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Crítica de The Haunting of Bly Manor de Mike Flanagan (Netflix)

Mike Flanagan lo ha vuelto ha conseguir. Su nueva serie para Netflix The Haunting of Bly Manor es una notable serie más drama que historia de terror, con unos personajes maravillosos que te atrapan desde el primer fotograma.

PUNTUACIÓN: 8/10

Morir no equivale a desaparecer. En este romance gótico, una ‘au pair’ se adentra en un abismo de escalofriantes secretos.
9 episodios. Continuación de «La maldición de Hill House» al estilo de «American Horror Story» o «Channel Zero», es decir, contando con nuevos personajes y una historia diferente. En esta ocasión, se basa en el clásico de Henry James «Otra vuelta de tuerca» (The Turn of the Screw), cuya mejor adaptación al cine, «Suspense» (1961), es uno de los grandes clásicos del cine de terror. (FILMAFFINITY)

The Haunting of Bly Manor es una serie de televisión creada por Mike Flanagan para Netflix, y basada libremente en el trabajo de Henry James, en particular su novela de 1898 The Turn of the Screw. Más que una historia de terror, estamos ante un drama con toques sobrenaturales con toques de historia de amor gótica.

Además de ser el creador de la serie, Mike Flanagan ha escrito y dirigido el primer episodio, además de montar la serie junto a Brian Jeremiah Smith. Los 8 episodios restantes han sido dirigidos por Ciarán Foy (2 episodios), Liam Gavin (2), Yolanda Ramke & Ben Howling (2), Axelle Carolyn y E. L. Katz, y cuentan con guiones de James Flanagan, Diane Ademu-John, Laurie Penny, Angela LaManna, Rebecca Leigh Klingel, The Clarkson Twins, Leah Fong, Julia Bicknell.

La serie cuenta con fotografía de James Kniest y Maxime Alexandre y música de The Newton Brothers.

Aunque Netflix ha vendido The Haunting of Bly Manor como la segunda temporada de la antología The Haunting, realmente estamos ante una historia totalmente nueva que no tiene nada que ver con Hill House, más allá del hecho de estar ambientadas ambas en “casas encantadas”.

Lo que sí resulta interesante es que Mike Flanagan ha contado para Bly Manor con prácticamente con el mismo equipo técnico de Hill House, incluyendo a los actores Victoria Pedretti, Oliver Jackson-Cohen, Henry Thomas, Kate Siegel y Carla Gugino, que participan interpretando a personajes diferentes.

El reparto es uno de los grandes aciertos de Bly Manor. Victoria Pedretti es la gran protagonista como la “Au-pair” Danielle «Dani» Clayton, que llega a Bly manor contratada por Henry Wingrave (interpretado por Henry Thomas) para que cuide y eduque a sus dos sobrinos Flora (Amelie Bea Smith) y Miles (Benjamin Evan Ainsworth), huérfanos que viven en Bly Manor y cuya anterior cuidadora Rebecca Jessel (Tahirah Sharif) también murió recientemente en misteriosas circunstancias.

En Bly Manor Dani conocerá a los trabajadores de la mansión, el cocinero Owen Sharma (Rahul Kohli, la encargada Hannah Grose (T’Nia Miller) y la jardinera Jamie (Amelia Eve). Durante la serie conoceremos al antiguo ayudante de Henry Wingrave Peter Quint (Oliver Jackson-Cohen), que mantuvo un romance secreto con Rebecca antes de su muerte.

Por último, destacar que toda la serie está contada a modo de cuento o historia por una narradora interpretada por Carla Gugino.

Ya entrando en materia, quizá lo primero a mencionar y que merece poner encima de la mesa para quitárnoslo de enmedio cuanto antes es que Bly Manor es menos brillante que Hill House. Esto realmente no implica nada negativo, dado que Hill House era maravillosa. Bly Manor no tiene un capítulo 6 con esos hipnóticos planos secuencia ni una tensión creciente como cuando descubrimos la identidad de la fantasma del cuello roto.

Sin embargo, Flanagan construye de nuevo una historia centrada en los personajes que forma un puzzle complejo en el que varias relaciones de amor forman el núcleo emocional de la serie. Unas relaciones son tóxicas pero hay también amor verdadero, y nos transmiten un montón de sentimientos alrededor de unos personajes excelentemente escritos.

Como comentaba al comienzo, más que una historia de terror, Bly Manor es un drama con toques sobrenaturales, y Flanagan entiende que las personas reales no somos perfectas, por lo que sus protagonistas tampoco lo son. Y por eso empatizamos con ellos instantáneamente. Aunque el ritmo es pausado, los episodios nos trasladan a diferentes momentos temporales con gran fluidez, mientras conocemos los secretos ocultos de los protagonistas y de la casa en la que vivieron.

