Crítica de The Last Dance (Netflix)

The Last Dance, la serie documental estrenada en Netflix que cuenta la carrera profesional de Michael Jordan en los Chicago Bulls, es de obligado visionado si eres un fan de la NBA o en general del mundo del deporte.

PUNTUACIÓN: 8/10

Miniserie de TV (2020). 10 episodios. Docuserie repleta de material inédito de la temporada 1997-98 , que muestra la carrera del legendario baloncestista Michael Jordan, uno de los mayores iconos del deporte de todos los tiempos, y su trayectoria con los Chicago Bulls en los años 90. (FILMAFFINITY)

Este documental ha sido dirigido por Jason Hehir, y cuenta con increibles imágenes de archivo inéditas hasta ahora además de declaraciones de los principales deportistas, entrenadores y periodistas de la época, empezando por el propio Jordan, que nos ofrece sus puntos de vista de cada aspecto polémico de su vida profesional y personal.

Empezando por el principio, reconozco que The Last Dance es tan bueno como todo el mundo dice que es. También debo decir que dado que yo siempre fui un fans del Showtime de los L.A. Lakers de Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, James Worthy, A.C. Green, Byron Scott y entrenados por Pat Riley, no tenía especial interés en ver un documental de uno de nuestro más importantes rivales en la pista.

Además, aunque recuerdo haber visto los tres primeros anillos de Jordan y yo era en mi adolescencia un gran fan de la NBA que trasnochaba hasta altas horas para ver las finales de la NBA cada año, la irrupción de Canal+ y la televisión de pago impidieron que viera la segunda etapa victoriosa de Jordan con los Bulls de 1996, 1997 y 1998.

El documental me ha encantado primero y principal porque ofrece un retrato nada dulcificado de Michael Jordan y nos cuenta de forma brillante la carrera profesional de Jordan y como ganó sus 6 anillos de la NBA. No hay duda que es el mejor jugador de la historia de la NBA, pero el documental lo muestra, además como un competidor espectacular que siempre daba el máximo para ganar, como un dictador en la pista que poco más o menos que aterrorizaba a sus compañeros en los entrenamientos.

Está claro que el deporte profesional la diferencia entre ganar y perder es pequeñísima y que Jordan no exigía a los demás algo que no hiciera él primero. También es cierto que los propios jugadores como Steve Kerr reconocen que esa presión hizo que mostraran su mejor versión como deportista profesional, pero Jordan es mostrado como un bully que olía la sangre y que se cebaba con aquel jugador que él consideraba que no estaba al nivel que él creía que tenía que estar.

Las ansias de victoria de Jordan hacían que llegara a inventarse supuestos agravios de jugadores rivales que avivaran su competitividad innata. El acoso que él y Pippen llevaron a cabo contra el que años más tarde fue compañero suyo de los Bulls Tony Kukoc en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 porque consideraban que su director deportivo ninguneaba a Pippen cuando viajó a Europa para intentar fichar a Kukoc me parece alucinante y casi increíble.

En todo caso, si Jordan es posiblemente el mejor jugador de baloncesto de la historia es precisamente por este espíritu competitivo, que dió a sus increibles condiciones físicas el plus necesario para ganar 6 anillos en 8 años. La figura de Jordan dentro y fuera de la pista está espectacularmente bien mostrada, para bien o para mal, empezando por su relación con su padre, sus supuestos problemas con el juego, o los 18 meses que abandonó el baloncesto y se convirtió en jugador profesional de Baseball.

Como decía antes, yo era muy fan de la NBA pero no conocía casi nada de la intra historia de lo que pasaba dentro de los Chicago Bulls. Por eso descubrir estas intimidades me ha parecido una pasada imposible de ver en otros deportes o en otros clubs, empezando por el futbol de aqui. Este documental es totalmente impensable en el caso del F.C. Barcelona o el Real Madrid, lo que añade un plus aún mayor de interés.

Aún hoy flipo con la decisión de los Chicago Bulls de querer desmontar en 1997 a un equipo campeón, y como a pesar de ello los jugadores y su entrenador Phil Jackson se unieron más que nunca para ganar una sexta vez, lo que significaría el «Último baile» que da nombre al documental.

Referente a Jackson, además de ser probablemente el mejor entrenador de la historia de la NBA, demuestra ser un gran psicólogo que supo unir a gente super diferente con el objetivo común de ganar. Eso incluye al indescriptible Dennis Rodman, pieza clave para el equipo. La forma en que Jackson le manejó me recordó a cuando Cruyff dijo sobre Romario que no le importaba si se iba de fiesta por las noches mientras en el campo siguiera marcando goles. Eso mismo es lo que vemos, y me alucina lo natural que muestran todas las salidas de tiesto de Rodman.

Y para salidas de tiesto, es alucinante ver el egoismo de Pippen con sus compañeros en dos momentos claves de su carrera, que son mostrados con igual claridad. En este sentido, poder escuchar las opiniones y justificaciones de los propios jugadores años más tarde me han parecido una pasada.

Otro elemento chulísimo de esta serie documental es lo bien contado que está todo. La narración no es lineal, sino que empezando en 1997 tras ganar los Bulls su quinto anillo, durante los 10 episodios vamos volviendo atrás en el tiempo para conocer la vida de Jordan y de los principales jugadores del equipo, centrándose sobre todo en Pippen, Rodman o Steve Kerr.

Esto hace que el visionado de cada episodio esté plagado de detalles desconocidos hasta ese momento que hacen que quieras seguir viendo la serie. Además, la forma en que cuentan los principales detalles de cada temporada molan mucho también, ya que al menos yo no recordaba la mayoría de detalles de los partidos o los play-offs, consiguiendocasi transmitir la tensión de un partido en directo, con el añadido de tener también las declaraciones de los rivales de Jordan como Isaiah Thomas, Reggie Miller, John Stockton o Magic Johnson.

Además, este documental sirvió para que recordara lo mucho que odiaba a los Detroit Pistons de esa época, que ganaron 2 anillos siendo literalmente unos terroristas en la pista que empleaban violencia física contra sus rivales que los árbitros nunca supieron o se atrevieron a parar. Igual que en España vimos con el Barça de Aito, los Pistons sabían que los árbitros de media pitan ¿20-22? faltas por partido, por lo que tenían vía libre para machacar a sus contrarios sabiendo que difícilmente iban a ser eliminados hicieran lo que hiciesen. Escucharles decir «si vas a darle, dale fuerte, no tiene sentido que te piten una falta por no hacerle nada al rival», me parece despreciable aún hoy, y este equipo simboliza lo peor que puede ofrecer este deporte.

Aunque la serie es larga, toca muchos palos y habla de muchos jugadores, y creo que es imposible reflejarlo todo al 100%, si creo que la contribución de Toni Kukoc en los Bulls ha quedado muy infravalorada, teniendo en cuenta su importancia para el equipo en las tres temporadas en que ganó los anillos con los Bulls. No se si porque es europeo, o si porque no encajó tanto con Jordan, pero me hubiera gustado poder oir el punto de vista del europeo que se unió a uno de los mejores equipos de la historia de este deporte, y haber conocido como vivió él esos años.

Quizá estos detalles sobre los que acabo de comentar son un buen ejemplo que explican por qué este documental me ha gustado tanto, y por qué no puedo más que recomendarlo a todos los fans del baloncesto y en general del deporte.

Comparto el trailer de este documental imprescindible:

A pesar de ser un fan de los Lakers de siempre, The Last Dance me ha maravillado y no puedo más que recomendar este documental que ofrece una visión humana y no siempre positiva de un icono deportivo a nivel mundial como es Michael Jordan.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de DC: La Nueva Frontera de Darwyn Cooke

Si nunca has leído un tebeo de superhéroes y te preguntas qué los hace tan geniales, DC: The New Frontier de Darwyn Cooke es una obra magistral que responde a esa pregunta con una historia sobresaliente de los superhéroes de DC Comics mostrados en su visión más pura y atemporal.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

“¿Dónde estaban los héroes del mañana?” Bienvenidos a la América de los años cincuenta. Un lugar de luces y sombras, de oportunidades y paranoia, de brillantes ciudades y segregación. Una tierra sin héroes, prohibidos por sus acciones tras la Segunda Guerra Mundial. Y sin embargo… esta América necesita a sus héroes más que nunca. Con una creciente amenaza en el horizonte, solo una nueva generación de aventureros podrá protegernos. Es el reto de la Nueva Frontera. El artista Darwyn Cooke y el colorista Dave Stewart, ganadores del premio Eisner, presentan DC: La nueva frontera, una historia atemporal sobre el idealismo que se ha convertido en uno de los cómics de superhéroes más aclamados del siglo XXI.

“Los cómics mainstream pueden ser atractivos sin tener que acudir al “grim-n-gritty”. Intenté crear comics que nos recuerden que las historias deben entretener, sin necesidad de aplicar golpes de efecto vacíos ni asesinar personajes. […] He hecho todo lo posible para recordarnos que los cómics de superhéroes y aventuras no siempre fueron el asunto oscuro en el que se han convertido. Es, por definición, un género esperanzador dirigido a los jóvenes de corazón, y esas son las historias que he tratado de contar.” Darwyn Cooke, Comics Journal #285

Darwyn Cooke (Toronto, 16 de noviembre de 1962 – Florida, 14 de mayo de 2016) fue un artista de cómics, escritor, dibujante y animador canadiense, principalmente conocido por su rediseño de Catwoman junto a Ed Brubaker, la miniserie DC: The New Frontier, y la adaptación de las novelas Richard Stark protagonizadas por Parker. Gracias a estas dos últimas obras, Cooke ganó trece Premios Eisner, ocho Premios Harvey y cinco Premios Joe Shuster.

A pesar de ser el autor de algunos de los comics atemporales más icónicos del mundo del comic americano mainstream, Cooke no fue un profesional consolidado del medio hasta 2000, año en el que DC Comics publicó su Batman: Ego con 37 años. Cooke intentó trabajar en DC en los años 80, pero en ese momento consideró que no le resultaba rentable trabajar en el sector debido a las tarifas que pagaban por página, que él consideraba totalmente insuficientes, lo que le hizo alternar trabajos como director de arte de una revista, diseñador gráfico y de producto durante más de una década.

A principios de la década de 1990, Cooke intentó regresar a los cómics, pero encontró poco interés por su trabajo en las principales editoriales, debido a que su estilo cartoon de dibujo no encajaba con la moda del “grim-n-gritty” de la época. Afortunadamente, fue contratado por Warner Bros. Animation, y pudo trabajar con Bruce Timm en series como The New Batman Adventures y Superman: The Animated Series. El trabajo en animación hizo que centrara su arte para capturar el momento y la caracterización más icónica de cada personaje.

Además, merece la pena destacar que la propuesta de 14 páginas que Cooke envío a Timm que le consiguió el trabajo en Warner Animation fue lo que posteriormente desarrolló para DC Comics y acabó convirtiéndose en Batman: Ego en 2000.

En 2001 realizó junto a Ed Brubaker un rediseño completo de Catwoman con un feeling próximo al noir que marcó al personaje durante más de una década. Junto a Brubaker presentaron en el universo DC moderno a Slam Bradley, un detective que hizo su primera aparición en Detective Comics 1 en 1937, antes incluso de la creación de Batman, y que convirtieron en un secundario importante del comic. Además, en 2002 Cooke publicó en solitario la novela gráfica Selina’s Big Score.

Junto a DC: The New Frontier (2004-2005), el otro gran trabajo de Cooke fueron las 4 novelás gráficas que realizó para IDW adaptando las novelas de Richard Stark protagonizadas por Parker: The Hunter (2009), The Outfit (2010), The Score (2012) y Slayground (2013), que confirmaron el amor de Cooke por el género negro y las historias de detectives y antihéroes. Para la creación de estas novelas gráficas, Cooke se encargó de todo, no solo del guión y dibujo, sino también del color y del propio diseño de publicación.

The New Frontier es una historia ambientada en los años 40, 50 y primeros años 60, en el periodo entre la retirada de los héroes clásicos de la Silver Age, la mítica JSA, y el nacimiento de la edad moderna de los superhéroes, con La Liga de la Justicia formada por Superman, Batman, Wonder Woman, Green Lantern, El Detectivo Marciano, Flash, Aquaman.

Un periodo de grandes turbulencias sociales en los Estados Unidos, dominada por la paranoia anticomunista, el miedo atómico, la guerra de Corea y la lucha por los derechos civiles, elementos que son reflejados en la historia de Cooke. Pero aunque el transfondo histórico es fundamental para The New Frontier, al final estamos  ante una historia de ciencia-ficción que nos recuerda por qué el mundo necesita los superhéroes, unos héroes positivos, brillantes y que inspiran a los lectores a convertirnos en nuestra mejor versión. No es extraño por tanto que el título «The New Frontier» esté inspirado en el discurso de Kennedy de 1960, que para Cooke fue «la primera vez que (la promesa de la América moderna) fue correctamente articulado».

The New Frontier es una obra coral en la que aparecen muchísimos personajes de ambas eras, y daba igual si su papel era principal o secundario, largo o breve, Cooke siempre conseguía que te preocuparas por él y que quisieras saber más de ellos. Desde John Cloud de los Losers , el Coronel Flagg, John Jones (Detective Marciano), John Henry o los Challengers of the Unknown, todos disfrutan de su momento de gloria y nunca han lucido mejor.

Que Cooke era un extraordinario dibujante era algo que ya habíamos descubierto en sus obra previas. Lo realmente destacable para mi de este comic es su habilidad a la hora de escribir un guión tan complejo narrativamente conectando a todos los personajes con lo sucesos históricos de la época, mostrándoles en su versión más icónica.

DC: The New Frontier es un Elseworlds fuera de continuidad que permitió a Cooke jugar con los mejores juguetes de DC. Sin embargo, esto no significa que Cooke no muestre un extraordinario respeto y amor por todos los personajes sin importar su importancia. Empezando por los miembros retirados de la JSA, o personajes ahora casi desconocidos pero que tuvieron una gran importancia en la DC de los años 50 como  Suicide Squad o los Challengers of the Unknown.

Otro elemento muy chulo de The New Frontier es que Cooke sitúa la creación de los héroes de la Silver Age en el año en que realmente aparecieron sus primeros comics, como Flash (1956) o Green Lantern (1959), de forma que el comic sirve de alguna manera de una cronología ordenada del Universo DC.

En este sentido, es interesante comentar que la carrera espacial de los años 50 y 60 sirvió de perfecto escenario para que Hal Jordan tuviera una gran importancia en este comic. Pero para Cooke esta comic sirvió de reividicación de un personaje que sufrió un destrozo terrible en los años 90 y primeros 2000 en los que fue convertido en el villano Parallax y sustituido por Kyle Rayner, algo que a Cooke no le gustó nada y que consideraba uno de los grandes problemas de los comics de los 90 dominados por el «grim-n-gritty».

Además, al plantear The New Frontier como una historia de origen de la Justice League of America, otros personajes como El Detective Marciano, Batman, Wonder Woman o Flash entre otros también tuvieron momentos para brillar en este comic.

En el apartado artístico, Cooke junto al multipremiado colorista Dave Stewart crean unas páginas maravillosas repletas de detalles con un perfecto feeling retro de los años 50 y 60. Los decorados, vehículos, vestuarios e incluso peinados son siempre perfectos. Las mujeres con sus estilismos años 50 están siempre bellísimas y aparecen con su mejor versión, y los héroes son mostrados en su versión más icónica.

La experiencia de Cooke en animación permite que capture en cada viñeta el momento más icónico que transmita el mayor impacto emocional, y su estilo cartoon sin embargo posee una enorme expresividad.

Cuando pensamos en comics para recomendar para posibles nuevos lectores, DC: The New Frontier es un comic maravilloso al que no le pongo ningún pero. A pesar de los momentos dramáticos y la muerte de muchos personajes, su final es perfecto y está lleno de optimismo ante el futuro, y muestra sin duda por qué los iconos de DC Comics son los mejores personajes del género de superhéroes, sobre todo en esta versión atemporal.

Da igual en qué momento leas estas líneas, DC: The New Frontier de Darwyn Cooke es una lectura obligada para todos los fans del comic de super-héroes, independientemente de cual sea tu editorial favorita.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Una historia de violencia de David Cronenberg (Prime Video)

David Cronenberg firmó con Una historia de violencia una de sus película más redondas, con un increíble Viggo Mortensen, en la que fue la primera de sus tres colaboraciones. Aprovechando que está disponible en Prime Video, hoy quiero recomendarla.

PUNTUACIÓN 8.5/10

Fecha de estreno: 2005.

Director: David Cronenberg.

Guión: Josh Olson, adaptando la novela gráfica de John Wagner y Vince Locke.

Interpretado por: Viggo Mortensen, Maria Bello, Ed Harris y William Hurt.

Disponible en: Prime Video.

Tom Stall (Viggo Mortensen) vive tranquilamente con su mujer (Maria Bello) y sus dos hijos en un pequeño pueblo de Indiana, donde nunca pasa nada. Pero un día, tras evitar un robo en su restaurante, no sólo es considerado un héroe por todos, sino que además atrae la atención de los medios de comunicación. En estas circunstancias, recibe la extraña visita de alguien que asegura conocer su pasado… (FILMAFFINITY)

Antes de Una historia de violencia, David Cronenberg (Toronto, 1943) era principalmente conocido por una filmografía perturbadora inicialmente adscrita a los géneros del terror y la ciencia ficción, con títulos como Scanners (1981), La mosca (1986), El almuerzo desnudo (1991) o eXistenZ (1999). Es uno de los principales creadores y máximo exponente del género “body horror” o terror corporal, en el que aborda los miedos de la raza humana ante las enfermedades y las transformaciones físicas y psicológicas que provocan.

Sin embargo, Una historia de violencia supuso un cambio importante en su filmografía, al optar por una historia de género negro construida a partir del realismo que fue unánimemente alabada por crítica y público, siendo nominada en los Oscars de ese año en las categorías de Mejor Actor Secundario (William Hurt) y Mejor Guión Adaptado (Josh Olson). La película significó la primera colaboración de Viggo Mortensen con el director canadiense, que tuvo su continuación con las también notables Promesas del este (2007) y Un método peligroso (2011) .

En palabras del propio Cronenberg, el título de Una historia de violencia, además de ser el título de la novela gráfica en que se inspira la película, tiene para él tres significados: La historia de una persona con un largo historial de violencia; una reflexión sobre el uso histórico de la violencia como un medio para resolver disputas; y por último, como Darwinista convencido que es, cómo la naturaleza innata de los seres vivos provoca que sólo los mejores y más fuertes sobrevivan, reemplazando a los menos capaces que acaban extinguiéndose.

La película muestra la historia de un hombre aparentemente normal que vive una vida monótona y sin sobresaltos que se ve obligado a recordar una parte de su pasado que creía olvidada para sobrevivir. De hecho, Cronenberg utiliza una gran parte del primer arco a mostrarnos diferentes momentos de su vida para resaltar esta normalidad que luego saltará por los aires. Tom es el dueño de una cafetería de un pequeño pueblo sin mucha clientela al que su bella e inteligente mujer, Edie, tiene que llevar al trabajo cuando su coche se estropea. Su hija pequeña Sarah tiene pesadillas por la noche pensando en monstruos dentro de armarios y su hijo Jack sufre el acoso del típico matón de instituto e intenta pasar lo más desapercibido posible. Lo normal para una familia americana que vive en un área rural de los Estados Unidos.

El uso de la violencia para resolver conflictos es el tema fundamental de la película, y no sólo Tom tomará decisiones difíciles antes situaciones peligrosas sino que también su hijo Jack tendrá que enfrentarse a sus propios problemas, y quedará claro que los genes de su padre están firmemente asentados en su ADN. Aunque Cronenberg no pretende dar respuestas, ante la pregunta de si somos lo que dictan nuestros genes o fruto de la educación que recibimos, la respuesta acaba siendo seca y brutal.

Merece la pena detenerse en las interpretaciones de la película, que sin duda son uno de los elementos más destacables. Viggo Mortensen ha afirmado que para él esta película es una de las mejores en las que ha participado y una perfecta muestra de género negro. Realiza un despliegue actoral impresionante que debería estudiarse en todas las escuelas de interpretación. Su personaje, Tom, es a la vez dos personas diferentes, su yo presente que simboliza lo que aspira a ser y su yo pasado que creía enterrado. Mortensen realiza una interpretación contenida alejada de histrionismos en la que el brillo de sus ojos, su expresión corporal e incluso pequeños tics indican de forma prodigiosa ante qué Tom estamos.

Por su parte, Maria Bello como su mujer Edie está genial como una persona que ve como toda su ordenada y perfecta vida salta por los aires. Bello está perfecta en su papel y Cronenberg la muestra como una diosa griega de belleza perfecta y salvaje, con dos escenas de elevado contenido sexual que no son gratuitas sino que sirven para describir a los personajes, algo que Cronenberg ya empleó en la polémica Crash (1996).

Junto a ellos, hay que destacar a un contenido Ed Harris que transmite desde el primer fotograma que a pesar de su educación y su correcta sonrisa es un hombre extremadamente peligroso. William Hurt por su parte realmente aparece sólo en una escena, pero su carisma monopoliza los minutos que está en pantalla.

Cronenberg nos muestra la violencia de forma brutal y sin efectismos, un destello que dura un segundo y que altera para siempre la vida de los que la sufren. Quizá por eso impacta tanto al espectador. La película cuenta además con unos contenidos 97 minutos que son un prodigio de síntesis, dejándonos con un final abierto perfecto. Cuando se ha abierto la Caja de Pandora, ¿es posible volver a atrás y hacer como si nada hubiera sucedido? El director deja que seamos los espectadores los que contestemos a esa pregunta.

Comparto el trailer de la película:

Una historia de violencia triunfa en todo lo que plantea, y dentro de su simplicidad, o precisamente por ella, me ha parecido una pasada. Una película que merece mucho la pena.

PUNTUACIÓN 8.5/10

 

* Este texto se publicó originalmente en el nº5 del Fanzine El Colmo publicado online este mes de mayo.

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de The Pacific (HBO)

Tras ver la excelente Hermanos de Sangre gracias a mi suscripción a HBO, era inevitable ver The Pacific, serie bélica también producida por Steven Spielberg y Tom Hank centrada en este caso en el frente del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, que ofrece una mirada muy diferente al conflicto bélico.

PUNTUACIÓN: 8/10

Miniserie de TV. 10 episodios. Sucesora de «Hermanos de Sangre», también producida por Steven Spielberg y Tom Hanks, y creada por Dreamworks y HBO, es la serie más cara de todos los tiempos. Se basa sobre todo en las memorias de dos soldados norteamericanos, «With the Old Breed» de Eugene Sledge y «Helmet for My Pillow» de Robert Leckie, que narran sus experiencias en la lucha contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). (FILMAFFINITY).

Los escritores de The Pacific están encabezados por uno de los principales escritores de Hermanos de Sangre , Bruce C. McKenna. Hugo Ambrose, hijo de Stephen Ambrose, autor del libro Band of Brothers, es asesor histórico del proyecto. Otros guionistas fueron Robert Schenkkan, Graham Yost, George Pelecanos, Larry Andries y Michelle Ashford.

Los 10 episodios de esta serie fueron dirigidos por Tim Van Patten, David Nutter, Jeremy Podeswa, Graham Yost, Carl Franklin y Tony To. The Pacific se estrenó en 2010 y su presupuesto superior a 200 millones de dólares la convirtió en la producción televisiva más cara de la historia hasta ese momento.

The Pacific vuelve a ser una serie coral, y está protagonizada por James Badge Dale es Robert Leckie, Joseph Mazzello como Eugene Sledge, Jon Seda es John Basilone, William Sadler como el teniente coronel Lewis Puller, Rami Malek es Merriell «Snafu» Shelton.

Otra sorpresa de esta serie fue comprobar que la banda sonora de The Pacific fue escrita por Hans Zimmer, que escribió el tema principal «Honor», junto a Geoff Zanelli y Blake Neely.

The Pacific es una más que notable historia bélica que cuenta igual que Hermanos de sangre con un espectacular diseño de producción que muestra la guerra en el Pacífico como si estuviéramos allí. Con una fotografía de Stephen F. Windon, la serie sobre todo en las escenas de combate tiene una calidad cinematográfica espectacular, con grandes sets y una violencia explícita super impactante. En ese sentido, se siente como un perfecto complemente de Hermanos de Sangre.

Pero lo diferente de The Pacific reside en el retrato que hace de los diferentes soldados protagonistas. Si en Hermanos de Sangre vimos a verdaderos «All-American Heroes» que hacían siempre lo correcto en el teatro europeo, en esta serie el foco se pone en los traumas que todos los soldados sufrieron por la dureza y la muerte a su alrededor, hasta el punto que todos son víctimas de libro del Síndrome de Stress Post-Traumático, un tabú aún hoy en día en el ámbito militar.

Una de las frases clave de la serie la da el padre de un soldado que está deseando ir al frente, y le dice que «confía en que cuando vuelva siga teniendo el brillo en la mirada y las ganas de vivir», algo sin duda provocado al haber luchado él en la Primera Guerra Mundial y haber vivido dramas y visto horrores que sabía tendría que vivir su hijo.

Me gusta que dentro de la visión heroica de los hombres corrientes que hicieron lo que había que hacer para defender la libertad, la serie muestra sin ambajes lo duro que fue y como este infierno te cambia. De hecho, hay algo muy poco heroico en la guerra que se reduce a matar o morir, y acaba por deshumanizarte. Algo de lo que es muy difícil volver una vez regresaron a casa.

Otra frase importante de la serie la escucha uno de los veteranos al volver a casa, cuando otro soldado de frente europeo le dice «mientras yo estaba liberando París tú estabas en una cloaca.» Y es cierto, desde nuestro punto de vista europeo parece que lo único importante pasó en Europa y todo lo demás fue secundario, menos importante.

Y la lucha en el Pacífico contra unos japoneses con ánsias de morir por su emperador hizo que cada metro fuera un infierno, agravado por las condiciones climatológicas tropicales adversas. En las junglas y montañas de esas islas olvidadas por la historia se empezó a construir una narrativa que años más tarde explotaría en Vietnam, con unos soldados que acaban no sabiendo muy bien lo que hacen allí aparte de morir, y todo por conquistar unas islas que serán abandonadas al final de la guerra.

Dentro de que The Pacific me ha gustado, me ha gustado bastante menos que Hermanos de Sangre. Es posible que sea porque vino después y el standard de calidad quedara muy alto. En todo caso, creo que es una serie muy interesante que agradará a todos los fans de las historias bélicas y que es de obligado visionado si estás suscrito a la HBO.

Comparto el trailer de esta serie:

The Pacific me he gustado por el tratamiento aún más descarnado de la guerra y las secuelas que deja en los supervivientes. Una serie muy interesante que es de visionado obligado para todos los fans del género bélico.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Jane Foster Valquiria Vol. 1 de Jason Aaron, Al Ewing y Cafu

El confinamiento provocado por el Covid-19 hizo que me quedara sin poder leer el final del primer volumen de Jane Foster: Valquiria, la nueva serie de Jason Aaron, Al Ewing y Cafu centrada en contar las aventuras de la nueva identidad de Jane Foster, la antigua Thor femenina. Ahora que por fin pasamos a fase 1 de confinamiento pude comprarle a mi librero el quinto y último número de este primer arco y os cuento mis impresiones.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡Jane Foster está de vuelta! Durante años, la conociste como la Dra. Jane Foster, una de las compañeras más firmes de Thor Odinson. Entonces la conociste como Thor, Diosa del Trueno, que tomó el manto cuando ningún otro héroe era digno. ¡Ahora Jane asume un nuevo papel como Valkyrie, guía y mujer del ferry hasta la muerte! Pero sus días de batalla están lejos de terminar, ¡especialmente cuando el asesino más mortal del Universo Marvel pone sus manos en la espada de un dios! Con la espada Asgardiana Colmillo de Dragón en su poder, Bullseye tiene el poder de matar a una deidad de un solo golpe, y está a punto de demostrarlo. Jane debe aprender una dura lección: no todas las muertes pueden prevenirse. Pero, ¿quién es el próximo en la lista de Bullseye, y qué busca realmente el asesino?

Este primer volumen recoge los números 1 al 5 de la serie regular más unas páginas del especial Omega de La guerra de los Reinos.

Parece que fue hace una vida cuando el pasado noviembre publiqué mis impresiones del primer número, que puedes leer aqui, un cómic correcto en todo, pero que igual no era suficiente para justificar su compra. Dado que un único número no es suficiente para darte una idea del cómic, decidí darle el margen de comprar el primer arco completo para tomar una decisión definitiva. Decisión y lectura que se han retrasado al cerrarse las librerías antes de poder comprar las últimas grapas.

Empezando por lo positivo, agradezco que Jason Aaron y Al Ewing hayan intentado dotar a Jane Foster de una misión concreta que evitara convertirla en una vikinga genérica con armas chulas con múltiples utilidades. La etapa de Jane Foster en Thor es una de mis favoritas de los últimos años y me daba mucha pena pensar que el personaje caería en el olvido tras el retorno a la serie del titular Thor Odinson.

Ser Valquiria aleja a Jane de los mortales y los asgardianos, al tener la misión de acompañar a los héroes caídos tras su muerte. Esta nueva función entiendo que puede permitir a los guionistas crear historias muy diferentes a lo que estamos acostumbrados y es la primera obligación de un comic, ofrecer un entretenimiento que no parezca una fotocopia de decenas de historias previas.

En el acabado artístico, el dibujante español Cafu un perfecto narrador de estas aventuras, ayudado por el colorista Jesús Aburto. Cafu parece un dibujante de la vieja escuela, centrado en conseguir una perfecta narrativa que aporte fluidez entre viñetas y claridad total.

Cafu dibuja todo este arco excepto algunas páginas del tercer número, que fueron dibujadas por Ramón Pérez, Cian Comey con Roberto Poggi y Frazer Irving. No se si esto vino motivado para darle un descanso a Cafu, pero el guión justifica perfectamente la variación de artistas al hacer saltar a Jane y Heimdall entre dimensiones, haciendo que cada plano de la realidad lo dibuje un artista diferente. Aunque siempre es mejor que un comic lo dibuje un único artista en este caso puede entender que el cambio esté justificado.

Sin embargo, la sensación tras leer este arco es la misma que cuando comencé la serie en noviembre, el cómic es correctísimo en todo, pero no me enamora nada. El guión claramente cumple su función de establecer el nuevo status-quo para Jane, pero la historia me dejó frío, empezando por unos villanos Bullseye y Segador meramente funcionales.

Tampoco el dibujo me enamora, aunque como digo me parece súper correcto dentro del standard de Marvel, lo que significaría que sería top para el 95% de las otras editoriales.  Sin embargo, dentro de esta corrección de Cafu, no veo planos interesantes ni intención de dejarnos con la boca abierta con sus imágenes. Al final, se me queda igual de correcto y plano que el resto de elementos.

La situación económica es la que es, y lamentablemente ya no se puede comprar todo lo que me gustaría, de forma que «correcto» ya no es suficiente, si es que alguna vez lo fue.

Lamentablemente, este quinto número es el último que voy a comprar de Jane Foster: Valquiria. El aumento de precios de Panini, la situación provocada por el Covid-19 y la necesidad de ajustar gastos, y que el cómic en si no deja de ser únicamente correcto precipitan mi decisión. Una pena, teniendo en cuenta lo mucho que me gustó la etapa de Jane Foster como Thor, pero este cómic sencillamente no está al mismo nivel.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros