Siguen los estrenos de películas interesantes en streaming. En este caso quiero recomendar 13 vidas, la película de Ron Howard inspirada en hechos reales que ha sido estrenada recientemente por Prime Video.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Basada en la historia real, «Trece vidas» es el relato del rescate de un equipo de fútbol de la cueva de Tham Luang, en Tailandia, tras quedar atrapado por las lluvias torrenciales y peligrosas inundaciones
Trece vidas es una película inspirada en el rescate en la cueva de Tham Luang, dirigida y producida por Ron Howard, a partir de un guión escrito por William Nicholson a partir de una historia suya y de Don MacPherson. Sayombhu Mukdeeprom es el director de fotografía, James D. Wilcox realizó el montaje y Benjamin Wallfisch la música. La película se estrenó en cines de modo limitado el 29 de julio de 2022, para empezar a emitirse en streaming en Prime Video la semana siguiente, el 5 de agosto. 13 vidas ha contado con un presupuesto de 55 millones de dólares y fue rodada en localizaciones de Tailandia y Australia, contando con una duración de 147 minutos.
Viggo Mortensen, Colin Farrell, Joel Edgerton y Tom Bateman son las caras más conocidas de un reparto principalmente formado por actores asiáticos.
Ron Howard es un director super sólido con una filmografía ecléctica y variada. Su nueva película inspirada en hechos reales es un canto al poder de la humanidad cuando nos unimos por una buena causa, como fue el caso de este rescate de unos niños que quedaron atrapados en una cueva subterránea, que movilizó recursos y personas literalmente de todo el mundo. Porque no son sólo los submarinistas, todo un pueblo se unió para impedir que los acuíferos inundaran las cuevas tras las copiosas precipitaciones, lo que mantuvo con vida a los jóvenes hasta que fueron rescatados.
Narrativamente Howard da otra lección con esta película. Me parece una pasada como rueda estos espacios subterráneos inundados, consiguiendo que se vea perfectamente lo que pasa y a la vez que sientas el terror de poderte quedar atrapado en cualquier recodo de estas cuevas, algo que son aspectos super complejos y casi antagónico.
Para ser una película de dos horas y media en la que la acción está confinada a espacios claustrofóbicos mientras los submarinistas de rescate intentan salvar a los críos, Howard consigue hacerla super apasionante y entretenida, y me tuvo con el corazón en un puño durante la mayor parte del metraje. De hecho, a pesar de no conocer los detalles concretos del rescate, sí recordaba que al final salvaban a los niños, y sin embargo hay una sensación de cuenta atrás y de tensión tan chula en la película que me tuvo dudando por la resolución de la historia en varios momentos.
El reparto me parece que está super bien. El carisma de Viggo Mortensen y Colin Farrell se sale de la pantalla. Además de grandes actores, tienen una química estupenda y te crees que son profesionales de gran experiencia que han trabajado juntos en otras ocasiones. Junto a ellos, Joel Edgerton también está muy bien, sobre todo cuando conoce el motivo real por el que le han llamado para ayudar en el rescate, cuando parece que las opciones se les acaban. En este aspecto, la película también me parece un acierto total.
La película me parece perfecta en su propuesta y la forma en que la plasma en una película comercial. No es que no tenga ninguna pega, es que me ha tenido super entretenido y preocupado por el rescate de principio a fin, no le puedo pedir más. De hecho, ya me gustaría que hubieran más películas con esta perfecta factura técnica y unas buenas interpretaciones al servicio de la historia.
Por cierto, no se me escapa que posiblemente esta película no la hubiera visto ni el tato si se hubiera estrenado en las salas de cine. Y dentro que seguro que visualmente luciría espectacular en pantalla grande, me parece genial que gracias al streaming, y en este caso a Prime Video, espectadores de todo el mundo hayamos descubierto esta historia y disfrutado con el trabajo de Ron Howard y todo el equipo de la película. Por favor, ¡más películas así!
Comparto el trailer de la película:
13 vidas es una película estupenda que destaca el potencial del ser humano cuando trabaja unida, dejándote con un estupendo sabor de boca. Super recomendable.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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La nueva película de David Leitch Bullet train protagonizada por Brad Pitt es un festival de personajes y situaciones extravagantes al servicio de una historia de humor y acción ideal para el periodo vacacional.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Cinco asesinos a sueldo se encuentran a bordo de un tren bala que viaja de Tokio a Morioka con unas pocas paradas intermedias. Descubren que sus misiones no son ajenas entre sí. La pregunta es quién saldrá vivo del tren y qué les espera en la estación final.
David Leitch (1975) es un director de cine, actor, especialista y coordinador de escenas de acción que debutó como director en la película de acción de 2014 John Wick junto a Chad Stahelski, aunque solo se acreditó a Stahelski. A continuación, Leitch dirigió en 2017 Atomic Blonde, protagonizada por Charlize Theron, y Deadpool 2, de 2018, la secuela de la película de 2016. En 2019, dirigió Hobbs & Shaw, un spin-off de la franquicia Fast & Furious.
La película cuenta con guion de Zak Olkewicz basado en la novela de Kotaro Isaka. Cuenta con fotografía de Jonathan Sela, montaje de Elisabet Ronaldsdottir y música de Dominic Lewis. La película de 126 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 90 millones.
Brad Pitt interpreta a Ladybug, un experimentado mercenario aquejado de mala suerte que busca cambiar de vida. Joey King como El Príncipe, Aaron Taylor-Johnson como Mandarina, Brian Tyree Henry como Limon, Andrew Koji como Yuichi Kimura / El Padre, Hiroyuki Sanada como El Anciano, un antiguo Yakuza y padre de Kimura, Benito A. Martínez Ocasio (Bad Bunny) como El Lobo, Zazie Beetz como El Avispón y Logan Lerman como El Hijo forman el reparto principal de una película que incluye además un montón de cameos buenísimos que prefiero no spoilearte.
Con cierta frecuencia suele leerse que ya está todo inventado en el género de acción. Y entonces llega un director como David Leitch con ganas de negar la mayor y nos sorprende con una propuesta loquísima llena de planos para el recuerdo y situaciones over-the-top que no se toma muy en serio a si misma. Bullet Train es una estupenda película ideal para el periodo estival que hará las delicias de todos los fans de este género.
Lo primero a destacar es un casting plagado de caras conocidas, entre los que destaca por supuesto Brad Pitt, que es la estrella que vende la película. Agradezco que Pitt no se tome a si mismo demasiado en serio (como la película en general) e interprete a un mercenario no demasiado espabilado que es el centro de una historia que es humor más que acción en la que todo vale para entretener a la audiencia. Tener junto a Pitt a Aaron Taylor-Johnson, Brian Tyree Henry, Andrew Koji o Hiroyuki Sanada me parece una pasada, a lo que habría que añadir unos cameos loquísimos super buenos que me han gustado mucho. En general, diría que se nota que todos los actores se lo han pasado genial durante el rodaje.
Me ha sorprendido que la historia sea super enrevesada, mucho más compleja de lo que uno hubiera pensado a priori. La forma en que conecta a todos (TODOS) los personajes y los motivos de estar en el tren me parece una pasada. Sobre todo porque no conocemos todas las piezas del puzzle hasta el final, y cuando todo cobra sentido, la sensación fue que me han volado la cabeza. Además, el tono de humor exagerado en el que todo vale consigue que el visionado sea satisfactorio la mayor parte del tiempo, e incluso en los momentos WTF?! (y hay unos cuanto) consigan una sorpresa y una sonrisa en el espectador, algo que creo que es muy positivo.
David Leitch realiza un despliegue visual increíble para Bullet Train. Aunque hay menos escenas de acción de las que esperaba, están muy bien hechas y transmiten muy claramente la idea que estaba buscando mostrar cosas diferentes. En muchos casos el humor es la fórmula para que entremos en los aspectos más locos, con un climax super over-the-top que me parece un desfase total. Dicho eso en el buen sentido.
Para Bullet Train parece que Leitch ha buscado la inspiración en Quentin Tarantino en lo relativo a los personajes peculiares con diálogos extravagantes o de Guy Ritchie con una acción a un ritmo frenético con constantes saltos temporales y sorpresas. Y diría que globalmente creo que sale bastante bien parado teniéndolo todo en cuenta, aunque creo que aún se encuentra por debajo de ambos directores.
Mi principal pero con Bullet Train, dentro que me lo he pasado muy bien, es que me deja cierta sensación que lo que nos están contando no es tan divertido como Leitch y su equipo creen que es. Por ejemplo, cuando Mandarina y Limón cuentan las muertes que causaron en su encargo previo o en general las interacciones de estos dos hermanos un tanto peculiares. De hecho, creo que los actores y todos en general se lo pasaron mejor rodando la película de lo que me transmiten algunos momentos de humor que a mi no me funcionaron, algo que entiendo que es totalmente subjetivo y opinable. Incluso Brad Pitt tiene algo en su personaje que no acaba de funcionar del todo bien.
Aunque visualmente Bullet Train me parece una pasada, también es verdad que hay un par de momentos puntuales en que es un too-much excesivo en el que lo visual va en detrimento de lo narrativo, cuando debería servir para contar la historia. Por ejemplo cuando conocemos la historia de El Lobo o la misión de Mandarina y Limón que mencionaba antes. Y tengo claro que la película es 99% estilo visual, casi una declaración de intenciones de Leitch en el que muestra a espectadores (y ejecutivos de estudios) lo que puede crear con un presupuesto a la altura. Pero como digo no siempre me encajó como pensaba que lo iba a hacer a priori.
Dicho lo anterior, el tono de no tomarse muy en serio la película y el humor over-the-top en el que todo vale creo que es perfecto para la propuesta planteada por Leitch, y que gracias a eso la película puede considerarse un éxito total que supera ampliamente el objetivo de dar a los espectadores un estupendo entretenimiento que merezca ser visto en pantalla grande.
Por cierto, no quiero terminar sin acordarme de la banda sonora y la estupenda selección de canciones, que me parece un acierto que añade el toque festivo que el conjunto precisaba.
Comparto el trailer de la película:
Bullet Train da justo lo que promete y realmente hay mucha imaginación en esta propuesta, lo que hace que me de más pena el no haber conectado con la película como me hubiera gustado.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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La nueva película de Predator: La Presa, dirigida por Dan Trachtenberg que se ha estrenado en Disney+ es una vuelta a las esencias del clásico de JohnMcTiernan.
PUNTUACIÓN: 8/10
Ambientada hace 300 años en la Nación Comanche. Naru es una joven guerrera, feroz y altamente hábil, que se crió a la sombra de algunos de los cazadores más legendarios que deambulan por las Grandes Llanuras. Cuando el peligro amenaza su campamento, se dispone a proteger a su gente. La presa a la que acecha y, en última instancia, se enfrenta, resulta ser un depredador alienígena evolucionado con un arsenal técnicamente avanzado, lo que deriva en un enfrentamiento cruel y aterrador entre los dos adversarios. Nueva entrega de la saga Predator. (FILMAFFINITY)
Dan Trachtenberg (1981) es un director de cine y presentador de podcasts estadounidense. Dirigió en 216 la brillante 10 Cloverfield Lane en 2016, que le valió una nominación al Premio del Gremio de Directores de América por Dirección Destacada de un director nobel. Trachtenberg fue uno de los tres presentadores del podcast The Totally Rad Show y fue copresentador del podcast Geekdrome. También dirigió episodios del podcast Ctrl+Alt+Chicken. También el director del cortometraje de 2011 Portal: No Escape, de un episodio de Black Mirror titulado «Playtest» y del episodio piloto de The Boys. En 2021, dirigió el episodio de estreno de la serie de Peacock The Lost Symbol, donde también hace funciones de productor ejecutivo.
Prey cuenta con guion de Patrick Aison y su concepción surgió durante la producción de la anterior película de The Predator (Shane Black, 2018), cuando el productor John Davis fue abordado por Trachtenberg y Aison, con un concepto que habían estado conceptualizando desde 2016. El director y guionista planteaban la película de clasificación R y sin mención expresa a los Predators para conseguir una mayor sorpresa en el espectador, vendiendo la película como «la historia de una mujer comanche que va en contra de las normas y tradiciones de género para convertirse en una guerrera». En noviembre de 2020, se anunció que Skulls (nombre inicial del proyecto), era el nombre en clave de una quinta entrega de la franquicia Predator, que obviamente ya no pudo contar con este elemento sorpresa.
Predator: La presa se rodó en localizaciones en Alberta, Canadá, en 2021. Cuenta con fotografía de Jeff Cutter, montaje de Angela M. Catanzaro y Claudia Castello y música de Sarah Schachner. Tiene la particularidad de haberse rodado en inglés y comanche, ya que al saberse de su estreno en streaming, el espectador puede elegir el idioma del visionado. La película tiene una duración de 100 minutos, que son los perfectos que la historia necesitaba.
Amber Midthunder interpreta a Naru, una guerrera comanche que protege a su tribu contra un depredador. Dakota Beavers como Taabe, Dane DiLiegro como el Depredador, Stormee Kipp, Michelle Thrush y Julian Black Antelope completan el reparto.
Dan Trachtenberg me sorprendió muy positivamente con 10 Cloverfield Lane, una película que siendo su opera primea tenía una alucinante construcción de la tensión que hizo que esta continuación de Cloverfield en muchos aspectos resultara más satisfactoria que la original, siendo películas completamente diferentes. Cuando se confirmó el proyecto y su nombre como director me alegré precisamente porque en Cloverfield vi un montón de elementos super interesante que podían venirle perfectos para crear una película de Predator a la que se añadía un elemento tan novedoso como el situarla 300 años en el pasado.
Trachtenberg explica que su objetivo para la película era volver a las raíces de la franquicia: «la ingeniosidad de un ser humano que no se rinde, que es capaz de observar e interpretar, y que básicamente es capaz de vencer a una fuerza más fuerte, más poderosa y mejor armada». Y este resumen es perfecto y resume un guion muy inteligente que construye la historia para que Naru llegue a un punto en que tenga una oportunidad para derrotar al depredador.
La película acierta completamente al enseñarnos primero la vida de Naru y los guerreros comanches liderados por Taabe, el hermano mayor de Naru. Presa se toma su tiempo en enseñarnos las habilidades de Naru y la forma en que aprovecha una de las normas de los Predators, que es que sólo ataca y caza a aquellos que considera una amenaza, para construir su ataque contra el alienígena. Pero ante de eso, tenemos una ensalada de gore y momentos brutales gracias a un predator con un arsenal de armas alucinantes que nos regala momentos alucinantes. Este es otro de los valores de la película, porque Presa se siente una película de Predator con varias masacres increíbles y escenas super bien construidas con momentos para el recuerdo, pero a la vez y por encima es una historia de superación y del paso de una joven de niña a cazadora comanche por sus propios méritos.
Por cierto, la protagonista Amber Midthunder me ha parecido una excelente elección de casting, con unos ojos potentes y una poderosa determinación para conseguir aquello que se propone. La respuesta de Naru a la pregunta de su madre sobre por qué quiere ser cazadora cuando puede hacer otras labores en la tribu, «Porque todos pensáis que no puedo», creo que puede ser muy inspiradoras a muchas niñas y niños que tienen que enfrentarse a la sociedad que les dice que no pueden ser algo que ellos quieren ser. Y junto a Midthunder, también creo que el reparto es otro de los aciertos de la película.
Aunque la ficha técnica indica 100 minutos de duración, realmente Presa tiene 90 minutos de acción, y la verdad es que es la duración perfecta para conseguir mantenernos en tensión durante todo el metraje. Además, aunque inicialmente tenía la sensación que íbamos a estar ante una película pequeña, realmente ha debido haber un montón de gente de efectos especiales, ya que la tecnología de camuflaje del Predator luce genial, al igual que las numerosas coreografías de acción y los nuevos (viejos) gadgets que usa el predator a lo largo de su cacería, que nos dan también algunos momentos gores super chulos. Obviamente no es una película de 150 millones, pero creo que pueda superar los 50 millones de presupuesto, lo cual hace que sea tan extraño la decisión de no estrenar esta película en los cines y pasarla directamente a Disney+. Es cierto que tras The Predator de Shane Black podría decirse que la franquicia estaba quemada completamente y no estaba claro que el público hubiéramos pagado por ver una película «pequeña» como esta. Pero Presa me ha parecido una gran película.
Tras esta película, creo que a Dan Trachtenberg le espera un futuro brillante, porque la película es un triunfo en todo lo que plantea. Desde conseguir que empaticemos con Naru como elemento prioritario, la construcción de la tensión a partir de las diferentes matanzas que va cometiendo el Predator, la sorpresa de los otros cazadores y el brillante climax final, todo en Presa me parece que está perfectamente planteado y ejecutado.
La película me parece que acierta en la forma en que Naru aprende las debilidades del Predator para conseguir vencerle y en general planteando una lógica interna de las habilidades y objetos que tiene a lo largo de la película, y por supuesto la forma en que los usa. En ese sentido, me gusta que no haga trampas y se invente alguna locura para vencer al predator, lo cual también me muestra a un director y a un guionista (Patrick Aison) como grandes fans del cine de acción y que saben sacar el máximo partido a su historia respetando al espectador que queremos ver una buena película de acción sin que nos deje la sensación de que nos han tomado el pelo en algún momento. En este caso, y casi diría que siempre, me gusta que algo sea lógico y se mueva por los territorios esperables, siempre que tenga sentido dentro de la lógica establecida por la película.
Como digo, dentro de la lógica interna de la película, todo funciona bien, y realmente no se le debería pedir más. Dicho esto, reconozco que durante el climax, no pude evitar pensar, incluso estando todo bien contado, que no me acababa de creer que esta niña comanche por muy bad-ass que la hayan mostrado durante toda la película, pueda vencer al predator como lo hace. Y es que Arnold también le vence, pero recibiendo la paliza de su vida, mientras que Naru le vence ampliamente y casi hasta con demasiada facilidad. Pero eso es un tema mío como espectador, no un problema de una película que plantea muy bien todos los elementos y tiene una conclusión coherente con lo expuesto previamente.
Por cierto, dentro que la película me ha gustado mucho, leo a muchos flipados opinar que esta es una obra maestra del género y la mejor película de Predator de la historia. Y obviamente no estoy de acuerdo, porque si existe Predator es gracias a Arnold y a un John McTiernan que hizo magia y es historia del cine. Esta Presa me parece una muy buena película igual que lo fue Predator 2, pero a la original que no me la toquen. A todo esto, no soy un hater de la franquicia, de hecho, diría que mala mala solo está la película de Shane Black, me gusta mucho Predators de Nimrod Antal, y no entiendo la tirria que le se tiene. Otra cosa son los dos crossovers con Alien, que son ciertamente películas menores, pero no podemos decir que la franquicia de Predator haya sufrido películas «malas» como por ejemplo hemos sufrido con Terminator. Pero esa es otra historia.
Comparto el trailer de la película:
Predator: La Presa es una película estupenda que demuestra que la franquicia de Depredador puede revivir si cuenta con creadores que saben sacarle todo el partido.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Tras varias semanas de espera, por fin pude ver RRR en Netflix, y compruebo que en este caso el hype entre los fans del cine de acción estaba más que justificado.
PUNTUACIÓN: 8/10
Dos revolucionarios legendarios viajan lejos de su hogar para luchar por su país en los años 20. (FILMAFFINITY)
RRR (Rise, Roar, Revolt – Levantarse, Rugir, Rebelarse) es una película india de 2022 en lengua telugu dirigida por S. S. Rajamouli, que escribió la película con V. Vijayendra Prasad. Se trata una historia de ficción sobre dos revolucionarios indios que existieron realmente, Alluri Sitarama Raju (Charan) y Komaram Bheem (Rama Rao), y su lucha contra el Raj británico. Ambientada en 1920, la trama explora el periodo no documentado de sus vidas en el que ambos revolucionarios decidieron pasar a la clandestinidad antes de iniciar la lucha por su país. Rajamouli se topó con historias sobre las vidas de Rama Raju y Bheem y conectó las coincidencias entre ellos, imaginando lo que habría pasado si se hubieran conocido y hubieran sido amigos.
