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Crítica de El Colapso (miniserie de televisión)

Me habían vendido El Colapso como la serie de televisión del año, y a pesar de su virtuosismo técnico al estar rodado cada episodio en un plano secuencia, esta serie disponible en Filmin me parece un bluff de importantes proporciones.

PUNTUACIÓN: 5/10

¿Qué ocurriría con el planeta y con nuestra sociedad si el Sistema colapsara mañana? Qué principios regirían la nueva normalidad: la solidaridad, la igualdad o la supervivencia? ¿Supondría el fin de la Humanidad, o quizás una oportunidad para cambiar y dar carpetazo a una sociedad industrial que parece haber llegado al límite?

En 8 episodios filmados en plano secuencia, «El Colapso» nos ofrece la experiencia audiovisual más angustiosa y clarividente del año. Una proeza técnica que capta el espíritu de este año de pandemia con mayor precisión que los informativos de televisión. Una serie que parece llamada a hacer historia.

El colapso es una producción de Canal+ Fancia que está escrita y dirigida por Jérémy Bernard, Guillaume Desjardins y Bastien Ughetto, que forman el colectivo Les Parasites. Cuenta con música de Edouard Joguet y puede verse en España gracias a Filmin.

Con un reparto coral, los 8 episodios están protagonizados, entre otros, por Bellamine Abdelmalek, Lubna Azabal, Lola Burbail, Thibault de Montalembert, Audrey Fleurot, Samir Guesmi, Claire Guillon, Caroline Piette, Philippe Rebbot, Pierre Rousselet, Bastien Ughetto.

Tras haber visto El Colapso, no se que me molesta más. Si sus ínfulas pretenciosas que la llevan a venderse como «Una serie llamada a hacer historia», o a la nada argumental que esconde su brillantez formal maquillada en un excelente plano secuencia.

Como indica la sinopsis disponible en Filmin, esta serie son 8 capítulos de unos 20 minutos de duración. Esto hace que el visionado sea sencillo para el espectador, además que el plano secuencia ayuda a transmitir una mayor sensación de angustia y dramatismo a cada uno de estos episodios.

Los 8 capítulos muestran diferentes momentos de un colapso nunca explicado: El Supermercado (día 2), la gasolinera (día 5), el aeródromo (día 6), la aldea (día 25), la central (día 45), la residencia (día 50), la isla (día 170) y la emisión (día 5). Aunque los capítulos son autónomos y se pueden ver casi en cualquier orden, hay ligeras conexiones entre ellos, al ver a una extremista en el primer capítulo en el supermercado que días más tarde llega a la Aldea buscando refugio, como el policía del episodio 2 también aparece fugazmente en el último, o que el rico millonario que aparece en el tercer episodio intenta contactar con su esposa que se encuentra fuera del país, a la que luego veremos en el séptimo episodio.

Lo mejor de el colapso es sin duda sus planos secuencia y su espectacular diseño de producción, que consiguen meter al espectador en medio de la tensión de cada uno de los momentos. Entre todos destacaría por su complejidad técnica el séptimo episodio rodado casi en su totalidad en un barco, con escenas rodadas bajo el agua.

También las interpretaciones me parecen que están todas muy bien y muestran el desconcierto que la gente viviría en esos momentos, y como aunque en la mayoría de los casos el egoísmo y el sálvese quien pueda marcaría el devenir de la sociedad francesa, también hay gente que intenta ayudar a sus semejantes hasta el último día. Sin embargo, estos intentos acaban siendo infructuosos, lo que acreciente la sensación super nihilista de toda la serie.

¿Por qué ahora? ¿Qué mensaje, que enseñanza esconde esta serie? El gran problema es este. Como digo, como opción de ocio formado por cápsulas de 20 minutos seguro va a resultar impactante para el espectador. Pero esta premisa de mostrar un colapso provocado por una crisis indeterminada me parece super tramposo, porque aparte de que una crisis es esta envergadura la veo completamente imposible a día de hoy, sirve para mostrar sin tapujos mensajes anticapitalistas, contra la sociedad democrática, los partidos políticos, la energía nuclear, los medios de comunicación y en general contra los empresarios y los ricos.

