Crítica de Shazam! 1-6 de Mark Waid y Dan Mora (DC Comics)

Tras el éxito monumental de Mark Waid y Dan Mora en la colección Batman – Superma, World´s Finest, verles encargándose de relanzar a Shazam era una combinación ganadora. Hoy comento mis impresiones de su estupendo primer arco de 6 números recién publicado en USA.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Los mejores creadores del mundo presentan al mortal más poderoso del mundo en una deslumbrante serie en solitario. ¡Dinosaurios del espacio! ¡El Club de la Eternidad! Gusanos homicidas y tigres parlantes. Robots atómicos, mundos alienígenas, científicos locos, maldiciones siniestras y villanos de todo el Universo DC. ¡Bienvenidos a las salvajes aventuras de Billy Batson, cuyo gran alter ego rojo defiende la Tierra de sus amenazas más extrañas y salvajes! ¿Quieres detener a Lex Luthor y al Joker? Llama a Superman y Batman. ¿Crisis internacionales? Llama a Wonder Woman. Pero cuando Garguax, Emperador de la Luna, pone sus ojos en Ciudad Gorila, ¡es entonces cuando gritas Shazam! El equipo favorito de los fans, formado por Mark Waid y Dan Mora (Batman/Superman: Worlds Finest), nos trae la magia.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: Los mejores del mundo supuso su retorno a DC Comics, donde está desarrollando importantes historias, como el evento Lazarus Planet o la miniserie Batman vs Robin. Visto lo visto, Waid parece que ha nacido para escribir las aventuras de Shazam!

Tras sus maravillosos Klaus con Grant Morrison y Once & Future con Kieron Gillen en Boom Studios! el costaricense Dan Mora ha entrado por la puerta grande en DC Comics, primero con Batman – Superman Los mejores del mundo y ahora con esta colección de Shazam!, que nos devuelve la magia y las aventuras más grandes que la vida con las que nos aficionamos al medio comiquero.

Empezando por Mark Waid, el veterano guionista acierta de pleno con esta presentación del personaje. El comic es totalmente «reader-friendly«, se nota que se han esforzado muchísimo para crear un comic que sea atractivo para nuevos lectores, pero también para los lectores veteranos como yo. En la primera grapa tienes toda la información necesaria para empatizar con Billy Batson, Shazam! y su familia ampliada, de forma que jamás tienes la sensación de «debería haber leído antes el comic X». Como grapa de presentación me parece modélica.

Un aspecto clave de este arco inaugural es que Waid deja claro desde el principio que cualquier cosa puede pasar. Al estar ante un ser sobrenatural conectado al mundo de la magia, no hay ninguna idea lo bastante tonta como para que no pueda ser utilizada si así lo estima Waid. De hecho, mientras que en etapas previas se obviaba por ejemplo al tigre Tawny, Waid lo presenta sin el más mínimo problema en estas páginas, por no hablar de la raza de dinosaurios espaciales. Y esto es clave, porque muchas veces notas que un guionista no toca un personaje o temática porque notas que él mismo no se la cree o no sabe qué hacer con ella. No es el caso para nada de Waid, se nota que ha pensado muchísimo Shazam! y tiene claro lo que necesita.

Junto a las locas aventuras de Shazam!, otro motivo de alegría es la gran presentación que hacen Waid Y Mora en Billy Batson, un chaval que se siente del siglo XXI y a la última en la tecnología, una persona decente que ante todo quiere ayudar. Es curioso que por ejemplo en el comic de Jerry Ordway se optaba por hacer un comic ambientado en el pasado, o al menos se trata de una aventura atemporal, como forma de utilizar elementos mágicos que podrían ser considerados «tontos» por algunos lectores acomplejados. Waid y Mora abrazan la locura y nos regalan un comic para todos los públicos en el sentido más amplio y positivo del término.

Unido a todo esto, Waid va a la esencia del personaje como clave de este primer arco, al recordarnos que Billy consiguió sus poderes gracias al Mago Shazam, que le cede los poderes de los dioses, la sabiduría de Salomón, la fuerza de Hércules, la resistencia de Atlas, el poder de Zeus, el valor de Aquiles Aquiles y la velocidad de Mercurio. Pero ¿Qué pasaría si estos dioses decidieran retirar su confianza en Billy? O peor, ¿y si quisieran usarle de conducto para su retorno a la Tierra? La lucha de los Dioses por controlara a Billy se convertirá en la clave de este arco y nos da una idea original que puede cambiar para siempre el mundo de Shazam! Que esto se produzca en medio de las aventuras más locas imaginables aportará el elemento de incertidumbre que provocará que todo pueda pasar, algo maravilloso dentro de un comic de superhéroes.

Otro elemento que me gusta de este primer arco de Shazam! es la importancia que Waid da también a la familia de Billy, que hasta hace poco compartían los poderes de Zhazam!, pero que perdieron esa habilidad antes de comenzar la colección. Algo que queda perfectamente claro al empezar a leer. Los hermanos de Billy me encantan, no puedo decirlo de otra manera, al igual que Mary Marvel, que también aparecerá por estas páginas con un papel clave.

Además de las amenazas más locas imaginables, como Garguax, el emperador de la Luna, una banda de simios superinteligentes que se han separado de Ciudad Gorila y la Reina Abeja, Waid tiene tiempo de darle a Shazam! un nombre superheróico, CAPITÁN, dado que no puede decir la clave de sus poderes a la gente. Esto es una pequeña chorrada, pero que Waid se haya parado a pensar en este detalle resalta lo bien que ha planteado estas aventuras.

El guion de Shazam! es perfecto, pero lo que de verdad lo eleva a la grandeza es el maravillosos dibujo de Dan Mora. Si sentimos el «sentido de la maravilla» es precisamente gracias a Mora, que nos regala páginas llenas es imaginación y emoción. El positivismo de Shazam! se sale de la escala, y sus personajes tienen una expresividad que también me ha parecido excelente, como podéis ver en las muestras del comic sin diálogos que tenéis a continuación. Tras haber crecido como artista con el Klaus de Grant Morrison, no hay duda que cualquier cosa que dibuje nos va a flipar, sin importar lo loco o absurdo que podría parecer sobre el papel.

Junto a Mora tenemos al colorista Alejandro Sánchez, que se convierte en el complemento perfecto del arte del costarricense. El dibujo de Mora se sale, pero también hay que reconocer que Waid se lo pone en bandeja con su historia, ofreciéndole un montón de elementos para su lucimiento que Mora aprovecha de forma brillante. Pero otra cosa que para mi tiene mucho valor de Mora es que no es un artista pinup-ero, su narrativa me parece una barbaridad, y también ayuda a que la lectura del comic sea un placer y te fundas cada una de las grapas en un suspiro.

Si juntamos un personaje necesitado de cariño y sobrado de carisma con un equipo creativo sobresaliente, el resultado tan sólo puede ser exitoso. Shazam! me ha encantado y me ha dejado con ganas de más, no se le puede pedir más a esta nueva serie de DC Comics.

Como digo, el comic de Shazam! me ha gustado mucho. Por ponerle un pero, DC se empeña en hacer que el hobby de leer y coleccionar comics sea un deporte de riesgo. Y es que tras tan sólo ¡dos grapas! DC decidió parar la serie para meter a Shazam! en medio del evento Knight Terrors, publicando una miniserie de dos números que rompió la lectura. Esta miniserie está escrita por Waid y dibujada por el veterano Roger Cruz, y está protagonizada por Mary Marvel, no por Billy. Estas dos grapas son una correcta lectura, pero al mismo tiempo detuvieron la lectura y la retrasaron tres meses, un periodo que se me hizo bastante largo. De hecho, cuando finalmente mi hermano compró el tercer número meses después, tuve que volver a leer los dos primeros, para recuperar las aventuras donde se habían quedado.

Puestos a que no sea todo negativo, al menos DC publicó la historia de Knight Terrors como una miniserie separada de la colección principal, marcando claramente que su lectura no era imprescindible, pero al final el resultado fue que durante tres meses la lectura se interrumpió, y no si eso provocaría que algunos lectores dejaran de comprar la colección. Y es que me parece una locura que DC rompa el ritmo de esta manera de un comic recién publicado. Por decirlo todo, en realidad Marvel hace lo mismo o peor, como lanzar colecciones cuyo primer arco está en medio de un evento, haciendo difícil (imposible) que los autores puedan transmitir su personalidad al tener que lidiar con la historia de otro.

Hecho este comentario, recalcar que mientras Waid y Mora se mantengan en la colección, yo seguiré comprándola. Y hablando de eso, lamento decir que en las últimas grapas de World´s Finest y Shazam! empieza a notarse que Mora llega con problemas a las fechas de entrega, teniendo alguna viñeta que se nota apenas abocetada, desde luego, menos trabajadas que a lo que nos tiene acostumbrado. Me sabe mal, pero veo claro que Mora va a tener que elegir una colección y creo que World´s Finest es más importante para DC que este Shazam! En fin, eso es especulación, de momento mejor quedarse con el vaso medio lleno y disfrutar de un comic maravilloso super recomendable.

Comparto las primeras páginas del comic:

Shazam! me parece uno de los grandes éxitos de DC Comics de este 2023. Mientras Waid y Mora se mantengan en la colección, la compra es obligatoria, porque estamos ante un comicazo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Caballero Luna vol. 4 de Jed MacKay, Federico Sabbatini y Alessandro Cappuccio (Marvel Comics – Panini)

Cuarto volumen de Caballero Luna publicado por Panini, con el equipo creativo habitual formado por Jed MacKay, Alessandro Cappuccio y Federico Sabbatini, con color de Rachelle Rosenberg, un comic que no levanta el pie del acelerador con su planteamiento de grapas autoconclusivas dentro de una trama mayor.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡Sueños y pesadillas! El Caballero Luna se enfrenta a un salvaje asesinato. La sangre se extiende por las calles a medida que los asesinos se abren camino a través de sus antiguos aliados. ¿Podrá salvar a esos viejos amigos que ahora se han alejado? Además, un siniestro Flautista de Hamelin, Tigra acecha en la jungla del asfalto, llega Veneno necesitado de ayuda y regresa un viejo enemigo… ¡Morfeo!

Este cuarto volumen contiene Moon Knight 19-24 USA.

Jed MacKay continúa con su exitosa historia de Caballero Luna. Tras enfrentarse a Vampiros de Chinatown y al Hombre-Lobo en el volumen anterior, las amenazas no dan un segundo de respiro a nuestro protagonista. Una de las características que más me gustan del estilo de MacKay es su cualidad de ofrecernos unas grapas siempre excelentes que nos ofrecen una historia autoconclusiva satisfactoria que además construye una narrativa mayor. Lo que era el estilo Marvel de los años 70 y 80, vamos. En este volumen tenemos una clave importante, al conocer que Khonshu resucita a sus Puños de la Venganza, pero al estar atrapado en la actualidad si muere Marc Spector (o cualquiera de sus personalidades), no podrá revivir y su muerte será definitiva.

Me gusta mucho que este volumen tengamos números centrados en algunos secundarios como Reese, la vampira aliada de Caballero Luna, o Tigra, cuya historia es para mi la mejor de este volumen. Y además de la aparición de Blade, otra de las grapas cuenta con Veneno de invitado especial, en su versión de Dylan Brock, el hijo de Eddie. Por cierto, el encarcelado Zodiaco también tendrá su grapa, lo que ayuda a formar un tapiz de historias entrecruzadas que hace que la colección resulte super interesante.