Todo el reparto está de 10 y son sus interpretaciones los que crean el vínculo emocional con el espectador. Sin embargo, si tuviera que destacar a alguien, además de la maravillosa Victoria Pedretti, sería a los niños Amelie Bea Smith y Benjamin Evan Ainsworth que interpretan a Flora y Miles. Dos niños que transmiten indefensión pero a la vez un toque de mal rollo y que algo no está bien con ellos.

Como es habitual, Netflix ha estrenado la serie completa de un tirón. Y aunque me ha tenido super enganchado, me he obligado a ver sólo un episodio al día para alargar el disfrute. Esto creo que le viene muy bien a la serie, que además rompe de forma totalmente pensada el ritmo narrativo en el episodio 8 para rompernos a continuación el corazón en el noveno y último episodio, que me ha parecido maravilloso y super emocionante.

Quizá el único pero que se me ocurre es que si alguien se acerca a esta serie pensando que es una historia de sustos, se va a ver sin duda decepcionado y se va a aburrir. Además, el ritmo pausado también exige cierto esfuerzo e implicación en el espectador. En todo caso, si llegan hasta el capítulo 5, ya no podrán dejar de ver la serie.

Comparto el trailer de esta serie:

The Haunting of Bly Manor me ha parecido un éxito sin paliativos y confirma a Mike Flanagan como una de las voces más inteligentes del actual panorama televisivo y cinematográfico. Una serie de visionado obligado, la recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

200 días, 200 artículos en el blog

200 días. Se dice pronto, pero hace ahora más de seis meses que empecé a escribir y publicar artículos diariamente sin faltar un solo día, y hoy puedo ya celebrar y compartir este récord tan especial para mí.

Esto de publicar posts en el blog con tanta frecuencia no ha surgió de la nada, ya que durante 2019 ya aumenté mi ritmo de publicación ver dos artículos semanales a casi 4, llegando a publicar 200 artículos en todo 2019. Durante ese año, también publiqué todos los días durante noviembre y diciembre, lo que sin duda me sirvió de experimento para creerme que era posible.

De hecho, no es como si al empezar a escribir en marzo dijera «voy a ponerme a escribir a ver si rompo algún tipo de récord», sino que todo surgió orgánicamente durante el estado de alarma provocado por el Covid-19. Empecé a escribir sobre un comic o película, lo que me llevó a otra, y luego a otra… hasta que casi sin darme cuenta llegué a conseguir el récord de los 100 posts en el blog seguidos. Y dado el gran número de clásicos y novedades, seguir escribiendo diariamente me resultaba muy cómodo y casi hasta familiar.

Estoy muy contento de haber conseguido este récord, pero casi más porque creo que estos meses han servido para ser más productivo cuando me siento en mi portátil, y los posts que publico son de mayor calidad. Como ejemplo, mis reseñas de Scalped, Locke and Key o Daredevil Born Again son buena muestra de ello.

Por no repetirme respecto al posts celebrando los 100 posts, en estos segundos cien artículos estoy satisfecho de mis posts sobre los comics clásicos de la editorial Dark Horse, entre los que están los míticos Robocop vs Terminator, Aliens vs Predator o Grendel Tales: Devils and Deaths.

En lo referido al cine, está resultando terrible la falta de estrenos potentes, y desde que acabó el desconfinamiento solo he ido a ver tres películas al cine: Tenet de Christopher Nolan, Nuevos Mutantes de Josh Boone y Rifkin’s Festival de Woody Allen. Viendo lo que se nos venía encima, escribí en agosto un largo artículo de opinión sobre la situación de los cines cuyas previsiones se han visto lamentablemente superadas por la realidad. En vista de lo que se nos venía encima, decidí escribir una serie de artículos revisando las películas de la franquicia de los X-Men estrenadas antes de que empezara a escribir este blog en 2013, empezando por la que para mi es la mejor de toda la serie, la sobresaliente X-Men: First Class de Matthew Vaughn.

Suerte que las plataformas digitales no dejan de lanzar contenidos interesantes, no solo novedades como la segunda temporada de The Boys, sino también clásicos como Buffy The Vampire Slayer o Battlestar Galáctica.