Que en estos momentos de COVID se estrene esta serie con este mensaje me parece una estafa y un intento de alarmar a la sociedad para de alguna forma querer normalizar mensajes que en cualquier otro contexto serían vistos por todos como desastrosos, como la formación de comunas autosuficientes, que me suenan al colectivismo comunista, o la sensación que trasmiten de que hay que derribar esta sociedad actual. Un mensaje que veo recurrente en muchas obras actuales y en algunos partidos políticos, que sin embargo nunca nos dicen en qué querrían convertir ellos nuestra democracia, algo que seguro no mejoraría lo presente. Por muchos defectos que sin duda tenga nuestra sociedad democrática de consumo capitalista.

Este El colapso me parece una estafa por su propia pretenciosidad. Hay muchas series que muestran a partir de un cataclismo cómo nuestra sociedad se adapta a la nueva realidad, realizando críticas legítimas contra nuestro modelo de individualismo salvaje. The Walking Dead sin ir más lejos, o Mad Max: Fury Road. Pero sus productores no se califican a si mismos de «importantes» o de estar haciendo historia, y El Colapso es, aparte de su brillantez formal, un bluff que presenta anécdotas sin historia, sin profundidad de caracterizaciones o una conclusión coherente, más allá del peligroso mensaje inherente de «hay que derribar la democracia actual porque está condenada al colapso». Mensaje que a día de hoy no podría ser más falso.

Comparto el trailer de la serie:

El colapso me ha parecido un bluf. Unos fuegos artificiales de gran brillantez formal que esconden la nada, o casi peor, un mensaje anti-sociedad occidental muy peligroso en estos momentos. Gracias a su corta duración se pueden ver, pero me ha llevado un chasco importante, y desde luego no la recomendaría a nadie, menos aún en los tiempos en los que vivimos en pleno COVID.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

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Crítica de Peaky Blinders temporada 4 (Netflix)

Vendetta. Las decisiones del pasado tienen consecuencias, como van a aprender la familia Shelby, con el carismático Tommy (Cillian Murphy) a la cabeza en la cuarta temporada de Peaky Blinders, el drama histórico de temática criminal de la BBC disponible en Netflix.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

1925. La familia Shelby se encuentra rota tras los sucesos de la pasada temporada. Y en el momento de mayor debilidad, van a tener que enfrentarse a la mayor amenaza hasta la fecha, al llegar a Birmingham Luca Changretta (Adrien Brody), miembro de la familia Changretta que ha declarado Vendetta contra la familia y no descansará hasta que todos, hombres, mujeres y niños paguen por la muerte de su padre y su hermano.

Stephen Knight, creador de la serie, vuelve a escribir los seis episodios de esta cuarta temporada, que han sido todos dirigidos por David Caffrey. La serie fue emitida originalmente en el canal BBC2 entre noviembre y diciembre de 2017. Al final de esta temporada, Knight confirmó que su intención es que Peaky Blinders tenga en total 7 temporadas, de las cuales la quinta ya se estrenó en 2019, lo que significa que, crucemos los dedos, si el COVID no lo impide, la sexta temporada se estrenará el año que viene, en 2021.

En esta cuarta temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Helen McCrory como la tía de Tommy, Elizabeth “Polly” Gray, Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Joe Cole como John Shelby, el hermano pequeño de Tommy, y Finn Cole como Michael Gray, el hijo perdido de Polly encontrado en la temporada anterior forman el núcleo duro de la familia. Junto a ellos encontramos al gran Tom Hardy como Alfred “Alfie” Solomons, el lider de una banda mafiosa judía de Camdem Town, que vuelve a mostrar todo su carisma en esta temporada

Junto a los miembros de la familia Shelby, esta cuarta temporada nos presenta al enorme Adrien Brody como Luca Changretta, miembro de la mafia siciliana que ha viajado desde Nueva york buscando venganza. Aidan Gillen (Juego de Tronos, Bohemian Rhapsofy) es Aberama Gold, jefe de un clan gitano extremadamente violento al que Tommy pedirá ayuda para enfrentarse a los Changretta. Y junto a ambos la serie presenta a Charlie Murphy como Jessie Eden, una líder sindicalista miembro del partido comunista que cree que el momento de la revolución es ahora y que ha declarado una huelga en las empresas Shelby en el peor momento.

