie.
El problema no es en realidad una representación que seguro está clavada, sino que al centrarse únicamente en eso, la historia de esta serie de televisión de ficción queda en segundo plano y es todo menos entretenida o interesante. Los episodios se abren todos con varios minutos de flashback de lo que parecen elementos de la cultura Choctaw. En el primer episodio vemos la representación del mito de como los ¿dioses? Choctaw dejaron una cueva en otra realidad y llegaron a la Tierra convirtiéndose en los primeros Choctaw, unos seres aparentemente super poderosos. En el segundo vemos a una antepasada ganando un juego mezcla del futbol y el baloncesto gracias a su inteligencia y en otro vemos a otra antepasada matando a unos forajidos a pesar que su padre no quería que ella fuera representante de la ley. En otro episodio diría que se sugiere (porque está mal contado) que tras el accidente que provocó la amputación del pie de Maya de niña, la madre con cualidades curativas se sacrifica dando la vida para que su hija sobreviva al accidente. Esto último es suposición, ojo, pero diría que esta idea flota en el ambiente.
Todas estas escenas están super alargadas y parece que no pintan nada en la historia, aparte que paran la serie, hasta que descubrimos que todas eran antepasadas de Maya y ella posee su fuerza y sus habilidades una vez asume su herencia Choctaw. Todo ello contado de una forma super burda y nada interesante. Hay ideas que las lees y están bien en el papel, o al menos son correctas. Pero luego la ejecución marca la diferencia entre algo que funciona o no lo hace. El no-climax de la serie en la que 5/6 antepasadas de Maya se unen físicamente a ella en la lucha contra los esbirros de Fisk es una escena fallida. Y ya cuando ella comparte sus indefinidos superpoderes con su abuela y su prima para que ellas también repartan cera, una escena fallida se convierte en una comedia involuntaria.
Pero antes de eso la serie naufraga con un complicado plan de Maya para atacar las infraestructuras de Kingpin a partir de un robo a un tren en marcha ejecutado de forma mediocre. A esto le sigue la sorpresa (¿en serio?) de Maya porque los esbirros de Fisk lleguen a su pueblo cuando claramente no tenía otro lugar donde ir. La pelea del tercer episodio que finaliza también de la peor forma posible. Y por supuesto, todo lo relativo al ofrecimiento de Wilson Fisk a Maya para que vuelva con él a Nueva York, que nunca recibe respuesta. La interpretación de D´Onofrio es genial, pero el guion no hay por donde cogerlo. Y casi prefiero que no expliquen cómo pudo Fisk sobrevivir a un disparo a la cabeza y simplemente despierte, porque obviamente no hay explicación posible.
Sin conocer qué cambios se realizaron en los reshoots, algo que por otro lado nunca sabremos, juzgando la serie por el producto final estrenado veo una serie que puede considerarse un éxito si solo se valora por su visibilización de colectivos, pero que suspende en lo relativo a hacer una buena serie de entretenimiento. El final de esta serie de televisión ofrece un buen final satisfactorio para el personaje de Maya López, pero que no me deja con ganas de volverla a ver en otras películas o series del MCU.
Por cierto, aunque es otro elemento menor, hay otro elemento que me gustaría comentar. Maya López en los comics es una guerrera sorda con el poder de mimetizar las habilidades que ve. Por supuesto, los estilos de lucha, pero no solo eso, dado que Maya toca el piano al nivel del mejor concertista. De ahí el nombre de Echo. Los «creativos» de televisión pensaron que esta habilidad era ridícula y que ellos seguro podían darle un superpoder mejor, uno que además les ayudara a conectar al personaje con sus raíces nativo americanas: Poder conectar con sus antepasadas y utilizar unas habilidades indefinidas. Para sorpresa de nadie, gente de un medio audiovisual miraron por encima del hombro al mundo del comic pensando que las ideas de sus autores son menores y pueden ser ignoradas o manipuladas a voluntad. Obviamente esta Echo el personaje de la serie de televisión no tiene nada que ver con su contrapartida del comic, pero merece destacarse que esta serie de televisión y este personaje no le llega ni a la suela del zapato a la belleza y la poesía visual que me transmitió el comic de David Mack y Joe Quesada que la creó.
En realidad ya no es sorpresa que una serie de Marvel Studios sea montonera y decepcionante, pero se acerca el momento en que decidiré no ver una serie del MCU porque claramente no está pensada para mi. Porque de hecho ya puedo decir eso mismo de varias de las series ya estrenadas, y mi simpatía por los comics me hizo caer en la piedra demasiadas veces. Pero creo que hasta aquí.
Comparto el trailer de esta serie:
Echo ha sido una decepción. No puedo decir que sea mala, pero realmente tampoco es muy buena.
PUNTUACIÓN: 5/10
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Parece que Marvel plantea un retorno a las esencias para Capitán América con el último relanzamiento, al contratar a J. Michael Straczynski, Jesús Saiz y Matt Hollingsworth para devolverles la gloria perdida. He comprado el primer número y comparto mis impresiones.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Hace décadas, Steve Rogers cambió el mundo para siempre. Ahora, fuerzas poderosas tratan de garantizar que no vuelva a hacerlo nunca más. Pasado, presente y futuro chocan cuando el hombre fuera del tiempo se enfrenta a una amenaza decidida a llevar al mundo por un camino más oscuro. J. Michael Straczynski y Jesús Saiz se embarcan en un nuevo y emocionante viaje para el Capitán América.
Joseph Michael Straczynski (1954) es un escritor y guionista de televisión y cómics estadounidense. Es famoso por ser el creador de la serie de televisión Babylon 5 y Sense 8 junto a las hermanas Wachowski. En el mundo de los cómics creó Rising Stars y Midnight Nation, y fue el escritor de una larga etapa y celebrado etapa de The Amazing Spider-Man. En DC Comics creó la serie de novelas gráficas Superman: Earth One con el artista Shane Davis. En 2020 Straczynski fue nombrado jefe del Consejo Creativo de la nueva editorial de cómics AWA de Axel Alonso, donde se encargó de crear el universo compartido utilizado por muchos de sus guionistas, además de escribir series como The Resistance junto a Mike Deodato Jr. Capitán América marca su retorno a Marvel.
Jesús Saiz es un dibujante español nacido en Albacete en 1973. En 2001 comienza a trabajar en el mercado estadounidense, dibujando para DC Comics JLA: Black y 21 Down con guion Jimmy Palmiotti y Justin Gray para el sello Wildstorm. En DC dibujó Manhunter, Omac y Check Mate, además de coincidir con J. Michael Straczynski en The Brave & The Bold. En 2016 Jesús Saiz se pasa a la casa de las ideas tras 15 años trabajando para DC, debutando con ‘Vengadores: Punto Muerto’, un título en el que el Capitán América original, Steve Rogers, recuperaba la juventud. Poco después se anunciaba que Saiz también se hacía cargo de la serie Captain América: Steve Rogers escrita por Nick Spencer. Ha dibujado etapas en Doctor Extraño, Vengadores o más recientemente, en Castigador junto a Jason Aaron y Paul Azaceta.
Empezando con el comic en si, lo primero a comentar es mi alegría porque Marvel ha optado por un equipo creativo de primer nivel para esta colección. He expresado mi insatisfacción por ejemplo por el apartado gráfico de Los Vengadores de Jed MacKay, pero tener a Saiz en el dibujo ha sido uno de los elementos claves que me animaron a comprar esta grapa, pensando que Straczynski es autor de comics geniales pero también de otros más bien montoneros.
Y si esta grapa me deja con una idea, es que Straczynski conoce perfectamente a Steve Rogers. Al Capitán América también, claro. Pero estamos ante un comic pensado para arrojar luz sobre un periodo que nunca antes (que yo recuerde) se ha tratado. El periodo de 4 años entre 1936 y 1940 antes de convertirse en Super Soldado en el que el huérfano Steve Rogers tuvo que buscarse la vida sólo en las duras y frías calles de Nueva York. La trama con la nueva amenaza a la que se enfrentará el Capitán América en el presente apunta maneras, entre otros motivos por plantear un enemigo sobrenatural, algo poco habitual. Pero lo que de verdad me ha interesado es el flashback, algo que podría pensarse que va a ser algo trillado sin interés.
La clave de convertir a Steve Rogers en el protagonista me gusta mucho, y es su corazón el que marca el camino a todo lo demás. Empezando por su vocación de ayudar a sus vecinos cuando se encuentran en problemas, apoyándoles en lo que está en su mano. Junto a esto, me gusta mucho como el comic está totalmente implicado en el Universo Marvel, de forma que veremos lo difícil que lo Steve tiene para tener una vida personal cuando todo el mundo va a pedirle ayuda y él se lo deja todo para luchar contra amenazas que pueden destruir el planeta. La aparición de Sue Storm me funciona completamente y de alguna manera me resulta la guinda de un pastel que tiene todos los ingredientes que me gustan.
Y por supuesto, el comic funciona porque el dibujo es TOP. Jesús Saiz es un gran narrador. Sabe cuando ser espectacular, empezando con la escena inicial de acción o con la llegada de los 4F, pero es aún mejor a la hora de transmitir la emoción de la historia, con una primera escena de Steve recordando a su madre super emocionante. Me repito mucho, pero no vale cualquier dibujo, cuando ves un buen comic con una buena historia cuyo dibujo hace que la experiencia lectora sea maravillosa, es cuando descubres lo que es la MAGIA del comic. Y de momento, este comic lo tiene. Junto a Saiz, el color de Matt Hollingsworth es también perfecto, ayudando a que los dos momentos temporales se distingan sin problemas y ayudando a que la lectura sea espectacular cuando toca y emocionante el resto del tiempo.
El objetivo de un comic tiene que ser siempre provocar que el lector quiera leer el número siguiente. Esto es doblemente importante si hablamos del inicio de una nueva etapa. Y pinta que este nuevo / viejo Steve Rogers va a darnos muchos momentos gloriosos en los próximos meses. Yo estaré aquí para verlo.
Comparto las primeras páginas del comic:
El éxito de J. Michael Straczynski en relanzar Capitán América es total, y una parte importante de este éxito viene del estupendo dibujo de Jesús Saiz y Matt Hollingsworth. Ganazas de seguir leyendo.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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