En lo referido a novelas, este 2020 he superado ampliamente mi propósito de año nuevo de leer al menos 18 novelas con el objetivo de llegar a las 24, lo que significaría leer dos novelas al mes. De momento, llevo ya 26 leídas, y ya tengo varias más en mis manos. Tras leerme las tres primeras novelas de Dune de Frank Herbert, en previsión del estreno de la película de Villeneuve, que finalmente se ha visto retrasada hasta octubre de 2021, he podido leer las dos novelas de la serie de Rosalera del escritor inglés de origen nigeriano Tade Thompson, que me ha resultado una ciencia ficción muy interesante. De hecho, mañana subiré mi reseña de la segunda novela, La Insurrección de Rosalera, que también me gustó. Además, poder disfrutar del retorno del mago Harry Dresden de Jim Butcher tras varios años de ausencia editorial ha sido otra de las grandes alegrías de los últimos meses.

A nivel general, las reseñas de libros son de largo los contenidos menos leidos. Por un lado, no quiero renunciar a hablar de libros, aunque tengo claro que este blog en eminentemente de comics. Pero por otro, me planteo si merece la pena escribir sobre algo que claramente o interesa. No se, ¿qué os parece a vosotros?

Conseguir llegar a esta cifra redonda de 200 artículos me ha costado. Sobre todo estas últimas semanas he notado el stress para forzarme a publicar para cumplir mi cita diaria, hasta el punto de decidir visionados de películas o series en función de si pensaba que quedaría bien su crítica en el blog. Sin embargo, una vez he alcanzado esta cifra de 200 artículos, la losa mental que me había auto impuesto ha desaparecido.

Este mes de octubre he comenzado un curso online de tres meses gracias a la formación continua en mi empresa. Estoy muy agradecido de poder hacerlo, la verdad, y el jaleo adicional que este curso me genera al tener que conectarme por las noches hace que tenga la excusa perfecta para tomarme un respiro en el blog y detener el actual ritmo diario de publicación.

Sin embargo, no será ahora mismo, ya que justo me han llegado algunos comics estupendos de DC Comics que ardo de ganas de escribir sobre ellos. Entre otros, la increíble miniserie El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank que significa la primera reunión de los personajes de Watchmen, el mítico comic de Alan Moore y Dave Gibbons, con los personajes de DC Comics.

Ahora ya he interiorizado que puedo parar cuando quiera, no tengo ninguna obligación de publicar mis artículos más allá de la propia obligación que me autoimpongo a mi mismo. Dado lo enganchado que estoy a la escritura, puedo levantar un poco el ritmo mientras realizo este curso, con la idea de volver a un ritmo de 4 o 5 artículos semanales que creo que es el perfecto para compaginar mi vida personal, mi trabajo y hablar de las aficiones frikis que me encantan.

Quiero aprovechar esta celebración para comentaros que he aprovechado estos días para dar el salto y apuntarme a un plan de pago de wordpress, lo que me permite para tener por fin una web personalizada eliminando la coletilla de «wordpress»:

https://stars-my-destination.com/

Con esto además consigo entre otras cosas tener mucha más capacidad de almacenamiento para poder publicar con tranquilidad los posts de las próximas semanas, meses y años. Y si en los próximos días veis un nuevo diseño de página, es que estoy jugando con las nuevas funcionalidades a mi disposición.

De momento, quiero daros las gracias a vosotros, los lectores. Resulta super gratificante saber qué hay gente que lee mis posts y le interesan. Espero seguir escribiendo durante muchos años y poder seguir en contacto con vosotros. Dado que hoy estoy de celebración, os pediría que compartierais este post en vuestras redes sociales y si os interesan mis publicaciones, que os suscribáis al blog para recibir mis artículos directamente en vuestro correo.

Nada más, un saludo grande para todos, ¡nos seguimos leyendo!!

Crítica de The Boys temporada 2 (prime Video)

The Boys, la serie de Amazon Prime inspirada en el comic over-the-top de Garth Ennis y Darick Robertson, se ha convertido en su segunda temporada en la serie más vista de la historia del canal de streaming, manteniendo las señas de identidad que la convirtieron el año pasado en un fenómeno televisivo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras los sucesos de la primera temporada The Boys se convierten en fugitivos buscados, con Butcher acusado del asesinato de Stillwell. Al esconderse juntos, Hughie, MM, Frenchie y Kimiko descubren que un terrorista superpoderoso con habilidades telequinéticas ha llegado a los Estados Unidos y anda suelto, por lo que intentarán atraparlo. Por su parte, el poder de Homelander sobre Vought se ve desafiado cuando el CEO Stan Edgar hace que una nueva heroína, Stormfront, se una a los Siete sin su aprobación.

The Boys ha sido desarrollada por Eric Kripke para Prime Video basada en el cómic del mismo nombre de Garth Ennis y Darick Robertson, que sigue al equipo homónimo de vigilantes en su lucha contra los individuos con superpoderes que abusan de sus habilidades. Hay que decir que Kripke esta temporada se ha alejado aún más del comic original, marcando una historia que busca criticar más que al género de super héroes como hacía el comic de Ennis y Robertson, a la sociedad actual americana controlada por grandes empresas.

Los ocho episodios de The Boys han estado dirigidos por Phil Sgriccia, Steve Boyum, Liz Friedlander, Fred Toye, Batan Silva, Sarah Boyd, Stefan Schwartz y Alex Grave. Eric Kripke escribió el primer episodio, contando como guionistas de los siguientes a Rebecca Sonnenshine y Craig Rosenberg (2 episodios cada uno), Michael Saltzman, Ellie Monahan y Anslem Richardson.

En los papeles protagonistas, volvemos a tener a Karl Urban como Billy Butcher, como el líder de The Boys y un antiguo agente del SAS, Antony Starr como John / Homelander, el desequilibrado líder de The Seven, Jack Quaid como Hughie Campbell, Erin Moriarty como Annie January / Starlight, Dominique McElligott como Maggie Shaw / Queen Maeve, Jessie T. Usher como Reggie Franklin / A-Train, Laz Alonso como Marvin T. Milk (MM) segundo al cargo en el equipo de Butcher, Chace Crawford como Kevin / The Deep, Tomer Capon como Serge / Frenchie y Karen Fukuhara como Kimiko Miyashiro, una miembro muda y salvaje de The Boys con mayor fuerza y curación regenerativa.

Las nuevas incorporaciones a esta segunda temporada son Aya Cash como Stormfront, una celebridad de internet y miembro de los Siete con habilidades electrocinéticas que será la gran portagonista de la temporada, Giancarlo Esposito como Stan Edgar, el CEO de Vought que hará lo que sea para mantener la compañía a flote, Shantel VanSanten como Becca Butcher, la esposa del Butcher que desapareció ocho años y Cameron Crovetti como Ryan Butcher, el hijo de Becca y Homelander.

Lo mejor de esta temporada es la crítica tan bestia que hacen no tanto al mundo de los superhéroes, sino a la sociedad de consumo actual. Cuando dirigen la mirada hacia lo políticamente correcto, el (mal)uso de las redes sociales y los medios de comunicación, las cuotas de mujeres y de minorías raciales que deben tenerse en cuenta a la hora de incorporara a un nuevo miembro en The Seven o la Iglesia de la Cienciología, la serie muestra momentos brillantes.

En esta temporada, tienen ocasión hasta de atizarle a Zack Snyder, al asistir al rodaje de una película dedicada a The Seven, que muestra también momentos divertidísimos.

En general, todo lo referido a la forma en que se trabaja en Vought, teniendo siempre en cuenta las encuestas de opinión y los trending-topics de redes sociales, me parece que ofrece momentos divertidísimos. Y es esta parte de farsa y crítica in-your-face a estos elementos risibles de la sociedad americana los que hacían que valiera la pena ver estos episodios.

Homelander y Stormfront son los grandes protagonistas de esta temporada. Si Homelander nos parecía desequilibrado, cuando conocemos el origen y habilidades de esta nueva heroína nos parecerá como si hasta ahora estuviéramos viendo a las hermanitas de la caridad. Stormfront simboliza no solo el primer héroe realmente malvado de la serie, Homelander claramente no lo es, sino que sirve de crítica a la historia de los Estados Unidos que tras la 2ª Guerra Mundial acogió a científicos nazis para beneficio propio, y que han envenenado cual Hydra en Winter Soldier muchos estratos de la sociedad americana. «A la gente le gusta lo que digo, es sólo que nazi es una palabra tan fuerte», es una frase que refleja este sentimiento que divide a la sociedad americana en dos en la actualidad.

El nivel de gore y violencia explícita de esta temporada no disminuye, y hay algunas muertes super sangrientas y chungas que impactan por la forma que en nos las muestran en pantalla. The Boys sigue encontrando en el shock un poderosos aliado, y no veo que vayan a renunciar a una de sus señas de identidad. En ese sentido, es estos momentos en que Netflix nos castiga con sucedáneos descafeinados de comics de culto como Locke and Key entre otras muchas, resulta refrescante poder disfrutar de una serie que se enorgullece de su calificación por edades de +18.

Frente a este punto fuerte que son Homelander (que grande la interpretación de Antony Starr), y Stormfront, veo sin embargo que toda la parte de The Boys sufre durante la temporada porque no hacen demasiadas cosas interesantes. Excepto quizá Kimiko que me gustó algo más, MM, Frenchie o Hughie me parecen muy poco aprovechados, aunque están presentes en todos los episodios.