Por la parte de los villanos, además de Zodiaco tenemos de todos los colores: Es Fantasma del teléfono, el retorno con truco del Hombre de Medianoche, Sidney Sarnak, especialista en control mental sónico y Morfeo, cuya habilidad de entrar en los sueños de los demás le dará a Caballero Luna aquello que más ansía. Dentro que son unos comics super disfrutones, si tengo que decir algo menos bueno sería que estas grapas son una historia (varias en realidad) de transición, preparando al villano en la sombra que ha movido los hilos de los villanos de este tomo. En tomos anteriores hubo siempre una sensación de historia cerrada que no tenemos en este arco, aunque como todo lo que nos cuenta MacKay me resulta interesante, no tengo en realidad ningún pero al respecto.

En el apartado artístico, ya me he acostumbrado a leer un comic con dos dibujantes que se van alternando. En este volumen, Federico Sabbatini dibuja los números 19 y 24, mientras que Alessandro Cappuccio dibuja los números 20 a 23. Además, Ray-Anthony Height dibuja la historia de complemento del número 20 ambientada en los años 70 con Blade de invitado especial. En el color tenemos en todas las grapas a Rachelle Rosenberg.

Los dibujos «mundanos» de personajes hablando, etc… me parecen correctos, pero la sensación onírica que este comic transmite en las apariciones del Caballero Luna me parecen una pasada, y ayudan a que el comic tenga una personalidad alucinante. Algo que no tienen la mayoría de comics de la Marvel actual, en la que se busca ante todo dibujos funcionales e intercambiables. No es el caso de esta colección, y es algo que celebro enormemente.

Por cierto, lo que no me gusta nada son las portadas de Stephen Segovia. Excepto justo la del número 24 que ilustra el tomo de Panini, el resto son tremendamente aburridas y si fuerza ninguna. Y no cabe duda que el editor no tiene el mismo criterio que yo, porque lleva dos años en la colección y no parece que esté disgustado del desempeño de Segovia. Para gustos, colores. Pero a mi no me gusta nada.

Tras cuatro volúmenes de Caballero Luna, hay varias tramas abiertas que mantienen mi interés y quiero saber cómo terminan. Además, como comentaba los personajes secundarios me interesan casi igual que Marc Spector, lo que es otro de los puntos fuertes del comic.

Comparto las primeras páginas de Moon Knight 19 USA:

Caballero Luna es uno de los comics más disfrutables de la Marvel actual, lo recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Nightwing 106-109 de Tom Taylor y Stephen Byrne (DC Comics)

Sin Bruno Redondo al dibujo Nightwing no mola ni la mitad. Esto se hace palpable en el último arco de la colección The crew of the crossed, que se ha desarrollado en los números 106 a 109 con guion de Tom Taylor, dibujo del artista invitado Stephen Byrne, y color de Adriano Lucas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡NIGHTWING SE VUELVE MARINO!

Navega por alta mar con Nightwing y Batgirl mientras atraviesan el océano en busca de la sociedad secreta The Hold que se remonta a cuando se fundó Blüdhaven. Ya vimos en Nightwing #99 que la cámara acorazada de esta sociedad tenía varias cajas fuertes… y aquí descubriremos que una tenía el nombre de Nightwing.

Nightwing se ha convertido en un comic de 40 páginas (con anuncions) con veinte páginas de historia principal más una historia de complemento de 8 páginas.

Mi primera crítica a Nightwing viene precisamente de la decisión de DC de añadir 8 páginas de historia para justificar el aumento de precio de este comic, que ha pasado de costar 3.99 US$ a 4.99 $ desde el número 101 USA. Y esta subida no sería importante si las historias de complemento fueran interesantes, cosa que no sucede. En los números 106 a 108 tenemos una historia en tres partes con guion de Michael W. Conrad, dibujo de Serg Acuña y color de Ivan Plascencia que es super chorra con un dibujo flojísimo con el que no he conectado nada. En el número 109 Tom Taylor escribe una historia que sirve de prólogo dentro de esta colección al evento Beast World que tiene dibujo de Sami Basri y color de Adriano Lucas. Y a pesar de estar Taylor, esta historia no evita tener cierta sensación de intrascendencia, sumado a otro dibujante poco interesante.

En todo caso, los problemas siempre surgen cuando algo empieza a no funcionar. Si la colección de Nightwing me flipara como hace un año, este aumento de precio no sería en absoluto un problema. Dicho esto, lo de las historias de complemento es una castaña que nunca funciona, y me molesta un poco que DC insista en este tipo de iniciativas.

Aprovecho para destacar las alucinantes portadas de Bruno Redondo para este arco, que acompañan este artículo. Redondo nos regala imágenes potentísimas que conectan la iconicidad de Nightwing con el mundo de los piratas que es el eje de la historia de este arco. Redondo como narrador es un dibujante brillante, pero brilla aún más desde el punto de vista artístico como creador de imágenes que venden el comic. ¡Qué bueno eres, Bruno!

El problema es que Redondo ya no es el dibujante de Nightwing y se limita a dibujar únicamente las portadas. En las últimas 9 grapas redondo sólo ha dibujado una, el chulísimo número 105 contado desde el punto de vista de Dick Grayson. Rise of the Underworld, el arco de los números 101-104 con los Titanes de invitados especiales en que se enfrentaron a Grinning Man y Neron tuvo dibujo de Travis Moore, este arco pirata ha sido dibujado por Stephen Byrne y los próximos números con el tie-in de Beast World (de momento los números 110-112) tendrán a Sami Basri de dibujante, que no me ha gustado nada en la historia de complemento del número 109. Y la diferencia es abismal.

Stephen Byrne no es un mal dibujante, pero tampoco es alguien especialmente bueno. Entra en la cada vez más numerosa categoría de dibujantes «correctos» que pueblan los comics de Marvel y DC, gente que cumple plazos de entrega y plasman en imágenes la historia de los guionistas de forma funcional y sobre todo, sin personalidad. Y si algo tenía el comic de Nightwing hasta ahora con Redondo, era personalidad.

Excepto casos puntuales, Marvel y DC han optado por dejar en segundo plano a los artistas resaltando su naturaleza intercambiable, como si diera igual que un comic lo dibuje Redondo o cualquier otro artista. Y este arco es una buena prueba de ello. Taylor plantea en todas las grapas momentazos para que el dibujante se luzca, pero cuando Redondo provocaba WHOA!! en cada página, Byrne ofrece unas escenas de acción rutinarias con planos que no ofrecen ninguna brillantez visual. En este sentido, hay un par de páginas con splash-pages fija en la que Nightwing se va moviendo por la imagen, algo en lo que Redondo es un maestro, que en manos de Byrne nos ofrece momentos sin chispa ninguna.

Pero no es sólo en la parte espectacular y en la acción donde flojea Byrne, porque en lo relativo a las caracterizaciones dibuja a Nightwing y a Bea Bennett, la coprotagonista del arco, siempre con la misma expresión. Da igual si un personaje es acuchillado, está contento o enfadado, la falta de emociones reales es otro problema de un dibujo que he encontrado bastante flojo. Sobre todo, pensando en de donde veniamos con el artista castellano manchego.

Por supuesto, en un comic la historia es importante, pero es el dibujante el que hace que el conjunto tenga el salto de calidad. Y Tom Taylor sigue escribiendo a Dick con la empatía y humanidad como el año pasado. Pero el comic no es lo mismo. Y no lo es precisamente porque Nightwing ha perdido la personalidad de Bruno Redondo, que para mi era igual de importante que el guion de Taylor.

