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Crítica de La lista final de Prime Video

Prime Video parece querer especializarse en la producción de series de acción de calidad, con los ejemplos previos de Jack Ryan o Jack Reacher. La lista final con Chris Pratt es el último ejemplo de un buen entretenimiento de temática militar.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

James Reece (Chris Pratt) es un miembro Navy SEAL del ejército cuyo pelotón sufre una emboscada durante una misión encubierta de alto riesgo. Cuando Reece regresa a casa con su familia, cuestiona su propia culpabilidad con recuerdos confusos del suceso. Sin embargo, a medida que sale a la luz nuevas evidencias, Reece descubre fuerzas oscuras trabajando en su contra. Para averiguar qué sucedió Reece contará con el antiguo compañero Edwards (Taylor Kitsch), con conexiones con la CIA.

La Lista Final es una serie de televisión de acción basada en la novela homónima de Jack Carr. La serie de 8 episodios ha sido creada por David DiGilio y cuenta con la dirección de Antoine Fuqua en el primer episodio, siendo Chris Pratt productor ejecutivo de la serie. La serie cuenta con fotografía de Armando Salas y Evans Brown, y música de Ruth Barrett.

La serie está protagonizada por Chris Pratt, que interpreta al Comandante James Reece, un oficial de los SEAL de la Armada estadounidense con 8 despliegues de combate. Comandante del pelotón Alpha del equipo SEAL 7. Taylor Kitsch es Ben Edwards, un ex SEAL de la Marina y antiguo compañero de equipo de James Reece que actualmente trabaja en la CIA. Constance Wu es Katie Buranek, una experimentada corresponsal de guerra de Voltstream News, mientras que Riley Keough y Arlo Mertz interpretan a la mujer e hija de Reece, Lauren y Lucy. Jeanne Tripplehorn es Lorraine Hartley, Secretaria de Defensa, mientras que Jai Courtney interpreta a Steve Horn, presidente del contratista de defensa Capstone Industries, mientras que Sean Gunn es Saul Agnon, Vicepresidente de Capstone.

La lista final es una historia de venganza. A partir de la muerte de su familia, un condecorado SEAL se lanza a la búsqueda de la verdad para hacer que todos los que fueron responsables de su muerte y de las de su pelotón paguen por lo que han hecho. Hay un mensaje muy claro que cuando el ejército entrena a hombres para la muerte, no pueden sorprenderse que su respuesta ante una tragedia personal provocada por motivos espurios sea la violencia. Un mensaje que siendo sencillo, no deja de estar ahí y de estar bien ejecutado durante toda la serie.

Chris Pratt es el omnipresente protagonista, y agradezco que se aleje del clásico papel de héroe «simpático» con el que es fácil conectar, creando un personaje oscuro para el que no existen matices a la hora de perseguir a los que estuvieron involucrados en el asesinato de su familia. Reece trata a patadas a la periodista Katie Buranek incluso a pesar de estar ayudándole, porque no quiere que nadie interfiera en su misión. Sin embargo, dentro que para los culpables hay una única salida aceptable, evita matar a policías o agentes del FBI que intentan detenerlo, lo que indica un alto elemento moral en sus acciones que lo convierten en un HÉROE sin matices en el contexto de esta historia.

El resto del reparto creo que cumplen con profesionalidad con lo que la serie demanda de ellos, siendo en general un buen complemento a la presencia y la fuerza que Pratt incorpora a la serie. Dentro que todos cumplen, le gusta la química que Taylor Kitsch comparte con Pratt en pantalla, la villanía de un Jai Courtney muy cómodo en su papel y de Sean Gunn añadiendo un toque de patetismo a su personaje.

Esta historia clásica de venganza está muy bien ejecutada. El guion me parece muy interesante porque no te muestra todas las cartas de inicio, sino que a medida que Reece va tachando nombres de su lista va sumando otros, a menudo sorprendentes, mientras avanza su investigación y ahonda en la conspiración, encontrando conexiones económicas, políticas e incluso dentro del ejército que se beneficiaron económicamente de esas muertes.

Una serie de este tipo no está para hacer profundas reflexiones filosóficas, sino para mostrar acción. Y La lista final en eso me parece un triunfo. Me encanta que Prime Video apueste por invertir un presupuesto importante para hacer series de acción con esta calidad técnica. Porque la verdad es que todas las escenas me parecen super bien ejecutadas desde el realismo de la forma en que actúan las fuerzas especiales de los Estados Unidos. La serie plantea además elementos diferenciadores en cada escena de cada episodio, de forma que consiguen que no sea un «John Wick» de proyección y tiro en la cabeza repetido una y otra vez como vimos en la tercera película. Hay escenas super buenas y diferentes en La lista final. Destacaría el asalto a la base de los narcos del cuarto episodio, el ataque del quinto y el climax final.

Y por si fuera poco, dentro de lo que parecería una historia lineal básica de venganza, la serie se las apaña para crear giros interesantes que rompen lo que yo al menos como espectador esperaba de la serie. En especial, el quinto episodio me parece modélico y sorprendente dentro de la lógica de la serie, a lo que le sigue un sexto episodio también estupendo que rompe la narrativa que llevábamos hasta ese momento. Estos giros de guion me han gustado mucho y han conseguido mantenerme interesado durante todo el visionado.

Hay que reconocer también que La Lista Final no es perfecta. La duración de los episodios va desde los 50 minutos del más corto a los 65 del primer episodio. Y la verdad es que esta duración acaba siendo un pelín larga en general, hasta el punto que el visionado hubiera mejorado con episodios de 5-10 minutos menos. Esto es debido a que en todos los episodios tenemos varios momentos en los que Reece recuerda a su familia con memorias cruzadas debido a su tumor. Esto es algo que tendría sentido en la televisión clásica de episodio por semana, ya que cada episodio debe recordar al espectador lo que ha perdido Reece que motiva la venganza. Sin embargo, al tratarse de una serie de streaming que el público puede ver en maratón (o como fue mi caso, en sesiones de dos – tres episodios), esta repetición acaba resultando redundante y un pelín repetitiva.

Este elemento como digo afecta al visionado de la serie en su conjunto, pero narrativamente tiene todo el sentido ir viendo el deterioro mental de Reece y como esto afecta a su rendimiento, lo que de alguna manera le humaniza frente a la máquina de matar en que se ha convertido. De esta manera, incluso estos aspectos menos buenos que reconozco que existen y están ahí no son gratuitos ni un problema de guion, más bien al contrario. Curiosamente, o no, los mismos que alaban series como Obi-Wan Kenobi que son un queso de gruyere grosero que narrativamente no tiene sentido, han pensado pasar por alto los problemas de la serie de Disney+ para inventarse problemas que no están ahí en esta serie.

Lo cual me lleva al review-bombing que ha sufrido la serie, porque parece claro que para la mayoría de críticos americanos políticamente correctos no es aceptable que Prime Video haga una serie de un hombre blanco buscando venganza por el asesinato de su familia. Por ejemplo, en Slash-film Valeria Ettenhofer comenta «En un thriller de acción completamente podrido, el Navy SEAL James Reece (Chris Pratt) se lanza a una exhaustiva y obsesiva matanza pública, todo ello mientras casi todos los personajes que le rodean le llaman incesantemente buen tipo. La disonancia cognitiva entre las acciones del «héroe» de la serie y la inexplicable lealtad que inspira a todos los que le rodean es ridículamente evidente». Lo cual deja en evidencia que está comentando sobre sus preferencias ideológicas y no sobre lo que la seria la está contando, porque en el contexto de esta historia ¡claro que Reece es el héroe! Que la «crítica» lo ponga en duda como primer elemento fundamental de su crítica es penoso, la verdad. Porque que una mujer busque venganza por su violación como en Promising young woman es «necesario», pero que lo haga un hombre blanco tras ser asesinada su familia es «problemático». Y así todo.

Y obviamente cada persona puede tener una opinión, y para gustos colores. Pero eso es una cosa y otra pretender valorar un contenido de entretenimiento no por lo que es sino por lo que tu querrías que fuera. Otra crítica comenta que «Parece que va a ir de conspiraciones y se convierte en una serie de venganza que no reflexiona sobre la venganza¿Por qué tendría que hacerlo? LA HISTORIA NO VA DE ESO. Pero es que como comentaba antes el mensaje de que es peligroso empujar a la violencia a alguien que lleva toda su vida perfeccionando el uso de la violencia por un gobierno que le ha usado para sus fines, y como para alguien así, la venganza es el único camino, si queda queda claro y diáfano en la historia.

Existe una tremenda disonancia entre el entretenimiento que los «creadores de opinión» quieren que veamos y los gustos del público a los que una historia de venganza muy bien planteada y resuelta nos vale perfectamente. Son esos mismos críticos los que no se explican el éxito de series como Yellowstone, que de momento y si no me equivoco en España sigue siendo imposible de ver en ninguna plataforma, y que se llenan la boca pidiendo variedad de contenidos pero renegando cuando una cadena plantea una historia que no coincide con su ideología.

La lista final puede tener elementos mejorables, empezando por la duración de los episodios, pero todo lo que plantea lo hace estupendamente bien. Si te gusta el cine de acción es una serie que no te puedes perder.

Comparto el trailer de esta serie:

La lista final es un entretenimiento estupendo que sabe qué tipo de historia es y cual es su público, entre el que me encuentro.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Minions: El origen de Gru de Kyle Balda, Brad Ableson y Jonathan del Val

Nueva película de Minions y la diversión está asegurada.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Son los años 70 y Gru crece en un barrio residencial, en pleno boom de los peinados cardados y los pantalones de campana. Como fan incondicional de un famoso supergrupo de villanos, ‘Los salvajes seis’, Gru idea un plan para demostrarles que es lo suficientemente malvado como para trabajar con ellos. Por suerte, cuenta con la ayuda de sus fieles seguidores, los Minions, siempre dispuestos a sembrar el caos. Juntos, Kevin, Stuart, Bob, y Otto -un nuevo Minion con aparato en los dientes y desesperado por sentirse aceptado- desplegarán su potencial para construir junto a Gru su primera guarida, experimentar con sus primeras armas y llevar a cabo sus primeras misiones. Secuela de «Los Minions» (2015).

Tras el éxito de Minions (2015) estaba claro que Universal e Illumination no iban a renunciar a una de sus franquicias más rentables de animación. Para esta secuela, los productores han escogido a Kyle Balda para dirigirla, con Brad Ableson y Jonathan del Val como codirectores, mientras que Matthew Fogel escribe el guion, con música de Heitor Pereira.

La película de tan sólo 88 minutos de duración tiene claro el tipo de versión que ofrece y que la historia ligera no necesita alargarse más de la cuenta. Por cierto, frente a los 200 millones de presupuesto de la decepcionante Lightyear, esta nueva película de Minions tiene un presupuesto de apenas 85, lo que asegura su rentabilidad. Y está claro que la

En la versión original encontramos un verdadero all-star de voces conocidas. A Steve Carell (Gru) y Pierre Coffin como Kevin, Stuart, Bob, Otto y el resto de los Minions, se les une Taraji P. Henson como Belle Bottom, la recién nombrada líder de Los Viciosos, y Michelle Yeoh, RZA, Jean-Claude Van Damme, Lucy Lawless, Dolph Lundgren, Danny Trejo, Russell Brand, Julie Andrews y Alan Arkin, entre otros.

Minions: El origen de Gru nos da exactamente lo que esperamos de ella y en este caso es algo bueno. La comedia es de largo el género más infravalorado del cine y ver la película con mi hijo me ha dado una dosis maravillosa de buenrollismo con unos gags visuales divertidísimos que funcionan prácticamente siempre.

Illumination tiene claro que ha encontrado un filón con los Minions, y la primera película de Minions (2015) fue la tormenta perfecta, al unir la ricura y diversión de los peluches amarillos con el efecto nostalgia al presentar su aventura principal a final de los años 60. Para esta segunda película la acción salta hasta el San Francisco de 1976 con un Gru que en este momento tiene 11 años e intenta unirse al grupo de supervillanos los 6 Viciosos. Esto permite a los creativos realizar un nuevo ejercicio de memoria histórica y cinefilia a la hora de recrear unos años 70 idealizados, presentando personajes con ropa, maquillaje y peinados buenísimos, a los que hay que sumar unos diseños de los 6 Viciosos super divertidos y over-the-top.

Los Minions está llena de gags visuales maravillosos, empezando por la intro y los títulos de crédito que recuerdan a una película de James Bond, y una clara inspiración en el cine de artes marciales tan de moda en la época. Pero los homenajes son constantes, desde Tiburón de Spielberg a Easy Rider o Aterriza como puedas. Todo vale cuando el objetivo es generar la risa en el espectador, y en muchos momentos es tan importante para el gag lo que sucede en segundo plano como lo que hacen los protagonistas.

Gru comparte protagonismo con Kevin, Stuart, Bob y un Otto también divertidísimo incluso cuando no entendemos ni papa de lo que está diciendo. En este sentido, la duración de 87 minutos es la justa para el tipo de historia que nos quieren contar, provocando que vayan a tope desde el primer minuto, con un climax final super chulo que recuerda el cine de superhéroes con el combate final de héroes contra villanos. Posiblemente sea cierto que la historia y los gags no dieran más de si, pero la duración para mi es perfecta, desde luego no necesitaba más.

Minions: El origen de Gru ha costado 85 millones de dólares de producir, y por lo visto en su fin de semana de estreno, ha recaudado 125 millones en USA, va a suponer un gran éxito de taquilla para Illumination, lo que asegura que vamos a tener más película de Gru en el futuro. Otro hecho que quería destacar es que a pesar de este presupuesto, la animación de la película luce increíble, no sólo son los fondos y diseños y movimientos de los personajes, sino también con las texturas, empezando por la piel de los minions o de Gru, que me han dejado flipado. 85 millones en este caso no significa «malo», más bien al revés, con un uso óptimo de los recursos a disposición de los creativos del estudio de animación.

Esto conecta con el fracaso de Lightyear, película que aparte de otras consideraciones tiene el gran problema de un coste de 200 millones de producción que la obliga conseguir unas cifras de taquilla importantes para conseguir ser rentable. Cifras que NO ha logrado debido al nulo interés que ha despertado la película de Pixar entre el gran público. O al menos, no lo suficiente para verla en el cine cuando se sabe que en 45 va a estar disponible en Disney+. Lo que sí ha confirmado Gru es que las familias SI van al cine cuando les ofreces una película que sea percibida como algo que merece la pena verse en pantalla grande. Y que son los estudios los que deben ajustar sus costes para que sus películas sean rentables, cosa que Illumination domina a la perfección y que Pixar tendrá que aprender a hacer.

Comparto el trailer de la película:

Minions nos da lo que esperábamos de ella, lo cual no es algo malo. ¡Qué importante es la risa y el pasar un buen rato!

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Do a Powerbomb 1 de Daniel Warren Johnson (Image Comics)

Tener en mis manos el nuevo comic de Daniel Warren Johnson es un acontecimiento. Y por lo visto en el primer número de Do a powerbomb, con color de Mike Spicer, creo que con permiso de Nightwing, estamos ante mi comic favorito de 2022.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El creador de MURDER FALCON y Wonder Woman: Dead Earth lanza una nueva serie limitada!

Lona Steelrose quiere ser una luchadora profesional, pero vive bajo la sombra de su madre, la mejor luchadora de la historia. Todo cambia cuando un nigromante obsesionado con la lucha libre le pide que se una al mayor torneo de lucha libre profesional de todos los tiempos, ¡que también es el más peligroso! El mundo del wrestling se encuentra con Bola de Dragón Z en una historia en la que los competidores obtienen más de lo que esperaban.

El caso es que nunca he sido fan de la lucha libre. De hecho, nunca entendí el interés de ver combates falsos, reconociendo que el elemento teatral de personajes como Enterrador, El último Guerrero o Hulk Hogan, que consiguieron un status casi de superhéroe en el mundo real. Por los ejemplos que he puesto, creo que ya veis de qué quinta soy. Así que podría decirse que no soy a priori público objetivo de un comic ambientado en el mundo del wrestling. Pero claro, Daniel Warren Johnson podría hacer un comic centrado en el mundo del ajedrez y despertar a un muerto con la emoción que imprime en sus páginas.

Do a powerbomb me ha volado la cabeza. Y no tanto por la potencia del dibujo de Johnson que eso lo daba por descontado, sino por una historia que me ha atrapado con el potente (e inesperado) drama que tiene en el centro a la protagonista Lona Steelrose, una joven que busca continuar con el legado de su madre dentro del mundo del wrestling.

No quiero comentar nada de la trama, pero si me parece relevante compartir estas palabras de Johnson a IGN «Desde que empecé a escribir y dibujar cómics, he querido hacer historias que me emocionen. Que me entusiasmen de verdad. Y no es diferente aquí con DO A POWERBOMB, donde he tratado de canalizar mi pasión y amor por la lucha profesional en un espacio 2D, para tratar de compartirlo con mis lectores lo mejor que pueda, y tal vez hacer que se emocionen también. Y, sinceramente, ¿qué mejor manera de hacer algo nuevo que combinar dos cosas que me gustan tanto? Espero que todos me acompañen en este viaje. Estoy muy orgulloso del comic.» Además, Johnson comenta en el propio comic que buscaba hacer una historia accesible incluso para aquellos lectores como yo que no somos fans del wrestling, aplicando la misma fórmula que ya utilizó en Murder Falcon para destacar su pasión por el Heavy Metal. Y lo cierto es que el resultado por lo visto en este primer número no puede ser más atractivo y emocionante.

Comentaba que no es sorpresa la potencia del dibujo de Johnson, pero es no significa que el comic no sea una barbaridad de principio a fin. Con el color de Mike Spicer y la increíble rotulación de Rus Wooton, Johnson consigue que te sientas dentro del ring con los luchadores y al lado de Lona, con una elección de planos alucinantemente dinámicos y cinéticos. Su diseño de personajes me parece también una pasada, transmitiendo una personalidad alucinante, en especial a la protagonista Lona Steelrose. Y si nos atenemos a la premisa en la que Johnson promete «Wrestling meets Dragon Ball», creo que los luchadores que vamos a conocer en los próximos comics van a ser tamvién la bomba.

La verdad es que soy super fan de Daniel Warren Johnson, pero realmente no me esperaba que un comic suyo sobre wrestling me emocionara tanto como lo ha hecho. Obviamente, la construcción de los personajes es clave en eso, y es una faceta en la que Johnson sobresale y consigue hacer fácil lo que es mucho más difícil de lo que él aparenta. Porque ante todo Do a powerbomb es una historia completa contada en 7 partes, y en esta primera parte hemos tenido acción, mucha emoción, sorpresas y un final estupendo que me ha dejado con la miel en los labios deseando poder leer pronto el segundo número. No se le puede pedir más a un primer número de una grapa.

Comparto las primeras páginas del comic:

La mezcla de acción explosiva, una narración visualmente arrebatadora y el corazón que Daniel Warren Johnson imprime a sus historias convierten a Do a powerbomb en un éxito en su estreno. Creo que voy a disfrutar mucho este comic.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Black Phone de Scott Derrickson

Tenía muchas ganas de ver Black Phone, la nueva película de Scott Derrickson con Ethan Hawke en el papel de un asesino en serie, con guion del propio Derrickson y su amigo y colaborador C. Robert Cargill, a partir de una historia de Joe Hill. Y la verdad es que la película ha resultado super satisfactoria.

PUNTUACIÓN: 8/10

En una ciudad de Colorado, en los años 70, un enmascarado secuestra a Finney Shaw, un chico tímido e inteligente de 13 años, y le encierra en un sótano insonorizado donde de nada sirven sus gritos. Cuando un teléfono roto y sin conexión empieza a sonar, Finney descubre que a través de él puede oír las voces de las anteriores víctimas, las cuales están decididas a impedir que Finney acabe igual que ellas. (FILMAFFINITY)

Scott Derrickson (Denver, 1966) se mudó a California y allí obtuvo las licenciaturas de humanidades y de producción cinematográfica. Su primera película como director fue Hellraiser: Inferno en 2000, película que también escribió y que fue estrenada directamente en video. En 2005 disfrutó de su primer éxito con «El exorcismo de Emily Rose», este éxito le permitió trabajar en una película de gran presupuesto, realizando en 2008 el remake de «Ultimatum a la Tierra», protagonizada por Keanu Reeves y Jennifer Connelly. La película resultó fallida y es la única de su filmografía que no está escrita por él.

Tras este fracaso, decidió volver al género en el que mejor se mueve, el terror, realizando en 2012 Sinister, que significó otro gran éxito para los productores, al recaudar más de 70 millones en los Estados Unidos a partir de un presupuesto de tan solo 3 millones. Líbranos del mal (2014), thriller sobrenatural protagonizado por Eric Bana y Edgar Ramirez. Aunque la película puede considerarse también fallida, la mezcla de géneros que Derrickson planteaba fue lo que llamó la atención de los creativos de Marvel y llevó a su contratación para dirigir Doctor Extraño (2016)

Tras abandonar Doctor Strange in the multiverse of madness (Sam Raimi, 2022) debido a las típicas diferencias creativas, Derrickson volvió por sus fueros con esta Black Phone, una película de terror con la que se había comprometido para después de dirigir la película de Marvel Studios. A partir de una historia de Joe Hill (Locke & Key, ) Derrickson escribe el guion de Black Phone junto a su colaborador habitual, el escritor C. Robert Cargill.

Black Phone es una película modélica de 102 minutos que cuenta con fotografía de Brett Jutkiewicz, montaje de Frédéric Thoraval (nominado al Oscar por Una joven prometedora) y música perturbadora de Mark Korven, colaborador de Robert Eggers en La Bruja y El Faro. La película se rodó entre febrero y marzo de 2021 en localizaciones de North Carolina y ha contado con un presupuesto de 18 millones de dólares. Tras conseguir 21 millones de dólares en su estreno en USA, se confirma como el nuevo éxito de taquilla para la productora especializada en terror Blumhouse.

El star-power de Black Phone lo aporta el siempre genial Ethan Hawke, que interpreta a El Agarrador, un secuestrador de niños y asesino en serie. El resto del reparto lo forman Mason Thames como Finney, un joven estudiante capturado por El Agarrador, Madeleine McGraw como Gwen, la hermana de Finney que experimenta sueños psíquicos y Jeremy Davies como Terrence, el padre viudo, alcohólico y abusivo de Finney y Gwen. Además, E. Roger Mitchell y Troy Rudeseal interpretan a los detectives Wright y Miller que se encargan del caso de los niños desaparecidos.

Me encanta la expresión «poner mi cartera donde pongo mis opiniones», todas mis decisiones como consumidor de comics, cine, libros o las series se construye a partir de ella. Es por esto que tras la decepción por el abandono de Derrickson de Doctor Strange (o que Marvel le mostrara la puerta) tenía claro que tenía que ver su siguiente película en el cine, para apoyarle de la única manera que importa realmente, pagando el precio de la entrada. Saber que Derrickson y Cargill iban a adaptar una historia de Joe Hill parecía una combinación ganadora a priori, y me alegra comprobar que las expectativas se han cumplido totalmente.

Black Phone me ha parecido una película estupenda super recomendable y un excelente ejercicio de estilo de un cine que plantea el terror no desde el gore sino desde la ambientación y la creación de un feeling opresivo y desasosegante. La película cuenta con un guion estupendo en el que las cosas suceden por una razón y todo lo que vive Finney en su intento de escapar de su captor crea las vivencias y enseñanzas que serán clave en el climax de la película. El hecho de ambientar la historia en los años 70 plantea un momento de la historia de los Estados Unidos en los que los asesinos en serie crecieron y existía la sensación que muchos crímenes quedaban sin resolver, lo que añade una tensión adicional a lo que sucede. Y en ese sentido, el elemento sobrenatural del teléfono negro aporta un feeling perturbador extra que significa la guinda de un pastel perfectamente condimentado.

Además de un guion super chulo, Derrickson realiza un ejercicio de narrativa audiovisual maravilloso, con una planificación en los planos increíble en la que todo suma y ayuda a contar la historia de la mejor forma posible. Todo en Black Phone funciona como un reloj suizo, desde la fotografía de Brett Jutkiewicz, el montaje de Frédéric Thoraval y la música de Mark Korven. Y dentro de una narrativa pausada que se toma su tiempo en presentar y hacer avanzar la historia, la duración de 100 minutos resulta perfecta para la historia que nos quieren contar.

La película está construida alrededor de los hermanos Finney y Gwen, dividiendo la historia entre el sótano claustrofóbico en el que está encerrado él con los intentos de ella de usar unas habilidades sobrenaturales que no controla para intentar encontrar a su hermano antes que se tarde. Y a veces pasa que un casting erróneo convierten a niños protagonistas en personajes «ostiables» que te caen mal desde que entran en escena. Black Phone NO es una de esas películas, y creo que los niños Mason Thames y Madeleine McGraw están estupendos por separado y comparten una química estupenda cuando comparten escena. En este sentido, la película también acierta.

Debido a la acumulación de estrenos de este fin de semana, no pude ver Black Phone en versión original porque no estaba disponible en los cines de mi comarca. Y esto obviamente afecta a lo que voy a decir a continuación, ya que había leído que Ethan Hawke realizaba una de sus mejores interpretaciones y que resultaba aterrador, y lo cierto es que al menos en la versión doblada no me he encontrado nada de esto. Sí hay que agradecer que Hawke acepte un proyecto de este tipo que le obliga a llevar una máscara que oculta sus facciones el 99% de su tiempo en pantalla. Pensando en las películas de superhéroes en las que los actores buscan quitarse la máscara a la menor oportunidad, el compromiso de Hawke con la historia resulta loable.

Sin embargo, dentro de una película que me ha gustado mucho, diría que el villano es la parte más floja del conjunto, al no acabar de explicarse nada suyo, a pesar de sugerirse que de niño tuvo una conexión con el teléfono negro ¿al abusar su padre de él encerrándole en el sótano? No llega a aclararse nunca, y está claro que el mal existe y la gente es mala y a veces no se debe buscar más explicaciones, pero en este caso más allá de la máscara, el personaje de El Agarrador se me ha quedado como un contenedor vacío.

Esto realmente no supone ningún problema ya que como comentaba, la historia de Hill + Cargill + Derrickson se centra en la lucha de Finney por escapar de la forma que sea y de su hermana Gwen en encontrarle, de forma que el villano es como el huracán en el fondo de la imagen que se siente siempre amenazante pero en segundo plano. Es cierto que hay un salto de lógica en que El Agarrador no vea los cambios que Finney va realizando en el sótano mientras intenta escapar, sobre toto el de la rejilla de la ventana es exagerado, pero eso entra dentro de las convenciones del género y no me supuso un problema durante el visionado.

La sensación super satisfactoria con que me dejó Black Phone a pesar de este único salto de lógica me recuerda la decepción de Obi-Wan Kenobi con sus locuras y porque sís casi en cada escena. Y es que como comentaba en mis reseñas de los diferentes episodios, el espectador acepta sin problemas uno o dos saltos de lógica dentro de la historia. A veces son inevitables para hacer que la historia avance, y si se plantean bien no llegan a romper la suspensión de credulidad obligada para disfrutar de este tipo de historias.

Comparto el trailer de la película, aunque casi te recomendaría que NO lo vieras:

Black phone es un maravilloso ejercicio de estilo y una historia super bien planteada y resuelta. Muy recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Elvis de Baz Luhrmann

Baz Luhrmann aplica su particular punto de vista a la figura de El Rey Elvis Presley, en una película planteada a destacar la figura mítica de Elvis alejándolo de todo elemento polémico para su persona.

PUNTUACIÓN: 8/10

La película explora la vida y la música de Elvis Presley (Austin Butler) a través del prisma de su relación con el coronel Tom Parker (Tom Hanks), su enigmático manager. La historia profundiza en la compleja dinámica que existía entre Presley y Parker que abarca más de 20 años, desde el ascenso de Presley a la fama hasta su estrellato sin precedentes, en el contexto de la revolución cultural y la pérdida de la inocencia en Estados Unidos. Y en el centro de ese periplo está Priscilla Presley (Olivia DeJonge), una de las personas más importantes e influyentes en la vida de Elvis. (FILMAFFINITY)

Mark Anthony «Baz» Luhrmann (nacido el 17 de septiembre de 1962) es un director de cine, guionista y productor australiano con proyectos que abarcan el cine, la televisión, la ópera, el teatro, la música y la industria discográfica. Es el director australiano de mayor éxito comercial, con cuatro de sus películas entre las diez más taquilleras de todos los tiempos. Y esto a pesar que Elvis es su sexta película como director, habiendo dirigido previamente Strictly Ballroom (1992), Romeo + Julieta (1996), Moulin Rouge! (2001), Australia (2008) y El Gran Gatsby (2013).

Lurhmann escribe el guion junto a Jeremy Doner, Sam Bromell y Craig Pearce. Mandy Walker se encarga de la fotografía, con montaje de Matt Villa y Jonathan Redmond y música de Elliott Wheeler. Elvis es una película excesiva en todo, empezando por su duración de 160 minutos, que sin embargo en ningún momento se hacen largos. La película, rodada en Australia, cuenta con un presupuesto de 85 millones de dólares.

El gran descubrimiento de la película es descubrir al actor Austin Butler como Elvis Presley. Butler (1991) es un actor estadounidense que comenzó su carrera en la televisión con papeles secundarios en Hannah Montana en 2006 y 2007 y Switched at Birth (2011-2012). En The Carrie Diaries (2013-2014) y The Shannara Chronicles (2016-2017) ya le tuvimos en papeles protagonistas, y en el cine, Butler interpretó a Tex Watson en Once Upon a Time in Hollywood (2019), de Quentin Tarantino.

Tom Hanks interpreta al Coronel Tom Parker, el representante de Elvis y el gran villano de la función, con Olivia DeJonge en el papel de Priscilla Presley, la esposa de Elvis, Helen Thomson como Gladys Presley, la madre de Elvis, Richard Roxburgh como Vernon Presley, el padre de Elvis y Chaydon Jay como Elvis niño.

Si te gusta la música de El Rey, ver Elvis es una obligación. Lurhmann aplica su estilo excesivo para contar la historia de Elvis desde un punto de vista casi operístico que en lo relativo a la historia tiene muchas conexiones con Bohemian Rhapsody, alejando a Elvis de cualquier elemento polémico que pudiera tener su biografía y destacando su figura mítica para el mundo del rock&roll. La película tiene como es lógico una selección de canciones alucinante, y en general el montaje de sonido creo que es de los que se merecen el Oscar. El amor de Elvis por la música negra y la forma en que le marcó en sus gustos y forjó su estilo musical está perfectamente contado. Algo casi prohibido en un momento en los años 50 en los que aún había leyes de segregación racial en varios estados de Estados Unidos y que es otro elemento más que resalta lo rompedor e influyente que ha sido (y sigue siendo) Elvis para la industria musical.

Austin Butler es el gran descubrimiento de la película. Su parecido con Elvis es asombroso, ayudado por una perfecta caracterización de maquillaje y peluquería. Butler además transmite toda la fuerza de El Rey cuando se subía al escenario, permitiendo a Lurhmann crear un montón de momentos super poderosos visualmente que hacen que la película merezca verse en pantalla grande. Este Elvis es un ser de luz cuya única preocupación era cuidar de su familia e intentar hacer la música que a él le gustaba, algo que no siempre consiguió durante su vida debido a la presión de su manager. La interpretación de Butler es de las que ganan premios y forjan carreras de éxito, espero que tenga suerte con su próxima película.

La película hace una interesante elección narrativa al convertir al malvado Coronel Tom Parker en el narrador de la historia. Este oscuro personaje que ni era coronel, ni se llamaba Parker ni realmente era americano explotó de forma terrible a Elvis ahogando su creatividad y obligándole a hacer los trabajos más lamentables con tal de ganar él un dólar. Que Parker se llevara el 50% de todos los ingresos de Elvis es una locura sumada al hecho que llevó la carrera de Elvis no donde le hubiera interesado a él musicalmente, sino donde él pudiera ganar más dinero a su costa. La interpretación de Tom Hanks como Parker es como siempre perfecta.

De esta forma, la narración de la película es la de un aprovechado sin moral ninguna que usó a su antojo a Elvis, de forma que no es necesario que Lurhmann nos diga que lo que hace es tremendo, porque es algo que se sobreentiende. De hecho, que la muerte de Elvis fue culpa suya podría ser una conclusión lógica viendo la película y como actuaron la gente alrededor de Elvis. Porque ese es otro tema clave de la película, ya que todos alrededor de Elvis se convirtieron en unos chupópteros aprovechados, empezando por su padre y su tropa de amigos y músicos que formaron un séquito a su alrededor que se dedicó a vivir la vida loca a su costa. La amoralidad de Parker queda clara a lo largo de la película, y que él lo viera como lo más normal del mundo añade una dosis de dramatismo a toda la historia de Elvis, un chaval inculto de pueblo del que todos se aprovecharon. En este sentido, queda claro viendo la película que Elvis nunca actuó fuera de Estados Unidos al no querer salir Parker del país, quien sabe si por miedo a no poder entrar, y que si actuó durante años en Las Vegas fue para pagar las deudas de Parker con el juego. Y que la carrera como actor de Elvis fue destruida al obligarle a trabajar en películas cada vez peores y más baratas que le permitiera a Parker conseguir mayor beneficio. La forma en que drogaban a Elvis para que pudiera actuar fuera como fuese, o las giras con fechas imposibles son mostradas con claridad meridiana para mostrar a Elvis como una víctima de su entorno.

Dentro que este biopic musical me ha gustado mucho, hay que reconocer que incluso sin saber en detalle la historia de Elvis, se nota el intento evidente de blanquear la figura de El Rey, de forma que siempre todo lo que le pasa es por culpa de alguien. Por ejemplo, si tomaba pastillas y alcohol no fue por iniciativa propia sino a iniciativa de alguien de su entorno. Me parece normalísimo que su viuda Priscila Presley haya apoyado la película porque ella y su marido salen super bien parados, no como el resto de parásitos que se aprovecharon de Elvis empezando por su padre. Aunque muestra una infidelidad, la película evita mostrar las famosas juergas de alcohol y drogas de Elvis en Las Vegas y en general cualquier elemento controvertido de su biografía, limitando por ejemplo su dependencia a los medicamentos a los que su médico le daba para subirse al escenario.

Lurhmann no busca en este sentido ser «realista», sino ampliar la categoría de mito que Elvis adquirió a partir de su muerte en 1977 a la edad de 42 años. Y lo cierto es que su apuesta le sale bien, porque Elvis siempre ocupará un lugar en los corazones de los amantes de la música rock y esta película no hace sino destacar todo lo bueno hasta niveles beatíficadores. Para todos los fans de las película musicales, ELVIS nos da 160 minutos de pura historia de la música que me ha dado un entretenimiento espectacular.

Comparto el trailer de la película:

Para todos los amantes de la música, ver el biopic musical de Elvis se convierte en una obligación, a ser posible en la sala con mejor equipo de sonido posible.

PUNTUACIÓN: 8/10

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