La película está protagonizada por N. T. Rama Rao Jr. como Komaram Bheem, un líder tribal gond de Telangana que luchó contra el Nizam de Hyderabad por la liberación del Estado de Hyderabad. Ram Charan interpreta a Alluri Sitarama Raju, un líder revolucionario de Andhra Pradesh que llevó a cabo una campaña armada contra el Raj británico.
Varun Buddhadev como el joven Alluri Sitarama Raju, Ajay Devgn como Venkata Rama Raju, el padre de Rama Raju, Alia Bhatt como Sita, la prima y prometida de Rama Raju, Shriya Saran como Sarojini, la madre de Rama Raju, Samuthirakani como Venkateswarulu, Ray Stevenson como el gobernador Scott Buxton, Alison Doody como Catherine Buxton, Olivia Morris como Jennifer «Jenny», el interés amoroso de Bheem y Chatrapathi Sekhar como Jangu, el compañero de Bheem.
La película de tres horas de duración cuenta con fotografía de Senthil Kumar, montaje de A. Sreekar Prasad y música de M. M. Keeravani. Con un presupuesto estimado de 70 millones de dólares, el más alto de la historia en India, la película se estrenó el 25 de marzo de 2022 y habría recaudado alrededor de 150 millones sólo en India. El estreno en Netflix ha sido en diferido, ya que durante varias semanas la película sólo podía verse en cuentas americanas o que tuvieran la configuración en inglés, y no ha sido hasta recientemente que se ha podido ver dentro de la programación normal de Netflix, aunque en una versión sin traducir en lengua telugu de la India.
Empezando a valorar la película, hay que empezar por un elemento fundamental que marca toda la película, y es que RRR es una película producida y pensada para el público de India que tiene una sensibilidad diferente a la occidental. Muy, muy diferente. La película está llena de elementos cursis hasta decir basta, y los personajes no tienen personalidad más allá de la del arquetipo que representan. Los héroes son seres de luz pura y los malos son malos malísimos sin matices, como si estuviéramos ante un cuento infantil de los que contamos a nuestros hijos de 5/6 años. Hago este comentario porque RRR es una película que exige que el espectador acepte la propuesta para disfrutarla.
Pero si entras en el juego, RRR incluye las escenas más exageradas, locas y maravillosas que posiblemente veamos en una película de acción este año. La película consigue el doble propósito de volarme la cabeza en muchos momentos y al mismo tiempo hacerme ver que es una patochada ridícula a partes iguales. En mi casa, viendo la película con mi mujer y mi hijo las carcajadas fueron constantes ante las fantasmadas alucinantemente ridículas que estuvimos disfrutando durante el metraje. La verdad es que viendo la reacción en mi casa pienso que si RRR se proyectara por ejemplo en el festival de Sitges, el nivel de locura colectiva que podría llegar a vivirse en la sala creo que sería enorme.
Y es que la duración de 3 horas es también absurdamente larga, hasta el punto que la película hace un corte a modo de intermedio para que el público indio pudiera levantarse al baño, etc… en el visionado de los cines en India. Y diciendo esto, la verdad es que las escenas de acción hacen que merezca la pena «gastar» tres horas de tu vida para ver la película, siempre claro que te gusten las películas de acción. Algunas de las coreografías de acción como la del asalto a la mansión del gobernador Scott o todo el climax final son una maravilla inclasificable que deja como un aprendices a directores como Zack Snyder en el uso de la cámara lenta y los planos ultramolones.
Otro elemento a comentar de RRR es que es una película ultranacionalista, planteada como exaltación nacional de dos personajes históricos de la lucha contra los ingleses. Este nacionalismo llega hasta niveles ridículos si lo piensas con la mentalidad europea, pero realmente encaja con el conjunto de la propuesta. Como fan del cine de acción americano que está cansado de escuchar calificativos como «americanada», «fascistoide» o «fantasmada», me haría gracia ver que dicen esas mismas personas supuestos creadores de opinión sobre esta película.
Visualmente la película está llena de planos alucinantes llenos de molonidad. Casi parece que lo importante es crear el fotograma perfecto, aunque la forma en que la película llega hasta ahí puede ser ridículo como comento visto con ojos de España en 2022. Además, fruto de los nulos complejos, o que al público de India les trae sin cuidado, hay varios planos de CGI terrible, sobre todo durante el asalto a la mansión del gobernador, que los aceptas porque son escenas super divertidas y over-the-top, de forma que aunque acaba siendo excesiva y exagerada en la forma en que nos cuentan todo, al final es coherente con el espíritu de la premisa.
RRR es una patochada ridícula o la mejor película de acción del año. No hay término medio. E incluso puede llegar a ser ambas cosas a la vez y que eso sea algo bueno. Pero eso ya depende de ti.