Sin entrar en spoilers, viendo el final de la temporada, casi me pareció que los dos tipos duros de la serie, Butcher y Homelander, han quedado algo diluidos y sus personajes han perdido fuerza, aunque estoy seguro que aun les quedan muchos momentos de gloria que ofrecer en próximas temporadas.

En estos momentos de polarización de la sociedad americana y con una campaña electoral en marcha, el mensaje nada sutil de «Fuck Nazis» que vemos al final me parece un elemento contado a brocha gorda que, a pesar del disfrute del momento, no me pareció bien rodado.

No es casualidad que sean 3 mujeres las que protagonicen esta escena mientras los hombres miran, ni que ellas sean, a pesar de sus problemas, los personajes positivos de la historia mientras que los hombres sobrehumanos sean ridículos (The Deep y A-Train), casi no aparezcan (Black Noir), estén llenos de traumas (Lamplighter) o sufran como Homelander por culpa de una niñez sin padre ni madre que le dieran valores como el amor y la empatía.

Aunque esta segunda temporada de The Boys ha sido super entretenida, debo decir también que empiezo a verle las costuras narrativas, y cómo están alargando tramas sin interés como la de The Deep con la iglesia de la Cienciología, o muchos aspectos de la vida del grupo de Butcher en los que no acaba de avanzar tampoco la historia

Dicho esto, me ha sorprendido para bien la forma en que esta temporada cierra varias de las líneas argumentales. The Boys ha sido renovada para una tercera temporada y es un exitazo para Prime Video, pero casi parece que los guionistas no las tenían todas consigo y pensaron por si acaso un final que diera una buena sensación de cierre a nivel general. En todo caso, al mismo tiempo las cuestiones que quedan abiertas está claro que van a seguir dando mucho juego. Y, de momento, yo estaré ahí para verlo.

Comparto el trailer de esta temporada:

The Boys sigue siendo super punkie, sangriento y divertido, aunque le empiezo a ver las costuras. En todo caso, me ha gustado mucho esta segunda temporada y acudiré a mi cita de 2021 cuando se estrene la tercera.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Buffy, The Vampire Slayer temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Buffy The Vampire Slayer disponible en Prime Video ha resultado super entretenida y con ideas buenísimas, pero me ha parecido bastante inferior a la segunda.

PUNTUACIÓN: 7/10

Tras abandonar Buffy Sunnydale al final de la temporada pasada, volverá tras unos meses en Los Angeles en los que sus amigos han tenido que cubrir su ausencia como buenamente han podido. El retorno de Angel (¿es amigo o enemigo?) y sobre todo la llegada de Faith, una nueva Slayer que parece ser la versión oscura, salvaje y sin restricciones morales de Buffy, marcarán una temporada marcada por su enfrentamiento contra el Alcalde Wilkins de Sunnydale, que resultará ser el poder oscuro en la sombra que ha estado moviendo los hilos de lo sobrenatural.

Esta tercera temporada contó con 22 episodios y se emitió por primera vez en el canal The WB entre septiembre de 1998 y julio de 1999. El creador de la serie Joss Whedon sirvió de productor ejecutivo y show runner, y escribió y dirigió cinco de los 22 episodios de la temporada incluyendo el episodio primero y el episodio doble final. James A. Contner y James Whitmore, Jr. dirigieron cuatro cada uno. En lo relativo a los guiones, David Greenwalt fue ascendido a productor ejecutivo, y escribió dos episodios — dirigiendo uno de ellos — y dirigió otro. Marti Noxon fue ascendido a coproductor y escribió cinco episodios. Nuevos miembros en la tercera temporada incluirían a Jane Espenson, quien sirvió de editor ejecutivo de historias y escribió tres episodios. Doug Petrie se unió como editor de historias y fue ascendido a editor ejecutivo de historias a mediados de la temporada. Dan Vebber escribió tres episodios.

En esta temporada volveremos a contar con los protagonistas Sarah Michelle Gellar como Buffy Summers, Nicholas Brendon como Xander Harris, Alyson Hannigan como Willow Rosenberg, Charisma Carpenter como Cordelia Chase, Anthony Stewart Head como el Guardian Rupert Giles, Seth Green como Oz, el novio de Willow que toca en un grupo y es un Hombre Lobo, y David Boreanaz como Angel. En papeles secundarios tenemos a Kristine Sutherland como Joyce Summers, la madre de Buffy, y a Armin Shimerman como el Director Snyder.

