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Crítica de Conan The Barbarian 5-8 de Jim Zub y Doug Braithwaite (Titan Comics)

Segundo arco de Conan The Barbarian de su nueva etapa en Titan Comics, un arco con guion de Jim Zub y dibujo de dibujo de Doug Braithwaite con color de Diego Rodríguez.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡Comienza un nuevo arco argumental de Conan el Bárbaro!

GUERRERO. LADRÓN. PIRATA…

Tras sus aventuras en alta mar, Conan regresa a tierra y se encuentra atormentado por sus recuerdos de Belit, capitana de la Tigresa y Reina de la Costa Negra. ¿Podrá un atraco de alto riesgo sacarle de su torturado pasado, o le hundirá aún más en el caos que siempre le ha estado esperando?

Thrice marked for death! (¡Tres veces señalado por la muerte!) es el segundo arco del relanzamiento de Conan The Barbarian y se ha desarrollado en los números 5 a 8 USA.

El primer arco de Conan The Barbarian de Jim Zub y Roberto de la Torre rozó la perfección. En este segundo arco tenemos cambio en el apartado artístico, sobre el que luego comentaré. Aunque este arco está planteado años después de la anterior, y por tanto que puede ser leída de forma independiente, Zub establece la conexión mediante la piedra negra maldita que vimos caer en malas manos al final del arco inicial. Una piedra que es contenedor de un poder impío que es deseado por gente poderosa y que contratará a un grupo de ladrones entre los que se encuentra Conan para conseguirla. Zub plantea una voz en off como narrador que se siente adecuada a las historia de Conan, haciendo que cada grapa cueste de leer y no la devores en 3 minutos.

Frente al joven cimmerio deseoso de vivir aventuras por todo el mundo, el Conan de este arco es un guerrero más maduro que acaba de sufrir el golpe de la muerte de Bêlit, y sólo vive para conseguir dinero que le permita comprar más alcohol para olvidar lo que ha perdido y jamás recuperará. La narración de Zub alterna en cada grapa el recuerdo de Conan hacia Bêlit, el gran amor de su vida, con una acción en el presente que va a cobrar un tono sobrenatural del que será difícil salir con vida. Zub se muestra como un narrador eficaz que sabe sacar oro de esta premisa y consigue mantener al lector super interesado por lo que está pasando ante la anticipación de lo que Conan tendrá que enfrentar se. Aunque en realidad el cimmerio se encuentra en su momento más bajo, en el que no tiene nada por lo que vivir.

En lo relativo a la historia de Zub, los cuatro números de este arco me parecen modélicos, planteando una historia que me ha interesado de principio a fin y que me ha dejado con muchísimas ganas de más gracias a un cligghanger que puedo calificar de antológico. Diría que Zub está disfrutando con esta etapa de Conan, aunque como buen escritor de comics, sabe que para que la historia funcione, el protagonista tiene que sufrir y verse envuelto en el peor de los peligros, cosa que plantea de forma perfecta a lo largo de estas páginas.

El elemento menos bueno de este arco es el apartado artístico formado por el dibujante británico Doug Braithwaite con el color del argentino Diego Rodríguez. Y no es que el comic esté mal dibujado, pero hay que reconocer que me gusta mucho menos el estilo de Braithwaite que el de Roberto de la Torre, artista del primer arco.

Braithwaite tiene un estilo realista que plantea una más que correcta narrativa, pero no consigue ser tan espectacular como lo fue Roberto de la Torre. Además, me da la sensación que las caras de los personajes, por ejemplo de las mujeres como Bêlit que acompañan a Conan, siempre las dibuja igual, lo que le resta expresividad. Una expresividad que me falta a nivel general, y que es lo que me hace considerar a Braithwaite como un artista sólo correcto.

En positivo, su Conan tiene una presencia imponente y me da lo que que espero de la representación gráfica del personaje. También me ha gustado su forma de representar a los elementos fantásticos del relato, unos enemigos que a priori son imposibles de derrotar por los métodos físicos a disposición de Conan.

El comic se siente como una aventura estupenda de Conan que toca muchos de los temas que yo espero leer en una historia del cimmerio. Dicho esto, el gran acierto de Jim Zub es la forma en que va desarrollando la historia con sus numerosas sorpresas en cada grapa, llevándonos ante un cliffhanger antológico que no esperaba para nada. Este final es un elemento poco habitual en el mundo de Conan, y me gusta que Zub se haya atrevido a realizarlo y los editores de Titan Comics se lo aceptaran.

El tercer arco de Conan The Barbarian significa el retorno de Roberto de la Torre en el dibujo. Y si esto no es suficiente aliciente, el chiffhanger que antes comentaba convierte en obligatorio la compra de los siguientes comics. Creo que mientras Zub mantenga el nivel en las historias y el dibujo acompañe, aunque ya digo que Braithwaite ni fu ni fa, me veo comprando durante mucho tiempo este comic. Y yo encantado por ello.

Comparto las primeras páginas del comic:

El segundo arco de Conan The Barbarian me ha parecido un acierto total y me ha dejado con ganas locas de leer su continuación.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Conan The Barbarian 1-4 de Jim Zub y Rob de la Torre (Titan Comics)

Termina el primer arco de la nueva colección de Conan The Barbarian en su nueva casa de Titan Comics, realizado por jim Zub, Roberto de la Torre y los coloristas José Villarrubia y Dean White,

PUNTUACIÓN: 8/10

El legendario Conan de Robert E. Howard regresa en una nueva historia de valentía y heroísmo.

Años después de la batalla de Venarium, un cansado Conan regresa a su tierra natal en busca de descanso y soledad. Sin embargo, un misterioso explorador llega a caballo para advertir a los cimerios de una amenaza inminente procedente de las tierras salvajes de los pictos. ¿Serán capaces Conan y su nuevo aliado de contener a esta nueva horda de invasores?

Marvel Comics perdió por segunda vez su licencia de Conan el año pasado, y había expectación por saber quien la iba a explotar. Titan Comics no es una editorial importante o conocida, pero su apuesta por traernos a un Conan canónico que no resultara rompedor respecto a la versión canónica que todos los lectores tenemos del personaje, que para mi es la de John Buscema, no podía resultar más correcta para mi.

El equipo elegido por Titan Comics ha sido el segundo gran acierto de la editorial. El canadiense Jim Zub es un currante del mundo del comic, con más de 20 años de experiencia en el medio. Reconozco que nunca le he visto como un escritor hot, de hecho trabajó en algunos comics de la última etapa de Conan en Marvel que me parecieron bastante normalitos, pero si es un escritor cumplidor al que la fantasía y el D&D siempre le ha apasionado. Dentro de sus obras de creación propia puedo destacar Skullkickers (2010), Wayward (2014) y Glitterbomb (2016) para Image Comics, y escribiendopara Marvel ha realizado etapas para Thunderbolts (2016), Uncanny Avengers (2017), Avengers: No Surrender (2018) y Champions (2018) entre otras.

Roberto Rob de la Torre es un artista español nacido en Madrid que lleva trabajando también 20 años para la industria americana. En Marvel trabajó en Ms. Marvel. Iron Man: Director de SHIELD, Thunderbolts, Capitán América y Daredevil entre otros. También ha trabajado en Valiant y Dark Horse entre otras editoriales. Su Conan me parece perfecto, entre otros motivos por el color de los veteranos José Villarrubia en el primer número y de Dean White en los tres restantes de este primer arco.

Me gustó mucho el primer número de Conan The Barbarian, una grapa USA que no pude evitar comprar en Londres durante mis vacaciones este verano. El primer arco de la nueva andadura de Conan en Titan Comics se titula Bound in Black Rock (Unido / Atrapado en piedra negra) y consta de cuatro números, que acaban de ser publicados en Estados Unidos. Este estreno supone un retorno por la puerta grande de Conan a la actualidad comiquera americana. Espero sinceramente que este éxito se mantenga en el tiempo y no sea flor de una año que pasado ese tiempo se marchitará y se desinflará por la falta de interés de los lectores, o debido a cambios en los equipos creativos.

Empezando por el guion, me gusta especialmente que Jim Zub plantea una historia totalmente nueva que NO es la enésima adaptación de un relato de Robert E. Howard. Dentro de esta novedad, el gran éxito del comic es que tenga un ADN 100% Conan que te sumerge desde el primer momento en la historia y te hace sentir que estas leyendo un comic con el feeling, el tono y la temática que debe tener una historia de Conan. Además, me gusta también que la acción empiece con un Conan ya adulto y no se pierda tiempo en contar un origen que todos los que compramos este comic ya lo conocemos. La horda de seres casi zombies que están arrasando con los pueblos de la frontera plantea una amenaza a la altura de este reinicio de las aventuras de Conan en el comic, siendo una marea ante la que incluso Conan se muestra indefenso. El origen de esta horda y del brujo que la controla plantea una amenaza sobrenatural que no puede ser más Conan, asentando la sensación de familiaridad en el buen sentido que tiene este comic.

Zub crea una narración que conecta con la forma en que se creaban los comics en los 60 y 70, con una prosa abundante que aporta un toque de poético a la historia. Las grapas de Conan The Barbarian cuentan de leer, dicho en el buen sentido que no son una grapa Marvel actual que se lee en 3 minutos y te dejan sensación que apenas han contado nada. Por contra, pasan muchas cosas en cada número, y la voz en off añade una profundidad a la historia que ayuda a disfrutar aún más del conjunto, sin dar nunca la sensación de ponerse entre el lector y el poderoso dibujo de Roberto de la Torre.

Y si la historia de Jim Zub cumple, la verdad es que el gran éxito del comic lo ofrece el dibujo de Roberto de la Torre junto a José Villarrubia en el color del primer número y con Dean White en los otros 3. Su Conan parece hijo del mejor Buscema, con un Conan que transmite su potencia física desde la primera viñeta y que te atrapa. La narrativa de Rob de la Torre es perfecta, con un uso magnífico de las splash-pages que nos muestran escenas de batalla bestiales. Además, las caracterizaciones de todos los personajes y los fondos transmiten un trabajo muy detallado por parte del artista nacido en Madrid.

El color transmite además el feeling de aventura épica atemporal que hace que este comic de 2023 podría haberse publicado hace 20 años y seguiría siendo perfecto, y creo que dentro de otros 20 años seguiremos disfrutándolo y no habrá envejecido nada, luciendo espectacular como la primera vez que lo leí.

Pensando en el apartado artístico, me gusta Conan y por eso he disfrutado de las versiones europeas que Glénat ha publicado como Conan El Cimmerio, que en España publica Planeta. En ese caso hablamos de nuevas versiones de relatos clásicos de Robert E. Howard, y dentro que el formato álbum le sienta bien de maravilla a las aventuras de Conan, en muchas ocasiones no conecto nada con la versión que los artistas europeos hacen de Conan, hasta el punto que en algún tomo no me gustó demasiado. Tener a Roberto de la Torre con este Conan canónico de la Marvel original me parece una pasada, para mi es de alguna manera la guinda de este estupendo pastel.

Dentro que como digo esta primera aventura de Conan en Titan Comics me ha gustado, tengo que reconocer que la historia en 4 partes se me ha quedado algo corta. Y el caso es que todo está bien contado y la evolución en la historia es la que toca pensando en Conan de protagonista, pero esto mismo contado en 6 números podría haber sido la bomba. La historia de Zub desde luego tiene el ADN de Conan y todo se siente correcto, pero al mismo tiempo no diría que es sobresaliente, algo que sería extensible al trabajo en general de Zub en la industria, un escritor correcto y solvente al que le cuesta crear comics realmente brillantes. Esto es un pero muy pequeño, porque al final Conan es un entretenimiento escapista, y estos comic están perfectamente ejecutados para darnos precisamente eso.

Lo que si puede ser motivo de preocupación es el hecho que Roberto de la Torre no va a dibujar el segundo arco, que contará con el equipo creativo formado por Doug Braithwaite (dibujante de la portada del tercer número) y Diego Rodríguez. El caso que Braithwaite no es mal artista, pero es indudable que va a haber un cambio, mientras esperamos que De la Torre vuelva para el tercer arco a partir del noveno número. Ahora mismo Conan vuelve a estar en la cresta de la ola, pero me gustaría que siguiera estándolo dentro de tres o cuatro años, y eso sólo sucederá si Titan Comics apuesta por artistas de primer nivel para todos los arcos. Espero que lo hagan.

En todo caso, si os preguntáis si recomiendo este primer arco de Conan, la respuesta es un SI rotundo. Si te gusta Conan, vas a disfrutar un montón de estos comics.

Comparto algunas páginas del primer número:

Conan The Barbarian parece que está en buenas manos en su nueva andadura en Titan Comics, con un primer arco que es puro Conan y que me ha dado justo lo que esperaba. Veremos qué pasa con los próximos arcos, viendo que empiezan los cambios en el aspecto gráfico.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Conan The Barbarian 1 de Jim Zub y Roberto de la Torre (Titan Comics)

Aprovechando mis vacaciones en Londres compré el primer número de la nueva serie Conan The Barbarian en Titan comic, realizado por el equipo super estrella formado por Jim Zub, Roberto de la Torre y José Villarrubia. Y me he encontrado la promesa de la que puede ser una etapa para el recuerdo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El legendario Conan de Robert E. Howard regresa en una nueva historia de valentía y heroísmo.

Años después de la batalla de Venarium, un cansado Conan regresa a su tierra natal en busca de descanso y soledad. Sin embargo, un misterioso explorador llega a caballo para advertir a los cimerios de una amenaza inminente procedente de las tierras salvajes de los pictos. ¿Serán capaces Conan y su nuevo aliado de contener a esta nueva horda de invasores?

Marvel Comics perdió por segunda vez su licencia de Conan el año pasado, y había expectación por saber quien la iba a explotar. Titan Comics no es una editorial importante o conocida, pero su apuesta por traernos a un Conan canónico que no resultara rompedor respecto a la versión canónica que todos los lectores tenemos del personaje, que para mi es la de John Buscema, no podía resultar más correcta para mi.

El equipo elegido por Titan Comics ha sido el segundo gran acierto de la editorial. El canadiense Jim Zub es un currante del mundo del comic, con más de 20 años de experiencia en el medio. Reconozco que nunca le he visto como un escritor hot, de hecho trabajó en algunos comics de la última etapa de Conan en Marvel que me parecieron bastante normalitos, pero si es un escritor cumplidor al que la fantasía y el D&D siempre le ha apasionado. Dentro de sus obras de creación propia puedo destacar Skullkickers (2010), Wayward (2014) y Glitterbomb (2016) para Image Comics, y escribiendopara Marvel ha realizado etapas para Thunderbolts (2016), Uncanny Avengers (2017), Avengers: No Surrender (2018) y Champions (2018) entre otras.

Roberto Rob de la Torre es un artista español nacido en Madrid que lleva trabajando también 20 años para la industria americana. En Marvel trabajó en Ms. Marvel. Iron Man: Director de SHIELD, Thunderbolts, Capitán América y Daredevil entre otros. También ha trabajado en Valiant y Dark Horse entre otras editoriales. Su Conan me parece perfecto, entre otros motivos por el color de José Villarrubia.

José Villarrubia es un artista, fotógrafo y profesor también nacido en Madrid y que es uno de los coloristas más reputados del medio, con demasiados trabajos en sus haber como para resumirlos aquí. Destacar que ha trabajado entre otros muchos con Alan Moore, Paul Pope, J.H. Williams III, Bill Sienkiewicz, Kaare Andrews, Jeff Lemire o Richard Corben entre otros, siendo el segundo volumen de Arrowsmith de Kurt Busiek y Carlos Pacheco uno de los últimos comics que compré con color suyo.

Intento no comprar grapas USA porque luego siempre es un trastorno encontrar los siguientes ejemplares. Sin embargo, cuando vi este Conan The Barbarian en Forbidden Planet en Londres no me pude resistir. Empezando por la portada de Roberto de la Torre que compré y que incluyo en esta reseña, que no es la oficial del comic pero sin duda es la que más me gusta a mi. Esta imagen de Conan peleando contra zombies me atrapó y me devolvió a la niñez cuando las portadas de Conan siempre destacaban entre el resto de comics del kiosko.

Jim Zub hace algo muy interesante para mi, y es empezar esta etapa con un Conan adulto que va a vivir una aventura a lo largo de varios números y que desde luego no necesita presentación para aquellos que compremos este comic. Para los completistas y los amantes de la cronología sitúa esta aventura después del saqueo de Venarium, pero en estas pocas páginas ya nos muestra lo principal de su figura. Empezando por meterse en peleas de bar para echar en cara a un líder de un grupo su cobardía tras una batalla reciente, lo que resalta que Conan puede ser un bárbaro, pero sin duda tiene su propio código de honor.

El ataque de un horda de zombie ofrece la amenaza que Conan necesita en una historia de este tipo y nos presenta a Brissa, una picta de la tribu de Gurian que va a ser una estupenda compañera de aventuras para el cimmerio. Para ser un comic de 22 páginas con un montón de acción la historia lleva un tiempo leerla, y la verdad es que el texto da mucha información sin dar nunca la sensación de ponerse entre el lector y el dibujo de de la Torre y Villarrubia. Además, el cliffhanger con el que nos deja el comic convierte la lectura del segundo número en lectura obligada. La verdad es que no se le puede pedir nada más a un primer número de una nueva colección.

Y si la historia de Jim Zub cumple, la verdad es que el gran éxito del comic lo ofrece Roberto de la Torre junto a José Villarrubia. Su Conan parece hijo del mejor Buscema, con un Conan que transmite su potencia física desde la primera viñeta y que te atrapa hasta el final. La narrativa de de la Torre es perfecta, con un uso magnífico de las splash-pages. El color de Villarrubia transmite además el feeling de aventura épica atemporal que hace que este comic de 2023 podría haberse publicado hace 20 años y seguiría siendo perfecto, y creo que dentro de otros 20 años seguiremos disfrutándolo y no habrá envejecido nada, luciendo espectacular como la primera vez que lo leí.

Lo único malo de este comic es que se acabó y ahora tengo que ver cómo me las arreglo para comprar el siguiente número USA, y luego el siguiente… Esta etapa creo que plantea una vuelta a las esencias sin necesidad de recontar ninguna novela que ya han sido adaptadas en infinidad de ocasiones, con lo que la idea que no vamos a ver una repetición de historias ya conocidas me gusta mucho también de este arranque. Por cierto, que me han gustado los álbumes de Planeta de Conan el Cimmerio con las versiones europeas de las novelas de Howard, pero los cambios en la apariencia gráfica de Conan es lo peor que llevo de esos comics, y tener esta versión tan Buscema me parece una pasada. Y me gustó el Conan de Jason Aaron y Mahmud Asrar en Marvel, pero que tengamos una historia nueva que no parezca el greatest-hits que planteó Aaron también me gusta mucho.

Comparto algunas páginas del comic:

Conan The Barbarian no podía empezar mejor su aventura en Titan Comics, con un primer número modélico que nos promete el retorno a la grandeza del personaje.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Conan el Bárbaro: La etapa Marvel original volumen 3 de Roy Thomas y John Buscema (Marvel Comics – Panini)

Por fin llegó a mis manos a modo de auto regalo navideño el tercer Ómnibos de Conan El Bárbaro publicado por Panini con la etapa original de Marvel Comics, en el que asistimos a la presentación de uno de los más importantes personajes de la historia de Conan: Bêlit, la Reina de la Costa Negra.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El tercer volumen de la más importante colección protagonizada jamás por Conan, con el arranque de la etapa de Bêlit, una saga que une a Conan, Kull e incluso Red Sonja, la adaptación del primer relato de Robert E. Howard y decenas de extras alucinantes.

Este Ómnibus de más de 800 páginas recoge los Conan The Barbarian 52-83 y los Annuals 2 y 3 americanos, publicados entre julio de 1975 y febrero de 1978.

El repaso de los anteriores volúmenes de Conan publicados por Panini no fueron reseñas al uso como las que suelo publicar, sino que planteé esos posts como una lectura de estos comics comentando mis impresiones sobre lo más destacado de lo que iba encontrando. Si te interesan, puedes leer aquí la primera parte de mi lectura del primer volumen, y aquí la segunda parte, publicados en 2019. Y en este otro link tienes mis impresiones del segundo volumen, que publiqué en 2020. Sin embargo para este tercer volumen he preferido hacer una reseña más tradicional, ya que no me gusta la sensación de repetirme o de tener la obligación de tener que hacer algo de una forma determinada.

Como comentaba en mi primer post sobre estos comics, tenía unas ganas especiales de comprar y poseer estos comics clásicos que no llegue a comprar en su día. Estos comics los leí en casa de unos primos de Madrid a los que visitábamos de cuando era niño durante las vacaciones de Navidad. Recordaba estos comics con mucho cariño, y de todos ellos, la figura de Bêlit y su historia me impactó mucho de niño. Acostumbrado como estaba a que Conan tuviera una novia en cada historia, ver que se enamoraba y corría aventura con una dura y bella mujer que le miraba de tu a tu fue uno de los momentos culminantes para mi del personaje. Así que en parte puede decirse que si me decidí a comprar estos Ómnibus fue precisamente para poder volver a leer esta historia de amor condenado y saber que ya jamás se me iba a escapar. Y en este volumen encontramos la primera mitad de una historia que terminará en el próximo.

Lo mejor que puedo decir de este Ómnibus es que la mayoría de historias publicadas cuando yo era un niño pequeño es que no han envejecido nada mal y siguen siendo una lectura estupenda. Dentro que cada número tenía que ofrecer una aventura autoconclusiva como parte del Marvel-Way-of-comics de los años 70 (excepto algún crossover ocasional o historia en dos partes), la mayoría de historias cumple de maravilla su función de entretenimiento. Leyendo los extras en los que Roy Thomas repasa los hitos fundamentales de la creación de estos comics, es super interesante la forma en que busca rellenar los múltiples huecos existentes en las novelas de Robert E. Howard referidas a la cronología y viajes de Conan, para intentar dar una satisfactoria experiencia de viaje en el que Conan va creciendo como personaje alcanzando la categoría de leyenda del mundo del comic.

La historia de Conan y Bêlit narrada en estas páginas se siente como una gran novela en la que cada número es un capítulo en el que viven aventuras mientras conocemos el origen de la Reina de la Costa Negra y posteriormente les veremos buscar venganza por su familia asesinada cuando ella era una niña. Estos comics son una pasada absoluta y me justifican más que sobradamente el alto precio de este Ómnibus gracias a historias como la reunión de Conan y Bêlit con Red Sonja que he descubierto en este volumen.

John Buscema la gran mayoría de comics y creó la imagen definitiva del Cimmerio. Sus páginas son un ejemplo maravilloso de narrativa, expresividad y sentido de la aventura. Sus páginas más de 40 años después siguen teniendo una fuerza que no se encuentra en muchos comics actuales que pueden tener toda la técnica del mundo pero no tienen el corazón que se siente en estos comics. Me encanta Buscema, y estas páginas son historia del comic. Sin embargo también debo reconocer que con entintados de Tom Palmer o Ernie Chan sus lápices lucían mejor, y hay algún número suelto con entintadores fill-in que no son tan chulos.

En el lado artístico, me ha flipado descubrir a un joven Howard Chaykin dibujando 5 números de Conan, del 79 al 83. Chaykin dibujó estos comics después de su trabajo en los comics de Star Wars pero antes de convertirse en uno de los grandes autores americanos de los años 80 con obras como American Flagg!, The Shadow o Black Kiss. En todo caso, debo decir que Chaykin solo realizó bocetos para que fueran finalizados con entintado de Ernie Chan para que los lectores no notaran (o lo menos posible) que Buscema no pudo realizar estos números. De hecho, dado que Buscema se ausentó, Thomas decidió parar la línea argumental de Conan y Bêlit y contar otras historia que podrías ser consideradas de relleno. De esta forma, la labor de Chaykin queda señalada más a modo de curiosidad que de otra cosa.

También me ha gustado el número 64, dibujado por Jim Starlin con entintado de Al Milgrom, que en este caso si muestra el estilo de dibujo y las figuras típicas de Starlin. Un comic que en todo caso era una reedición en color de una historia que fue publicada originalmente en Savage Tales número 5, lo que sirve para recordar la complejidad que existía en los años 70 y cómo a veces retrasos inesperados obligaban a Marvel a tomar medidas cuestionables como pasó en este comic, con tal de que hubiera un Conan en las estanterías todos los meses.

Si tengo que ponerle un pero a este volumen, sería precisamente a la portada elegida para esta edición realizada por Gil Kane. De hecho, esto es algo que ya le pasó al segundo volumen, cuya portada era extremadamente fea. Se que Kane es uno de los grandes nombres del comic americano de los 70, pero su estilo tiene algo con lo que nunca conecté. De hecho, revisando la relación de portadas originales, prefiero prácticamente todas las de Buscema antes que esta que finalmente fue elegida, aparte del hecho que una portada con Conan y Bêlit, por ejemplo las de los numeros 58 o 59, hubieran sido más representativa de las historias que se incluían en este volumen.

Este Ómnibus se completa con unos jugosísimos extras como textos adicionales de Thomas, imágenes promocionales, portadas y lápices originales de Buscema que resultan super interesantes y que convierten este tomo en una compra obligada para todos los fans de Conan.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Leyendo Marvel Omnibus Conan el Bárbaro: La Etapa Marvel Original 2

El segundo Omnibus de Conan el Bárbaro con la etapa original de Marvel Comics publicado por panini me ha ofrecido una saludable ración de clásicos del célebre personaje creado por Robert E. Howard.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡El segundo tomo de la edición oficial de uno de los grandes clásicos de Marvel! Conan es ahora mercenario para el reino en guerra de Turán. El enemigo hablará de su legendaria habilidad en la batalla, si alguno de ellos vive para contarlo, pero la intriga del palacio puede resultar peligrosa. Después de todo, nunca es prudente acostarse con la mujer de un mago.

Este segundo volumen recopila los números Conan The Barbarian 27-51, Annual 1, Giant-Size Conan 1-4 y material de Savage Sword of Conan 1, 8 y 10 USA, publicados originalmente entre 1973 y 1976, y cuenta con autores míticos como Roy Thomas, John Buscema, Gil Kane, Rich Buckler y Neal Adams entre otros.

La compra el año pasado del primer Omnibus del Conan el Bárbaro me dió horas de disfrute con comics que hoy en día son clásicos absolutos. Fruto de este disfrute me animé a publicar dos largos artículos con mi lectura del volumen (aquí dejo los links primer y al segundo posts).

Entrando en materia, lo primero que merece la pena destacar es que el Conan the Barbarian número 27 que abre este volumen es el primer comic que John Buscema dibujó del personaje, aunque por motivos editoriales tuvo que dibujar también los números 25 y 26 con el final de la Guerra del Turam, que acabaron publicándose antes. Buscema, junto al entintador Ernie Chua, para mi fue el creador de la imagen definitiva de Conan, y en estas páginas vemos como comenzó la leyenda.

Para mi es una pasada disfrutar de unos comics publicados antes de que yo naciera (1973) que visualmente conservan toda la fuerza y que siguen plenamente vigentes. John Buscema era un maestro en narrativa y estos comics se pueden leer, entender y disfrutar sin problemas sin necesidad de leer los textos de Roy Thomas. Como amante del arte de Buscema, el precio de este Omnibus queda plenamente amortizado desde la primera lectura.

Sin embargo, debo reconocer que la lectura en si de este segundo volumen se me ha hecho algo durilla, los textos de Thomas sí han envejecido bastante (y no precisamente bien), mostrando un exceso de textos explicativos de apoyo y una prosa un poco trasnochada.

En el primer volumen resultaba una pasada leer un montón de historias que son historia viva del mundo del comic, además de disfrutar de la increíble evolución artística de Barry Windsord-Smith número a número. En este segundo volumen hay también algunos comics superchulos, que comentaré a continuación, y diría incluso que artísticamente Buscema es mucho más consistente, pero se ve claramente que los 25 números que incluyen este tomo repiten el mismo esquema una y otra vez: Conan llega a un lugar y solo o en compañía de otros tiene que enfrentarse a un monstruo y salvar a una doncella, para acabar abandonando dicha ubicación en busca de nuevas aventuras.

De hecho, comprobando la relación de portadas de los comics incluidos en este volumen, cuya imagen incluí antes, vemos también que existe una similitud evidente en todas ellas, al mostrar a Conan luchando con un monstruo mientras una bella doncella yace contemplando la escena.

En lo que si se ve una mayor ambición narrativa es a la hora de contar historias más largas que no sean comic autoconclusivos. La guerra del Tarim contada en los últimos números del primer Ómnibus fue la primera página historia larga de Conan, y en este segundo volumen tenemos más arcos que se alargan más de un sólo número.

Tras unos números iniciales en los que Conan va por libre, al final del número 29 veremos que obligado por las circunstancias, Conan volverá a alistarse en un ejército, en este caso el de Turam, y vivirá varias aventuras en el campo de batalla y en palacio hasta el número 38 en que lo abandona.

Dentro de estas aventuras, encontramos un número dibujado por Neal Adams, “La maldición de la Calavera dorada” publicado en abril de 1974, que dibuja a un Conan más estilizado en contraste comparado con el poderoso Conan de Buscema y que también me gusta mucho.

Uno de mis comics favoritos de este volumen es el nº41, “El jardín de la vida y la muerte” de agosto de 1941, una historia autonclusiva con similitudes con la mítica La invasión de los ultracuerpos, cuya conclusión consiguió trasmitirme mal rollo a pesar de los años desde su publicación.

Otro de los hechos destacados de este volumen es que podemos ver la compleja publicación de Conan durante estos años iniciales, que visto ahora fue una completa locura. Por ejemplo, en el primer número de la mítica revista La Espada Salvaje de Conan de agosto de 1974 asistimos a una nueva reunión de Conan con Red Sonja en la que vemos a la guerrera con su icónico y poco práctico bikini de cota de malla. Esta aventura en blanco y negro continúa en los Conan 43 y 44, publicados en color.

Esta fue una de las primeras aventuras con un continuará real en esta serie, dado que hasta ahora, incluso en las historias más largas, todos los comics de Conan mantenían la tradición de ofrecer una lectura completa autocontenida que pudiera leerse sin conocimiento previo y con sensación de conclusión, debido a que la distribución en esos años era bastante complicada.

Tras esta aventura con red Sonja, los números 46 al 51 sirven para hacer una adaptación libre de la novela “Kothar and the Conjurer´s Curse” de Gardner F. Fox, que serían los últimos números de Conan the Barbarian de este segundo Omnibus y llegarían hasta junio de 1975.

Sin embargo, este volumen tiene una última guinda, ya que publica además una de las obras de las que Thomas afirma estar más orgulloso, la adaptación de la novela de Robert E. Howard “La hora del dragón”, que es la única que publicó contando una aventura del Rey Conan, una vez se había alzado con el trono de Aquilonia.

Para dibujar esta historia, Roy Thomas consiguió convencer a Gil Kane para que la dibujara, de forma que volvía a colaborar con uno de los artistas con más solera de Marvel por el que Thomas mostraba una especial predilección, y a la vez no saturaba a Buscema con más trabajo del que ya tenía. Personalmente, nunca conecté con los lápices de Kane, se me hace difícil disfrutar sus comics, aunque le reconozco su importancia dentro de la historia de Marvel y del comic americano en general.

La publicación de esta adaptación fue también compleja y loquísima. Titulada “Conan El Conquistador”, esta historia empezó a publicarse en Giant-Size Conan, una nueva serie a color que Marvel publicaba de forma trimestral. Tras cuatro números publicados entre septiembre de 1974 y junio de 1975, la editorial decidió cancelar este título, trasladando la finalización de esta historia a La Espada Salvaje de Conan… ¡en blanco y negro! Lo dicho, una locura.

Y para empeorar las cosas, tras dibujar Kane la quinta parte en La Espada Salvaje de Conan 8 publicado en octubre de 1975, por motivos que Thomas no aclara, Kane decidió abandonar la historia, teniendo que ser el propio Buscema el que tuvo que dibujar las últimas 60 páginas, que fueron publicadas en el número 10 de La Espada Salvaje de Conan en febrero de 1976.

En total, la adaptación de La hora del dragón tuvo un total de 180 páginas, publicadas a lo largo de 18 meses, algo inusual para la Marvel de la época.

Como el primer volumen, este Omnibus está repleto de extras que hicieron que su lectura fuera un placer. Desde lápices originales de Buscema, imágenes publicitarias inéditas o ejemplos de guión, además de los interesantísimos textos de Thomas en los que nos cuenta el proceso creativo detrás de la creación de estos comics. Este volumen justifica sin duda su precio de portada.

Aunque en parte este segundo volumen de Conan El Bárbaro muestra elementos que no han envejecido demasiado bien, he disfrutado mucho la lectura de este tomo y tengo claro que compraré seguro el tercer volumen. Sobre todo teniendo en cuenta que marca el inicio de una de las sagas que más ganas tengo de leer, la saga de Belit, la reina pirata de la Costa Negra y uno de los principales amores del Cimmerio.

Pero esa… es otra historia.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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