Comparto el trailer de la película:
Si te gusta el cine de acción y entras en el tono y la absurdez de la propuesta, RRR puede ser una de las películas más sorprendentes, locas y satisfactorias que veremos este año y en muchísimo tiempo.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Tras el arrollador éxito de la presentación de Kevin Feige en la SDCC 2022, hoy quiero analizar los pros y contras a los que el MCU tendrá que enfrentarse en los próximos meses, en su doble vertiente de cine y televisión.
Antes de nada, merece la pena recordar lo obvio. El éxito de Marvel Studios a lo largo de los últimos 15 años no tiene precedente a esta escala. Estamos hablando que con el estreno en noviembre de Black Panther – Wakanda Forever, Marvel Studios habrá estrenado 30 películas del MCU, consiguiendo un nivel de éxito y rentabilidad que nadie ha igualado. Dentro de los listados de películas más taquilleras a nivel mundial, el MCU cuenta con 4 películas dentro del TOP-10, y 10 películas de las 29 estrenadas hasta ahora han superado los 1.000 de recaudación a nivel mundial, un tercio del total, lo que da una medida del éxito de estas películas y de Marvel Studios en su conjunto como proveedor de entretenimiento para toda la familia.
Los únicos ejemplos similares que me vienen a la cabeza serían la franquicia de James Bond, con la diferencia que han estrenado 27 películas en 60 años, muchas de las cuales pasaron sin pena ni gloria en su momento. También tenemos la franquicia de Fast & Furious, que de momento lleva estrenadas 10 películas desde 2001, con dos más en producción. Sobre todo Fast 7 con el homenaje a Paul Walker fue un taquillazo fuera de lo normal. Pero dentro del éxito indudable de la franquicia, la escala mucho menor y una sensación clara de agotamiento sobre todo en la última película hace que la comparación no sea del todo justa para los tuneadores de coches reconvertidos en super agentes secretos.
Por supuesto, también está STAR WARS. Y no cabe duda que la franquicia galáctica creada por George Lucas se ha convertido en un fenómeno cultural, y que la expansión televisiva de la franquicia tiene una conexión directa con la del MCU. El Despertar de la Fuerza sigue siendo la película más taquillera de la historia en Estados Unidos y la 4ª a nivel mundial, y Rogue One, Los últimos Jedi y El ascenso de Skywalker todas superaron los 1.000 de recaudación. Pero al final estamos hablando de 11 películas estrenadas a lo largo de 45 años, y el fracaso de taquilla de Solo, en gran parte provocado por la polémica alrededor del Episodio VIII, y una tercera trilogía considerada fallida sobre todo en lo referido al desastroso Episodio IX han hecho que desde 2019 las películas de la franquicia se encuentran en stand-by a la espera que el tiempo y unos mejores creativos puedan levantar la franquicia cinematográfica. E incluso aunque se anunciara la próxima película o trilogía en la convención D23 de Disney este mes de septiembre, estariamos hablando que dicha película no se estrenaría hasta 2025, 6 años después de la última. Lo cual está a años luz de la regularidad de Marvel Studios y la sensación que Kevin Feige tiene un rumbo muy claro para la franquicia.
Hay otras franquicias de éxito actualmente, Misión: Imposible me viene a la cabeza. Pero Tom Cruise de momento plantea el cierre en la 9 película, lo que muestra que hablamos de escalas diferentes. Otros personajes míticos del entretenimiento como Terminator, Alien o Predator han sufrido múltiples percances debido a las pobres taquillas de sus últimas películas, hasta el punto que la nueva película de Predator Prey (que tengo ganas de ver) NO se va a estrenar en cine y va directa a Disney+.
No se trata de hacer leña del árbol caído en relación a las películas de Warner inspiradas en los personajes de DC Comics, porque como fan que soy de los personajes lo que querría es que acertaran con sus propuestas y éstas tuvieran continuidad. A nivel general, podría decirse que Warner no está tan alejado de Marvel dado que desde 2008 en que Marvel estrenó Iron Man hasta 2022, Warner habrá estrenado 17 películas, una cantidad cercana a las 30 de Marvel. Pero en este listado entrarían dos películas de Christopher Nolan (TDK 2008 y TDKR 2012), la fallida Green Lantern (2011) que fracasó en crear una franquicia en torno a Hal Jordan, y otras como Joker o Birds of Prey que han optado por ir a su aire abandonando la idea de universo interrelacionado.
El fracaso a la hora de crear un universo compartido superheroico como Marvel se entiende a partir de la desastrosa elección de Zack Snyder como showrunner, algo de lo que aún no se han repuesto. A lo que hay que sumar los problemas en múltiples producciones como Suicide Squad de David Ayer (2016) o la película de Flash, que se anunció en 2014 y aún esperamos a su estreno en 2023. De las películas de Cyborg o Green Lantern Corps de las que nunca más se supo mejor ni hablar. Lamentablemente, la situación de Warner no es para tirar cohetes y el éxito de Marvel película tras película no hace más que tirar sal en una herida que no cabe duda que sigue abierta. Sobre todo porque el éxito de The Batman de Matt Reeves (y Joker de Todd Phillips) indica que Warner en el fondo ha abandonado la complicación de los universos compartidos ante la mayor facilidad de dar luz verde a creativos para que hagan lo que quieran con sus personajes en películas autocontenidas que vayan a su aire.
Volviendo a Marvel, los críticos con el estudio nunca llegan a aclarar cómo es posible que si lo de Marvel es tan fácil, ningún otro estudio es capaz de replicarlo con el mismo nivel de éxito. Ahora los Vengadores son iconos a nivel mundial, pero en 2008 Iron Man no era nadie comparado con los míticos Batman o Superman. De igual forma, a pesar de los intentos de minusvalorar lo que Kevin Feige y su equipo ha conseguido, que se hayan estrenado 30 películas hasta 2022 y probablemente alcancemos las 40 en 2025 realmente no tiene precedentes, ni creo que nadie pueda conseguir algo similar en los próximos 20-30 años que yo llegue a ver. Por cierto, para conocer los títulos anunciados por Feige en la SDCC, te recomiendo que leas mi artículo de la semana pasada.
Lo primero y principal que tiene Marvel Studios a su favor ahora mismo es el reconocimiento de marca y como el público de todo el mundo sabemos que una película del MCU va a ofrece un estupendo entretenimiento para toda la familia. La situación hasta Vengadores Endgame (Fase 3) era similar a la de la Marvel Comics de los años 60 en la que las pocas colecciones permitían que un lector comprara y leyera TODA la línea editorial, enriqueciendo la lectura con la sensación de universo compartido interconectado. Y es esta sensación de interconectividad en unas películas que ofrecen una aventura completa y autocontenida en si misma lo que asegura que los espectadores seguiremos yendo a los cines a ver estas películas, como lo atestiguan los éxitos de Spiderman No way home o Doctor Strange en el multiverso de la locura.
La situación se ha complicado un poco con el inicio de la Fase 4 y la llegada de las series de televisión a Disney+, que ofrecen unos contenidos en continuidad con las películas. Que en la presentación de Feige en la SDCC se sacara a las series de animación del planning oficial plantea una duda respecto a si realmente vamos a tener una series separadas del canon oficial, incluso aunque en la promoción de estas series se indique que están en continuidad.
En 2021Marvel estrenó cuatro películas (Black Widow, Shang-Chi, Eternals y Spiderman NWH) y cinco series (Wandavision, Falcon & Winter Soldier, Loki, What if y Ojo de Halcón). En 2022 vamos a tener en cine tres películas (Doctor Strange en el multiverso de la locura, Thor Love & Thunder y Black Panther Wakanda Forever), mientras que en televisión hay 5 contenidos, Caballero Luna, Ms. Marvel, Hulka, la serie de cortos de animación de Groot y el Especial Navidad de Guardianes de la Galaxia. El objetivo de esta Fase 4, aparte de los taquillazos de Spiderman y Doctor Strange y seguir siendo super rentable para Disney, está muy claro y es ampliar el rango de personajes de la casa con nuevos personajes jóvenes y racialmente diversos, lo cual me parece una opción super perfecta y adecuada a los tiempos que vivimos.
A pesar de lo que dicen los haters y una competencia envidiosa del éxito de Marvel Studios, estrenar 3 o 4 películas al año (frecuencia que se mantiene en el periodo 2023-2025) no puede considerarse «saturar el mercado» o que «sólo se estrenan películas de superhéroes». Entiendo que los que dicen eso van poco al cine durante las 52 semanas del año. De hecho, éxitos como el de Spiderman NWH dieron aire a una industria de las salas de cine ahogada durante el COVID. Si los cines siguen abiertos es precisamente gracias al cine comercial, y en los últimos meses éxitos como Top Gun Maverick indica que el público está deseando volver a los cines si el contenido consigue llamar su atención y trasmitirles la idea de espectáculo y entretenimiento que merece la pena verse en pantalla grande.
Esta realidad me indica que a pesar del pequeño traspiés de Thor Love & Thunder (que se va a quedar en taquilla por debajo de Thor Ragnarok pero va a dar beneficios), Wakanda Forever, Quantumania o Guardianes de la Galaxia vol. 3 van a hacer taquillazos increíbles en lo que queda de 2022 y 2023. No lo tengo tan claro con The Marvels o Blade, pero tampoco tienen por qué, ya que si las antes mencionadas rompen la taquilla aseguran los ingresos a Marvel para mantener en marcha la maquinaria durante 2024 y hasta 2025 cuando Los 4 Fantásticos y las nuevas películas de Los Vengadores arrasen de nuevo. En ese sentido, la estrategia de Marvel Studios en los cines creo que va a seguir gozando de buena salud en los próximos 3 años incluso si alguna película concreta no acaba de funcionar como debería en taquilla. O incluso alguna llegara a ser un fracaso.
De hecho, hay otro elemento a destacar de la planificación de Marvel Studios. Esta semana hemos conocido el planning hasta 2025 correspondiente a la Fase 6 que finalizará con Vengadores Secret Wars, pero no hay ninguna duda que el equipo de Kevin Feige ya tiene marcadas las líneas maestras de lo que serán las películas y argumentos de los siguiente años, lo cual como amante de los comics no puede alegrarme más.
La situación se complica sin embargo por la llegada de Disney+ con las series de televisión y con su política de estrenar las películas del MCU 45 días después de su estreno en cine.
Si algo queda claro viendo las 7 series estrenadas hasta la fecha es que Marvel ha puesto especial énfasis, además de en presentar nuevos personajes, en desarrollar conceptos que fueran muy diferentes entre si. A una sit-com enloquecida siguió una historia de aventuras internacional, el descubrimiento del multiverso y la TVA en Loki, las historias alternativas de What if?, una buddy-movie navideña, un protagonista con problemas mentales y el nacimiento de una heroína adolescente musulmana de Nueva Jersey. Nada que ver entre si. Esto es algo que yo como espectador agradezco muchísimo, incluso si algunas de estas series no han acabado de convencerme por un motivo u otro. De hecho, que Hulka se plantee como una comedia de abogados plantea otra idea novedosa que puede dar mucho juego, sobre todo si añadimos a Matt Murdock en la ecuación.
Sin embargo, entendiendo que el objetivo de Disney+ es conseguir suscriptores y que se queden porque les interesan los contenidos que se ofrecen, el estreno encadenado de series del MCU está generando la sensación de «estreno del mes» que roba toda sensación de EVENTO que hasta ahora tenían los contenidos de Marvel en el mundo cinematográfico. ¿Puede provocar que Marvel de alguna manera pueda morir de éxito? Claramente NO a corto plazo, sobre todo si hablamos de las películas. Pero en la televisión el MCU empieza a ser como la Marvel de los 80 y 90 en los que la ampliación de la línea editorial provocaba que el lector tuviera que seleccionar qué comics comprar al ser imposible hacerse con todos.
Tengo ganas de ver a Hulka, pero tras el fiasco de Ms. Marvel y el elemento cutrillo de Caballero Luna (a pesar del genial Oscar Isaac) tengo claro que las series de Marvel ya no son de visionado obligadoni todas piensan en mi como público objetivo. Veré lo que me interese y lo que no vea no me va a suponer ningún problema como no lo era no comprar los comics de Dark Hawk en su día. No creo que vea ni el primer episodio de Iron Heart dado que Riri Williams es un personaje que no me interesa nada en absoluto. Si voy a darle una oportunidad a Echo o a Agatha, pero en función de lo que nos ofrezcan en el primer episodio veré la serie completa o las dejaré correr. Vistos además los análisis de la audiencia que sitúan a Ms. Marvel como la serie del MCU con peor audiencia hasta la fecha, diría que esta sensación de «serie del mes» en meses en los que otras series de otras cadenas resultan más interesantes es compartida por los espectadores en su conjunto.
El estreno en 45 días también es algo que puede afectar a las películas, porque si algo no te acaba de convencer sabes que la podrás ver «gratis» en nada de tiempo en casa. Por ejemplo, ahora mismo la cosa pinta mal en lo referido a las posibilidades de que vea en el cine Captain America: New World Order. Al desastre del guionista Marcus Spellman en F&WS hay que sumar el fichaje del muy mediocre Julius Onah, director de la infumable The Cloverfield Paradox (2018, estrenada en Netflix). Y me gustan mucho Sam Wilson y Bucky Barnes, pero pagar por ver algo que no tengo claro que me vaya a entretener es algo que no pienso hacer.
Volviendo al principio, los anuncios de Kevin Feige en la SDCC han conseguido emocionar a fans del MCU de todo el mundo, y eso es la mejor señal para tener claro que Marvel Studios tiene por delante unos años apasionantes. Soy de los del vaso medio lleno, doy gracias por poder vivir como fan lo que tenemos actualmente, y deseo que podamos seguir disfrutándolo durante muchos años. Pero junto a eso, haría bien el estudio en escuchar las críticas razonadas que indican que NO todo vale en sus series, y que si siguen haciendo productos cuestionables, las series de Marvel en Disney+ pueden acabar convirtiéndose en la versión de Marvel del The CW, y me fastidiaría si algo que puede ser tan chulo pierda el impulso que tuvo al comienzo.
Entiendo que se puede ser fan de los comics de Marvel y de las películas de Marvel Studios y criticar lo que no me guste, aceptando que es imposible que todo sea de sobresaliente. No me gusta ser un espectador zombie sin criterio propio que consuma todo lo que lleve una marca en el envoltorio independientemente de la sensación buena o mala que transmita. Dado que me gusta poner mi cartera donde pongo mis opiniones, ha llegado un momento en que perderme uno de los productos de Marvel no me supone ningún trauma. Algo que ya descubrí hace unos años con Star Wars. Y de hecho, es bueno que los consumidores apoyemos solo lo que nos gusta, no algo que lleva un sello.
En todo caso, no quiero terminar el artículo con una sensación negativa, ya que como digo estamos en un momento increíble para ser fan de Marvel, y con que me acertaran ¿el 75% ? de los contenidos que estrenen, ya sería una persona super feliz.
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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