Las grandes incorporaciones de esta tercera temporada son Eliza Dushku como Faith Lehane, la nueva Caza Vampiros que es una versión oscura de Buffy, Harry Groener como el Alcalde Richard Wilkins, personaje aludido en varios momentos de la segunda temporada pero que no había aparecido hasta ahora, y Alexis Denisof como Wesley Wyndam-Pryce, el joven y nuevo Guardián que llega a sustituir a Giles, al considerar el Consejo que no ha realizado bien su trabajo. En un papel más secundario tenemos a Emma Caulfield como Anya Jenkins, un demonio inmortal que se convertirá en mortal tras uno de los mejores episodios de esta temporada. James Marsters como Spike también aparecerá en esta temporada, pero sólo en un episodio.

Empezando por lo positivo, teniendo en cuenta que Buffy es una serie juvenil con un target muy claro, los episodios globalmente ofrecen un entretenimiento genial. Para ser una serie de hace 20 años, los efectos visuales más o menos cumplen y no cantan demasiado, teniendo en cuenta que desde el primer episodio se ha marcado un tono y estéticas si no para todos los públicos, si un PG13 light.

Los 22 episodios continúan ofreciendo un caso sobrenatural que queda cerrado al final junto a una narrativa más amplia construida a partir del drama que vive Buffy, una adolescente que quedó traumatizada por los sucesos de la anterior temporada y que sigue soñando con tener una vida normal, cosa que las amenazas sobrenaturales se lo impedirán una y otra vez. Frente a este núcleo emocional, el arco narrativo va a girar en torno a la amenaza que supone el Alcalde Richard Wilkins, un hombre de mediana edad de gran empatía y educación que es en realidad un gran villano en la sombra, y a los protagonistas que va a unir a su causa.

Otro detalle muy chulo es que esta tercera temporada ofrece un final cerrado satisfactorio para los protagonistas, aunque dejando obviamente tramas abiertas. Buffy T3 fue la que tuvo mayor audiencia en el momento de su emisión y aunque estaba claro que gracias a este éxito iba a haber una cuarta, Whedon parece plantear un buen cierre al viaje de Byffy y sus amigos en el instituto de Sunnydale.

Dentro que en general todos los episodios están bien, he querido destacar 8 que me han parecido especialmente buenos:

  • 3×06 Band candy, un episodio divertidísimo en el que los adultos se comportan como adolescentes tras tomas un producto mágico.
  • 3×09 The wish, en el que a partir de un deseo expresado por Cordelia a Anya provocará un episodio que nos recuerda las típicas historias de universos alternativos en los que los malos han ganado, tipo X-Men Días de Futuro Pasado.
  • 3×11 Gingerbread, que destaca la Caza de brujas, y en el que a partir de la muerte de unos niños se pondrá en marcha un acoso contra todas las libertades, recordando que los actos más terribles muchas veces aparecen vestidos de las mejores intenciones..
  • 3×13 The Zeppo, en el que Xander vive una aventura en solitario tras querer todos protegerle, lo que hará que se meta en aún más líos de lo normal.
  • 3×14 Bad Girls es el episodio clave de la temporada, en el que el giro de Faith es super impactante pero a la vez resulta lógica con la construcción del personaje y la evolución que hemos visto a lo largo de la temporada.
  • 3×16 Doppelgangland, con una nueva aparición de Anya, que trae a nuestra realidad a la Willow vampira de 3×09 buscando recuperar sus poderes perdidos.
  • 3×17 Enemies, nos presenta otro de los grandes giros de la temporada al intentar Faith transformar a Angel para convertirlo de nuevo en malo.
  • Por último, 3×20 The Prom con el Baile de graduación, resultó un episodio lleno de emoción y alegría para Buffy que, por una vez puede disfrutar de un final feliz. Lástimas que falten dos episodios más para el final de temporada, el capítulo doble “Graduation Day”, escritos y dirigidos por Whedon.

Comentaba en mi artículo sobre la segunda temporada que Buffy transmitía de forma increíble el espíritu del Peter Parker perdedor que aunque vencía al malo veía como sus problemas personales aumentaban, esto fue para mi lo mejor de la temporada de largo.

El principal problema de este temporada es que estando bien, no consigue estar a la altura de la tensión y el drama previo. Y entiendo que muchas de las decisiones narrativas son interesantes y se plantean para romper las expectativas de los que se supone que los espectadores queremos ver. Pero entendiendo por qué las cosas se hicieron de esta manera no significa que el resultado sea mejor que lo anterior, cosa que creo que no sucede.

En este sentido, quizá por eso en la primera mitad algunos de mis episodios favoritos son los que rompen con el drama y se empapan de humor, como son los 3×06 o 3×13, frente a un drama que no acaba de cuajar.

En contraste hacia los malos malísimos amorales de toda la vida, la figura del educado y correcto alcalde que se preocupa por su subordinada sorprende al romper el estereotipo de lo que hay que esperar de un villano. Sin embargo, una vez vemos esta intención de romper nuestras expectativas, hay que reconocer que el personaje no está a la altura y nunca ofrece ningún tipo de amenaza. Y una serie de este tipo sin un villano indica un problema.

De igual forma, Faith se plantea como la versión cool y molona de Buffy, una cazadora con menos restricciones morales aparentemente más en la moda de lo que se llevaba en los comics o el cine de la época. En mi caso, he encontrado el personaje repelente, no me ha gustado nada. El giro que se produce en 3×14 Bad Girls hizo que entendiera lo que habían planteado al crear a este personaje, pero aún y con todo, se me ha quedado como alguien muy plano que no hemos llegado a conocer. Me gusta que se hayan atrevido a hace algo así, de nuevo, la intención, pero aún no tengo claro si me ha gustado la ejecución. En cierto sentido, Whedon plantea su propio Kingdom Come, en la que tras mostrar a la versión «cool» de los Caza Vampiros, nos cuenta por qué la heroina original siempre será mejor.

Otro elemento que me ha gustado menos es casi todo lo relativo a Xander, excepto el antes mencionado episodio 3×13. En la 2ª temporada, evolucionó algo y tuvo algo más de profundidad aparte de ser el tonto que produce el alivio cómico. Sin embargo, en esta 3ª el personaje involuciona y vuelve a ser un estúpido de primer nivel. Algo que podría decir también de Cordelia.

En esta 3ª temporada la psicología de Buffy juega un papel fundamental. Su estado anímico el 99% del tiempo es depresivo, al amar a alguien que no le va a corresponder, y eso una vez Angel revive, porque antes estaba depresiva pensando que le había matado, para luego estar triste porque sus amigos habían continuado con sus vidas cuando ella se marchó de Sunnydale. De nuevo, entiendo que el objetivo de Whedon y sus guionistas es reflejar en la serie la angustia existencial de la adolescencia, cosa que hacen, y que al dirigirse a un público adolescente, éstos se identificarán con el sufrimiento de Buffy.

Todo eso intelectualmente lo entiendo. Sin embargo, el drama sobre drama, las lágrimas sobre llanto continuas episodio tras episodio se me ha hecho super cargantes. Es por esto que ver un final feliz en 3×20 The Prom fue una maravilla y casi un oasis en el desierto. Tengo también claro que en este sentido, un adulto de cuarenta y tantos como yo no es el público objetivo al que va dirigida de esta serie ni Whedon buscaba que yo empatizara con Buffy, peeeeero globalmente el visionado de esta temporada no ha sido tan satisfactorio como la anterior.

Veo que me está quedando un artículo quizá muy negativo, cuando lo cierto es que me ha gustado Buffy T3 y voy a ver seguro la cuarta. Quizá el hecho que flipara tanto con la 2ª en este caso ha jugado en mi contra. En todo caso, dentro que es una serie adolescente, recomiendo sin duda su visionado.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Aunque creo que Buffy va bajado un poco el nivel en esta tercera temporada respecto a la impresionante segunda, pero sigue siendo un estupendo entretenimiento y sigo enganchado y con ganas de empezar la cuarta a ver qué tal.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Peaky Blinders Temporada 5 (Netflix)

Y llegó el día que Peaky Blinders bajó el nivel. Cierto es que la cuarta temporada me parece insuperable, pero eso no quita que la quinta y de momento última temporada que acabo de ver en Netflix me haya parecido la menos buena hasta ahora, aunque igual de entretenida y carismática.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Octubre de 1929. El crack de Wall Street destruye las inversiones de la familia Shelby en Estados Unidos. Mientras, en Inglaterra, la banda escocesa de los Billy Boys busca arrebatar el control del crimen de los Shelby, mientras Tommy en la Cámara de los Comunes conocerá a Oswald Mosley, político que busca crear un nuevo partido Fascista y Reino Unido y amenaza la estabilidad del pais.

La quinta temporada se emitió entre agosto y septiembre de 2019, y es de momento la última en emitirse, aunque su creador Steven Knight ha expresado su intención de rodar dos temporadas más, que nos lleven hasta los albores de la Segunda Guerra Mundial en 1940. Los seis episodios de esta temporada han sido dirigidos por Anthony Byrne y escritos por el propio Knight.

En esta quinta temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Helen McCrory como la tía de Tommy, Elizabeth “Polly” Gray, Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Finn Cole como Michael Gray, el hijo de Polly, Harry Kirton como Finn Shelby, el pequeño de los hermanos y Aidan Gillen como Aberama Gold.

En esta quinta temporada tenemos las incorporaciones de Sam Claflin como Oswald Mosley, un político británico fundador de la Unión Británica de Fascistas, que se va a convertir en el gran enemigo de Tommy. Brian Gleeson como Jimmy McCavern, líder de la banda escocesa de los Billy Boys aliado de Mosley que buscará destruir el imperio de los Shelby y la siempre espectacular Anya Taylor-Joy como Gina Gray, la esposa americana de Michael, completan los principales personajes de esta serie, que se caracteriza por otro lado por su sensación coral.

Ya he comentado en otras ocasiones que aparte del extraordinario reparto encabezado por Cillian Murphy, lo que más me gusta de Peaky Blinders es la espectacular recreación histórica del mundo criminal de Birmingham y en general de la propia Inglaterra. En este sentido, ahora que asistimos al final de la década de 1920, está genial ver como la serie se enfrenta a hechos históricos como el Crack de Wall Street de 1929 y el alzamiento del fascismo que nos acabó conduciendo a la segunda Guerra Mundial.

Ahora que Tommy es un respetable hombre de negocios y político, estas circunstancias van a dinamitar su ordenada existencia de los últimos tiempos, tras enfrentarse a la vendetta de la familia Changretta. Y esto llega e un momento en el que los excesos de toda una vida parecen estar pasándole factura a Tommy. Frente a la cuarta temporada que marca el punto alto de la serie, en esta nueva hay una sensación que Tommy Shelby se ha convertido en su peor enemigo.

Hablando de la cuarta temporada, está claro que si la has visto (como yo), es imposible que no quieras ver este nuevo capítulo de la historia. Y dado que Tommy, Polly, Arthur, Ada o Michael son ya casi como de la familia, sus desventuras y problemas interesan y hacen que estés implicado con ellos desde el minuto uno. En ese sentido, Peaky Blinders T5 es super entretenida y ofrece un más que buen entretenimiento.

Otro elemento destacable es que la serie muestre justo ahora el nacimiento del fascismo en Reino Unido en 1929, precisamente tras el crack de la bolsa que arruinó a muchas familias, sobre todo en Estados unidos, pero también en U.K. Esto tiene una correlación indudable con el surgimiento de los populismos en Europa tras la crisis financiera de 2008, y da un poco de miedo comprobar como los frentismos que se crearon en Europa en 1930 que desembocaron en la 2ª Guerra Mundial se están viendo casi copiados en la actualidad.

Además, dado que estoy enamorado de Anya Taylor-Joy desde que la conocí en Múltiple y en La Bruja, descubrirla en esta quinta temporada me ha encantado, aún reconociendo que interpreta un papel muy pequeño y secundario.

En lo menos bueno, aunque la temporada es super entretenida y sus 6 episodios me siguen pareciendo la duración perfecta, me parece que esta tanda sufre porque no tenemos el carisma de un Adrien Brody o un Tom Hardy como antagonista. Sam Claflin como el político Oswald Mosley me parece que está correcto sin más, cumpliendo su función, pero no llega a dar una réplica a la altura de Cillian Murphy.

Sin embargo, el gran problema de esta temporada es que no es una historia completa como fueron las anteriores. Cierto que normalmente Steven Knight nos dejaba con un giro final que nos dejaba un poco rotos, sin ir más lejos con el final de la primera temporada, pero globalmente podía decirse que el núcleo de la historia quedaba cerrado. Esto no pasa ahora, hasta el punto que tras el sexto episodio, la historia, TODA, queda completamente colgada, hasta el punto que me sentí hasta un poco estafado con el final planteado.

Dicho esto, debo reconocer el control del ritmo y la tensión narrativa que nos ofrece Steven Knight en estos capítulos. Una vez pasado el shock del crack bursátil del primer episodio, los siguientes episodios me estaban pareciendo un poco intrascendentes, pero ha resultado que es porque se estaba guardando un último episodio repleto de giros, sorpresas, traiciones y un cliffhanger monumental, siendo de largo el mejor de toda la temporada. En ese sentido, la sensación de intrascendencia ha resultado estara provocada porque Knight estaba construyendo narrativamente, pero no para esta quinta temporada, sino de cara a la sexta.

Que estas líneas no os confundan, cuando se estrene la nueva temporada yo estaré el primero en la cola (metafórica) para verla, pero que me siga encantando Peaky Blinders no significa que no vea que esta quinta temporada se me haya quedado demasiado corta, lo cual es la primera vez que me pasa.

Comparto el trailer de este temporada:

La 5ª temporada de Peaky Blinders está por debajo de las anteriores pero sigue siendo un estupendo entretenimiento. Y ahora, solo nos queda esperar noticias sobre cuando se estrenará la sexta, que entiendo no será hasta 2021 como pronto.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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