Si tengo que decir cual es para mi el ideal de serie de televisión, Peaky Blinders se encuentra muy cerca de la perfección, al estar planteada en temporadas cortas de seis temporadas que obligan a ir directos al grano aunque sin olvidarse del desarrollo de personajes. Viendo esta serie no tengo nunca la sensación de estar viendo “minutos de la basura” tan habituales en otras serie, sin ir más lejos de Netflix, y la historia de Steven Knight siempre avanza un montón cambiando el statu-quo de los personajes respecto a cómo se encontraban al principio.

Aparte de la extraordinaria recreación histórica del Brimingham de la década de 1920, la serie cuenta con un reparto espectacular, destacando sobre todos el impresionante Cillian Murphy, que cada temporada le veo mejor y con más carisma. Tom Hardy vuelve a ofrecer varios momentos gloriosos esta temporada, en la que también sobresale un enorme Adrien Brody, que transmite un carisma y una sensación de peligro espectaculares cada vez que aparece en pantalla. Unido a esto, veo Peaky Blinders en Netflix porque me permite verla en versión original, algo que inexplicablemente no permite Prime Video, y me ha alucinado también el acento italiano que Brody imprime a su personaje.

La amenaza de la mafia italiana aporta un elemento novedoso que le sienta de maravilla a esta cuarte temporada. Ya en la pasada temporada los Shelby recordaron que no eran intocables y ahora sentirán el miedo y el dolor en sus propias carnes. Además de este tema principal, las luchas sociales que se viven en la ciudad y la amenaza del comunismo aportan un chulísimo extra que conecta con la realidad histórica que se vivía en esos momentos en Reino Unido y que hace que la vida de Tommy Shelby sea aún más interesante.

Además, visualmente la serie vuelve a contar con momentazos todos los episodios y unos giros y sorpresas que me dejaban muy loco al final de cada episodio. Como digo, he conectado espectacularmente con esta serie y no veo el momento de empezar la quinta temporada.

Comparto el trailer de esta cuarta temporada:

Peaky Blinders no deja de crecer y mantiene tras cuatro temporadas un nivel modélico que ya quisieran para si la mayoría de series de la parrilla televisiva.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de Gangs of London temporada 1, de Gareth Evans

Cuando se anunció que Gareth Evans (The Raid 1 y 2) estaba desarrollando para la cadena Sky una serie de acción de temática criminal ambientada en los bajos fondos de Londres, los fans del director recibimos un chute de adrenalina. Gangs of London es el resultado y hoy quiero comentar lo bueno y lo menos bueno.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Creado por el visionario cineasta Gareth Evans y su socio creativo Matt Flannery, Gangs of London lleva al público en un viaje inmersivo al corazón oculto de la capital.

Durante 20 años, Finn Wallace (Colm Meaney) fue el criminal más poderoso de Londres. Miles de millones de libras fluyeron a través de su organización cada año. Pero ahora está muerto, y nadie sabe quién ordenó el golpe. Con rivales en todas partes, depende de su impulsivo hijo Sean (Joe Cole), con la ayuda de la familia Dumani encabezada por Ed Dumani (Lucian Msamati) para tomar el lugar de su padre. Si la situación ya no era lo suficientemente peligrosa, la subida al poder de Sean provoca repercusiones que afectarán al mundo del crimen internacional. Quizás el único hombre que podría ayudar a Sean y convertirse en su aliado es Elliot Finch (Sope Dirsu), quien hasta ahora ha sido un perdedor con un misterioso interés en la familia Wallace. Y sin vuelta atrás, Elliot se será transportado al intrior de la organización criminal más grande de Londres.

Gareth Evans y Matt Flanery son los creadores de esta serie coral de nueve episodios que ha contado con el propio Evans de director de dos episodios, (el primero y el quinto, obviamente los mejores de toda la serie), junto a Corin Hardy (4 episodios) y Xavier Gens (3). Los guiones de la serie corren a cuenta de Gareth Evans y Matt Flannery en el piloto que marca el tono y las claves de la historia, con Peter Berry, Claire Wilson, Carl Joos, Lauren Sequeira y Joseph Murtagh en los siguientes episodios.

La serie ha sido rodada en localizaciones en Reino Unido, y cuenta con fotografía de Martijn van Broekhuizen, Laurent Barès y Matt Flannery. El episodio piloto de Gangs of London se convirtió el segundo mejor lanzamiento de toda la historia de la cadena Sky, lo que provocó la confirmación inmediata de la segunda temporada, una temporada que estaba claramente en los plandes de Evans y Flanery teniendo en cuenta el final abierto con el que termina esta primera entrega.

Uno de los elementos más destacables de la serie, en mi opinión, es el enorme casting coral de la serie, al mostrarnos las diferentes familias masiosas de Londres y cómo la muerte del patriarca Finn Wallace (Colm Meaney) rompe todos los equilibrios de poder. Dentro de la familia Wallace tenemos además del fallecido Finn a su mujer Marian (Michelle Fairley), su hijo mayor Sean (Joe Cole) que hereda el puesto de jefe de la familia, su hermana Jacqueline (Valene Kane), que no quiere saber nada de la familia por sus conexiones criminales y Billy (Brian Vernel) el hermano pequeño adicto a las drogas.

Los Wallace siempre han tenido como grandes aliados y consejeros a la familia Dumani: Ed (Lucian Msamati), el cabeza de familia y gran amigo y consejero del fallecido Finn, Alex (Paapa Essiedu), su hijo y mago de las finanzas que está consiguiendo que los Wallace dirijan su actividad hacia los negocios legales, y su hija Shannon (Pippa Bennett-Warner), madre soltera que comenzará una relación sentimental con el misterioso Elliot Finch (Sope Dirisu) amigo de Sean tras salvarle la vida.

Las relaciones de los Wallace y los Dumani con las otras bandas de Londres, los Albaneses dirigidos por Juan Dushaj (Orli Shuka), los Kurdos de Lale (Narges Rashidi), los pakistaníes de la familia Afridi (Asif Raza Nir) o los gitanos galeses del patriaca Kinney Edwards (Mark Lewis Jones) irán teniendo su importancia durante estos episodios. Y junto a todos ellos, tenemos además la presencia de la Policía que busca aprovechar el momento de debilidad de la familia Wallace para derribar de una vez por todas su estructura de poder.

Desde Daredevil no había visto unas escenas de acción tan potentes en una serie de televisión. Eso, y la compleja representación del mundo criminal de Londres considero que son los principales hallazgos de Gangs of London que hacen que su visionado merezca la pena.

Es una pasada ver a un Gareth Evans tan inspirado en los dos episodios que dirige. En concreto, el primero que sirve de piloto y establece super bien la enorme complejidad de los equilibrios de poder alrededor de las distintas familias mafiosas. Junto a este inicio, el quinto episodio dirigida por Evans muy probablemente va a ser el mejor episodio de acción que voy a ver este año en una serie de televisión. De largo y a mucha diferencia del segundo.

Otro tema que me ha gustado es el retrato psicológico de Sean Wallace (Joe Cole), un joven que ha intentado toda su vida agradar a su padre criminal, aunque en el fondo no tiene lo que hay que tener para ejercer el poder. Y como al alcanzarlo, hará lo que haga falta para proteger a su familia aunque en el fondo no se sienta digno. Junto a él, también me ha gustado la caracterización de Elliot Finch (Sope Dirisu), que actuará como la “wildcard” de la serie.

Cada episodio está repleto de giros y sorpresas, y como comentaba antes, algunas de sus escenas de acción quitan el hipo, lo que hace que el visionado de Gangs of London sea entretenido y te deje siempre con ganas de más.

Sin embargo, lamento tener que decir que no todo es bueno. Empezando por la acción, el quinto dirigido por Evans es impresionante, aunque narrativamente no tenga una gran importancia en la trama principal. Lo malo es que ninguno de los cuatro episodios restantes consigue estar a la altura, dejando un poso algo decepcionante. No es sólo en lo relativo a la acción, hay una tensión acumulada alrededor del asesino de Finn Wallace que no queda bien resuelto y no crea el climax que hubiera merecido todo el asunto.

Por otro lado, aunque la presentación de las diferentes familias mafiosas está genial y daba un giro interesante a las típicas historias de mafiosos, lamentablemente el guión está plagado de clichés del género que son tan evidentes que dan un poco de pena. No voy a comentar sobre ello por no hacer spoiler a nadie, pero hay una serie de giros que están tan telegrafiados que provocan cero sorpresas en la mayoría de las situaciones.

Aparte de saber que Evans había creado la serie y dirigía algún episodio (no todos), realmente no sabía nada de esta serie, ni siquiera si era una serie abierta o la historia se cerraba en una única temporada. Eso hizo que llegué al último episodio con grandes expectativas, que no se vieron satisfechas, aparte que el final abierto que plantean no me ha gustado nada en absoluto.

Y si a esto le sumamos que en la segunda mitad se suceden una serie de giros y sorpresas a cual más loca simplemente por crear un shock en el espectador a pesar que ésto se note forzado, han hecho que el visionado fuera de más a menos, con este último episodio que diría que es de largo el peor de toda la serie.

Comentaba en positivo la construcción psicológica de los personajes de Sean y Elliot. Sin embargo, igual que digo esto creo que los actores que los interpretan (Joe Cole y Sope Dirisu respectivamente) van bastante justitos en lo que a carisma se refiere. Y eso en varios momentos es una pena. En general, veo a todos los actores como correctos cumpliendo con lo que se requiere de ellos, aunque sin nada que me haga decir whoa!!

Y encima, Gangs of London tiene una idea general de “los mafiosos son malos pero los poderes económicos son aún peores” que no dejo de verlo en los últimos años en muchas películas y series y empiezo a estar un poco cansado de ello. Sinceramente, esto me parece un elemento un poco vago, como si en lugar de pensar un poco más los giros hubieran ido completamente a lo fácil. Narrativamente, creo que los movimientos tipo “Occupy Wall St.” y similares han creado una narrativa de gentes corrientes vs el rico opresor que me está resultando un poco aburrida. Aunque entiendo que probablemente esto sea una opinión muy personal.

En todo caso, aunque como véis no todo ha sido perfecto ni he conectado con algunos elementos del argumento, creo que esta Gangs of London, con sus imperfecciones, ha aportado un elemento novedoso a las historias criminales ambientadas en Reino Unido, y puede gustar a un público aficionado a este género.

Comparto el trailer de esta serie:

Gangs of London empieza muy bien pero acaba desinchándose en su segunda mitad. Sin embargo, considero que a pesar de todo contiene suficientes elementos para hacer las delicias de todos los fans del cine de acción / criminal.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

 

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Crítica de Battlestar Galactica temporada 1 (Prime Video)

Tras su exitoso reinicio de 2003, la primera temporada de Battlestar Galactica confirmó que estábamos ante una serie de ciencia ficción destinada a grandes cosas. Gracias a Prime Video me he enganchado a esta serie, cuya primera temporada quiero destacar hoy.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Battlestar Galactica se desarrolla en el lejano futuro, donde una civilización de humanos vive en un grupo de planetas conocidos como las Doce Colonias. En el pasado, las colonias habían estado en guerra con una raza androide de su propia creación, conocida como los Cylones. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar, los Cylons lanzan un repentino ataque furtivo contra las Colonias, arrasando los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo alrededor de 50,000 sobreviven; la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la vieja Battlestar Galactica es la única nave militar que sobrevivió al ataque debido a que tecnología antigua no pudo ser hackeada por los Cylones. Bajo el liderazgo del comandante de la flota colonial, el comandante William «Bill» Adama (Edward James Olmos) y ahora presidente Laura Roslin (Mary McDonnell), la Galactica y su tripulación asumen la tarea de liderar la pequeña flota fugitiva de sobrevivientes al espacio en busca de un legendario decimotercera colonia conocida como Tierra.

Battlestar Galactica fue creada por Ronald D. Moore, con él y David Eick como productores ejecutivos reimaginando la mítica serie de 1978 creada por Glen A. Larson. Tras reinventar el concepto de la serie original en la exitosa miniserie que reseñé la semana pasada, la primera temporada de Battlestar Galactica fue emitida en Reino Unido por el canal Sci-Fi a finales de 2004, siendo emitida en Estados Unidos a partir de enero de 2005. El primer episodio de la serie recibió un Premio Hugo y los 13 episodios de la temporada fueron reconocidos con un Premio Peabody «por superar los límites de la ciencia ficción y hacerlo accesible a todos.”

Los 13 episodios de esta primera temporada fueron escritos por David Eick, Ronald D. Moore, Toni Graphia (2 episodios), Bradley Thompson & David Weddle, Carla Robinson (2), Jeff Vlaming (2) y Michael Angeli. Estos episodios fueron dirigidos por Michael Rymer (3 episodios, el primero y los dos últimos de la temporada), Marita Grabiak, Allan Kroeker, Rod Hardy (2), Sergio Mimica-Gezzan, Robert Young, Brad Turner, Jeff Woolnough, Jonas Pate y el propio protagonista Edward James Olmos.

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Grace “Boomer” Valerii y Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica.

Esta primera temporada tiene un detalle muy chulo con la serie original al darle a Richard Hatch, (Apollo en la serie original), el papel del revolucionario Tom Zarek, que aspira a provocar un cambio profundo en la sociedad human. Hatch intentó sin éxito relanzar la serie de Battlestar Galactica, por lo que es un detalle que los productores que finalmente llevaron a cabo la serie le tuvieran en cuenta para que interpretara un papel, aunque fuera secundario.

Empezando al revés de como suelo hacer, cuando comentaba las cosas que menos me gustaron de la primera miniserie, encontré dos problemas principales: Unos muy deficientes efectos especiales con un diseño de producción televisivo que transmitía un problema real de presupuesto, y en general las interpretaciones de todo el reparto.

En lo referido a los efectos especiales, el primer episodio «33» apuntaba que esta temporada iba a ser igual de mala en este aspecto, copiando literalmente varios planos de combates espaciales vistos en la miniserie. Planos que además aparecieron repetidamente en este episodio. Sin embargo, debo decir que una vez visto este episodio, la verdad es que el resto de la temporada mejora bastante. No solo vemos una ampliación en el número de decorados y escenas en exteriores, sino que diría que todo luce mucho mejor que los primeros episodios. Incluso en los episodios 1×12 y 1×13 hay unos combates espaciales a años luz de lo visto hasta ese momento, consiguiendo que en general acabe calificando el diseño de producción como notable.

En lo referido a las interpretaciones, la verdad es que siguen sin gustarme las interpretaciones, sobre todo de James Callis como el doctor Gaius Baltar y de Tricia Helfer como la Cylon con forma humana Número 6, pero diría que globalmente veo a todo el reparto más entonado, no se si porque ya se están haciendo con sus personajes, aunque siempre partiendo de que estamos hablando de un nivel televisivo medio, nada para tirar cohetes.

Una vez comentado la mejoría que encontré en los dos elementos más flojos, la verdad es que esta primera temporada me ha gustado bastante y sirve para ampliar la nueva sociedad que se está construyendo en las naves que están escapando de los Cylones.

La parte militar tiene una parte importante durante toda la temporada, pero también me ha interesado la parte civil, sobre todo en lo referido al revolucionario Tom Zarek, la creación de un nuevo Quorum de los 12, recordando los órganos de gobierno de la destruida unión de colonias, y en general las tensiones entre el Comandante Adama y la Presidenta Roslin.

Además, los dramas personales de los protagonistas Starbuck, Apollo, el Camandante Adama y su segundo en el mando el Coronel Tigh me interesa y consiguen que empatice con todos ellos. Me gusta que ninguno sea perfecto, empezando por el propio Comandante Adama que tiene unas actitudes bastante totalitarias durante estos episodios, algo totalmente alejado de lo que esperariamos del «héroe» de la serie. Y como si viniera de familia, Apollo y Starbuck tampoco dejan de meter la pata, lo que me parece una construcción de los personajes notable, porque tras caer solo puedes levantarte…

Todos los episodios tienen dos líneas argumentales diferentes, la principal en el espacio a bordo de la Galactica y del resto de naves de la flota humana, que ocupa el 90-95% del tiempo, y una línea secundaria en Caprica, la capital de las 12 Colonias humanas antes del ataque Cylon que aniquiló a todos sus habitantes.

En Caprica, seguiremos los pasos del piloto Karl «Helo» Agathon (interpretado por Tahmoh Penikett), compañero de Sharon «Boomer» Valerii, (interpretada pror Grace Park), que sin saberlo es la Cylon Número 8. Helo dejó su puesto en la nave de Boomer para que el Doctor Baltar, el único genio científico vivo de la raza humana, pueda llegar a la Galactica. Y ahora, tendrá que intentar sobrevivir en la superficie el tiempo suficiente para robar una nave para intentar escapar. Durante esta huida, se encontrará con varios Cylones humanos que intentarán manipularle.

Aunque este argumento en algunos momentos parece que no van a ningún sitio, el final de la temporada consigue conectarlo bien con la trama principal, dejando este argumento en un cliffhanger super chulo que hizo que todo cobrara sentido y me dejara con ganas de más.

Hay algunos episodios realmente buenos, pero me parece curioso recordar como el argumento de 1×01, «33» fue copiado de forma bastante grosera por Rian Johnson en Star Wars VIII Los Últimos Jedi, al contarnos como los Cylones siguen por el hiperespacio a las naves humanas, obligando a saltar cada 33 minutos, lo que provoca una agotamiento mental en todos los tripulantes, al no poder dormir ni descansar durante días.

Igual que comento que globalmente la mayoría de episodios me han gustado bastante, tengo que comentar que no me gustó nada el final de 1×07 «Six degrees of separation», que es un WTF! en toda regla que resuelve de la forma más tonta posible el conflicto del episodio.

Esto viene a resaltar que globalmente el papel del Doctor Baltar me parece siempre bastante absurdo y poco creíble, aparte la propia interpretación de James Callis, que me parece bastante deficiente. Esto, sumado a otro argumento recurrente durante la temporada que es la amenaza de la inflitración Cylon en la flota humana, son las tramas menos acertadas, sobre todo lo relacionado con la piloto «Boomer», aunque reconozco que puedo entender que una persona enamorada cometa tonterías a pesar de que las pruebas indican claramente que lo que parece es lo que está pasando.

En todo caso, los dos últimos episodios de esta temporada, Kobol´s last gleaming partes 1 y 2, me parecen brillantes y plantean un cliffhanger histórico que me obliga a seguir viendo la segunda temporada de forma inmediata. Globalmente, me parece que esta temporada ha estado muy bien escrita, creando unos giros y situaciones que mayoritariamente funcionan siempre.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Me ha gustado esta primera temporada de Battlestar Galactica y me ha parecido que plantea un montón de situaciones super interesantes que me han enganchado y me han dejado con ganas de ver inmediatamente la segunda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Battlestar Galactica: The miniseries (Prime Video)

Primeo Video ha incorporado en su catálogo la histórica serie Battlestar Galactica, así que me pongo a verla empezando por la miniserie de 2003 que reinició la historia, para comprobar que tal le ha sentado el paso del tiempo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Remake en formato de miniserie de 2 capítulos de la mítica serie de TV de 1978 creada por Glen A. Larson, que dio lugar, a modo de prólogo, a la serie Galáctica: Estrella de Combate que tuvo una duración de 4 temporadas (2004-2009). En una galaxia lejana residen «Las doce colonias», una civilización que ha permanecido en paz durante más de 40 años con unas máquinas, los “Cylones», creadas por generaciones de hombres años atrás. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar (James Callis), los Cylones lanzan un ataque fulminante contra las Colonias, destruyendo los planetas y devastando a sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, solo sobrevive una población de 50,000 personas, la mayoría a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, solo la nave Battlestar Galactica dirigida por el Comandante William Adama (Edward James Olmos) sobrevivió al ataque, al tratarse de una nave antigua sin las actualizaciones que fueron hackeadas por los Cylones. Ahora, deberán escapar del acoso de los Cylones para intentar que la raza humana tenga una oportunidad de sobrevivir.

Galáctica, creada por Glen A. Larson 1978, fue una de las series de mi niñez, y sació en parte mi sed de aventuras espaciales después que La Guerra de las Galaxias me volara la cabeza. La Galactica original es una de esas series que mejor no volver a ver porque creo que habrá envejecido tremendamente mal. Durante años, el actor Richard Hatch (Capitán Apolo de la versión original de la serie) hizo numerosos esfuerzos para revivir la serie, bajo la premisa de continuar el concepto original. Finalmente, en 2002, Universal Pictures (la propietaria de los derechos de Battlestar Galactica), optó por una nueva versión en lugar de una secuela. David Eick contactó con Ronald D. Moore para el desarrollo de la miniserie Battlestar Galactica, escribiendo entre ambos los guiones con los objetivos de actualizar la serie clásica, a la vez que plantear una historia lo bastante abierta que dejara la puerta abierta para una continuación en forma de serie de televisión, en caso que esta miniserie de dos episodios fuera exitosa, cosa que acabó sucediendo el año siguiente.

Battlestar Galactica fue unánimemente alabada por los críticos, recibiendo numerosos premios, entre los que destacaría los premios a “Mejor Serie de Televisión” en los Premios Saturn de 2003, o el de “Efectos Visuales Sobresalientes en una serie de televisión o película” de la Visual Effects Society, además de recibir varias nominaciones en los Emmy de ese año. Además, esta miniserie fue uno de los programas de cable más vistos de la cadena Sci-Fi.

La serie está protagonizada por Edward James Olmos como el Comandante William Adama, Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin, Katee Sackhoff como la piloto de combate e instructora de vuelo Kara “Starbuck” Thrace, Jamie Bamber como el capitán Lee “Apollo” Adama, hijo del comandante, James Callis como el doctor Gaius Baltar causante involuntario del genocidio de las 12 colonias a manos de los Cylones, Tricia Helfer como Número 6, una Cylon de apariencia humana que sedujo a Baltar, Grace Park como la piloto de Raptor Grace “Boomer” Valerii y Michael Hogan como el Coronel Saul Tigh, el segundo al mando en la Galactica.

Entrando en materia, la serie original de finales de los 70 era un concepto englobado dentro de la moda galáctica inaugurada por Star Wars en 1977, con una estética post hippie/pop que prefiero no ver porque seguro que ha envejecido extremadamente mal. La principal virtud de esta actualización está en reconocer lo ridículos que eran los Cylones para empezar y la necesidad de crear un  antagonista verdaderamente amenazador. Para ello, la incorporación de unos Cylones evolucionados con forma humana que se encuentran en versión durmiente entre los supervivientes esperando el momento de ser activados me parece una idea super brillante. Esta idea permite imprimir a la historia de una cualidad de thriller conspiranoico en la que los protagonistas no sabrán en quien confiar que me gusta mucho y creo que puede dar mucho juego.

Además de esta amenaza oculta, el hecho que sólo la Galactica haya sobrevivido debido a que es un modelo viejo que no pudo caer víctima de los virus informáticos Cylones que destruyeron al resto de la flota permite dar una tensión ante la posibilidad real que un ataque Cylon puede destruir a la humanidad. La figura de Edward James Olmos como el Comandante William Adama es imponente y lo mejor de la serie. además, como buen culebrón, al ponerle en una situación personal complicada debido a su relación con su hijo Apollo y con Starbuck, la novia de su otro hijo fallecido, va a permitir una mayor conexión emocional con todos ellos.

Y además, que además de la vertiente militar tengamos el contraste de la vertiente civil con la figura de Mary McDonnell como la Presidenta de lo que queda de las Doce Colonias Laura Roslin también me parece un acierto total, de forma que hay un contraste y un enfrentamiento entre la Presidenta y Adama. Teniendo en cuenta que sólo 50.000 personas consiguieron sobrevivir al primer ataque Cylon dentro de unas naves mal preparadas para el viaje intergaláctico, la tensión dentro de las diferentes naves seguro va a incrementarse durante la serie.

Sin embargo, tengo dos grandes problemas con esta miniserie. El primero son los TERRIBLES efectos especiales y en general el diseño de producción, que vistos con ojos de 2020 han envejecido horriblemente mal. Estos dos episodios de Battlestar Galactica me han recordado lo peor de muchas series de ciencia ficción televisivas, que constreñían su creatividad y sus buenas ideas por culpa de la falta de presupuesto. No es sólo que las escenas espaciales sean feas horribles y caóticas a propósito para intentar ocultar la falta de medios. Es que el 90% del tiempo todos los planos de la serie son planos medios centrados en los personajes para intentar ocultar la precariedad de decorados y sets.

Para empeorar las cosas, excepto Edward James Olmos y Mary McDonnell, el nivel de las interpretaciones del reparto me han parecido entre normalito y mediocre, pero siempre dentro de un nivel televisivo flojo. Dentro de esta mediocridad, me han fastidiado especialmente las interpretaciones realmente malas de James Callis como el enloquecido y orgulloso doctor Gaius Baltar, y de Tricia Helfer como la Cylon con forma humana Número 6, que no pasa de ser una mujer objeto mostrando carne con muy poca calidad en su interpretación.

Reconozco que estos dos problemas me han fastidiado bastante durante el visionado, porque la verdad es que la serie cuenta con buenas ideas y su final me deja con ganas con ver cómo continúa la historia en su primera temporada, que se estrenó en 2004.

Comparto el trailer de la película:

Entiendo la categoría de serie de culto de Battlestar Galactica, y entiendo que esta miniserie actualizó exitosamente el concepto de la serie creada 25 años antes. Sin embargo, lo mal que han envejecido los efectos especiales y las interpretaciones excesivamente televisivas han impedido que disfrutara completamente el visionado de esta miniserie.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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