En lo referente a la historia, más allá de la trama pirata, Taylor utiliza este arco para recuperar a una secundaria de la etapa anterior a él, Bea Bennett, que fue pareja de Dick cuando estaba amnésico tras recibir un tiro en la cabeza. (Si, eso pasó. Aunque a veces queramos mirar hacia otro lado y hacer como si no existió). Me gusta la forma en que Taylor construye el mundo de Dick y en este caso incorpora elementos pasados incluso cuando provienen de comics que no son demasiado buenos. Tras este arco, imagino que Bea Bennett se convertirá en secundario recurrente de la colección, que en ningún caso amenaza a Barbara Gordon como interés romántico de Dick.

Dicho esto, Taylor destaca por las caracterizaciones, pero sus guiones en la parte de historia superheroica siempre han sido un poco chof. Hasta ahora, que pasaran pocas cosas interesantes se «perdonaba» porque Redondo molaba 1000, pero en el momento en que el dibujo flojea es cuando te das cuenta que el guion tampoco es que sea ninguna genialidad. Con Redondo Nightwing era el mejor comic de DC, algo que dejó de ser cuando empezó a publicarse World´s Finest de Mark Waid y Dan Mora. Pero ahora que el dibujo es montonero, esa valoración se traslada también a la historia.

Sin Bruno Redondo Nightwing es un comic más, ha perdido toda la iconicidad, personalidad y salto de calidad inicial. Aunque en realidad no le encuentro problemas importante, la historia de Taylor no pasa de correcta. Si tenemos en cuenta esto, la subida de precios por unas historias de complemento sacacuartos y que el próximo arco es un tie-in del evento Beast World de Titans que no compro, se me plantea el momento perfecto para dejar de comprar esta colección. Hemos tenido 20 números estupendos de Nightwing, pero el desgaste se ha hecho más que evidente a lo largo de este 2023. Una pena.

Comparto las primeras páginas de este número:

Sin Bruno Redondo Nightwing es un comic más. Uno que voy a dejar de comprar. Qué pena.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Aquaman y el reino perdido de James Wan

Aquaman de James Wan es de largo mi película favorita de la última hornada de películas inspiradas en los personajes de DC Comics. Es por esto que tenía muchas ganas de ver esta segunda parte, Aquaman y el reino perdido, sobre todo al seguir James Wan de director.

PUNTUACIÓN: 7/10

Al no poder derrotar a Aquaman la primera vez, Black Manta, todavía impulsado por la necesidad de vengar la muerte de su padre, no se detendrá ante nada para derrotar a Aquaman de una vez por todas. Esta vez Black Manta es más formidable que nunca y ejerce el poder del mítico Tridente Negro, que desata una fuerza antigua y malévola. Para derrotarlo, Aquaman recurrirá a su hermano encarcelado Orm, el ex rey de la Atlántida, para forjar una alianza improbable. Juntos, deben dejar de lado sus diferencias para proteger su reino y salvar a la familia de Aquaman, y al mundo, de una destrucción irreversible. (FILMAFFINITY)

La película fue dirigida por James Wan a partir de un guion de David Leslie Johnson-McGoldrick, colaborador habitual de Wan, que parte de una historia de Wan, Johnson-McGoldrick, Jason Momoa y Thomas Pa’a Sibbett. la película de 124 minutos de duración cuenta con un presupuesto de 200 millones y fotografía de Don Burgess, montaje de Kirk Morri y música de Rupert Gregson-Williams. Debido a los cambios en la dirección de Warner en lo referido a los personajes de DC Comics, el montaje final de la película ha sufrido numerosos cambios, al tratarse de la última película del DCEU, antes del reinicio que lideran James Gunn y Peter Safran.

Jason Momoa repite su papel protagonista como Arthur Curry / Aquaman. al igual que Patrick Wilson como Orm Marius, hermanastro atlante de Arthur, Amber Heard como Mera, la esposa de Arthur y madre de su hijo Arthur Jr, Yahya Abdul-Mateen II como David Kane / Black Manta. Dolph Lundgren como Nereus, rey de Xebel y padre de Mera, Temuera Morrison como Tom Curry, padre de Arthur y Nicole Kidman como Atlanna: La madre de Arthur y Orm y la antigua reina de Atlantis. El nuevo personaje de esta película es Randall Park como el doctor Stephen Shin, un biólogo marino obsesionado con encontrar Atlantis que trabaja para Black Manta.

Hay un término que me molesta mucho aplicado al mundo del entretenimiento, y es el de «innecesario». En redes sociales se crean narrativas tóxicas que perjudican a los estrenos en cine, y en el caso de Aquaman y el reino perdido además de innecesario se han inventado una nueva, y es la que opina que al ser la última película del DCEU, no merece la pena verse dado que esta película no va a tener continuación en el futuro, sea cual sea ese futuro. Y es una opinión perversa y muy dañina, dado que el objetivo de cualquier película es y siempre ha sido ofrecer un buen entretenimiento con principio y final sin pensar en nada más que lo que la película es. Y es este sentido, esta película cumple sin duda con su objetivo.

Me encanta James Wan y creo que aún está por llegar el día en que haga una película mala. Porque Aquaman y el reino perdido es una película super entretenida. Wan se ha especializado en el terror, pero en lo referido a la aventura pura, su habilidad como narrador nos ofrece unos momentazos alucinantes, unos planos increíbles y una imaginación genial a la hora de crear seres y sets donde tiene lugar la acción.

La película ofrece la misma premisa de la primera Aquaman, al presentar un problema que obliga a Aquaman a vivir una aventura por múltiples localizaciones a cual más exótica. La novedad es que Orm, el villano de la primera película y hermano de Arthur, se convertirá en involuntario compañero de aventuras, sirviendo esta película de rehabilitación al hacer las paces los hermanos, lo que es un elemento super satisfactorio de la película que me ha gustado mucho.

Si tengo un problema con la película, es el propio Jason Momoa. Esto no es un problema achacable a James Wan, dado que el casting del actor vino marcado desde BvS de Zack Snyder. Momoa creo que fue un error de casting tremendo al intentar resaltar la faceta de tío duro «bad-ass» frente a una caracterización fiel del personaje de los comics. Y en esta película Momoa no es tan gracioso como él se cree que es, forzando unos momentos de humor que no acaban de funcionar casi nunca y rompen el tono. Aparte, al tocar Momoa el guion hace que su personaje navegue entre su papel de padre que hará lo que sea por proteger a su hijo, el de un Rey aburrido que no consigue realizar cambios reales en Atlantis, el de aventurero gracioso que duda entre ser un héroe de acción y un chistoso. Y son muchas facetas que en dos horas es complicado unir adecuadamente.

Aparte, Momoa hace unos años era un tío duro cachas, algo que recuerdo de la primera película con sus múltiples escenas descamisado. En esta segunda película siempre lleva ropa y su papada cervecera me da la sensación que en su vida real se está divirtiendo a lo grande. Me da la sensación que Momoa se está convirtiendo en un Vin Diesel, alguien que intenta parecer duro cuando su cuerpo ya no le apoya. Los trajes que lleva parecen más armadura rígida que marca músculos que ya no están en la realidad, y esa es una sensación que tuve en numerosos momentos viendo la película.

En realidad, viendo Aquaman y el reino perdido, me reafirma en algo que ya pensé en la primera película, y es que Patrick Wilson hubiera sido el casting perfecto para Aquaman, aparte de por su parecido físico al personaje de los comics DC, porque es mucho mejor actor que Momoa. La parte de buddy-movie está bastante bien, aunque como digo que Aquaman haga bromas a costa de su hermano son detalles que no molan nada. Excepto la escena de la cucaracha, esa si está bien. En todo caso, Wilson y el resto de casting cumplen con lo que la película pide de ellos.

La película tiene numerosos momentos de voz en off que me sugieren las múltiples reescrituras que sufrió la película, al contar algún personaje los elementos de la trama necesarios para desarrollar la historia. Sin embargo, estas escenas no impiden que la película se disfrute. Un elemento que muestra estos cambios es el papel mínimo que le ha quedado para Mera, interpretada por Amber Heard, actriz envuelta en el juicio de Johnny Depp, que prácticamente ha desaparecido de la película.

En la parte del villano, Yahya Abdul-Mateen II como David Kane / Black Manta creo que lo hace bastante bien. Un villano que cumple bastante bien con su función y que ante su ansia de venganza no le importa ver el mundo arder, sobre todo al dejarse poseer por un poder ancestral que le dará unas habilidades sobrenaturales que sobrepasan a las de Aquaman. La parte del villano me gusta, empezando porque la película emplea bastante tiempo en que conozcamos su plan, algo que ayuda a que la amenaza sea más importante y funcione.

El diseño de producción y los efectos especiales me parece que están super bien. Por ponerle un pero, el reino perdido del título a veces se parece demasiado más de la cuenta a Mordor. Además, en la parte final la película cae con el vicio que han sufrido las películas de Warner, al acabar con un villano de CGI que no puede imponer al ser la primera vez que aparece en pantalla. Hechas estas apreciaciones, la verdad es que me encantan las diferentes localizaciones de la película, y el efecto subacuático me parece una pasada. Cuando estás viendo la película se justifica el presupuesto que ha tenido la película.

Aquaman y el reino perdido no inventa ninguna rueda pero ofrece un entretenimiento más que digno que merece verse en una pantalla que proyecte bien la película. Me lo he pasado de maravilla viéndola, aún reconociendo el problema que le veo a Jason Momoa como protagonista. En todo caso, la aventura está genial y ofrece un final satisfactorio a esta serie de películas. No se le puede pedir más a una película de este tipo, lo que me da me vale.

Por desgracia, por un motivo o por otro, la sensación es que la película va a fracasar en taquilla, no interesando al gran público. o pensaba que la primera película había gustado a nivel general, pero parece que los cinco años transcurridos han provocado que esta película y su protagonista han restado el interés que pudiera haber. Y es una pena, porque como película de aventuras a mi me funciona completamente. Queda la opción que el público familiar acabe yendo aprovechando la temporada navideña, unas fechas muy propicias para ir al cine. Pero parece difícil que Warner recupere su inversión, siendo la cuarta película de Warner de este 2023 que fracasa, tras Shazam 2, Flash y Blue Beetle. Le deseo suerte a James Gunn y Peter Safran, les queda muchísimo trabajo para recuperar la ilusión del gran público por los personajes de DC Comics.

Comparto el trailer de la película:

Aquaman y el reino perdido es pura aventura y puro espectáculo. Es una pena la mala elección de Momoa, porque la película podría haber sido un éxito brutal. En todo caso, yo la he disfrutado.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Feliz Navidad desde Stars-my-destination

¡Feliz Navidad a todos! Parece que fue ayer cuando celebrábamos la anterior Navidad, y llegamos al final de 2023. Estas fechas son para estar con los seres queridos y disfrutar de la compañía y los buenos deseos que se comparten durante estas fechas. Y si cae algún regalo o auto-regalo, pues mejor que mejor.

Mi yo utilitarista quería aprovechar este post para reflexionar sobre el estado del mundo del comic, pero me doy cuenta que no es adecuado para el día de hoy. Ya habrán más días para tratar temas corrientes. Hoy en realidad no es día para estar en las redes sociales, sino para disfrutar de la compañía en el mundo real. Así que os voy a dejar un video navideño para desearte que pases un día genial.

Un abrazo muy grande a todos.

¡FELIZ NAVIDAD!

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros